Tag

elecciones

Browsing

Más de mil  líderes religiosos en Estados Unidos firmaron una carta abierta pidiendo «elecciones libres y justas» y llamando a los candidatos Donald Trump y Joe Biden a respetar los resultados, independientemente de quién gane los comicios del 3 de noviembre.

La gran cantidad de firmantes de todo tipo de tendencias refleja la preocupación de los religiosos por la polarización que se vive en el país.

Los firmantes de la carta incluyen a líderes de la Asociación Nacional de Evangélicos, el pastor progresista William Barber y dos religiosos que fueron asesores del expresidente George W. Bush.

El texto enumera cuatro principios básicos, entre ellos la importancia de compartir «información veraz y oportuna sobre los resultados electorales» y no desinformación. Esos principios, añade, «son pilares fundamentales de una República estable y saludable y cuentan con el apoyo de la vasta mayoría de los estadounidenses, pero aun así están siendo atacados de manera sin precedentes en las elecciones de 2020».

Enfatiza que Estados Unidos es fuerte sólo si es fuerte el compromiso de su pueblo hacia la democracia y los derechos y libertades que asegura.

Galen Carey, vicepresidente de relaciones gubernamentales de la asociación evangélica, comparó la situación actual con la de las elecciones del 2000, cuando el estado de Florida tuvo que realizar un recuento de votos y finalmente Bush fue declarado ganador a raíz de un fallo de la Corte Suprema.

«Veinte años después, no estamos en una situación en que la ciudadanía puede asumir que, una vez anunciados los resultados, todos podemos regresar a nuestras rutinas y desearle bien a los nuevos líderes», expresó Carey en una entrevista.

Entre otros religiosos que firmaron la carta están John Dilulio, el primer director que tuvo la Oficina de Asuntos de Fe de La Casa Blanca, creada bajo la presidencia de Bush, y Stanley Carlson-Thies, quien fue parte de esa oficina y luego fue asesor de temas religiosos para el gobierno de Barack Obama, además de fundar la Institutional Religious Freedom Alliance.

Y es que el presidente Donald Trump ha sido criticado por negarse a comprometerse con una transición pacífica de poder en caso de que pierda.

Si bien la carta abierta no menciona a ninguno de los dos candidatos, entre sus firmantes hay prominentes líderes cristianos que respaldan a Biden, como el pastor de megaiglesias Joel Hunter y Ron Sider, fundador y presidente emérito de Christians for Social Action.

VER CARTA AQUÍ

Más de 60 millones de estadounidenses han ejercito ya su voto para la elección presidencial, a ocho días para la jornada electoral, una cifra de récord que podría desembocar en la mayor participación en más de un siglo, según datos del lunes del Proyecto de Elecciones en Estados Unidos.

La cifra es la última señal del gran interés que despierta la competencia entre el presidente republicano Donald Trump y su rival demócrata, Joe Biden, así como el deseo de los votantes de reducir el riesgo de exposición al COVID-19, que ha acabado con la vida de unas 225,000 personas en Estados Unidos.

El total de votos emitidos de forma anticipada son 60 millones 507 mil 338, de los cuales, 40 millones 231 mil 976 han sido en voto por correo, y 20 millones 275 mil 362 han sido emitidos en persona.

Los demócratas mantienen una ventaja significativa en el voto adelantado por su confianza en el sufragio por correo, en el que los republicanos han participado históricamente en gran número pero están obviando ahora por los ataques reiterados e infundados de Trump, que asegura que el sistema es vulnerable al fraude generalizado.

Tomando en cuenta los estados que llevan un registro de votos emitidos por partido, se sabe que 13 millones 322 mil votos han sido para demócratas; 7 millones 650 mil han sido por republicanos y 6 millones 117 mil han sido de personas sin afiliación partidista.

En total, los demócratas tienen una ventaja cercana de dos a uno en las primeras cifras de votación.

El alto nivel del voto adelantado llevó a Michael McDonald, el profesor de la Universidad de Florida que administra el Proyecto de Elecciones en Estados Unidos, a predecir un récord de afluencia de votantes de unos 150 millones, que representa al 65% de los electores, la tasa más alta desde 1908.

Los votantes estadounidenses ya han depositado más votos anticipados durante esta campaña presidencial que en todo 2016, cuando sobrepasaron el hito de los 47 millones previamente en el mes, indicaron los datos.

El segundo y último debate entre los aspirantes a la presidencia de Estados Unidos sorprendió a varios al ser un espacio de normalidad en un año totalmente atípico y un respiro para los votantes desanimados por el tóxico primer enfrentamiento plagado de interrupciones entre los dos líderes.

El presidente, Donald Trump, y el aspirante demócrata, Joe Biden, pasaron 90 minutos intercambiando ideas sobre su enfoque acerca de la pandemia del coronavirus, el futuro del sistema de salud estadounidense y quien es el mejor posicionado para aliviar las tensiones nucleares con Corea del Norte.

El botón para silenciar los micrófonos ordenado por la comisión organizadora ayudó a conducir mejor el debate, y permitió que Trump y Biden presentaran sus argumentos finales a la nación a menos de dos semanas de la elección.

Ambos afirmaron con orgullo durante toda la campaña que sus visiones del país tienen poco en común, algo que quedó muy claro ayer.

El presidente llegó al debate con la necesidad de provocar un cambio en la contienda, dado de las encuestas publicadas lo colocan desde hace semanas por detrás de su rival tanto a nivel nacional como en algunos estados indecisos claves.

Trump, quien fue el que más interrumpió y el más agresivo en el primer debate, insistió anoche en que hay que «aprender a vivir» con el virus y sugirió que su rival dañaría la economía al tomar medidas drásticas para cerrar el país.

Biden advirtió que la nación se encamina hacia «un oscuro invierno», con un aumento de los casos al tiempo que llega el frío y más actividades pasan a ser en espacios cerrados, donde el virus se propaga con más rapidez. «Cualquiera que sea responsable de tantas muertes no debería seguir siendo presidente de Estados Unidos», afirmó Biden. «Yo terminaré con esto. Me aseguraré de que tenemos un plan».

Trump aprovechó el evento para acusar por primera vez, de frente, a Joe Biden de corrupción, por el caso de su hijo Hunter Biden. Antes del debate, el equipo de campaña de Trump había sido claro: si los reporteros no lo hacen, el propio presidente republicano le preguntará a Biden por qué había «autorizado a su hijo Hunter a cobrar para acceder» a él.

El diario conservador New York Post publicó la semana pasada correos electrónicos recuperados de una laptop que debían demostrar que Hunter involucró a su padre en sus negocios en Ucrania. Durante el debate de ayer, Trump lanzó a su rival: Joe Biden «aparentemente ganó mucho dinero en alguna parte».

Luego dijo que «esos horribles correos electrónicos… le debes una explicación a los estadounidenses». «Alguien acaba de dar una conferencia de prensa, se suponía que debía estar trabajando contigo y tu familia, lo que dice es condenatorio», continuó.

Y es que unas horas antes, Tony Bobulinski, quien se presentó como un exsocio de Hunter Biden, había dicho que el exvicepresidente había estado asociado con los proyectos de su hijo en China. Este antiguo militar de 48 años, invitado por Trump para seguir en persona el debate, aseguró que este viernes enviará una serie de elementos a la Policía Federal y a los senadores.

Sin esperar a que el presidente dijera más, Joe Biden negó enérgicamente cualquier irregularidad. «Mi hijo no ganó dinero con esto… en China», dijo. «¡El único que ganó dinero en China fue ese tipo!».

Cuando fue vicepresidente «su hijo, sus hermanos se enriquecieron», acusó el inquilino de La Casa Blanca, a lo que Biden respondió que nunca ha recibido ni un centavo del extranjero. Incluso ocupó el momento para contraatacar y acusar al republicano de no haber hecho públicas sus declaraciones de impuestos.

Biden también se lanzó contra Trump a recordar su vínculo con el líder norcoreano Kim Jong Un. «Él habló de su buen amigo, que es un matón», afirmó Biden, acusando a Trump de legitimar a Corea del Norte. Pero Trump respondió que se reunió con el líder norcoreano en tres ocasiones y con ello logró alejar la amenaza de una «guerra nuclear», a lo cual Biden respondió exasperado: «Es como decir que teníamos una buena relación con Hitler antes de que invadiera Europa, el resto de Europa. Por favor».

Biden cuestionó la política «criminal» de Trump al separar a familias migrantes en 2018 como parte de la política de «tolerancia cero». «Esos chicos están solos, sin ningún lugar a donde ir. Eso es criminal», dijo Biden. Trump defendió su política y afirmó que los niños habían sido llevados a la frontera por «coyotes» y «mala gente». «Ahora tenemos la frontera más sólida que hemos tenido», agregó.

El candidato demócrata asumió un riesgo al afirmar que si resulta elegido iniciará una transición gradual para dejar de depender de la industria del petróleo, lo que permitió a Trump llamar a los estados clave de Texas, Ohio y Pensilvania a que recordarán esa afirmación al momento de emitir su voto.

Trump indicó que Estados Unidos tiene el «aire y el agua más limpios» en años y desestimó energías renovables como las eólicas afirmando que matan a los pájaros.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, evitó responder a las críticas del gobierno de México, quien le pidió someterse a un «proceso de autocrítica» para determinar si debe seguir al frente del organismo, luego de lo ocurrido el año pasado en Bolivia.

Almagro compareció este jueves ante la prensa después de la Asamblea General de la OEA.

«Yo entiendo que la prensa quiera concentrarse en el país que me criticó, y no en los treinta y pico que me apoyaron, eso lo entiendo perfectamente, aunque me gustaría más lo contrario. Me gustaría más que ustedes dijeran: qué genial el secretario general lo apoyaron treinta y tantos países, qué fantástico, qué apoyo a su gestión», dijo Almagro.

Aseguró no tener ningún problema con las críticas que se le han hecho, pues reiteró que es un tema (Bolivia) del que ya ha hablado largamente, al igual que sobre las misiones de observación electoral.

Almagro resaltó la labor de las misiones de observación electoral que, según explicó, trabajan con mucho menos presupuesto que las de la Unión Europea (UE) y con un «gran sacrificio personal».

El secretario general mantuvo su postura de defender el informe en el que la OEA denunció irregularidades en las elecciones de 2019, que luego fueron anuladas debido a sospechas de fraude en favor del entonces presidente, Evo Morales, quien había sido elegido para un cuarto mandato consecutivo.

En concreto, Almagro destacó que los principales hechos de dicho informe de la misión de la OEA «nunca» fueron rebatidos y citó, entre otros, la alteración y falsificación de actas, los servidores ocultos que transmitían datos para el conteo general y el voto de personas fallecidas que aparecían como electores.

«Nosotros no valoramos otra cosa que la limpieza del proceso electoral», sean cuales sean los resultados, sostuvo.

Y es que ayer, durante la Asamblea General, el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Maximiliano Reyes, sugirió a Almagro someterse a un proceso de autocrítica a partir de sus acciones en contra de la Carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si aún cuenta con la “autoridad moral necesaria para encabezar esta organización».

Almagro se limitó a decir que la OEA puede ayudar a nuestro país en temas de corrupción, lucha contra el narcotráfico, derechos de los migrantes, transparencia electoral e independencia de los órganos electorales, entre otros asuntos.

«Tenemos muchas cosas para aportar en el tema que son prioritarios, desafíos importantísimos que tiene México hoy y estamos dispuestos a hacerlo porque somos un interlocutor permanente para estos temas en todo el hemisferio», manifestó Almagro.

Sobre el tema, el ex presidente de Bolivia, Evo Morales, reclamó este jueves la renuncia de Almagro, al sostener que el triunfo electoral de su Movimiento al Socialismo del domingo demostró que no hubo fraude en los comicios de 2019.

«Luis Almagro debe renunciar, si tiene ética y moral, si tiene personalidad. Y por supuesto tiene que ser procesado, juzgado. Sus manos están manchadas de sangre de bolivianos y bolivianas», declaró Morales en una rueda de prensa en Buenos Aires.

En el caso de que Almagro no renuncie, Morales dijo que solicitará a los miembros de la Organización de Estados Americanos «que inicien los trámites para su destitución, porque ha ocasionado un daño irreparable al pueblo boliviano, a las misiones de observación electoral y a la propia OEA».

Añadió que además de demostrar que no hubo fraude, los resultados de las recientes elecciones refieren que sí hubo golpe de estado, por lo que reclamó una auditoría independiente sobre el «informe fraudulento» de la OEA.

Esta noche se llevará a cabo el segundo y último debate entre el presidente Donald Trump, y el aspirante demócrata a La Casa Blanca, Joe Biden, antes de las elecciones del próximo 3 de noviembre.

El encuentro se llevará a cabo desde Nashville, Tennessee. Es la segunda vez que la Universidad de Belmont alberga un debate presidencial después del celebrado en 2008 entre el demócrata Barack Obama y el republicano John McCaine.

La moderadora del debate será Kristen Welker, periodista del canal de televisión NBC News. El encuentro comenzará a las 20:00 hora local en el Curb Event Center de la universidad y tendrá una duración de 90 minutos.

Para el evento de hoy, la Comisión de los Debates Presidenciales, el órgano organizador no partidista, anunció esta semana un nuevo protocolo para que no se repitan las escenas del primer debate del pasado 29 de septiembre en Cleveland, Ohio, marcado por las repetidas interrupciones, la mayor parte de ellas por parte de Trump, lo que impidió que se abordaran a fondo los temas de interés para los votantes.

La mayor novedad es que se apagarán los micrófonos en algunas partes. En concreto, al principio de cada uno de los seis bloques de 15 minutos que dividirán el encuentro, los candidatos tendrán dos minutos cada uno para presentar sus ideas de manera ininterrumpida.

Serán en esos dos minutos iniciales cuando el micrófono del aspirante que no esté hablando será silenciado para garantizar que el otro pueda hablar sin interrupciones.

En el tiempo restante de cada uno de los segmentos ambos micrófonos estarán abiertos, aunque la Comisión ha señalado que «su esperanza es que los candidatos sean respetuosos con el tiempo del otro».  Los temas anunciados que se abordarán en cada bloque serán la lucha contra la pandemia, las familias estadounidenses, la seguridad nacional, el liderazgo, la crisis climática y la raza.

Pese a que hay temas fijados, es probable que los candidatos saquen otros temas: el proceso de confirmación en el Senado de la nominada por Trump para el Supremo, la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett; las revelaciones del director de la Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, quien alertó que Irán y Rusia han obtenido información de votantes estadounidenses y que están tratando de interferir en los comicios; los artículos publicados en los últimos días por el tabloide New York Post sobre una serie de correos electrónicos y otros materiales digitales recuperados de una computadora portátil de Hunter Biden, entre otros.

Para evitar contagios de Covid-19, el uso de mascarilla facial será obligatorio para todo el público del debate y aquel que no la lleve será expulsado, a diferencia del debate en Cleveland, donde la mayor parte de invitados de Trump no la llevaba.

En paralelo, la organización lleva practicando pruebas desde el fin de semana a los periodistas y voluntarios que han ido llegando estos días a Nashville para el evento, y este jueves se espera que se sometan a la prueba los invitados por los candidatos y los propios aspirantes.

Las medidas de seguridad son intensas en Nashville, con numerosos controles y cierres de calles en las inmediaciones de la Universidad de Belmont. Aun así, se esperan varias protestas en las inmediaciones del centro. Para esta tarde hay convocadas concentraciones contra el racismo y contra la nominación de Barrett en los alrededores de la universidad.

El ex mandatario de Estados Unidos Barack Obama encabezó un evento de la campaña de Joe Biden, en el que llamó a los votantes demócratas a no confiarse en las encuestas que colocan a su candidato como favorito, y movilizarse en masa para lograr la victoria del candidato Biden el 3 de noviembre.

«No podemos confiarnos. No me importan los sondeos», dijo Obama en su primer mitin en apoyo a su compañero en cuando ocupó La Casa Blanca.

Y es que según Biden aventaja a Trump por nueve puntos porcentuales a nivel nacional, según el promedio de encuestas de RealClearPolitics. Obama recordó que en 2016 «hubo un montón de encuestas» favorables a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton y «no funcionó porque mucha gente se quedó en su casa, se volvió perezosa y confiada».

Obama denunció duramente a su sucesor, alegando que Donald Trump ha demostrado ser «incapaz de tomarse el trabajo en serio» en La Casa Blanca. «Esto no es un reality show. Es la realidad», recriminó el ex mandatario.

«Y hemos tenido que vivir con las consecuencias de que él (Trump) demuestre ser incapaz de tomarse el trabajo en serio», añadió ante los asistentes al acto en Filadelfia, capital del estratégico estado de Pensilvania.

Más temprano, en una mesa redonda con líderes de la comunidad negra de esa ciudad, Obama criticó el desempeño de Trump ante la pandemia de covid-19.

«La pandemia habría sido difícil para cualquier presidente, no hemos visto algo así en 100 años. Pero el grado de incompetencia y desinformación, el número de personas que podrían no haber muerto si hubiéramos hecho lo básico», lamentó.

Obama afirmó que los estadounidenses no pueden permitirse otros cuatro años de lo mismo. «Nuestra democracia no va a funcionar si las personas que se suponen son nuestros líderes mienten todos los días y simplemente inventan cosas», dijo.

Más de 40 millones de ciudadanos ya votaron por correo o en persona, lo que significa cerca del 30% de la participación total de las elecciones de 2016.

Biden y Trump volverán a encontrarse esta noche en el segundo y último debate en Nashville, Tennessee. El primero, realizado a fines de setiembre, se caracterizó por las interrupciones constantes de parte de Trump. El segundo debate no se llevó a cabo debido a la renuencia de Trump de participar en un formato virtual.

El gobierno de México cuestionó este miércoles al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, por la misión del organismo a las elecciones bolivianas anuladas en 2019. Lo acusó de haber lastimado la democracia de dicho país.

«Ustedes han deslegitimado a las misiones electorales», acusó el representante de México Maximiliano Reyes, Subsecretario para América Latina.

Aseguró que la secretaria general de la OEA utilizó de manera facciosa a la misión de observación lectoral para denunciar prematuramente un supuesto fraude en Bolivia que nunca existió.

«Las elecciones del domingo pasado en Bolivia rarificaron la tendencia electoral de 2019. Este uso faccioso generó inestabilidad, violencia y desorden constitucional en el ese país, y creó un entorno internacional de confrontación», añadió el funcionario mexicano.

Dijo que la secretaría general de la OEA no está para calificar elecciones o gobiernos, por lo que sugirieron a Luis Almagro someterse a un proceso de reflexión y autocrítica, «a partir de sus acciones en contra de la carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia», para determinar si aun cuenta con la autoridad moral necesaria para seguir encabezando la organización.

«Mi país denuncia el afán del secretario general de intervenir en los asuntos internos de nuestros estados y de lastimar nuestras democracias. Lo que ocurrió con la OEA en Bolivia no debe repetirse jamás», denunció el subsecretario.

Y es que la votación de octubre de 2019 fue anulada tras una auditoría de la OEA que estableció una «manipulación dolosa» en favor del entonces presidente Morales, que buscaba un cuarto mandato.

Morales terminó renunciando en medio de violentas protestas y presiones del Ejército y se asiló en México para después trasladarse a Argentina en donde permanece hasta hoy.

Casi un año después, el domingo pasado, el candidato del partido de Morales, Luis Arce, se impuso en las elecciones con cerca del 53.58% de los votos, según los conteos preliminares.

Sobre las acusaciones del gobierno mexicano, la canciller de Bolivia, Karen Longaric, que representa al gobierno interino que asumió tras la salida de Morales, dijo que hay países que tienen problemas mucho más graves, problemas como el narcotráfico y sin embargo, se obstinan en asuntos de otros países.

Y es que las principales críticas están en la paralización de un conteo preliminar durante la noche de los comicios de 2019 y su reanudación un día después, con un considerable aumento de la ventaja de Morales.

La Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA expresó su preocupación por cambio de tendencia que calificó como «drástico» y «difícil de explicar». Según investigadores de las universidades de Pennsylvania y de Tulane, en Estados Unidos, la ruralidad y las regiones explican la mayor parte de la tendencia y lo que se presentó como evidencia de irregularidades en realidad fue un «error en el análisis».

Frente a las críticas, Almagro ha denunciado «una maliciosa campaña de desinformación contra la OEA, con evidentes objetivos políticos».

El virtual ganador de las elecciones presidenciales en Bolivia, Luis Arce, ha tratado de marcar su distancia con Evo Morales, ante los señalamientos de que será el ex presidente quien ejerza el control y conducción del país.

«Si quiere ayudarnos, será muy bienvenido, pero no significa que estará en el Gobierno. Será mi gobierno», declaró Arce.

Aun sin resultados oficiales, las proyecciones apuntan a que Arce devolverá el poder político para el Movimiento al Socialismo (MAS), un año después de que Morales tuviese que dimitir por las dudas sobre la transparencia de las elecciones.

El también ex ministro de Economía ha subrayado en una entrevista con la cadena británica BBC que los comicios del domingo demuestran «de manera muy clara» que el MAS es «mayoría» en Bolivia y que, por tanto, en las elecciones de 2019 no hubo ningún fraude, sino que la derecha política fraguó un golpe de Estado.

Sin embargo dijo, está dispuesto a «tender puentes» con todos los actores de la sociedad. Arce ha rehusado aclarar cuándo podría regresar Morales a Bolivia, a pesar de que él mismo se comprometió a facilitar su vuelta si lograba la Presidencia, y ha defendido en cambio, una «renovación», dentro del MAS.

A nivel de políticas, Arce ha prometido pasar página al «modelo neoliberal» implantado en el último año, bajo la batuta de la presidenta interina, Jeanine Áñez, y ha prometido regresar al modelo que está «más del lado social», ya que considera que la pandemia de coronavirus ha hecho más evidente «que la economía no está yendo bien».

Arce, artífice de las políticas económicas en la última etapa de Morales en el poder, ha defendido también la capacidad del MAS para combatir la corrupción, alegando que, a diferencia del actual Ejecutivo, en el anterior quienes cometían alguna irregularidad sí rendían cuentas ante la Justicia.

La dirigencia nacional del PRD aseguró que las elecciones celebradas el pasado fin de semana en Hidalgo y Coahuila evidenciaron que Morena fue desbancado, es perfectamente vencible, además de que se mostró que no sabe perder.

“Se demostró que no es la gran fuerza que se creía, pensaban que iban arrasar como en el 2018, porque según son una fuerza muy potente, pero demostraron todo lo contrario, que son prácticamente un gigante con pies de barro y que es absoluta y perfectamente vencible”, dijo el presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano.

El líder perredista reconoció que el PRI quedó en primer lugar en ambas elecciones, aunque destacó que su partido logró ganar en Hidalgo 10 municipios, lo que lo posiciona en algunos casos como segunda y tercera fuerza política.

Acusó que para Morena, las elecciones son democráticas y son limpias cuando ganan, pero cuando pierden, simple y sencillamente salen a declarar que desconocen los resultados de la elección.

Y aunque al interior del partido que fundó el ahora presidente López Obrador se piensan que siguen teniendo la confianza de la gente, la mayoritaria de la gente de los dos estados en que hubieron elecciones, le dieron la espalda.

Sobre los resultados, el PRI reiteró que los resultados en Coahuila e Hidalgo dejan claro que el tricolor está listo y está de regreso.

El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, confirmó que el tricolor ganó los 16 distritos de Coahuila y gobernará en al menos 32 municipios hidalguenses.

El ex presidente Carlos Mesa reconoció el lunes su derrota en las elecciones presidenciales en Bolivia antes de que se conozcan los resultados oficiales. Anticipó que ayudará a la gobernabilidad del próximo mandatario.

Quiero «reconocer que hubo un triunfador… con una distancia entre el primero y segundo que será difícil que se modifique en los cómputos oficiales», dijo el líder centrista a quien los conteos no oficiales dan un segundo lugar sin opción a una eventual segunda vuelta.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se sumó al reconocimiento de la victoria de Arce pese a no haber datos oficiales.

«El gobierno de México felicita al pueblo boliviano y extiende sus congratulaciones a Luis Arce… por su triunfo en primera vuelta», dijo en un comunicado oficial. A través de la cancillería reconoció que la jornada electoral en Bolivia se desarrolló de forma pacífica.

«El Gobierno de México expresa sus mejores deseos al próximo presidente boliviano, al tiempo que le manifiesta su deseo de apoyarle a tener un desempeño exitoso y con ello honrar los históricos vínculos de amistad y fraternidad entre ambos pueblos», añadió la 4T.

AMLO, en sus redes sociales, enfatizó que un grave conflicto se resolvió por la vía pacífica y democrática, en referencia a las elecciones. Felicitó especialmente a organizaciones sociales, pueblos originarios y al ex presidente  Evo Morales.

En tanto, el embajador adjunto de Rusia en las Naciones Unidas, Dmitry Polyanskiy , publicó en Twitter: «A pesar de todos los esfuerzos por robar la voluntad del pueblo, Bolivia gana. ¡Viva Bolivia!».

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, se unió a las felicitaciones al Movimiento al Socialismo (MAS), quien dijo, ha recuperado en las urnas, «el poder que le fue usurpado por la oligarquía, con la complicidad de la OEA y la guía imperial».

Díaz-Canel añadió que Cuba comparte alegría por el triunfo de Luis Arce, el candidato del MAS a la Presidencia del país andino.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, también felicitó en su cuenta de Twitter a los candidatos del MAS Luis Arce y David Choquehuanca, y resaltó la «histórica y trascendental victoria que retornará justicia y bienestar al hermano pueblo boliviano».

El Frente Guasu, la mayor fuerza de izquierda de Paraguay, transmitió este lunes sus felicitaciones al MAS-IPSP ante «los cómputos preliminares que dan cuenta de un rotundo triunfo de la fórmula presidencial» de Luis Arce y David Choquehuanca en las elecciones presidenciales del pasado domingo en Bolivia.

El gobierno de Nicolás Maduro también celebró este lunes la «contundente» victoria de Luis Arce. Maduro «felicita al hermano pueblo boliviano por el amplio e inobjetable triunfo del Movimiento al Socialismo (MAS)» y a Arce «por la contundente victoria alcanzada en las elecciones presidenciales», señaló el ministerio de Relaciones Exteriores del gobierno venezolano.

«La masiva participación electoral refuerza la legitimidad del proceso y otorga un claro mensaje de rechazo popular al golpe de Estado fascista ejecutado hace un año», agrega el documento difundido por el canciller Jorge Arreaza.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, y su vicepresidenta Cristina Kirchner felicitaron a Arce. «La victoria del @BOmereceMAS en Bolivia no solo es una buena noticia para quienes defendemos la democracia en América Latina; es, además, un acto de justicia ante la agresión que sufrió el pueblo boliviano. ¡Felicitaciones, @LuchoXBolivia!», escribió en su cuenta Twitter el mandatario argentino.

Uno de los mensajes que más llamaron la atención, fue el del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien felicitó a Arce por su virtual triunfo.

«El pueblo de Bolivia se ha expresado en las urnas. Felicitamos a Luis Arce y David Choquehuanca deseando éxito en sus labores futuras», dijo Almagro en su cuenta en Twitter. «Estoy seguro que desde la democracia sabrán forjar un futuro brillante para su país. Un reconocimiento al pueblo boliviano», agregó, junto a una foto de ambos dirigentes celebrando el domingo los resultados preliminares.

Desde su exilio en Buenos Aires, Evo Morales dijo que «tarde o temprano» regresará a Bolivia y que está en contacto con Arce. «Vamos a sacar adelante a Bolivia, vamos a enfrentar la crisis económica», declaró en rueda de prensa.

Morales declaró que el próximo gobierno de Bolivia mantendrá relaciones diplomáticas con todos los países, incluido Estados Unidos, mientras éste respete «la dignidad y la soberanía» de su país.

Y aunque anunció sus planes de regresar a Bolivia, advirtió que no tiene pensado asumir un puesto en el próximo gobierno que encabezará Luis Arce, a quien calificó como «uno de los mejores economistas de América latina» y un hombre «con mucha cualidad humana, muy solidario, muy honesto».

Estado Unidos también felicitó este lunes al candidato a Arce, asegurando que está deseando trabajar con él para promover la prosperidad económica, los derechos humanos y la libertad de prensa.

«Felicitamos al presidente electo de Bolivia, Luis Arce, y al vicepresidente electo, David Choquehuanca, y felicitamos al pueblo boliviano por su voto pacífico. Esperamos trabajar con el Gobierno recién elegido para promover la prosperidad económica, los derechos humanos y la libertad de prensa», dijo en Twitter el encargado de Latinoamérica en el Departamento de Estado estadounidense, Michael Kozak.

Hidalgo y Coahuila celebraron elecciones este domingo, comicios realizados en el marco de la pandemia de Covid-19, destacando que no se reportó casi ningún incidente, informó el Instituto Nacional Electoral (INE).

En las elecciones que convocaron a 4.4 millones de votantes en los dos estados, se renovaron 25 escaños del Congreso local de Coahuila, y 84 ayuntamientos en Hidalgo.

«Estas son unas elecciones inéditas, es la primera vez en la historia que vamos a enfrentar el proceso electoral con una pandemia que ha afectado al mundo, que ha afectado a México», dijo el gobernador hidalguense Omar Fayad, tras acudir a votar.

Según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), con el 100% de las actas computadas (3,841) el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es el ganador en Coahuila al sumar 16 diputaciones. Coahuila es un bastión histórico del PRI, donde es el partido político hegemónico desde 1929.

El tricolor también se perfila como ganador en Hidalgo, aventajando en los municipios de Pachuca y Mineral de La Reforma que eran gobernados por el Partido Acción Nacional (PAN). De continuar la tendencia, el PRI podría repuntar de 15 a 26 municipios donde gobernarán sus respectivas fórmulas, con 18.3% de las actas procesadas.

Según reportes de medios, la autoridad electoral y ciudadanos en redes sociales, en las casillas que se instalaron ayer, tantos los funcionarios de casilla así como los votantes usaron cubrebocas. Cada mesa contaba con dispensadores de gel antibacterial, además de que muchos electores llevaban sus propios bolígrafos para evitar el riesgo de compartir objetos contaminados.

Del total de 7,702 casillas instaladas en Coahuila e Hidalgo solo en una debió suspenderse la votación, reportó el INE. «En el municipio de Ixmiquilpan, en Hidalgo, se suspendió definitivamente la votación debido a que se presentó una persona que quemó una urna» aunque ninguna persona resultó lesionada, detalló el Instituto.

Respecto al ejercicio del voto a través de urnas electrónicas, que por primera vez se llevó a cabo con carácter vinculante, las 54 urnas en Coahuila y las 40 instaladas en Hidalgo funcionaron sin contratiempos y fueron las primeras en registrar resultados en el PREP de Coahuila.

Sobre los resultados, la dirigencia del PRI afirmó que el tricolor «está de regreso, fuimos solos en ambas elecciones, su triunfo en la contienda electoral es contundente».

Alejandro Moreno indicó que en Coahuila, el PRI arrasó al ganar 16 de 16 distritos electorales para el Congreso local, en tanto que en Hidalgo los resultados también son favorables.

“En los dos estados, el PRI compitió con candidatos propios, mujeres y hombres de nuestro partido. Fuimos solos en ambas elecciones. El PRI cree en los acuerdos, y las coaliciones, pero está claro que el PRI está de regreso, que volvimos a ganar y que en 2021, con propuesta, con proyectos y muy organizados, vamos a recuperar la confianza de los ciudadanos para servirle a México”, enfatizó el dirigente nacional.

Luis Arce, el candidato respaldado por el ex mandatario Evo Morales, se impuso este domingo en las elecciones presidenciales de Bolivia por una diferencia suficiente para evitar una segunda vuelta con su principal rival, el conservador Carlos Mesa, según encuesta a pie de urna difundido por medios locales.

El Movimiento Al Socialismo (MAS) de Arce habría obtenido el 52.4% de los votos frente al 31.5% de Comunidad Ciudadana (CC), el partido de Mesa, de acuerdo con el conteo rápido de la encuestadora Ciesmori para medios privados de Bolivia.

«Hemos recuperado la democracia y, sobretodo, los bolivianos hemos recuperado la esperanza», dijo Arce en una breve conferencia de prensa en La Paz en la madrugada del lunes.

Pese a los temores de disturbios por la profunda polarización de la sociedad boliviana, la votación se realizó en un clima tenso pero sin violencia. Este lunes, La Paz, sede del Gobierno, amaneció en tranquilidad.

Las elecciones, que se postergaron varias veces este año por la pandemia del coronavirus, fueron la reedición de los comicios de octubre de 2019, anulados por acusaciones de fraude contra Morales, quien ganó y pretendía extender su mandato hasta 2025.

Morales debió dejar el país y asilarse en Argentina, mientras que la conservadora Jeanine Añez, quien amagó con presentarse como candidata presidencial, asumió el Gobierno provisional.

«Vamos a trabajar para todos los bolivianos, vamos a construir un Gobierno de unidad nacional, vamos a construir la unidad de nuestro país», añadió el candidato del MAS.

Arce fue ministro de Economía durante 12 años en el Gobierno de Morales y su destacado trabajo lo llevó a ser considerado por algunos como el padre del llamado «milagro económico» boliviano.

Para ganar definitivamente la elección presidencial, un candidato necesita por lo menos el 40% de los votos y una diferencia de al menos 10 puntos porcentuales sobre su inmediato rival.

«Aún no tenemos cómputo oficial, pero por los datos con los que contamos, el Sr. Arce y el Sr. Choquehuanca han ganado la elección. Felicito a los ganadores y les pido gobernar pensando en Bolivia y en la democracia», escribió la presidenta Añez en su cuenta en Twitter.

El Tribunal Electoral debe anunciar el resultado oficial en un plazo máximo de siete días. Con el 16% de las actas computadas, el escrutinio oficial mostraba el lunes a Mesa con el 44% de los votos y a Arce con el 34.6%.

Por su parte el ex presidente Evo Morales, afirmó a través de sus redes sociales que la voluntad del pueblo se había vuelto a imponer. «Se ha producido una victoria contundente del MAS-IPSP. Nuestro movimiento político tendrá la mayoría en las dos cámaras. Hemos vuelto millones, ahora vamos a devolver la dignidad y la libertad al pueblo».

A cuatro días de que se lleven a cabo las elecciones para elegir presidentes municipales en Hidalgo y diputados locales en Coahuila, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado a la ciudadanía a participar este domingo en la jornada electoral y elegir libremente a sus representantes.

El mandatario exhortó a que sean unos comicios limpios y libres, y que no haya injerencia e intervencionismo de los gobiernos estatales, municipales ni del gobierno federal.

«Que no se compren votos; que se termine la práctica deleznable de entregar despensas y traficar con la pobreza de la gente para obtener votos; que se haga valer el voto libre, secreto. Que no haya presiones de ninguna índole, que no haya acarreos, que no se rellenen las urnas, que los funcionarios de las mesas actúen con rectitud, con imparcialidad, que no se falsifiquen las actas; en fin, que no haya fraude electoral”, dijo López Obrador.

Afirmó que la Cuarta Transformación significa que haya democracia, por lo que se deben desterrar las “prácticas nefastas” del pasado que afectaron la democracia, como la compra del voto o el uso de recursos públicos en beneficio de cualquier candidato.

Aseguró que su gobierno actuará con rectitud, legalidad y libertad, además de que refrendó que no habrá imposiciones como solía suceder.

Debido a que la jornada electoral se realizará en el contexto de la emergencia sanitaria por COVID-19, el presidente exhortó a los ciudadanos a mantener la sana distancia y medidas de higiene durante los comicios.

Sobre la jornada electoral de este fin de semana, el Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, afirmó que la organización de elecciones avanza sin contratiempos.

“El mérito de este proceso electoral que se vio interrumpido durante varios meses por la pandemia de COVID-19, es que se ha retomado el curso y no se han contrapuesto los derechos de participación política de las y los hidalguenses con el resguardo y la salvaguarda de su derecho a la salud”, enfatizó.

El Presidente del INE detalló que el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, le informó que la evolución de la curva epidémica del estado de Hidalgo demuestra, desde hace 11 semanas, una tendencia gradual a la baja.

Por ello destacó que el arranque de las tareas de proselitismo no ha detonado un incremento de la curva, o una inversión de la curva de contagio, lo cual habla bien de cómo se ha administrado la elección por parte las autoridades electorales, y también de la responsabilidad con la que han actuado las y los ciudadanos, y los actores políticos que, dijo, no han convertido a las campañas electorales en foco de contagio.

Informó que, según el último corte realizado, las autoridades electorales cuentan ya con 27 mil 118 funcionarios que se requieren para operar las 3 mil 874 casillas. Recordó que en Hidalgo se renovarán 84 ayuntamientos.

Tras estar inactivo diez días por su contagio de Covid-19, el presidente Donald Trump retomó sus actos de campaña este lunes en Florida asegurando que está en «plena forma».

«Lo tuve y ahora dicen que estoy inmunizado», dijo el mandatario estadounidense de 74 años ante una multitud de miles de seguidores, de los que pocos llevaban tapabocas. «¡Me siento poderoso!»

«Voy a caminar en esta multitud (…) besaré a todo el mundo, besaré a los hombres y las magníficas mujeres», añadió entre risas.

El equipo médico de Trump anunció que había dado negativo a Covid-19 y que no era contagioso poco antes de su viaje a Florida, el primero de cuatro estados claves que planea visitar esta semana para intentar reducir la ventaja de Biden en los sondeos, en la recta final hacia las elecciones presidenciales de Estados Unidos del 3 de noviembre.

Trump abordó los temas habituales de su campaña: la «tramposa» Hillary Clinton y la prensa «corrupta», y las advertencias alarmistas contra la «izquierda radical» y la «pesadilla socialista». También se lanzó contra su rival, al que insistió en llamar «Joe, el Dormilón», asegurando que no atrae a «casi nadie» en sus actos.

El presidente desestimó las encuestas; recordó que hace cuatro años las encuestas decían  que iba a perder Florida. «¡En 22 días vamos a ganar este estado y a ganar cuatro años más en la Casa Blanca!».

La actitud desafiante del mandatario estaba presente antes de salir de Washington. A su salida de la base militar Andrews, cerca de la capital, el presidente estadounidense no portaba mascarilla, a diferencia de los agentes del Servicio Secretos encargados de su seguridad.

La cuestión de la inmunidad al Covid-19 aún no está clara, ya que los expertos desconocen con precisión su duración o el nivel de protección que ofrecen los anticuerpos. Según un estudio divulgado este martes en la revista médica The Lancet Infectious Diseases, un estadounidense se infectó dos veces de covid-19 en un mes y medio de intervalo y la segunda infección fue más grave que la primera, el quinto caso de reinfección registrado hasta ahora en el mundo.

Además de Florida, Trump irá esta semana también a Pensilvania, Iowa y Carolina del Norte para intentar recortar distancia con Biden, que lleva una ventaja de dos dígitos en el promedio nacional de encuestas, según el sitio RealClearPolitics.

El mandatario ganó esos cuatro estados en 2016, pero marcha detrás de Biden en los cuatro este año, según un promedio del mismo sitio.

El demócrata lo aventaja por un margen escueto en Iowa y Carolina del Norte, pero lidera por ventajas más sustanciales en Florida y Pensilvania, con 3.7 puntos porcentuales y 7.1, respectivamente.

Más de 10 millones de estadounidenses, un récord, ya han votado para las elecciones del 3 de noviembre, por correo o por voto anticipado, según un conteo difundido ayer.

Joe Biden, candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, tiene el apoyo del 63% de los posibles votantes latinos, comparado con un 29% que se inclina por la reelección del presidente Donald Trump, según una encuesta publicada este viernes por el Pew Research Center.

En la encuesta, realizada entre el 30 de septiembre y el 5 de octubre, Biden obtiene una ventaja general de diez puntos sobre Trump, con un 52% de la intención de voto, contra un 42% del mandatario.

Trump aparece con ventaja sobre Biden tan sólo entre los votantes blancos, de los cuales el 51% se inclina por reelegirlo, comparado con un 44% que parece dispuesto a votar por el candidato demócrata.

Las ventajas que Biden muestra son aún más pronunciadas entre los posibles votantes afroamericanos, con un 89%, y los de origen asiático con un 75%.

Entre todos los posibles votantes, la encuesta de Pew encontró que sólo entre los blancos Trump evoca sentimientos de simpatía (45%) mientras que un 39% de este grupo no tiene mucho afecto por el presidente. Los grados de antipatía aumentan al 72% entre los afroamericanos (vs 12%), el 55% entre los asiáticos (vs 24%) y el 54% entre los posibles votantes hispanos (vs 32%).

Entre los encuestados que expresaron su preferencia por Biden, el 72% indicó que está «extremadamente» motivado para votar, un sentimiento que comparte el 71% de los posibles votantes de Trump.

Pero ese entusiasmo, que comparten el 79% de los simpatizantes del aspirante demócrata y el 74% de los votantes del republicano, cae al 67% de los afroamericanos y el 57% de los posibles votantes latinos.

El Pew señala que la encuesta se realizó en inglés y español entre 11.929 adultos, incluidos 10.543 votantes registrados, y su margen de error es de 1,5 puntos.

El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, aseguró este jueves que si el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos no es claro, «puede que haya problemas», por lo que su país va a estar «preparada para diversas posibilidades».

Las declaraciones de Trudeau se producen después de que tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como su vicepresidente, Mike Pence, se hayan negado a declarar si aceptarán una eventual derrota en las elecciones que se celebrarán en Estados Unidos el 3 de noviembre.

Ayer, Mike Pence evitó contestar de forma clara si Trump aceptará una eventual derrota. «Si tenemos unas elecciones libres y justas, sabemos que vamos a tener confianza en ellas y creo en el fondo de mi corazón que el presidente Trump será reelegido por otros cuatro años», declaró Pence durante el debate que mantuvo con la candidata demócrata a vicepresidenta, Kamala Harris.

A preguntas de los medios de comunicación, Trudeau afirmó hoy durante una conferencia de prensa que mientras observan el desarrollo de las elecciones en Estados Unidos, Canadá va a estar preparada para diversas «posibilidades».

Trudeau también se refirió al potencial impacto que una situación de incertidumbre en las elecciones tendría en la economía canadiense y los canadienses.

El primer ministro canadiense añadió que «todos esperamos una transición sin problemas o un claro resultado de las elecciones, como mucha gente en todo el mundo. Si es menos claro, puede que haya trastornos y necesitamos estar preparados para cualquier resultado», añadió.

Trudeau también reconoció que lo que pasa en Estados Unidos impacta en Canadá, aunque advirtió que por norma no comenta o valora el proceso político estadounidense.

Hablando en francés, el primer ministro canadiense sí se refirió a la «polarización» del mundo político en Estados Unidos, algo que calificó de «preocupante».

Trudeau no pudo evitar añadir que «en Canadá tenemos la suerte de que los diferentes niveles del Gobierno», las autoridades provinciales y federales, están trabajando en la respuesta a la pandemia de COVID-19 «sin traer elementos excesivamente políticos».