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El jefe de la autoridad electoral de Brasil rechazó la solicitud del presidente Jair Bolsonaro y su partido político de que anularan los sufragios emitidos en la mayoría de las máquinas de votación electrónica, lo que cambiaría el resultado de los comicios del pasado 30 de octubre.

Alexandre de Moraes había emitido un fallo previo que planteaba implícitamente que el Partido Liberal, al que pertenece Bolsonaro, podría salir perdiendo con la impugnación que presentó.

De Moraes había condicionado el análisis de la petición a que los inconformes presentaran un nuevo informe que incluyera los resultados de la primera vuelta electoral, realizada el 2 de octubre, en la que el Partido Liberal ganó más escaños en ambas cámaras legislativas que cualquier otro partido, y les dio un plazo de 24 horas.

Horas antes de que venciera el plazo, el presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa, y el abogado Marcelo de Bessa, dijeron en conferencia de prensa que no presentarían ningún nuevo informe.

«La absoluta mala fe de la extraña e ilícita petición del demandante… quedó demostrada, tanto por la negativa a enmendar la petición inicial como por la total ausencia de evidencia alguna de irregularidades y la existencia de una narrativa totalmente fraudulenta de los hechos», escribió De Moraes en su fallo.

Sin embargo, no solo fue un rechazo a la petición hecha, sino que también ordenó la suspensión de los fondos federales para la coalición del Partido Liberal hasta que se pague una multa de 23 millones de reales, cerca de 4.3 millones de dólares, por emprender un litigio de «mala fe».

El martes pasado, De Bessa presentó una solicitud de 33 páginas a nombre de Bolsonaro y de Costa en la que se mencionaba un error de software en la mayoría de las máquinas en Brasil, que apuntaba que carecían de números de identificación individuales en sus registros internos.

De Bessa dijo que eso daría a Bolsonaro el 51% de los votos válidos restantes, con lo cual el triunfo sería de él y no de Lula da Silva.

En su fallo, De Moraes señaló que la impugnación de la votación parecía dirigida a alentar movimientos antidemocráticos de protesta y crear desórdenes, y ordenó que se investigue a Costa y al consultor contratado para que efectuara la evaluación.

Si hoy fueran las elecciones para Jefe o Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, bastión del movimiento que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), Morena ganaría pero con una ventaja mínima, la cual se ha venido reduciendo en los últimos meses.

Según la más reciente encuesta de El Financiero, al preguntar a los capitalinos, ¿por cuál partido votaría?, Morena lidera las preferencias efectivas con un 45% de ellas. Le siguen el PAN con 25%, el PRI con 14%, Movimiento Ciudadano con 6% y el PRD con 4%. El Partido Verde se queda con 2% y el PT con 1%.

Y aunque Morena mantiene la ventaja, si la intención de voto se mide por alianzas, Morena-PVEM-PT sumarían 48%, mientras que el PAN-PRI-PRD se quedarían con 43%.

Eso llama la atención pues apenas en octubre pasado, la diferencia que había entre el oficialismo y la oposición era de 10 puntos (47% vs 37%). Ahora, esa ventaja ha disminuido a solo cinco puntos.

Al medir a los principales perfiles que podrían abanderar las alianzas en 2024, aparecen seis nombres: por parte de Morena se mide al actual secretario de Seguridad, Omar García Harfuch; a la delegada de Iztapalapa, Clara Brugada; a la Secretaria de Seguridad federal, Rosa Icela Rodríguez; al secretario de gobierno local, Marí Batres; al dirigente nacional de Morena, Mario Delgado y encargado de despecho de la Procuraduría de Hidalgo .

De ellos, García Harfuch es el mejor evaluado,  aunque el secretario de seguridad no se ha manifestado sobre alguna intención política. Santiago Nieto es el menos conocido.

Por parte de la oposición, aparecen la senadora Xóchitl Gálvez; el alcalde de Benito Juárez, Santiago Taboada; la alcaldesa de Álvaro Obregón, Lía Limón; el alcalde de Cuajimalpa, Adrián Rubalcava; la senadora Kenia López Rabadán y el diputado Jorge Romero.

De ellos, la mejor evaluada es Xóchitl Gálvez, quien ha manifestado en reiteradas ocasiones su deseo de contender por la Jefatura de Gobierno, El menos conocido es el diputado Jorge Romero.

Al preguntar a los ciudadanos, quién debería encabezar ambas alianzas, Omar García Harfuch y Xóchitl Gálvez obtienen el mayor respaldo.

Al pasar a los ya famosos careos, con todos los posibles candidatos de Morena, a excepción de Santiago Nieto, Morena ganaría; aunque la ventaja dependería de quién fuera el abanderado.

Después de poco más de tres semanas de la segunda vuelta de la elección presidencial, el mandatario de Brasil Jair Bolsonaro atribuyó su derrota a un error de software y exigió a la autoridad electoral que anule los votos emitidos en la mayoría de las máquinas de votación electrónica del país.

Tal acción dejaría a Bolsonaro con el 51% de los votos válidos restantes, y con la reelección, dijo Marcelo de Bessa, el abogado que presentó la solicitud de 33 páginas a nombre del presidente y del Partido Liberal, al que pertenece el ultraderechista.

La autoridad electoral ya ha declarado ganador al rival de Bolsonaro, el expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, e incluso muchos de los aliados del mandatario han aceptado los resultados.

El líder del Partido Liberal, Valdemar Costa, y un auditor contratado por el partido dijeron a periodistas en Brasilia que su evaluación encontró que todas las máquinas que datan de antes del 2020, casi 280,000 de ellas, o alrededor del 59% del total utilizado el 30 de octubre, carecían de números de identificación individual en los registros internos.

Ninguno de los dos explicó cómo eso podría haber afectado los resultados de las elecciones, pero dijeron que estaban pidiendo a la autoridad electoral que invalide todos los votos emitidos en esas máquinas.

La demanda calificaba el error de software como un «incumplimiento irreparable por mal funcionamiento» que ponía en duda la autenticidad de los resultados.

Al respecto, el titular de la autoridad electoral, Alexandre de Moraes, informó que la impugnación presentada implicaba la posibilidad de que el propio partido de Bolsonaro no saliera bien librado.

De Moraes dijo que el tribunal no consideraría la denuncia a menos que el partido ofreciera un nuevo informe en un plazo de 24 horas que incluyera los resultados de la primera ronda electoral del 2 de octubre, en la que el Partido Liberal obtuvo más escaños en ambas cámaras del Congreso que cualquier otra fuerza política.

Recordemos que la derrota de Bolsonaro por menos de 2 puntos porcentuales frente a Lula el 30 de octubre constituye el resultado electoral más estrecho desde la reinstauración de la democracia en Brasil en 1985.

Aunque el presidente no ha manifestado explícitamente que hubo fraude, se ha rehusado a aceptar su derrota o a felicitar a su oponente, dejando lugar para que sus simpatizantes saquen sus propias conclusiones. Muchos se han estado manifestando incansablemente, asegurando que hubo fraude electoral y exigiendo la intervención de las fuerzas armadas.

Durante más de un año, Bolsonaro insistió en que el sistema de votación electrónica de Brasil se prestaba para el fraude, aunque jamás presentó pruebas. Brasil comenzó a utilizar el sistema de votación electrónica en 1996.

Para su auditoría, el Partido Liberal contrató al Instituto del Voto Legal, un grupo que ha criticado al sistema actual y señala que el uso de máquinas contraviene la ley porque no proporciona un registro digital de cada voto individual.

De cara al proceso electoral del 2023, donde se renovará la gubernatura del estado, las dirigencias estatales del PRI, PAN y PRD anunciaron que mañana iniciarán de manera formal los trabajos que concreten la coalición electoral con la que buscarán evitar que Morena llegue al poder.

Anuar Azar, presidente del Comité Directivo Estatal del PAN en el Estado de México, indicó que a partir de mañana se iniciará de manera formal las pláticas para la conformación la coalición electoral rumbo al 2023.

Señaló que la exigencia social quedó manifiesta en la marcha del pasado domingo, por lo que los partidos están obligados ahora a interponer el interés general que los de grupos o partidos.

Al recordar que el Estado de México es la entidad más poblada del país, aseguró que la intención de concretar la coalición es poder construir un polo opositor a Morena y aliado, para generar un proyecto político que genere mejores condiciones de vida para los y las mexiquenses.

Resaltó la posibilidad de construir gobiernos de coalición gracias a reformas que se dieron en el Congreso local en recientes semanas, lo que dijo, permitirá tener los mejores perfiles y programas de gobierno en beneficio de la población.

«Vamos a anteponer el interés general del Estado (…) venimos en un acto de buena voluntad, buena fe, y de amplia responsabilidad con el Estado de México», remató el líder panista.

En su participación, Eric Sevilla, presidente del PRI en la entidad, señaló que el tricolor ha sido por años, los últimos 20, un partido aliancista.

Expuso que una coalición siempre será benéfica, tal como ocurrió en las elecciones del año pasado, cuando hicieron frente a Morena logrando ganar 72 municipios y tener 37 diputados en el Congreso local, obteniendo más de medio millón de votos más que Morena.

El priista dijo que las res fuerzas de oposición saben dialogar, trabajar en equipo y construir acuerdos. Adelantó que se habilitará una mesa estratégica donde los tres partidos analizarán con criterios claros los pasos a seguir y las fortalezas que se tengan.

«No solo es ganar la elección del 2023, sino llevarlo más allá con un gobierno de coalición que ayude mantener estabilidad y paz en el estado, con un economía sólida, con más empleos, garantizar la salud y la educación», dijo Sevilla.

Apuntó que una vez que se alcancen acuerdos, se solicitará al Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), entre el 14 de diciembre y el 14 enero, el registro del convenio de coalición.

Agustín Barrera, Delegado Nacional del PRD para el Estado de México, ventiló que su partido puso como condición para avanzar en los trabajos de coalición, transitar de una coalición electoral a una de gobierno.

Fue el perredista quien señaló que no son ingenuos, al reconocer que «enfrentaremos una elección de estado donde el gobierno federal se volcará con recursos y operadores que beneficien al partido» y a quien ya se sabe será su candidata.

«El Estado de México será la entidad donde no gobernará Morena: se van a topar con pared, los mexiquenses no quieren ocurrencias ni improvisaciones», remató Barrera.

Los dirigentes defendieron a sus respectivos perfiles, quienes dijeron, son una excelente opción para abanderar la candidatura a la gubernatura. Por el PAN, el elegido fue Enrique Vargas; del PRI, Alejandra del Moral, mientras que del PRD es Omar Ortega.

Coinicidieron en que se encontrará la forma y método de selección que permita llegar a acuerdos y definir quién será el candidato o candidata de la coalición en el Estado.

El control de la Cámara Baja de Estados Unidos se dirime en 16 circunscripciones electorales, la mayoría en la costa oeste, donde todavía se están contando los votos de los comicios de la semana pasada.

De acuerdo a las últimas proyecciones, los republicanos tienen una ventaja frente a los demócratas, con 214 votos a favor y 205 en contra, del total de 435.

Aún se están computando los votos en el mayor distrito de Alaska; en dos de Arizona, donde quedan unos 290,000 sufragios por contar; 10 de California; 2 de Colorado; 1 en Maine; 1 en Nuevo México; 1 de Nueva York y 1 de Oregón.

Los resultados de la composición del Senado se supieron el sábado pasado, cuando las proyecciones de los principales medios estadounidenses dieron la victoria a los demócratas.

Y mientras los conteos para la Cámara de Representantes se llevan a cabo, esta noche, el expresidente Donald Trump hará un anuncio desde su mansión de Florida, el cual podría ser su candidatura a la nominación republicana para 2024.

El anuncio lo hizo desde la semana pasada, previo a las elecciones, en las cuales Trump y los republicanos esperaban un triunfo arrollador.

Fuentes cercanas al exmandatario señalaron que los resultados darían a Trump, quien se mantuvo de gira por todo el país para respaldar a distintos candidatos, la fuerza para anunciar su intención de volver a buscar La Casa Blanca, además de la atención mediática que le gusta al magnate.

Y es que aunque Trump no aparecía en las boletas electorales, las elecciones de medio término eran consideradas como la antesala de su carrera política. Fiel a su estilo Trump no ha reconocido ninguna derrota, principalmente de los candidatos a los que apoyó. Incluso afirma que lo obtenido por el partido fue gracias a él.

Ahora, son muchas las voces dentro del partido que consideran que Trump le restó a los republicanos en lugar de sumarles, por lo que la nominación presidencial no está segura para el exmandatario, sobre todo ahora que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien logró su reelección, se ha posicionado como otra alternativa que podría ayudar a los republicanos a recuperar La Casa Blanca.

Previo al anuncio, Trump utilizó su cuenta en su red social Thruth para señalar que hoy será un gran día. «¡Ojalá hoy resulte ser uno de los días más importantes en la historia de nuestro país!», escribió.

Una encuesta de una organización conservadora que busca abolir los impuestos, Club for Growth, realizada entre electores de varios estados muestra que elegirían a DeSantis en un duelo con Trump por la candidatura presidencial republicana.

El portal Florida Politics recogió este martes los resultados de dicha encuesta en Florida, Georgia, Iowa y New Hampshire que muestran que DeSantis superaría a Trump en intenciones de voto si esa fuera la opción en unas primarias republicanas.

En Florida, DeSantis tiene un 56% de preferencias y Trump un 30%, en Georgia el resultado es 55% frente a 35%, en New Hampshire, 52% frente a 37% y en Iowa, 48% frente a 37%.

En Texas, una encuesta de CWS Research sobre las intenciones de voto de potenciales contendientes en las primarias muestra a DeSantis por delante, con un 43% de apoyo frente al 32% del expresidente, agrega el portal de información política.

Incluso en los sondeos a nivel nacional, dice ese medio, el gobernador de Florida le lleva la delantera al antiguo inquilino de La Casa Blanca, como uno de YouGov en el que le saca por 7 puntos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) una vez más parece haber olvidado su discurso de la política de no intervención, pues celebró este jueves que se mantuviera el «equilibrio» en el Congreso de Estados Unidos, después de las elecciones intermedias del pasado martes.

«Celebro que no haya habido una situación de mayor desequilibrio», comentó en su conferencia de prensa matutina.

El mandatario señaló que se esperaba que el Partido Republicano tuviera mayor avance en el Congreso en los comicios celebrados este martes, cuando se renovó la Cámara de Representantes y algunos escaños en el Senado.

Sin embargo, el mandatario resaltó que los republicanos solo alcanzarán la mayoría de la Cámara de Representantes, mientras se mantiene el equilibrio en el Senado.

«Es interesante porque se pronosticaba que los republicanos iban a avanzar más. Sí avanzaron, ganaron la mayoría en la Cámara de Representantes, pero en el caso del Senado hay prácticamente un empate, queda igual», expresó.

López Obrador apuntó que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, podría ser el abanderado del Partido Republicano en las próximas elecciones presidenciales de 2024.

Sin embargo, reiterando que tiene una gran amistad con el expresidentre Donald Trump, indicó que el magnate podría ser otro probable candidato.

«Nosotros nos llevamos bien, la verdad muy bien, con el presidente Trump porque fue respetuoso con nosotros», comentó.

Igualmente, destacó que tiene una buena relación con el actual mandatario Joe Biden, pues aseguró que «además de respetuoso, es una buena persona. Le tenemos afecto».

En línea con lo que ha defendido, aunque en los hechos no ha parado de opinar sobre lo que sucede en otros países, el presidente aseguró que su gobierno no emitirá prejuicios sobre los futuros candidatos a la presidencia en Estados Unidos.

Insistió en el hecho de que haya un equilibrio en las dos cámaras del Congreso estadounidense y aseguró no tener problemas con ningún partido.

Los estadounidenses esperan el resultado final de las elecciones de mitad de término en Estados Unidos, aunque el presidente Joe Biden celebró lo que, según él, es un éxito de los demócratas para evitar la «ola roja» republicana de la que tanto se hablaba.

«No ocurrió», dijo Biden en una conferencia de prensa la noche de ayer, su primer discurso desde el cierre de la jornada electoral. «Fue un buen día, creo, para la democracia».

Según avanza el recuento de votos, es muy probable que los republicanos obtengan la mayoría en la Cámara de Representantes, pero con una victoria mucho menor de la que esperaban ellos y las encuestas.

Si se cumplen las predicciones actuales, son las elecciones de mitad de mandato en la que el presidente y su partido tienen un mejor resultado en dos décadas.

En el Senado, los demócratas ganaron un escaño muy disputado, el de John Fetterman en Pensilvania. Así, la composición final depende ahora de tres escaños: Arizona y Nevada, donde el recuento de votos podría tardar varios días, y Georgia, donde está prevista una segunda vuelta para el 6 de diciembre.

Resultados AQUÍ

Biden prefirió no esperar a los resultados definitivos para celebrar que su partido ha evitado un golpe mucho mayor del que se preveía después de que los republicanos volcaran la campaña en su incapacidad para gestionar la creciente inflación.

Ayer mismo, Biden reiteró su «intención» de presentarse a un segundo mandato en 2024, una decisión que, prometió, tendrá tomada «a principios del próximo año».

Y es que buena parte de las miradas ya están puestas en el 2024 y en la próxima campaña presidencial.

Trump, que había apostado por una victoria contundente para anunciar su candidatura a la reelección, tuvo que reconocer que los resultados de las elecciones del martes fueron «algo decepcionantes».

Aunque tardó poco en corregir y a través de su red social, Truth Social, aclaró que «fue una victoria muy grande».

El expresidente ha prometido un «anuncio muy grande» el próximo 15 de noviembre, aparentemente buscando adelantarse a uno de sus posibles rivales por la nominación republicana, el gobernador de Florida, Ron DeSantis.

Sin embargo, DeSantis salió fortalecido de las elecciones, después de conseguir la reelección por un holgado margen.

El Partido Demócrata resistió mejor de lo esperado en las elecciones de ayer en Estados Unidos, privando al Partido Republicano y en especial al expresidente Donald Trump de la «ola» roja que se esperaba y en la cual se apoyaría para anunciar su posible candidatura a 2024.

Los republicanos parecen conseguir las victorias necesarias para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes, pero con una distancia mucho más corta que la que anticipaban.

En cuanto al Senado, el campo del presidente Joe Biden, le arrebató el escaño más disputado a los republicanos en esta elección.

La victoria del demócrata John Fetterman en Pensilvania, en una noche extremadamente tensa marcada por un arduo recuento de votos, ofreció a Biden la esperanza de retener el control de esta cámara, donde los republicanos habían tenido una leve ventaja en las encuestas.

La composición final del Senado depende de algunos estados clave como Arizona, Nevada, Georgia y Wisconsin, donde el conteo de estos votos podría llevar varios días.

El veredicto de las elecciones fue más claro en las disputas por las gubernaturas: Greg Abbott, promotor de políticas migratorias duras en Texas, se alzó con el triunfo, mismo caso de la estrella emergente Ron DeSantis en Florida, consolidando su estatus como uno de los principales candidatos potenciales a La Casa Blanca en 2024.

Entre los gobernadores estatales (36 de estos cargos estaban en juego), el partido de Biden logró retener el control del estado de Nueva York, donde los republicanos creían que podían derrocar a la gobernadora Kathy Hochul. También le arrebataron dos gobernaciones a los republicanos: en Maryland y Massachusetts, donde Maura Healey será la primera mujer abiertamente lesbiana en liderar un estado.

El campo demócrata todavía no se había manifestado sobre Arizona, donde el desenlace de la contienda entre la trumpista Kari Lake, dada como favorita, y la demócrata Katie Hobbs sigue en indefinición.

Resultados completos AQUÍ

Para evitar cualquier crítica a los resultados republicanos, Donald Trump salió a decir que su partido estaba teniendo una «gran noche», y acusó a los demócratas y a los medios de «noticias falsas» de hacer todo lo posible para minimizar los éxitos obtenidos.

El multimillonario había apostado a una contundente victoria de sus candidatos para lanzarse con los mejores auspicios a la carrera presidencial de 2024. Prometió «un anuncio muy grande» el peóximo 15 de noviembre.

Organizadas dos años después de la elección presidencial, las elecciones de mitad de término actúan casi sistemáticamente como un referéndum sobre el habitante de La Casa Blanca. Pero, ¿Cuál es la lectura de la jornada electoral de ayer?

En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Gerónimo Gutiérrez, socio consultor de Beel Infrastructure Partners y exembajador de México en Estados Unidos, sobre las elecciones que marcarán el futuro del país y que tendrá repercusiones en la relación con México.

Arizona; EUA: Ayer fueron las elecciones intermedias en Estados Unidos. Usualmente se sabe que éstas son un referéndum sobre el presidente que está en La Casa Blanca y que salvo muy contadas excepciones, el resultado favorece al partido que está en el gobierno. No obstante, las elecciones de ayer fueron mucho más que un referéndum sobre el desempeño de Biden. Aquí van cinco datos sobre el proceso electoral estadounidense:

  1. Un país dividido y enojado. Los estadounidenses están divididos entre los que creen que Joe Biden se robó la elección del 2020 y los que aceptan que no hubo fraude porque nunca se ha probado que lo hubo. Algunos demócratas votaron con preocupación por el futuro de su democracia pero los tres temas principales que llevaron a los estadounidenses a votar ayer fueron la inflación, la inseguridad y el aborto. Los tres son temas que tienen enojado al electorado, no motivados.
  2. Fue una noche en la que no todos los resultados se definieron la noche de las elecciones. Esto ocurrió en 2020 y se repitió anoche. Tiene que ver con la cantidad de votaciones anticipadas, más de 40 millones de votos. Muchos estados no permiten el conteo de votos antes del día de las elecciones. Lo lamentable es que como los demócratas son quienes más votan anticipadamente, muchos republicanos utilizan la ausencia de resultados la misma noche de las elecciones para argumentar fraude.
  3. La omnipresencia de Trump. Los negacionistas tuvieron un desempeño nada desdeñable. Casi una centena ganaron anoche. Increíble que sin presentar una sola prueba de fraude electoral, tantos estadounidenses le crean la gran mentira a Trump. Si bien Trump puede no ser tan popular y ni siquiera es seguro que lo quieran en la boleta electoral en el 2024, su manera de pensar y su estilo de política llegó para quedarse por un buen tiempo en el partido republicano.
  4. ¿Marea roja o riachuelo? Normalmente el partido en La Casa Blanca tiene malos resultados en las elecciones intermedias salvo contadas excepciones, como en el 2002 cuando el efecto patriótico del país que acababa de ser atacado en las Torres Gemelas, generó que George W Bush y los republicanos crecieran en esas intermedias. Era evidente que en medio de la inflación más pronunciada de los últimos 40 años, estas elecciones no serían fáciles para los demócratas. Sin embargo, la polarización es tan pronunciada, que lejos de ser una marea roja, ayer fue más un riachuelo para los republicanos.
  5. Para los demócratas los resultados de las elecciones de ayer muestran que se han alejado de las principales preocupaciones de los estadounidenses comunes y corrientes. El aborto logró movilizar a muchos electores en el verano, pero ante el panorama económico y de seguridad, el enojo demócrata tras la reversión de Roe v Wade que permite a los estados penalizar el aborto se desvaneció y ayer ya no tuvo la fortaleza para frenar el avance de los republicanos.

Columna completa en El Universal

Las autoridades de Estados Unidos no han detectado actividades significativas de ‘hackers’ que puedan poner en peligro la fiabilidad de las elecciones que se celebran este martes.

Un portavoz de la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de la Infraestructura (CISA) ha afirmado este martes que «siguen sin verse amenazas específicas o creíbles que puedan poner en peligro la infraestructura de las elecciones», según la cadena CNN.

Las autoridades sólo prevén ciberataques menores, que pese a que puedan provocar bloqueos puntuales, no impedirán que los votantes ejerzan su derecho de sufragio a lo largo de toda la jornada.

«Seguimos teniendo mucha confianza en la seguridad de las elecciones», resaltó el portavoz.

La CISA estableció un Centro de Operaciones del Día de las Elecciones con socios del sector público y privado en todo el país para monitorizar los comicios.

La seguridad de los sistemas informáticos se ha convertido en uno de los aspectos clave en los preparativos y el desarrollo de los procesos electorales en todo el mundo, también en Estados Unidos, que en los últimos años ha impulsado sanciones contra grupos de ‘hackers’ vinculados a Rusia o Corea del Norte.

Además, la seguridad electoral se ha convertido en un asunto clave para el país después de que las autoridades descubrieron que Rusia interfirió en las elecciones de 2016 con una campaña de piratería informática y propaganda destinada a dañar las posibilidades de Hillary Clinton de ganar contra Donald Trump.

En tanto, el expresidente Donald Trump mantiene en misterio su futuro político, pues al acudir a votar este martes en Palm Beach, Florida se limitó a decir que hará un gran anuncio la próxima semana, sin dar más detalles.

Medios estadounidenses señalaron desde ayer, que fuentes con conocimiento del tema han revelado que Trump  podría anunciar su candidatura para 2024 el próximo 15 de noviembre.

El magnate no quiso responder a las preguntas directas de si volverá a ser candidato a La Casa Blanca, y remitió a los periodistas al 15 de noviembre, una jornada «interesante» para mucha gente, según sus palabras.

Cuando se iba ya del centro de votación respondió que votó por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien puede cruzarse en su camino en la nominación presidencial republicana.

Los estadounidenses acuden este martes a los centros de votación para participar en las elecciones de medio término, que determinarán si los demócratas pierden el control del Congreso y, con ello, la capacidad de impulsar la agenda del presidente Joe Biden en los próximos dos años.

Expertos han señalado que el partido que controla La Casa Blanca suele perder escaños en las elecciones intermedias, pronóstico que esta vez apunta a la misma dirección.

Las principales preocupaciones de los estadounidenses: la alta inflación y la criminalidad, temas en los que se ha centrado el partido republicano. Los demócratas optaron por mantener como temas centrales el fin del derecho nacional al aborto y el violento asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Han sido temas menos atractivos para los votantes.

Lo que hoy está en juego es un total de 35 escaños del Senado y los 435 de la Cámara de Representantes y 36 gubernaturas.

En el caso del Congreso, los republicanos son favoritos para obtener los cinco escaños que necesitan para controlar la Cámara de Representantes, mientras que el Senado, actualmente dividido 50-50 con los demócratas con el voto de desempate, podría dirimirse en cuatro estados: Pensilvania, Nevada, Georgia y Arizona.

Más de 42 millones de estadounidenses votaron antes de este martes, ya sea por correo o en persona, según datos del US Election Project.

En ese sentido, los funcionarios electorales estatales advirtieron que es posible que los resultados completos no se conozcan en algunos días, pues se requerirá contar los sufragios en contiendas reñidas, y el control del Senado quizás no se conozca hasta una posible segunda vuelta el 6 de diciembre en Georgia.

Pero, ¿qué significaría un triunfo republicano?, ¿podría bloquear proyectos de ley que aborden las prioridades demócratas? En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Arturo Sarukhán, fundador y presidente de Sarukhan + Associates y ex embajador de México en Estados Unidos, sobre la contienda electoral de este martes en Estados Unidos, donde el futuro del país está en juego.

Los resultados finales de las elecciones en Israel confirmaron que el ex primer ministro Benjamín Netanyahu cuenta con los apoyos necesarios para formar gobierno junto a sus socios ultraderechistas y ultraortodoxos, y así recuperar el poder tras más de un año en la oposición.

El escrutinio definitivo otorga 32 escaños al Likud de Netanyahu, que triunfa en los comicios y alcanza los 64 diputados junto al Partido Sionista Religioso (14) y los ultraortodoxos Shas (11) y Judaísmo Unido de la Torá (7).

Así, el bloque de partidos supera la mayoría mínima requerida de parlamentarios para gobernar, de un total de 120 que confirman la Cámara.

El próximo paso será entonces la presentación de resultados finales al presidente, Isaac Herzog, que recibirá en los próximos días a los líderes de los partidos con representación parlamentaria, para que recomienden a un candidato para el cargo de primer ministro.

Se espera que Netanyahu alcance sin problemas la mayoría mínima de 61 recomendaciones y reciba el mandato para formar gobierno.

Pasado este trámite, el exmandatario deberá negociar con los líderes de los partidos de su bloque para distribuir los ministerios (secretarías de gobierno), algo que no debería ser un obstáculo dado que las cuatro formaciones que lo componen se han mostrado unidas a lo largo de toda la campaña.

El actual primer ministro en funciones, Yair Lapid, se comunicó este jueves con Netanyahu para felicitarlo por su victoria e informarle que ya dio «instrucciones a toda su oficina para preparar un traspaso de mando en orden».

«El Estado de Israel está por encima de cualquier consideración política. Le deseo éxito a Netanyahu, por el bien del pueblo de Israel y del Estado de Israel», señaló el líder saliente, cuya formación centrista, Yesh Atid, terminó segunda en los comicios con 24 escaños.

Así, el primer ministro más longevo de la historia de Israel con un acumulado de 15 años en el poder, recuperará el cargo que perdió en junio de 2021 a manos del denominado «gobierno del cambio» formado por Lapid junto a siete partidos de todo el arco político.

Netanyahu volverá a dirigir Israel mientras continúa el juicio en su contra, en el que se lo acusa de fraude, cohecho y abuso de confianza en cuatro casos distintos de corrupción.

El ex primer ministro israelí Benjamín Netanyahu mantiene una mayoría holgada para formar gobierno con sus socios de ultraderecha y religiosos, tras haberse escrutado el 86% de votos de las elecciones israelíes de ayer 1 de noviembre.

A medida que avanza el recuento, la victoria y el regreso al poder del ex jefe de Gobierno se da por hecho.

El bloque de partidos anti-Netanyahu se mantiene en silencio y su principal referente, el actual primer ministro Yair Lapid, comienza a asumir que tendrá que ceder el poder a su rival, según distintos medios de comunicación.

La ventaja del bloque pro-Netanyahu es muy amplia, y por ahora se sitúa en una mayoría de 65 escaños, por encima de los 61 de mayoría necesaria para crear Ejecutivo en un Parlamento de 120.

Ante ello, se prevé que el partido derechista Likud, ganador con 32 escaños, forme gobierno con sus socios de Sionismo Religioso, tercera fuerza con 14 asientos, y los dos partidos ultraortodoxos, que juntan 19 diputados.

El amplio conjunto de fuerzas de centro, derecha e izquierda del bloque contrario a Netanyahu se queda en solo 50 escaños y no parece tener posibilidades de remontar en lo que falta de escrutinio.

La mayoría de votos regulares ya se escrutaron, y quedan fundamentalmente los llamados sufragios de doble sobre, procedentes de bases militares, hospitales, geriátricos, prisiones o embajadas.

Según el Comité Electoral Central, esos votos se comenzarán a contar este mismo miércoles, y se espera que el resultado final se pueda anunciar mañana jueves por la noche.

Los comicios de ayer fueron los quintos que celebra Israel en menos de cuatro años. Las encuestas previas a las elecciones habían señalado que habría un empate técnico, sin ningún bloque con mayoría suficiente para crear Gobierno, lo que anticipaba otra convocatoria a urnas en 2023.

Los candidatos dan sus últimos pasos previo a las elecciones de medio término del 8 de noviembre en Estados Unidos, en las que los republicanos parten con ventaja, según los sondeos. Estas elecciones podrían ser decisivas para el futuro político del presidente Joe Biden.

Las encuestas consideran probable que una «ola roja» republicana deje al partido de Biden sin su escasa mayoría en la Cámara de Representantes de 435 escaños. Es más incierto lo que podría suceder en el Senado, que renueva un tercio de sus 100 miembros.

La economía es el principal lastre para los demócratas de Biden en esta jornada, en los que también se elige a una treintena de gobernadores.

La inflación anual de 8.2% ha desbancado al derecho al aborto como prioridad de los votantes, obligando a los demócratas a reformular sus mensajes finales para decir que los estadounidenses ahorrarán dinero si votan por ellos en las legislativas.

También afirman que los republicanos quieren reducir derechos, que el ala más a la derecha del partido representa una amenaza y que el expresidente Donald Trump habría influido en el asalto al Capitolio en 2021.

En tanto, los republicanos se enfocan en la violencia urbana, un asunto que les ha ayudado a lograr avances en algunos estados columpio, es decir aquellos cuyo voto oscila entre uno y otro partido. Acusan a los demócratas de ser blandos contra el crimen.

En la recta final de campaña los republicanos parecen estar convenciendo en bastiones demócratas, con candidatos que aprovechan cualquier oportunidad para intentar conseguir un escaño. Estrategas de ambos partidos ven cómo distritos de Nueva York, Oregón y Connecticut, que ganó Biden por dos dígitos en 2020, vuelven a estar en disputa.

El Senado está actualmente en manos de los demócratas por un solo voto, el de la vicepresidenta Kamala Harris.

En los estados de Pensilvania, Arizona y Nuevo Hampshire, los demócratas están al frente en los sondeos por poco y han visto reducir su ventaja.

Los republicanos lideran la intención de voto en Nevada y Winsconsin, donde la campaña está muy reñida.

Según los sondeos, la mayoría de los votantes de origen latino también votará por los demócratas, pero los republicanos ganan terreno en esta comunidad.

Más de 21 millones de personas de 46 estados ya votaron, pero los resultados electorales podrían tardar días en algunos estados.

Si los republicanos recuperan cualquiera de las cámaras, han prometido emprender investigaciones contra la administración Biden. Entre otros apuntan al propio presidente y al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

Las elecciones de medio mandato se celebran dos años después de las presidenciales y se convierten en un referéndum de hecho sobre el inquilino de La Casa Blanca. El partido del presidente rara vez escapa al voto castigo.

Perder el control del Congreso sería una dura derrota para Biden, que pronto cumplirá 80 años y dice «tener la intención» de presentarse a la reelección en 2024.

Pero, Estados Unidos no será el único país que recienta los resultados de las elecciones de la próxima semana.  Repercutirán en el futuro de la agenda bilateral con México. Por ejemplo, si los republicanos logran una mayoría en el Congreso, presionaría a México en materia de controles migratorios.

En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Rafael Fernández de Castro, director del Centro de Estudios México-Estados Unidos de UC San Diego sobre la elección del 8 de noviembre en Estados Unidos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, (AMLO) indicó esta mañana que está «feliz, feliz” por el triunfo de Luiz Inácio Lula Da Silva en Brasil, y dijo admirar el sistema electoral de ese país, del cual dijo, México debería aprender lo bueno.

“(El triunfo de Lula) me tiene muy contento, estoy feliz, feliz, feliz”, apuntó el mandatario durante su rueda de prensa matutina desde el Palacio Nacional.

López Obrador celebró el triunfo del político brasileño en las elecciones presidenciales de ayer, y destacó la «lección» que deja el funcionamiento del instituto electoral de Brasil.

“La elección de ayer fue muy aleccionadora, es la lección de la elección, yo creo que la lección de la elección es el buen funcionamiento del instituto electoral en Brasil”, indicó.

Afirmó que a pesar de que Brasil tiene unos 148 millones de electores y es mucho más grande en territorio, los resultados de la elección se tuvieron en poco tiempo.

«Lo increíble es que a las 2 horas después de cerradas las casillas ya tenían el 90% de los votos contados, a las 2 horas. Es como si pensáramos que se cierran las casillas en México a las 6 y a las 8 ya tenemos el 90% del resultado. Aquí hay que esperar hasta las 11 el preliminar», criticó.

Señaló que esto se debe al voto electrónico, que espera pueda implementarse pronto en México. «Sí hay que analizar cómo le hacen, creo que hay voto electrónico, sí debe haber voto electrónico y voto directo», añadió.

El mandatario exaltó que el pueblo brasileño está «muy consciente» de que les va a ir bien.

«El pueblo brasileño está muy consciente, bendito pueblo, porque les va a ir muy bien, va a haber igualdad, humanismo, estoy muy contento y además fueron un ejemplo los brasileños, porque también hasta el presidente Bolsonaro guardó silencio, se encerró, no le hace (que no haya reconocido), pero se quedó callado, entonces vamos a seguir adelante», dijo.

López Obrador aprovechó para señalar que el escritor peruano Mario Vargas Llosa, «todo lo que toca lo sala», en referencia al apoyo que el autor ha mostrado a políticos de derecha y que han perdido las recientes elecciones en América Latina.

Recordemos que AMLO ha mostrado siempre su sintonía con Lula, a quien llamó una «bendición» y «alternativa» para Brasil en julio pasado.

Además, el morenista aprovechó para reprochar «respetuosamente» que ayer por la mañana, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, había expresado en Twitter que Lula era «un peligro para Brasil» y había llamado a votar por Jair Bolsonaro.

Tal como lo anunció, la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, reveló una serie de conversaciones entre Alejandro Moreno, dirigente nacional del PRI, y Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado.

Las pláticas de WhatsApp sucedieron, según lo expuesto por la morenista, mientras Alito Morena era investigado en 2020, por lo que solicitó el apoyo del senador en torno al proceso que se le seguía. Los políticos aseguran que era un tema que ya habían «comentado» y sobre el cual Monreal dejó entrever que se reuniría con la fiscal del estado.

Moreno Cárdenas agradeció en repetidas ocasiones a Monreal por la ayuda recibida. «Sabes que estoy en tus manos y solo te lo debo a ti», se lee en las conversaciones filtradas.

En los chats presentados, el priista asegura que la conformación de la coalición ‘Va por México’ fue un acto para «cumplir» con las cuotas de género que la autoridad electoral estableció para las candidaturas de 2021, y le afirma al morenista que a pesar de haber presentado a una candidata común en Zacatecas, «vas a ganar tu tierra, tiempo al tiempo, ningún engaño».

Recordemos que en la jornada electoral de junio 2021, fue David Monreal, hermano del morenista, quien ganó la gubernatura del Zacatecas.

Los mensajes expuestos sirvieron a Sansores para afirmar que Monreal Ávila ha traicionado a la 4T, movimiento que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Dijo que el senador ha pactado acuerdos con el PRI, lo que deja claro que sí intervino en la elección de la Ciudad de México, donde buscó beneficios personales sacrificando posiciones de Morena, con el fin de afectar a la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.

«Monreal está su cuerpo, pero ya no está su alma, él ya no está con nosotros. Hace 26 años era otro Monreal y ojalá pida perdón y una disculpa por el doble juego que mantiene (…) Monreal anda con dios y con el diablo, ya no sé si es ángel o demonio», reclamó la gobernadora, quien adelantó que tiene más de 300 mensajes de WhatsApp de Alito con Monreal, y alrededor de 800 paquetes de información de otros funcionarios.

Ante las acusaciones del senador sobre que era víctima de espionaje, la gobernadora aseguró que «yo no soy espía, fue un material que nos llegó y me siento en la obligación de informarlo».

Tras el Martes del Jaguar, el senador de Morena envió un mensaje en sus redes sociales con motivo de la discusión de la Ley de Ingresos de la Federación. Aprovechó para llamar a no caer en provocaciones y buscar la reconciliación, en lema que ha venido manejando para afianzar su aspiración política.

«No nos distrae nada; ni los juegos de artificios, ni las descalificaciones, ni las intrigas; y en su momento ejerceremos nuestro derecho como lo afirmé», dijo Monreal Ávila.

Alejandro Morena también reaccionó, y utilizó sus redes sociales para indicar que «mi amistad, mi solidaridad y mi absoluto respaldo al senador Ricardo Monreal, un político de experiencia, que siempre ha privilegiado el diálogo y la construcción de acuerdos en favor de México. A su partido le faltan muchos como él».

Y acusó que la gobernadora Layda Sansores nuevamente manipula y altera conversaciones. Reclamó que mientras ella se dedica al «espectáculo», los delitos y homicidios crecen exponencialmente en Campeche.