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Elon Musk, fundador y propietario Neuralink, aseguró que la compañía puede estar lista para realizar implantes cerebrales en seres humanos en el plazo de seis meses.

El proceso se encuentra avanzado en lo referente a los permisos necesarios por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que autoriza todo tipo de artefactos médicos en el mercado, incluidos los cerebrales, dijo Musk en conferencia de prensa.

Hasta el momento, la FDA se ha preocupado por el posible sobrecalentamiento del implante, que incluye microcables en el tejido cerebral, pues podrían traducirse en la fuga de elementos químicos desde el implante hacia la masa cerebral, aclaró Musk.

La función del implante será la de «leer» la actividad cerebral para poder transmitir órdenes que ayuden a restaurar algunas funciones cerebrales gravemente dañadas tras un infarto o una esclerosis lateral amiotrófica, que derivan en graves daños en la capacidad comunicativa.

Musk mostró un video donde se ve a un mono con uno de esos implantes, y que aparentemente es capaz de mover un cursor en una pantalla hacia unas letras. «Está moviendo el cursor con su mente», dijo Musk. «No es que pueda escribir, no quiero exagerar», agregó.

El implante tendrá el tamaño de una moneda y su instalación requerirá extraer un volumen similar del cerebro, lo que lo diferencia de otros implantes probados por empresas neurológicas que han propuesto aparatos parecidos sin una intervención tan invasiva, según la agencia Bloomberg.

«Hipotéticamente, yo podría tener el aparato implantado ahora mismo y ustedes ni se darían cuenta», dijo Musk en la conferencia.

Hasta ahora, los implantes cerebrales se han desarrollado en una sola dirección: desde el cerebro hacia el exterior (generalmente una computadora que procesa las señales), pero el proyecto de Neuralink aspira a poder trasladar información también en la otra dirección, del exterior al cerebro

Neuralink está desarrollando en paralelo dos tipos de implantes, uno para restaurar la visión «incluso en aquellos que nunca la han tenido» y otro para restablecer las funciones corporales básicas en personas con parálisis por daños en la médula espinal.

Twitter informó que dejó de aplicar una política destinada a evitar la difusión de desinformación sobre el COVID-19, mientras su nuevo propietario, Elon Musk, sigue rehaciendo sus políticas de moderación de contenidos.

La medida se produce después de que el magnate, que ya se ha enfrentado a las autoridades estadounidenses por las normas de seguridad contra la pandemia, restableciera una serie de cuentas en la red social que habían sido previamente prohibidas por violar sus reglas de contenido.

«A partir del 23 de noviembre de 2022, Twitter deja de aplicar la política de información engañosa sobre el COVID-19», recién señaló la red en un mensaje publicado en una página web de transparencia.

Durante la pandemia, Twitter se dedicó a etiquetar los tuits engañosos sobre COVID y a expulsar a los usuarios que persistían en difundir esa información errónea.

El contenido prohibido incluía declaraciones que pretendían influir en las personas para que violaran las directrices de las autoridades sanitarias, junto con remedios falsos o la negación de hechos científicos, según un blog de Twitter.

Hasta septiembre de este año, Twitter había suspendido 11,230 cuentas bajo esta política, según el blog.

Recordemos que Musk, que también dirige Tesla, se enfrentó a las autoridades en 2020 por las órdenes de seguridad contra la pandemia que cerraron temporalmente la planta del gigante del automóvil eléctrico en California, calificando las órdenes de confinamiento en el lugar de «fascistas» y «un ultraje» que atentaba contra la libertad personal.

Bajo el mando de Musk, que se autodenomina «absolutista de la libertad de expresión», Twitter ha comenzado a restablecer unas 62,000 cuentas en lo que se denomina internamente «el Big Bang», según el blog de noticias Platformer. Entre estas cuentas se encuentra la del expresidente Donald Trump.

Sin embargo, no es lo único. Desde de que se hizo con la plataforma el mes pasado, Musk ha recortado alrededor de la mitad de la plantilla de Twitter, incluidos muchos empleados encargados de luchar contra la desinformación, mientras que un número desconocido de ellos han renunciado voluntariamente.

Además, el enfoque de Musk ha asustado a la principal fuente de dinero de la compañía: los anunciantes.

En las últimas semanas, la mitad de los 100 principales anunciantes de Twitter dijeron que suspenden o «aparentemente dejan de anunciarse en Twitter», según un análisis realizado por el grupo de vigilancia sin ánimo de lucro Media Matters.

Elon Musk, el nuevo dueño de Twitter, restableció este fin de semana la cuenta del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, bloqueada de la red tras el asalto al Capitolio de Washington en enero de 2021 por sus partidarios.

«La gente se ha pronunciado. Trump será readmitido», tuiteó Musk en su propia cuenta tras los resultados de una encuesta que abrió y en la que pudieron votar los usuarios de Twitter, especialmente sus seguidores.

Más de quince millones de usuarios respondieron y el 51.8% votó a favor del «sí» al regreso del político republicano a la plataforma.

Unos minutos después de su mensaje, la cuenta de Trump volvió a estar visible. El último tuit data del 8 de enero de 2021. El número de seguidores, que parece haber vuelto a empezar desde cero.

Al lanzar la encuesta el viernes por la noche, Musk había insinuado que el resultado podría influir en una decisión sobre si el exmandatario de Estados Unidos regresaría o no a la red social, ya que la había acompañado con la locución latina «Vox Populi, Vox Dei» («voz del pueblo, voz de Dios»).

El nuevo propietario de Twitter lanzó la consulta pocas horas después de haber restablecido, en nombre de la libertad de expresión, otras cuentas de usuarios suspendidas. En ese momento la duda estaba en si se incluiría la cuenta de Trump.

Y es que Twitter había suspendido indefinidamente a Trump el 8 de enero de 2021 ante el «riesgo de una mayor incitación a la violencia», dos días después de que sus partidarios invadieran el Capitolio de Estados Unidos.

Musk ya había mencionado en mayo pasado un posible regreso del expresidente, al considerar que esta sanción constituía «una decisión moralmente mala e insensata en extremo».

La decisión ha levantado polémica, especialmente al darse después de que Trump entró de nueva cuenta en la carrera por La Casa Blanca para 2024.

El sábado en la tarde, durante la reunión de la Coalición Judía Republicana en Las Vegas, Trump dijo que saludaba la encuesta de Musk y que era su admirador, pero pareció rechazar cualquier regreso a Twitter.

«Él subió una encuesta y fue muy abrumador… pero tengo algo llamado Truth Social», una plataforma lanzada por él mismo tras verse vetado en la red social del pájaro azul.

Sobre si volvería a Twitter, donde tenía más de 88 millones de seguidores, dijo: «No lo considero porque no veo ninguna razón para ello».

Esta no es la primera vez que Musk pide la opinión de sus seguidores. Por ejemplo, les preguntó a fines de 2021 si debería vender acciones de Tesla y, más recientemente, si los anunciantes de Twitter deberían «apoyar la libertad de expresión» o la «corrección política».

El propietario de Tesla y SpaceX no ha dejado el escándalo desde la compra hace menos de un mes de esta red social por 44,000 millones de dólares. Despidió la mitad de la plantilla durante su primera semana al frente de la red.

Las renuncias de empleados se han multiplicaron en Twitter después del ultimátum que diera Elon Musk, dueño y jefe de la compañía, quien pidió a los empleados que sobrevivieron a la primer ola de despidos que eligieran entre entregarse «completamente, incondicionalmente», o marcharse.

Según varios medios estadounidenses, cientos de trabajadores de Twitter tomaron la decisión de dejar la empresa ayer jueves.

Recordemos que la mitad de los 7,500 empleados de la empresa con sede en California fueron despedidos hace dos semanas por Musk, y unos 700 empleados más habían dimitido meses atrás, incluso antes de estar seguros de que la venta se concretaría.

Con las renuncias que se han producido en las últimas horas, usuarios de la red social, incluidos excolaboradores, periodistas y analistas, se preguntan si el fin de Twitter estaría cerca.

«Y… acabamos de alcanzar un nuevo pico en el uso de Twitter», ironizó Musk en la red social. Tuiteó el conocido meme de un actor posando sobre una tumba. Tanto el hombre como la lápida estaban cubiertos con el pájaro azul de Twitter. La publicación recibió más de un millón de likes.

En un tuit posterior, el multimillonario dijo: «Números récord de usuarios están iniciando sesión para ver si Twitter está muerto, ¡irónicamente, haciéndolo más vivo que nunca!».

Todo esto llega después de que ayer por la tarde, Twitter advirtió a todos los empleados que los edificios de la empresa estaban temporalmente cerrados y que no habría acceso, según un memorando interno divulgado por varios medios estadounidenses.

«Las oficinas reabrirán el lunes 21 de noviembre. Gracias por su flexibilidad. Continúe cumpliendo con las reglas de la casa al abstenerse de discutir información confidencial en las redes sociales, con la prensa o en otros lugares», se indicaba en el mensaje.

El miércoles, Musk pidió individualmente a los empleados de la red social que se comprometieran a «trabajar muchas horas a alta intensidad», «para construir un Twitter 2.0 revolucionario y tener éxito en un mundo cada vez más competitivo».

Los empleados tenían hasta ayer por la tarde para hacer clic en la casilla «sí» y afirmar su compromiso con «el nuevo Twitter».

Si no lo hacían, perdían sus trabajos y recibían tres meses de indemnización por despido, un método inusual incluso en Estados Unidos, donde las leyes laborales protegen menos a los empleados que en muchos otros países desarrollados.

La noche de ayer, se proyectaron mensajes contra Musk en la fachada de la sede de la compañía en San Francisco. Se podía leer «Elon Musk, cállate», «Para con el Twitter tóxico» o «Lanzándose a la quiebra», según fotos de Gia Vang, reportera de la cadena local NBC.

Muks remató su serie de declaraciones con un polémico mensaje en el que asegura que Twitter hará muchas «tonterías» en los próximos meses, para mantener lo que funciona y cambiar lo que no.

Las publicaciones con insultos racistas han aumentado en Twitter desde que Elon Musk adquirió la plataforma, pese a las afirmaciones de que la red social había reducido la actividad de odio,

Según datos de Centro para Contrarrestar el Odio Digital, el número de tuits que contienen uno o varios insultos raciales se incrementó en la semana que transcurrió desde que Musk compró la compañía.

Un adjetivo racista utilizado para atacar a las personas de raza negra fue hallado en más de 26,000 ocasiones, tres veces el promedio de 2022.

El uso de un insulto que ataca a las personas trans aumentó en un 53%, mientras que las publicaciones que contienen un término ofensivo para los homosexuales subió un 39% sobre el promedio anual.

También se registró un alza en los tuits con términos ofensivos utilizados para atacar a los judíos e hispanos.

En total, los investigadores revisaron cerca de 80,000 tuits y retuits escritos en inglés de todo el mundo que contenían uno de los términos ofensivos que buscaban.

«Las cifras muestran que, a pesar de las declaraciones del director del Consejo de Confianza y Seguridad de Twitter, Yoel Roth, sobre que la plataforma había logrado reducir el número de veces que se veía el discurso de odio en la página de búsqueda y de tendencias de Twitter, el volumen real de tuits de odio se ha disparado», según el análisis del centro, una organización sin fines de lucro con oficinas en Estados Unidos y Gran Bretaña.

Ayer, Roth reconoció el reciente aumento en el discurso de odio en el sitio, pero señaló que la plataforma había hecho importantes avances para reducir las cifras.

«Hemos puesto un freno al repunte de la conducta de incitación de odio, pero el nivel de actividad de odio en el servicio es ahora aproximadamente un 95% inferior al que había antes de la adquisición», comentó Roth en una transmisión en vivo en Twitter. «Los cambios que hemos hecho y la aplicación proactiva que llevamos a cabo están haciendo que Twitter sea más seguro en relación con lo que era antes».

El 31 de octubre, Twitter anunció que se habían eliminado 1,500 cuentas por publicar discursos de odio. La compañía también dijo que había reducido en gran medida la visibilidad de las publicaciones que contenían insultos, haciéndolas más difíciles de encontrar en la plataforma.

«En realidad, esta semana hemos visto que el discurso de odio ha disminuido `por debajo’ de nuestras normas anteriores, al contrario de lo que se puede leer en la prensa», tuiteó Musk la semana pasada.

Musk se ha descrito a sí mismo como un absolutista de la libertad de expresión, y se tiene previsto que modernice las políticas de moderación de contenidos de Twitter. Aunque ha dicho que no se han hecho cambios hasta ahora, Musk ha realizado importantes despidos en la empresa, lo que ha suscitado dudas sobre su capacidad para vigilar la desinformación y el discurso de odio.

Elon Musk pidió este lunes el voto para el Partido Republicano en las elecciones de medio término que tendrán lugar mañana en Estados Unidos, mientras Twitter retrasó hasta después de la jornada electoral la puesta en marcha de las cuentas verificadas de pago y está pidiendo a algunos empleados despedidos en los últimos días que regresen a la empresa.

El hombre más rico del mundo, que cuenta con una gran comunidad de seguidores y admiradores, entró directamente en la campaña electoral estadounidense con un mensaje dirigido a los «votantes independientes».

«El poder compartido frena los peores excesos de ambos partidos, por lo que recomiendo votar por un Congreso Republicano, dado que la Presidencia es demócrata», señaló Musk a través de Twitter, donde tiene casi 115 millones de seguidores.

El empresario, ahora propietario único de la red social, subrayó que los demócratas y republicanos convencidos nunca votan por el otro bando, por lo que «los votantes independientes son los que realmente deciden quién está al mando».

Pedir abiertamente el voto para un partido es un movimiento muy poco habitual para una persona al frente de una de las grandes redes sociales, que por su fuerte influencia en el debate público normalmente prefieren mantenerse al margen.

Aunque Musk ha dicho siempre que no se identifica plenamente con ningún partido y que en el pasado ha votado demócrata, este año ya había adelantado públicamente que pensaba apoyar a los republicanos.

Incuso la compra de Twitter ha sido muy celebrada en los círculos conservadores.

El empresario, que se declara moderado, ha atacado además en numerosas ocasiones a la Administración de Joe Biden y al Partido Demócrata actual, sobre todo a su ala más izquierdista.

La celebración mañana de las elecciones legislativas llevó a Twitter a retrasar la puesta en marcha de su nuevo sistema de cuentas verificadas, que dará ese privilegio a quienes paguen una suscripción mensual de 8 dólares.

Según un mensaje interno visto por el diario The New York Times, se ha decidido que la novedad se lanzará el 9 de noviembre, ya pasados los comicios, información que también confirmó una fuente anónima a la cadena CNN.

La caótica primera semana de Musk al frente de Twitter se cerró además con un recorte masivo, pues el viernes pasado se despidió a cerca de 3,700 empleados; sin embargo, reportes señalan que desde entonces, la empresa se ha puesto en contacto algunos de los afectados para pedirles que regresen a sus puestos.

Con Twitter sumido en la confusión desde que la persona más rica del mundo tomó el control de la red social la semana pasada, Mastodon ha visto una avalancha de nuevos usuarios al ser señalada como gran alternativa para continuar con la interacción.

«El pájaro es libre», tuiteó Elon Musk cuando completó su adquisición de Twitter por 44,000 millones de dólares.

Sin embargo, muchos defensores de la libertad de expresión reaccionaron consternados ante la perspectiva de que la «plaza pública» del mundo fuera controlada por una sola persona, lo que los llevó a buscar otras opciones.

Mastodon se parece mucho a Twitter y tiene algunas similitudes con otras plataformas. Pero mientras Twitter y Facebook están controlados por una autoridad,  es decir, una empresa, Mastodon está instalado en miles de servidores informáticos, en su mayoría gestionados por administradores voluntarios que unen sus sistemas en una federación.

Las personas intercambian publicaciones y enlaces con otros en su propio servidor, o «instancia» de Mastodon, y también, casi con la misma facilidad, con usuarios en otros servidores a través de la creciente red.

Mastodon nació del deseo de Eugen Rochko, un joven programador alemán, por crear una esfera pública que estuviera más allá del control de una sola entidad.

«Hemos llegado a 1,028,362 usuarios activos mensuales en toda la red hoy», dijo Rochko este lunes en Mastodon. «Eso es muy bonito».

La cifra es aún pequeña en comparación con sus rivales. Twitter reportó 238 millones de usuarios activos diarios que habían visto un anuncio en el segundo trimestre de 2022. Facebook dijo que tenía 1,980 millones de usuarios activos diarios en el tercer trimestre.

Antes de que Musk completara la adquisición de Twitter el 27 de octubre, el crecimiento de Mastodon promedió entre 60 y 80 nuevos usuarios por hora, según la cuenta Mastodon Users, ampliamente citada. Esta mañana mostró 3,568 nuevos registros en una hora.

Rochko fundó Mastodon en 2017, cuando se difundieron rumores de que el fundador de PayPal y aliado de Musk, Peter Thiel, quería comprar Twitter.

«Un multimillonario de derecha iba a comprar un servicio público de facto que no es público», dijo Rochko a Reuters a principios de este año. «Es realmente importante tener esta plataforma de comunicaciones global donde puedes aprender lo que está sucediendo en el mundo y chatear con tus amigos. ¿Por qué está controlado por una sola empresa?», añadió.

Y mientras la popularidad de Mastodon crece, Elon Musk sigue con sus cambios para la red. Ahora ha planteado una versión de la red social en la que los usuarios podrían enviar mensajes directos a las celebridades a cambio de «unos cuantos dólares» por mensaje enviado, así como la posibilidad de publicar textos mas largos.

Según ha informado The New York Times, los planes para monetizar la plataforma incluyen la incorporación de los mensajes directos de pago para escribir a las celebridades que estén en la red social, como han informado fuentes cercanas a estos planes.

Estos mensajes costarían «unos cuantos dólares»; parte de la cantidad recaudada por los mensajes se destinaría a la propia plataforma y el resto sería para el usuario famoso o personalidad pública en cuestión. Igualmente, esta función tendría que aprobarse por el perfil de la personalidad pública, que estaría obligada a responder dichos mensajes.

El también consejero delegado de Tesla ha informado de la posible implantación de nuevas funcionalidades en las que la plataforma está trabajando para conseguir una «mayor rentabilidad».

Entre estas novedades, se encuentran herramientas que permitan la monetización para creadores o una mejor funcionalidad de búsqueda. Asimismo, ha indicado que también trabajan en la posibilidad de incluir una función que permitirá a los usuarios publicar ‘tuits’ con un texto de formato largo, como ha compartido en su perfil en Twitter.

Aunque no ha detallado ninguna fecha concreta para estas actualizaciones, Musk ha prometido que pretende terminar con el «absurdo de las capturas de pantalla del bloc de notas».

Adicional, Twitter ya ha comenzado a implementar parte de la infraestructura necesaria para respaldar la suscripción de Twitter Blue. Este servicio permitirá a los usuarios verificar su cuenta y acceder a otras funciones a cambio de ocho dólares al mes.

Se trata de una nueva versión de la suscripción que la compañía ha empezado a desplegar en pruebas en Australia, Canadá, Reino Unido Nueva Zelanda y Estados Unidos, que, aunque según ha informado la responsable de Productos en etapa temprana de la compañía, Esther Crawford, la versión final llegará «pronto».

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Fernando Santillanes, editor de Tecnología de Milenio, sobre la compra de Twitter y los polémicos cambios que en tan poco tiempo ha hecho Elon Musk.

Elon Musk, nuevo dueño de Twitter, ordenó este viernes el cierre de las oficinas de la compañía, cuando se dispone a comunicar el alcance de los despidos masivos «en un esfuerzo por poner Twitter en una trayectoria saludable».

El magnate envió la noche de ayer un mensaje del que hoy se hacen eco los medios estadounidenses.

«Cerca del 50% de la fuerza laboral se verá afectada» por los despidos, señala un correo electrónico al que accedió la agencia AFP, que fue enviado a los empleados de Twitter que perdieron sus trabajos.

El diario The New York Times había adelantado que serían 3,738 personas despedidas, lo que representa más de la mitad de los 7,500, principalmente trabajadores de las oficinas de San Francisco.

Además, Musk prohibió a los empleados «discutir información confidencial de la compañía en redes sociales, en la prensa y en ningún otro lugar».

La noche de ayer, algunos empleados dejaron de tener acceso a las cuentas corporativas de la empresa y a otras aplicaciones internas, sin haber recibido todavía cartas de despido, y tuitearon mensajes como «Vaya, parece que estoy despedido», según publica The Wall Street Journal.

A primeras horas de hoy, todos los empleados de la sede de San Francisco recibieron un correo pidiéndoles no acudir al trabajo: «Nuestras oficinas van a estar temporalmente cerradas y las tarjetas de acceso suspendidas. Si estás en la oficina o camino de ella, por favor regresa a tu casa».

El mensaje, que comienza con un genérico «Equipo», no dejó espacio para dudas: «En un esfuerzo por poner Twitter en una trayectoria saludable, vamos a completar el difícil proceso de reducir nuestra fuerza laboral este viernes».

«Reconocemos que esto va a impactar a un buen número de personas que han dado aportaciones valiosas, pero la acción es absolutamente necesaria para garantizar el éxito de la compañía para seguir adelante».

El mensaje especifica que todos los empleados recibirán un mensaje notificándoles si siguen o no dentro de la empresa a lo largo del día.

Se ha reportado que entre los despedidos hay cargos directivos, como el jefe global editorial, el director de ética y transparencia, el jefe de información o el de estrategia, entre otros.

Los despidos, según el portal Business Insider , ya afectan a personal en las sedes de Estados Unidos, Reino Unido y Singapur, y uno de los lugares más afectados parece ser la oficina de Nueva York, donde entre el 90% y la totalidad de trabajadores han perdido sus empleos.

En tanto, en redes sociales se informa que la oficina de Twitter en México sería otra de las más afectadas, asegurando que se despidió a la totalidad de la plantilla.

Mientras Musk se dispone a concretar el despido masivo en la compañía, Volkswagen (VW) anunció que va a dejar de anunciarse en la plataforma ya que el ahora dueño es también el consejero delegado de Tesla.

El grupo VW recomienda a sus marcas, entre las que se encuentran Volkswagen, Audi, Porsche, Seat, Cupra y Skoda, interrumpir sus actividades pagadas en la plataforma hasta nuevo aviso.

General Motors (GM) anunció ayer que mantendrá la suspensión de su publicidad en Twitter hasta que se clarifique «la dirección» que tomará la plataforma social tras su adquisición por Musk. Otras empresas han tomado decisiones en el mismo sentido.

Al respecto, esta mañana Musk ocupó su cuenta en Twitter para denunciar «una caída masiva en los ingresos» debido a que diversos grupos han estado presionando a los anunciantes para suspender pautas en la plataforma, asegurando que «nada ha cambiado con la moderación del contenido e hicimos todo lo posible para calmar a los activistas».

«Están tratando de destruir la libertad de expresión en Estados Unidos», acusó Musk.

Elon Musk anunció este miércoles que las personas vetadas de Twitter no podrán regresar hasta que la red social fije un procedimiento para hacerlo, lo que tardará al menos algunas semanas.

Ello significa que los expulsados de la plataforma por violar las normas de Twitter en cuanto a hostigamiento, violencia o propagación de desinformación, no podrán regresar antes de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo martes.

El anuncio surge luego de que Musk, quien asumió el control de Twitter tras comprarlo por 44,000 millones de dólares, tuiteó que se había reunido con líderes de la sociedad civil «sobre cómo Twitter continuará combatiendo el odio y el hostigamiento y cómo hará cumplir sus normas sobre integridad electoral».

Quienes asistieron a la reunión le pidieron a Musk que no permita el regreso de los usuarios vetados antes de las elecciones, informó Jessica González, abogada y codirectora del grupo activista Free Press y quien asistió al encuentro.

Los asistentes también exigieron que Twitter tenga un proceso transparente para restaurar cuentas de usuarios expulsados.

Musk ha dicho públicamente que permitiría el retorno del expresidente Donald Trump aunque el magnate, quien lanzó su propia plataforma Truth Social, ha dicho que no tiene interés en regresar, aunque no lo ha descartado por completo.

González indicó que los asistentes al encuentro también pidieron que Twitter haga cumplir las normas ya existentes sobre integridad electoral, y alentaron a Musk a escuchar las opiniones de un grupo diverso de personas, particularmente de minorías raciales que han sido víctimas de campañas de odio y hostigamiento.

Sobre las reglas en la red, La Casa Blanca retiró este miércoles un tuit al que Twitter había marcado como falto de contexto.

«Las personas mayores han obtenido el mayor aumento en sus pensiones en 10 años por el liderazgo del presidente Biden», tuiteó la cuenta oficial de La Casa Blanca.

Ante la publicación, la red social agregó una mención al mensaje, especificando que las pensiones están indexadas con la tasa de inflación, según una ley de 1972 ratificada por Richard Nixon.

El tuit inicial, que fue eliminado, «no estaba completo» y carecía de «contexto», admitió la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

Elon Musk, propietario único de Twitter desde el pasado jueves, confirmó este martes que la versión premium de la red costará 8 dólares, lo que implicará que se tenga una cuenta verificada.

En una serie de tuits, aclaró que ese precio será «ajustado por país, en proporción al poder adquisitivo».

La versión llamada Twitter Blue, hasta ahora con escaso éxito y disponible en muy pocos países, tendrá otras ventajas: prioridad en respuestas, menciones y búsquedas, «algo esencial para combatir el spam», facilidades para postear largos videos y audios y, por último, «la mitad de publicidad».

Se añadió que los anunciantes tendrán un «muro de pago».

Musk sale así al paso del debate abierto desde ayer desde que un medio aseguró que pensaba cobrar 20 dólares por el Twitter Blue.

El multimillonario ha señalado que el nuevo sistema que piensa aplicará «poder para el pueblo», mientras que el actual es «un sistema de siervos y señores».

El anuncio se produce mientras la jefa de publicidad de Twitter, Sarah Personette, informó que renunció a su puesto desde la semana pasada, lo que ha añadido más incertidumbre a los anunciantes que se preguntan cómo cambiará la compañía de redes sociales bajo la administración de Musk.

Personette, quien era directora de clientes, sigue a otros ejecutivos que han dejado la compañía, entre ellos el expresidente ejecutivo de Twitter, Parag Agrawal, y el director financiero, Ned Segal, a quienes Musk despidió la semana pasada.

Su salida se produce en un momento en que el equipo de Musk tiene previsto reunirse con anunciantes esta misma semana en Nueva York.

Elon Musk ya está evaluado cambios radicales a Twitter, esto al iniciar su primera semana como dueño de la red social.

La junta directiva de Twitter quedó disuelta este lunes, tres días después de que se formalizara la compra de la compañía por parte del magnate Elon Musk, según un documento de la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos.

Los nueve miembros que la componían dejan todos sus cargos «de acuerdo con los términos del acuerdo de fusión», algo que se esperaba dado que cuatro de ellos ya habían sido despedidos la semana pasada.

Sin embargo, lo que ha llamado la atención es que un inversor que trabaja con Musk tuiteó una encuesta preguntando cuánto estarían dispuestos a pagar los usuarios por la marca azul que usa Twitter para verificar cuentas de alto perfil. Musk, cuya cuenta está verificada, respondió, «Interesante».

Los críticos consideran la marca, otorgada a celebridades, políticos, empresarios y periodistas, un símbolo de estatus.

Pero Twitter también la usa para verificar activistas y personas que súbitamente se encuentran en las noticias, así como periodistas poco conocidos en publicaciones pequeñas de todo el mundo, como una herramienta para combatir la desinformación propagada por impostores.

«Todo el proceso de verificación está siendo reestructurado ahora», tuiteó Musk ayer en respuesta a un usuario que pidió ayuda para ser verificado.

Musk ha invitado a un grupo de inversionistas y amigos del mundo de la tecnología a ayudar en la transformación de la compañía con sede en San Francisco, y ello probablemente incluirá cambios de personal.

La semana pasada Musk despidió al CEO Parag Agrawal y otros altos ejecutivos y hay incertidumbre sobre si habrá más despidos, y cuán grandes serán.

Una fuente con conocimiento del tema, ha adelantado que Twitter planea despedir a una cuarta parte de su plantilla como parte de lo que se espera que sea una primera ronda de despidos, informó Washington Post.

Entre los que han revelado que están ayudando a Musk está Sriram Krishnan, socio de la empresa de inversiones Andreessen Horowitz, que en la primavera prometió ayudar a Musk a conseguir el dinero para comprar Twitter y convertirla en una compañía privada.

Krishnan, quien fue antes ejecutivo de productos de Twitter, dijo en tuit que se trata de «una compañía sumamente importante que puede tener gran impacto en el mundo y Elon es la persona adecuada para hacerlo realidad».

Jason Calacanis, el inversionista que tuiteó el sondeo sobre si la gente estaría dispuesta a pagar por la verificación, dijo el fin de semana que «estoy pasando un tiempo en Twitter y simplemente tratando de ayudar lo más posible durante la transición».

Calacanis dijo que ya hay «un plan integral para reducir el número y la visibilidad de bots, spammers y personas mal intencionadas en la plataforma». Y en la encuesta preguntó si los usuarios estarían dispuestos a pagar entre 5 y 15 dólares «para ser verificados y recibir la marca azul».

Twitter actualmente es gratis para la mayoría de los usuarios porque depende de la publicidad para sus finanzas.

Adicional, se informó que el próximo viernes se anunciará un «consejo de moderación de contenidos» que incluirá «diversos puntos de vista», y que mientras no existiera «no habrá decisiones mayores sobre contenidos ni restablecimiento de cuentas (clausuradas)».

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió al nuevo dueño de Twitter, Elon Musk, «liberar» la red social y «reparar el daño» creado, en donde mencionó la cancelación de la cuenta del exmandatario estadounidense Donald Trump.

«Ojalá y lo libere porque ya Twitter estaba o está tomado, controlan ahí quienes manejan granjas de bots, de robots, a quienes pagan les inflan sus cuentas, también muy deshonesto, sin ética, y es un instrumento de comunicación fundamental», manifestó el mandatario.

López Obrador también comentó que «se tiene que reparar el daño que se causó cuando se canceló la cuenta al presidente Trump”, quien tiene prohibido usar la plataforma desde enero de 2021 tras el ataque al Capitolio de Estados Unidos cometido por sus seguidores.

«No debe permitirse la censura, una cosa es el que se manipule, el que no haya ética y otra cosa es prohibir la expresión libre de cada ciudadano», añadió.

Tras convertirse el viernes pasado en el propietario único de Twitter, Musk dio sus primeros pasos en esta nueva etapa en la red con el despido de directivos y su salida de la Bolsa de Nueva York, además de una nueva política de moderación de contenidos.

En la noche del jueves, Musk tuiteó «el pájaro ha sido liberado», lo que se interpretó como el anuncio de que la operación de compra de Twitter se cerraba por 44,000 millones de dólares.

Aunque la derecha estadounidense ha celebrado la llegada de Musk a Twitter, la izquierda ha advertido de una posible proliferación de discursos de odio y teorías de conspiración.

López Obrador sostuvo que la red «ya estaba bajo control del conservadurismo y del poder económico, de mafias», fiel a su discurso, esto pese a que en reiteradas ocasiones ha llamada «benditas» a las redes sociales, incluido Twitter.,

«Es cosa de que un día se haga un análisis sobre quiénes representan en México a Twitter y, es muy probable, es hipotético, de que sean gente vinculada al conservadurismo», acusó el mandatario.

Recordemos que López Obrador ya había criticado a Facebook y Twitter en enero de 2021 por «censurar» a Trump.

Además, el mandatario ha acusado a Twitter de permitir que haya cuentas falsas que atacan al gobierno y a la Cuarta Transformación. Incluso el año pasado exhibió al jefe de Políticas Públicas en México y América Latina para la red social, Hugo Rodríguez Nicolat, por haber trabajado para el PAN.

El expresidente estadounidense Donald Trump dojo este viernes que Twitter «ahora está en buenas manos», después de que Elon Musk, el hombre más rico del mundo, comprara la red social.

«Estoy muy feliz de que Twitter ahora esté en buenas manos y ya no será dirigido por lunáticos y maníacos de la izquierda radical que realmente odian a nuestro país», dijo Trump a través de su plataforma Truth Social.

Trump no aclaró si prevé volver a la red, de la que fue bloqueado tras el asalto por parte de sus simpatizantes al Capitolio el 6 de enero de 2021.

Y es que según fuentes consultadas por la agencia Bloomberg, Musk se mantiene en la idea que planteó en mayo pasado de levantar las restricciones de las cuentas bloqueadas con lo que se le abriría la puerta al regreso de Trump a red social.

Recordemos que el republicano contaba con 88 millones de seguidores a través de su cuenta @realDonaldTrump, desde donde desató numerosas polémicas y debates.

Trump consideró que su red Truth Social funciona «mejor» que Twitter, que dijo que «debe trabajar duro para deshacerse de todos los bots y cuentas falsas que lo han dañado tanto».

«Será mucho más pequeña, pero mejor. ¡Me encanta Truth!», añadió.

El expresidente Trump aprovechó para aplaudir los resultados que está arrojando Truth Social, una red que «se haconvertido en una especie de fenómeno desde la pasada semana» al registrar, según sus palabras, «mejores números» que gigantes de la interacción digital como TikTok, Twitter, Facebook y otros.

«Ahora luce mejor y es más agradable a la vista», ha declarado Trump sobre el aspecto de Truth Social.

A horas de que venciera el plazo que la Corte había impuesto para concretar la operación, la noche de ayer el director ejecutivo de Tesla y SpaceX, Elon Musk, finalizó la compra de Twitter por un valor de 44,000 millones de dólares, y sorprendió con acciones como el despido y anuncios como el restablecimiento de cuentas suspendidas.

«El pájaro está liberado», tuiteó después de completar su adquisición, haciendo referencia al logotipo del pájaro de Twitter en un aparente guiño a su deseo de que la compañía tenga menos límites en el contenido que se puede publicar.

Sin embargo, también ha dicho que quiere evitar que la plataforma se convierta en una cámara de eco para el odio y la división.

Otros objetivos incluyen querer «derrotar» a los bots de spam en Twitter y hacer públicos los algoritmos que determinan cómo se presenta el contenido a sus usuarios. Djjo que no compró Twitter para ganar más dinero, sino «para intentar ayudar a la humanidad, a la que amo».

Antes de cerrar el acuerdo, Musk cambió la descripción de su perfil de Twitter a «Chief Twit», lo que ocasionó memes dentro de la misma red social.

El también presidente ejecutivo del fabricante de coches eléctricos Tesla, llegó a la dirección de la empresa asegurando que planea recortar puestos de trabajo, y como muestra, sus primera acciones fueron despedir al director ejecutivo de Twitter, Parag Agrawal, al director financiero, Ned Segal, y a la jefa de asuntos legales y política, Vijaya Gadde.

Musk les había acusado de engañarle a él y a los inversores de Twitter sobre el número de cuentas falsas en la plataforma. Llamó la atención que Agrawal y Segal se encontraban en la sede de Twitter en San Francisco cuando se cerró el acuerdo y fueron escoltados a la salida, según confirmaron fuentes con conocimiento del tema.

Sin embargo, ahora los 7,500 empleados de Twitter se encuentran en el limbo, ante la preocupación de ser despedidos en los próximos días.

Musk será ahora el presidente ejecutivo interino de Twitter, en tanto se defina la nueva estructura de la red social.

La agencia Bloomberg, citando a una persona familiarizada con el asunto, reportó que Musk sí planea eliminar las prohibiciones permanentes a los usuarios. Recordemos que en mayo pasado aseguró que en caso de comprar la red social revertiría la prohibición de Twitter a usuarios como Donald Trump, cuya cuenta fue eliminada tras el ataque al Capitolio de Estados Unidos.

Y es que Twitter es muy popular entre políticos, periodistas y celebridades, aunque también es cierto que atrae a un público más reducido que otros competidores, entre ellos Facebook.

Al final del segundo trimestre, Twitter tenía casi 238 millones de usuarios diarios activos en su plataforma. Eso es mucho menos que los 1,980 millones con los que Facebook afirma contar.

Si se le suma Instagram, WhatsApp y Messenger, la casa matriz Meta se acerca a los 3,000 millones de usuarios diarios.

Twitter también es superado por las plataformas Pinterest (445 millones de usuarios mensuales) y Snapchat (363 millones de usuarios diarios).

TikTok, que pertenece al grupo chino ByteDance, no cotiza en bolsa y no comunica su número de usuarios. Sin embargo, en septiembre de 2021, la aplicación de videos cortos declaró haber superado la barrera de los 1,000 millones de usuarios en todo el mundo.

Tras confirmarse la noticia de la compra de la plataforma, se disparó el número de seguidores de la cuenta de Musk superando los 110 millones, mientras que él sólo sigue a 122 usuarios.

Las acciones de Twitter serán suspendidas de la negociación de mañana viernes, según el sitio web de la Bolsa de Nueva York, dado que el multimillonario Elon Musk enfrenta la fecha límite del 28 de octubre, establecida por una corte, para cerrar la compra de la empresa.

Musk, la persona más rica del mundo, visitó ayer la sede de Twitter en San Francisco e insinuó que era el máximo responsable de la compañía tras actualizar su biografía de perfil a «Chief Twit».

A inicios de semana, la agencia Reuters informó que los inversores de capital, entre los que se encuentran Sequoia Capital, Binance, Qatar Investment Authority y otros, habían recibido de los abogados de Musk los documentos necesarios para comprometer la financiación.

La finalización del acuerdo marcaría el fin de una demanda de Twitter, que, junto con los inversores, ahora espera que el negocio se complete en sus términos originales de 54,20 dólares por acción, es decir, un total de 44,000 millones de dólares.

Musk dijo este a través de su cuenta de Twitter que estaba comprando la red social porque era importante para el futuro de la civilización tener una «plaza pública en línea donde una gran variedad de opiniones puedan debatirse de manera saludable, sin recurrir a la violencia».

«Twitter obviamente no puede ser un lugar infernal abierto a todos, donde pueda decirse todo sin consecuencias», señaló el magnate en un mensaje enviado a los anunciantes un día antes de la fecha límite para concretar la operación de compra, o se abrirá un proceso en la corte.

Además, en su mensaje adelanta que la publicidad tendrá un lugar relevante en la red en el futuro. Dijo que los anuncios, «si son bien entendidos, pueden entretener, complacer e informar» al usuario, explicándole por ejemplo que existe un tratamiento médico nuevo.

Musk concluye su menaje a los anunciantes señalando que Twitter aspira a convertirse en la plataforma de publicidad más respetada del mundo que fortalecerá sus marcas y hacer crecer sus empresas. «Construyamos juntos algo extraordinario».

Elon Musk, fundador de las firmas Tesla y SpaceX, busca reforzar la cadena de suministros para sus empresas, por lo que se encuentra analizando invertir en Nuevo León, donde estuvo de visita el fin de semana.

Musk fue fotografiado junto a Emmanuel Loo, subsecretario de Economía para la inversión del estado, y Mariana Rodríguez, esposa del gobernador estatal, Samuel García, según imágenes a las que tuvo acceso Grupo Reforma.

Ante los cuestionamientos, el gobierno de Nuevo León confirmó la visita de Musk, pero declinó ahondar en detalles del encuentro del magnate con autoridades y empresarios locales «por un convenio de confidencialidad».

En entrevista con medios, Iván Rivas, titular de la Secretaría de Economía del estado, dijo que estaba «impedido para hablar del asunto, así como de posibles inversiones».

Los medios lo cuestionaron sobre qué inversión haría Musk en Nuevo León y respondió: «No sabemos todavía (…) no podemos hablar más del tema porque tenemos un convenio de confidencialidad», expuso.

«Estamos viendo todavía, estamos analizando que se puede hacer. Es algo para bien, obviamente», compartió el funcionario estatal.

Musk es un empresario, inversionista reconocido por ser fundador, consejero, delegado e ingeniero jefe de SpaceX, CEO y arquitecto de productos de Tesla Inc, y fundador de The Boring Company y cofundador de Neuralink y OpenAl.

En sus redes sociales, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, compartió las notas periodísticas de la visita de Musk a Nuevo León, realizada el pasado fin de semana.

Foto: Reforma