Tag

guerra

Browsing

La economía mundial crecerá un 2.2% en 2023, estimó este lunes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El organismo rebajó así seis décimas su anterior previsión a causa del «precio de la guerra» en Ucrania y el alza de tipos de interés para contener la inflación.

«Una pérdida de impulso económico es visible a nivel mundial, pero especialmente en Europa», indicó la OCDE, que mantiene sin cambios, en un 3%, el crecimiento mundial en 2022.

El conflicto armado en Ucrania, que parece encaminarse a ser de larga duración tras la movilización de reservistas rusos, provocará una pérdida de 2.8 billones de dólares de ingresos mundiales en 2023, estimó la organización con sede en París.

«Las presiones inflacionistas son cada vez más generalizadas, con el aumento de los costos de la energía, el transporte y de otros», apunta la OCDE, que revistó al alza la inflación mundial a un 8.2% en 2022 y a un 6.6% en 2023.

Recordemos que Rusia lanzó el 24 de febrero una ofensiva en Ucrania que se ha traducido a nivel mundial en un aumento de precios de la energía y de la alimentación para los hogares y empresas, y en un freno a la expansión económica en un mundo postpandemia.

Además de los efectos de la guerra en los precios, el alza de los tipos de interés por los bancos centrales para contener la inflación y la pandemia también afectan la economía mundial, agrega la OCDE, que pide no obstante continuar.

La coyuntura económica golpearía especialmente a la Unión Europea (UE), región próxima a Rusia y que busca reducir su dependencia del gas ruso, y sobre todo a su primera potencia económica e industrial, Alemania.

La OCDE proyectó que Alemania entraría en recesión en 2023 con una contracción del 0.7%, una rebaja de 2.4 puntos respecto a las previsiones de junio que lastra la economía de la eurozona. Esta última crecería un 0.3%, 1.3 puntos menos de lo previsto.

Aunque el resto de las principales economías de la UE escaparían de la recesión en 2023, Francia (0.6%), Italia (0.4%) y España (1.5%) no estarían a salvo de las consecuencias de un empeoramiento de la situación energética.

Los países del G20 crecerían el próximo año al mismo ritmo que la economía mundial, un 2.2% (-0.6 puntos). De ellos, la OCDE rebaja 1.5 puntos la previsión para Argentina, que crecería entonces un 0.4% y cuya inflación sería del 83%.

En línea con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la organización, a la que Argentina y Brasil pidieron ingresar, advierte que este último crecerá casi dos puntos más de lo previsto en 2022, un 2.5% en 2022, y un 0.8% en 2023.

En el caso de nuestro país, la OCDE advierte que sigue la misma tendencia con una expansión del 2.1% en el presente año (0.2 puntos más) y 1.5% en 2023 (0,6 puntos menos a lo previsto en junio).

En el caso de la inflación, prevé que la tasa cierre 2022 en 7.9% y en 2023 se ubique en 4.9%.

Las perspectivas económicas de 2023 también se revisaron a la baja en otras zonas y países del mundo, salvo para Turquía (3%, sin cambios), el Reino Unido (0%, sin cambios) e Indonesia (4.8%, más 0,1 puntos porcentuales).

El crecimiento de Estados Unidos sería de 0.5% en 2023 (0.7 puntos menos que lo proyectado en junio) y el de China un 4.7% (-0.2). La economía rusa se contraería un 4.5% en 2023, tras una contracción del 5.5% en 2022.

México presentó formalmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la propuesta de tregua de paz mundial de por lo menos cinco años, una iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y que no ha tenido una buena recepción por parte de Ucrania.

La propuesta la hizo el secretario de relaciones exteriores mexicano Marcelo Ebrard, durante una sesión especial del Consejo para tratar el tema de la invasión rusa a Ucrania, en la que el canciller criticó de paso la inoperancia de la ONU, dando seguimiento a los señalamientos que en ese sentido ha hecho AMLO.

Ebrard dijo que México reconocía el liderazgo del secretario general de la ONU, António Guterres, en la búsqueda de soluciones para el conflicto y que, con el fin de «fortalecer sus esfuerzos de mediación», proponía la «la formación de un comité para el diálogo y la paz en Ucrania, con la participación de otros jefes de estado y de gobierno, incluidos de ser posible su excelencia Narendra Modi (primer ministro de la India) y su santidad, el papa Francisco».

El objetivo, dijo, seria generar nuevos mecanismos para el diálogo y espacios complementarios para la mediación, que fomenten la confianza, reduzcan las tensiones y abran el camino hacia una paz duradera.

«Es tiempo de actuar», señaló el canciller. «Resignarse a la guerra es ir siempre a un precipicio».

Mykhailo Podolyak, asesor del presidente Volodymyr Zelenskyy, calificó en días recientes a la propuesta de México como un «plan ruso». Cuestionó si la idea es «mantener a millones bajo ocupación, aumentar los entierros masivos y darle tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva».

Y es que recordemos que México ha condenado la invasión rusa de Ucrania, pero mantiene una postura un tanto ambigua, el no reconocer a Rusia como el agresor y al no sumarse a las sanciones que se le han impuesto a Moscú en respuesta a su operación militar.

Ebrard dijo que la invasión constituía «un flagrante quebrantamiento a lo establecido en la carta de la ONU», con consecuencias gravísimas sobre todo para la sociedad civil. Sin embargo, sostuvo que el envío de armas a Ucrania y las sanciones a Rusia solo han agravado el conflicto.

El titular de la SRE dijo que la ONU no estaba haciendo lo suficiente y que el Consejo de Seguridad ha tenido un solo pronunciamiento público desde el inicio del conflicto.

«No es admisible la indiferencia», expresó el canciller. «El Consejo de Seguridad no fue capaz de cumplir con su responsabilidad esencial. Las causas por la que este Consejo se puede volver disfuncional son conocidas. Corregirlas depende de nosotros», remató.

El presidente ruso, Vladímir Putin, puso hoy en pie de guerra a los rusos al decretar la movilización parcial de 300,000 reservistas rusos para la guerra en Ucrania, medida que busca contrarrestar lo que llamó «chantaje nuclear» de la OTAN, que se propone «destruir» a Rusia.

«Al día de hoy nuestras Fuerzas Armadas actúan a lo largo de una línea de combate que supera los mil kilómetros, combaten no sólo contra formaciones neonazis, sino prácticamente contra la máquina militar del Occidente colectivo», dijo Putin durante un discurso televisado.

La medida, una reacción «desesperada», según la propia Unión Europea, es a todas luces un reconocimiento del fracaso de la «operación militar especial» en Ucrania, que en casi siete meses de combates no ha logrado el principal objetivo, conquistar el Donbás, e incluso ha cedido en las últimas semanas territorio en las regiones de Járkov y Lugansk.

Para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la movilización es «una tragedia, ante todo, para el pueblo ruso», y también un resultado de la «incapacidad del Ejército profesional» de Rusia, según dijo hoy su portavoz Serhiy Nikíforov,

Sin mencionarlo, Putin, según los analistas, admitió con esta medida por primera vez que su país está en guerra, aunque el jefe del Kremlin insiste en que los soldados rusos no sólo combaten con Ucrania, sino también con sus aliados occidentales.

La movilización sigue a la convocatoria para este viernes de referendos de integración con Rusia en las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, y en los territorios ocupados del sur de Ucrania en las regiones de Jersón y Zaporiyia, consultas ya condenadas por la comunidad internacional.

Putin centró gran parte de su discurso en acusar a Occidente de amenazar a su país con el suministro de armamento ofensivo de largo alcance que permitiría a Ucrania lanzar ataques en Crimea y otras regiones de Rusia. «Con su política agresiva y antirrusa, Occidente ha superado todos los límites», denunció.

El objetivo de Occidente es «debilitar, dividir y destruir finalmente a nuestro país», dijo el jefe del Kremlin, quien destacó que Occidente dice abiertamente que en «1991 pudieron desmembrar la Unión Soviética y que ahora ha llegado el turno de Rusia».

«Se trata no solo de los ataques alentados por Occidente contra la central nuclear de Zaporiyia (en Ucrania, aunque bajo control militar ruso), que pueden provocar una catástrofe atómica, sino también de las declaraciones de altos cargos de la OTAN acerca de la posibilidad en emplear contra Rusia armas de destrucción masiva», precisó.

Putin enfatizó que los ciudadanos de Rusia pueden estar seguros de que la integridad territorial, la independencia y la libertad del país están garantizadas «con todos los medios a nuestro alcance», lo que incluye armamento más moderno que el de la OTAN.

Al respecto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que «no cree» que Rusia vaya a usar armas nucleares en la guerra.

«No creo que se vayan a utilizar esas armas. No creo que el mundo deje que eso ocurra», afirmó el jefe del Estado ucraniano, según unos extractos de una entrevista televisiva.

En tanto, en declaraciones a la televisión pública, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, aseguró que serán movilizados 300,000 reservistas, un 1% del potencial del país.

Dichos reservistas deben haber cumplido el servicio militar obligatorio, tener experiencia en combate o alguna especialidad militar que necesiten las Fuerzas Armadas, aunque es improbable que sean destinados al frente.

Shoigú explicó que hay que «asegurar» y «controlar el territorio» ocupado por las tropas rusas en el Donbás y las regiones de Jersón y Zaporiyia.

Los primeros movilizados serán suboficiales de reserva de menos de 35 años y oficiales de menos de 45 años, según Andréi Kartapólov, el jefe del comité de Defensa de la Duma o Cámara de diputados.

Recordemos que los reservistas que sean movilizados no tienen elección. El Parlamento ruso aprobó recientemente leyes que endurecen hasta con diez años de cárcel el castigo por deserción, rendición voluntaria o negarse a entrar en combate.

Adelantándose a la oposición de muchos rusos, especialmente en las grandes ciudades, a enviar a sus hijos al frente, Shoigú aseguró que «no habrá movilización de estudiantes universitarios». En principio, tampoco serán movilizados los reclutas, aunque las organizaciones de derechos humanos denunciaron el despliegue en las últimas semanas de un gran número de reclutas en la frontera con Ucrania.

El anuncio de Putin hizo temer que algunos hombres en edad de combatir no pudieran salir del país. El Kremlin se negó a comentar si las fronteras se cerrarán para los sujetos a la orden de movilización, y pidió a la gente que tenga paciencia mientras se aclara la ley.

Sin embargo, los vuelos de ida desde Rusia se dispararon en precio y se agotaron rápidamente este mismo miércoles.

Por su parte Estados Unidos dijo que se toma «en serio» la amenaza del presidente ruso Vladimir Putin de usar armas nucleares en la guerra de Ucrania, y anunció «graves consecuencias» si Moscú avanza en ese sentido.

«Es una retórica irresponsable de una potencia nuclear», dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, entrevistado por la cadena ABC. «Estamos monitoreando lo mejor que podemos su postura estratégica para poder modificar la nuestra si es necesario. No hemos visto ninguna indicación de que eso sea necesario en este momento», agregó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró este lunes que los «sectarios distorsionan» su propuesta de paz, esto tras las críticas que recibió de Myjailo Podolyak, asesor del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien lo acusó de elaborar «un plan ruso».

«No se conoce bien la propuesta, ayer hasta repetí lo que propusimos para que se difunda más, y quienes vieron pero son sectarios o están a favor de una de las partes lo que hicieron fue distorsionar el sentido de la propuesta, que es buscar la paz, y me pusieron del lado de Rusia», reclamó el mandatario.

El presidente defendió la propuesta que, dijo, esta semana presentará el canciller Marcelo Ebrard ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Recordemos que la propuesta contempla la creación de un comité de diálogo en la ONU que promueva el cese de la guerra en Ucrania, así como una tregua global de 5 años.

Sin embargo, el asesor principal del presidente Zelenski, Myjailo Podolyak, señaló el sábado que su propuesta es en realidad «un plan ruso» al cuestionar si su idea es «mantener a millones bajo ocupación, aumentar el número de entierros masivos y dar tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva».

López Obrador, quien se ha opuesto a las sanciones contra Rusia, contestó el reclamo del funcionario ucraniano, al señalar que «no se conoce bien la propuesta».

«Inventan o les dan mal la información de las agencias y reproducen cosas que no son ciertas, porque no crean ustedes que los que se ocupan del espionaje son infalibles, muchas veces no es inteligencia, es espionaje y malo, entonces inventan», dijo sobre la información que llega a otros gobiernos.

El presidente enfatizó que está en contra de la invasión de Rusia a Ucrania, recordando que a México lo han invadido España, Francia y Estados Unidos.

Sin embargo, también cuestionó la incapacidad de las potencias y del secretario general de la ONU, António Guterres, de evitar la guerra en Ucrania.

«No se hizo lo suficiente y al mismo tiempo que se le impide a Ucrania el ingreso a la OTAN, se opta por mandarles armas y por tomar medidas en contra de Rusia que volvieron todavía más irracional la guerra porque es el sufrimiento de la gente», añadió.

AMLO, que recordó que en la campaña presidencial de 2018 lo acusaron de recibir dinero del Kremlin, confió en que su propuesta prospere en la ONU porque «conviene a todos».

Expuso que Marcelo Ebrard y el representante de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, gestionan con otros países la creación del comité de paz, que él propone que integren el Papa Francisco, el secretario Antonio Guterres, y el primer ministro de India, Narendra Modi.

“Hay que esperarnos, pero se tiene que insistir, suceda lo que suceda, no es en vano luchar por la paz y por la justicia, todos tenemos que hacer algo”, remató.

El primer ministro indio, Narendra Modi, le dijo al presidente ruso, Vladimir Putin, que «no es el momento de hacer la guerra», en un encuentro durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Uzbekistán, según reportaron este viernes medios indios.

«Excelencia, sé que ahora no es el momento de hacer la guerra», le dijo Modi a Putin en Samarcanda, en el primer encuentro entre ambos líderes desde que Rusia inició en febrero la invasión de Ucrania, según imágenes difundidas por el canal público indio Doordashan.

Putin contestó que él quiere acabar «lo antes posible» el conflicto en Ucrania, y dijo entender las «preocupaciones» de India.

«Conozco su posición respecto al conflicto en Ucrania, sus preocupaciones (…) Lo haremos todo por tal de que se termine todo lo antes posible», contestó Putin en su encuentro con Modi.

Recordemos que India se ha abstenido de condenar explícitamente la invasión lanzada por Rusia, que es de lejos el mayor proveedor de armas de Nueva Delhi.

Pero Modi se esforzó en destacar la importancia de «la democracia, la diplomacia y el diálogo». Igualmente, el primer ministro indio dijo que hablaría con Putin de la forma de «avanzar en el camino de la paz».

Previo al encuentro, Putin dijo entender también las «preocupaciones» de China, un importante aliado de Moscú, por el conflicto de Ucrania, que disparó los precios del petróleo y otras materias primas.

Sin embargo, en una intervención tras una cumbre, Putin minimizó la contraofensiva ucraniana y advirtió que Rusia respondería con más fuerza si sus tropas se ven sometidas a mayor presión.

Putin calificó la invasión como un paso necesario para evitar lo que, según él, era un complot occidental para dividir a Rusia, y dijo que no tenía prisa en Ucrania, además de que sus objetivos seguían siendo los mismos.

«Las autoridades de Kiev anunciaron que han lanzado y están llevando a cabo una operación activa de contraofensiva. Bueno, vamos a ver cómo se desarrolla, cómo acaba», dijo Putin con una sonrisa.

«Recientemente, las fuerzas armadas rusas han infligido un par de golpes sensibles. Supongamos que son una advertencia. Si la situación sigue desarrollándose así, la respuesta será más seria», advirtió el mandatario ruso.

El presidente de China, Xi Jinping, y su homologo ruso, Vladimir Putin, se reunieron este jueves para estrechar sus relaciones bilaterales, luego de que Rusia sufriera un importante revés en el campo de batalla en Ucrania.

Los dos líderes se reunieron en Uzbekistán al margen de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, una alianza de seguridad de ocho naciones creada para contrarrestar la influencia estadounidense. Sus otros miembros son India, Pakistán y cuatro antiguas naciones soviéticas.

Además del ataque ruso a Ucrania, la reunión se da con conflictos entre Armenia y Azerbaiyán de fondo, así como las tensiones entre China y Estados Unidos, Europa y Japón debido a disputas tecnológicas, de seguridad y territoriales.

Al inicio de su reunión privada con Xi, Putin acusó lo que calificó de esfuerzo «indignante» de Estados Unidos y sus aliados para mantener su supuesta dominación global.

«Los intentos de crear un mundo unipolar han tomado últimamente una forma absolutamente indignante. Son absolutamente inaceptables para la vasta mayoría de los países del globo», aseguró el presidente ruso.

Más cauteloso, Xi dijo que China estaba dispuesta con Rusia a «dar un ejemplo de potencia mundial responsable y cumplir un papel de líder para llevar a un mundo que cambia rápidamente por el camino del desarrollo sostenible y positivo».

La cumbre en la antigua ciudad de Samarcanda es una escala en el primer viaje de Xi al exterior desde el comienzo de la pandemia de coronavirus hace dos años y medio, en el que busca afirmar a China como potencia regional.

De acuerdo a especialistas, el trasfondo de la reunión fue la retirada forzada de tropas rusas de grandes territorios en el noreste de Ucrania la semana pasada ante la contraofensiva ucraniana lanzada a inicios de mes.

Ucrania recuperó el control de varias ciudades y aldeas ocupadas por Rusia, lo que significó el mayor revés para Moscú desde que sus fuerzas se retiraran de los alrededores de la capital Kiev a principios de la guerra.

El gobierno de Xi, que antes de la invasión de Ucrania dijo que su amistad con Moscú era «ilimitada», se ha negado a criticar las operaciones militares rusas.

Beijing e India han incrementado sus compras de petróleo y gas ruso, lo que ha permitido a Moscú compensar el impacto de las sanciones impuestas por Occidente desde la invasión.

«Apreciamos la posición equilibrada de nuestros amigos chinos en relación con la crisis ucraniana», dijo Putin.

El presidente Volodimir Zelenski prometió este miércoles «la victoria» de Ucrania, al visitar la ciudad estratégica de Izium, en la región de Járkov, primera visita a los territorios reconquistados en la contraofensiva que este mes lanzó en contra de las tropas rusas.

Izium, ciudad de unos 50,000 habitantes antes de la guerra, vivió sangrientos combates meses atrás, antes de ser tomada por los rusos, que hicieron de ella un punto estratégico para el reaprovisionamiento de sus tropas.

Su reconquista a cargo de las tropas de Kiev supone un revés para el ejército de Moscú, replegado ahora hacia Donetsk, zona bajo control del Kremlin desde 2014.

«Solo avanzamos en una dirección: hacia adelante, hacia la victoria», escribió Zelenski en un canal oficial de Telegram.

En un vídeo, comparó la destrucción en Izium con la de Bucha, ciudad cerca de Kiev de donde las fuerzas rusas se retiraron en primavera, dejando tras de ellas cuerpos de civiles asesinados a sangre fría, lo que Moscú rechaza haber perpetrado.

Ucrania asegura que ha recuperado en dos semanas el control de varios miles de kilómetros cuadrados en el este y el sur del país, zonas que los rusos ocupaban desde la invasión lanzada el 24 de febrero.

En concreto, según el viceministro de Relaciones Exteriores, Ganna Maliar, las fuerzas de Kiev en la región de Járkov reconquistaron desde el 6 de septiembre unos 8,500 km cuadrados así como zonas en las que viven unas 150,000 personas.

En su operación relámpago de reconquista, Ucrania ha recuperado casi la totalidad de la región de Járkov, fronteriza con Rusia, en particular las ciudades de Balaklia, Kupiansk e Izium.

Fortalecida por el envío de armamento occidental, Ucrania está llevando a cabo una contraofensiva paralela en el sur del país, en la región ocupada de Jersón, donde ya reivindica avances, si bien aún menores que en el noreste del país.

El presidente Andrés Manuel López Obrado (AMLO) anunció este lunes que se entregará formalmente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su propuesta para pacificar al mundo por al menos 5 años, en el marco de la guerra entre Ucrania y Rusia.

“Se está trabajando la propuesta, se va a presentar cuando le corresponda intervenir a México en septiembre, este mes en la ONU. El Secretario de Relaciones (Exteriores) Marcelo Ebrard va a presentarla formalmente”, apuntó el mandatario durante su conferencia matutina.

López Obrador dijo que ya ha tenido contacto con el embajador de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, quien ha recibido la indicación para que se comience a trabajar en la propuesta que hará México ante el organismo.

“Es lo que planteamos con lo de la guerra en Ucrania, debería de buscarse la paz, porque no se hizo el trabajo para evitar esa guerra, ni los mandatarios de las potencias ni la ONU (…) Cinco años para que los Gobiernos se ocupen en atender las necesidades de la gente”, añadió.

El presidente lamentó la invasión de Rusia a Ucrania y llamó a que el papa Francisco; junto con el primer ministro de la India, Narendra Damodardas Modi, y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, busquen el diálogo para frenar la guerra.

De acuerdo con López Obrador, la propuesta contempla que en ese periodo de tregua, las potencias atiendan “los graves y grandes problemas de cada nación”, como una acción extraordinaria.

Asimismo, dijo que es importante el apoyo de la ONU en la propuesta “para que no haya vetos y conseguir una tregua de cinco años cuando menos, sin pruebas nucleares, sin amenazas, sin intervenciones, sin estar participando en conflictos internos”, apuntó.

Dijo que el objetivo de esa tregua es que todos los gobiernos del mundo se dediquen a enfrentar la crisis que afecta a miles de millones de personas en el mundo.

“Todavía es tiempo, porque se perjudica mucho a la gente con una guerra, a los ucranianos, están sufriendo desplazamientos, y los efectos en la economía, la inflación, todo esto que está sufriendo Europa por la falta de gas”, dijo.

Desde que estalló la invasión de Rusia a Ucrania, López Obrador ha manifestado su «neutralidad» y ha rechazado sanciones contra Moscú, lo que ha despertado críticas internacionales. Recordemos que México es actualmente miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

La secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, celebró este viernes la decisión del G7 de apostar por poner topes al precio del petróleo ruso, una decisión que dijo, le quitará al presidente Vladímir Putin «ingresos para financiar su brutal» e «ilegal» guerra en Ucrania.

A través de un comunicado, Yellen celebró el deseo del grupo integrado por Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá y Japón, que ayudará a que los precios mundiales de la energía bajen, aseguró.

«El G7 reducirá significativamente la principal fuente de financiación de Rusia para su guerra ilegal, mientras mantiene el suministro a los mercados energéticos mundiales al mantener el flujo de petróleo ruso a precios más bajos», apuntó la secretaria.

Y es que en una reunión virtual, los ministros de Finanzas del G7 reiteraron este viernes su propósito de reunir los apoyos necesarios para imponer un tope al precio del petróleo ruso.

«Buscamos una coalición amplia para maximizar la efectividad», dice el documento publicado en la página web del Ministerio de Finanzas alemán, que ejerce la presidencia de turno del grupo de los siete países más industrializados.

Yellen apuntó que espera que «en las próximas semanas» se implemente este límite de precios, que «es una de las herramientas más poderosas que tenemos para luchar contra la inflación y proteger a los trabajadores y las empresas en los Estados Unidos y en todo el mundo de futuros picos de precios causados ​​por interrupciones globales».

El G7 reiteró su solidaridad con Ucrania y la condena a la agresión rusa y constata que «los costes económicos de la guerra y los consiguientes aumentos de precios los sienten desproporcionadamente los grupos vulnerables en todas las economías y especialmente en aquellos países que ya afrontaban inseguridades alimentarias y desafíos fiscales».

Asimismo los ministros se mostraron convencidos de que el efecto de las sanciones que ya se han impuesto a Rusia aumentará con el tiempo y aseguraron que seguirán velando por el cumplimiento de estas.

Además, recordaron que en la cumbre de Elmau de junio pasado los líderes del G7 subrayaron que se esforzarían por evitar que Rusia se beneficie de su guerra de agresión y, ahora, en el marco de ese compromiso, proponen que el transporte de petróleo ruso y sus derivados solo se permita a nivel mundial si los productos se venden por debajo de un precio tope.

«El precio tope estará específicamente diseñado para reducir los ingresos rusos y la capacidad de Rusia para financiar su guerra de agresión a la vez que limite el impacto de la guerra en los precios globales de la energía, particularmente para los países de bajos y medianos ingresos», señala el documento.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este jueves un incremento del número de soldados que integran su Ejército justo cuando los ucranianos y sus aliados occidentales esperan un inminente cambio de estrategia de Rusia ante la estabilización del frente, luego de que se cumplieran seis meses de la invasión.

El Ejército ruso contará a partir del 1 de enero próximo con un millón 150 mil 628 soldados, es decir, se tendrá que reclutar a 137,000 elementos, en un momento en el que Moscú es incapaz de cumplir con su objetivo de «liberar» el Donbás y doblegar la resistencia ucraniana en el sur.

Con el decreto presidencial, el próximo año la plantilla de las Fuerzas Armadas, formada también por personal civil, superará los dos millones de personas, aunque poco más de la mitad serán soldados.

Desde hace ya un par de meses tanto la inteligencia ucraniana como la occidental denunciaron que el Ejército ruso sufría una falta de hombres, problema que se ve agravado por la negativa del Kremlin a declarar la movilización general.

Esto motivó la creación de decenas de patrullas de voluntarios, algunos de los cuales ya han sido desplegados en el este y el sur de Ucrania, aunque con escaso impacto en la marcha de la ofensiva rusa.

El hecho de que la medida no entre en vigor hasta 2023 podría significar el reconocimiento de que la campaña militar se alargará hasta el próximo año, ya que el invierno es un factor decisivo en esta parte del mundo.

La amenaza de un ataque a gran escala con ocasión el miércoles del Día de la Independencia de Ucrania y los seis meses de combates no se consumó, aunque la aviación rusa sí efectuó casi 200 vuelos, incluidos con bombarderos, muchos de los cuales no conllevaron el lanzamiento de misiles.

La orden de Putin sobre crecer su Ejército, llega a la par que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, garantizó este jueves a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que su gobierno «seguirá ayudando a Ucrania y a su población mientras luchan para defender su soberanía».

Los dos mandatarios hablaron por teléfono, un día después de la celebración del Día de la Independencia de Ucrania. Ayer, Washington anunció otro paquete de ayuda valorado en unos 3.000 millones de dólares.

Zelenski agradeció a Biden el «inquebrantable» apoyo demostrado desde febrero, cuando el presidente de Rusia dio
orden de iniciar una ofensiva militar que se mantiene hasta el día de hoy, y que según analistas está lejos de llegar a su fin.

Según el mandatario ucraniano, el respaldo norteamericano es tanto económico como de seguridad. «Hemos hablado de futuros pasos en nuestra senda hacia la victoria sobre el agresor y en la importancia de que Rusia rinda cuentas por los crímenes de guerra», dijo Zelenski en su cuenta de Twitter.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenski habló este miércoles por primera vez a una audiencia latinoamericana y pidió a los gobiernos de la región cesar el comercio con Rusia como parte de las sanciones económicas por la guerra en Ucrania.

Zelenski se había dirigido mediante videoconferencias a audiencias internacionales, principalmente de Europa y Estados Unidos, pero en esta jornada fue el turno de hablarle a América Latina.

La videoconferencia fue organizada por la Universidad Católica de Chile y a la que se conectaron a la transmisión más de 300 universidades del mundo, dijo su rector Ignacio Sánchez. También se sumó una cadena de periódicos del continente.

Zelenski inició su intervención con un relato sobre la situación ucraniana en materia de pérdida de vidas y económicas, y luego respondió a preguntas.

«No mantengan comercio con Rusia para que ellos entiendan que se paga un alto precio» por la invasión a Ucrania, señaló el líder ucraniano en respuesta a una pregunta sobre qué podían hacer los países de la región para ayudar a su nación.

Los «instrumentos» para ayudar a Ucrania tienen que ser «civilizados y democráticos», dijo Zelenski al insistir que los países de la región deben «cesar cualquier comercio con ellos (los rusos)».

Pidió a los países unirse a las políticas sancionatorias llevadas a cabo por Estados Unidos y Canadá, «para que esas sanciones sean más eficaces».

Zelenski aseguró que Rusia busca evitar el contacto de Ucrania con los países latinoamericanos, al tiempo que instó a jóvenes y líderes de la región a visitar su país, para que luego puedan transmitir la situación que vive Ucrania.

«Yo creo que no tenemos suficientes comunicaciones entre nuestros países a nivel de los líderes, a nivel de relaciones bilaterales, y yo creo que tiene que ser corregido», afirmó.

Enseguida destacó que «lo que nos importa a nosotros es que los países de América Latina sepan la verdad y compartan nuestra verdad con otros».

Antes del inicio de la videoconferencia la conductora dijo a los presentes y a quienes se conectaron en línea que el presidente Gabriel Boric y su canciller Antonia Urrejola fueron invitados al acto, pero se excusaron por problemas de agenda.

Recordemos que el mandatario chileno ha expresado en múltiples ocasiones su apoyo a Ucrania y ha condenado la invasión rusa.

«Quisiera que después de esta terrible situación que estamos atravesando ahora, cada país comprenda la importancia de respetar la soberanía de otras naciones», concluyó Zelenski.

La banda BTS podría tener un permiso para continuar celebrando conciertos pese a que deben cumplir con el servicio militar que es obligatorio en Corea del Sur, informó este lunes el ministerio de Defensa.

En Corea del Sur todos los varones que sean aptos y menores de 30 años deben cumplir con dos años de servicio militar, porque el país sigue técnicamente en guerra con Corea del Norte.

La amenaza del reclutamiento pesa desde hace tiempo sobre la banda, ya que sus siete miembros tienen entre 24 y 29 años.

Sin embargo, el ministro de Defensa Lee Jong-sup indicó durante una sesión parlamentaria que podría ser de interés nacional mantener en el escenario a las estrellas durante el tiempo que cumplan con sus obligaciones militares.

«Creo que puede haber una fórmula para permitirles practicar mientras estén con los militares para permitirles actuar juntos, si hay algún espectáculo en el extranjero programado», indicó.

Corea del Sur otorga algunas exenciones al servicio militar a atletas de élite como medallistas olímpicos y músicos de alto nivel, pero las estrellas del pop no califican para esta categoría.

El tema del servicio militar es un asunto sensible en Corea del Sur donde negarse es un crimen con pena de cárcel y que conlleva un estigma social.

Recordemos que en junio pasado, el grupo anunció una pausa indefinida para que sus siete miembros pudieran centrarse en sus carreras como solistas.

En su momento, la noticia provocó que las acciones de su discográfica HYBE se desplomaran un 27% en la bolsa.

El grupo de K-pop, que genera miles de millones de dólares para la economía surcoreana, anunció la noticia durante su cena anual llamada FESTA, transmitida por streaming.


BTS es el primer grupo surcoreano que se ha impuesto en la lista de singles de Billboard en Estados Unidos y son uno de los pocos grupos, desde los Beatles, que han publicado cuatro álbumes que han sido número uno en Estados Unidos en menos de dos años.

El presidente ruso, Vladimir Putin, desafió este jueves a las potencias occidentales que dan apoyo militar a Ucrania frente a las tropas rusas, a enfrentarse directamente en «un campo de batalla» en ese país.

«Oímos actualmente que los occidentales quieren derrotarnos en un campo de batalla. ¿Qué decirles? ¡Que lo intenten!», declaró Putin en una reunión con los líderes de los grupos parlamentarios rusos, retransmitida por televisión.

Además, Putin señaló que su Ejército aún no ha dado comienzo a «nada serio» en Ucrania.

En esta línea, Putin ha lamentado que Occidente quiera combatir a Rusia en el frente de batalla, pues esto supone una «tragedia» para el pueblo ucraniano. «Pero parece que todo se dirige hacia esto», reconoció.

Sin embargo, el presidente ruso sostuvo que Moscú no rechaza las negociaciones de paz en el marco de la guerra, iniciada tras su orden de invadir el territorio ucraniano a finales de febrero.

Por otro lado, Putin señaló que la guerra en Ucrania ha sido originada realmente por las potencias occidentales, que «organizaron y apoyaron un golpe armado inconstitucional en Ucrania en 2014», en alusión a las revueltas del Euromaidán.

«El Occidente colectivo es el instigador directo, el culpable de lo que está sucediendo hoy», acusó el líder ruso, quien sin embargo ha reconocido el mérito de dichas potencias si su objetivo era pasar a una nueva etapa en la lucha contra Rusia.

«Si este mismo Occidente quiso provocar un conflicto para pasar a una nueva etapa en la lucha contra Rusia, a una nueva etapa en la contención de nuestro país, entonces podemos decir que lo logró hasta cierto punto (…) Se ha desatado la guerra y se han introducido sanciones. En condiciones normales, probablemente sería difícil hacer esto», añadió.

Finalmente, Putin advirtió  a las potencias occidentales que «el curso de la historia es inexorable» y que los intentos de «imponer su propio orden mundial están condenados al fracaso».

Según diversos analistas internacionales, Rusia podría detener de forma temporal su ofensiva en Ucrania mientras su ejército intenta reorganizarse para una nueva ofensiva.

Las fuerzas rusas no anunciaron avances en Ucrania el miércoles «por primera vez en 133 días de guerra», indicó el Institute for the Study of War. El centro de estudios, con sede en Washington, indicó que Moscú podría estar en una «pausa operativa» que no implica «el cese completo de las hostilidades activas».

«Probablemente, las fuerzas rusas se limitarán a acciones ofensivas de escala relativamente pequeña en un intento de sentar las bases para operaciones ofensivas más significativas y recuperar la capacidad de combate necesaria para emprender esos objetivos más ambiciosos», señaló el instituto.

Un comunicado el jueves del Ministerio ruso de Defensa pareció confirmar ese análisis. El ejército dijo que se había dado tiempo para descansar a las unidades militares rusas implicadas en combates en Ucrania.

«Las unidades que realizaron misiones de combate durante la operación militar especial están tomando medidas para recuperar su capacidad de combate. Sus efectivos reciben la oportunidad de descansar, recibir cartas y paquetes de casa», indicó el comunicado, citado por la agencia estatal noticiosa rusa Tass.

China no dudará en iniciar una guerra si Taiwán declara su independencia, dijo un portavoz del ministerio de Defensa este viernes, después de una reunión entre el ministro chino de Defensa y su par estadounidense en Singapur.

«Si alguien se atreve a separar a Taiwán de China, el ejército chino no dudará en iniciar una guerra, cueste lo que cueste», dijo Wu Qian citando al ministro de Defensa Wei Fenghe durante una reunión con el secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin.

El ministro también dijo que Pekín «aplastará» cualquier complot de independencia de la isla y defenderá «con determinación la unificación de la patria».

Los líderes de ambos países mantuvieron sus primeras conversaciones cara a cara en Singapur, al margen del llamado Diálogo de Shangri-la, un foro sobre seguridad.

Wei insistió en que Taiwán pertenece a China y que Estados Unidos no debería usar Taiwán para contener a China, según el ministerio.

Austin, por su lado, instó a Pekín a abstenerse de nuevas acciones desestabilizadoras hacia Taiwán, según precisó el Pentágono.

China considera esta isla de 24 millones de habitantes como una de sus provincias, aunque no controle el territorio. Taiwán, una isla democrática autogobernada, vive bajo la constante amenaza de una invasión por parte de China. Pekín considera la isla como su territorio y ha prometido tomarla algún día, por la fuerza si es necesario.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) advirtió de un aumento «importante» en las proyecciones de la inflación general, que ya ronda sus niveles más altos en más de dos décadas.

«Todos mencionaron que las expectativas de inflación para 2022 y 2023 se incrementaron de manera importante», reveló este jueves la minuta de la última reunión del banco central.

La minuta corresponde a la reunión del 12 de mayo en la que Banxico elevó la tasa de interés a 7%, el octavo aumento consecutivo del tipo, que se había mantenido hasta junio en 4%, el nivel más bajo desde 2016.

En la reunión, la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno indicó que el balance de riesgos para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza y ha continuado deteriorándose.

Recordemos que Banxico elevó sus pronósticos de la inflación general a un promedio de 6.4% anual en el último trimestre de 2022 desde la expectativa anterior de 5.5%, mientras que la subyacente promediaría 5.9% frente a un cálculo previo de 5.2%.

La meta de Banxico es de 3%, más menos un punto porcentual, la cual no se alcanzará hasta el primer trimestre de 2024, admitió el banco.

Entre los riesgos al alza para la inflación, todos los integrantes de la Junta de Gobierno enunciaron las mayores presiones en los precios agropecuarios y energéticos por el conflicto militar en Ucrania.

A pesar de la inflación, la mayoría de los integrantes del banco central destacó que en el primer trimestre de 2022 la actividad económica de México presentó una reactivación, impulsada tanto por las actividades secundarias como por las terciarias.

«La mayoría destacó que se mantiene un entorno incierto. Uno comentó que una desaceleración global este año, en particular en Estados Unidos, sería el mayor riesgo para una contracción económica en México», advirtió el reporte.

La ONU rebajó hoy del 4% al 3.1% su previsión de crecimiento para la economía mundial en 2022, como consecuencia de la guerra en Ucrania, que está agravando el problema de la inflación y amenazando la frágil recuperación de la crisis de la COVID-19.

En una revisión de su informe de perspectivas económicas, Naciones Unidas estima que las principales economías del mundo se verán claramente afectadas por el conflicto y progresarán por debajo de lo esperado: un 2.6% en el caso de Estados Unidos, un 2.7% en la Unión Europea (UE) y un 4.5% en China.

Además, pronostica que la economía de Ucrania se hundirá en 2022 entre el 30% y el 50% como resultado de la guerra y que la de Rusia se contraerá un 10.6% por las duras sanciones que se le han impuesto en respuesta a la invasión del país vecino.

«La guerra en Ucrania, en todas sus dimensiones, está desencadenando una crisis que es también devastadora para los mercados globales de energía, está alterando los sistemas financieros y exacerba las vulnerabilidades extremas para el mundo en desarrollo», señaló en un comunicado el secretario general de la ONU, António Guterres.

Para el conjunto de las economías en vías de desarrollo, el informe calcula un ligero retroceso, hasta un crecimiento del 4.5%, aunque algunas regiones en concreto empeoran más respecto a las estimaciones anteriores, como es el caso de México y Centroamérica, donde se espera un crecimiento del 2.2%, muy lejos del 3.4% que la ONU veía el pasado enero.

Detrás de la ralentización en la economía global está en buena parte el repunte de la inflación, que según Naciones Unidas aumentará este año un 6.7% a escala mundial, más del doble que la media que se vio entre 2010 y 2020 y con un encarecimiento especialmente importante de los alimentos y la energía.