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El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió hoy a la OTAN que las consecuencias del despliegue de tropas aliadas en Ucrania serían “trágicas”, mientras que tachó de “disparate” las acusaciones de que Moscú se plantee atacar Europa.

“Han empezado a hablar sobre la posibilidad de enviar a Ucrania contingentes militares de la OTAN, pero recordamos la suerte de aquellos que en su momento enviaron tropas al territorio de nuestro país, pero ahora las consecuencias para los posibles intervencionistas serán mucho más trágicas”, dijo Putin durante el discurso sobre el estado de la nación ante ambas cámaras del Parlamento ruso.

Putin subrayó que las potencias occidentales deben entender que Rusia “también tiene armas que pueden alcanzar objetivos en sus territorios”.

“Todo lo que se les ocurre ahora, con lo que asustan al mundo entero, todo esto amenaza con un conflicto con el empleo de armas nucleares y, por lo tanto, la destrucción de la civilización”, afirmó.

El líder ruso acusó a Occidente de olvidar lo que es la guerra y de provocar “los conflictos en Ucrania, Oriente Medio y otras regiones del mundo”.

“Y siguen mintiendo. Ahora, sin ningún pudor, aseguran que Rusia supuestamente se propone atacar Europa. Pero nosotros sabemos bien que se trata de simples disparates”, sostuvo Putin.

Aseguró que Occidente intenta que la Federación Rusa cometa el mismo error que la Unión Soviética de verse involucrada en una carrera armamentista, a la que la URSS dedicó el 13% de su PIB, cuando Moscú asignará a defensa un 6% en 2024.

Al respecto, subrayó que ese “truco” no prosperará, ya que Moscú se propone desarrollar el complejo técnico-militar con el fin de reforzar el potencial industrial, tecnológico y científico del país.

Putin también calificó de “infundadas” las acusaciones de Estados Unidos de que Rusia se disponga a desplegar armamento nuclear en el cosmos; aunque destacó que las fuerzas estratégicas nucleares rusas se encuentran “en plena disposición de combate”.

“Sin una Rusia soberana y fuerte, no será posible un orden mundial sólido”, remató.

Foto: X @sandro_pozzi

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reconoció hoy que Ucrania atraviesa circunstancias complicadas tanto en el campo de batalla como desde el punto de vista de la economía y de las relaciones con algunos de sus socios, pero aseguró que la situación está “plenamente controlada”.

“Podemos hablar largo y tendido sobre lo que está ocurriendo en el campo de batalla y con la economía, sobre cuál es la situación con nuestros socios, cómo las sociedades de los países vecinos nos apoyan o no, qué ocurre en las fronteras de Ucrania”, dijo Zelenski en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro búlgaro, Nikolai Denkov.

El presidente añadió que “es difícil describir en una palabra” el momento actual, y recurrió para hacerlo a la frase que utilizan sus militares “cuando les pregunto qué ocurre en el campo de batalla”. “La situación está difícil, pero plenamente controlada”, dijo Zelenski.

Ucrania sufre en el frente un importante déficit de artillería, munición y defensa antiaérea motivado por los retrasos de sus aliados a la hora de enviar ayuda militar a Kiev.

Rusia aprovecha esta circunstancia para aumentar su presión sobre las defensas ucranianas y está logrando avances en el frente del este.

Además, agricultores polacos están bloqueando puntos fronterizos con Ucrania en protesta por la supuesta competencia desleal que representan los productos del campo ucranianos.

Según el Gobierno ucraniano los manifestantes polacos han tirado en las últimas semanas unas 160 toneladas de grano ucraniano durante esas protestas.

En su reunión de hoy en Kiev, Zelenski y el primer ministro búlgaro acordaron seguir trabajando para “acelerar el desarrollo de la logística y de la infraestructura en la región”.

Zelenski agradeció a Denkov la cooperación de Bulgaria para que Ucrania haya podido reanudar sus exportaciones por el mar Negro.

La guerra en Ucrania cumple dos años con Rusia a la ofensiva en casi todos los sectores del frente, mientras Ucrania intenta compensar la falta de armamento occidental relevando al jefe de su Ejército, Valeri Zaluzhni, una maniobra de resultado incierto.

Si el primer aniversario de la contienda fue positivo para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el segundo llega lleno de dudas para Kiev, que ha decidido apostar por la “defensa estratégica” ante la superioridad enemiga en hombres y munición.

La tan esperada contraofensiva ucraniana de junio, que permitió a los ucranianos avanzar principalmente en la región sureña de Zaporiyia, se estancó en verano y allanó el terreno para una nueva ofensiva rusa.

Sin escatimar ni hombres ni equipos, los rusos han logrado avanzar más en el Donbás durante la campaña invernal que en los anteriores dieciocho meses de combates.

Primero tomaron la estratégica localidad de Márinka, que se encuentra a cinco kilómetros al suroeste de Donetsk, capital de la homónima república popular anexionada por Moscú. Fue su mayor éxito desde la toma de Bájmut en mayo de 2023.

Después, los rusos centraron todos sus esfuerzos en conquistar el bastión de Avdivka, situado en una de las zonas más militarizadas de los más de mil kilómetros de frente ruso-ucraniano.

Al principio, Kiev optó por resistir hasta el final los embates enemigos, como hiciera antes en Mariúpol y después en Severodonetsk y Lisichansk, pero finalmente se tuvo que rendirse. Los defensores de la ciudad recibieron la orden de retirarse.

“Es una decisión muy lógica y profesional para salvar el mayor número posible de vidas ucranianas”, dijo Zelenski, quien estimó que por cada soldado ucraniano que ha muerto en esa zona del frente, siete rusos han perdido la vida. Zelenski añadió: “¿Qué ha conseguido Rusia? La extenuación de su ejército”.

El presidente ruso, Vladímir Putin, clamó victoria en mensajes con tintes claramente electorales; necesita éxitos en el campo de batalla para legitimar su reelección en los comicios presidenciales de próximo mes.

Pero no se conformó con ello. Putin llamó a aprovechar la iniciativa actual para avanzar hacia otras plazas fuertes ucranianas, en clara alusión a Sloviansk y Kramatorsk, pero también Vugledar, todas en la región de Donetsk.

El segundo aniversario de la invasión rusa llega justo después del relevo del hasta ahora jefe del Ejército ucraniano, que fue destituido por el presidente después de meses de desencuentros públicos.

El cese de Zaluzhni, en el que confiaban, según las encuestas, nueve de cada diez ucranianos, fue muy criticado por la oposición y provocó malestar en buena parte de la sociedad.

El nuevo jefe del Ejército, Oleksandr Sirski, tiene ante sí la difícil tarea de ganarse la confianza de sus compatriotas en un momento de poco propicio, a priori, para Ucrania, donde la unidad en torno Zelenski se desgasta ante la ausencia de buenas noticias del frente.

Ucrania entra en el tercer año de la guerra con la incertidumbre de si seguirá recibiendo asistencia militar de Estados Unidos, donde congresistas republicanos bloquean el paquete de 60,000 millones de dólares propuesto por la Casa Blanca para seguir apoyando a Kiev a lo largo de 2024.

Para Zelenski, la aprobación de esta partida es capital para que Ucrania pueda seguir defendiéndose con garantías de los ataques de Rusia, tanto en el campo de batalla como en la retaguardia. Kiev también está pendiente de recibir prácticamente la mitad del millón de proyectiles para artillería del calibre 155 que la Unión Europea (UE) se comprometió a entregar a Ucrania antes de marzo de este año.

A este segundo aniversario de la guerra, se suma la muerte del líder opositor, Alexéi Navalni.

Pero, ¿qué sucede en Ucrania y que se espera para los próximo meses? ¿Putin y Zelenski mantienen sus apoyos? En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Brenda Estefan, analista internacional, sobre la guerra y los dos años de la invasión rusa a Ucrania.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este viernes que Washington decretará más de 500 nuevas sanciones contra Rusia, en un intento de aumentar la presión sobre Moscú con motivo del segundo aniversario de su guerra en Ucrania.

Estados Unidos también impondrá nuevas restricciones a la exportación a casi 100 entidades por prestar apoyo a Rusia y tomará medidas para reducir aún más los ingresos energéticos de Rusia, dijo Biden.

Las medidas buscan responsabilizar a Rusia por la guerra y la muerte del líder opositor Alexéi Navalni, dijo Biden, en momentos en que Washington busca seguir apoyando a Ucrania aun cuando enfrenta una aguda escasez de municiones y la ayuda militar estadounidense se ha demorado durante meses en el Congreso.

Las medidas irán dirigidas contra personas relacionadas con el encarcelamiento de Navalni, así como contra el sector financiero ruso, la base industrial de defensa, las redes de adquisiciones y los evasores de sanciones en varios continentes.

Las sanciones se suman a otras medidas de Estados Unidos y sus aliados por la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022, que ha causado decenas de miles de muertos y destruido ciudades.

“Dos años después del inicio de esta guerra, el pueblo de Ucrania sigue luchando con tremendo coraje. Pero se están quedando sin municiones. Ucrania necesita más suministros de Estados Unidos para mantener la línea contra los implacables ataques de Rusia, que son facilitados por armas y municiones de Irán y Corea del Norte”, dijo Biden.

Biden sostuvo que las nuevas sanciones buscan garantizar que Putin pague un precio aún más elevado por la agresión a Ucrania y la represión en su país.

“Si Putin no paga el precio de la muerte y destrucción que provoca, continuará” actuando, advirtió Biden.

Según Biden, el presidente ruso “creía que podía fácilmente doblegar la voluntad y quebrar el coraje de un pueblo libre. Que podía invadir una nación soberana y el mundo le daría la espalda. Que podía sacudir los cimientos de la seguridad en Europa y en otros lugares”.

“Años después, es aún más evidente que el primer día: Putin cometió un grave error de cálculo”, dijo el demócrata.

El príncipe de Gales, Guillermo, heredero de la corona británica, reclamó este martes el fin de los combates en Gaza “lo antes posible” y aseguró que ya “han muerto demasiados” en la franja.

En un inusual pronunciamiento, el hijo mayor del rey Carlos III se mostró “profundamente preocupado” por la situación en Oriente Medio y alertó sobre la “desesperada necesidad de aumentar el apoyo humanitario a Gaza”, así como la importancia de liberar a los rehenes en manos de Hamás.

“A veces solo es cuando nos enfrentamos a la pura dimensión del sufrimiento humano que se evidencia la importancia de una paz permanente”, dijo Guillermo en el comunicado difundido por el Palacio de Kensington, su residencia oficial.

El príncipe realizó esa declaración antes de dos visitas que realizará en las próximas semanas, cuyos detalles no se han revelado, para informarse sobre el apoyo humanitario que se brinda a Gaza y la situación de los cooperantes.

Guillermo instó a no caer en la desesperación, “incluso en los momentos más sombríos”, y mostró su esperanza en que se encontrará “un futuro más brillante” para la región.

El príncipe de Gales ha asumido en buena medida el rol de representación de la monarquía británica después de que su padre anunciara que sufre un cáncer del que ya está siendo tratado.

Carlos III se refirió en octubre a la “desgarradora pérdida de vidas” en Oriente Medio, poco después de la incursión del grupo palestino Hamás en Israel, donde mató y secuestró a cientos de personas.

En un anuncio casi simultáneo al comunicado del príncipe de Gales, el Partido Laborista británico, principal grupo opositor, pidió este martes por primera vez “un alto el fuego humanitario inmediato” en el conflicto en Gaza.

El partido, a quien todas las encuestas sitúan como gran favorito para las elecciones generales previstas este año, presentó una enmienda a una moción del Partido Nacionalista Escocés (SNP) exigiendo la tregua en el conflicto entre Israel y Hamás.

La Franja de Gaza fue escenario de fuetes combates este lunes, que continuarán incluso en el mes sagrado del Ramadán, salvo si Hamás libera a todos los rehenes, advirtió Israel.

“El mundo debe saberlo, y los dirigentes de Hamás deben saberlo: si para el Ramadán nuestros rehenes no están en casa, los combates continuarán en todas partes, incluida la zona de Rafah”, declaró Benny Gantz, uno de los tres integrantes del gabinete de guerra israelí, en Jerusalén.

“Hamás tiene la opción. Pueden rendirse, liberar a los rehenes y los civiles de Gaza podrán celebrar la fiesta del Ramadán”, añadió el ministro, quien advirtió que podrían entrar en Rafah, en el sur del territorio.

Y es que recordemos que el Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, comienza el próximo 10 de marzo.

Es la primera vez que el gobierno israelí establece un plazo para su asalto contra Rafah, la ciudad donde se refugia la mayoría de los 1.7 millones de palestinos desplazados por la guerra.

Gobiernos extranjeros, que temen una matanza, exhortaron a Israel a evitar atacar Rafah, la última ciudad de la Franja de Gaza que no ha sido invadida por tropas terrestres en la guerra que sima cuatro meses.

Pese a la presión internacional, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, insiste en que no atacar Rafah significaría “perder la guerra”. Netanyahu reafirmó ayer su promesa de “terminar el trabajo hasta alcanzar la victoria total” sobre el movimiento islamista, con o sin acuerdo sobre los rehenes.

Gantz agregó que la ofensiva se realizará de manera coordinada con Estados Unidos y Egipto para facilitar la evacuación y “minimizar las bajas civiles hasta donde sea posible”.

En tanto, mediadores internacionales llevan semanas intentando negociar un acuerdo de tregua en El Cairo, aunque Qatar, un mediador clave, expresó el fin de semana su pesimismo sobre la posibilidad de que prospere un acuerdo.

Estados Unidos, aliado principal de Israel, ha presionado por una tregua de seis semanas a cambio de la liberación de 130 rehenes que Israel considera que siguen en Gaza, incluidos 30 que habrían muerto.

El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto discutir esta semana una nueva resolución para exigir un alto el fuego en Gaza, pero Estados Unidos adelantó que lo podría vetar por considerar más conveniente un acuerdo negociado de tregua con un canje de rehenes.

El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Israel Katz, declaró este lunes al presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva “persona non grata” por comparar la actual guerra contra Hamás en Gaza con el Holocausto.

Y es que el dirigente brasileño acusó ayer a Israel de cometer un “genocidio” en Gaza; comparó sus acciones con la campaña de Adolfo Hitler contra los judíos, una declaración que generó fuerte rechazo en Israel.

Netanyahu calificó los comentarios de Lula de “vergonzosos y graves” y su gobierno convocó al embajador de Brasil en Israel, y lo invitó a reunirse con el jefe de la diplomacia en el centro memorial del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén.

Un total de 99 periodistas y trabajadores de medios fueron asesinados en todo el mundo el pasado año, de los cuales 72 fallecieron en la guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza iniciada el 7 de octubre pasado.

Estos datos fueron hechos públicos por el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), una organización independiente con sede en Nueva York.

El documento del CPJ asegura que el número de informadores muertos violentamente es el mayor de los registrados desde 2015 y sirve como un “grave indicador de la cifra sin precedentes de periodistas y trabajadores de medios que han perecido en la guerra entre Israel y Hamás en Gaza”.

La gran mayoría de las víctimas de 2023 eran periodistas palestinos que murieron en los ataques israelíes contra la Franja de Gaza.

Sin contar ese conflicto, un total de 22 periodistas y trabajadores de medios murieron en otros 18 países, aseguró la organización.

Si se excluyen las muertes de periodistas en Israel, Gaza y el Líbano, donde se han registraron ataques en el marco de ese conflicto, los casos de periodistas muertos disminuyeron significativamente en 2023, precisa la organización.

Sin embargo, los datos de 2023 del CPJ muestran que los atentados contra periodistas siguen siendo constantes en países como Filipinas, Somalia y México.

Incluso en los países donde la cifra total de periodistas fallecidos ha disminuido, los ataques no letales persisten y los informadores continúan siendo encarcelados a niveles récord, lo cual es un indicador clave de la situación de la libertad de prensa en el mundo, añade el informe.

Para el CPJ, el hecho de que la cifra de muertes de periodistas haya disminuido no implica necesariamente que haya aumentado la seguridad.

El documento cita el ejemplo de nuestro país, donde los asesinatos de comunicadores descendieron de un récord de 13 en 2022 a dos en 2023, pero los periodistas continúan sufriendo ataques, hostigamiento, amenazas y secuestros en medio de la corrupción y el crimen organizado. Esto según cifras de la CPJ.

Desde 1992 a 2023, 94 de los 96 periodistas muertos en Filipinas fueron asesinados por su labor, y los periodistas de emisoras de radio fueron especialmente vulnerables.

En todo el mundo, los mecanismos actuales para proteger la integridad física de los periodistas habitualmente incumplen el propósito de proteger a la prensa y los asesinos de periodistas frecuentemente burlan la justicia, conforme las investigaciones locales son retrasadas, malogradas o sencillamente nunca comienzan, concluye el CPJ.

Israel y Hamás avanzan hacia un acuerdo para lograr un alto el fuego y liberar a los rehenes que permanecen en la Franja de Gaza, según funcionarios con conocimiento directo de las conversaciones.

El diálogo seguía avanzando a pesar de que Israel intensificó su ofensiva sobre Rafah, la ciudad del sur del enclave a dónde han huido 1.4 millones de palestinos desplazados para refugiarse de los combates en otras zonas.

Israel rescató a dos cautivos en la ciudad próxima a la frontera egipcia en una operación que mató a al menos 74 palestinos, según funcionarios de salud locales, y dejó un rastro de destrucción.

Un acuerdo daría a la población en Gaza el respiro que necesitan desesperadamente luego de cinco meses de guerra y dejaría libres a las alrededor de 100 personas que siguen cautivas en el enclave palestino.

Mientras la guerra se recrudece, los esfuerzos mediados por Qatar, Estados Unidos y Egipto para forjar una tregua se han visto obstaculizados por las posiciones totalmente enfrentadas de Hamás e Israel. Israel ha hecho de la destrucción de las capacidades de gobierno y militar de Hamás y de la liberación de los rehenes sus principales objetivos en esta guerra.

Un alto funcionario egipcio apuntó que los mediadores lograron lo que describió como avances “relativamente significativos” en las negociaciones entre Israel y Hamás antes de una reunión que mantendrán hoy en El Cairo representantes de Qatar, Estados Unidos e Israel.

La reunión se centrará en “redactar un borrador final” para un acuerdo de alto el fuego de seis semanas, con garantías de que las partes continuarán negociando para lograr un cese de los combates permanente, añadió el funcionario.

La guerra ha dejado más de 28,000 muertos en Gaza, de los cuales más del 70% son mujeres y menores, según las autoridades de salud locales. Alrededor del 80% de la población está desplazada y más de una cuarta parte de la población no tiene qué comer debido a la grave crisis humanitaria. Autoridades locales reportan al menos 68,000 heridos.

Pese a que las reuniones entre los dos bandos continúan este martes en El Cairo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, prometió que la ofensiva continuará hasta la “victoria total” e insistió en que una fuerte presencia militar en el enclave garantizará la libertad de los rehenes.

Recordemos que a finales del noviembre, se pactó una breve tregua a cambio de la liberación de unas 100 personas. Unos 240 palestinos presos en Israel también quedaron libres como parte del acuerdo. Según Israel, unos 30 rehenes habrían muerto o sido asesinados durante el cautiverio y sus cuerpos continúan en Gaza. Tres de los cautivos fueron abatidos por error por las fuerzas israelíes en diciembre y una soldado fue liberada en una misión de rescate en las primeras semanas de la guerra.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ofreció su primera entrevista a un periodista occidental tras casi dos años de guerra en Ucrania. En ella se mostró dispuesto a negociar el final del conflicto, pero se negó a entrar en el debate político interno estadounidense.

El periodista estrella de la ultraderecha estadounidense, Tucker Carlson, expresentador de la cadena conservadora Fox News, fue el elegido para llevar a cabo la entrevista de dos horas, que tuvo siempre un tono amable, a veces entre risas, sin que Carlson le hiciera ninguna pregunta incómoda.

Carlson le preguntó hasta en dos ocasiones si creía que “otra administración después de Joe Biden podría restablecer la comunicación” entre los dos países, y Putin no quiso seguir por esa línea, aun admitiendo que en su carrera ha tenido buena relación con algunos presidentes, como George W. Bush o Donald Trump.

“No se trata de quién es el líder o de la personalidad de uno en concreto, sino de las élites mismas: es la idea de la dominación a toda costa basada en las fuerzas dominantes de la sociedad estadounidense”, reflexionó.

Según diveros analistas, la entrevista resultó decepcionante, pues no solo no quiso hacer comentarios sobre el futuro político en Estados Unidos, como se esperaba, sino que tampoco hizo propuestas concretas para acabar con la guerra en Ucrania, más allá de mostrar una voluntad genérica de negociación.

Esta voluntad se topa con unas supuestas “instrucciones de los países occidentales a las que obedece” el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que lo han llevado incluso a firmar un decreto para prohibir negociar con Rusia, pero en todo caso tampoco Putin puso alguna oferta sobre la mesa.

Aseguró que hay “mercenarios estadounidenses” combatiendo en Ucrania, siendo el grupo más numeroso tras el de los polacos, y advirtió contra cualquier idea de enviar soldados regulares de EUA, algo que “traería a la humanidad al borde de un conflicto global muy serio”.

Volvió a insistir en el interés de EUA por una negociación: “Ustedes tienen problemas en las fronteras con la inmigración, problemas con la deuda nacional de más de 33 billones de dólares… ¿Y no tienen nada mejor que hacer? (…) ¿No sería mejor negociar con Rusia para llegar a un acuerdo?”.

Putin, al que se vio muy relajado durante la entrevista y que pudo explayarse sobre algunos de sus temas favoritos: la historia, el espacio vital ruso, la religión, entre otros; dedicó buena parte de la entrevista para criticar el uso que supuestamente hace Estados Unidos del dólar “como herramienta de lucha en política exterior”, algo que para él supone “uno de los mayores errores estratégicos”.

Según él, este uso político del dólar se aplica a la lógica de las sanciones: “El hecho de que Estados Unidos aplique medidas restrictivas a ciertos países tal como restringir sus transacciones, congelar sus cuentas, etcétera, causa una gran preocupación y envía una señal al mundo entero”, apuntó.

Puso como ejemplo que en su propio país las transacciones antes de empezar la guerra en Ucrania eran en un 80% en dólares y euros, pero que el porcentaje ha bajado en favor del rublo y el yuan, que juntas ya suman el 68%.

Según Putin, con las sanciones de Estados Unidos sobre su economía “creyeron que eso nos llevaría al hundimiento total, pero nada se hundió. Es más, otros países lo están pensando y acelerando sus pagos de petróleo en yuanes”.

En la entrevista se tocó el tema de la Inteligencia Artificial. El líder ruso opinó que la investigación genética es una amenaza para la Humanidad hasta el punto en que “ahora es posible crear un superhumano”, y después comentó que el empresario Elon Musk “ya ha implantado un chip en el cerebro humano en Estados Unidos.”.

“Creo que Elon Musk es imparable, hará lo que considere necesario. No obstante, tienen que encontrar una base común con él, buscar maneras de persuadirlo. Creo que es una persona inteligente, verdaderamente. Así que necesitarán llegar a un acuerdo con él, porque este proceso necesita ser formalizado y sujeto a ciertas reglas”, sostuvo.

Putin también afirmó que podría ser posible liberar al periodista del Wall Street Journal, Evan Gershkovich, que está a la espera de juicio acusado de espionaje, a cambio de un preso ruso.

Dijo que los servicios especiales rusos y estadounidenses estaban discutiendo el caso y habían hecho algunos progresos. Sugirió que, a cambio, Moscú quería que Alemania liberara a Vadim Krasikov, condenado por el asesinato en 2019 de un disidente checheno en Berlín.

“Estamos dispuestos a resolverlo, pero hay ciertos términos que se están discutiendo a través de los canales de los servicios especiales. Creo que se puede llegar a un acuerdo”, dijo Putin, subrayando que los socios de Rusia tenían que dar lo que él llamó pasos recíprocos.

A raíz de la entrevista, el asesor de la oficina presidencial ucraniana Mijailo Podoliak condenó la aparición de Putin, la cual calificó como “un intento incuestionable” de legitimar la agresión militar rusa contra Ucrania y sus consecuencias.

“Cualquier conversación/entrevista con la entidad (sic) Putin es un intento incuestionable de legalizar ‘las reglas del caníbal ruso’ (asesinatos masivos, violencia ejemplarizante, confiscación/robo de propiedades ajenas, destrucción) en la tradición política occidental”, escribió Podoliak en su cuenta de la red social X.

El asesor de Zelenski, que es conocido por sus mensajes filosóficos sobre actualidad política y suele ejercer de portavoz oficioso de la Administración del presidente Volodímir Zelenski, agregó que “el intento” de Putin de “justificar” el genocidio de ucranianos no cambia la realidad de la guerra ni “devuelve a Rusia a la civilización”.

El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu rechazó este miércoles las exigencias de Hamás para un cese del fuego y prometió seguir adelante con la ofensiva militar en la Franja de Gaza hasta que consiga “la victoria absoluta”.

Netanyahu hizo los comentarios poco después de reunirse con el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, quien ha visitado la región con la esperanza de conseguir una tregua.

“Estamos en camino de conseguir una victoria absoluta”, dijo Netanyahu y añadió que el operativo durará meses, no años. “No hay otra solución”. Descartó cualquier acuerdo que deje a Hamás en control parcial o total de Gaza.

También dijo que Israel es la “única potencia” capaz de garantizar la seguridad a largo plazo.

Benjamín Netanyahu instó hoy a seguir ejerciendo “presión militar” sobre Gaza hasta lograr “una victoria absoluta” que incluya la liberación de los rehenes.

“Seguir con la presión militar es una condición necesaria para liberar a los rehenes, sucumbir a Hamás sólo llevará a otra masacre”, dijo el primer ministro.

Previamente, Blinken había dicho que “hay mucho trabajo por delante” para resolver las discrepancias entre Israel y Hamás sobre un nuevo cese al fuego y una liberación de rehenes, luego que la milicia palestina presentó las condiciones que contradicen los objetivos del operativo militar israelí.

Hamás presentó un plan de tres fases que se desarrollaría a lo largo de cuatro meses y medio, en respuesta a la propuesta elaborada por Estados Unidos, Israel, Qatar y Egipto. Según éste, todos los rehenes quedarían libres a cambio de cientos de palestinos encarcelados por Israel, incluyendo insurgentes destacados, y el final de la guerra.

En la primera fase, con una duración de 45 días, Hamás liberaría a las mujeres y niños que siguen cautivos, además de a hombres mayores y enfermos a cambio de un número no especificado de presos palestinos retenidos por Israel. Israel también se retiraría de las zonas pobladas, cesaría sus operaciones aéreas, permitiría la entrada de mucha más ayuda así como el regreso de los palestinos a sus casas, incluyendo en la devastada zona norte del enclave.

La segunda fase incluiría la liberación del resto de los rehenes, en su mayoría soldados, a cambio de todos los detenidos palestinos mayores de 50 años, incluyendo insurgentes de alto rango. Israel dejaría libres a otros 1,500 prisioneros, 500 de los cuales serían elegidos por Hamás, y completaría su retirada de Gaza.

En la tercera fase, ambas partes intercambiarían los cuerpos de los rehenes y presos muertos.

Israel sigue profundamente conmocionado por el ataque de Hamás el pasado 7 de octubre que dejó unas 1,200 personas muertas, en su mayoría civiles, además cera de 250 rehenes, de los cuales casi la mitad siguen cautivos en Gaza.

En tanto, la cifra de palestinos muertos en el conflicto ascienden a 27,707 personas, indicó el Ministerio de Salud en Gaza, controlado por Hamás. Eso incluye 123 cadáveres traídos a hospitales en las últimas 24 horas. Por lo menos 11,000 heridos necesitan ser evacuados con urgencia de Gaza, añadió.

Las autoridades ucranianas anunciaron este martes que habían detenido a cinco antiguos y actuales agentes de sus servicios de inteligencia, sospechosos de haber proporcionado información a los servicios de seguridad rusos (FSB).

Los servicios de seguridad ucranianos (SBU) aseguraron que habían “neutralizado una poderosa red de agentes del FSB” que operaban en Ucrania. Según la oficina del fiscal general, se trata de “ciudadanos ucranianos”.

Uno de ellos trabajaba para una filial regional del SBU y los otros cuatro habían sido empleados del servicio de inteligencia militar del ministerio de Defensa (GUR) y del servicio de inteligencia exterior.

Los agentes son sospechosos de “alta traición” por haber comunicado estas informaciones a cambio de retribución económica, indicó la oficina del fiscal.

Según el SBU, su tarea consistía en transmitir informaciones a Rusia sobre el ejército ucraniano y “las infraestructuras energéticas esenciales” del país.

En concreto, habrían informado a Moscú sobre el tipo de vehículos utilizados por los servicios de inteligencia militar, la ubicación de soldados ucranianos, los sistemas de seguridad de dos centrales nucleares ucranianas, o las vías de transporte de armamento extranjero en el país, según la oficina del fiscal.

También habrían proporcionado elementos sobre los sistemas de defensa instalados cerca de Odesa, ciudad portuaria del mar Negro, y los sistemas de lanzacohetes múltiples de Jarkiv, en el noreste, dos de los sitios blanco habitual de los ataques rusos.

Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Ucrania anunció haber desenmascarado a un gran número de agentes de Moscú infiltrados en sus estructuras del Estado y en especial en los servicios secretos.

Las autoridades rusas acusaron igualmente a algunos de sus propios ciudadanos o a extranjeros de trabajar en nombre de Ucrania, facilitando informaciones o preparando actos de sabotaje.

México reiteró su llamado “urgente” a liberar rehenes en la Franja de Gaza, a más de 100 días de iniciado el conflicto, que estalló el pasado 7 de octubre con una agresión del grupo islamista Hamás que dejó 1,200 muertos en Israel, cuyo Gobierno respondió con ataques que han causado casi 25,000 muertos en esta zona fronteriza.

Según cifras, Hamás capturó aquel día a 240 cientos de personas, de las que alrededor de 130 permanecen secuestradas, entre ellas un ciudadano mexicano.

“México hace un llamado urgente a las autoridades y actores involucrados en la región para apoyar de manera decidida las acciones encaminadas a la liberación inmediata de los rehenes y, en particular, del ciudadano mexicano Orión Hernández”, apuntó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Además, expresó que “el Gobierno de México continuará realizando todas las gestiones necesarias hasta lograr su liberación y respaldará todo esfuerzo encaminado al establecimiento de una paz duradera en la región en estricto apego al derecho internacional”.

El pasado 19 de enero, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que su Gobierno “no toma partido ni por Israel ni por Palestina” pese a la remisión que envió el jueves a la Corte Penal Internacional (CPI) para que “investigue la probable comisión de crímenes de su competencia” en Gaza.

Recordemos que México envió junto a Chile a la CPI la solicitud que “obedece a la creciente preocupación por la última escalada de violencia, en particular en contra de objetivos civiles, y la presunta comisión continua de crímenes bajo la jurisdicción de la Corte”, según explicó la Cancillería.

En tanto, la Embajada de Israel en México respondió en un posicionamiento que “lamenta el anuncio del Gobierno de México”, pero ni López Obrador ni la SRE mencionaron presuntos crímenes cometidos por Israel, al argumentar que buscan la paz.

El mandatario sostuvo que la remisión que México envió a la CPI es porque busca hacer todo lo posible “para ayudar al diálogo, a la paz, en este lamentable enfrentamiento, o como se le llame”.

“Lo que está en el fondo, lo que debe preocuparnos a todos, es que se están perdiendo vidas y no podemos ser insensibles, ya son más de 20.000 muertos, hay que buscar la paz, no se trata de condenar a nadie, sino cómo parar esa guerra inhumana, cruel, eso es lo que México plantea”, argumentó.

El presidente pidió al Consejo de Seguridad de la ONU “reunirse con un solo propósito, un tema en la agenda: aprobar un cese al fuego, aun cuando se trate de una tregua”.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, perdería ahora unas eventuales elecciones en Israel y su partido, el Likud, recortaría a la mitad sus escaños en el Parlamento israelí, según la última encuesta de opinión publicada por el Canal 13.

La encuesta sale a la luz después de un fin de semana de protestas por todo el país contra el primer ministro por su gestión de la guerra en la Franja de Gaza y, sobre todo, su negativa a negociar con Hamás un acuerdo para la liberación de todos los rehenes.

Si las elecciones se celebraran hoy, el ministro Benny Gantz, del partido de centro-derecha Unidad Nacional, ganaría las elecciones con 37 escaños frente a los 12 actuales, mientras que el Likud de Netanyahu se quedaría con 16 escaños, la mitad de los 32 actuales.

Gantz, ministro de Defensa, formaba parte de la oposición al negarse a formar un ejecutivo con Netanyahu desde 2020; pero al iniciarse la guerra en la Franja de Gaza contra Hamás el pasado octubre, accedió a integrarse con rango de ministro a un gabinete de guerra, que actúa como gobierno de emergencia, solo mientras dure el conflicto.

El centrista Yesh Atid (Hay Futuro), partido del ex primer ministro Yair Lapid, se quedaría como tercera fuerza con 14 escaños frente a los 24 actuales.

Según la encuesta, la actual coalición de gobierno, liderada por Netanyahu con sus socios ultraderechistas y ultraortodoxos, no sumaría más de 46 escaños, muy por debajo de los 64 actuales e insuficientes para gobernar en un parlamento de 120 diputados.

El sondeo de Canal 13 refleja que el Likud lograría mejores resultados si encabezara la formación otro líder, como el actual ministro de Economía, Nir Barkat, con quien obtendrían 21 escaños más.

Netanyahu afronta una crisis de popularidad por su gestión de la guerra en la Franja de Gaza y su reticencia a negociar un acuerdo para liberar todos los rehenes, con un movimiento creciente de protestas por el país que piden su dimisión.

Familiares de los rehenes irrumpieron este lunes una reunión en la Knéset en protesta por los más de cien días de cautiverio a manos de Hamás en la Franja de Gaza y para demandar un acuerdo inmediato.

“Todos los demás asuntos pueden esperar. Pero los rehenes no tienen más tiempo”, explicó hoy en un comunicado el Foro de Familiares de Rehenes y Desaparecidos, justificando la protesta después de que previamente mandaran una carta a la Secretaría de la Knéset “implorando que no se ocupen de nada que no esté relacionado con el regreso de los rehenes”.

Al no recibir respuesta, algunos familiares rompieron hoy el cordón de seguridad y penetraron una reunión del gabinete de finanzas, según informan medios locales.

Ayer, estos mismos familiares convocaron una acampada frente a la residencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, donde esta noche se esperan nuevas protestas, que llegan precedidas por manifestaciones masivas en varias ciudades del país.

El primer ministro se reunió hoy con algunos de los familiares, a quienes aseguró que no existe “una propuesta real de Hamás”, según un comunicado de su oficina, después de que ayer saliera a la luz que Qatar y Egipto tratan de impulsar nuevas negociaciones que contemplarían un alto el fuego y la retirada de tropas israelíes de Gaza, a cambio de la liberación de todos los rehenes en 90 días.

El plan de 90 días proponía un alto el fuego duradero durante el que Hamás liberaría a todos los rehenes civiles, mientras que Israel excarcelaría a cientos de presos palestinos, se retiraría de las ciudades gazatíes, permitiría libertad de movimiento en el enclave, cesaría el uso de drones y duplicaría la cantidad de ayuda que permite entrar.

En una segunda etapa, Hamás liberaría a las mujeres soldados y los cadáveres de cautivos e Israel excarcelaría más prisioneros, mientras que en la tercera fase Israel retiraría sus tropas a la frontera de Gaza y el grupo islamista terminaría de liberar a todos los rehenes soldados y hombres en edad de luchar.

Se estima que 136 personas continúan retenidas, pero al menos 27 de ellas ya estarían muertas, según información de inteligencia de Israel.

La embajadora de Israel en México, Einat Kranz, afirmó que respeta la neutralidad que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha asumido respecto al conflicto que estalló el pasado 7 de octubre con el grupo palestino Hamás.

“Nosotros respetamos la neutralidad. Respetamos la decisión de México de no tomar lados, aunque nos hubiera gustado ver algunos pronunciamientos más fuertes en favor del derecho de Israel de defenderse, de defender a sus ciudadanos y de una condena a los actos (de Hamás)”, expresó la diplomática.

Y es que desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás, grupos a favor de Palestina y sindicatos han pedido a López Obrador una postura más contundente contra las agresiones del Gobierno de Benjamín Netanyahu ante los más de 24,000 muertos en la Franja de Gaza.

Pero, mientras otros países de la región, como Bolivia, Colombia y Chile, han elevado sus críticas a los bombardeos de Israel, México ha rechazado romper relaciones con el Gobierno israelí al sostener una postura “neutral”.

Kranz reconoció que a Israel le hubiera gustado tener una condena “más contundente” por parte de México hacia Hamás y sus actos, pero reiteró su “respeto a la postura” al exaltar la “amistad” que existe con el Gobierno mexicano.

“Es muy importante destacar que Israel y México son países amigos. Llevamos más de 70 años de relaciones diplomáticas, tenemos valores comunes, tenemos muchísima cooperación en diferentes ámbitos, no siempre pensamos igual, no siempre estamos de acuerdo”, señaló.

La embajadora recordó que permanecen más de 140 personas secuestradas por Hamás en Gaza, entre ellos el mexicano Orión Hernández, pero reconoció que México ha cooperado para gestionar la liberación de los rehenes.

“Está haciendo su parte, no de manera pública, (pero) nos está sacando información, México está trabajando para hacer todo lo posible para que se libere a Orión”, aseveró.

Desde el inicio del conflicto, Hamás mantenía a cientos de rehenes, entre ellos a dos connacionales que México había buscado recuperar, pero hasta ahora sólo la mexicana Ilana Gritzewsky ha sido liberada.

El grupo islamista Hamás anunció este lunes que los rehenes Yossi Sharabi, de 53 años, e Itay Svirsky, de 38, habrían muerto, esto a través de un vídeo propagandístico que publicó ayer domingo.

Difundido en sus canales de Telegram, el grupo muestra a los dos rehenes pidiendo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que frene la guerra porque “corren peligro”, en una fecha por especificar. Posterior a eso, Noa Argamani, otra rehén de 26 años, relata cómo murieron sus compañeros.

“Me ubicaron en un edificio. Fue bombardeado por un ataque aéreo de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), por un avión de combate F16. Se dispararon tres cohetes. Dos de los cohetes explotaron y el otro no”, explica Argamani.

La joven cuenta que en ese edificio estaban ella, Itay y Yossi, junto con milicianos de las Brigadas al Qasam, el brazo armado de Hamás, que cometió el brutal ataque del 7 de octubre en Israel, con el resultado de más de 1,200 muertos y unos 250 secuestrados.

“Después de que el edificio en el que estábamos fuera alcanzado, todos quedamos enterrados bajo los escombros. Los soldados de Al Qasam me salvaron la vida, y la de Itay. Desafortunadamente, no pudimos salvar la de Yossi”, añade la rehén.

“Después de dos noches, Itay y yo fuimos reubicados en otro lugar. Mientras nos transportaban, Itay fue alcanzado por otro ataque aéreo de las FDI. No sobrevivió”, detalló Noa, cuya liberación por motivos humanitarios ha sido ampliamente solicitada, pues a su madre le han diagnosticado un cáncer terminal.

El Ejército israelí no se ha pronunciado aún sobre la veracidad de la información facilitada en el vídeo propagandístico de Hamás.

Antes del relato de Noa Argamani, el vídeo incluye testimonios de Itay y Yossi, en los que hablan de las difíciles condiciones de cautiverio, sin agua ni comida, y piden a Netanyahu que ponga fin a la guerra, unas declaraciones que podrían haber pronunciado bajo presión.

Quedan dentro de la Franja 136 rehenes, aunque se estima que unos 25 podrían estar muertos, según información de inteligencia recabada por Israel.

En total, 110 secuestrado han sido liberados hasta ahora, 105 de ellos durante un acuerdo de tregua en noviembre; mientras que el Ejército ha recuperado los cuerpos de once rehenes muertos en cautiverio, tres de ellos asesinados por error de las tropas israelíes en combate.

Al cumplirse ayer 100 días de guerra, las familias de los rehenes convocaron una manifestación multitudinaria en Tel Aviv durante 24 horas para reclamar al Gobierno que haga todo lo posible y negocie lo que sea necesario para llevar de vuelta a Israel a todos ellos, mientras que Netanyahu apuesta por mantener la presión militar sobre Hamás como única alternativa.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, llamó hoy a los ucranianos en edad militar que permanecen en el extranjero a contribuir a la defensa del país contra la invasión rusa, ya sea como soldados o como trabajadores que paguen impuestos.

En conferencia de prensa conjunta en Tallín con la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, preguntaron a Zelenski si había planteado la cuestión de la repatriación de los varones en edad militar, de entre las decenas de miles de refugiados ucranianos que se han establecido en países bálticos.

El presidente no dijo explícitamente que Estonia u otros países europeos deban ayudar a devolver a los varones que están evitando la movilización, pero subrayó que quienes no trabajan y pagan impuestos en Ucrania para apoyar a las fuerzas armadas no están contribuyendo a defender el país.

Zelenski matizó que no todos los hombres en edad militar han de regresar necesariamente para luchar en el frente, ya que por cada soldado hay varios ciudadanos que realizan otros trabajos y contribuyen a las arcas públicas.

El mandatario no aclaró si estaba alentando expresamente a todos los refugiados a regresar a Ucrania para reintegrarse en el mercado laboral.

Y es que según los medios locales, desde la invasión rusa han emigrado a Estonia unos 36,000 ucranianos.

Tras la conferencia de prensa con Kallas, Zelenski se dirigió al parlamento de Estonia o Riigikogu, donde agradeció el apoyo del país báltico a la lucha de Ucrania “por la libertad” y contra el intento del Kremlin de “reconstruir el imperio” ruso.

El presidente también hizo un llamado a defender la “unidad” europea por encima de “egoísmos nacionales” para proteger los intereses y los “valores europeos”.