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El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, advirtió este jueves al presidente ruso, Vladímir Putin, que los acuerdos alcanzados por la OTAN para seguir apoyando a Ucrania son una muestra de que no podrá “sobrevivir” a la guerra.

Los socios de la OTAN “juntos dejaron en claro que Putin no puede dividirnos, no puede sobrevivir a nosotros”, apuntó el funcionario estadounidense en un foro en el marco de la cumbre que se celebra desde el pasado martes y que finaliza este jueves en Washington.

El encuentro, afirmó Sullivan, servirá para “construir un puente hacia la OTAN para Ucrania”, mientras el país continúa “implementando medidas” para que esto sea posible.

Los líderes de la OTAN mostraron su unidad en la defensa de Ucrania a largo plazo, al comprometer al menos otros 40,000 millones de euros de apoyo militar para Kiev el año próximo y declararon “irreversible” su integración en la organización.

En la jornada de hoy, última de la cumbre que conmemora el 75 aniversario de la Alianza, participa el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien tiene previsto reunirse con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y con el presidente estadounidense, Joe Biden.

Los logros de esta cumbre, apuntó Sullivan, son una muestra de que Ucrania y no Rusia “prevalecerá”, en un momento en el que “el panorama actual de este conflicto es muy diferente al de abril”, cuando Ucrania estaba a punto de quedarse sin municiones.

Putin, afirmó, “cree que puede sobrevivir a Ucrania y a sus partidarios y ha tomado medidas para poner a Rusia en pie de guerra”, intentando “llevar a cabo la expansión de defensa más importante de Rusia desde la Guerra Fría”, pero “este gasto de guerra insostenible enmascara la debilidad y fragilidad subyacentes”.

Las semanas vendieras, advirtió, “serán difíciles”, pero se han dado “algunos pasos audaces en los últimos días” y “se darán más” en los próximos.

El portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, afirmó a los medios en la cumbre que el objetivo de Estados Unidos es “que Ucrania pueda defenderse” y “recuperar el territorio” ocupado.

El primer ministro de Hungría y actual presidente del Consejo de la Unión Europea, Viktor Orban, llegó este martes a Ucrania en su primera visita desde el inicio de la invasión rusa, pese a las tensiones por su cercanía con Moscú y su oposición a la ayuda militar para Kiev.

El líder húngaro pidió al presidente ucraniano Volodimir Zelenski que considere un “alto el fuego” en la guerra con Rusia. Zelenski insistió por su parte en la importancia de una “paz justa” para su país.

“Pedí al presidente que considere la posibilidad de un alto el fuego rápidamente”, que estaría “limitado en el tiempo y permitiría acelerar las negociaciones de paz”, declaró el dirigente nacionalista, el único en la UE cercano al Kremlin.

Orban dijo que la conversación con el Zelenski fue “franca”. “Por supuesto, informaré del contenido de estas discusiones al Consejo de la Unión Europea (…) para que se puedan tomar las decisiones europeas necesarias”, dijo.

El jefe de Estado ucraniano también abogó por el mantenimiento “a un nivel suficiente” de la asistencia militar de Europa a Kiev.

Orban, cuyo país acaba de asumir la presidencia rotatoria de la UE, se opone a la asistencia financiera europea a Ucrania, vital para el país frente a la invasión rusa.

Recordemos que a principios de este año vetó una ayuda de 50,000 millones de euros que finalmente sí se aprobó. Pese a estas diferencias, el líder húngaro expresó su deseo de “mejorar” sus relaciones bilaterales con Ucrania.

Orban, nacionalista y euroescéptico, está en el poder desde 2010 y se oponía a la entrada de Ucrania en la UE, juzgando que el país no está listo. Sin embargo en diciembre pasado finalmente abandonó la mesa durante una cumbre de los 27 países de la UE, lo que permitió a los 26 restantes abrir negociaciones de adhesión con Kiev.

Preguntado sobre el viaje de Orban a Ucrania, el Kremlin dijo que no esperaba “nada” de él. Sin embargo, el portavoz Dmitri Peskov describió al húngaro como un hombre que “defiende firmemente los intereses de su país”.

En repetidas ocasiones, Orban ha calificado la invasión rusa de Ucrania de “operación militar”, utilizando el mismo eufemismo que usa el Kremlin para evitar hablar de guerra.

La viabilidad de una propuesta respaldada por Estados Unidos para poner fin a casi nueve meses de guerra en Gaza quedó en duda este lunes después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijera que únicamente aceptaría un acuerdo de cese el fuego “parcial” que no pusiera fin a la guerra.

En una entrevista transmitida ayer por la noche a un medio conservador y afín a Netanyahu, el mandatario israelí dijo que estaba “preparado para llegar a un acuerdo parcial, esto no es un secreto, que nos devuelva a algunas de las personas”, en alusión a los aproximadamente 120 rehenes que siguen retenidos en la Franja de Gaza.

“Pero estamos comprometidos con continuar la guerra tras una pausa, para completar el objetivo de eliminar a Hamás. No estoy dispuesto a renunciar a eso”, añadió.

Las palabras de Netanyahu no se diferenciaban mucho de lo que ha dicho en el pasado sobre sus términos para un acuerdo. Pero se producían en un momento sensible en el que Israel y Hamás parecían distanciarse en las negociaciones sobre la propuesta más reciente de cese el fuego, lo que podrían ser otro revés para los mediadores que intentan detener la guerra.

Las declaraciones de Netanyahu eran un gran contraste con los términos generales del plan detallado a finales del mes pasado por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que lo presentó como un proyecto israelí, y al que algunos en Israel se referían como “el acuerdo de Netanyahu”.

El plan de tres fases supondría la liberación de los rehenes que quedan a cambio de cientos de palestinos encarcelados por Israel. Pero las disputas y la desconfianza sobre aplicación del acuerdo persisten entre Israel y Hamás.

Hamás ha insistido en que no liberará a los cautivos que quedan a menos que haya un cese al fuego permanente y una retirada completa de las fuerzas israelíes de Gaza. Cuando Biden anunció la nueva propuesta el mes pasado, dijo que incluía ambas cosas.

Pero Netanyahu dice que Israel sigue comprometido con destruir la capacidad militar y de gobierno de Hamás y con asegurarse de que nunca pueda volver a realizar un ataque como el del 7 de octubre.

En la entrevista, Netanyahu dijo que la fase actual de los combates está terminando, lo que sienta las bases para que Israel envíe más tropas a su frontera norte para hacer frente a la milicia libanesa Hezbolá en lo que podría ser un nuevo frente de la guerra. Sin embargo, dijo que eso no significaba que la guerra en Gaza hubiera terminado.

Durante la fase inicial de seis semanas, los dos bandos negociarían un acuerdo sobre la segunda fase, que según Biden incluiría la liberación de todos los rehenes vivos, incluidos soldados varones, y la retirada total israelí de Gaza. El cese al fuego temporal se convertiría en permanente.

Tras la emisión de la entrevista, Hamás dijo que representaban una “confirmación inconfundible de su rechazo” al acuerdo apoyado por Washington, que también fue respaldado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La milicia palestina dijo que la posición de Netanyahu “contrasta” con lo que según el gobierno estadounidense había aprobado Israel. El grupo dijo que su insistencia de que cualquier acuerdo incluya un cese al fuego permanente y la retirada de todas las fuerzas israelíes de la totalidad de la Franja de Gaza era “una necesidad inevitable para bloquear los intentos de Netanyahu de evasión, engaño y perpetuación de la agresión y la guerra de exterminio contra nuestro pueblo”.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, dijo este mes durante una visita a la región que algunas de las peticiones de Hamás eran “factibles” y otras no, sin entrar en detalles.

Tanto Netanyahu como Hamás tienen incentivos en mantener la devastadora guerra en marcha pese al coste catastrófico sobre los civiles en Gaza y el creciente descontento en Israel tras tantos meses en los que el gobierno no ha logrado su objetivo de recuperar a los cautivos y derrotar a Hamás.

Las familias de los rehenes han ido perdiendo la paciencia con Netanyahu y creen que sus aparentes reparos a avanzar en un acuerdo tienen motivaciones políticas. Un grupo que representa a las familias condenó las declaraciones de Netanyahu, que consideró como un rechazo israelí a la propuesta más reciente de alto el fuego.

El jefe del Comando Norte del Ejército israelí, el mayor general Ori Gordin, reiteró este jueves, cuando se cumplen 18 años desde el último gran enfrentamiento bélico entre Israel y Hezbolá, que sus tropas están listas para una posible guerra total contra el grupo libanés y que, cuando “reciban órdenes, el enemigo encontrará un Ejército listo y fuerte”.

“La semana pasada completamos los preparativos para un ataque en el norte. Nuestras tropas y comandantes están entrenados y decididos. Cuando recibamos órdenes, el enemigo se encontrará con un Ejército fuerte y listo”, sostuvo Gordin.

Las hostilidades en la frontera entre Israel y Líbano se reavivaron el pasado 8 de octubre, al día siguiente de la guerra en la Franja de Gaza, pero en las últimas semanas se ha recrudecido el intercambio de fuego entre las partes, el mayor desde 2006.

“Hezbolá ha sufrido duros golpes puesto que a lo largo de este año hemos destruido su infraestructura y ahora lo seguimos haciendo diariamente. No nos queda más remedio que seguir luchando juntos tal y como hicimos hace 18 años”, advirtió el mayor general.

El Gobierno israelí informó ayer de la autorización para movilización unos 50,000 reservistas adicionales ante el aumento de la tensión en la frontera libanesa, lo cual fue tomado como el primer paso para un escenario de guerra total que podría estar más cerca que nunca.

Israel, de hecho, ya movilizó a unos 300,000 reservistas cuando comenzó la guerra en la Franja de Gaza, y gran parte de ellos han sido desplegados en la frontera norte, donde las hostilidades con Hezbolá y otras milicias palestinas se desataron al día siguiente en paralelo al conflicto en el enclave.

“Quien piense que nos quedaremos de brazos cruzados se equivoca. Estamos preparados para una acción extremadamente fuerte en el norte. De una forma u otra restableceremos la seguridad en el norte”, amenazó el miércoles el primer ministro, Benjamín Netanyahu, en una vista a las tropas apostadas en la ciudad norteña de Kiryat Shmona.

Al menos 3 civiles han muerto en ataque israelíes esta semana y suman unos 70 civiles libaneses fallecidos desde octubre, incluidos una decena de menores y tres periodistas.

En total, más de 440 personas han muerto estos ocho meses en los enfrentamientos en ambos lados de la divisoria, la mayoría en el flanco libanés y en las filas de Hezbolá, que ha confirmado unas 300 bajas de milicianos, algunas en Siria. En Israel han muerto 23 personas en el norte, diez civiles.

La guerra en la Franja de Gaza, que está por cumplir ocho meses, le costará a Israel más de 60,000 millones de dólares (253,000 millones de séqueles), según la estimación del gobernador del Banco Central israelí, Amir Yaron.

Este monto será en concepto de gastos en defensa, mantenimiento de los evacuados y por la pérdida de ingresos fiscales por la ausencia de trabajadores llamados a filas.

Yaron dijo este jueves en una conferencia universitaria que los gastos en seguridad son “significativos” y que representan “una alta carga presupuestaria” para el futuro de Israel.

“La guerra no debería traer consigo un cheque en blanco para gastos permanentes de defensa, y hay que encontrar los equilibrios adecuados”, alertó.

Ayer, el asesor de seguridad nacional israelí Tzachi Hanegbi pronosticó que la ofensiva israelí se prolongará al menos otros siete meses hasta lograr “la destrucción total de las capacidades gubernamentales y militares de Hamás”.

Las estimaciones del gobernador del Banco Central, que prevén ese costo total hasta comienzos de 2025, indican que Israel necesitará unos 27,000 millones de dólares (118,000 millones de séquels) para satisfacer las necesidades de defensa del país, y unos 9,000 millones más (38,000 millones séqueles) para cubrir los gastos de alojamiento y otros servicios de los más de 60,000 evacuados del sur y del norte del país.

El banco central también prevé otros 8,000 millones de dólares (35,000 millones de séqueles) en pérdidas de ingresos fiscales debido a la guerra y otros 5,700 millones (23,000 millones de séqueles) para compensar los daños directos del conflicto.

Más allá del costo económico, al menos 36,224 personas han muerto y 81,777 han resultado heridas en el devastado territorio palestino, la mayoría (cerca de un 75%) mujeres y niños, mientras continúan los bombardeos israelíes.

Los tanques israelíes alcanzaron este martes el centro de Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, el mismo día en que Irlanda, España y Noruega reconocieron el Estado de Palestina y a pesar de las condenas internacionales por un bombardeo contra un campo de refugiados el domingo pasado.

La decisión de los tres países europeos indignó a Israel, que la considera una “recompensa” para Hamás, movimiento islamista que gobierna Gaza desde 2007 y contra el cual Israel libra una guerra desde hace más de siete meses.

Con España, Irlanda y Noruega, el Estado de Palestina pasó a estar reconocido por 145 países de los 193 estados miembros de la ONU, aunque la lista no incluye a la mayoría de las potencias occidentales.

En las últimas horas, la comunidad internacional ha expresado su indignación por un bombardeo israelí el domingo por la noche en el campo de refugiados de Barkasat, a las afueras de Rafah, que mató a 45 personas e hirió a 249, según el Ministerio de Salud de Gaza.

Al respecto, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá este martes con carácter de urgencia a petición de Argelia, miembro no permanente del Consejo.

Pese a estos llamados y repudio, las fuerzas israelíes continuaron este martes con su campaña de bombardeos y de tiros de artillería en el centro y en el oeste de Rafah, una ciudad fronteriza con Egipto, en el marco de una operación terrestre emprendida a principios de mayo.

Los tanques israelíes fueron “desplegados en la rotonda de Al Auda, en el centro de la ciudad de Rafah”, dijo un testigo citado por la agencia AFP. Una fuente de seguridad de Rafah también confirmó haber visto tanques israelíes en el centro de la ciudad.

Según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), un millón de civiles huyeron de Rafah desde que Israel inició su operación terrestre.

“Esto ocurrió con ningún lugar seguro al que ir y entre bombardeos, escasez de comida y agua”, denunció la UNRWA en X, asegurando que prestar ayuda en esa zona es “casi imposible”.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se refirió al bombardeo del domingo en Rafah como “un accidente trágico” y el Ejército indicó que investigará la muerte de víctimas civiles.

En un primer momento, aseguró que había apuntado contra altos cargos de Hamás con “municiones precisas”.

La Casa Blanca se declaró “impactada” por el ataque y pidió a Israel “tomar todas las precauciones para proteger a civiles”, mientras que China expresó su “fuerte preocupación” frente a las operaciones israelíes en Rafah.

Naciones Unidas reclamó una investigación “completa y transparente” del bombardeo y el secretario general, António Guterres, lo condenó, afirmando que “mató a numerosos civiles inocentes que sólo buscaban refugio de este mortífero conflicto”.

La Media Luna Roja palestina afirma que el lugar bombardeado por Israel había sido designado “como una zona humanitaria”.

El bombardeo se produjo horas después de que Hamás disparara cohetes contra Tel Aviv y otras zonas de Israel, sin causar víctimas, y dos días después de que la Corte Internacional de Justicia, el máximo tribunal de la ONU, ordenara al gobierno de Netanyahu que suspendiera sus operaciones en Rafah.

La guerra estalló el pasado 7 de octubre, cuando comandos islamistas mataron a más de 1,170 personas, en su mayoría civiles, en el sur de Israel, además de que secuestraron a 252 personas. Según el Gobierno 121 permanecen secuestradas en Gaza, de las cuales 37 habrían muerto.

En respuesta, Israel prometió “aniquilar” a Hamás y lanzó una ofensiva aérea y terrestre contra Gaza, que ha dejado hasta el momento 36,096 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según el Ministerio de Salud gazatí.

Israel anunció este jueves que su Ejército “intensificará” las operaciones terrestres en Rafah, en el sur de la Franja de Gaza, a pesar de las advertencias internacionales contra una ofensiva a gran escala en esta ciudad donde cientos de miles palestinos desplazados buscaron refugio.

“Entrarán más tropas” en Rafah, y “la actividad militar se va a intensificar”, declaró el ministro de Defensa, Yoav Gallant, un día después de su visita a Rafah.

El primer ministro Benjamin Netanyahu prometió destruir al movimiento palestino Hamás tras el ataque del 7 de octubre y considera necesaria una gran operación en Rafah donde, según él, se encuentran los últimos batallones del grupo islamista.

Esta invasión y sus consecuencias para los civiles preocupa a la comunidad internacional, empezando por Estados Unidos, principal aliado de Israel.

En un intento por poner fin a la guerra, la Liga Árabe reunida en Baréin pidió el establecimiento de una fuerza de paz de la ONU en los territorios palestinos ocupados hasta que se implemente la solución de dos Estados.

Estados Unidos anunció que sus tropas terminaron de instalar un muelle temporal en una playa en Gaza, destinado a facilitar el ingreso de ayuda humanitaria.

“Se ha puesto exitosamente el muelle en la playa de Gaza”, declaró el vicealmirante Brad Cooper, comandante adjunto del Mando Central de Estados Unidos.

Se espera que la ayuda humanitaria “empiece a desembarcar en los próximos días”, indicó por su parte en la red social X el mando militar estadounidense para Oriente Medio (Centcom).

El muelle, de un costo de al menos 320 millones de dólares, forma parte de los esfuerzos internacionales para eludir las restricciones de acceso por tierra a la Franja de Gaza impuestas por Israel.

En medio de todo esto, Sudáfrica acusó este jueves a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de intensificar lo que calificó como un “genocidio” en Gaza y pidió al tribunal que ordene detener la ofensiva del Estado hebreo en Rafah.

El viernes responderá Israel, que defiende su compromiso “inquebrantable” con el derecho internacional y asegura que las acusaciones de Sudáfrica son “totalmente infundadas”.

En una sentencia dictada en enero, la CIJ ordenó a Israel que hiciera todo lo posible para impedir actos de genocidio y que permitiera la entrada de ayuda humanitaria a Gaza, pero no pidió un alto el fuego.

Netanyahu aseguró que Israel evitó una “catástrofe humanitaria” en Rafah, afirmando que “casi medio millón de personas” habían evacuado la ciudad, donde el Ejército israelí lleva a cabo operaciones desde el 6 de mayo.

El jefe de Hamás, Ismail Haniyeh, dijo ayer que el movimiento islamista decidirá con otras facciones palestinas la forma de gobernar Gaza después de la guerra con Israel. En respuesta,

El ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, afirmó ayer que se opone a que su país tenga una responsabilidad militar o civil en el gobierno de Gaza tras la guerra.

En 2023 murieron 129 periodistas, la mayoría de ellos cubriendo la guerra en Gaza, según el informe que publicó este martes la Federación Internacional de Periodistas (FIP), que aseguró que el año pasado fue uno de los peores para los profesionales de los medios de comunicación.

Hasta el inicio de la guerra en Oriente Medio, el 7 de octubre de 2023, habían muerto 20 periodistas, en comparación con los 68 que perdieron la vida durante el mismo periodo del año anterior y los 45 entre enero y octubre de 2021.

“Pero tras el mortífero ataque de Hamás en el sur de Israel el 7 de octubre, seguido de la represión que el Ejército de Israel está llevando a cabo en la Franja de Gaza, el número de muertos en 2023 no tiene precedentes”, dijo el secretario general de la FIP, Anthony Bellanger.

El 70% de todos los periodistas que perdieron la vida el año pasado lo hicieron cubriendo la guerra de Gaza, según el informe, que la FIP publica anualmente desde 1990. “Nunca antes habían caído tantos en tan poco tiempo como en los últimos meses de 2023”, añadió Bellanger.

Tras Oriente Medio, la región más peligrosa para los periodistas fue la de Asia-Pacífico, donde murieron 12 personas en Pakistán, Filipinas, India, Afganistán, China y Bangladesh. En América perdieron la vida 11 reporteros, según el informe,.

En él se señala que en Latinoamérica y el Caribe el número de delitos contra los periodistas “cayó considerablemente comparado con las cifras registradas en 2022, pero no se detuvo”.

En este sentido, la FIP subrayó que México “siguió siendo el peor país para los periodistas allí donde no hay guerras”; perdieron la vida en nuestro país siete profesionales de la información “en circunstancias violentas”, lo que supuso “una reducción significativa” con respecto al año anterior.

No obstante, Bellanger dijo que “es alarmante observar que la tasa de impunidad sigue siendo una de las más altas de la región”, dado que el 95% de los ataques mortales a periodistas aún no se ha resuelto, apuntó la FIP.

En África fallecieron el año pasado 8 periodistas, en Camerún, Ruanda, Lesoto, Sudán, Mali, Somalia y Mozambique, en tanto que en Europa murieron 4 periodistas, tres de ellos mientras cubrían la guerra de Ucrania y uno en Albania.

El secretario general de la FIP pidió un instrumento legal a nivel internacional que fuerce a los Estados a proteger a los periodistas.

El expresidente y aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, planea enviar fuerzas especiales de su país a México para asesinar narcotraficantes si logra regresar a la Casa Blanca en noviembre próximo.

Según la revista estadounidense Rolling Stone, Trump ha expresado la idea de enviar estas fuerzas “con o sin el apoyo del gobierno mexicano” a sus asesores de campaña.

Estas “fuerzas especiales” tendrían como objetivo dar de baja a los líderes de los principales cárteles de la droga del país vecino, indicó el medio estadounidense.

Y es que una de las promesas de campaña de Trump es “declarar la guerra” a los cárteles mexicanos.

En su página web de campaña, el exmandatario detalla las medidas que tomará para lograr este objetivo, entre ellas ordenar al Pentágono a “usar de manera apropiada las fuerzas especiales y otras acciones abiertas y encubiertas para infligir el máximo daño al liderazgo, la infraestructura y las operaciones de los cárteles”.

A su vez, el republicano propone designar a los grupos narcotraficantes como terroristas, una idea que ha sido propuesta también por legisladores de su partido en el Congreso y que ha generado diversas reacciones tanto en Estados Unidos como en México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha rechazado la propuesta, acusándolas de ser una estrategia de propaganda de los políticos conservadores.

La campaña de Trump, que tiene un fuerte componente anti-inmigrante, también ha vinculado el manejo de la frontera sur por parte de Joe Biden con el aumento en las muertes por opioides, en especial el fentanilo, en Estados Unidos.

Los presidentes de Francia y China, Emmanuel Macron y Xi Jinping, llamaron este lunes a una tregua olímpica en todos los conflictos durante los próximos Juegos de París, que también permita avanzar en la búsqueda de soluciones.

Ambos mandatarios señalaron esta postura durante una declaración conjunta a la prensa tras una reunión bilateral en el Elíseo, en la que discutieron cuestiones internacionales globales y asuntos comerciales a nivel bilateral.

“Pensamos que una tregua olímpica para todos los escenarios de guerra puede ser una ocasión para trabajar en soluciones duraderas dentro del respeto completo al Derecho Internacional”, señaló Macron, mientras que Xi se expresó en términos similares.

En la parte internacional, ambos presidentes divergieron más sobre la guerra de Ucrania que sobre el conflicto en Oriente Medio, y coincidieron en que el mundo afronta un momento “crítico” para el que hace falta mayor coordinación internacional.

Sobre Ucrania, Macron agradeció a Xi “el compromiso de las autoridades chinas” manifestado en otras ocasiones “de no vender armas a Moscú y a controlar estrictamente las exportaciones de tecnologías de doble uso”.

El presidente francés recalcó “el impacto de este conflicto sobre la seguridad europea” y el objetivo de Francia y otros países de “apoyar a Ucrania todo el tiempo que sea necesario”, aunque recalcó que “no estamos en guerra con Rusia ni con el pueblo ruso, ni buscamos sustituir al régimen ruso”.

Xi señaló la oposición de Pekín “a que se utilice esta crisis para centrar la responsabilidad” sobre Rusia y para “lanzar una nueva Guerra Fría”, y urgió a la celebración de una conferencia internacional que sea “reconocida por Rusia y Ucrania” para reanudad el diálogo.

“Apoyamos la construcción de una arquitectura de seguridad europea duradera y equitativa”, añadió el líder chino.

Ambos dirigentes apoyaron el final de las hostilidades en Oriente Medio, donde según Macron “compartimos las mismas preocupaciones y los mismos objetivos”.

Sin embargo, Xi fue más allá al pedir que la comunidad internacional “actúe” para instaurar “inmediatamente” un alto el fuego en Gaza, además de “apoyar la admisión de Palestina en la ONU como miembro de pleno derecho”, así como “relanzar la solución de los dos Estados”.

Los dos presidentes firmaron una serie de acuerdos comerciales y de cooperación, incluyendo en educación y cultura.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró este martes que el Ejército entrará en Rafah para eliminar a los cuatro batallones de Hamás que presuntamente quedan en el sur de la Franja de Gaza, “con o sin acuerdo” de tregua.

“Entraremos en Rafah y eliminaremos a los batallones de Hamás allí, con o sin acuerdo”, indicó Netanyahu durante una reunión con familiares de secuestrados y víctimas del ataque del 7 de octubre.

Sus palabras llegan cuando Hamás estudia la última propuesta de tregua de los mediadores en El Cairo, con la mediación de Estados Unidos, Egipto y Qatar.

El acuerdo contemplaría la liberación de docenas de rehenes a cambio de un alto el fuego de seis semanas en una fase inicial, según un funcionario egipcio y la prensa israelí. Cientos de palestinos presos en cárceles israelíes también quedarían libres.

El punto de fricción está en lo que ocurriría después. Hamás ha exigido garantías de que la eventual liberación de todos los rehenes pondrá fin a la campaña israelí en Gaza y supondrá la retirada de sus tropas del arrasado territorio.

Israel solo ha ofrecido una pausa prolongada y se comprometió a reanudar su ofensiva una vez finalice la tregua. Esta cuestión ha obstaculizado repetidamente los esfuerzos de los mediadores durante los meses de conversaciones.

“La idea de que pararemos la guerra antes de alcanzar todos sus objetivos está fuera de toda discusión”, dijo Netanyahu en la reunión, en alusión a las tres finalidades repetidas en estos casi siete meses de guerra: devolver a los rehenes, acabar con la fuerza militar de Hamás y lograr que Gaza deje de ser una “amenaza” para Israel.

Ante este último mensaje del primer ministro, el ministro de Seguridad Nacional y colono Itamar Ben Gvir, amenazó este martes de nuevo con romper el Ejecutivo de coalición si Netanyahu decide no invadir Rafah y accede a negociar con Hamás.

“Advertí al primer ministro (de las consecuencias]), Dios no lo quiera, de que Israel no entre en Rafah, Dios no lo quiera, de que ponga fin a la guerra, Dios no lo quiera, de que haya un acuerdo temerario”, dijo Ben Gvir en discurso grabado en vídeo en X.

Por su parte, el líder de la oposición, Yair Lapid, condenó las palabras de Ben Gvir, pidió su dimisión y lamentó en X que Israel fuera un “rehén de locos irresponsables”, en referencia a los dos partidos ultranacionalistas que se oponen a un acuerdo para la liberación de los rehenes.

“No puedes seguir así. Un ministro con antecedentes penales (Ben Gvir) está en la Oficina del primer ministro y le amenaza con consecuencias si no hace lo que le dice. Ben Gvir le dice (así) al mundo entero y a toda la región que Netanyahu es débil y que trabaja para él. Es increíble que no lo despidan en el acto”, dijo en X.

Organizaciones internacionales y gran parte de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, advierten que una ofensiva contra Rafah supondría una catástrofe humanitaria aún mayor que la que ya están sufriendo los palestinos en el enclave, con escaso alimento, agua potable y un sistema sanitario devastado.

En Rafah malviven 1.4 millones de gazatíes, la mayoría desplazadas de norte durante una guerra en la que ya han muerto más de 34,500 personas en 207 días de ofensiva, donde cerca del 80% de la población sigue desplazada

Israel esperará “hasta el miércoles por la noche” una respuesta de Hamás a la oferta de tregua que se está negociando en El Cairo antes de decidir si envía una delegación a Egipto, dijo a la agencia AFP un funcionario israelí.

“Israel ha decidido no enviar una delegación a El Cairo de inmediato” y “tomará una decisión cuando Hamás haya dado su respuesta”, según este funcionario que solicitó el anonimato. “Esperaremos hasta el miércoles por la noche y luego decidiremos”, añadió.

La Comisión Europea confirmó este miércoles 1,500 millones de euros en asistencia macrofinanciera por la guerra de Ucrania para mantener a flote sus servicios públicos tras constatar que Kiev ha cumplido con las condiciones para ello.

En concreto, el país ha implementado reformas en materia de justicia, lucha contra el lavado de dinero, gestión de las finanzas públicas, entorno empresarial y agricultura; además de que ha cumplido con los requisitos de transparencia y eficiencia en el uso de los fondos europeos.

“Ucrania está cargando con un gran peso sobre sus hombros por todos nosotros. Estos 1.500 millones de euros adicionales asegurarán que puede mantener en funcionamiento el Estado y los servicios básicos para la población mientras lucha contra su agresor”, dijo la presidenta de la UE, Ursula von der Leyen.

Destinar estos recursos forma parte del paquete de 50,000 millones de euros en ayuda a Kiev hasta 2027 aprobado por la UE y con él, la asistencia de la UE desde el inicio de la agresión rusa en 2022 asciende a 98,500 millones de euros.

Se trata en concreto de 1,500 millones en financiación puente, que se suman a un primer desembolso de este tipo por valor de 4,500 millones efectuado en marzo, ya que para poder hacer desembolsos regulares primero tiene que estar aprobado el plan de reformas e inversiones de Ucrania al que se condicionarán los pagos.

Este ya recibió el visto bueno de la Comisión Europea el pasado 15 de abril, tras lo cual los Estados miembros de la UE cuentan con un mes para su aprobación.

Del paquete de 50,000 millones de euros, 32,000 millones están asignados a implementar las reformas e inversiones del plan ucraniano, cerca de 7,000 millones para movilizar inversiones y permitir acceso a financiación, 5,000 millones para asistencia técnica, y 6,000 millones para la financiación puente hasta la aprobación del plan.

En el marco del anuncio, Ursula von der Leyen advirtió que una victoria del presidente ruso, Vladímir Putin, en la guerra contra Ucrania “cambiaría el curso de la historia europea”, por lo que pidió a los Veintisiete que ayuden a Kiev militarmente.

“La victoria de Putin no solo cambiaría el mapa, no solo enmascararía el rostro de la nación ucraniana, sino que cambiaría el curso de la historia europea. Nuestra Unión nunca sería lo mismo”, aseguró Von der Leyen.

La presidenta del Ejecutivo comunitario aseguró que “solo hay una forma de afrontar” esta situación, que “Putin solo entiende un único lenguaje, el de proporcionar a Ucrania medios para defenderse a sí mismo”.

En este sentido, señaló que la aprobación en Estados Unidos del paquete de 60,000 millones de dólares para ayudar a Ucrania, así como la asistencia que la Unión Europea (UE) proporciona a Kiev, es “un estímulo” para “hacer, incluso, más”.

“Tenemos que ser muy claros en esto: para que Europa gane el futuro, tal como hizo hace veinte años, Ucrania debe vencer”, añadió  Von der Leyen.

Esta mañana, el presidente estadounidense, Joe Biden, firmó la entrada en vigor del acuerdo del Congreso para dotar con más de 95,000 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania, Israel y Taiwán.

“Esta legislación crítica hará a nuestra nación y el resto del mundo más seguros, al poder apoyar a nuestros amigos que se están defendiendo contra terroristas como Hamás o tiranos como (Vladímir) Putin”, aseguró el mandatario en un comunicado.

En su sesión de ayer, el Senado juntó en un solo texto cuatro proyectos de ley que la Cámara de Representantes aprobó el pasado sábado.

Por un lado, 61,000 millones de dólares en ayuda militar para Ucrania, otros 26,400 para Israel y 8,100 para Taiwán.

En opinión del presidente la necesidad de esta ayuda militar era “urgente”, ya que Ucrania se enfrenta “al bombardeo sin descanso de Rusia”; también para Israel, que ha experimentado “ataques sin precedentes de Irán” y para el Indo-Pacífico.

Biden agradeció al líder de la mayoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, y al líder de la minoría republicana, Mitch McConnell por conseguir desbloquear una aprobación en legislativa que se estancó en rencillas y oposición republicana durante meses.

En tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, agradeció al Senado estadounidense que haya ratificado la partida de más de 60,000 millones de dólares en ayuda a Ucrania que calificó de vital para poder seguir haciendo frente a la agresión militar rusa.

“Doy las gracias al líder de la mayoría Chuck Schumer y al líder republicano Mitch McConnell por su poderoso liderazgo a la hora de promover esta ley apoyada por ambos partidos, así como a los senadores de EEUU de ambas partes del espectro político que votaron a favor”, escribió Zelenski en sus redes sociales.

Esta partida de ayuda es la más cuantiosa que EEUU destina a Ucrania desde el comienzo de la guerra.

La guerra entre Israel y Hamás cumplió este martes 200 días sin señales de desescalada ni de que el movimiento islamista se disponga a liberar a los rehenes que aún tiene en su poder, o de que Israel renuncie a invadir Rafah, sur del territorio palestino.

“Después de 200 días, el enemigo sigue atrapado en las arenas de Gaza. Sin objetivo, sin horizonte, sin la ilusión de la victoria o de la liberación de los prisioneros”, afirmó el portavoz del brazo armado de Hamás, Abu Obeida.

“Mientras un solo centímetro de nuestra tierra siga sometido a la agresión de la ocupación, seguiremos golpeando y resistiendo”, agregó en una declaración difundida por televisión.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró ayer que su “determinación inquebrantable” de conseguir la liberación de los casi 100 rehenes aún retenidos en Gaza.

En las últimas 24 horas, los bombardeos israelíes mataron a 32 palestinos, según el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, lo que lleva el balance total desde el inicio del conflicto a 34,183 muertos, en su gran mayoría civiles.

El ejército israelí bombardeó la madrugada del martes el centro de la Franja, alcanzando las inmediaciones del campo de refugiados de Bureij y el campo de Nuseirat.

Recordemos que el conflicto se inició el pasado 7 de octubre, con una incursión de milicianos islamistas que mataron a unas 1,170 personas en el sur de Israel y secuestraron a unas 250, según un recuento en base a datos oficiales israelíes.

Qatar, que junto a Egipto y Estados Unidos actúa como mediador para conseguir una tregua y la liberación de los rehenes, afirmó que los representantes de Hamás permanecerán en Doha mientras su presencia sea “útil y positiva” para las avanzar en las negociaciones.

Estas últimas se hallan estancadas y ambas partes se acusan mutuamente de bloquearlas.

En tanto, Netanyahu enfrenta una creciente presión interna para conseguir que los rehenes sean liberados. Ayer por la noche, coincidiendo con el inicio de la Pascua judía, cientos de manifestantes protestaron delante de su domicilio, en el norte de Tel Aviv.

Para derrotar a Hamás, Netanyahu prometió que continuará su ofensiva contra Rafah que, según las autoridades israelíes, es el último gran bastión del movimiento islamista. La comunidad internacional le insta a abstenerse de esa operación, temiendo una catástrofe humanitaria.

Tras más de seis meses de guerra, los casi 2.4 millones de habitantes de Gaza, asediada por las fuerzas israelíes, están en riesgo de hambruna, según la ONU, que exige la llegada de más ayuda humanitaria.

Las autoridades de Jordania acusaron este martes al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, de utilizar el conflicto con Irán para “desviar la atención” de la ofensiva que el Ejército lleva a cabo desde el pasado 7 de octubre en la Franja de Gaza.

De visita por Berlín, el ministro de Exteriores jordano, Ayman Safadi, señaló que Irán ha respondido al ataque perpetrado por Israel contra su Consulado en Damasco, la capital de Siria, y sosuvo que Teherán “no busca aumentar las tensiones”.

“Estamos en contra de una escalada. (…) Netanyahu quiere crear una confrontación con Irán para arrastrar a Estados Unidos a una guerra regional, por lo que la atención se desplazará hacia Irán y el mundo se olvidará de Gaza”, indicó el funcionario según el Ministerio de Exteriores jordano.

“Israel también está librando una guerra en Cisjordania. La ocupación es la base del conflicto y no hay seguridad sin su eliminación. Los esfuerzos de Jordania para apoyar a Palestina no cesan y nos enfrentamos a todo lo que amenaza nuestra seguridad y la de nuestros ciudadanos. Se debe impedir que el primer ministro israelí imponga su agenda de guerra en la región”, añadió.

Asimismo, aseguró que la comunidad internacional debe ejercer más presión sobre el Gobierno israelí para que “no arrastre a la región a una nueva espiral de violencia”.

“No podemos aceptar la violación del Derecho Internacional por parte de Israel sin rendir cuentas, y la comunidad internacional debe proteger su credibilidad en este contexto”, precisó.

Safadi ha lamentado que más de 30,000 palestinos hayan muerto y el 60% de Gaza haya quedado destruido. “La prioridad ahora es detener la guerra y poner fin a la hambruna y al desastre humanitario en la Franja”, indicó antes de recalcar que la escalada también es un “peligro” para Jordania.

“Detenerla requiere detener las causas y la tensión, y el primer paso es acabar con la agresión contra Gaza”, sostuvo.

Para el ministro, es necesaria la entrada de unos 800 camiones de ayuda humanitaria al día en el enclave palestino. “La guerra israelí ha provocado la destrucción del 70 por ciento de los edificios residenciales de Gaza y el desplazamiento de 1,7 millones de personas”, ha recordado.

En tanto, la ministra alemana ha alertado de que Irán está “jugando con el destino de todos los pueblos de Oriente Próximo y ha llevado a toda una región al borde del abismo”.

“El objetivo ahora es detener a Irán sin provocar una mayor escalada. El plan de Irán de sembrar más violencia no debe funcionar”, indicó en un mensaje difundido a través de su cuenta en la red social X.

En este sentido, ha recordado que Israel tiene “toda nuestra solidaridad y puede confiar en nosotros”. “Tampoco nos olvidamos de las decenas de rehenes israelíes que siguen cautivos en los túneles de Hamás. Finalmente deben ser liberados”, puntualizó.

Un portavoz del Gobierno alemán ha anunciado que Baerbock viajará este mismo martes por sorpresa a Israel, donde se reunirá con representantes del Gobierno de Netanyahu, con el que mantendrá un encuentro mañana miércoles. Además, se reunirá con su homólogo, Israel Katz, y el ministro de Defensa, Benjamin Gantz.

Y es que las tensiones entre Irán e Israel no solo afectan a estos dos países. Los aliados de Irán, como Hezbollah en Líbano y Hamás en Gaza, así como su influencia en Siria e Irak, son poco racionales y por ello podrían hacer que el conflicto se extienda rápidamente a través de las fronteras. Jordania es otro país que se ha involucrado en este tema.

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Maruan Soto Antaki, escritor y analista internacional, sobre el conflicto en Medio Oriente.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró que se lleva bien con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, además de que sostuvo que es alguien que “cumple su palabra”.

“Él ha sido franco, jamás me ha engañado. Sabe lo que quiere, y cumple con su palabra. ¿Qué más puedo pedir?”, indicó Biden al ser cuestionado sobre la relación con AMLO en una entrevista con TelevisaUnivision.

Recordemos que la Administración de Biden ha mantenido un relación correcta y de cooperación con López Obrador pese a las diferencias y a críticas del tabasqueño a algunas de las políticas estadounidenses en inmigración o seguridad.

Ayer, por ejemplo, López Obrador reprochó a Estados Unidos y Canadá el expresar una “postura ambigua” tras el asalto del Gobierno de Ecuador a la embajada de México en Quito el viernes pasado, contraviniendo la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, para apresar al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.

En la entrevista con el periodista Enrique Acevedo, Biden también se refirió a la propuesta de López Obrador para contener la inmigración irregular que llega hasta la frontera sur de Estados Unidos y que, según AMLO, debe incluir una inversión de 20,000 millones de dólares y el fin de las sanciones a Venezuela y Cuba.

“Antes de que a Obrador se le ocurriera ese plan, yo ya lo había iniciado hacía años”, aseguró el demócrata, quien reiteró su postura de que los migrantes se dirigen a Estados Unidos porque “no tienen alternativa”.

“Lo que hemos hecho y que estaba funcionando hasta que lo cortaron (por la falta de fondos del Congreso) es proveer la capacidad de crear trabajos en los países que abandonan. La gente no se quiere ir de donde es. La gente quiere saber que tiene una oportunidad de ganarse la vida y prefiere hacerlo donde está”, sostuvo Biden.

En 2021, Biden presentó un plan migratorio que incluía la regularización de personas llegadas al país de manera indocumentada de menores, los llamados ‘dreamers’ (soñadores), y recogía propuestas para reforzar la seguridad fronteriza y planes de inversión en Centroamérica para afrontar el problema de la inmigración de raíz, algo que no logró los apoyos del Congreso.

En medio de los procesos electorales que ambos países viven, López Obrador ha dicho que “no cometerá el error” de apoyar al demócrata en su reelección este noviembre o a su rival, el expresidente republicano Donald Trump.

Entre los temas que abordó durante la entrevista, el presidente Joe Biden dijo que pese a que la mayoría de los políticos de su país apoyan el suministro de ayuda a Ucrania, la influencia de Donald Trump ha impedido que ésta continúe, en referencia a la oposición republicana de aprobar más recursos, condicionándolos a otros temas que ellos han subido al ring electoral.

Además, comentó sobre la guerra de Israel y Hamás, sobre la cual dijo que el primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, “está cometiendo un error. No estoy de acuerdo con su estrategia” sobre su manejo del conflicto en Gaza.

Los seis meses de guerra en Gaza, que se cumplirán este domingo, han puesto a la humanidad “al borde de una pérdida absoluta de fe en las normas y los estándares globales”, dijo este viernes el secretario general de la ONU, António Guterres.

Sostuvo que la campaña militar israelí ha traído muerte y destrucción a Gaza y ha destrizado la vida de niños, que día a día mueren por falta de comida y agua.

“Esto es incomprensible y totalmente evitable. Nada puede justificar el castigo colectivo del pueblo palestino”.

Guterres dijo que sería “imperdonable” que no se apliquen las dos únicas resoluciones que el Consejo de Seguridad ha aprobado al respecto: una para pedir acelerar la entrada de ayuda humanitaria; y otra para pedir un alto el fuego inmediato, aprobada en marzo tras varios vetos de Estados Unidos.

Recordó que en su último viaje a la frontera con Gaza, en Rafah, hace diez días, los trabajadores humanitarios le recordaron que el sufrimiento y la destrucción registrados en Gaza “es lo peor que han visto nunca”.

El líder de la ONU volvió a reclamar ese alto el fuego, así como la liberación de los rehenes en manos de Hamás, la protección de la población civil, el libre acceso de los periodistas a Gaza, pues dijo que su ausencia “conduce a la desinformación y las falsas narrativas”; y el respeto por el trabajo de los activistas humanitarios.

Sobre el asesinato de siete trabajadores de World Central Kitchen y el reconocimiento de Israel de que se trató de un error, Guterres fue claro: “El problema no es quién cometió los errores, es el procedimiento militar vigente que permite que esos errores se multipliquen una y otra vez”.

Por vez primera desde que empezó la guerra, Guterres expresó además su grave preocupación por la posibilidad de que el Ejército israelí esté usando la inteligencia artificial (IA) para identificar objetivos de guerra.

“Ninguna parte de las decisiones de vida y muerte que impactan en familias enteras puede delegarse en el frío cálculo de los algoritmos”, expresó el secretario general.

Aunque no lo precisó, se refería a un informe conocido este miércoles de que en los primeros días de la guerra en Gaza, el Ejército israelí dependió casi por completo de un sistema algorítmico que determinó 37,000 palestinos como presuntos milicianos de Hamás, convirtiéndoles tanto a ellos como a sus residencias en objetivos militares.

De acuerdo con una investigación divulgada por el diario israelí Sicha Mekomit, y basada en fuentes de inteligencia, los soldados adoptaron sin cuestionarse las “listas de matar” recomendadas por un sistema de inteligencia artificial, no usado hasta ahora, apodado Lavender.