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El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reveló este martes que está analizando asistir a la reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) que se celebrará en noviembre próximo.

«Estoy analizando asistir a Naciones Unidas en noviembre porque México va a ocupar la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU», dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina.

Señaló que tanto el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, así como el embajador de México en Naciones Unidas, Juan Ramón de la Fuente, le han sugerido que asista.

Hizo hincapié en que la recomendación que le han hecho sostiene que sería muy importante su presencia, ya que México asumirá la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

Además, entre las razones que dio sobre contemplar su viaje, es que la reunión de la ONU no le quedaría «muy lejos», lo que le permitiría ir y regresar sin comprometer su agenda por un tiempo prolongado.

De concretarse, sería el primer viaje del mandatario a alguno de los eventos de la ONU, con sede en Nueva York, desde que llegó al poder en diciembre de 2018.

El gobierno de Estados Unidos anunció este lunes que destinará 64 millones de dólares adicionales en ayuda humanitaria para Afganistán, aunque advirtió de que el nuevo régimen talibán está poniendo trabas a las operaciones de asistencia y exigió que permita que éstas continúen de forma segura.

La partida de ayuda humanitaria, anunciada por la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, en la conferencia internacional organizada hoy en solidaridad con Afganistán, se dirigirá principalmente a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Los talibanes están obstruyendo e interfiriendo los envíos de ayuda, prohibiendo la labor de personal femenino e incluso tomando represalias contra personas que entregan o reciben asistencia», advirtió Thomas-Greenfield.

Y es que tras la reciente «transición» en Afganistán, en palabras de la diplomática, los talibanes deben mantener sus promesas de protección no sólo a los trabajadores humanitarios, sino también a mujeres y niñas.

Con la ayuda anunciada hoy el total destinado por Estados Unidos para la asistencia humanitaria en Afganistán este año asciende a 330 millones de dólares, destacó la embajadora, quien urgió al resto de la comunidad internacional a mostrar igual solidaridad con la difícil situación del pueblo afgano.

La conferencia internacional, organizada por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, busca recaudar 606 millones de dólares con el fin de financiar operaciones de asistencia en el país y ayudar a 11 millones de personas, casi un tercio de la población nacional.

Al respecto, Guterres advirtió que Afganistán afronta sus «horas más peligrosas» y necesita más ayuda internacional para superarlas.

«Es el momento de que la comunidad internacional esté con ellos», subrayó Guterres, quien matizó que incluso antes de que el poder en Afganistán fuera recuperado por los talibanes el país ya experimentaba una de las peores crisis humanitarias globales.

Guterres alertó que uno de cada tres afganos no sabe cuándo será su próxima comida, además de que cientos de miles de personas han tenido que abandonar sus hogares.

Los talibanes festejaron este martes su «victoria» en Afganistán tras la salida de los últimos soldados estadounidenses, que pone fin a 20 años de guerra, y abre un nuevo capítulo para este país, marcado por una gran incertidumbre.

La retirada estadounidense ha sido calificada de éxito «histórico» por los talibanes, que se hicieron con el control de Kabul el pasado 15 de agosto.

Los estadounidenses intervinieron Afganistán en 2001, liderando una coalición internacional que tenía por fin derrocar a los talibanes, que se negaban a entregar al líder de Al Qaida, Osama Bin Laden, tras los atentados del 11 de septiembre.

«Felicitaciones a Afganistán (…) Esta victoria nos pertenece a todos», declaró Zabihullah Mujahid, portavoz de los islamistas desde el aeropuerto de Kabul, controlado hasta horas antes por las fuerzas estadounidenses.

«Esta es una gran lección para otros invasores y para nuestras futuras generaciones» y «también es una lección para el mundo», dijo Mujahid. «Es un día histórico, un momento histórico y estamos muy orgullosos», agregó.

Las imágenes de los líderes talibanes caminando victoriosos por los hangares del aeropuerto, escoltados por milicianos armados que ondeaban la bandera blanca del movimiento, mientras posaban para las cámaras resumían la situación de Afganistán.

En la ciudad de Kandahar, la segunda del país y bastión de los pastunes, etnia a la que pertenecen la mayoría de los talibanes, también hubo manifestaciones de alegría en las calles. «Hemos derrotado a la superpotencia. Afganistán es el cementerio de las grandes potencias», clamaban los hombres armados.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos aclaró este martes que los equipos que quedaron abandonados en Kabul tras su salida del país es «inutilizado», después de que los medios locales hayan difundido imágenes de los talibán entrando en el aeropuerto e incluso a bordo de aeronaves norteamericanas.

«Pueden inspeccionar todo lo que quieran. Pueden mirarlo (…), pero no pueden hacer que vuele», dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby, en entrevista con la cadena CNN.

Así, ha señalado que tanto los equipos aéreos como terrestres han quedado «inutilizados», a excepción de camiones y elevadores que fueron necesarios para mantener el aeropuerto operativo hasta momentos antes de la evacuación

Tras dos semanas de evacuaciones caóticas, el último avión de transporte militar C-17 de los Estados Unidos despegó del aeropuerto de Kabul ayer poco antes de la medianoche en Kabul, confirmó el general Kenneth McKenzie, que dirige el Mando Central estadounidense, del que depende Afganistán.

La retirada estadounidense se concretó 24 horas antes de la fecha límite fijada por el presidente Joe Bide.

El mandatario, que justificó su decisión de retirar las tropas diciendo que no quería que la guerra perdurara, ofrecerá un mensaje este martes a la población estadounidense.

Aunque el objetivo de terminar con Bin Laden se cumplió desde el 2 de mayo de 2011, cuando las fuerzas especiales norteamericanas mataron en Pakistán al líder de Al Qaida, Estados Unidos siguió en Afganistán, sobre todo para formar a un ejército afgano que se esfumó rápidamente ante el avance de los talibanes.

En total, Estados Unidos ha registrado 2,500 bajas y ha tenido que pagar cerca de 2.3 billones de dólares en 20 años, según un estudio de la Brown University.

Además, el país sale de Afganistán con una imagen enturbiada por su incapacidad para prever la rapidez de la victoria de los talibanes y por la manera en que se organizaron las evacuaciones.

Desde el 14 de agosto y durante 18 días, aviones de Estados Unidos y de sus aliados han evacuado a unas 123,000 personas de Afganistán, según el Pentágono. Entre las personas que huyeron hay ciudadanos de países occidentales pero también miles de afganos que han trabajado para países u organizaciones extranjeras o que por su oficio o manera de vivir iban a ser claramente blanco de los talibanes.

Sin embargo, ayer el Pentágono reconoció que no pudieron evacuar a todas las personas que hubieran querido, lo que significó un sinfín de críticas al gobierno, principalmente por parte de los republicanos. Biden «abandonó a estadounidenses a merced de los terroristas», dijo el líder de los republicanos en la Cámara de representantes, Kevin McCarthy.

La evacuación masiva desde el aeropuerto de Kabul se vio manchada de sangre el 26 de agosto con un atentado suicida reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico del Khorasan (EI-K), que dejó más de 100 muertos, entre ellos 13 soldados estadounidenses.

Por su parte el secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken, dijo que su país s seguirá «ayudando» a todos sus conciudadanos que sigan en el país y que quieran salir de Afganistán. Además señaló, «trabajarán» con los talibanes si cumplen sus compromisos.

«Los talibanes quieren legitimidad y apoyo internacional. Nuestro mensaje es que la legitimidad y el apoyo tienen que merecerse», agregó.

Al respecto, uno de los portavoces de los talibanes, Zabihulá Muyahid, ha asegurado este martes que los insurgentes quieren mantener una buena relación diplomática con Estados Unidos y con el resto del mundo.

En una comparecencia pública, Muyahid ha insistido en que las relaciones diplomáticas del nuevo gobierno afgano tienen vocación de ser «fuertes» y los insurgentes tienen la intención de mejorarlas en el futuro, con el objetivo de que la comunidad internacional no les considere «una amenaza».

Muyahid también llamó a la ciudadanía a estar «unida» tras la salida de Estados Unidos y ha urgido al pueblo afgano a «superar sus diferencias», indicando que la comunidad internacional podría no apoyar a Afganistán si el pueblo no está unido.

Quien también abordó el tema, fue el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien consideró «esencial» mantener abierto el aeropuerto de Kabul y prometió no olvidar a quienes quieren huir del régimen talibán pero no pudieron ser evacuados antes de la retirada de los últimos soldados estadounidenses de Afganistán.

«Mantener el aeropuerto de Kabul abierto y en condiciones de operar es esencial tanto para hacer llegar ayuda humanitaria como para que salgan las personas, aquellas que así lo desean pero que no han podido formar parte de la evacuación militar», dijo Stoltenberg en entrevista con la agencia AFP.

«Nos comprometemos todos a seguir trabajando duro para hacerlas salir. No las olvidaremos», agregó.

Stoltenberg aseguró que los aliados mantendrían la presión diplomática sobre los talibanes para permitir que los afganos restantes y sus familias, que trabajaron para ayudar al esfuerzo occidental y ahora se sienten en riesgo, abandonen el país.

Foto: Twitter AdityaRajKaul

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CDMX) se posicionó esta tarde sobre los hechos que se registraron en las afueras del Congreso capitalino, en el que la alcaldesa electa de Álvaro Obregón, resultó herida.

La dependencia capitalina precisó que alrededor de 80 uniformados se mantenían en las inmediaciones del recinto legislativo en la colonia Centro, que dijo, forman parte de un despliegue para el acompañamiento y resguardo de los «inconformes».

La Secretaría no desmintió los enfrentamientos y heridas ocasionadas, y dijo que derivado de los «empujones con las personas que ingresaban al recinto», se están realizando las investigaciones correspondientes para identificar a los policías involucrados.

«Dichos oficiales serán citados a declarar y en tanto se realizan las investigaciones correspondientes, serán suspendidos de sus funciones. La Secretaría de Seguridad Ciudadana no tolerará ningún caso de abuso u omisión policial, y no permitirá actos contrarios al código de ética, ni algún otro que vulnere la integridad y honorabilidad de la Institución», dijo la SSC-CDMX.

Sobre los sucesos, la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN) condenó enérgicamente la «cobarde agresión» de la que fue víctima la alcaldesa electa de Álvaro Obregón, Lía Limón.

A través de un comunicado dojo que dicho acto debe ser sancionado ejemplarmente. «La democracia es respeto y diálogo”, enfatizaron. «No podemos abrir la puerta a la represión», destacó la GOAN en su cuenta de Twitter.

Quienes también se pronunciaron fueron las dirigencias nacionales del PAN, PRD, y PRI. Acción Nacional condeno la agresión a los alcaldes electos, señalando como responsables a la supuesta extinta corporación de los granaderos del gobierno capitalino.

«Exigimos una disculpa pública y sanción a los responsables. La policía debe estar para cuidar a la población, no para agredir a la oposición. Mi solidaridad con la alcaldesa electa de Álvaro Obregón», tuiteó Marko Cortés, líder nacional el PAN.

Por su parte el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, dijo que el cuerpo policiaco de la Ciudad de México no es un grupo de choque a disposición del gobierno, para atacar a quienes políticamente le resulten incómodos, ni para agredir a quienes resultaron electos con el voto de los ciudadanos.

«No vamos a permitir que el ejercicio de la función pública se desvirtúe por el autoritarismo de quienes hoy gobiernan. El Gobierno de la CDMX tendrá que responder», señaló el priísta.

Jesús Zambrano, líder nacional del PRI, condenó el uso y violencia de la policía capitalina contra las y los alcaldes electos. «¡Quien mandó efectuar la agresión debe pagar por ello! Si @martibatres se deslinda de las agresiones contra alcaldes y alcaldesas, ¿entonces quién es responsable, @Claudiashein ?es inadmisible lo que hoy sucedió!».

La oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (ONU-DH) condenó las agresiones de esta mañana en contra de la alcaldesa electa de Álvaro Obregón, y demás alcaldes electos presentes en las inmediaciones del Congreso capitalino. 

A través de un mensaje en redes sociales, la ONU-DH dijo que ningún funcionario público debe ser agredido, «el diálogo siempre debe ser privilegiado».

Los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Turquía y Catar, además de la Unión Europea (UE) y la OTAN, comenzaron este lunes una reunión virtual para coordinar los pasos que se darán respecto a Afganistán, tras la retirada de las tropas internacionales.

El encuentro, que está encabezado por el secretario de Estado de EUA, Antony Blinken, se produce a un día de que se cumpla el plazo para la evacuación y presencia militar estadounidense.

En un comunicado, emitido antes de la reunión, el Departamento de Estado subrayó que los participantes, a los que calificó de «aliados clave», hablarían de «un enfoque coordinado para los días y semanas próximos» en Afganistán.

Recordemos que Estados Unidos ha iniciado ya la fase de repliegue de sus tropas en Kabul, destinadas a garantizar la seguridad del aeropuerto de la capital afgana durante las evacuaciones de ciudadanos estadounidenses y de sus aliados afganos.

Hasta el momento, han sido sacados de Afganistán 5,400 estadounidenses, del total de casi 120,000 personas, incluidos colaboradores afganos y ciudadanos de terceros países, que han salido del país en las últimas dos semanas.

Las labores de evacuación de los últimos días se producen en medio de un creciente riesgo de ataques después del registrado en el aeropuerto de Kabul del pasado jueves, reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI), que dejó 13 soldados estadounidenses muertos y 18 heridos, y en el que también fallecieron y fueron heridos decenas de afganos.

La Casa Blanca ha asegurado que ni Estados Unidos ni sus aliados tienen prisa por reconocer un gobierno de los talibanes en el futuro próximo tras la retirada completa prevista, a más tardar, para mañana martes.

El pasado viernes, el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, reconoció que su país está «discutiendo activamente» si mantendrá presencia diplomática en Afganistán después de mañana, pero que primero tienen que haber unas condiciones de «seguridad básicas» sobre el terreno.

Además, citó «una serie de criterios que deben cumplirse» por parte del futuro gobierno afgano para que Estados Unidos pueda «trabajar» con él, entre los que mencionó el «respeto» a los derechos de sus ciudadanos, especialmente de las mujeres, y que «cumpla con sus compromisos antiterroristas».

Al respecto, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se reúne este lunes con los representantes de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que tienen derecho a veto, para discutir la situación en Afganistán.

«Esta reunión con los cinco países, de esta tarde, debe ser vista como una extensión de sus buenos oficios para intentar unir a la comunidad internacional en el Consejo de Seguridad», dijo el portavoz de Guterres, Stephan Dujarric, este lunes en su rueda de prensa diaria.

El Consejo de Seguridad está compuesto por 15 países de los que sólo China, Estados Unidos, Rusia, Francia y Reino Unido cuentan con representantes permanentes y derecho a veto. Francia y Reino Unido han propuesto la creación de una zona segura en el aeropuerto civil de Kabul bajo control de la ONU que permita continuar las evacuaciones desde Afganistán, adelantó el domingo el presidente francés, Emmanuel Macron.

La creación de esa zona segura «es muy importante. Daría un marco de Naciones Unidas para actuar con urgencia», explicó Macron en una entrevista publicada por Le Journal du Dimanche.

Este lunes, Kabul sufrió nuevos ataques que tenían como objetivo el aeropuerto, a tan solo unas horas de que concluya el plazo para la retirada total de las fuerzas extranjeras de Afganistán y el fin de las evacuaciones.

La ciudad se despertó hoy con el lanzamiento de varios proyectiles contra el aeropuerto, disparados desde la parte trasera de un vehículo, en un ataque que fue reivindicado horas más tarde por la rama afgana del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Aunque no se han reportado víctimas mortales, algunas imágenes que se difundieron en las redes sociales y los canales de televisión locales mostraron daños por las explosiones que afectaron al menos a una vivienda y a un vehículo.

Los ataques de hoy tuvieron lugar después de que la ciudad sufriera el domingo otras dos explosiones, una provocada por el lanzamiento de un dron estadounidense contra un vehículo en el que viajaban supuestos miembros del EI y otra por el impacto de un cohete contra una casa.

El ataque contra la vivienda causó al menos diez muertos y cinco heridos, en su mayoría niños, afirmó Hazrat Shah, un líder del área donde se produjo el suceso, que detalló que «la familia tenía algunos invitados en casa» cuando cayó el cohete.

Foto: Twitter

Los talibanes están buscando a personas que han trabajado con las fuerzas de Estados Unidos y la OTAN en Afganistán para interrogarlas y castigarlas, y han amenazado con matar o arrestar a sus familiares si no las localizan, reveló este jueves el diario The New York Times (NYT).

El diario cita como fuente un documento confidencial de la Organización de las Naciones Unidas compartido de manera interna en la organización, que está fechado ayer 18 de agosto, y que fue proporcionado por el Norwegian Center of Global Analyses, un grupo asesor de amenazas que provee información de inteligencia a agencias de la ONU.

De acuerdo al documento, hay varios reportes de que los talibanes tienen una lista de personas y localizaciones, y han ido puerta por puerta «arrestando y/o amenazando con matar o arrestar a miembros de la familia de las personas objetivo a menos que se entreguen ellos mismos a los talibanes».

Están en especial riesgo los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía afganas, así como personas que trabajaron para unidades de investigación del gobierno derrocado de Ashraf Ghani, y como ejemplo se incluye una carta enviada esta semana por los talibanes a un oficial de contraterrorismo.

Al oficial, no identificado y que trabajó con las fuerzas estadounidenses y británicas, se le instruía a presentarse ante la Comisión de las Fuerzas Armadas e Inteligencia del Emirato Islámico de Afganistán en Kabul o de lo contrario sus familiares «serán tratados de acuerdo a la ley de la Sharía».

La información revelada por el documento de la ONU, al que el NYT ha tenido acceso, contradice las recientes declaraciones de los talibanes, que han asegurado que no buscarían venganza en sus opositores.

Hasta este jueves, Estados Unidos ha evacuado a 7,000 personas de Afganistán y ha habilitado más accesos al aeropuerto de Kabul para acelerar la salida de sus connacionales y colaboradores en el país asiático. Hay más de 5,200 tropas estadounidenses en la capital para completar las evacuaciones.

El presidente Joe Biden, en una entrevista con el canal ABC News dijo que todavía hay entre 10,000 y 15,000 estadounidenses que necesitan ser evacuados, además de entre 50,000 y 65,000 afganos y sus familias a quienes Estados Unidos quiere sacar del país.

Adicional, se informó que el presidente Biden analizó este jueves con su equipo de seguridad nacional las posibles amenazas terroristas contra los estadounidenses en Afganistán, que podrían incluir ataques del grupo Estado Islámico (EI).

Un funcionario de La Casa Blanca dijo en un comunicado que en el encuentro también revisaron los esfuerzos diplomáticos, la situación de seguridad y las últimas informaciones de inteligencia.

Asimismo, Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris, fueron puestos al tanto de la operación para evacuar a estadounidenses y sus colaboradores afganos desde el aeropuerto internacional Hamid Karzai de Kabul.

El cambio climático, causado «indudablemente» por la actividad humana, ha llevado al mundo a su periodo más cálido en 2,000 años, y tendrá efectos irreversibles, advirtió un nuevo informe del Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Climático (IPCC).

El documento del IPCC, que desde 1988 analiza para Naciones Unidas los efectos del cambio climático en el planeta, indica por ejemplo que los glaciares de montaña y en los polos van a seguir derritiéndose durante décadas o incluso siglos, aun se reduzcan las emisiones.

«El informe es un baño de realidad. Ahora tenemos una visión mucho más clara del clima pasado, presente y futuro, algo esencial para entender adónde vamos, lo que podemos hacer, y cómo debemos prepararnos», destacó al presentar el informe la copresidenta del grupo de expertos que lo ha elaborado, Valérie Mason-Delmotte.

El documento prevé asimismo cambios irreversibles a escala de miles de años en la temperatura, acidificación y desoxigenización de los océanos.

Predice por otro lado que el nivel del mar seguirá aumentando irremediablemente, entre 28 y 55 centímetros a finales de siglo, respecto a los niveles actuales incluso logrando emisiones netas cero.

«Durante décadas el IPCC nos ha advertido de los peligros del calentamiento global, el mundo escuchó pero no actuó con la suficiente contundencia, y como resultado el problema está aquí y nadie está a salvo», subrayó la directora ejecutiva del Programa de la ONU para el Medio Ambiente, Inger Andersen.

El informe asegura que el ser humano ha tenido un papel «innegable» en el calentamiento de la atmósfera, el océano y el suelo, llevando al mundo a un aumento de temperaturas que no tiene comparación en los últimos 2,000 años.

El estudio, que aprovecha mejoras en la investigación paleoclimática, muestra que el aumento de temperaturas actual es comparable al que hasta ahora se considera el periodo más cálido de los últimos 100,000 años, ocurrido hace 6,500 años.

«Es indiscutible que las actividades del hombre han causado el cambio climático y provocan que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes y graves, afectando a todas las regiones del planeta», destacó el presidente del IPCC, Hyesong Lee.

Según los expertos del IPCC, la actual concentración en la atmósfera de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, supera las 410 partículas por millón, la mayor de los últimos dos millones de años.

Los expertos calculan en el informe que si se mantiene el actual ritmo de emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura global aumentará 2.7 grados a finales de siglo con respecto a la media de la era preindustrial. Este aumento, que conllevaría también mayores eventos climáticos extremos tales como sequías, inundaciones y olas de calor, estaría lejos del objetivo de menos de 2 grados fijado por el Acuerdo de París, que incluso pedía limitar esa subida a 1.5 grados centígrados.

El nuevo informe de la principal institución que estudia el cambio climático, retrasado varios meses debido a la pandemia de COVID-19, considera cinco escenarios, dependiendo del nivel de emisiones que se alcance.

Mantener la actual situación, en la que la temperatura global es como media 1.1 grados más alta que en el periodo preindustrial, no sería suficiente: los científicos prevén que con ello se alcanzaría un alza de 1.5 grados en 2040, de 2 grados en 2060 y de 2.7 en 2100.

En el escenario más pesimista, donde las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se doblaran a mediados de siglo, el aumento podía alcanzar niveles catastróficos de alrededor de 4 grados en 2100, alerta el informe.

Cada grado de aumento podría suponer un 7% más de precipitaciones en el mundo, lo que conllevaría un aumento de tormentas, inundaciones y otros desastres naturales.

Por el contrario, en la hipótesis más óptima considerada por el informe, aquella en la que se alcance neutralidad de carbono (emisiones netas cero) a mitad de siglo, el aumento de temperatura sería de 1.5 grados en 2040, 1.6 grados en 2060 e incluso bajaría a 1.4 grados a final de siglo.

«Estabilizar el clima requerirá reducciones fuertes, rápidas y sostenidas en las emisiones de gases de efecto invernadero, para llegar a unas emisiones netas cero», comentó otro copresidente del grupo de expertos, Panmao Zhai.

El estudio, elaborado por 234 autores de 66 países, reconoce que la reducción de emisiones no tendría efectos discernibles en la temperatura global hasta pasadas unas dos décadas, aunque los beneficios en la contaminación atmosférica se notarían antes, en cuestión de pocos años.

Este documento, centrado en la base científica del cambio climático, será complementado en 2022 por otros dos realizados por otros grupos de trabajo del IPCC (uno centrado en la adaptación de las sociedades y otro en las medidas de mitigación).

Al respecto, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el nuevo informe del IPCC, es un «código rojo para la humanidad» y subraya la necesidad de tomar medidas inmediatas y más ambiciosas para frenar el calentamiento global.

«La viabilidad de nuestras sociedades depende de que los líderes de gobiernos, negocios y la sociedad civil se unan en apoyo de políticas, acciones e inversiones que limiten la subida de las temperaturas a 1.5 grados centígrados», señaló Guterres en un comunicado.

El jefe de Naciones Unidas defendió que las «soluciones están claras» y que lo que hace falta es «solidaridad y valor» para actuar, en especial por parte de las naciones más ricas y los grandes emisores de gases de efecto invernadero.

El canciller Marcelo Ebrard denunció este viernes en Naciones Unidas el sufrimiento causado por el embargo estadounidense sobre Cuba y otras «sanciones extremas» que pesan contra distintos países.

Ebrard, que participó en una reunión sobre el aumento de los ataques contra las organizaciones humanitarias, destacó la necesidad de proteger esas labores, pero subrayó que las cuestiones humanitarias también tienen que ver con cosas como la «inequidad en el acceso a las vacunas» contra la COVID-19 o las sanciones impuestas a algunos Estados.

En ese sentido, destacó en declaraciones a los periodistas que esos castigos pueden crear «graves situaciones de casi crisis humanitaria o de mucho sufrimiento humano» y que es algo que debe cambiar.

Preguntado sobre las protestas en Cuba, Ebrard opinó que cuando se aborda la situación en ese país el «bloqueo» estadounidense es «un elemento central que hay que tener en cuenta».

«Hoy en día las autoridades cubanas no pueden conseguir jeringas o no pueden conseguir medicamentos», denunció. «El bloqueo a ese y otros países donde se aplican sanciones extremas están provocando impactos graves en el sufrimiento y en las condiciones humanitarias que debemos todos respetar y buscar que en el ámbito internacional no haya esos impactos», recalcó.

Ebrard recordó que hay un «consenso mundial» en favor del levantamiento del embargo a Cuba, tal y como muestra año tras año la aprobación con abrumadora mayoría de las resoluciones de la Asamblea General de la ONU que así lo piden.

Cuestionado por el envío de un avión de la Fuerza Aérea mexicana a Cuba, el canciller explicó que el viaje se llevó a cabo para devolver a la isla a un grupo de aproximadamente 92 médicos y enfermeras que La Habana había enviado al país para ayudar con la pandemia.

«A Cuba le solicitamos ayuda para el envío de médicos y enfermeras cuanto tuvimos el pico de la pandemia. Hoy estamos en una circunstancia distinta, tenemos una situación mejor, porque ha avanzado mucho la vacunación en nuestro país», señaló.

La superficie de cultivo de amapola en nuestro país se redujo un 23% durante el período 2018-2019 al registrar 21,500 hectáreas contra a las 28,000 del período 2017-2018, informó este jueves la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

El informe, elaborado por el gobierno de México y la agencia antidrogas de la ONU, señaló que se trata del segundo descenso consecutivo en cuanto a cultivos de amapola, pues durante el período 2017-2018 ya se había registrado una reducción del 8% en comparación con el 2016-2017.

El análisis realizado mediante imágenes satelitales y fotografías aéreas detalló que los principales puntos de cultivo se localizan en el llamado Triángulo Dorado, zona montañosa donde convergen Sinaloa, Chihuahua y Guerrero, así como una parte de Oaxaca.

Recordemos que México es el tercer país del mundo con mayor producción de amapola, planta de la que se extrae el opio, solo superado por Afganistán y Birmania (Myanmar).

Durante el acto de presentación virtual del informe, Javier Hernández, titular de programas de drogas en la UNODC México, expresó que «hay una tendencia muy marcada a la baja» en cuanto a superficie cultivada y que muchos elementos influyen en la decisión de los agricultores a dejar de cultivar amapola.

De acuerdo con el informe, presentado con motivo del Día Internacional de la Lucha contra las Drogas, entre 2014 y 2019 se destruyeron 136,000 hectáreas en el país, siendo el 2017 el año de mayor destrucción, con 29,800, y el 2019 el de menor, con 11,800.

El 99% de los plantíos fueron destruidos por el Ejército, aunque en las tareas también participan la Marina, la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), y la Secretaría de Gobernación.

Durante la presentación, el director general de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), Jorge González, también presentó un informe sobre el consumo de sustancias durante la pandemia de COVID-19.

«El consumo de alcohol y tabaco se mantuvo entre la población y el de drogas ilícitas disminuyó», explicó González, pues de acuerdo un sondeo, casi el 60% de los encuestados dejó el consumo de drogas ilegales, mientras QUE la demanda por alcohol y marihuana disminuyó un 31% y un 32% respectivamente.

Sin embargo, se detectó un aumento del 218% en la demanda de atención médica por consumo de metanfetaminas.

Este jueves, la ONU presentó en Viena el Informe Mundial sobre Drogas 2021 en el que expresó su preocupación por la acelerada digitalización del mercado de las drogas en el mundo. El informe destacó un aumento del 22% de consumidores de drogas ilícitas durante la última década, siendo el cannabis la más consumida, y estimó que medio millón de personas murieron a causa de las drogas en 2019.

Foto: Twitter

La Asamblea General de la ONU condenó una vez más el embargo estadounidense impuesto a Cuba hace casi 60 años por 184 votos contra dos, los de Estados Unidos e Israel. Hubo tres abstenciones: Ucrania, Brasil y por segunda vez Colombia, aliado de Washington.

En 2019, durante la presidencia del republicano Donald Trump, el gobierno brasileño del ultraderechista Jair Bolsonaro votó contra la resolución cubana que condena el embargo.

Por primera vez desde 1992, el voto anual de condena al embargo estadounidense contra la isla fue suspendido en 2020 debido a la pandemia de coronavirus.

«Como el virus, el bloqueo asfixia y mata y debe cesar. ¡Patria o muerte! ¡Venceremos!», dijo el canciller cubano, Bruno Rodríguez Padilla, al culminar un discurso presencial de 30 minutos en la Asamblea General.

El canciller cubano indicó que desde que el presidente John F. Kennedy impuso el embargo a Cuba en febrero de 1962, en plena Guerra Fría, menos de un año después de que Fidel Castro declarase el carácter socialista de la revolución, éste ha provocado perjuicios a la isla por 147,853 millones de dólares a precios corrientes.

El embargo a Cuba fue aprobado por ley y solo el Congreso estadounidense puede ponerle fin. Una sola vez, en 2016, Washington se abstuvo de votar en contra de la resolución cubana de condena al embargo, en un contexto de acercamiento del gobierno de Barack Obama hacia la isla. Las relaciones entre ambos países fueron restablecidas en 2015.

Pero Donald Trump dio marcha atrás a ese histórico acercamiento: volvió a declarar al país comunista como estado patrocinador del terrorismo e impuso cerca de 250 nuevas sanciones contra Cuba.

Las medidas provocaron una crisis de energía y combustible, restringieron los viajes de turistas estadounidenses a la isla y el envío de remesas de cubano-estadounidenses a sus familiares en Cuba.

El presidente estadounidense, Joe Biden, que como vice de Obama participó en la política de acercamiento con Cuba, no ha revertido ninguna de las sanciones impuestas por Trump desde su llegada a La Casa Blanca en enero. No obstante, en su campaña había prometido hacerlo y había señalado que la línea dura de Trump contra Cuba «no ha hecho nada para avanzar en la democracia y los derechos humanos» en la isla.

Al respecto, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó de «contundente victoria» la aprobación por 184 votos de la resolución ante la Asamblea General para pedir el fin del embargo económico de Estados Unidos.

«El mundo está con Cuba», escribió el gobernante cubano en Twitter segundos después de realizada la votación.

Díaz-Canel criticó la postura del representante de EUA ante la Asamblea General al justificar su tradicional voto en contra y aseguró que «el discurso imperial cínico, mentiroso y calumnioso es tan inmoral, descarado y obsoleto como lo es el criminal bloqueo».

El diplomático estadounidense aseguró que su país vuelve a apoyar el embargo por ser «una herramienta para promover la democracia y el respeto a los derechos humanos».

La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, dijo este lunes que el nivel de violencia registrado durante la reciente jornada electoral en nuestro país ha sido «alarmante».

La expresidenta de Chile planteó que es fundamental que se castiguen los actos criminales cometidos y se garantice que no se repetirán.

México fue uno de los países de preocupación que Bachelet mencionó hoy en la presentación del informe de su oficina en la sesión inaugural de las 47º sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.

En su intervención dirigida a las delegaciones de los 47 Estados miembros de este órgano, además de todos los que participan como observadores y oenegés, Bachelet dijo que se ha documentado el asesinato de al menos 91 políticos y miembros de partidos, entre los cuales 36 se presentaban como candidatos.

Estas muertes tuvieron lugar entre septiembre, fecha en que comenzaron las campañas, y los días previos a las elecciones del pasado 6 de junio.

La alta comisionada dijo que no había que olvidar que muchos otros participantes en el proceso electoral fueron atacados o amenazados, una ola de violencia que también afectó a simpatizantes de un partido u otro, así como a funcionarios que trabajaban para que los comicios pudieran tener lugar.

Mencionó que entre las formas de violencia observadas hubo violencia de género, así como de carácter sexual, y campañas de difamación.

Además de sancionar todos estos crímenes, Bachelet pidió al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que se abstenga de utilizar un lenguaje que descalifique a aquellos que critican a las autoridades o que pueda poner en cuestión la independencia de organismos públicos autónomos, incluidas las autoridades electorales.

En su mensaje, Bachelet también comentó la situación en Colombia y manifestó su condena a “todas las formas de violencia”, llamó a que se respete totalmente el derecho a la reunión pacífica” y alentó “un diálogo que resuelva la crisis”.

La Oficina de la alta comisionada en Ginebra tiene conocimiento fundado de 56 muertes (54 civiles y 2 policías) ocurridas en el contexto de las protestas antigubernamentales que se iniciaron a fines de abril en Colombia, con la mayoría de vidas perdidas en la ciudad de Cali.

Bachelet denunció la actuación de grupos que están cometiendo abusos y que han establecido barricadas que están afectando los derechos humanos de la población.

La Asamblea General de la ONU confirmó este viernes a António Guterres para un segundo periodo al frente de Naciones Unidas, es decir, se mantendrá en su cargo durante otros cinco años.

«Tengo el honor de anunciar que su excelencia António Guterres ha sido designado por aclamación como secretario general de las Naciones Unidas para un segundo mandato, que comenzará el 1 de enero de 2022 y finalizará el 31 de diciembre de 2026», anunció el presidente de la Asamblea General, Volkan Bozkir, tras una ovación general de los representantes de los países de la ONU.

Guterres, contra quien ningún país planteó otra alternativa, asumió la Secretaría General en enero de 2017, tras imponerse a un gran número de candidatos entre los que se encontraban personalidades conocidas en la escena internacional como la hoy directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, o la que entonces era directora general de la Unesco, Irina Bokova.

Antes de ser elegido por aclamación, Bozkir apuntó que el pasado 21 de febrero Portugal, a través de su representante permanente en la ONU, presentó la candidatura de Guterres para su reelección y «ningún otro Estado miembro presentó candidatos».

Aunque varias personas se postularon e hicieron campaña durante los últimos meses, ninguna llegó a ser propuesta formalmente por un Estado miembro, por lo que sus nombres no fueron tomados en cuenta.

El presidente de turno del Consejo de Seguridad, el estonio Sven Jürgenson, también intervino momentos antes de que la Asamblea reafirmara su confianza en Guterres para insistir en el respaldo del máximo órgano de la ONU al diplomático.

«Los miembros del Consejo de Seguridad manifestaron su apoyo incondicional al señor António Guterres», dijo Jürgenson, subrayando que el trabajo del secretario general responde a «los más altos estándares de eficacia, competencia e integridad» y «a un firme compromiso con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas».

Su reelección, lejos de ser una sorpresa, se consideraba el paso lógico dentro del organismo dado que durante décadas todos los jefes de Naciones Unidas han servido durante dos mandatos, con la excepción del egipcio Butros Gali, cuya reelección fue vetada en 1996 por Estados Unidos.

Expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA) han pedido este martes a las autoridades de nuestro país que los futuros procesos electorales se celebren «de forma pacífica», esto luego de las elecciones que culminaron el pasado domingo y que desde septiembre pasado dejó 935 agresiones y 100 políticos asesinados.

Los especialistas además solicitaron que el período postelectoral sea de la misma manera «pacífico» y se investiguen todos los asesinatos y violaciones a los Derechos Humanos registrados durante la campaña electoral.

«Hacemos un llamamiento a las autoridades mexicanas para que pongan fin a la intensa polarización de la vida pública y que garanticen que las futuras elecciones se celebren de forma pacífica», han señalado los expertos. «Llamamos a que se investiguen de forma completa y transparente los asesinatos de los candidatos políticos y las numerosas violaciones de Derechos Humanos ocurridas durante la campaña y el día de las elecciones», añadieron.

Las medidas para asegurar una vida pacífica y democrática en México debe incluir, según los relatores, investigaciones completas y efectivas de todos los actos de violencia relacionados con el proceso electoral, justicia y reparación para las víctimas, así como medidas para asegurar que las futuras elecciones sean pacíficas y conforme a los estándares internacionales de Derechos Humanos.

Si bien los relatores de la ONU y la OEA han reconocido los esfuerzos del gobierno federal para «contrarrestar la violencia», incluyendo la reciente implementación de una estrategia para frenar la violencia política y las amenazas contra los candidatos, y los «esfuerzos genuinos» para asegurar que ningún votante sea «discriminado», han reconocido que esperaban no volver a ver los «asombrosos» niveles de violencia alcanzados en las elecciones de 2018.

«Este año ha sido, si cabe, aún peor», lamentaron, incidiendo en que hay que tomar medidas serias de inmediato para apoyar a las instituciones democráticas para que dicha violencia no se repita durante las elecciones presidenciales de 2024.

Al recordar que el derecho a la vida es absolutamente fundamental, apuntó que los candidatos deben poder hacer campaña sin temer por su vida. Indicaron que México también debe respetar, proteger y cumplir los derechos a la libre asociación y a la participación en el proceso político, incluido el derecho de los ciudadanos a elegir al candidato de su elección.

Asimismo, los expertos han expresado su preocupación ante la persistencia de patrones discriminatorios operados por los actores políticos, especialmente contra las mujeres y los grupos tradicionalmente marginados, como los pueblos indígenas.

Manifestaron su «especial preocupación» por el nivel de violencia sin precedentes contra las mujeres, incluidas las periodistas. Las agresiones contra las mujeres, incluida la violencia sexual, representaron más de un tercio de todas las agresiones denunciadas durante la campaña.

Según los expertos, la campaña ha puesto de manifiesto otros problemas de Derechos Humanos, como la presunta participación de la delincuencia organizada en la campaña y la intimidación que conduce a la autocensura de los periodistas, lo que, a su juicio, «obstaculiza la capacidad de los ciudadanos para tomar decisiones políticas con conocimiento de causa».

En este contexto, los expertos también han subrayado el «importante» papel desempeñado por las instituciones electorales independientes. «Son vitales para prevenir el fraude electoral y, por tanto, deben ser protegidas de cualquier presión indebida, intimidación o amenaza», remataron.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) no descartó que pueda haber cambios en su gabinete, aunque indicó que se tomará la decisión una vez que pasen las elecciones.

El mandatario indicó que la decisión se tomará pasada la elección intermedia de este domingo, pues éstas representan el fin de un periodo y el inicio de otro.

Al ser cuestionado sobre si tenía planeado hacer cambios en su gabinete, AMLO no negó dicha posibilidad, y respondió enfáticamente en que «vamos a esperar a que pasen las elecciones, es que de verdad sí es un antes y un después, siempre ha sido así y ahora no es la excepción».

En las últimas semanas, distintas periodísticas han asegurado que se avecinan cambios en el gabinete federal.

Apenas ayer, dos columnistas: Darío Celis y Mario Maldonado, publicaron en sus respectivas columnas que uno de los cambios que se presentarán en los próximos días es el de Olga Sánchez Cordero, quien ya habría presentado su renuncia.

Sin embargo, fue la propia ministra en retiro quien a través de sus redes sociales aseguró que sigue más comprometida que nunca con el gobierno del presidente López Obrador, negando así su salida de la dependencia. Incluso acusó un «juego de desestabilización de la 4T».

Otro de los cambios en el gabinete de los que se ha hablado es el del titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Jorge Arganis.

En otros temas, López Obrador defendió la postura de su gobierno en la ONU a favor de investigar los recientes ataques en Gaza, pese al reclamo que hiciera el gobierno de Israel.

«Estamos de acuerdo con el pronunciamiento que se hizo en la ONU, que hizo nuestro representante en la ONU y miembro del Consejo de Seguridad, el doctor Juan Ramón de la Fuente, y ese pronunciamiento es el mismo que apoya la Secretaría de Relaciones Exteriores”, expresó el mandatario.

El presidente se refirió a la sesión urgente del Consejo de Derechos Humanos (CDH) el 27 de mayo, cuando la ONU aprobó la creación de una comisión internacional para indagar posibles violaciones de derechos humanos en el conflicto bélico de mayo, que dejó 255 palestinos muertos y otras 13 personas en Israel.

La resolución salió adelante por 24 votos a favor, incluyendo el de México. En respuesta, Israel convocó el 31 de mayo al embajador de México en ese país, Pablo Macedo. «Nosotros respaldamos la política que se aplica en este asunto, buscando siempre que haya diálogo, no haya violencia, y no quisiera ahondar sobre el tema», manifestó.

Israel convocó hoy al embajador de México, Pablo Macedo, por el voto a favor que emitió en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para investigar la reciente escalada bélica con las milicias palestinas de Gaza.

El director general de la División Latinoamericana del Ministerio de Exteriores israelí, Modi Ephraim, dijo a Macedo que «es inconcebible que México se ponga del lado de países hostiles a Israel en una decisión que no contribuye a la paz y que premia al terrorismo».

Y es que durante la sesión urgente del Consejo de Derechos Humanos (CDH) del pasado 27 de mayo, la ONU aprobó establecer una comisión internacional para investigar posibles violaciones de derechos humanos en la escalada de 11 días que dejó 255 palestinos muertos y otras 13 personas en Israel.

La resolución fue aprobada por 24 votos a favor, 9 en contra y 14 abstenciones.

Recordemos que la alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, dijo que los ataque de misiles lanzados por Israel contra Gaza podría constituir crímenes de guerra.

Macedo fue convocado hoy en el Ministerio de Exteriores israelí para clarificar la posición de México en el CDH, un día después de que llamaran al embajador de Filipinas, Macairog S. Alberto, por el mismo motivo.

«La expectativa de Israel de amigos como México es que las buenas relaciones bilaterales compartidas también se reflejen en la arena internacional», declaró Ephraim, según un comunicado.

«Israel espera además que México esté con nosotros durante este momento difícil de la misma manera que Israel ha hecho por él, que demuestre comprensión por los desafíos de seguridad que el país enfrenta y reconozca el derecho y el deber de Israel de defender a sus ciudadanos, a quienes (el movimiento islamista) Hamás disparó 4,300 cohetes», añadió.