Tag

PIB

Browsing

Este martes especialistas consultados por Citibanamex, mantuvieron sin cambio sus expectativas de crecimiento económico de México para 2019 y 2020 en 0.6 y 1.4 por ciento, respectivamente. Esta es la primera vez en las últimas 7 encuestas de Citibanamex que el pronóstico de crecimiento para 2019 no disminuye.

Con respecto a la inflación general, los economistas consultados disminuyeron su estimación para este año a 3.64 por ciento desde el 3.7 anterior y para el próximo año la mantuvieron en 3.6 por ciento…Sin embargo para la inflación subyacente se prevé que este año finalice en 3.69 por ciento cifra superior al 3.49 por ciento anterior.

Por otro lado en la encuesta, la mayoría de los analistas estiman que el Banco de México llevará a cabo otro recorte de 25 puntos base en su próxima reunión de política monetaria para ubicarla en 7.75 por ciento.

Finalmente, pesar de la volatilidad reciente en los mercados cambiarios de economías emergentes, se avistan pocos cambios para el peso-dólar. El consenso de los economistas encuestados ahora espera el tipo de cambio al cierre de 2019 en 19.75 pesos por dólar, 5 centavos menor al 19.80 estimado hace una quincena, mientras que la mediana para el cierre de 2020 se mantuvo sin cambios en 20 pesos por dólar.

Durante la presentación de su reporte mensual de perspectivas económicas del mes de agosto, este lunes el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas volvió a reducir su previsión de crecimiento de la economía mexicana a, 0.6 por ciento desde el 0.9 por ciento anterior…

Fernando López Macari, el presidente nacional del IMEF dijo que esta rebaja obedece en parte a que, “La falta de claridad sobre el futuro que luce altamente incierto está frenando la inversión total del país, lo que está produciendo una notable desaceleración en la creación de empleos y frenando el ritmo del consumo privado que es el principal motor de nuestra economía»

Aunado a esto se suman factores internacionales como, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, así como una salida desordenada del Reino Unido de la Unión Europea “son factores de alta incertidumbre que conducen a una recesión global…

Por otro lado, Los integrantes del IMEF coincidieron en que la reciente reducción de tasas de interés por parte del Banco de México no tendrá un impacto en la economía, ya que la falta de inversión privada en el país es poco sensible al ajuste en las tasas de referencia, debido a que está más asociada al ambiente general de falta de certeza jurídica y económica.

Luis Rubio

Reforma

Las calles están limpias, el turismo ha crecido de manera explosiva, los comerciantes parecen felices y los hoteles están llenos. Oaxaca parece finalmente haber roto con sus impedimentos históricos y disfruta de un nuevo momento de paz y crecimiento. Si sólo fuera tan fácil. Lo único que ha cambiado es que los gobiernos federal y estatal le han concedido todo a la Coordinadora de Maestros, la famosa CNTE, con lo que desaparecieron los bloqueos: los (supuestos) maestros le concedieron a la ciudadanía la gracia de vivir de manera normal, al menos hasta que comience la nueva ronda de demandas, amenazas y extorsiones. Todo lo cual impide el crecimiento.

La discusión respecto al crecimiento económico es permanente y se ameniza con discursos políticos que no atienden las causas del fenómeno y que se exacerban cuando la tasa de crecimiento es menor. Pero el problema de fondo nunca acaba por resolverse. En el curso de las décadas se han emprendido diversas estrategias para enfrentar esta ausencia y se ha avanzado en algunos planos, pero ni siquiera se ha llegado a un consenso sobre la causa última de una tasa promedio tan baja, al grado en que, en lugar de buscar elevarla, se festina el que no haya recesión.

El primer gran problema para llegar a un diagnóstico que todo mundo comparta es lo que ocurrió en los setenta, pues ahí yace el corazón de la disputa política. En esa década, la economía creció cerca del 8% anual y ese es el recuerdo que los críticos de las reformas posteriores guardan en su memoria y por lo cual siempre proponen retornar a esa era. Ahora, con AMLO, sienten que llegó el momento de recuperar ese momento idílico.

Hay dos problemas con ese recuerdo: uno es que es falso y el otro que es irrepetible. Lo falso radica en que no se puede aislar el periodo en que efectivamente hubo un alto ritmo de crecimiento de las consecuencias que siguieron, pues la gasolina que impulsó ese crecimiento fue la combinación de una deuda externa creciente, la expectativa de ascensos permanentes en el precio del petróleo y un gasto público exacerbado. Si uno toma no sólo los setenta sino los setenta y los ochenta juntos, la fotografía acaba siendo muy distinta: en los ochenta se tuvo que pagar el exceso de los setenta en la forma de una recesión permanente y niveles extremos de inflación. Esa era es irrepetible porque fue un momento único en que se conjuntaron circunstancias excepcionales que acabaron arrojando un patético crecimiento promedio y cada vez mayor conflictividad social.

En segundo lugar, el problema no radica en la falta de crecimiento, sino en la falta de crecimiento generalizado: cuando uno se apersona en Querétaro o Aguascalientes, resulta de inmediato evidente que eso de bajo crecimiento es ridículo; lo contrario es cierto en Oaxaca o Guerrero. Entonces, el problema no es que el crecimiento sea bajo, sino que algo diferencia a los estados del norte de los del sur.

En tercer lugar, la propensión permanente a modificar las reglas del juego en un país en que el presidente (o la autoridad en general) tiene un poder desmedido, crea un entorno de desconfianza interminable. Esa fue la razón por la cual se procuró el TLC norteamericano: para crear un espacio en que las reglas fuesen permanentes y confiables y es buena parte de la razón por la cual el norte crece con celeridad.

Santiago Levy lleva años argumentando que la economía informal es la gran lacra del país porque impide que las empresas crezcan y se desarrollen y ha propuesto una serie de medidas para disminuir la carga fiscal y facilitar su formalización. El planteamiento tiene sentido, toda vez que si uno compara la recaudación fiscal de quienes se encuentran en la economía formal respecto al PIB, la carga impositiva no es muy distinta a la del mundo desarrollado: el problema claramente se encuentra en la enorme dimensión de la economía informal y los
mecanismos que la promueven.

El ejemplo de Oaxaca sugiere otra explicación (adicional) al problema del crecimiento. Luis de la Calle lo resume con toda elocuencia: “La prevalencia de la extorsión en el país se ha convertido en uno de los principales frenos al crecimiento de las micro y pequeñas empresas, muchas de las cuales se ven obligadas a no crecer y a permanecer en la informalidad, donde la extorsión tiende a ser centralizada y conocida. Esto implica que no tienen un incentivo para invertir, crecer, explorar nuevos mercados y productos, expandirse fuera de sus mercados locales y menos para contratar un número creciente de empleados… Más aún, las probabilidades de extorsión aumentan con el éxito de las pequeñas empresas”.

La realidad es que no es muy difícil dilucidar la causa del estancamiento económico, pero estamos encarrilándonos, una vez más, en la dirección equivocada. El gobierno actual está exacerbando la incertidumbre para la inversión en un momento en que el TLC está en la tablita y cree que con un gran estímulo fiscal todo va a cambiar. Sería mejor que ataque las causas de la extorsión y la informalidad porque ahí yace el corazón del problema estructural que impide el crecimiento. También ayudaría fortalecer, en lugar de destruir, a las instituciones que generan confianza, pero eso ya sería mucho pedir.

La Oficina de Estadísticas Nacionales de la Gran Bretaña informó este viernes que durante el segundo trimestre del año, El producto interno bruto cayó 0.2 por ciento tras un sólido avance del 0.5 por ciento en los últimos tres meses.

La economía del Reino Unido se contrajo por primera vez en más de seis años en el segundo trimestre, lo que representa un duro golpe al primer ministro Boris Johnson, que acaba de asumir el cargo.

Los economistas esperaban que no hubiese un cambio. En junio, la economía se estancó.

La caída abrupta se produjo después de que muchas empresas agotaran inventarios acumulados antes de la fecha límite original del 29 de marzo para abandonar la Unión Europea. Los niveles de existencias cayeron en 4 mil 400 millones de libras (5 mil 300 millones de dólares), eliminando 2.15 puntos porcentuales del PIB.

La economía también sufrió el impacto de las fábricas de automóviles que adelantaron a abril los cierres de verano por mantenimiento para evitar posibles interrupciones al suministro en la fecha límite original del brexit.

La fabricación, que disfrutó de un primer trimestre excelente, se redujo 2.3 por ciento en los siguientes tres meses, el mayor nivel desde 2009.

Las cifras del PIB son las primeras desde que Johnson se convirtió en primer ministro el mes pasado, prometiendo retirar al Reino Unido de la UE para la nueva fecha límite del 31 de octubre, con o sin un acuerdo para amortiguar el golpe.

El Banco de México (Banxico) presentó este jueves los resultados de la encuesta correspondiente a julio de 2019 sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado.

La encuesta fue recabada por Banxico entre 36 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero.

Destaca que las expectativas de inflación general para los cierres de 2019 y 2020 se mantuvieron en niveles similares a los de la encuesta de junio, al igual que las expectativas de inflación subyacente.

Sin embargo, las expectativas de crecimiento del PIB real para 2019 y 2020 se revisaron a la baja con respecto a la encuesta anterior.

Los analistas recortaron su proyección para colocarse en 0.8% para el cierre del año, desde un 1.10% reportado en junio pasado. Para 2020 también ajustaron su proyección, pasando de 1.70% a 1.50%.

De igual forma, las expectativas sobre el nivel del tipo de cambio del peso frente al dólar para los cierres de 2019 y 2020 disminuyeron en relación al mes previo.

Prevén que la monea del país vecino esté ligeramente más barato, ajustando su pronóstico anterior de 19.78 a 19.70 pesos. Para 2020, dejaron sin cambios su previsión de 20 pesos.

Los especialistas consideraron que, a nivel general, los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México se asocian con la gobernanza y las condiciones económicas internas. A nivel particular, los principales factores son, en orden de importancia: la incertidumbre política interna; la incertidumbre sobre la situación económica interna; los problemas de inseguridad pública; la política de gasto público; y la plataforma de producción petrolera.

Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentara los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, reportando un crecimiento de 0.1% en términos reales para el segundo trimestre de 2019, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) reaccionó.

En voz de su presidente nacional, Gustavo de Hoyos, indicó que si bien era buena noticia que México no haya entrado en recesión técnica, crecer anualmente al 0.4% del PIB, es insuficiente.

Señaló que el crecimiento registrado se produjo por el apalancamiento en el dinamismo de Estados Unidos.

El presidente de Coparmex le recordó al gobierno federal que México podría crecer a una tasa mucho mayor, siempre y cuando se genere confianza y se preserve la estabilidad macroeconómica.

Y es que durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que México amaneció con una buena noticia, pues «contrario a lo que pronosticaban algunos de que se iba a caer la economía e íbamos a entrar en recesión, afortunadamente la economía creció».

Enfatizó que no les funcionó su pronostico a los expertos.

Durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó que México amaneció con una buena noticia, pues el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados del crecimiento económico correspondiente al segundo trimestre del año.

«Contrario a lo que pronosticaban algunos de que se iba a caer la economía e íbamos a entrar en recesión, afortunadamente la economía creció, no les funcionó su pronostico a los expertos», dijo AMLO.

El presidente explicó que lo que se había advertido es que no iba a haber crecimiento económico, y que entonces con dos trimestres seguidos de decrecimiento, se iba a entrar en recesión técnica. «Pues resultó que no», respondió.

Indicó que el dato a conocer de que el PIB creció en el segundo trimestre del año un 0.1%, despeja el miedo y la intención de crear desconfianza.

Señaló que su gobierno nunca tuvo duda de que iba a haber un crecimiento, aunque reconoció que la insistencia de que era posible caer en recesión, llevó a crear dudas e incertidumbre.

Y aunque dijo que la economía va muy bien al igual que el país, no quiere decir que todo esté resuelto. Reconoció que hay problemas que se están enfrentando.

Sobre los señalamientos que se hicieron de que no había crecimiento porque no había gasto, AMLO dijo que lo dado a conocer por el INEGI demuestra que con austeridad y gastando bien, también se puede crecer.

Remató diciendo que su gobierno está enfocado a dirigir el gasto en beneficio de quienes más lo necesitan, pues eso es también era reactivar la economía.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó este miércoles los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral, los cuales señalan que un aumentó del 0.1% en términos reales, en el segundo trimestre de 2019.

El dato de crecimiento corresponde al periodo abril-junio de este año, frente al trimestre previo con cifras ajustadas por estacionalidad.

Detalló que por componentes, las Actividades Terciarias crecieron 0.2%, mientras que las Primarias cayeron 3.4%. Por su parte, las Actividades Secundarias no mostraron variación durante el segundo trimestre de 2019 respecto al trimestre precedente.

En su comparación anual, la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto con series desestacionalizadas tuvo un incremento real de 0.4% en el trimestre en cuestión con relación al trimestre abril-junio de 2018. Por actividades económicas, el PIB de las Actividades Primarias creció 1.7% y el de las Terciarias 1%, en tanto que el de las Secundarias descendió (-)1.6% en el mismo periodo.

Durante los primeros seis meses de 2019 el PIB oportuno registró una variación de 0.3% frente a igual semestre de 2018, con cifras desestacionalizadas.

Sin embargo, con cifras originales, la Estimación Oportuna del PIB mostró un caída de 0.7% en el segundo trimestre de 2019 con respecto a igual trimestre de 2018, con lo cual acumula un crecimiento de 0.2% a tasa anual en el primer semestre.

El INEGI precisó que las estimaciones oportunas proporcionadas dadas a conocoer podrían cambiar respecto a las cifras generadas para el PIB trimestral tradicional, las cuales se publicarán el próximo 23 de agosto de 2019.

Luis Rubio

Reforma

 

Argentina comenzó el Siglo XX con el PIB per cápita más alto de América Latina, muy similar al de Estados Unidos en aquel momento; un siglo después, la nación sudamericana se encuentra en el lugar 53. Como dice un amigo argentino, “quien diga que las cosas no se pueden poner peor, no conoce Argentina”, nación que parece haberse dedicado a minar sus posibilidades de desarrollo de una manera sistemática, década tras década. Hay muchas hipótesis sobre las causas del declive, pero una evidente ha sido la polarización que, desde el gobierno de Juan Domingo Perón, se convirtió en norma y, en buena medida, esencia de su permanente confrontación política. Me pregunto si México no corre el riesgo de caer en un círculo vicioso similar.

Perón fue un genio de la comunicación, a la que empleó como medio para incitar a la población a confrontarse, expresar sus resentimientos y procurar enemigos del pueblo. La existencia de una verdad única que explica la historia y la realidad cotidiana le permitió al caudillo sudamericano polarizar a la sociedad y construir una base de apoyo profunda y duradera. Sin embargo, la consecuencia de su estrategia fue la polarización permanente de su sociedad y, en lo económico, su empobrecimiento sistemático. Argentina tiene todo para ser una de las naciones más ricas del orbe -una sociedad europea trasplantada a una de las regiones con más recursos naturales del mundo-, pero ha tenido la desdicha de vivir en permanente conflicto. Tres cuartos de siglo desde Perón, Argentina sigue siendo una nación de altibajos constantes.

El gran riesgo de la estrategia de López Obrador radica en su potencial por convertir a México en un país permanentemente perdedor. Tengo certeza que ese no es su propósito ni su visión; al revés, su punto de partida es que México erró en el camino en las últimas décadas y que hay que corregir el rumbo para poder construir un nuevo
y mejor futuro. En esto, su visión no podría ser más distinta a la que siguió Chávez; sin embargo, su estrategia de confrontación, que es parte esencial de su visión política, entraña el riesgo de paralizar al país y revertir las cosas que sí funcionan, un esquema más parecido a la Argentina post Perón que a cualquier cosa que Chávez haya intentado.

AMLO cree en la confrontación como estrategia en una era radicalmente distinta a la de Perón. Héctor Aguilar Camín lo describe así: “No negocia, pelea, pero para negociar en sus términos. No tiene aversión sino atracción por el conflicto, pero para pactar después… Se nutre del enfrentamiento, para atraer adhesiones y pactos. Pero tiene una
voz propia, inconfundible, que crea realidades políticas… Es, por naturaleza, un político de la protesta y de la confrontación…”.

Una estrategia similar llevó a Argentina a una era de crisis que ya lleva más de medio siglo, con la enorme diferencia de que la economía de aquella nación a la mitad del Siglo XX era cerrada y no existía el entorno de globalización que hoy caracteriza al mundo. Las economías cerradas latinoamericanas de mediados del siglo pasado, dedicadas esencialmente a la substitución de importaciones, tenían características tanto económicas como políticas que les conferían enorme latitud de acción a sus gobiernos.

Para comenzar, se trataba de esquemas económicos que procuraban minimizar los intercambios comerciales con el
resto del mundo y, por lo general, rechazaban a la inversión extranjera o la limitaban a ciertos sectores. En segundo lugar, no existían comunicaciones instantáneas como las que hoy son prototípicas. Los empresarios podían producir bienes caros y malos y el consumidor no tenía alternativa alguna
para satisfacer sus necesidades. En ese contexto, los políticos podían imponer leyes y regulaciones como les venía en
gana, a sabiendas que ningún componente de la sociedad tenía opciones. El gobierno mandaba y con eso determinaba el bienestar o malestar de la población.

La realidad de hoy es exactamente la opuesta. Hoy el consumidor tiene opciones infinitas, los precios de los bienes más esenciales han disminuido en términos reales, sin inflación; las empresas tienen que competir con sus pares en
el interior del país y con los del resto del mundo; y el gobierno, si quiere lograr elevadas tasas de crecimiento, tiene que dedicarse a atraer inversión tanto del interior como del exterior. Una estrategia de confrontación en este entorno crea incertidumbre y lleva a la alienación del inversionista y, por lo tanto, a la recesión de la economía.

La característica nodal de las naciones que crecen y tienen éxito es la cohesión social y el consenso, lo que les permite atacar los males que nos aquejan, como la pobreza, el estancamiento económico y la violencia. Por donde uno le busque, lo que sobresale en naciones como Chile, Colombia, España, Taiwán o Singapur es una claridad de miras hacia el futuro. Sus políticos se desviven por proyectar una nación exitosa y buscan el apoyo decidido de la ciudadanía.

La estrategia de confrontación entraña el enorme riesgo de dejar un legado de resentimiento, polarización, desasosiego y crisis, décadas después de que concluya el presente sexenio, un escenario que ni el presidente ni mexicano alguno podrían ver con beneplácito.

Analistas privados consultados por el Banco de México (Banxico) revisaron a la baja sus proyecciones para la economía nacional para 2019 a 1.32 por ciento desde el 1.52 por ciento previsto en su reporte de abril.

En cuanto el pronóstico para 2020, los encuestados mantuvieron su previsión del Producto Interno Bruto (PIB) en 1.72 por ciento.

Mientras que para la inflación, los analistas prevén que llegue a un nivel de 3.75 por ciento al cierre de 2019, desde el 3.66 por ciento del reporte anterior. Para 2020 esperan que registra un nivel de 3.65.

En cuanto al tipo de cambio del peso frente al dólar, los expertos estiman que cierre el año en 19.92 unidades, 0.02 centavos más que lo esperado en abril. En 2020, cerrará en 20.41, según los estimados de los analistas.

Asimismo, los expertos destacaron como principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la actividad económica en México la incertidumbre política interna, problemas de inseguridad pública y la plataforma de producción petrolera.

Esta encuesta fue recabada por el Banco de México entre 39 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero entre el 23 y el 30 de mayo.

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que «no se echa para atrás» en su apuesta de que la economía nacional crecerá este año arriba del 2 por ciento.

Esto, luego de que López Obrador fue cuestionado por la contracción de 0.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) registrada en el primer trimestre de 2019 respecto al cuarto trimestre de 2018, con base en cifras ajustadas por estacionalidad, según cifras revisadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

«Vamos a esperar (porque) todavía queda tiempo (…) vamos a esperarnos. Todavía está hecha la apuesta, no me estoy echando para atrás, nos esperamos a que termine el año», dijo AMLO.

Y es que, en abril, el presidente hizo la apuesta de que la economía crecerá 2 por ciento después de que la Secretaría de Hacienda recortara el pronóstico de crecimiento para 2019 a 1.1-2.1 por ciento desde 1.5-2.5 por ciento, de acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica 2020.

La titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Irma Eréndira Sandoval, firmó este martes un Memorándum de Entendimiento con el Director de la División de Tratados de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), John Brandolino, para combatir la corrupción en nuestro país.

En el marco de la segunda reunión del Grupo de Trabajo Anticorrupción (ACGW) del G20, que comenzó hoy en la Ciudad de México, la funcionaria señaló que “con la firma de este Memorándum, el primero de esta naturaleza suscrito por México, se establece un marco de cooperación en el diseño y desarrollo de proyectos en nuestras áreas estratégicas; en la prevención de conflictos de interés y la creación de un distintivo de integridad empresarial”.

El convenio firmado contempla el relanzamiento del servicio profesional de carrera e integridad en el servicio público con enfoque de género; la eliminación del conflictos de interés en la administración pública; la ciudadanización del combate a la corrupción y la impunidad; crear sistemas de protección de alertadores internos sobre actos de corrupción; vigilancia, inspección y supervisión de los procedimientos de contrataciones públicas, y un Mecanismo nacional de aplicación a los sistemas locales anticorrupción y de la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.

Sandoval Ballesteros destacó el liderazgo del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para iniciar en nuestro país una profunda transformación de “dimensiones inéditas no vistas en México desde hace un siglo”.

La titular de la SFP subrayó que el Gobierno de México tiene como estandarte la integridad en la vida pública como ruta para construir un país con un pleno Estado de derecho, mayor desarrollo económico y justicia social.

Indicó que para el gobierno de México la corrupción no es un problema exclusivamente económico, político o cultural, sino un fenómeno estructural en el que confluyen un diferencial de poder que permite el abuso por parte de servidores públicos o élites del sector privado; la impunidad que prevalece entre quienes participan en actos de corrupción, y la falta de participación ciudadana en el monitoreo y la vigilancia de la vida pública.

La colaboradora de AMLO alertó que más de 5% del Producto Interno Bruto (PIB) Global y casi 10% del de México se pierden por la corrupción al amparo de la impunidad, por que son necesarias acciones contundentes para atacar el problema.

Estamos requetebién, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando le preguntaron sobre la cifra de crecimiento del PIB para el primer trimestre que fue en realidad de decrecimiento: -2 por ciento. El peor trimestre desde 1995, cuando Ernesto Zedillo se inauguró con el tristemente famoso error de diciembre.

Compararnos, como lo hizo AMLO, con ese año resulta por sí solo indicativo del delicado momento por el que atraviesa el país. Pero por si esto no fuera suficiente, el presidente agregó – y ha repetido casi a diario – que la prueba de que estamos requetebién es la estabilidad cambiaria.

Y es cierto. El tipo de cambio peso/dólar está estable, pero lo está por la política monetaria del Banco de México que ha decidido mantener tasas de interés elevadas a la vez que las tasas de interés en Estados Unidos, fijadas por la Reserva Federal (la FED), están bajas. Tasas bajas que en el corto plazo no hay señales de que vayan a incrementarse. Ambos factores atraen dinero para activos financieros.

Es decir, esa estabilidad de la que presume el presidente López Obrador no tiene nada que ver con ninguna de sus decisiones. En cambio, en donde sí ha tomado decisiones, el panorama está más complicado. Esto es una afirmación basada en hechos y en la realidad, no es un análisis.

Está complicado porque la economía se frenó como si le hubiesen puesto un freno de mano en terreno plano, ósea, sin necesidad de aplicarlo. Se frenó porque la cancelación del aeropuerto, el desabasto que generó la lucha contra el huachicoleo, el anuncio de la construcción de la refinería de Dos Bocas y del Tren Maya han sido recibidos por inversionistas como una señal clara de que el gobierno está desarticulado. Esto ha generado desconfianza en los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, así como en los consumidores. Y la economía ha reaccionado de manera inmediata y brutal.

Pero el presidente insiste, estamos requetebién. El tipo de cambio está mejor que en los últimos meses de la presidencia de Enrique Peña Nieto, dice AMLO. Qué bueno que tengamos estabilidad cambiaria, pero quizás el presidente no sabe o cree que los demás no sabemos que las tasas de interés tan elevadas le cuestan al país.

Primero porque sigue creciendo el tamaño de la deuda pública. Segundo porque desincentivan la inversión privada. Tercero porque la combinación de ambos factores hace que el gobierno deba destinar más recursos para pago de deuda y para inversiones que podrían hacer los privados, pero el problema es que la cobija no da para tanto.

Ahora tenemos una economía parada que tiene solo dos mecanismos para ser reactivada: mediante la atracción de inversión privada o a través de un aumento a los impuestos. En esto último AMLO ha dicho que no habrá aumento de impuestos y en las inversiones privadas sus acciones las están desincentivando. Dado que las dos opciones se antojan poco viables, nos queda pensar en los imposibles, o en un milagro.

 

Columna completa en El Universal