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El socavón que se abrió en el Paso Exprés a la altura de Cuernavaca se originó por no haber sustituido la tubería que pasaba por debajo de la vía rápida y que se atribuyó a un error de diseño, informó el grupo de expertos independientes que realizó el peritaje técnico tras el incidente.

 

De acuerdo a uno de los expertos que firmó dicho informe, Humberto Marengo, “si se hubiera cambiado ese tubo no estuviéramos hoy aquí”, pues si bien reconocieron que inicialmente fue un tema de diseño, el problema agravó ante fallas en la supervisión de la obra y en su ejecución.

 

Se detalló que lo ocurrido fue debido a que la tubería se fracturó por las obras del Paso Exprés y se formó un tapón por la presencia de ramas y basura, lo que provocó que el agua erosionara la tierra alrededor del drenaje, y a pesar de que se le inyectó concreto, este se fracturo de nuevo y cayó.

 

Los especialistas no señalaron ningún responsable, pues, argumentaron, “eso le corresponde a las autoridades federales”

 

 

Con información de Reforma / Foto: Archivo APO

Luego de haber sido objeto de diversos señalamientos tras el socavón que se produjo en el paso exprés de la carretera México-Acapulco, la constructora Aldesa emitió un comunicado de prensa en que defiende su presencia en territorio mexicano al asegurar que a lo largo de 10 años, ha ganado “importantes contratos” los cuales en su mayoría (60%) son en el sector privado.

La empresa española indicó que respecto a proceso públicos de licitación, ha obtenido poco más de 2% de los contratos de obra licitados por la administración encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, los cuales han respetado la “ley y los pliegos técnicos de la oferta, y hemos cumplido cada uno de ellos”.

Reiteró que sigue colaborando de manera “comprometida” con las autoridades competentes para atender las necesidades de los vecinos del paso exprés y quienes ante las fallas registradas han visto mermada su vida cotidiana.

 

 

Foto: Twitter

Luego de más de dos semanas de que se abriera un socavón en el paso exprés, el consorcio constructor de  la vialidad conformado por las empresas Aldesa y Epcor, indicaron esta tarde que su contrato con la SCT incluía solo la ejecución de la obra más no del diseño del proyecto.

Las constructoras afirmaron que continuarán colaborando “con todo empeño y dedicación” con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y con las autoridades competentes para afectar lo menos posible a los usuarios y vecinos de la zona, durante el periodo que se necesiten para la reparación de la vialidad.

El Consorcio sostuvo que “el alcance de nuestro contrato en el Paso Express contemplaba exclusivamente la ejecución de los trabajos especificados; no incluyendo el diseño del proyecto. En todo momento, hemos ejecutado los trabajos de acuerdo a los lineamientos y con los materiales especificados en el proyecto e instrucciones concretas recibidas, cumpliendo la normativa de ejecución y dentro de la legalidad”.

Las empresas se dijeron confiados en que “nuestra actuación y cumplimiento al contrato de obra quedarán debidamente aclarados en el marco de la investigación que actualmente se realiza”.

Foto: Archivo APO

Después de dos semanas de que se suscitará un socavón en el paso exprés de la carretera México-Acapulco, y en el que murieran dos personas al caer en su automóvil y permanecer más de 10 horas sepultados, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, reconoció posibles fallas y omisiones de funcionarios públicos y constructoras Aldesa y Epccor.

 

Esta tarde se dieron a conocer los resultados preliminares de la investigación que corrió a cargo de la SCT, y que revela fallas, anomalías y omisiones de funcionarios públicos, el funcionario indicó que “de confirmarse, confrontarán severas responsabilidades”.

 

“Reitero el profundo interés personal e institucional en que las autoridades competentes investiguen a fondo y finquen las responsabilidades correspondientes, que lleguen a las máximas consecuencias que amerita este caso”, sostuvo Ruiz Esparza sobre la muerte de Juan Mena López y su hijo.

 

Se informó sobre la construcción de un nuevo puente de 48 metros de longitud para “brincar” la zona, y que correrá Aldesa y Epccor, además de que se implementarán acciones como:

 

  • Realizar una revisión integral de centros de SCT para mejorar procesos
  • Hacer más eficiente la toma e implementación de acciones
  • Establecer un nuevo esquema de evaluación de los directores de los centros SCT y su equipo de trabajo
  • Realizar de la mano de áreas sustantivas de la dependencia, Conagua y Protección Civil, una revisión integral para dictaminar todas las carreteras federales.

 

Con información de Reforma / Foto: Archivo APO

El director general de carreteras de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Clemente Poon Hung señaló que luego de que se viera afectado el drenaje y con ello el tape de las alcantarillas, se continúan los trabajos para dar salida al cauce de agua que corre por el paso exprés.

 

Sostuvo que todos los gastos relacionados con los trabajos de reparación y mantenimiento están siendo asumidos por las empresas constructoras

 

Poon subrayó que con bombas que hidráulicas que proporcionó la Conagua se esta destapando y limpiando la tubería, en donde un tubo en especial que es el principal conector tiene una gran cantidad de basura, arena y ramas, que viene de aguas arriba donde hay varias construcciones.

 

El funcionario indicó que el cauce es una cañada que se encuentra en zona urbana, bajo la responsabilidad de las autoridades locales, por lo que en estos trabajos que se realizan, se ha instalado una tubería, que hace las veces de “camisa” en el conducto actual, que evitará que se filtre el agua que entre al tubo.

 

Añadió que se realizan trabajos de aseguramiento de los muros de contención laterales con la colocación de cables antivolteo, lo que permite reforzar la seguridad y estabilidad de las casas que están aguas abajo, mencionó.

 

 

Foto: Twitter

A fin de hacer más ágil  el tránsito en la zona afectada del Paso Exprés de Cuernavaca y luego de realizar todas las pruebas necesarias que permitan la plena seguridad de los usuarios y de los habitantes de la zona, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) dio a conocer que abrió un cuarto carril a partir de las 18:00 horas de este viernes.

 

La información fue confirmada por el director general de Carreteras de la SCT , Clemente Poon Hung, quien indicó que con esta medida, operarán dos carriles por sentido, lo que  contribuirá al paso fluido de vehículos ligeros  y autobuses para hacer frente así, al primer fin de semana del periodo vacacional.

 

Aclaró que los transportes de carga aún deben utilizar rutas alternas, pues no podrán circular por el paso exprés. 

 

El funcionario de la SCT reiteró que se trabaja en el reforzamiento y reparación de la zona afectada e indicó será en las próximas 10 semanas que se concluyan los trabajos.  Indicó que en los 14 kilómetros que consta el Paso Exprés, los usuarios pueden circular libremente y sin problemas, pues sólo hay limitaciones en el área de 50 metros, donde se ubica la falla y aún en esta área hay 3 carriles para dar mayor fluidez.   

 

Foto: SCT

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informó esta mañana que Héctor Armando Castañeda Molina fue designado como nuevo director del Centro SCT en el Estado de Morelos.

 

A través de un comunicado, la dependencia señaló que Castañeda Molina es egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM y ha desempeñado cargos como el de director general del Centro SCT Oaxaca, además de fungir como titular de las Direcciones Generales Adjuntas de Supervisión Física de Autopistas, de la Dirección General de Desarrollo Carretero; y de Construcción y Modernización, de la Dirección General de Carreteras, de la SCT.

 

Adicional la SCT indicó que a partir de hoy, será entregado un dictámen sobre el paso exprés en 15 días, mismo que correrá a cargo de cuerpo “colegiado” integrado por peritos y especialistas “del más alto nivel” en hidráulica, geotecnia y estructuras de instituciones como el Colegio de Ingenieros Civiles de México, investigadores del Instituto de Ingeniería de la UNAM y miembros del Colegio de Ingenieros Civiles de Morelos.

 

Paralelo se afirmó que”los expertos” del Colegio de Ingenieros Civiles de Morelos en coordinación con la Comisión Nacional del Agua harán la revisión técnica del comportamiento de las obras de drenaje que se localizan a lo largo de los 14 km del Paso Exprés.

 

Foto: Archivo APO

Sería muy sano que la justa indignación que se expresa por el socavón del Paso Express de Cuernavaca se dé también por el fraude que significó la Línea 12 del Metro en la Ciudad de México.

 

No es así. Y no lo es porque un amplio sector de comentaristas en los medios de comunicación tiene una agenda política y sólo protestan cuando la corrupción es atribuible al PRI o al PAN.

 

Partidizado el enojo contra la corrupción, no sirve de nada. Es manipulación política.

 

Vaya, hasta la Estela de Luz (construida por los mismos que hicieron el Paso Express) del gobierno de Felipe Calderón, tuvo una crítica más dura que la construcción fraudulenta de la Línea 12.

 

En el Paso Express de Cuernavaca murieron dos personas que fueron víctimas de una obra malhecha, y todo apunta a que se ahorraron dinero al no ejecutar trabajos que estaban en el contrato y no se hicieron. De ahí sale un fuerte tufo a corrupción y colusión.

 

Pero en la Línea 12 habrían sido decenas o centenares los muertos si el nuevo gobierno capitalino no hubiese frenado su operación, pues el diagnóstico era “descarrilamiento”.

 

¿Por qué los indignados con el socavón de Cuernavaca se quedaron callados con la estafa criminal de la Línea 12?

 

Porque tienen agenda política y nos quieren hacer creer que en la izquierda la corrupción tiene otro nombre o simplemente no existe. Queda absuelta por definición.

 

Como detalló Ana Paula Ordorica en su columna del viernes en El Universal, el Paso Express no costó los mil 45 millones de pesos presupuestados originalmente, sino que terminó costando dos mil 213 millones de pesos: el doble.

 

Además, no sirvió porque se abrió un hoyo que no se puede explicar por “lluvias atípicas” ni retórica insensible. Ya nadie se chupa el dedo. Ahí murieron dos personas humildes, decentes y trabajadoras, y debe castigarse a los responsables.

 

En el caso de la Línea 12 los trenes se iban a descarrillar porque no son compatibles con las vías. A pesar de eso los adquirieron.

 

Y esos 30 trenes se compraron en secreto, sin licitación.

 

El desgaste de las vías por el martilleo de las ruedas en las curvas cerradas y prohibidas (se hicieron 22 fuera de norma) iba a provocar el descarrilamiento del tren cargado de ciudadanos.

 

¿Dónde estuvo el enojo ante ese asalto que pudo haber matado a centenares de personas? En lugar de señalar a los responsables, hubo quejas porque Mancera cerró la Línea.

 

Los culpables de ese atraco siguen en política tan campantes, y tal vez ganen la presidencia porque los comentaristas en los medios y en las redes han sido omisos al señalar su corrupción.

 

La obra de Cuernavaca costó mil millones más de lo presupuestado.

 

Y la Línea 12 del Metro costó 12 mil millones de pesos más de lo previsto.

 

El proyecto Metro estuvo a cargo, por parte del gobierno de Ebrard, del hermano del vicepresidente de la empresa privada que construyó las vías, que no sirven para esos trenes y tienen curvas cerradas prohibidas.

 

¿Qué enjuague fue ese? Los 30 trenes que se adquirieron por adjudicación directa son para suburbanos y no para un Metro, establecieron los peritajes internacionales.

 

Además de pagar por trenes que no sirven y gastarse 12 mil millones de pesos de más en obras, hubo que invertir mil 200 millones de pesos para reparar los rieles… momentáneamente, pues hay que darle mantenimiento anual por 200 millones adicionales. Todo eso, para que no se muera la gente por una obra obscura.

 

No, no son parejos los comentaristas ante la corrupción, la ineficacia y la puesta en riesgo de la vida de la gente por obras fraudulentas.

 

La indignación no es igual porque tiene mucho de manipulación política.

Twitter: @PabloHiriart

JESÚS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ

REFORMA

 

 

 

La obra pública es un foso de muerte. No es metáfora. El piso pavimentado es una trampa. Bajo la oblea de concreto recién aplanado, se abre un abismo que puede cazarnos en cualquier momento. No pasaron tres siglos ni los cuarenta años que se ofrecieron como garantía al atajo. Llovió, y de pronto, la calle se tragó a dos hombres. Los servicios de rescate tardaron 9 horas para sacar el coche de la gruta. No murieron por la caída del vehículo sino asfixiados, enterrados vivos. Una segunda negligencia los mató. Tras caer al precipicio, el abandono. Un mal rato, dijo el ministro, sacando la chequera. Así creerá él que se resuelve todo. Así creerá él que se mide todo, así creerá él que se compra todo.

 

Desde el punto de vista de quien murió o ha sufrido las consecuencias, durante esos minutos el universo se cayó, se derrumbaron los planetas. Fue una catástrofe cósmica: galaxias desplomándose, hoyos negros devorando el espacio entero.

He regresado a las líneas que escribió José Emilio Pacheco en 1985, tras el terremoto de septiembre: “Absurda es la materia que se desploma”. La sorpresa de la caída súbita, la calle convertida de pronto en lápida. Pero la tragedia que puso fin a la vida de Juan Mena López y de Juan Mena Romero no es recordatorio del absurdo de la materia sino de los crímenes del poder. Esta tragedia tiene marca humana, sólo humana. El caos que nos estrangula es la corrupción. La corrupción asesina. Asfixia niños, envenena ciudades, engaña enfermos, sepulta paseantes. La tragedia reciente no fue una traición del subsuelo, una súbita rebelión de lo fijo. Estas dos muertes son acusación a un gobierno incapaz de garantizar una obra segura y confiable. Estas dos muertes son denuncia de una empresa criminalmente negligente. Colusión letal de gobierno y empresa.

 

Vale recordar que la obra no era un puente a Hawái. No se abrió un túnel entre océanos. La obra que el propio Presidente presumió como ejemplo de su benéfica Presidencia era la ampliación de un camino. Un acelerador. Eran menos de 15 kilómetros que se entregaron tarde y con un sobreprecio que duplicó el presupuesto original. Esa fue la obra que pavoneaba el gobierno repitiendo aquello de que lo bueno cuenta y cuenta mucho. Fue una obra que provocó, durante el largo proceso de construcción, más de 250 accidentes y ¡más de 20 muertos! Antes de que la obra fuera inaugurada por el presidente de la República se habían prendido las señales de alarma. Funcionarios de protección civil y vecinos alertaban de las visibles fallas de la obra. En un documento de la Ayudantía Municipal de Chipitlán que se difundió después de la tragedia puede advertirse el convencimiento del peligro: por el mal trabajo realizado en la obra, “el muro que se levantó está a punto de colapsarse”. No es necesario decir que nadie respondió al grito.

 

El gobierno que hace unas semanas presumía la obra como una catapulta de la competitividad sólo acierta a sacrificar a sus peones. Un funcionario menor, un delegado regional ha sido destituido. El secretario de Comunicaciones y Transportes culpabiliza a la lluvia y la basura. No ha presentado aún su renuncia. El Presidente pide que no se apresuren juicios ni condenas. No ha destituido aún al secretario de Comunicaciones. El Presidente tiene razón, por supuesto, si se refiere a las responsabilidades penales. Habrán de fincarse porque la muerte de estas dos personas no fue un acontecimiento fortuito. Pero se equivoca el Presidente y de manera grave al desentenderse del principio elemental de la responsabilidad política. El secretario de Comunicaciones y Transportes no necesita haber estado en el lugar de la desgracia dando las indicaciones explícitas que provocaron el hundimiento. Era el responsable político de la obra y debe, en consecuencia, asumir las consecuencias de su desatención. Exigir la renuncia del secretario de Comunicaciones no es pedir hoguera para las brujas. Es defender el principio elemental de la legitimidad democrática: un funcionario público es políticamente responsable de lo que ocurre en su esfera de poder. El presidente de la República debe ser el primer interesado en honrar este criterio. No hace falta esperar un segundo más para advertir las funestas consecuencias de la negligencia.

 

http://www.reforma.com/blogs/silvaherzog/

Representantes de la asociación civil Somos Más se presentaron esta mañana en las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) para interponer una denuncia de hechos en contra del secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, por la posible comisión de varios delitos durante su administración.

 

 

Emilio Serrano integrante de Somos Más, indicó que diversas obras “han costado al erario por la corrupción de Gerardo Ruiz Esparza”, y enlistó las obras en las que creen ha habido irregularidades:

 

  • La cancelación del tren rápido México-Querétaro
  • La indeminazción a OHL
  • La transición a la televisión digital terrestre
  • El caso de la autopista México-Toluca
  • El satélite centenario
  • La carretera México-Orizaba
  • Paso exprés “el famoso piso de los socavones”
  • Las trampas y simulaciones de Tecnoradio
  • La construcción del tren México-Toluca

 

Por su parte Carlos Augusto Morales, vocero de la asociación civil Somos Más, dio lectura a los diversos “hechos de corrupción” en los que “ha incurrido el funcionario mexicano” y por los que presenta la demanda ante la PGR.

 

  • abuso de autoridad
  • uso ilícito de atribuciones y facultades
  • ejercicio abusivo de funciones
  • trafico de influencias
  • cohecho
  • peculado

 

“No se trata solamente de este hecho (el Socavón), el Secretario ha venido cometiendo durante su gestión un numero importante de irregulares”, indicó Morales al ofrecer un mensaje a la prensa. “Le preguntamos al Presidente Peña Nieto ¿qué más tiene que pasar o suceder para que este señor (Ruiz Esparza) sea removido de forma inmediata?

 

Se informó que el daño ocasionado por el titular de la SCT al erario público asciende a un monto superior a los 187 mil millones de pesos con proyectos y obras que han fracasado durante su administración.

 

Con información de 24 Horas / Foto: Twitter