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El gobierno del presidente Joe Biden anunció la primera cancelación de contratos iniciados por su predecesor, Donald Trump, para la construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos con México.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dio por terminados dos contratos para la construcción de barreras en el sector de Laredo, Texas.

El mes pasado, el DHS publicó su plan para el uso de los fondos que el gobierno de Trump planificaba usar en la construcción de barreras físicas a lo largo de los 3,200 kilómetros de la frontera sur de su país.

En cumplimiento de sus promesas electorales, Trump tenía la intención de gastar unos 15,000 millones de dólares en la obra, y a fines de 2018, después de que declaró una emergencia en la frontera, transfirió a su proyecto más de 10,000 millones de dólares que el Congreso había aprobado para gastos militares.

El plan anunciado en junio por el DHS estableció las normas generales para las decisiones relacionadas con la construcción de barreras fronterizas y los contratos cuya cancelación se anunció hoy cubren casi 50 kilómetros de obras.

«La construcción no ha comenzado todavía en los dos proyectos en el sector Laredo, y no ha comenzado la adquisición de terrenos», indicó el DHS.

La agencia añadió que sigue revisando todos los otros proyectos de barreras fronterizas que se han dejado en pausa, y está en el proceso de determinar cuáles puedan ser necesarios para atender necesidades de la vida, la seguridad y el medioambiente.

«El gobierno sigue pidiendo al Congreso que cancele los fondos restantes para el muro y que, en cambio, otorgue fondos para medidas de protección fronteriza más inteligentes», puntualizó.

La Casa Blanca se dijo este jueves «alarmada» por el caso de dos niñas inmigrantes a las que traficantes dejaron caer desde lo alto del muro fronterizo en el estado de Nuevo México.

El gobierno estadounidense pidió que los indocumentados eviten ponerse en manos de los coyotes que «abusan» de ellos.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz de La Casa Blanca, Jen Psaki, se refirió al vídeo publicado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en el que se deja ver como un hombre deja caer a dos niñas de origen ecuatoriano, de 3 y 5 años respectivamente, desde lo alto del muro fronterizo, que mide 4.2 metros.

«Cualquiera de nosotros que ha visto el vídeo está increíblemente alarmado por estas cosas que hacen los traficantes de personas», afirmó Psaki.

Según la cancillería ecuatoriana, las niñas «se encuentran fuera de peligro y recibiendo la atención necesaria», después de haber sido encontradas y atendidas por agentes fronterizos estadounidenses.

La portavoz de La Casa Blanca dio las gracias a los agentes fronterizos que «salvaron a estas niñas» y usó el caso para reforzar el mensaje que el gobierno del presidente Joe Biden ha estado enviando desde hace semanas a quienes buscan ingresar de forma ilegal a los Estados Unidos.

«Queremos enviar un mensaje claro a la región de que este no es el momento de venir, no deben enviar a sus hijos a este viaje tan traicionero, con traficantes que abusan de las vulnerabilidades de estas comunidades», agregó Psaki.

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Alejandro Mayorkas, lamentó también «la forma inhumana en la que los traficantes abusan de los niños mientras se benefician de la desesperación de sus padres», y la describió como «criminal y moralmente condenable».

Señaló que solo en este mes, una niña pequeña murió ahogada, un bebé de seis meses fue lanzado al río, y las dos niñas fueron arrojadas desde lo alto del muro y abandonadas en el desierto.

«No cabe duda de que los niños son excepcionalmente vulnerables cuando se les pone en manos de traficantes. Existe un grave riesgo de que sean explotados y dañados. Aplaudo a nuestros heroicos agentes de la Patrulla Fronteriza que han salvado vidas esta semana y todas las semanas, mientras ponen sus propias vidas en riesgo por el bien del país ”, dijo Mayorkas.

Autoridades indicaron que tras ser recatadas y atendidas, las niñas migrantes ya han sido dadas de alta en el hospital y ahora se encuentran bajo custodia de la Patrulla Fronteriza esperando ser entregadas al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), que tratará de entregarlas a posibles familiares en Estados Unidos, mientras se tramitan sus solicitudes de asilo.

Recordemos que en las últimas semanas se ha incrementado drásticamente el cruce de menores no acompañados en la frontera entre Estados Unidos y México, lo que ha saturado los centros de la Patrulla Fronteriza y generado críticas al Gobierno de Biden. Actualmente hay cerca de 18,000 menores no acompañados bajo custodia de la CBP.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró esta mañana que su gobierno resistió a las «provocaciones» y no «cayó en la trampa de la violencia» durante la marcha de ayer, en el Día Internacional de la Mujer, que dejó 81 personas heridas en la Ciudad de México.

«Aprovecho para decir que afortunadamente se pudo evadir el acoso, que no se cayó en la trampa de la violencia el día de ayer y que se resistió frente a la provocación», afirmó el mandatario en su conferencia de prensa matutina.

Las declaraciones de López Obrador ocurren un día después de la marcha en Ciudad de México del Día de la Mujer, que convocó a cerca de 20m000 personas, y en la que la policía arrojó gas de extintores sobre las mujeres que intentaban derribar la valla que el gobierno colocó días antes y que bautizó como un «muro de la paz».

«Celebro que haya ayudado el muro porque fue evidente que querían vandalizar el Palacio Nacional. Si no se pone el muro, se hubiese puesto en riesgo a mucha gente», añadió el mandatario.

Pese a las escenas de encapsulamiento que se registraron ayer, y de las detenciones de fotoperiodistas, el presidente insistió en que su gobierno no hay represión.

«Esto yo creo que muestra con claridad que somos distintos, que no somos represores, que se garantizan las libertades, se evita la confrontación, se evita la violencia y vamos a seguir adelante con el proceso de transformación del país», afirmó.

El mandatario denunció que hubo manifestantes con sopletes y martillos, además de que evidenció que mujeres policías fueron quemadas.

AMLO agradeció a los encargados de la seguridad de la Ciudad, de manera especial a las mujeres policías que resistieron «estoicamente agresiones» y que no cayeron en la provocación.

López Obrador aseguró que de no haberse colocado la valla frente a Palacio Nacional, las manifestantes hubieran quemado la puerta central, e ingresado al inmueble.

El presidente también se lanzó contra medios de comunicación internacionales, a quienes acusó de no ser objetivos y atacar a su gobierno en la cobertura que se dio a las movilizaciones de ayer.

“Ahora me extrañó que los medios de comunicación, que fue tan evidente en la provocación no salieron a defender a quienes se manifestaron con violencia, como sucede en otros casos, no salieron a lanzarse en contra del gobierno, los medios nacionales, los internacionales sí: “The New York Times”, “El País”, “The Guardian”, los corresponsales porque también son representantes de las empresas que participaron en el saqueo de México en el periodo neoliberal y esos también están muy molestos porque ya no se permite robar, ya no se permite saquear”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) celebró esta mañana la decisión de su homólogo estadounidense, Joe Biden, de detener la construcción del muro en la frontera entre ambos países.

Ayer, La Casa Blanca publicó una carta de Biden a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en la que notificaba al Congreso el fin de la «emergencia nacional» que su antecesor, Donald Trump, declaró a fin de usar dinero del Pentágono para levantar un muro en la frontera con México.

Y aunque dejó claro su rechazo a la construcción del muro, AMLO dijo que dicha acción no solo fue del gobierno de Trump, sino que incluso se había dado en gobiernos demócratas.

«Estamos muy de acuerdo en que se cancele la construcción del muro. Es un tema que celebramos porque el muro se ha venido construyendo desde hace algún tiempo (…) han construido sus tramos de muro tanto los presidentes demócratas como los presidentes republicanos», dijo López Obrador. «Es un hecho histórico», agregó en la mañanera.

Adicional, recordó el compromiso que el demócrata hiciera sobre regularizar la situación de los migrantes, de aquellos que  viven y trabajan en Estados Unidos desde hace algún tiempo.

Otros de los compromisos de EUA que recordó, es que ya no se va a mantener a migrantes esperando su autorización de asilo en nuestro país como sucedía hasta ahora, sino que van a tenerlos en territorio estadounidense esperando a que les resuelva su trámite; en ese sentido recordó que actualmente México tiene al rededor de 6 mil migrantes esperando.

Sobre el tema, pidió que no se piense que están abiertas las puertas de la frontera norte de nuestro país, pues enfatizó que no se están autorizando ingresos. «La política es de apoyar a los migrantes, pero en los hechos todavía no hay nada concreto y siendo honestos pues va llevar tiempo la aplicación de la nueva política migratoria».

Y es que se informó que el gobierno de Joe Biden ha decidido que los solicitantes de asilo que esperan en México sus audiencias ante tribunales de inmigración, puedan ingresar a Estados Unidos mientras sus casos se resuelven.

Según lo informado, los primeros de los 25 mil solicitantes de asilo que se estima permanecen en nuestro país con casos abiertos podrán pasar a Estados Unidos el próximo 19 de febrero. Se hará mediante dos pasos fronterizos, que procesarán, cada uno, a hasta 300 personas al día, y por un tercero en el que se prevé sea menor el número de casos que se procesen al día.

AMLO resumió lo que espera cumpla el gobierno de Estados Unidos: que se apoyen a los pueblos de los países centroamericanos para que nadie se ve obligado a migrar, y que ésta sea optativa y no forzada. Recalcó que México ya está haciendo lo que le corresponde.

Indicó que si los recursos del llamado Plan Mérida los quieren destinar a programas para el desarrollo, son bienvenidos, pero dicho plan no debe continuar como hasta ahora limitándose a enviar instrumentos bélicos.

El segundo compromiso que espera se concrete, dijo AMO, es que se vaya resolviendo en Estados Unidos un canal de recepción de migrantes de forma legal, pues recordó que el país vecino necesita la fuerza de trabajo de los migrantes.

«No nos desesperemos, hay que dar tiempo. Está llegando el nuevo gobierno, entonces vamos a esperar», remató López Obrador.

El presidente estadounidense Joe Biden puso fin de manera oficial a la «emergencia nacional» que su antecesor, Donald Trump declaró a fin de usar dinero del Pentágono para construir el muro a lo largo de la frontera con nuestro país.

La Casa Blanca publicó este jueves una carta de Biden a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, en la que notificaba al Congreso que había rescindido la proclama de febrero de 2019 hecha por sel republicano.

Se trató de una formalidad, dado que Biden ordenó detener la construcción del muro fronterizo poco después de haber asumido la presidencia.

En su carta, el presidente dijo que la declaración de emergencia nacional hecha por Trump había sido «injustificada» y que él había dado la instrucción de que «ni un dólar más de los contribuyentes estadounidenses sea destinado a construir un muro fronterizo».

También ordenó una revisión de todo el dinero gastado en el proyecto hasta la fecha.

Y es que aunque Estados Unidos ha estado construyendo muros fronterizos por décadas tanto en gobiernos demócratas como republicanos, Trump hizo del muro un tema central de su primera campaña presidencial, y prometió construir uno que abarcara la frontera entera. Además aseguró que México pagaría por él.

Trump se hizo de cerca de 6,000 millones de dólares de fondos militares bajo la emergencia nacional que él mismo declaró después que el Congreso se negó a aprobar el monto que deseaba para el muro, llevando al paro de actividades del gobierno más largo en la historia del país.

Adicional, el presidente Joe Biden informó este jueves que su gobierno cerró acuerdos para adquirir 200 millones de dosis adicionales de vacunas contra el Covid-19.

«Justo esta tarde, firmamos contratos finales para 100 millones más de dosis del laboratorio Moderna y 100 millones más de vacunas de Pfizer», dijo tras recorrer la sede de los Institutos Nacionales de Salud cerca de Washington.

El presidente estadounidense, Joe Biden, firmó este miércoles decretos para proteger el programa DACA contra la deportación de los «soñadores», para detener la construcción del muro con México y para anular el veto migratorio que impide la entrada en Estados Unidos a los ciudadanos de 11 países.

En su primer acto en el Despacho Oval, Biden firmó 17 decretos y proclamaciones destinadas a deshacer muchas de las medidas que tomó su predecesor, Donald Trump, varias de ellas relacionadas con la inmigración.

Una de ellas pide a los Departamentos de Justicia y Seguridad Nacional tomar «todas las medidas necesarias» para salvaguardar el programa DACA, instaurado en 2012 y que protege de la deportación a casi 650,000 indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como «soñadores», la mayoría de ellos de origen mexicano.

Recordemos que Trump ordenó acabar con ese programa en 2017, pero los tribunales le impidieron hacerlo, aunque todavía hay un litigio activo sobre el tema ante un tribunal federal en Texas, estado que junto a otros ocho territorios del país han pedido declarar inconstitucional el programa.

Biden también pidió que el Congreso actúe para proteger a los «soñadores», y su nueva propuesta de reforma migratoria pide otorgarles directamente la residencia permanente a ellos y a los beneficiarios del Estatuto de Protección Temporal (TPS).

Aún no se sabe si el proyecto de ley será aprobado por el Congreso, donde se cree que encontrará una fuerte oposición por parte de los republicanos. Otros intentos similares más recientes fracasaron: en 2007 bajo el presidente republicano George W. Bush y en 2013 bajo la administración demócrata de Barack Obama.

En un segundo decreto, Biden ordenó acabar con la emergencia nacional decretada por su predecesor, Donald Trump, para desviar fondos hacia la construcción del muro en la frontera con México. Eso permitirá al nuevo mandatario cumplir su promesa de frenar el proyecto estrella de Trump en la frontera, aunque Biden no planea derribar la parte de barrera ya construida, que se extiende a lo largo de 727 kilómetros de la zona limítrofe.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dijo este mes que tiene fondos para completar otros 480 kilómetros de muro y que planeaba adjudicar contratos para hacerlo antes de que Biden llegara al poder. Eso promete complicar los esfuerzos del presidente electo para frenar el proyecto, y es posible que solo pueda hacerlo una vez que se agoten los fondos ya comprometidos para ello.

Un tercer decreto anuló el veto migratorio que impuso Trump hace cuatro años a los viajeros procedentes de 11 países de mayoría musulmana, conocido popularmente como el «veto a los musulmanes».

Ese veto obstaculizaba hasta ahora la entrada a Estados Unidos de los nacionales de 11 países con una significativa población musulmana (Eritrea, Irán, Kirguistán, Libia, Birmania, Nigeria, Somalia, Sudán, Siria, Tanzania y Yemen), e incluye restricciones para algunos funcionarios de Venezuela y Corea del Norte.

Biden también instruyó al Departamento de Estado a reanudar las solicitudes de visado para esos países, según su equipo.

Además, Biden ordenó volver a contar a los inmigrantes indocumentados en el censo de población que se lleva a cabo cada diez años, y revisar los mecanismos de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) a la hora de arrestar a indocumentados, que se recrudecieron durante el mandato de Trump.

El demócrata también firmó una orden para que su país vuelva a estar comprometido con el Acuerdo de París sobre el clima y un documento para anular la decisión de dejar la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Vamos a combatir el cambio climático de una forma que no habíamos intentado hasta ahora», dijo Biden a los periodistas en el Despacho Oval de La Casa Blanca.

Otra de las medidas es hacer obligatorio, durante 100 días, el uso de mascarillas en las instalaciones federales, los transportes interestatales y para los funcionarios del gobierno central, con el fin de evitar la propagación del virus que causa la Covid-19.

En total fueron 17, que incluye: AMPLIACIÓN DE LA MORATORIA DE ALQUILERES E HIPOTECAS; EXTENSIÓN DE LA PAUSA AL PAGO DE DEUDAS ESTUDIANTILES; CANCELACIÓN DEL OLEODUCTO KEYSTONE XL; ALIVIO A LIBERIANOS. CREACIÓN DE UN COORDINADOR CONTRA COVID-19; FIN DE LA COMISIÓN 1776; PROTECCIÓN LABORAL LGTBQ; COMPROMISO ÉTICO; CONGELAR MEDIDAS DE ÚLTIMA HORA DE TRUMP.

Se informó que la primera llamada de Joe Biden, ya como presidente de los Estados Unidos, será  al primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

«Su primera llamada de un líder extranjero será el viernes con el primer ministro Trudeau», dijo la portavoz de La Casa Blanca, Jen Psaki, quien indicó que discutirían la «importante relación» entre los países, y la decisión de la administración Biden de detener la construcción del oleoducto Keystone.

Sobre las órdenes que tienen un repercusión para México, el canciller Marcelo Ebrard ocupó sus redes sociales para indicar que nuestro país ‘saludaba’ el fin de la construcción del muro, la iniciativa migratoria en favor de DACA y un camino hacia la doble ciudadanía.

«Como escribió el presidente @lopez_obrador hace unos años al ahora presidente @JoeBiden los puentes abren paso a la cooperación y al entendimiento», dijo el titular de la SRE.

Roberto Velasco, Director General para América del Norte de la cancillería, afirmó que las órdenes ejecutivas eran buenas noticias para la comunidad de México en Estados Unidos. «Celebramos estos avances y estaremos listos para poner nuestro granito de arena y apoyar a las y los jóvenes soñadores vía nuestros consulados».

 

Foto: Twitter @ZekeJMiller

Una colección de ‘Sube y Baja’, que han permitido a niños en ambos lados del muro fronterizo que divide México y Estados Unidos jugar juntos, y que se instaló como un acto de protesta a las políticas del presidente Donald Trump, ganó este martes un premio del Museo del Diseño de Londres.

Los tres ‘Sube y Baja’ color rosa salvaje fueron instalados a través de las columnas metálicas del muro: un extremo se situaba en el suburbio Sunland Park de El Paso, Texas, y el otro en Ciudad Juárez, México. La obra permaneció instalada menos de una hora el 28 de julio de 2019 en la frontera.

El Museo del Diseño de Londres declaró al proyecto ganador de la competencia Diseños Beazley del Año 2020, entre 74 proyectos de diseñadores del todo el mundo.

El Muro ‘Sube y Baja’ fue diseñado por los arquitectos californianos Ronald Rael y Virginia San Fratello con ayuda del Colectivo Chopeke de Ciudad Juárez.

«Alentó nuevas formas de relación humana y tocó un acorde que sigue resonando mucho más allá de El Paso en Estados Unidos y Juárez en México», dijo el director del museo, Tim Marlow, al anunciar el premio. «Sigue siendo un recordatorio original y conmovedor de cómo los seres humanos pueden trascender las fuerzas que tratan de dividirnos».

Ronald Rael, uno de los creadores de la instalación, afirmó que la obra tenía como fin mostrar como «lo que hace uno en un lado, tiene un impacto en el otro», esto en referencia a ambos lados de la frontera. , «Eso es lo que es un sube y baja, exactamente eso».

Los ‘Sube y Baja’ fueron instalados en medio del encendido debate provocado por el plan del presidente Donald Trump de construir un muro a lo largo de la frontera de casi 3,200 kilómetros.

«Pensamos que sería oportuno mostrarle al mundo una realidad muy importante de la frontera, de que la frontera no es un lugar desolado donde no vive nadie», expresó Rael, profesor de arquitectura de la Universidad de California, Berkeley, a una publicación universitaria en 2019.

Foto: Twitter

El presidente Donald Trump viajará este martes a Texas, en lo que será su primera salida desde el violento asalto al Capitolio, haciendo patente su intención de permanecer en La Casa Blanca hasta el final de su mandato, pese a la presión de los demócratas del Congreso que exigen su salida inmediata.

En plena tormenta a pocos días del fin de su gobierno, Trump se reunió ayer por la tarde con su vicepresidente, Mike Pence, quien ha decidido hacer frente común con él ante los demócratas, rechazando los pedidos para apartarle del poder invocando la 25ª Enmienda de la Constitución.

La salida del presidente estadounidense hacia Alamo, en el sur de Texas, fue alrededor de las 10:00 hora local. La Casa Blanca ha sido especialmente discreta sobre el programa de la jornada en este Estado fronterizo con México.

Según lo difundido por el gobierno, el objetivo del viaje, es «marcar la finalización de más de 400 millas (640 km) de muro fronterizo, promesa realizada, promesa cumplida, y poner en valor los esfuerzos de su gobierno para reformar un sistema de inmigración disfuncional».

Los resultados, sin embargo, están muy lejos del «gran, magnífico» muro prometido por Trump en la campaña de 2016. Del total, solo una veintena de kilómetros han sido construidos en zonas en las que no existía ninguna barrera física antes. El resto corresponde a mejoras o refuerzos de barreras existentes. Además, nuestro país nunca ha pagado por el muro, como había prometido el magnate inmobiliario.

Mientras, en Washington, Trump podría convertirse en el primer presidente estadounidense que es sometido a dos juicios políticos en el Congreso, o «impeachment». La Cámara de Representantes examinará mañana el acto de acusación y debería votarlo el mismo día.

Apoyado por un gran número de demócratas, y posiblemente de algunos republicanos, el texto debería ser adoptado fácilmente. Esta votación marcará la apertura formal del segundo proceso de destitución contra el presidente de Estados Unidos.

Mientras no lo saquen del poder, la «complicidad» de los republicanos con Trump pone «en peligro a Estados Unidos», afirmó la poderosa presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, quien acusó al mandatario de haber «incitado a una insurrección mortal».

Ayer, Pence y Trump se reunieron en el Despacho Oval, con lo que el vicepresidente ya dio a entender que no optaría por pedir la salida del mandatario a través de la enmienda 25.

Biden prestará juramento bajo un gran dispositivo de seguridad el 20 de enero, justo en las escaleras del Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos.

Criticado por su demora en enviar a la Guarda Nacional el miércoles pasado, el Pentágono autorizó esta vez el despliegue de 15,000 soldados para la ceremonia de investidura. «No tengo miedo», pese a los riesgos de nuevas manifestaciones pro-Trump, aseguró el demócrata la tarde ayer.

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió este lunes examinar la legalidad de dos temas emblemáticos de la política migratoria del presidente Donald Trump: la financiación de un muro fronterizo en el sur del país, y el programa «Quédate en México» para solicitantes de asilo.

El máximo tribunal estadounidense acordó que revisará ambos asuntos después de las elecciones del 3 de noviembre.

Los altos jueces estudiarán si es legal el uso de fondos asignados al Pentágono por parte del gobierno republicano para financiar el levantamiento de la barrera en la frontera con México, una de las principales promesas de campaña de Trump en 2016.

Trump declaró una «emergencia nacional» en febrero de 2019 para recurrir al presupuesto militar después de que la oposición demócrata en el Congreso se negara a autorizar los montos necesarios para construir el muro.

A principios de ese año, el choque provocó el cierre parcial de la administración federal por 35 días, una duración récord.

Ahora, la Corte Suprema revisará la apelación del gobierno de Trump de un fallo de junio del Tribunal de apelaciones del Noveno Circuito en California, que consideró ilegal eludir el Congreso y transferir 2,500 millones de dólares asignados al Pentágono para levantar el muro.

La construcción continuó, sin embargo, porque en julio de 2019 la Corte Suprema había permitido que avanzara mientras se resolvía el litigio.

La Corte Suprema también accedió el lunes a examinar el programa conocido como «Quédate en México», por el cual el gobierno de Trump dispuso que los solicitantes de asilo llegados a la frontera sur del país debían esperar en nuestro país la resolución de sus casos.

Esta política, formalmente denominada Protocolos de Protección al Migrante (MPP), fue anunciada en diciembre de 2018 e implementada un mes después. Desde entonces, al menos unos 60,000 migrantes, la mayoría provenientes de Centroamérica y otros países latinoamericanos, fueron devueltos a México.

Los jueces de la Corte Suprema acordaron ahora revisar una decisión del mismo Tribunal de apelaciones del Noveno Circuito de California, que en febrero ratificó el fallo de un juez federal de suspender los MPP por considerarlos inconsistentes con la legislación estadounidense y con tratados internacionales.

La implementación del programa «Quédate en México» continuó sin embargo porque la Corte Suprema suspendió esa orden en espera de un examen de fondo de los argumentos.

La Corte Suprema escuchará los argumentos de ambos casos en 2021, con vistas a una decisión antes de finales de junio.

Sin embargo, el resultado de la elección presidencial podría cambiar las reglas del juego: si el demócrata Joe Biden es elegido, podría revisar las políticas de su predecesor y anular los procedimientos judiciales.

Trump ha hecho de la lucha contra la inmigración ilegal una de las marcas distintivas de su presidencia, pero casi todas sus medidas han sido impugnadas en los tribunales.

Steve Bannon, a quien se le atribuye la victoria electoral del presidente Donald Trump en 2016, ha sido acusado de cometer fraude en la recaudación de fondos para una campaña destinada a ayudar al republicano a construir su muro en la frontera de Estados Unidos y México, informó este jueves el Departamento de Justicia.

Como principal asesor de la campaña presidencial de Trump que luego se desempeñó como estratega jefe de La Casa Blanca, Bannon colaboró en articular el populismo de derecha y la feroz oposición a la inmigración que han ayudado a definir los tres años y medio de Trump en el cargo.

Bannon dejó La Casa Blanca en agosto del 2017.

El exasesor fue una de las varias personas denunciadas por fraude electrónico en una acusación de los fiscales federales en Manhattan por supuestamente defraudar a cientos de miles de donantes a través de una campaña de financiación colectiva de 25 millones de dólares llamada «We Build the Wall».

Los fiscales dijeron que Bannon recibió más de 1 millón de dólares de ese dinero a través de una organización sin fines de lucro.

El esfuerzo de Trump para construir un muro a lo largo de la frontera con México, una promesa clave de su campaña de 2016, ha tenido problemas en medio de desafíos judiciales, obstáculos logísticos y oposición de los demócratas en el Congreso.

Mientras tanto, más de 330,000 simpatizantes han donado a recaudadores de fondos privados y especuladores que han prometido construir el muro por su cuenta, según una investigación de Reuters. Dichos esfuerzos han tenido un éxito limitado.

La acusación se produce mientras Trump aparece en las encuestas de opinión detrás de su contendiente demócrata Joe Biden, de cara a las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

El presidente Donald Trump se mostró «triste» por la detención de su excolaborador, y se desmarcó de la campaña privada para construir el muro en la frontera con México con la que Bannon aparentemente defraudó cientos de miles de dólares.

«Me siento muy mal (…) muy triste», aseguró Trump al ser preguntado por la detención y enjuiciamiento de su exasesor en una breve comparecencia en el Despacho Oval de La Casa Blanca, antes de reunirse con el primer ministro de Irak, Mustafa al Kazemi.

El gobernante aseguró que no ha estado en contacto con Bannon «desde hace mucho tiempo» y dijo que él «no sabe nada» del proyecto por el que han sido acusados su exasesor y otras tres personas.

También, sobre la iniciativa objeto del proceso judicial, a través de la cual los acusados supuestamente defraudaron cientos de miles de dólares de donantes, aprovechándose de su interés por financiar el muro fronterizo, el gobernante dijo que no le gustaba.

«No me gusta ese proyecto. Pensé que se estaba haciendo como un alarde», agregó el presidente, que aseguró que siempre le pareció «inapropiado» sufragar la construcción del muro fronterizo, que prometió a sus electores, con fondos de donaciones privadas.

Por su lado, la portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, aseguró que «como todo el mundo sabe, el presidente Trump no está involucrado en este proyecto y creía que solo se estaba haciendo como un alarde y quizás recaudar fondos».

«El presidente Trump no ha estado involucrado con Steve Bannon desde la campaña y la primera parte de la Administración, y no conoce a las personas involucradas en este proyecto», dijo.

El presidente Donald Trump aseguró este martes que México pagará por el muro fronteizo mediante un «peaje» a los vehículos que cruzan la frontera común o un «impuesto» a las remesas que envían los mexicanos a sus familiares desde Estados Unidos.

Desde Yuma en Arizona, Trump insistió en que cumplirá su promesa de campaña de que México pagaría por la barrera que él quiere levantar en la frontera común.

«Sí, van a pagar por él. Van a pagar por él en la frontera, con los vehículos que entren, vamos a imponer un peaje», dijo Trump al ser preguntado por una periodista si aún planeaba hacer que México pague por el muro.

Aunque no quiso detallar a cuánto ascendería ese peaje, Trump afirmó que sería una cantidad «muy pequeña», porque en condiciones normales hay «millones de autos y camiones» que cruzan cada día la frontera común, ahora cerrada al tráfico no esencial debido a la pandemia de COVID-19.

«No importa si pagan ahora o en el próximo par de meses. México pagará. Tenemos una relación muy buena con México, y México pagará por el muro», aseguró Trump cuando los periodistas le recordaron que durante la pandemia hay poco tráfico para aplicar ese tipo de peaje.

Trump aseguró que «quizá» el pago del muro se logrará mediante una «combinación» de ese peaje y un «impuesto al dinero que se envía de vuelta a México», en referencia a las remesas que mandan a sus familiares los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos.

Durante el mitin, en un hangar del aeropuerto de Yuma, se reunieron cientos de personas sin mantener la distancia social y con algunos de los asistentes sin cubrebocas.

«No podrán remontarlo. Podrían escalar el monte Everest, pero les va a costar mucho superar» la barrera fronteriza, insistió Trump.

El republicano visitó Yuma dentro de una gira por cuatro estados clave en las elecciones de noviembre, programada para hacer frente a su virtual rival en esos comicios, el exvicepresidente Joe Biden, con motivo de la convención demócrata que se celebra esta semana.

Las últimas encuestas otorgan una ventaja de cerca de 8 puntos porcentuales a Biden a nivel nacional, aunque en Arizona se reducen a 3.5. Recordemos que Trump ganó en el estado frente a Hillary Clinton en las elecciones de hace cuatro años.

En su intervención de cerca de una hora de duración, Trump reconoció por primera vez que en las elecciones del 3 de noviembre los resultados podrían ser muy ajustados.

«Necesitamos cada voto porque probablemente esto va a estar muy cerrado (…) el 3 de noviembre va a ser uno de los días más grandes de nuestras vidas y en muchos casos el más importante», aseguró.

En el evento de campaña, que llevaba por título: Los fracasos de Biden en inmigración y seguridad fronteriza, el magnate acusó que Joe Biden es una marioneta de la izquierda radical, que no quiere fronteras, y le gustan las ciudades santuario.

Donald Trump volvió a reiterar su afecto por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), a quien agradeció por cuidar la frontera sur de su país con más de 27 mil elementos de la Guardia Nacional.

«México, por varias razones, tiene 27,000 soldados en nuestra frontera sur para mantener a la gente (inmigrantes) fuera de nuestro país, y lo aprecio», dijo Trump en un mensaje a medios desde La Casa Blanca.

Trump indicó que la reunión que tuvo con AMLO la semana pasada fue muy buena, y reiteró que López Obrador es una gran persona, por lo que se ha convertido en un gran amigo suyo.

Tal como lo expresara AMLO en su discurso, Trump coincidió en que mucha gente pensó que no podrían ser amigos, pues son personas opuestas en términos de sus puntos de vista e incluso en términos de temperamento.

Sin embargo, afirmó que «es un gran tipo (AMLO), y es un amigo mío, y han sido geniales. México ha sido excelente. Veintisiete mil soldados en nuestra frontera: soldados mexicanos». reiteró Trump.

Fue en el momento de hablar de la situación de la frontera, donde el republicano retomó el tema del muro fronterizo, recordando que fue «muy oportuno», pues impidió que la gente entrara a su país proveniente de áreas muy infectadas de Covid-19 en México.

Apenas la tarde de ayer, la cancillería informó que a petición de México se prolongará el cierre de la frontera terrestre con Estados Unidos hasta el próximo 21 de agosto.

Los gobiernos de México y Estados Unidos evalúan extender, al menos hasta agosto, el cierre de la frontera terrestre común debido a la pandemia de Covid-19, informó el canciller Marcelo Ebrard.

«Nuestra perspectiva y la de la Secretaría de Salud es que no sería prudente ahorita hacer una apertura. (…) Estamos buscando prolongar la restricción a viajes no esenciales del 21 de julio hasta el mes de agosto», subrayó el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)-

El canciller explicó que los estados del sur de Estados Unidos, entre los que mencionó California, Nuevo México, Arizona y Texas, están en incremento los casos de coronavirus, y abrir sin limitaciones la frontera común podría provocar «rebrotes».

Indicó que se está evaluando la extensión del cierre de la frontera común en comunicación con los Gobiernos locales, muy dependientes del intercambio comercial con el país vecino. Ebrard dijo que este «enfoque» de mantener cerrada la frontera se «comparte» con Estados Unidos.

El canciller también resaltó la cooperación con Estados Unidos para una futura vacuna contra la COVID-19.

Sobre temas fronterizos, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) agradeció que no se tratara el polémico tema del muro fronterizo en la reunión que sostuvo con Donald Trump.

«Es un tema que no se trató porque procuramos que el encuentro se diera a partir de las coincidencias, (…) que se buscara resolver las diferencias, que son propias de dos países vecinos, mediante el diálogo», indicó.

Aseguró que el muro fronterizo es un tema que su Gobierno no quería tratar en esta visita a Washington.

Aunque López Obrador sí aceptó que platicaron al respecto durante la cena del miércoles por la noche con empresarios «pero no con propósitos de imponer nada, de otro tipo», aseveró.

Según reporta la prensa estadounidense, Trump bromeó en la cena asegurando que «fui tan disciplinado en la visita que ni siquiera hablé del muro», lo que provocó las risas de los presentes.

Reconoció que le dio gusto «el reconocimiento» que Trump hizo en su discurso a lo que aportan los mexicanos al país vecino. «Esto fue muy satisfactorio porque se reconoce la importancia de la comunidad mexicana en Estados Unidos», manifestó.

El presidente Donald Trump visitó este martes la frontera con México para supervisar los trabajos de construcción de los más de 320 kilómetros de muro, una de sus principales promesas de campaña en 2016 y que ahora retoma de cara a la elección de noviembre próximo.

Trump le atribuyó al muro no sólo haber frenado la inmigración ilegal, sino también al coronavirus, diciendo «frenó el COVID, lo frenó todo».

Al visitar la frontera, Trump aseguró que la «frontera nunca ha estado más segura». El magnate se reunió con el gobernador republicano Doug Ducey y funcionarios de la Patrulla Fronteriza.

El tema del coronavirus ha ensombrecido la visita del mandatario al estado, pues ante los actos que tiene, la alcaldesa de Phoenix declaró que no creía que fuera buena idea que tantas personas se congregaran en los eventos del republicano, y exhortó al mandatario a usar mascarilla.

Sin embargo, Trump se ha negado a usar la mascarilla en público, convirtiendo el tema en un asunto cultural entre republicanos y demócratas.

En el marco de su viaje, Trump confirmó que planea recibir «pronto» en La Casa Blanca al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que sería el primer encuentro bilateral entre ambos mandatarios.

«Quiero darle las gracias al presidente de México. Creo que vendrá a Washington bastante pronto, a La Casa Blanca», dijo Trump, sin dar más detalles.

Recordemos que López Obrador reveló que le había planteado a Trump la posibilidad de una reunión bilateral en junio o julio, pero hasta ahora el mandatario estadounidense no había corroborado que hubiera planes de celebrar ese encuentro.

López Obrador, que no se ha reunido con Trump desde que llegó al poder en diciembre de 2018, planteó inicialmente la cita como una «celebración» por la entrada en vigor del T-MEC.

Sin embargo, la semana pasada López Obrador dijo que, aunque no quería descartarlo del todo, creía que no iba a «ser posible» reunirse con Trump.

Por su parte el canciller Marcelo Ebrard afirmó este martes que su intención seguía siendo la de «simbolizar» de alguna forma la entrada en vigor del T-MEC junto con EUA y Canadá, pero dijo que por ahora no había «nada establecido» en cuanto a una posible reunión con Trump.

Desde que los millonarios venezolanos comenzaron a abandonar su país ante el desastre del régimen de Hugo Chávez, se ha dicho en tono de broma que los alcaldes de Miami deberían poner una estatua del líder bolivariano en Ocean Drive o en Key Biscayne para agradecerle la cantidad de dinero que ha llegado a esa ciudad de Florida de venezolanos. Unos huyendo del autócrata; otros producto de la corrupción y saqueo al Estado.

Ahora, con la noticia que ha dado a conocer el investigador del Diálogo Internacional, Michael Camilleri, y el periodista de Univisión, David C Adams, podríamos pensar que las sumas de dinero venezolano en Estados Unidos dan para mucho más que para una estatua de Hugo Chávez.

Y es que en esta investigación se muestra que el dinero de la corrupción en Venezuela que ha terminado en Estados Unidos ha servido hasta para pagar parte del muro de Trump en la frontera con México. Seiscientos millones de dólares del Fondo de Confiscación del Departamento del Tesoro han sido canalizados para este fin.

Ya sabemos que Donald Trump prometió a sus bases electorales que acabaría con la migración indocumentada a su país mediante la construcción del muro fronterizo, y que México pagaría por éste. Pero pues México no ha pagado directamente nada. Aunque el envío de la Guardia Nacional a la frontera sur podría ser considerado un muro humano pagado por México.

Y desde que Trump asumió el poder en 2017 el Congreso le ha negado los fondos requeridos para el muro. Por ello, en febrero del 2019 La Casa Blanca declaró que en su frontera sur existía una emergencia nacional, lo que le permitió al ejecutivo tener acceso a un esquema para darle la vuelta a la falta de fondos que eran bloqueados por el Congreso.

El plan de La Casa Blanca le abrió la puerta a Trump para acceder a estos $601 millones de dólares confiscados a funcionarios venezolanos corruptos. Esto ocurre mientras Juan Guaidó, a quien Estados Unidos reconoce como el presidente interino de Venezuela, pide al gobierno de Trump que le regrese los más de mil millones de dólares que han robado venezolanos y han sacado para depositar en cuentas; yates; casas de lujo; autos; joyas y otros bienes en Miami, principalmente. Guaidó argumenta, con razón, que el pueblo venezolano está enfrentando enormes carencias que se han vuelto mucho peores a partir de la pandemia del COVID19.

El tema es que, mientras la situación en Venezuela entre Maduro y Guaidó no se resuelva, Guaidó no tiene forma legal de presionar a EUA de que le devuelva estos fondos y el gobierno de Trump argumenta que están siendo utilizados correctamente ya que su gasto tiene que estar relacionado con la aplicación de la ley. La construcción del muro en la frontera con México encaja con esta descripción porque su propósito es evitar el paso de drogas y delincuentes.

Así que la promesa de Trump de que México pagaría por el muro en la frontera se ha convertido en que sea Venezuela quien pague parte de este muro. Venezuela, con todo y las carencias de gran parte de su población; con todo y la cercanía entre varios integrantes de Morena que no paran de elogiar a Chávez y a su sucesor, Nicolás Maduro, está financiando ese muro que simboliza todo lo que está mal en la relación México y Estados Unidos.

Columna completa en El Universal

Una compañía de Dakota del Norte obtuvo la hasta ahora mayor licitación para construir un tramo del muro fronterizo con México, por parte del gobierno del presidente Donald Trump.

El senador federal republicano Kevin Cramer confirmó el contrato por 1,300 millones de dólares para la construcción de un tramo de 67.5 kilómetros del muro en «terreno realmente agreste en las montañas» de Arizona. El monto representa alrededor de 19 millones de dólares por cada kilómetro.

Cramer, senador por Dakota del Norte, dijo que Fisher Sand and Gravel Co. ofreció el precio más bajo para la construcción del proyecto; afirmó desconocer cuántas compañías presentaron propuestas.

Recordemos que Trump ha prometido construir 724 kilómetros de muro en la frontera con México antes de que concluya este año.

Hasta el momento, el gobierno ha otorgado contratos de varios millones de dólares para la construcción de barreras de 9 metros de altura, alumbrado, tecnología e infraestructura. La administración de Trump asegura que ya se han erigido 300 kilómetros de barreras.

Sin embargo, algunas partes del muro son nuevas; la mayoría son reemplazos de divisiones más viejas y de menor altura que, según las autoridades, resultaban insuficientes.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército señaló este miércoles que no se ha fijado una fecha para iniciar o completar la obra de la licitación más reciente. La construcción se realizará cerca de Nogales y Sasabe, en Arizona.

Cramer dijo que el muro llevará pintura negra porque «es lo que el presidente quería, así de simple». La idea es que el muro de color negro absorba el calor y dificulte que las personas intenten escalarlo, declaró.

El Cuerpo de Ingenieros del Ejército, responsable de otorgar las licitaciones, dijo que Fisher fue una de varias compañías seleccionadas en mayo de 2019 para participar en la construcción del muro fronterizo, con un valor total de 5,000 millones de dólares. El contrato de este mes a la compañía es parte de dicha licitación.

Llama la atención que durante la jornada electoral de 2018, el propietario de la compañía Tommy Fisher y su esposa donaron 10,800 dólares a Cramer, quien promovió la capacidad de la empresa para construir el muro e invitó a Fisher al discurso del Estado de la Unión de Trump en 2018.

Legisladores demócratas expresaron su inquietud en diciembre, después de que Fisher obtuviera un contrato por 400 millones de dólares para la construcción del muro. En cuestión de dos semanas, la inspección general del Departamento de Defensa inició una investigación, la cual sigue abierta, según el representante federal demócrata Bennie Thompson, un firme crítico que cuestionó si el contrato había sido licitado adecuadamente.