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Los precios al consumidor crecieron 0.08% en noviembre frente al mes anterior, mientras que la inflación anual se ubicó en 3.33%, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

En el mismo mes del año anterior, los datos correspondientes reflejaron un avance en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de 0.81% mensual, con lo que la inflación quedó en un 2.97% a tasa anual.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, retrocedió el 0.08% mensual y dejó la tasa anual en el 3.66%, señaló el Inegi.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías disminuyeron 0.31% y los servicios crecieron un 0.16%, con una tasa anual del 4.99% y del 2.22%, respectivamente.

En los no subyacentes, los agropecuarios cayeron un 0.40% respecto al mes anterior y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno crecieron un 1.32%.

De este modo, la partida de no subyacentes subió 0.56% mes contra mes y subió un 2.33% interanual.

El índice de precios de la canasta básica, que incluye un centenar de productos de amplio consumo popular, marcó un aumento mensual del 0.63%, para quedar en un alza anual del 3.08%.

El Inegi también anunció que en noviembre el Índice de Precios al Productor, incluyendo el petróleo, presentó una variación a la baja del 0.21% respecto del mes anterior, alcanzando una variación anual al alza de 3.91%.

Recordemos que el INPC subió 0.56% en diciembre de 2019 respecto al mes anterior y al cierre del año la inflación anual fue del 2.83%. La meta del Banco de México es del 3%.

Los precios al consumidor en México crecieron 0.39% en agosto frente al mes anterior, mientras que la inflación anual fue de 4.05%, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato correspondiente a agosto es el más alto de los últimos 15 meses, es decir, desde mayo del año pasado, cuando tuvo una variación de 4.28%.

La inflación se encuentra por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es del 3%, +/- un punto porcentual.

En el mismo mes del año anterior, los datos correspondientes reflejaron un leve retroceso en el índice nacional de precios al consumidor (IPC) de 0.02% mensual, con lo que la inflación quedó en un 3.16% a tasa anual.

Agosto fue el tercer mes de la llamada «nueva normalidad», lo que implica una reactivación económica en la mayor parte del país, con la gradual reapertura de industrias, restaurantes, hoteles y otras actividades turísticas en varias regiones del país.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, avanzó el 0.32% mensual y dejó la tasa anual en el 3.97%, precisó el Inegi.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.47% y los servicios crecieron un 0.15%, con una tasa anual del 5.36% y del 2.46%, respectivamente.

En los no subyacentes, los agropecuarios aumentaron un 0.63% respecto al mes anterior y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron un 0.44%.

De este modo, la partida de no subyacentes subió un 0.63% mes contra mes y un 4.30% interanual.

El índice de precios de la canasta básica, que incluye un centenar de productos de amplio consumo popular, marcó un aumento mensual del 0.39%, para quedar en una caída anual de 0.02%.

El Inegi también anunció que en agosto el índice de precios al productor, incluyendo el petróleo, presentó una variación al alza del 0.52% respecto del mes anterior, por lo que alcanzó una variación anual al alza de 5.12%.

La Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), validó los informes de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en los que se refiere una simulación en los precios de los materiales con los que se construyó la Estela de Luz.

La Auditoría señaló que Andrés León Reguera y Juan Alberto Bravo Hernández, empleados de la empresa III Servicios, filial de Pemex, la cual estuvo a cargo de la contratación de particulares para la obra, «inflaron» los precios de la obra, causando un daño al erario por más de 400 millones de pesos.

Específicamente apuntaron al acero que se utilizó en la obra. Se detalló que los acusados dictaminaron un supuesto cambio en material, a acero inoxidable, lo que supuso un aumento de costo equivalente a 316.5 mdp; sin embargo, el acero utilizado se pagó a un costo menor que el reportado.

La obra, monumento conmemorativo del centenario de la Revolución Mexicana y el bicentenario de la Independencia, la Estela de Luz, construido durante la presidencia de Felipe Calderón, tendría un costo de 400 millones de pesos, aunque al final alcanzó un gasto de mil millones de pesos.

Así, la sanción que se ratificó a los involucrados, correspondiente a la reparación del daño, es de 216.5 y 230.8 millones de pesos respectivamente.

Los sentenciados pueden impugnar la sentencia del TFJA, mediante un amparo directo ante un Tribunal Colegiado de
circuito en materia Administrativa.

Foto: Twitter @JNDLT

Esta mañana, durante su conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), afirmó que suceda lo que suceda, durante su administración no habrá gasolinazos (aumentos en el precio de los combustibles), como sucedía antes.

El mandatario dijo que los combustibles son importantes en el país, no sólo porque se emplean en la movilidad de personas y mercancías, sino porque su precio influye mucho en la cadencia de consumo y  en la inflación. Indicó que si aumenta el costo de la gasolina, se refleja de inmediato en el aumento de precios de otros productos o servicios.

En ese sentido, criticó que antes se pensaba que sí aumentaban la gasolina, no afectaba a la población en general. Recodó lo expresado por el secretario de Hacienda del gobierno anterior, Luis Videgaray, quien dijo que los gasolinazos no afectan a la mayoría de la población, puesto que la mayoría de los mexicanos no tenían automóviles.

«Imagínense ese razonamiento cuando se trata de un insumo fundamental para la economía y para las finanzas de las familias, para el presupuesto de las familias», señaló López Obrador.

Por el contrario, dijo que desde que llegó al gobierno, se decidió no aumentar en términos reales los precios de los combustibles; y «hemos cumplido y vamos a continuar con eso».

«Vamos a continuar con esta política de no aumentar los precios de los combustibles, no van a ver gasolinazos suceda lo que suceda», sostuvo el mandatario.

Explicó que ahora que se enfrentó la caída en el precio del petróleo crudo a causa de la pandemia, ya que las medidas de confinamiento llevaron a que el consumo de los combustibles disminuyera considerablemente, el gobierno no optó por inventar un impuesto o un derecho para que los precios se mantuvieran en el rango que estaba.

Por el contrario, dijo, se decidió que bajarán los precios de los combustibles, lo cual ayudó a todos los mexicanos durante la etapa más difícil de la pandemia, cuando «se paró prácticamente la economía».

Detalló que conforme se ha ido recuperando el precio de la mezcla de petróleo crudo, que ahora se vende en poco más de 40 dólares por barril (cuando llegó a estar por debajo de los cero pesos), ha propiciado que en las últimas semanas se haya presentado un aumento, pues «dependemos mucho de la gasolina de importación».

Sin embargo, afirmó que aunque el precio de los combustibles ha venido aumentando, no se  ha llegado a los precios que se tenían antes de la pandemia.

«Sí hay un incremento en el precio de los combustibles, pero nunca va a ser mayor a lo que había con anterioridad; nunca van a ver aumentos en términos reales de los precios de los combustibles», remató.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este viernes que durante julio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 0.66% respecto al mes inmediato anterior, por lo que la tasa de inflación interanual se ubicó en 3.62%.

En el mismo mes de 2019 las variaciones fueron de 0.38% mensual y de 3.78% anual.

Así, el INPC se volvió a ubicar un mes más dentro del objetivo inflacionario establecido por el Banco de México (Banxico) que fue del 3% +/- un punto porcentual. Además, dicha cifra representa el nivel más alto del indicador desde febrero pasado, cuando se ubicó en 3.7%.

El índice de precios subyacente aumentó 0.40% mensual y 3.85% anual; por su parte, el índice de precios no subyacente se acrecentó 1.48% mensual y 2.92% anual.

Dentro del índice de precios subyacente, se tuvo un incremento a tasa mensual en los precios de las mercancías de 0.64% y en los servicios de 0.13%

Al interior del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios descendieron (-)0.03 por ciento mensual, en tanto que los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 2.70 por ciento.

El índice de precios de la canasta básica registró una variación mensual de 1.29% y anual de 4.42%. En el mismo mes de 2019 las cifras correspondientes fueron de 0.06% y de 2.93%, respectivamente.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es un indicador económico que mide, a lo largo del tiempo, la variación promedio de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares del país.

Dichas variaciones de precios repercuten directamente en el poder adquisitivo y en el bienestar de los consumidores, razón por la cual el INPC es un indicador trascendente y de interés general para la sociedad en su conjunto.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este jueves que en junio pasado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un alza de 0.55% respecto al mes anterior, así como una inflación anual de 3.33%.

Así, se alcanzó el nivel más alto de la inflación desde febrero pasado, cuando se ubicó en 3.7%. Adicional, la inflación acumula tres meses continuos con avances.

En el mismo mes del año anterior, los datos correspondientes reflejaron un avance en el INPC de solo 0.06% mensual, con lo que la inflación quedó en un 3.95% a tasa anual.

Junio fue el primer mes de la llamada «nueva normalidad», e implicó una ligera reactivación económica en buena parte delpaís tras el coronavirus, especialmente a partir del día 15.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, avanzó 0.37% mensual y dejó la tasa anual en 3.71%.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.60% y los servicios crecieron un 0.11%, alcanzando una tasa anual del 4.69% y del 2.65%, respectivamente.

En los no subyacentes, los agropecuarios cayeron un 2.09% respecto al mes anterior y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron un 3.85%. De este modo, la partida de no subyacentes subió un 1.12% mes contra mes y creció un 2.16% interanual.

El índice de precios de la canasta básica, que incluye un centenar de productos de amplio consumo popular, marcó un aumento mensual del 1.59%, para quedar en un alza anual de 3.14%.

El Inegi también anunció que en junio el Índice de Precios al Productor, excluyendo el petróleo, presentó una variación a la baja del 0.10% respecto del mes anterior, por lo que alcanzó una variación anual al alza de 2.67%.

La reactivación económica en México de junio llegó tras dos meses de suspensión de todas las actividades económicas no esenciales debido a la crisis del coronavirus, lo que tuvo un fuerte impacto en la producción y el consumo.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este miércoles que en la primera quincena de junio de 2020 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.32% respecto a la quincena inmediata anterior, por lo que la inflación anual se ubicó en 3.17%.

Comparado con el mismo periodo de 2019, las variaciones fueron de 0.01% quincenal y de 4.00% anual. La inflación reportada se ubicó por encima de lo esperado por analistas.

Al interior del INPC, el índice de precios subyacente presentó un alza de 0.29% quincenal y de 3.66% anual, mientras que el índice de precios no subyacente creció 0.39% quincenal y 1.63% anual.

En cuanto al índice de precios subyacente, los precios de las mercancías se incrementaron 0.43% y los de los servicios 0.15% quincenal. La inflación subyacente es aquella que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles.

Dentro del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios retrocedieron 0.92%, en tanto que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 1.48% quincenal.

La alza del INPC se da como resultado de los índices de 106.495 y de 106.158 en la primera quincena de junio de 2020 y en la quincena inmediata anterior.

El índice de precios de la canasta básica presentó un incremento quincenal de 0.53%  y anual de 2.52%. En la misma quincena de 2019 las cifras fueron de -0.18 y de 3.59%, respectivamente.

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ ANAYA

PROJECT SYNDICATE

 

 

Con los precios del petróleo en mínimos históricos, muchos están desesperados por tener una idea de lo que sucederá después en los mercados energéticos. Como un sabio experto de la industria petrolera me aconsejó alguna vez, nunca debemos tratar de predecir el precio futuro. Pero sí podemos arrojar luz sobre cómo la pandemia de COVID-19 está afectando a los mercados petroleros hoy, y cuáles son sus perspectivas.

Hasta hace unas semanas, el mundo producía y consumía alrededor de 100 millones de barriles diarios (b/d). Pero las normas de distanciamiento social y las restricciones de movimiento destinadas a frenar las infecciones por COVID-19 han causado el desplome de la demanda mundial de petróleo. La Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) pronostica que el consumo mundial de combustibles líquidos tendrá un promedio de 92.6 millones de b/d en 2020, una disminución de 8.1 millones de b/d comparado con 2019. En junio, la producción de petróleo crudo de la OPEP podría caer por debajo de 24.1 millones de barriles diarios.

Al mismo tiempo, los inventarios de petróleo de países están cerca de o al tope de su capacidad. Típicamente, los países de la OCDE mantienen alrededor de 60 días de suministro de petróleo crudo. Hoy mantienen un suministro para 85 días. La EIA espera que los inventarios mundiales de petróleo crezcan a una tasa promedio de 2.6 millones de b/d este año, la mayor acumulación anual observada en los 40 años que la EIA ha monitoreado datos internacionales. Para ponerlo en forma simple, el mundo se está quedando sin espacio para almacenar petróleo.

Debido a que los mercados petroleros son altamente inelásticos en el corto plazo, la combinación de la caída de la demanda y el aumento de los inventarios han ocasionado la caída más abrupta en el precio del petróleo que se ha registrado en la historia. Incluso, los precios llegaron a territorio negativo para algunos crudos, como el West Texas Intermediate y la mezcla mexicana de exportación.

Históricamente, las caídas abruptas en los precios del petróleo han sido breves, con las recuperaciones llegando a los pocos meses. Eso fue lo que pasó después de la crisis financiera mundial de 2008 y la caída del precio del petróleo de 2014. Pero, con una pandemia de salud mundial y una recesión económica a la vista, ¿será diferente en esta ocasión?

La respuesta depende, primero, de si la demanda se recuperará más lentamente en esta ocasión. Los países de la OCDE ciertamente están trabajando para asegurarse que no sea así. Además de la expansión monetaria extraordinaria en varios países, los gobiernos del G20 han implementado estímulos fiscales sin precedentes – el equivalente a 8% del PIB, en promedio (Gráfica 2). Los paquetes de estímulos fiscales son particularmente grandes en el Reino Unido (17% del PIB), Francia (15% del PIB) y Alemania (14% del PIB). El paquete fiscal de Estados Unidos – que representa el 10% de su PIB – es el doble del tamaño de toda la economía mexicana.

Pero esta no es una crisis económica típica. Durante una pandemia, estimular la recuperación económica no es tan simple como alentar a las personas a moverse y a consumir. Aún cuando las medidas de distanciamiento social se relajen, muchos negocios continuarán enfrentando restricciones en sus operaciones, desde limitaciones de proximidad física hasta interrupciones en sus cadenas de suministro.

Más aún, los consumidores pueden dudar de regresar a sus estilos de vida anteriores, lo que significa que algunas industrias – como los vuelos comerciales y el turismo – seguirán batallando después de que se quiten las restricciones relacionadas con la pandemia. Y, en ausencia de una vacuna o una cura, siempre existe la posibilidad de que nuevos brotes de infecciones obliguen a los países a cerrarse nuevamente.

En cualquier caso, la recuperación económica no significa necesariamente un retorno a la ‘normalidad’ de la pre-pandemia. Por ejemplo, acuerdos de trabajo a distancia se podrían mantener, y, con la pandemia vista en algunos países como una crítica a las cadenas de suministro globales, el comercio puede verse afectado. En pocas palabras, hay muchas razones para esperar que la demanda de petróleo no se recuperará tan rápido esta vez como ocurrió en crisis pasadas.

Eso no tiene que conducir al desastre – pero sólo si los productores de petróleo pueden ajustar la oferta lo suficientemente rápido. En el pasado, esto ha sido difícil de hacer. Los campos petroleros tradicionales requieren grandes cantidades de capital al inicio, pero una vez que producen, el costo marginal de extracción es muy bajo. Como resultado, los productores pueden dudar en “sacar de línea” campos cuando los precios del petróleo bajan.

Con el aumento del petróleo shale, por otro lado, los costos marginales de producción han aumentado de manera considerable. Entonces, cuando los precios del petróleo caen por debajo de su punto de equilibrio, la respuesta óptima es suspender la producción de inmediato. Eso explica por qué la producción de petróleo de Estados Unidos, de la cual el shale representa una gran proporción, ya ha caído en un millón b/d, desde su récord de mediados de marzo de 13.1 millones. La mayoría de los analistas prevén caídas de similar magnitud en los próximos meses.

Es difícil pronosticar la trayectoria de los mercados petroleros en el mejor de los tiempos. Durante una pandemia que ocurre una vez en un siglo, que ha detonado una recesión económica de una vez en un siglo, es imposible. Pero hay señales de que, aunque la demanda tardará en recuperarse, la oferta puede ajustarse más rápido que en crisis pasadas – y un precio más estable del petróleo puede ser alcanzado.

Texto publicado originalmente en Project Syndicate

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presentó esta mañana el plan para enfrentar en México la crisis sanitaria y económica a raíz de la pandemia de Covid-19 y de la caída en los precios del petróleo.

En conferencia de prensa, anunció un decreto que busca ayudar a la recuperación económica, el cual entrará en vigor una vez que sea publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Según el presidente, los ejes principales para el plan son la aplicación rigurosa de la Ley de Austeridad Republicana en el ejercicio de la Administración Pública Federal y el mantenimiento de programas y proyectos estratégicos.

El plan se compone de 11 acciones:

  1. No será despedido ningún trabajador, pero no habrá incremento de personal; se reducirán el salario de los altos funcionarios públicos hasta el 25% de manera progresiva. Los altos funcionarios públicos no tendrán aguinaldos y ninguna otra prestación a fin de año.
  2. No se ejercerá el 75% del presupuesto disponible de las partidas de servicios generales y materiales y suministros. Se cancelan 10 subsecretarías, y se garantiza el empleo con el mismo rango y los mismos ingresos a quienes dejaran dichos cargos.
  3. Se extenderá la suspensión de labores con goce de sueldo a quienes ya se encuentran en esta situación debido a la pandemia de coronavirus hasta el 1 de agosto.
  4. Deberán de permanecer cerradas la mitad de las oficinas con excepción de las que atiendan de manera directa al público y aquellas que se consideren esenciales para el beneficio de la gente. Se hará la reubicación de servidores públicos, con el fin de dejar de rentar edificios, vehículos, bodegas, inmuebles, y se generen ahorros.
  5. Se posponen las acciones y el gasto del gobierno, con excepción de los programa prioritarios.
  6. La Secretaria de Hacienda dispondrá de los recursos necesarios para cumplir cabalmente de las participaciones de los estados, el pago de nómina, de pensiones, y la amortización y servicio de la deuda pública. No se podrá utilizar sin autorización de la SHCP recursos de fondos o fideicomisos creados por acuerdos o decreto el Poder Ejecutivo.
  7. Tendrán trato excepcional la Secretaría de Salud, la Guardia Nacional y las secretarías de Marina y Defensa Nacional.
  8. Se aplicará la Ley de Austeridad Republicana de manera rigurosa.
  9. Aumentar el presupuesto para fortalecer el blindaje de los programas sociales y de los programas prioritarios en 622 mil 556 millones de pesos.
  10. Se otorgarán 3 millones de créditos dirigidos a la población más necesitadas y a la clase media. Se crearán 2 millones de nuevos empleos. No se aumentará el precio de los combustibles; no se aumentarán impuestos o crear nuevos nuevos, y sin endeudar el país.
  11. Estas medidas se aplican para todo el poder Ejecutivo federal, es decir, incluyen a organismos descentralizados, órganos desconcentrados, empresas de participación estatal mayoritaria y fideicomisos públicos.

«Vamos a demostrar que hay otra forma de enfrentar la crisis sanitaria, la crisis económica o de cualquier índole, cualquier tipo de crisis, siempre y cuando no se permita la corrupción, se fortalezcan valores y principios como el humanismo y se gobierne para y con el pueblo», dijo el presidente al enlistar las acciones.

Las medidas, dijo López Obrador, serán de aplicación urgente y categórica, y la responsabilidad del ordenamiento corresponderá a los secretarios, directores y a la Secretaría de la Función Pública.

Mencionó que la SHCP, en un plazo no mayor de 180 días contados a partir de la aplicación del Decreto, llevará a cabo las adecuaciones de carácter presupuestal que en su caso se requieran.

Adelantó que hoy mismo se publicará el decreto en el DOF, por lo que entrará en vigor y estará vigente hasta el 31 de diciembre.

Los futuros del petróleo de Estados Unidos colapsaron este lunes a menos de cero dólares, por primera vez en la historia, debido al exceso de oferta provocado por el coronavirus. Terminaron el día en -37.63 dólares por barril.

El barril de petróleo de referencia en Estados Unidos, el WTI, cayó a precios negativos, un hecho inédito provocado por reservas mundiales a punto de llegar a su límite y una demanda golpeada por la pandemia del nuevo coronavirus, Covid-19.

La magnitud sin precedentes de esta caída se debe en gran parte a factores técnicos y ha sido empeorada por el hecho de que los contratos con entrega en mayo expiran la noche de este martes.

Quienes tienen esos contratos han tenido que encontrar compradores físicos cuanto antes. Con unas reservas saturadas en Estados Unidos, se han visto obligados a malvender sus barriles.

El petróleo nunca había caído por debajo de 10 dólares desde la creación de los contratos a futuro en 1983.

El barril del Brent, referencia europea y cotizado en Londres, se vio menos afectado, con una caída de 9% a 25.57 dólares al cierre de este lunes.

Las restricciones de movilidad para combatir el coronavirus en buena parte del mundo y la parálisis económica hundieron el consumo del crudo. Según analistas, los inversores esperan que la situación empeore.

Otro factor que influyó en el hundimiento en los precios de hoy, es la guerra de precios entre Arabia Saudita, líder de la OPEP, y Rusia, que no alcanzaron un acuerdo de reducción de producción a inicios de marzo pasado. La disputa terminó a inicios de abril al acordar una reducción de cerca de 10 millones de barriles diarios para tratar de sostener los precios en mercados afectados por el coronavirus.

Pero los precios siguieron su descenso cuando se hizo claro que ese recorte, que además supone un incremento progresivo de producción, no bastaría para compensar la caída de la demanda.

De acuerdo a la agencia AFP, Michael McCarthy, experto en CMC Markets, afirma que la caída del WTI «evidencia un exceso» de las reservas de crudo en la terminal de Cushing (Oklahoma, sur de Estados Unidos).

Al respecto, el presidente Donald Trump indicó que Estados Unidos comprará 75 millones de barriles de crudo para llenar su reserva estratégica aprovechando la caída histórica de los precios,.

«Llenamos nuestra reserva estratégica de petróleo (…) y pensamos poner hasta 75 millones de barriles en esa reserva», dijo Trump durante su rueda de prensa diaria sobre la pandemia de COVID-19.

Luego de que los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados, la OPEP+, acordaran un recorte de 9.7 millones de barriles diarios (mbd) para estabilizar los precios del petróleo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogió el desempeño de México y del presidente López Obrador en el acuerdo alcanzando.

Durante la conferencia de prensa que encabeza todos los días en relación al Covid- 19, Donald Trump agradeció por el apoyo de todos los países involucrados en el acuerdo, que dijo «trabajaron conmigo para volver a encaminar esta gran industria».

En particular agradeció a Rusia y Arabia Saudita por la disposición para contribuir a la estabilización de los precios del crudo.

Sin embargo, dedicó unas palabras para el gobierno de México. Trump dijo que agradecía a quien se ha vuelto su «amigo», el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

«Mostró gran flexibilidad y tremenda inteligencia” en la negociación; además, reconoció que no era un tema fácil para el gobierno mexicano.

Las palabras de Trump llegaron horas después de que López Obrador asegurara en su mañanera que a nuestro país le había ido muy bien en las negociaciones.

«Les adelanto que nos fue muy bien, requetebién. México tuvo un trato especial, fue algo excepcional nunca visto», dijo el mandatario.

En ese sentido, dijo que será mañana miércoles cuando la titular de la Secretaría de Energía, Rocío Nahle, y el director de Pemex, Octavio Romero, ofrezcan un informe pormenorizado de lo que se acordó con los países miembros de la OPEP+.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados se reunirán el próximo lunes por videoconferencia para analizar la fuerte caída de los precios del petróleo provocada por la crisis del coronavirus.

Arabia Saudita, el principal productor del grupo había pedido el jueves «a instancias de Estados Unidos», una reunión urgente de la Organización y sus socios, entre ellos Rusia, para alcanzar «un acuerdo equitativo que restablezca el equilibrio de los mercados petroleros», según la agencia oficial saudita SPA.

«Azerbaiyán fue invitado a una reunión de los ministros de la OPEP y de países no miembros por videoconferencia el 6 de abril para estabilizar el mercado petrolero», indicó por su parte en un comunicado el ministro de Energía de este país.

Según el gobierno de Bakú, la reunión se celebra por invitación de Arabia Saudita tras negociaciones con el presidente estadounidense Donald Trump. El objetivo será adoptar «una nueva declaración de cooperación».

Una fuente rusa citada por la agencia pública Ria Novosti también habló de la fecha del 6 de abril y afirmó que la reunión servirá para hablar sobre una reducción de la producción de unos 10 millones de barriles al día.

Según otra fuente rusa citada por la agencia TASS, el regulador estadounidense fue invitado a participar en la reunión.

El presidente Trump habló la tarde de ayer de un posible acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia, en plena guerra de precios del petroleo, para reducir la producción en unos diez millones de barriles al día.

Rusia, segundo productor mundial pero que no es miembro de la OPEP, rechazó el mes pasado la posibilidad de una reducción de la producción mundial de crudo para compensar la caída de la demanda provocada por la pandemia de coronavirus.

Ayer, los precios del barril se dispararon después de que Trump diera a entender que existía la posibilidad de este acuerdo.

Ante el riesgo de la caída de la economía por la pandemia del Covid-19 y declive de los precios del petróleo, el Partido Acción Nacional (PAN) propuso implementar un Plan de Contingencia Económica que atienda sus diferentes sectores y logre su reactivación.

Markó Cortés Mendoza, presidente nacional del PAN, detalló que la propuesta es la aplicación de un programa de infraestructura con inversiones productivas y reducción de los impuestos, con el propósito de reactivar la economía y lograr la creación de empleos y la estimulación del consumo interno.

“Estamos viviendo una emergencia nacional y tenemos que tomar medidas extraordinarias. El gobierno debe lanzar un auténtico plan de infraestructura, de inversión productiva y de disminución de impuestos, para reactivar la economía, generar utilidades y crear empleos para la gente. Eso es lo que se tiene que hacer y eso es lo que requiere México en este momento», dijo el dirigente.

El panista señaló que lo que están pidiendo a las secretarías de Hacienda y de Economía es que hagan su trabajo y convenzan al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de tomar acciones urgentes y extraordinarias.

Agregó que se necesita crear un círculo virtuoso y para ello es imperativo, una vez que pase la contingencia, impulsar el turismo doméstico; y de manera transparente, agilizar las compras gubernamentales, dar incentivos fiscales, expandir el gasto en infraestructura y fortalecer a la industria manufacturera.

Cortés Mendoza consideró la necesidad de aplicar un plan energético basado en energías limpias. Indicó que con todas las acciones propuestas y otras medidas contracíclicas, se podría evitar que el país entre a una recesión prolongada con graves consecuencias para todos los mexicanos.

El dirigente del PAN concluyó que, mientras el gobierno continúe comprometiendo recursos públicos solo para los programas sociales y sin estimular el crecimiento de la economía, la recaudación irá disminuyendo y será cada vez más insuficiente para cumplir las necesidades y metas de la administración pública federal.

Ante el desplome de los mercados financieros en América, Asia y Europa debido en gran parte a la guerra de precios de los energéticos, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo que su gobierno espera que las bolsas mundiales retomen la calma.

Hoy, en Palacio Nacional, el mandatario federal se reúne con los miembros del gabinete energético y financiero para abordar la situación, entre otros temas.

En el encuentro participarán Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia; Arturo Herrera, secretario de Hacienda; Rocío Nahle, titular de Energía; y el director de Petróleos Mexicanos, Octavio Romero Oropeza.

«Estamos tratando eso desde muy temprano, les diría que desde ayer por la noche, desde las seis, siete de la tarde de ayer estamos viendo esto que se da básicamente por la caída en el precio del petroleo; entonces que se normalice la situación de las bolsas en los mercados internacionales», expresó el mandatario.

AMLO reconoció que están afectadas las bolsas del mundo; y pidió que haya tranquilidad, pues es importante preservar la estabilidad económica.

López Obrador dijo que en el caso de nuestro país, hay optimismo, pues México tiene finanzas públicas sanas, no se tiene déficit, se cuenta con reservas y hay buenas señales en cuanto el crecimiento económico.

La debacle en las bolsas del mundo se debe a la decisión de Arabia Saudita de aumentar su producción y bajar los precios del petróleo ante su desacuerdo con la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) con Rusia.

Esta mañana, Wall Street tuvo que detener sus operaciones ante un desplome mayor al 5 por ciento.

El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, manifestó que los aumentos de precios a algunos productos dados a conocer en días recientes, no pueden ser atribuidos de manera directa a los ajustes realizados a las tasas de impuestos, aprobados por el Congreso en el marco del Paquete Económico 2020, sino que es necesario revisar las implicaciones del poder de mercado de las empresas.

El legislador recordó que el poder de mercado se define como la capacidad que tiene una empresa para aumentar los precios por encima de cierto nivel competitivo de manera  rentable. Por lo anterior, apuntó que algunas empresas pueden subir sus precios y retener a sus clientes debido a que tiene pocos o ningún competidor, pero que dicha práctica representa una afectación a la competitividad en el país.

Asimismo, destacó que el “Estudio del impacto que tiene el poder de mercado en el bienestar de los hogares mexicanos” realizado para la Comisión Federal de Competencia Económica menciona que el poder de mercado de las empresas ha representado el pago de un sobreprecio promedio de 98.2%.

Ramírez Cuéllar señaló que dicho estudio especifica que los sobreprecios se han reflejado en  productos como pan, tortilla, huevo, carnes procesadas y de res, frutas, lácteos, transporte y  medicinas. No obstante, reconoció que la existencia de precios altos puede ser resultado de  múltiples factores, no solamente del ejercicio de poder de mercado.

Cabe mencionar que para el presente año se han manejado aumentos del 30% en precios en  alimentos y productos básicos, en particular de 1 a 3 pesos para el caso de la leche y de 2 pesos para  el caso del pan.

El legislador recordó que para este año el salario mínimo tendrá un aumento del 20%, sin embargo, por la falta de competencia en ciertos mercados y poder de mercado de algunos agentes, los efectos de este incremento se pueden ver minimizados.

Finalmente, el diputado hizo un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para fortalecer la regulación a favor de la competencia.

Como ha venido sucediendo desde inicios de año, este viernes, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el acuerdo por el que se dan a conocer los nuevos porcentajes y montos del estímulo fiscal aplicables a los combustibles.

Dicho estímulo será aplicable a partir de este sábado 07 y estará vigente hasta el próximo 13 de diciembre.

Según lo publicado, el estímulo mantendrá su aplicación a la gasolina Magna y Diésel, y se elimina una semana más, para la gasolina Premium.

Para el nuevo periodo, el estímulo fiscal será de 10.60% para la gasolina magna. En el caso del diésel el estímulo será de 12.92%.

Los estímulos anunciados son mayores a los de la semana pasada, que en el caso de la gasolina magna fue de 9.25%, mientras que para el diésel fue de 9.60%.

El apoyo que dichos estímulos darán al consumidor final, por cada litro, será el siguiente: