Tag

SPD

Browsing

Vicecanciller y ministro de Finanzas del gobierno, el socialdemócrata Olaf Scholz se dispone a tomar en Alemania el relevo de Angela Merkel, para dirigir una inédita coalición de tres partidos.

A los 63 años, Scholz reveló este miércoles el acuerdo final de coalición negociado desde hace dos meses con los Verdes y el Partido Liberal (FDP), centrado en la lucha contra la pandemia y la crisis climática, dos puntos álgidos de la era post-Angela Merkel.

La hoja de ruta marcada prevé que Scholz se someta a la investidura del Parlamento en torno al 6 de diciembre para liderar el que será el primer tripartido a escala federal de Alemania, que pondrá fin a los 16 años de Merkel en el poder.

Esto significaría una inesperada remontada de un partido, el SPD, dado por muerto hasta hace poco, y que ganó por escaso margen las legislativas de septiembre pasado.

Descrito por el diario Spiegel como «la encarnación del aburrimiento» en política, Scholz ha pasado por todos los niveles de la acción pública desde los años 70. Se unió al SPD a los 17 años. Se hizo abogado especialista en derecho laboral y en 1998 fue elegido diputado, y luego secretario general del SPD.

Objeto de burlas por su estilo austero y sus discursos en tono de autómata que le valieron el sobrenombre de «Scholzomat», el hoy futuro canciller admitió que «no era una descripción totalmente falsa». Pero agregó: «Siempre se me hacían las mismas preguntas, y yo daba las mismas respuestas».

En 2007 es nombrado ministro de Trabajo en una gran coalición gubernamental, y en 2011 se convertiría en alcalde de Hamburgo. Ahí, Scholz llevo a cabo una ambiciosa política en materia de vivienda y de protección a la primera infancia. Más adelante, en otro gobierno de coalición de Merkel, sucede en 2018 en el prestigioso ministerio de finanzas al cristianodemócrata Wolfgang Schäuble.

Este socialdemócrata de tendencia centrista, de 63 años, parece haber convencido a buena parte del electorado ofreciendo una imagen de competencia. En 2019, Scholz se había propuesto para liderar el SPD, pero los militantes escogieron a dos casi desconocidos claramente más a la izquierda.

Sin embargo, Scholz logró recuperar terreno con la pandemia, cuando no dudó en romper con la ortodoxia presupuestaria. El SPD lo designó entonces como candidato a las legislativas de septiembre de 2021.

En las elecciones de septiembre, el SPD liderado por Scholz logró una estrecha victoria, relegando a segundo lugar a los conservadores de Angela Merkel.

Según el acuerdo alcanzando, los verdes asumirán los ministerios de Exteriores y Medio Ambiente y los liberales ocuparán el de Finanzas. Aunque los nombres de los futuros ministros no se han comunicado, parece claro que la copresidenta del Partido Verde, Annalena Baerbock, se convertirá en la primera ministra de Exteriores de Alemania y el otro dirigente de la formación, Robert Habeck, estará a cargo de un gran ministerio para todas las cuestiones climáticas y será además vicecanciller.

La nueva coalición, según el acuerdo de gobierno, quiere legalizar el cannabis cuya venta en «tiendas autorizadas» se reservará al consumo de los «adultos». Además, se busca volver en 2023 a las reglas de rigor presupuestario, entre ellas el freno al endeudamiento inscrito en la Constitución.

La coalición también desea acelerar el fin del carbón y avanzarlo «idealmente» a 2030, en lugar de 2038, como está previsto hasta ahora. Para ello hay que «desarrollar masivamente las energías renovables» y «construir centrales de gas modernas para responder a las demandas de electricidad y energía de los próximos años a precios competitivos».

El jefe de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Angela Merkel, Armin Laschet, dijo este jueves que está dispuesto a renunciar como líder de los conservadores, tras la derrota electoral que sufrida el mes pasada, y que los ha dejado al borde de la oposición.

«Vamos a abordar rápidamente el tema del nuevo equipo de la CDU, desde el presidente hasta la dirección del partido y el comité ejecutivo federal», aseguró en Berlín, cuando lleva menos de un año en el cargo.

Laschet, de 60 años, conocido por su tenacidad, aclaró que pedirá la celebración de un congreso de la CDU para decidir sobre el futuro y la reorganización al frente del partido. No especificó cuándo ni dónde.

«Desde la retirada de Angela Merkel de la presidencia del partido tenemos un debate incesante» en torno a la dirección del partido, dijo. Según el diario Bild, el congreso podría celebrarse en diciembre en la ciudad de Dresde.

Y es que el partido responsabiliza a Laschet del peor resultado electoral (24.1%) de los conservadores en la historia de la Alemania moderna.

En tanto, el Partido Socialdemócrata (SPD) abrió este jueves conversaciones tripartitas con Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) para explorar la formación de una coalición de gobierno presidida por Olaf Scholz.

La reunión de hoy es la primera tripartita después de una serie de contactos previos bilaterales de verdes y liberales, verdes y socialdemócratas y socialdemócratas y liberales.

«Se ha creado confianza entre nosotros, eso es algo que se notó hoy», dijo el secretario general del SPD, Lars Klingbeil, quien dijo que la próxima reunión será el lunes y agregó: «Nos tomaremos el tiempo necesario. La semana que viene está estrictamente planificada pero no podemos saber a donde llegaremos», añadió.

Entre verdes y liberales y entre socialdemócratas y liberales existen diferencias programáticas que invitan a creer que las conversaciones no serán fáciles. Los Verdes fijaron hoy, antes de la conversaciones, una política de protección del clima que ponga a Alemania en camino de cumplir los compromisos contraídos en el Acuerdo de París como una condición para entrar al Gobierno.

Los liberales, por su parte, vienen definiendo desde hace varios días como líneas rojas el rechazo al alza de impuestos y el mantenimiento al llamado freno a la deuda que exige presupuestos equilibrados en tiempos de normalidad económica.

Ello implica que socialdemócratas y verdes debería renunciar a sus planes de aumentar las tarifas impositivas para ingresos más altos para poder financiar alivios a los ingresos más bajos y planes de inversiones en protección del clima.

Los socialdemócratas, por su parte, tuvieron durante la campaña un caballo de batalla permanente que es el alza del salario mínimo de los actuales 9.60 euros por hora a 12 euros. Para ello pueden contar con el apoyo de Los Verdes pero tienen que contar con la reticencia de los liberales que por principio no son partidarios de intervenciones del estado en la fijación de salarios.

El líder de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), uno de los partido que integran la llamada Unión, Markus Söder, felicitó hoy al candidato socialdemócrata, Olaf Scholz, por sus resultados en las elecciones generales del domingo pasado y admitió que tiene mejor opción a ser el próximo canciller que su propio candidato, Armin Laschet.

«Las mejores opciones para ser canciller las tiene ahora mismo Olaf Scholz», afirmó, pese a que el candidato de su mismo bloque conservador no ha desistido formalmente de intentar formar gobierno.

El Partido Socialdemócrata (SPD) fue la fuerza más votada, añadió, por lo que hay que «respetar el resultado electoral».

Y es que el SPD de Scholz obtuvo en las elecciones del domingo un 25.7% de los votos, mientras que el bloque conservador, integrado por La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Laschet y La Unión Social Cristiana (CSU) de Söder, obtuvo un 24.1%. Esta es la fórmula que hasta ahora representaba la canciller Angela Merkel.

Laschet reclamó para sí en la misma noche electoral el derecho a tratar de formar gobierno, aunque ayer empezó a ceder en esta idea para insistir, sin embargo, en que estaba «dispuesto» a ello.

Todo eso se produce en medio de fuertes tensiones en el seno de los conservadores por el resultado de las urnas, el peor en su historia.

Los nuevos grupos parlamentarios salidos de las elecciones mantienen hoy sus primeras reuniones, en las que deben fijarse los líderes respectivos, algo que asimismo ha precipitado nuevas tensiones entre los conservadores.

El SPD, por su parte, ha expresado ya el deseo de comenzar cuanto antes con Verdes y liberales las conversaciones previas de cara a la formación de un gobierno de coalición en tripartido.

«Estamos centrados en ponernos a trabajar. Hemos invitado a Verdes y liberales a mantener conversaciones con nosotros esta semana, si quieren», afirmó el jefe del grupo parlamentario de los socialdemócratas, Rolf Mützenich.

Agregó que los dos potenciales socios menores deben ser conscientes de que un «espectáculo» como el de hace cuatro años no se puede repetir, al referirse a las negociaciones sin éxito entre conservadores, Verdes y liberales que acabaron con la salida de estos últimos de las conversaciones.

Mützenich agregó que su partido está dispuesto a conversar con rapidez y fiabilidad, que lo harán a puerta cerrada, y aseguró que las dificultades que surjan se solucionarán en paralelo.

Rolf Mützenich hizo estas declaraciones antes de la primera reunión del nuevo grupo parlamentario de los socialdemócratas, que contará con 206 diputados en el nuevo Parlamento, que se constituirá previsiblemente dentro de cuatro semanas.

Se espera que Verdes y liberales se reúnan mañana mismo para entablar sus primeras conversaciones, para tratar de presentar líneas conjuntas a sus hipotéticos socios mayores de coalición.

Foto: Twitter @OlafScholz

Alemania entró este lunes en un período de incertidumbre después de las elecciones de este fin de semana, luego de que los dos principales partidos defienden el derecho de encabezar la economía más grande de Europa, dejando sin definir quién será el sustituto de Angela Merkel.

Liderados por el ministro de Finanzas y vicecanciller saliente Olaf Scholz, los socialdemócratas del SPD se proyectan como ganadores con el 25.7% de los votos, según resultados preliminares publicados el lunes por la comisión electoral.

La alianza conservadora de La Unión, que integran La Unión Demócrata Cristiana (CDU), de Merkel, y su aliado bávaro, la CSU, encabezada por Armin Laschet, obtendría 24.1%, el peor resultado en su historia de siete décadas. Para los democristianos, las «pérdidas son amargas», admitió Paul Ziemak, número dos de la CDU. Su partido nunca había caído por debajo del 30% de los votos. En 2017, alcanzó 32.8%.

Los Verdes aparecen de tercer sitio con el 14.8%, seguidos del liberal FDP con 11.5% y el ultraderechista Alternativa para Alemania con 10.3%.

Recordemos que en Alemania no son los votantes los que eligen directamente al jefe de gobierno, sino los diputados, una vez formada la mayoría. Pero esta vez la mayoría es especialmente complicada de formar, ya que debe reunir a tres partidos, la primera vez que esto ocurre desde los años 1950, debido a la fragmentación del voto.

Para un país acostumbrado a la estabilidad política tras 16 años bajo el liderazgo firme de Merkel, los próximos meses se perfilan como un período bastante atropellado.

Tanto Scholz, de 63 años, como Laschet, de 60, dijeron que pretenden tener un gobierno instalado antes de Navidad.

El lunes por la mañana Scholz puso toda la presión sobre los conservadores, y les dijo que su lugar está en la «oposición». «La CDU y la CSU no solamente han perdido votos, también han recibido el mensaje de los ciudadanos de que ya no deberían estar en el gobierno sino en la oposición», afirmó el líder socialdemócrata, que quiso tranquilizar a sus socios internacionales sobre la «estabilidad» de Alemania.

En las últimas elecciones, en 2017, Merkel necesitó más de seis meses para alcanzar un acuerdo y formar la actual gran coalición de conservadores y socialdemócratas.

Los resultados de estas elecciones ensombrecerán el fin del mandato de Merkel, quien pese a seguir siendo muy popular al término de cuatro legislaturas, parece haber sido incapaz de preparar su sucesión.

Durante sus 16 años en el cargo, Merkel fue vista en el extranjero no solo como la líder de Alemania, sino en muchos sentidos como la líder de Europa, dirigiendo a la Unión Europea a través de una serie de crisis financieras y políticas.

El resultado electoral en Alemania llega a alterar el tablero político del país de mayor peso político y demográfico de Europa.

Por su parte el candidato de La Unión, Armin Laschet, sostuvo este lunes que ningún partido ha recibido el apoyo suficiente como para formar por su cuenta un gobierno de coalición.

«Ninguno de los partidos principales ha recibido un claro mandato de gobierno», declaró en una rueda de prensa. «La única persona que puede convertirse en canciller es aquella que logre alinear a las partes opuestas».

Laschet manifestó que la CDU/CSU está de acuerdo en «entablar conversaciones para una llamada coalición Jamaica», conocida así por los colores representativos de los partidos que la integrarían (CDU/CSU, Los Verdes, Partido Liberal).

A su vez, pidió humildad a su principal rival, el socialdémocrata Olaf Scholz, ya que los grandes partidos que antaño obtenían un apoyo en torno al 30 por ciento del electorado ahora deben adoptar una nueva actitud ante la realidad. «Olaf Scholz y yo estamos, creo, llamados a la misma humildad», añadió.