Tag

carteles

Browsing

La agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) señaló a los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, así como a China, como responsables de la crisis narcótica más grave en la historia de Estados Unidos, que se está viviendo por la explosión de drogas sintéticas como el fentanilo.

En su Evaluación Nacional de la Amenaza de las Drogas 2024, destaca el “peligroso cambio” de las drogas de origen vegetal a las drogas sintéticas.

Advierte que este cambio ha resultado en la crisis de drogas más peligrosa y mortal que jamás haya enfrentado Estados Unidos.

“Estas drogas sintéticas, como el fentanilo y la metanfetamina, son responsables de casi todas las intoxicaciones mortales por drogas en nuestra nación. Los cárteles de Sinaloa y Jalisco están en el centro de esta crisis”, apunta en el informe Anne Milgram, titular de la DEA.

Puntualiza que el Cártel de Sinaloa y Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) son “las principales organizaciones criminales de México y las más peligrosas”, ya que controlan sitios clandestinos de producción de drogas y rutas de transporte dentro de México, así como corredores de contrabando hacia Estados Unidos y redes en ciudades estadounidenses a lo largo de la frontera suroeste y otros lugares clave.

Estas “organizaciones criminales transnacionales” no son sólo fabricantes y traficantes de drogas, sino que están involucradas en otros delitos como el tráfico de armas, lavado de dinero, tráfico de migrantes, tráfico sexual, soborno y extorsión.

Además, señala que tienen un “alcance global” con presencia en Europa, África, Asia y Oceanía.

En su informe, la DEA también señala a China como responsable de esta cadena, ya que las organizaciones criminales dependen de las empresas químicas y de las prensas de pastillas de China para que les suministren los precursores químicos y las prensas necesarias para fabricar las drogas.

Además, indica que los cárteles utilizan organizaciones chinas de lavado de dinero para trasladar sus ganancias de Estados Unidos a México.

“Las organizaciones de narcotráfico con sede en México y América del Sur están utilizando cada vez más los sistemas bancarios clandestinos con sede en China como su principal mecanismo de lavado de dinero”, asegura la DEA.

Según datos recogidos en el informe, el fentanilo es la amenaza de drogas más letal que jamás haya afrontado Estados Unidos, matando a casi 38,000 estadounidenses solo en los primeros seis meses de 2023.

Además de su enorme potencia, es un opioide sintético 50 veces más fuerte que la morfina, señala la DEA, uno de sus principales peligros es que se consume en forma de pastilla y “está hecho para parecerse a una auténtica pastilla de medicamento recetado”.

Otra particularidad es que la producción de fentanilo y de metanfetamina no está sujeta a los mismos desafíos de producción que las drogas tradicionales de origen vegetal, como la cocaína y la heroína, como el clima y los ciclos de las cosechas o esfuerzos gubernamentales de erradicación.

Por el contrario, pueden fabricarse en cualquier lugar y momento, contando con los productos químicos, el equipo y los conocimientos básicos necesarios, alertó la DEA.

El expresidente y aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, planea enviar fuerzas especiales de su país a México para asesinar narcotraficantes si logra regresar a la Casa Blanca en noviembre próximo.

Según la revista estadounidense Rolling Stone, Trump ha expresado la idea de enviar estas fuerzas “con o sin el apoyo del gobierno mexicano” a sus asesores de campaña.

Estas “fuerzas especiales” tendrían como objetivo dar de baja a los líderes de los principales cárteles de la droga del país vecino, indicó el medio estadounidense.

Y es que una de las promesas de campaña de Trump es “declarar la guerra” a los cárteles mexicanos.

En su página web de campaña, el exmandatario detalla las medidas que tomará para lograr este objetivo, entre ellas ordenar al Pentágono a “usar de manera apropiada las fuerzas especiales y otras acciones abiertas y encubiertas para infligir el máximo daño al liderazgo, la infraestructura y las operaciones de los cárteles”.

A su vez, el republicano propone designar a los grupos narcotraficantes como terroristas, una idea que ha sido propuesta también por legisladores de su partido en el Congreso y que ha generado diversas reacciones tanto en Estados Unidos como en México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha rechazado la propuesta, acusándolas de ser una estrategia de propaganda de los políticos conservadores.

La campaña de Trump, que tiene un fuerte componente anti-inmigrante, también ha vinculado el manejo de la frontera sur por parte de Joe Biden con el aumento en las muertes por opioides, en especial el fentanilo, en Estados Unidos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se dijo convencido de que, en dado caso de regresar a La Casa Blanca, el expresidente Donald Trump no seguirá la construcción del muro en la frontera sur, además de que remarcó que el muro “no funciona” para resolver la crisis migratoria actual.

“¡El muro no funciona!”, dijo López Obrador, quien cree que Trump no lo levantaría “porque necesita a México”. “Nos entendimos muy bien. Firmamos un acuerdo comercial que ha sido favorable para ambos pueblos. Él lo sabe. Y el presidente Biden también”, señaló el mandatario mexicano en entrevista con la corresponsal de ’60 Minutes’ Sharyn Alfonsi, emitida este domingo.

Para López Obrador, la solución a la crisis migratoria en la frontera sur pasa porque Washington se comprometa al envío de 20,000 millones de dólares al año a los países más pobres de Latinoamérica y el Caribe, y legalice a los millones de inmigrantes irregulares mexicanos respetuosos de la ley radicados en Estados Unidos, entre otras condiciones.

“O el flujo de migrantes continuará”, aseguró López Obrador. Preguntado si esa advertencia no puede interpretarse como un “chantaje diplomático”, López Obrador dijo que él “habla francamente”; defendió que es importante “decir las cosas como son” y que él siempre dice lo que siente y piensa.

Aún así, se cumplan o no esas peticiones, reiteró su compromiso en ayudar a acabar con la crisis migratoria en la frontera de EUA con México, porque la relación entre ambos países, subrayó, “es muy importante. Es fundamental”.

La oposición republicana califica de “invasión” la llegada de migrantes irregulares por la frontera sur del país, uno de los temas medulares en las elecciones estadounidenses de noviembre próximo.

Sobre la caída drástica entre diciembre y enero pasado de migrantes por la frontera sur, tras lograr reducir un 50% el número de personas que cruzaron a Estados Unidos, López Obrador dijo que la reducción fue el resultado de tener “más cuidado con nuestra frontera sur”.

“Hablamos con los presidentes de Centroamérica, con el presidente de Venezuela y con el presidente de Cuba (…) y les pedimos ayuda para frenar el flujo de inmigrantes”, explicó.

Sin embargo, dijo que esos esfuerzos se tratan de una “solución a corto plazo, no a largo plazo”, por lo que podría repetirse la avalancha migratoria de diciembre pasado, cuando 250,000 inmigrantes atravesaron la frontera sur, una cifra histórica.

En la conversación, el presidente respondió a preguntas sobre la crisis en la frontera con Estados Unidos y la inmigración, los carteles de la droga, los estragos causados por el fentanilo, la criminalidad o las relaciones bilaterales, entre otras cuestiones.

A la pregunta de por qué tan solo un 5% de los homicidios en el país son perseguidos y si eso no envía el mensaje de que México es un país sin ley, López Obrador se defendió diciendo que, aunque es un porcentaje bajo, es “más que antes” y que “no hay impunidad” en el país.

Aseguró además que, bajo ninguna circunstancia, establecería relación con los carteles de la droga para detener su actividad delictiva en el tráfico de estupefacientes, extorsiones a empresas y tráfico de inmigrantes. “No, no, no. Lo que hay que hacer con los delincuentes es aplicar la ley. Pero no voy a establecer contacto ni comunicación con un criminal”.

AMLO fue claro al señalar que “no puedes negociar con criminales”.

Abordó también la grave epidemia de opiáceos sintéticos en EUA, como el fentanilo, producido por carteles de la droga mexicanos, según la DEA y el Departamento de Estado norteamericano; dijo que estos “no tienen toda la información”, porque el “fentanilo también se produce en Estados Unidos y Canadá” y “los precursores químicos proceden de Asia”.

“¿Sabes por qué no tenemos el consumo de drogas que tienes en Estados Unidos?”, le preguntó López Obrador a la entrevistadora, “porque tenemos costumbres, tradiciones y no tenemos el problema de la desintegración de la familia”.

“Pero en México hay consumo de drogas”, respondió Alfonsi, a lo que el presidente de México contestó que sí, “pero muy poco”.

Un grupo de congresistas demócratas de Estados Unidos presentó este martes un proyecto de ley que busca controlar el tráfico de armas de fuego y municiones a través de la frontera con México.

La iniciativa, titulada ‘Desarmar a los carteles’, instruye al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para que “identifique y desmantele las organizaciones criminales transnacionales responsables por la exportación de armas y municiones de Estados Unidos a México”.

El proyecto comprende una ampliación en la recolección y análisis de información acerca de las armas de fuego recuperadas en zonas donde se han cometido crímenes en nuestro país, para identificar a los contrabandistas que operan dentro de Estados Unidos.

“Por años las armas estadounidenses han promovido la violencia, la inestabilidad y la migración forzosa en todo el hemisferio occidental”, afirmó el congresista Joaquín Castro, uno de los promotores de la iniciativa.

“Estados Unidos puede, y debe, hacer más para impedir que las armas que nosotros fabricamos caigan en manos de organizaciones criminales que hacen el contrabando de fentanilo y otras drogas letales hacia Estados Unidos”, añadió Castro.

Por su parte el congresista Dan Goldman sostuvo que “demócratas y republicanos por igual reconocen la amenaza que representan el comercio de fentanilo y el contrabando y tráfico humano”.

Sin embargo, criticó que los republicanos “ignoran que la fuente de poder de los carteles está en los cientos de miles de armas fabricadas en Estados Unidos que salen del país y van a la mano de los carteles”.

El Gobierno negó este miércoles que los cárteles del narcotráfico sean el quinto empleador más grande del país, como estimó un artículo publicado la semana pasada en la revista Science.

“No es cierto que el crimen organizado sea el quinto empleador del país, como se ha difundido”, declaró Ana Elizabeth García Vilchis, encargada de la sección de “¿Quién es quién en las mentiras de la semana?”, de la conferencia matutina de Palacio Nacional.

La funcionaria del Gobierno cuestionó el artículo publicado que, con base en modelos matemáticos, calcula que los cárteles emplearon a entre 160,000 y 185,000 mexicanos en 2022, con una estimación central de 175,000.

Estas cifras están solo por debajo de las multinacionales Femsa (321,000), Walmart (231,000), Manpower (203,000) y América Móvil (181,000).

Los cárrteles reclutan entre 350 y 370 personas por semana, según la estimación, que contempla datos de homicidios, personas desaparecidas y encarcelamientos de la última década para un modelo numérico de reclutamiento que evalúa el tamaño de los grupos criminales.

“Según esto, una simulación matemática, cuyos resultados obtenidos son suposiciones falsas”, criticó García Vilchis, quien argumentó que hay una “exageración” en las cifras presentadas.

“Los medios de comunicación y las redes omitieron mencionar que el mismo artículo advierte que las estimaciones no pueden ser validadas significativamente con información del mundo real. Eso no importó, se lanzaron en nado sincronizado”, añadió la funcionaria.

Se indicó que el estudio publicado reconoce que deben cumplirse otros escenarios para validar la estimación: la cantidad de miembros de los carteles muertos, y la cifra de integrantes de los carteles arrestados y la capacidad de reclutamiento de las organizaciones criminales.

Criticó a los medios porque “no destacaron” en sus notas informativas la segunda parte del texto de Science, que expone que, si disminuye el reclutamiento de los carteles a la mitad, se reduciría en un 25% el número de muertes y en un 11 % el tamaño de los grupos criminales para 2027.

El Ejército de Guatemala movilizó este lunes a 2,000 soldados para blindar su frontera con México debido a la violencia provocada por el narcotráfico.

La medida se tomó para “garantizar la seguridad y gobernabilidad en el territorio guatemalteco”, confirmó el coronel Rubén Téllez, vocero del Ejército guatemalteco.

Se ordenaron operativos, principalmente en el departamento de San Marcos, en el límite noroeste de Guatemala con México.

La decisión de las autoridades guatemaltecas responden a la disputa territorial entre bandas del crímen organizado en Chiapas, que colinda con el país centroamericano.

De acuerdo con el Ejército guatemalteco, los soldados fueron desplegados en 14 puntos fronterizos y se realizan patrullajes terrestres y aéreos en las áreas boscosas de los departamentos de San Marcos y Huehuetenango.

Y es que como se viralizó el fin de semana, el enfrentamiento entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región, ha provocó temor entre los habitantes de municipios como Tacaná, San Marcos, donde incluso los negocios han cerrado como medida de prevención.

Según Téllez, la violencia que se ha desatado en Motozintla, Chiapas, también ha provocado que algunos mexicanos crucen la frontera hacia Guatemala para refugiarse.

El Ejército de Guatemala coordina los operativos con los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que fueron desplazados al área de incidencia.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió a los mexicanos, en especial a los habitantes del sur del país, que “no se dejen someter” por los grupos de crimen organizado que operan en la frontera entre Chiapas y Guatemala.

El mandatario reaccionó a un video que se viralizó este fin de semana en redes sociales, en el que se observa a pobladores de Comalapa, en el límite con Guatemala, sobre la Carretera Panamericana para aplaudir a un grupo armado identificado con el Cártel de Sinaloa, por “liberar los caminos del municipio que otro grupo criminal había bloqueado.

“Resulta que en la frontera con Guatemala, en Comalapa, hacia Motozintla, hay grupos de la delincuencia organizada que se están disputando el territorio para tener espacios, para guardar droga que entra a Centroamérica, para tener control de ese territorio y se enfrentan”, dijo el presidente.

Fiel a su estilo, reprochó a los medios de comunicación por exaltar las imágenes, que confirmó su autenticidad. Criticó a los grupos criminales y a la oposición por la “propaganda” que, adelantó, aumentará de cara a las elecciones del 2024.

“Y sí pueden ser bases de apoyo que hay en algunas partes del país porque les entregan despensas, por miedo o los amenazan, pero no es asunto general, es un asunto muy limitado a una región y ya se está atendiendo y ya está la Guardia Nacional”, añadió el mandatario.

La polémica ocurre mientras la violencia del crimen organizado se recrudece en Chiapas, donde los pueblos originarios han advertido este año de una “guerra civil” por los grupos delictivos que han asesinado, desaparecido y desplazado a los habitantes, en particular indígenas.

Pese a los reportes hechos, AMLO dijo que “afortunadamente” no ha habido muchos asesinatos en Chiapas.

Insistió en que su Gobierno atiende los hechos, con un refuerzo de elementos de la Guardia Nacional, por lo que las críticas recientes obedecen a motivos políticos.

“Es un fenómeno porque se trata de cómo se extiende una noticia y sobre todo la reproducen quienes están en contra de la transformación, los conservadores”, reprochó.

La dirigencia nacional del PAN afirmó que el país está en manos de los criminales, esto a cinco años de la política fallida del gobierno federal de abrazos a los delincuentes.

Marko Cortés, presidente de Acción Nacional, sostuvo que la gente vive con miedo, además de que no hay gobierno, ni autoridad, y sólo un Estado fallido.

El partido opositor indicó que estamos viviendo el sexenio más sangriento de la historia, aunque el presidente insista en que se trata de “una exageración de los conservadores”.

“Estamos viviendo las consecuencias de las ocurrencias de López Obrador. Al ofrecer abrazos a los delincuentes hizo más fuertes a los cárteles del narcotráfico, cedió el gobierno de amplias zonas del país y abandonó a millones de mexicanos al capricho de la delincuencia”, afirmó Cortés Mendoza.

El panista recordó las “rebeliones populares” que se han registrado, comandadas por grupos del crimen organizado, en diversos estados del país, así como los asesinatos de periodistas, ataques con drones explosivos, balaceras, autos quemados, entre otras acciones.

Añadió que los criminales están infiltrando como nunca comunidades, fuerzas policiales y gobiernos, señaló.

“López Obrador se niega a reconocer la realidad y su gobierno, pública y cínicamente, se sienta a negociar con los criminales, como vimos en Chiapas y Guerrero, para liberar a los rehenes. El gobierno no hace nada ante las narco-bombas contra la policía y permite esas expresiones del narcoterrorismo”, acusó el panista.

El jefe nacional del blanquiazul afirmó que la base social del crimen organizado es producto del miedo a los criminales, pues la gente tiene miedo de perder sus bienes, a perder su vida y la de sus seres queridos, pues señaló, “tristemente la tranquilidad y libertad ya la perdieron”.

Marko Cortés lamentó que mientras la delincuencia se apodera del país, el presidente se centre en atacar a la oposición, a los medios de comunicación y a todo aquel que piense diferente, creando distractores para ocultar que su gobierno ya fue completamente rebasado por la violencia.

“Morena es una desgracia para México, urge cambiar el rumbo del país , urge tener un gobierno eficiente que si de resultados y nos dé a las mexicanas y mexicanos la tranquilidad y seguridad con la que merecemos vivir”, finalizó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) respaldó este martes el pacto de paz propuesto por la madre buscadora Delia Quiroa, del colectivo “10 de marzo”, a cárteles del crimen organizado para que cesen los conflictos armados y con ello se ponga fin a las desapariciones forzosas.

“Yo estoy de acuerdo, ojalá y se lograra la paz, eso es lo que deseamos todos, que no haya violencia, que no haya homicidios, que no haya agresiones porque se afecta a todos”, dijo el mandatario durante su conferencia matutina.

AMLO se refirió al llamado que hizo la activista, que busca a su hermano desaparecido desde marzo de 2014, y quien en una carta dirigida a líderes del narcotráfico pidió llegar a un acuerdo de paz para frenar las desapariciones.

La propuesta de pacto llega cuando el país vive actualmente una crisis de desaparecidos, donde hay más de 112,000 personas no localizadas y 52,000 cuerpos sin identificar.

Ante esta situación, la activista propuso a los líderes de los cárteles de Sinaloa; del Noreste; del Golfo; de Tijuana; Jalisco Nueva Generación; los Zetas Vieja Escuela; de los Salazar; de Ciudad Juárez; de los Beltrán Leyva y la Familia Michoacana y/o Los Caballeros Templarios, la firma de un “Pacto Social para Prevenir y Erradicar la Desaparición de Personas en México y Fomentar la Paz”.

“(Si el llamado es) que no actúen con violencia, claro que sí. Si ese es el planteamiento, un exhorto a que no actúen con violencia, claro (que lo apoyo)”, respondió López Obrador al ser cuestionado sobre el tema. “Todo lo que signifique hacer a un lado o no usar la violencia lo apruebo”, añadió.

Asimismo, llamó a los criminales a comportarse “como buenos ciudadanos” y sostuvo que “siempre hay salidas para los que no quieren usar la violencia”.

Presumió además que los programas sociales que ha instaurado su gobierno han ayudado a disminuir el número de jóvenes que se integran a los grupos criminales.

“Estoy seguro, es hipotético, de que ya cada vez son menos los jóvenes que se detienen en actividades delictivas”, dijo el mandatario.

López Obrador reconoció que en México existen agresiones entre bandas y también agresiones contra las Fuerzas Armadas, además de enfrentamientos entre organizaciones criminales y autoridades en donde pierde la vida gente inocente.

Sin embargo, aseguró que su gobierno sigue buscando la paz. “La violencia es irracional y vamos a seguir buscando la paz”, enfatizó.

El país enfrenta una ola de violencia en los últimos años. En 2022 se contabilizaron un total de 30,968 homicidios dolosos, mientras que en 2021 se sumaron 33,308. Antes se registraron los dos años más violentos en la historia reciente del país, bajo la gestión de López Obrador, con 34,690 víctimas de asesinato en 2019 y 34,554 en 2020.

El sexenio de López Obrador ya ha alcanzado el récord del mayor número de homicidios, superando el registro que se tenía con Enrique Peña Nieto.

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estadounidense tiene abiertas 380 investigaciones centradas en el liderazgo de los cárteles, confirmó su director, Christopher Wray.

Algunas de ellas, según apuntó en un interrogatorio ante el comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, han ofrecido ya resultados “clave”, como los cargos presentados a mediados de mes contra una treintena de personas vinculadas al cártel de Sinaloa, incluidos cuatro hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, por tráfico de fentanilo y otras drogas.

Wray apuntó que, en el marco de los esfuerzos contra la amenaza del crimen transnacional organizado, el FBI está centrado en los cárteles que trafican a través de la frontera con México narcóticos como el fentanilo.

El FBI participa, además, activamente en seis fuerzas de ataque, formadas por equipos de múltiples agencias dirigidos por fiscales y que efectúan operaciones multijurisdiccionales contra objetivos prioritarios y sus redes financieras afiliadas.

“Estamos tratando de cortar las fuentes de financiación de los cárteles y de atacar su red de distribución en Estados Unidos”, recalcó Wray.

Y es que la amenaza de la delincuencia transnacional se mantiene como una amenaza importante y creciente para los intereses nacionales e internacionales, con implicaciones para la seguridad y salud públicas, las instituciones democráticas y la estabilidad económica en el mundo, añadió Wray en su testimonio escrito enviado a los legisladores.

El director del FBI recalcó que aunque su agencia no es la encargada de garantizar la seguridad física de las fronteras del país, está comprometida a afrontar esas amenazas.

En esa línea, señaló que de los 11,400 millones de dólares solicitados al Congreso para el año fiscal 2024, 53.1 millones van dirigidos a incrementar la recolección de muestras de ADN de individuos que crucen la frontera.

En los últimos dos años, según destacó, el FBI ha aportado muestras a 223 investigaciones, incluidos más de 100 casos de abuso sexual y una docena de homicidios, y espera que esas cifras aumenten a medida que se incrementan los cruces en la frontera.

La agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) señaló este viernes a los cárteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación (CJNG) como las principales amenazas “para la salud y las comunidades” en territorio estadounidense.

En un informe de las operaciones extranjeras de la agencia, la DEA recordó que en septiembre del año pasado, creó una unidad dedicada exclusivamente a perseguir y desmantelar los esfuerzos de esas dos organizaciones “transnacionales” para traficar con “fentanilo y metanfetaminas” a Estados Unidos.

El secuestro de cuatro estadounidenses y el asesinato de dos de ellos en Matamoros, Tamaulipas a inicios de marzo, ha aumentado el debate en Estados Unidos sobre los cárteles en nuestro país.

Recordemos que un grupo de legisladores republicanos pidió que los cárteles sean catalogados como organizaciones terroristas, lo que permitiría que las fuerzas armadas de Estados Unidos puedan combatirlos aún en nuestro país.

Esta medida fue rechazada por la Casa Blanca, aunque en recientes días el Departamento de Estado dijo que no se descarta. Además, la propuesta ha sido criticada duramente por el presidente López Obrador y el gobierno federal.

El canciller Marcelo Ebrard viajó a Washington el pasado 13 de marzo para reunirse con los cónsules del país en Estados Unidos, con la intención de lanzar una estrategia de comunicación para rebatir la propuesta de los congresistas del partido opositor.

El Departamento de Estado de Estados Unidos tiene actualmente catalogados como grupos terroristas extranjeros a organizaciones como el Estado Islámico (EI), Hamás y el Ejército de Liberación Nacional de Colombia (ELN).

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) calificó de “falsos” los dichos del secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, quien afirmó que el crimen organizado controlan ciertos territorios del país.

“Eso es falso, no es cierto, hace como un año declaró lo mismo un comandante de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, y se le informó que no era cierto”, dijo el mandatario al ser consultado sobre las declaraciones del funcionario estadounidense.

“No hay ningún lugar del territorio nacional en donde no haya presencia de la autoridad. Le puedo decir al señor Blinken que, creo lo sabe, que constantemente estamos destruyendo laboratorios clandestinos en Sinaloa, en Sonora, en todos lados”, agregó.

Y es que en una comparecencia ante el Senado de su país, Blinken dijo que “es justo decir que sí” hay partes de México que controla el crimen organizado y no el gobierno.

Pese a su rechazo, AMLO justificó los señalamientos del secretario de Estado al argumentar que él respondió a un cuestionamiento del senador republicano Lindsey Graham, promotor de la polémica propuesta para declarar la guerra a los carteles mexicanos y considerarlos como terroristas.

“Él (Blinken) estaba informando de la cooperación que hay entre los gobiernos, a él le consta que estamos trabajando de manera coordinada, pero (Graham) lo interrumpió y le dijo: a ver. Y entonces tuvo él que decir que sí, lamentablemente, que había regiones en México dominadas por el narco”, expuso.

Este cruce de declaraciones se da en medio de la creciente tensión entre México y Estados Unidos por los cárteles de la droga, en particular los que trafican fentanilo.

La polémica se ha intensificado tras el secuestro de cuatro estadounidenses y el asesinato de dos de ellos en Matamoros, Tamaulipas, lo que hizo que congresistas republicanos pidieran declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.

Y pese a que en un inicio la Casa Blanca desestimó esta propuesta, en su comparecencia de esta semana, Blinken se mostró abierto a considerar la iniciativa.

“Debe reconocerse que cuando le preguntan a él y a quien es vocera de la Casa Blanca si consideran si es recomendable considerar como terroristas a los narcotraficantes mexicanos, dijeron que no”, expuso AMLO.

El mandatario argumentó que en Estados Unidos hay una campaña anticipada por las elecciones del próximo año, lo que dijo, provoca que se den estos debates.

En un informe de la ONU sobre cocaína se indica que una parte importante de la violencia en América Latina relacionada con el narcotráfico se debe a la rivalidad entre los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación.

Uno de los puntos centrales del Informe Mundial sobre Cocaína 2023 es el análisis sobre la fragmentación del ecosistema criminal del narcotráfico, aunque se indica que en México siguen existiendo organizaciones con mucho poder.

“El panorama criminal mexicano también es cada vez más complejo y fragmentado. Actualmente, las autoridades mexicanas han identificado nueve grandes grupos delictivos organizados que incluyen aproximadamente un total de 53 grupos”, indica el informe.

La ONU describe la situación como una red de alianzas cambiantes y muy especializadas que cooperan entre sí en función de la situación.

“El Cártel de Sinaloa, por ejemplo, puede describirse como una ‘red de alianzas’ de múltiples células especializadas, cada una con una función específica en la cadena de suministro”, señala el informe.

El Cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación son los dos con más presencia internacional, subrayan los expertos de la ONU. Ambos tienen además una gran presencia en el mercado de Estados Unidos.

“Según algunos analistas, el aumento de la violencia relacionada con el narcotráfico en Suramérica y Centroamérica se ha visto impulsado principalmente por la competencia entre los representantes locales de estos dos grupos”, añade.

Como casi ningún grupo criminal controla toda la cadena de suministro de cocaína desde Suramérica hasta los mercados de destino, como Europa y Norteamérica, se crean alianzas en distintas fases del proceso.

“Estas colaboraciones suelen ser muy dinámicas e inestables, como por ejemplo en el caso de México, donde los aliados criminales de ayer pueden convertirse en los enemigos de hoy, y viceversa”, advierte la ONU.

Es por ello que la competencia por el control de espacios o de puntos de distribución puede acabar en actos de violencia.

En algunos casos, los representantes locales de los dos principales cárteles mexicanos han estado detrás de olas de violencia.

Por ejemplo, el informe indica que una serie de actos violentos en Ecuador se vinculó a la rivalidad entre grupos criminales locales vinculados al cártel de Sinaloa y al de Jalisco Nueva Generación.

En Colombia, la desmovilización de las FARC ha llevado a un aumento de la presencia de grupos mexicanos, especialmente, de nuevo, el Cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación.

El tráfico de cocaína es sólo una parte del negocio criminal de los grupos delictivos mexicanos, ya que están implicados en otras muchas actividades, como el tráfico de marihuana, heroína, estimulantes, armas y personas.

El informe sobre la cocaína de la ONU precisa que en 2020 se produjeron en total casi 2,000 toneladas de cocaína de la máxima pureza, el doble que en 2015.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconoció las medidas propuestas por su homólogo estadounidense, Joe Biden, para tratar de restringir la venta de armas de fuego, que recordó, llegan a manos del crimen organizado.

“El decreto para el control de armas de Biden es algo que celebro, qué bueno que lo hizo. Porque, ¿de dónde vienen las armas que utilizan los narcotraficantes en México? Pues de Estados Unidos, y allá las compran sin ningún control”, dijo en su conferencia de prensa matutina.

López Obrador subrayó que la falta de control en la venta de armas de fuego en Estados Unidos, especialmente las de “alto poder”, provoca que el 80% de las armas que emplea el crimen organizado sea de procedencia estadounidense.

“Vienen de Estados Unidos y no hay control, pueden comprar una ametralladora en un supermercado, en una armería. Es interesante el tema, qué bueno que se está ventilando”, remarcó.

Ayer, Biden firmó una orden ejecutiva en la que se contemplan nuevas acciones para endurecer el acceso a las armas de fuego en el país y que tiene como objetivo reducir la violencia armada con mejoras para apoyar a supervivientes de tiroteos y familiares de víctimas durante sus procesos de recuperación en términos de salud mental, entre otras medidas.

La orden ejecutiva contempla que la Secretaría de Salud y la Fiscalía General deberán presentar a la presidencia una propuesta con ese objetivo antes del 15 de septiembre de este año.

Para ejemplificar el tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México, López Obrador mencionó el operativo “Rápido y Furioso”, llevado a cabo durante la administración de Felipe Calderón.

“El objetivo fue meter armas supuestamente de contrabando con sensores para monitorear esas armas y encontraran donde estaban las bandas. Y qué pasó, pues quitaron los sensores y las usaron para sus actividades ilícitas, y le quitaron la vida a mexicanos y estadounidenses”, recordó AMLO.

Según el informe “Armas extranjeras en México”, elaborado por un panel de expertos internacionales, las armas estadounidenses matan a más personas en México que en Estados Unidos.

Sobre el tema, el canciller Marcelo Ebrard indicó en un mensaje de su cuenta de Twitter que se trata de medidas “muy acertadas” que facilitarán aumentar los “requisitos y verificaciones para aquellos que adquieran armas en Estados Unidos, especialmente aquellas denominadas de asalto”.

Asimismo, el titular de Relaciones Exteriores puntualizó en un comunicado que la revisión de los antecedentes de potenciales compradores, sean penales o no, supondrá una “acción determinante para evitar el tráfico ilícito de armas a territorio mexicano”.

“Con una frontera terrestre de más de tres mil kilómetros y una población de origen mexicano en Estados Unidos de cerca de 34 millones de personas, las acciones que tome el gobierno de ese país para evitar que armas de fuego caigan en manos de delincuentes tendrán un efecto profundamente positivo en ambas naciones”, añade el posicionamiento de la cancillería.

Así, México reiteró su compromiso con acciones a “nivel regional” para evitar que las armas de fuego empoderen a los delincuentes y, con ello, se pueda seguir actuando con eficacia en contra del crimen organizado.

El Cartel del Golfo entregó a cinco presuntos miembros del grupo Escorpión, a quienes señala como responsables del secuestro de los cuatro estadounidenses en Matamoros, Tamaulipas, dos de los cuales fueron asesinados.

Según informaron medios locales este jueves, los cinco supuestos delincuentes aparecieron junto a una nota firmada por el grupo perteneciente al Cártel del Golfo, en el que condena los hechos y se disculpa con la sociedad por la muerte de dos de los estadounidenses y de una mexicana de 33 años, víctima de una bala perdida en el momento del secuestro.

Esto refuerza una de las líneas que sigue el gobierno federal, en la que no se descarta que el secuestro de los cuatro estadounidenses pudiera estar relacionado con operaciones de narcotráfico que las víctimas estuvieran realizando en nuestro país.

Reportes periodísticos señalan que los cuatro secuestrados tienen antecedentes penales relacionados con el tráfico, venta y consumo de drogas, así como portación de armas de fuego en Estados Unidos.

No obstante, el fiscal general de justicia de Tamaulipas, Irving Barrios, aseguró el pasado martes en una conferencia de prensa que la principal línea de investigación con la que estaban trabajando era de la de una “confusión” por parte de los delincuentes.

Según expuso una fuente de la administración estadounidense conocedora del caso a la cadena de televisión CNN, podrían haberles confundido con narcotraficantes haitianos.

Además, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas anunció este jueves que autoridades mexicanas aseguraron una clínica y una ambulancia que supuestamente fueron utilizadas para dar atención a las víctimas mientras permanecían privadas de su libertad.

Hasta el momento tan solo hay un detenido, José Guadalupe “N”, de 23 años y que realizaba labores de vigilancia en la casa en la que fueron localizadas las víctimas.

De momento se desconoce qué ha sucedido con los cinco supuestos implicados entregados por el cártel.

Los cuatro estadounidenses fueron secuestrados el pasado viernes, pero no fue hasta el domingo que se tuvo conocimiento del caso, cuando el Buró de Investigación Federal estadounidenses (FBI) emitió un comunicado.

Fueron encontrados el martes, cuando se confirmó que dos de ellos habían sido asesinados, mientras que los otros dos fueron repatriados a Estados Unidos.

El caso ha elevado la presión en Washington para que México actúe contra los cárteles de la droga, incluyendo una propuesta de congresistas republicanos para declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, algo que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tachó esta mañana de “ofensa” e “intervencionismo”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó la propuesta de congresistas republicanos estadounidenses que buscan declarar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas; dijo que la sola propuesta es “irresponsable”.

“Esta iniciativa de los republicanos, además de irresponsable, es una ofensa al pueblo de México, una falta de respeto a nuestra soberanía”, dijo en su conferencia de prensa matutina que este jueves se llevó a cabo desde el Centro de Inteligencia de la Guardia Nacional.

López Obrador aseguró que no permitirá que un gobierno extranjero, y mucho menos sus Fuerzas Armadas, intervengan en territorio nacional.

“De una vez fijamos postura, nosotros no vamos a permitir que intervenga ningún gobierno extranjero, y mucho menos que intervengan Fuerzas Armadas de un gobierno extranjero en nuestro territorio”, sentenció.

Además, lanzó una advertencia al Partido Republicano, promotor de las iniciativas que autorizarían la acción del Ejército estadounidense contra los cárteles mexicanos, de llamar a los connacionales e hispanos residentes en Estados Unidos a que voten en su contra.

“Si no cambian de actitud y piensan que van a usar a México para sus propósitos propagandísticos y politiqueros, vamos a llamar porque no se vote por ese partido por intervencionista, inhumano, hipócrita y corrupto”, dijo.

Y es que ayer, se anunciaron nuevos proyectos de ley en Estados Unidos que buscan declarar a los cárteles mexicanos como grupos terroristas y con ello autorizar el uso del Ejército para combatirlos, estén donde estén, así sea en territorio mexicano.

La polémica ha crecido después de la controversia desatada por el secuestro de cuatro estadounidenses en la ciudad Matamoros, Tamaulipas, de los que dos fueron asesinados y dos rescatados con vida.

De trasfondo también está la lucha contra el tráfico de fentanilo, un opioide sintético fabricado en México con químicos procedentes China que ha causado cientos de miles de muertes por sobredosis en Estados Unidos.

Las propuestas legislativas prohibirían a los integrantes del crimen la entrada a Estados Unidos, autorizaría congelar sus bienes y prohibiría a cualquier persona ayudarles de forma consciente, entre otros mecanismos.

“Lo que dijo este senador (Lindsey Graham) no lo admitimos, a México se le respeta, no somos un protectorado ni colonia, somos un país independiente, soberano y no recibimos órdenes de nadie”, contestó el presidente.

Pese a las propuestas, La Casa Blanca, aseguró que Estados Unidos ya cuenta con todas las competencias legales para combatir al narcotráfico sin la necesidad de declarar como grupos terroristas a los cárteles mexicanos, en un intento por calmar la tensión que el tema ha avivado.

“Declarar a esos cárteles como organizaciones terroristas extranjeras no nos daría ninguna competencia adicional que no tengamos ya en este momento”, expresó en su rueda de prensa diaria Karine Jean-Pierre, portavoz del presidente Joe Biden.

Pero, ¿Qué hay detrás de la lucha contra los cárteles de la droga y la cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos? En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Gerónimo Gutiérrez, exembajador de México en Estados Unidos, sobre el tema.