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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró este lunes que su país y México pueden ser los «ejes fundamentales» de la unidad latinoamericana y valoró la interconexión que hay entre ambas naciones.

Las declaraciones del mandatario colombiano se produjeron tras recibir en la Casa de Nariño de Bogotá, sede del ejecutivo, al secretario de Relaciones Exteriores de nuestro país, Marcelo Ebrard, con quien se reunió tras haber sido investido presidente ayer.

«El pueblo mexicano y el pueblo colombiano pueden ser ejes fundamentales de la unidad latinoamericana», dijo Petro en un video compartido por Ebrard.

El presidente colombiano agregó que la unidad latinoamericana puede convertirse en «una voz grande en el universo que permita que nuestras culturas, nuestra sangre, nuestras luchas puedan tener éxitos, puedan avanzar, y podamos ser eso que decía (el filósofo mexicano José) Vasconcelos: la raza cósmica, la unidad de la sangre del mundo».

En el discurso que dio ayer, Petro afirmó que «la unidad latinoamericana no puede ser una retórica», razón por la cual hizo un llamado a la unión para que la región sea fuerte en un «mundo complejo».

«Hoy necesitamos estar más juntos y unidos que nunca. Como dijo alguna vez Simón Bolívar: ‘La unión debe salvarnos, como nos destruirá la división si llega a introducirse entre nosotros’. Que se acabe la división de América Latina. Pero la unidad latinoamericana no puede ser una retórica, un mero discurso», afirmó Petro en su discurso.

El mandatario colombiano, que sucedió en el cargo a Iván Duque, aseguró el domingo que para Latinoamérica es hora de dejar atrás los bloques, los grupos y las diferencias ideológicas «para trabajar juntos.

En esa línea, además de su encuentro con Ebrard, el mandatario colombiano se reunió en su primer día como presidente con su homólogo chileno, Gabriel Boric, entre otros funcionarios de varios países que asistieron a su investidura.

Junto a Marcelo Ebrard y la comitiva de la cancillería, la esposa del presidente López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller, acudió a la toma de protesta y posterior reunión con Petro.

Autoridades de la Ciudad de México aseguraron este martes un cargamento de al menos 1.6 toneladas de cocaína proveniente de Colombia, lo que supone el mayor decomiso de esta droga en la capital del país, confirmó la Secretaría de Seguridad.

«Estaríamos hablando por mucho del mayor aseguramiento de cocaína en la Ciudad de México», superando un decomiso de una tonelada ocurrido hace un año, dijo el titular de la SSC, Omar García Harfuch.

Señaló que el cargamento fue descubierto por agentes de la policía capitalina y elementos de la fiscalía cuando era transportado en dos tráileres por una autopista, en los límites con el Estado de México.

La droga se hallaba en compartimientos ocultos, añadió García Harfuch, indicando que otro vehículo que escoltaba a los camiones también fue asegurado.

Según las primeras investigaciones, el cargamento provenía de Colombia y fue trasladado por mar hasta Puerto Escondido, Oaxaca. El trayecto continuó vía terrestre hasta la Ciudad de México, donde se tenía previsto distribuir una parte de la cocaína en el barrio de Tepito, y luego seguir tránsito hasta su destino final en Los Ángeles, Estados Unidos, precisó el funcionario.

Cuatro personas originarias de Durango fueron detenidas en el operativo, de las cuales tres tienen antecedentes penales.

García Harfuch anticipó que los detenidos pertenecerían a una organización criminal que opera en Durango y en Sinaloa.

Este es el segundo gran operativo contra cárteles del narcotráfico que tiene lugar en Ciudad de México en lo que va de julio. Hace dos semanas, un fuerte despliegue policial en el sur de la ciudad culminó con la detención de 14 sospechosos, dos víctimas de secuestro liberadas, además de la incautación de armas y drogas.

De los detenidos, cuatro fueron liberados. Los restantes permanecen en prisión bajo sospecha de pertenecer al poderoso cártel de Sinaloa.

En la conferencia de prensa, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, destacó que este «golpe al narcotráfico» fue el resultado de la coordinación entre el gobierno federal y gobierno local.

«La Secretaría de Seguridad Ciudadana tuvo en este caso una coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia, la Defensa y la Marina», añadió Sheinbaum.

En las próximas horas, los cuatro detenidos serán presentados ante la Fiscalía General de la República (FGR) para determinar su situación jurídica, mientras que la droga quedó a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía de la Ciudad de México.

Mientras ayer lo hizo a través de sus redes sociales, donde calificó como histórico el triunfo de Gustavo Petro al ser electo como futuro presidente de Colombia, este lunes, en su conferencia de prensa, López Obrador insistió en que le daba mucho gusto, pues era una señal más de la nueva etapa en el resurgimiento de los movimientos democráticos con dimensión social en América Latina y en el Caribe.

«Hoy vamos a escuchar cumbia por el triunfo de Gustavo Petro, que nos da mucho gusto; no lo puedo ocultar, estoy muy contento», dijo López Obrador al inicio de su conferencia matutina.

Y es que de acuerdo con datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Gustavo Petro obtuvo el 50.44% de los sufragios emitidos por el pueblo colombiano, en tanto que el candidato Rodolfo Hernández se quedó con el 47.31% de los votos.

«Debemos de recordar que hace poco los gobiernos progresistas tenían la responsabilidad en varios países de América Latina y el Caribe, hubo así como un esplendor de gobiernos progresistas en América Latina. Por distintas circunstancias se fue apagando ese movimiento, esa corriente, ese ambiente, se fueron perdiendo países y fue regresando el conservadurismo», recordó el presidente al abordar el tema de la elección en Colombia.

Indicó que cuando él llegó al poder, en 2018, eran pocos los países que tenían gobiernos progresistas. Sin embargo, aseguró que a partir de la llegada de su movimiento a la Presidencia de México, se inició una etapa nueva que fue cuando comenzaron los triunfos importantes de los movimientos progresistas.

Luego de leer el mensaje que publicó ayer en redes sociales, reiteró que fue un «triunfo histórico» el de Petro en Colombia.

Incluso respondió a quienes criticaron que sin resultados oficiales, emitiera una felicitación a quien todo indica será el próximo presidente de Colombia, cuando se tardó en felicitar y reconocer el triunfo del presidente Joe Biden en Estados Unidos en 2020.

«Cuando la elección del presidente Biden no había todavía resultados, estaba un recuento de votos y cuando lo felicité ya había salido a reconocer su triunfo el presidente actual, Duque, y otros presidentes. Y, la verdad, estaba yo muy contento, y sabía que había triunfado legal, legítimamente», se justificó López Obrador.

Reveló que la llamada que sostuvo ayer con Gusto Petro acordaron trabajar juntos todos los gobiernos de América Latina y el Caribe, además de que dijo que coincidieron en que debe de buscarse la integración en todo el continente, incluidos Canadá y a Estados Unidos.

Insistió en su idea de lograr una integración de toda América para conformar una región en el mundo, parecido a la Unión Europea, en donde todos los países puedan complementarse con recursos naturales, fuerza de trabajo, tecnología, mercados, siempre con respeto a las autonomías y a las soberanías de cada pueblos.

«Hay muy buenos diplomáticos, hay muy buenos políticos en América y debe de haber voluntad para no excluir, para unirnos, para convivir en beneficio de nuestros pueblos, no castigar por cuestiones ideológicas, dogmatismos, por discriminación a nuestros pueblos y buscar la hermandad en toda América», añadió AMLO.

Al final, fue cuestionado si con el triunfo de Petro en Colombia se consolidaba el bloque progresista del que tanto se habla. «Sí, avanza el movimiento progresista», remató.

Gustavo Petro hizo historia este domino al convertirse en el primer presidente de izquierda en Colombia, un país tradicionalmente gobernado por conservadores y moderados, quien prometió tender la mano a la oposición y llevar adelante una lucha contra el cambio climático que incluya un diálogo con Estados Unidos.

En su primer mensaje como presidente electo, el exguerrillero y actual senador buscó alejar los temores sobre su futura administración al asegurar que «vamos a desarrollar el capitalismo en Colombia, no porque lo adoremos sino porque tenemos primero que superar la pre-modernidad en Colombia, el feudalismo en Colombia, los nuevos esclavismos».

En el conteo preliminar de la Registraduría y con más del 99% de las urnas contabilizadas, el izquierdista obtuvo 50.48% de los votos, mientras que su contendiente, Rodolfo Hernández registró 47.26%.

El resultado oficial de la elección se declarará luego del escrutinio legal que suele conocerse unos días después, aunque históricamente en Colombia los resultados preliminares han coincidido con los finales. Además, tanto el presidente Iván Duque como su contendiente reconocieron los resultados.

El presidente Iván Duque felicitó en su cuenta de Twitter a Petro. Varios líderes latinoamericanos, entre ellos los mandatarios de Venezuela, Nicolás Maduro; de Argentina, Alberto Fernández, y de México, Andrés Manuel López Obrador, entre otros, también reconocieron el triunfo del senador colombiano.

La de Petro es la más reciente victoria política de la izquierda en América Latina alimentada por el deseo de cambio de los votantes. Chile, Perú y Honduras eligieron presidentes de izquierda en 2021 y en Brasil el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva lidera las encuestas para las elecciones presidenciales de este año.

Los colombianos han dado un giro drástico al elegir a un candidato de oposición al gobierno del conservador Duque, quien entregará el poder el 7 de agosto y ha enfrentado bajos niveles de popularidad luego de atravesar la pandemia y sortear en 2021 multitudinarias protestas contra una reforma fiscal que luego derivaron en reclamos por la desigualdad, la violencia policial y el desempleo.

El exmandatario de centroderecha Álvaro Uribe (2002-2010), quien ha sido un duro crítico de Petro y una figura central de la política colombiana en los últimos años, sostuvo en Twitter que «para defender la democracia es menester acatarla» y agregó que «Gustavo Petro es el Presidente. Que nos guíe un sentimiento: Primero Colombia».

Petro ha prometido gobernar para las minorías y los pobres, que en Colombia alcanzan el 39% de la población, según cifras oficiales de 2021. Con un discurso populista y en contra de las élites, se propone aumentar los impuestos a los más adinerados y garantizar la educación pública gratuita desde la infancia hasta la universidad, el empleo con un salario básico y aumento de los subsidios.

En sus primeros 100 días Petro pretende enfocar sus esfuerzos en un plan de emergencia contra el hambre, impulsar un ingreso vital de medio salario mínimo (128 dólares) para las madres cabezas de hogar, suspender las pruebas de fracking, y condonar los créditos de 10,000 jóvenes en el Icetex, la entidad estatal que financia la educación superior.

Petro, quien ha sido senador y alcalde de Bogotá, también buscará impulsar una rápida transición energética, porque considera que Colombia debe pasar de una «economía depredadora» a una para «la vida». Durante la campaña aseguró que no emitiría nuevas licencias de explotación petrolera, lo que golpearía una industria que representa casi el 4% del Producto Interno Bruto (PIB).

En el ámbito internacional, el presidente electo está dispuesto a reanudar las relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas desde 2019 por Duque y Maduro. También haría cambios en las relaciones con Estados Unidos buscando una renegociación del tratado de libre comercio que firmaron ambas naciones hace una década y nuevas salidas en la lucha contra el narcotráfico.

Más de 39 millones de colombianos están llamados de nueva cuenta a las urnas este domingo para elegir su próximo presidente, entre el izquierdista Gustavo Petro, quien promete ambiciosas reformas sociales, y el empresario independiente Rodolfo Hernández, que ganó electores gracias a su discurso contra la corrupción pese a enfrentar una investigación por ese delito.

Las encuestas muestran un empate técnico para la segunda vuelta entre los candidatos, por lo que la elección podría ser una de las más reñidas en la historia reciente de Colombia.

Es el tercer intento de Petro, un economista de 62 años, para ganar la presidencia y unir a Colombia a otros países de América Latina como México, Perú y Chile, en donde gobiernan líderes de izquierda.

El actual senador, quien fue alcalde de Bogotá y militó en la guerrilla del M-19, se comprometió a mejorar las condiciones económicas y sociales del país en donde la mitad de la población de 50 millones de habitantes vive en condiciones de pobreza.

Propone una ambiciosa reforma fiscal por unos 13,500 millones de dólares, equivalente a 5.5 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), y también plantea una reforma a las pensiones.

Hernández, quien se presenta como un candidato independiente de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, sorprendió al pasar a la segunda vuelta con su fuerte discurso contra la corrupción como su principal bandera y propuestas para reducir el impuesto sobre las ventas, el tamaño del Estado, los gastos del gobierno y promover la construcción de viviendas para los pobres.

Sin embargo, y pese a su discurso, el polémico político y empresario de la construcción, de 77 años, enfrenta acusaciones de corrupción y una investigación de la Fiscalía General por supuestamente haber intervenido desde su cargo como alcalde de Bucaramanga en la adjudicación de un contrato para el tratamiento de basuras, lo que no ha sido suficiente para alejar a sus seguidores.

En Broojula, te presentamos el mejor análisis de la elección en Colombia, con el comentario de Pablo Hiriart.

A pesar de que ha defendido su política exterior, basada en la no intervención y en la autodeterminación de los pueblos, este viernes el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó la «guerra sucia» que enfrenta el candidato a la Presidencia de Colombia por el Pacto Histórico, Gustavo Petro, que dijo, es de lo «más indigno y cobarde».

Aunque ha pedido que otros gobiernos no opinen sobre las contiendas electorales en México, esta mañana el presidente criticó la campaña que en Colombia se ha desatado contra Petro, esto después de su victoria en la primera de la elección presidencial del pasado 29 de mayo.

«Me molesta mucho la campaña en su contra», dijo López Obrador, quien pese a posicionarse sobre el tema prometió no inmiscuirse en los procesos electorales de Colombia, ni de ningún otro país.

«Es de veras indigna, ruin y es lo que ya nosotros hemos enfrentado, yo espero que la gente en Colombia no se deje manipular y que actúe con libertad y que vote por el que quiera, pero no a esa guerra sucia», sostuvo López Obrador.

El mandatario dijo que la guerra sucia es «un menosprecio a la persona» porque presupone que «el ser humano puede ser manipulable, que es un objeto» y «no un sujeto». Esa es «la mentalidad de estos publicistas mercenarios».

El presidente apuntó que los ataques mediáticos que está sufriendo el candidato de la izquierda colombiana con la
«campaña de calumnias», es parecida a la que él mismo sufrió durante varios años en México. «Hasta las empresas aportaban dinero para la campaña», recordó.

«Si se tiene el medio y el mensaje pues funciona, todos se alinearon, no existían las redes sociales, no existían, pero fíjense en lo que es el pueblo, aún con todo y eso ganamos y tuvieron que hacer el fraude el día de la elección y los días posteriores, tuvieron que rellenar urnas y falsificar actas y se negaron a contar los votos», relató AMLO en referencia a la elección presidencial de 2006 y 2012.

Recordemos que Gustavo Petro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, con poco más del 40% de los votos, seguido de la gran sorpresa de los comicios, el ultraderechista y autoproclamado candidato anticorrupción, Rodolfo Hernández, con el 28%.

La situación parece haberse emparejado tras el primer encuentro, y ahora los sondeos colocan a Hernández ligeramente por encima de Petro, que se enfrenta a un escenario desconocido desde que empezó todo el proceso, en el que siempre estuvo al frente de las intenciones de voto de los colombianos.

Horas después de las declaraciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia lamentó las declaraciones de López Obrador, calificándolas de «injerencia desobligante en los asuntos internos de nuestro país».

La dependencia aseguró que existen las garantías institucionales para todos los aspirantes a la Presidencia. Dijo que «tanto los que apoyan a un candidato, como al otro, merecen todo el respeto de la comunidad internacional y de altos dignatarios».

Le solicitaron a AMLO respetar la autonomía del pueblo colombiano para escoger a su próximo presidente sin injerencias que traten de influir en los electores.

Tal y como lo pronosticaron las últimas encuestas realizadas en Colombia,  el candidato de izquierda, Gustavo Petro, triunfó con el 40.32% de los votos emitidos en los comicios de ayer, equivalente a poco más de 8.5 millones de sufragios.

Sin embargo, la sorpresa de la jornada se dio cuando el candidato de la Liga de Gobernantes Anticorrupción, Rodolfo Hernández, a quien se le ha llamado el Trump tropical colombiano, se colocó en la segunda posición de las preferencias, desplazando a Federico Gutiérrez, quien según los sondeos de opinión se encontraba detrás de Petro.

Hernández, de 77 años de edad, consiguió 5,953,209 votos (28.15%) junto a su fórmula vicepresidencial, Marelen Castillo, y será el adversario de Petro en la segunda vuelta de la jornada electoral, que se realizará el próximo 19 de junio.

«Hoy sabemos que hay una voluntad ciudadana firme para acabar con la corrupción como sistema de gobierno. Hoy perdió el país de la politiquería y la corrupción. Hoy perdieron las gavillas que creían que serían Gobierno eternamente. Hoy ganó la ciudadanía», declaró Hernández tras conocerse los resultados.

Minutos después se pronunció Gutiérrez también para agradecer la participación a sus seguidores y para anunciar su apoyo y el de su fórmula vicepresidencial, Rodrigo Lara, a la campaña de Hernández, para evitar que Gustavo Petro llegue a la Casa de Nariño.

«No hemos hablado con Rodolfo y no necesito hacerlo, quiero expresar que no queremos perder al país y no vamos a poner en riesgo el futuro de Colombia. Por eso, Rodrigo y yo votaremos por Rodolfo Hernández y Marelen Castillo el próximo 19 de junio», advirtió Gutiérrez, quien era visto como el candidato del continuismo.

Por su parte, Petro pidió a sus electores que le ayuden a conseguir un millón de votos más en la segunda vuelta de las elecciones para poder conquistar la presidencia y comenzar a transformar al país, que atraviesa por una crisis social, de la mano de su fórmula vicepresidencial, Francia Márquez.

«Hoy se define qué clase de cambio queremos, si suicidarnos o avanzar», dijo Petro. «Ha llegado el momento de escoger», afirmó, invitando a sus militantes «a convencer con amor a la comunidad para lograr lo que esta generación puede darle a la historia de Colombia: el primer Gobierno popular y democrático, el primer Gobierno de un verdadero cambio pacífico, el primer Gobierno transparente y decente en estos tiempos», expresó.

Sergio Fajardo, quien ocupó el cuarto lugar en las votaciones y obtuvo 888,585 votos, señaló que los resultados de las elecciones reflejan la indignación de los colombianos y anunció que en los próximos días se reunirá con los miembros de la coalición Centro Esperanza para determinar su posición en la segunda vuelta de las elecciones.

Aunque la jornada de elecciones se desarrolló en relativa calma la mayor parte del día, en horas de la tarde, el ministro de Defensa, Diego Molano, informó que las disidencias de las FARC atacaron una caravana en la que se estaba movilizando material electoral por una zona rural de Meta.

Según el último boletín de la Registraduría (autoridad electoral), 21,418,631 personas ejercieron su derecho al voto este domingo, lo que representa el 54.91% de la población mayor de 18 años habilitada para votar en la elección del presidente que gobernará el próximo cuatrienio.

Foto: Twitter @jorgerojas2022

Un total de 227 defensores del medio ambiente fueron asesinados en 2020 en todo el mundo, con Colombia al frente de la lista al ser el país con el mayor número de homicidios, según un informe divulgado este lunes por la organización Global Witness.

Esta organización no gubernamental señala que, a medida que se intensifica la crisis climática, con incendios forestales, sequías que destruyen tierras agrícolas o inundaciones, la situación de las comunidades y los defensores de la tierra empeora.

Según la ONG, con sede en el Reino Unido, un promedio de cuatro defensores del medio ambiente han sido asesinados cada semana desde que se firmara el Acuerdo de París sobre cambio climático en 2015, aunque puntualiza que es probable que haya más.

Según el documento, al menos el 30% de los ataques registrados estaban relacionados con la explotación de recursos, como talado, represas hidroeléctricas, minería y agroindustria a gran escala.

La tala, de acuerdo con la ONG, fue la industria vinculada a la mayor cantidad de asesinatos en 2020, con 23 casos, en países como Brasil, Nicaragua, Perú y Filipinas.

El responsable de las campañas de Global Witness, Chris Madden, dijo que le gustaría «algún día» informar del fin de la violencia contra quienes defienden el planeta, pero que continuarán denunciándolo si los gobiernos siguen sin tomarse en serio la protección de los ecologistas.

El informe subraya que Colombia volvió a ser el país con mayor número de ataques registrados, con 65 defensores asesinados en 2020, y resalta que un tercio de estos ataques fueron contra indígenas.

Después de Colombia le sigue nuestro país, con 30 asesinatos. Además de ser el segundo país con más asesinatos, México vivió un aumento del 67% de estos crímenes respecto a 2019.

El tercer puesto mundial lo ocupa Filipinas con 29, seguido en su mayoría por países latinoamericanos: Brasil con 20 asesinatos, Honduras (17), República Democrática del Congo (15), Guatemala (13), Nicaragua (12), Perú (6), India (4), Indonesia (3), Suráfrica (2) y Tailandia (2).

En 2020 hubo también numerosos ataques contra defensores indígenas en México, América Central y del Sur, Filipinas e Indonesia. Nicaragua fue testigo de 12 asesinatos, en comparación con 5 en 2019, lo que lo convierte en el país más peligroso per cápita para los defensores de la tierra y el medio ambiente en 2020.

En Brasil y Perú, casi las tres cuartas partes de los ataques registrados tuvieron lugar en la región amazónica de estos países. También se documentaron 18 asesinatos en África en 2020, en comparación con 7 en 2019.

El informe resalta que la pandemia, en lugar de reducir los crímenes, hizo de los defensores un blanco más fácil al estar encerrados en sus casas. La organización alerta además de un aumento en el tipo de amenazas, con más arrestos, campañas de desprestigio y criminalización bajo una retórica antiterrorista.

América Latina sigue siendo la región más peligrosa del mundo para los defensores del medioambiente: 3 de cada 4 ataques registrados en el 2020 sucedieron en la región y 7 de los 10 países más afectados son latinoamericanos.

Foto: Global Witness

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) recibió este medio día en Palacio Nacional a su homólogo de Colombia, Iván Duque, quien llegó la noche de ayer a nuestro país.

Pasadas las 12:00 horas, Duque entró por la llamada Puerta de Honor de Palacio Nacional, en donde ya lo esperaba López Obrador.

Al llegar externó: “felicidades presidente ¿cómo va?, a lo que AMLO respondió: “bien, aquí vamos, bien, bien».

Una vez que ambos mandatarios entraron a Palacio Nacional, en el Patio de Honor se entonaron los himnos nacionales de ambos países, para después partir a su encuentro privado.

En la visita oficial de Duque, por parte de la comitiva mexicana participaron los secretarios de Relaciones Exteriores; Marcelo Ebrard; de Seguridad y Protección Ciudadana; Alfonso Durazo; de Economía; Graciela Márquez Colín, y de Turismo, Miguel Torruco Marqués, entre otros funcionarios.

Por parte de la representación colombiana acudieron: Claudia Blum Capurro, ministra de Relaciones Exteriores; María Paula Correa Fernández, jefa de Gabinete; Carlos Holmes Trujillo García, ministro de Defensa Nacional; José Manuel Restrepo Abondano, ministro de Comercio, Industria y Turismo; Patricia Cárdenas Santamaría, embajadora de Colombia en México, entre otros.

El gobierno de México informó que repatrió hoy a tres mexicanos que solicitaron ser trasladados desde Wuhan, República Popular China, con motivo del brote de COVID-19.

Indicaron que la acción contó con el apoyo del Gobierno de Colombia, quien transportó a los mexicanos hasta Bogotá.

La Secretaría de Salud indicó que los connacionales no han presentado síntomas de enfermedad desde el inicio de la actual contingencia sanitaria, lo que además fue un requisito sanitario para considerar su repatriación.

Detalló que cumplieron con los protocolos sanitarios de China, incluyendo las medidas de distanciamiento social, durante más de un mes. Fueron sujetos a revisiones médicas de salida por autoridades chinas, así como de pre-abordaje por autoridades colombianas.

Durante el último vuelo hacia nuestro país fueron acompañados por un médico especialista en bioseguridad y control de infecciones de la Secretaría de Salud y de Sanidad Naval, quienes aplicaron y supervisaron el protocolo específico de bioseguridad para el traslado de repatriados desde zonas de alto riesgo y evidenciaron que los connacionales mexicanos llegaron sin presencia de signos, ni síntomas de la enfermedad hasta su entrega al servicio de sanidad internacional del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

El servicio de sanidad internacional del AICM realizó una segunda valoración médica, en apego a sus protocolos, incluida, únicamente para esta ocasión, la toma de muestras biológicas para descartar la posibilidad de SARS-CoV-2 y por lo mismo, descartar la condición de portabilidad del virus.

Las autoridades indicaron que los ciudadanos serán trasladados a sus domicilios particulares en donde cumplirán, durante catorce días, con un protocolo de aislamiento domiciliario como medida preventiva, con el seguimiento continuo y directo por parte de los servicios de salud de sus respectivas localidades.

«El proceso de repatriación se llevó a cabo con apego a las recomendaciones del Reglamento Sanitario Internacional y con pleno respeto a los derechos humanos de los connacionales», aseguró el obierno.

El gobierno venezolano anunció este viernes que presentará evidencias ante la Fiscalía General para que emprenda una investigación sobre el supuesto vínculo del líder opositor Juan Guaidó con narcotraficantes colombianos tras la polémica desatada por la difusión de fotografías en las que aparece junto a dos miembros de uno de esos grupos.

Guaidó rompió el viernes el silencio que había mantenido tras la difusión de las fotografías junto a los jefes del grupo delictivo Los Rastrojos, Albeiro Lobo Quintero, alias Brother, y Jhon Jairo Durán, alias Menor, y dijo en una entrevista con la emisora colombiana Blu Radio que «era difícil saber quién me pedía fotos».

El jefe de la Asamblea Nacional expresó que durante la travesía que realizó de Venezuela a Colombia, en la que debió sortear varios bloqueos de vías de las autoridades para acudir al concierto benéfico que se realizó el 22 de febrero en Cúcuta, se tomó muchas fotos y sostuvo que era «difícil discriminar quién pide una foto».

Pero el ministro de Relaciones Interiores, mayor general Néstor Reverol, lo acusó de tener «vinculación directa» con los líderes de Los Rastrojos, señalados de participar en actividades de narcotráfico, contrabando de combustible, asesinatos y reclutamiento de menores, y dijo que el gobierno consignaría las evidencias en la Fiscalía General para que se inicie una investigación y se «haga justicia».

Desde el palacio presidencial Reverol afirmó que Guaidó «fue custodiado por estas organizaciones narco paramilitares colombianas» en febrero en su paso por la frontera y mostró algunas fotografías del opositor junto a supuestos paramilitares.

Guaidó atribuyó esas acusaciones a una acción que busca «distraer la atención» y retó Reverol, y al fiscal general Tarek William Saab a que detengan a los «narcoterroristas» y miembros de grupos guerrilleros colombianos que están en Venezuela.

El gobierno de Colombia anunció la muerte de nueve guerrilleros que se marginaron del pacto de paz, al día siguiente de ordenar una ofensiva contra el levantamiento armado de un grupo de exjefes de las FARC.

Los rebeldes pertenecían a las disidencias de esa organización y fueron abatidos en una operación ordenada por el presidente Iván Duque.

Según el ministro de Defensa, Guillermo Botero, el ataque se produjo en una zona rural de San Vicente del Caguán, un municipio del sur de Colombia. «Los delincuentes están advertidos: se entregan o serán vencidos», tuiteó el funcionario.

Entre los muertos está ‘Gildardo Cucho’, cabecilla de la estructura atacada, precisó por su parte Duque. «Autoricé (…) adelantar una operación ofensiva contra esta cuadrilla de delincuentes narcoterroristas que son residuales de lo que se conocía como las FARC, y que hacen parte de las estructuras criminales que pretenden desafiar a Colombia», indicó.

Duque agregó que el golpe militar es un «mensaje clarito» a los líderes de la antigua guerrilla que anunciaron su regreso a las armas, alegando «la traición» de los acuerdos de paz suscritos en 2016 que condujeron al desarme del grueso de las FARC y su ingreso a la política como partido.

Gildardo Cucho era «un criminal dedicado al narcotráfico, al secuestro, a la intimidación de líderes sociales y que pretendía hacer parte de esa estructura amenazante que ayer se presentaba al país como una nueva guerrilla, cosa que no es», agregó el presidente.

El presidente de Colombia, Iván Duque, aseguró que el regreso a las armas de exjefes disidentes de las FARC no supone el surgimiento de una nueva guerrilla sino de una banda narcoterrorista apoyada por el mandatario venezolano, Nicolás Maduro.

«Los colombianos debemos tener claridad de que no estamos ante el nacimiento de una nueva guerrilla, sino frente a las amenazas criminales de una banda de narcoterroristas que cuenta con el albergue y el apoyo de la dictadura de Nicolás Maduro», manifestó Duque en una declaración al país.

Duque aprovechó su mensaje para anunciar una ofensiva contra los exjefes de las FARC. «He ordenado la conformación de una unidad especial para la persecución de estos criminales con capacidades reforzadas de inteligencia, investigación y movilidad en todo el territorio colombiano».

Al señalar que no permitirán que el grupo de delincuentes liderados por Iván Márquez se burlen del pueblo colombiano, indicó que solicitó a la Fiscalía General emitir órdenes de captura contra los exjefes de las FARC, pues dijo, en el video publicado se evidenciaron diversos delitos. Indicó que s urgente tener claridad sobre armas, rutas del narcotráfico, bienes y dineros de este grupo armado.

Detalló que por cada integrante del nuevo grupo se fijará una recompensa de $3 mil millones por información que conduzca a su captura.

Duque hizo un llamado a la comunidad internacional para que se una al pueblo colombiano en el rechazo a las amenazas criminales, y recordó que ningún país puede albergar terroristas, según resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Iván Márquez, ex número dos de la disuelta guerrilla de las FARC cuyo paradero era desconocido desde hace más de un año, reapareció este jueves en un video que circula en internet anunciando que retomó las armas junto con otros jefes rebeldes que se apartaron del acuerdo de paz en Colombia.

«Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia (cuna histórica de la rebelión armada) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión», señala Márquez acompañado de Jesús Santrich, prófugo de la justicia.

Desde las selvas del sureste de Colombia, el también exjefe negociador de paz agregó que su anuncio supone la «continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado a los acuerdos de paz de La Habana», que condujeron al desarme de unos 7,000 hombres y mujeres en 2017.

Márquez, Santrich y Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa, quien también aparece en el video con fusil y en camuflado, se separaron del acuerdo de paz que pretendía acabar con más de medio siglo de conflicto armado y que dio origen al ahora partido FARC.

Los tres reaparecieron en la selva flanqueados de 17 hombres y mujeres con fusiles y una pancarta al fondo en la que puede leerse «Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP».

En el video de 32 minutos, Márquez denuncia «la trampa, la traición y la perfidia, la modificación unilateral del texto del acuerdo, el incumplimiento de los compromisos por parte del Estado, los montajes judiciales y la inseguridad jurídica».

Según él, eso fue lo que los obligó a «regresar al monte».

Hace más de un año que Márquez decidió apartarse del pacto de paz alegando los mismos incumplimientos del Estado que ahora invoca para retomar las armas en un país donde el tráfico de drogas sigue alimentando varios focos de violencia.

En el video,  Márquez sostiene que el nuevo grupo armado buscará coordinar «esfuerzos con la guerrilla del ELN y con aquellos compañeros y compañeras que no han plegado sus banderas».

Aunque el grueso de las FARC se desmovilizó, unos 2,300 combatientes distribuidos en varios grupos conforman las llamadas disidencias y se dedican mayoritariamente al narcotráfico y la minería ilegal, según inteligencia militar.

De momento, el gobierno de Iván Duque, que intentó sin éxito modificar lo pactado en desacuerdo con lo que considera concesiones a la antigua guerrilla, no ha fijado una posición sobre el explosivo anuncio de Márquez.

De acuerdo con el diario británico, The Guardian ante la ola de inseguridad, el tráfico de drogas y la pobreza que asolan a la ciudad colombiana de Buenaventura. Rubén Darío Jaramillo Montoya obisto de ese lugar quiere practicar un exorcismo a la ciudad entera lanzando agua bendita desde un helicóptero.

Luego de que una niña de 10 años fue torturada y asesinada, este religioso comenzó a planificar el exorcismo colectivo de toda la población, que a su juicio está endemoniada.

“Tenemos que echar al demonio de Buenaventura para ver si podemos restaurar la paz y la tranquilidad en nuestra ciudad”, Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, Colombia.

Tras dar a conocer su plan, El ejército colombiano ya le ha ofrecido un helicóptero para poder hacerlo. El obispo lo utilizará para arrojar agua bendita durante las festividades del patrón de la ciudad.

El exorcismo que pretende llevar a cabo Jaramillo Montoya es inusual, ya que lo normal es que se practicara a un solo individuo. No obstante, exorcismos como este están permitidos por la Iglesia desde que en el siglo XIX el Papa León XIII reconociera los “exorcismos contra Satán y los ángeles caídos” para acabar hacer frente a una posible “infestación demoniaca”.

Los expresidentes colombianos Álvaro Uribe y Andrés Pastrana fueron citados por la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes para declarar en medio de una investigacion preliminar que indaga el presunto ingreso de dinero de la constructora brasileña Odebrecht a la campaña presidencial del exmandatario Juan Manuel Santos.

El presidente de esa comisión del Congreso, Ricardo Ferro, dijo a The Associated Press que citó a ambos el 23 y 24 de julio “para escucharlos bajo la gravedad de juramento” sobre el tema.

“Los colombianos deben entender que en esta etapa de investigación debemos reunir todo el material probatorio que nos permita, en derecho, definir si se abre o no una investigación formal”, agregó el también congresista del partido Centro Democrático.

La comisión está integrada por 16 miembros de diferentes partidos y es la encargada de investigar causas constitucionales a presidentes, magistrados de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema y del Consejo de Estado, entre otros.

La comisión inició desde junio una investigación preliminar contra Santos, quien gobernó entre 2010 y 2018, para establecer su presunta vinculación con el caso de corrupción de Odebrecht y de una supuesta financiación irregular de su campaña en 2014.