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La dirigencia nacional del PAN hizo un llamado a la sociedad civil que salió a manifestarse el pasado 13 de noviembre, para que se mantenga vigilante ante el «constante asedio» del régimen en contra el Instituto Nacional Electoral (INE).

Marko Cortés Mendoza, presidente nacional del partido, destacó que la marcha fue solo el inicio de una lucha social en defensa de la democracia y las libertades en nuestro país, y subrayó que hoy México necesita que la ciudadanía siga muy de cerca el proceso legislativo que se lleva a cabo en la Cámara de Diputados.

“Es muy importante no perder de vista que el INE, la democracia y las libertades están amenazadas, que la reforma electoral sólo es un eslabón más en la cadena del autoritarismo del régimen morenista, que busca desaparecer, controlar o debilitar al árbitro electoral, buscando que regresen los viejos tiempos del partido único que organizaba las elecciones e imponía el resultado”, expresó.

Cortés Mendoza advirtió que el gobierno y su partido recurrirán a sus trampas de siempre y, sobre todo, van a tratar de controlar el INE mediante el nombramiento de consejeros a modo.

Hizo un exhorto a la ciudadanía a estar muy atenta a la integración del Comité Técnico evaluador que propondrá a los consejeros porque ahí puede estar la trampa.

Recordemos que la Jucopo de la Cámara de Diputados propondrá a 3 de los 7 integrantes de ese comité, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) 2 y el Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI) otros dos.

Reclamó que «como la CNDH ha pasado a ser un órgano más de Morena, podría esperarse que la morenista presidenta de la CNDH proponga a 2 morenistas para el Comité Técnico evaluador. Así que la sociedad y los partidos de oposición debemos actuar en conjunto, con hechos, pues la vida democrática del país está en grave riesgo», indicó.

«Pido a la ciudadanía que vigile a todos los actores políticos, en especial a los legisladores, para que cumplamos con rectitud y de cara a la nación en la defensa de nuestra democracia; para nosotros no hay mayor objetivo que defender al INE y por eso estamos listos para actuar a favor de México», dijo Cortés Mendoza.

Recordemos que son cuatro los consejeros electorales a quienes se les termina su periodo constitucional el próximo año, por lo cual habrá un proceso para reemplazarlos.

La oposición ha venido señalado que sería un error de Morena, si como revancha política al no lograr la reforma electoral, pretendiera imponer a los nuevos consejeros electorales.

Al respecto, Morena ha sido claro en señalar que no habrá negociación, ni concertación o reparto de cuotas en el proceso para elegir a los nuevos consejeros, al grado de decir que preferirían la  insaculación para llegar al objetivo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dijo esta mañana que se explorarán «otras posibilidades» sobre dónde podría desempeñarse Gerardo Esquivel, esto al ser cuestionado sobre si lo ratificaría como subgobernador de Banxico, luego de que no prosperara su nominación para la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Y es que ayer, la junta de gobernadores del BID confirmó la elección del brasileño Ilan Goldfajn como presidente del organismo, después de que Mauricio Claver-Carone, el primer estadounidense en dirigirlo, fuera destituido por violaciones de ética.

«No sabemos, vamos a explorar otras posibilidades, las hay (…) en el propio gobierno o en representaciones en el extranjero», respondió López Obrador a la pregunta reiterada de si Esquivel volvería al Banco de México.

«Estamos viendo eso, lo vamos a postular para que nos siga ayudando, hay varias opciones, alternativas, seguramente el secretario de Hacienda va a hablar con él con ese propósito», añadió.

En ese sentido, respaldó las declaraciones de la Secretaría de Hacienda, quien lamentó la elección de Goldfajn como nuevo presidente del BID, denunciando que se mantiene una política «de más de lo mismo».

«Lamentamos que en las elecciones del BID continúe la política de más de lo mismo», sostuvó la dependencia en un comunicado.

Hacienda detalló que la propuesta de Brasil fue apoyada por Estados Unidos, mientras agradeció a dos países de Latinoamérica, sin detallar cuales, el apoyo al candidato de nuestro país.

El brasileño no solo compitió contra Esquivel, sino también con el candidato de Chile, Nicolás Eyzaguirre Guzmán, y de Trinidad y Tobago, Gerard Johnson. La candidata de Argentiva, Cecilia Todesca Bocco, se bajó de la contienda para apoyar la propuesta de Brasil.

Al respecto, Esquivel utilizó sus redes sociales para desear mucho éxito a Goldfajn, a quien dijo, conoce desde sus tiempos de estudiantes de posgrado en Cambridge.

«Sé que es una excelente persona, con un gran bagaje técnico y una amplia experiencia, lo que le permitirá tener un buen desempeño al frente de BID», indicó.

Agradeció al gobierno federal por haberlo honrado al proponerle como candidato a la Presidencia del BID. Reconoció el apoyo de los funcionarios de Hacienda, de la SRE y de distintas representaciones de México en Washington.

Durante los próximos cinco años, Goldfajn se desempeñará como el séptimo presidente del BID, detrás de Reina Irene Mejía Chacón (2022); Mauricio Claver-Carone (2020-2022); Luis Alberto Moreno (2005-2020); Enrique V. Iglesias (1988-2005); Antonio Ortiz Mena (1971-1988); y Felipe Herrera (1960-1971).

El todavía vicepresidente de Jair Bolsonaro, Hamilton Mourao, aseguró este miércoles que si bien no comparte los señalamientos de quienes afirman que hubo fraude en las elecciones, sí considera que «uno de los jugadores», en clara alusión a Luiz Inácio Lula da Silva, no debió de haber participado.

«Nosotros estuvimos de acuerdo en participar en un juego con otro jugador que no debería de haber jugado. Si estuvimos de acuerdo no hay nada que reclamar. A partir de ahí no tiene sentido llorar más, perdimos el juego», dijo Mourao en una entrevista para el diario ‘O Globo’.

Mourao, quien fue elegido senador en este proceso electoral, se refirió a las protestas y bloqueos que desde el domingo pasado afectan las principales carreteras del país. Dijo que las protestas tendrían que haberse producido cuando «el jugador que no debería haber jugado» fue autorizado.

«Ahí deberían haber salido a las calles, pero no lo hicieron. Hay 58 millones de inconformes, pero aceptaron participar en el juego, así que tienen que calmarse», pidió.

Los aliados y los electores de Bolsonaro, que han salido a protestar por los resultados de las elecciones e incluso piden una intervención militar, sostienen que Lula da Silva no debería haber participado en las elecciones debido a unas sentencias por corrupción que después se declararon improcedentes.

El Tribunal Supremo de Brasil decidió ponerle en libertad y anular sus condenas en marzo de 2021, recuperando así sus derechos políticos, después de que considerara que el tribunal que le juzgó carecía de competencias y posteriormente evidenciar que existió parcialidad durante un proceso en el que el juez Sergio Moro, posterior ministro de Justicia de Bolsonaro, ejerció como una suerte de fiscal.

Mourao ha hecho balance de estos tres años como vicepresidente de Brasil, un cargo, ha dicho, que le ha ocasionado cierta «frustración» debido a las pocas competencias de las que dispone, a diferencia de otros regímenes presidencialistas.

«Lo que he aprendido es que hay que saber cuál es el papel del vicepresidente. La Constitución dice que el Ejecutivo es ejercido por el presidente y sus ministros, el vicepresidente es solo un apéndice», lamentó Mourao, quien durante estos años ha protagonizado varias disputas con Bolsonaro.

Sin embargo, ha negado discusiones con el mandatario tal y como se ha acusado en redes y medios. «Nunca me estresé con él, ni me quitó el sueño. Tomo whisky todos los días antes de dormir, así que no pierdo el sueño», relató en la entrevista con el diario.

En lo que respecta al tiempo que ha tardado Bolsonaro en salir a dar la cara tras su derrota, Mourao ha defendido que «cada uno actúa a su manera» y que si se demoró casi dos días es porque buscaba la mejor manera de actuar «sin incurrir en ofensas ni ilegalidades».

Camioneros que apoyan al presidente brasileño Jair Bolsonaro bloquean cientos de carreteras en Brasil en protesta por los resultados de las elecciones del pasado domingo, en las que el mandatario fue derrotado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Desde la victoria de Lula el domingo por la noche, muchos camioneros han afectado el tráfico en zonas de todo el país, alegando que no reconocerán la derrota de Bolsonaro.

Los bloqueos se producen ya que el mandatario no ha hablado públicamente desde que se difundieron los resultados oficiales hace más de 36 horas.

La carretera hacia y desde el aeropuerto internacional de Sao Paulo, el estado más poblado y con la economía más grande de Brasil, fue bloqueada y se cancelaron decenas de vuelos. Las redes sociales difundieron videos que mostraban a los viajeros caminando con sus maletas por la noche a lo largo de la carretera hacia el aeropuerto.

En 2018, una huelga de camioneros de 11 días paralizó Brasil, provocó un aumento en los precios de los alimentos y dejó los estantes de los supermercados sin productos mientras las gasolineras se quedaron sin combustible. La protesta causó pérdidas multimillonarias y reveló el gran poder que poseen los conductores de camiones, particularmente cuando se organizan a través de las redes sociales.

Bolsonaro, legislador en ese momento y meses antes de ganar las elecciones presidenciales de ese año, era un partidario abierto de los camioneros, que se convirtieron en su base electoral. Este año, su gobierno limitó los impuestos interestatales al combustible a fin de ayudar a bajar los precios y lanzó un programa de ayuda financiera para los camioneros justo antes de la campaña electoral presidencial.

La mayoría de los jueces del Supremo Tribunal Federal votó este martes para ordenar a la policía federal de caminos que despeje de inmediato las carreteras bloqueadas.

Hasta las 8 de la mañana de hoy, la policía de caminos había retirado casi 200 bloqueos, según el Ministerio de Justicia.  Los fiscales federales en los estados de Sao Paulo y Goiás dijeron que habían abierto investigaciones sobre los bloqueos.

Bolsonaro perdió la contienda por un margen muy estrecho, al obtener el 49.1% de los votos frente al 50.9% de Lula, por lo que es considerada la elección presidencial más reñida desde el regreso de Brasil a la democracia hace más de tres décadas.

Al igual que el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, Bolsonaro cuestionó repetidamente la confiabilidad del sistema electoral del país, alegando que las máquinas de votación electrónica son propensas al fraude. Nunca aportó ninguna prueba, ni siquiera cuando se lo ordenó el tribunal electoral. El presidente de extrema derecha admira abiertamente a Trump.

Se espera que sea este martes cuando Bolsonaro emita su primera declaración sobre la contienda electoral y su futuro político. El ministro de comunicaciones adelantó ayer que hoy habría un posicionamiento oficial.

Tal como se anticipada y vaticinaban las encuestas, Luiz Inácio Lula da Silva se impuso por un escaso margen al presidente Jair Bolsonaro en la segunda vuelta de la elección presidencial de Brasil, con lo que marca el regreso de la izquiersa al país.

Bolsonaro se convirtió en el primer presidente en ejercicio que pierde una elección, mientras Lula ha prometido revocar su legado, incluidas las políticas a favor de las armas y la débil protección de la selva amazónica.

Lula, que presentó la contienda como una batalla por la democracia después de que su rival hizo afirmaciones infundadas de que el sistema electoral se prestaba al fraude, dijo que las elecciones eran una señal de que los brasileños «quieren más y no menos democracia», en un discurso de victoria en el que celebró lo que llamó su «resurrección».

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) declaró a Lula como próximo presidente, con el 50.9% de los votos frente al 49.1% de Bolsonaro.

La toma de posesión de Lula está prevista para el 1 de enero, mientras ha prometido que en esta periodo de transición, unirá a un país profundamente dividido.

El resultado en la nación más grande de América Latina significa que la izquierda gobernará todas las economías importantes de la región después de una serie de éxitos electorales desde México hasta Argentina en los últimos años.

Recordemos que Lula formó parte de la llamada ‘marea rosa’, con la que llegaron al poder líderes como Evo Morales en Bolivia, Michelle Bachelet en Chile, Rafael Correa en Ecuador y Hugo Chávez en Venezuela.
Luego llegó la crisis financiera mundial que azotó a América Latina, región dependiente de las exportaciones, lo que desencadenó en un cambio reactivo hacia la derecha.
Pero esos gobiernos no afrontaron eficientemente la situación, agravada por una pandemia que puso de manifiesto la desigualdad en el acceso a la salud y la educación.

Pese a que el presidente Bolsonaro se ha mantenido en completo silencio, las felicitaciones a Lula llegaron de diversos líderes extranjeros, como el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, su par de Rusia, Vladimir Putin, el canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente francés, Emmanuel Macron.

De la región, los presidentes Andrés Manuel López Obrador (México), Nicolás Maduro (Venezuela), Alberto Fernández (Argentina), Miguel Díaz-Canel (Cuba), Gabriel Boric (Chile), Xiomara Castro (Honduras), Mario Abdo (Paraguay), Luis Abinader (República Dominicana), Alejandro Giammattei (Guatemala), Luis Lacalle Pou (Uruguay), Pedro Castillo (Perú), Guillermo Lasso (Ecuador), entre otros, se sumaron a las felicitaciones.

Analistas anticipan que los mercados financieros podrían vivir una semana volátil, con los inversores calibrando las especulaciones sobre la conformación del  gabinete de Lula y el riesgo de que Bolsonaro no reconozca los resultados e incluso los impugne.

Los observadores electorales internacionales dijeron que las elecciones del domingo se llevaron a cabo de forma eficiente. Una delegación de México, encabezada por el INE, acompañó la contienda.

Arturo Sarukhán

EL UNIVERSAL

 

La elección intermedia de Estados Unidos en menos de dos semanas es la primera que se celebra a la sombra de una intentona de golpe de Estado en ese país. Será la primera que ocurre a partir de una decisión de la Suprema Corte que no solo evisceró un derecho establecido desde hace medio siglo sino que amenaza con rescindir otros. Y a raíz de que uno de los dos partidos políticos del país se ha dedicado a cuestionar el resultado electoral de 2020, a socavar metódicamente las premisas del derecho al sufragio y de quién cuenta los votos y a suprimir el voto de minorías, será la primera en la cual la verdadera naturaleza de la democracia y gobernanza estadounidenses estarán en juego en las boletas. Los votantes estadounidenses no han enfrentado desde 1860 una decisión con consecuencias tan onerosas como ahora.

Una muy alarmante encuesta de la semana pasada del New York Times/Siena Poll lo refleja de manera palmaria. Los votantes creen abrumadoramente que la democracia estadounidense está bajo amenaza, pero parecen notoriamente apáticos ante ese peligro, y pocos lo identifican como el problema más apremiante de la nación. De hecho, más de un tercio de los votantes independientes y un contingente más pequeño pero relevante de votantes que se identifican como Demócratas dijeron que estaban abiertos a apoyar a candidatos que rechazan la legitimidad de las elecciones de 2020, asignando mayor urgencia a sus preocupaciones sobre la economía que a los temores sobre el destino del sistema político del país.

La encuesta además demuestra que las dudas sobre las elecciones que han infectado como un virus a la política estadounidense desde la contienda de 2020 muestran todos los signos de persistir en el futuro: 28 por ciento de todos los votantes registrados, incluido 41 por ciento de los Republicanos, dijeron que tenían poca o ninguna fe en la validez de las elecciones legislativas este noviembre. La llamada “experiencia americana”, con sus mitos fundacionales y nacionales y sentido de “excepcionalismo”, parecen cegar a muchos estadounidenses ante la creencia de que su democracia está en peligro. En pocas palabras, demasiados aún piensan que “eso no puede pasar aquí”, cuando la verdad es que quizá ya empezó a ocurrir. Y con una potencial recesión en puerta en EE.UU, me recuerda mucho a las condiciones políticas, sociales, económicas e ideológicas -y los pactos faustianos que ésas generaron- en la Alemania de la República de Weimar camino a las elecciones de 1932. Pareciera que es así como muere una democracia: encogiéndose de hombros.

Pero así como lo que está en juego para los estadounidenses con estos comicios es existencial, para México la elección intermedia es también un momento de inflexión potencial. No solo porque, como he apuntado reiteradamente, a diferencia de Las Vegas, lo que sucede en EE.UU no se queda en EE.UU; es por el impacto inmediato que un Congreso, en el cual ciertamente la Cámara de Representantes -y potencialmente, el Senado- estará controlada a partir de enero de 2023 por el Partido Republicano, tendrá para la conducción de la agenda bilateral entre Estados Unidos y nuestro país. De entrada, el fantasma de una nación crecientemente autoritaria y antidemocrática es pésima noticia para la prosperidad, bienestar y seguridad de México y de los mexicanos a ambos lados de la frontera, factores que dependen -como con ningún otro país- de esa relación con nuestro vecino.

Ello es particularmente preocupante porque la panza de un Partido Republicano hoy trágica y crecientemente nativista, xenófobo, extremista, autoritario y anti-democrático, viene preñada de la piñata político-electoral mexicana, que es muy atractiva y que rinde dividendos en las urnas y en la movilización electoral. Si no pregúntenle a Trump y a los gobernadores de Texas y Florida que regurgitan ahora el manual de juego del ex mandatario. Y si algunos de ustedes, como yo, consideran que el parteaguas que significaron los comicios presidenciales de 2016 -cuando por primera vez en la historia moderna de EE.UU México jugó un papel “estelar” en su narrativa electoral- fue un nadir en términos de las percepciones y narrativa públicas acerca de nuestro país en ése, el futuro en el mediano plazo podría ser poco halagüeño.

Pero complicando aún más el cuadro, lo que ocurra en el legislativo tendrá un impacto inmediato y podría sentar el tono de cómo se encare la relación bilateral a ambos lados de la frontera, sobre todo en momentos cuando las dos naciones se encarrilen a elecciones presidenciales simultáneas, como ocurre cada 12 años, en 2024. Hay que subrayarlo sin rodeos: nunca en tiempos modernos, desde ese momento de tensión y recriminación detonado en 1985 por el asesinato de un agente de la DEA en suelo mexicano, había sido tan disfuncional como lo es ahora la relación entre un titular del Ejecutivo mexicano y el Congreso estadounidense. Se dice fácil pero en ninguno de los viajes del Presidente López Obrador a Washington se ha reunido éste con el liderazgo bicameral o con legisladores de ambos partidos; esto nunca había ocurrido en las últimas tres décadas. Y a la ya de por sí deteriorada relación con legisladores Demócratas como resultado de la percepción de que el presidente mexicano apostó por Trump y su reelección, ahora, en los últimos meses, se ha sumado el creciente antagonismo de legisladores Republicanos a raíz de los posicionamientos de López Obrador con respecto a Cuba, Venezuela y Nicaragua, el boicot a la Cumbre de las Américas arropando a esos tres regímenes y sobre todo por los ataques ad hominem a congresistas del GOP, con nombre y apellido.

Hay que recordar que en el sistema estadounidense, el partido que obtiene la mayoría en cualquiera de los dos recintos, Cámara o Senado, ocupa todas las presidencias de los comités y subcomités en el Congreso, y por ende controla y determina la agenda legislativa. Por ejemplo, el Representante Republicano por Texas, Michael McCaul, quien se perfila, con el triunfo y mayoría segura del GOP en la Cámara como el siguiente presidente del Comité de Relaciones Internacionales de ese recinto, ha calificado la estrategia de seguridad pública del presidente mexicano como una amenaza a la seguridad nacional de su país.

Con la creciente inquietud por los resultados de las políticas públicas mexicanas en materia de seguridad; el trasiego de fentanilo (al que los Republicanos ya bautizaron en sus campañas como el “fentanilo mexicano”); las demandas de que Biden canalice los recursos que está otorgando a Ucrania para defenderse de la agresión rusa para confrontar lo que caracterizan como la “verdadera amenaza” a la seguridad de EE.UU, que es la frontera mexicana; los ataques a la permisividad migratoria mexicana y la “invasión” que estamos “facilitando”; las lecturas en torno al hackeo a la Sedena; o con el proceso de consultas entre EE.UU y México en materia energética al amparo del TMEC (muchos de los legisladores Republicanos que asumirán presidencias en los comités y subcomités de la Cámara -y del Senado en caso de que también le arrebaten a los Demócratas la mayoría ahí- son de estados y distritos con fuerte presencia de empresas energéticas fósiles y renovables), la multiplicación de frentes en la agenda bilateral podría volverse exponencial a partir del próximo año.

Y el freno de mano que hoy, a pesar de los cuestionamientos de legisladores Demócratas, le ha puesto la Casa Blanca a su bancada para no hostigar del todo al mandatario mexicano y torpedear la voluntad mexicana de seguir cooperando con la administración en materia de controles migratorios, desaparecería con una mayoría Republicana dispuesta a minar en todo lo posible al Presidente Biden en la antesala de la elección presidencial. Por si fuera poco, la reelección casi segura en noviembre del gobernador de Texas, Gregg Abbott, quien aspira a la nominación de su partido en 2024 si Trump decide no contender -o llegase a encontrarse legalmente imposibilitado de hacerlo- no tendrá tapujo alguno en seguir recurriendo a los gimmicks que ha instrumentado en su interacción con México.

Toda elección conlleva consecuencias. Lo que está en juego para México, más allá de preferencias o sesgos ideológicos que uno u otros podamos tener, o de aquellos que en nuestro país han bebido el Kool Aid naranja del trumpismo, es enorme y obligan al gobierno a recalibrar posturas y, junto con sector privado y sociedad civil, a poner las barbas a remojar.

El candidato presidencial en Brasil, el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, aumentó ligeramente la ventaja sobre su adversario de extrema derecha, el actual mandatario Jair Bolsonaro, esto a días de la segunda vuelta electoral del domingo.

Lula lidera la intención de voto con un 52% frente al 46.2% de Bolsonaro, según el sondeo de AtlasIntel dado a conocer este lunes, ampliando la brecha que mostraba la encuesta anterior de hace dos semanas.

La encuesta se completó antes de un incidente con disparos el domingo que involucró a Roberto Jefferson, un partidario de Bolsonaro.

La encuesta también se conoce cuando el presidente Jair Bolsonaro afirmara que su adversario «no respeta la propiedad privada».

El mandatario visitó un campamento de campesinos cuyos integrantes dicen haber pertenecido en el pasado al Movimiento Sin Tierra (MST), vinculado históricamente a la izquierda y a Lula.

«Los felicito por poder haberse liberado de esa ideología nefasta llamada comunismo», declaró Bolsonaro ante cientos de campesinos, a los que animó a votar por su candidatura el próximo domingo para que «la izquierda quede definitivamente en el pasado».

El líder de la ultraderecha reiteró su discurso en favor de los «valores tradicionales» e insistió en que Lula «no cree en la familia y quiere liberar las drogas», una propuesta que no ha sido siquiera barajada por el candidato progresista, que gobernó entre 2003 y 2010.

Recordemos que Lula ganó la primera vuelta del pasado 2 de octubre con un 48.4% de los votos, frente al 43.2% que obtuvo Bolsonaro, resultado que llevó la definición de los comicios a una segunda vuelta, que será celebrada el próximo domingo.

Los candidatos a suceder a Liz Truss como líder del Partido Conservador y por ende próximo primer ministro del Reino Unido, deberán contar con el respaldo de al menos 100 de los 357 diputados «tories», anunció este jueves Graham Brady del Comité 1922, responsable de organizar las nuevas primarias de la formación.

En caso de que el apoyo del grupo parlamentario quede dividido entre dos aspirantes, serán los afiliados del partido quienes elijan en una votación a través de internet al siguiente jefe de Gobierno del Reino Unido.

Con este anuncio, los conservadores han incrementado el numero de respaldos necesarios respecto a los 30 que exigieron en las primarias del pasado verano, además de que han acelerado los plazos de las votaciones para designar al siguiente primer ministro lo antes posible.

La pasada elección, cuando Boris Johnson dimitió, se prolongó por cerca de dos meses. Ahora, se anunció que esperan tener al sustituto de Truss el próximo viernes 28 de octubre.

Sin embargo, se aclaró que el ganador podría conocerse antes, incluso este mismo lunes, si solo un candidato es capaz de superar los apoyos parlamentarios.

Otro aspecto: en los límites que ha establecido el partido limitan a tres el máximo número de aspirantes que podrán participar en el proceso.

El plazo para presentar candidaturas quedó abierto esta misma tarde y concluirá el próximo lunes a las 14:00 hora local.

El exministro de Hacienda, Rishi Sunak es el principal favorito para sumar los apoyos entre los diputados, tras haber advertido en las primarias del pasado verano de que los recortes de impuestos que planeaba Truss provocarían una debacle financiera.

En las últimas horas han aumentado las especulaciones sobre la posibilidad de que Boris Johnson prepare un regreso a la primera línea si logra recabar los respaldos suficientes entre su partido.

Recordemos que Johnson se vio forzado a dimitir en julio debido a los escándalos de fiestas en Downing Street, pero vuelve a liderar las encuestas de popularidad entre los afiliados conservadores.

La líder conservadora en la Cámara de los Comunes, Penny Mordaunt, tercera en las primarias «tories» del pasado verano, aparece asimismo entre las listas de favoritos para suceder a Truss.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró esta mañana su felicitación a Luis Inácio Lula Da Silva por su triunfo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil que se llevaron a cabo ayer domingo.

“Felicitar a todos los brasileños, nuestros hermanos, porque fue una jornada democrática, ejemplar. Ya quedó atrás el tiempo aciago de los golpes de Estado, de tomar el poder por la fuerza, ya en Brasil y toda América es la vía democrática la que predomina”, expresó el mandatario.

López Obrador mencionó que Brasil fue un ejemplo de cómo se deben llevar a cabo las elecciones, sin que haya quejas o acusaciones de fraude como, dijo, ocurrió en México durante muchos años.-

“En ese sentido fue un ejemplo la elección en Brasil, en el terreno de lo democrático. Ustedes no escuchan ninguna queja, no se menciona la palabra fraude, se van dando los resultados apenas van cerrando las mesas todo es transparente”, destacó AMLO.

Lula da Silva, candidato del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), deberá enfrentar al actual presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro, en una segunda vuelta electoral el próximo 30 de octubre, al no alcanzar superar el 50% de los votos.

Y es que con el 99.99% de los votos contabilizados, Lula da Silva se impuso con el 48.43% (57.25 millones de votos) frente al 43.2% (51.07 millones de votos) de Bolsonaro.

“Felicité ayer a quien ganó la primera vuelta, Lula obtuvo alrededor del 48% de los votos, el presidente Bolsonaro el 43%”, recordó López Obrador.

Sus declaraciones llegan a pesar de que López Obrador ha señala que en distintas ocasiones que no le gusta opinar sobre asuntos internos de otros países. Sin embargo, desde la semana pasada ha dejado en claro «su sintonía» con Lula, por quien reafirmó su simpatía y a quien llamó una «bendición» y «alternativa» para Brasil.

Ayer, López Obrador, felicitó a Lula da Silva a través de sus redes sociales.

«Felicidades, hermano y compañero Lula. El pueblo de Brasil demostró una vez más su vocación democrática y, en especial, su inclinación por la igualdad y la justicia», escribió López Obrador en sus redes sociales.

Recordemos que el expresidente brasileño visitó México apenas en marzo pasado, cuando se reunió con López Obrador, quien en 2021 celebró la anulación de las penas de cárcel que pesaban contra él, tras haber recibido condenas que sumaban casi 26 años de cárcel por corrupción en 2017.

Jair Bolsonaro y Luis Inácio Lula da Silva se medirán este domingo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, en las que el izquierdista es favorito, según los sondeos que el mandatario ultraderechista se empeña en rechazar.

A dos días de la disputa más polarizada en décadas en la mayor economía de América Latina, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva mantiene una ventaja de 14 puntos sobre el actual presidente, abriendo la posibilidad de que le pueda vencer en la primera vuelta.

Según la última encuesta del Instituto Datafolha, Lula, un exobrero metalúrgico de 76 años que cofundó el Partido de los Trabajadores y lideró el país entre 2003 y 2010, tiene el 48% de las intenciones de voto frente al 34% de Bolsonaro.

El exmandatario parece encaminado a llegar al poder por tercera vez. La duda parece ser más bien si lo logrará en la primera vuelta: necesita superar el 50% de los votos válidos. Por eso, en los últimos días, Lula ha intentado atraer el voto útil de seguidores del centroizquierdista Ciro Gomes (6%) y la centrista Simone Tebet (5%) que quieran evitar una segunda vuelta el 30 de octubre.

En la campaña, Lula se ha hecho del apoyo de celebridades como los músicos Caetano Veloso y Anitta, y se ha rodeado de figuras inesperadas, como el exjuez del Supremo Tribunal Federal Joaquim Barbosa, que lideró el juicio del escándalo de compra de votos en el Congreso que marcó el primer gobierno de Lula. Bolsonaro, en cambio, obtuvo el jueves el apoyo explícito de la estrella del fútbol, Neymar.

Excapitán del Ejército y exdiputado de 67 años, Bolsonaro, ha centrado su estrategia en la exaltación de las armas, los valores morales y los ataques a su adversario. Es respaldado por influyentes sectores como el evangélico, empresarial y agropecuario.

Lula, que dejó la presidencia con una aprobación superior al 80%  ha visto golpeada su imagen por el escándalo de corrupción «Lava Jato», ligado a una red de sobornos en la petrolera Petrobras, asegura que volverá al poder para «arreglar el país» y cita los logros sociales de sus gobiernos, sin aclarar su futuro programa.

Lula da Silva dijo este viernes que teme una transición «tumultuosa» en caso de que derrote a Jair Bolsonaro.

«La gente del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña) hacía política, cuando ganaba festejaba, y cuando perdía, permitía que festejase quien ganaba. No es ése el comportamiento de Bolsonaro, él puede intentar crear cualquier tumulto durante la transición», dijo Lula, durante una rueda de prensa en Rio de Janeiro.

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Cecilia Soto, analista, exembajadora de México en Brasil, sobre la situación de Brasil y cuáles son los retos que enfrentan los ciudadanos de ese país ante la elección del próximo domingo.

Tal como se preveía, y pese a los intentos de la oposición, en donde se señala actuó el actual gobernador de la entidad, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la validez de la elección a gobernador en Tamaulipas.

Con el falló, se confirmó el triunfo del morenista, Américo Villarreal, quien tomará posesión del cargo el próximo sábado.

Los magistrados Janine Otálora Malassis, Felipe Alfredo Fuentes Barrera, José Luis Vargas Valdez y Mónica Soto Fregoso apoyaron el proyecto de Vargas Valdez.

De acuerdo con el proyecto de resolución, que fue «actualizado» este mismo miércoles, el Tribunal confirmó el cómputo estatal, la declaración de validez y la constancia de mayoría que se entregó a Villarreal. Además, se acreditó la elegibilidad del morenista, esto luego de la polémica que causó su solicitud de reincorporación al Senado, su desistimiento a dicha acción y su nueva solicitud de licencia al escaño que presentó esta tarde.

Los magistrados consideraron que no se acreditó ninguna coacción ni vulneración en la cadena de custodia de los paquetes electorales como se acusó, ni a los principios de neutralidad e imparcialidad que argumentaba el PAN en su impugnación que presentó.

Acción Nacional también denunció la supuesta intervención de grupos de la delincuencia organizada en la elección a la gubernatura a favor del morenista, lo cual indicaron los magistrados no pudo ser acreditado.

El epidemiólogo brasileño Jarbas Barbosa fue elegido este miércoles nuevo director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El hasta ahora subdirector del organismo consiguió hacerse con 21 de los 37 votos emitidos en la cuarta vuelta de un proceso celebrado durante la trigésima Conferencia Sanitaria Panamericana, que tiene lugar en Washington, donde está la sede de la OPS.

Barbosa sucederá a la dominiquesa Carissa Etienne, que el pasado lunes se despidió de la organización que ha liderado durante los últimos diez años.

El conteo de los votos tuvo que repetirse varias veces por las dudas sobre la transparencia del proceso que expresaron algunos de los países miembros, como México y Chile, y finalmente fue necesario llegar a una cuarta vuelta por la falta de consenso sobre los candidatos.

Entre los principales desafíos de Barbosa estará el de aconsejar a los gobiernos de la región durante la recuperación de una pandemia que todavía deja miles de muertos en el continente cada semana.

Las cifras están muy por debajo, sin embargo, de los que registraba la región durante los picos más dramáticos de la emergencia sanitaria por la COVID-19.

El nuevo director también tendrá que hacer frente al estancamiento de las tasas de vacunación de enfermedades que no son covid, una situación que ha llevado a detectar casos de polio en Nueva York y sarampión en Brasil, dolencias que se daban por superadas.

La OPS es el brazo americano de la Organización Mundial de la Salud (OMS), encargado de aconsejar a los gobiernos e instituciones sanitarias de sus 35 Estados miembro y 4 países asociados.

Recordemos que junto a Barbosa, los candidatos a dirigir la OPS eran Camilo Alleyne, de Panamá; Florence Duperval, de Haití; Nadine Gasman, de México, y Daniel Salinas, de Uruguay.

El nuevo director de la OPS tendrá un mandato de 5 años a partir del 1 febrero 2023 y podrá ser reelegido solo una vez.

El presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a respaldar este miércoles al gobernador electo de Tamaulipas, Américo Villarreal, al señalar que es un es un hombre «decente, recto, nada que ver con mafias».

El presidente fue cuestionado durante su conferencia matutina, sobre el falló que emitirá este miércoles el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) sobre la validez de la elección que ganó el morenista.

López Obrador lamentó que el Tribunal se haya tardando mucho en resolver la elección, pues dijo, eso ha permitido que se generen especulaciones de todo tipo, especialmente con los supuestos nexos del gobernador electo y el crimen organizado.

«No quiero yo tratar este tema a fondo, porque estoy esperando la resolución del Tribunal, estoy esperando que resuelvan. Pienso que se han tardado y que eso genera más especulación, más confrontación y difamaciones y guerra sucia. Sin duda hay presiones», contestó el mandatario.

Sin embargo, asegurando que era una «reflexión», aunque fue tomado como una advertencia por distintas voces de la oposición, dijo que si se comete una injusticia, es decir, se anula el triunfo del morenista, no se iba a resolver nada y por el contrario, se agravarían las cosas.

«Le va a ir mal al que actúe de manera injusta. Ya no son los tiempos de antes, ojalá y sirva este llamado”, enfatizó AMLO al señalar que ya no son los tiempos de antes donde se fabricaban delitos o se inventaban hechos.

Pidió que sean las autoridades competentes las que presenten pruebas, investiguen y actúen con libertad, evitando caer en la tentación de querer actuar de manera facciosa. En ese sentido recordó que el fraude electoral ya es delito grave.

Y es que este miércoles, se tiene programado que la Sala Superior del Tribunal Electoral resuelva la impugnación que presentó el PAN sobre la elección de gobernador en Tamaulipas, en el que señalan vínculos de Américo Villarreal con el narcotráfico, así como la intervención de grupos criminales en el proceso electoral a favor del morenista.

Sin embargo, el proyecto de sentencia, elaborado por el magistrado José Luis Vargas Valdez, perfila validar la elección de gobernador en Tamaulipas y con eso, Américo Villarreal pueda tomar posesión del cargo el próximo sábado 1 de octubre.

Al respecto, el gobernador electo pidió dejar sin efectos la reincorporación que solicitó el pasado lunes, para asumir de manera provisional sus funciones como senador, toda vez que dijo, así conviene a sus intereses.

Cuando solicitó su reincorporación, mucho se habló que el morenista lo hacía para buscar estar protegido con el fuero que le proporciona su calidad de senador; sin embargo, se le hizo notar que el fuero no se pierde por haber pedido licencia, por lo que aun no reincorporándose, mantenía la protección del cargo.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reafirmó este viernes su «simpatía» por Luiz Inácio Lula da Silva, exmandatario brasileño que busca volver a encabezar el gobierno de su país, enfrentándose el próximo 2 de octubre al actual gobernante, Jair Bolsonaro.

«Es público, notorio, nuestra simpatía en Brasil por Lula, pero no puedo decir más. No puedo», declaró en su rueda de prensa matutina cuestionado por el tema.

El mandatario ha manifestado con anterioridad sus coincidencias con Lula, a quien llamó una «bendición» y «alternativa» para Brasil apenas en julio pasado.

Además, recordemos que el expresidente brasileño visitó nuestro país en marzo, cuando se reunió con López Obrador, quien en 2021 celebró la anulación de las penas de cárcel que pesaban contra el exmandatario, quien recibió condenas que sumaban casi 26 años de cárcel por corrupción en 2017.

A pesar de ello, López Obrador aseguró que hay buenas relaciones con Bolsonaro, ultraderechista que busca la reelección tras dirigir el país desde 2019.

«Lo cierto es que el presidente Bolsonaro ha sido respetuoso de nosotros, nunca ha hecho un cuestionamiento a México ni nosotros hemos hecho un cuestionamiento a su gobierno», intentó matizar el mandatario mexicano.

López Obrador consideró que Brasil “es un país extraordinario con un pueblo bueno, trabajador, alegre, lleno de valores, creativo, excepcional, desde luego en la música, en el deporte, es un pueblo hermano”.

«Destacó que entre todos sus atributos, el pueblo de Brasil es «muy democrático, pues recordó, han padecido dictaduras y han salido adelante. «Yo deseo que el pueblo de Brasil decida libremente”, concluyó.

Las declaraciones de López Obrador se dan pese a que por mucho tiempo ha dicho que él ni su gobierno interferirían en asuntos internos de otros países, como lo son las elecciones.  Ha defendido la política exterior basada en el no intervencionismo y autodeterminación de los pueblos.

El consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, afirmó que la elección del próximo año será una de las jornadas con más exigencias para el Instituto Nacional Electoral.

Córdova Vianello refirió que la gubernatura del Estado de México representa el nuevo desafío previo a la elección federal del 2024, por ello tanto “para el Instituto como para el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) su organización ya comenzó y ambos estamos listos para afrontarla con profesionalismo e imparcialidad”.

El consejero electoral exhortó a las distintas autoridades electorales a enfrentar el desafío electoral tal como en los ocho años y medio del actual sistema electoral, en donde en ningún proceso ha habido problemas ni conflictos postelectorales.

La elección del Estado de México será “la joya de la corona” en la disputa del proceso 2023, consideró Córdova,  ya que además de que se trata del laboratorio político que antecede a la elección federal del 2024, “se ha convertido en un espacio de disputa de grupos políticos ancestrales y otros nuevos que han ido conformado el tablero político tanto a nivel estatal como nacional”.

Lorenzo Córdova llamó a vigilar la trinchera que le toca a cada quien en las elecciones del 2023, primero, y después la del 2024 y hacerlo sin preocupaciones, ya que “será la mejor manera de ayudarnos para que las elecciones salgan bien, entregándose a la organización de ambos procesos”.

Relató tres momentos importantes para el Instituto: la aprobación del presupuesto 2023 y explicar los costos del proceso local del año próximo y garantizar que se tengan los recursos suficientes para iniciar con la organización del 2024.

Otro momento será una eventual reforma electoral en la Cámara de Diputados, lo que “a estas alturas sería un suicidio” por los procesos electorales ya en puerta y, finalmente la renovación parcial del Consejo General en abril con la salida de cuatro de sus integrantes.

Pese a los cambios en cuatro de las posiciones, dijo que es «positivo» que se quedarán siete consejeros y consejeras, lo cual garantizará la estabilidad hasta en tanto se elijan a las y los nuevos integrantes.

Por su parte Edmundo Jacobo Molina, Secretario Ejecutivo del INE, resaltó que los ojos de todo el país estarán puestos en el INE en 2023, ya que las dos elecciones, la del Estado de México y Coahuila, serán la antesala del proceso electoral del 2024.

Será base de la confianza que el INE sembrará nacionalmente para el próximo año, “en un momento de presión hacia los órganos electorales, hacia el Instituto y señaladamente hacia Lorenzo Córdova”, dijo el secretario.

El pleno de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó la resolución dictada por el Tribunal Electoral del Estado de Durango que, a su vez, confirmó la declaración de validez de la elección de gubernatura y la expedición de la constancia de mayoría a favor de Esteban Villegas Villarreal, candidato de la coalición “Va por Durango”, integrada por el PAN, PRI y PRD.

El tribunal local confirmó la declaratoria de validez de la elección pues las irregularidades señaladas por Morena, relacionadas con actos de violencia política de género, violencia generalizada en la elección de la gubernatura, irregularidades en el recuento de votos, rebase al tope de gastos de campaña y una presunta intervención del gobierno estatal, no fueron fundados.

Morena impugnó la determinación local al alegar que la autoridad responsable no hizo un estudio exhaustivo ni analizó las circunstancias que rodearon a la elección en cuestión.

Al respecto, la Sala Superior confirmó la determinación impugnada al señalar que el tribunal local sí atendió sus agravios conforme a lo siguiente:

1. Sobre la posible violencia política de género en contra de la candidata de Morena, se determinó que ya existía una resolución firme en el sentido de que no se acreditaba, por lo que no podía ser sujeto de un nuevo análisis.

2. Por cuanto hizo a la violencia generalizada, también se argumentó que existía un pronunciamiento previo y firme, en el sentido de que no se actualizaba la determinancia cualitativa y no se ponían en peligro los principios que rigen la elección.

3. Referente al recuento en sede administrativa de 511 paquetes electorales y una presunta discordancia entre el recuento y lo asentado en las actas respectivas, se coincidió con que el tribunal local sostuvo que no se acreditó que esas diferencias tuvieran un impacto en el resultado del cómputo electoral y, por tanto, que fueran determinantes para declarar la nulidad de la votación y cambiar el sentido del ganador.

4. En relación con el rebase del tope de gastos de campaña del candidato ganador, se tuvo que no quedó acreditado, pues con base a la determinación de la autoridad administrativa los gastos del candidato electo representaron el 58.90% del total de lo que pudo haber utilizado, sin exceder el límite establecido para la equidad en la contienda por erogaciones de campaña.

Con esto, el TEPJF confirmó que será el candidato de «Va por Durango» el próximo gobernador de la entidad.

Al respecto, el dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, afirmó que Durango se convertirá así en el primer gobierno de coalición a nivel nacional, que dará buenos resultados a los ciudadanos y será ejemplo a nivel nacional de que no solo se puede ganar, sino que se puede gobernar y ofrecer soluciones a la gente sin pretextos.