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Evo Morales

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El argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, propuso al expresidente de Bolivia Evo Morales para que el Comité Nobel de Noruega le otorgue este año igual distinción, informó el dirigente humanitario en su página web.

En su carta al Comité, Pérez Esquivel dijo que proponía el premio para «un líder social, primer presidente indígena de América Latina, que logró implementar programas exitosos de lucha contra la pobreza, contra la desigualdad y por la paz».

Resaltó que el modelo de país con igualdad, justicia social y soberanía que lideró Evo debe ser reconocido internacionalmente.

Pérez Esquivel fue distinguido hace 40 años por su labor en favor de los derechos civiles y por la defensa de la vida frente a los crímenes cometidos durante la última dictadura argentina (1976-1983).

«Evo también es un símbolo de resistencia contra la nueva Operación Cóndor (en referencia a la coordinación represiva en Sudamérica en los años de la década de 1970) que hoy realiza golpes militares, mediáticos y judiciales para proscribir partidos políticos y candidatos que logran alta intención de voto porque implementan políticas soberanas a favor del pueblo», subrayó el dirigente laureado.

Recordemos que Morales renunció a la presidencia de su país el 10 de noviembre bajo presión de las fuerzas armadas y en medio de una revuelta de civiles y policías, tras denunciarse fraude en unos comicios en los que obtenía su reelección.

Frente a las nuevas elecciones convocadas para el 3 de mayo, Morales se postulaba como senador, pero su candidatura fue rechazada por el Tribunal Supremo Electoral.

El comité del Nobel noruego acepta todas las propuestas antes de la fecha límite que fue el 31 de enero pasado, presentadas por alguno de los miles de individuos con capacidad de lanzar una candidatura. Entre esas personas habilitadas para ello están los parlamentarios y ministros de todos los países, exgaladornados, algunos profesores universitarios o miembros actuales o pasados del comité.

El expresidente de Bolivia Evo Morales calificó este viernes como “otro error jurídico y un atentado a la democracia» su inhabilitación como candidato a senador, decisión tomada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) de su país la noche de ayer.

El TSE argumentó que el exmandatario no acreditó debidamente su residencia permanente en el país para buscar el cargo de senador por Cochabamba, su bastión político.

“En octubre pasado, ganamos en primera vuelta las elecciones, el verdadero fraude fue el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA)… luego vino el golpe de estado y un Gobierno Interino», dijo Morales en conferencia de prensa desde Argentina.

En otra parte de su argumentación, afirmó que este impedimento es una instrucción estadounidense al gobierno de “facto» de la autoproclamada presidenta interina, Jeanine Áñez, para impedirle también acercarse a la frontera con Bolivia.

Agregó que tras ser impedido para ser candidato a la presidencia de su país, ahora fue inhabilitado por el TSE; acusó que el gobierno de Áñez sigue sin respetar “la ley electoral».

Previamente en su cuenta de Twitter afirmó que el objetivo final de esta decisión es la “proscripción de su partido político, el Movimiento al Socialismo (MAS), que se presentará a las elecciones con Luis Arce, como candidato a la presidencia boliviana.

Los abogados argentinos que llevan su caso afirmaron que Morales no está fuera de su país por su voluntad, sino porque su vida estaba en riesgo, por lo que le aconsejaron acudir a todas las instancias internacionales para proteger sus derechos.

«Pueden hacer lo que quieran conmigo, pero no destruyan al pueblo, la democracia ni la economía boliviana», dijo Morales esta mañana.

Al respecto, el MAS, partido del expresidente anunció “el inicio de proceso penal ordinario contra los vocales del Tribunal, por la inhabilitación de Morales.

El grupo argumentó que dicha “acción política buscó “proscribir la participación“ de Evo Morales y Diego Pary, como candidatos del partido a para ser senadores de Cochabamba y Potosí, respectivamente.

Luis Fernando Camacho, ha ofrecido este martes renunciar a su candidatura presidencial a las elecciones del 3 de marzo en Bolivia para pactar una de consenso entre todos los opositores al ex presidente Evo Morales con el objetivo de que ni él ni su partido, el MAS, vuelvan al poder.

«Hemos puesto nuestra candidatura en blanco, la vamos a poner las veces que sea necesaria por Bolivia, pero sentémonos y hagamos una sola candidatura», ha dicho Camacho, en declaraciones a la prensa tras hacer oficial su oferta.

Camacho había avanzado horas antes en redes sociales que solicitaría al Comité Cívico de Santa Cruz que «convoque a los candidatos presidenciales para tomar acciones urgentes». «Si seguimos así, Evo vuelve», dijo.

El líder cívico ha enviado esta carta ratificando su compromiso de «poner en blanco» su candidatura presidencial, que ya hizo pública el pasado 1 de febrero, «por la unidad real y por el bien de Bolivia».

«Quiero reafirmar mi total compromiso con la lucha del pueblo por su libertad y su democracia y por ello estoy dispuesto, como siempre, a entregar todo mi esfuerzo y sacrificio en la defensa de estos sagrados principios», ha aseverado en la carta publicada.

Camacho ha solicitado formalmente la reunión entre todos los candidatos presidenciales que enfrentan a Morales y a el MAS con la intención de llegar a un acuerdo de modo que haya un solo candidato opositor, y pelee por el Palacio Quemado.

En opinión de Camacho, «la posibilidad de que el Movimiento al Socialismo vuelva a ser Gobierno y de que el tirano de Evo Morales retorne al poder, que se apodere de la Asamblea Nacional, hecha por tierra el luto y sacrificio de todo el pueblo boliviano». «No lo  podemos permitir», remató.

Recordemos que actualmente hay alrededor de una decena de candidatos presidenciales, entre los que destacan el ex ministro de Economía Luis Arce, por el MAS, y, del otro lado, Áñez, Camacho y los ex presidentes Carlos Mesa y Jorge ‘Tuto’ Quiroga.

El Gobierno interino de Bolivia sospecha que Evo Morales se trasladó a Cuba a pedido del Ejecutivo de Argentina, al estarle causando «problemas» por sus declaraciones políticas durante su estancia en Buenos Aires.

«Aparentemente le habían pedido que deje el país», comentó este martes el ministro interino de Gobierno de Bolivia, Arturo Murillo, al ser preguntado por los periodistas en La Paz.

Murillo aseguró que aparentemente les estaba generando demasiados problemas por el tipo de declaraciones que estaba haciendo durante su estancia en Argentina, donde llegó el pasado diciembre tras haber estado desde primeros días de noviembre en México.

El ministro interino expresó las dudas del Gobierno transitorio de Bolivia sobre si Morales viajó a Cuba como dice por motivos de salud o por una cuestión «política» con el Ejecutivo argentino.

El Gobierno interino de Jeanine Áñez manifestó en diciembre su malestar ante el de Alberto Fernández al asegurar que el expresidente boliviano no podía hacer declaraciones políticas sobre Bolivia si había solicitado refugio en Argentina, porque incumpliría tratados internacionales sobre esta materia.

Evo Morales ejerce de jefe de campaña de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), para las elecciones del 3 de mayo en Bolivia, a las que presentó además una candidatura a senador, pendiente aún de que la autorice el órgano electoral del país.

Morales anunció el pasado 10 de diciembre su renuncia, denunciando un golpe de Estado para derrocarlo, y al día siguiente salió hacia México, donde estuvo asilado antes de ir a Argentina. Cuba confirmó este pasado lunes la llegada del expresidente boliviano «por motivos de salud», donde fue recibido a su llegada por el viceministro cubano de Exteriores, Rogelio Sierra.

El Ejecutivo transitorio de Áñez suspendió el mes pasado sus relaciones con Cuba tras acusar de hostilidad al Gobierno cubano, que denuncia que Morales sufrió un golpe de Estado.

El expresidente había sido declarado vencedor para un cuarto mandato seguido en los comicios del pasado octubre en Bolivia, que luego fueron anulados tras denuncias de supuesto fraude a su favor e informes de organismos internacionales sobre irregularidades.

La candidatura de Evo Morales a senador para las elecciones de mayo en Bolivia ha quedado pendiente de revisión por parte del órgano electoral, en espera de que esta entidad aclare si una de las causas por la que le observa es porque reside fuera del país.

El Tribunal Supremo Electoral de Bolivia tiene previsto entregar este lunes a los delegados de cada una de las ocho candidaturas que concurren a los comicios del 3 de mayo la lista de observaciones, con un plazo de tres días para subsanarlas.

Morales figura el frente de la lista al Senado boliviano por el Movimiento al Socialismo (MAS) en la región central de Cochabamba, en una candidatura sobre la que el órgano electoral observa que faltan certificados originales como los de nacimiento y del padrón electoral.

Además le señala que falta una declaración ante notario de que cumple requisitos como los de no estar inmerso en casos que le inhabiliten como candidato, de acreditar que conoce dos idiomas oficiales del país y de que reside de forma permanente en Bolivia.

El expresidente siembre votaba en la región de Cochabamba, aunque la residencia presidencial está en La Paz, pero el pasado 10 de noviembre anunció su renuncia, denunciando un golpe de Estado para derrocarlo, y al día siguiente salió hacia México, para luego trasladarse a Argentina en diciembre.

Este lunes partió de madrugada desde Buenos Aires a Cuba por motivos de salud y tiene previsto regresar el próximo fin de semana a Argentina, según su oficina de prensa.

En Bolivia se debate si al llevar este tiempo fuera del país cumple el requisito establecido en la Constitución de residir deforma permanente al menos desde dos años antes de presentarse como candidato, ya que existen interpretaciones de que esa residencia puede ser intermitente.

Evo Morales denunció que los abogados a los que apoderó en Buenos Aires para representarle en Bolivia son víctimas de una persecución política para obstaculizar su candidatura.

Su apoderada Patricia Hermosa, que tenía documentos para la candidatura, fue enviada a prisión preventiva y el también apoderado Wilfredo Chávez denunció obstáculos para presentarlos ante el tribunal electoral, como un supuesto intento de detenerlo también.

El candidato del MAS a presidente en las elecciones de mayo, el exministro Luis Arce, también tiene la misma observación sobre requisitos como el apartado relativo a la residencia, pues al igual que Morales estuvo primero en México y luego en Argentina.

Arce recibió una citación a declarar en un caso de supuesta corrupción cuando era ministro de Economía al poco de salir del avión cuando regresó el mes pasado a Bolivia.

El exministro de Exteriores Diego Pary es otro de los candidatos del MAS observados, en su caso en la lista como primer senador por la región andina de Potosí.

El presidente del tribunal electoral, Salvador Romero, tiene prevista esta tarde una comparecencia ante los medios en La Paz, aunque la práctica del órgano que preside es no pronunciase sobre candidaturas concretas sino sobre el proceso en general.

A las elecciones se presentan ocho candidaturas a presidente, vicepresidente, diputados y senadores, entre ellas las de la presidenta interina del país, Jeanine Áñez, los exmandatarios Carlos Mesa y Jorge Quiroga, el exlíder cívico Luis Fernando Camacho y el pastor presbiteriano de origen coreano Chi Hyun Chung.

El legislador boliviano Tomás Monasterio solicitó hoy al gobierno de Estados Unidos que investigue internacionalmente al expresidente Evo Morales por el delito de narcotráfico.

Por medio de una carta que el diputado boliviano, integrante del partido Unidad Democrática (UD), entregó directamente en la embajada de Estados Unidos en esta capital, se pidió la investigación por parte de la agencia antinarcóticos estadounidense (DEA) a Morales por el delito de narcotráfico, publicó el diario Página Siete.

“Hemos venido a solicitar de manera formal la apertura de una investigación internacional por el delito de narcotráfico contra el expresidente Evo Morales Ayma», declaró Monasterio a la prensa en las afueras de la misión diplomática estadounidense.

Afirmó que existen antecedentes de sobra para poder entender de que hay fuertes indicios de que Bolivia en los últimos 14 años vivió un narcoestado. «Un narcoestado que fue manejado, protegido en un alto grado de complicidad por las altas esferas del poder político del MAS (Movimiento Al Socialismo)».

El legislador señaló que no ha pedido el retorno de la DEA (Administración para el Control de Drogas​) al país, sino una investigación a Morales.

En la carta, Monasterio recordó el reciente hallazgo de las autoridades mexicanas de al menos una tonelda de droga en un avión en el que los pilotos eran bolivianos. También destacó que en lo que va de 2020 se han destruido 36 fábricas clandestinas de pasta base en la región de Chapare.

«Creo que hoy ha llegado el tiempo de hacer justicia en Bolivia. Es por eso que hoy nos estamos apersonando para que se pueda llevar adelante una investigación internacional por el delito de narcotráfico y complicidad en contra de Evo Morales y su entorno», enfatizó Monasterio.

En 2008 la DEA fue expulsada de Bolivia por el gobierno del expresidente Evo Morales. Ese mismo año el exmandatario expulsó al entonces embajador estadounidense Philip Golberg, lo que marcó la ruptura de las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos.

Luego de la renuncia de Morales a la presidencia, el 10 de noviembre de 2019, el gobierno interino de Jeanine Áñez reinició las relaciones diplomáticas con Washington y Walter Serrante tomó posesión como nuevo representante diplomático de Estados Unidos en Bolivia.

La campaña para las nuevas elecciones generales arranca este lunes en Bolivia, liderada en los sondeos por el partido de Evo Morales, quien aspira a conseguir un escaño en el Senado que le permita volver desde su exilio en Argentina.

Los partidos y alianzas tienen plazo hasta este lunes para inscribir a sus candidatos a presidente, vicepresidente, senadores (36) diputados (120) ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE); seis han anunciado que competirán en los comicios del 3 de mayo.

A partir «de ese momento, el cierre del registro de postulantes, se abre la posibilidad de que los candidatos y alianzas políticas puedan comenzar a acercarse a la ciudadanía y ganar más adhesiones», afirmó el presidente del TSE, Salvador Romero.

El TSE tiene el desafío de organizar unos comicios transparentes luego de la anulación de la votación del pasado 20 octubre, en la que Morales había ganado un cuarto mandato consecutivo, pero fue anulada por denuncias de fraude.

Los siete magistrados del TSE que supervisaron esos comicios están detenidos, luego de un informe de auditoría de una misión de la OEA que encontró irregularidades en favor del entonces presidente izquierdista, lo que condujo a su renuncia el pasado 10 de noviembre.

Morales, quien gobernó casi 14 años, enfrenta una orden de detención bajo cargos de «sedición y terrorismo». De ganar un escaño conseguiría inmunidad, lo que le permitiría regresar a Bolivia desde Argentina, a donde llegó el 13 de diciembre después de asilarse en nuestro país.

El exmandatario indígena no puede postularse a la presidencia, por lo que su Movimiento al Socialismo (MAS) llevará de abanderado al exministro de Economía y artífice del despegue económico boliviano, Luis Arce, quien encabeza las encuestas de intención de voto con 26%.

También decidieron postularse la actual presidenta transitoria de derecha Jeanine Áñez; el exmandatario de centro Carlos Mesa, y el líder cívico de derecha de la rica región oriental de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien lideró las protestas que condujeron a la caída de Morales.

También anunciaron su decisión de postularse el pastor evangélico de origen coreano Chi Hyun Chung y el expresidente conservador Jorge Quiroga (2001-2002).

Al igual que en las elecciones anuladas, los adversarios de Morales no han sido capaces de unirse en torno a un candidato único, por lo que han sido blanco de fuertes críticas.

Los cinco rivales de Morales sostuvieron una reunión el sábado para intentar unirse y llevar un abanderado común, pero la cita terminó sin acuerdo para evitar la fragmentación de sus votos que favorece la aspiración del MAS de volver al poder.

Esos cinco candidatos pareciera que están en un «concurso de ególatras», dijo el activista y rector de la principal universidad de Bolivia, Waldo Albarracín.

Una encuesta de la firma Mercados y Muestras, difundida la semana pasada, coloca a Mesa y Camacho empatados en el segundo lugar con 17%. Les siguen Áñez con 12%, Chi con 6% y Quiroga con 3%.

Una previsible segunda vuelta está prevista para el 14 de junio y el nuevo gobierno y el nuevo Congreso deben asumir a fines de junio o en julio.

Desde Argentina, donde instaló su cuartel general, Morales conducirá al MAS a las primeras elecciones en 18 años en que él no es su candidato presidencial.

El exgobernante de 60 años anunció su decisión de postularse al Senado por su bastión de Cochabamba, la región central donde inició su carrera sindical y política, y ha denunciado que funcionarios del gobierno provisional intentan impedir que formalice su candidatura.

El expresidente boliviano Evo Morales afirmó hoy que los actores “golpistas en su país» temen a su postulación como senador o diputado en las elecciones generales del próximo 3 de mayo.

“Primero, los golpistas tuvieron miedo de mi candidatura a la Presidencia. Ahora temen que me postulen como diputado o senador. Legalmente, nada me impide ser candidato, pero los golpistas quieren proscribirme y silenciarme, no lo lograrán», dijo Morales en su cuenta de Twitter.

Y es que el lunes pasado, Morales entregó a sus abogados un poder registrado por Agente Consular de Bolivia en Argentina, que permitiría realizar las gestiones correspondientes ante el Tribunal Supremo Electoral para postularlo a los cargos de diputado o senador.

El exmandatario informó en sus redes sociales que la presidenta interina de Bolivia, Jeanine ñez, destituyó al agente notarial de la embajada en Buenos Aires que le tramitó el documento.

“Su intención es ser senador por Cochabamba para estar ahí (en la Asamblea) y con pactos políticos pueda, posiblemente, acceder a la presidencia del Senado, para posteriormente convulsionar a cualquier presidente que esté en Palacio», declaró el analista Williams Bascopé al diario Página Siete.

Posteriromente, «pedirá su renuncia y entrará a Palacio con sucesión constitucional. No está resignado a perder el poder», agrego Bascopé.

La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció que ajustará su gabinete ministerial rumbo a las elecciones del 3 mayo, en las que pese a las críticas, se presentará como candidata.

A dos meses y quince días de gobierno, Áñez anunció su candidatura y, con ello, el escenario político cambió. Desde entonces se ha topado con detractores, entre ellos, su ministra de Comunicación, Roxana Lizárraga, quien renunció el domingo.

Lizárraga cuestionó que la mandataria repita la política del expresidente Evo Morales, quien se postuló cuatro veces para perpetuar su mandato de manera consecutiva.

Cuando la presidenta afirmó que reformularía su gabinete, argumentando que el 3 de febrero cierra el plazo para inscribir candidatos y que todos tiene derechos a postularse, las reacciones no se hicieron esperar.

«Ella va a decidir quién continúa acompañando y quien no», dijo en conferencia de prensa el ministro de la Presidencia, Yerko Nuñez. Además, aseguró que la gobernante cambió de posición debido a que no logró consolidar alianzas con los otros frentes.

El sábado, las fuerzas políticas tropezaron en sus intentos de lograr la unidad e inscribieron a cinco alianzas, entre ellas la de la presidenta, para enfrentar a los candidatos de Morales.

El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Salvador Romero, garantizó en conferencia de prensa la imparcialidad de las elecciones y dijo que al recibir oficialmente los nombres de los candidatos se haría un análisis para si todos cumplen los requisitos.

El fin de semana, el diario Pagina 7 sacó una encuesta de la empresa Mercados y Muestras antes de que se dieran a conocer las primeras postulaciones. El sondeo, que tiene un margen de error de 3.47 puntos porcentuales, señala que Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Morales, tiene actualmente un apoyo de 26%, mientras que los frentes del expresidente Carlos Mesa y el exlíder cívico Luis Fernando Camacho tienen 17% por separado. Áñez sólo alcanza un 12%.

Los bolivianos irán a nuevas elecciones presidenciales después de la anulación de los comicios del 20 de octubre. Tras dicha elección, Morles se declaró ganador a pesar de irregularidades denunciadas, lo que ocasionó gran convulsión social y al menos 35 muertos.

El 10 de noviembre Morales renunció y dos días después se fue asilado a México. La entonces senadora Áñez asumió tras un vacío de poder.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia anunció este viernes la suspensión de las relaciones diplomáticas con Cuba, como respuesta a recientes declaraciones realizadas por el canciller cubano y a lo que describió como una «permanente hostilidad» contra el Gobierno boliviano.

«El Gobierno cubano de manera sistemática ha afectado la relación bilateral basada en el respeto mutuo, los principios de no injerencia en asuntos internos, la autodeterminación de los pueblos y la igualdad soberana de los Estados», dijo la Cancillería de Bolivia a través de un comunicado.

La presidenta provisional Jeanine Áñez había denunciado que el gobierno comunista de la isla se quedaba con el 80% de los pagos que Bolivia realizaba por el trabajo de los médicos en el país. «Solamente el 20% de ese monto llegaba a la brigada cubana. El resto era desviado para financiar el castrocomunismo», sostuvo esta semana la funcionaria.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, le respondió al Gobierno boliviano ese mismo día acusando a Añez de «servilismo a Estados Unidos».

“Hemos tomado la decisión de suspender las relaciones diplomáticas con la República de Cuba, esta determinación obedece a las declaraciones recientes e inadmisibles expresiones del canciller Bruno Rodríguez Parrilla», enfatizó el canciller Yerko Nuñez en una conferencia de prensa.

Nuñez mostró la publicación en Twitter de Rodríguez en la que calificó a Áñez de «golpista autoproclamada» a través de su cuenta de Twitter.

El gobierno provisional de Áñez, que ha tenido roces con México y España, asumió en noviembre, luego de que el expresidente Evo Morales renunciara en medio de una crisis política.

En diciembre, Áñez solicitó a la embajadora de México y al cónsul de España que se retiren del país luego de que el Gobierno mexicano denunciara que autoridades bolivianas retuvieron los automóviles de los funcionarios españoles que visitaron su residencia diplomática en La Paz.

Por otra parte, Estados Unidos dijo el jueves que tiene la intención de enviar un embajador a La Paz por primera vez en más de una década, lo que muestra la intención de Bolivia de mejorar las relaciones con Washington tras la salida de Morales.

El expresidente boliviano Evo Morales aseveró este miércoles, en un informe de su gestión como mandatario, que cuando llegó al poder, en enero de 2006, la mayoría del país vivía en la «miseria», y su Gobierno, que recordó sufrió un «golpe de Estado» en noviembre pasado, consiguió que fuera «próspero, con estabilidad y crecimiento».

«Hermanas y hermanos de Bolivia. Los jóvenes quizás no tengan memoria de cómo era Bolivia durante el neoliberalismo. Nuestro país era el más pobre y el más desigual de América del Sur», expresa el político indígena en un vídeo lanzado en su cuenta oficial de Twitter por el Día del Estado Plurinacional.

El mensaje se difundió horas antes de que el expresidente encabezara un multitudinario acto en Buenos Aires, donde pidió refugio en diciembre pasado, para festejar esa festividad que él mismo instituyó, mientras en su país, donde Jeanine Áñez se mantiene como presidenta interina, se esperan actos de apoyo a uno y otro.

Esta jornada logra un especial simbolismo por la cercanía de las elecciones del 3 de mayo próximo, para las que Morales, cuyo tercer mandato habría culminado hoy si no hubiera renunciado el pasado 10 de noviembre, presionado por las Fuerzas Armadas, no se presentará.

«En primer lugar saludo a los familiares de quienes perdieron la vida durante el golpe de estado, a los heridos, a los presos políticos y a los perseguidos, a los asilados, a los exiliados, a quienes tienen coartados los derechos por los golpistas», comienza diciendo el político en su informe.

Tras la rotunda victoria que obtuvo en 2005, con el 53.7 % de los votos, el mayor respaldo obtenido por un candidato desde que se restableció la democracia en Bolivia, en 1982, Morales se convirtió en el primer presidente indígena elegido democráticamente en la historia de ese país y asumió el cargo el 22 de enero de 2006.

En el vídeo, que dura 21 minutos, Morales afirma que hoy Bolivia es un país con más empleo y con más comida en las mesas de los hogares. «Hace 14 años recibimos un país ahogado de una profunda crisis económica. Éramos un país que pedía limosna para pagar los sueldos de sus maestros y nos convertimos en el país que más crece en el continente desde hace varios años», agregó.

Agradeció a la gente que le apoyó en las urnas en las elecciones, y recalcó que el 20 de octubre pasado, cuando buscaba un cuarto mandato, ganó «limpiamente» las elecciones y agregó que «ningún informe serio se atreve a plantear» que se le quitara votos a alguien.

«Cuando me vi forzado a renunciar, lo hice para garantizar la paz y evitar los ríos de sangre que parecieran avecinarse», reconoció, y denunció que el odio y la ambición de esos pocos «comandantes racistas» resultó en una represión que dejó 36 muertos y más de mil heridos de golpes y balas, todos pobres e indígenas.

Morales agradeció especialmente la ayuda de Andrés López Obrador (AMLO),  pues México fue quien lo sacó de su país y le brindó asilo durante un mes tras huir de Bolivia, así como a Alberto y Cristina Fernández, presidente y vicepresidenta de Argentina, donde pidió refugio el 12 de diciembre.

El expresidente boliviano Evo Morales reconoció, en una entrevista publicada este viernes en la versión digital del diario alemán Zeit, que «fue un error volver a presentarse» a las elecciones.

Fue una equivocación, agrega Morales según reporta el diario alemán; asumir la propuesta del pueblo y aceptarla en base al fallo del Tribunal Constitucional. «Pero el pueblo lo había decidido y yo acepté su propuesta para una cuarta candidatura en el marco de la Constitución», justificó Morales.

«Debería haber rechazado la propuesta. Pero ganamos la elección en la primera ronda», reiteró el expresidente.

Morales, quien se encuentra en el exilio en Argentina, defiende el escrutinio pese a la polémica por la pausa que se presentó en el recuento y el salto que dieron los resultados, colocándole a él en primera posición cuando hasta entonces lideraba el conteo el candidato opositor, Carlos Mesa.

«No hubo fraude. La Organización de Estados Americanos (OEA) incendió Bolivia con su informe electoral», sentencia el expresidente, que confía en que su partido se imponga en los próximos comicios, previstos para el 3 de mayo, aunque advierte que en esta ocasión sí que «puede haber fraude electoral».

Adelantó que tiene previsto regresar a Bolivia antes de esas elecciones, para la campaña, a pesar de los riesgos que implica.

Explicó además que dimitió «para evitar la pena de muerte». «La violencia que siguió, el fascismo y el racismo, no lo esperaba», remató.

Evo Morales afirmó este jueves desde Argentina que la orden de detención que emitió en su contra la Fiscalía boliviana no procede legalmente porque sigue «siendo presidente» del país, ya que la Asamblea Legislativa no aceptó ni rechazó su renuncia.

«La orden de aprehensión es injusta, ilegal e inconstitucional porque no procede legalmente. Sigo siendo presidente y por eso se debe cumplir con los procedimientos de la ley boliviana”, afirmó Morales en una rueda de prensa en Buenos Aires.

Argumentó que la Asamblea Legislativa plurinacional no aceptó ni rechazó la renuncia que presentó el pasado 10 de noviembre, por lo que según la Constitución sigue siendo presidente hasta el próximo 22 de enero.

«Estoy demostrando que Evo sigue siendo presidente y entonces no procede esta orden de aprehensión”, señaló, antes de agregar que la Asamblea Legislativa plurinacional debe aprobar por dos tercios el juicio por responsabilidades al presidente.

Y es que el ministro interino de Gobierno de Bolivia, Arturo Murillo, compartió ayer en Twitter una fotografía del documento en el que se ordena aprehender a Morales y trasladarlo ante la Fiscalía Especializada Anticorrupción para prestar su declaración informativa.

Esto, debido a que el Gobierno interino de Jeanine Áñez presentó en noviembre pasado contra él una denuncia en la Fiscalía en La Paz por delitos como terrorismo, al acusarlo de incitar a la violencia contra el Ejecutivo provisional desde México, país al que llegó en primer lugar como asilado tras salir del Bolivia el pasado 11 de noviembre.

La denuncia se sustenta en pruebas como un video en el que se oye una voz atribuida a Morales, pero cuya autenticidad no ha sido demostrada por fuentes independientes. Esa voz incita a un dirigente cocalero en Bolivia, contra quien también hay una orden de arresto, a mantener el bloqueo a las ciudades para impedir ingresar alimentos.

La Fiscalía de La Paz emitió este miércoles una orden de aprehensión contra el expresidente boliviano Evo Morales, actualmente refugiado en Argentina, por cargos de sedición y terrorismo.

Con base en esa orden, la policía procederá a cumplir el requerimiento judicial, declaró a la televisora Unitel el coronel mayor Luis Fernando Guarachi, jefe de la policía anticrimen de esta ciudad.

Al exmandatario también se le acusa de financiamiento del terrorismo, según la orden de captura que difundió la policía.

«La presente orden… podrá ser ejecutada en cualquier hora y día hábil, o en caso necesario, recúrrase a la fuerza pública, respetando el ejercicio de los derechos y garantías», agrega el requerimiento de la Fiscalía.

En Buenos Aires, Morales calificó la orden de detención como «injusta, ilegal e inconstitucional» y que tiene como propósito «amedrentar e intimidarnos».

«No me asusta, desde 1989 todos los presidentes hasta 2005 me procesaron de terrorismo, sedición y hasta asesino», expresó en declaraciones al canal local A24 en la puerta de su residencia en la capital argentina. «Mientras tenga la vida voy a seguir la lucha política por una Bolivia digna y soberana».

El ministro de Gobierno, Arturo Murillo, presentó el mes pasado, ante la Fiscalía de La Paz, una demanda contra Morales por supuestamente promover los violentos enfrentamientos que dejaron 35 muertos y derivaron en su renuncia con base en un audio en el que supuestamente se escucha al exgobernante ordenar resistir y hacer un cerco a las ciudades para derrocar a la presidenta interina Jeanine Áñez.

En reiteradas ocasiones Morales ha negado los cargos y ha calificado el caso de un montaje de la derecha en su contra.

Recordemos que Bolivia renunció a la presidencia el 10 de noviembre y un día después llegó asilado a México. Actualmente se encuentra refugiado en Argentina. Desde allí dirige a su partido político, el Movimiento Al Socialismo (MAS), para las próximas elecciones que aún no tienen fecha.

Al respecto…
Por Alejandro Aguirre Guerrero

 

Evo Morales estaba contento y cómodo en México. Se sentía como turista con gastos pagados en un enorme hotel de cinco estrellas. Comía en buenos restaurantes, era huésped distinguido, lo homenajeaban en centros de estudios, y encima de ello, aprovechaba sus paseos en medios de comunicación para lanzar mensajes hacia Bolivia.

Evo vivía bien en nuestro país, no tenía pensado moverse en el corto plazo. De hecho, ya estaba decidido que desde aquí arrancaría su plan para buscar recuperar el poder. México era su “cuarto de guerra”, su gran búnker.

Es mentira que en el plan de Evo Morales estaba moverse a otro país, de hecho, le agradaba estar cerca de Trump sin que se metiera con él, pues de esa manera enviaba un mensaje de poder a quienes le arrebataron el gobierno en su país. En suma, pensaba brincar de México a Bolivia, de manera directa, sin escala alguna.

Tal como lo revelé desde principios de la semana pasada, en este mismo espacio, Trump pidió que Evo Morales saliera de México a cambio de detener el nombramiento de cárteles mexicanos como terroristas. Al Gobierno de López Obrador no le quedó de otra, y a regañadientes, accedió.

“La verdad de las cosas es que Evo se enojó mucho cuando supo que no podíamos sostenerlo mas aquí. Y no era para menos, todo su plan tenía que modificarse. Políticamente hablando, no se comunicaba lo mismo desde México que en Argentina. Evo hizo un gran coraje”, me dijo una fuente cercana al caso.

Por eso Morales se fue así: de manera abrupta, de un día para otro. Me comentan que el plan nunca fue que “nos abandonara” tan rápido, incluso estaban programados más encuentros con estudiantes, entrevistas en medios y homenajes. Todo se cayó. Evo se molestó y partió rápidamente a Cuba.

De hecho, antes de partir, al único que agradeció fue a su amigo López Obrador, aunque no comulgara con la decisión que tomó de ceder ante Trump. “Evo en México no será lo mismo que Evo en Argentina, sobre todo por el plan que trae de regresar al poder, Evo quería cuando menos 6 meses en México”, me afirmaron fuentes bien enteradas.

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El expresidente boliviano Evo Morales ha propuesto este martes al líder ‘cocalero’ Andrónico Fernández, a la senadora Adriana Salvatierra y a los ex ministros Diego Pary y Luis Arce como posibles candidatos de su partido político, el Movimiento Al Socialismo (MAS), a los comicios que el país tiene previsto celebrar el próximo año para salir de la crisis desatada desde octubre pasado.

Morales ha despejado la incógnita de los candidatos del MAS en una entrevista concedida a un canal de televisión en Argentina, sus primeras declaraciones desde que llegó la semana pasada como refugiado.

Fernández, de 30 años de edad, tiene un perfil similar al de Morales. Es vicepresidente de la Coordinadora de las Seis Federaciones de Cocaleros del Trópico, organización sindical de la que surgió el antiguo mandatario. En estos días, se ha mostrado dispuesto a asumir el reto, asegurando que hay que hacer «autocrítica» pero dispuesto a defender los «grandes aciertos» de los últimos años.

Salvatierra, de 30 años y con ascendencia boliviana y chilena, milita en el MAS desde los 16 años aunque no dio el salto a la política activa hasta 2015, cuando consiguió un escaño en el Senado. El pasado mes de enero, fue elegida presidenta de la cámara alta, cargo que le ha conferido un papel destacado en la actual crisis. Salvatierra protagonizó un enfrentamiento verbal con los guardias del Congreso cuando le impidieron la entrada en la primera sesión tras la dimisión Morales por haber renunciado, algo que ella negó.

Pary, de 42 años, es quizá el rostro más conocido de esta terna. Este indígena quechua ha ejercido la representación diplomática del Gobierno de Morales desde 2011, primero como embajador de Bolivia en la Organización de Estados Americanos (OEA) y después como ministro de Exteriores.

Arce ofrece, en cambio, un perfil técnico. De 56 años, ha sido el ministro de Economía de Morales prácticamente durante toda su estancia en el Palacio Quemado, salvo un paréntesis de año y medio. Desde la comunidad internacional se le señala como el artífice del milagro económico de Bolivia.

Morales, que dimitió el pasado 10 de noviembre después de que la OEA detectara «irregularidades» en las elecciones presidenciales del 20 de octubre, no puede repetir como candidato por un acuerdo al que han llegado el MAS y sus opositores en el Congreso para resolver la crisis política. A modo de compensación, el MAS le ha nombrado jefe de su campaña electoral. «Vamos a ver la forma de cómo aportar a la campaña desde acá, si no me permiten entrar» en Bolivia, ha dicho Morales, que se ha mostrado «seguro» de que el Movimiento Al Socialismo ganará los próximos comicios.

Interrogado sobre su potencial regreso a Bolivia, el líder indígena ha indicado que puede hacerlo «en cualquier  momento. «Si quiero, puedo entrar en cualquier momento», ha aseverado.

Morales ha explicado que, al ser expresidente, no se le puede procesar con la misma facilidad que a otro ciudadano, sino que «tienen que hacer un juicio de responsabilidades». «A mí no pueden procesarme», insistió.