Tag

impeachment

Browsing

Un 58% de los estadounidenses creen que el expresidente Donald Trump debió haber sido condenado en el Senado por incitar a la insurrección, un porcentaje similar al recabado antes del ‘impeachment’.

Y es que el sábado pasado, 57 senadores se pronunciaron a favor de condenar a Trump, entre ellos siete republicanos. Aunque fueron mayoría, la causa demócrata no logro alcanzar los 67 votos que se necesitaban, por lo que Trump podrá presentarse en unas futuras elecciones si así lo decide.

Antes del ‘impeachment’, un 56% de los ciudadanos se mostraba partidarios de la condena y el dato ha permanecido
prácticamente constante (dos puntos más) tras la finalización del juicio, según un sondeo elaborado por Ipsos para la cadena ABC News.

Entre los simpatizantes republicanos, solo un 14% lamenta la absolución, mientras que si solo se tiene en cuenta a los demócratas el dato asciende al 88%. Más de ocho de cada diez republicanos aseguran incluso que el juicio nunca debía haberse celebrado.

Tras la absolución, Trump proclamó victoria reivindicándose como «campeón incansable del estado de derecho» y advirtió de que seguirá en política. Recordemos que el día que abandonó La Casa Blanca advirtió que «volveremos de alguna manera».

Al respecto, el actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reconoció que la absolución de Donald Trump en el juicio político demostró que la «democracia es frágil» y, por ello, pidió a todos los estadounidenses «defender la verdad y derrotar las mentiras».

Solo usando la verdad, argumentó Biden, Estados Unidos será capaz de acabar con la «guerra no civil» entre demócratas y republicanos y «curar el alma de la nación».

El senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales aliados políticos del expresidente Donald Trump, aseguró que éste sigue siendo «la fuerza más potente» del Partido Republicano tras superar su segundo ‘impeachment’.

«El movimiento Trump está vivo y bien. Todo lo que puedo decir es que la fuerza más potente del Partido Republicano es la del presidente Trump. Necesitamos el plus de Trump», dijo Graham en declaraciones a la cadena Fox News.

Los abogados de Donald Trump iniciaron la defensa del expresidente en su juicio político negando enérgicamente que tuviera papel alguno de incitación del asalto al Capitolio y dijeron que la acusación en contar del republicano está motivada por el «odio» y es parte de una «cacería de brujas» demócrata.

Los abogados dijeron a los senadores que Trump tenía derecho a cuestionar los resultados de la elección de 2020 y que al hacerlo, incluso en un discurso que precedió el asalto al Capitolio, eso no significó incitar los actos de violencia que se produjeron.

Trataron de volver los argumentos de los acusadores en su contra al comparar los cuestionamientos demócratas del triunfo de Trump en 2016 con la actitud de Trump en la última elección. Cuando Trump imploró a sus seguidores que «pelearan como demonios» el 6 de enero, eso no se diferenciaba con la retórica de los demócratas en cuanto a incitar a la violencia.

«Esta es retórica política que es prácticamente imposible de distinguir del lenguaje utilizado por la gente de todo el espectro político durante cientos de años», dijo Michael van der Veen, uno de los abogados de Trump. «Innumerables políticos han hablado de luchar por nuestros principios».

Después de una acusación que recurrió a imágenes violentas del asalto al capitolio, el juicio político pasó a los abogados defensores, que hicieron una concesión fundamental: la violencia fue tan traumática, inaceptable e ilegal como dicen los demócratas, pero Trump no la ordenó. Van der Veen dijo que el asalto fue realizado por personas que «secuestraron» para sus propios fines lo que debía ser un evento pacífico. Incluso dijo que habían hecho planes para ejercer la violencia antes de que Trump hablara. «Uno no puede incitar lo que iba a suceder», añadió.

Reconocer los horrores de la jornada tuvo por objeto debilitar el impacto de los argumentos demócratas y apelar a lo que consideran el asunto medular del juicio, y con más posibilidades de ganar: si es que se puede considerar al entonces presidente Trump responsable de incitar el ataque del 6 de enero. Cinco personas murieron a causa del asalto al Capitolio y sus secuelas.

Es un argumento dirigido a los senadores republicanos, que quieren sumarse a condenar la violencia, pero sin llegar a condenar al ahora exmandatario. «No lo han vinculado en absoluto con Trump», dijo David Schoen, uno de los abogados del expresidente.

El proceso podría culminar con una votación este fin de semana por parte de los senadores, que fungen como jurado.

En documentos legales y alegatos al inicio de la semana, los abogados de Trump dejaron en claro su posición, de que los responsables de los disturbios fueron los revoltosos que asaltaron el edificio y que están siendo juzgados por la justicia.

Al finalizar su presentación ayer, los demócratas utilizaron videos y palabras de la turba el 6 de enero para incriminar a Trump. «Nos invitaron a venir», dijo uno. «Trump nos envió», dijo otro. «Él va a estar feliz. Estamos luchando por Trump». «Realmente creyeron que toda esta invasión fue por órdenes del presidente», dijo la representante Diana DeGette. «El presidente les dijo que vinieran».

El objetivo de los fiscales fue retratar a Trump no como un espectador sino como el «incitador en jefe» que durante meses difundió mentiras y estimuló a sus seguidores a no reconocer la elección.

Además de la condena, los demócratas piden que sea vetado de cualquier función pública federal en el futuro.

El Senado de Estados Unidos votó a favor de seguir adelante con el juicio político contra el expresidente Donald Trump, por una acusación de incitación a un asalto al Congreso tras ver un vídeo gráfico del ataque de enero.

El Senado votó 56 a 44 para proceder con el juicio contra el expresidente, rechazando el argumento de sus abogados de que un presidente no puede enfrentar un juicio después de dejar La Casa Blanca. Sin embargo, los demócratas esperan inhabilitar a Trump para que no pueda volver a ocupar un cargo público.

Los demócratas de la Cámara de Representantes que actúan como fiscales abrieron la jornada mostrando un video de partidarios de Trump arrollando violentamente a la policía en el Capitolio en el ataque del 6 de enero, con imágenes de Trump llamando a «pelear como demonios» para revertir su derrota electoral del 3 de noviembre.

Los senadores, en calidad de jurados, vieron en las pantallas cómo los seguidores de Trump derribaban las barreras y golpeaban a los policías del Capitolio. El vídeo también incluyo el momento en el que el policía que custodiaba la Cámara de Representantes disparó mortalmente a la manifestante Ashli Babbitt, una de las cinco personas que murieron en los desórdenes.

En el asalto al Capitolio, la turba atacó a la policía, hizo que los legisladores corrieran en busca de refugio e interrumpió la certificación formal por parte del Congreso de la victoria del presidente Joe Biden, después de que Trump pasara dos meses impugnando los resultados de las elecciones.

«Si eso no es un delito de destitución, entonces no existen», dijo a los senadores reunidos el representante demócrata Jamie Raskin, que dirigió la acusación, tras mostrar el vídeo.

Raskin lloró al relatar cómo familiares a los que llevó al Capitolio ese día para presenciar la certificación de las elecciones tuvieron que refugiarse en una oficina cercana al hemiciclo, diciendo: «Pensaron que iban a morir».

En contraste con la emotiva presentación de los demócratas, los abogados de Trump atacaron el proceso, argumentando que el procedimiento era un esfuerzo inconstitucional y partidista para bloquear el futuro político de Trump, pese a que ya había dejado La Casa Blanca.

«Lo que realmente quieren conseguir aquí en nombre de la Constitución es impedir que Donald Trump vuelva a presentarse a un cargo político, pero esto es una afrenta a la Constitución, independientemente de a quién apunten hoy», dijo a los senadores David Schoen, uno de los abogados de Trump.
El abogado denunció la «insaciable lujuria por el impeachment» entre los demócratas antes de emitir su propio vídeo, en el que se unen imágenes de varios legisladores demócratas pidiendo la destitución de Trump desde 2017 en adelante.

Condenar a Trump requeriría una votación de dos tercios del Senado de 100 miembros, lo que significa que al menos 17 republicanos tendrían que unirse a los 48 demócratas y dos independientes para votar contra Trump.

El líder de la mayoría del Senado, el demócrata Chuck Schumer, dijo que la acusación contra Trump representa «los cargos más graves jamás presentados contra un presidente de Estados Unidos en su historia».

Trump es el único presidente que ha sido impugnado dos veces y el único expresidente que se enfrenta a un juicio en el Senado. Antes del ataque, Trump afirmó falsamente que el fraude electoral generalizado le hizo perder las elecciones frente a Biden.

El juicio se está celebrando con una seguridad extraordinaria en torno al Capitolio, que incluye fuerzas de seguridad armadas y un perímetro de vallas y alambre de púas.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos entregará el próximo lunes al Senado el expediente de juicio político contra el expresidente Donald Trump por acusaciones de incitar a la insurrección, rechazando un pedido de retraso del líder republicano de la Cámara alta, Mitch McConnell.

El líder de la mayoría Chuck Schumer, quien desplazó a McConnell como líder del Senado después de que los demócratas ganaran dos escaños en un los comicios de Georgia, anunció la medida en el pleno de la Cámara alta, pero no dijo cuándo comenzaría el segundo juicio político a Trump.

«La Cámara de Representantes entregará el artículo de juicio político al Senado. El Senado realizará un proceso de juicio político a Donald Trump. Será un proceso completo. Será un juicio justo», declaró Schumer en el piso de la Cámara alta.

Esto ocurre después de que McConnell pidiera a la Cámara que retrasara el envío de los cargos hasta el jueves y que acordara no iniciar el juicio hasta mediados de febrero para dar a Trump más tiempo para preparar una defensa contra la acusación de que incitó a la insurrección a sus seguidores que irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero.

«Este impeachment comenzó con un proceso sin precedentes, rápido y mínimo, en la Cámara de Representantes», dijo McConnell. «La secuela no puede ser un proceso insuficiente en el Senado que niegue al expresidente Trump su debido proceso o dañe al Senado o a la propia presidencia».

Esta situación se da en momentos en que Schumer y McConnell están luchando para controlar una cámara dividida donde los demócratas mantienen ahora una estrecha mayoría gracias al voto de desempate de la vicepresidenta Kamala Harris.

El juicio podría distraer los esfuerzos del presidente demócrata Joe Biden para impulsar una ambiciosa agenda legislativa que incluye casi 2 billones de dólares en ayuda para personas y empresas, así como la necesidad de confirmar a los nominados de su gabinete.

Si se envía al Senado el lunes, el ‘impeachment’ podría empezar al día siguiente, a no ser que los demócratas y republicanos en el Senado lleguen a un acuerdo para cambiar ese calendario. Aunque el juicio no podrá resultar ya en la destitución de Trump, que abandonó La Casa Blanca el miércoles, los demócratas confían en que el proceso resulte en la inhabilitación del expresidente para ocupar futuros cargos políticos.

Trump se convirtió la semana pasada en el primer presidente de la historia de Estados Unidos en ser sometido a juicio político dos veces, y cuando el Senado se reúna para este proceso será el primero en ser juzgado después de dejar el cargo.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles iniciar un proceso de juicio político (impeachment) contra el presidente Donald Trump, acusado de «incitación a la insurrección» por su participación en el asalto al Capitolio que llevaron a cabo sus seguidores la semana pasada.

La votación finalizó con 232 votos a favor y 197 en contra, cuando se necesitaban 217 para aprobar el juicio político al mandatario.

Al voto de los demócratas de la Cámara de Representantes, quienes tienen la mayoría, se unieron varios legisladores republicanos, entre los que destacan John Katko, Liz Cheney y Jamie Herrera.

Fueron diez los legisladores republicanos que finalmente decidieron apoyar el ‘impeachment’ contra el presidente, lo que muestra el descontento al interior del partido por el incidente del Capitolio.

Al inicio del debate, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que Trump es un «peligro claro y presente» para Estados Unidos, subrayando que «el presidente incitó está insurrección, está rebelión armada contra nuestro país».

Además, indicó que el magnate neoyorquino ha mentido «repetidamente» sobre el resultado de las elecciones presidenciales, celebradas en noviembre, y ha puesto en duda la democracia. De forma paralela, calificó a las personas que irrumpieron en el Capitolio de «terroristas domésticos» y ha hecho hincapié en que Trump «los envió» al edificio. «No son patriotas», añadió.

El texto presentado sostiene que Trump repitió afirmaciones falsas sobre su supuesta victoria en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y incitó  a sus seguidores mediante un discurso retransmitido el propio 6 de enero.

Los plazos impiden destituir a Trump antes del 20 de enero, fecha en la que Joe Biden tomará posesión como presidente de Estados Unidos, pero sí permitirían inhabilitarle para ejercer cargos públicos y presentarse a la reelección en 2024.

Corresponderá al Senado enjuiciar a Trump, y se espera que esta misma tarde la Cámara de Representantes envíe el artículo de acusación. El Senado empezará el juicio el próximo 19 de enero, un día antes de que Trump abandone La Casa Blanca.

Trump se convierte con este proceso en el primer presidente de Estados Unidos en ser sometido a dos juicios políticos, después de que en febrero del año pasado fuera absuelto tras ser acusado de abuso del poder presidencial y obstrucción al Congreso por presionar a dirigentes de Ucrania para que investigaran a Biden y a su hijo Hunter por sus actividades empresariales.

El presidente Donald Trump rechazó este lunes las acusaciones del juicio político o «impeachment» que se alcanzaron en la Cámara de Representantes, y calificó los argumentos de que ha abusado de su poder y obstruido el Congreso como afrentas a la Constitución de Estados Unidos que deben desestimarse.

«El Senado debe rechazar rápidamente estos deficientes artículos de impugnación y absolver al presidente», indica el resumen del alegato previo al juicio de Trump, que constituye la primera defensa integral del presidente republicano antes de que comience su juicio en el Senado.

Trump, cuarto presidente estadounidense que se enfrenta a la posibilidad de ser destituido por un juicio político, está acusado de abusar de los poderes de su cargo al pedir a Ucrania que investigue a un rival político demócrata, Joe Biden, y de obstruir una investigación del Congreso sobre su conducta.

El sumario ejecutivo afirmaba que la «novedosa teoría de ‘abuso de poder'» de los demócratas de la Cámara de Representantes no es una ofensa que pueda ser objeto de un juicio político suplantando el criterio constitucional de «traición, soborno u otros delitos y faltas graves».

«La teoría recién inventada de ‘abuso de poder’ de los demócratas de la Cámara de Representantes se derrumba en el umbral porque no alega ninguna violación de la ley en absoluto», dice el resumen.

También rechazó la acusación de obstrucción al Congreso por ser «frívola y peligrosa», afirmando que el presidente ejerció sus derechos legales al resistirse a las demandas de información del Congreso, también conocidas como citaciones.

«Los demócratas de la Cámara de Representantes proponen que se destituya al presidente de su cargo porque hizo valer los derechos y privilegios legales de la rama ejecutiva contra citaciones defectuosas, basándose en el asesoramiento del Departamento de Justicia», dice el resumen. «Aceptar esa teoría haría un daño duradero a la separación de poderes» entre las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del Estado.

También acusó a los demócratas de la Cámara de Representantes de llevar a cabo un proceso amañado, dijo que solo lograron demostrar que Trump no había hecho nada malo y argumentó, como lo ha hecho la Casa Blanca en repetidas ocasiones, que se trata de una maniobra para anular la victoria electoral de Trump en 2016.

Aunque es muy poco probable que el Senado, controlado por los republicanos, destituya a Trump de su cargo, el presidente republicano quiere desacreditar las acusaciones demócratas como parte de una cacería de brujas partidista.

Trump necesita limitar el daño político a su campaña para reeditar su cargo en las elecciones de noviembre.

El equipo legal de Trump dice que estaba dentro de su autoridad constitucional ejercer presión el año pasado sobre el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, para que investigara a Biden y a su hijo Hunter como parte de una campaña, según Trump, en contra de la corrupción. Los Biden niegan haber cometido ninguna infracción y las acusaciones de Trump han sido refutadas de forma rotunda.

La Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, votará este miércoles sobre enviar al Senado cargos formales de juicio político contra el presidente Donald Trump, lo que podría poner en marcha esta misma semana el proceso contra el mandatario republicano.

La presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, dijo durante una reunión de su partido que quería también nombrar un equipo demócrata de «encargados» que encabecen las acciones contra Trump, dijo el congresista demócrata Henry Cuellar.

Trump se convirtió en el tercer mandatario estadounidense sometido a un juicio político luego de que la Cámara de Representantes aprobó el mes pasado cargos de abuso de poder por presionar a Ucrania a anunciar una investigación sobre su rival demócrata Joe Biden y por obstruir al Congreso.

Pero Pelosi ha demorado el envío de cargos al Senado, en un esfuerzo por hacer que el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, esté de acuerdo en incluir nuevos testimonios de testigos que podrían perjudicar a Trump.

Se espera que el Senado absuelva al mandatario porque ninguno de sus 53 miembros republicanos se ha manifestado a favor de destituirlo, medida que requeriría una mayoría de dos tercios en el Senado de 100 miembros.

Trump asegura que él no ha hecho nada indebido y que el impeachment en su contra es un esfuerzo partidista por deshacer su victoria en las elecciones de 2016, mientras intenta lograr la reelección en noviembre próximo.

Votar el miércoles le permitiría al Senado iniciar el juicio el jueves por la mañana, aunque los primeros días se destinarían a labores como leer formalmente los dos cargos de impeachment y nombrar miembros. Es probable que los legisladores no oigan argumentos de apertura sino hasta la semana que viene.

Finalmente, el líder de los senadores republicanos, Mitch McConnell, indicó que el proceso de destitución iniciaría el martes próximo, aunque reconoció que esta semana se avanzará con detalles previos.

La presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy  Pelosi, indicó este viernes que la próxima semana enviará al  Senado el pliego de cargos contra el presidente Donald  Trump, para que pueda comenzar el juicio político en su contra por condicionar la política exterior a su interés electoral.

La Cámara de Representantes inició en septiembre una investigación oficial para determinar la viabilidad del impeachment contra Trump. En diciembre, finalmente decidió acusar formalmente al presidente de abuso de poder y obstrucción al Congreso, lo que obliga a celebrar un juicio político en el Senado que concluirá con su absolución o su cese.

Trump está acusado de presionar a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, para que abriera dos investigaciones: una sobre las supuestas corruptelas del precandidato demócrata Joe Biden y su hijo Hunter en el país europeo y otra sobre la «desacreditada teoría» de que fue Kiev, no Moscú, quien interfirió en las elecciones presidenciales de 2016.

Según los congresistas norteamericanos, Trump condicionó a la apertura de estas dos investigaciones una «ansiada» visita de Zelenski a La Casa Blanca y la ayuda militar que Estados Unidos da a Ucrania en el marco de la guerra en Donbas.

La cámara baja está convencida de que Trump buscaba perjudicar a Biden y los demócratas de cara a las elecciones presidenciales de 2021, en las que intentará conseguir un segundo mandato.

Para que el proceso llegara al Senado solo quedaba que Pelosi designara a los llamados ‘managers’, los congresistas que se encargarán de representar a la cámara baja en el juicio político, algo que ha anunciado este viernes.

«He pedido al presidente de la Comisión Judicial, Jerry Nadler, que esté preparado para llevar la próxima semana al pleno la resolución para designar a los managers y transmitir los artículos del impeachment al Senado», ha dicho Pelosi en una carta dirigida a los miembros de la Cámara de Representantes.

La líder demócrata se había resistido a dar este paso porque, una vez que el impeachment se eleve al Senado, la Cámara de Representantes perderá el control del proceso, salvo por los ‘managers’.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó esta mañana que sigue con respeto el proceso de juicio político que se le sigue a Donald Trump, con quien destacó, se ha tenido «un buen trato, hay una buena relación de cooperación».

“La verdad es que a nosotros nos ha ido bien en la relación, nos han tratado con respeto tanto demócratas como republicanos, de manera muy especial hemos contado con la colaboración y el respeto del presidente Trump y no es un asunto personal, no es cómo me trata como presidente de México, sino cómo trata a nuestro país, esto va más allá de la amistad», expresó AMLO.

López Obrador puso como ejemplo de la buena relación la ratificación del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

AMLO enfatizó que no es el primer caso de juicio político a un presidente de Estados Unidos, y en ese sentido recordó que en el caso de Bill Clinton, fue exonerado por la Cámara de Senadores, mientras que Richard Nixon, en 1974 tuvo que renunciar a la Presidencia de la República después del juicio político en su contra.

El mandatario mexicano añadió que durante las administraciones pasadas en Estados Unidos, a México le ha ido «relativamente», independientemente de qué partido esté en el poder en aquél país.

“Pues es relativo, nos fue bien cuando el presidente Abraham Lincoln, que era republicano y estaba gobernando en México el presidente Juárez. ¿No nos fue bien?, claro que no, fue cuando el gran zarpazo con un presidente que no voy a mencionar su nombre, ordenó la invasión a México, era demócrata», recordó.

El jefe del Ejecutivo federal añadió que con el presidente demócrata, Franklin Delano Roosevelt, a México le fue bien, pues “fue en la época de la expropiación petrolera».

La Cámara de Representantes de los Estados Unidos aprobó esta noche cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso contra el presidente Donald Trump.

Controlada por la oposición demócrata, la Cámara baja convirtió así a Trump en el tercer mandatario en la historia de Estados Unidos en ser llevado a juicio político, luego de Andrew Jonhson en 1868 y de Bill Clinton en 1998.

Trump fue acusado de abusar de su cargo al pedirle a Ucrania investigar a su posible rival electoral en 2020 Joe Biden, y de bloquear los esfuerzos de los legisladores para investigar sus acciones.

La Cámara baja, de 435 miembros, aprobó el primer cargo por 230 votos contra 197, en tanto el segundo se adoptó por 229 contra 198.

Trump enfrentará un juicio en el Senado, donde se necesitan al menos 67 votos para removerlo del cargo, aunque es poco probable que eso ocurra ya que en la Cámara alta los republicanos tienen 53 de los 100 escaños.

El mandatario recibió el resultado rodeado por sus simpatizantes en un mitin en Michigan, desde donde denunció que los demócratas están «consumidos por el odio» y los acusó de intentar «anular» su triunfo electoral.

Durante el debate que se prolongó por más de 9 horas, la presidenta de la Cámara baja, Nancy Pelosi, dijo que sus correligionarios demócratas no tenían otra opción que lanzar el proceso de destitución y tildó a Trump de representar una amenaza continua para la seguridad nacional.

«Lo que está en riesgo es la idea misma de lo que es Estados Unidos», dijo antes de la votación Adam Schiff, el legislador que dirigió la investigación contra Trump.

Decenas de personas se congregaron este miércoles afuera del Capitolio para pedir la salida del presidente: «Trump tiene que irse», sentenciaron.

El presidente Donald Trump ironizó este miércoles sobre la votación que realizará la Cámara de Representantes sobre los cargos en su contra: abuso de poder y obstrucción del Congreso, con lo llevaría a un juicio político (impeachment).

«Pueden creer que hoy seré acusado por la izquierda radical y los demócratas que no hacen nada, ¡Y NO HICE NADA MALO! Es una cosa terrible. Lean las transcripciones. Esto no debería nunca pasarle a otro presidente. Recen», tuiteó Trump esta mañana.

Recordemos que la semana pasada, el Comité Judicial aprobó los cargos de “abuso de poder y “obstrucción, porque presuntamente Trump presionó a Ucrania para investigar a Joe Biden y su hijo Joe.

Trump citó las palabras del congresista republicano Doug Collin que afirma “solo querían llegar al presidente. No tenían intención de tener una investigación adecuada. No pudieron encontrar ningún delito, por lo que hicieron un vago abuso de poder y abuso del Congreso, lo que ha hecho cada administración desde el principio».

Y es que la Cámara de Representantes se dispone a votar este miércoles dos acusaciones contra Donald Trump, quien está a un paso de convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos en enfrentar un juicio político.

La Cámara baja, controlada por la oposición demócrata, decidirá por la tarde, tras una sesión de seis horas, si aprueba las acusaciones contra el presidente.

«La Cámara de Representantes ejercerá una de las atribuciones más solemnes que le otorga la Constitución, cuando se reúna para aprobar dos artículos de acusación contra el presidente», señaló el martes la líder demócrata Nancy Pelosi en una carta a los legisladores de su partido.

En una carta en un tono extraordinariamente iracundo en la que considera «engañosos» y «absurdos» los cargos en su contra, Trump se presenta como una víctima de una «cruzada viciosa», acusa a Pelosi de «minar la democracia» y le advierte que «la historia la juzgará duramente».

El Comité Judicial de la Cámara Baja aprobó este viernes los cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con lo que dio luz verde a una votación en el pleno para abrir un proceso de destitución por presiones a Ucrania para que investigara a su rival político y exvicepresidente, Joe Biden.

El comité aprobó las acusaciones políticas contra Trump por 23 votos a favor y 17 en contra.

En mensajes en su cuenta de Twitter poco antes de la votación, el presidente Trump cuestionó: «¿Cómo se puede acusar a alguien que no ha hecho nada malo?». «Hemos creado la mejor economía en la historia del país, reconstituido nuestras fuerzas armadas, cortado los impuestos y las regulaciones, creado empleos, empleos, empleos y mucho más», añadió el presidente, quien aseguró que el proceso de destitución puesto en marcha en su contra «es una locura».

Los legisladores republicanos, que son minoría en la Cámara Baja del Congreso, usaron tácticas dilatorias durante una prolongada audiencia este jueves dentro de sus esfuerzos por impedir la aprobación de los cargos contra Trump, que dada la mayoría de los demócratas tenía prácticamente asegurada la aprobación.

La audiencia de hoy fue la última de un proceso que ha durado casi tres meses y que debe servir para trasladar los cargos contra Trump al pleno de la Cámara Baja, que los votará la próxima semana, formalizando el esperado «impeachment» contra el mandatario.

Después de que los republicanos presentaron y debatieron numerosas enmiendas en la sesión del jueves, que duró hasta casi la medianoche, el presidente del Comité, el demócrata Jerrold Nadler, de Nueva York, suspendió la sesión sorpresivamente hasta esta mañana, en la que la votación se produjo tan pronto se abrió la sesión.

«Han sido dos días muy largos de consideración de estos artículos y ahora es muy tarde en la noche. Quiero que los miembros de ambos partidos piensen en lo sucedido en los últimos dos días y busquen en sus conciencias antes de emitir nuestros votos finales», había sido la petición de Nadler al suspender la sesión en la noche del jueves.

Pese a que la decisión de suspender la sesión fue recibida con enfado por parte de los republicanos, esta mañana accedieron a suspender su estrategia y permitieron que la votación se produjera rápidamente.

El presidente Donald Trump anunció este lunes que considerará «seriamente» colaborar en la investigación previa a un juicio político que lleva a cabo la Cámara de Representantes en su contra, como le instó la líder demócrata Nancy Pelosi.

«Aunque no he hecho nada malo y no me gusta darle credibilidad a esta parodia de justicia, me gusta esta idea y, para que el Congreso pueda concentrarse nuevamente (en su papel legislativo), consideraré seriamente» testificar, dijo Trump en un tuit, respondiendo a una entrevista de Pelosi difundida ayer.

Y es que la líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes urgió a Trump a testificar y lo instó a no intimidar al denunciante que lanzó la alerta que inició la investigación en el Congreso.

Las investigaciones de los demócratas buscan averiguar si el presidente presionó a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, para que investigara al expresidente Joe Biden, un posible rival de Trump de cara a las elecciones de 2020.

El mandatario republicano no especificó si tenía en mente alguna forma específica de testificar; lo que se sabe es que el equipo que lo defiende podría oponerse a que comparezca ante el Comité de Inteligencia de la Cámara.

Durante la investigación del fiscal especial Robert Mueller para aclarar si el equipo de campaña de Trump trabajó con los rusos para obtener una ventaja en las elecciones de 2016, el presidente contestó por escrito.

Su colaboración con la investigación solo se produjo después de que sus abogados negociaran los preguntas y en decenas de oportunidades Trump contestó que no recordaba los hechos

El Congreso de Estados Unidos votó esta mañana a favor de avanzar en el proceso de investigación con la que se busca la destitución del presidente Donald Trump, estableciendo un marco que permitirá a los legisladores interrogar públicamente a testigos.

«Hoy la Cámara tomó el siguiente paso estableciendo los procesos para unas audiencias abiertas conducidas por la Comisión de Inteligencia de la Cámara para que el público pueda ver los datos por sí mismo», dijo antes de la votación la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Por su parte el presidente denunció mediante sus redes sociales «la mayor caza de brujas en la historia de Estados Unidos».

Incluso dijo que el proceso de destitución iniciado está afectando la economía de su país, y lamentó que a los demócratas no les importa el daño que puedan ocasionar con tal de atacarlo.

«Esto es injusto, inconstitucional y fundamentalmente antiestadounidense», afirmó La Casa Blanca en una declaración, en la que acusó a los demócratas de la oposición de tener una «obsesión desquiciada con esta destitución ilegítima».

El subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Jesús Seade, descartó que el proceso de «impeachment» o investigación oficial de destitución contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repercuta en la aprobación del nuevo acuerdo comercial de Norteamérica.

Señaló que en la confusión de ese proceso político, anunciado ayer por la demócrata Nancy Pelosi, los congresistas no querrán llevar una incertidumbre adicional al electorado relacionada con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“La gran pregunta: el proceso del impeachment descarrilará la ratificación del T-MEC? Sostengo que no», publicó el funcionario en su cuenta de Twitter.

Por su parte el ex subsecretario de Industria y Comercio, Rogelio Garza Garza, coincidió con el representante de la cancillería mexicana.

Dijo que entre México, Estados Unidos y Canadá hay un interés fuerte por continuar con la ratificación del pacto comercial, y comentó que el proceso del impeachment no debe transferirse a las relaciones comerciales-económicas.

“Es un tema meramente político que, desde mi punto de vista, no debiera transferirse a la importancia que tiene para las economías de la región, argumentó.

Y es que recordemos que la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos y tercera autoridad del país, Nancy Pelosi, anunció la puesta en marcha de la investigación previa para el proceso de destitución contra Donald Trump.

Pelosi habría tomado la decisión de iniciar un juicio político contra Trump, tras las acusaciones de que el mandatario presionó a su similar de Ucrania, Volodímir Zelenski, para investigar al hijo del exvicepresidente Joe Biden, uno de los aspirantes más fuertes para obtener la candidatura presidencial demócrata para los comicios de 2020.

Tal como lo adelantó el diatio The Washington Post, esta tarder, la líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció el inicio del proceso de destitución del presidente Donald Trump, quien dijo ha violado la Constitución.

«Las acciones tomadas hasta la fecha por el presidente han violado gravemente la Constitución», declatró Pelosi en conferencia de prensa. «La Cámara de Representantes está avanzando con una investigación oficial de juicio político».

Y es que se había reportado que Pelosi ha conversado con congresistas sobre la creación de un comité que conduzca el proceso de impeachment contra Trump.

Al respecto, el exvicepresidente de Estados Unidos y aspirante a la candidatura demócrata Joe Biden consideró que si el mandatario  continúa obstruyendo al Congreso, merece que se inicie un proceso de destitución en su contra.

«Si continúa obstruyendo al Congreso e ignorando la ley, Donald Trump dejará al Congreso, en mi opinión, sin otra opción que no sea iniciar un juicio político», señaló Biden-

«Eso sería una tragedia, pero una tragedia de su propia creación»; amagó con que si se permite que un presidente se salga con la suya al «destruir» la Constitución de los Estados Unidos, «eso permanecerá para siempre».

Según cálculos de los medios estadounidenses, 160 de los 235 legisladores demócratas de la Cámara Baja ya han hecho público su apoyo a un posible proceso de juicio político, conocido en EE.UU. como «impeachment».

La líder demócrata necesitaría contar con 218, la mayoría simple, de la Cámara de Representantes para iniciar el procedimiento. No obstante, la mayoría republicana en el Senado, que debe también aprobarlo, supone que la iniciativa no saldría adelante.

Por su parte, desde la sede de las Naciones Unidas, Trump defendió hoy que la opción de iniciar un juicio político en su contra es «una caza de brujas».

Trump, quien asiste en Nueva York a la Asamblea General de la ONU, modificó este martes su primera versión, en la que negó que haya bloqueado fondos para Ucrania, y confirmó que lo hizo de manera temporal para forzar a países europeos, como Francia y Alemania, a que proporcionaran más fondos a Kiev.