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La tasa de desempleo en el país bajó en agosto a 5.2%, sumando 2.8 millones de personas desocupadas, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Reportó la incorporación de 608 mil personas a la Población Económicamente Activa (PEA), al pasar de 52.6 millones a 53.2 millones. De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril, se han incorporado alrededor de 7.8 millones para agosto.

En el octavo mes de 2020, la población ocupada resultó en 50.4 millones de personas, con un incremento de 653 mil personas respecto a julio.

El índice de desempleo fue menor al 5.4% registrado en julio de 2020, pero mayor al de 3.7% de agosto del año pasado, reveló la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi.

Con los datos de agosto, la PEA ha recuperado un total de 7.8 millones de mexicanos tras la salida de 12 millones de personas del mercado laboral en abril, cuando el gobierno suspendió las actividades no esenciales de la economía por la pandemia de COVID-19.

«La Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible para trabajar, que había ascendido hasta casi 20 millones de personas en el confinamiento de abril 2020, se estimó en 10.7 millones en agosto, es decir 24.7% de la PNEA», detalló Julio Santaella, presidente del INEGI.

La crisis de COVID-19 causó una contracción anual histórica de 18.7% del PIB en el segundo trimestre del año y la pérdida de más de 1 millón de empleos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El INEGI reportó que la proporción de trabajadores en la informalidad subió a 55.1% del total frente al 54.9% de julio.

«La población ocupada en condiciones de informalidad, que antes de la emergencia sanitaria rondaba los 31 millones de personas y se contrajo a 20.7 millones con el confinamiento de abril 2020, se estimó en 27.8 millones de personas en agosto 2020», precisó Santaella.

Por otro lado, el instituto reportó que la población ocupada ausente con vínculo laboral, que estaba inactiva por la pandemia pero sin un despido, disminuyó de 3.7 millones a 2.6 millones de personas, después de que en abril alcanzó los 9.5 millones.

El instituto situó en 5.3% la tasa de desempleo de los hombres y en 5.2% la de las mujeres, pero con 72.8% de los hombres en la PEA y solo 38.9% de las mujeres en este sector.

Finalmente, reportó un 17% de tasa de subocupación, la población que declara tener necesidad y disponibilidad para ofertar más horas de trabajo que las que su ocupación actual le permite.

La inflación se mantuvo en la primera quincena de septiembre por encima de la meta oficial del Banco de México (Banxico), lo que podría obligar a la entidad monetaria a desacelerar el ritmo de recortes a la tasa clave de interés.

El índice de precios al consumidor registró un alza de un 4.10%, comparado con el 4.11% de la segunda quincena de agosto, de acuerdo con cifras divulgadas este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Analistas anticipaban una inflación del 4.05%, según un sondeo de la agencia Reuters.

Banxico, que ha recortado la tasa clave en 375 puntos base desde agosto del año pasado hasta su nivel actual de un 4.5%, tiene un objetivo permanente de inflación del 3% +/- un punto porcentual.

Banxico recortaría nuevamente la tasa de interés de referencia en su anuncio de política monetaria este mismo jueves.

Tras cinco bajas seguidas de 50 puntos base (pb), en esta ocasión se prevé que la disminución sea de 25 pb ante el repunte de la inflación local.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró una variación en su medición anual del 3.99%.

En los primeros 15 días de septiembre, los precios al consumidor aumentaron un 0.16%, mientras que el índice subyacente arrojó una tasa del 0.17%.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer este miércoles las estadísticas preliminares, a nivel nacional y por entidad federativa, de los homicidios registrados en el país durante 2019.

Durante el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se registraron 36 mil 476 homicidios, equivalente a una reducción de 0.6% anual, comparadas con los 36 mil 685 de 2018.

En 2019 hubo un promedio de casi 100 homicidios al día; 29 por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, tasa similar a la registrada en 2018.

El INEGI indicó las cifras presentadas se derivan de la estadística de defunciones registradas, a partir de los registros administrativos de defunciones accidentales y violentas, los cuales son generados por las entidades federativas. Las fuentes informantes que tuvieron al menos un registro de homicidio corresponden a 405 Oficialías del Registro Civil, 259 Agencias del Ministerio Público y 106 Servicios Médicos Forenses.

Las entidades con más casos registrados en 2019 son: Guanajuato con 3,974 homicidios; EdoMex con 3,237; Chihuahua con 2,935; Baja California con 2,811; Jalisco con 2,495 y Michoacán con 2,448. Los seis estados reportaron más de 2 mil casos.

Los estados con menos casos fueron Yucatán con 45; Campeche con 83; Baja California Sur con 104; Aguascalientes con 120; Durango con 175 y Tlaxcala con 189, todas ellas con menos de 200 homicidios.

La principal causa de la muerte fue agresión con disparo de otras armas de fuego con 25,030; agresión con objeto cortante: 3,928 y agresión por ahorcamiento, estrangulamiento y sofocación: 2,522.

Según el reporte presentado por el INEGI, en 15 entidades se registró un aumento en el número de homicidios respecto a 2018. Los diez estados que mayor aumento registraron fueron: Sonora, 46.6%; Aguascalientes, 46.3%; Hidalgo, 40%; Morelos, 28.3%; Coahuila, 25%; Tlaxcala, 24.3%; Tabasco, 21.4%; Michoacán, 17.9%; Nuevo León, 16.1% y Colima, 8.7%.

La información preliminar difundida por el INEGI reporta que de los 36 mil 476 homicidios, 32,372 fueron hombres y 3,874 mujeres.

El Instituto precisó que la publicación de las cifras definitivas se hará el próximo 29 de octubre.

La crisis de la pandemia de Covid-19 llevó a la producción industrial a caer un 11.6 % en julio pasado frente al mismo mes de 2019 por la caída de todos los sectores, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Las cifras son el resultado de las caídas de la industria de la construcción (23.7%), la manufacturera (9.5%), la generación y transmisión de energía eléctrica, agua y gas (8.8%) y la minería (3.0%), según explicó el organismo.

Sin embargo, la actividad industrial creció un 6.9% en julio respecto al mes previo, debido al crecimiento de las industrias manufactureras (11.0%), de la generación de electricidad (5.5%), la construcción (0.9%) y la minería (0.8%).

Debido a la pandemia de COVID-19, las autoridades ordenaron la paralización de todas las actividades no esenciales el mes de abril y mayo.

En junio comenzó la llamada «nueva normalidad» con una apertura gradual de la economía y las actividades sociales.

De esta manera, en los siete primeros meses del año la actividad industrial cayó 13.7%, por la caída de la construcción (21.2%), las industria manufactureras (15.1%), la generación de electricidad (5.7%) y la minería (0.4%).

La producción industrial en México cayó un 1.8% en 2019 frente al 2018 debido al decrecimiento de la construcción y la minería.

La actividad industrial es un indicador importante del comportamiento general de la economía; las actividades que la componen aportan aproximadamente el 35% al PIB.

Los precios al consumidor en México crecieron 0.39% en agosto frente al mes anterior, mientras que la inflación anual fue de 4.05%, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El dato correspondiente a agosto es el más alto de los últimos 15 meses, es decir, desde mayo del año pasado, cuando tuvo una variación de 4.28%.

La inflación se encuentra por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es del 3%, +/- un punto porcentual.

En el mismo mes del año anterior, los datos correspondientes reflejaron un leve retroceso en el índice nacional de precios al consumidor (IPC) de 0.02% mensual, con lo que la inflación quedó en un 3.16% a tasa anual.

Agosto fue el tercer mes de la llamada «nueva normalidad», lo que implica una reactivación económica en la mayor parte del país, con la gradual reapertura de industrias, restaurantes, hoteles y otras actividades turísticas en varias regiones del país.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, avanzó el 0.32% mensual y dejó la tasa anual en el 3.97%, precisó el Inegi.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.47% y los servicios crecieron un 0.15%, con una tasa anual del 5.36% y del 2.46%, respectivamente.

En los no subyacentes, los agropecuarios aumentaron un 0.63% respecto al mes anterior y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron un 0.44%.

De este modo, la partida de no subyacentes subió un 0.63% mes contra mes y un 4.30% interanual.

El índice de precios de la canasta básica, que incluye un centenar de productos de amplio consumo popular, marcó un aumento mensual del 0.39%, para quedar en una caída anual de 0.02%.

El Inegi también anunció que en agosto el índice de precios al productor, incluyendo el petróleo, presentó una variación al alza del 0.52% respecto del mes anterior, por lo que alcanzó una variación anual al alza de 5.12%.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de construcción, registró un aumento en términos reales de 20.1% durante junio pasado, respecto al mes anterior.

Según datos dados a conocer esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), fue el mayor aumento mensual desde que se cuenta con registros del indicador en febrero de 1993.

Por componentes, los gastos efectuados en maquinaria y equipo total crecieron 25.8% y en construcción fueron mayores en 13.7% en el sexto mes de 2020 frente al mes precedente.

En su comparación anual, la Inversión Fija Bruta se redujo 25.2% en términos reales en el mes en cuestión.

A su interior, los gastos en construcción descendieron 26.6% y en maquinaria y equipo total 25.3% con relación a los de igual mes de 2019.

Después de varias semanas paralizados por la epidemia del coronavirus, algunos sectores en el país comenzaron a reabrir operaciones en junio, sin embargo, hasta ahora la actividad productiva no ha terminado de recuperar su ritmo, lo que mantiene seriamente afectada a la economía del país.

Al respecto, Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs indicó que las perspectivas de crecimiento del PIB real en México siguen siendo «poco alentadoras».

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE, resaltó que la Inversión Fija Bruta hila al mes de junio 17 meses consecutivos con caídas anuales, siendo evidencia de que la economía ya iba a la baja antes de la pandemia de Covid-19.

«Las caídas en la IFB pronostican crecimientos bajos para México en los siguientes años», advirtió la economista.

Así, la Inversión Fija Bruta registró una caída del 21.4% entre enero y junio de 2020 frente al mismo periodo del año anterior.

«La inversión fija bruta acumuló una severa contracción anual de 21.4 % durante el primer semestre de 2020» dijo el presidente del Inegi, Julio A. Santaella, en Twitter.

La venta de vehículos nuevos cayó un 28.66% en México en agosto en comparación con el mismo mes de 2019, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El Instituto apunto que el dato del octavo mes del año representa una disminución significativa pese a la paulatina recuperación del sector.

La industria automotriz representa un 3.8% del PIB nacional y 20.5 % del PIB manufacturero, más que ningún otro sector, según datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Adicional, de dicho sector dependen 980,000 trabajadores directos y 3.6 millones de indirectos.

La venta de coches alcanzó las 77,092 unidades en agosto de 2020 frente a las 108,058 comercializadas en el mismo mes del año pasado.

Esta caída en las ventas está lejos de la registrada en abril, el primer mes completo en el que la pandemia de COVID-19 estuvo presente, cuando el impacto en las ventas fue del 64.5%.

En el acumulado anual, hasta agosto de 2020 se vendieron 586,410 vehículos nuevos, un 31.39% menos que en el mismo periodo de 2019, en el que se comercializaron 854,656 coches nuevos.

En tanto, la producción de vehículos ligeros cayó en agosto de 2020 un 13.15% con respecto al mismo mes de 2019 y acumula un déficit del 32.6% en lo que va de año.

En abril, la caída en la producción fue de un 98.76% y en la exportación de un 90.2%.

La exportación de coches también presentó en agosto una caída interanual del 8.59%, lo cual eleva la bajada del acumulado de 2020 hasta el octavo mes del año al 33.37%.

La industria automotriz fue de las más afectadas por el cierre de las actividades no esenciales durante abril y mayo para contener el avance de la epidemia, pero según el presidente de AMIA, José Guillermo Zozaya, ya presenta signos de recuperación.

El Instituto Nacional de Estadística y Geograía (INEGI) dio a conocer este vienes que el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) presentó en agosto de 2020 un aumento mensual desestacionalizado de 0.5 puntos.

Así, en agosto, el ICC se ubicó en 34.6 puntos, lo que representa un avance de 0.5 puntos respecto del mes previo, lo que podría indicar que los consumidores recuperan confianza conforme avanza la reactivación tras los meses de confinamiento por la pandemia de Covid-19.

Sin embargo, el presidente del INEGI, Julio Santaella, sostuvo que si bien la Confianza del Consumidor registró un aumento en agosto respecto a julio, el indicador se encuentra por debajo de su nivel en agosto 2019. El ICC mostró en agosto un retroceso anual de 8.7 puntos en términos desestacionalizados

El INEGI indicó en el octavo mes del año se observaron alzas mensuales ajustadas por estacionalidad en los componentes que evalúan la situación económica actual y esperada de los miembros del hogar, así como en la posibilidad en el momento actual de los miembros del hogar para realizar compras de bienes durables.

En contraste, los rubros que captan la situación presente y futura del país registraron una disminución en su comparación mensual.

En términos desestacionalizados, en el octavo mes de 2020 el componente correspondiente a la opinión sobre la situación económica de los integrantes del hogar en el momento actual frente a la que tenían hace doce meses creció 1.8 puntos en su comparación mensual.

El rubro que evalúa la expectativa sobre la situación económica de los miembros del hogar dentro de doce meses respecto a la que registran en el momento actual se incrementó 2 puntos.

La variable que mide la percepción de los consumidores acerca de la situación económica del país hoy en día comparada con la que prevaleció hace doce meses se redujo 0.7 puntos.

El indicador que capta las expectativas sobre la condición económica del país esperada dentro de un año respecto a la situación actual retrocedió 0.5 puntos.

Finalmente, el componente relativo a la opinión sobre las posibilidades en el momento actual por parte de los integrantes del hogar, comparadas con las de hace un año, para efectuar compras de bienes durables, tales como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos mostró un alza de 0.5 puntos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer esta mañana los resultados de la La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOEN) correspondiente a julio de 2020.

En ellos refiere que se confirma la recuperación de la ocupación y el empleo iniciada en junio, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales.

El INEGI señaló que los cambios más importantes entre junio y julio de 2020 tuvieron lugar en un aumento de la Población Económicamente Activa (PEA), y en la conformación de la población ocupada, en la que se observó una disminución en los ocupados a tiempo parcial, frente a un crecimiento de la informalidad laboral, del trabajo a tiempo completo y de los ocupados con ingresos laborales entre dos y cinco salarios mínimos.

Entre los principales resultados, el INEGI destaca la incorporación de 1.5 millones de personas a la Población  Económicamente Activa, al pasar de 51.1 millones a 52.6 millones.

Precisa que de los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020, debido a las medidas de confinamiento a causa de la pandemia, regresaron alrededor de 7.2 millones para el séptimo mes de este año.

La población ocupada fue de 49.8 millones de personas, lo cual equivale a una disminución de 2 millones de ocupados en jornadas de tiempo parcial (al pasar de 14.6 millones a 12.6 millones) y un incremento de 4.2 millones de ocupados en jornadas de tiempo completo (de 28.9 millones a 33.1 millones).

Se refiere un crecimiento de 1.3 millones en las ocupados con ingresos entre dos y cinco salarios mínimos, al pasar de 9.5 millones a 10.8 millones.

Destaca también un regreso de población ocupada en informalidad laboral de 1.7 millones de personas, siendo en junio 25.6 millones y 27.3 millones en julio.

Se tiene una recuperación en el volumen de población ocupada en el sector comercio, a diferencia de los sectores de la construcción, restaurantes, servicios de alojamiento y transportes. Asimismo, se observa una falta de recuperación
en personas ocupadas en trabajos domésticos remunerados.

La tasa de desocupación fue de 5.4% en julio y de 5.5% en junio de 2020, como proporción de la PEA; el porcentaje equivale a 2.8 millones de personas en ambos meses.

La Población No Económicamente Activa (PNEA) disponible para trabajar, es decir, población que no trabajó ni buscó trabajo pero que aceptaría un trabajo si se lo ofrecieran, fue de 11.3 millones, lo que representa el 26.1% de la PNEA. En comparación con junio de 2020, la situación de la PNEA disponible para trabajar disminuyó en 2 millones en el séptimo mes de este año.

México registró un superávit comercial de 5,799 millones de dólares en julio, enmarcado en un contexto de gradual reactivación del comercio internacional debido a la pandemia de Covid-19, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INEGI).

Sin embargo, el saldo se compara con el déficit de -1,290 millones de dólares obtenido en igual mes de 2019. En los primeros siete meses de este año la balanza comercial presentó un superávit de 8,458 millones de dólares.

Las exportaciones sumaron 35,662 millones de dólares el mes pasado, un retroceso de 8.9% sobre julio de 2019, mientras que las importaciones alcanzaron 29,864 millones de dólares, una caída aún mayor, de 26.1% sobre igual mes del año pasado.

El valor de las exportaciones de mercancías en el mes en cuestión fue de 35,662 millones de dólares, cifra integrada por 34,258 millones de dólares de exportaciones no petroleras y por 1,404 millones de dólares de petroleras.

Así, en julio las exportaciones totales tuvieron una reducción anual de 8.9%, la cual fue resultado de disminuciones de la caída de 7.2% en las exportaciones no petroleras y de 36.5% en las petroleras. Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos cayeron a una tasa anual de 7.3% y las canalizadas al resto del mundo lo hicieron en 6.6%.

En el séptimo mes de 2020, el valor de las importaciones de mercancías sumó 29,864 millones de dólares, monto que implicó una variación anual de -26.1%, dicha cifra fue reflejo de descensos de 24.1% en las importaciones no petroleras y de 44.4% en las petroleras.

Al considerar las importaciones por tipo de bien, se observaron retrocesos anuales de 39.3% en las importaciones de bienes de consumo; de 25% en las de bienes de uso intermedio y de 15.9% en las de bienes de capital.

Recordemos que la economía se vio prácticamente paralizada a finales de marzo por el periodo de confinamiento y suspensión de actividades no esenciales declarada por el gobierno para contener el avance del nuevo coronavirus.

Cuestionado en su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) opinó que la economía ya ha tocado fondo y que espera una pronta activación.

«Se está activando toda la producción industrial del país (…), todo esto va a llevar un tiempo pero yo creo que para finales de año vamos a estar casi en la normalidad productiva», dijo.

El dato de Balanza Comercial informado esta mañana por el INEGI, refiere el segundo mes consecutivo en que México registró una cifra histórica en el saldo de comercio exterior.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este miércoles que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró un aumento de 8.9% en términos reales, durante el mes de junio, respecto al mes previo.

Por grandes grupos de actividades, las Secundarias se incrementaron 17.9% y las Terciarias 6.2%, mientras que las Primarias disminuyeron 4.5% durante junio.

En términos anuales, el IGAE registró una reducción real de 14.5% en el mes de referencia. Por grandes grupos de actividades, las Secundarias retrocedieron 17.5%, las Terciarias cayeron 13.6% y las Primarias lo hicieron en 1.5% con relación a igual mes de 2019.

Junio es el primer mes de la llamada “Nueva Normalidad”, luego del periodo en que se ordenó el cierre de actividades no esenciales a causa de la pandemia.

México lleva más de un año con un crecimiento trimestral prácticamente nulo o negativo, aunque la crisis del coronavirus ha agravado la economía.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía mexicana caerá este año un 10.5%, un pronóstico muy negativo en línea con expertos y otros organismos internacionales.

No obstante, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se ha mostrado más optimista acerca de la recuperación económica. Pronostica que si bien la caída fue abrupta, la economía se recuperará con la misma rapidez.

Estima que entre los factores positivos para la reactivación del país está la entrada en vigor del nuevo tratado comercial de México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las obras públicas más emblemáticas de su gobierno como el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas.

Al asumir el poder, López Obrador prometió cerrar su presidencia en 2024 con un crecimiento promedio del 4% del PIB.

El El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó este miércoles las cifras revisadas del Producto Interno Bruto (PIB), las cuales muestran una disminución de 17.1% en términos reales, en el segundo trimestre del año (abril-junio), respecto al trimestre previo.

Así, se confirma que la economía de México registró su peor caída desde que se tiene registro (1993), durante el segundo trimestre del año, debido al freno en las actividades productivas, a causa de la pandemia del coronavirus.

Una estimación preliminar dada a conocer a finales de julio señalaba que la economía del país había caído 17.3% en dicho periodo.

En su comparación anual, el Producto Interno Bruto tuvo un retroceso real de 18.7% en el trimestre en cuestión.

Por componentes, el PIB de las Actividades Secundarias (industria y manufactura) descendió un 23.4%, el de las Terciarias (servicios) un 15.1% y el de las Primarias (agricultura) tuvo un retroceso del 2%, frente al trimestre previo.

Y es que durante abril y mayo, gran parte de las actividades productivas del país fueron suspendidas debido a las restricciones impuestas por el gobierno para contener la pandemia.

Se pronostica que la economía de México se contraerá en torno a un 10% este año, en lo que autoridades financieras han dicho que sería su retroceso más profundo desde la Gran Depresión de la década de 1930.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó este lunes que durante la primera quincena de agosto de 2020, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.24% respecto a la quincena inmediata anterior.

En tanto, la inflación anual presentó un incremento de 3.99%

Así, la inflación interanual se aceleró a su mayor nivel en 14 meses, superando proyecciones de analistas, lo que advierten, podría obligar al Banco de México (Banxico) a ralentizar el ritmo de recortes a la tasa clave de interés.

Analistas anticipaban una inflación del 3.89%, según un sondeo realizado por la agencia Reuters.

Dicho dato de inflación se trata de su medición más alta desde la primera mitad de junio de 2019, cuando fue de un 4.0%, el límite máximo del rango meta del banco central.

Recordemos que a mediados de agosto, Banxico redujo la tasa de interés por décima ocasión consecutiva, a su actual nivel de un 4.5%, y anticipó que tomaría las acciones que se requirieran ante el golpe del coronavirus a la actividad productiva.

Su próximo aviso de política monetaria está programado para el 24 de septiembre.

La inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, mostró un alza de 0.18 por ciento quincenal y de 3.93 por ciento anual; al mismo tiempo, el índice de precios no subyacente aumentó 0.43 por ciento quincenal y 4.18 por ciento anual.

Al interior del índice de precios subyacente, los precios de las mercancías crecieron 0.26 por ciento y los de los servicios 0.09 por ciento quincenal.

Dentro del índice de precios no subyacente, los precios de los productos agropecuarios subieron 0.75 por ciento y los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno 0.19 por ciento quincenal.

La actividad turística registró una caída del 5.2% en el primer trimestre de 2020 respecto al mismo período del año pasado, debido al impacto de la pandemia de coronavirus, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Entre enero y marzo pasados, el consumo de los turistas tanto extranjeros como nacionales registró una caída de 4.7% en comparación con el mismo lapso de 2019.

El consumo de los turistas que residen en México cayó 2.4%, mientras que el gasto de extranjeros (turismo receptivo) tuvo un desplome del 13.1% en el mismo periodo.

Por su parte, los servicios ofrecidos a los turistas nacionales y extranjeros, el sector que más contribuye al PIB turístico, cayó 5.6% interanual en el primer trimestre de 2020, mientras que los bienes tuvieron una disminución del 3%.

En cifras desestacionalizadas, el PIB turístico y el consumo turístico cayeron 6.3% frente al trimestre previo.

México se consolidó en 2019 como uno de los 10 países más visitados del mundo al recibir más de 45 millones de turistas internacionales con una derrama económica de 24,563 millones de dólares, un crecimiento de 9% anual.

Junto con las remesas, las exportaciones automotrices y los ingresos petroleros, el turismo es uno de los principales receptores de divisas de México. La industria turística mexicana, que aporta el 8.7% del PIB, no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo (Sectur).

Aunque el primer trimestre del año, corresponde a los meses previos al inicio de la etapa más severa de la contingencia sanitaria, las afectaciones ya eran visibles, pues se ordenaron los cierres de fronteras en varios países, además de las restricciones de viajes que se implementaron.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este martes que el Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) registró un aumento real de 17.9% en junio, respecto al mes previo.

Por componentes, las industrias manufactureras se incrementaron 26.7%, la Construcción 17.5%, la Minería 1.6% y la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final 0.7% durante junio frente a mayo.

El Indicador Mensual de la Actividad Industrial (IMAI) mide la evolución real de la actividad productiva en el país.

Sin embargo, en su comparación anual, la Actividad Industrial retrocedió 17.5% en términos reales en el mes de referencia.

Por sectores de actividad económica, la Construcción disminuyó 26.1%, las Industrias manufactureras 18.3%, la Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final 13.3% y la Minería 5.3 por ciento.

Así, en buena medida provocado por la crisis del coronavirus, la actividad industrial cayó un 14.1% entre enero y junio frente al mismo periodo de 2019.

En el primer semestre del año, la construcción  cayó un 20.9%; la industria manufacturera un 16.2%; la generación y transmisión de energía eléctrica, agua y gas un 5.1%, mientras que la minería fue la única que avanzó un 0.1%.

En junio, con el comienzo de la llamada «nueva normalidad», la economía empezó a reabrirse aunque de forma gradual y por regiones, y es que meses atrás, la pandemia llevó a las autoridades a ordenar el cierre de todas las actividades no esenciales.

Recordemos que la actividad industrial cayó un 1.8% en 2019 frente al 2018 debido al decrecimiento de la construcción y la minería. El Producto Interno Bruto (PIB) creció un 2.1% en 2018, al igual que el 2.1% del año anterior. En cambio, el PIB se contrajo 0.3% en 2019, lo que supone una sustancial caída.

Para este 2020, la pandemia ha llevado a la mayoría de analistas y organismos financieros a situar la caída del PIB por encima del 8%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha elevado su pronóstico a una contracción del PIB hasta el 10.5%, una estimación que el presidente López Obrador tacha de «pesimista».

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este jueves que la Inversión Fija Bruta registró una caída del 38.4% en mayo frente al mismo periodo del año anterior, arrastrada por la crisis de la pandemia de Covid-19, llegando a un nivel no visto desde 1997.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción, registró también una disminución en términos reales de 4.5% durante mayo respecto al mes inmediato anterior.

Por componentes, los gastos efectuados en Maquinaria y equipo total cayeron 9.5% y en Construcción 0.5% en el quinto mes de 2020 frente al mes precedente, según datos ajustados por estacionalidad.

«Para alcanzar el mismo nivel de mayo de 2020 nos tenemos que remontar a junio de 1997», afirmó en Twitter Julio Santaella, presidente del Inegi, quien explicó que ello permite «dimensionar la contracción de la inversión fija bruta».

Sin embargo, es la mayor caída desde agosto de 1995, cuando el indicador retrocedió 41.1%.

El mes de mayo fue el segundo mes completo en el que la pandemia de coronavirus golpeó con fuerza el país, llevando al cierre de las actividades productivas no esenciales y al distanciamiento social.

Con los datos de mayo, la Inversión Fija Bruta acumula una caída de 20.6% en los primeros cinco meses del año debido al retroceso de la maquinaria y equipo (24.6%) y de la construcción (17.8%).

En 2019 esta inversión se contrajo el 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.