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La tasa de desempleo en nuestro país se situó en 3.5% en el primer trimestre del año, una reducción de 0.9 puntos porcentuales frente al 4.4% del mismo lapso de 2021, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«Un total de 56.1 millones de personas se encontraban ocupadas, 3.1 millones de personas más con relación al mismo trimestre de 2021», indicó el INEI en su reporte.

La Población Económicamente Activa (PEA) totalizó 58.1 millones de personas, lo que implica un aumento de 2.7 millones frente al mismo lapso de 2021, cuando millones de personas se vieron forzadas a salir del mercado laboral por la pandemia.

Aun así, 2 millones de personas permanecen desocupadas, añadió Graciela Márquez, la presidenta del INEGI. «En el mismo periodo, 5 millones de personas tuvieron la necesidad de trabajar más horas (subocupadas), representando un 9% de la población ocupada», agregó la titular del organismo.

El INEGI también señaló una disminución de 0.2 puntos porcentuales en la tasa de desempleo frente al trimestre pasado, con base en cifras desestacionalizadas.

Sin embargo, pese a la caída en el desempleo, el INEGI reportó un incremento interanual de 1.8 millones de trabajadores en el sector informal, que concentró más de 30.97 millones de personas.

De esta manera, la tasa de informalidad quedó en 55.2% de la fuerza laboral total, un aumento interanual de 0.1 puntos porcentuales.

La informalidad ha avanzado a pesar de que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), principal indicador de la formalidad, registró un récord de más de 21 millones de empleos formales en abril.

El INEGI reportó 7.6 millones de personas «disponibles», es decir, que tomarían un trabajo si tuvieran la oportunidad, pero no buscan uno de forma de activa, por lo que el instituto los reporta fuera de la PEA.

El organismo también señaló la persistencia de la brecha de género. Mientras el 75.8% de los hombres están en la fuerza laboral, un incremento de 1.6 puntos porcentuales ante el mismo trimestre de 2021, solo el 43.6% de las mujeres están en el mercado, un aumento interanual de 2 puntos.

Al considerar a la población ocupada con relación al sector económico en el que trabajan, 6.5 millones de personas (11.6% del total) trabajan en el sector primario, 14.2 millones (25.3%) en el secundario o industrial y 35.1 millones (62.5%) están en el terciario o de los servicios. El restante 0.6% no especificó su actividad económica.

Por regiones, las entidades que durante el primer trimestre de 2022 tuvieron las tasas de desocupación más altas fueron Ciudad de México (5.8%), Estado de México (5.3%), Coahuila (5%), Tabasco (4.8%) y Tlaxcala (4.4%).

La tasa de desempleo se ubicó en un 3.5% de la población económicamente activa (PEA) en diciembre pasado, una cifra inferior al 3.8% del mismo mes en 2020, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«La población desocupada fue de 2.1 millones de personas e implicó una tasa de 3.5% de la PEA. Respecto a diciembre de 2020 la población desocupada se mantuvo sin variación y la tasa de desocupación fue menor en 0.3 puntos porcentuales», indicó el Inegi en un comunicado.

En cifras desestacionalizadas, la tasa de desocupación fue de 4%, un 0.1 punto porcentual mayor al del mes anterior.

La PEA fue de 59 millones de personas de 15 años y más, lo que representó una tasa de participación de 59.5%. Dicha población fue superior en casi 4.3 millones respecto a la de diciembre de 2020, cuando la pandemia obligó la salida de millones de personas del mercado laboral.

Tan solo en diciembre se registró un incremento de 455 mil 538 personas a la PEA, lo que representa el tercer mes consecutivo con avances en este rubro.

Dentro de la PEA, la población ocupada se ubicó en un 96.5% en diciembre de 2021. En tanto, la población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas que las que su ocupación actual le permite, representó el 10% del total de la ocupada, un nivel inferior al 14.1% del mismo mes de 2020.

En el informe del INEGI, destaca que la ocupación informal en diciembre de 2021 ascendió a 32.2 millones y situó la tasa en el 56.5%, superior en 0.8 puntos porcentuales a la de diciembre de un año antes.

Así, de los 4.3 millones de personas que se sumaron a la población ocupada, 2.9 millones lo hizo en la informalidad, lo que implica que dichas personas no tengan acceso a los servicios de salud y trabajen sin prestaciones laborales.

Por su parte, la Población No Económicamente Activa (PNEA), que se dedica al hogar, estudia, está jubilada o pensionada, tiene impedimentos personales o lleva a cabo otras actividades, fue de 40.1 millones de personas (40.5% de la población de 15 años y más), 2 millones menos que en diciembre de 2020.

De esta categoría, 7.5 millones se declararon disponibles para trabajar, pero no llevaron a cabo acciones para hacerlo, por lo que constituyen el sector que eventualmente podría participar en el mercado.

Del total de ocupados, 68% opera como trabajador subordinado y remunerado ocupando una plaza o puesto de trabajo, mientras que 22.9% trabaja de manera independiente o por su cuenta sin contratar empleados. Por género, la PEA femenina en diciembre fue de 23.3 millones y la masculina de 35.7 millones, con una tasa de participación económica de 44.6% en las mujeres en edad de trabajar y de 76.2% en los hombres.

La economía informal representó en 2020 el 21.9 % del Producto Interno Bruto (PIB), su nivel más bajo en 18 años, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El dato de 2020, registrado en medio de la pandemia de COVID-19, equivale a una reducción de 1.2 puntos porcentuales frente a 2019, cuando la informalidad representaba el 23.1% del PIB nacional.

«Debido a la pandemia y el consecuente confinamiento y disminución de la ocupación, la economía informal participó con 21.9% del PIB nacional, el menor valor en la historia de esta serie», destacó Julio A. Santaella, presidente del INEGI.

El Valor Agregado Bruto (VAB) de la informalidad alcanzó más de 2.4 billones de pesos en 2020. Esto es casi 8% menos que en 2019, cuando el VAB fue de 2.6 billones de pesos.

Además, el comercio minorista representó el 40.5% del valor de la economía informal en 2020, seguido por la construcción con un 25.7%, la manufactura con 13.9% y el resto de otros rubros.

La medición considera dentro de la economía informal al sector informal y unidades económicas constituidas por micronegocios que no cuentan con los registros legales básicos para operar. También contempla Otras Modalidades de la Informalidad (OMI), como la agricultura, el servicio doméstico remunerado de los hogares, así como todas las variedades de trabajo que estén en unidades económicas formales, pero trabajan sin protección legal.

«Por cada 100 pesos generados del PIB del país, 78 pesos lo generan 44% de ocupados formales, mientras que 22 pesos los generan 56% de ocupados en informalidad», detalló el INEGI.

La proporción de trabajadores informales dentro del total de la población ocupada pasó de 56.5% en 2019 a 55.6% en 2020, una reducción de casi un punto porcentual.

Se crearon 165,463 empleos formales en el mes de noviembre, con lo que alcanzó un total de 20 millones 933 mil 050 puestos, la cifra «más alta en la historia», según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

«Este incremento de 165,000 puestos es el más alto para un mes de noviembre desde que se tiene registro. Es la primera ocasión en la historia con 5 meses consecutivos con creación mensual superior a 100,000 puestos», resaltó el IMSS.

Con este aumento, el IMSS reporta cerca 300,000 empleos más que los 20.61 millones de puestos que tenía en febrero de 2020, antes del impacto de la pandemia de COVID-19 en el país. Los empleos creados representan un avance mensual del 0.8% y uno anual de 4.4%, añadió el IMSS.

La cifra llega además después de los más de 172,000 empleos creados en octubre, cuando se superaron los niveles prepandemia. Con estos datos, se han recuperado un millón 159 mil 18 empleos formales en lo que va de 2021.

Recordemos que debido a la pandemia, se perdieron cerca de 1.2 millones de puestos formales entre mediados de marzo y julio de 2020. Después se recuperaron más de 555,000, de agosto a noviembre, pero se volvió a perder alrededor de 280,000 en diciembre.

Aunque el IMSS es el principal indicador del trabajo formal en México, analistas advierten que presenta un panorama parcial de la crisis porque en el país cerca del 56% de la fuerza laboral es informal, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La tasa de desempleo del país se situó en 4.2% de la población económicamente activa (PEA) en el tercer trimestre de 2021, por encima del 3.7% del mismo periodo de 2019, antes de la pandemia.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este martes los resultados trimestrales del primer levantamiento de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOEN) correspondiente al trimestre julio-septiembre, la cual indica que la tasa de desocupación, es decir el desempleo, aumentó 1.4 puntos porcentuales alcanzando un 5.1% a nivel nacional.

«En términos generales (…) muestran una lenta recuperación de la ocupación, que está todavía por debajo de los niveles previos a la pandemia», dijo el INEGI.

La ENOEN reportó una disminución de 3.6 millones de personas en la Población Económicamente Activa (PEA), lo que se refleja en una Tasa de Participación Económica de 55.5% respecto a la población de 15 años y más, cifra 4.9 puntos porcentuales inferior a la de mismo trimestre del año pasado.

En el periodo de julio a septiembre de 2020, la población ocupada resultó en 51 millones de personas, cifra inferior en 4.2 millones de personas comparada con la del tercer trimestre de 2019. La población ocupada de hombres fue de 31.8 millones, mientras que la población ocupada de mujeres fue de 19.2 millones.

Los trabajadores subordinados y remunerados concentraron 68.7% del total de la población ocupada y los trabajadores por cuenta propia representaron 22.3% para el tercer trimestre de este año.

En cuanto a la duración de la jornada de trabajo durante el trimestre de referencia, destaca la reducción de la participación de los ocupados que laboran más de 48 horas semanales de 27.8% a 24.2% y de los ocupados entre 35 y 48 horas semanales de 45.9% a 44.5%.

La población ocupada informal, que comprende a los ocupados que son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan, como aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo, en el tercer trimestre de 2020 fue de 27.7 millones, 3.5 millones menos comparado con el mismo trimestre del año pasado.

La población que se encuentra sin trabajar y que estuvo buscando trabajo en el último mes, fue de 5.1% de la PEA en el tercer trimestre de 2020, porcentaje que en igual periodo del año anterior fue de 3.7%. En términos absolutos, la población desocupada fue de 2.8 millones de personas, cifra superior en 622 mil personas comparado con el tercer trimestre de 2019.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó este miércoles los resultados de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) correspondiente a junio de 2020, en la que reporte que la tasa de desocupación (desempleo) registró un aumento, al pasar de 4.2% en mayo a 5.5% en junio de 2020.

Dicha cifra equivale a un total de 2.8 millones de personas, 901 mil personas más que en el mes inmediato anterior; un dato mayor al del mismo periodo del año pasado, cuando la tasa era del 3.6%.

Se reportó que 5.7 millones de personas se incorporaron al mercado laboral gracias a la reapertura parcial de la economía; de ellas, 4.8 millones se integraron como personas ocupadas y 901 mil en condición de desocupación.

El Inegi detectó «una primera recuperación de la ocupación y el empleo en junio respecto al mes previo, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales» durante la pandemia de Covid-19.

Precisó que al interior de la población ocupada, se observó una disminución en 2.4 millones de los ausentes temporales con vínculo labora; el regreso a jornadas de tiempo completo con un incremento de 4.4 millones de ocupados; el incremento de 3.5 millones de ocupados con ingresos entre uno y dos salarios mínimos,

También se registró un crecimiento de la informalidad laboral en 3 millones de ocupados, así como una disminución de 3.4 millones en la población subocupada.

La Población Económicamente Activa (PEA), aquella mayor a 15 años que trabaja o que busca un empleo, aumentó del 47.4% en mayo al 53.1% en junio.

La población subempleada, la que declaró tener necesidad y disponibilidad para ofertar más horas de trabajo que las que su  ocupación actual le permite, alcanzó 20.1% de toda la ocupada, inferior al 29.9% reportado en mayo pero superior al 7.6% de junio del año pasado.

Las personas en la economía informal alcanzaron los 25.6 millones, lo que representa el 53% de la población ocupada en junio, mayor al 51.8 % de mayo.

En junio, el 13.2% de la población ocupada se dedicó al sector primario, el 23.4% al sector secundario y el 63.1% al terciario, mientras que el 0.4% restante no se especificó.

La tasa de desempleo bajó en mayo a 4.2%, pero sumó 2 millones de personas subocupadas y 1.9 millones más en la informalidad, informó este martes el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

El índice de desempleo de 4.2%, personas sin empleo y que buscan activamente uno, fue menor al 4.7% reportado en abril pasado, pero 0.7 puntos porcentuales mayor al de mayo del año pasado, indicó la segunda Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi.

Dentro de los desocupados, 43.2% reportaron llevar sin empleo el último mes y 37.3% entre más de un mes y hasta tres meses, lo que totaliza 80.5% relacionados con los meses que la pandemia de Covid-19 ha estado activa en México.

Sin embargo, la Población No Económicamente Activa (PNEA) subió a 50.4 millones de personas frente a las 50.2 millones de abril, cuando el Inegi reportó que un récord de 12 millones de personas abandonaron por completo el mercado laboral.

De la PNEA, el 38.4% se considera disponible, es decir, hay 19.4 millones de personas sin trabajo y que no buscan uno de manera activa, pero que aceptarían una oferta laboral.

En cambio, la Población Económicamente Activa (PEA), aquella de 15 años y más que trabaja o busca de forma activa una plaza, se ubicó en 45.5 millones de personas. Dentro de esta población, la encuesta reportó una tasa de subocupación del 29.9%, que contempla a las personas que trabajan menos horas de lo que están dispuestas.

Esta cifra es superior en 4.5 puntos porcentuales a la de abril del mismo año, una variación de 2 millones de personas.

Por otra parte, la ocupación informal creció en 1.9 millones en mayo hasta un total de 22.6 millones, una cifra que aún es inferior en 8.3 millones a la que había en el mismo mes de 2019.  Con estos datos, la tasa de informalidad se ubicó en 51.8% en mayo.

Aunque el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó la pérdida de más de 1 millón de empleos formales de marzo a mayo por la pandemia, el Inegi indicó que en abril la población mexicana ocupada disminuyó en 12.5 millones, debido en buena medida a los 10.4 millones de trabajadores informales que abandonaron la fuerza laboral.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) indicó este miércoles que mil 600 millones de trabajadores de la economía informal, la mitad de la población mundial económicamente activa, corren el riesgo de perder sus fuentes de ingreso a causa del coronavirus.

En el informe “Observatorio de la OIT: El COVID-19 y el mundo del trabajo», se contabiliza la caída de las horas de trabajo en el actual trimestre (segundo) de 2020, que según las proyecciones, estaría superando la cifra que se estimó anteriormente.

Según las cifras actualizadas de la OIT, y en comparación con los niveles anteriores a la crisis (el cuarto trimestre de 2019), en lo que va del 2020 se prevé un deterioro del 10.5%, equivalente a 305 millones de empleos a tiempo completo, contando una semana laboral de 48 horas.

De acuerdo con la previsión anterior, el descenso sería de un 6.7%, el equivalente a 195 millones de empleados a tiempo completo, debido a la prolongación y la ampliación de las medidas de confinamiento.

En lo que respecta a las regiones, hay estimaciones que indican una pérdida de horas de trabajo equivalente al 12.4% en el segundo trimestre en todas las zonas de las Américas, y a un 11.8% en Europa y Asia Central. Las estimaciones para el resto de los grupos regionales son bastante cercanas y todas superan el 9.5%.

«La crisis económica provocada por la pandemia ha dado una estocada contundente a la capacidad de ganar el sustento de casi mil 600 millones de trabajadores de la economía informal, el grupo más vulnerable del mercado laboral, de un total de dos mil millones a nivel mundial, y de una fuerza de trabajo mundial de 3 mil 300 millones de personas».

Indicó que las principales razones de la caída son dos: las medidas de confinamiento y el hecho de que esas personas trabajan en alguno de los sectores más golpeados.

La OIT agregó que, a nivel mundial, el primer mes de la crisis se habría cobrado un 60% de los ingresos de los trabajadores informales.

Alertó que las empresas también corren riesgos. En el mundo, más de 436 millones de empresas afrontan el grave riesgo de interrupción de sus actividades.

«Estas empresas pertenecen a los sectores de la economía más afectados, incluidas unas 232 millones pertenecientes al comercio mayorista y minorista; 111 millones a las manufacturas; 51 millones a los servicio de alojamiento y servicio de comida; y 42 millones al sector inmobiliario y otras actividades comerciales», explicó la OIT en el informe.

En el mes de marzo, la tasa de desempleo del país se ubicó en 3.3% de la Población Económicamente Activa (PEA), proporción inferior a la del mes previo, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Al presentar los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) correspondiente a marzo de 2020, el INEGI indicó que la tasa de desocupación (TD) en comparación anual, retrocedió de 3.6% a 3.3% a igual mes de 2019, con datos ajustados por estacionalidad.

Adicional, la tasa de subocupación (referida al porcentaje de la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le demanda) representó 9.3%. En su comparación anual, esta tasa fue mayor a marzo de 2019, cuando se ubicó en 7.1%.

Mientras que la tasa de Informalidad Laboral (proporción de la población ocupada que es laboralmente vulnerable por la naturaleza de la unidad económica para la que trabaja, con aquellos cuyo vínculo o dependencia laboral no es reconocido por su fuente de trabajo) fue de 55.8% en el tercer mes de 2020.

Esta proporción fue inferior a la del mes precedente, y menor en 1.2 puntos respecto a la de igual mes de 2019.

La tasa de ocupación en el Sector Informal (que se refiere a la proporción de la población ocupada en unidades económicas no agropecuarias operadas sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa), representó 26.9% de la población ocupada durante marzo de este año, tasa menor que la del mes anterior de 27.3% e inferior en 0.9 puntos a la de marzo de 2019, con datos ajustados por estacionalidad.

Al tercer mes del año, 60.1% de la población de 15 años y más en el país se ubicó como económicamente activa (Tasa de Participación). Esta tasa es menor a la de un mes antes, también con cifras desestacionalizadas.

Durante el tercer trimestre del año, la Tasa de Desocupación fue de 3.3% de la Población Económicamente Activa, según cifras desestacionalizadas.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la Población Desocupada (aquella que no trabajó siquiera una hora durante la semana de referencia, pero manifestó su disposición para hacerlo e hizo alguna actividad por obtener empleo) fue de 1.9 millones de personas.

De acuerdo con la encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), durante el periodo julio-septiembre de este año, la población que estuvo participando en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada), alcanzó 54 millones de personas, cantidad superior en 1.6 millones de personas a la del mismo trimestre de 2017.

Por su parte la Población Ocupada Informal, que agrupa todas las modalidades de empleo informal (sector informal, trabajo doméstico remunerado de los hogares, trabajo agropecuario no protegido y trabajadores subordinados en modalidades fuera de la seguridad social) cerró en 30.6 millones de personas.

Las entidades que observaron las tasas de desocupación más altas fueron Tabasco con 7.1%, Durango 5.0%, Coahuila con 4.8%, Nayarit 4.7%, Ciudad de México 4.6%, Querétaro 4.3%, Sonora 4.2%, y Baja California Sur 4.1%.