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Un estudio que encontró que es poco probable que las personas que han tenido Covid-19 contraigan la enfermedad nuevamente durante al menos seis meses es una buena noticia y brinda esperanzas para las vacunas, dijo la Organización Mundial de la Salud (OMS).

«Es una muy buena noticia ver que estemos viendo niveles sostenidos de respuesta inmune en humanos», declaró Mike Ryan, el principal experto en emergencias de la OMS, en una conferencia de prensa. «También nos da esperanza en el lado de la vacuna».

Por su parte Maria van Kerkhove, líder técnica de la OMS sobre Covid-19, dijo: «Todavía necesitamos hacer seguimiento a esas personas durante un período de tiempo más largo para ver cuánto dura la inmunidad».

Y es que un estudio publicado este viernes por la Universidad de Oxford asegura que las personas infectadas con el coronavirus tienen pocas posibilidades de volver a contraer la enfermedad en al menos seis meses.

Esta investigación a gran escala sobre la inmunidad ante un nuevo contagio de Covid-19, realizada en colaboración con los Hospitales Universitarios de Oxford, no ha sido aún revisada de forma independiente.

Sus resultados confirman una observación hecha por muchos profesionales sanitarios de que mientras 51 millones de personas en todo el mundo han sido infectadas con el coronavirus, los casos de reinfección siguen siendo relativamente pocos.

Son «muy buenas noticias», afirmó el profesor David Eyre, uno de los autores de la investigación. «Podemos estar seguros de que, al menos a corto plazo, la mayoría de las personas que contraen el Covid-19 no lo volverán a contraer», afirmó.

El estudio se basó en pruebas de coronavirus realizados regularmente a 12,180 trabajadores sanitarios de los hospitales universitarios de Oxford durante un período de 30 semanas.

Ninguno de los 1,246 empleados con anticuerpos desarrolló una infección sintomática y solo tres, sin síntomas, dieron positivo al virus por segunda vez.

Estos resultados contradicen sin embargo los de otro estudio británico, publicado en octubre por el Imperial College London y el instituto Ipsos Mori, según el cual la inmunidad adquirida por las personas recuperadas del coronavirus disminuye «con bastante rapidez», en particular en los pacientes asintomáticos, y podía durar sólo unos pocos meses.

¿Y qué ocurre más allá de los seis meses? Los investigadores de Oxford precisaron no haber reunido aún suficientes datos para emitir un juicio al respecto. Sin embargo, su estudio tiene como objetivo final verificar cuánto tiempo dura en total la inmunidad.

El director general de la Organización mundial de la salud (OMS) advirtió este lunes que solamente una vacuna no bastará para derrotar a la pandemia de Covid-19.

«Una vacuna va a completar las demás herramientas que tenemos, no a remplazarlas» declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante el consejo ejecutivo de la OMS.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió hoy que «no es momento para la complacencia» pese a los resultados positivos de vacunas experimentales contra el Covid-19, sobre todo ante el fuerte aumento de casos en regiones como Europa o América.

Reconoció que la eficacia de más del 90% de posibles vacunas, como las de Moderna, Pfizer-BioNTech o el laboratorio ruso que desarrolla la Sputnik V, «nos mantienen cautelosamente optimistas en que haya más medios contra el coronavirus en los próximos meses», señaló el director general.

Sin embargo, ello no oculta «una extrema preocupación por el rápido aumento de casos, mientras muchos trabajadores sanitarios son puestos al límite», subrayó Tedros, dos días después de que se registrara una cifra récord de 660,000 nuevos casos en una sola jornada.

El experto de la OMS alertó de que se está detectando un preocupante número de pacientes de Covid-19 con secuelas en su salud a largo plazo tras superar la enfermedad, y recordó que ésta la provoca «un peligroso virus que puede atacar cualquier sistema del organismo».

Aseguró que todos los países tienen que utilizar todas los recursos a su disposición para seguir combatiendo el avance del coronavirus, desde el rastreo de casos a las cuarentenas de afectados sospechosos, y alertó que no hacerlo «puede llevar a muertes, sufrimiento y efectos en sus economías».

La científica jefe de la OMS, Soumya Swaminathan, celebró la eficacia anunciada del 94% en la vacuna desarrollada por la firma estadounidense Moderna, aunque señaló que hay que tener en cuenta más datos y esperar posibles efectos en los pacientes durante al menos dos meses.

Moderna, a diferencia de Pfizer-BioNTech, está en la lista de laboratorios cuya financiación del desarrollo de vacunas anticovid es apoyada financieramente por la OMS y la comunicad internacional a través del programa COVAX y a cambio de facilidades en su distribución en países pobres.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado su optimismo por los avances de las diferentes compañías farmacéuticas para lograr una vacuna contra el Covid-19, esto luego de que Pfizer y BioNTech anunciaran el lunes pasado que han logrado con sus ensayos un 90% de eficacia contra el coronavirus.

El director general de organismo con sede en Ginebra, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha reconocido que dichas noticias son esperanzadoras.

«Como preveíamos, tendremos una vacuna a finales de este año, y la de Pfizer es muy prometedora», proclamó el etíope en las reuniones que esta semana se celebran por teleconferencia con representantes de los 194 países miembros de la OMS.

Tedros subrayó que espera que más posibles vacunas puedan desarrollarse y animó a que otros laboratorios sigan sus investigaciones pese a que la de la estadounidense Pfizer, con la alemana BioNTech, se muestra por ahora como la mejor posicionada.

Recordemos que actualmente hay más de 200 laboratorios en el mundo trabajando en posibles vacunas contra el coronavirus, y al menos unas 40 están en alguna de las tres fases de test clínicos en personas. De esas 40, una decena están en la tercera fase de pruebas, entre ellas la de Pfizer-BioNTech, y también las de la estadounidense Moderna, la que desarrolla AstraZeneca con la Universidad de Oxford, y tres proyectos chinos (dos de la firma Sinopharm y uno de Sinovac).

También están en esta última fase la que desarrolla el grupo farmacéutico belga Janssen, de la firma estadounidense Johnson & Johnson, la norteamericana Novavax, o la rusa Sputnik V, que fue recibida con cierto escepticismo cuando en agosto el presidente Vladímir Putin la presentó al mundo.

A este respecto, las autoridades rusas han afirmado hoy que Sputnik V ha probado ser eficaz en el 92% de los casos en la tercera fase de los ensayos, según los primeros resultados de las pruebas publicadas hoy.

En la carrera por conseguir la vacuna, ha habido varios momentos desalentadores cuando las pruebas de avanzadas propuestas como las de AstraZeneca, Johnson & Johnson o Sinovac tuvieron que detenerse temporalmente debido a reacciones adversas en los individuos que las recibieron.

La OMS y los expertos han aclarado que es un contratiempo habitual, también en la investigación de otras vacunas, un proceso que habitualmente lleva años pero que debido a la gravedad de la actual pandemia la comunidad científica está intentando reducir a un tiempo récord de apenas 12 o 18 meses.

Algunas de las vacunas candidatas, como la de Pfizer-BioNtech o la de Moderna, utilizan una nueva tecnología nunca antes probada en vacunas, denominada ARN mensajero o ARNm y que de probarse eficaz supondría un enorme avance para la epidemiología, que quizá podría adaptarse contra otras enfermedades.

Esta tecnología presenta un nuevo problema que podría dificultar su deseada producción masiva y distribución a todo el mundo, dado que debe conservarse a temperaturas de en torno a 70 u 80 grados bajo cero.

En la asamblea de esta semana de la OMS ya se ha advertido que eso puede dificultar su llegada a países en desarrollo sin sistemas de almacenamiento en frío tan avanzados, por ejemplo en regiones muy golpeadas por la pandemia como América Latina.

Otro desafío para las nuevas vacunas que lleguen contra el virus es saber si bastará con una o dos dosis para estar inmunizado toda la vida, como ocurre con las que protegen contra enfermedades como la tosferina o la varicela, o si deberá repetirse regularmente, como ocurre por ejemplo con la de la gripe.

El director de la Organización Mundial de la Salud (AMLO) resaltó los esfuerzos para fortalecer al organismo a través de una serie de reformas, y dijo que espera poder trabajar estrechamente con el gobierno del virtual presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden.

La financiación de la OMS debe hacerse más flexible y predecible para poner fin a un «gran desalineamiento» entre las expectativas y los recursos disponibles, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus, citando las iniciativas de reforma de Francia, Alemania y la Unión Europea.

«Aún nos queda mucho trabajo por hacer, pero creemos que estamos en el camino correcto», dijo Tedros a los ministros de Salud durante la reanudación de la reunión anual de la OMS, que agrupa a 194 países.

Y es que el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, congeló la financiación de su país a la OMS y comenzó un proceso para abandonar el organismo, generando críticas a nivel internacional en medio de la crisis del Covid-19.

El mandatario ha acusado a la OMS de estar «centrada en China» en su gestión de la pandemia, una acusación que Tedros ha negado en repetidas ocasiones.

Biden dijo durante la campaña electoral que rescindirá la decisión de Trump de abandonar la OMS en su primer día en el cargo.

Tedros instó a la comunidad internacional a recuperar el sentido de un propósito común, añadiendo: «con ese espíritu felicitamos al presidente electo Joe Biden y a la vicepresidenta electa Kamala Harris y esperamos trabajar muy de cerca con esta administración».

«Necesitamos reimaginar el liderazgo, basarnos en la confianza y la responsabilidad mutuas para poner fin a la pandemia y abordar las desigualdades fundamentales que están en la raíz de tantos problemas en el mundo», dijo.

Un panel de supervisión pidió la semana pasada reformas en la OMS, incluida una financiación «predecible y flexible», así como la puesta en marcha de un sistema de múltiples niveles para advertir más temprano a los países sobre brotes de enfermedades antes de que escalen.

En el marco de las declaraciones del director de la ONS, Joe Biden anunció este lunes a los miembros del equipo encargado de responder a la crisis del coronavirus. El grupo incluye médicos y científicos que han trabajado en otros gobiernos, muchos de ellos expertos en salud pública, vacunas y enfermedades infecciosas.
El grupo lo encabezan el exdirector de salud pública Vivek Murthy; el extitular de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), David Kessler, y la doctora Marcella Nunez-Smith, profesora e investigadora de la Universidad de Yale.
También destaca la presencia de Rick Bright, experto en vacunas y exjefe de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado.
Otros miembros del equipo de Biden incluyen a Luciana Borio, especialista en biodefensa; el oncólogo Ezekiel Emanuel, presidente de bioética de los Institutos Nacionales de Salud; el doctor Atul Gawande, asesor de salud de la administración Clinton; la doctora Celine Gounder, experta en enfermedades infecciosas, VIH y tuberculosis; la pediatra Julie Morita, especialista en inmunizaciones; el epidemiólogo Michael Osterholm; Loyce Pace, especialista en salud global; Robert Rodríguez, quien ha estudiado la salud mental de los profesionales médicos encargados de responder al COVID-19; y doctor Eric Goosby, un experto en enfermedades infecciosas y VIH.
«Gestionar la pandemia del coronavirus es una de las batallas más importantes que enfrentará nuestro gobierno, y yo me guiaré por la ciencia y por los expertos», dijo Biden en un comunicado.
Recordemos que en campaña prometió que las pruebas diagnósticas serían gratuitas y accesibles de forma generalizada, así como contratar a miles de trabajadores para programas de rastreo de contactos e instruir a los Centros de Control de Enfermedades para que ofrezcan lineamientos claros y basados en recomendaciones de expertos, entre otras propuestas.

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entró en cuarentena después de ser identificado como contacto de una persona que dio positivo en Covid-19.

Tedros Adhanom Ghebreyesus tuiteó ayer por la noche que se encontraba «bien y sin síntomas», pero que haría cuarentena «los próximos días, en línea con los protocolos de la OMS, y trabajaré desde casa».

La agencia de salud de Naciones Unidas aclaró el hecho del aislamiento de Tedros, señalando que «en contra de algunos reportes incorrectos», él no había dado positivo, sino que fue identificado como contacto de una persona que sí dio positivo. El tuit no identificó a la persona infectada.

La agencia de la ONU tiene su sede en Ginebra, donde los casos están subiendo y el domingo se anunciaron nuevas restricciones para frenar los contagios. En los últimos días se han registrado más de 1,000 nuevos casos diarios en una zona de unos 500,000 habitantes.

En las conferencias celebradas dos veces a la semana por la OMS, el director y otros líderes han optado en general por no llevar mascarilla, insistiendo en que tomaron otras precauciones como la sana distancia y asegurar una buena circulación el aire en la gran sala donde se celebran las conferencias.

Recordemos que la OMS coordina la lucha mundial contra la pandemia de coronavirus, no sólo en el ámbito de la prevención del contagio y su puesta bajo control, sino también en lo relativo a los esfuerzos internacionales para encontrar un tratamiento y una vacuna contra la enfermedad.

Los casos globales confirmados de Covid-19 en el mundo ascienden actualmente a 46 millones y los fallecidos, suman 1,185 millones, con la pandemia centrada actualmente en Europa y Estados Unidos.

Desde principios de año Tedros se ha mantenido al frente de los esfuerzos de la OMS por guiar a los países hacia el control de la pandemia, y ha participado en innumerable reuniones de carácter científico y político, a través de diversos encuentros virtuales con ministros de Sanidad de todo el mundo.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó que muchos pacientes con Covid-19, hayan o no estado hospitalizados, pueden experimentar efectos graves a largo plazo.

Y es que, aunque no se sabe cuántas personas que han superado el Covid-19 siguen experimentando efectos graves de la enfermedad,  Tedros ha recordado que muchas personas padecen complicaciones «persistentes» por el Covid-19 a largo plazo.

«Es realmente preocupante el amplio espectro de síntomas que fluctúan con el tiempo, los cuales a menudo se superponen y pueden afectar cualquier sistema en el cuerpo», dijo el director general de la  OMS.

Indicó que los síntomas van desde la fatiga, a la tos o dificultad para respirar, hasta inflamación y lesión de los  principales órganos, incluidos los pulmones y el corazón, e incluso efectos neurológicos y psicológicos.

Por ello, y tras escuchar el testimonio de varias personas que superaron el Covid-19 pero que padecen secuelas importantes por el virus, Tedros ha pedido a los gobiernos de todo el mundo que sean conscientes de que el Covid-19 puede tener efectos graves a largo plazo y garanticen el acceso a la salud a todos los pacientes, incluyendo los servicios de Atención Primaria, especializada y rehabilitación.

«Este virus plantea un riesgo importante y estas personas necesitan una atención a largo plazo para recuperarse completamente, lo que evidencia que la inmunidad de grupo no es eficaz y provocaría un número muy importante de personas que tendría que enfrentarse a una larga recuperación», añadió.

La pandemia del nuevo coronavirus ha provocado al menos un millón 182 mil 840 muertos y más de 45 millones de contagios en el mundo.

Desde el comienzo de la epidemia más de 45 millones 105 mil 670 personas contrajeron la enfermedad. De ellas al menos 30 millones 209 mil 500 se recuperaron, según las autoridades sanitarias.

Ayer se registraron en el mundo 7,040 nuevas muertes y 547,647 contagios. Los países que más fallecidos registraron según los últimos balances oficiales son Estados Unidos con 1,021, India con 563 y Brasil con 513.

La cantidad de muertos en Estados Unidos asciende a 228,675, le siguen Brasil con 158,969 muertos, la India con 121,090 muertos, México con 90,773 y Reino Unido con 45,955.

Rusia envió a la Organización Mundial de la Salud (OMS) una solicitud para el registro acelerado (“Emergency Use Listing”, EUL) y la precalificación de su vacuna contra el Covid-19, Sputnik V, según informó hoy el Fondo Ruso de Inversiones Directas (FIDR).

«Hemos presentado a la OMS una solicitud de registro acelerado y precalificación de la vacuna, lo que permitirá que Sputnik V se incluya en la lista de medicamentos que cumplen con los principales estándares de calidad, seguridad y eficacia», declaró Kirill Dmitriev, director del FIDR.

Según el FIDR, el registro acelerado bajo el procedimiento EUL permitirá que la vacuna rusa esté disponible para todo el mundo en un periodo de tiempo más corto en comparación con los procedimientos convencionales y respaldará los esfuerzos globales para prevenir la infección por coronavirus.

Rusia se convirtió así, señala el fondo, en uno de los primeros países del mundo en solicitar a la OMS este estatus para su vacuna.

El Programa de Precalificación, organizado por la ONU y coordinado por la OMS, es, de hecho, el único programa mundial de garantía de la calidad de los medicamentos.

En caso de recibir la precalificación, Sputnik V podría ser incluida en la lista de medicamentos que utilizan organizaciones y países para gestionar su adquisición a gran escala.

Dmitriev recordó que Rusia fue el primer país del mundo en registrar una vacuna contra el Covid-19 y destacó que esta «se creó en base a una plataforma segura, eficaz y bien estudiada de vectores adenovirales humanos».

Recordemos que la Sputnik V fue registrada el pasado 11 de agosto y actualmente se encuentra en la fase III de los ensayos, aunque ha sido recibida con recelo por la comunidad científica internacional debido la rapidez de los ensayos y la poca información sobre el fármaco.

En más sobre los proyectos de vacuna contra el Covid-19, la farmacéutica estadounidense Pfizer dijo este martes que no está preparada para publicar los resultados sobre la última etapa del ensayo de su vacuna, que está desarrollando junto a su socia alemana BioNTech.

Pfizer indicó que el regulador que debe determinar si el ensayo ha sido exitoso o no todavía no ha realizado ningún análisis provisional sobre la eficacia de la vacuna.

El presidente ejecutivo de la compañía, Albert Bourla, dijo hace unas semanas que Pfizer Inc podría publicar este mismo mes datos sobre la eficacia de su vacuna experimental.

Pfizer confía en ser la primera farmacéutica estadounidense en reportar datos positivos sobre la última etapa de ensayos de una vacuna contra el coronavirus, por delante de su rival Moderna Inc. Se iniciaron los ensayos clínicos de fase III, con 44,000 candidatos, a finales de julio.

Por su parte Novavax Inc retrasó un mes hasta finales de noviembre el inicio de los ensayos de fase avanzada en Estados Unidos de su potencial vacuna de COVID-19, que en un primer momento iban a comenzar en octubre, indicó hoy la empresa farmacéutica.

Novavax añadió que espera para el primer trimestre de 2021 los datos provisionales de los ensayos de fase III que, en paralelo, está llevando a cabo en Reino Unido.

Además, la empresa indicó que ha ampliado su objetivo de inscripción de voluntarios en Reino Unido de 10,000 a 15,000 personas, añadiendo que, con ese aumento, espera evaluar la seguridad y la eficacia de la vacuna en un período de tiempo más corto.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó este viernes que el mundo está ahora en un punto crítico de la pandemia de coronavirus y algunos países se encuentran en un momento peligroso en la que pueden sufrir el colapso o presiones importantes de sus sistemas de atención médica.

«Estamos en una fase crítica de la pandemia del COVID-19, especialmente en el Hemisferio Norte», dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus en una rueda de prensa.

El experto advirtió que los próximos meses serán muy difíciles y afirmó que algunos países están en una «ruta peligrosa».

Al respecto, exhortó a los líderes a tomar acciones inmediatas, con el fin de evitar muertes innecesarias, y para impedir que los servicios de salud colapsen, y que las escuelas deban cerrarse de nuevo en donde ya han reabierto. Como dije en febrero y les repito ahora: esto no es un ensayo», añadió.

Tedros dijo que demasiados países están viendo un aumento exponencial de las infecciones «y eso ahora está llevando a que los hospitales y las unidades de cuidados intensivos estén funcionando cerca o por encima de su capacidad, y todavía estamos en octubre».

Agregó que los países debían tomar medidas para limitar la propagación rápida del virus. Señaló la mejora de las pruebas, el seguimiento de los contactos de las personas infectadas y el aislamiento de las personas en riesgo de propagar el virus permitiría a los países evitar confinamientos obligatorios.

La OMS también dijo este viernes que está preparando pautas para el uso del medicamento Remdesivir para tratar COVID-19, mismas que deberían poder difundirlas dentro de tres a cuatro semanas.

Y es que ayer, el gobierno de Estados Unidos dio la aprobación total para el uso de Remdesivir en casos de infecciones, el primer tratamiento que recibe el respaldo del regulador en dicho país.

Sin embargo, un gran estudio de la OMS realizado a principios de este año en pacientes hospitalizados con COVID-19 encontró que el medicamento probablemente no tuvo efecto en su tasa de supervivencia.

«Anticipamos que las pautas estarán disponibles dentro de tres a cuatro semanas», enfatizó Janet Díaz, la principal funcionaria de la OMS para las respuestas de atención clínica.

Un panel de la OMS se reunirá la próxima semana para analizar todas las pruebas sobre la eficacia del fármaco, elaborado por Gilead Sciences, agregó.

Maria Van Kerkhove, responsable de la gestión de la pandemia en la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseuró este jueves que la pandemia de Covid-19 «está lejos de haber terminado».

En una entrevista con la agencia AFP, la científica estadounidense instó a la gente a estar «mentalmente preparada», porque el cornavirus «estará entre nosotros durante un tiempo». Advirtió que los desacuerdos entre la ciencia y la política hacen más difícil el combate al virus.

Por su parte el director de la sección Europa en la OMS, Hans Kluge, sostuvo que mientras el número de casos diarios aumenta, los ingresos en los hospitales también lo hacen. Indicó que el Covid es ya la quinta causa de muerte y se ha alcanzado el nivel de 1,000 muertos por día en la región.

La OMS advirtió que podría llegarse a un nivel de mortalidad «cuatro o cinco veces superior al de abril» si las restricciones se levantan de manera prematura, aunque los países están desesperados por la recesión que provoca la pandemia y la forma que afecta la vida en todos los aspectos.

América Latina y el Caribe es la región con más muertos en el mundo con más de 373,000 decesos y 10 millones de contagios.

Europa, con 6.8 millones de casos y más de 245,000 muertes, sufre un rebrote de proporciones grandes, con una propagación importante del coronavirus incluso en países que habían logrado superar la primera ola, como Alemania.

La comisaria europea de Salud, Stella Kyriakides, pidió a los países de la Unión Europea hacer «lo necesario» para evitar un confinamiento generalizado.

«El tiempo apremia y todo el mundo debe hacer lo necesario para evitar los devastadores efectos sociales, económicos y sanitarios de un confinamiento generalizado», dijo la funcionaria.

La posibilidad de un nuevo confinamiento total es algo que Europa no se puede permitir, según la OMS.

«No podemos mantener de forma duradera un confinamiento como el de marzo. La presión y los daños colaterales en la gente fueron demasiado altos», dijo el director de la sección Europa en la OMS.

Polonia, que declaró «zona roja» a Varsovia y otras ciudades del país, anunció un confinamiento ante el rebrote del virus, al pedir a la población «quedarse en casa» y «teletrabajar». En Londres, los nueve millones de habitantes de la ciudad no podrán reunirse con familiares y amigos en espacios cerrados a partir del sábado, anunció el gobierno, que puso a la capital en nivel de alerta «alto».

En París y las principales ciudades francesas entrará en vigor el sábado al menos por un mes un toque de queda nocturno para reducir la velocidad vertiginosa de los contagios. En España, donde el gobierno impuso la semana pasada el estado de alarma en Madrid, el ejecutivo central y las autoridades regionales libran una verdadera guerra de números ante el estupor de buena parte de la población.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) subrayó hoy que el regreso a los confinamientos que se plantean ya en algunos países de Europa ante el aumento de casos de COVID-19 debe ser el «último recurso» en la actual lucha contra la pandemia.

«Grandes restricciones de movimiento que mantienen a mucha gente en casa y limitan la posibilidad de muchos para trabajar y socializar debe ser el último recurso a la hora de prevenir la COVID-19 y evitar que los sistemas sanitarios se saturen», señaló el portavoz de la OMS, Tarik Jasarevic.

La funcionario de la OMS añadió que este tipo de medidas «no son sostenibles, dado el gran impacto social y económico».

Jasarevic insistió en que no se trata de elegir entre «dejar el virus libre o cerrar nuestras sociedades», y recalcó que hay más herramientas para combatir la pandemia que incluyen la higiene de manos, el distanciamiento físico, el uso de mascarillas, y por parte de las redes sanitarias el rastreo de casos y contactos.

El portavoz afirmó que las medidas de contención del coronavirus han de depender siempre de los informes de riesgo locales, y subrayó que los confinamientos a nivel nacional «no pueden ser la medida de control por defecto».

Sin embargo admitió que algunos países se han visto obligados a dictar órdenes para que sus ciudadanos se queden en casa para gestionar rápidos aumentos en los casos de COVID-19 y las hospitalizaciones, y así ganar tiempo para mejorar la capacidad de respuesta de sus sistemas sanitarios

En más temas de la lucha contra la pandemia de Covid-19, ayer se informó que la farmacéutica estadounidense Johnson & Johnson suspendió «temporalmente» las pruebas de la fase 3 de su vacuna contra el nuevo coronavirus después de que uno de los participantes voluntarios presentase «una enfermedad inexplicable».

La empresa emitió un comunicado explicando que este tipo de «eventos adversos» forman parte de cualquier estudio clínico, «especialmente en aquellas pruebas a gran escala», y que siguiendo los protocolos de actuación, «la enfermedad del participante está siendo revisada y evaluada».

Sin embargo, el texto no especifica si el paciente voluntario recibió una dosis de la vacuna o un placebo.

El gigante estadounidense, que espera poder lanzar el primer lote de vacunas para principios de 2021, comenzó la tercera fase de las pruebas el pasado 23 de abril con unos 60,000 voluntarios en todo el mundo, en especial en aquellos países con mayor incidencia de la pandemia, como Brasil, Perú, México, Estados Unidos y Sudáfrica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró hoy la decisión de China y Corea del Sur de unirse a la red COVAX, diseñada para financiar la investigación de vacunas contra la COVID-19 y garantizar que de ser descubiertas sean distribuidas en todo el planeta.

«Cuantos más países participen en COVAX, mayor es la oportunidad de tener vacunas de forma rápida y justa», dijo el epidemiólogo de la OMS Bruce Aylward en rueda de prensa.

Y es que China, que ensaya cuatro vacunas experimentales contra el coronavirus en etapa 3 de pruebas clínicas, anunció este viernes que se sumará a la alianza mundial.

La nación asiática firmó un acuerdo el jueves con GAVI, el colíder de la alianza, informó el ministerio chino de Relaciones Exteriores. En un principio China no accedió a unirse a la alianza y dejó pasar el plazo para hacerlo, el cual venció en septiembre.

«Estamos dando este paso concreto para asegurar la distribución equitativa de vacunas, en especial a los países en desarrollo y esperamos que más países con capacidad también se unan y apoyen a COVAX», dijo la portavoz de la cancillería, Hua Chunying, en un comunicado.

Por su parte el director general de la organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, destacó que con estas incorporaciones y otras en los últimos días el número de países que ya forman parte de esta iniciativa global se eleva a 171.

El objetivo de la red COVAX es conseguir la fabricación y distribución de 2.000 millones de dosis de vacuna contra la COVID-19 antes del final de 2021.

Nueve candidatas a vacuna se han unido a la red COVAX, entre ellas dos que se encuentran en la última fase de experimentación, la de la estadounidense Moderna y la de la británica AstraZeneca junto a la Universidad de Oxford.

Otros laboratorios comprometidos pero con investigaciones menos avanzadas son los estadounidenses Inovio y Novavax, el alemán CureVac, el Instituto Pasteur francés en alianza con Merck (EUA) y Themis (Austria), el chino Clover Biopharmaceuticals y los de las universidades de Hong Kong y Queensland (Australia).

Tedros también celebró hoy que Moderna haya anunciado que no ejercerá derechos de patente sobre su posible vacuna contra la COVID-19 mientras dure la pandemia.

«Apreciamos este gesto de solidaridad», señaló el experto etíope, quien durante la rueda de prensa pidió a Azerbaiyán y Armenia, en el contexto del reinicio de las hostilidades por la región de Nagorno Karabaj, que negocien un alto el fuego, teniendo en cuenta la difícil situación que ya enfrenta el mundo debido a la pandemia

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó este martes su esperanza en que se consiga una vacuna contra el COVID-19 a finales de este año, pese a que expertos del propio organismo señalaron que quizá hubiera que esperar a mediados de 2021.

«Necesitamos vacunas y hay esperanzas de que a finales de este año podamos tener una. Invertir en ellas mientras usamos las herramientas que tenemos ya a mano es importante para tener mejores resultados», señaló Tedros al cierre de la reunión del Comité Ejecutivo de la OMS, formado por expertos de 34 Estados miembros.

El pasado mes, la jefa de científicos de la OMS, Soumya Swaminathan, advirtió de que no se espera que las posibles vacunas contra la COVID-19 estén disponibles para la población general antes de dos años, aunque los primeros grupos de riesgo podrían ser inmunizados a mediados de 2021.

El experto etíope aseguró que «el compromiso político será crucial» en la lucha contra la pandemia e insistió en una solidaridad internacional que «debe empezar con la unidad nacional» frente al coronavirus.

Ayer, el director de emergencias sanitarias de la OMS, Mike Ryan, señaló al inicio de las reuniones del Comité Ejecutivo que alrededor del 10% de la población mundial puede haber contraído el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, aunque muchos de ellos sin mostrar síntomas.

Ello supondría más de 700 millones de personas, frente a los 35 millones de casos confirmados que se han reportado desde enero.

Sobre los esfuerzos por conseguir la vacuna, se informó que La Casa Blanca bloqueó las nuevas pautas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para llevar al mercado posibles vacunas para COVID-19 que probablemente habrían impedido su aprobación antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Lo que estaba pendiente era el requisito de la FDA de que los participantes en ensayos clínicos masivos de vacunas fueran seguidos durante dos meses para garantizar que no hubiera efectos secundarios y que las vacunas brinden una protección duradera.

Ante la medida tomada por La Casa Blanca, los funcionarios de la FDA indicaron que las empresas conocen los estándares y se espera que los cumplan.

Desde hace semanas, el comisionado de la FDA, Stephen Hahn, ha intentado reforzar la confianza del público en la revisión de vacunas que realiza la agencia, y ha prometido que los científicos profesionales, no los políticos, decidirán si las inyecciones son seguras y efectivas para la vacunación masiva.

El jefe de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó este lunes que sus «mejores estimaciones» indican que 1 de cada 10 personas en todo el mundo posiblemente ya se han infectado de coronavirus.

«Nuestras mejores estimaciones actuales nos dicen que cerca del 10% de la población global podría haberse contagiado por el virus. Varía dependiendo del país, varía entre zonas urbanas y rurales, varía dependiendo de los grupos».

Durante una reunión de la junta ejecutiva de 34 miembros de la OMS centrada en COVID-19, el doctor Michael Ryan dijo que las cifras varían de zonas urbanas a rurales y entre diferentes grupos, pero que en última instancia significa que «la gran mayoría del mundo sigue en riesgo».

La estimación, que ascendería a más de 760 millones de personas sobre la base de la población mundial actual de alrededor de 7,600 millones, supera por mucho la cantidad de casos confirmados contabilizados tanto por la OMS como por la Universidad Johns Hopkins, ahora con más de 35 millones en todo el mundo.

Los expertos han dicho durante mucho tiempo que el número de casos confirmados subestima por diversas razones la cifra real.

Ryan dijo al Directorio Ejecutivo de la agencia que estaban surgiendo brotes en zonas del sudeste asiático y que los contagios y muertes estaban aumentando en áreas de Europa y en la región del este del Mediterráneo.

«Nos encaminamos a un período difícil. La enfermedad se sigue propagando», advirtió el experto.

La OMS ha presentado una lista de expertos que participarán en una misión internacional a China para investigar el origen del coronavirus, para consideración de las autoridades chinas, dijo.

Por su parte el Jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, aseguró que la pandemia de coronavirus es una «llamada de atención» para la comunidad internacional, por lo que pidió una reforma más rápida de la institución para responder mejor a las emergencias sanitarias.

Adhanom Ghebreyesus defendió la labor de la organización, a la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó de incompetencia en su gestión de la pandemia.

«No vamos por el camino equivocado, (…) pero necesitamos movernos más rápido. La pandemia es una llamada de atención para todos nosotros» , dijo el responsable.

El jefe de la OMS subrayó el lunes la necesidad de reforzar la vigilancia internacional de países.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hoy un acuerdo para distribuir 120 millones de pruebas rápidas de COVID-19 a los países en desarrollo, capaces de diagnosticar la enfermedad en 15 minutos.

Las pruebas, fabricadas por la farmacéutica estadounidense Abbott y la surcoreana SD Biosensor, beneficiarán a hasta 133 países, y se espera que con ellas se logre cubrir la demanda en esas zonas durante seis meses.

«Esto permitirá expandir las pruebas a zonas de difícil acceso sin los laboratorios adecuados o con un insuficiente número de sanitarios para poder llevar a cabo pruebas PCR», señaló en rueda de prensa el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, al anunciar el acuerdo.

Éste también cuenta con la participación de la Fundación Bill y Melinda Gates Foundation.

Las pruebas rápidas tienen un precio de unos cinco dólares por unidad, sustancialmente menor que el de las pruebas por PCR, y Tedros expresó su confianza en que con el tiempo llegue incluso a ser menor.

Los test rápidos «dan resultados en aproximadamente 15 y 30 minutos, en lugar de varias horas, incluso varios días, por un precio menos elevado y con un equipo menos sofisticado», subrayó Ghebreyesus.

Las pruebas rápidas detectan antígenos, o proteínas que se encuentran en el exterior del virus. Son consideradas generalmente menos precisas, pero más rápidas que las pruebas genéticas de mayor grado (PCR).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este viernes que se podrían alcanzar dos millones de muertos a causa del Covid-19, es decir más del doble de las víctimas actuales.

Indicó que el alcanzar dicha cifra es «muy probable» si el mundo no toma acciones colectivas de gran escala contra la pandemia.

«Si no hacemos todo lo posible, el número del que usted me habla (dos millones) no es solamente posible sino desgraciadamente muy probable», dijo en rueda de prensa el director de situaciones de emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michael Ryan.

El funcionario dijo que si no se actúa, al cifra podría ser incluso más alta; por ello dijo, «el tiempo de actuar es ahora».

Ryan dijo que no se trata solamente de diagnosticar y de rastrear los casos; curar a quienes han enfermado; aplicar las medidas de distanciamiento social o trabajar en las vacunas; dijo que es momento de hacer todo a la vez para enfrentar adecuadamente la pandemia.

Las declaraciones del funcionario de la OMS llegan cuando los casos globales de COVID-19 superaron los 32 millones, después de que se registraran casi 300,000 nuevos contagios en las últimas 24 horas, mientras que el número de fallecidos se eleva a 984,813.

América se acerca a los 16 millones de positivos, mientras que la segunda región más afectada, Asia Meridional, supera los 6.5 millones, seguida de Europa con 5.4 millones.

Por países, Estados Unidos, India y Brasil siguen siendo los tres más afectados del mundo tanto en casos como en fallecidos, y el gran cambio en la lista lo protagoniza España, que ha subido dos puestos y es la octava nación con más casos, 693,000 según los datos de la OMS.

México suscribió este viernes el compromiso para adherirse a COVAX, un mecanismo multilateral de acceso a vacunas contra el COVID-19 liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Así lo dio a conocer el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard, a través de sus redes sociales.

«Covax (…) te garantiza hasta 20% de la cobertura de tu programa de vacunación (…). México quedó inscrito con eso, ya de manera coordinada con la Secretaría de Salud», explicó Ebrard ayer a periodistas.

El funcionario dijo que los primeros pagos que permitirán al país el acceso a los biológicos se realizarán a más tardar el 9 de octubre próximo.

Recordemos que el 18 de agosto venció el plazo para sumarse a COVAX, no obstante un grupo de países latinoamericanos pidió más tiempo a la OMS para integrarse al proyecto.

El pasado lunes 21 de septiembre, la OMS informó que más de 150 países se habían unido a COVAX.

Nueve candidatas a vacuna se han unido a la red COVAX, entre ellas dos que se encuentran en la última fase de experimentación, la de la estadounidense Moderna y la de la británica AstraZeneca junto a la Universidad de Oxford.

Otros laboratorios comprometidos pero con investigaciones menos avanzadas son los estadounidenses Inovio y Novavax, el alemán CureVac, el Instituto Pasteur francés en alianza con Merck (EEUU) y Themis (Austria), el chino Clover Biopharmaceuticals y los de las universidades de Hong Kong y Queensland (Australia).

El objetivo de COVAX es conseguir antes de finales de 2021 unas 2,000 millones de dosis de varios fabricantes, suficientes para inmunizar a la séptima parte de la población mundial, pues cada persona necesita dos.

Los países de bajos ingresos, casi un centenar en el programa, tendrán acceso gratuito o a bajo precio a estas vacunas, mientras que las economías desarrolladas adquieren grandes cantidades de dosis en esta red a cambio de financiar los estudios de los nueve laboratorios que se han unido a COVAX.