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Los gobiernos de México y Canadá lanzaron este lunes el Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), que busca fortalecer la ventaja competitiva de las naciones, apoyar el crecimiento equitativo y comercio bilateral, además de robustecer el clima de negocios e inversión.

“Esta mesa de trabajo nos permitirá escuchar inquietudes e impulsar proyectos y prioridades de inversión en cada uno de nuestros países”, mencionó la secretaria de Economía, Tatiana Clouthier.

En una reunión virtual, Clouthier afirmó que el DEAN entre ambas naciones, socias del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), permitirá reforzar la asociación bilateral y el compromiso para apuntalar la competitividad regional.

La funcionaria recordó que Canadá es el quinto socio comercial de México, con un comercio superior a los 24,300 millones de dólares en 2021, mientras que en el primer trimestre de 2022 se incrementó un 16% interanual.

Clouthier Carrillo también comentó que México valora la inversión canadiense porque representa la tercera mayor fuente de inversión extranjera directa en México, con un acumulado de 48,900 millones desde que iniciaron los negocios bilaterales hasta marzo de 2022, y 2,419 millones de dólares tan solo en 2021.

En tanto, la ministra de Pequeñas Empresas, Promoción de Exportaciones y Comercio Internacional de Canadá, Mary Ng, señaló que su gobierno está dispuesto a colaborar en el marco del T-MEC a pesar de las diferencias que se han presentado en materia energética, laboral y en torno a permisos reglamentarios.

En una declaración conjunta, los representantes de ambos países señalaron que a través del DEAN. ambas naciones reafirmaban su compromiso por lograr una América del Norte más próspera, incluyente e integrada. «El mecanismo fortalecerá nuestra asociación para asegurar que nuestros países enfrenten mejor los retos de los tiempos actuales».

La ministra canadiense recordó que México es su tercer socio comercial más importante y uno de los 10 principales destinos para la inversión directa de Canadá en el extranjero, incluso “en sectores mexicanos de energía limpia y tecnología”.

La instalación del DEAN llega luego de que Canadá y Estados Unidos manifestaron su preocupación por las políticas regulatorias y de energía que ha implementado el gobierno de López Obrador, por lo que iniciaron consultas para resolver sus diferencias bajo el T-MEC.

La ministra Ng también manifestó que la cooperación es relevante para resolver la disrupción de las cadenas globales de suministro que se están regionalizando y se han agravado por el conflicto entre Ucrania y Rusia.

“El panorama del comercio mundial se enfrenta a perturbaciones sin precedentes provocadas por la invasión ilegal de Ucrania por parte de Rusia», detalló.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) indicó que este martes se envió la carta a su par estadounidense, Joe Biden,  para expresarle su disposición a mantener una buena relación, pese a los señalamientos en su país a la política energética de México.

El anuncio se produjo dos semanas después de que los gobiernos de Estados Unidos y Canadá activaran el mecanismo de solución de controversias establecido en el tratado de libre comercio entre los tres países, el T-MEC, que podría derivar en la aplicación de sanciones comerciales contra México.

Al referirse al contenido de la carta, López Obrador dijo en su conferencia matutina que le manifestó a Biden que «nuestra relación se va a dar con respeto a nuestra soberanía, en un pie de igualdad y que vamos a buscar siempre una buena vecindad».

«Tenemos que cuidar que sea buena la relación, pero que no nos traten o nos dejemos que nos traten como colonia», afirmó AMLO tras asegurar que la controversia comercial responde a una «diferencia por la interpretación sobre nuestra la soberanía energética de México.

Y es que Washington sostiene que las políticas energéticas impulsadas por el gobierno de López Obrador favorecen injustamente a las compañías mexicanas, como la CFE y Pemex, frente a competidores estadounidenses y proveedores de energía limpia.

Ayer, el canciller Marcelo Ebrard descartó la posibilidad de que México pueda salir del T-MEC y en un video que difundió en su cuenta de Twitter afirmó que una diferencia con Estados Unidos respecto de un tema «no quiere decir ni que se va a colapsar la relación bilateral ni que vamos a dejar de estar en el tratado».

La Secretaría de Economía de México anunció el mes pasado que buscará mantener un proceso coordinado con ambos socios del T-MEC para discutir el alcance de sus solicitudes y alcanzar una solución mutuamente satisfactoria durante la etapa de consultas.

Si los países no llegan a un acuerdo después de 75 días de consultas, Estados Unidos y Canadá pueden solicitar la intervención de un panel de resolución de controversias.

Desde que entró en vigor el T-MEC hace dos años se ha activado en cuatro oportunidades el mecanismo de solución de controversias.

De acuerdo a la más reciente encuesta de EL FINANCIERO, la aprobación de presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tuvo un ligero retroceso, al situarse en 56% en julio, un punto menos que lo registrado en junio. La desaprobación del presidente se mantuvo por segundo mes consecutivo en 40%.

La aprobación del presidente es de las más bajas desde 2019. El punto más bajo lo registró en febrero de este año con 54%, y el segundo más bajo es el de julio, que empata con el de abril. En tanto, su desaprobación es de las más altas, solo por detrás de febrero y abril de este año, cuando registró 43 y 42 por ciente respectivamente.

Pese a las críticas que se le han hecho en los últimos meses al presidente, sobre todo en temas como Tren Maya, defensa del medio ambiente, energía, entre otros, la imagen de López Obrador mejoró en los tres atributos a los que se da seguimiento: honestidad, liderazgo y capacidad.

La encuesta llega luego de algunos episodios que marcaron la agenda nacional: el encuentro de AMLO con Biden y la detención de Rafael Caro Quintero. Sobre el primer punto, 39% de los encuestados afirmaron que la reunión con el presidente estadounidense tuvo resultados positivos; 14% vio resultados negativos y para el 36% la reunión no tuvo importancia.

Otra de las noticias que se midieron en la encuesta, fue la revisión que Estados Unidos y Canadá solicitaron sobre posibles violaciones de México en materia de energía en el marco del T-MEC.

El 44% de las personas considera que López Obrador está manejando bien o muy bien el T-MEC, frente al 29% que opina que el manejo del Presidente al tratado es malo o muy malo. Sobre qué debe hacer el gobierno en materia de energía, 39% indicó que México debe apegarse al tratado para atraer inversiones. Sin embargo, el 49% opina que se debe defender la soberanía energética, aun si el país enfrenta sanciones comerciales.

En otro de los temas que han sido contrarios al gobierno federal, la declaración del Tren Maya como una obra de seguridad nacional, para poder reanudar sus trabajos de construcción, dejando atrás la suspensión que un juez concedió contra el proyecto, el 49% de los entrevistados aprobó el actuar del gobierno, mientras que un 38% desaprobó la medida.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que aunque su gobierno defenderá los recursos de la nación y su independencia sobre cualquier acuerdo comercial o intereses de extranjeros, esto al referirse a la política energética y las acusaciones de Estados Unidos y Canadá al respecto, no habrá una ruptura en el acuerdo comercial que se tiene, el T-MEC.

“Aun tratándose del mercado más importante del mundo (Estados Unidos), si tener acceso a ese mercado nos implica ceder soberanía, no lo aceptamos. No vamos a entregar nuestra independencia a ningún gobierno extranjero”, dijo en un primer momento al ser consultado sobre el tema.

Sin embargo, al preguntarle si eso implicaría salirse del T-MEC, el jefe del Ejecutivo sostuvo que no; que no habrá ruptura del Tratado de Libre Comercio porque México tiene razón en defender su soberanía y, además de que no conviene a ninguno de los países que lo integran.

“No le conviene a Estados Unidos. Ya no es el tiempo de antes. Imagínense ustedes: si en México ya se están fabricando piezas, hay plantas de autopartes hasta para la industria bélica de Estados Unidos, ya es una integración indispensable y conveniente para las dos naciones, para los dos pueblos. Ya no es que: ‘te cierro la frontera y te voy a perjudicar’. Tú me cierras la frontera y te vas a perjudicar tú mismo. O sea, son otros tiempos”, replicó.

Fiel a su estilo, López Obrador puso a «consulta» entre los asistentes a la mañanera, si debía mandar una carta al presidente Biden para hacer de su conocimiento las distorsiones que en su país se han hecho al capítulo octavo del T-MEC.

“No fue en vano que se detuvo la negociación casi 15 días por el artículo octavo del Tratado porque me opuse a lo que ya habían negociado los funcionarios del gobierno anterior, que por cierto nos ha faltado dar a conocer ese texto. (…) Se entregaba todo, como lo hicieron con otros tratados. Por eso los estadounidenses en la negociación decían: ‘¿Cómo es posible que con nosotros no acepten que podamos tener injerencia en la política petrolera, energética, si ya cedieron con otros países, incluso con Canadá? No es equitativo”, explicó.

Insistió en el tema de que su homólogo estadounidense siempre le ha dicho, y le cree, que la relación entre México y Estados Unidos se va a dar con un pie de igualdad y respeto a las soberanías.

«¿Quiénes son los que están tomando estas decisiones? (…) Pues es que a lo mejor él no sabe esto, sí, esto fue una negociación que se hizo antes, hace cuatro años, y no conoce posiblemente los pormenores», señaló.

El presidente López Obrador sostuvo que el movimiento que encabeza se lleva a cabo para que México se mantenga como un país independiente, y no como colonia de ningún país extranjero.» Es un asunto de dignidad, es nuestra historia. No podemos traicionarnos”, remató.

La Cámara de Comercio Internacional (ICC) pidió al gobierno de México que «tome con seriedad» las consultas de energía que Estados Unidos y Canadá pidieron sobre la cuestionada política energética mexicana.

La ICC, que preside la mexicana María Fernanda Garza, indicó que las consultas anunciadas el miércoles son «un área de oportunidad» para evitar «una disputa comercial de grandes proporciones» dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

«Esperamos que el Gobierno de México tome este asunto con seriedad y que haya voluntad política para poder resolver estas irregularidades mediante el diálogo, la buena voluntad y el compromiso con la legalidad para evitar que la economía de nuestro país sufra afectaciones», indicó la cámara en un comunicado.

El posicionamiento se emite un día después de que el presidente López Obrador respondiera a la solicitud de Estados Unidos y Canadá de consultas dentro del T-MEC sobre la política energética de nuestro país, con una canción de Chico Che, ‘Uy que miedo’, que entre risas presentó en su mañanera.

Ayer y esta mañana, desde Puerto Vallarta, López Obrador ha seguido minimizando el tema al considerar que es un procedimiento normal dentro del T-MEC, en vigor desde julio de 2020, que no «pasará nada» pues no se viola ningún aspecto del tratado comercial, e insistiendo que dicha queja obedece a intereses políticos y económicos de quienes han visto afectados sus intereses.

La ICC aseguró que «no es una sorpresa para nadie» que ocurran estas consultas por los cambios en la política energética que han afectado al comercio y a la inversión de quienes compiten con Pemex y CFE.

«A largo plazo resultará negativo no contar con inversiones en el sector y que, consecuentemente, debamos recurrir a energía sucia y cara, lo que sin duda provocará un gran desincentivo para invertir en México y, obviamente, nos hará menos competitivos ante el mundo», expuso la cámara comercial.

Esta es la cuarta vez que se usa el mecanismo general de solución de diferencia del Capítulo 31 del T-MEC, vigente desde julio de 2020, de acuerdo con la Secretaría de Economía. También señaló que se tiene un periodo de 75 días para encontrar un acuerdo durante esta etapa de consultas y, si no hay un consenso, se abre de manera formal un panel de solución de controversias.

Quien se sumó a las peticiones de seriedad, fue la dirigencia nacional del PAN, quien dijo que la respuesta del presidente López Obrador en la mañanera del miércoles «demuestra una vez más que es una vergüenza internacional y nacional que se empodera en su tribuna y pone en riesgo la credibilidad de nuestro país».

Acción Nacional dijo que para López Obrador todo sigue siendo un “complot”, por lo que invitaron al mandatario a que repase el artículo 133 de la Constitución, con el fin de que comprenda que los Tratados Internacionales de los que México forma parte son obligatorios.

«México debe cumplir con los 12 Tratados de Libre Comercio sin excepción alguna”, puntualizó la Secretaria de Asuntos Internacionales del PAN.

Un grupo de ONG’S enviaron una petición a una instancia ligada al tratado comercial de América del Norte, T-MEC, para que revise las supuestas omisiones en la aplicación de leyes ambientales para la construcción del Tren Maya.

Los peticionarios aseguran que «México está incurriendo en omisiones en la aplicación efectiva de la legislación ambiental por cuanto a la evaluación de los impactos ambientales asociados al proyecto del Tren Maya», que se desarrolla en el estado de Quintana Roo, informó la Comisión para la Cooperación Ambiental (CAA) en un comunicado sobre la solicitud.

Moce Yax Cuxtal, Grupo Gema del Mayab, Jaguar Wild Center, Red de Capacitadores Socio Ambientales, Selvame del Tren, Cenotes Urbanos y diecinueve personas firmaron la petición, en la que hicieron énfasis en las posibles afectaciones que se provocarán en el tramo 5 de la obra, la que ha levantado la oposición de los defensores del medio ambiente debido a las afectaciones que dejará a la zona.

La construcción de ese tramo de 60 km, de los 1,500 km en total del proyecto, situado entre Playa del Carmen y Tulum, fue suspendida en mayo pasado por un juez que consideró que su construcción no cumplía la norma ambiental, específicamente con la MIA, tras varios amparos interpuestos por ONG’s.

Sin embargo, el pasado 13 de julio esos trabajos se reanudaron, a pesar de la suspensión judicial vigente, en el marco de una medida de noviembre pasado que declaró las grandes obras de infraestructura del gobierno como de «seguridad nacional».

«El Tren Maya no garantizaría proteger al país frente a riesgos y amenazas; tampoco sería una obra de infraestructura que permita preservar la soberanía y defensa del territorio ante alguna invasión de otros países», argumentaron las organizaciones en la petición.

Los firmantes añadieron que invocaron el capítulo 24 del T-MEC que comparten México, Estados Unidos y Canadá, en vigor desde 1° de julio de 2020, que establece la protección ambiental y una aplicación efectiva de las leyes ambientales.

La solicitud de los activistas sucede en momentos en los que Estados Unidos, apoyado en ciertos puntos por Canadá, también bajo lo estipulado en el T-MEC, solicitó consultas sobre la política energética del gobierno de López Obrador, porque estima que afecta a las empresas estadounidenses e impide el desarrollo de la energía limpia.

El Tren Maya es una de las megaobras del gobierno de la Cuarta Transformación, junto al ya inaugurado aeropuerto Felipe Ángeles, una refinería en Dos Bocas, Tabasco y la modernización de un corredor interoceánico.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, ha descartado este jueves que las consultas solicitadas por Estados Unidos y Canadá por supuestas violaciones en materia energética al tratado comercial entre los tres países, el T-MEC,  vaya a tener algún alcance.

«No hay ninguna violación del tratado», sostuvo López Obrador quien reiteró que «No va a pasar nada».

El mandatario insistió en que la «inconformidad» sobre la política energética de su administración está «promovida» por empresarios que han visto afectados sus intereses, más que por Washington y Ottawa.

«Se dio a conocer formalmente que se va a pedir una revisión, una aclaración de nuestra política energética porque supuestamente afecta el tratado. Es un mecanismo que está establecido cuando un país considera que no se está cumpliendo con alguna de las cláusulas. Se ha usado ya, incluso nosotros lo hemos pedido», recordó.

En ese sentido, criticó que estos grupos inconformes, que son los que promueven estas consultas, están «celebrando» pues su idea es que ahora sí se va a sancionar al gobierno federal por sus políticas energéticas. «Son más conservadores, están más a la derecha, aunque parezca increíble, que el propio Trump», señaló.

Insistió en su discurso que los empresarios y políticos del pasado son más entreguistas que los ultraconservadores. Es increíble, ahora traen eso, no va a pasar nada. Se están frotando las manos hablando de que ‘ahora sí'», añadió.

AMLO dijo que se va a demostrar que todo lo que se hace en México es legal de conformidad con la Constitución. «No hay ningún problema», reiteró.

«Tenemos muchísimos elementos para responder», dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina. «Y si se trata de una sanción de tipo político también nos vamos a defender», añadió. Y sostuvo que el gobierno mexicano no se va a quedar de brazos cruzados.

Afirmó que México podrá tener distintas relaciones comerciales, pero enfatizó que sus políticas las define el país.

«Por ejemplo en el tema energético, nosotros no vamos a poner en negociación el dominio de la nación, del pueblo de México sobre el petróleo. Eso está clarísimo, el petróleo es de los mexicanos», enfatizó.

Las autoridades mexicanas informaron que han ofrecido al gobierno de Estados Unidos un diálogo «franco y constructivo» para abordar sus diferencias en política energética. La Secretaría de Economía adelantó que algunas de las inquietudes mostradas por Washington han sido también expuestas por Canadá, por lo que esperan «mantener un proceso coordinado con ambos socios comerciales del T-MEC a efecto de discutir el alcance de dichas solicitudes».

La subsecretaria de Comercio Exterior, Luz María de la Mora, enfatizó que las conversaciones con Estados Unidos
tendrían que llevarse a cabo en un plazo de 30 días.

Adicional, se confirmó que México recibió una solicitud de Canadá para iniciar consultas por el mismo motivo
dado que Ottawa considera también que México no está cumpliendo con los compromisos del tratado en relación con la Ley de la Industria Eléctrica (LIE).

«La solicitud de consultas presentada por el Gobierno de Canadá contiene ciertos elementos comunes con la solicitud presentada por Estados Unidos, por lo que México buscará mantener un proceso coordinado con ambos socios comerciales del TMEC a efecto de discutir el alcance de dichas solicitudes», precisó Economía.

Tanto con Estados Unidos como con Canadá, las consultas constituyen la etapa no contenciosa del mecanismo general de solución de controversias que prevé el T-MEC, para lo que existe un periodo de 75 días para solucionar la controversia.

En caso de no llegar a un acuerdo sobre la correcta aplicación e interpretación de estas disposiciones, los países afectados podrá solicitar el establecimiento de una comisión para que decida sobre este asunto.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró este miércoles que no hay ningún problema en la conducción de la política energética de nuestro país, esto luego de que se confirmara que Estados Unidos y Canadá solicitaron consultas bajo el T-MEC, ante posibles violaciones en la materia por parte de México.

«Hay una inconformidad promovida por algunos empresarios, más que nada del país nuestro, más que de los estadounidenses o canadienses, sobre nuestra política energética. Entonces, ayer se dio a conocer formalmente que se va a pedir una revisión, una aclaración sobre nuestra política en materia energética porque supuestamente afecta el tratado que tenemos con Canadá y con Estados Unidos», dijo el mandatario durante su conferencia matutina.

Y aunque dijo que las consultas que solicitaron Estados Unidos y Canadá son parte de un mecanismo que está establecido en el T-MEC, en caso de que uno de los socios considere que no se está cumpliendo con las cláusulas del tratado, afirmó que todo lo que México está haciendo en materia energética es de conformidad con la Constitución, y con nuestras leyes.

Recordó que cuando se estaba revisando el tratado, con él aún en el periodo de transición, el gobierno de Peña Nieto ya habían negociado un capítulo completo en donde se comprometía México con una política que consideró violatoria a la soberanía en materia energética.

«Como estábamos de observadores, era yo presidente electo, dije que eso no lo aceptábamos y que no iba a ser aprobado el acuerdo en el Senado si se sostenía ese capítulo. Se rompieron las pláticas como una semana, 10 días, presiones de todo tipo, del gobierno mexicano, porque ya habían aceptado, el que estaba en Economía en el gobierno anterior», dijo AMLO en referencia a Ildefonso Guajardo.

Y aunque dijo que no va a pasar «nada» en estas consultas solicitadas, los ultraconservadores ya se están frotando las manos asegurando que si se actuará contra México. Indicó que será la Secretaría de Economía quien se encargará del proceso.

«Les molestó muchísimo lo de la ley eléctrica, sobre todo la resolución de la Corte, porque ellos pensaban que en el Poder Judicial se iban a revertir medidas como lo del autoabasto y la Corte decide que el autoabasto es un fraude legal. Ya parece que el gobierno de Estados Unidos va a exponerse a que nosotros les contestemos que están apoyando a corruptos», añadió López Obrador.

Adelantó que México contestará puntualmente a todo lo que tengan duda Estados Unidos y Canadá, lo que incluso se hará público en la mañanera.

«Estamos actuando de conformidad con el interés público, defendiendo al pueblo de México en contra de empresas voraces, acostumbrados a robar, entre otras cosas, ¿eh? Y presentar las pruebas, la resolución de la Corte. Pero el discurso de las energías limpias para hacer negocios sucios ya no funciona, qué es esto.

Reveló que ahora que comenzó a tomar fuerza el tema de las consultas que solicitaría Estados Unidos, se comunicó con Jesús Seade, quien representó a su equipo en la negociación del T-MEC. Indicó que Seade aseguró que no hay ninguna violación al tratado.

«Entonces, para informarle a la gente de lo que está haciendo nuestro país, que estamos haciendo bien las cosas», remató López Obrador.

En medio de su conferencia, entre risas y burlas, el presidente pidió a Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la presidencia, poner el tema musical ‘Uy que miedo’ de Chico Che, para describir cómo está México y su gobierno ante las peticiones de Estados Unidos y Canadá.

Sobre las consultas, la Secretaría de Economía, encabezada por Tatiana Clouthier,  confirmó que este miércoles se recibió la solicitud para el inicio de Consultas por parte del Gobierno de Estados Unidos con relación a su política energética, de conformidad con lo establecido en el Artículo 31.4 del T-MEC.

La dependencia aclaró que las consultas constituyen la etapa no contenciosa del mecanismo general de solución de controversias que prevé el acuerdo, por lo que a partir de esta fecha, ambos países tienen un periodo de 75 días para solucionar la controversia.

Recordó que es la cuarta vez que se utiliza el mecanismo general de solución de diferencia del Capítulo 31 del T-MEC. Apuntó que desde la entrada en vigor del Tratado, Estados Unidos inició un procedimiento en contra de Canadá por la distribución de cupos en el sector lácteo; Canadá en contra de Estados Unidos por una medida de salvaguarda en materia de células fotovoltaicas; y México y Canadá en contra de Estados Unidos por la interpretación y aplicación de las reglas de origen en el sector automotriz.

A esta frase del presidente de que “No me vengan con que la ley es la ley” habría que añadirle un “Tampoco me vengan con que los acuerdos firmados son los acuerdos firmados”. Esto porque el día de hoy, Katherine Tai, la Representante Comercial de Estados Unidos, anunciará que su país ha solicitado iniciar consultas con México bajo las reglas del TMEC por las acciones y medidas que ha tomado el gobierno de Andrés Manuel López Obrador en el sector energético.

Iniciar consultas significa que habrá un pleito comercial entre ambos gobiernos en donde el estadounidense acusa a México de no cumplir con lo acordado con la firma del TMEC.

Este anuncio se dará a solo una semana de la visita de AMLO a Biden en Washington. Tras el encuentro ambos presidentes dieron a conocer un comunicado conjunto en el que de manera destacada se comprometieron a promover un medio ambiente más limpio para Norteamérica.

Apenas el viernes de la semana pasada me invitó el Embajador Ken Salazar a su residencia para hablar “on-the-record” precisamente del encuentro Biden-AMLO y de este comunicado conjunto. Al leer el párrafo en el que ambos presidentes se comprometieron a impulsar energías limpias y renovables y a buscar un camino para que México y Pemex, en cooperación con EUA, desarrollen e implementen un plan que permita mayores proyectos prioritarios de inversión en energías verdes, le pregunté al Embajador Salazar que qué pasaba si uno de los países no cumplía con lo establecido en el documento.

La pregunta la hice porque lo que ahí parecía que era un compromiso de México, en realidad no refleja lo que ha estado ocurriendo. Cumplir con lo establecido en el comunicado implicaría un viraje casi de 180º en las acciones del gobierno de López Obrador. Le di dos ejemplos al Embajador para sustentar mi preocupación y mi pregunta. Primero: actualmente utilizamos combustóleo para generar energía eléctrica que es la forma más sucia (y cara) de hacerlo. Segundo: Se legalizaron los “autos chocolate” con lo que el parque vehicular en México irá en sentido opuesto de lo establecido en el comunicado. En lugar de acelerar su transición hacia vehículos cero emisiones, hemos legalizado el envejecimiento de nuestro parque vehicular.

La respuesta del Embajador Salazar es que el tiempo dirá si los gobiernos cumplen con sus compromisos establecidos en el comunicado conjunto.

Y ese tiempo se ha acelerado. El que la Embajadora Tai recurra a consultas es la antesala al inicio de un pleito comercial. Las razones de la Representante Comercial de EUA van desde que el gobierno mexicano le ha dado prioridad a la CFE y a Pemex en el orden de despacho de las energías hasta que ha actuado para impedir que las inversiones privadas participen de manera eficiente en el sector al retrasar, negar o simplemente no otorgarles permisos simplemente por no ser las empresas del Estado.

El patrón del presidente López Obrador es claro. La ley y los acuerdos no los respeta si no le gustan o no le son favorables. Es el caso del TMEC en el sector energético. En lugar de enfocarse en lograr que EUA no contravenga el tratado en áreas como las laborales o al otorgar subsidios a fabricantes de autos eléctricos, prefiere violar lo que él mismo estuvo de acuerdo en firmar. Ante esta actitud México pierde por partida doble.

Columna completa en El Universal

El Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) cumple este viernes dos años como motor de la economía de nuestro país, que saca provecho de las exportaciones hacia Norteamérica para sostenerse en pie tras la crisis que dejó la pandemia de COVID-19.

Tan solo entre enero y abril de 2022, México incrementó en un 17% interanual las ganancias obtenidas por el comercio de sus bienes, productos y servicios hacia el exterior con una suma de 179,532 millones de dólares, según cifras de la Secretaría de Economía (SE).

Esto es 26,628 millones de dólares más que en el mismo periodo de 2021 y un 36% más con respecto a 2020, o bien, 47,984 millones de dólares más.

De esta cantidad, 151,357 millones de dólares fueron producto de las relaciones de negocio establecidas bajo el T-MEC, monto equivalente al 84% del total de las exportaciones de México hacia el mundo.

Con estas cifras, Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial de México con un comercio de 145,888 millones de dólares en el primer cuatrimestre del año, lo que representa el 81.3% del total del comercio exterior mexicano, seguido por Canadá, que importó productos mexicanos con valor de 5,159 millones de dólares.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, la mayor Inversión Extranjera Directa (IED), entre enero y marzo de 2022 se inyectó desde Estados Unidos con inversiones de 7,602 millones de dólares, mientras que el tercer inversor fue Canadá con 1,374 millones de dólares.

La titular de Economía, Tatiana Clouthier, defendió esta semana que el T-MEC representa certidumbre y abre las puertas para la innovación, la integración, la digitalización y la oportunidad de mejorar la calidad de vida de los norteamericanos.

«(Representa) disciplina para promover una mayor integración y competitividad; reglas claras para que los emprendedores y pequeños empresarios participen en el comercio de la región; (…) y la posibilidad de que las empresas mexicanas sean parte de una economía digital norteamericana», expresó en conferencia.

Sin embargo, ¿todo ha sido tan bueno como reportan las autoridades? Hay varios datos y cifras que apuntan a que esto no es así. Cuando se firmó el TMEC, México era la economía 14 del mundo. Ahora somos la economía 16 y según el FMI al final del año próximo estaremos en el lugar 17.

Si bien la certeza que ofrece el TMEC permite que sigamos teniendo Inversión Extranjera Directa, hemos dejado de ser un imán de esta IED. Hemos salido del ranking de entre los 25 países más atractivos para invertir, de acuerdo a la consultora Kearny, con todo y que somos el único país en vías de desarrollo que compartimos más de 3 mil kilómetros de frontera con una economía desarrollada.

Preocupa la serie de incumplimientos de los 3 países: México en materia energética; Estados Unidos en el sector automotriz en donde se brincan las reglas de origen y viola el acuerdo con los subsidios a los vehículos eléctricos; y Canadá viola las reglas en el mercado de lácteos. Esto ocurre con cero o nulas consecuencias para los tres países. 

El TMEC es un tratado todo terreno, en el sentido de todo lo que ha logrado sortear y a la vez sigue funcionando, señaló la periodista experta en temas económicos, Barbara Anderson. En Broojula, Anderson y Ana Paula Ordorica analizan los dos años de tratado comercial, y las oportunidades que se tienen en relación a él.

Cuando se firmó el TMEC hace dos años (que se cumplen el viernes) México era la economía 14 del mundo. Ahora somos la economía 16 y según el FMI al final del año próximo estaremos en el lugar 17.

En el mismo lapso de tiempo Estados Unidos sigue siendo la economía número uno del mundo y Canadá la número nueve. Los tres países hemos pasado por la pandemia; la escasez de suministros y la actual guerra en Ucrania pero somos el único de los tres que ha caído en tamaño de economía. Nuestro crecimiento ha sido mediocre a pesar de que pertenecemos a un tratado valiosísimo.

Este club de tres países representa una tercera parte del PIB del mundo; 12 por ciento del comercio global. Es un mercado de 1.2 billones de dólares al año; 2 millones de dólares por minuto.

La certeza que ofrece el TMEC permite que sigamos teniendo Inversión Extranjera Directa. Sin embargo hemos dejado de ser un imán de esta IED. Hemos salido del ranking de entre los 25 países más atractivos para invertir, de acuerdo a la consultora Kearny, con todo y que somos el único país en vías de desarrollo que compartimos más de 3 mil kilómetros de frontera con una economía desarrollada.

En lugar de aprovechar el “near” y “friedshoring” en medio de la reconfiguración global por la guerra en Ucrania y la comercial entre EUA y China, el gobierno mexicano ha optado por alejarse de nuestros socios y abrazar a los dictadores y autócratas del mundo.

A la pregunta de qué balance le dan a estos dos primeros años del TMEC, varios de los principales negociadores me respondieron que es positivo que cumpla este tiempo pero preocupa que México los ha desperdiciado.

El TMEC es un tratado todo terreno, en el sentido de todo lo que ha logrado sortear y a la vez sigue funcionando, me dijo la periodista experta en temas económicos, Barbara Anderson. El mayor riesgo que tenemos ahora es olvidar lo cerca que estuvimos de que las cosas salieran mal cuando Trump amenazó con cancelar al antecesor del TMEC, el TLCAN, y dejarnos sin nada, me comentó Juan Carlos Baker, Subsecretario de Economía el sexenio pasado. Es necesario que lo recordemos y pongamos la atención necesaria para cuidar el TMEC, sobre todo cuando es clarísimo que la amenaza del regreso de Trump o de un trumpista está más que latente.

En este momento el TMEC no es un tema de batalla política en ninguno de los tres países y eso es positivo, de acuerdo con Luis de la Calle, colega de estas páginas que ha participado en las negociaciones de los múltiples acuerdos comerciales que ha firmado México.

Preocupa la serie de incumplimientos de los 3 países: México en materia energética; Estados Unidos en el sector automotriz en donde se brincan las reglas de origen y viola el acuerdo con los subsidios a los vehículos eléctricos; y Canadá viola las reglas en el mercado de lácteos. Esto ocurre con cero o nulas consecuencias para los tres países. Y es que ¿cómo podría México reclamarle a EUA el discurso contrario al TMEC de Buy American cuando violamos de forma flagrante lo acordado; ratificado y firmado hace dos años en materia energética, agrícola y laboral, principalmente.

Ahora somos insulares por el discurso nacionalista del presidente López Obrador y esto complica que, por ejemplo, podamos reclamarle a Biden que el Buy American tiene que convertirse en Buy North American o que esté utilizando el tratado como una herramienta proteccionista con la excusa de que México está violando disposiciones laborales.

Otro de los integrantes del equipo negociador mexicano, Ken Smith Ramos, me comenta que deberíamos estar trabajando con nuestros socios comerciales en el desarrollo de mecanismos para fortalecer y profundizar el Tratado en temas torales como el cambio climático, las cadenas de valor, la entrada temporal de profesionistas, entre otros.

Dos años del TMEC y es una tristeza que algo que ameritaba solo buenas noticias en un momento complejísimo para la economía global, México ha decidido desperdiciarlo y le ha dado la espalda a su principal socio comercial y ha prácticamente ignorado al otro integrante del TMEC, a Canadá.

Todo esto cuando el acuerdo ha sido la pieza más valiosa para mantener a flote la economía mexicana, me dijo el ex Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.

Columna completa El Universal

El gobierno de Canadá anunció el jueves que tiene la intención de sumarse a la queja de México contra Estados Unidos por su interpretación de las reglas de origen en la industria automotriz, una postura que fue celebrada de inmediato por el gobierno de nuestro país.

México solicitó la semana pasada un panel de resolución de disputas bajo los términos del acuerdo de libre comercio entre los tres países, el T-MEC, luego de un periodo de consultas al que llamó a Washington en agosto para resolver las discrepancias y que resultó insuficiente.

«La interpretación que adoptó Estados Unidos… es inconsistente con el TMEC y el entendimiento compartido por las partes y partes interesadas a lo largo de las negociaciones», dijo la ministra de Comercio canadiense, Mary Ng, en un comunicado donde anunció la decisión.

Añadió que las reglas de origen de T-MEC para automóviles tienen como objetivo fomentar la producción y el abastecimiento en América del Norte; Recordó que el resultado fue el resultado de negociaciones y consultas estrechas con las partes interesadas de la industria automotriz, lo que aseguró que estas nuevas reglas de origen profundizarían la integración regional y respaldarían la competitividad de los productores de automóviles en América del Norte.

“El gobierno de Canadá siempre defenderá a nuestra industria automotriz y trabajadores a medida que avanzamos hacia una recuperación económica sostenible”.

México y Canadá son más flexibles que Estados Unidos en la interpretación de las reglas de origen del acuerdo, que exige que el 75% de los componentes de un vehículo sea originado en las tres naciones para no pagar impuestos, frente al 62.5% del anterior tratado, el TLCAN.

«Celebro la decisión de Canadá de unirse a la solicitud de Panel», dijo más tarde la secretaria de Economía mexicana, Tatiana Clouthier en su cuenta de Twitter. «Juntos defenderemos la competitividad de esta industria regional», agregó.

El Reino Unido no descarta la posibilidad de adherirse al acuerdo comercial que integran México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, en caso de no alcanzar un tratado de intercambio bilateral con Washington, afirmó este miércoles el ministro del Medio Ambiente británico.

«No descartamos nada», indicó George Eustice ante cámaras de la cadena Sky News, al preguntarle respecto a la posibilidad de que Londres se incorpore a este acuerdo trilateral, que reemplazó al TLCAN, aunque «preferiríamos tener un acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos», aclaró.

Desde su partida de la Unión Europea tras el Brexit, finalmente concretada el pasado el 1 de enero, el Reino Unido ha destacado su ambición por concluir tratados de libre comercio con el objetivo de desarrollar su estrategia de una «Gran Bretaña Global». Ya ha cerrado unos sesenta acuerdos, en especial con Japón, pero Londres aspira de manera ardiente poder llegar a rubricar uno con Estados Unidos.

Sin embargo, el presidente estadounidense, Joe Biden se limitó a decir el martes que las «discusiones continúan», al recibir en La Casa Blanca al primer ministro británico, Boris Johnson. Aún así, el dirigente británico insistió en que existen «fuertes posibilidades de un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos».

Por su parte, su ministro George Eustice señaló que Londres «no tiene un plazo límite» para determinar sus puntos en común con Washington. «Todavía esperamos concretarlo, pero no hay prisa», y añadió: «no lo necesitamos para antes de las próximas elecciones», programadas para 2024, «pero, por supuesto que nos gustaría formalizarlo».

Los trabajadores sindicalizados de la planta de General Motors ubicada en Silao, Guanajuato, rechazaron el Contrato Colectivo de Trabajo vigente, en lo que ha sido considerado el primer gran desafío del nuevo tratado comercial de América del Norte, el T-MEC.

La votación, que inició este martes y concluyó ayer a las 22 horas, fue vista por los empleados como una forma de acabar con el control que ejercía el sindicato, que según ellos protegía los intereses de la empresa sobre los suyos propios, que hasta ahora recaía en la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la central sindical obrera más grande del país.

De los 5,876 trabajadores que acudieron a las urnas, 3,214 votaron para rechazar el actual contrato laboral mientras que 2,623 personas votaron por mantenerlo, informó este jueves la Secretaría de Trabajo.

Se enfatizó que aún con el resultado, los trabajadores no perderán ningún derecho adquirido y conservarán las mismas prestaciones y condiciones laborales.

La consulta «contribuirá al desarrollo de futuros procesos de democracia sindical en el país», afirmó la dependencia, que accedió a interceder después de una votación inicial en abril en la planta, que fue suspendida por irregularidades detectadas, lo que ocasionó la queja del gobierno de los Estados Unidos.

La Secretaría del Trabajo enfatizó que la jornada de votación se llevó a cabo sin incidentes, y de manera continua por 34 horas.

Apuntó que se instalaron cinco casillas lejos de las oficinas administrativas y sindicales, y supervisadas en todo momento por personal de la STPS y observadores del Instituto Nacional Electoral (INE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

«La vigilancia de observadores invitados por la dependencia, demuestran el compromiso del gobierno por hacer valer la democracia sindical y el respeto a la voluntad de los trabajadores», dijo la STPS.

La votación abre la puerta para que los trabajadores busquen una nueva representación sindical y ha puesto a prueba las reglas laborales del T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio del año pasado, y que reemplazó al TLCAN, que estaba vigente desde 1994.

Recordemos que entre otras cosas, el T-MEC busca fortalecer a los sindicatos y aumentar los salarios en el país, en parte para desincentivar el traslado de puestos de trabajo desde Estados Unidos o Canadá.

La secretaria de Economía, Tatiana Clouthier, presidirá la próxima semana la primera reunión de la Comisión de Libre Comercio del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) desde que entró en vigor el 1 de julio pasado.

La funcionaria informó este viernes que Katherine Tai, la representante Comercial de Estados Unidos, será la anfitriona del encuentro virtual, en el que también participará Mary Ng, ministra de Pequeñas Empresas, Promoción de Exportaciones y Comercio Internacional de Canadá.

«La primera reunión de la Comisión de Libre Comercio representa la oportunidad de revisar el avance de la operación del Tratado a casi un año de su entrada en vigor, además de acordar la construcción de una política comercial incluyente», dijo Economía.

Aunque Clouthier Carrillo no detalló más sobre la agenda, ayer ya había hablado sobre las reuniones formales con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) para «fortalecer las cadenas de valor».

La reunión se celebrará luego de que nuestro país recibiera esta semana la primera queja laboral bajo el T-MEC por parte de sindicatos estadounidenses que denunciaron una planta automotriz en Matamoros, Tamaulipas, además de una solicitud de la USTR para revisar los derechos laborales en otra planta automotriz, ahora de General Motors en Guanajuato.

En tanto, la Embajada de México en Washington envió el miércoles una carta al Departamento del Trabajo para denunciar «la falta de aplicación de leyes laborales» en la industria agrícola y en el procesamiento y empacado de proteína en Estados Unidos.

Sin referirse a los casos, Clouthier dijo que confía en los mecanismos de acción rápida del T-MEC porque previenen «asuntos jurídicos complicados».

La Secretaría de Economía reiteró que México busca una política para América del Norte que permita superar los retos que enfrentan y caminar, juntos, hacia una recuperación económica incluyente para los tres países.

La AFL-CIO, la central obrera más grande de Estados Unidos, entregará este lunes a Washington una solicitud para que el gobierno estadounidense presente la primera denuncia laboral contra México bajo el acuerdo comercial de Norteamérica, TMEC.

La petición de la AFL-CIO establece que a los trabajadores de la planta de autopartes Tridonex en Matamoros, se les negó representación sindical independiente en violación del tratado, que sustituyó al TLCAN el año pasado.

Desde la entrada en vigor del TLCAN en 1994, que contaba con pocas herramientas para hacer cumplir las normas laborales, los salarios en México se estancaron y ahora se ubican entre los más bajos entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El T-MEC fue diseñado para cambiar eso al dar más poder a los trabajadores para exigir mejores salarios, lo que también está destinado a evitar que los bajos costos laborales reduzcan más puestos de trabajo en Estados Unidos.

La empresa matriz de Tridonex es Cardone Industries, con sede en Filadelfia, controlada por la canadiense Brookfield Asset Management.

Bajo el «Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida» del TMEC, las empresas en México y Estados Unidos pueden enfrentar aranceles y otras sanciones por no garantizar los derechos de los trabajadores, como la libertad de asociación.

La petición de la AFL-CIO marca la primera vez que es puesto en práctica el componente para hacer valer las condiciones laborales dentro del tratado comercial TMEC.

«Esto sienta un precedente», dijo Catherine Feingold, directora del departamento internacional de la AFL-CIO, que presionó por mejores disposiciones sobre los derechos laborales en el TMEC. «Va a ser una prueba para este nuevo sistema».

La AFL-CIO enviará su petición a la Oficina de Comercio y Asuntos Laborales de Estados Unidos, que tiene 30 días para revisar el reclamo y determinar si debe llevar el caso al gobierno mexicano para una revisión adicional.

En caso de avanzar, funcionarios laborales de nuestro país trabajarían luego con sus contrapartes estadounidenses para acordar los términos para corregir la situación. Todo el proceso, incluida una etapa final para determinar posibles sanciones y multas, debe resolverse en un plazo de cinco meses.

«La mayor parte de esto podría solucionarse con bastante rapidez si existe la voluntad política», dijo Benjamin Davis, director de asuntos internacionales del sindicato United Steelworkers, parte de AFL-CIO.

La petición también fue respaldada por la Unión Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), que representa a los empleados de Cardone en Estados Unidos, junto con la Public Citizen’s Global Trade Watch, una organización sin fines de lucro estadounidense, y el sindicato de Prieto, llamado SNITIS.