Tag

TRUMP

Browsing

La administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dificultaría la búsqueda de asilo en la frontera con México bajo varios planes que se están considerando y que tienen similitudes con las políticas impulsadas por el expresidente Donald Trump.

Dos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional y una persona familiarizada con el asunto, que hablaron bajo anonimato con la agencia Reuters, dijeron que la administración está discutiendo una regulación de vía rápida para negar el asilo a los migrantes adultos solteros si no buscan primero protección en otros países.

Las fuentes dijeron que no habían visto una copia de la regulación propuesta, por lo que no podían dar más detalles.

Desde que Biden asumió el cargo en enero de 2021, su administración ha tenido que lidiar, tanto operativa como políticamente, con un número récord de migrantes que cruzan la frontera entre Estados Unidos y México de forma ilegal.

Autoridades fronterizas estadounidenses realizaron 2.2 millones de detenciones de migrantes en la frontera en el año fiscal 2022, que finalizó el 30 de septiembre, aunque muchas de ellas incluían a personas que cruzaban la frontera repetidamente.

Otro funcionario estadounidense dijo que el gobierno de Biden también está considerando otras medidas disuasorias de la era Trump que incluyen que los agentes de la Patrulla Fronteriza realicen revisiones aceleradas de asilo.

Otra posibilidad era aumentar una práctica conocida como «medición», que limita el número de migrantes que pueden acercarse a un puerto de entrada para pedir asilo.

Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional dijo este viernes que no se había tomado ninguna decisión para hacer cambios en la política.

Biden venció a Trump en las elecciones presidenciales del 2020 prometiendo deshacer las políticas de inmigración de su predecesor y «reafirmar el compromiso de Estados Unidos con los solicitantes de asilo y los refugiados».

Las políticas que se están considerando, si se adoptan, significarían un fuerte retroceso a esas promesas y ya han provocado la preocupación de defensores de la inmigración.

Recordemos que políticas similares de Trump fueron impugnadas en los tribunales y anuladas.

Para que se les conceda asilo en Estados Unidos, los inmigrantes que entran al país deben demostrar que buscan protección contra la persecución en otro lugar por su raza, religión, nacionalidad, opiniones políticas o pertenencia a un grupo social determinado.

El portal Axios informó por primera vez de las discusiones en torno a una nueva prohibición de asilo a principios de esta semana. No se ha informado previamente de las otras medidas que se están considerando.

Tras la noticia de Axios, un funcionario de Biden dijo en un comunicado que Estados Unidos trataría de acelerar los tiempos de tramitación del asilo, desarticular las redes de contrabando que se aprovechan de los inmigrantes y trabajar con otros países de la región para gestionar el flujo de inmigrantes.

Los republicanos, que tomarán el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos en enero, han atacado la gestión de Biden en la frontera y han amenazado con destituir a su principal funcionario, el secretario de Seguridad Nacional Alejandro Mayorkas.

El mes pasado, un juez federal estadounidense invalidó una orden fronteriza de la era COVID-19 conocida como Título 42.

Implementada en marzo de 2020 bajo el mandato de Trump, permitía a las autoridades expulsar rápidamente a migrantes detenidos al cruzar la frontera sin darles la oportunidad de solicitar asilo.

El juez retrasó la fecha de entrada en vigor del fallo hasta el 21 de diciembre para dar tiempo a las autoridades fronterizas a prepararse. Una semana más tarde, una coalición de estados con fiscales generales republicanos lanzó un recurso legal para revertir la decisión.

La administración se está preparando para la posibilidad de que entre 9,000 y 14,000 inmigrantes al día intenten cruzar la frontera si se levanta el Título 42, según el Departamento de Seguridad Nacional, aproximadamente el doble del registro diario reciente.

Elon Musk, el nuevo dueño de Twitter, restableció este fin de semana la cuenta del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, bloqueada de la red tras el asalto al Capitolio de Washington en enero de 2021 por sus partidarios.

«La gente se ha pronunciado. Trump será readmitido», tuiteó Musk en su propia cuenta tras los resultados de una encuesta que abrió y en la que pudieron votar los usuarios de Twitter, especialmente sus seguidores.

Más de quince millones de usuarios respondieron y el 51.8% votó a favor del «sí» al regreso del político republicano a la plataforma.

Unos minutos después de su mensaje, la cuenta de Trump volvió a estar visible. El último tuit data del 8 de enero de 2021. El número de seguidores, que parece haber vuelto a empezar desde cero.

Al lanzar la encuesta el viernes por la noche, Musk había insinuado que el resultado podría influir en una decisión sobre si el exmandatario de Estados Unidos regresaría o no a la red social, ya que la había acompañado con la locución latina «Vox Populi, Vox Dei» («voz del pueblo, voz de Dios»).

El nuevo propietario de Twitter lanzó la consulta pocas horas después de haber restablecido, en nombre de la libertad de expresión, otras cuentas de usuarios suspendidas. En ese momento la duda estaba en si se incluiría la cuenta de Trump.

Y es que Twitter había suspendido indefinidamente a Trump el 8 de enero de 2021 ante el «riesgo de una mayor incitación a la violencia», dos días después de que sus partidarios invadieran el Capitolio de Estados Unidos.

Musk ya había mencionado en mayo pasado un posible regreso del expresidente, al considerar que esta sanción constituía «una decisión moralmente mala e insensata en extremo».

La decisión ha levantado polémica, especialmente al darse después de que Trump entró de nueva cuenta en la carrera por La Casa Blanca para 2024.

El sábado en la tarde, durante la reunión de la Coalición Judía Republicana en Las Vegas, Trump dijo que saludaba la encuesta de Musk y que era su admirador, pero pareció rechazar cualquier regreso a Twitter.

«Él subió una encuesta y fue muy abrumador… pero tengo algo llamado Truth Social», una plataforma lanzada por él mismo tras verse vetado en la red social del pájaro azul.

Sobre si volvería a Twitter, donde tenía más de 88 millones de seguidores, dijo: «No lo considero porque no veo ninguna razón para ello».

Esta no es la primera vez que Musk pide la opinión de sus seguidores. Por ejemplo, les preguntó a fines de 2021 si debería vender acciones de Tesla y, más recientemente, si los anunciantes de Twitter deberían «apoyar la libertad de expresión» o la «corrección política».

El propietario de Tesla y SpaceX no ha dejado el escándalo desde la compra hace menos de un mes de esta red social por 44,000 millones de dólares. Despidió la mitad de la plantilla durante su primera semana al frente de la red.

Ivanka Trump, hija y exasesora del expresidente estadounidense Donald Trump, descartó involucrase de nuevo en la política, esto en el marco del anuncio que hiciera su padre la noche de ayer, donde confirmó su campaña para buscar la nominación presidencial republicana en 2024.

«Quiero mucho a mi padre, pero esta vez elijo priorizar a mis hijos pequeños y la vida privada que estamos creando como familia. No planeo involucrarme en política», dijo Ivanka en entrevista con Fox News.

Sin embargo, la segunda hija mayor de Trump ha insistido en que siempre estará del lado de su padre, aunque ahora le defenderá desde «fuera de la escena política». «Siempre amaré y apoyaré a mi padre».

Durante su periodo como asesora presidencial, Ivanka se centró en «la educación y el empoderamiento económicos de las mujeres y sus familias, así como la creación de empleo y el crecimiento económico a través de desarrollo de la fuerza laboral, la capacitación y el emprendimiento», según informó en su momento La Casa Blanca.

Al igual que Ivanka, su esposo, Jared Kushner, fue asesor de La Casa Blanca durante la Presidencia de Trump, aunque aún no se sabe si Kushner se volverá a sumar a la carrera presidencial.

Según los medios, Ivanka no asistió al acto en la mansión Mar-a-Lago en el que Trump anunció anunció anoche su tercera candidatura a la nominación presidencial.

Ivanka tuvo que declarar como testigo ante el comité del Congreso que investiga el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por partidarios del entonces presidente republicano que intentaron impedir que se certificara la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones de 2020.

Está además investigada por la Justicia, al igual que sus hermanos Eric y Donald Jr., en un caso por presuntas irregularidades financieras en el grupo empresarial familiar.

En su momento, mucho se habló que Trump veía a Ivanka como su sucesora, pues tomó mucha notoriedad durante la administración del republicano.

Además de Ivanka, quien no respaldará a Trump será el fundador del grupo Blackstone, Stephen Schwarzman, quien fue uno de los mayores contribuyentes de Wall Street a la campaña de reelección del 2020.

Schwarzman dijo que no respaldará al exmandatario en 2024, según reportes  del portal Axios. El presidente y director ejecutivo del grupo de capital privado, dijo que era hora de un nuevo liderazgo del partido y que respaldaría a un republicano diferente en la contienda presidencial.

«Es hora de que el Partido Republicano recurra a una nueva generación de líderes y tengo la intención de apoyar a uno de ellos en las primarias presidenciales», dijo.

Schwarzman fue uno de los principales donantes antes de las elecciones legislativas de mitad de término de la semana pasada y desembolsó 35.5 millones de dólares para apoyar a los republicanos.

«A Estados Unidos le va mejor cuando sus líderes están arraigados en el hoy y el mañana, no en el hoy y el ayer», escribió Schwarzman, según Axios.

Donald Trump dio el banderazo la noche de ayer, a su tercera carrera presidencial, esto al anunciar su nueva campaña por la nominación republicana rumbo al 2024, prometiendo ser «implacable» y evitar que los demócratas se mantengan en La Casa Blanca.

Estados Unidos está «de regreso» ahora mismo, dijo el expresidente a cientos de simpatizantes que se dieron cita en en un salón de su residencia de Mar-a-Lago en Florida.

«Para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande y glorioso anuncio esta noche mi candidatura a la presidencia de Estados Unidos», dijo Trump, minutos después de entregar el documento oficial ante la autoridad electoral estadounidense.

El anuncio del magnate, que muchos considerada muy temprana, es visto como un intento de adelantarse a otros republicanos y con eso atraer simpatías, reflectores y donantes a su movimiento, además de que busca, apunta expertos, evitar posibles cargos penales por investigaciones de las que es objeto.

En su mensaje de poco más de una hora, Trump defendió sus logros como el presidente de Estados Unidos, incluso exagerando algunas de sus acciones. Además, se lanzó frontalmente contra el actual presidente, Joe Biden, contra quien perdió la elección del 2020.

«Tenemos un presidente que se queda dormido en las conferencias globales, que es considerado irrespetuoso por el Parlamento Británico (…) nos tiene al borde de una guerra nuclear, algo inimaginable hace algunos años», dijo el republicano.

«Bajo nuestro liderazgo, éramos una nación grande y gloriosa. Pero ahora somos una nación en declive», dijo. «Esta no es solo una campaña, es una cruzada para salvar a nuestro país», añadió.

Acusó que en dos años, la administración de Joe Biden ha destruido la economía estadounidense, poniendo como ejemplo la inflación y los altos costos de los energéticos. «Con una victoria volveremos a construir la mejor economía de la historia», prometió.

Pese a asegurar que él cumplió todas las promesas que hizo en campaña, y que dejó un país líder, «en la cima», Trump lanza ahora su candidatura con varios frentes abiertos. Uno de ellos las investigaciones de las que es objeto.

Le investigan por presuntos fraudes en sus negocios, por su papel en el ataque el año pasado al Capitolio, por ocultar documentos clasificados en Mar-a-Lago, entre otros casos.

Además, a una semana de las elecciones de medio término, son muchas las voces dentro del Partido Republicano que lo señalan que que no se concretara la ‘ola roja’ que preveían. Es, aseguran, la razón del fracaso de ciertos candidatos con lo que Trump hizo campaña.

Tiene varios rivales que verían afectadas las aspiraciones políticas y que podrían cerrarle el paso en las primarias de 2024, principalmente el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien obtuvo una contundente victoria en la reelección el pasado 8 de noviembre.

Otra cosa que le juega en contra, es que el poderoso imperio mediático de Rupert Murdoch, antiguo aliado, parece haberle dado la espalda al etiquetarlo de «perdedor» después de las elecciones de medio término.

También sigue teniendo prohibido el acceso a Facebook y Twitter, que fueron fundamentales en su impresionante ascenso político y en captar votos en 2016.

Ahora, Donald Trump forma parte de un reducido grupo de seis expresidentes de Estados Unidos que tras tener que dejar La Casa Blanca intenta nuevamente volver a ella, y en caso de lograrlo hará historia y será el segundo que lo conseguirá desde Stephen Grover Cleveland a finales del siglo XIX.

El control de la Cámara Baja de Estados Unidos se dirime en 16 circunscripciones electorales, la mayoría en la costa oeste, donde todavía se están contando los votos de los comicios de la semana pasada.

De acuerdo a las últimas proyecciones, los republicanos tienen una ventaja frente a los demócratas, con 214 votos a favor y 205 en contra, del total de 435.

Aún se están computando los votos en el mayor distrito de Alaska; en dos de Arizona, donde quedan unos 290,000 sufragios por contar; 10 de California; 2 de Colorado; 1 en Maine; 1 en Nuevo México; 1 de Nueva York y 1 de Oregón.

Los resultados de la composición del Senado se supieron el sábado pasado, cuando las proyecciones de los principales medios estadounidenses dieron la victoria a los demócratas.

Y mientras los conteos para la Cámara de Representantes se llevan a cabo, esta noche, el expresidente Donald Trump hará un anuncio desde su mansión de Florida, el cual podría ser su candidatura a la nominación republicana para 2024.

El anuncio lo hizo desde la semana pasada, previo a las elecciones, en las cuales Trump y los republicanos esperaban un triunfo arrollador.

Fuentes cercanas al exmandatario señalaron que los resultados darían a Trump, quien se mantuvo de gira por todo el país para respaldar a distintos candidatos, la fuerza para anunciar su intención de volver a buscar La Casa Blanca, además de la atención mediática que le gusta al magnate.

Y es que aunque Trump no aparecía en las boletas electorales, las elecciones de medio término eran consideradas como la antesala de su carrera política. Fiel a su estilo Trump no ha reconocido ninguna derrota, principalmente de los candidatos a los que apoyó. Incluso afirma que lo obtenido por el partido fue gracias a él.

Ahora, son muchas las voces dentro del partido que consideran que Trump le restó a los republicanos en lugar de sumarles, por lo que la nominación presidencial no está segura para el exmandatario, sobre todo ahora que el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien logró su reelección, se ha posicionado como otra alternativa que podría ayudar a los republicanos a recuperar La Casa Blanca.

Previo al anuncio, Trump utilizó su cuenta en su red social Thruth para señalar que hoy será un gran día. «¡Ojalá hoy resulte ser uno de los días más importantes en la historia de nuestro país!», escribió.

Una encuesta de una organización conservadora que busca abolir los impuestos, Club for Growth, realizada entre electores de varios estados muestra que elegirían a DeSantis en un duelo con Trump por la candidatura presidencial republicana.

El portal Florida Politics recogió este martes los resultados de dicha encuesta en Florida, Georgia, Iowa y New Hampshire que muestran que DeSantis superaría a Trump en intenciones de voto si esa fuera la opción en unas primarias republicanas.

En Florida, DeSantis tiene un 56% de preferencias y Trump un 30%, en Georgia el resultado es 55% frente a 35%, en New Hampshire, 52% frente a 37% y en Iowa, 48% frente a 37%.

En Texas, una encuesta de CWS Research sobre las intenciones de voto de potenciales contendientes en las primarias muestra a DeSantis por delante, con un 43% de apoyo frente al 32% del expresidente, agrega el portal de información política.

Incluso en los sondeos a nivel nacional, dice ese medio, el gobernador de Florida le lleva la delantera al antiguo inquilino de La Casa Blanca, como uno de YouGov en el que le saca por 7 puntos.

Los estadounidenses esperan el resultado final de las elecciones de mitad de término en Estados Unidos, aunque el presidente Joe Biden celebró lo que, según él, es un éxito de los demócratas para evitar la «ola roja» republicana de la que tanto se hablaba.

«No ocurrió», dijo Biden en una conferencia de prensa la noche de ayer, su primer discurso desde el cierre de la jornada electoral. «Fue un buen día, creo, para la democracia».

Según avanza el recuento de votos, es muy probable que los republicanos obtengan la mayoría en la Cámara de Representantes, pero con una victoria mucho menor de la que esperaban ellos y las encuestas.

Si se cumplen las predicciones actuales, son las elecciones de mitad de mandato en la que el presidente y su partido tienen un mejor resultado en dos décadas.

En el Senado, los demócratas ganaron un escaño muy disputado, el de John Fetterman en Pensilvania. Así, la composición final depende ahora de tres escaños: Arizona y Nevada, donde el recuento de votos podría tardar varios días, y Georgia, donde está prevista una segunda vuelta para el 6 de diciembre.

Resultados AQUÍ

Biden prefirió no esperar a los resultados definitivos para celebrar que su partido ha evitado un golpe mucho mayor del que se preveía después de que los republicanos volcaran la campaña en su incapacidad para gestionar la creciente inflación.

Ayer mismo, Biden reiteró su «intención» de presentarse a un segundo mandato en 2024, una decisión que, prometió, tendrá tomada «a principios del próximo año».

Y es que buena parte de las miradas ya están puestas en el 2024 y en la próxima campaña presidencial.

Trump, que había apostado por una victoria contundente para anunciar su candidatura a la reelección, tuvo que reconocer que los resultados de las elecciones del martes fueron «algo decepcionantes».

Aunque tardó poco en corregir y a través de su red social, Truth Social, aclaró que «fue una victoria muy grande».

El expresidente ha prometido un «anuncio muy grande» el próximo 15 de noviembre, aparentemente buscando adelantarse a uno de sus posibles rivales por la nominación republicana, el gobernador de Florida, Ron DeSantis.

Sin embargo, DeSantis salió fortalecido de las elecciones, después de conseguir la reelección por un holgado margen.

El Partido Demócrata resistió mejor de lo esperado en las elecciones de ayer en Estados Unidos, privando al Partido Republicano y en especial al expresidente Donald Trump de la «ola» roja que se esperaba y en la cual se apoyaría para anunciar su posible candidatura a 2024.

Los republicanos parecen conseguir las victorias necesarias para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes, pero con una distancia mucho más corta que la que anticipaban.

En cuanto al Senado, el campo del presidente Joe Biden, le arrebató el escaño más disputado a los republicanos en esta elección.

La victoria del demócrata John Fetterman en Pensilvania, en una noche extremadamente tensa marcada por un arduo recuento de votos, ofreció a Biden la esperanza de retener el control de esta cámara, donde los republicanos habían tenido una leve ventaja en las encuestas.

La composición final del Senado depende de algunos estados clave como Arizona, Nevada, Georgia y Wisconsin, donde el conteo de estos votos podría llevar varios días.

El veredicto de las elecciones fue más claro en las disputas por las gubernaturas: Greg Abbott, promotor de políticas migratorias duras en Texas, se alzó con el triunfo, mismo caso de la estrella emergente Ron DeSantis en Florida, consolidando su estatus como uno de los principales candidatos potenciales a La Casa Blanca en 2024.

Entre los gobernadores estatales (36 de estos cargos estaban en juego), el partido de Biden logró retener el control del estado de Nueva York, donde los republicanos creían que podían derrocar a la gobernadora Kathy Hochul. También le arrebataron dos gobernaciones a los republicanos: en Maryland y Massachusetts, donde Maura Healey será la primera mujer abiertamente lesbiana en liderar un estado.

El campo demócrata todavía no se había manifestado sobre Arizona, donde el desenlace de la contienda entre la trumpista Kari Lake, dada como favorita, y la demócrata Katie Hobbs sigue en indefinición.

Resultados completos AQUÍ

Para evitar cualquier crítica a los resultados republicanos, Donald Trump salió a decir que su partido estaba teniendo una «gran noche», y acusó a los demócratas y a los medios de «noticias falsas» de hacer todo lo posible para minimizar los éxitos obtenidos.

El multimillonario había apostado a una contundente victoria de sus candidatos para lanzarse con los mejores auspicios a la carrera presidencial de 2024. Prometió «un anuncio muy grande» el peóximo 15 de noviembre.

Organizadas dos años después de la elección presidencial, las elecciones de mitad de término actúan casi sistemáticamente como un referéndum sobre el habitante de La Casa Blanca. Pero, ¿Cuál es la lectura de la jornada electoral de ayer?

En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con Gerónimo Gutiérrez, socio consultor de Beel Infrastructure Partners y exembajador de México en Estados Unidos, sobre las elecciones que marcarán el futuro del país y que tendrá repercusiones en la relación con México.

Arizona; EUA: Ayer fueron las elecciones intermedias en Estados Unidos. Usualmente se sabe que éstas son un referéndum sobre el presidente que está en La Casa Blanca y que salvo muy contadas excepciones, el resultado favorece al partido que está en el gobierno. No obstante, las elecciones de ayer fueron mucho más que un referéndum sobre el desempeño de Biden. Aquí van cinco datos sobre el proceso electoral estadounidense:

  1. Un país dividido y enojado. Los estadounidenses están divididos entre los que creen que Joe Biden se robó la elección del 2020 y los que aceptan que no hubo fraude porque nunca se ha probado que lo hubo. Algunos demócratas votaron con preocupación por el futuro de su democracia pero los tres temas principales que llevaron a los estadounidenses a votar ayer fueron la inflación, la inseguridad y el aborto. Los tres son temas que tienen enojado al electorado, no motivados.
  2. Fue una noche en la que no todos los resultados se definieron la noche de las elecciones. Esto ocurrió en 2020 y se repitió anoche. Tiene que ver con la cantidad de votaciones anticipadas, más de 40 millones de votos. Muchos estados no permiten el conteo de votos antes del día de las elecciones. Lo lamentable es que como los demócratas son quienes más votan anticipadamente, muchos republicanos utilizan la ausencia de resultados la misma noche de las elecciones para argumentar fraude.
  3. La omnipresencia de Trump. Los negacionistas tuvieron un desempeño nada desdeñable. Casi una centena ganaron anoche. Increíble que sin presentar una sola prueba de fraude electoral, tantos estadounidenses le crean la gran mentira a Trump. Si bien Trump puede no ser tan popular y ni siquiera es seguro que lo quieran en la boleta electoral en el 2024, su manera de pensar y su estilo de política llegó para quedarse por un buen tiempo en el partido republicano.
  4. ¿Marea roja o riachuelo? Normalmente el partido en La Casa Blanca tiene malos resultados en las elecciones intermedias salvo contadas excepciones, como en el 2002 cuando el efecto patriótico del país que acababa de ser atacado en las Torres Gemelas, generó que George W Bush y los republicanos crecieran en esas intermedias. Era evidente que en medio de la inflación más pronunciada de los últimos 40 años, estas elecciones no serían fáciles para los demócratas. Sin embargo, la polarización es tan pronunciada, que lejos de ser una marea roja, ayer fue más un riachuelo para los republicanos.
  5. Para los demócratas los resultados de las elecciones de ayer muestran que se han alejado de las principales preocupaciones de los estadounidenses comunes y corrientes. El aborto logró movilizar a muchos electores en el verano, pero ante el panorama económico y de seguridad, el enojo demócrata tras la reversión de Roe v Wade que permite a los estados penalizar el aborto se desvaneció y ayer ya no tuvo la fortaleza para frenar el avance de los republicanos.

Columna completa en El Universal

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, podría anunciar su candidatura a las elecciones de 2024 el próximo 14 de noviembre, según han confirmado al portal Axios diversas fuentes con conocimiento del tema, y cercanas al equipo de precampaña del magnate.

De acuerdo con estas fuentes, partidarios del expresidente han comenzando a «reservar días» de la semana posterior a las elecciones legislativas de mitad de término, que tendrán lugar el próximo martes 8 de noviembre, para asistir al posible anuncio.

Este hipotético anuncio se vería seguido de una serie de eventos políticos que se extenderían a lo largo de los días posteriores para dominar así la agenda noticiosa tras los comicios en los que se espera que el partido Republicano obtenga un buen resultado que le llevaría incluso a controlar de nuevo el Congreso.

Apenas ayer, durante un mitin preelectoral en el estado de Iowa, Trump reiteró su deseo de presentarse a la contienda presidencial.

«Para conseguir que nuestro país sea exitoso, seguro y glorioso es muy, muy, muy probable que me presente de nuevo (a la elección presidencial)», declaró el expresidente durante su participación en un evento en Sioux City para respaldar la candidatura del senador republicano Chuck Grassley.

El reporte de Axios llega cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos analiza la posibilidad de designar a un fiscal especial que supervise las investigaciones abiertas contra el expresidente ante la posibilidad de se confirme que se presentará como candidato para el 2024.

Altos cargos del Departamento de Justicia han puesto sobre la mesa la posibilidad de nombrar a un fiscal especial, principalmente en relación con dos de las investigaciones federales que el magnate neoyorquino tiene abiertas en su contra.

Dicho fiscal tendrá que abordar, especialmente, si existe la posibilidad de que el expresidente sea finalmente imputado por alguna de las causas que permanecen abiertas, según informaciones de CNN.

El expresidente estadounidense Donald Trump dojo este viernes que Twitter «ahora está en buenas manos», después de que Elon Musk, el hombre más rico del mundo, comprara la red social.

«Estoy muy feliz de que Twitter ahora esté en buenas manos y ya no será dirigido por lunáticos y maníacos de la izquierda radical que realmente odian a nuestro país», dijo Trump a través de su plataforma Truth Social.

Trump no aclaró si prevé volver a la red, de la que fue bloqueado tras el asalto por parte de sus simpatizantes al Capitolio el 6 de enero de 2021.

Y es que según fuentes consultadas por la agencia Bloomberg, Musk se mantiene en la idea que planteó en mayo pasado de levantar las restricciones de las cuentas bloqueadas con lo que se le abriría la puerta al regreso de Trump a red social.

Recordemos que el republicano contaba con 88 millones de seguidores a través de su cuenta @realDonaldTrump, desde donde desató numerosas polémicas y debates.

Trump consideró que su red Truth Social funciona «mejor» que Twitter, que dijo que «debe trabajar duro para deshacerse de todos los bots y cuentas falsas que lo han dañado tanto».

«Será mucho más pequeña, pero mejor. ¡Me encanta Truth!», añadió.

El expresidente Trump aprovechó para aplaudir los resultados que está arrojando Truth Social, una red que «se haconvertido en una especie de fenómeno desde la pasada semana» al registrar, según sus palabras, «mejores números» que gigantes de la interacción digital como TikTok, Twitter, Facebook y otros.

«Ahora luce mejor y es más agradable a la vista», ha declarado Trump sobre el aspecto de Truth Social.

La Trump Organization, compañía familiar del expresidente Donald Trump, se sienta a partir de este lunes en el banquillo de la justicia estatal de Nueva York por fraude y evasión fiscal, por lo que podría ser condenada a pagar hasta 1.6 millones de dólares en multas.

El juicio inició este lunes en la Corte Suprema del estado Nueva York en Manhattan con la selección del jurado.

Este proceso penal es el resultado de una investigación de la fiscalía neoyorquina sobre supuestas irregularidades en las cuentas de la empresa desde 2005, así como de sus ejecutivos que recibieron compensaciones salariales que ocultaron al fisco.

El exdirector financiero de la Trump Organization y cercano a Donald Trump, Allen Weisselberg, se declaró culpable el pasado 18 de agosto de 15 cargos por defraudar y evadir impuestos por 1.76 millones de dólares en ingresos no declarados entre 2005 y 2021.

El exejecutivo, de 75 años, que trabajó para los Trump desde 1973, será uno de los testigos clave del juicio a la compañía actualmente dirigida por dos de los hijos del expresidente: Donald Trump Jr y Eric Trump, que tiene negocios inmobiliarios, hoteles y campos de golf en todo el mundo, así como a sus dos filiales Trump Corporation y Trump Payroll.

Weisselberg, que hasta ahora se había negado a testificar en contra de Donald Trump, vinculó directamente a la Organización Trump con «una amplia gama de actividades delictivas».

Según la acusación presentada el 1 de julio de 2021, era uno de los ejecutivos que «recibía partes sustanciales de sus ingresos a través de medios indirectos y encubiertos».

Tras el acuerdo alcanzado con la fiscalía, el exjecutivo, que antes de ser director financiero había sido contador y contralor de la compañía, pagará 2 millones de dólares de resarcimiento y se enfrenta a cinco meses de cárcel.

Bajo su supervisión, la compañía de la familia Trump, que se ha declarado no culpable, está acusada de haber mantenido dos contabilidades paralelas para esconder las prebendas que tanto él como otros ejecutivos recibían como complemento salarial.

Personalmente, Donald Trump no está acusado en este caso, pero es objeto, junto a tres de sus hijos mayores, de otra investigación civil emprendida por la fiscal de Nueva York, la demócrata Leticia James, que los acusa de mentir al fisco, a prestamistas y aseguradoras en un esquema que infravaloró el valor de sus propiedades para enriquecerse.

La oficina de James reclama 250 millones de dólares en multas al expresidente, que se prohíba a su familia dirigir negocios en el estado y a sus hijos, Donald Trump Jr, Eric Trump e Ivanka Trump, se les impida comprar propiedad inmobiliaria en el estado por un periodo de 5 años.

Este juicio es uno más de las muchas demandas penales y civiles que enfrenta Trump, entre otras, la posible obstrucción a la justicia y ocultación de documentos confidenciales sustraídos de La Casa Blanca y ha sido citado a declarar por la comisión del Congreso que investiga el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021.

Steve Bannon, ultraderechista y antiguo asesor del expresidente de Estados Unidos Donald Trump, se entregó este jueves a las autoridades de Nueva York para enfrentar cargos estatales en una acusación relacionada con el esfuerzo de Trump por construir un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

Se espera que los cargos sean anunciados por el fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.

Bannon, de 68 años, y otros tres hombres habían sido acusados por los fiscales federales en agosto de 2020 de defraudar a los donantes en una campaña privada de recaudación de fondos por valor de 25 millones de dólares, conocida como «We Build the Wall», para ayudar a construir el emblemático muro de Trump.

Bannon se declaró no culpable de esa acusación, incluso de las acusaciones de haber desviado cerca de un millón de dólares para gastos personales.

Pero su acusación fue desestimada después de que Trump perdonara a Bannon en enero de 2021, en las últimas horas de su presidencia. Los indultos presidenciales, sin embargo, cubren los cargos federales y no prohíben los juicios estatales.

Antes de entrar en la oficina del fiscal de distrito de Manhattan, Bannon describió la situación a los periodistas como «una ironía”.

“El mismo día que el alcalde de esta ciudad tiene una delegación en la frontera, están persiguiendo a la gente aquí por tratar de detenerlos en la frontera”, anotó el hombre de 68 años.

Se espera que Bannon sea procesado por los cargos estatales esta misma tarde en un tribunal penal de Nueva York en Manhattan.

Se le acusa menos de dos meses después de haber sido condenado por desacato al Congreso por desafiar una citación de una comisión de la Cámara de Representantes que investiga el atentado del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos. Por esta acusación podría ser condenado hasta a un año de prisión y a una multa de hasta 200,000 dólares.

Una jueza estadounidense aceptó este lunes que un perito independiente supervise los documentos oficiales recuperados en la residencia del expresidente Donald Trump, quien afirmó que se necesitan «agallas» para luchar contra un Departamento de Justicia y un FBI «totalmente corruptos».

La magistrada Aileen Cannon, del distrito Sur de Florida, ordenó que el perito, aun por designar, se encargue de revisar los bienes incautados, gestionar las afirmaciones de privilegio invocadas al respecto, hacer recomendaciones y evaluar las reclamaciones de devolución de bienes.

Cannon está a cargo de la demanda presentada por Trump contra el Departamento de Justicia (DOJ) de Estados Unidos por el registro del que fue objeto Mar-a-Lago, su residencia en Palm Beach, Florida, el pasado 8 de agosto en busca de documentos oficiales que se llevó consigo cuando dejó la Casa Blanca.

Trump, cuyos abogados habían pedido a la jueza Cannon la designación del «special master», como se denomina en inglés esta figura, publicó un comunicado tras conocerse hoy la decisión judicial.

Sin mencionar a Cannon ni al perito, el expresidente indicó que el poder judicial y la policía de investigaciones (FBI) «están siendo empujados a hacer lo incorrecto por muchas fuentes externas siniestras». «Hasta que no muestren imparcialidad, sabiduría, justicia y coraje, nuestro país nunca podrá regresar o recuperarse, ¡será reducido a ser una nación del Tercer Mundo!», agregó.

Los abogados defensores de Trump alegaron el pasado jueves en una audiencia que la designación del perito independiente brindaría «confianza» a la investigación sobre los documentos oficiales que mantenía el exmandatario en su mansión de Palm Beach.

Habían reclamado un «special master» no solo para supervisar qué documentos han sido clasificados como cubiertos por el privilegio abogado-cliente y, por ende, separados de la investigación, sino también para revisar el inventario de lo requisado.

A su vez, los abogados del Departamento de Justicia habían señalado en esa audiencia ante la jueza Cannon que la designación de un perito era «innecesaria» e iba a retrasar las pesquisas.

Y es que en el registro realizado por el FBI en Mar-a-Lago se encontraron documentos clasificados y secretos que el expresidente republicano presuntamente se llevó consigo cuando dejó la Casa Blanca en enero de 2021.

Tambié había 90 carpetas vacías con etiquetas de «clasificado» y «Devolver a la secretaria del personal/asistente militrar», según el inventario del registro, que fue publicado la semana pasada.

La decisión tomada este lunes por la jueza estipula que el Departamento de Justicia no puede seguir revisando el material incautado o utilizarlo en el marco de la investigación hasta que ese perito no finalice su análisis o hasta nueva orden judicial.

El presidente Joe Biden salió este viernes a aclarar que no considera a ningún partidario del expresidente Donald Trump «una amenaza al país».

Y es que ayer, Biden pronunció un discurso el que dijo que la «ideología extrema» de Donald Trump y sus simpatizantes «amenaza las bases mismas de nuestra república», y pidió a los estadounidenses de todos los ámbitos que ayudaran a contrarrestar lo que catalogó como fuerzas oscuras dentro del Partido Republicano que intentan socavar la democracia.

Ante la polémica que generaron sus palabras, hoy aclaró que «sí considero que cualquiera que llama a usar la violencia, no condena la violencia cuando se la usa, se niega a reconocer un triunfo electoral, insiste en modificar las reglas para el recuento de votos, es una amenaza a la democracia» pero no al país.

Dijo que cuando la gente votó por Trump, no votó por atacar el Capitolio y no votó por anular una elección. «Votó por una ideología promovida por él», añadió.

En su discurso desde la Sala de la Independencia en Filadelfia de ayer, Biden hizo una acusación inusualmente contundente en contra de Trump y de lo que dijo se ha convertido en la cepa dominante del partido de oposición.

Su mensaje llegó a tan sólo dos meses de que los estadounidenses acudan a las urnas para las elecciones de mitad de mandato, que Biden describió como una encrucijada para la nación.

«Muchas de las cosas que están sucediendo hoy día en nuestro país no son normales», dijo ante cientos de asistentes, levantando la voz para acallar a los simpatizantes de Trump reunidos al exterior del edificio.

Afirmó que no desaprobaba a los 74 millones de personas que votaron por Trump en 2020, pero añadió: «No hay duda de que hoy día el Partido Republicano es dominado por Donald Trump y los republicanos del MAGA», usando el acrónimo del lema de campaña «Hagamos grande a Estados Unidos otra vez».

El mensaje de Biden representa un gran cambio de postura para el presidente, quien durante su discurso de investidura pregonó sobre la unidad nacional.

Biden, quien evitó incluso referirse al «tipo anterior» por su nombre durante su primer año de gobierno, ha sido cada vez más abierto en sus críticas hacia Trump. Expertos señalan que esto ha sido por los recientes triunfos legislativos de su partido y consciente del regreso de Trump al ojo público.

Apenas la semana pasada comparó la «filosofía MAGA» con un «semifascismo». Y aunque llamó a los republicanos más convencionales a que levanten la voz en contra de lo que sucede en el partido, los líderes republicanos no tardaron en acusarlo de profundizar las divisiones políticas.

Biden pidió a la ciudadanía que «vote, vote, vote» para proteger la democracia. «Durante mucho tiempo, nos hemos reconfortado a nosotros mismos diciéndonos que la democracia estadounidense está garantizada. Pero no es así».

En plena escalada de división política ante el regreso de Donald Trump al ojo público, La Casa Blanca anunció este viernes una cumbre que se celebrará el próximo mes para «contrarrestar los efectos corrosivos de la violencia alimentada por el odio» en la democracia y en la seguridad pública del país.

En un comunicado, la portavoz Karine Jean-Pierre presentó la cumbre «United We Stand», que tendrá lugar el próximo 15 de septiembre, con Biden como anfitrión, y con el objetivo principal de abordar «el odio y la división» que vive Estados Unidos.

El anuncio se produce luego de la polémica y división que desató el cateo del FBI a la casa del expresidente Trump en Mar-a-Lago, Florida, en busca de documentos clasificados sobre armamento nuclear que el exmandatario presuntamente sacó de La Casa Blanca.

Desde entonces, Trump se ha dedicado a criticar al FBI y a las instituciones, presentándose como víctima de una persecución política; críticas que que, según ha denunciado el propio Buró Federal de Investigación, han tenido un efecto en el aumento de amenazas contra sus agentes.

La propia presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, acusó hace una semana a Trump de «instigar los ataques contra las fuerzas del orden», como lo hizo en el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021.

El congreso «United We Stand» reunirá a «héroes de todo Estados Unidos» que están liderando «un trabajo histórico en sus comunidades para construir puentes y abordar el odio y la división», añadió La Casa Blanca.

La cumbre incluirá, entre otros participantes, a un grupo bipartidista de funcionarios federales, estatales y locales, defensores de los derechos civiles, líderes religiosos y comunitarios, líderes tecnológicos y empresariales, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y ex miembros de grupos violentos que ahora trabajan para prevenir la violencia.

Allen Weisselberg, el ex director financiero de la Organización Trump, se declaró este jueves culpable por haber conspirado durante años con la empresa en una trama de fraude.

Weisselberg, que trabajó durante décadas para el negocio del expresidente estadounidense Donald Trump, y que está considerado como uno de sus colaboradores más fieles, alcanzó un acuerdo con la Fiscalía y será sentenciado a cinco meses de cárcel, cinco años de libertad condicional y al pago de casi 2 millones de dólares a las arcas públicas.

Además, el ejecutivo se compromete a declarar si así se le solicita durante el juicio por fraude fiscal al que se enfrenta la Organización Trump y que arrancará el próximo 24 de octubre.

«Hoy Allen Weisselberg admitió ante la Corte que usó su posición en la Organización Trump para estafar a los contribuyentes y enriquecerse», dijo en un comunicado el fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, quien destacó que la declaración de culpabilidad «implica directamente a la Organización Trump en una amplia gama de actividades delictivas».

Bragg consideró que el testimonio del exjefe financiero será «de valor incalculable» durante el juicio contra la compañía y dejó claro que las investigaciones sobre la empresa y sobre el propio expresidente continúan.

Weisselberg se declaró culpable de los 15 cargos que se le habían imputado y que incluyen delitos de fraude fiscal, conspiración y falsedad documental. Reconoció haberse embolsado más de 1.7 millones de dólares por los que no pagó impuestos, tal y como aseguraban los fiscales.

Recordemos que la empresa de Trump y el directivo fueron acusados el pasado verano de operar durante más de 15 años una trama de evasión fiscal, en la que supuestamente pagaban a ejecutivos «por debajo de la mesa», dándoles una parte importante de sus compensaciones de forma que se pudiese reducir el pago de impuestos.

El caso es fruto de las amplias investigaciones a las que ha sido sometida en los últimos años la Organización Trump, pero en él no está imputado el expresidente, que tiene abiertos numerosos frentes legales tanto por sus negocios como por sus acciones durante y después de su paso por La Casa Blanca.