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El presidente Recep Tayyip Erdogan pidió este viernes la aprobación del Parlamento turco a la solicitud de adhesión de Finlandia a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), una decisión aplaudida de inmediato por la Alianza transatlántica.

«Hemos decidido iniciar en nuestro Parlamento el proceso de adhesión de Finlandia a la OTAN», informó Erdogan tras recibir en Ankara al presidente finlandés, Sauli Niinistö.

De los 30 miembros de la Alianza transatlántica, 28 ya aprobaron el pedido de integración del país nórdico. Solo faltan Turquía y Hungría, que indicó ayer que someterá la cuestión al voto legislativo el próximo 27 de marzo.

La OTAN aceptó en junio las candidaturas de Finlandia y Suecia, que pusieron así fin a décadas de no alineamiento militar, como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania.

Turquía había subordinado su aprobación a que los dos candidatos dieran garantías de que dejarían de ofrecer protección a militantes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), a los que acusa de «terroristas».

Sin embargo, Erdogan sigue bloqueando la adhesión de Suecia, aunque reconoció que Finlandia adoptó «medidas concretas» en los últimos meses para satisfacer sus exigencias.

«Espero que (la ratificación) ocurrirá antes de las elecciones», afirmó Erdogan en una conferencia de prensa con su homólogo finlandés. Y es que las elecciones presidenciales y legislativas turcas están previstas para el 14 de mayo, aunque el Parlamento turco debe interrumpir sus trabajos un mes antes los comicios.

Finlandia, sometida a una neutralidad forzada por Moscú tras su enfrentamiento con la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, comparte 1,340 km de frontera con Rusia.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien celebró el anuncio de Erdogan, consideró que «lo más importante es que Finlandia y Suecia se conviertan rápidamente en miembros completos de la OTAN», aunque no que se adhieran exactamente al mismo tiempo.

La situación es más delicada para Suecia, que se enfrenta aun a las objeciones turcas. «No hubo ninguna medida positiva tomada por Suecia en lo que respecta la lista de terroristas», señaló Erdogan, aludiendo a las más de 120 extradiciones solicitadas oficialmente por Turquía.

El ministro sueco de Relaciones Exteriores, Tobias Billström, lamentó poco después que su país siga esperando la autorización de Turquía, y afirmó que Suecia era consciente de la posibilidad de que Finlandia la obtuviera antes.

Sin embargo, Billstrom dijo que  la decisión de Turquía de ratificar el protocolo de adhesión de Finlandia a la OTAN sin esperar a Estocolmo no era la opción deseada.

«Es un hecho que no queríamos pero para el que estábamos preparados», afirmó en conferencia de prensa, agregando que «no hay ningún peligro» a «corto plazo» de que Helsinki inicie su adhesión a la Alianza Atlántica antes que Estocolmo.

Respecto a las palabras que ha pronunciado el presidente de Turquía sobre el supuesto «incumplimiento» de las demandas de Ankara, Billstrom ha asegurado que Suecia ha seguido el acuerdo y no tenía intención de hacer «ni más ni menos» de lo que se establece en sus pautas.

«Suecia ha hecho lo que se esperaba que hiciéramos y lo que asumimos en relación con la firma del memorándum trilateral», sostuvo ante las palabras de Erdogan.

Representantes de los gobiernos de Finlandia, Suecia y Turquía sostuvieron este viernes una reunión en la que los dos países nórdicos reafirmaron los compromisos suscritos en junio para destrabar su ingreso a la OTAN, que incluyen garantías de que combatirán «toda forma de terrorismo».

Ankara ha señalado históricamente a Helsinki y Estocolmo su supuesta falta de colaboración para perseguir a personas vinculadas a los grupos kurdos Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y las Unidades de Protección Popular (YPG), así como a la organización encabezada por el clérigo Fethulá Gulen.

Estos señalamientos se tradujeron en un veto público a las aspiraciones de Suecia y Finlandia de entrar en la OTAN, pero a finales de junio, en el marco de la cumbre de líderes de la Alianza Atlántica celebrada en Madrid, los tres gobiernos suscribieron un memorándum al que este viernes han dado seguimiento.

El Ministerio de Exteriores sueco explicó en un comunicado que los asistentes a la reunión examinaron medidas «concretas» con las que poner en práctica este acuerdo. Según una portavoz del gobierno finlandés citada por la cadena YLE, Turquía no puso nuevos requisitos sobre la mesa.

La Presidencia turca ha destacado que sus interlocutores mostraron «plena solidaridad» con Turquía en cuanto a que están dispuestos a no apoyar en ningún caso a organizaciones «terroristas», según declaraciones recogidas por los medios locales.

Sin embargo, los principales dirigentes turcos, incluido el presidente Recep Tayyip Erdogan, han dejado claro en los últimos dos meses que no hay nada definitivo. Turquía aún no ha ratificado el ingreso de Suecia y Finlandia a la OTAN, avalado ya por dos tercios de los Estados miembro.

El ministro de Relaciones Exteriores turco pidió hoy a Finlandia y Suecia tomar «medidas concretas» en relación con los compromisos que deben cumplir antes de su ingreso a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

«Aún no han cumplido los compromisos asumidos en los documentos (para ingresar a la OTAN)» , dijo el canciller Mevlut Cavusoglu en la conferencia anual de embajadores realizada en la capital, Ankara, para discutir la política exterior turca.

Recordemos que Finlandia y Suecia decidieron unirse a la OTAN después del comienzo del conflicto Rusia-Ucrania a fines de febrero.

Sin embargo, su intento de ingreso fue inicialmente bloqueado por Turquía, que acusó a los dos países de apoyar a organizaciones terroristas contrarias a Turquía, luego de que rechazaron las solicitudes de extradición presentadas por Ankara relacionadas con sospechosos afiliados al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y al movimiento de Gulen.

El 28 de junio, los tres países firmaron un memorándum de entendimiento que abordó las preocupaciones de Turquía durante la cumbre de la OTAN en Madrid, cuando Finlandia y Suecia prometieron apoyar el combate de Turquía al terrorismo y acordaron abordar «sin demora y a fondo sus solicitudes de deportación o extradición pendientes relacionadas con presuntos terroristas».

Los Estados miembros de la OTAN, incluyendo a Turquía, firmaron a inicios de julio los protocolos de ingreso de Suecia y Finlandia, lo que dio inicio al procedimiento para admitir a los dos países en la alianza militar.

El siguiente paso es que los Parlamentos de todos los miembros de la OTAN ratifiquen el ingreso de ambos a la alianza.

El mes pasado, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que Turquía suspendería el proceso de ingreso de Finlandia y Suecia a la OTAN si incumplían sus promesas de combate al terrorismo.

Y es que el PKK, clasificado como organización terrorista por Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea, se ha estado rebelando contra el gobierno turco durante más de tres décadas. El movimiento de Gulen recibe ese nombre por su líder, el clérigo musulmán Fethullah Gulen radicado en Estados Unidos, considerado por sus seguidores como un líder espiritual. El gobierno turco acusa al movimiento de orquestar el intento golpista de 2016 que dejó al menos 250 muertos.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ratificó este martes el apoyo de su país a la entrada de Finlandia y Suecia en la OTAN y aseguró que su homólogo ruso, Vladímir Putin, no ha logrado dividir la alianza, sino fortalecerla.

«Putin pensó que podría dividirnos, y en su lugar ha conseguido exactamente lo que no quería», dijo Biden en un acto celebrado en La Casa Blanca, donde firmó los documentos con el respaldo de Estados Unidos a la adhesión de Finlandia y Suecia, que el Senado estadounidense apoyó la semana pasada.

Biden ironizó sobre el hecho de que el presidente ruso «quisiera federalizar la OTAN, pero haya conseguido la ‘OTANización’ de Finlandia y Suecia».

El mandatario consideró que, con su entrada en la alianza, Finlandia y Suecia contraen un compromiso «sagrado» y la OTAN, a su vez, se compromete a defenderlos.

«Atacar a uno es atacar a todos como dice el artículo 5», dijo Biden, en alusión a la cláusula del tratado de la alianza sobre la defensa colectiva, y aseguró que en este momento dicho compromiso es «más fuerte que nunca».

Recordó que la única vez en la historia en que se invocó dicho artículo fue tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos, y recordó que entonces los aliados brindaron su apoyo, algo que este país «no olvidará nunca».

En el contexto actual de la guerra en Ucrania, recalcó el compromiso de reforzar el flanco este de la OTAN y fortalecer la defensa contra «cualquier amenaza de agresión» hacia los países miembros, añadió Biden.

Con la firma de Estados Unidos, el país se convierte en el vigésimo tercer país de la OTAN en ratificar la entrada de Finlandia y Suecia. Son 30 los miembros, y se convertirán en 32 con estos dos nuevos países.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó este lunes a Suecia de no cumplir sus promesas, por lo que ha advertido que Turquía podría vetar su ingreso y el de Finlandia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

«Vemos que Suecia en particular no está cumpliendo sus promesas», ha afirmado Erdogan este lunes en una rueda de prensa de la que reporta el diario ‘Daily Sabah’ en referencia al compromiso de los países nórdicos de perseguir a los miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) refugiados en sus territorios.

Erdogan ha asegurado además que Turquía ha planteado su postura reiteradamente respecto a esta cuestión «Nuestra posición como Turquía es clara. El resto depende de ellos», precisó.

En concreto, el mandatario turco ha asegurado que Suecia se había comprometido a deportar a Turquía a 70 «terroristas», extremo que no figura en el Memorándum de Entendimiento suscrito por Turquía, Suecia y Finlandia durante la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid a finales de junio.

´Pese a los señalamientos y consecuencias que podría desencadenarse, Suecia ha advertido que no deportará a ninguna persona con ciudadanía sueca a Turquía por considerar que no cuenta con un sistema jurídico asimilable en lo que respecta al respeto de los Derechos Humanos.

Sobre el PKK, el gobierno de Turquía anunció este lunes la «neutralización» de dos presuntos miembros del partido, incluido uno buscado por Interpol, en el marco de una operación llevada a cabo en la provincia de Diyarbakir.

El ministro del Interior turco, Suleyman Soylu, ha destacado en su cuenta de Twitter que uno de los fallecidos es Necati Utku Kiraz, alias ‘Azat Kendal’, quien estaba en la categoría naranja de los más buscados por Ankara.

«Le hemos estado buscando mucho tiempo. El último golpe de la Gendarmería ha sido una operación exitosa con los servicios de Inteligencia y la Policía de Diyarbakir», detalló.

El Ministerio del Interior turco ha vinculado a Kiraz con un atentado perpetrado en marzo de 2016 en una zona comercial de Ankara que se saldó con cerca de 40 muertos y 350 heridos, así como con un ataque en 2019 contra una base militar en Diyarbakir.

Por otra parte, las fuerzas de seguridad de Turquía «neutralizaron» el domingo a un supuesto alto cargo del ala militar del PKK, las Fuerzas de Defensa Popular (HPG). Fuentes de seguridad han señalado que este sospechoso, identificado como Izettin Inan, fue «neutralizado» en la región iraquí de Gara, antes de detallar que sustituyó en el puesto a Jalaf al Muhamad, alias ‘Sofi Nurettin’, tras su muerte en 2021.

Las autoridades de Turquía usan el término «neutralizado» para hacer referencia a que los sospechosos han muerto, han sido capturados o se han entregado a las autoridades.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan amenazó de nuevo con bloquear la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN, menos de 48 horas después del acuerdo entre los tres países.

Desde mediados de mayo, Ankara bloquea el proceso de ampliación a ambos países acusándolos de proteger a combatientes kurdos del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que clasifica entre los movimientos terroristas.

El martes por la noche, los gobiernos de Turquía, Suecia y Finlandia firmaron un memorando de entendimiento que abre el acceso de las dos naciones a la Alianza Atlántica.

Sin embargo este jueves, el presidente turco habló por primera vez desde la firma sorpresa, y estableció sus condiciones. «Si cumplen con su deber, presentaremos (el memorándum) al Parlamento» para su aprobación. «Si no lo hacen, es imposible para nosotros enviarlo al Parlamento», advirtió.

Erdogan se refirió a una «promesa hecha por Suecia» relativa a la extradición de «73 terroristas».

«Los devolverán, lo prometieron. Está en los documentos escritos. Cumplirán su promesa», añadió el líder turco sin más detalles.

También instó a Finlandia y Suecia a «completar sus leyes» sobre la presencia en su territorio de miembros del PKK y de los YPG, que operan en las fronteras de Turquía en el norte de Irak y Siria. «Lo importante es que se cumplan las promesas hechas a Turquía», insistió.

Yes que según el memorándum firmado el martes, Turquía levanta su veto a la adhesión de los dos países nórdicos a la OTAN a cambio de su cooperación contra los miembros de los movimientos kurdos afectados. Al día siguiente, Ankara exigió a Suecia y Finlandia la extradición de 33 «terroristas».

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) va a «invitar» a Suecia y Finlandia a sumarse a sus filas después de que Turquía levantara su oposición, anunció este martes en Madrid el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.

El anuncio de Stoltenberg llega luego de que Turquía acordara apoyar las candidaturas de Finlandia y Suecia para ingresar en la OTAN.

«Me complace anunciar que ahora tenemos una operación que allana el camino para que Finlandia y Suecia se unan a la OTAN», dijo el funcionario a periodistas al margen de una cumbre de la alianza en Madrid.

Añadió que Turquía, Finlandia y Suecia han firmado un memorando que aborda las preocupaciones de Turquía, incluso en torno a la exportación de armas y la lucha contra el terrorismo.

Recordemos que Turquía se oponía a la adhesión por la proximidad de ambos países a grupos independentistas kurdos.

En reacción al anuncio, la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, calificó de «bueno» el acuerdo alcanzado este martes entre su país, Turquía y Finlandia.

«Es difícil saber qué es lo que ha convencido a Turquía para aceptarlo, pero en conjunto es un buen acuerdo», dijo Andersson al término de la reunión en la que los ministros de Exteriores de los tres países firmaron un documento, cuyo contenido rehusó comentar la jefa de gobierno.

Andersson aseguró que había mantenido una «muy larga» reunión con los presidentes de Finlandia, Sauli Niinistö, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en la que los mandatarios nórdicos hablaron de las reformas de la legislación antiterrorista realizadas en los últimos años.

«Por supuesto también hemos hablado de lo que Suecia va a contribuir en la OTAN. Es también por eso que ha habido entusiasmo de los países de la Alianza hacia nuestro ingreso. Suecia y Finlandia van a contribuir a la seguridad de la OTAN», añadió.

Según declaró la ministra de Exteriores sueca, Ann Linde, la próxima semana se realizarán las negociaciones finales del proceso de ingreso en Bruselas.

Rusia cortará a partir de mañana el suministro de gas a Finlandia, debido a que este país se niega a pagar las entregas en rublos como lo solicitó el Kremlin, anunciaron este viernes el grupo energético estatal finlandés Gasum y el ruso Gazprom.

«Es muy lamentable que el suministro de gas natural bajo nuestro contrato de abastecimiento se interrumpa. De todos modos, nos hemos preparado cuidadosamente para esta situación y no habrá interrupciones en las redes de suministro de gas», afirmó el presidente de Gasum, Mika Wiljanen, en un comunicado.

El corte se producirá este sábado a partir de las 07:00 hora local, según detalló Gasum.

Gazprom confirmó horas después en Telegram que cesará las entregas de gas a Finlandia, por no haber recibido el pago de los envíos de abril.

Recordemos que Gazprom pidió en abril pasado que el gas que exporta a otros países sea pagado en rublos y no en dólares o euros, pero Gasum rechazó esa exigencia y el martes anunció que había solicitado un procedimiento de arbitraje.

El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, dijo este viernes que es «evidente que nadie entregará nada gratis».
Aunque el gas solo represente el 8% de la matriz energética de Finlandia, prácticamente todo el que se usa en el país nórdico procede de Rusia.

Finlandia anunció planes para sustituir el gas ruso el próximo invierno, como el de alquilar junto a Estonia una unidad flotante de regasificación de gas natural licuado (GNL) por diez años.

Gazprom ya cortó el suministro de gas a otros países, como Polonia y Bulgaria, que también se negaron a pagar las entregas en rublos para evitar apoyar la economía rusa durante la guerra en Ucrania.

Además, el corte del suministro se da luego de que se anunciara y formalizara la solicitud de Finlandia de integrarse a la OTAN, algo que Rusia ha rechazado, pues esto implicaría que su frontera, de cerca de 1,300 kilómetros, tenga jurisprudencia de la Alianza Atlántica en caso de concretarse.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respaldó este jueves las peticiones de entrada en la OTAN de Finlandia y Suecia, cuyos líderes visitaron La Casa Blanca.

Biden recibió a su homólogo finlandés, Sauli Niinistö, y a la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, para expresar el «apoyo completo, total e íntegro de Estados Unidos» a las solicitudes de esos países de integrarse en la OTAN, motivadas por la invasión rusa de Ucrania.

«(Finlandia y Suecia) cumplen todos los requisitos para entrar en la OTAN, con creces. Y tener a dos miembros de la OTAN en el norte reforzará la seguridad de nuestra alianza», dijo Biden en un discurso junto a Niinistö y Andersson.

La reunión tuvo lugar un día después de que Finlandia y Suecia presentaran sus peticiones de ingreso en la OTAN, y horas después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reiterara su oposición a esa posibilidad.

Cualquiera de los 30 Estados miembro de la OTAN tiene el poder de vetar una posible expansión de la Alianza, por lo que Turquía ha amenazado con hacerlo porque acusa a Finlandia y, sobre todo, a Suecia, de mantener una supuesta política de protección a militantes kurdos.

La Casa Blanca ha expresado su confianza en que el resto de los aliados conseguirán convencer a Turquía de permitir la adhesión de los países nórdicos a la Alianza, y tanto Niinistö como Andersson trataron de persuadir a Ankara en sus respectivos discursos junto a Biden.

«Estamos abiertos a abordar todas las preocupaciones que Turquía pueda tener respecto a nuestra membresía» en la OTAN, recalcó el presidente finlandés, que visitaba Washington por segunda vez desde que comenzó la guerra en Ucrania.

Niinistö subrayó su compromiso con «la seguridad de Turquía» y con el combate al terrorismo en todas sus formas.

Por su parte, Andersson afirmó que su gobierno está dialogando con Ankara «a distintos niveles, para resolver cualquier problema» que pueda obstaculizar el «rápido» ingreso de Suecia en la Alianza.

Erdogan acusa a Finlandia y Suecia de ser un santuario para miembros de la guerrilla Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), activa en Turquía y reconocida por EUA y la Unión Europea como terrorista, y de las milicias Unidades de Protección del Pueblo (YPG) de Siria, que no tienen esa consideración.

Biden envió este jueves al Congreso informes que respaldan las solicitudes de entrada de Finlandia y Suecia en la Alianza. Para expandir la OTAN, es necesario que el Senado estadounidense ratifique, con una mayoría de dos tercios, la enmienda al Tratado fundacional de la Alianza, que data de 1949, y los informes remitidos por Biden dieron inicio a ese proceso.

Durante su discurso en La Casa Blanca, la primera ministra sueca explicó que la invasión rusa de Ucrania marcó un «punto de inflexión» para su país después de 200 años de no alineación en el plano militar, una postura que compartía con Finlandia.

«Mi gobierno ha llegado a la conclusión de que la seguridad del pueblo sueco estará mejor protegida dentro de la alianza de la OTAN», remarcó Andersson.

Biden, por su parte, prometió a ambos líderes que permanecerá «vigilante» para disuadir y enfrentar cualquier tipo de agresión mientras Finlandia y Suecia se encuentran en el proceso de adhesión a la OTAN.

Tanto Helsinki como Estocolmo han descartado una amenaza militar directa en su contra de Rusia, aunque temen posibles ataques cibernéticos o híbridos, dado que Moscú ha advertido contra cualquier ampliación de la OTAN.

Finlandia y Suecia abandonaron décadas de no alineamiento militar al formalizar este miércoles sus pedidos de adhesión a la OTAN, una consecuencia directa de la invasión de Ucrania por Rusia que está reconfigurando el mapa de la seguridad en Europa.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo en Bruselas que la solicitud de adhesión de Finlandia y Suecia es un paso «histórico», aunque las candidaturas enfrentan la oposición de Turquía, un miembro clave de la Alianza Transatlántica.

Recordemos que la entrada de nuevos países a la OTAN requiere el voto unánime de los miembros de la alianza y Turquía se opone porque afirma que los dos candidatos protegen a presuntos extremistas kurdos.

Sin embargo, los otros miembros de la OTAN esperan revertir la postura turca. El secretario estadounidense de Estado, Antony Blinken, se reunirá este miércoles en Nueva York con su homólogo de Turquía, Mevlut Cavusoglu.

Miembro de la OTAN desde los primeros años de la organización (1952), Turquía puede entonces teóricamente bloquear la entrada de ambos países nórdicos.

Tras haber afirmado ayer que no «cederá», su presidente Recep Tayyip Erdogan pidió hoy a los miembros de la OTAN «escuchar» sus «preocupaciones».

Reunidos en Bruselas con motivo de la entrega oficial de las candidaturas sueca y finlandesa, los embajadores de los países de la alianza no lograron un acuerdo sobre el lanzamiento inmediato de las discusiones de adhesión, debido a la oposición turca.

Las cartas de solicitud de adhesión fueron presentadas por el Embajador de Finlandia ante la OTAN, Klaus Korhonen, y el Embajador de Suecia ante la OTAN, Axel Wernhoff.

Stoltenberg indicó que cada nación tiene derecho a elegir su propio camino, por lo que reconoció que tras haber hecho un minucioso procesos democrático, Suecia y Finlandia optaran por unirse a la Alianza.

«Doy una calurosa bienvenida a las solicitudes de Finlandia y Suecia para unirse a la OTAN. Ustedes son nuestros socios más cercanos. Y su pertenencia a la OTAN aumentaría nuestra seguridad compartida», añadió el líder europeo.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibirá en La Casa Blanca el próximo jueves a los gobernantes de Suecia y Finlandia, tras la solicitud de estos países para ingresar a la OTAN ante la invasión rusa de Ucrania.

El presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, y la primera ministra de Suecia, Magdalena Andersson, se reunirán con Biden para discutir sus «pedidos de ingreso a la OTAN y la seguridad europea», dijo la secretaria de prensa de La Casa Blanca, Karine Jean-Pierre.

También abordarán «el fortalecimiento de nuestras estrechas asociaciones en una variedad de temas globales y el apoyo a Ucrania», agregó.

El anuncio se da mientras el Parlamento finlandés aprobó por mayoría la solicitud del gobierno de ingresar a la OTAN.
Los legisladores de la Eduskunta, de 200 asientos, aprobaron este martes el pedido de ingreso a la Alianza por 188 votos contra 8.

Se consideraba que el voto era una formalidad, ya que el presidente Sauli Niinisto y la primera ministra Sanna Marin anunciaron el domingo la intención de ingreso, por lo que la aprobación parlamentaria no era requerida. Sin embargo, Niinisto y Marin dijeron que era importante tener el apoyo del Parlamento para una decisión que el jefe del Estado calificó de «histórica».

El próximo paso es que Finlandia envíe una solicitud formal a la sede de la OTAN junto a su vecino nórdico Suecia, donde el gobierno anunció una decisión similar ayer lunes.

El ingreso a la OTAN sería el mayor cambio en materia de defensa y seguridad de la nación de 5.5 millones de habitantes desde la Segunda Guerra Mundial, cuando adoptó su actual política de neutralidad y no alineación.

Suecia por su parte firmó este martes una petición formal para unirse a la OTAN, un día después de anunciar que solicitaría su ingreso en la alianza militar que integran 30 naciones.

La decisión sueca también pone fin a su larga neutralidad militar, vigente desde hace más de 200 años, por lo que junto a la petición de Finlandia, han provocado la ira del Kremlin.

Rusia anunció este martes la expulsión de dos diplomáticos finlandeses en represalia por una medida similar tomada por el gobierno de Helsinki e informó que saldrá del Consejo de Estados del Mar Báltico (CBSS), un foro que agrupa a los países del mar Báltico.

El embajador finlandés fue convocado al ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú, según un comunicado de la diplomacia rusa. En la reunión la cancillería protestó «enérgicamente» contra la expulsión de dos miembros de su delegación en Finlandia.

Y es que la ofensiva rusa en Ucrania, que comenzó el 24 de febrero, ha provocado una ola de condenas internacionales y un aluvión de sanciones, acompañadas de la expulsión de cientos de diplomáticos rusos por parte de los países occidentales.

El ministerio de Relaciones Exteriores detalló que la salida del CBSS es por considerar que los países occidentales «han monopolizado» dicha instancia para sus objetivos coyunturales, «en perjuicio de Rusia».

El Consejo de Báltico, que tiene su sede en Estocolmo, fue creado por iniciativa de Dinamarca y de Alemania al final de la Guerra Fría para promover la estabilidad y la seguridad, además de la cooperación económica.

El presidente ruso, Vladímir Putin, informó hoy de «determinados cambios positivos» en el curso de las negociaciones con Ucrania para detener la guerra, al recibir en el Kremlin a su colega y aliado bielorruso, Alexandr Lukashenko.

«Le informaré sin falta de la situación en torno al tema ucraniano, ante todo sobre cómo se desarrollan las negociaciones, que actualmente se celebran prácticamente a diario. En ellas hay determinados avances positivos, según me han informado nuestros negociadores. Se lo contaré con más detalles», dijo Putin, según un comunicado oficial difundido por el Kremlin.

Ambos mandatarios se felicitaron por el buen desarrollo de los vínculos políticos y comerciales entre sus países, no obstante las sanciones económicas impuestas por Occidente a ambos países por la ofensiva rusa contra Ucrania desde el pasado 24 de febrero y la supuesta implicación de Bielorrusia en esta operación.

Lukashenko, por su parte, defendió la intervención rusa porque, dijo, las tropas ucranianas se estaban preparando para atacar «no solo el Donbás sino también a Bielorrusia».

«Ahora le mostraré desde dónde preparaban el ataque a Bielorrusia. Si seis horas antes de esa operación (ucraniana) no se hubiera dado el golpe preventivo (ruso) contra sus posiciones (…) ellos habrían atacado a nuestras tropas, las bielorrusas y rusas, que estaban de maniobras», afirmó.

Además, criticó a los ciudadanos que en ambos países se oponen a la guerra de Ucrania, al comentar que bajo una invasión ucraniana lo pasarían «peor que a mediados del siglo pasado cuando nos atacaban los fascistas» germanos.

Por su parte el presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, mantuvo este viernes una conversación telefónica con Putin, en la que pidió que se declare un alto el fuego inmediato en Ucrania que permita garantizar la evacuación segura de los civiles.

Según un breve comunicado de la Presidencia de la República, Niinistö hizo hincapié también en la necesidad de garantizar la seguridad de las centrales nucleares en Ucrania, algunas de ellas en poder de las tropas rusas.

«En una conversación centrada exclusivamente en la guerra en Ucrania, el presidente Niinistö enfatizó el empeoramiento de la catástrofe en Ucrania y el profundo sufrimiento humano, que está teniendo un profundo efecto en la opinión occidental», afirma el comunicado.

Pocas horas antes, Niinistö habló por teléfono también con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y le reiteró el apoyo y la solidaridad del pueblo finlandés con Ucrania, según otro comunicado de la Presidencia finlandesa.

Ambos mandatarios conversaron sobre la situación de la guerra en Ucrania en estos momentos y coincidieron en la necesidad de garantizar tanto la evacuación segura de civiles a través de los corredores humanitarios como la seguridad de las instalaciones nucleares.

Finlandia fue elegido este viernes por cuarto año consecutivo como el «país más feliz del mundo», por delante de Dinamarca, Suiza e Islandia, en una clasificación mundial del bienestar que se realiza año con año, y que en esta ocasión se ha visto macada por la pandemia.

Países europeos se posicionan en nueve de los diez primeros puestos, entre los que destacan: Holanda, Suecia, Alemania, Noruega, Nueva Zelanda y Austria.

Uruguay es el primer país latinoamericano en esta lista, en el puesto 30, seguido de Chile en el lugar 38, Brasil 41, México 46, y Argentina 47, en una lista de 149 naciones que tiene en cuenta datos de los últimos tres años.

El país 149, es decir, el más infeliz según esta lista, es Afganistán, una nación sometida a décadas de guerras y conflictos, acompañado en los últimos puestos por varios países africanos.

Los autores del estudio, patrocinado por Naciones Unidas y que se publica desde 2012, usan sondeos de la empresa Gallup que interrogan a los entrevistados sobre su percepción de la felicidad y cruzan estos datos con cifras del PIB, datos sobre libertad individual, corrupción, entre otros.

Comparando esta lista con otras anteriores a la pandemia, los autores del estudio comprueban que ha habido «una frecuencia de emociones negativas significativamente superior» en un tercio de países. Sin embargo, en 22 países no se percibe un declive del bienestar ni tampoco de la percepción que la gente tiene de su propia vida, resume, sorprendido, John Helliwell, uno de los autores del estudio.

«Una explicación posible es que la gente ve el covid-19 como una amenaza común y exterior que hace daño a todo el mundo y que ha generado un mayor sentimiento de solidaridad y empatía», dijo el experto.

Pese a los inviernos largos y a que sus habitantes tienen reputación de poco expresivos y muy solitarios, Finlandia tiene un nivel de vida alto, servicios públicos que funcionan muy bien, muchos bosques y lagos y registra índices muy positivos en materia de solidaridad y lucha contra la pobreza y desigualdad.

Finlandia logra una nota de 7.842 sobre 10, y por primera vez Holanda entra en el «top 5» al ocupar la quinta plaza de la última edición de este «World Happiness Report»

Desde hace una década, los países nórdicos europeos ocupan de manera ininterrumpida los primeros lugares en esta clasificación: antes de Finlandia, Noruega fue líder de felicidad en 2017 y Dinamarca ocupó durante tiempo ese primer lugar.

En plena crisis sanitaria mundial por el nuevo coronavirus, Covid-19, Finlandia fue nombrado el país más feliz del mundo, por tercer año consecutivo, según un informe de la ONU publicado este viernes.

El país nórdico se sitúa por delante de Dinamarca, segundo, y Suiza, tercero, según la clasificación 2020 del «World Happiness Report», cuya publicación coincide con el Día Internacional de la Felicidad, establecido por la ONU y celebrado cada 20 de marzo.

Sudán del Sur y Afganistán, ambos países en guerra, cierran la lista.

La metodología utilizada consiste en preguntar a una muestra de personas de 156 países diferentes una serie de cuestiones sobre la percepción de su calidad de vida, en una escala de 0 a 10. Se tienen en cuenta criterios como el PIB, las ayudas sociales, la libertad individual o el nivel de corrupción.

Como en los siete informes anteriores, los países nórdicos dominan la clasificación. En los 10 primeros puestos, también figuran Nueva Zelanda, en el octavo, y Austria, en el noveno.

El primer país iberoamericano en aparecer en la lista es Costa Rica, en el puesto 15. Y luego México, en el puesto 24, y Uruguay (26). España está en el 28, justo por delante de Guatemala. Brasil ocupa el puesto 32, y Chile, el 39.

Los países más felices son aquellos en los que «las personas tienen un sentimiento de arraigo, donde tienen confianza y se aprecian los unos a los otros», explica John Helliwell, coautor del informe.

El primer puesto de Finlandia puede sin embargo sorprender. El país de 5.5 millones de personas es conocido por sus inviernos rigurosos y oscuros, con unos habitantes taciturnos y con tendencias suicidas.

El informe 2020 se basa en datos de 2018 y 2019, y no tiene en cuenta las medidas excepcionales impuestas por varios países para frenar la pandemia del nuevo coronavirus.

Los autores del informe explican, no obstante, que las condiciones de confinamiento en las que se encuentran millones de personas podrían, paradójicamente, favorecer en un futuro la felicidad.

En relación al Día Internacional de la Felicidad, la casa encuestadora De las Heras Demotecnia realizó un ejercicio, para conocer qué tan felices están los mexicanos en la actualidad, y qué aspectos los hacen sentir más plenos.

Según la encuesta, siete de cada diez mexicanos reconocen sentirse más felices comparado con otros momentos de su vida, mientras que 17% aceptaron estar menos felices en la actualidad. Por su parte, 11% se siente igual de feliz.

La felicidad depende de muchos aspectos de la vida como las relaciones familiares y afectivas, un trabajo estable, la salud o una situación financiera estable. En estos momentos, 67% de los mexicanos se sienten felices con su ocupación o profesión, 66% se siente muy feliz con su apariencia física y por último, según la encuesta, 27% de los entrevistados se sienten felices con sus ingresos actuales.

Se preguntó a los mexicanos sobre dos situaciones específicas, cuál les provocaba mayor felicidad: tener mucho tiempo libre, aunque implique tener poco dinero (67%) o tener mucho dinero, pero poco tiempo libre (33%).

Por su parte, a 51% les es más satisfactorio comprar una casa nueva que viajar por todo el mundo (49%); mientras que para 58% es más placentero ir al cine que ver Netflix (42%). Entre el dinero y el amor, 58% prefieren ganarse la lotería a encontrar el amor de su vida (42%); o bien, 59% preferiría viajar al futuro que visitar al pasado (41%).

Siguiendo con la encuesta, ocho de cada diez mexicanos reconocieron enojarse entre cero y cinco veces al día, mientras que 6% de los encuestados mencionaron que se enojan entre seis a diez veces al día.

Haciendo un balance general de su vida, 90% de los mexicanos afirman que han vivido más momentos felices, que momentos tristes.

¿Qué tan felices están los mexicanos con el actual gobierno? Hace unos meses el presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó en una conferencia que: “el pueblo de México está feliz, feliz, feliz”, a lo que 67% de los mexicanos dijo no estar de acuerdo, por otro lado, hay un 24% que concuerdan con lo dicho por el mandatario.

En lo personal, 33% de los encuestados afirman que son más felices desde que AMLO llegó al poder, mientras que 20% se sienten igual de felices que antes, y de plano 33% de los mexicanos sienten menos felicidad desde que llegó el nuevo gobierno.

Este jueves, Estados Unidos anunció nuevas sanciones económicas contra Rusia, mismas que entrarán en vigor en noventa días, lo que provocó que el rublo cayera a mínimos de dos años y se registraran amplias ventas de activos por temor de los inversionistas.

Rusia calificó como “draconiana” la nueva ronda de sanciones estadounidenses, impuestas después de que el Departamento de Estado norteamericano determinara que Moscú utilizó un arma química contra un exespía ruso y su hija en Reino Unido.

Las nuevas sanciones se implementarán en dos tramos. El primero apunta a las exportaciones estadounidenses de productos sensibles relacionados con la seguridad nacional, y tiene grandes excepciones de artículos que ya han sido restringidos previamente.

El segundo tramo de sanciones, sin embargo, podría suponer la suspensión de las actividades de aerolíneas rusas en Estados Unidos y una reducción de casi todas las exportaciones e importaciones. Se prevé que este bloque de gravámenes entre en vigor dentro de 90 días si Moscú no entrega “garantías confiables” de que ya no usará armas químicas y permitirá inspecciones in situ por parte de Naciones Unidas y otros grupos internacionales.

Moscú ha estado intentando mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia desde que Donald Trump asumió la presidencia en 2016, y la élite política rusa calificó como victoria la cumbre del mes pasado entre los principales mandatarios de las naciones en Helsinki, Finlandia.

Rusia reaccionó rápidamente al comunicado estadounidense, argumentando que las sanciones eran ilegales y hostiles. También hizo hincapié en que la decisión va en detrimento de la atmósfera “constructiva” del encuentro de Trump y Putin en Finlandia.

Este lunes, el presidente de Ruisa, Vladimir Putin, afirmó en Helsinki tras la reunión que sostuvo a puerta cerrada con su homólogo estadounidense, Donald Trump, que la “Guerra Fría ha terminado” para dejar claro que no hay motivos para mantener la tensión que ha marcado la relación entre las dos naciones en los últimos tiempos.

“Es obvio para todos que las relaciones internacionales atraviesan un período difícil. La Guerra Fría terminó hace mucho tiempo, la situación en el mundo ha cambiado drásticamente. Rusia y Estados Unidos enfrentan ahora desafíos totalmente diferentes”, afirmó el mandatario ruso en conferencia de prensa junto al presidente estadounidense.

Putin dijo que esta reunión marcó los primeros pasos para restaurar “un nivel aceptable de confianza y volver al nivel anterior de interacción en todos los asuntos de interés mutuo”.

Por su parte, Trump señaló: “Nuestra relación nunca ha estado peor que ahora, pero eso ha cambiado en las últimas cuatro horas, realmente lo creo”.

Entre los temas abordados por los mandatarios durante esta cumbre están: las guerras en Ucrania y Siria, la presunta injerencia de Moscú en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, el programa nuclear iraní, la cooperación económica y las frías relaciones bilaterales.