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La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), aseguró que el Paquete contra la Inflación y la Carestía (PACIC), que se presentó hace cerca de dos meses, está dando buenos resultados.

En redes sociales la dependencia señaló que en la primera quincena de junio se registró una inflación anual de 10.14%, inferior al 12.47% correspondiente a la misma quincena de 2021.

Este dato corresponde a los 24 genéricos que corresponden a la canasta básica que Profeco estableció, y que forman parte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), así como con los energéticos: electricidad, gas, gasolina, y las cuotas de autopista.

Dentro de los genéricos incluidos en el PACIC, destacó Hacienda, por su deflación respecto a la quincena anterior, resaltan el  limón, azúcar, cebolla, huevo, jitomate y papel higiénico.

Añadió que otros productos del PACIC que sobresalen por su incidencia de cero en la inflación quincenal son el arroz en grano, atún en lata, bistec de res, frijol, manzana, pasta para sopa, sardina en lata, y zanahoria.

Recordemos que fue el 4 de mayo cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) encabezó la presentación del Paquete contra la Inflación, con el que dijo, se busca hacer frente a la elevada inflación, y el cual fue pactado con la Iniciativa Privada (IP).

El PACIC incluía un aumento en la producción de granos como maíz, frijol y arroz, y descartaba la aplicación de controles de precios, según indicó el secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O.

El funcionario detalló que las medidas tendrían una duración inicial de seis meses, que pueden ser prorrogable, y tiene cuatro ejes: producción, distribución de los alimentos, comercio exterior y otras medidas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) cuestionó esta mañana viernes la «táctica» de los bancos centrales de subir las tasas de interés para contener la inflación y anunció que próximamente expondrá a su homólogo de Estados Unidos, Joe Biden, un plan antiinflacionario sobre el que no dio mayores detalles.

«Yo respeto la autonomía del Banco de México pero como que ya deberían pensar los técnicos en otra fórmula, porque no sólo son los técnicos del Banco de México, son los del Tesoro (Estados Unidos), de todos los bancos centrales del mundo», afirmó el mandatario.

Los comentarios de López Obrador llegan luego de que ayer Banxico elevara su tasa de interés referencial a 7.75%, al anunciar un aumento de 75 puntos base en la tasa, la mayor alza desde 2008.

El incremento fue igual al anunciado una semana antes por la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos, el mayor desde 1994 en ese país.

«Es como cuando se tiene un carro que se calienta, camina pero se calienta (…) Para que el carro no se caliente se apaga y ya no camina, ya no hay crecimiento», explicó AMLO como analogía, y opinó que los miembros de los bancos centrales «son técnicos que se creen científicos».

López Obrador dijo abogar por impulsar la producción y no apostar todo al mundo financiero y a la especulación, y aprovechó para revelar que pretende exponer un plan contra la inflación a Biden en la visita que realizará a Washington el próximo mes.

Aunque no dio detalles de su propuesta, señaló que un subsidio a la gasolina que su administración está aplicando en la frontera norte del país está beneficiando a estadounidenses que cruzan para llenar el tanque de sus vehículos. Ante esta situación, AMLO pidió reciprocidad al país vecino.

«También de parte de Estados Unidos queremos que haya una contribución a la economía de nuestro país, ese es el plan antiinflacionario conjunto que voy a proponerle al presidente Biden», apuntó.

Aunque dijo tener el documento que le entregará, explicó que prefiere no adelantar su contenido. Sin embargo, mencionó que en el terreno alimenticio, México es autosuficiente en maíz blanco, para consumo humano, pero tiene que importar de Estados Unidos alrededor de 16 millones de toneladas de maíz amarillo para forraje.

Banco de México (Banxico) elevó este jueves por novena ocasión consecutiva su tasa de interés referencial para llevarla a un 7.75%.

La Junta de Gobierno el Banxico advirtió que tiene la intención de seguir subiéndola y, que de ser necesario, lo haría con «misma contundencia», en medio de un empeoramiento de las expectativas de inflación.

«En las siguientes decisiones, la Junta de Gobierno tiene la intención de seguir aumentando la tasa de referencia y valorará actuar con la misma contundencia en caso de que se requiera», dijo la entidad en un comunicado.

La decisión, tomada de forma unánime por la Junta de Gobierno de la entidad, estuvo en línea con el mercado que esperaba un inédito aumento de 75 puntos base.

Semanas atrás, varios miembros de la Junta habían advertido que el incremento de 75 pb estaba sobre la mesa para la decisión de este jueves, sobre todo luego de conocerse la ruta de la Fed en Estados Unidos.

Se trata de la mayor alza por parte del Banco de México desde 2008, cuando comenzó a instrumentar su política monetaria a través de la tasa de interés objetivo. Sus últimos cuatro aumentos previos habían sido de 50 puntos cada uno.

Banxico indicó que el balance de riesgos para la inflación tiene un «considerable» sesgo al alza, por lo que elevó sus pronósticos para la inflación general en el cuarto trimestre de 2022 a un 7.5% y la subyacente, a un 6.8%.

El anuncio del Banco central llegó luego de que esta mañana el INEGI informara que la inflación se aceleró más de lo previsto en la primera quincena de junio, quedando en un nivel de 7.88%.

Banxico señaló que se evaluó la magnitud y diversidad de los choques que han afectado a la inflación y sus determinantes, así como el riesgo de que se contaminen las expectativas de mediano y largo plazos y la formación de precios. Adelantó que se sigue previendo que la convergencia a la meta del 3% se alcance en el primer trimestre de 2024.

Entre los riesgo al alza para la inflación general, el banco citó la persistencia de la inflación subyacente en niveles elevados; las presiones inflacionarias externas derivadas de la pandemia del coronavirus y mayores presiones en los precios agropecuarios y energéticos por la guerra entre Rusia y Ucrania.

La inflación en el país se aceleró más de lo previsto en la primera mitad de junio, y es que de acuerdo con datos del INEGI, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció un 0.49% respecto a la quincena anterior, con lo que la inflación anual se situó en 7.88%.

El dato se conoce en medio de las expectativas que hay en torno al anuncio que el Banco de México (Banxico) hará este medio día sobre la política monetaria, en la que se espera que el banco central vuelva a subir su tasa de interés pero en esta ocasión de forma más contundente.

La cifra de inflación en la primera quincena de junio estuvo por encima de lo esperado por el mercado  y analistas, que de acuerdo con un sondeo de la agencia Reuters anticipaban una tasa de 7.70%, ligeramente por debajo del 7.72% de la segunda mitad de mayo.

La tasa anual que se registra en la primera quincena del sexto mes es la más elevada desde la primera quincena de enero de enero de 2001, por lo que inflación alcanzó su nivel más alto en poco más de 21 años.

Recordemos que Banco de México, que tiene un objetivo permanente de inflación de un 3% +/- un punto porcentual, ha incrementado la tasa referencial en 300 puntos base en sus últimas ocho reuniones de política monetaria hasta su nivel actual de un 7%. Los últimos cuatro ajustes a la política monetaria han sido de 50 puntos base.

Sobre la inflación que INEGI presentó este jueves, la tasa quincenal de inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, incrementó 0.5% y la anual un 7.47%.

Al interior del índice subyacente a tasa quincenal, los precios de las mercancías aumentaron un 0.64% y los servicios un 0.33%, mientras que en el no subyacente, también a tasa quincenal, los productos agropecuarios crecieron un 0.85% y los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno un 0.19%.

El presidente Joe Biden pidió este miércoles al Congreso de Estados Unidos suspender por tres meses un impuesto federal sobre los precios de la gasolina, que se han disparado y están afectado a los estadounidenses, a pocos meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato.

«Podemos bajar el precio de la gasolina y dar a las familias un poco de alivio», dijo Biden en un discurso en la Casa Blanca.

La Casa Blanca quiere eliminar hasta septiembre un impuesto federal de 18 centavos por galón y pedir a los estados, que también gravan la gasolina en el surtidor, hacer lo mismo con el fin de «aliviar directamente a los consumidores estadounidenses que sufren el alza de los precios de (Vladimir) Putin», indicaron altos funcionarios de la administración Biden.

El precio promedio del galón de gasolina alcanzó el nivel récord de 5 dólares, frente a unos 3 dólares hace un año.

El repunte está repercutiendo en la economía nacional, arrastrando el índice de aprobación del presidente estadounidense, que se ubica por debajo del 40%.

«El presidente es consciente del importante reto que suponen los altos precios de la gasolina para las familias trabajadoras», pues los costos de la gasolina «escalaron dramáticamente en todo el mundo, en casi 2 dólares el galón desde que Putin concentró sus tropas en las fronteras de Ucrania», afirmaron los funcionarios.

También señalaron que el presidente Biden entiende que la suspensión del impuesto sobre la gasolina no va a compensar por sí sola el aumento de los costos que se viven, «pero cree que en este momento único en el que la guerra en Ucrania impone los costos a las familias estadounidenses, el Congreso debe hacer lo que pueda para aliviar a esas familias», añadieron.

La suspensión de este impuesto federal de 18 centavos, junto con el impuesto sobre el diésel de 24 centavos por galón durante la temporada de viajes de verano, costaría unos 10,000 millones de dólares al fondo de infraestructuras de carreteras, normalmente financiado por estos gravámenes.

Y mientras en Estados Unidos se discute esta posibilidad, en México el gobierno sigue subsidiando las gasolinas, con el fin de frenar la inflación. Sin embargo, ¿a quién le subsidian las gasolinas? En Broojula te presentamos el mejor análisis junto a Sofía Ramírez, directora de México, ¿cómo vamos?

La mayoría de los líderes empresariales de todo el mundo esperan una recesión para fines del próximo año, si no antes, ya que el aumento de los precios de la energía y la guerra en Ucrania incrementan la incertidumbre, según una encuesta publicada este viernes.

La encuesta mostró que «más del 60% de los CEO’s de todo el mundo dicen esperar una recesión en su principal región de operaciones en los próximos 12 a 18 meses», reveló la asociación empresarial estadounidense The Conference Board.

Además el 15% de los 750 ejecutivos, incluidos casi 450 directores generales, de Asia, Europa y Norteamérica, «dicen que su región ya está en recesión».

La preocupación por una recesión, que suele definirse como dos trimestres de contracción económica, aumentó desde que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos anunció el miércoles la mayor alza de los tipos de interés en casi 30 años para frenar la inflación.

Otros bancos centrales tomaron el mismo rumbo, incluido el Banco de Inglaterra, mientras los gobiernos luchan por contener una inflación al rojo vivo.

En el caso de México, se espera que Banxico pueda seguir los mismos pasos que la Fed en su decisión de política monetaria que se dará a conocer la próxima semana.

La invasión rusa de Ucrania «está demostrando ser el último ‘cisne gris'», un hecho considerado altamente improbable, que está «creando una extraordinaria volatilidad e incertidumbre con ramificaciones globales para las economías nacionales», según la encuesta realizada el mes pasado.

«Los precios históricamente elevados de la energía, las nuevas interrupciones de la cadena de suministro, el aumento de los riesgos geopolíticos y la erosión de la confianza de los consumidores ejercen una presión a la baja sobre el crecimiento mundial», afirmó Dana Peterson, economista jefe de The Conference Board.

Aun así, la entidad sigue esperando un sólido crecimiento mundial del 2.9% en 2022 y del 2.3% en 2023, pero reconoció que un acontecimiento extremo, o incluso una combinación de varios acontecimientos desfavorables de menor envergadura podría generar una caída.

Y una prolongada «estanflación», que implica escaso crecimiento y elevada inflación, «podría derivar en una recesión más profunda»

En Broojula, hablamos con el economista y analista, Jorge Suárez-Vélez, quien nos ayuda a entender este maremagnum en los mercados.

El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró esta mañana que pese a los efectos de la inflación que afecta a nivel global, incluido México, el precio de las gasolinas y del diésel se mantendrá sin aumentos, cumpliendo con el compromiso que hizo cuando asumió.

Así, el mandatario afirmó que está garantizada la continuidad del subsidio en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los combustibles, pese a que haya voces que señalan lo contrario.

“Todo el año lo tenemos garantizado. No tenemos problema porque en el balance nos alcanza para mantener la gasolina sin aumento, el diésel sin aumento. (…) Yo le digo al pueblo de México que no van a aumentar estos precios ni de la luz”, subrayó.

López Obrador explicó que, con los excedentes por la venta de petróleo crudo, el gobierno asume el IEPS, y de esa manera, las gasolinas cuestan menos que en otros países del mundo pese a los problemas de inflación.

“Ahora estamos produciendo petróleo; está alto el precio y esto influye en el aumento de los precios de las gasolinas, pero nosotros en el balance podemos ayudar a los consumidores con un subsidio y, al mismo tiempo, que no impacte en la inflación”, añadió.

Contrario a lo que sucede en otros países, AMLO dijo consideró que si bien es necesario buscar la cooperación con otros países, la clave está “en producir lo que consumimos”, la llamada autosuficiencia que tanto ha venido defendiendo.

En ese sentido, el mandatario aseguró que la crisis económica global impacta más en países como Estados Unidos y naciones europeas, porque no producen lo que consumen y puso como ejemplo el tema de los energéticos.

Así fue que habló sobre las acciones de fomento a la autosuficiencia energética, como la rehabilitación de seis refinerías, con una inversión de 36 mil millones de pesos; la planta de Deer Park en Texas, que ha generado desde enero de este año utilidades hasta por 450 millones de dólares.

Recordó que la refinería Olmeca en Paraíso, Tabasco, se sumará a la producción nacional, además de que también se destinan recursos públicos en plantas coquizadoras que abonarán al aprovechamiento de la materia prima y el cuidado del ambiente.

La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) aumentó sus tasas de interés de referencia en tres cuartos de punto este miércoles, el mayor incremento desde 1994, según un comunicado oficial.

Se trata de la tercera alza consecutiva y la mayor en más de 27 años, y lleva las tasas de referencia a un rango de 1.5% y 1.75%. Analistas señalan que esta decisión va encaminada a llevar la inflación a su objetivo de 2% anual.

La Fed precisó en su comunicado que anticipa otras alzas de sus tipos de interés de referencia. La mayor parte de los integrantes del comité de política monetaria (FOMC) prevén que, de aquí a fin de año, el rango suba a 3.25%-3.50%.

De hecho, el presidente del organismo, Jerome Powell, estimó que un nuevo incremento de hasta 0.75 puntos porcentuales es «muy probable» en la reunión de julio próximo.

«Evidentemente, el aumento de 75 puntos de base de hoy» miércoles «es poco frecuente e importante (…). En esta perspectiva, un incremento de 50 puntos de base o de 75 puntos de base parece muy probable en nuestra próxima reunión», dijo Powell durante la conferencia de prensa posterior al encuentro de dos días del FOMC.

La Fed también aumentó su pronóstico de inflación para 2022 a 5.2% y recortó su previsión de crecimiento a 1.7%.

La inflación sigue «alta y refleja los desequilibrios entre oferta y demanda vinculados a la pandemia, los precios de la energía más altos y, más ampliamente, las presiones sobre los precios», indicó el banco central estadounidense.

La Fed señaló que la invasión de Ucrania y las sanciones posteriores a Rusia crearon «presiones adicionales al alza sobre la inflación y pesan sobre la actividad económica mundial». Además, los confinamientos en China aumentan los problemas en las cadenas de suministro, y todo esto frena la expansión económica estadounidense.

Para la Fed, la tasa de desempleo se ubicará en 3.7% a fines de 2022 en Estados Unidos, contra 3.5% que esperaba en su reunión anterior y era el nivel de febrero de 2020, el más bajo de la historia del país, antes de que estallara la pandemia de coronavirus.

Durante la presentación del Reporte de Estabilidad Financiera, la gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez Ceja, indicó que se tomará en cuenta el alza de 75 puntos base que anunció esta tarde la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, para la decisión de política monetaria que se espera en México la próxima semana, aunque precisó que no será el único aspecto a considerar.

“El anuncio acaba de salir, tendremos que incorporarlo al análisis que está realizando toda la junta de gobierno en estos días sobre la decisión que tomaremos la próxima semana», señaló.

La agencia calificadora Fitch Ratings revisó a la baja su perspectiva de crecimiento de México para este 2022, advirtiendo las presiones inflacionarias.

En el Global Economic Outlook de junio, la expectativa de crecimiento pasó de de 2.0% a 1.8% para este año, mientras que para 2023 y 2024 espera un crecimiento de 1.9%.

«El PIB no alcanzará sus niveles prepandemia sino hasta el 2023, con lo que México estará rezagado en comparación con sus países pares de la región. El limitado estímulo fiscal que se otorgó en la pandemia, así como la reversión de la política monetaria ha restringido la recuperación económica a la vez de que las autoridades priorizan la estabilidad macroeconómica”, señaló la agencia calificadora.

Para la calificadora, hay riesgos en el país que limitan el crecimiento, tales como la falta de inversión, situación que señaló está relacionada con el «ruido político y la incertidumbre regulatoria». Recordemos que Fitch se refirió en su momento que el intento e reforma eléctrica afectó la confianza de la inversión en el país.

Además, señaló la coyuntura global actual, donde además de efectos de la pandemia, está en marcha la invasión de Rusia a Ucrania, lo cual ha desencadenado una inflación alta, incluso alcanzando niveles no vistos en décadas en Europa y otros países, entre ellos México.

“La inflación se ha acelerado a niveles no vistos desde 2001 debido al aumento de los precios de las materias primas, la interrupción de la cadena de suministro y los cambios en la demanda relacionados con la pandemia. La inflación general no solo es más alta, sino que se está ampliando, ya que la inflación subyacente también ha aumentado constantemente, incluidos los bienes y servicios no relacionados con alimentos”, añadió la firma.

En este sentido, Fitch Ratings también elevó su estimado de inflación para el cierre del año de 3.7% a 5.3%.

Aún así, reconoció que los precios estables de la gasolina en el país han impedido que la inflación alcance niveles aún más altos, y señaló que se espera un «éxito limitado» de otros programas que el gobierno ha implementado para hacer frente a la situación.

Fitch también anticipó que el Banco de México (Banxico) continuará con su política de «endurecimiento dada la persistencia de la alta inflación y para evitar contaminar aún más las expectativas de inflación».

La inflación en Estados Unidos volvió a ganar fuerza en mayo según el Índice de Precios al Consumo (CPI), que se situó en 8.6% interanual, máximo desde diciembre de 1981, según datos del Departamento de Trabajo divulgados este viernes.

En la comparación mes a mes, el incremento de precios fue de 1.0%, mientras que entre marzo y abril el alza fue de 0.3%. La cifra es superior a lo esperado por los analistas.

Expertos consultados por la agencia Bloomberg anticipaban una inflación anualizada estable con relación al registro de abril. En el mes esperaban un incremento de 0.7%.

La gasolina tuvo un incremento de 4.1% en mayo, mientras la vivienda, pasajes de avión y vehículos también subieron de precio. Rubros como cuidados médicos, muebles, ocio y vestimenta también tuvieron aumentos.

Los precios de la energía aumentaron 34.6%, su mayor incremento desde setiembre de 2005. Los precios de los alimentos tuvieron su mayor incremento desde marzo de 1981, con una variación al alza de 10.1% en los últimos 12 meses.

Si se excluyen los precios más volátiles de inflación y energía, que subieron especialmente con la guerra en Ucrania, la inflación subyacente fue similar a la de abril en la comparación mes sobre mes (0.6%). En tanto, en la medición anualizada, la inflación subyacente es algo menor a la registrada a un año el mes anterior, colocándose en 6%.

Sobre la publicación del dato, el presidente Joe Biden dijo que Estados Unidos debe «hacer más, y rápidamente» para controlar las subidas de precios.

Definió a la inflación como su «principal prioridad» de política interior, esto mientras se acercan las elecciones de medio término que renovarán parte del Legislativo en noviembre próximo.

La Reserva Federal (Fed) se reunirá próximo martes y miércoles para evaluar el nivel de las tasas de interés, uno de los instrumentos para moderar la inflación.

El organismo busca contener la demanda de los consumidores y las empresas encareciendo el crédito. Lleva dos alzas consecutivas de tipos de interés de referencia en sus últimas reuniones, de un cuarto de punto porcentual y de medio punto respectivamente, para colocarlas en un rango de 0.75 a 1.00%.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer este jueves el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), el cual subió un 0.18% en mayo respecto a abril.

Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 7.65%. En el mismo mes de 2021, la inflación mensual fue de 0.20 % y la anual de 5.89%.

Así, la inflación general tocó un nuevo máximo desde la segunda quincena de 2001, según datos del subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath.

El índice de precios subyacente ascendió 0.59% a tasa mensual y 7.28% anual. Por su parte, el índice de precios no subyacente retrocedió 1.02% a tasa mensual y a tasa anual aumentó 8.77%.

Al interior del índice subyacente, a tasa mensual, los precios de las mercancías crecieron 0.81% y los de los servicios 0.33%.

Dentro del índice no subyacente, a tasa mensual, los precios de los productos agropecuarios subieron 0.78 % y los de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron 2.47%. Esto se debe principalmente a los ajustes en las tarifas eléctricas dentro del esquema de temporada cálida en 11 ciudades del país.

Por su parte, la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina algunos productos de alta volatilidad, subió un 0.59% en mayo, añadió el INEGI. La tasa anual fue del 7.28%.

La Inflación subyacente  acumula 18 meses al alza y alcanzó su mayor nivel desde diciembre 2000.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó esta mañana que el subsidio de 100% que aplica al impuesto especial a las gasolinas afecte las finanzas públicas que, aseguró, se benefician de los excedentes por el alto precio del petróleo.

El mandatario desmintió un reporte que señaló que el gobierno federal paga más del doble en subsidios a combustibles que lo que obtiene de ganancias extraordinarias por producir petróleo, al calcular un costo fiscal de cerca de 1,350 millones de dólares para Hacienda tan solo en mayo.

“Nosotros en vez de considerar que perdemos con este subsidio, consideramos que ganamos, porque se fortalece la economía popular, que es la que nos importa. Y, por otro lado, de todas maneras ganamos porque tenemos un excedente», argumentó en su conferencia matutina.

El presidente defendió el subsidio de 100% que aplica desde marzo al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que en nuestro país deben pagar las gasolinas y combustibles.

Asimismo, destacó que la mezcla mexicana de crudo ronda los 113 dólares por barril, lo que contrasta con el presupuesto oficial de Hacienda de 2022, que contempla un precio de 55.1 dólares por barril e ingresos petroleros por más de 1,087 billones de pesos.

«Es una cuestión de sentido común, de juicio práctico, el barril de petróleo se está vendiendo a 113 dólares, los excedentes que se están obteniendo por los precios altos del petróleo ayudan a compensar el subsidio en el IEPS, es una cuenta sencilla”, indicó.

López Obrador afirmó que de esa manera se está controlando también la inflación, lo que ha permitido que en México se registre una tasa menor que la de Estados Unidos.

Explicó que sin el subsidio, el aumento del 22% al salario mínimo que entró en vigor a inicios de este año quedaría anulado. «La inflación es un impuesto que daña mas a los pobres. Podemos estar incrementando los ingresos de la gente pero si hay inflación se nulifica el aumento a los ingresos y los aumentos en el salario».

Momentos antes, el gobierno federal acusó a la agencia Bloomberg, quien fue quien hizo el señalamiento, de «engañar sobre el costo y subsidio a las gasolinas» en la sección de Quién es Quién en las mentiras, que se presenta cada miércoles.

Ana Elizabeth García Vilchis, encargada de la sección y directora de redes de la Vocería de la Presidencia, tachó la información de «falsa» porque «sobreestima el precio de las gasolinas, y subestima el ingreso por exportación de petróleo crudo», según la Secretaría de Hacienda.

«Si sumamos los ingresos petroleros del gobierno federal, calculados por Hacienda entre enero y abril de este año, sumarían 8,900 millones de dólares, en tanto, que los subsidios a las gasolinas en esos cuatro meses apenas suman 4,443 millones de dólares», aseveró la funcionaria.

Al citar un documento de Hacienda, García Vilchis sostuvo que «por los precios altos de petróleo en el mundo debido a la guerra en Ucrania, Pemex está recibiendo mayores ingresos por exportación de crudo y otros derivados del petróleo».

También recaudará más en el impuesto al valor agregado (IVA) por el mayor consumo de combustibles, prometió.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) advirtió de un aumento «importante» en las proyecciones de la inflación general, que ya ronda sus niveles más altos en más de dos décadas.

«Todos mencionaron que las expectativas de inflación para 2022 y 2023 se incrementaron de manera importante», reveló este jueves la minuta de la última reunión del banco central.

La minuta corresponde a la reunión del 12 de mayo en la que Banxico elevó la tasa de interés a 7%, el octavo aumento consecutivo del tipo, que se había mantenido hasta junio en 4%, el nivel más bajo desde 2016.

En la reunión, la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno indicó que el balance de riesgos para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza y ha continuado deteriorándose.

Recordemos que Banxico elevó sus pronósticos de la inflación general a un promedio de 6.4% anual en el último trimestre de 2022 desde la expectativa anterior de 5.5%, mientras que la subyacente promediaría 5.9% frente a un cálculo previo de 5.2%.

La meta de Banxico es de 3%, más menos un punto porcentual, la cual no se alcanzará hasta el primer trimestre de 2024, admitió el banco.

Entre los riesgos al alza para la inflación, todos los integrantes de la Junta de Gobierno enunciaron las mayores presiones en los precios agropecuarios y energéticos por el conflicto militar en Ucrania.

A pesar de la inflación, la mayoría de los integrantes del banco central destacó que en el primer trimestre de 2022 la actividad económica de México presentó una reactivación, impulsada tanto por las actividades secundarias como por las terciarias.

«La mayoría destacó que se mantiene un entorno incierto. Uno comentó que una desaceleración global este año, en particular en Estados Unidos, sería el mayor riesgo para una contracción económica en México», advirtió el reporte.

La tasa de inflación bajó en la primera quincena de mayo hasta el 7.58%, al registrar una disminución de 0.06% respecto a la quincena anterior, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El dato anual de la primera quincena de mayo supone también una ligera reducción frente al dato de todo el mes de abril, cuando la inflación quedó en un 7.68% interanual, su mayor nivel desde enero de 2001.

El INEGI recordó que en la misma quincena de 2021 hubo una disminución quincenal del 0.01% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), con lo que la inflación quedó entonces en el 5.8% anual.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, aumentó un 0.31% quincenal y dejó la tasa anual en el 7.24%, mientras que el índice de precios no subyacentes retrocedió un 1.15% a tasa quincenal, pero se incrementó un 8.60% interanual.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.35% en la quincena y un 9.45% anual, mientras que los servicios crecieron un 0.25% quincenal y 4.76% anual. En los no subyacentes, los agropecuarios aumentaron un 0.47% respecto al periodo inmediato anterior y un 12.67% frente al mismo lapso del año pasado. Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno decrecieron un 2.45% en la quincena, pero subieron un 5.46% anual.

Pese a la ligera desaceleración en la inflación, los niveles de inflación permanecen en los más altos de hace dos décadas. Los precios al consumidor cerraron 2021 con una subida del 7.36%, un nivel no visto en 20 años por la alza de insumos básicos como los agropecuarios o la energía.

La meta del Banco de México (Banxico) es del 3 % anual. Para responder a la alza de precios, Banxico elevó el pasado 12 de mayo la tasa de interés al 7%, lo que representa el octavo incremento consecutivo del objetivo.

El gobierno federal publicó este lunes una lista de alimentos a los que eliminará temporalmente el pago de aranceles de importación, como parte del programa de combate a la inflación, que se ubica en su mayor nivel en más de 20 años.

En una decreto publicado en el Diario Oficial, el gobierno anunció el retiro de los gravámenes por un año, pero prorrogable por otro periodo similar, a alimentos como la carne de res, carne de cerdo, pollo, huevo, carne, arroz, leche, harina de trigo harina de maíz, maíz, cacao, insumos para panadería, hortalizas, frutas, animales vivos, entre otros.

La lista completa se puede consultar en el siguiente link:

Recordemos que a inicios de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lanzó el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic), pactado con las principales empresas de alimentos del país y que incluye un aumento en la producción de granos como maíz, frijol y arroz, pero descarta la aplicación de controles de precios.

La eliminación de los aranceles es una de las 16 acciones que se mencionan en el Pacic.

Y es que la inflación se aceleró en abril a niveles no vistos en más de 21 años a un 7.68% a tasa interanual, mientras que la inflación subyacente, considerada un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios porque elimina productos de alta volatilidad, registró una variación de un 7.22%, también la más alta desde enero de 2001.

Además, la semana pasada Banxico elevó la tasa clave de interés, a 7%, destacando las mayores presiones inflacionarias derivadas del impacto del conflicto entre Rusia y Ucrania, que se sumaron a los choques traídos por la pandemia del coronavirus.

La eliminación temporal de aranceles entrará en vigor mañana martes, y es un programa que está a cargo de la Secretaría de Economía.

La tasa interanual de inflación en Estados Unidos se moderó ligeramente en abril hasta el 8.3%, dos décimas por debajo de la de marzo, confirmó este miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales. El incremento mensual de los precios de consumo fue del 0.3%.

Es la primera vez que la tasa interanual de inflación registra una disminución, aunque ligera, tras siete meses anteriores de aumentos, y según especialistas representa una buena señal que de repetirse mostraría un freno para los precios de consumo en Estados Unidos.

En cualquier caso, se ha advertido que la inflación sigue disparada y en sus niveles más elevados en cuarenta años.

Los precios de la energía, que incluyen gasolina, crudo, electricidad y gas natural, subieron en los últimos doce meses un 30.3%, empujados por el encarecimiento del crudo, del 80.5%, mientras que la gasolina subió un 43.6%.

En cuanto al cambio mensual, los precios de consumo energético bajaron en abril un 2.7% con respecto a los de marzo, siendo la energía uno de los principales responsables de que la inflación se moderase el mes pasado.

Los precios de los alimentos subieron un 9.4% en un año, especialmente los relativos a compras en el supermercado, que aumentaron un 10.8%, mientras que los de la comida en restaurantes se incrementaron en un 7.2%.

Si se excluyen los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, la inflación subyacente fue del 6.2% en tasa interanual.

El precio de la vivienda, uno de los que más peso tiene en el cálculo de la inflación subyacente, subió un 5.1% en un año, y su incremento mensual fue del 0.5%. En el sector automovilístico, los precios de los vehículos nuevos subieron un 13.2% en un año.