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La inflación general escaló en la primera quincena de enero, al ubicarse en 7.94% anual, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El dato, que superó las expectativas del mercado, contrasta con la tasa que se registró en diciembre pasado, 7.82%, cuando la inflación tuvo su mayor cierre anual en 22 años y lo que va del siglo.

Además, el INEGI reportó un incremento de 0.46% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) respecto a los 15 días anteriores.

El Instituto recordó que en la misma quincena de 2022, hace un año, la inflación quincenal fue de 0.39% y la anual de 7.13%.

El Índice de Precios Subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, aumentó un 0.44% quincenal y un 8.45% anual.

Dentro del subgrupo de subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.55% en la quincena y un 11.02% en el año; mientras que los servicios avanzaron un 0.3% quincenal y un 5.47% anual.

En tanto, el Índice de Precios no Subyacentes subió un 0.51% a tasa quincenal y un 6.44% interanual, añadió el INEGI en su reporte.

En los no subyacentes, los precios de los agropecuarios subieron un 0.35% respecto al periodo inmediato anterior y un 9.99% frente al mismo lapso del año pasado. Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se elevaron un 0.64% en la quincena y un 3.59% en el año.

El Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, conformada por 176 productos y servicios, aumentó un 0.5% quincenal y un 8.56% a tasa anual.

Recordemos que los precios al consumidor cerraron 2022 con un aumento del 7.82%, por encima del 7.36% de 2021, que era el mayor nivel en los últimos 20 años.

El dato de inflación de la primera quincena de enero implica 45 quincenas consecutivas en las que la inflación está por encima del rango objetivo del Banco de México (Banxico), que es del 3%.

La tasa interanual de inflación en Estados Unidos se moderó en diciembre pasado, por sexto mes consecutivo, y se situó en 6.5%, seis décimas por debajo de lo registrado en noviembre, según los datos publicados este jueves por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

En términos mensuales los precios de consumo bajaron una décima, en un momento en el que se observa de cerca si los aumentos en las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed) tienen efecto en la contención de los precios en Estados Unidos.

El índice de la gasolina fue el que más contribuyó a la disminución mensual de los precios, pues cayó mensualmente un 9.4%, mientras que el índice de alimentos aumentó un 0.3% durante el último mes del año y los de la vivienda crecieron un 0.2%.

Según la BLS, la tasa de inflación del 6.5% es la más baja desde octubre de 2021. La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y los alimentos, se situó en 5.7% en su tasa interanual.

Los datos de la inflación, en línea con lo esperado por los analistas, se conocen en un momento en el que todos los ojos están puestos en si los aumentos a las tasas de interés llevados a cabo por la Fed están teniendo el efecto esperado de contención de los precios.

Recordemos que fue en diciembre pasado cuando se produjo el último aumento, la séptima consecutiva desde marzo. Cabe destacar que el último aumento fue de 50 puntos base, luego de cuatro alzas consecutivas de 75.

La Fed ha dejado claro que los aumentos serán necesarios durante algún tiempo más. El objetivo de la institución es llevar la inflación a un nivel del 2%.

El siguiente incremento lo decidirán los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed en su próxima reunión, que tendrá lugar los próximos 31 de enero y 1 de febrero.

Tras conocerse el dato de la inflación, el presidente Joe Biden dijo que la inflación va claramente «en la dirección correcta» aunque reconoció que aún queda «trabajo por hacer».

Con este dato, parece quedar lejos la cifra alcanzada en junio del año pasado, cuando la inflación tocó su máximo desde 1981, 9.1% interanual.

México registró en diciembre una inflación anual de 7.82% al cierre de 2022, una cifra muy por encima del objetivo del Banco de México (Banxico) que es del 3% más menos un punto porcentual, informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

«En diciembre de 2022, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una variación de 0.38% respecto al mes anterior. Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 7.82% por ciento», apuntó el INEGI.

En el mismo mes de 2021, la inflación mensual fue de 0.36% y la anual de 7.36%.

Aunque ha tenido una ligera tendencia a la baja en los últimos meses, la inflación se ubica en sus mayores niveles en dos décadas.

Para contrarrestar el alza de precios, Banxico ha aplicado varios aumentos a la tasa de interés, que el 15 de diciembre se ubicó en un nivel récord de 10.5%.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, aumentó un 0.65% mensual y un 8.35% anual, según datos del INEGI.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.74% en el mes y un 11.09% en el año. Los servicios avanzaron un 0.53% mensual y un 5.19% anual.

En tanto, el índice de precios no subyacentes retrocedió un 0.40% a tasa mensual, aunque se incrementó en un 6.27% interanual.

En su interior, los precios de los agropecuarios subieron un 0.50% respecto al periodo inmediato anterior y un 9.52% frente al mismo lapso del año pasado.

Los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno decrecieron un 1.15% en el mes, pero avanzaron un 3.66% en el año.

Por último, el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, conformada por 176 productos y servicios, presentó un aumento del 0.37% mensual y del 8.54% interanual.

El INEGI también anunció que en diciembre pasado el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), incluyendo el petróleo, se elevó en 4.88% a tasa anual, por debajo del 10.32% de diciembre de 2021.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) prevé una disminución en las perspectivas de la inflación en el país a corto plazo, en especial durante los dos primeros trimestres de 2023, que presentan una revisión a la baja.

«La mayoría (de los miembros de Banxico) destacó la disminución en las expectativas de inflación de corto plazo», expuso la minuta difundida este jueves de la última reunión de política monetaria, que tuvo lugar el pasado 15 de diciembre.

No obstante, reflejó que a medio y largo término las tasas inflacionarias seguirán estables y aunque por encima de la meta, que es del 3% anual.

Respecto a las previsiones para los primeros meses del año, Banxico afirmó que, tras la revisión a la baja, la inflación presentará «una revisión marginal al alza hasta el cuarto trimestre de 2023 ante cierto ajuste en la trayectoria prevista a la inflación subyacente».

Durante ese periodo alcista, algunos de los miembros de Banxico adelantaron que la inflación estará cerca de alcanzar su nivel máximo.

Entre las razones para este repunte, destacaron las mayores presiones de costos, las presiones externas derivadas de la pandemia, el conflicto bélico o factores climatológicos.

Recordemos que en agosto pasado se registró la tasa de inflación más alta en un siglo, al situarse en 8.7%, aunque cerró el año a la baja en un nivel de 7.7% en la primera quincena de diciembre.

Adicional, la minuta revela que la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno de Banxico apuntaron que, de acuerdo con los datos del tercer trimestre de 2022, la actividad económica del país alcanzó los niveles previos a la pandemia, una tendencia impulsada principalmente por el sector servicios y el comercio.

«Por el lado de la demanda, la mayoría enfatizó que el consumo mantuvo una trayectoria al alza impulsado por el desempeño favorable del rubro de servicios», detalló el banco central.

A nivel global, Banxico previó que la perspectivas de crecimiento económico para 2023 seguirán deteriorándose debido a las condiciones financieras constringentes, los efectos de la pandemia y las tensiones geopolíticas. Así, Banxico predijo que la posibilidad de una recesión global sigue siendo elevada.

Especialistas del sector privado elevaron a 2.90% el pronóstico de crecimiento de México ara 2022, desde su estimación previa que era del 2.79%, según reveló este viernes la encuesta mensual correspondiente a diciembre del Banco de México (Banxico).

Pese al ajuste al alza para 2022, la previsión para 2023 fue revisada a la baja por novena vez consecutiva a 0.92%, desde la estimación anterior de 0.95%.

En el documento de diciembre ya se incluye la previsión para 2024, que se ubica en 1.74%, la cual subió ligeramente desde el 1.73% proyectado el mes pasado.

La encuesta realizada por Banxico incluye a 37 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero, que se recibieron entre los días 7 y 13 de diciembre.

Los expertos del sector privado redujeron a 8.09% su perspectiva para la inflación general al cierre de 2022, luego de que el mes anterior proyectaron que cerraría en 8.36% . Para 2023, la previsión es que la inflación se ubique en 4.99%, desde el 5.01% que preveían en noviembre.

Para 2024, la proyecciones que la inflación general se ubique en 3.97%, cifra mayor al 3.87% que anticipaban el mes pasado.

Sobre el tipo de cambio, los analistas estimaron que el peso cierre 2022 en 19.88 unidades por dólar, mientras que en la encuesta anterior la cotización proyectada era de 20 pesos. Para el cierre de 2023, calculan que se intercambiará en 20.63 unidades por dólar, un dato mayor al estimado anteriormente que era de 20.71.

Para 2024, se espera que el dólar se cambie en 20.93 pesos, también por debajo de la proyección previa que era de 21.10.

Como factores que podrían obstaculizar el crecimiento de la actividad económica en los próximos meses, los especialistas destacaron que, a nivel general, los tres principales se asocian con la gobernanza (44%), la inflación (15%) y las condiciones externas (14%).

A nivel particular, los principales factores son: los problemas de inseguridad pública (18% de las respuestas); las presiones inflacionarias en el país (12% de las respuestas); otros problemas de falta de estado de derecho (11% de las respuestas); la incertidumbre política interna (9% de las respuestas); y la política monetaria que se está aplicando (9% de las respuestas).

La Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) anunció este miércoles un aumento de medio punto a la tasa de interés, la cual se situará ahora en un rango entre el 4.25% y el 4.5%.

En un nuevo intento para contener la inflación, la Fed optó por un séptimo aumento consecutivo en la tasa de referencia, desde marzo pasado que comenzó a ejercerlos, aunque en esta ocasión el aumento fue más ligero que los últimos cuatro, que fueron de 0.75 puntos.

En su comunicado, el Comité Federal de Mercado Abierto de la Fed anticipó además que nuevos aumento «serán apropiados» en un futuro para seguir ayudando a contener los precios y devolver la tasa de inflación a su rango objetivo que es del 2%.

Para decidir el ritmo que tendrán los futuros aumentos, el comité tendrá en cuenta los efectos que esta política restrictiva estén teniendo sobre la actividad económica y la inflación.

En cualquier caso, la Fed enfatizó que la creación de empleo sigue siendo robusta y la tasa de desempleo sigue estando baja, además de que ve un crecimiento modesto tanto del gasto como de la actividad.

También considera que la inflación permanece elevada como reflejo de los desequilibrios aún relacionados con la pandemia y la cadena de suministro, así como por los aumentos en los precios de los alimentos y la energía por las «presiones» procedentes del extranjero.

«El comité estará preparado para ajustar su política monetaria para que sea acorde con los riesgos que puedan surgir y que puedan impedir los objetivos» de este organismo, añadió el comunicado.

Recordemos que la tasa interanual de inflación en Estados Unidos se mantiene a la baja; en noviembre se situó en el 7.1%, seis décimas por debajo al registro de octubre, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Cuando en noviembre pasado, la Fed anunció su cuarta subida consecutiva de 0,75 puntos, Jerome Powell consideró que todavía quedaba margen para devolver la inflación a su objetivo sin provocar una recesión.

La tasa de inflación cayó en noviembre a 7.8% interanual, por debajo del 8.41% registrado en octubre, según datos difundidos este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Este es el segundo mes consecutivo en el que la tasa anual de la inflación disminuye después de haber alcanzado 8.7% en agosto y septiembre, la cifra más alta desde el 2000.

Pese al dato reportado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró en noviembre un alza del 0.58% frente a octubre. En el mismo mes de 2021, la inflación mensual fue de 1.14% y la tasa anual de 7.37%.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, subió un 0.45% mensual y un 8.51% anual.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.43% en el mes y un 11.28% en el año. Mientras que los servicios avanzaron un 0.48% mensual y un 5.35% anual.

En tanto, el índice de precios no subyacentes avanzó un 0.94% a tasa mensual y un 5.73% interanual. Al interior, los precios de los agropecuarios cayeron un 0.42% respecto al periodo inmediato anterior, pero subieron un 8.89% frente al mismo lapso del año pasado.

Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se elevaron un 2.11% en el mes y un 3.23% anual.

Adicional, el INEGI informó que el índice de precios de la canasta de consumo mínimo, conformada por 176 productos y servicios, aumentó un 0.67% mensual y un 8.45% a tasa anual.

Recordemos que los precios al consumidor cerraron 2021 con un aumento del 7.36%, un nivel no visto en dos décadas, ante el alza de insumos básicos como agropecuarios o energía.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se reúne este lunes con el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, para abordar la inflación en alimentos y la negativa de México de comprar maíz transgénico estadounidense.

“Hoy tengo reunión con el secretario de Agricultura del Gobierno de Estados Unidos, vamos a tratar asuntos relacionados con esto», declaró el mandatario en su conferencia de prensa diaria.

Es la segunda reunión de Vilsack con López Obrador en lo que va del año, tras una visita del funcionario estadounidense en abril pasado en la que hablaron de seguridad alimentaria. En ese entonces, el presidente destacó que en tres años el comercio agroindustrial entre México y Estados Unidos creció 35%.

Sin embargo, en este encuentro con Vilsack se tendrán presentes las presiones que afronta México de Estados Unidos para que no prohíba la entrada de maíz transgénico, como pretende López Obrador a partir de 2024.

“Sí, seguramente (se tocará el tema con Vilsack), pero ya está claro, no queremos maíz transgénico para consumo humano, no queremos, no lo vamos a permitir», indicó el mandatario.

El presidente argumentó que México es autosuficiente en el consumo de maíz blanco para seres humanos, aunque reconoció que necesita más maíz amarillo para alimentar al ganado.

«Donde está el problema es en el maíz amarillo para forraje, entonces esa es nuestra política (prohibir los transgénicos) y va a continuar así, pero hay formas de ponernos de acuerdo”, expuso.

La polémica del maíz transgénico provocó hace dos semanas que senadores republicanos enviaran una carta a la representante comercial estadounidense, Katherine Tai, para iniciar consultas dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Sin referirse a dicha petición, López Obrador aseveró que se lleva «muy muy muy bien con el gobierno de Estados Unidos”.

«Si ahora México es el principal socio comercial de Estados Unidos en el mundo, si tenemos récord en la llegada de la inversión extranjera a México, es en mucho porque logramos ese acuerdo”, comentó.

Sobre la inflación en alimentos, el mandatario comparó que México tuvo un aumento de precios en este rubro del 3.9% anual en la primera quincena de noviembre, mientras que en Estados Unidos fue de 1.5% en octubre.

“Aquí es donde tenemos el problema nosotros, en alimentos, también por lo mismo, porque dejamos de ser autosuficientes en alimentos, en fertilizantes, se abandonó el campo”, expuso.

La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) percibe «señalas de mitigación» en la inflación, aunque reconoce que los riesgos siguen «sesgados al alza», según la minuta de la última reunión del banco central difundida este jueves.

«Todos (los integrantes de Banxico) coincidieron en que algunos de los choques que han afectado a la inflación han dado señales de mitigación y señalaron las menores presiones sobre las cadenas de suministro», indica el informe.

El banco central publicó el reporte sobre su encuentro del pasado 10 de noviembre, cuando elevó la tasa de interés al 10%, el mayor nivel en su historia, el decimosegundo incremento consecutivo y el cuarto de 75 puntos base.

En la junta, Banxico previó que la inflación general promedie un 8.3% anual en el último trimestre de 2022, por debajo de la expectativa anterior de 8.6%.

«La mayoría destacó que para el corto plazo los pronósticos para la inflación general presentan revisiones marginales a la baja», señaló el reporte.

La minuta se divulga horas después de revelarse que la tasa de inflación cayó en la primera quincena de noviembre al 8.14% anual, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El dato contrasta con el 8.41% alcanzado en todo octubre pasado y con el 8.76% de la primera quincena de septiembre pasado, cuando se alcanzó el índice más alto para un periodo igual desde el año 2000.

Pese a la caída en la inflación general, «todos» los miembros de Banxico «señalaron que la inflación subyacente continuó con su tendencia ascendente, situándose en 8.42% en octubre», y «la mayoría destacó que registra 23 meses incrementándose».

Además, «todos resaltaron que la inflación de las mercancías alimenticias es la que presenta las mayores presiones».

También advirtieron mayores presiones por los incrementos de costos asociados a las contrataciones o revisiones salariales rumbo a fin de año, cuando las empresas hacen ajustes de personal y se revisa el salario mínimo.

«La mayoría señaló que el balance de riesgos para la trayectoria prevista de la inflación sigue sesgado al alza», apuntó el informe.

Por otro lado, la Junta de Gobierno destacó el comportamiento «ordenado» y la «resiliencia» del peso, que se ha apreciado ante el dólar estadounidense mientras otras monedas han caído.

Sobre la actividad económica, «la mayoría subrayó que, según la información oportuna, en el tercer trimestre la economía siguió recuperándose» tras un crecimiento de 1% trimestral y un 4.2% interanual del PIB de julio a septiembre, con lo que acumula una subida anual de 2.7% en 2022.

La tasa de inflación cayó en la primera quincena de noviembre al registrar 8.14% anual, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El dato contrasta con el dato de 8.41% alcanzado en octubre pasado y con el 8.76% de la primera quincena de septiembre, cuando se alcanzó el índice más alto para un periodo igual desde el año 2000.

Aún así, hubo un incremento de 0.56% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) respecto a los 15 días anteriores, según detalló el organismo en su reporte.

El INEGI recordó que en la misma quincena de 2021, hace un año, la inflación quincenal fue de 0.69% y la anual de 7.05%.

El índice de precios subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, aumentó un 0.34% quincenal y un 8.66% anual.

En tanto, en el índice de precios no subyacentes subió un 1.19% a tasa quincenal y un 6.62% interanual. Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron el 0.35% en la quincena y un 11.50% anual; mientras que los servicios avanzaron un 0.34% quincenal y un 5.40% anual.

En los no subyacentes, los precios de los agropecuarios cayeron un 0.37% respecto al periodo inmediato anterior, pero subieron un 10.59% frente al mismo lapso del año pasado.

Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se elevaron un 2.53% en la quincena, aunque se elevaron un 3.52% anual.

Adicional, el Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo (IPCCM), conformada por 176 productos y servicios, escaló un 0.68% quincenal y un 8.84% a tasa anual.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió este viernes al Banco de México (Banxico) no solo enfocarse en contener la inflación con alzas a la tasa de interés, sino que fomente el crecimiento económico.

“Nos gustaría que no solo se ocupara, aunque es importante, del control de inflación, por eso aumenta la tasa, sino que también equilibren cuidando el crecimiento”, dijo el mandatario.

Recordó que ayer Banxico elevó nuevamente la tasa en 75 puntos base la tasa de interés, con lo que llegó a un nuevo máximo histórico de 10%.

El presidente López Obrador, quien ha cuestionado los aumentos de las tasas en el mundo, aseguró que respeta la autonomía y decisiones del Banxico, pero insistió en su propuesta de también enfocarse en el crecimiento.

«Se van más, siempre, por el combate a la inflación y no al fomento del crecimiento. Es lo que siempre se ha hecho, es muy tradicional, pero hay que respetar la decisión», sostuvo.

Además, el mandatario señaló que también se debe de cuidar que la escalada en las tasas de interés no afecte la economía. Apuntó que cuando se aumenta la tasa de interés en las decisiones de política monetaria, se corre el riesgo de paralizar la economía.

“¿Por qué aumenta la tasa? Porque de esa manera baja la inflación, nada más que se corre el riesgo de que se paralice la economía, de que no haya crecimiento económico porque suben las tasas”, expresó.

La inflación en Estados Unidos volvió a registrar una disminución en octubre pasado, sumando cuatro mes consecutivos con la misma tendencia, situándose en una tasa interanual del 7.7%, cuatro décimas menos que el mes previo, según los datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

El Índice de Precios al Consumo (IPC) subió cuatro décimas, similar al aumento que se registró en septiembre.

Este dato, que es mejor que el pronosticado por los expertos, llega una semana después del sexto aumento consecutivo de las tasas de interés instruido por la Reserva Federal (Fed) para controlar los precios.

El aumento fue de tres cuartos de punto y con ella la tasa de interés oficial de la mayor economía del mundo se sitúa actualmente entre el 3.75% y el 4%, un nivel no visto desde 2007.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió que los posibles futuros aumentos dependerán de la evolución de datos como el del Índice de Precios al Consumo.

Según indicó la BLS, el índice de vivienda contribuyó con más de la mitad al aumento mensual de los precios y los índices de gasolina y alimentos también aumentaron en términos mensuales.

El índice de energía aumentó 1.8% mientras que el de los alimentos subió 0.6%. A nivel interanual, el índice de la energía aumentó 17.6%, mientras que los alimentos se han encarecido el 10.9% en el último año.

Los datos interanuales arrojan que la inflación subyacente, que mide el aumento de los precios de consumo quitando los de los alimentos y la energía, fue del 6.3% en octubre.

Recordemos que en junio pasado, la inflación alcanzó su cifra más alta en cuarenta años: 9.1%; en julio bajó seis décimas hasta 8.5% y desde entonces ha ido bajando levemente a un ritmo de una o dos décimas cada mes, hasta las cuatro registradas ahora.

La tasa de inflación se desaceleró en octubre a 8.41% anual, por debajo del 8.7% registrado en agosto y septiembre, informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Aún así, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un alza mensual del 0.57% frente a septiembre, cuando la tasa de inflación era la más alta desde el año 2000.

El INEGI recordó que en el mismo periodo de 2021, hace un año, la inflación mensual fue de 0.84% y la anual quedó en 6.24%.

En tanto, el Índice de Precios Subyacente, considerado un mejor parámetro para medir la carestía general porque elimina artículos de alta volatilidad en sus precios, subió un 0.63% mensual y un 8.42% anual.

Dentro del subgrupo de bienes y servicios subyacentes, las mercancías aumentaron 0.87% mensual y 11.15% anual, mientras que los servicios aumentaron un 0.33% mensual y un 5.30% anual.

Mientras que el Índice de Precios no Subyacentes avanzó un 0.38% a tasa mensual y un 8.36% interanual. En este rubro, los agropecuarios cayeron 0.52% respecto al mes anterior, pero se elevaron un 14.25% anual. Los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron un 1.17% en el mes y un 3.77% anual.

El Índice de Precios de la Canasta de Consumo Mínimo, conformada por 176 productos y servicios, aumentó un 0.50% mensual y un 9.09% a tasa anual.

Por grupo de consumo, los productos con los mayores aumentos anuales fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas (14.54%), los restaurantes y hoteles (12.26%), y los bienes y servicios diversos (10.18%).

Los productos genéricos con los mayores aumentos mensuales fueron la calabaza (23.16%), el tomate (18.80%) y la electricidad (17.46%).

El INEGI también anunció que en octubre el Índice de Precios al Productor, incluyendo el petróleo, bajaron un 0.18% mensual aunque se elevó un 7.20% anual.

Así, el dato de inflación de octubre se colocó por debajo de las expectativas del mercado tras dos meses consecutivos de la tasa más alta en los últimos 22 años.

Recordemos que los precios al consumidor cerraron 2021 con un aumento del 7.36%, un nivel no visto en dos décadas, ante el alza de insumos básicos como agropecuarios o energía. La inflación de 2020 cerró en un 3.15%, mientras que en 2019 fue del 2.83%.

El dato se conoce un día antes del anuncio de política monetaria del Banco de México (Banxico), que tiene una meta de inflación del 3% anual, por lo que el banco central ha elevado 11 veces consecutivas la tasa de interés, hasta un récord de 9.25%.

La Reserva Federal estadounidense (Fed) aplicó este miércoles un nuevo aumento de 0.75 puntos base a su tasa de referencia, con lo que ahora se sitúa entre 3.75% y 4.0%, su nivel más alto desde enero de 2008.

La intención de la Fed es hacer frente a la inflación, que en septiembre pasado se ubicó en 6.2% interanual, uno de sus niveles más altos en más de 40 años. Recordemos que el objetivo inflacionario de la Fed es del 2% anual.

El alza anunciada esta tarde es la sexta consecutiva desde marzo, cuando las tasas se ubicaban entre cero y 0.25%.

La Fed comenzó subiendo 0.25 puntos antes de pasar a 0.50 puntos y luego a 0.75 puntos en cuatro ocasiones.

La decisión de política económica se da a conocer a menos de una semana de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, en las que el Partido Demócrata se juega su mayoría en el Congreso.

Luego de dar a conocer su decisión, el presidente de la Fed, Jerome Powell, advirtió que el nivel que pueden alcanzar los tipos de interés en el país será más alto de lo esperado.

«Los datos recibidos desde nuestra última reunión sugieren que el nivel final de los tipos de interés será más alto de lo esperado anteriormente», apuntó. Reconoció que la inflación está todavía en niveles más elevados de lo proyectado.

Aun así, el presidente de la Fed abrió la puerta a la posibilidad de que las próximas subidas de tipos sean de menos de 75 puntos base, y esto puede ocurrir «en la próxima reunión o en la siguiente».

«El momento (de subidas de menor envergadura) se acerca y puede llegar tan pronto como en la próxima reunión», que se celebra en diciembre, «o en la siguiente, pero todavía no se ha tomado ninguna decisión», aseguró Powell durante su rueda de prensa.

El presidente del banco central estadounidense reconoció que es muy prematuro hablar todavía de detener los aumentos de las tasas, ya que todavía son necesarias para «alcanzar ese nivel suficientemente restrictivo» que permita calmar la presión inflacionaria.

Analistas del sector privado elevaron a 8.50% el pronóstico de inflación para México al cierre de este año, desde el 8.44% que apuntaban el mes pasado.

En su proyección para 2023, la inflación general la ubican en 5.09%, por encima del 4.76% dado a conocer en septiembre.

De igual manera, para la inflación subyacente ajustaron su previsión al alza, en un 8.29%, por encima del 8.08% que pronosticaban en julio pasado. Para 2023, esperan que se ubique en 5.01%, también por encima de su previsión previa que era del 4.69%.

También revisaron al alza su estimación para el crecimiento económico del país para 2022 a 2.10%, de acuerdo con la más reciente encuesta del Banco de México (Banxico) sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, correspondiente al mes de octubre.

Esta estimación de crecimiento es ligeramente mayor a la del mes pasado, cuando se proyectaba 2.00% según la media de las proyecciones de 38 grupos de análisis locales y extranjeros.

En contraste, para 2023, los expertos estiman que la economía crezca un 1.0%, menor que el 1.20% pronosticado en septiembre pasado.

Sobre el tipo de cambio, los analistas previeron que el peso cierre el 2022 en 20.40 unidades por dólar, por debajo de lo proyectado en la encuesta anterior, cuando esperaban que la cotización fuera de 20.62 pesos por billete estadounidense.

Para el cierre de 2023, los analistas calculan que la moneda mexicana se intercambiará en 21.03 unidades por dólar, un dato inferior al estimado de 21.38 del mes anterior.

Los especialistas del sector privado consultados por Banxico consideraron que, a nivel general, los principales factores se asocian con la gobernanza (33%) y las condiciones externas (25%).

A nivel particular, los principales factores son: los problemas de inseguridad pública (14% de las respuestas); las presiones inflacionarias en el país (13% de las respuestas); y la debilidad del mercado externo y la economía mundial (11% de las respuestas).

La economía de Estados Unidos parece estar retomando el crecimiento tras contraerse los dos trimestres anteriores. De julio a septiembre, el Producto Interior Bruto (PIB) del país vecino creció 0.6% en tercer trimestre del año, y un 2.6% a tasa anualizada, según datos del Departamento de Comercio dados a conocer este jueves.

Así, la economía más grande del mundo se está expandiendo por primera vez desde principios de 2022, además de que el repunte fue más fuerte de lo previsto, dado que los analistas esperaban un crecimiento del PIB del 2.3%.

El PIB estadounidense se contrajo en los dos primeros trimestres del año, cayendo un 1.6% y luego un 0.6%, pero sin entrar en recesión, según la administración Biden y muchos economistas, aunque otros analistas insisten en que el inicio de una recesión podría ser solo cuestión de tiempo.

El propio presidente Joe Biden mencionó a principios de mes la posibilidad de una «recesión muy leve».

Sin embargo, el repunte es una buena noticia para Biden, pues llega antes de los comicios del próximo 8 de noviembre, en donde estaría en juego la mayoría demócrata en el Congreso.

De hecho, la situación económica del país ha sido un tema que ha ocupado el partido republicano para buscar los votos de los electores, principalmente el tema de la inflación, que se mantiene cerca de su nivel más alto en 40 años, en 8.2% interanual.

El dato del PIB en Estados Unidos coincide con el anuncio del Banco Central Europeo (BCE), que volvió a aplicar un aumento a las tasas de interés, confirmando el ritmo más rápido de incrementos en la historia del euro, lo que plantea dudas sobre hasta dónde pretende llegar el banco ante la amenaza de recesión que se avecina.

Christine Lagarde, presidenta del BCE, dijo a los periodistas que la economía de la eurozona se debilitará a inicios del año entrante. Agregó que la «inflación está reduciendo los ingresos reales de las personas y elevando los costos de las empresas» y está frenando el gasto y la producción.

El consejo de gobierno de 25 miembros reunido en Fráncfort elevó sus tasas de interés de referencia en 75 puntos, igualando su aumento récord del mes pasado y adoptando la misma estrategia que la Reserva Federal de Estados Unidos.

«La inflación sigue siendo demasiado alta y se mantendrá por encima del objetivo durante un período prolongado», dijo el BCE en un comunicado.

En apenas tres meses, el banco europeo ha elevado las tasas para los 19 países de la zona del euro en 2 puntos porcentuales, un rango que tardó 18 meses durante su última fase extendida de aumentos entre 2005 y 2007 y 17 meses entre 1999 y el 2000.

Los ajustes a las tasas de interés buscan frenar la inflación alimentada por los altos precios de la energía vinculados a la guerra de Rusia en Ucrania, las alteraciones en las cadenas de suministro posteriores a la pandemia de coronavirus y la reactivación de la demanda de bienes y servicios después de que disminuyeron las restricciones por el COVID-19.