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Ayer el New York Times publicó un texto en el que muestra la evolución del negocio del tráfico de migrantes que ha pasado de ser cosa de algunos coyotes ‘freelance’ al que es actualmente: un negocio billonario en el que están involucrados los grandes carteles que marcan a los migrantes con pulseras de colores para que puedan identificarlos al momento del cruce. La pulsera azul con el logo de un delfín, por ejemplo, es para identificar a ese migrante como un ‘cliente’ del Cártel del Golfo.

El flujo migratorio ha crecido en el sexenio actual. No por culpa de los conservadores; no por las políticas neoliberales. Ha crecido porque hay descuido e impunidad para lidiar con el problema. El camión que encontraron hace poco más de un mes las autoridades en San Antonio, Texas, con 53 personas muertas en su caja es una muestra del tamaño del problema. Veintisiete de ellos eran mexicanos. Este ha sido el caso más mortífero en la historia en el que estén involucrados indocumentados intentando lograr una mejor vida en Estados Unidos. Una vida que simplemente les es imposible soñar en México.

Pero eso a AMLO no parece importarle. Al día siguiente de esta tragedia simplemente expresó sus condolencias en la mañanera. Habló de la pobreza y la desesperación que los orillan a esta migración, pero fue algo que le tomó menos de 2 minutos de sus más de dos horas de discurso.

Según datos del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos, las ‘utilidades’ por el tráfico de personas han pasado de $500 millones de dólares en 2018, a ser actualmente un negocio con ganancias estimadas en 13 mil millones de dólares.

Y ¿qué planea el presidente de México para lidiar con este problema monumental? ¿Cuál es el plan federal para atacar la migración de mexicanos de raíz y para lidiar con el negocio creciente que éste está siendo para el crimen organizado? No lo sabemos. Lo que si escuchamos de López Obrador es su agradecimiento por el flujo de remesas que ya es la principal fuente de ingresos del país.

Antes que preocuparse o indignarse por una situación cada vez más atroz, tenemos a un presidente que prefiere quejarse ya sea de los conservadores; del neoliberalismo; de los pseudoambientalistas que rechazan la construcción del Tren Maya y hasta de la disculpa que ofreció un piloto de Aeromexico a los pasajeros por el estado tan dañado de una pista del AICM. Eso sí le indigna y eso le ocupa buen espacio en sus discursos.

Antes que atender los problemas enormes que nos aquejan o de pensar en cómo aprovechar las irrepetibles oportunidades que se le presentan a México en este momento de crisis global, el presidente López Obrador repite sus mismas frases a diario en donde queda claro que vive en un mundo de fantasía, mientras el resto de los mexicanos padecemos su falta de oficio para trabajar por el bien del país que se obstinó durante décadas por querer ‘gobernar’.

Columna completa en El Universal

225 migrantes, en su mayoría centroamericanos, fueron localizados este fin de semana una bodega en el Estado de México, en un momento en que las fuerzas de seguridad han reforzado la vigilancia para contener la migración ilegal hacia Estados Unidos.

El hallazgo fue efectuado el sábado a medianoche por elementos de la policía mexiquense en una bodega del municipio de Jilotepec, informó el Instituto Nacional de Migración (INM), quien detalló que en la operación participaron agentes del INM, de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los migrantes, entre los que había adultos y menores de edad, permanecían hacinados en la bodega a la espera de ser trasladados por contrabandistas hacia el norte del país, precisó el INM.

En la operación fueron detenidos dos personas, que fueron puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado de México, además de que se aseguraron tres unidades de transporte.

Dentro del grupo de migrantes había 194 guatemaltecos, 14 hondureños, nueve nicaragüenses, cinco cubanos y tres salvadoreños.

La localización del grupo se da después de que el secretario de Defensa, el general Luis Cresencio Sandoval, anunció un incremento en el despliegue de militares y fuerzas estatales con el fin de aumentar los puestos de revisión en los diferentes estados, sobre todo en el istmo de Tehuantepec.

La semana pasada Sandoval dijo que el 21 de junio se dio la instrucción de que se incrementara el control, pero no explicó las razones de la medida. Esta fue implementada después de la Cumbre de las Américas celebrada en Estados Unidos en junio, y poco antes de la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a La Casa Blanca en julio, dos eventos en los que el tema migratorio fue prioritario.

Desde que se concretó la orden, agregó el titular de la Sedena, México ha incrementado en 79% la detención de migrantes al bloquear el paso a 36,400 de ellos, 16,000 más que en los 30 días previos.

Organizaciones de ayuda humanitaria han cuestionado la política de contención de migrantes adoptada por México a instancias de Estados Unidos, y han advertido que esas acciones representan un riesgo para muchos migrantes que son víctimas de abusos.

La Justicia de Estados Unidos ha imputado a cuatro personas por la muerte de 53 migrantes que fueron hallados sin vida a finales de junio en el interior de un tráiler en la localidad de San Antonio, Texas, de los cuales 27 eran de origen mexicano.

En lo que el gobierno ha calificado como el incidente más mortífero de la historia de Estados Unidos en relación con el tráfico de personas, un jurado ha dado el visto bueno a presentar cargos contra Homero Zamorano Jr, Christian Martínez, Juan Claudio D’Luna Mendez y Juan Francisco D’Luna Bilbao por lo sucedido.

Los dos primeros, el conductor del vehículo y su presunto cómplice, fueron imputados por provocar la muerte de decenas de personas que no contaban con documentación tras conspirar para trasladarlos de un lugar a otro, según informaciones de la cadena de televisión CNN.

En caso de ser hallados culpable podrían enfrentarse a la pena de muerte, tal y como ha indicado el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Ambos fueron detenidos después de que la Policía revisara varios vídeos de seguridad y analizaran una serie de comunicaciones vía telefónica.

Los dos acusados permanecen bajo custodia federal sin derecho a fianza hasta que se lleve a cabo el juicio.

D’Luna Mendez y D’Luna Bilbao, por su parte, han sido imputados por posesión ilegal de armas y podrían enfrentarse a penas de hasta diez años de cárcel.

Además de México, la mayoría de las víctimas eran Guatemala y Honduras, y según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), sufrieron insolación y agotamiento por calor y no había señales de la presencia de agua o de una unidad de aire acondicionado en funcionamiento en el camión cuando fue encontrado.

De acuerdo a Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración (INM), entre los mexicanos fallecidos en el camión había migrantes originarios de los estados de Guanajuato, Veracruz, Oaxaca, México, Zacatecas, Querétaro y Ciudad de México.

El incidente ocurrió en un remoto camino rural de San Antonio el 27 de junio. Los policías que llegaron al lugar detuvieron a Zamorano después de descubrirlo ocultándose en unos matorrales cercanos, según un comunicado de la fiscalía federal.

Un inspección del celular de Zamorano reveló llamadas con Martinez sobre la operación de contrabando de personas.

Grandes cifras de migrantes han estado llegando a Estados Unidos a últimas fechas, muchos de ellos corriendo los riesgos de atravesar peligrosos ríos y canales, y abrasadores paisajes desérticos. Durante mayo hubo 240,000 detenciones de migrantes, un tercio más que hace un año.

Los cuerpos de 16 de los 26 migrantes mexicanos que perdieron la vida el mes pasado en una caja de tráiler en San Antonio, Texas, Estados Unidos, fueron repatriados a nuestro país, informó este jueves la cancillería.

«Un total de 16 cuerpos están en territorio nacional», dijo en Twitter Arturo Rocha, coordinador para América del Norte de la Cancillería mexicana, tras completar dos vuelos que trasladaron los restos de los migrantes, mismos que salieron la mañana de ayer.

«Cuatro se encuentran ya con sus familias en Estado de México, Querétaro y Guanajuato», añadió el funcionario.

Los mexicanos fueron el grupo más numeroso de víctimas en esta tragedia, que dejó 53 muertes en total, incluyendo ciudadanos de Honduras y Guatemala.

La cancillería informó el miércoles en un comunicado que realizaría al menos tres vuelos para completar la repatriación de 25 de los 26 fallecidos que sus familias pidieron que fueron devueltos.

El cuerpo de uno de ellos permanecerá en Estados Unidos a pedido de sus familiares, precisó un portavoz de la institución.

Las tareas de repatriación contó con la coordinación de las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE), de Gobernación, a través del Instituto Nacional de Migración (INM), y de la Defensa Nacional (Sedena).

Los cadáveres fueron hallados el pasado 27 de junio por un empleado público, quien escuchó una llamada de auxilio cerca de una carretera donde estaba trabajando y abrió la puerta trasera del camión.

El traslado de migrantes indocumentados en camiones es una práctica cada vez más común que involucra a miles de personas que buscan ingresar a Estados Unidos huyendo usualmente de la pobreza y la violencia en sus países de origen.

Desde 2014, unos 6,430 migrantes fallecieron o desaparecieron en el trayecto hacia Estados Unidos, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), y 850 perecieron en accidentes o por viajar en condiciones infrahumanas.

Las rutas migratorias en América, que tienen como principal destino Estados Unidos, han cobrado en lo que va de año casi 500 vidas, según nuevos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que ya incluyen los 53 migrantes muertos en un tráiler en San Antonio, Texas.

La agencia de la ONU teme que la cifra sea sólo la punta del iceberg y estima que en todo 2021 fallecieron al menos 1,238 personas, entre ellas 51 niños. Al menos 728 de estas muertes corresponden a la frontera entre México y Estados Unidos, considerada la más mortífera del mundo.

Uno de los autores del informe de la OIM, Edwin Viales, advirtió que las víctimas en la frontera sur de Estados Unidos son «significativamente más altas que en cualquier otro año», incluso antes de que estallar la pandemia de COVID-19.

Además de señalar la dificultad para recabar datos de las muertes, indicó que también se complica conocer el origen de los muertos, ya que para más de 500 fallecidos el país de origen  es «desconocido». Entre las nacionalidades que se conocen, la OIM ha podido confirmar el fallecimiento de 136 venezolanos en el último año y medio, así como 108 cubanos y 90 haitianos.

La organización detecta un repunte de los viajes y afirma que el hecho de que la movilidad aún no sea plena por la pandemia ha llevado a un «efecto embudo», a que muchos migrantes sin recursos se vean enganchados a rutas especialmente peligrosas en busca de una vida mejor.

«Nuestros datos demuestran la creciente crisis de mortalidad por las migraciones en la región y la necesidad de reforzar la capacidad forense de las autoridades para identificar las muertes en ruta. No podemos olvidar que cada número es un ser humano con familias que puede que nunca sepan lo que le ha ocurrido», ha dicho Viales.

Sobre la muerte de los 53 migrantes en una caja de tráiler en San Antonio, los coyotes o traficantes de personas, habrían cobrado hasta 13,000 dólares a cada persona para llevarlo a Texas, según testimonios recabados por la agencia AFP.

Conforme pasan los días y las investigaciones avanzan, se han conocido más detalles de la ruta que siguió el tráiler. Ahora se sabe que el camión pasó por dos puntos de revisión migratoria en Texas.

Sin embargo, lo que ha llamado la atención, es la información que dio a conocer un funcionario federal de los Estados Unidos, que aseguró que los migrantes ya iban en la caja del tráiler cuando éste pasó por un retén carretero de la Patrulla Fronteriza antes de llegar a San Antonio.

Y es que el vehículo pasó por el puesto de control en la carretera interestatal 35 situado a 42 kilómetros al noreste de la ciudad fronteriza de Laredo, Texas.

La revelación atrae la atención a una vieja cuestión de políticas sobre si los aproximadamente 110 retenes carreteros dentro del país a lo largo de las fronteras con México y Canadá son lo suficientemente eficaces para detectar a personas que entran ilegalmente en Estados Unidos a bordo de vehículos. Generalmente están ubicados a 160 kilómetros de la frontera.

Desde 2014, unos 6,430 migrantes fallecieron o desaparecieron en el trayecto hacia Estados Unidos, según la OIM, y 850 perecieron en accidentes o por viajar en condiciones infrahumanas.

Y por si la tragedia de San Antonio no fuera suficiente, ayer, un camión que transportaba un grupo de migrantes chocó contra un tráiler luego de evadir un puesto de control de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), ahora en el Encinal, Texas, dejando cuatro muertos y tres heridos.

Dos hombres mexicanos, una persona de nacionalidad guatemalteca y otra no identificada murieron en el accidente, dijo el consulado mexicano en la ciudad fronteriza de Laredo, Texas.

El conductor, ciudadano estadounidense, fue hospitalizado junto con dos personas más que se cree son guatemaltecas, según información del mismo consulado, la Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Migración (INM).

Cuatro hombres fueron acusados luego de que 53 migrantes murieran asfixiados en la caja de un tráiler en San Antonio, Texas, en Estados Unidos.

El conductor del tráiler, identificado como Homero Zamorano de 45 años, fue acusado de tráfico de personas que resultó en muertes, según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ). Medios locales informaron que tiene un historial criminal que data de la década de 1990.

Christian Martínez, de 28 años, quien fue arrestado en la localidad de Palestine, Texas, y fue acusado de conspiración para transportar migrantes indocumentados con consecuencias fatales.

Una investigación reveló que hubo diálogo entre Zamorano y Martínez sobre el mencionado proceso de contrabando.

Si son declarados culpables, ambos podrían ser sentenciados a cadena perpetua o la pena de muerte, informó la cadena estadounidense CNN.

Además, el martes pasado, Juan Claudio D’Luna-Mendez y Juan Francisco D’Luna-Bilbao, ambos ciudadanos mexicanos y arrestados en un domicilio en San Antonio que figura en el registro del camión con remolque, fueron acusados de posesión de armas de fuego mientras residían ilegalmente en Estados Unidos, según documentos judiciales y autoridades estadounidenses.

Craig Larrabee, agente especial interino a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional de San Antonio, describió el caso de trata de personas como «el peor» de Estados Unidos.

De los 53 migrantes que perdieron la vida,  se ha confirmado que 27  sonde origen mexicano, 14 de Honduras, 7 de Guatemala y 2 de El Salvador, dijo Francisco Garduño, titular del Instituto Nacional de Migración (INM).

El proceso de identificación de los cadáveres ha sido complicado porque algunos fueron encontrados sin documentos de identidad y en un caso se halló una identificación robada. Los gobiernos involucrados deben ahora  compartir y comparar los datos de las huellas dactilares.

Después de esta tragedia, México, Estados Unidos, Guatemala y Honduras acordaron trabajar de manera conjunta para apoyar a los heridos y las familias de las víctimas, así como cooperar en la investigación para llevar a los responsables ante la justicia. También se acordó establecer un Grupo de Acción Inmediata para intercambiar información y trabajar de manera coordinada para desmantelar las redes de traficantes de personas.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llamó a fortalecer la lucha contra «una industria criminal que genera varios miles de millones de dólares».

México, Estados Unidos, Guatemala y Honduras acordaron este miércoles coordinar una respuesta regional ante la muerte de al menos 53 migrantes al interior de la caja de un tráiler en San Antonio, Texas, en Estados Unidos.

Funcionarios de los cuatro países mantuvieron una reunión en la embajada de México en Washington en la que acordaron «trabajar de manera conjunta para, en el ámbito de sus respectivas competencias, apoyar a las personas heridas y a las familias de las víctimas».

Las autoridades estadounidenses investigan la muerte de los migrantes que, pese a un calor asfixante, viajaban hacinados en el remolque de un camión en Texas, una tragedia que el presidente Joe Biden atribuyó a los traficantes de personas.

Según Francisco Garduño, director del Instituto Nacional de Migración (INM), entre los muertos hay 27 mexicanos, 14 hondureños, 7 guatemaltecos y 2 salvadoreños. Se desconocen las nacionalidades de las otras tres víctimas.

En la reunión se decidió cooperar en la investigación «para llevar a los responsables ante la justicia» y «establecer un Grupo de Acción Inmediata para intercambiar información y trabajar de manera coordinada para desmantelar las redes de traficantes de personas».

Entre los participantes en el encuentro figuran el subsecretario interino de Política Fronteriza e Inmigración del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS), Blas Núñez Neto, el canciller de Guatemala, Mario Búcaro Flores, el embajador de México, Esteban Moctezuma y el encargado de negocios de la embajada de Honduras Javier Bu Soto, entre otros.

Los funcionarios decidieron organizar próximamente una reunión con el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, y los cancilleres de México, Guatemala y Honduras.

El objetivo es «analizar qué acciones se pueden adoptar de manera conjunta a fin de atender a las víctimas, combatir las redes de tráfico de personas, prevenir este tipo de tragedias y fortalecer los canales formales para hacer de la migración una opción segura, ordenada regular y humana».

Un total de tres personas han sido detenidas por su presunta relación con la muerte de 53 inmigrantes que fallecieron asfixiados en un camión en San Antonio, en Texas, en Estados Unidos.

Las autoridades federales han dado cuenta de la detención de Homero Zamorano, de 45 años, quien habría abandonado el camión en una zona desierta. Zamorano tiene residencias conocidas en Houston y en Valle de Río Grande.

«Estaba muy afectado por la metanfetamina cuando fue detenido en las inmediaciones. Ha tenido que ser trasladado a un hospital», explicó un responsable de las fuerzas de seguridad citado por el periódico ‘San Antonio Express’.

Más tarde fueron detenidos por tenencia ilícita de armas y estancia ilegal en el país dos individuos vinculados a Zamorano. Los arrestos se produjeron en el condado de Bexar y los detenidos son Juan Francisco D’Luna-Bilbao y Juan Claudio D’Luna-Méndez.

Juan Francisco “N” y Juan Claudio “N” son dos mexicanos identificados por las autoridades mexicanas como presuntos responsables del acto delictivo.

Francisco Garduño, titular del INM, dijo que los dos tienen el mismo domicilio del registro estatal del tráiler y se les encontraron armas durante la revisión judicial, aunque no se cuenta con registro de flujos migratorios de estas personas.

El funcionario explicó que el conductor intentó hacerse pasar como uno de los sobrevivientes, sin embargo, fue detenido por su posible participación en los delitos de tráfico de personas y homicidio.

De acuerdo al balance más reciente, son 53 migrantes los que murieron tras asfixiarse debido a la falta de oxígeno y a las altas temperaturas. En la conferencia mañanera del presidente López Obrador se informó sobre 51 víctimas, pero más tarde se confirmó la muerte de dos migrantes más.

El alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, ha calificado el hallazgo como «terrible» y ha señalado que se trata de una «tragedia humana». En total, otros 16 migrantes que también se encontraban a bordo del vehículo han tenido que ser trasladados a varios hospitales de la zona.

«Parece que habían sido víctimas de una operación de tráfico de personas (…) quizá llevaban allí un par de días. No les habían dado agua ni comida y obviamente estaban tratando de conseguir ayuda», detalló el subjefe de la Policía de San Antonio, Eric Hightower, en declaraciones recogidas por News 4 San Antonio.

Entre los muertos hay 39 hombres y 12 mujeres, detalló a los periodistas el portavoz del condado, Tom Peine. Del total de víctimas mortales, 27 eran de origen mexicano, aunque todavía hay un número considerable de personas no identificadas, por lo que el número de connacionales podría aumentar.

En cuanto al país de origen del resto de las víctimas,  14 son de Honduras, 7 de Guatemala, 2 de El Salvador.

El Instituto Nacional de Migración (INM) indicó que se ha detectado que el modus operandi de los “coyotes” o traficantes de personas en la frontera norte implica que los migrantes atraviesen en pequeños grupos a territorio de Estados Unidos, donde los concentran en casas de seguridad para luego ser transportados en cajas secas de tráiler o tractocamiones, así como en autos y camionetas.

Afirmó que con la tecnología que instrumentan las autoridades, tanto de Estados Unidos como de México, en la frontera de ambas naciones, resultaría imposible que un tráiler con una caja seca con más de 50 personas migrantes abordo cruzara por un puente internacional o una garita.

Se detalló que el tráiler abandonado, marca Volvo modelo 1995, tenía placas sobrepuestas de la empresa Betancourt Trucking and Harvesting, registrada en Álamo, Texas. Además, circulaba con licencia y logos clonados.

Garduño describió que el vehículo pasó los puntos de revisión migratoria por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), donde las cámaras de seguridad lo captaron a las 14:50 horas del lunes 27 de junio en Encinal, Texas. Finalmente fue encontrado a las 18:20 horas en la Carretera Estatal No. 35 de San Antonio a 235 kilómetros de la frontera con México.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó este martes que la muerte de 51 migrantes en un tráiler en Texas muestra la necesidad de luchar contra la «industria criminal» de tráfico de personas.

«Este incidente subraya la necesidad de luchar contra la multimillonaria industria criminal que abusa de los migrantes y conduce a la muerte a demasiados inocentes», indicó en un comunicado Biden desde Madrid, donde asiste a la cumbre de la OTAN.

«Explotar a personas vulnerables con fines de lucro es vergonzoso», criticó Biden, prometiendo que su gobierno «seguirá haciendo todo lo posible para impedir que los contrabandistas y traficantes de personas se aprovechen de las personas que intentan entrar en Estados Unidos».

Sin embargo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, culpó al presidente Biden de haber provocado la muerte de los
migrantes.

«Estas muertes pesan sobre Biden. Son el resultado de sus letales políticas de fronteras abiertas. Muestran las consecuencias mortales de su negativa a hacer cumplir la ley», sostuvo Abbott en su cuenta de Twitter.

Al respecto, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) dijo que su división de Investigaciones de Seguridad Nacional estaba llevando a cabo una investigación sobre «un supuesto evento de contrabando de personas» en coordinación con la policía local.

Sobre esto, el gobierno mexicano informó que se abrirá una carpeta de investigación respecto a la tragedia en San Antonio, Texas.

Fue el canciller Marcelo Ebrard quien indicó que en una llamada con el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, se indicó que se abrirá una carpeta de investigación por hechos relacionados en territorio mexicano. El titular de la SRE dijo que un equipo de la FGR se desplazo hacia Texas para ese fin.

Autoridades han dicho que el camión podría haber transportado a unos 100 inmigrantes, pero el número exacto sigue sin estar claro, dijeron un funcionario local y una fuente de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos (CBP) informado de la investigación.

Los migrantes fueron rociados con una sustancia picante, dijeron las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, con el fin de disimular el olor de la carga humana y evadir la detección canina.

Por su parte el Instituto Nacional de Migración (INM) informaron que están ayudando a las familias de las víctimas y al traslado de los cuerpos, pues de acuerdo al último balance, de los 50 migrantes muertes, 22 eran de origen mexicano.

Las muertes ponen de manifiesto una vez más el reto de controlar los cruces de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos, que han alcanzado cifras récord.

El número de migrantes hallados sin vida el lunes en un tráiler abandonado en una carretera de San Antonio, Texas, es de 50, de los cuales 22 son de nacionalidad mexicana, confirmó esta mañana el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

«Es una tremenda desgracia (…) hasta ahora son 50 los fallecidos: 22 de México, 7 de Guatemala, dos de Honduras y 19 todavía sin información sobre su nacionalidad», dijo el mandatario durante su conferencia de prensa matutina.

Previamente, en su cuenta de Twitter, el canciller Marcelo Ebrard compartió dicho balance y aseguró que es «información de Texas proporcionada por autoridades estadounidenses.

El hallazgo de los cuerpos, dentro y fuera del vehículo, se produjo la tarde de ayer, y según el departamento de bomberos de San Antonio hasta la noche sumaban 46 víctimas. Otros 16 migrantes que viajaban en el camión y que fueron hallados con vida, entre ellos cuatro niños, fueron trasladados a hospitales.

«Estos hechos lamentablemente (…) tienen que ver con la situación de pobreza, de desesperación de hermanos centroamericanos, de mexicanos», añadió López Obrador.

El mandatario expresó además su pésame y aseguró que su gobierno realizará las investigaciones que le correspondan y prestará ayuda para el traslado de los cuerpos.

«Estos hechos lamentablemente (…) tienen que ver con la situación de pobreza, de desesperación de hermanos centroamericanos, de mexicanos», añadió.

El mandatario reconoció que fallaron los controles en la frontera común y dentro de Estados Unidos. El vehículo fue hallado en una carretera cerca de la autopista I-35, una ruta que cruza Estados Unidos de sur a norte, desde la frontera de México hasta la de Canadá.

Al respecto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, fue informado de la «absolutamente horrible y descorazonadora» muerte de los 50 migrantes, indicó este martes La Casa Blanca.

«Estamos siguiendo de cerca» la información «absolutamente horrible y descorazonadora» proveniente de San Antonio, Texas, indicó a periodistas la portavoz Karine Jean-Pierre a bordo del Air Force One de camino a la cumbre de la OTAN en Madrid.

Se trata se una de las tragedias más letales de entre las que se han cobrado miles de vidas de personas que trataban de cruzar la frontera estadounidense desde México en las últimas décadas.

Diez migrantes murieron en 2017 tras quedar atrapados en el interior de un camión que estaba estacionado en un Walmart en San Antonio. En 2003, 19 migrantes fueron hallados en un sofocante camión al sureste de esa mima ciudad de Texas.

El sur del estado ha sido durante mucho tiempo la zona preferida para los cruces fronterizos ilegales. Los migrantes pasan por los puestos de control de la Patrulla Fronteriza en vehículos hacia San Antonio, primera ciudad importante, desde donde se dispersan por todo Estados Unidos.

San Antonio, ubicada a unos 250 km de la frontera, es una ruta principal para los traficantes, además de que la ciudad también ha sido azotada por una reciente ola de calor récord.

Foto: Twitter @EuniceRendon

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) afirmó este miércoles que “es normal” el despliegue de Fuerzas Armadas en las fronteras ante el avance de la caravana migrante que esta semana salió de Chiapas, con cerca de 15,000 personas.

“Es normal lo que se está haciendo, no hay un plan especial”, respondió el mandatario durante su conferencia de prensa matutina, luego de ser cuestionado sobre el despliegue de casi 30,000 elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y el INM en las fronteras, en tareas migratorias.

López Obrador respondió que cuando regrese el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, quien asistió en su representación a la Cumbre de las Américas en Estados Unidos, se reunirá con él para revisar el asunto migratorio.

Denunció que desde hace cinco años, desde la gestión del presidente Donald Trump, el gobierno mexicano ha buscado apoyo para Centroamérica, pero “no ha habido respuesta”. “Se habló de 4,000 millones de dólares y en cuatro o cinco años no han destinado nada”, criticó.

En cambio, enfatizó, «autorizaron los legisladores de Estados Unidos esos que hablan de que les preocupan los derechos humanos como (Marco) Rubio y el otro señor, Ted Cruz y el (Robert) Menéndez, esos senadores, casi por unanimidad, creo que faltó uno, autorizaron 40.000 millones de dólares para armas a Ucrania”, lamentó.

Aprovechó el momento para criticar a legisladores del Partido Republicano por acusarlo de multiplicar la presencia del crimen organizado en México y llamó a Cruz y a Rubio a aportar pruebas en su contra, si las tienen.

Organizaciones civiles han denunciado en diversas ocasiones abusos de las autoridades y militares al tratar de contener la ola migrante con redadas y detenciones. Los cuestionamientos han crecido esta semana por la partida el lunes de una caravana migrante de casi 15,000 personas desde Chiapas, y que se da en el marco de la Cumbre de las Américas que se realiza en Los Ángeles, California.

La región vive un flujo récord hacia Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectó a más de 1.7 millones de indocumentados en la frontera con México en el año fiscal 2021, que terminó el 30 de septiembre.

En tanto, el gobierno mexicano ha informado que ha interceptado a más de 252,000 migrantes indocumentados de enero a noviembre y deportó a más de 100,000 en el mismo periodo, de acuerdo con la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.

Un túnel de 530 metros de largo entre la ciudad estadounidense de San Diego, en California, y Tijuana, en México, fue descubierto por la policía de Estados Unidos durante una investigación sobre narcotráfico, anunció la fiscalía local.

Excavado a más de 18 metros de profundidad, el túnel transfronterizo de 1.2 metros de ancho contaba con «paredes reforzadas y un sistema de rieles, electricidad y ventilación», según el comunicado del fiscal federal del Distrito Sur de California.

El comunicado también indica que seis residentes en Estados Unidos fueron acusados «de asociación delictiva para el tráfico de 799 kilos de cocaína». Además de esa droga, las autoridades también incautaron 74 kilos de metanfetamina y 1.5 kilos de heroína.

Agentes del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos descubrieron la construcción el viernes durante una operación de vigilancia frente a una casa que había sido utilizada para almacenar drogas en el pasado.
Al observar el movimiento de los sospechosos, los agentes llegaron a un almacén situado a 90 metros de la frontera con México. Tras inspeccionar la construcción, se encontraron con la entrada del túnel, excavada en un piso de cemento.

«Eliminaremos todos los pasajes subterráneos de contrabando que encontremos para evitar que las drogas ilegales lleguen a nuestras calles y destruyan a nuestras familias», dijo el fiscal federal Randy Grossman en el comunicado.

Los túneles entre la frontera de Estados Unidos y México son excavados con frecuencia por los grupos delincuenciales para introducir en territorio estadounidense migrantes atraídos por el «sueño americano» o drogas.

Según las autoridades estadounidenses, sólo en el Distrito Sur de California se han descubierto más de 90 túneles desde 1993, de los cuales 27 fueron considerados sofisticados y el último fue en marzo de 2020.

Autoridades en nuestro país han señalado como responsable de estos túneles, encontrados en bodegas, viviendas y negocios, al cártel de Sinaloa, liderado por años por Joaquín «El Chapo» Guzmán, actualmente preso en Estados Unidos y famoso por haber huido de una cárcel de máxima seguridad por un túnel subterráneo.

La fiscalía de Baja California admitió que el último túnel es uno de los más grandes localizados en la región.

El Gobierno de Estados Unidos lanzó este miércoles la campaña digital «Dígale no al coyote» para advertir a los centroamericanos que es un «delito» ingresar de forma ilegal al país y que no deben creer en las mentiras de los traficantes de personas.

«Los contrabandistas usan mentiras para atraer a quienes son vulnerables a emprender un viaje peligroso que a menudo termina en su expulsión del país o desemboca en una muerte», aseguró Chris Magnus, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

La CBP detalló en un comunicado que en el año fiscal 2021 los centroamericanos representaron el 44% de los migrantes detectados por las autoridades en la frontera de Estados Unidos con México.

Magnus subrayó que esa agencia lanza hoy la campaña que llegará a través de teléfonos celulares, redes sociales y otras plataformas digitales «para prevenir tragedias y reducir la migración irregular».

En marzo pasado, la cifra de migrantes detectados en la frontera sur de Estados Unidos fue la mayor en lo que va del año fiscal 2022 con más de 220,000, según la CBP.

«Los contrabandistas les están mintiendo, el hecho es que ingresar ilegalmente a los Estados Unidos es un delito», es el mensaje que envía la campaña especialmente a hondureños y guatemaltecos.

Los anuncios destacan que los contrabandistas, conocidos como «coyotes», se aprovechan y se benefician de los migrantes vulnerables.

La campaña es una más de los esfuerzos de la CBP de los últimos años para disuadir a los migrantes advirtiéndoles que las leyes de inmigración de Estados Unidos continúan vigentes.

Estados Unidos se prepara para una eventual migración masiva tras el anuncio del gobierno de eliminar el próximo 23 de mayo el Título 42 de devolución expedita de migrantes.

Sin embargo, la eliminación de la medida, que ha devuelto a unos 1.7 millones de migrantes desde marzo de 2020, depende ahora de las cortes judiciales que retaron su eliminación, con una primera audiencia prevista para el próximo viernes.

La medida sanitaria fue puesta en marcha por el entonces presidente Donald Trump para devolver de inmediato a los migrantes en la frontera amparados en la pandemia.

La campaña de «Dígale no al coyote» advierte que «aquellos que intenten cruzar la frontera de los Estados Unidos sin autorización serán expulsados» y recuerda además los miles que son encarcelados, secuestrados, extorsionados o muertos a manos de organizaciones criminales transnacionales.

El Instituto Nacional de Migración (INM) informó que el viernes fueron detenido un total de 1,608 personas migrantes de 38 nacionalidades, en varias operaciones realizadas en todo el país.

Las autoridades detallaron que se trata de 1,398 personas mayores de edad, 424 mujeres y 974 hombres, y 210 menores, 82 mujeres y 128 hombres, quienes quedaron bajo tutela y protección del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en la entidad en la que fueron rescatados.

Se identificó que 158 menores de edad, 69 mujeres y 89 hombres, iban acompañados de un familiar o tutor, mientras que 52 viajaban solos (13 mujeres y 39 hombres).

Las personas migrantes fueron localizadas en varias áreas del país: 374 en Chiapas; 262 en Baja California; 199 en Nuevo León; 168 en la Ciudad de México; 152 en Tabasco; 111 en Coahuila; 97 en Tamaulipas; 50 en Veracruz; 47 en San Luis Potosí; 26 en Quintana Roo; 22 en Sonora; 20 en Oaxaca; 18 en Puebla y en Chihuahua respectivamente; 17 en Durango; 8 en Tlaxcala; 6 en Yucatán; 5 en Jalisco y Zacatecas respectivamente; 2 en Sinaloa y una en Colima.

Durante el proceso administrativo para definir su situación migratoria se identificó que 357 son originarias de Guatemala; Honduras, 296; Colombia, 195; Cuba, 189; Nicaragua, 113; El Salvador, 96; Perú, 60; Brasil, 56; Venezuela, 55; Comoras, 29; Haití, 19, Estados Unidos y Etiopía, 16 respectivamente; Filipinas 14; Francia, 13; Ecuador y Turquía, 11 por cada país.

En número menores, se identificó a migrantes de Angola; Bolivia; Macedonia del Norte; India; Bangladesh; China; Lesotho; Bosnia y Herzegovina; España; Jamaica; República Dominicana, Senegal y Guinea.

Como parte de los operativos, en la que participaron distintas autoridades federales, estatales y municipales, fueron asegurados y puestos a disposición del Ministerio Público (MP) cuatro vehículos en el estado de Tamaulipas y uno en Tlaxcala, así como cuatro probables responsables de cometer algún delito en Tamaulipas.

El INM añadió que además se realizó una intervención al ferrocarril en Coahuila y se revisó una casa de seguridad en San Luis Potosí.

Las autoridades migratorias disolvieron en las últimas horas la cuarta caravana de migrantes que se ha formado en lo que va de año, cuando transitaba por el municipio de Tapachula, Chiapas.

El contingente de un centenar de extranjeros, que salió ayer en la tarde, fue disuelto por elementos del Instituto Nacional de Migración (INM), quienes realizaron sus funciones acompañados de la Guardia Nacional con equipos antimotines.

Esta cuarta caravana de migrantes salió la madrugada de este miércoles desde la comunidad de Álvaro Obregón tras avanzar ayer unos 16 kilómetros desde Tapachula.

Los extranjeros fueron sorprendidos por las autoridades migratorias que llegaron con camionetas y decenas de miembros de la Guardia Nacional, quienes los rodearon y evitaron que salieran de nuevo a caminar sobre la carretera.

La representante del Instituto Nacional de Migración (INM) en Chiapas, Paola López Rodas, arribó a la comunidad y pidió a los migrantes que la escucharan y accedieran a recibir la atención y evitar así que siguieran arriesgándose por la carretera caminando.

De acuerdo a diversos testimonios, los migrantes, al ver a la Guardia Nacional, temieron ser encerrados en alguna estación migratoria. Sin embargo, las autoridades federales les ofrecieron a llevar mujeres y niños al municipio de Huixtla, también en Chiapas, donde se les empezará su trámite de visas por razones humanitarias.

Ahora esperan que las autoridades les cumplan con la entrega de los documentos de regulación para poder avanzar a los Estados Unidos.

Este es el cuarto grupo de migrantes que salen de manera masiva de Tapachula en lo que va de año y que han logrado obtener acuerdos con el INM, aunque en algunos contingentes pasados se produjeron choques con las autoridades. La anterior fue el pasado 16 de abril, que se disolvió horas después tras un acuerdo con las autoridades.

México deportó a más de 114,000 extranjeros en 2021, de acuerdo con datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación (Segob). Además, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) recibió un récord de 131,448 solicitudes de refugio en 2021.

El INM informó recientemente que desde el 1 de enero y hasta el 13 de abril de este año interceptó a 115,379 migrantes, de los cuales un 15% eran menores de edad, principalmente de naciones de Centroamérica.

La caravana migrante, la segunda en lo que va del año, que salió el viernes pasado de Tapachula, Chiapas, con rumbo a la frontera con Estados Unidos, se disolvió este domingo luego de que autoridades migratorias acordaran agilizar los trámites migratorios de sus integrantes.

Luis García Villagrán, un activista que acompaña a los migrantes, dijo que las autoridades acordaron trasladar a poco más de 200 personas, principalmente de Venezuela, Colombia, Cuba, Nicaragua, entre otros países, a los estados de Tabasco y Oaxaca, en el sur del país, para sus trámites.

El grupo había salido el pasado 1 de abril con el objetivo de llegar a la frontera con Estados Unidos, aunque ese mismo día se enfrentaron con piedras y palos a agentes de la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración (INM).

Tras ese enfrentamiento, varios migrantes se cosieron los labios para exigir que las autoridades les otorgaran documentos que les permitieran transitar por territorio mexicano.

La caravana duró tres días y apenas avanzó unos 16 kilómetros hasta la comunidad de Álvaro Obregón, prácticamente a la salida de Tapachula, donde los cerca de 400 migrantes que aún la integraban aceptaron finalizar su marcha.

Esta es la segunda caravana migrante del año, tras un primer contingente de unas 500 personas que salió en enero pasado, pero apenas avanzó unos 20 kilómetros ante la presión de las autoridades.

El INM pidió a los migrantes no autolesionarse «ni convertirse en rehenes de los intereses de terceros, quienes dicen defender sus derechos humanos, pero los motivan a cometer acciones que dañan su integridad física y psicológica». Señaló que las leyes y normas en la materia establecen rutas e instancias de atención para mantener una migración segura, ordenada y regular.

Y es que desde hace años, justo antes de Semana Santa, los indocumentados acompañados por activistas realizan un recorrido por el país, a veces hasta la frontera norte, que denominan «Viacrucis migrante» y que en 2018 dio surgimiento a las caravanas.

La estrategia del gobierno federal ha sido montar retenes en el camino de los migrantes, sobre todo en Chiapas, para detener su avance.

El número de personas que intentan llegar a Estados Unidos aumentó con la llegada del presidente Joe Biden a la Casa Blanca en enero de 2021.

Para este año, se anticipa que el flujo repunte aún más luego de que Estados Unidos suspendió el viernes pasado la orden de salud pública conocida como Título 42, que establecía la expulsión de personas sin papeles como medida precautoria por la pandemia de COVID-19.

La región vive un flujo récord de migrantes hacia Estados Unidos, cuya Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectó a más de 1.7 millones de indocumentados en la frontera con México en el año fiscal 2021, que terminó el 30 de septiembre.

México deportó a más de 114,000 extranjeros en 2021, de acuerdo con datos de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación del país, mientras que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) recibió un récord de 131,448 solicitudes de refugio en 2021.

Foto: Twitter @EuniceRendon