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El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, informó este miércoles que su país planea sacar al mercado en abril de 2021 una vacuna contra el coronavirus.

«Hemos hecho buenos progresos con nuestra vacuna. Planeamos presentar nuestra vacuna al mercado en abril», ha dicho el mandatario durante una reunión del grupo parlamentario del Partido Justicia y Desarrollo (AKP), según reportes de la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.

La vacuna contra el Covid-19 está siendo desarrollada por la Universidad Erciyes de la provincia de Kayseri; según Recep Tayyip Erdogan su país analiza ponerla a disposición de «toda la humanidad».

«Hemos llegado a una fase importante en nuestra propia vacuna. Planificamos llevarla al nivel de aplicación, a más tardar, en abril y estamos pensando en ofrecerla a toda la humanidad en las condiciones adecuadas», dijo el mandatario.

Erdogan recordó que el fin de semana, en su mensaje a la cumbre G20, ya había insistido en que los estudios para elaborar vacunas contra el Covid «no deberían sacrificarse por ambiciones políticas y comerciales sino ser patrimonio de la humanidad».

La primera dosis del medicamento llamado Erucov-Vac se inyectó el 5 de noviembre pasado a un grupo de 44 voluntarios y se prevé que esta primera fase de pruebas termine en enero.

Por otra parte, el ministro de Sanidad turco, Fahrettin Koca, anunció el lunes pasado que Turquía ha firmado ya la compra de 10 millones de dosis de una vacuna con la empresa chica Sinovac y aseguró que se utilizará de forma gratuita con grupos de riesgo en un breve plazo

Las autoridades turcas han indicado en varias ocasiones que los trabajadores sanitarios serán los primeros en ser vacunados. Erdogan ha recalcado que «no tiene sentido que países individuales se aseguren vacunas antes de que todo el mundo esté libre de la amenaza de la pandemia».

El ministro de Sanidad de Turquía, Fahrettin Koca, confirmó que el país registró 7,381 casos y 161 fallecidos en las últimas 24 horas, lo que  sitúa los totales en 460,916 y 12,672, respectivamente, desde el inicio de la pandemia.

Científicos de la Universidad de Oxford esperan informar los resultados de las pruebas avanzadas de su vacuna contra el Covid-19 antes de Navidad, dijo uno de sus investigadores este jueves.

El doctor Andrew Pollard, experto en infecciones pediátricas e inmunidad de Oxford, dijo que las bajas tasas de infección durante el verano demoraron las investigaciones, pero que las pruebas de Fase III están acumulando los datos necesarios para informar de los resultados a medida que una nueva ola de la pandemia afecta a países alrededor del mundo.

Recordemos que la Universidad de Oxford desarrolla su vacuna junto con el laboratorio AstraZeneca.

«Creo que estamos cerca, decididamente será antes de Navidad a juzgar por los progresos», dijo Pollard en entrevista con la cadena BBC.

Pollard habló de los progresos de las pruebas de fase avanzada al tiempo que Oxford dio a conocer una investigación anterior según la cual la vacuna tenía buena tolerancia y provocaba una fuerte reacción inmune en personas mayores de 70 años. Esto es importante porque las vacunas no suelen ser tan eficaces en personas mayores, dijo Pollard.

«La razón por la que estamos tan contentos es que por lo que vemos, las reacciones inmunitarias son idénticas, incluso en personas mayores de 70 años», acotó.

Las conclusiones se basan en una prueba de Fase II con 560 personas, de las cuales 240 eran mayores de 70 años. Los resultados del estudio aparecieron este jueves en la revista médica internacional The Lancet.

Las pruebas de Fase II brindan datos preliminares importantes, pero no demuestran en última instancia si la vacuna previene la enfermedad. Oxford y AstraZeneca aguardan los resultados de las pruebas de Fase III con miles de personas alrededor del mundo para determinar si su vacuna es segura y eficaz.

Otras dos farmacéuticas, Pfizer y Moderna, difundieron en los últimos días los resultados preliminares de sus pruebas de fase avanzada, según los cuales sus vacunas son efectivas en casi 95%.

Pollard dijo que no hay competencia entre los distintos grupos de investigación porque se necesitarán varias vacunas para controlar la pandemia y permitir que la vida regrese a la normalidad.

A pesar de los avances recientes, Pollard dijo que el mundo está apenas en las etapas iniciales de los esfuerzos para proteger a la gente del Covid-19. Una vez aprobadas las vacunas, los laboratorios y las autoridades de salud pública aún enfrentan la tarea de fabricar miles de millones de dosis y suministrarlas a la gente alrededor del mundo.

Según datos publicados en The Lancet, la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford provoca una respuesta inmunitaria entre las personas mayores, especialmente vulnerables al virus. Señalan que la vacuna provoca entre las personas mayores de 56 años una respuesta inmunitaria idéntica a la que suscita entre los más jóvenes (18-55 años).

Como recuerda The Lancet, «los más mayores tienen un riesgo más elevado de desarrollar una forma grave de Covid-19 y es por tanto esencial que una vacuna destinada a luchar contra esta enfermedad sea eficaz para este grupo de población».

El Presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado de la República, Ricardo Monreal, instruyó que a partir del próximo lunes se reforzará la realización de pruebas Covid-19 a senadoras, senadores y personal legislativo que presente alguna sintomatología.

Además se indicó, se van a seguir implementando las medidas pertinentes y oportunas para evitar que la pandemia se convierta en un problema para la institución legislativa.

Entre las medidas están la presencia de tapetes sanitizantes, la toma de temperatura, la aplicación de gel y el uso de cubrebocas para quienes acceden a las instalaciones.

Las pruebas que se harán, se indicó, serán pruebas serán PCR o de exudado nasal, las cuales se realizan luego de que hayan transcurrido cinco días “ventana” de contacto con un potencial portador del virus, tal como lo establece la norma de laboratorio.

Y es que se informó que hasta el pasado 14 de octubre, se realizaron un total de dos mil 152 pruebas rápidas a trabajadores y legisladores, para detectar posibles portadores del Covid-19. Del total de pruebas, dieron positivo 157 personas, entre trabajadores sindicalizados, senadoras, senadores y asesores, lo que representa 7.3% del total de quienes se han realizado la prueba.

A dicho reporte se le agregan tres trabajadores que se realizaron la prueba el lunes 12 y resultaron positivos, lo que suma un total de 160 personas que han padecido el virus Covid-19 en la Institución.

En el caso de la Cámara de Diputados, fuentes internas del recinto indicaron al periódico La Razón que suman más de 200 contagios entre visitantes, periodistas y asesores de legisladores. Entre puros diputados, los contagios suman 51.

El diario informó que de acuerdo a un informe obtenido por la Cámara, del 26 de junio al 13 de septiembre se realizaron tres mil 057 pruebas de Covid-19, significando un costo total de tres millones 974 mil 100 pesos.

Las pruebas se realizaron mediante un convenio con el laboratorio Salud Digna, que dio un costo de mil 300 pesos cada una.

La farmacéutica estadounidense Pfizer anunció este viernes que planea solicitar una autorización de emergencia para su vacuna contra el Covid-19 a fines de noviembre, semanas después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

«Suponiendo que los datos sean positivos, Pfizer solicitará una autorización de uso de emergencia en Estados Unidos poco después de que culmine la etapa de seguridad, en la tercera semana de noviembre», dijo el CEO de la empresa Albert Bourla en una carta abierta publicada en redes sociales.

Así, Estados Unidos podría tener dos vacunas listas para finales de año, si las pruebas clínicas en curso son concluyentes y si la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) autoriza su distribución, ya que Moderna también estima tener lista la suya a finales de noviembre.

El presidente Donald Trump, que busca un segundo mandato, había dicho que una vacuna podría estar disponible antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Pfizer se apegó a la solicitud que la FDA hizo la semana pasada a los desarrolladores de la vacunas, sobre esperar dos meses después de que la segunda dosis sea inyectada en los participantes de los ensayos clínicos para monitorear posibles efectos secundarios graves.

Por otro lado, Pfizer, socia de la empresa alemana BioNTech, podría obtener resultados sobre la eficacia de la vacuna en las próximas dos semanas a través de su ensayo en curso, en el que participan 30,000 personas, aseguró el director de la empresa.

«Podríamos saber si nuestra vacuna es efectiva o no a finales de octubre», escribió Albert Bourla.

La FDA establece tres condiciones para la aprobación de una vacuna: que sea efectiva, que sea segura y que la compañía sea capaz de producirla a gran escala.

Pfizer espera cumplir con los tres requisitos en la tercera semana de noviembre, o sea dentro de un mes. Por su parte Moderna espera hacer lo propio en las mismas fechas (25 de noviembre).

Ambas empresas, financiadas por el gobierno de Estados Unidos, habían iniciado la fase 3 de sus pruebas clínicas al mismo tiempo a finales de julio, y también ambas comenzaron la producción de dosis como medida de precaución, con el objetivo de entregar varias decenas de millones de dosis en Estados Unidos para finales de año, en caso de recibir la autorización de la FDA.

Esta institución, que prometió seguir los procedimientos científicos estándar y no dejar que la presión política interfiera, es la encargada de aprobar o no la vacuna y decidir a qué poblaciones se le administrará en prioridad.

Rusia registró su segunda vacuna contra el coronavirus, anunció este miércoles el presidente Vladimir Putin, justo cuando el número de infecciones diarias bate un nuevo récord.

El laboratorio Vektor en Siberia, «ha registrado la segunda vacuna contra el coronavirus hoy, llamada EpiVacCorona», dijo Putin en una reunión ministerial en videoconferencia.

La vacuna tiene un «nivel de seguridad suficientemente alto», declaró la viceprimera ministra rusa encargada de la salud, Tatiana Gólikova. La vacuna pasará ahora a la fase final de los ensayos, que implicará a 40,000 voluntarios.

Llama la atención que el laboratorio Vektor, en la región de Novosibirsk, realizó investigaciones secretas sobre las armas biológicas durante el período soviético y contiene muestras de diversos virus, que van desde la viruela hasta el ébola.

Recordemos que Rusia registró en agosto pasado su primera vacuna contra el nuevo coronavirus, desarrollada por el centro de investigación moscovita Gamaleia con el ministerio de Defensa ruso.

La primera vacuna rusa contra el coronavirus, Sputnik V, en referencia al satélite soviético, fue percibida con escepticismo en el mundo, sobre todo porque no había llegado a la fase final de los ensayos en el momento de su anuncio por parte de las autoridades.

Sin embargo, una gran parte de la élite política rusa afirma que fue vacunada con la Sputnik V, y Vladimir Putin citó el ejemplo de una de sus hijas. El gobierno espera desplegarla masivamente en el país antes de fin de año.

Rusia experimenta un importante resurgimiento de la epidemia en las últimas semanas, con 14,231 nuevos casos en las últimas 24 horas según un informe presentado hoy, un récord desde el inicio de la crisis del nuevo coronavirus. Ayer el país registró un récord de muertes, con 244 en 24 horas.

Vektor concluyó el pasado 30 de septiembre las fases I y II de los ensayos clínicos con la vacuna, que ha demostrado ser segura. Así, el presidente ha trasladado sus felicitaciones al equipo de investigadores que ha logrado desarrollarla.

«Ha sido una misión muy importante que ustedes cumplieron con éxito. Un enorme agradecimiento por su labor, su talento y su dedicación», añadió Putin.

Putin llamó a incrementar la producción de las dos vacunas y cubrir en primer lugar la demanda del mercado interno. «Debemos aumentar la producción tanto de nuestra primera vacuna como de la segunda, ante todo para satisfacer la demanda del mercado nacional. Las dos vacunas tienen que estar disponibles en todas las farmacias del país».

El presidente adelantó que la nueva vacuna ha sido suministrada a la responsable de la oficina de protección al  consumidor y bienestar humano, Anna Popova, y la viceprimera ministra, Tatiana Gólikova.

El Nobel de Medicina distinguió este lunes a tres científicos por el descubrimiento del virus de la hepatitis C, un hallazgo que ha hecho posible el desarrollo de nuevas pruebas sanguíneas y de medicinas para hace frente a un problema de salud global.

Los estadounidenses Harvey J. Alter y Charles M. Rice y el británico Michael Houghton fueron galardonados por la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska por su «contribución decisiva» en la lucha contra la hepatitis por transfusión, causante de la cirrosis y el cáncer de hígado, que ha permitido salvar «millones de vidas».

«Por primera vez en la historia, la enfermedad puede ser curada, aumentando las esperanzas de erradicar el virus de la hepatitis C de la población mundial», señaló el fallo, que resalta que todavía mueren más de un millón de personas al año de hepatitis por transfusión, una preocupación para la salud global comparable a la tuberculosis o al virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

La ciencia concluyó en los años cuarenta del siglo XX que existían dos tipos principales de infecciones hepáticas: una transmitida por agua o alimentos contaminados (la A) y otra, mucho más amenazadora para la salud, que se contagiaba por la sangre y fluidos corporales.

Dos décadas después, Baruch Blumberg descubrió que una forma de esa segunda clase de hepatitis era causada por lo que se llamó virus de la hepatitis B, un hallazgo que permitió el desarrollo de una prueba y de una vacuna efectiva y que fue premiado además con el Nobel de Medicina en 1976.

En esa época Alter, trabajando entonces en la sanidad pública estadounidense, se percató de que un número importante de personas que recibían transfusiones de sangre desarrollaban igualmente hepatitis debido a un agente infeccioso desconocido.

Luego demostró que la sangre de esos pacientes podía transmitir la enfermedad a chimpancés y que ese agente tenía las características de un virus.

Después de una década de esfuerzos infructuosos para tratar de aislar el virus, Michael Houghton recurrió a una estrategia innovadora, creando una colección de fragmentos de ADN de ácidos nucleicos encontrados en la sangre de un chimpancé infectado, a partir de la que se pudo identificar el virus.

Faltaba por determinar si el virus podía causar la enfermedad por sí mismo, una tarea que llevó a cabo Rice, quien gracias a la ingeniería genética, pudo generar una variante del ARN del virus inoculada luego con éxito en chimpancés.

Alter, Houghton y Rice suceden en el palmarés del premio a William Kaelin, Gregg Semenza y Peter Ratcliffe, ganadores el año pasado por revelar la relación de las células con el oxígeno. Los tres se repartirán los 10 millones de coronas suecas (1.1 millones de dólares) con que están dotados los Nobel este año.

La ronda de ganadores de los Nobel, que este año se anuncian con restricciones por el coronavirus, continuará mañana con el premio de Física, al que seguirán, por este orden, los próximos días los de Química, Literatura, de la Paz y Economía.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será trasladado a un hospital militar para recibir tratamiento después de ser diagnosticado con COVID-19, dijo este viernes un funcionario de La Casa Blanca.

Trump, de 74 años, será trasladado a una suite especial en el centro médico militar Walter Reed en Bethesda, Maryland, como medida de precaución durante los próximos días.

Los médicos pidieron la medida para que Trump pudiera recibir atención inmediata si fuera necesario, aseguró.

La noticia se produjo después de que el médico de La Casa Blanca, Sean P. Conley, informara que Trump «sigue fatigado pero de buen humor».

El presidente recibió este viernes una dosis de ocho gramos del cóctel experimental de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron y completó el tratamiento «sin incidentes» horas después de haber dado positivo por COVID-19, informó Conley.

«Esta tarde, el presidente sigue fatigado pero con buen estado de ánimo», añadió Conley en un comunicado. Añadió que además del cóctel de anticuerpos policlonales de Regeneron, se le suministró zinc, vitamina D, famotidina, melatonina y aspirina.

El diagnóstico de COVID-19 del presidente Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, ha provocado que decenas de personas que habían estado en contacto con el mandatario se hicieran pruebas para detectar el coronavirus, y al menos tres de ellos han dado positivo hasta ahora.

Estas son las figuras del gabinete de Trump, el Congreso y La Casa Blanca que han recibido hasta ahora resultados de sus pruebas, luego de confirmarse el caso del mandatario y su esposa.

LOS POSITIVOS

Hope Hicks: La asesora del mandatario, de 31 años, dio positivo este jueves, después de haber participado en dos viajes esta semana con Trump y de haber volado con él en el helicóptero Marine One.

Ronna McDaniel: La presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC) fue la primera en dar positivo, este miércoles. McDaniel se sometió a la prueba tras enterarse de que un familiar se había contagiado, algo que supo después de coincidir con Trump el pasado viernes 25, en un acto de recaudación de fondos.

Mike Lee: El senador republicano dio positivo este jueves por COVID-19. El sábado, Lee asistió a un acto en la Casa Blanca en el que Trump anunció la nominación de la jueza Amy Coney Barrett para el Tribunal Supremo.

John Jenkins: presidente de la Universidad de Notre Dame; fue otro asistente al evento del anuncio de nominación de Coney Barrett.

Un funcionario que trabaja en la oficina de prensa de La Casa Blanca y tres periodistas que cubren a Trump también han dado positivo, según informes de prensa, aunque no han sido identificados.

LOS NEGATIVOS:

Mike Pence: El vicepresidente y su esposa, Karen, dieron negativo este viernes. Pence tomó el relevo a Trump en una llamada que tenía prevista y planea mantener su agenda intacta, con mítines incluidos, porque según su médico, no ha estado en contacto cercano recientemente con ninguno de los contagiados.

Amy Coney Barrett: La jueza a la que Trump nominó para la Suprema Corte dio negativo este viernes. La magistrada tuvo COVID-19 a finales de este verano pero se ha recuperado, según varios medios.

Barron Trump: El hijo de 14 años de Trump y Melania, que vive con ellos en La Casa Blanca, dio negativo este viernes, y la familia está tomando «precauciones para asegurar que se mantiene seguro y sano», según la portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham.

Ivanka Trump y Jared Kushner: La hija mayor de Trump y su esposo, ambos asesores del presidente que pasan mucho tiempo con él, superaron la prueba este viernes, aseguró La Casa Blanca.

Mike Pompeo: El secretario de Estado dijo a la prensa que viajaba con él a Croacia que este viernes dio negativo en un test y que no había estado con Trump desde el 15 de septiembre.

William Barr: El fiscal general de Estados Unidos estuvo con Trump el sábado, pero este viernes confirmó con una prueba que no tiene COVID-19.

Mark Milley: el jefe del Estado Mayor Conjunto de EUA vio a Trump el domingo, pero este viernes dio negativo a su prueba.

Steven Mnuchin, Alex Azar, Elaine Chao, Wilbur Ross, Ben Carson y Betsy DeVos: Los secretarios del Tesoro, Salud, Transporte, Comercio, Vivienda y Educación, respectivamente, dieron negativo este viernes, según sus oficinas.

Mark Meadows y Larry Kudlow: El jefe de gabinete de la Casa Blanca y su principal asesor económico comparecieron ante la prensa sin mascarilla y aseguraron que habían dado negativo.

Rudy Giuliani y Dan Scavino: El abogado personal de Trump y su director de comunicación en redes sociales, respectivamente, se sumaron a la lista de negativos.

NEGATIVOS DEMÓCRATAS

Joe Biden: El candidato presidencial demócrata y su esposa, Jill, también recibieron un resultado negativo en su prueba de este viernes. Biden coincidió con Trump en el debate del martes en Cleveland, pero ambos se mantuvieron a distancia.

Kamala Harris: La candidata demócrata a la Vicepresidencia anunció que tanto ella como su esposo, Doug Emhoff, dieron negativo este viernes.

Nancy Pelosi: La presidenta de la Cámara de Representantes dio negativo en un test al que se sometió este viernes, según su portavoz. La congresista demócrata se había reunido recientemente con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

SIN RESULTADO O NO SOEMTIDOS A PRUEBA

Mark Esper: El secretario de Defensa se reunió con Trump el domingo y tenía previsto someterse este viernes a una prueba, según su oficina, que no informó del resultado pero dijo que el lunes pasado dio negativo en otro.

Chad Wolf: La oficina del secretario interino de Seguridad Nacional dijo únicamente que ese funcionario ha «dado negativo tres veces en los últimos siete días», pero no aclaró si se sometió a un test tras conocerse el diagnóstico de Trump.

Gina Haspel: La CIA no quiso aclarar si su directora se sometió a una prueba. Lo mismo ocurrió con la oficina del director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe.

El grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados celebró que en el proyecto sobre la consulta solicitada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) contra los expresidentes, se encamine a ser declarado como inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Y es que este jueves se conoció el proyecto del Ministro Luis María Aguilar Morales, quien sostiene que el objeto de la consulta popular que se solicita, se considera inconstitucional ya que desvirtúa la finalidad de la consulta popular cuyo objeto es maximizar la participación ciudadana.

Verónica Juárez Piña, coordinadora de la bancada perredista, aseguró que se debe respetar el Estado de Derecho, los derechos de las víctimas y el debido proceso.

“La consulta no cumple con los requisitos establecidos en la Constitución, en la Ley Federal de Consulta Popular, viola los derechos humanos y el debido proceso”, señaló la líder perredista.

Arremetió y dijo que lo que pretende el presidente López Obrador es evadir su responsabilidad y utilizar la consulta con fines ajenos a la justicia.

Insistió en que si el Jefe del Ejecutivo tiene pruebas de que algún expresidente ha cometido algún delito, debe presentar las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República (FGR) para que se inicien las investigaciones correspondientes.

AstraZeneca debería saber antes de fin de año si su vacuna experimental protege a las personas del coronavirus, siempre y cuando reciba la aprobación para reanudar sus ensayos pronto, dijo este jueves su presidente ejecutivo.

Y es que la farmacéutica británica suspendió sus ensayos de etapa final sobre su potencial vacuna esta semana, luego de que un participante que enfermó habría sufrido de síntomas asociados a la mielitis transversa, un raro trastorno inflamatorio espinal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado a la vacuna de AstraZeneca, que está siendo desarrollada en conjunto con la Universidad de Oxford, como la más promisoria contra el coronavirus.

El presidente ejecutivo, Pascal Soriot, dijo que AstraZeneca aún no conoce el diagnóstico del participante enfermo, agregando que no está claro si el voluntario tenía mielitis transversa, por lo que precisó que se necesitarán más exámenes.

El diagnóstico sería presentado a una comisión independiente de seguridad y ésta decidirá si pueden reanudarse los ensayos, sostuvo Soriot, agregando que tales pausas son algo común.

«Es muy común, en realidad, y muchos expertos les dirán esto», afirmó Soriot, añadiendo que «la diferencia con otros ensayos de vacunas es que no todo el mundo los está mirando, desde luego. Ellos paran, estudian y reanudan».

Las acciones de AstraZeneca cayeron ayer miércoles después de que la detención de los ensayos generó dudas sobre la fecha de lanzamiento de la vacuna.

AstraZeneca proveerá vacunas a los países de manera simultánea para garantizar una distribución justa y equitativa, refirió Soriot, reiterando que la compañía está cerca de alcanzar la capacidad de producir 3,000 millones de dosis desde diferentes lugares del mundo para evitar que los gobiernos limiten su distribución.

El presidente ejecutivo de AstraZeneca dijo que el volumen del estudio, en el que participarán hasta 60,000 personas, es típico de ensayos de vacuna y lo suficientemente grande para detectar efectos secundarios inusuales.

«Con esto vas a hallar eventos muy inusuales», sostuvo, agregando que el lanzamiento gradual previsto, que priorizará los grupos de riesgo, daría más garantías para las personas que estarán cubiertas por los planes de los gobiernos en una etapa posterior.

Hay casos documentados con anterioridad de mielitis transversa después de una vacunación, pero no se ha establecido una relación concreta entre la condición y las inyecciones, dijeron los expertos.

Una revisión de casi 40 años de publicaciones en inglés, publicada en 2009 en la revista Lupus, halló 37 casos de mielitis transversa asociados con vacunas para la hepatitis B, para el sarampión, las paperas y la rubéola, y para el tétanos, la difteria y la tos ferina, entre otras.

Foto: Twitter @AstraZeneca

Nueve importantes desarrolladores de vacunas de Estados Unidos y Europa se comprometieron este martes a mantener los estándares científicos con los que se llevarán a cabo sus inmunizaciones experimentales, en medio de una carrera mundial apresurada para contener la pandemia.

Las compañías, incluidas Pfizer, GlaxoSmithKline y AstraZeneca, en una declaración conjunta hicieron un «compromiso histórico… para mantener la integridad del proceso científico mientras trabajan por posibles presentaciones regulatorias globales y aprobaciones de las primeras vacunas contra el COVID-19».

El movimiento inusual de prometer seguir reglas establecidas subraya un debate altamente politizado sobre qué acción se necesita para frenar rápidamente la propagación de la enfermedad mortal y reactivar los negocios y comercios globales.

El jefe de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) dijo el mes pasado que el proceso normal de aprobación de una vacuna contra el COVID-19 podría pasarse por alto, siempre que los funcionarios estuvieran convencidos de que los beneficios superan los riesgos, lo que provocó un llamado a la precaución por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los desarrolladores a nivel mundial aún tienen que producir datos de pruebas a gran escala que muestren las infecciones reales en los participantes, sin embargo, Rusia aprobó una vacuna contra el COVID-19 el mes pasado, lo que llevó a algunos expertos occidentales a criticar la falta de pruebas.

«Al firmar el compromiso, Johnson & Johnson, AstraZeneca, BioNTech, GlaxoSmithKline, Merck, Moderna, Inc., Novavax, Inc., Pfizer Inc. y Sanofi subrayan un compromiso conjunto para desarrollar y probar posibles vacunas para COVID-19 de acuerdo con altos estándares éticos y principios científicos sólidos con respecto a la realización de nuestros ensayos clínicos y el rigor de nuestros procesos de fabricación», se lee en la declaración conjunta.

Las empresas añaden que se comprometen a enviar sus vacunas para su aprobación o autorización de uso de emergencia solo después de demostrar su seguridad y eficacia a través de un estudio clínico de Fase 3 diseñado y realizado para cumplir con los requisitos de autoridades reguladoras expertas.

El director de la china Sinovac Biotech dijo que la mayoría de sus trabajadores y sus familias ya han probado una vacuna experimental desarrollada por la firma, en el marco del programa de uso de emergencia del país.

«Queremos que se sepa que también en la situación actual no estamos dispuestos a comprometer la seguridad y la eficacia», dijo uno de los firmantes, Ugur Sahin, director ejecutivo del socio alemán de Pfizer, BioNTech.

BioNTech y Pfizer han planteado la posibilidad de revelar datos fundamentales de los ensayos en octubre, lo que podría colocarlos en el centro de la compleja política presidencial de Estados Unidos, previo a las elecciones del 3 de noviembre.

Según el comunicado, las nueve empresas se comprometen a seguir las pautas establecidas de las autoridades expertas reguladoras, como la FDA.

Los reguladores han enfatizado que no tomarían atajos, sino que priorizarían la carga de trabajo de revisión y permitirían pasos de desarrollo en paralelo que normalmente se manejarían consecutivamente

Las pruebas relacionadas al dinero que la empresa brasileña Odebrecht entregó a la campaña electoral de Enrique Peña Nieto en 2012, que Emilio Lozoya entregó buscando recibir beneficios, estaban en poder de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) desde septiembre de 2018.

Entre los beneficios que el exdirector de Pemex busca, tales como una reducción de pena e incluso su posible libertad, solicitó le fuera otorgada la figura de testigo colaborador, prometiendo entregar pruebas que permitirían saber qué fue lo que pasó en la red de sobornos, así como los nombres de personajes que hubieran participado.

Pero una parte de las pruebas que hasta ahora ha aportado ya estaban desde hace más de dos años en manos de la PGR y debieron ser entregadas a la actual Fiscalía, que encabeza Alejandro Gertz Manero.

Una nueva investigación de la organización Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), revela que la información sobre el financiamiento electoral que presentó Lozota ya estaban en la carpeta de investigación.

En su denuncia de hechos, presentada ante la Fiscalía el 11 de agosto de 2020, Lozoya acusó al expresidente Enrique Peña y al exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray, de haberle ordenado repartir dinero aportado por Odebrecht en 2012 a pagar los servicios de 10 asesores electorales de la campaña del PRI en aquel año, así como a legisladores de la oposición para que apoyaran las reformas estructurales.

MCCI indica que lo que Lozoya Austin no contó, y que la Fiscalía ya sabe, es que para ocultar los pagos provenientes de Odebrecht, el propio Lozoya acordó con los asesores políticos de la campaña presidencial la simulación de proyectos de extracción de oro, mineral de hierro y la explotación de yacimientos de carbón en Bolivia, Colombia y Argentina.

El expediente al que accedió la organización contiene cartas firmadas por al menos seis asesores de la campaña de EPN en las que señalan que los pagos que recibieron eran por servicios para proyectos mineros en Sudamérica, y no por consultoría política.

Las cartas fueron enviadas a Latin America Asia Capital Holding, una empresa de Lozoya creada en las Islas Vírgenes Británicas, y que era la receptora de los sobornos de Odebrecht, la cual se menciona en la propia denuncia del exdirector de Pemex.

Con las cartas se justificaron transferencias millonarias a los asesores de Peña Nieto a través de una cuenta en el banco Gonet & CIE de Suiza.

«De esa forma, Lozoya habría intentado atajar la fiscalización de las autoridades tanto suizas como mexicanas, porque el dinero que ordenó transferir era para supuestos negocios y no para fines políticos. Esos fondos no fueron reportados al Instituto Federal Electoral (IFE, hoy INE), como gastos de campaña», señala la investigación.

 

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El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, aseguró este martes que la reducción en el número de pruebas de COVID-19 en México obedece a una reducción en el número de pacientes.

«En la medida que tenemos menos personas que enferman, hay menos pruebas porque hay menos personas que necesitan que se les realicen pruebas», aseguró López-Gatell en la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

El epidemiólogo señaló que algunos medios de comunicación tienen «la idea» de que en México «se reducen los casos registrados porque se reduce el número de pruebas», pero defendió que la realidad «es exactamente al revés».

El subsecretario aseguró que el porcentaje de muestreo, es decir el número de pruebas en función de los enfermos, se acerca al 100%, por lo que «se está haciendo más pruebas pero hay menos» enfermos.

Y es que con 563,705 contagios confirmados y 60,800 defunciones en el país a causa del virus, el subsecretario asegura que hay «una clara tendencia de descenso» de la pandemia, donde 28 de los 32 estados acumulan el menos dos semanas de reducción de contagios, hospitalizaciones y fallecimientos.

Sin embargo, el pasado viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que en México «solo» se hacen tres pruebas por cada 100,000 habitantes y que la situación de la pandemia en el país es «compleja» porque su escala está «subrepresentada».

El mecanismo de rastreo en México ha causado polémica desde la llegada del virus en febrero pasado por ser uno de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que menos pruebas diagnósticas realiza a la población.

Varias investigaciones periodísticas basadas en certificados de defunción apuntan que el número de fallecidos en lugares como la Ciudad de México podría ser el doble o el triple al registrado.

López-Gatell siempre ha admitido el subregistro y ha defendido que es «imposible» medir el número exacto de contagios de una epidemia, por lo que las autoridades sanitarias se centraron en preparar a los hospitales para los casos más graves.

En ese sentido, presumió que solo están ocupadas el 37% de las camas de hospitalización general y el 32% de las camas de terapia intensiva gracias a los esfuerzos para conseguir equipos.

Sobre las pruebas que se realizan, la Secretaría de Salud informó que se tomó la decisión de ampliar los síntomas para sospechar de Covid-19, pues se detectó que había una proporción de personas que acudían a consulta y no se sospechaba que tuvieran Covid, por lo que se les retardaba la atención.

«Entonces, al detectar esto consideramos que hay que ampliar la definición, se agregaron los síntomas accesorios, pérdida del olfato, pérdida del gusto, diarrea y además se requiere ahora que un solo síntoma de los accesorios sea suficiente para sospechar Covid», explicó López-Gatell.

Indicó que esto ayudará a que se amplíe el universo de sospecha para que las personas sean detectadas más oportunamente; aunque reconoció que ello llevará a que haya un aparente aumento de casos, producto de que se empiecen a detectar más los casos o que se les clasifique como casos sospechosos.

El gobierno federal manifestó su interés de sumar a México en las pruebas clínicas de la vacuna rusa Sputnik V contra el Covid-19.

El secretario de Relaciones Exteriores,  Marcelo Ebrard, fue el encargado de anunciar el interés de México, durante una reunión con el embajador de Rusia, Víctor K. Koronelli, a quien reiteró su interés por aplicar la fase 3 en nuestro país y así contar con la vacuna rusa «a la brevedad posible».

La Sputnik V es una vacuna desarrollada por el Centro Nacional Gamaleya de Investigación en Epidemiología y Microbiología que está actualmente iniciando en Rusia sus pruebas Fase 3 en 40,000 personas. En este ensayo clínico participan también voluntarios de otros países.

De acuerdo con un informe de la cancillería, esta fase de ensayos clínicos resultará determinante para conocer la eficacia de la vacuna y, en su caso, conseguir el registro para su comercialización en diversos países del mundo.

«Los ensayos clínicos de esta fase pueden tomar alrededor de tres meses dependiendo del protocolo a utilizar, que sería determinado por las autoridades del sector salud», destacó la SRE.

En adición, Ebrard recordó la voluntad del gobierno de México de mantener la cooperación internacional para hacer frente a la pandemia y lograr la producción y distribución de la vacuna «lo más pronto posible».

Al respecto, recordemos que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) declaró a inicios de semana que él sería el primero en aplicarse la vacuna que desarrolló Rusia contra el nuevo coronavirus, si es que se confirmaba su eficacia.

Por su parte la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo que no ha recibido suficiente información sobre la vacuna rusa para evaluarla y que los planes para producirla no deben llevarse a cabo hasta que se completen las fases II y III de los ensayos para garantizar su seguridad y eficacia. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha asegurado que es segura la vacuna.

La semana pasada, México y Argentina anunciaron un acuerdo con farmacéuticas de ambas naciones para producir de forma conjunta la vacuna que desarrollan la compañía AstraZeneca y la Universidad de Oxford, cuya producción comenzaría en el primer trimestre de 2021.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró este miércoles que una de las razones por las que no se ha podido detener la pandemia de coronavirus es debido a que los países no invirtieron lo necesario en hacer pruebas, en facilitar el aislamiento de los infectados, en rastrear sus contactos y en ponerlos en cuarentena.

«Estamos gastando miles de millones de dólares en estímulos fiscales, poniendo grandes cantidades de dinero para mitigar el impacto de este virus, pero no hemos invertido colectivamente en el proceso de diagnosticar, rastrear contactos y ponerlos en cuarentena», dijo el director del Departamento de Emergencias Sanitarias de la OMS, Mike Ryan.

Sostuvo que cada dólar invertido en esas medidas hubiese evitado mucho daño económico.

«No hemos invertido lo suficiente en la arquitectura de salud pública, en la fuerza de trabajo de la sanidad… No hemos invertido lo necesario en esa parte de la ecuación», insistió el médico, uno de los grandes responsables en la OMS de la lucha contra la pandemia.

Ryan consideró que las pruebas, las cuarentenas y el rastreo de contactos serán «una parte inmensamente importante de la próxima fase» de la lucha contra el coronavirus, que se sigue propagando en el mundo.

Recordó que los países que se centraron en esas medidas, particularmente en Asia, lograron contener de forma eficiente los contagios.

El experto dijo que también faltó invertir «en educación y en participación comunitaria», lo que hoy facilitaría que la gente aceptara más fácilmente estrategias como el uso de aplicaciones en teléfonos móviles para el rastreo de contactos.

«Si la gente no participa y no quiere dar su información de contacto es obviamente porque tiene cierto temor sobre cómo se utilizará esa información. Entonces estamos frente a un problema de confianza», comentó Ryan.

El funcionario de la OMS llamó a los gobiernos a «trabajar duro» para construir la confianza que se requiere para que la gente se sienta cómoda a la hora de dar información personal para ser contactada en caso de que luego se sepa que ha estado en un lugar que ha sido foco de contaminación.

El director del Departamento de Emergencias Sanitarias de la OMS también habló sobre la reapertura de escuelas y regreso a clases presenciales.

Dijo que el regreso a aulas podrá considerarse segura si se realiza en un contexto en el que la transmisión local del coronavirus es baja.

«Lo más importante para volver al colegio es que la enfermedad se reduzca en la comunidad. Si la transmisión es baja en la comunidad, si la vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y la sanidad son buenos, entonces las escuelas pueden reabrir», dijo Ryan.

Y es que las escuelas han empezado a reabrir en algunos países de Europa y el curso escolar se habrá reanudado plenamente en este continente y en Norteamérica en las próximas semanas, a pesar de que no se ha logrado poner bajo control la pandemia de coronavirus.

Al ser cuestionado sobre si habría que hacer que todos los niños pasen una prueba de coronavirus, Ryan indicó que tal medida «no es central» en la estrategia para detener la circulación del virus.

Explicó que se puede hacer que todos los niños se hagan la prueba, pero si da negativo, no significa que no pueda
ser positivo algunos días después, especialmente si ha estado expuesta al virus.

Por ello, el responsable en la OMS expresó que incluso en los lugares con relativamente pocos casos «se requiere precaución».

Ryan aplaudió algunas de las iniciartivas que han surgido en algunos países ante el comienzo del ciclo escolar, tales como hacer que una parte del aprendizaje sea presencial y otra virtual, garantizar que los niños permanezcan en las aulas y no circulen por áreas comunes, escalonar los horarios de entrada y salida, la reducción del número de profesores presentes el mismo día, la separación de las mesas de trabajo y, principalmente, el uso de cubrebocas.

La epidemia de Covid-19 en México se encuentra en una fase de descenso de acuerdo con el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell.

“Buenas noticias. El aspecto de la epidemia en México es muy positivo; está en una fase clara de descenso. Como recordarán hace dos o tres semanas indicamos que veíamos señales claras de descenso pero siempre somos cautelosos y hasta que no vemos una tendencia clara, no consideramos que ya estamos en ese proceso de descenso”, explicó el funcionario al participar en la conferencia matutina del presidente López Obrador.

El subsecretario justificó sus dichos al decir que en la mayoría del territorio nacional ha estado disminuyendo gradualmente la cantidad de casos diarios, la cantidad de muertes y la ocupación hospitalaria.

Al disminuir el número de casos, dijo, disminuye el número de pruebas que se realizan. Actualmente hay un abastecimiento de más de 300 mil pruebas que se envían a las entidades federativas.

Informó que se han hecho casi un millón 200 mil pruebas de laboratorio en todo el país, y dijo que “conforme se necesiten más, habrá más pruebas”.

Ante las críticas que se han hecho a la estrategia de salud, López-Gatell reiteró que las pruebas se realizan a partir de la identificación de personas enfermas y no a partir de la demanda voluntaria de saber si se tiene la enfermedad aunque no se tengan síntomas.

“En México tenemos una política de pruebas claramente establecida. Está en los manuales de vigilancia epidemiológica de febrero (…) la política consiste en las personas que tengan síntomas hay que hacerles pruebas; independientemente del momento en que se tiene el resultado de la prueba, inmediatamente se tienen que poner en aislamiento preventivo y se tienen que estudiar sus contactos”, explicó.

En ese sentido, detalló que 8 de cada 10 personas se recuperan del COVID-19 y egresan de hospitales o incluso no lo requirieron. Añadió que quienes han estado hospitalizados por periodos prolongados requieren un proceso de rehabilitación pulmonar, musculo-esquelético o psicoemocional.

Afirmó que diariamente se revisa el equilibrio entre el cuidado de la salud y la actividad económica, debido a que al transitar a la fase de desconfinamiento existe riesgo de rebrote como ha ocurrido en otros países.

Por su parte el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, dijo que el descenso de la epidemia significa una buena noticia para todo el país.

“Nos pone en evidencia que trabajando juntos, con el apoyo de la población y desde luego con los héroes de la patria, próximamente condecorados, es como se ha enfrentado esta situación de incertidumbre ante la visita de un virus del cual no podemos conocer totalmente su accionar”, aseveró.

El gobierno alemán manifestó este martes sus dudas sobre la «calidad, la eficacia y la seguridad» de la vacuna contra el nuevo coronavirus anunciada por el presidente ruso, Vladimir Putin.

«No existen datos conocidos sobre la calidad, la eficacia y la seguridad de la vacuna rusa», dijo una portavoz del departamento de Sanidad al grupo de prensa regional alemán RND, recordando que en la Unión Europea, la «primera de las prioridades es la seguridad de los pacientes».

Y es que el presidente ruso anunció que Rusia ha desarrollado la «primera» vacuna contra el coronavirus, bautizada «Sputnik V», sobre la cual la OMS advirtió que todavía debe ser verificada de manera independiente y científica.

Pese al anuncio de Rusia que espera empezar la producción de la vacuna a partir de septiembre, los ensayos todavía no han terminado y la fase 3, que se realiza con miles de personas, tiene previsto iniciar este miércoles.

«Hay que demostrar que la relación utilización-riesgos de la vacuna es positiva antes de que sea difundida para un gran público», subrayó la portavoz de Salud alemán, que precisó que Berlín no tiene contactos con los rusos al respecto.

«La autorización de una vacuna en Europa requiere, además de la prueba de su calidad farmacéutica, conocimientos suficientes adquiridos con los ensayos clínicos para poder demostrar la eficacia y la inocuidad» del medicamento, agregó la portavoz.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguró que antes de cualquier «precualificación» de su parte, tendrá que examinar mediante «procedimientos rigurosos» el conjunto de datos «recabados mediante ensayos clínicos».

Se indicó que la OMS no ha recibido suficiente información sobre la vacuna. «Cualquier productor de vacunas tiene que seguir este procedimiento que garantiza que es seguro y tiene la recomendación de la OMS», se indicó en una sesión informativa virtual desde Washington.

El anuncio de Rusia de la autorización de la vacuna a menos de dos meses de ensayos clínicos en humanos ha generado alarma entre los expertos de salud de la comunidad internacional, que afirmaron que sin la totalidad de los datos de esos estudios, la fórmula es poco confiable.

«Esencialmente, Rusia está realizando un experimento poblacional», dijo Ayfer Ali, especialista en el desarrollo de fármacos de Warwick Business School en Reino Unido.

Ali dijo que la autorización por vía rápida podría implicar que no se hayan detectado los efectos adversos que podría tener una vacuna potencial, que aunque posiblemente sean excepcionales, podrían ser graves.

Francois Balloux, experto del Instituto de Genética del University College London, afirmó que era «una decisión tonta y riesgosa» la autorización de la vacuna.

«La inmunización masiva con una vacuna que no ha sido probada apropiadamente es poco ética», dijo. «Cualquier problema con la campaña de vacunación de Rusia podría resultar en un desastre por sus efectos negativos en la salud de personas y por la posibilidad de que la población pueda no aceptar más adelante otro tipo de la vacuna».

Danny Altmann, un profesor de inmunología del Imperial College London, quien dijo que el daño colateral de desplegar una vacuna que aún no se sabe si es segura o efectiva «exacerbaría nuestros actuales problemas a niveles insuperables».

Incluso cuando Rusia declaró la victoria, más de media docena de fabricantes de medicamentos de todo el mundo están en proceso de realizar ensayos en humanos avanzados a gran escala de sus posibles vacunas para el COVID-19, cada uno con decenas de miles de voluntarios.

Varios de estos pioneros, incluidos Moderna, Pfizer y AstraZeneca, dicen que esperan determinar si sus vacunas funcionan y son seguras para fines de este año.

La vacuna rusa será producida en el sur de Brasil tras un acuerdo que suscribirá el Gobierno del estado de Paraná con Rusia, según informó este martes el director del Instituto de Tecnología de Paraná (Tecpar), Jorge Callado.