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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aseguró que se lleva bien con su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, además de que sostuvo que es alguien que “cumple su palabra”.

“Él ha sido franco, jamás me ha engañado. Sabe lo que quiere, y cumple con su palabra. ¿Qué más puedo pedir?”, indicó Biden al ser cuestionado sobre la relación con AMLO en una entrevista con TelevisaUnivision.

Recordemos que la Administración de Biden ha mantenido un relación correcta y de cooperación con López Obrador pese a las diferencias y a críticas del tabasqueño a algunas de las políticas estadounidenses en inmigración o seguridad.

Ayer, por ejemplo, López Obrador reprochó a Estados Unidos y Canadá el expresar una “postura ambigua” tras el asalto del Gobierno de Ecuador a la embajada de México en Quito el viernes pasado, contraviniendo la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, para apresar al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas.

En la entrevista con el periodista Enrique Acevedo, Biden también se refirió a la propuesta de López Obrador para contener la inmigración irregular que llega hasta la frontera sur de Estados Unidos y que, según AMLO, debe incluir una inversión de 20,000 millones de dólares y el fin de las sanciones a Venezuela y Cuba.

“Antes de que a Obrador se le ocurriera ese plan, yo ya lo había iniciado hacía años”, aseguró el demócrata, quien reiteró su postura de que los migrantes se dirigen a Estados Unidos porque “no tienen alternativa”.

“Lo que hemos hecho y que estaba funcionando hasta que lo cortaron (por la falta de fondos del Congreso) es proveer la capacidad de crear trabajos en los países que abandonan. La gente no se quiere ir de donde es. La gente quiere saber que tiene una oportunidad de ganarse la vida y prefiere hacerlo donde está”, sostuvo Biden.

En 2021, Biden presentó un plan migratorio que incluía la regularización de personas llegadas al país de manera indocumentada de menores, los llamados ‘dreamers’ (soñadores), y recogía propuestas para reforzar la seguridad fronteriza y planes de inversión en Centroamérica para afrontar el problema de la inmigración de raíz, algo que no logró los apoyos del Congreso.

En medio de los procesos electorales que ambos países viven, López Obrador ha dicho que “no cometerá el error” de apoyar al demócrata en su reelección este noviembre o a su rival, el expresidente republicano Donald Trump.

Entre los temas que abordó durante la entrevista, el presidente Joe Biden dijo que pese a que la mayoría de los políticos de su país apoyan el suministro de ayuda a Ucrania, la influencia de Donald Trump ha impedido que ésta continúe, en referencia a la oposición republicana de aprobar más recursos, condicionándolos a otros temas que ellos han subido al ring electoral.

Además, comentó sobre la guerra de Israel y Hamás, sobre la cual dijo que el primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, “está cometiendo un error. No estoy de acuerdo con su estrategia” sobre su manejo del conflicto en Gaza.

El director del Consejo Nacional de Seguridad de Rusia dijo este miércoles que Estados Unidos también es culpable del ataque perpetrado por hombres armados en una sala de conciertos de Moscú y en el que murieron 145 personas, pese a que una filial del grupo extremista Estado Islámico reivindicó dicho ataque.

Desde el día del ataque, el 22 de marzo en el Crocus City Hall, el más mortífero en suelo ruso en dos décadas, las autoridades, incluido el presidente Vladímir Putin, han afirmado repetidamente, sin pruebas, que fue organizado por Ucrania.

Una facción afiliada al grupo Estado Islámico reivindicó el ataque, mientras Kiev ha negado sistemáticamente su participación.

“Tratan de convencernos de que el ataque terrorista no fue cometido por el régimen de Kiev, sino por partidarios de la ideología islámica radical, quizás miembros de la rama afgana del grupo Estado Islámico”, dijo el director del consejo de seguridad Nikolai Patrushev en una reunión de consejos de seguridad de la Organización de Cooperación de Shanghái.

Dicha organización es un bloque regional económico y de seguridad de nueve países que incluye a China, India e Irán.

“Sin embargo, es mucho más importante establecer rápidamente quién es el cliente y patrocinador de este monstruoso crimen. Su rastro lleva a los servicios especiales ucranianos, pero todo el mundo sabe que el régimen de Kiev no es independiente y está completamente controlado por Estados Unidos”, expuso Patrushev.

Aunque el Ministerio de Emergencias de Rusia informó que el número de muertos en el ataque fue de 144, pero la defensora de los derechos infantiles Maria Lvova-Belova dijo el miércoles que seis niños heridos en el ataque habían muerto.

El atentado ocurrió dos semanas después de que la embajada de Estados Unidos en Rusia advirtió de reportes sobre planes de ataques terroristas contra objetivos públicos. El Departamento de Estado dijo que la información sobre posibles ataques se transmitió a las autoridades rusas.

El vocero de Putin, Dmitry Peskov, declinó hacer comentarios en una conferencia telefónica sobre un informe del diario Washington Post, según el cual funcionarios estadounidenses identificaron específicamente al Crocus City Hall como un posible objetivo, diciendo que era asunto de los servicios de seguridad.

También este miércoles, la fiscalía general de Rusia envió solicitudes de información a Estados Unidos, Alemania, Francia y Chipre sobre posible participación de países occidentales en ataques terroristas contra Rusia, informó la agencia noticiosa Tass.

La OTAN inicia mañana, miércoles, una reunión de ministros de Exteriores en Bruselas en la que celebrará el 75 aniversario de su fundación, tres cuartos de siglo en los que ha mantenido la unidad sobre la base de la defensa colectiva y la disuasión ante amenazas como la que actualmente supone Rusia con la invasión de Ucrania.

El jueves, los ministros participarán en una ceremonia para celebrar la firma del Tratado de Washington, el 4 de abril de 1949, por parte de los 12 miembros fundacionales de la Alianza, que actualmente ascienden a 32 con las recientes incorporaciones de Finlandia y Suecia a causa precisamente de la conducta agresiva de Rusia.

El artículo 5 del Tratado, que ha viajado por primera vez al otro lado del Atlántico desde Washington para ser expuesto durante la reunión ministerial, establece que un ataque cometido contra cualquier estado miembro, en Europa o América del Norte, se considerará como un ataque contra todos, que podrán responder como uno solo.

“La OTAN llega a su 75 aniversario con el principio de defensa colectiva y disuasión intactos y reforzados”, indicaron este martes fuentes diplomáticas aliadas.

Incluso durante el mandato del presidente estadounidense Donald Trump y pese a todas sus dudas sobre la Alianza, no salió debilitado el vínculo transatlántico, que en todo caso se ha reforzado con su sucesor, el demócrata Joe Biden, agregaron.

Para la embajadora estadounidense ante la Alianza, Julianne Smith, “es muy inspirador ver cómo se ha modernizado la OTAN, cómo sigue adaptándose y cómo sigue acogiendo a nuevos miembros, todo ello en beneficio de los más de mil millones de ciudadanos que viven en los países de la OTAN”.

En esta reunión que tiene como tema principal el aniversario de la organización, los titulares de Exteriores abordarán en primer lugar la que consideran actualmente la mayor amenaza para su seguridad: la guerra de Rusia en Ucrania.

Los ministros continuarán analizando en esta ocasión qué más pueden hacer para apoyar a Kiev y, el jueves, participarán en un Consejo OTAN-Ucrania con su homólogo ucraniano, Dmitro Kuleba.

Los aliados están preparando ya los resultados que esperan de la cumbre de la OTAN que se celebrará en julio en Washington y también el lenguaje con el que el comunicado final se referirá a Ucrania.

Según diversas fuertes diplomáticas, el objetivo es dejar claro que mantendrán el apoyo a Ucrania el tiempo necesario sin incluir un plazo o una invitación concreta para su adhesión.

En cambio, se espera que la cumbre sea un momento clave para dar a conocer más compromisos de seguridad a largo plazo con Kiev.

Otro asunto del que hablarán los ministros, pero en los márgenes de la reunión, será sobre el sucesor del noruego Jens Stoltenberg como secretario general aliado a partir del 1 de octubre.

Pese a que hay gran consenso, también de EUA, en torno al actual primer ministro neerlandés en funciones, Mark Rutte, la candidatura del presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, y el respaldo que le dan algunos aliados como Hungría, está demorando una decisión que se espera llegue en todo caso antes de la cumbre de Washington.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró este lunes que el atentado del pasado viernes en una sala de conciertos a las afueras de Moscú fue obra de islamistas radicales, un suceso ha dejado hasta ahora un balance de al menos 139 personas sin vida.

“Sabemos que el crimen fue cometido por manos de islamistas radicales, con la ideología de la que el propio mundo islámico ha estado luchando durante siglos”, dijo Putin durante una rueda de prensa con motivo de las medidas adoptadas por las autoridades rusas tras el atentado.

Sin embargo, el mandatario ruso insistió en su teoría de que las autoridades de Ucrania podrían estar relacionadas con el ataque y ha exigido que las investigaciones avancen para esclarecer “quién se beneficia” del suceso.

“Nos interesa saber quién es el cliente”, manifestó el presidente ruso según recoge la agencia Interfax. “Hay una cosa absolutamente clara: el terrible crimen cometido el 22 de marzo en la capital de Rusia es un acto de intimidación. La pregunta surge inmediatamente. ¿Quién se beneficia de ello?”, añadió.

Putin no dejó de vincular lo ocurrido con quienes se han enfrentado a Rusia “de manos del régimen neonazi de Kiev desde 2014”.

“Los nazis, como bien es sabido, nunca han desdeñado los medios más sucios e inhumanos para lograr sus objetivos. Especialmente hoy, cuando su anunciada contraofensiva ha fracasado por completo”, sostuvo.

Recordemos que una sala de conciertos ubicada a las afueras de Moscú fue el viernes escenario de un ataque terrorista perpetrado por cuatro sujetos armados que cobraron la vida de al menos 139 personas, según el último balance confirmado este mismo lunes por las autoridades rusas.

Las fuerzas de seguridad rusas lograron la captura de los cuatro supuestos autores de los disparos, que han reconocido su culpabilidad ante la Justicia. El director del Comité de Investigación de Rusia, Alexander Bastrikin, ha anunciado la detención de otros tres supuestos colaboradores.

Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) manifestó este lunes su “solidaridad” con el pueblo de Rusia y los familiares de las víctimas de los atentados, que dijo, fueron llevados a cabo por el grupo yihadista Estado Islámico.

“(Fue) muy lamentable ese atentado. También nuestra solidaridad con el pueblo de Rusia, con su Gobierno, desde luego, un abrazo a los familiares de las víctimas”, expresó el mandatario durante su rueda de prensa matutina.

AMLO dijo que México está en contra de “atentados, de terrorismo, de la guerra”. “Nosotros estamos a favor de la paz siempre”.

Y es que a través de la agencia Amaq, órgano de propaganda del Estado Islámico, la organización terrorista reivindicó la autoría de los hechos.

Vladímir Putin no sólo fue reelecto para un quinto mandato presidencial en las elecciones del pasado fin de semana y que han sido rechazadas por la oposición y las cancillerías occidentales por su falta de transparencia, sino que superó el plebiscito de la guerra.

Putin aseguró que los principales desafíos del Kremlin son cumplir con los objetivos de la llamada operación militar especial, es decir, ganar la guerra en Ucrania, y reforzar el potencial de las Fuerzas Armadas con armamento moderno.

Poco importa que una mayoría de rusos esté cansada de la campaña militar y abogue por abrir negociaciones de paz con Kiev, y que la movilización sea muy impopular entre la población.

El Kremlin lo había dicho antes de la campaña electoral. Putin necesita una victoria que no deje lugar a dudas de que la guerra debe seguir su curso.

Para ello, la comisión electoral redujo a tres los rivales de Putin frente a los siete de 2018, de los que solo uno era líder de su partido. Además, no registró a los candidatos por la paz que aglutinaron el apoyo de la oposición y de los pacifistas.

“El 87% (apoyo ciudadano) después de 24 años en el poder es un resultado sin precedentes”, dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial.

Antes de morir en prisión, el líder opositor, Alexéi Navalni, aseguró que los comicios eran en realidad un plebiscito de apoyo a la política militarista del Kremlin. “Para Putin las elecciones de 2024 son un referéndum para aprobar sus acciones, para aprobar la guerra”, señaló.

Los analistas sospechan que el comandante supremo de las Fuerzas Armadas rusas aprovechará la victoria para anunciar una segunda ola de movilización, pese a la indignación de las esposas de los reservistas que combaten actualmente en Ucrania.

La nueva ideología del Kremlin es la “Victoria”. Si hasta ahora, esa palabra se limitaba a los desfiles del 9 de mayo y a los libros de historia sobre la Gran Guerra Patria, ahora se ha convertido en la estrategia nacional. “Todo por la victoria”, es el mantra de los sectores leales al Kremlin.

Ante la falta de grandes éxitos en el frente, con la excepción de la toma del bastión de Avdivka (Donetsk), el Kremlin se sacó de la manga que, en realidad, el ejército combate contra la OTAN, lo que amenaza con alargar el conflicto.

“Los soldados de los países de la OTAN están allí presentes. Lo sabemos”, dijo en la noche electoral Putin, quien añadió que “mueren en grandes cantidades”.

La oposición mantiene que Putin tiene secuestrados a los rusos desde que declarara la guerra a su vecino el 24 de febrero de 2022 al ordenar la intervención militar.

Por ello, algunos dirigentes opositores en el exilio mantienen que la única salida de esta espiral de violencia e involución es contribuir a la derrota de Rusia.

Aunque las encuestas le otorgaban una victoria por encima del 80%, el resultado ha provocado una gran desmoralización entre las filas de la disidencia, dentro y fuera de Rusia.

Pese a esto, la oposición defiende que tanto en los funerales de Navalni como en la campaña de firmas al candidato por la paz, Boris Nadezhdin, y la campaña Mediodía contra Putin del domingo, participaron decenas de miles de personas.

“Intentaremos lograr que nadie en el mundo reconozca a Putin como legítimo presidente, que nadie se siente con él en la mesa de negociaciones. Que con la mafia putinista se combata igual que con el crimen organizado. Que todos entiendan que Putin no es Rusia”, dijo Yulia Navalnaya, viuda de Navalni, en un vídeo en YouTube.

El papa Francisco dijo este fin de semana que en la guerra de Ucrania se debería tener “el coraje de la bandera blanca” y “negociar”, que es una “palabra valiente”, para lograr el final del conflicto.

En una entrevista a la Radio Televisión Suiza de la que se publicaron algunos extractos y que será transmitida completa la próxima semana, el líder de la Iglesia Católica señaló que “creo que es más fuerte quien ve la situación, quien piensa en el pueblo, quien tiene el valor de la bandera blanca, de negociar. Y hoy se puede negociar con la ayuda de las potencias internacionales”.

Explicó que la palabra negociar es una palabra “valiente”. “Cuando ves que estás derrotado, que las cosas no van, debes tener el valor de negociar”, añadió el pontífice. Las palabras del pontífice rápidamente se viralizaron, pues algunos aseguraron que con eso le pedía a Ucrania rendirse ante Rusia.

En el mismo sentido y refiriéndose a la guerra de Gaza, el papa dijo: “Negociar nunca es rendirse”.

“No se avergüencen de negociar, antes de que la situación empeore”, dijo Francisco, que ha hecho numerosos llamamientos a favor de la paz en la “martirizada Ucrania” y que mandó a su enviado para el conflicto, el cardenal italiano Matteo Zuppi, a reunirse con las autoridades en Kiev, Moscú y Washington.

Sin embargo, tras publicarse la entrevista, la Santa Sede matizó que el Papa no habló de rendición sino de negociación, según el portavoz vaticano, Matteo Bruni, citado por los medios italianos.

“El Papa utiliza el término bandera blanca, y responde tomando la imagen propuesta por el entrevistador, para indicar con ella el cese de las hostilidades, la tregua alcanzada con el valor de la negociación. En otro momento de la entrevista, hablando de otra situación de conflicto, pero refiriéndose a cualquier situación bélica, el Papa afirma claramente: ‘la negociación nunca es rendición'”, dijo.

Según Bruni, el deseo del Papa sigue siendo el que ha repetido siempre en los últimos años: ‘mientras renuevo mi más profundo afecto por el atormentado pueblo ucraniano y rezo por todos, en particular por las innumerables víctimas inocentes, imploro que encontremos esa pizca de humanidad que nos permita crear las condiciones para una solución diplomática en la búsqueda de una paz justa y duradera'”.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, fue uno de los primeros en reaccionar a lo dicho por el Papa; en su discurso a la nación de ayer por la noche, dijo que “si los asesinos y torturadores rusos no avanzan hacia Europa es sólo porque les paran ucranianos con armas en la mano bajo la bandera azul y amarilla”.

El jefe del Estado ucraniano añadió que “en Ucrania había muchas paredes blancas de casas y de iglesias que ahora están quemadas y destrozadas por los proyectiles rusos”. “Y esto habla de forma muy elocuente sobre quién debe parar para que acabe la guerra”, destacó Zelenski.

En tanto, el jefe de la diplomacia de Kiev instó a la Santa Sede a “no repetir los errores del pasado y a apoyar a Ucrania y a su pueblo en su justa lucha por sus vidas” y al mismo tiempo agradeció al papa sus constantes oraciones por la paz.

Por su parte el Kremlin afirmó que el papa Francisco al hablar de izar la bandera blanca se pronunció a favor de las negociaciones para poner fin al conflicto, y no de la rendición de Kiev.

“Entiendo que las palabras del pontífice tenían un contexto más amplio”, dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa diaria al contestar a una pregunta sobre las declaraciones del pontífice interpretadas en Kiev como un llamamiento a la rendición ante Rusia.

Agregó que el sentido del palabras del líder de la Iglesia católica es transparente, ya que “se pronunció a favor de las negociaciones”. “Ustedes saben que también Putin ha declarado en incontables ocasiones nuestra disposición a resolver nuestros problemas mediante negociaciones, y esta es la vía preferible”, dijo Peskov.

Agregó que todos los llamamientos a entablar negociaciones “chocan con la negativa tajante del régimen de Kiev”, que busca el apoyo de “muchos países europeos para seguir haciendo todo lo posible y condenar a Rusia a lo que consideran una derrota estratégica inevitable”.

Al respecto, el Consejo de Iglesias y Organizaciones Religiosas de Ucrania, que agrupa a los líderes de todas las confesiones religiosas del país, rechazó en un comunicado las declaraciones del Papa Francisco.

“Declaramos de forma categórica que nadie podrá forzar a nuestro pueblo a rendirse”, se lee en la nota publicada en la página del consejo.

El comunicado añade que “rendirse a la merced del enemigo” no es sinónimo de “paz” sino de “la victoria de la esclavitud sobre la libertad, de la oscuridad sobre la luz y de la supremacía del derecho del más fuerte sobre la fuerza de la ley”.

Los líderes religiosos ucranianos advierten, además, que una rendición ante Rusia traería más víctimas civiles ucranianas y “decenas y centenares de curas que predican los mandamientos de Dios torturados”.

Los líderes religiosos ucranianos concluyen que “rezarán por una victoria sobre el enemigo y una paz justa” y tienden la mano “a toda la gente de buena voluntad que apoya a Ucrania en este tiempo crucial”.

Finalmente, la Comisión Europea aseguró que la paz en Ucrania “está en manos de un solo hombre, y es Vladímir Putin”.

“Más bien, la paz está en manos de un solo hombre, y ese es (el presidente ruso) Vladímir Putin. Continúa haciendo la guerra todos los días”, dijo hoy Peter Stano, el portavoz de Exteriores de la CE y del alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.

En la rueda de prensa diaria de la Comisión, Stano recordó que la UE quiere “una paz justa, una paz que tenga en cuenta a la víctima de la guerra, y esa es Ucrania”.

Suecia se convirtió este jueves de manera oficial en el estado 32 miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en pleno conflicto en Ucrania y poniendo fin a dos siglos de no alineamiento oficial.

El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, de visita en Washington, entregó en una ceremonia oficial al secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, los documentos de ratificación, tras una dura batalla para conseguir la aprobación de los otros 31 miembros de la alianza militar.

“Las cosas buenas ocurren a aquellos que esperan”, dijo Blinken al aceptar los certificados y calificar la adhesión sueca como una muestra de la “debacle histórica” de Rusia.

Kristersson calificó el ingreso de su país a la OTAN, formada en la Guerra Fría para hacer frente a la por entonces Unión Soviética, como “una victoria para la libertad”.

Recordemos que Suecia lanzó su postulación para integrarse a la alianza en mayo de 2022, después de la invasión rusa de Ucrania. Lo hizo al mismo tiempo que Finlandia, que fue admitida en abril de 2023. Así, después de dos años de estira y afloje, el país se integra a la Organización.

La adhesión fue saludada por el presidente estadounidense Joe Biden. “Cuando Putin lanzó su brutal guerra de agresión contra el pueblo de Ucrania, pensó que podría debilitar a Europa y dividir a la OTAN. Con el ingreso hoy de Suecia, la OTAN se vuelve más unida, más dinámica y más fuerte que nunca”, dijo en un comunicado.

Las fuerzas armadas suecas cuentan con 50,000 soldados, de los cuales cerca de la mitad son reservistas. Kristersson declaró en enero que su país está dispuesto proveer tropas a las fuerzas de la OTAN en Letonia.

Rusia ha prometido “contramedidas” por el ingreso de Suecia en el organismo, especialmente si efectivos militares y equipos de la OTAN se despliegan en ese país.

La entrada de Suecia implica para Moscú que el mar Báltico está ahora rodeado de países miembros de la alianza, y algunos analistas lo describen como un “lago de la OTAN”.

El primer ministro sueco asiste esta noche al discurso sobre el Estado de la Unión del presidente Biden, que lucha para convencer al rival Partido Republicano de que apruebe nuevas ayudas a Kiev.

“Suecia ocupará ahora el lugar que le corresponde en la mesa de la OTAN, con voz y voto en igualdad de condiciones a la hora de dar forma a las políticas y decisiones”, dijo este jueves en un comunicado el secretario general de la alianza, Jens Stoltenberg.

“Tras más de 200 años de no alineamiento, Suecia disfruta ahora de la protección que le otorga el Artículo 5, la máxima garantía de libertad y seguridad de los aliados”, añadió.

Se espera que la bandera azul y amarillo dorado de Suecia sea izada el lunes en la sede de la OTAN en Bruselas. La candidatura sueca se había estancado debido a la firme presión de Turquía, que exigió que Estocolmo, conocida por sus políticas liberales de asilo, actuara contra los militantes kurdos que han hecho campaña contra Ankara.

Una encuesta reciente de la emisora sueca SR afirmó que la mayoría de los ciudadanos de Suecia cree que su país ha hecho demasiados sacrificios para entrar en la OTAN, aunque más de tres cuartas partes esperan que la alianza reforzará la seguridad.

El presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió hoy a la OTAN que las consecuencias del despliegue de tropas aliadas en Ucrania serían “trágicas”, mientras que tachó de “disparate” las acusaciones de que Moscú se plantee atacar Europa.

“Han empezado a hablar sobre la posibilidad de enviar a Ucrania contingentes militares de la OTAN, pero recordamos la suerte de aquellos que en su momento enviaron tropas al territorio de nuestro país, pero ahora las consecuencias para los posibles intervencionistas serán mucho más trágicas”, dijo Putin durante el discurso sobre el estado de la nación ante ambas cámaras del Parlamento ruso.

Putin subrayó que las potencias occidentales deben entender que Rusia “también tiene armas que pueden alcanzar objetivos en sus territorios”.

“Todo lo que se les ocurre ahora, con lo que asustan al mundo entero, todo esto amenaza con un conflicto con el empleo de armas nucleares y, por lo tanto, la destrucción de la civilización”, afirmó.

El líder ruso acusó a Occidente de olvidar lo que es la guerra y de provocar “los conflictos en Ucrania, Oriente Medio y otras regiones del mundo”.

“Y siguen mintiendo. Ahora, sin ningún pudor, aseguran que Rusia supuestamente se propone atacar Europa. Pero nosotros sabemos bien que se trata de simples disparates”, sostuvo Putin.

Aseguró que Occidente intenta que la Federación Rusa cometa el mismo error que la Unión Soviética de verse involucrada en una carrera armamentista, a la que la URSS dedicó el 13% de su PIB, cuando Moscú asignará a defensa un 6% en 2024.

Al respecto, subrayó que ese “truco” no prosperará, ya que Moscú se propone desarrollar el complejo técnico-militar con el fin de reforzar el potencial industrial, tecnológico y científico del país.

Putin también calificó de “infundadas” las acusaciones de Estados Unidos de que Rusia se disponga a desplegar armamento nuclear en el cosmos; aunque destacó que las fuerzas estratégicas nucleares rusas se encuentran “en plena disposición de combate”.

“Sin una Rusia soberana y fuerte, no será posible un orden mundial sólido”, remató.

Foto: X @sandro_pozzi

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, reconoció hoy que Ucrania atraviesa circunstancias complicadas tanto en el campo de batalla como desde el punto de vista de la economía y de las relaciones con algunos de sus socios, pero aseguró que la situación está “plenamente controlada”.

“Podemos hablar largo y tendido sobre lo que está ocurriendo en el campo de batalla y con la economía, sobre cuál es la situación con nuestros socios, cómo las sociedades de los países vecinos nos apoyan o no, qué ocurre en las fronteras de Ucrania”, dijo Zelenski en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro búlgaro, Nikolai Denkov.

El presidente añadió que “es difícil describir en una palabra” el momento actual, y recurrió para hacerlo a la frase que utilizan sus militares “cuando les pregunto qué ocurre en el campo de batalla”. “La situación está difícil, pero plenamente controlada”, dijo Zelenski.

Ucrania sufre en el frente un importante déficit de artillería, munición y defensa antiaérea motivado por los retrasos de sus aliados a la hora de enviar ayuda militar a Kiev.

Rusia aprovecha esta circunstancia para aumentar su presión sobre las defensas ucranianas y está logrando avances en el frente del este.

Además, agricultores polacos están bloqueando puntos fronterizos con Ucrania en protesta por la supuesta competencia desleal que representan los productos del campo ucranianos.

Según el Gobierno ucraniano los manifestantes polacos han tirado en las últimas semanas unas 160 toneladas de grano ucraniano durante esas protestas.

En su reunión de hoy en Kiev, Zelenski y el primer ministro búlgaro acordaron seguir trabajando para “acelerar el desarrollo de la logística y de la infraestructura en la región”.

Zelenski agradeció a Denkov la cooperación de Bulgaria para que Ucrania haya podido reanudar sus exportaciones por el mar Negro.

La guerra en Ucrania cumple dos años con Rusia a la ofensiva en casi todos los sectores del frente, mientras Ucrania intenta compensar la falta de armamento occidental relevando al jefe de su Ejército, Valeri Zaluzhni, una maniobra de resultado incierto.

Si el primer aniversario de la contienda fue positivo para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el segundo llega lleno de dudas para Kiev, que ha decidido apostar por la “defensa estratégica” ante la superioridad enemiga en hombres y munición.

La tan esperada contraofensiva ucraniana de junio, que permitió a los ucranianos avanzar principalmente en la región sureña de Zaporiyia, se estancó en verano y allanó el terreno para una nueva ofensiva rusa.

Sin escatimar ni hombres ni equipos, los rusos han logrado avanzar más en el Donbás durante la campaña invernal que en los anteriores dieciocho meses de combates.

Primero tomaron la estratégica localidad de Márinka, que se encuentra a cinco kilómetros al suroeste de Donetsk, capital de la homónima república popular anexionada por Moscú. Fue su mayor éxito desde la toma de Bájmut en mayo de 2023.

Después, los rusos centraron todos sus esfuerzos en conquistar el bastión de Avdivka, situado en una de las zonas más militarizadas de los más de mil kilómetros de frente ruso-ucraniano.

Al principio, Kiev optó por resistir hasta el final los embates enemigos, como hiciera antes en Mariúpol y después en Severodonetsk y Lisichansk, pero finalmente se tuvo que rendirse. Los defensores de la ciudad recibieron la orden de retirarse.

“Es una decisión muy lógica y profesional para salvar el mayor número posible de vidas ucranianas”, dijo Zelenski, quien estimó que por cada soldado ucraniano que ha muerto en esa zona del frente, siete rusos han perdido la vida. Zelenski añadió: “¿Qué ha conseguido Rusia? La extenuación de su ejército”.

El presidente ruso, Vladímir Putin, clamó victoria en mensajes con tintes claramente electorales; necesita éxitos en el campo de batalla para legitimar su reelección en los comicios presidenciales de próximo mes.

Pero no se conformó con ello. Putin llamó a aprovechar la iniciativa actual para avanzar hacia otras plazas fuertes ucranianas, en clara alusión a Sloviansk y Kramatorsk, pero también Vugledar, todas en la región de Donetsk.

El segundo aniversario de la invasión rusa llega justo después del relevo del hasta ahora jefe del Ejército ucraniano, que fue destituido por el presidente después de meses de desencuentros públicos.

El cese de Zaluzhni, en el que confiaban, según las encuestas, nueve de cada diez ucranianos, fue muy criticado por la oposición y provocó malestar en buena parte de la sociedad.

El nuevo jefe del Ejército, Oleksandr Sirski, tiene ante sí la difícil tarea de ganarse la confianza de sus compatriotas en un momento de poco propicio, a priori, para Ucrania, donde la unidad en torno Zelenski se desgasta ante la ausencia de buenas noticias del frente.

Ucrania entra en el tercer año de la guerra con la incertidumbre de si seguirá recibiendo asistencia militar de Estados Unidos, donde congresistas republicanos bloquean el paquete de 60,000 millones de dólares propuesto por la Casa Blanca para seguir apoyando a Kiev a lo largo de 2024.

Para Zelenski, la aprobación de esta partida es capital para que Ucrania pueda seguir defendiéndose con garantías de los ataques de Rusia, tanto en el campo de batalla como en la retaguardia. Kiev también está pendiente de recibir prácticamente la mitad del millón de proyectiles para artillería del calibre 155 que la Unión Europea (UE) se comprometió a entregar a Ucrania antes de marzo de este año.

A este segundo aniversario de la guerra, se suma la muerte del líder opositor, Alexéi Navalni.

Pero, ¿qué sucede en Ucrania y que se espera para los próximo meses? ¿Putin y Zelenski mantienen sus apoyos? En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Brenda Estefan, analista internacional, sobre la guerra y los dos años de la invasión rusa a Ucrania.

El Senado de Estados Unidos, liderado por los demócratas, aprobó esta mañana, a primera hora, un paquete de ayuda de 95,340 millones de dólares para Ucrania, Israel y Taiwán, en un contexto de crecientes dudas sobre su destino en la Cámara de Representantes, controlada por los republicanos.

Los legisladores aprobaron la medida en una votación de 70-29, lo que superó el umbral de 60 votos de la cámara para su aprobación, y enviaron el proyecto a la Cámara de Representantes. 22 republicanos se unieron a los demócratas para apoyar el proyecto de ley.

“Hacía años, quizá décadas, que el Senado no aprobaba un proyecto de ley que afecta tanto no sólo a nuestra seguridad nacional, no sólo a la seguridad de nuestros aliados, sino también a la seguridad de la democracia occidental”, dijo Chuck Schumer, líder de la mayoría en el Senado.

La votación en el Senado inició la madrugada de este martes, después de que ocho republicanos de línea dura contrarios a la ayuda a Ucrania extendieron la sesión con discursos durante más de seis horas.

Recordemos que el presidente demócrata Joe Biden lleva meses instando al Congreso a que apure la nueva ayuda a Ucrania y a los socios de Estados Unidos en el Indo-Pacífico, incluido Taiwán. Tras el ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre, también solicitó fondos para el aliado de Estados Unidos, junto con ayuda humanitaria para los palestinos de Gaza.

El presidente Volodímir Zelenski reaccionó a esta aprobación. Agradeció el apoyo y la “asistencia continua a Ucrania mientras luchamos por la libertad, la democracia y los valores que todos apreciamos”.

En su mensaje de redes sociales, dijo que la continua asistencia estadounidense ayuda a salvar vidas humanas del terrorismo ruso. “Significa que la vida continuará en nuestras ciudades y triunfará sobre la guerra. La asistencia estadounidense acerca la paz justa en Ucrania y restablece la estabilidad global”.

Sin embargo hay que recordar que ambas cámaras del Congreso estadounidense deben aprobar el proyecto para que se convierta en ley. En ese sentido, analistas refieren que el proyecto de ley tiene pocas probabilidades de llegar al pleno de la Cámara de Representantes, pues Mike Johnson, líder de los republicanos, lo ha criticó por carecer de medidas para frenar el flujo récord de inmigrantes a través de la frontera entre Estados Unidos y México, algo que habían puesto como condición.

Sobre el tema migratorio, se informó que los solicitantes de asilo que se encuentran en México han ingresado más de 64.3 millones de peticiones en la aplicación oficial implementada por la Administración del presidente Joe Biden, de las cuales unas 450,000 han derivado en el ingreso al país.

Según informó la cadena CBS News, en el poco más de un año de la puesta en marcha de la aplicación para teléfonos y dispositivos inteligentes CBP One, con la que el Gobierno ha buscado agilizar el proceso migratorio en la frontera sur, se han producido de media cada mes unos cinco millones de solicitudes.

La cifra total de más de 64 millones registrada desde la implementación de esta herramienta digital, en enero de 2023, y hasta el pasado 8 de febrero abarca intentos repetidos del mismo solicitante.

La lista de países de origen de los solicitantes está encabezada por Venezuela, México, Haití, Cuba y Honduras, además de Rusia, El Salvador, Colombia, Chile y Guatemala.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ofreció su primera entrevista a un periodista occidental tras casi dos años de guerra en Ucrania. En ella se mostró dispuesto a negociar el final del conflicto, pero se negó a entrar en el debate político interno estadounidense.

El periodista estrella de la ultraderecha estadounidense, Tucker Carlson, expresentador de la cadena conservadora Fox News, fue el elegido para llevar a cabo la entrevista de dos horas, que tuvo siempre un tono amable, a veces entre risas, sin que Carlson le hiciera ninguna pregunta incómoda.

Carlson le preguntó hasta en dos ocasiones si creía que “otra administración después de Joe Biden podría restablecer la comunicación” entre los dos países, y Putin no quiso seguir por esa línea, aun admitiendo que en su carrera ha tenido buena relación con algunos presidentes, como George W. Bush o Donald Trump.

“No se trata de quién es el líder o de la personalidad de uno en concreto, sino de las élites mismas: es la idea de la dominación a toda costa basada en las fuerzas dominantes de la sociedad estadounidense”, reflexionó.

Según diveros analistas, la entrevista resultó decepcionante, pues no solo no quiso hacer comentarios sobre el futuro político en Estados Unidos, como se esperaba, sino que tampoco hizo propuestas concretas para acabar con la guerra en Ucrania, más allá de mostrar una voluntad genérica de negociación.

Esta voluntad se topa con unas supuestas “instrucciones de los países occidentales a las que obedece” el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que lo han llevado incluso a firmar un decreto para prohibir negociar con Rusia, pero en todo caso tampoco Putin puso alguna oferta sobre la mesa.

Aseguró que hay “mercenarios estadounidenses” combatiendo en Ucrania, siendo el grupo más numeroso tras el de los polacos, y advirtió contra cualquier idea de enviar soldados regulares de EUA, algo que “traería a la humanidad al borde de un conflicto global muy serio”.

Volvió a insistir en el interés de EUA por una negociación: “Ustedes tienen problemas en las fronteras con la inmigración, problemas con la deuda nacional de más de 33 billones de dólares… ¿Y no tienen nada mejor que hacer? (…) ¿No sería mejor negociar con Rusia para llegar a un acuerdo?”.

Putin, al que se vio muy relajado durante la entrevista y que pudo explayarse sobre algunos de sus temas favoritos: la historia, el espacio vital ruso, la religión, entre otros; dedicó buena parte de la entrevista para criticar el uso que supuestamente hace Estados Unidos del dólar “como herramienta de lucha en política exterior”, algo que para él supone “uno de los mayores errores estratégicos”.

Según él, este uso político del dólar se aplica a la lógica de las sanciones: “El hecho de que Estados Unidos aplique medidas restrictivas a ciertos países tal como restringir sus transacciones, congelar sus cuentas, etcétera, causa una gran preocupación y envía una señal al mundo entero”, apuntó.

Puso como ejemplo que en su propio país las transacciones antes de empezar la guerra en Ucrania eran en un 80% en dólares y euros, pero que el porcentaje ha bajado en favor del rublo y el yuan, que juntas ya suman el 68%.

Según Putin, con las sanciones de Estados Unidos sobre su economía “creyeron que eso nos llevaría al hundimiento total, pero nada se hundió. Es más, otros países lo están pensando y acelerando sus pagos de petróleo en yuanes”.

En la entrevista se tocó el tema de la Inteligencia Artificial. El líder ruso opinó que la investigación genética es una amenaza para la Humanidad hasta el punto en que “ahora es posible crear un superhumano”, y después comentó que el empresario Elon Musk “ya ha implantado un chip en el cerebro humano en Estados Unidos.”.

“Creo que Elon Musk es imparable, hará lo que considere necesario. No obstante, tienen que encontrar una base común con él, buscar maneras de persuadirlo. Creo que es una persona inteligente, verdaderamente. Así que necesitarán llegar a un acuerdo con él, porque este proceso necesita ser formalizado y sujeto a ciertas reglas”, sostuvo.

Putin también afirmó que podría ser posible liberar al periodista del Wall Street Journal, Evan Gershkovich, que está a la espera de juicio acusado de espionaje, a cambio de un preso ruso.

Dijo que los servicios especiales rusos y estadounidenses estaban discutiendo el caso y habían hecho algunos progresos. Sugirió que, a cambio, Moscú quería que Alemania liberara a Vadim Krasikov, condenado por el asesinato en 2019 de un disidente checheno en Berlín.

“Estamos dispuestos a resolverlo, pero hay ciertos términos que se están discutiendo a través de los canales de los servicios especiales. Creo que se puede llegar a un acuerdo”, dijo Putin, subrayando que los socios de Rusia tenían que dar lo que él llamó pasos recíprocos.

A raíz de la entrevista, el asesor de la oficina presidencial ucraniana Mijailo Podoliak condenó la aparición de Putin, la cual calificó como “un intento incuestionable” de legitimar la agresión militar rusa contra Ucrania y sus consecuencias.

“Cualquier conversación/entrevista con la entidad (sic) Putin es un intento incuestionable de legalizar ‘las reglas del caníbal ruso’ (asesinatos masivos, violencia ejemplarizante, confiscación/robo de propiedades ajenas, destrucción) en la tradición política occidental”, escribió Podoliak en su cuenta de la red social X.

El asesor de Zelenski, que es conocido por sus mensajes filosóficos sobre actualidad política y suele ejercer de portavoz oficioso de la Administración del presidente Volodímir Zelenski, agregó que “el intento” de Putin de “justificar” el genocidio de ucranianos no cambia la realidad de la guerra ni “devuelve a Rusia a la civilización”.

Las autoridades ucranianas anunciaron este martes que habían detenido a cinco antiguos y actuales agentes de sus servicios de inteligencia, sospechosos de haber proporcionado información a los servicios de seguridad rusos (FSB).

Los servicios de seguridad ucranianos (SBU) aseguraron que habían “neutralizado una poderosa red de agentes del FSB” que operaban en Ucrania. Según la oficina del fiscal general, se trata de “ciudadanos ucranianos”.

Uno de ellos trabajaba para una filial regional del SBU y los otros cuatro habían sido empleados del servicio de inteligencia militar del ministerio de Defensa (GUR) y del servicio de inteligencia exterior.

Los agentes son sospechosos de “alta traición” por haber comunicado estas informaciones a cambio de retribución económica, indicó la oficina del fiscal.

Según el SBU, su tarea consistía en transmitir informaciones a Rusia sobre el ejército ucraniano y “las infraestructuras energéticas esenciales” del país.

En concreto, habrían informado a Moscú sobre el tipo de vehículos utilizados por los servicios de inteligencia militar, la ubicación de soldados ucranianos, los sistemas de seguridad de dos centrales nucleares ucranianas, o las vías de transporte de armamento extranjero en el país, según la oficina del fiscal.

También habrían proporcionado elementos sobre los sistemas de defensa instalados cerca de Odesa, ciudad portuaria del mar Negro, y los sistemas de lanzacohetes múltiples de Jarkiv, en el noreste, dos de los sitios blanco habitual de los ataques rusos.

Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Ucrania anunció haber desenmascarado a un gran número de agentes de Moscú infiltrados en sus estructuras del Estado y en especial en los servicios secretos.

Las autoridades rusas acusaron igualmente a algunos de sus propios ciudadanos o a extranjeros de trabajar en nombre de Ucrania, facilitando informaciones o preparando actos de sabotaje.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, llamó hoy a los ucranianos en edad militar que permanecen en el extranjero a contribuir a la defensa del país contra la invasión rusa, ya sea como soldados o como trabajadores que paguen impuestos.

En conferencia de prensa conjunta en Tallín con la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, preguntaron a Zelenski si había planteado la cuestión de la repatriación de los varones en edad militar, de entre las decenas de miles de refugiados ucranianos que se han establecido en países bálticos.

El presidente no dijo explícitamente que Estonia u otros países europeos deban ayudar a devolver a los varones que están evitando la movilización, pero subrayó que quienes no trabajan y pagan impuestos en Ucrania para apoyar a las fuerzas armadas no están contribuyendo a defender el país.

Zelenski matizó que no todos los hombres en edad militar han de regresar necesariamente para luchar en el frente, ya que por cada soldado hay varios ciudadanos que realizan otros trabajos y contribuyen a las arcas públicas.

El mandatario no aclaró si estaba alentando expresamente a todos los refugiados a regresar a Ucrania para reintegrarse en el mercado laboral.

Y es que según los medios locales, desde la invasión rusa han emigrado a Estonia unos 36,000 ucranianos.

Tras la conferencia de prensa con Kallas, Zelenski se dirigió al parlamento de Estonia o Riigikogu, donde agradeció el apoyo del país báltico a la lucha de Ucrania “por la libertad” y contra el intento del Kremlin de “reconstruir el imperio” ruso.

El presidente también hizo un llamado a defender la “unidad” europea por encima de “egoísmos nacionales” para proteger los intereses y los “valores europeos”.

Rusia y Ucrania intercambiaron cientos de prisioneros de guerra este miércoles, en el mayor canje de cautivos desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.

Las autoridades ucranianas informaron que 230 prisioneros de guerra ucranianos regresaron en el primer intercambio en casi cinco meses.

Por su parte el Ministerio de Defensa de Rusia indicó que 248 militares rusos fueron liberados bajo el acuerdo mediado por los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

El Ministerio de Relaciones Exteriores de los Emiratos atribuyó el exitoso canje a las “fuertes y amistosas relaciones entre los EAU y tanto la Federación Rusa como la República de Ucrania, que fueron mantenidas por llamadas sostenidas a los más altos niveles”.

El defensor de derechos humanos de Ucrania, Dmytro Lubinets, dijo que se trata del intercambio número 49 de prisioneros de la guerra. Algunos de los ucranianos llevaban desde 2022 como prisioneros de guerra.

Este mismo miércoles, Rusia informó que derribó 12 misiles ucranianos sobre la región sureña de Belgorod, en la frontera con Ucrania, mientras las fuerzas de Kiev tratan de elevar la presión sobre el presidente ruso Vladímir Putin y socavar su argumento de que la vida allí transcurre con normalidad.

El lado ruso de la frontera con Ucrania ha sufrido frecuentes ataques en los últimos días. Durante la guerra, las localidades fronterizas rusas han sido atacadas esporádicamente con fuego de artillería ucraniano, cohetes, mortero y aviones no tripulados lanzados desde densos bosques donde son difíciles de detectar.

Últimamente, cuando los misiles y drones rusos alcanzan ciudades ucranianas, las tropas de Kiev apuntan a la capital de Belgorod, que está a unos 100 kilómetros (60 millas) al norte de Járkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania.

El sábado, los bombardeos sobre la ciudad mataron a 25 personas, incluso cinco niños, en uno de los ataques más letales en suelo ruso desde la invasión de Ucrania. Otro civil murió ayer en otro ataque.

El presidente Joe Biden está dispuesto a desmantelar el sistema asilo y romper sus promesas de campaña a cambio de que los republicanos le apoyen con el gasto extraordinario de más de 60,000 millones de dólares para seguir financiando la guerra de Ucrania.

En negociaciones con senadores del partido opositor, legisladores demócratas y funcionarios del Gobierno han propuesto reanudar las expulsiones exprés en la frontera y expandir la capacidad del Gobierno para deportar a migrantes, entre otras medidas restrictivas, según informaron fuentes cercanas a las discusiones.

La Casa Blanca no ha confirmado dichas filtraciones, pero sí ha señalado que Biden está “abierto a compromisos” si los negociadores logran reunir los apoyos suficientes, reportó la agencia Efe.

Al agotarse el dinero que el Congreso previamente había aprobado para Kiev y para convencer al escéptico bloque conservador de apoyar un nuevo desembolso en gasto militar, la Casa Blanca decidió incluir también más financiación para “seguridad fronteriza”.

Esto permitió que los republicanos agarraron las riendas de la negociación y aprovecharon para pedir mayores restricciones a la migración y al asilo a cambio de sus votos.

En lugar de rechazar las exigencias, la Casa Blanca redobló su influencia en las conversaciones, enviando a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre ellos el secretario Alejandro Mayorkas, al Congreso.

Decenas de legisladores demócratas, incluyendo su número dos en el Senado, Dick Durbin, y los miembros del caucus hispano de la Cámara de Representantes, han rechazado firmemente el trueque que está considerando la Administración.

A su vez, han pedido a Biden que respete sus promesas de campaña de revertir las políticas antiinmigración del expresidente Donald Trump.

Expertos en migración y organizaciones en defensa de los derechos humanos han señalado que las propuestas que se están barajando, en especial la de reanudar las deportaciones exprés, desmantelarían el sistema de asilo en Estados Unidos al que actualmente se están acogiendo la mayoría de personas que cruzan la frontera.

Bajo la ley actual, que se adoptó tras la Segunda Guerra Mundial, EUA se comprometió a dar protección a las personas que no pueden volver a sus países por miedo a persecución por motivos de “raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opinión política”.

Para obtener esta protección, es requisito también que la persona esté en suelo estadounidense. Deportación “en caliente” significa entonces que las autoridades pueden expulsar a alguien sin darle oportunidad a pedir asilo.

Hasta mayo de este año, la frontera sur de Estados Unidos estuvo regida por el Título 42, una restricción similar a la que se está negociando y que impuso en su momento el Gobierno de Trump con el pretexto de la pandemia.

El Título 42, mientras estuvo en vigor, infló las cifras de detenciones en la frontera por la cantidad de personas que cruzaban más de una vez después de ser expulsadas.

Entre 2020 y 2021 se llevaron a cabo más de 1.8 millones de deportaciones de migrantes bajo el Título 42, aunque más de la mitad fueron personas que ya habían sido detenidas y expulsadas a México anteriormente, según datos del American Immigration Council.

El continente está registrando cifras récord de movimiento de personas, a causa de profundas crisis políticas en varios países como Venezuela, Nicaragua o Ecuador y los estragos económicos que dejó la pandemia.