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La economía mundial crecerá un 2.2% en 2023, estimó este lunes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

El organismo rebajó así seis décimas su anterior previsión a causa del «precio de la guerra» en Ucrania y el alza de tipos de interés para contener la inflación.

«Una pérdida de impulso económico es visible a nivel mundial, pero especialmente en Europa», indicó la OCDE, que mantiene sin cambios, en un 3%, el crecimiento mundial en 2022.

El conflicto armado en Ucrania, que parece encaminarse a ser de larga duración tras la movilización de reservistas rusos, provocará una pérdida de 2.8 billones de dólares de ingresos mundiales en 2023, estimó la organización con sede en París.

«Las presiones inflacionistas son cada vez más generalizadas, con el aumento de los costos de la energía, el transporte y de otros», apunta la OCDE, que revistó al alza la inflación mundial a un 8.2% en 2022 y a un 6.6% en 2023.

Recordemos que Rusia lanzó el 24 de febrero una ofensiva en Ucrania que se ha traducido a nivel mundial en un aumento de precios de la energía y de la alimentación para los hogares y empresas, y en un freno a la expansión económica en un mundo postpandemia.

Además de los efectos de la guerra en los precios, el alza de los tipos de interés por los bancos centrales para contener la inflación y la pandemia también afectan la economía mundial, agrega la OCDE, que pide no obstante continuar.

La coyuntura económica golpearía especialmente a la Unión Europea (UE), región próxima a Rusia y que busca reducir su dependencia del gas ruso, y sobre todo a su primera potencia económica e industrial, Alemania.

La OCDE proyectó que Alemania entraría en recesión en 2023 con una contracción del 0.7%, una rebaja de 2.4 puntos respecto a las previsiones de junio que lastra la economía de la eurozona. Esta última crecería un 0.3%, 1.3 puntos menos de lo previsto.

Aunque el resto de las principales economías de la UE escaparían de la recesión en 2023, Francia (0.6%), Italia (0.4%) y España (1.5%) no estarían a salvo de las consecuencias de un empeoramiento de la situación energética.

Los países del G20 crecerían el próximo año al mismo ritmo que la economía mundial, un 2.2% (-0.6 puntos). De ellos, la OCDE rebaja 1.5 puntos la previsión para Argentina, que crecería entonces un 0.4% y cuya inflación sería del 83%.

En línea con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la organización, a la que Argentina y Brasil pidieron ingresar, advierte que este último crecerá casi dos puntos más de lo previsto en 2022, un 2.5% en 2022, y un 0.8% en 2023.

En el caso de nuestro país, la OCDE advierte que sigue la misma tendencia con una expansión del 2.1% en el presente año (0.2 puntos más) y 1.5% en 2023 (0,6 puntos menos a lo previsto en junio).

En el caso de la inflación, prevé que la tasa cierre 2022 en 7.9% y en 2023 se ubique en 4.9%.

Las perspectivas económicas de 2023 también se revisaron a la baja en otras zonas y países del mundo, salvo para Turquía (3%, sin cambios), el Reino Unido (0%, sin cambios) e Indonesia (4.8%, más 0,1 puntos porcentuales).

El crecimiento de Estados Unidos sería de 0.5% en 2023 (0.7 puntos menos que lo proyectado en junio) y el de China un 4.7% (-0.2). La economía rusa se contraería un 4.5% en 2023, tras una contracción del 5.5% en 2022.

Las autoridades afines a Moscú en las regiones ocupadas de Ucrania iniciaron este viernes los referendos de anexión a Rusia, considerados ilegales por Kiev y sus aliados occidentales, que han advertido no reconocerán sus resultados.

Las votaciones celebradas en las regiones orientales de Donetsk y Lugansk y en las meridionales de Jersón y Zaporiyia empezaron a primera hora de este viernes, reportaron las agencias de noticias rusas. La consulta se extenderá durante cinco días.

Estos referendos añaden tensión a una semana marcada por la movilización de 300,000 reservistas anunciada por el presidente Vladimir Putin, que también amenazó con emplear su arsenal nuclear para proteger su territorio.

Las autoridades tienen previsto ir puerta por puerta durante cuatro días para lograr votos. Luego los colegios electorales abrirán el próximo martes para que los residentes depositen sus votos en la última jornada de votación.

El viernes, la agencia de noticias rusa TASS mostró imágenes de funcionarios en los patios de los edificios de Donetsk notificando a los residentes por megafonía que la votación había comenzado.

En Moscú también se puede votar en un edificio donde está la representación de la región autoproclamada de Donetsk.

A principios de mes, las fuerzas ucranianas recuperaron la mayor parte de la región de Járkov, en una contraofensiva que ha permitido a Kiev retomar cientos de ciudades y pueblos que estuvieron bajo control ruso durante meses.

«No podemos dejar al presidente Putin que se salga con la suya», dijo en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, acusando a Putin de «echar leña al fuego».

Los referendos recuerdan lo ocurrido en 2014 en la península de Crimea, anexada a Rusia después de un voto considerado fraudulento por los países de Occidente.

En la regiones orientales de Donetsk y Lugansk, reconocidas como naciones independientes por Moscú justo antes de la invasión, los residentes deberán responder si respaldan «la entrada a Rusia», según la agencia rusa TASS.

En Jersón y Zaporiyia, las papeletas incluyen la pregunta: «¿Está a favor de la secesión de Ucrania, la formación de un Estado independiente y su unión a la Federación Rusa como miembro de la Federación Rusa?».

Por su parte el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó los referendos de «farsa» y agradeció a sus aliados occidentales que condenaran «otra mentira rusa».

Una hipotética anexión supondría una escalada mayor en el conflicto, especialmente después de que Putin dijera que protegería el territorio ruso con «todos los medios». Implicaría que Moscú, siguiendo su doctrina, podría usar sus armas atómicas para defenderlas de la contraofensiva lanzada por Ucrania en el este y el sur del país.

México presentó formalmente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la propuesta de tregua de paz mundial de por lo menos cinco años, una iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y que no ha tenido una buena recepción por parte de Ucrania.

La propuesta la hizo el secretario de relaciones exteriores mexicano Marcelo Ebrard, durante una sesión especial del Consejo para tratar el tema de la invasión rusa a Ucrania, en la que el canciller criticó de paso la inoperancia de la ONU, dando seguimiento a los señalamientos que en ese sentido ha hecho AMLO.

Ebrard dijo que México reconocía el liderazgo del secretario general de la ONU, António Guterres, en la búsqueda de soluciones para el conflicto y que, con el fin de «fortalecer sus esfuerzos de mediación», proponía la «la formación de un comité para el diálogo y la paz en Ucrania, con la participación de otros jefes de estado y de gobierno, incluidos de ser posible su excelencia Narendra Modi (primer ministro de la India) y su santidad, el papa Francisco».

El objetivo, dijo, seria generar nuevos mecanismos para el diálogo y espacios complementarios para la mediación, que fomenten la confianza, reduzcan las tensiones y abran el camino hacia una paz duradera.

«Es tiempo de actuar», señaló el canciller. «Resignarse a la guerra es ir siempre a un precipicio».

Mykhailo Podolyak, asesor del presidente Volodymyr Zelenskyy, calificó en días recientes a la propuesta de México como un «plan ruso». Cuestionó si la idea es «mantener a millones bajo ocupación, aumentar los entierros masivos y darle tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva».

Y es que recordemos que México ha condenado la invasión rusa de Ucrania, pero mantiene una postura un tanto ambigua, el no reconocer a Rusia como el agresor y al no sumarse a las sanciones que se le han impuesto a Moscú en respuesta a su operación militar.

Ebrard dijo que la invasión constituía «un flagrante quebrantamiento a lo establecido en la carta de la ONU», con consecuencias gravísimas sobre todo para la sociedad civil. Sin embargo, sostuvo que el envío de armas a Ucrania y las sanciones a Rusia solo han agravado el conflicto.

El titular de la SRE dijo que la ONU no estaba haciendo lo suficiente y que el Consejo de Seguridad ha tenido un solo pronunciamiento público desde el inicio del conflicto.

«No es admisible la indiferencia», expresó el canciller. «El Consejo de Seguridad no fue capaz de cumplir con su responsabilidad esencial. Las causas por la que este Consejo se puede volver disfuncional son conocidas. Corregirlas depende de nosotros», remató.

El presidente ruso, Vladímir Putin, puso hoy en pie de guerra a los rusos al decretar la movilización parcial de 300,000 reservistas rusos para la guerra en Ucrania, medida que busca contrarrestar lo que llamó «chantaje nuclear» de la OTAN, que se propone «destruir» a Rusia.

«Al día de hoy nuestras Fuerzas Armadas actúan a lo largo de una línea de combate que supera los mil kilómetros, combaten no sólo contra formaciones neonazis, sino prácticamente contra la máquina militar del Occidente colectivo», dijo Putin durante un discurso televisado.

La medida, una reacción «desesperada», según la propia Unión Europea, es a todas luces un reconocimiento del fracaso de la «operación militar especial» en Ucrania, que en casi siete meses de combates no ha logrado el principal objetivo, conquistar el Donbás, e incluso ha cedido en las últimas semanas territorio en las regiones de Járkov y Lugansk.

Para el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la movilización es «una tragedia, ante todo, para el pueblo ruso», y también un resultado de la «incapacidad del Ejército profesional» de Rusia, según dijo hoy su portavoz Serhiy Nikíforov,

Sin mencionarlo, Putin, según los analistas, admitió con esta medida por primera vez que su país está en guerra, aunque el jefe del Kremlin insiste en que los soldados rusos no sólo combaten con Ucrania, sino también con sus aliados occidentales.

La movilización sigue a la convocatoria para este viernes de referendos de integración con Rusia en las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, y en los territorios ocupados del sur de Ucrania en las regiones de Jersón y Zaporiyia, consultas ya condenadas por la comunidad internacional.

Putin centró gran parte de su discurso en acusar a Occidente de amenazar a su país con el suministro de armamento ofensivo de largo alcance que permitiría a Ucrania lanzar ataques en Crimea y otras regiones de Rusia. «Con su política agresiva y antirrusa, Occidente ha superado todos los límites», denunció.

El objetivo de Occidente es «debilitar, dividir y destruir finalmente a nuestro país», dijo el jefe del Kremlin, quien destacó que Occidente dice abiertamente que en «1991 pudieron desmembrar la Unión Soviética y que ahora ha llegado el turno de Rusia».

«Se trata no solo de los ataques alentados por Occidente contra la central nuclear de Zaporiyia (en Ucrania, aunque bajo control militar ruso), que pueden provocar una catástrofe atómica, sino también de las declaraciones de altos cargos de la OTAN acerca de la posibilidad en emplear contra Rusia armas de destrucción masiva», precisó.

Putin enfatizó que los ciudadanos de Rusia pueden estar seguros de que la integridad territorial, la independencia y la libertad del país están garantizadas «con todos los medios a nuestro alcance», lo que incluye armamento más moderno que el de la OTAN.

Al respecto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que «no cree» que Rusia vaya a usar armas nucleares en la guerra.

«No creo que se vayan a utilizar esas armas. No creo que el mundo deje que eso ocurra», afirmó el jefe del Estado ucraniano, según unos extractos de una entrevista televisiva.

En tanto, en declaraciones a la televisión pública, el ministro de Defensa de Rusia, Serguéi Shoigú, aseguró que serán movilizados 300,000 reservistas, un 1% del potencial del país.

Dichos reservistas deben haber cumplido el servicio militar obligatorio, tener experiencia en combate o alguna especialidad militar que necesiten las Fuerzas Armadas, aunque es improbable que sean destinados al frente.

Shoigú explicó que hay que «asegurar» y «controlar el territorio» ocupado por las tropas rusas en el Donbás y las regiones de Jersón y Zaporiyia.

Los primeros movilizados serán suboficiales de reserva de menos de 35 años y oficiales de menos de 45 años, según Andréi Kartapólov, el jefe del comité de Defensa de la Duma o Cámara de diputados.

Recordemos que los reservistas que sean movilizados no tienen elección. El Parlamento ruso aprobó recientemente leyes que endurecen hasta con diez años de cárcel el castigo por deserción, rendición voluntaria o negarse a entrar en combate.

Adelantándose a la oposición de muchos rusos, especialmente en las grandes ciudades, a enviar a sus hijos al frente, Shoigú aseguró que «no habrá movilización de estudiantes universitarios». En principio, tampoco serán movilizados los reclutas, aunque las organizaciones de derechos humanos denunciaron el despliegue en las últimas semanas de un gran número de reclutas en la frontera con Ucrania.

El anuncio de Putin hizo temer que algunos hombres en edad de combatir no pudieran salir del país. El Kremlin se negó a comentar si las fronteras se cerrarán para los sujetos a la orden de movilización, y pidió a la gente que tenga paciencia mientras se aclara la ley.

Sin embargo, los vuelos de ida desde Rusia se dispararon en precio y se agotaron rápidamente este mismo miércoles.

Por su parte Estados Unidos dijo que se toma «en serio» la amenaza del presidente ruso Vladimir Putin de usar armas nucleares en la guerra de Ucrania, y anunció «graves consecuencias» si Moscú avanza en ese sentido.

«Es una retórica irresponsable de una potencia nuclear», dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, entrevistado por la cadena ABC. «Estamos monitoreando lo mejor que podemos su postura estratégica para poder modificar la nuestra si es necesario. No hemos visto ninguna indicación de que eso sea necesario en este momento», agregó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró este lunes que los «sectarios distorsionan» su propuesta de paz, esto tras las críticas que recibió de Myjailo Podolyak, asesor del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien lo acusó de elaborar «un plan ruso».

«No se conoce bien la propuesta, ayer hasta repetí lo que propusimos para que se difunda más, y quienes vieron pero son sectarios o están a favor de una de las partes lo que hicieron fue distorsionar el sentido de la propuesta, que es buscar la paz, y me pusieron del lado de Rusia», reclamó el mandatario.

El presidente defendió la propuesta que, dijo, esta semana presentará el canciller Marcelo Ebrard ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Recordemos que la propuesta contempla la creación de un comité de diálogo en la ONU que promueva el cese de la guerra en Ucrania, así como una tregua global de 5 años.

Sin embargo, el asesor principal del presidente Zelenski, Myjailo Podolyak, señaló el sábado que su propuesta es en realidad «un plan ruso» al cuestionar si su idea es «mantener a millones bajo ocupación, aumentar el número de entierros masivos y dar tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva».

López Obrador, quien se ha opuesto a las sanciones contra Rusia, contestó el reclamo del funcionario ucraniano, al señalar que «no se conoce bien la propuesta».

«Inventan o les dan mal la información de las agencias y reproducen cosas que no son ciertas, porque no crean ustedes que los que se ocupan del espionaje son infalibles, muchas veces no es inteligencia, es espionaje y malo, entonces inventan», dijo sobre la información que llega a otros gobiernos.

El presidente enfatizó que está en contra de la invasión de Rusia a Ucrania, recordando que a México lo han invadido España, Francia y Estados Unidos.

Sin embargo, también cuestionó la incapacidad de las potencias y del secretario general de la ONU, António Guterres, de evitar la guerra en Ucrania.

«No se hizo lo suficiente y al mismo tiempo que se le impide a Ucrania el ingreso a la OTAN, se opta por mandarles armas y por tomar medidas en contra de Rusia que volvieron todavía más irracional la guerra porque es el sufrimiento de la gente», añadió.

AMLO, que recordó que en la campaña presidencial de 2018 lo acusaron de recibir dinero del Kremlin, confió en que su propuesta prospere en la ONU porque «conviene a todos».

Expuso que Marcelo Ebrard y el representante de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, gestionan con otros países la creación del comité de paz, que él propone que integren el Papa Francisco, el secretario Antonio Guterres, y el primer ministro de India, Narendra Modi.

“Hay que esperarnos, pero se tiene que insistir, suceda lo que suceda, no es en vano luchar por la paz y por la justicia, todos tenemos que hacer algo”, remató.

El primer ministro indio, Narendra Modi, le dijo al presidente ruso, Vladimir Putin, que «no es el momento de hacer la guerra», en un encuentro durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) en Uzbekistán, según reportaron este viernes medios indios.

«Excelencia, sé que ahora no es el momento de hacer la guerra», le dijo Modi a Putin en Samarcanda, en el primer encuentro entre ambos líderes desde que Rusia inició en febrero la invasión de Ucrania, según imágenes difundidas por el canal público indio Doordashan.

Putin contestó que él quiere acabar «lo antes posible» el conflicto en Ucrania, y dijo entender las «preocupaciones» de India.

«Conozco su posición respecto al conflicto en Ucrania, sus preocupaciones (…) Lo haremos todo por tal de que se termine todo lo antes posible», contestó Putin en su encuentro con Modi.

Recordemos que India se ha abstenido de condenar explícitamente la invasión lanzada por Rusia, que es de lejos el mayor proveedor de armas de Nueva Delhi.

Pero Modi se esforzó en destacar la importancia de «la democracia, la diplomacia y el diálogo». Igualmente, el primer ministro indio dijo que hablaría con Putin de la forma de «avanzar en el camino de la paz».

Previo al encuentro, Putin dijo entender también las «preocupaciones» de China, un importante aliado de Moscú, por el conflicto de Ucrania, que disparó los precios del petróleo y otras materias primas.

Sin embargo, en una intervención tras una cumbre, Putin minimizó la contraofensiva ucraniana y advirtió que Rusia respondería con más fuerza si sus tropas se ven sometidas a mayor presión.

Putin calificó la invasión como un paso necesario para evitar lo que, según él, era un complot occidental para dividir a Rusia, y dijo que no tenía prisa en Ucrania, además de que sus objetivos seguían siendo los mismos.

«Las autoridades de Kiev anunciaron que han lanzado y están llevando a cabo una operación activa de contraofensiva. Bueno, vamos a ver cómo se desarrolla, cómo acaba», dijo Putin con una sonrisa.

«Recientemente, las fuerzas armadas rusas han infligido un par de golpes sensibles. Supongamos que son una advertencia. Si la situación sigue desarrollándose así, la respuesta será más seria», advirtió el mandatario ruso.

El presidente Volodimir Zelenski prometió este miércoles «la victoria» de Ucrania, al visitar la ciudad estratégica de Izium, en la región de Járkov, primera visita a los territorios reconquistados en la contraofensiva que este mes lanzó en contra de las tropas rusas.

Izium, ciudad de unos 50,000 habitantes antes de la guerra, vivió sangrientos combates meses atrás, antes de ser tomada por los rusos, que hicieron de ella un punto estratégico para el reaprovisionamiento de sus tropas.

Su reconquista a cargo de las tropas de Kiev supone un revés para el ejército de Moscú, replegado ahora hacia Donetsk, zona bajo control del Kremlin desde 2014.

«Solo avanzamos en una dirección: hacia adelante, hacia la victoria», escribió Zelenski en un canal oficial de Telegram.

En un vídeo, comparó la destrucción en Izium con la de Bucha, ciudad cerca de Kiev de donde las fuerzas rusas se retiraron en primavera, dejando tras de ellas cuerpos de civiles asesinados a sangre fría, lo que Moscú rechaza haber perpetrado.

Ucrania asegura que ha recuperado en dos semanas el control de varios miles de kilómetros cuadrados en el este y el sur del país, zonas que los rusos ocupaban desde la invasión lanzada el 24 de febrero.

En concreto, según el viceministro de Relaciones Exteriores, Ganna Maliar, las fuerzas de Kiev en la región de Járkov reconquistaron desde el 6 de septiembre unos 8,500 km cuadrados así como zonas en las que viven unas 150,000 personas.

En su operación relámpago de reconquista, Ucrania ha recuperado casi la totalidad de la región de Járkov, fronteriza con Rusia, en particular las ciudades de Balaklia, Kupiansk e Izium.

Fortalecida por el envío de armamento occidental, Ucrania está llevando a cabo una contraofensiva paralela en el sur del país, en la región ocupada de Jersón, donde ya reivindica avances, si bien aún menores que en el noreste del país.

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, llamó este miércoles a los ciudadanos europeos a que durante el próximo invierno prevalezcan la «solidaridad» y «valentía» que el bloque mostró en su respuesta a la invasión rusa de Ucrania, de cara a unos meses en los que se pondrá a prueba la unidad mostrada hasta ahora.

«Hemos recuperado la fuerza interior de Europa. Necesitaremos toda esta fuerza. Los meses que tenemos por delante no serán fáciles ni para las familias que están sufriendo para llegar a final de mes ni para las empresas que enfrentan elecciones duras sobre su futuro», dijo Von der Leyen en su discurso del Estado de la Unión Europea de 2022.

La funcionaria dijo que se pondrán a prueba aquellos que quieren explotar cualquier división entre los europeos, pues dijo, no se trata solo de una guerra de Rusia contra Ucrania, sino de una guerra contra la energía, la economía, los valores y el futuro de la región.

La alemana se mostró convencida de que, «con coraje y solidaridad, Rusia será derrotada y Europa prevalecerá».

Durante una hora de discurso, la presidenta mostró su faceta más apasionada en sus palabras sobre la respuesta europea a la guerra, en defensa de las sanciones que han dejado al sector financiero ruso «en las últimas» y han provocado la salida de más de mil empresas internacionales de este país.

«Las sanciones están aquí para quedarse. Este es el momento de ser resueltos, no de apaciguar (a Rusia)», dijo Von der Leyen, que reconoció que se debió haber escuchado a los países de Europa del Este y los Bálticos, que «durante años nos han estado diciendo que (el presidente ruso, Vladimir) Putin no iba a frenar».

Estos países, continuó, habían empezado ya a hacer sus deberes hacia la independencia energética de Moscú, un trabajo que debe emprender ahora toda la Unión Europea ante la manipulación del Kremlin del mercado energético y en el marco de una inflación disparada que se refleja especialmente en la energía y los alimentos.

Von der Leyen repasó las medidas extraordinarias que se han diseñado durante este mes para hacer frente a la crisis: limitar los ingresos de las compañías eléctricas europeas, gravar los beneficios extraordinarios de las petroleras para recaudar más de 140,000 millones de euros y que los Estados miembros ahorren un 10% de electricidad, al menos un 5 % en horas con pico de demanda.

Recordó que se está preparando ya una reforma completa del mercado energético europeo y anunció la creación de un «Banco Europeo de Hidrógeno» con el que el bloque invertirá 3,000 millones de euros en los próximos años para acelerar el desarrollo de esta tecnología y seguir reduciendo la dependencia rusa.

El ya imparable giro hacia las energías renovables busca ser también un freno al impacto del cambio climático tras un verano de sequías e incendios forestales por el cual la Unión Europea prevé doblar su capacidad de lucha contra incendios con la compra de nuevos aviones y helicópteros para la reserva común, anunció Von der Leyen.

En el capítulo económico y comercial, la alemana mencionó la reforma de la reglas europeas de control de déficit y deuda, y anunció que propondrá la ratificación de los acuerdos de libre comercio con Chile y México, además de con Nueva Zelanda, cuyas negociaciones ya han sido completadas pero aún no están en vigor.

Además, avanzó que Bruselas propondrá una Ley de Materias Primas Críticas para reducir la dependencia europea en este sector, así como un paquete de medias de alivio para las pequeñas y medianas empresas para afrontar la inflación.

Al inicio de su discurso dio  la bienvenida a la primera dama ucraniana, Olena Zelenska. Y al cierre de su intervención, la funcionaria contó la historia de Magdalena y Agnieszka, dos jóvenes polacas que se organizaron en la estación central de Varsovia para preparar la llegada de miles de refugiados ucranianos y que lograron movilizar a más de 3,000 voluntarios.

Von der Leyen aseguró que su historia es «todo lo que la UE representa y a lo que aspira». «Es una historia de corazón, carácter y solidaridad: mostraron a todo el mundo lo que los europeos pueden hacer cuando se unen en torno a una misión común. Este es el espíritu de Europa, una Unión que se mantiene fuerte unida y que permanece unida», concluyó.

El presidente Andrés Manuel López Obrado (AMLO) anunció este lunes que se entregará formalmente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su propuesta para pacificar al mundo por al menos 5 años, en el marco de la guerra entre Ucrania y Rusia.

“Se está trabajando la propuesta, se va a presentar cuando le corresponda intervenir a México en septiembre, este mes en la ONU. El Secretario de Relaciones (Exteriores) Marcelo Ebrard va a presentarla formalmente”, apuntó el mandatario durante su conferencia matutina.

López Obrador dijo que ya ha tenido contacto con el embajador de México en la ONU, Juan Ramón de la Fuente, quien ha recibido la indicación para que se comience a trabajar en la propuesta que hará México ante el organismo.

“Es lo que planteamos con lo de la guerra en Ucrania, debería de buscarse la paz, porque no se hizo el trabajo para evitar esa guerra, ni los mandatarios de las potencias ni la ONU (…) Cinco años para que los Gobiernos se ocupen en atender las necesidades de la gente”, añadió.

El presidente lamentó la invasión de Rusia a Ucrania y llamó a que el papa Francisco; junto con el primer ministro de la India, Narendra Damodardas Modi, y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, busquen el diálogo para frenar la guerra.

De acuerdo con López Obrador, la propuesta contempla que en ese periodo de tregua, las potencias atiendan “los graves y grandes problemas de cada nación”, como una acción extraordinaria.

Asimismo, dijo que es importante el apoyo de la ONU en la propuesta “para que no haya vetos y conseguir una tregua de cinco años cuando menos, sin pruebas nucleares, sin amenazas, sin intervenciones, sin estar participando en conflictos internos”, apuntó.

Dijo que el objetivo de esa tregua es que todos los gobiernos del mundo se dediquen a enfrentar la crisis que afecta a miles de millones de personas en el mundo.

“Todavía es tiempo, porque se perjudica mucho a la gente con una guerra, a los ucranianos, están sufriendo desplazamientos, y los efectos en la economía, la inflación, todo esto que está sufriendo Europa por la falta de gas”, dijo.

Desde que estalló la invasión de Rusia a Ucrania, López Obrador ha manifestado su «neutralidad» y ha rechazado sanciones contra Moscú, lo que ha despertado críticas internacionales. Recordemos que México es actualmente miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

El presidente ruso, Vladímir Putin, anunció este jueves un incremento del número de soldados que integran su Ejército justo cuando los ucranianos y sus aliados occidentales esperan un inminente cambio de estrategia de Rusia ante la estabilización del frente, luego de que se cumplieran seis meses de la invasión.

El Ejército ruso contará a partir del 1 de enero próximo con un millón 150 mil 628 soldados, es decir, se tendrá que reclutar a 137,000 elementos, en un momento en el que Moscú es incapaz de cumplir con su objetivo de «liberar» el Donbás y doblegar la resistencia ucraniana en el sur.

Con el decreto presidencial, el próximo año la plantilla de las Fuerzas Armadas, formada también por personal civil, superará los dos millones de personas, aunque poco más de la mitad serán soldados.

Desde hace ya un par de meses tanto la inteligencia ucraniana como la occidental denunciaron que el Ejército ruso sufría una falta de hombres, problema que se ve agravado por la negativa del Kremlin a declarar la movilización general.

Esto motivó la creación de decenas de patrullas de voluntarios, algunos de los cuales ya han sido desplegados en el este y el sur de Ucrania, aunque con escaso impacto en la marcha de la ofensiva rusa.

El hecho de que la medida no entre en vigor hasta 2023 podría significar el reconocimiento de que la campaña militar se alargará hasta el próximo año, ya que el invierno es un factor decisivo en esta parte del mundo.

La amenaza de un ataque a gran escala con ocasión el miércoles del Día de la Independencia de Ucrania y los seis meses de combates no se consumó, aunque la aviación rusa sí efectuó casi 200 vuelos, incluidos con bombarderos, muchos de los cuales no conllevaron el lanzamiento de misiles.

La orden de Putin sobre crecer su Ejército, llega a la par que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, garantizó este jueves a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que su gobierno «seguirá ayudando a Ucrania y a su población mientras luchan para defender su soberanía».

Los dos mandatarios hablaron por teléfono, un día después de la celebración del Día de la Independencia de Ucrania. Ayer, Washington anunció otro paquete de ayuda valorado en unos 3.000 millones de dólares.

Zelenski agradeció a Biden el «inquebrantable» apoyo demostrado desde febrero, cuando el presidente de Rusia dio
orden de iniciar una ofensiva militar que se mantiene hasta el día de hoy, y que según analistas está lejos de llegar a su fin.

Según el mandatario ucraniano, el respaldo norteamericano es tanto económico como de seguridad. «Hemos hablado de futuros pasos en nuestra senda hacia la victoria sobre el agresor y en la importancia de que Rusia rinda cuentas por los crímenes de guerra», dijo Zelenski en su cuenta de Twitter.

Los seis meses de la invasión rusa a Ucrania representan un «hito triste y trágico», dijo este miércoles el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ante el Consejo de Seguridad.

«Hoy se marca un hito triste y trágico, (al cumplirse) los seis meses desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero», dijo Guterres, quien también denunció las consecuencias de esta «guerra absurda» que van «mucho más allá de Ucrania».

En particular, reiteró «su profunda preocupación» por las actividades militares en torno a la central nuclear de Zaporiyia. «Cualquier nueva escalada de la situación podría conducir a la autodestrucción», advirtió.

Asimismo, hizo hincapié en la persistente amenaza a la seguridad alimentaria mundial tras regresar de una visita a Ucrania y Turquía que se centró en las exportaciones de cereales ucranianas, que se reanudaron gracias a un acuerdo internacional firmado en julio.

«En 2022 hay suficientes alimentos en el mundo, el problema es su distribución desigual. Pero si no estabilizamos el mercado de fertilizantes en 2022, simplemente no habrá suficientes alimentos en 2023», aseveró.

Al respecto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, elogió la resistencia de Ucrania contra la invasión rusa, lanzada el 24 de febrero. «Seis meses de ataques implacables solo han fortalecido el orgullo de los ucranianos en sí mismos, por su país y por sus treinta y un años de independencia», dijo.

Biden aprovechó para anunciar casi 3,000 millones de dólares en ayuda militar a Kiev, coincidiendo con la conmemoración de la independencia de Ucrania.

«Estoy orgulloso de anunciar nuestro mayor tramo de asistencia de seguridad a la fecha: aproximadamente 2,980 millones de dólares en armas y equipos a ser entregados a través de la Iniciativa de Asistencia de Seguridad de Ucrania», dijo Biden en un comunicado.

La ayuda permitirá a Ucrania adquirir sistemas de defensa aérea, sistemas de artillería y municiones, sistemas aéreos no tripulados y radares para garantizar que pueda seguir defendiéndose a largo plazo, dijo el gobierno de Estados Unidos,

Los fondos, que pueden ser utilizados para atender costos de guerra inmediatos, incluida las compra de suministros y armas, son aparte de la Autoridad Presidencial de Retiro (PDA) bajo la cual Biden ordenó transferencias de armas y municiones a las fuerzas de Ucrania de las existencias militares estadounidenses.

El viernes, el Pentágono anunció el último paquete bajo el PDA: 775 millones de dólares en misiles, armas y artillería, municiones antiblindaje, así como una flota de vehículos armados para la remoción de minas.

En tanto, el primer ministro británico, Boris Johnson, visitó este miércoles Ucrania, donde destacó la «fuerte voluntad de los ucranianos para resistir» la invasión de Rusia.

«Hay una fuerte voluntad de los ucranianos para resistir. Y eso es lo que (el presidente ruso Vladimir) Putin no ha comprendido», dijo Johnson a los periodistas en una visita sorpresa a la capital, Kiev. «Ustedes van a defender su derecho a vivir en paz, en libertad y por eso Ucrania va a ganar», agregó.

Johnson anunció la entrega a Ucrania de un paquete adicional de 2,000 drones y misiles de seguimiento valorado en 54 millones de libras (64 millones de euros).

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltemberg, manifestó su apoyo al pueblo ucraniano y aseguró que seguirán contando con el apoyo de la Alianza.

«En el Día de la Independencia de Ucrania, rindo homenaje a las valientes mujeres y hombres ucranianos que lucharon por su libertad y su país. La OTAN ha apoyado a Ucrania desde su independencia, y puede seguir contando con la OTAN durante el tiempo que sea necesario. ¡Ucrania prevalecerá!», declaró el político noruego en Twitter.

Por su parte el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se dirigió este miércoles por videoconferencia al Consejo de Seguridad de la ONU.

La delegación rusa argumentó que, en cumplimiento de las normas del Consejo de Seguridad, ningún país debería intervenir de forma remota una vez que lo peor de la pandemia ha pasado y que este órgano ha retomado su normal funcionamiento.

Por ello, pidió que se votara si Zelenski debía o no participar en la sesión; sin embargo, ningún país apoyó la postura de Moscú. Trece de los quince Estados miembros se pronunciaron a favor de escuchar al presidente ucraniano por videoconferencia, mientras que China se abstuvo y únicamente Rusia se expresó en contra.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenski habló este miércoles por primera vez a una audiencia latinoamericana y pidió a los gobiernos de la región cesar el comercio con Rusia como parte de las sanciones económicas por la guerra en Ucrania.

Zelenski se había dirigido mediante videoconferencias a audiencias internacionales, principalmente de Europa y Estados Unidos, pero en esta jornada fue el turno de hablarle a América Latina.

La videoconferencia fue organizada por la Universidad Católica de Chile y a la que se conectaron a la transmisión más de 300 universidades del mundo, dijo su rector Ignacio Sánchez. También se sumó una cadena de periódicos del continente.

Zelenski inició su intervención con un relato sobre la situación ucraniana en materia de pérdida de vidas y económicas, y luego respondió a preguntas.

«No mantengan comercio con Rusia para que ellos entiendan que se paga un alto precio» por la invasión a Ucrania, señaló el líder ucraniano en respuesta a una pregunta sobre qué podían hacer los países de la región para ayudar a su nación.

Los «instrumentos» para ayudar a Ucrania tienen que ser «civilizados y democráticos», dijo Zelenski al insistir que los países de la región deben «cesar cualquier comercio con ellos (los rusos)».

Pidió a los países unirse a las políticas sancionatorias llevadas a cabo por Estados Unidos y Canadá, «para que esas sanciones sean más eficaces».

Zelenski aseguró que Rusia busca evitar el contacto de Ucrania con los países latinoamericanos, al tiempo que instó a jóvenes y líderes de la región a visitar su país, para que luego puedan transmitir la situación que vive Ucrania.

«Yo creo que no tenemos suficientes comunicaciones entre nuestros países a nivel de los líderes, a nivel de relaciones bilaterales, y yo creo que tiene que ser corregido», afirmó.

Enseguida destacó que «lo que nos importa a nosotros es que los países de América Latina sepan la verdad y compartan nuestra verdad con otros».

Antes del inicio de la videoconferencia la conductora dijo a los presentes y a quienes se conectaron en línea que el presidente Gabriel Boric y su canciller Antonia Urrejola fueron invitados al acto, pero se excusaron por problemas de agenda.

Recordemos que el mandatario chileno ha expresado en múltiples ocasiones su apoyo a Ucrania y ha condenado la invasión rusa.

«Quisiera que después de esta terrible situación que estamos atravesando ahora, cada país comprenda la importancia de respetar la soberanía de otras naciones», concluyó Zelenski.

Estados Unidos alertó este viernes a Rusia prepara referéndums con resultados manipulados para anexionarse territorios del este de Ucrania dentro de «las próximas semanas» y anunció nuevas sanciones si Moscú sigue con sus planes.

Así lo aseguró un alto cargo del gobierno de Joe Biden en una videollamada con periodistas en la que afirmó que «cualquier intento de anexión (por parte de Rusia) es ilegal, ilegítimo y francamente ridículo».

La administración impuesta por Moscú en la región ucraniana de Zaporiyia, controlada en su mayor parte por el Ejército ruso, anunció el pasado lunes el inicio de los preparativos para la organización de un referéndum para la adhesión a Rusia.

Según la inteligencia estadounidense, Rusia planea convocar «falsos referéndums» de anexión en varias provincias del este ucraniano y Moscú ya ha dado instrucciones a funcionarios locales para que inicien los preparativos.

El alto cargo de la Administración de Biden aseguró que el gobierno ruso está «preocupado» por la posible baja participación en estas consultas a raíz del daño que Rusia ha causado a Ucrania y la oposición generalizada a la ocupación rusa.

«Los funcionarios rusos saben que lo que están haciendo carece de legitimidad y no reflejará la voluntad del pueblo», explicó el funcionario estadounidense, quien aseguró que Rusia «manipulará los resultados».

«Cualquier reivindicación por parte del Kremlin de que el pueblo ucraniano quiere de alguna forma unirse a Rusia es simplemente falsa», remarcó.

Afirmó que Estados Unidos ya ha impuesto sanciones económicas a algunos de los «títeres» que el Kremlin ha colocado en estas regiones y advirtió de que responderá «rápida y severamente con sanciones adicionales si Rusia continúa con sus planes».

También prometió que Washington seguirá enviando ayuda militar a Ucrania para defenderse de la invasión rusa iniciada el pasado 24 de febrero e investigará todas las violaciones de derechos humanos que han ocurrido durante la guerra.

El Kremlin se ha desmarcado de las posibles consultas y ha dicho que se trata de iniciativas populares que surgen en territorios controlados por tropas rusas.

El Kremlin afirmó este lunes que no existen condiciones para una reunión entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, después de que Turquía reiterara la disposición a acoger ese encuentro.

«Ahora no se dan las condiciones necesarias para la reunión mencionada por el señor (Recep Tayyip) Erdogan», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

El mandatario turco dijo la semana pasada que había recordado a su par ruso durante una reunión entre ambos en Sochi que Ankara estaba dispuesta a acoger una cumbre entre Putin y Zelenski para resolver el conflicto ruso-ucraniano en la mesa de negociaciones.

Peskov indicó hoy que esa reunión sería posible solo después de que las delegaciones de las partes «hagan sus deberes» para preparar el encuentro.

El portavoz del Kremlin aseguró que actualmente la parte ucraniana «ha desaparecido de los radares» y el proceso de negociación se ha detenido, por lo que «la operación militar especial continúa hasta que se alcancen sus objetivos».

Kiev dijo previamente que si Moscú organiza referéndum en territorios ucranianos bajo su control para unirlos a Rusia, «cerrará toda posibilidad de negociaciones con Ucrania».

Adicional, el Kremlin informó que Putin no tiene previsto acudir presencialmente ni intervenir por videoconferencia en la próxima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, prevista para septiembre.

«No. No hay planes de viajar o intervenir», ha señalado el portavoz a la agencia rusa de noticias TASS cuando fue consultado sobre este asunto.

Más tarde, el portal oficial del Gobierno ruso publicó un comunicado en el que recoge que el ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, será el encargado de liderar la delegación rusa en la cita.

Junto a Lavrov, la delegación estará formada por el viceministro de Exteriores, Serfei Vershinin; el presidente del Comité del Consejo de la Federación sobre Asuntos Internacionales, Gregori Karasin; el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzia, y el presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, Leonid Slutski.

Asimismo, acudirá un grupo de asesores de departamentos del Ministerio de Exteriores relacionados con la cooperación humanitaria, la no proliferación de armas, sectores jurídicos o especializados en nuevas amenazas.

Y mientras el Kremlin sierra las puertas en estos dos frentes, el Pentágono de Estados Unidos informó que cerca de 80,000 militares rusos murieron o resultaron heridos en Ucrania desde que comenzó la guerra a finales de febrero.

«Los rusos probablemente han sufrido entre 70 y 80,000 bajas en menos de seis meses», dijo el subsecretario de Defensa, Colin Kahl.

Kahl también aseguró que las fuerzas rusas han perdido «3,000 o 4,000» vehículos blindados y podrían estar agotando los misiles guiados de precisión disponibles, incluidos los de aire-tierra y los de mar-tierra, después de haber disparado a una gran cantidad de blancos en Ucrania desde el comienzo de la invasión el 24 de febrero.

Esas pérdidas son «bastante considerables teniendo en cuenta que los rusos no lograron ninguno de los objetivos de Vladimir Putin al comienzo de la guerra», declaró a los periodistas.

Añadió que el hecho de que las tropas rusas usen menos misiles guiados de precisión y de mayor alcance es un indicador de que sus suministros han caído cerca de lo que se necesita mantener en reserva para «otras contingencias».

Kahl reconoció que los ucranianos también han registrado bajas significativas en el campo de batalla, pero no dio cifras. Sin embargo, Ucrania informó de al menos 10,000 muertos y 30,000 heridos en sus tropas.

Según una fuente militar que pidió el anonimato, el ejército ucraniano, que contaba con 170,000 soldados activos y 100,000 reservistas al comienzo de la guerra el 24 de febrero se ha reforzado hasta alcanzar entre 300,000 y 350,000 militares.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores rusa, Maria Zajarova, ha anunciado que Moscú podría romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos si finalmente Washington declara a Rusia como Estado patrocinador del terrorismo.

Las autoridades estadounidenses anunciaron la semana pasada estar estudiando la posibilidad de declarar a Rusia como Estado patrocinador del terrorismo en lo que sería un paso más en las sanciones impuestas a la nación euroasiática por la invasión de su país vecino Ucrania.

Para Zajarova, los legisladores han aprobado ya todas las «sanciones disponibles» contra Rusia y han comprobado que, por lo general, estas han sido «ineficaces», con lo que ahora parecen apostar por «un arma más poderosa», reportó la agencia rusa de noticias TASS.

«Estamos listos para cualquier desarrollo de la situación, y si Washington decide detener por completo la interacción con Moscú, sobreviviremos», ha advertido la portavoz de la diplomacia rusa, quien ha señalado que si Washington da este paso, podría llegarse a un «punto de no retorno» en lo que a las relaciones se refiere.

Recordemos que el Senado de Estados Unidos aprobó a finales de julio una resolución en la que se instaba al Departamento de Estado a reconocer a Rusia como Estado patrocinador del terrorismo, una medida que cumpliría con las demandas anteriores formuladas por el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

El aumento de la inflación y la desaceleración en Estados Unidos y China llevaron al FMI a rebajar sus perspectivas de crecimiento para la economía mundial para este año y 2023, y a advertir que la situación podría empeorar mucho.

A la «recuperación tentativa» del año pasado tras la recesión de la pandemia, le ha seguido una evolución «cada vez más sombría en 2022 a medida que los riesgos comenzaron a materializarse», afirmó el Fondo Monetario Internacional, que considera cada vez más probable que se entre en recesión.

Reconoció que varios frentes han afectado a una economía mundial ya debilitada por la pandemia, incluida la guerra en Ucrania, que ha hecho subir los precios de los alimentos y de la energía, lo cual ha llevado a los bancos centrales a subir las tasas de interés, señala el documento Perspectivas de la Economía Mundial (WEO).

El informe WEO recortó la estimación de crecimiento del PIB mundial para 2022 a 3.2%, 0.4 puntos porcentuales menos que el pronóstico de abril.

Los confinamientos por COVID y el empeoramiento de la crisis inmobiliaria han obstaculizado la actividad económica en China, mientras que las agresivas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal están ralentizando el crecimiento de Estados Unidos.

El FMI hizo una clara advertencia: las perspectivas de crecimiento «se inclinan abrumadoramente a la baja» y, si los riesgos se materializan, podrían llevar a la economía mundial a una de las peores recesiones del último medio siglo.

Lo que más le preocupa son las consecuencias de la guerra en Ucrania, incluida la posibilidad de que Rusia corte el suministro de gas natural a Europa, así como un nuevo aumento en los precios de alimentos debido al efecto de la contienda bélica en el suministro de cereales, que podría desencadenar hambrunas.

De concretarse el panorama, se frenaría de golpe el crecimiento, reduciéndolo al 2% en 2023, una tasa que solo se ha visto cinco veces desde 1970, alertó el FMI.

El organismo prevé que los precios al consumidor aumenten un 8.3% este año y un 9.5% en las economías de mercados emergentes.

El FMI rebajó las previsiones de crecimiento para la mayoría de los países, incluidos Estados Unidos y China, que perdieron más de un punto porcentual respecto a las previsiones anteriores. Para EUA prevé un crecimiento de solo 2.3%, dado que los consumidores gastan menos y las tasas de interés suben. El informe no descarta que ya haya empezado una recesión, definida por dos trimestres de crecimiento negativo.

Se espera que la economía de China se desacelere drásticamente en 2022, hasta 3.3%, la expansión más baja en más de cuatro décadas exceptuando el período de crisis por la pandemia en 2020.

Sin embargo, hubo algunas excepciones como lo son los casos de Italia, Brasil y México, y aunque pareciera sorprendente, Rusia, que se beneficia del aumento de los precios del petróleo debido a las sanciones occidentales, señala el WEO.

Para Brasil la estimación es de 1.7% (+0.9 puntos porcentuales en comparación con abril), mientas que para nuestro país el FMI indicó que se espera un crecimiento de 2.4%, es decir, 0.4 puntos porcentuales más que su previsión previa.

Pero en 2023, México y Brasil crecerán menos de lo pronosticado hace tan solo tres meses: 1.1% en el caso de Brasil (-0.3 puntos porcentuales) y 1.2% en el caso de nuestro país (-1.3 puntos porcentuales).

Para América Latina y el Caribe en su conjunto el FMI elevó hasta el 3% su perspectiva de crecimiento para este año, una revisión al alza de 0.5 puntos porcentuales «como resultado de una recuperación más fuerte en las grandes economías» como Brasil, México, Colombia y Chile.