Los ministros de Finanzas y los responsables de los bancos centrales de los países del G20 admitieron este domingo que las tensiones comerciales han empeorado, lo que plantea un riesgo para la economía mundial.

El grupo de países dio a conocer un comunicado final en el que reconoce que «el crecimiento permanece bajo y los riesgos de empeorar permanecen» para la economía global.

En él señalan que las tensiones comerciales y geopolíticas se han intensificado, aunque se dijeron listos para tomar «nuevas acciones» en caso de ser necesario. El texto plasma lo acordado en dos días de discusiones en Fukouka, en el oeste de Japón, en los que también se debatió sobre la controvertida cuestión del impuesto a los gigantes de internet como Google o Amazon.

«Redoblaremos nuestros esfuerzos para una solución consensuada con un informe final para 2020», afirmó el G20, que buscará modificar el sistema impositivo internacional para corregir el vacío legal existente con esos monstruos que facturan miles de millones de dólares y son criticados por sus prácticas de optimización fiscal.

Sin embargo, más allá del impuesto a los gigantes de internet, la preocupación de los ministros y banqueros estuvo centrada en las guerras comerciales en marcha, entre Estados Unidos con China por un lado y México por otro.

Según las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), los aranceles impuestos por Washington y Pekín, incluyendo los que están en vigor desde el año pasado, podrían reducir el PIB mundial en 0.5% en 2020.

Antes de la reunión del G20, la directora general FMI, Christine Lagarde hizo de este tema la «prioridad absoluta», pidiendo a los países miembros que mantengan una política monetaria que apoye la actividad económica.

«La principal amenaza» para la economía mundial «viene de las persistentes tensiones comerciales», declaró este domingo Lagarde al final del encuentro, hablando de tímidas señales de estabilización en una ruta que sigue siendo precaria.

Frente a esta advertencia sobre el impacto de la guerra comercial en la economía global, Estados Unidos cree en cambio que, si su ofensiva contra China termina en un acuerdo, sería positivo para todo el mundo.

«Sí, hay una ralentización en Europa, en China y en otras partes. Pero no pienso para nada que esta ralentización observada en varias regiones del mundo sea una consecuencia de las tensiones comerciales», dijo el secretario estadounidense del Tesoro, Steven Mnuchin.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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