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El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró esta miércoles que los pronósticos de sus detractores, sobre su relación con Donald Trump, fallaron, refiriéndose a él como su «amigo».

«Fallaron los pronósticos: no nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos», afirmó López Obrador en un mensaje conjunto desde La Casa Blanca, previo a la cenar que el republicano ofrece en honor del tabasqueño.

Previo a la cena que Trump ofreció en honor de López Obrador, los mandatarios ofrecieron un breve mensaje, en que el AMLO indicó que México busca mantener buenas relaciones con Estados Unidos en lo económico, en lo comercial, en lo social y en lo cultural.

El mandatario mexicano destacó la entrada en vigor del T-MEC, que dijo, marca el inicio de una nueva etapa en la región. «Con este nuevo tratado, se va a fortalecer la economía de América del Norte».

Sostuvo que los empresarios que lo acompañan en la cena, entre los que figuran Bernardo Gómez, Ricardo Salinas Pliego, Carlos Slim, Patricia Armendáriz, Miguel Rincon, entre otros, son mexicanos que no solo buscan el hacer más dinero, sino que tienen un compromiso social. Afirmó que trabajan todos los días porque le vaya bien a todos.

Ya en la cena, el presidente Donald Trump aseguró a los invitados que López Obrador «es el mejor presidente» que México ha tenido. «Es duro, audaz. Y quiere mucho a su país”.

Sobre el encuentro de hoy con el presidente López Obrador, el virtual candidato presidencial demócrata, Joe Biden, recordó que Trump «ha propagado el racismo contra» la «comunidad latina» de Estados Unidos desde su campaña de 2016.

«Necesitamos trabajar en asociación con México. Necesitamos restaurar la dignidad y la humanidad en nuestro sistema de inmigración. Eso es lo que haré como presidente», dijo Biden.

Por su parte la vocera de La Casa Blanca, Kayleigh McEnany, aseguró que el tema de que México pagaría por el muro fronterizo de Trump no fue abordado por los mandatarios.

Lo que sí sucedió fue intercambio de bates de béisbol como regalos protocolarios, antes de la reunión en la oficina Oval.

«Cuando intercambiaron hoy regalos, y es una costumbre que un jefe de Estado suele traer un obsequio para el presidente y que el  presidente le devuelva el obsequio, intercambiaron bates de béisbol», declaró el asesor de seguridad nacional de La Casa Blanca, Robert O’Brien.

Los presidentes Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Donald Trump ofrecieron esta tarde un mensaje a medios, luego de la reunión que sostuvieron en La Casa Blanca. Ahí, el republicano afirmó que los mexicanos son «gente fantástica» y «muy trabajadora».

«Son gente trabajadora, son gente increíble, son un gran porcentaje de los propietarios de los negocios. Tienen mucho éxito», dijo Trump, quien consideró que los mexicanos también son «duros negociadores» como López Obrador, al que consideró su «amigo».

Lo expresado esta tarde por el mandatario estadounidense contrastan con los insultos que profirió contra los mexicanos durante su campaña electoral en 2016.

Adicional, Trump aseguró que hay una «gran relación» con México, como nunca antes había sucedido.

«Estamos llevando esta relación a nuevos máximos y (estamos) construyendo una poderosa colaboración económica y de seguridad.  Juntos hemos abordado muchos de los asuntos más complejos que afrontan nuestros países».

Subrayó que con esta visita él y López Obrador tienen la oportunidad de estrechar el vínculo que han forjado desde la «victoria impresionante» del tabasqueño en los comicios de 2018.

Trump resaltó que ambos fueron elegidos bajo la promesa de luchar contra la corrupción, devolver el poder a la gente y poner el interés de sus países primero.

El magnate indicó que la cooperación entre las dos naciones está basada en la «confianza mutua», y destacó, especialmente, la colaboración en la lucha frente a la pandemia de coronavirus.

«Hemos trabajado de cerca en la batalla contra el coronavirus», dijo el presidente de EE.UU., quien adelantó que su país tiene intención de enviar más respiradores al vecino del sur. «Estamos en esta lucha juntos -agregó- y lo estamos haciendo bien».

Este miércoles se informó sobre la detención del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, en Miami, Florida, en Estados Unidos.

La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó la detención, misma que se produce en el marco de la visita del presidente López Obrador a Washington.

El político mexicano cuenta con 21 órdenes de aprehensión, por diferentes delitos, tanto en el ámbito local como en el federal, entre los que destacan el de desvío de recursos, lavado de dinero y actos de corrupción. 

La detención habría sido informada al gobierno mexicano por el agregado de la Fiscalía General en la Embajada de México en Estados Unidos.

Víctor Quintana Silveyra, exsecretario de Desarrollo Social del gobierno de Chihuahua, y excolaborador de Javier Corral, también confirmó la noticia en sus redes sociales.

Se espera que Corral ofrezca una conferencia de prensa para ampliar la información sobre la detención.

Al expriísta se le señala del desvío de mil 550 millones de pesos del erario público en Chihuaua, además de que la Fepade lo acusa de peculado electoral, por 14 millones de pesos a favor del PRI. En total está acusado por peculado, por un monto superior a los 400 millones de pesos.

Era prófugo de la justicia mexicana desde el 28 de marzo de 2019 cuando fue girada la primera orden de aprehensión en su contra.

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto, habló sobre el tema, afirmando que «nadie está por encima de la ley».

Los presidentes Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y Donald Trump ofrecieron esta tarde un mensaje a medios, luego de la reunión que sostuvieron en La Casa Blanca. Ahí, el republicano reiteró que hay una «gran relación» con México, como nunca antes había sucedido.

«Estamos conmovidos de que su primera visita al extranjero sea a Estados Unidos, es un honor que haya sido a la Casa Blanca, nunca nuestra relación había sido tan estrecha y cercana. Nuestras relaciones se basan en la confianza y en el respeto mutuo», dijo Trump.

Por su parte, el presidente López Obrador reconoció que aunque existen diferencias entre los países, ambos han optado por «privilegiar el entendimiento» y resolver sus desacuerdos con «diálogo y respeto mutuo».

«Con respeto a nuestras soberanías, en vez de distanciarnos, estamos optando por marchar juntos hacia el provenir. Es privilegiar el entendimiento, lo que nos une y hacer a un lado las diferencias o resolverlas con dialogo y respeto mutuo», dijo AMLO.

López Obrador indicó que aunque hay desencuentros y hay agravios que no se olvidan, se han establecido acuerdos de cooperación y de convivencia.

«Como en los mejores tiempos de nuestras relaciones políticas, durante mi mandato como presidente de México, en vez de agravios hacia mi persona y, lo que estimo más importante, hacia mi país, hemos recibido de usted, comprensión y respeto», dijo AMLO a Trump.

Indicó que aunque sus detractores pensaban que las diferencias ideológicas entre ambos los llevarían a un enfrentamiento, el augurio no se cumplió y por el contrario, dijo que hacia el futuro no habrá motivo ni necesidad de romper la buena relación política, ni la amistad entre los gobiernos.

Al reconocer las críticas que se le hicieron por decidir realizar su viaje a Washington, AMLO dijo que lo consideró importante por la importancia de la puesta en marcha del T-MEC, además de que quería agradecer al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos.

«Lo que más aprecio, es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía», añadiendo que hasta ahora no se ha tratado a México como una «colonia», y por el contrario se ha respetado su condición de nación independiente.

Los presidentes no hablaron sobre inmigración ni temas relacionados con la frontera o los jóvenes indocumentados, los dreamers, durante su reunión en La Casa Blanca, así lo confirmó el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo. Precisó que solo se habló «del tratado comercial» y de la pandemia del coronavirus.

Los temas fueron confirmados por el canciller Marcelo Ebrard, quien indicó que los temas que discutieron se ajustaron a lo económico y a la pandemia.

Foto: Twitter @Martha_Barcena

Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) depositara una ofrenda floral en el momumento a Benito Juárez, que se encuentra en Washington, una de las principales dudas que ha surgido en redes sociales es cómo una estatua del Benemérito de las Américas en territorio estadounidense.

La historia se remonta a hace más de medio siglo, cuando en 1966, el entonces presidente de Estados Unidos, Lyndon Johnson, visitó Ciudad de México para regalar a los mexicanos una estatua del presidente Abraham Lincoln, que era una replica del monumento del arquitecto Augustus Saint-Gaudens que se encuentra en Chicago.

La estatua que Johnson entregó a México se encuentra actualmente en el Parque Lincoln, en la zona de Polanco en la alcaldía Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México.

El regalo se produjo, pues Lincoln era muy popular en México porque, cuando era uno de los legisladores del Congreso de EUA, se opuso firmemente a la intervención estadounidense en México y, después como jefe de Estado, rechazó las intervenciones francesas en México.

En respuesta a ese gesto de amistad por parte de Johnson, México entregó al pueblo estadounidense una estatua de Benito Juárez.

La estatua fue inaugurada el 7 de enero de 1969 por el entonces ministro de Exteriores mexicano, Antonio Carrillo Flores, y su homólogo estadounidense, Dean Rusk, quien durante la ceremonia aseguró que «hemos compartido con México uno de nuestros grandes héroes y ahora México está comportamiento con nosotros a uno de sus grandes hijos», según reportó The Washington Post.

La estatua de Benito Juárez se encuentra en el cruce de las avenidas de Nuevo Hampshire y Virginia, muy cerca del hotel Watergate, escenario del escándalo que provocó la renuncia del presidente estadounidense Richard Nixon.

Lo más difícil para la estatua de Benito Juárez fue su traslado. Desde México viajó en camión hasta Laredo, Texas, donde fue cargada en un vagón de ferrocarril para ser transportada hasta Washington D.C., donde llegó con grietas y un brazo casi roto.

Entonces, el gobierno de EUA pidió a una tienda local que reparara la estatua para que estuviera lista para la ceremonia de inauguración.

En el pedestal se puede leer en español y en inglés la frase: «El respeto al derecho ajeno es la paz» (Respect for the rights of others is peace), que Benito Juárez pronunció en 1967 y que López Obrador ha repetido en diversas ocasiones, especialmente en enero de 2019 al referirse al caso de Venezuela.

En la estatua, Benito Juárez aparece con su brazo derecho alzado apuntando al horizonte, mientras que en su mano izquierda sostiene un libro con la palabra «Reforma». En su base de granito, el monumento esconde una urna con tierra de la ciudad de Oaxaca, donde nació Benito Juárez.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) depositó esta mañana ofrendas florales en los monumentos de Abraham Lincoln y Benito Juárez.

En ambos puntos se dieron cita seguidores del mandatario mexicano. Partidarios de la Cuarta Transformación utilizaron sus redes sociales para compartir videos en los que se observa como personas, algunas portando playeras o insignias de Morena, organizaban las porras a López Obrador.

Quienes expresaban su apoyo al tabasqueño, portaban pancartas con mensajes de agradecimientos o deseándole suerte, además de banderas de México, máscaras de AMLO y algunos más portando ropa típica mexicana.

La porra que más se escuchó fue la ya típica «es un honor estar con Obrador». En su visita al monumento a Benito Juárez, AMLO se tomó algunos instantes para saludar a sus seguidores, aunque lo hizo a metros de distancia.

Sin embargo, a diferencia de como ha actuado en algunas de sus giras por México, López Obrador no se acercó a los grupos que le expresaban su apoyo.

Algunas otras historias, como la reportada por El Universal, dieron cuenta de cómo connacionales de varias partes de Estados Unidos se trasladaron a Washington para atestiguar la visita del presidente mexicano.

Otras escenas más compartidas por redes, mostraron a un grupo de mariachis entonando canciones en una especie de «verbena» popular festejando la visita de AMLO a Washington.

Y así como se dieron cita los grupos de apoyo a AMLO, también se agruparon los detractores del mandatario, especialmente representantes del grupo Frente Nacional Anti AMLO (FRENA), y familiares de niños con cáncer.

Dichos grupos también portaban pancartas, pero en esta ocasión, exigiéndole al presidente López Obrador actuar con responsabilidad y no «acabar con México».

Entre las consignas que le gritaban a AMLO estuvieron «socialista» y «corrupto», entre otras. Incluso los seguidores del tabasqueño intentaban «tapar» a los detractores; aún así, fue posible escuchar los reclamos en los actos del López Obrador.

La familia LeBarón, comandados por Adrián LeBarón, también se dieron cita a las afueras de La Casa Blanca.

Foto: Twitter

A 119 días de que los estadounidenses acudan a votar, el escenario para Trump se le ha complicado. El último presidente en perder la reelección fue el republicano George Bush padre ante Bill Clinton. Si bien Bush fue un muy buen presidente y un año antes de la elección de 1992 tenía una aprobación cercana al 80 por ciento, la recesión económica lo llevó a perder y ser de los pocos presidentes de un solo término en EUA.

A Bill Clinton lo ayudó a ganar el poder atacar a Bush por el lado de la economía. Tanto él como el otro candidato, Ross Perot, supieron que el interés de los electores estaba en sus bolsillos. De ahí la famosa frase de James Carville, el asesor de Bill Clinton: “It’s the economy, stupid”.

Ahora, ante un Trump que apenas hace cuatro meses parecía que iba en caballo de hacienda para reelegirse, el panorama ha cambiado. Citigroup encuestó a 140 directores de fondos de inversión y el 62 por ciento de ellos creen que Joe Biden ganará las elecciones. En diciembre, 70 por ciento de estos mismos encuestados creían que Trump se reelegiría. Casi un viraje de 180 grados.

En el promedio de ocho casas de apuestas, Biden le gana a Trump por más de 17 puntos. Y revisando las encuestas, el promedio de Real Clear Politics tiene a Biden arriba en todos los estados que importan para ganar el Colegio Electoral: en Florida; Pennsylvania; Wisconsin; Carolina del Norte y Arizona.

Sí, ya se que en 2016 las encuestas decían que Hillary Clinton le ganaría a Donald Trump. Pero aquí algunos detalles de por qué el panorama es distinto hoy al de hace cuatro años.

Primero que nada, Trump se enfrenta en esta ocasión a otro hombre blanco, no a una mujer. Por más que eso no guste, desgraciadamente sigue siendo un tema que influye en los votantes. En segundo lugar, Hillary estaba a estas alturas de la elección cuatro puntos en promedio por arriba de Trump. Y así siguió hasta el día de la votación. En el caso de Biden, el Vicepresidente comenzó estando con una ventaja de 6 puntos sobre Trump; ventaja que ha crecido. Hoy, en el promedio de Real Clear Politics, se ubica 9 puntos arriba.

Y el tema más importante en este momento es el coronavirus. Por más que Trump se rehúse a hablar de ello y lo quiera ignorar, vale la pena plantear la pregunta que hizo Stanley Greenberg en un reciente texto en The Atlantic: ¿Qué escenario es más probable a cuatro meses de las elecciones: que Estados Unidos logre controlar la pandemia o que los casos sigan siendo un problema para varios estados con una escalada en el número de infectados y hospitalizados?

Este texto lo escribo desde Miami, una ciudad en la cual se quiso ignorar el virus y, ante la escalada sin control de contagios y la saturación de hospitales, el alcalde ha tenido que anunciar el cierre – nuevamente – de restaurantes, gimnasios y otras áreas públicas.

El virus no va a desaparecer, hasta que no se tenga una vacuna. Básicamente en esa bala de oro recae la salvación de Trump hacia las elecciones de noviembre.

Con este escenario, Andrés Manuel López Obrador decidió ir a encontrarse hoy en Washington con Donald Trump. Esto es una clara muestra de lo poco estratégico que es el presidente de México. Si quería encontrarse con su amigo Trump, aquel al que le dedicó un libro completito señalando que al llegar a la presidencia no le permitiría ni un solo insulto para el pueblo mexicano, de menos habría podido planear un encuentro con los demócratas y con integrantes de la comunidad mexicana. Pero es tan poco estratégico, que se fue a entregar a los brazos de quien más ha maltratado a los mexicanos de ambos lados de la frontera. ¿A cambio de qué? Al parecer, ni siquiera de un plato de lentejas.

 

Columna completa en El Universal

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) dio a conocer que la agenda que sostendrá el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en Washington, a donde acudirá para reunirse con su homólogo estadounidense, Donald Trump.

La cancillería informó que el viaje lo realizó por una invitación del propio gobierno de Estados Unidos, y enfatizó que el objetivo central de la visita será el celebrar la entrada en vigor del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

Se indicó que el presidente y la comitiva volarán este martes en vuelo comercial a la capital de Estados Unidos, a donde se prevé arribe por la noche.

Mañana miércoles 8 de julio, iniciará la agenda de la visita con el deposito de ofrendas ante el monumento a Abraham Lincoln y el monumento a Benito Juárez.

Por la tarde, el presidente López Obrador se trasladará a La Casa Blanca, en donde después de los saludos protocolarios, presentación de comitivas y firma del Libro de Invitados, sostendrá un encuentro privado con su homólogo estadounidense.

Al término de éste, se celebrará una segunda reunión entre ambos mandatarios, pero ahora acompañados de sus respectivas comitivas.

Se tiene previsto que López Obrador y Trump firmen  un comunicado conjunto.

Finalmente, la agenda de trabajo concluirá el mismo miércoles con una cena que ofrece el presidente Trump al presidente López Obrador y a su comitiva. Tal como trascendió ayer, a la cena están invitados empresarios de ambos países.

Por parte de México, los empresarios que fueron invitados y que han confirmado su asistencia, son Ricardo Salinas Pliego, Olegario Vázquez, Bernardo Gómez y  Carlos Hank. Adicional, el gobierno mexicano extendió una invitación a Carlos Slim, quien no confirmó su presencia.

El presidente López Obrador volverá al país el jueves a primera hora.

Se indicó que la comitiva que acompañará a AMLO creció de cinco a ocho personas. Cuando confirmó su viaje, el mandatario indicó que sería acompañado por el canciller Marcelo Ebrard, la secretaría de Economía, Graciela Márquez y el Jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.

Sin embargo, conforme han avanzado los días, se han ido sumando funcionarios. Ahora la comitiva está integrada también por el jefe de la Ayudantía del Presidente, Daniel Asaf Manjarrez y el director general para América del Norte de la SRE, Roberto Velasco Álvarez.

Una vez en Estados Unidos, se les unirán la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena, así como el jefe de Cancillería y el agregado de la Secretaría de Economía en la Embajada de México en Washington, Alfredo Miranda Ortiz y Gerardo Lameda Díaz Pérez, respectivamente.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO)  afirmó este viernes que estaría dispuesto a hacerse la prueba de Covid-19 si La Casa Blanca lo exige como poderse reunir con Donald Trump el próximo miércoles.

Así, el republicano estaría logrando lo que ni el contagio de personas cercanas al tabasqueño provocó.

«Creo que está en el protocolo y vamos a cumplir todos los protocolos, como lo tenemos que hacer. Si hace falta sí, todavía no sabemos, pero si está en el protocolo desde luego que sí, o sea, no me niego», expresó el presidente en su rueda de prensa matutina.

Apenas el pasado 8 de junio, luego de que el titular del IMSS, Zoé Robledo diera positivo al coronavirus, AMLO rechazó someterse a la prueba.

“No me hago la prueba porque no tengo los síntomas, afortunadamente estoy bien, me cuido, se guarda la distancia», dijo AMLO.

El mandatario adelantó más detalles sobre su visita a Washington del próximo 8 y 9 de julio, que será su primer viaje al extranjero desde que asumió la Presidencia en diciembre de 2018.

Cuestionado sobre los temas que tratará con Trump, con quien tendrá una reunión de trabajo bilateral la tarde del miércoles, insistió en que lo principal es el arranque del nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Aun así, admitió que «seguramente van a platicar sobre otros temas», al destacar que tanto Trump como él jugaban al béisbol cuando eran jóvenes.

Dijo que otro tema que se podría tocar es del tráfico de armas desde Estados Unidos y de «Rápido y Furioso», operativo de 2009 que consistió en introducir armas a México para rastrear a narcotraficantes y del que su gobierno pide esclarecer.

«Entonces podemos hablar del béisbol, podemos hablar de muchas cosas, de todo, sin confrontación porque es un encuentro político porque la política, entre otras cosas, se inventó para evitar la confrontación, la guerra, entonces es una relación amistosa y de trabajo», manifestó AMLO.

López Obrador descartó reunirse con grupos de migrantes en Estados Unidos pese a reconocer que recibió  invitaciones de ellos, de congresistas, de académicos y de empresarios mexicanos que radican en ese país.

El mandatario mexicano comentó que aún se revisa el formato del encuentro con Trump y que todavía falta de confirmar su asistencia el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, la cual esperan tener hoy mismo.

Aunque La Casa Blanca ofreció pagarle el hospedaje en un hotel, López Obtador analiza quedarse con unos «amigos».

En línea con su política de austeridad, López Obrador viajará en vuelo comercial a Estados Unidos, acompañado del canciller Marcelo Ebrard, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.

«Ya compré los boletos para salir, ya en su momento se va a decir para que no le demos tanto tiempo a los que puedan ir a provocar, que no les hagamos el trabajo, que investiguen un poco y el que vaya pues ya sabemos que es conservador, opositor», sentenció.

El presidente Donald Trump celebró esta mañana un reporte gubernamental que indica que el país sumó 4.8 millones de empleos y que la tasa de desempleo bajó al 11.1% en junio, esto en medio de la pandemia por Covid-19.

El reporte llega cuando el país comienza a retomar actividades y cuando algunos estados empiezan a permitir la reapertura de los negocios tras el periodo de confinamiento.

«El anuncio de hoy muestra que nuestra economía está volviendo a rugir», dijo Trump en una rueda de prensa. «Son números históricos», añadió.

Otro reporte publicado este mismo jueves indicó que 1.43 millones de personas solicitaron beneficios por desempleo en la última semana de junio.

Trump afirmó que en algunas áreas del país todavía se están apagando «las llamas» provocadas por el coronavirus, y afirmó que la crisis «está siendo manejada».

Pese al fuerte incremento de nuevos casos, Trump dijo que espera ver buenos números de empleo en los próximos meses y que el reporte del Producto Interno Bruto del tercer trimestre, que se conocerá poco antes de la elección presidencial de noviembre, también será fuerte.

El mandatario dijo que el informe publicado hoy «sugiere que los trabajadores tienen confianza en hallar un empleo nuevo».

No obstante, agregó que La Casa Blanca y el Congreso siguen negociando otra ronda de estímulo, llamada por lo general «Fase 4», para ayudar a que la economía resista una pandemia que va por su cuarto mes.

Irán anunció este lunes que ha emitido una orden de arresto, de la que ha notificado a Interpol, contra el presidente Donald Trump, y otros 35 individuos por el asesinato en enero pasado del poderoso general iraní Qasem Soleimaní.

El fiscal de Teherán, Alí Alqasimehr, explicó que esos 36 «responsables político-militares de Estados Unidos y también de otros países estuvieron involucrados en el asesinato del general Soleimaní».

«Se ha emitido una orden de arresto y se ha requerido a la policía internacional que ponga una alerta roja», precisó
Alqasimehr, citado por la agencia oficial IRNA.

Una notificación roja de Interpol, el más alto nivel de alerta, es una solicitud a fuerzas del orden de todo el mundo para localizar y detener provisionalmente a una persona en espera de extradición, entrega o acción judicial similar.

El fiscal detalló asimismo que la acusación contra esos 36 individuos, incluido Trump, es de «asesinato» y «acto terrorista».  Alqasimehr solo desveló la identidad de Trump y afirmó que Irán perseguirá su enjuiciamiento incluso después de que termine su mandato como presidente.

No obstante, es poco probable que Interpol acepte la solicitud de Irán ya que su normativa le prohíbe «emprender cualquier intervención o actividad de naturaleza política».

Soleimaní, el comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, murió junto al número dos de la iraquí Multitud Popular y jefe de Kata’ib Hizbulá, Abu Mahdi al Mohandes, en un bombardeo selectivo de Estados Unidos el 3 de enero en Bagdad.

En represalia, Irán atacó una semana después con misiles una base militar con presencia de soldados estadounidenses en Irak, lo que estuvo a punto de derivar en un conflicto directo entre Teherán y Washington.

A mediados del pasado febrero, el jefe del Poder Judicial de Irán, Ebrahim Raisí, ya adelantó que estaban trabajando con Irak para llevar a instancias judiciales internacionales el asesinato de Soleimaní.

El gobierno de Donald Trump anunció este viernes que restringirá la entrada de algunos funcionarios chinos acusados de amenazar la autonomía de Hong Kong, medida que coincide con que el Congreso de Estados Unidos busca endurecer las sanciones contra el país.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, informó que se restringirán las visas para los funcionarios chinos que sean responsables de «menoscabar las libertades de Hong Kong». Las familias de los funcionarios que sean designados también se verán afectados por las restricciones.

Además acusó a Pekín de incumplir los compromisos adquiridos cuando este territorio colonial británico pasó a formar parte de China en 1997.

«Estados Unidos insta a China a honrar sus compromisos y obligaciones, según la declaración conjunta chino-británica», señaló Pompeo urgiendo a Pekín a proteger la «libertad de expresión y de reunión pacífica».

Este anuncio se produce en un momento en que China busca aprobar una ley de seguridad para endurecer los castigos por actividades que se consideren subversivas, después de que el año pasado Hong Kong viviera multitudinarias movilizaciones en contra del poder de Pekín.

Según varios activistas, esta ley terminaría con las libertades que hacen de Hong Kong uno de los principales centros financieros del mundo.

El anuncio de Pompeo se produce un día después de que el Senado de Estados Unidos aprobara una ley para sancionar a funcionarios chinos que socaven la autonomía de Hong Kong. Este proyecto, que debe ser votado por la Cámara de Representantes, permite sanciones en Estados Unidos contra funcionarios chinos y la policía de Hong Kong, así como contra los bancos que realizan transacciones con ellos.

En los últimos meses Washington ha criticado a China por su gestión de la pandemia del coronavirus, que fue detectado por primera vez en Wuhan en diciembre del año pasado.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) volvió a hablar sobre la visita que realizará a Estados Unidos para reunirse con el presidente Donald Trump.

Rreveló que el viaje a Washington lo hará en un vuelo comercial y estará acompañado de los secretarios de Relaciones Exteriores y de Economía, así como del coordinador de la oficina de la Presidencia.

«No voy a ir en avión privado, voy a ir en avión de línea. No hay forma de ir directo desde la Ciudad de México, tengo que hacer escala pero vamos a estar ahí. Me va a acompañar el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; la secretaria de Economía, Graciela Márquez, y Alfonso Romo, coordinador de la Oficina de la Presidencia», dijo en su conferencia de prensa matutina.

López Obrador dijo que la fecha del viaje «está por definirse» y reiteró que tiene como principal objetivo conmemorar la puesta en marcha del nuevo tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, que entrará en vigor el 1 de julio.

Y aunque ayer dijo que le gustaría que al encuentro asistiera el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, AMLO modificó su posición y dijo que aunque no asista, el visitará a Trump.

«Nada más estamos esperando a que responda el Gobierno de Canadá, para ver si podemos estar juntos los representantes de los tres Gobiernos. Si no es así, ya tomé la decisión de ir a Washington a entrevistarme con el presidente Trump», expresó.

El mandatario señaló que será una visita rápida, en la que solo se reunirá con su homólogo, descartando encuentros con la comunidad mexicana en Estados Unidos, pues dijo, debe regresar rápido a México para seguir recorriendo el país.

Además de hablar sobre el T-MEC, López Obrador quiere agradecer a Trump el apoyo para conseguir ventiladores par atender en México la epidemia de Covid-19.

Ante las críticas recibidas por querer reunirse con un presidente contrario a los migrantes mexicanos y que se produciría en el marco de la contienda electoral en Estados Unidos, López Obrador dijo que le «importa mucho la relación con el Gobierno» de Trump porque es «una relación económica y comercial indispensable».

«No voy a cuestiones políticas o electorales. Es una visita de Estado. Tiene que ver con el inicio del tratado, que es de ayuda para México. ¿Hay riesgo? La política es como caminar siempre en la cuerda floja. Hay que correr riesgos y tomar decisiones», sostuvo.

El virtual candidato demócrata a La Casa Blanca, Joe Biden, aventaja en 14 puntos al presidente Donald Trump en la carrera a las elecciones de noviembre próximo, según una encuesta divulgada este miércoles.

En uno de los peores sondeos preelectorales para Trump, Biden sumó 50% de apoyo contra 36% de su rival, según la encuesta realizada por el diario The New York Times y Sina College.

Otras encuestas recientes le asignaban promedialmente 10 puntos porcentuales de ventaja al exvicepresidente de Estados Unidos.

Biden tiene una cómoda delantera entre las mujeres, afroestadounidenses y latinos, señala el nuevo sondeo. También está casi igualado con Trump entre los votantes hombres, blancos y gente de mediana edad o mayores, cuyo apoyo permitió al magnate ganar los comicios de 2016, según la encuesta.

La encuesta indica que Trump pierde apoyo debido a su respuesta a la crisis del coronavirus que golpeó duramente la hasta entonces saludable economía estadounidense.

El presidente parece estar pagando el precio de su postura de «ley y orden» ante recientes manifestaciones contra el racismo y la brutalidad y policial.

La encuesta muestra que el apoyo a Trump cae en el segmento de blancos y graduados universitarios que tienden a votar por los republicanos.

El estudio fue realizado entre los días 17 y 22 de este mes y abarcó 1,337 votantes registrados.

El presidente Donald Trump amenazó este martes con hasta 10 años de prisión para aquellos que vandalicen monumentos y estatuas históricas mediante la aplicación de leyes federales, y que considera apliquen de manera retroactiva.

«He autorizado al Gobierno Federal para que arreste a cualquiera que vandalice o destruya cualquier monumento, estatua u otra propiedad federal en Estados Unidos. con hasta 10 años de prisión, a través de la Ley de Preservación de Memoriales de Veteranos o cualquier otra legislación que pueda ser pertinente», escribió esta mañana el mandatario en su cuenta de Twitter.

Precisó que esta acción, que llevará a cabo mediante una orden ejecutiva que dijo que firmará en breve, tendrá un efecto retroactivo, por lo que aquellos que hayan cometido este tipo de acciones con anterioridad serán también castigados.

Esta decisión llega después de que, en el contexto de las protestas raciales de las últimas semanas, numerosas estatuas de personajes históricos han sido destruidas o afectadas.

Trump calificó hoy a estos manifestantes de «anarquistas y otras cosas» antes de salir de La Casa Blanca en dirección a Arizona para visitar la frontera con México; dijo que «si los estados no pueden controlarlos», está dispuesto a ayudar.

Ayer, a pocos metros de La Casa Blanca, policías federales evitaron que un grupo de manifestantes derribara la estatua en la que aparece el expresidente Andrew Jackson montado en un caballo que se alza sobre sus dos patas traseras, en el Parque Lafayette, situado frente a la entrada principal de la residencia presidencial.

Los manifestantes habían colocado ya cuerdas y cadenas en la estatua ecuestre cuando los policías dispersaron la protesta haciendo uso de gases lacrimógenos.

La estatua de Jackson se erige en el parque Lafayette, que ha sido epicentro de las protestas raciales en Washington por su ubicación, justo enfrente de la residencia del presidente.