Tag

Estados Unidos

Browsing

Los Gobiernos de México y Estados Unidos acordaron este jueves extender un mes más las restricciones de viajes no esenciales en la frontera terrestre, que expiraba este 21 de septiembre, impuestas a causa de la pandemia de COVID-19.

«Ambos países coordinarán las medidas sanitarias en la región fronteriza que estarán vigentes hasta las 23:59 hrs. del 21 de octubre de 2020», informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) a través de sus redes sociales.

La cancillería afirmó que las restricciones se mantendrán «en los mismos términos» desde su implementación el 21 de marzo, cuando suspendieron los viajes terrestres no esenciales, pero acordaron permitir el tránsito por razones comerciales, educativas o médicas.

En un inicio, las restricciones estuvieron planteadas por treinta días, es decir, hasta abril; sin embargo, desde entonces ambos países han ido aplazando mes tras mes la liberación del tránsito fronterizo, que ahora impide traslados con fines turísticos o recreativos.

A diferencia de las ocasiones anteriores, en esta ocasión fue el gobierno de México quien propuso la extensión de restricciones. «Tras revisar el desarrollo de la propagación de COVID-19, México planteó a Estados Unidos la extensión, por un mes más, de las restricciones al tránsito terrestre no esencial en su frontera común», precisó la cancillería.

Habitantes de los estados fronterizos de nuestro país han denunciado que, mientras a ellos les niegan el cruce, los estadounidenses sí entran al territorio nacional para comprar medicinas, abarrotes y realizar actividades que en sus regiones no pueden hacer.

Han expresado preocupación porque California, Arizona y Texas, entidades fronterizas, están en los primeros lugares de casos acumulados o proporcionales de COVID-19 en Estados Unidos. Pese a ello, el presidente Donald Trump declaró hace un mes que Tijuana es «el lugar más infectado de Sudamérica (sic)» por «la plaga china».

«México está muy infectado, pero el muro está impidiendo que la gente cruce», sostuvo el mandatario en un evento en Arizona.

El presidente Donald Trump advirtió a México que habrá consecuencias si no hace «más» para combatir el narcotráfico.

«A menos que el gobierno mexicano demuestre un progreso sustancial en el próximo año respaldado por datos verificables, México correrá un grave riesgo de que se concluya que no ha cumplido de manera demostrable sus compromisos internacionales de control de drogas», dijo Trump en un memorando publicado por La Casa Blanca.

Recordemos que el republicano ya había advertido en 2019 al gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que consideraría descertificar a México en su lucha antidrogas, lo cual implica un cese de la asistencia financiera y del respaldo de Washington en organismos internacionales.

Y es que según las agencias estadounidenses, México es la fuente de casi toda la heroína y metanfetamina incautada en Estados Unidos y una ruta de tránsito para la mayor parte de la cocaína disponible en el país.

Trump reconoció que tras su exhortación hace un año, México aprobó «con éxito» reformas para el decomiso de activos, aumentó las extradiciones de narcotraficantes a Estados Unidos, produjo el primer estudio en 17 años sobre el cultivo de amapola, y elaboró una estrategia contra las drogas.

Pero señaló que «si bien estas son señales de progreso, se debe hacer más».

Por eso, urgió al gobierno de López Obrador a combatir y desintegrar las organizaciones criminales, seguir extraditando a sus integrantes, incrementar las confiscaciones de droga, e implementar un programa de desarrollo sostenible alternativo para erradicar el cultivo de amapola.

También lo instó a parar la «alarmante tendencia» a la producción en su territorio de fentanilo, la principal droga vinculada a muertes por sobredosis en Estados Unidos, y de metanfetaminas, así como a fortalecer los mecanismos para impedir el tráfico de precursores desde China.

«México debe demostrar claramente su compromiso de desmantelar los cárteles y sus empresas criminales y hacer más para proteger las vidas de los ciudadanos mexicanos y estadounidenses amenazados por estos grupos», subrayó Trump.

El mandatario estadounidense hizo estas advertencias en un memorando que por ley debe enviar anualmente al secretario de Estado en el marco de las asignaciones de gastos, en el que identifica los principales países de tránsito y producción de drogas, y determina si éstos han incumplido sus obligaciones de lucha antinarcóticos.

Las naciones que son señaladas por EUA como principales países de tránsito de drogas o principales productores de drogas ilícitas, además de México, son: Afganistán, Las Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.

Trump volvió a descertificar a Bolivia y a Venezuela «por haber fallado de manera demostrable durante los 12 meses anteriores en cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos internacionales contra el narcotráfico».

La Organización Mundial del Comercio (OMC) dio un duro revés a la administración del presidente Donald Trump, al denunciar la ilegalidad de los aranceles punitivos impuestos a China al inicio de la guerra comercial entre ambas potencias.

Este caso, llevado por China ante la OMC en 2018, se centra en una parte de las tasas aduaneras que Estados Unidos impone a los bienes chinos, concretamente sobre 250,000 millones de dólares.

Al reaccionar ante el fallo del órgano de solución de diferencias de la OMC, la administración Trump consideró que el organismo es «totalmente inadecuado» para poner fin a las prácticas comerciales de China, consideradas desleales y que condujeron a Washington a imponer aranceles punitivos contra Pekín.

«Aunque el grupo especial de expertos de la OMC no haya constatado los numerosos elementos de prueba presentados por Estados Unidos sobre el robo de propiedad intelectual efectuado por China, su decisión muestra que la OMC no ofrece ningún recurso ante tal error», lamentó el representante estadounidense para el Comercio, Robert Lightizer, en un comunicado.

Según un tuit del diario semioficial chino Global Times, el ministerio del Comercio chino indicó por su parte que «China espera que Estados Unidos respete plenamente la decisión del grupo especial de la OMC y el sistema comercial multilateral basado en reglas».

Estos aranceles punitivos marcaron el inicio de una guerra comercial entre los dos gigantes económicos, que ha estado presente en todo el mandato de Trump.

El presidente estadounidense acusó a Pekín de prácticas comerciales deshonestas, de robo de propiedad intelectual, y de querer utilizar la tecnología para extender su control sobre algunas regiones del mundo o para reforzar la represión en China, en especial contra los musulmanes uigures.

Washington y Pekín lograron un acuerdo comercial posteriormente, pero está prácticamente en punto muerto.

En su decisión publicada este martes, el órgano de solución de diferencias de la OMS concluyó que los aranceles «son incompatibles» con varios artículos del GATT, organización que antecedió a la OMC, y «recomienda que Estados Unidos adapte estas medidas a sus obligaciones».

Ambas partes pueden apelar la decisión de la OMC, aunque el órgano de apelación de la institución con sede en Ginebra no está operativo desde el 11 de diciembre, debido a una falta de magistrados.

En su informe, el panel de expertos de la OMC aseguró que es «totalmente consciente del contexto más amplio en el que el sistema de la OMC funciona actualmente, contexto que refleja una serie de tensiones comerciales mundiales sin precedentes». Anima a Estados Unidos y a China «a continuar sus esfuerzos para alcanzar una solución mutuamente satisfactoria».

El gobierno de Estados Unidos dijo que el falló de la OMC demuestra «la necesidad de una reforma» a la institución, idea que el propio Trump ha venido sosteniendo meses atrás.

El huracán Sally se acerca este martes a la costa de Estados Unidos en el Golfo de México, amenazando con inundaciones súbitas mortales a los estados Alabama y Misisipi.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) dijo que Sally se degradó a categoría 1 y que avanza con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora.

«Es posible que Sally produzca inundaciones repentinas potencialmente mortales hasta el miércoles», advirtió el NHC con sede en Miami. Se prevé que el huracán toque tierra este martes por la noche o el miércoles de madrugada.

El presidente Donald Trump comparó, en declaraciones a la cadena Fox, a Sally con el huracán Laura, que azotó Texas y Luisiana, así como el Caribe, hace apenas unas semanas.

«Este es más pequeño pero es un poco más directo, pero tenemos todo bajo control», señaló. «Lo estamos vigilando muy rigurosamente». También dijo en Twitter que «mi equipo y yo estamos monitoreando al extremadamente peligroso huracán Sally».

Tate Reeves, gobernador de Misisipi, detalló que se espera que el huracán Sally toque tierra alrededor de Biloxi la madrugada del miércoles.

«Las proyecciones de marejadas ciclónicas continúan siendo preocupantes, con marejadas costeras de entre 1.5 a 2,4 metros», escribió Reeves. Se dijo preocupado por la cantidad de lluvia, detallando que algunas áreas podrían recibir hasta 50 centímetros.

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, cuyo estado aún no se recupera del azote de Laura, que impactó como huracán categoría 4, pidió a los residentes estar preparados. «Sean inteligentes y manténganse a salvo», tuiteó.

Pero el NHC pronostica que Sally hará un giro hacia el norte, alejándose del sureste de Luisiana, para tocar tierra a lo largo de la costa sur de los vecinos Misisipi y Alabama.

Ha habido tantas tormentas tropicales en el Atlántico este año que la Organización Meteorológica Mundial de la ONU, que las nombra, está a punto de quedarse sin nombres por segunda vez en la historia.

La última vez fue en 2005, el año en que el huracán Katrina devastó Nueva Orleans.

Sally, que se formó al sur de Florida, donde produjo intensas lluvias durante el fin de semana, es uno de los cinco ciclones actualmente activos en el Atlántico, un fenómeno que solo se registró una vez antes, en septiembre de 1971, según los meteorólogos.

Los otros son el huracán Paulette, las tormentas tropicales Teddy y Vicky y la depresión tropical Rene. Paulette azotó la isla de Bermudas el lunes con vientos de categoría 2 y fuertes lluvias, según el NHC. El centro espera asimismo que Teddy se convirtiera en huracán el martes.

La red social TikTok eligió a Oracle como su «proveedor de tecnología confiable» en vez de Microsoft, en un acuerdo que podría ayudar a mantener la popular aplicación de videos en funcionamiento en territorio estadounidense.

La portavoz de Oracle, Deborah Hellinger, confirmó los comentarios hechos por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien le dijo a la cadena CNBC que la empresa matriz de TikTok, ByteDance, presentó su propuesta al gobierno de Estados Unidos para su aprobación.

«Recibimos una propuesta durante el fin de semana que incluye a Oracle como el socio tecnológico de confianza, mientras Oracle realiza muchas representaciones sobre temas de seguridad nacional», dijo Mnuchin.

Mnuchin aseguró que también existe el compromiso de hacer de las operaciones globales de TikTok una empresa con sede en Estados Unidos con 20,000 nuevos puestos de trabajo.

TikTok dijo en un comunicado que su propuesta al Departamento del Tesoro debería «resolver las preocupaciones de seguridad de la administración» y enfatizó la importancia de su aplicación para los 100 millones de usuarios que afirma tener en Estados Unidos.

La administración del presidente Donald Trump amenazó con prohibir TikTok para el 20 de septiembre y ordenó al propietario ByteDance vender su negocio en Estados Unidos, alegando riesgos de seguridad nacional debido a su propiedad china.

Al gobierno estadounidense le preocupa que los datos de los usuarios terminen en manos de las autoridades chinas.

TikTok niega ser un riesgo para la seguridad nacional y está demandando para evitar que la administración vete el app en el país.

No hay mucha claridad sobre el acuerdo propuesto con Oracle, que deliberadamente no lo califica de venta o adquisición. Si el acuerdo es aprobado por el gobierno estadounidense, TikTok podría seguir operando.

Microsoft dijo en un comunicado ayer por la tarde, que ByteDance «nos hizo saber hoy que no venderían las operaciones de TikTok en Estados Unidos a Microsoft».

Miembros de la comunidad estudiantil del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) pidieron que el exfuncionario mexicano Luis Videgaray abandone la institución, donde hasta ahora se desempeña como docente, debido a las acusaciones que recaen en su contra.

Señalaron que hace un año, el MIT se vio envuelto en un escándalo que involucró a Jeffrey Epstein, lo que llevó a la salida de un directivo del MIT; ahora, indican, hay otro miembro de la facultad «plagado de escándalos», lo que está causando confusión al interior de la institución.

En la carta se refiere que entre los señalamientos que se le hacen a Videgaray Caso están: corrupción, abuso de poder, asociación delictiva, delitos electorales, lavado de dinero y  conflictos de intereses.

«No sabemos si Videgaray será declarado culpable por un juez por cometer los crímenes él mismo. Sin embargo, la amplitud y profundidad de las acusaciones creíbles contra él plantean serias dudas sobre su autoridad moral para liderar proyectos de investigación sobre las consecuencias políticas, sociales y éticas de las políticas públicas relacionadas a la inteligencia artificial, mucho menos para explorar las ‘mejores’ políticas para defender la democracia en otros países», señalan los firmantes.

Destacaron que el conocimiento científico y el desarrollo tecnológico deben estar estrechamente relacionados con un compromiso ético, por lo que llamaron a que el MIT cancele la relación laboral con Luis Videgaray Caso y rescindir sus nombramientos.

El excolaborador del gobierno federal se integró al MIT en julio de 2019 como profesor titular y conferencista en la Escuela de Negocios Sloan, y como miembro distinguido de la Iniciativa de Investigación de Políticas de Internet del MIT. Adicionalmente, fue nombrado Director del Proyecto de Políticas de Inteligencia Artificial para el Mundo (AIPW).

Se señaló que en su momento, el MIT vio como un valor agregado la carrera política de Videgaray al contratarlo. Sin embargo, reconocieron que al paso del tiempo, Videgaray ha sido objeto de múltiples investigaciones periodísticas y demandas que no solo involucran a su figura sino también a las agencias gubernamentales que ha dirigido en maniobras corruptas.

Los estudiantes y exestudiantes que firman la carta precisaron que que si bien ninguna institución es perfecta, enviar un mensaje a la comunidad internacional de que se puede ejercer abuso de poder en un país, y ser premiado en otro, avala las prácticas corruptas y la impunidad.

Los autores principales del texto son: Patricia Arnal Luna, Rodrigo Escandón Cesarman, Leonardo Escudero y Alonso Espinosa Domínguez; sin embargo, la carta cuenta con el respaldo de cuatro organizaciones como el MIT Latino Cultural Center y La Casa, y de 85 personas más (al ser una carta en línea, se va actualizando inmediatamente).

El presidente Donald Trump ha vuelto a intentar sembrar dudas sobre la legitimidad del sistema de voto por correo para las elecciones presidenciales del 3 de noviembre al asegurar que se han enviado «80 millones de papeletas» que «ni siquiera» habían sido solicitadas por los electores.

«Enviar 80 millones de papeletas a personas que ni siquiera han pedido el voto es injusto y un fraude total en desarrollo. ¡Miren lo  que está pasando ahora mismo», dijo el mandatario estadounidense, en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

Trump ha arremetido en varias ocasiones contra el sistema de voto por correo en Estados Unidos, una opción que será previsiblemente utilizada por millones de electores teniendo en cuenta que el país sigue siendo el más afectado por la pandemia y así se evitan acudir al colegio electoral y exponerse a contagios.

En las últimas semanas, el mandatario estadounidense ha llegado a llamar a sus seguidores que opten por el voto por correo a que acudan también a sus centros electoral para depositar sus papeletas como una forma de asegurarse de que su voto cuenta.

En Estados Unidos el voto doble es una práctica que está prohibida y que está contemplada como delito por la legislación electoral federal.

Trump también ha criticado este jueves al periodista Bob Woodward por haber publicado ahora fragmentos de las entrevistas que le realizó hace meses y en las que el mandatario reconoció que ha restado importancia a la pandemia de coronavirus.

«Bob Woodward tenía mis declaraciones desde hace muchos meses. Si pensó que eran tan malas y peligrosas, ¿por qué no lo contó de inmediato en un esfuerzo por salvar vidas? ¿No tenía la obligación de hacerlo? No, porque sabía que eran respuestas buenas y adecuadas. ¡Tranquilo, sin panico!», ha asegurado.

Y es que ayer, el diario The Washington Post adelantó algunos puntos clave del libro de Bob Woodward, quien pose grabaciones de algunas de las conversaciones que mantuvo este año con el mandatario.

En ellas Trump admite que minimizó la gravedad de la pandemia de COVID-19 en sus discursos públicos de febrero y marzo a pesar de que sabía que la enfermedad era especialmente «mortal», y subrayó que lo hizo para contener el «pánico» y evitar la «histeria» en los mercados.

«Siempre he querido restarle importancia, todavía me gusta restarle importancia, porque no quiero crear pánico», dijo Trump el 19 de marzo a Woodward, según relata el periodista en su libro «Rage», que saldrá a la venta el próximo martes.

En «Rage», el periodista Bob Woodward, también revela 25 cartas entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, y su homólogo estadounidense. En los textos, Kim utiliza palabras exageradas para halagar a Trump mientras forjaban una amistad inusual.

Dirigiéndose a Trump como «Su Excelencia», las cartas de Kim están plagadas de un lenguaje adulador y comentarios personales, de acuerdo con transcripciones del libro publicadas por CNN.

El presidente Donald Trump acusó este lunes a sus rivales en las elecciones de noviembre, el exvicepresidente Joe Biden y su compañera de fórmula, Kamala Harris, de socavar la confianza de la ciudadanía en la futura vacuna de la COVID-19 por motivos políticos.

Sin embargo, es exactamente lo mismo de lo que le acusa Biden, quien ha advertido recientemente que Trump está «jugando a la política» y presionando para tener una vacuna disponible antes de las elecciones del 3 de noviembre, lo que puede «minar la confianza pública» en la eficacia del medicamento.

Durante una rueda de prensa en La Casa Blanca, Trump insistió en que la vacuna estará disponible en un «tiempo récord», y arremetió contra Harris por haber asegurado que no «confiaría» en las promesas del mandatario sobre la seguridad de una vacuna si no van acompañadas de garantías de científicos.

«Biden y su compañera de fórmula (Harris) tan progresista, que no es competente en mi opinión, deberían disculparse inmediatamente por la retórica irresponsable antivacunas que están adoptando ahora. Eso socava la ciencia (…) y es una retórica política, es muy peligrosa», subrayó el mandatario.

Trump llegó incluso a insultar al candidato presidencial demócrata, al afirmar: «Biden es una persona estúpida, ustedes lo saben».

El presidente reaccionaba así a unas declaraciones de Harris durante una entrevista emitida este sábado por la cadena CNN, en la que la aspirante demócrata a la Vicepresidencia aseguraba que no se basaría solo en «la palabra» de Trump para confiar en una vacuna contra el coronavirus si La Casa Blanca la anuncia pronto.

«No confiaría en Donald Trump. Tendría que ser una fuente de información creíble que hable sobre la eficacia y la fiabilidad de lo que sea que él esté hablando», aseguró la senadora demócrata.

Harris explicó que teme que Trump «amordace, suprima o deje de lado» a los expertos en salud pública porque se enfrenta a unas elecciones en menos de 60 días, y está tratando de agarrarse de lo que sea para fingir que ha liderado en el tema, cuando no es así.

Biden, de visita en Pensilvania, respondió a la pregunta de los periodistas de si se aplicaría una vacuna de contra el COVID-19 en caso de que Trump la presentara una antes de las elecciones.

«Solo si (el proceso) fuera completamente transparente, solo si supiéramos todo (el proceso) que ha debido atravesar la vacuna» hasta su aprobación, respondió el exvicepresidente.

No obstante, Biden aseguró que, después de «ver lo que dicen los científicos» sobre esa vacuna, le daría la bienvenida incluso si su llegada le da un impulso a la campaña de Trump.

«Si pudiera ponerme mañana la vacuna, lo haría. Incluso si me costara las elecciones, lo haría. Necesitamos una vacuna y la necesitamos ya», enfatizó el candidato demócrata.

Algunos expertos en salud pública han expresado preocupación por la posibilidad de que La Casa Blanca esté presionando para saltarse etapas en el proceso de aprobación de la vacuna y anunciarla antes de los comicios de noviembre, y potenciar las opciones de reelección de Trump.

Arturo Sarukhán

EL UNIVERSAL

 

 

Han concluido las dos convenciones nacionales partidistas en Estados Unidos y estamos ya en la antesala del arranque de la campaña general y las diez semanas críticas que definirán el futuro de la democracia estadounidense, pero también el de la vitalidad democrática en otras naciones.

Políticamente, tanto Demócratas como Republicanos parecen haber obtenido lo que necesitaban de sus respectivas convenciones. Hace diez días los Demócratas y Joe Biden hilaron una narrativa eficaz y demoledora de lo que ocurrirá si Donald Trump se reelige, convirtiendo su convención en un referéndum sobre el presidente. Los favorables del ex vicepresidente incluso subieron cinco puntos porcentuales como resultado, mientras que los de Trump no se han movido. Por ello, el objetivo del GOP la semana pasada era apremiante y simple: que el mayor número de votantes posibles olvidasen que más de 180,000 estadounidenses han fallecido a causa de una pandemia bajo la gestión -o ausencia de ella- de este presidente (cada tres días están muriendo el mismo número de estadunidenses que perecieron en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001) y que el país encara una dislocación económica y social inédita. En un intento por recuperar votantes suburbanos y mantener incólume su voto duro con votantes blancos en zonas rurales, querían proyectar imágenes de ciudades gobernadas por Demócratas como convulsas y caóticas; las manifestaciones y disturbios en respuesta al tiroteo a otro afroamericano en Kenosha, Wisconsin (estado en el cual Biden tiene la ventaja más estrecha sobre Trump de los 5 o 6 estados bisagra clave en juego para la elección de este año) les cayeron como anillo al dedo para enmarcar esa narrativa. Trump, el pirómano en jefe, necesitaba subrayar que los Demócratas son un peligro para este segmento del electorado y para el bienestar y la seguridad del país: ahondar el factor miedo de la fórmula Biden-Harris, principalmente usando los disturbios y protestas por la brutalidad policiaca como botones rojos; las “ciudades santuario” como focos de criminalidad; argumentar que Biden dejaría entrar a los “yihadistas”, derribaría el muro y soltaría a los criminales, eliminando los presupuestos para departamentos de policía en el país; ciudades vs suburbios y zonas rurales como la falla tectónica a explotar.

El GOP esencialmente celebró y destacó una país pre-COVID, y por ende la plétora de mentiras o medias verdades para proyectar esa imagen hicieron de sus discursos un festín para los verificadores de datos de los medios. La convención también buscó, con su deleznable alcahueteo de una ceremonia de naturalización de inmigrantes y un desfile de más diversidad étnica a lo largo de cuatro días de discursos que la que contiene su gabinete entero, que Trump sea más potable para votantes indecisos en los suburbios que podrían sentirse repugnados por su retórica pero a quienes les gustan algunas de sus políticas. Es decir, que se tapen la nariz y se sientan con menos remordimiento pensando que al final del día están votando por alguien que quizá no sea tan racista o misógino como sugiere el tufo que despide el mandatario.

Y sí, es realmente alarmante que el presidente haya utilizado de manera facciosa y bananera monumentos y sitios emblemáticos del país (Fort McHenry, el Monumento a Washington y la Casa Blanca) con fines político-electorales y partidistas en un quiebre con la tradición, las normas políticas y el marco legal y con integrantes del gabinete ya sea fungiendo como oradores o presentes en el discurso de aceptación del presidente, en flagrante violación del Acta Hatch que prohíbe a funcionarios participar en actos proselitistas. El discurso de aceptación de Trump en los jardines de la Casa Blanca fue la demolición final de los límites que habían existido en EE.UU entre el Ejecutivo y una campaña política. Y, ¿plataforma? ¿Cuál plataforma? El partido de Lincoln por primera vez no tiene una propuesta de política pública para la campaña: la plataforma es Trump y lo que diga Trump. El GOP lamentablemente enfrenta hoy el mismo dilema que el Dr. Frankenstein: qué hacer con su monstruo.

Con el paso del verano, se ha ido volviendo más viable que Biden pueda vencer al presidente Trump en las urnas. Con un mandatario que parece estar crecientemente fuera de sintonía con el estado de ánimo nacional -desde su manejo de la pandemia hasta sus respuestas y posturas ante el racismo y la brutalidad policiaca contra ciudadanos afroamericanos- sin mencionar una amplia gama de otros temas incluyendo la erosión de la investidura presidencial y su petulancia e injurias que solo van en aumento, Biden arrancará la campaña general con moméntum y tracción electoral. Y si bien las encuestas nacionales a fines de agosto son un baremo aún incompleto, éstas no favorecen a Trump, e incluso en los cinco o seis estados decisivos, los llamados estados bisagra (en esta elección presidencial particular, Wisconsin, Pennsylvania, Michigan, Florida, Arizona y potencialmente Carolina del Norte) para el Colegio Electoral, Trump ha perdido terreno -tanto en términos de números en las encuestas como del perfil socio-demográfico de la coalición de votantes que requiere obligadamente para ganar- que no le será fácil recuperar.

Pero lo que parece probable en este momento no elimina la posibilidad de que Trump pudiese dar de nuevo, el día de la elección, el campanazo y quedarse con la presidencia por un segundo periodo, ni que el pasado -lo que ocurrió en los comicios de 2016- pueda ser prólogo. Tampoco ha sido tan infrecuente, históricamente, que las encuestas en Estados Unidos cambien radicalmente entre fines de agosto y el día de las elecciones. Y éstas se cerrarán más de lo que ya están. En ese contexto, es probable que el presidente tenga una ventaja con una elección competitiva debido a que el Colegio Electoral favorece estructuralmente a los Republicanos y que el rompecabezas de votos electorales tiende a beneficiarlos (particularmente por el número de estados agrícolas). Ello significa que Biden bien podría necesitar colocarse por lo menos cuatro puntos por delante en los resultados nacionales para estar seguro de la victoria en el Colegio Electoral.

En muchos sentidos, Trump y Biden están librando la campaña de 2020 como si fuera 1968, cuando las calles se convirtieron en campos de batalla, la nación se convulsionó social, política y culturalmente y Richard Nixon hizo un llamado a «la ley y el orden», basado en el miedo de una «mayoría silenciosa». Ambas campañas presidenciales están usando lo que ocurre hoy en las calles estadounidenses para validar su teoría de lo que la mayoría de los estadounidenses cree y quiere. Pero ninguna puede controlar los eventos que han alimentado una potencial primavera estadounidense, repleta de disturbios y descontento social en Estados Unidos, por lo que están tratando de controlar la narrativa. Así arrancará la campaña general con todo a partir del día del Trabajo (que este año cae el lunes venidero), y será en ese momento en el que habrá que seguir, ahora sí de cerca y de manera más granular, las encuestas (particularmente las que son a nivel estatal) para ver cómo se decanta ese 13 por ciento determinante del electorado que a estas alturas parece no haber tomado aún una decisión sobre cómo votará el 3 de noviembre.

En una semana dieron dos discursos dos presidentes muy similares. Donald Trump, en el que fue su aceptación de la candidatura del partido republicano para su reelección y Andrés Manuel López Obrador en su 2º Informe.

Los discursos fueron para cumplir con formas y tradiciones de ambos países pero realmente fueron reiteraciones más que un agradecimiento, en el caso de Trump, o un informe, en el caso de López Obrador.

Ambos destacaron por hablar sobre una verdad alternativa.

En el caso de Trump, su discurso se enfocó en decir que él es el presidente de la ley y el orden, aun cuando al estar en La Casa Blanca usando un edificio de gobierno para un evento de campaña, rompió la ley y no acató el orden.

Dijo que su gobierno ha sabido lidiar perfectamente bien con la pandemia, utilizando la ciencia y escuchando las recomendaciones de los científicos…ante mil 500 personas reunidas, la mayoría sin cubrebocas, contraviniendo las dos premisas básicas para evitar la propagación del coronavirus.

En el informe de Andrés Manuel López Obrador escuchamos las mismas contradicciones. Un presidente que dice en la misma oración que promoverá una consulta para enjuiciar a los ex presidentes de México y presume la fortaleza e independencia del Fiscal General.

Tanto Trump como AMLO son dos Jefes de Estado que han dicho que ellos solos pueden resolverlo todo; quieren todo el poder y se molestan con los contrapesos. Cuando algo sale mal, la culpa es de alguien más.

Trump dice que la violencia en su país es culpa de los ultra liberales demócratas y que Biden es su títere. AMLO dice que es culpa de los gobiernos anteriores; los neoliberales que le antecedieron.

Trump culpa por las muertes del COVID a los gobernadores demócratas por haber actuado tarde, aun cuando fue él quien declaró que el virus desaparecería por arte de magia y se negó a utilizar mascarilla hasta el mes de julio.

AMLO culpa a los empresarios que producen comida chatarra de los muertos del COVID en México y sigue negándose a utilizar la mascarilla. En cuanto a la vacuna, hace caravana con sombrero ajeno al presumir el acuerdo entre la Fundación Carlos Slim con Aztra Zeneca y la Universidad de Oxford como una iniciativa personal.

También se cuelga la medalla de las remesas sin reconocer que su crecimiento se debe a que en EUA el gobierno ha dado un cheque a cada ciudadano y por eso los paisanos tiene como ayudar a sus familiares en México.

Trump presume que ha cumplido sus promesas de campaña. Menciona el muro en la frontera con México. Lo que Trump no dice es que lo poco que se ha hecho, solo 24 kilómetros de los 300 que tienen algún tipo de barrera, ha sido pagado por el gobierno estadounidense, no el mexicano.

AMLO presume que ha cumplido 95 de sus 100 compromisos. Una revisión de éstos deja ver que esto no es cierto. No hay medicinas (compromiso #13); hay desabasto. Se olvida mencionar que el Banco del Bienestar sigue sin sucursales (compromiso #30); El compromiso 55 dice que habrá auténtico Estado de Derecho y el 56 que se acabará con la impunidad. Ahí está Rosario Robles en prisión; su hermano Pío López Obrador no está siendo investigado y Ovidio Guzmán fue liberado.

Lejos de impulsar fuentes renovables de energía (compromiso #73) éstas se han inhibido. Lejos de prohibir proyectos que afecten el medio ambiente (compromiso #76) su gobierno construye la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya que lo devastan.

Aunque AMLO habla español y Trump inglés, ambos recurren al idioma universal del populista.

 

Columna completa en EL UNIVERSAL

Mark Zuckerberg y su esposa, Priscilla Chen, anunciaron este martes una donación de 300 millones de dólares a organizaciones dedicadas a garantizar elecciones seguras en Estados Unidos en plena pandemia del Covid-19.

En un mensaje en la red social, Zuckerberg dijo estar «preocupado por las dificultades en que se encuentra nuestra infraestructura electoral este año a causa de la pandemia», debido a la previsión de un gran incremento del voto por correo y el reto de mantener las distancias de seguridad en caso de votar en persona.

Del total de 300 millones, 250 irán al Centro para la Tecnología y la Vida Cívica, que se dedicarán a la contratación y entrenamiento de trabajadores para la jornada electoral del 3 de noviembre, así como a comprar material para los centros de votación.

Los 50 millones restantes se dirigirán al Centro para la Innovación e Investigación Electoral, que a su vez los repartirá
entre las distintas Secretarías de Estado del país (responsables de la organización electoral) para que mejoren las medidas de seguridad y provean de información a los electores.

En los comicios del 3 de noviembre se enfrentarán el actual presidente y candidato republicano a la reelección, Donald Trump, y su rival demócrata, Joe Biden.

Además, se elegirá también a la totalidad de miembros de la Cámara de Representantes, a un tercio del Senado y a diversos cargos estatales y locales.

La donación de Zuckerberg y Chen -y su anuncio público- es parte de la respuesta del multimillonario a las críticas que Facebook ha recibido durante los últimos meses por parte de quienes le acusan de no estar haciendo lo suficiente para perseguir la información falsa en la plataforma, y para garantizar la celebración de unas elecciones seguras.

En concreto, políticos y activistas cercanos al Partido Demócrata acusan a la firma de ser muy permisiva con los contenidos que comparte el presidente Donald Trump, incluso cuando estos son contrarios a las normas de uso de la propia plataforma.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insultó este martes al alcalde de Kenosha, el demócrata John Antaramian, horas antes de arrobar a dicha localidad del estado de Wisconsin,

Kenosha ha sido escenario de protestas y disturbios raciales después de que un hombre negro resultara herido por disparos de la policía.

El mandatario empleó adjetivos como «tonto» y «estúpido» para referirse a Antaramian, quien al igual que el gobernador de Wisconsin, Tony Evers, le ha pedido que no viaje a Kenosha para no incrementar las tensiones en la zona.

«Vamos a saludar a las fuerzas del orden y a la Guardia Nacional (en Kenosha). Todo se detuvo de inmediato con la llegada de la Guardia Nacional, es tan fácil de parar. Anoche estos anarquistas radicales intentaron irrumpir en la casa del alcalde y muchas cosas malas le están pasando a este pobre tonto, alcalde muy estúpido», dijo Trump en declaraciones a la prensa en la base de Saint Andrews, en Maryland, antes de partir.

«No sé cómo es alcalde, no tengo ni idea, pero todo lo que tiene que hacer es llamar y en diez minutos el problema estará resuelto», agregó el mandatario.

Sin embargo sus ataques no quedaron ahí. Trump insistió que el alcalde tiene «números tremendos» de gente acosándole de manera horrible, incluso intentando irrumpir en su casa. Pese a ello, dijo el republicano, «él no cambia, porque es un tonto. Solo un tonto insistiría de esa manera».

Para Trump, los manifestantes son «alborotadores», «agitadores», «anarquistas», «saqueadores» y «gente mala».

Cuestionado sobre si tiene previsto entrevistarse en Kenosha con la familia de Jacob Blake, el hombre negro que recibió el pasado 23 de agosto siete disparos en la espalda por parte de un policía blanco, el presidente indicó que no sabía.

«Todavía no sé, veremos, estamos determinándolo, todavía no sé», subrayó.

Después de que Blake resultara herido se desencadenaron protestas y disturbios raciales en Kenosha, que dejó un saldo de dos muertos.

Ayer, Trump defendió en una rueda de prensa en La Casa Blanca a Kyle Rittenhouse, un adolescente blanco de 17 años acusado de homicidio por supuestamente matar a dos manifestantes en Kenosha la semana pasada con un fusil de asalto y herir a un tercero.

«Ustedes vieron el mismo video que yo. Él estaba tratando de escaparse de ellos (los manifestantes), supongo, y se cayó y le atacaron muy violentamente, y es algo que estamos examinando, que está bajo investigación», respondió Trump a la pregunta de por qué no condena lo que hizo Rittenhouse.

«Creo que él estaba en muchos aprietos y que probablemente le habrían matado», añadió el mandatario.

El momento al que se refería Trump, en el que Rittenhouse cae al suelo, se produjo después de que el joven hubiera matado a uno de los manifestantes, Joseph Rosenbaum, según muestra un vídeo del incidente y corroboran los documentos judiciales.

Un hombre de 25 años residente en Reno, Nevada, podría ser el primer caso de reinfección de Covid-19 detectado en Estados Unidos, según un estudio difundido este viernes por medios locales.

Según la cadena CBS News, se trata de un hombre que dio positivo por primera vez al coronavirus a mediados de abril pasado y, tras recuperarse, volvió a enfermarse a finales de mayo.

“La segunda vez, su enfermedad fue más grave, según el informe del caso”, agregó el reporte.

Akiko Iwasaki, profesora de la escuela de medicina de la Universidad de Yale y experta en el tema, detalló en su cuenta de Twitter que hubo un intervalo de 48 días entre ambos casos.

“Esta vez (…) el sistema inmunológico no protegió a la persona de la reinfección o enfermedad”, detalló.

La experta explicó que en la primera infección, en abril, el paciente se recuperó después de aproximadamente un mes de aislamiento, pero que en mayo, cuando volvió a enfermarse, necesitó hospitalización y apoyo de oxígeno.

“El genoma viral del primer y segundo aislamiento difirió significativamente, indicando que se produjo una reinfección”, detalló.

En el estudio, que está pendiente de revisión para su publicación en la revista médica The Lancet, los autores, un grupo de expertos de distintas áreas y entidades, concluyeron que “es posible que los seres humanos se infecten varias veces por el SARS-CoV-2”, pero indicaron que desconocen “la posibilidad de generalizar este hallazgo”.

Hasta el momento han sido descritos tres casos de reinfección por coronavirus en Hong Kong, Holanda y Bélgica.

El caso de Hong Kong es el de un hombre de 33 años asintomático, el de Bélgica el de una mujer con síntomas leves que no ha requerido hospitalización, mientras que el de Holanda es una persona de la tercera edad con el sistema inmune deteriorado y del que no se ha informado acerca de sus síntomas.

La posible reinfección en Estados Unidos se conoce cuando el país contabiliza 5,889,652 casos confirmados de Covid-19 y 181,186 fallecidos, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

El presidente Donald Trump aceptó la noche de ayer la nominación del Partido Republicano para buscar la reelección en un discurso desde el Jardín de La Casa Blanca.

«Compatriotas estadounidenses, esta noche, con un corazón lleno de gratitud y optimismo ilimitado, acepto con orgullo la nominación para presidente de Estados Unidos», dijo Trump al concluir la Convención Nacional Republicana de 2020.

En su mensaje, el argumento central al que recurrió el presidente fue el miedo.

Trump se apartó de la tradición mostrada por sus predecesores al pintar un retrato sombrío de la violencia en las ciudades gobernadas por demócratas y pobladas por votantes que se le oponen.  El republicano se presentó como la última esperanza para impedir que la anarquía se apodere de las calles del país.

«Sus votos decidirán si protegemos a los estadounidenses respetuosos de la ley o si damos rienda suelta a anarquistas violentos, agitadores y criminales que amenazan a nuestros ciudadanos», dijo Trump. Añadió que el «American way of life» es lo que está en juego.

El miedo es un arma utilizada por los políticos desde hace mucho porque en parte es eficaz. Richard Nixon, quien basó su campaña para la presidencia en 1968 con el mensaje de restaurar «la ley y el orden», dijo una vez: «La gente reacciona al miedo, no al amor. No es lo que te enseñan los domingos en la iglesia, pero es verdad».

Trump aplicó ese criterio en la campaña de 2016: recorrió el país advirtiendo que una ola de inmigrantes se quedaría con todos los empleos, violarían y asesinarían a los ciudadanos y cambiarían la trama de la sociedad estadounidense. En su discurso al aceptar la candidatura republicana, trazó un cuadro sombrío de la situación y prometió que «la delincuencia y la violencia pronto llegarán a su fin».

El mandatario destacó un proyecto de ley de reforma de la justicia penal presentado por su gobierno y los aranceles sobre las importaciones chinas para mejorar la competitividad de los trabajadores estadounidenses. Presentó sus logros en términos históricos, aunque en cierta medida incorrectos y proclamó que había cumplido sus promesas al pueblo.

En su discurso, Trump no mencionó por su nombre a Jacob Blake ni a otros afroestadounidenses muertos por la policía. En cambio, aprovechó algunas imágenes de las protestas para pintar un panorama de ciudades presas de la violencia.

Abordó el tema de las protestas, pero con un enfoque a condenar la «débil» respuesta de los demócratas a lo que describió como una «turba», sin diferenciar entre las manifestaciones mayoritariamente pacíficas y los contados episodios de saqueos.

También sostuvo que Biden quiere restar fondos a los departamentos de policía y está dispuesto a permitir que reine la violencia en el país.  Según Trump, «nadie estará a salvo en el Estados Unidos de Biden».

Trump, pidió un segundo mandato para «salvar» a Estados Unidos de un Partido Demócrata que describió como un «movimiento radical» y «socialista» cuyo candidato (Joe Biden), «destruiría» el sueño americano.

«Estas elecciones decidirán si salvamos el sueño americano o si permitimos que una agenda socialista acabe con nuestro querido destino (…). Si le dan la oportunidad, Joe Biden será el destructor de la grandeza estadounidense», añadió.

Los ataques a los demócratas ocuparon la mayor parte del largo discurso de Trump, de una hora y diez minutos, con apenas algunas breves menciones al final a lo que haría en un segundo mandato, y una larga defensa de su gestión de la crisis del COVID-19, incluida la promesa de que Estados Unidos tendrá una vacuna antes de fin de año.

«Aplastaremos a este virus», sentenció el presidente. «El plan de Biden no es una solución al virus, sino una rendición», insistió Trump al asegurar que su rival «cerraría» el país y eso llevaría a un aumento en las «sobredosis, depresión, alcoholismo, suicidios, infartos y devastación económica».

En el plano migratorio, Trump defendió que «las fronteras de Estados Unidos hoy son más seguras que nunca», y añadió sobre su promesa estrella de campaña, que ha cumplido parcialmente: «El muro (en la frontera con México) pronto estará completo, y está funcionando de una forma que supera todas nuestras expectativas».

Si es reelegido, prometió que seguirá atacando a las ciudades santuario, que protegen a los indocumentados, y asegurará que los inmigrantes sin papeles no tengan acceso a «los seguros médicos federales».

Trump no mencionó su política hacia Venezuela o Cuba, que es importante en el estado clave de Florida, y apenas se refirió a México para defender el tratado comercial T-MEC. En el apartado de política exterior, prefirió hablar de sus medidas hacia Israel, su combate al Estado Islámico (EI) y su guerra comercial con Pekín.

«China se apoderaría de nuestro país, si Joe Biden es elegido. Yo les haré rendir cuentas por la tragedia que han causado en todo el mundo», prometió en referencia al origen chino de la pandemia.

El presidente volvió a referirse a él mismo como alguien ajeno al aparato político de Washington, al afirmar a sus seguidores: «Están en mi contra porque lucho por ustedes».

El hecho de que Trump pronunciara su discurso de la convención desde La Casa Blanca, a pesar de que los presidentes no deben celebrar actos partidistas en edificios federales, generó polémica, y llevó a cientos de manifestantes a congregarse fuera de la mansión y hacer sonar bocinas y silbatos, que en ocasiones se oyeron desde el jardín.

La NBA retomará los ‘playoffs’ después de una histórica jornada ayer en la que se suspendieron los tres encuentros programados, tras el boicot de Milwaukee Bucks en su partido frente a los Orlando Magic como protesta contra el racismo y la brutalidad policial que de nuevo salpica Estados Unidos.

Según adelanta Adrian Wojnarowski para la ESPN, los jugadores han decidido retomar los ‘playoffs’ en la ‘burbuja’ de Orlando, donde se está disputando la temporada NBA tras la crisis del coronavirus.

A falta de confirmación oficial y que trascienda la reunión mantenida este jueves, el regreso de los partidos podría ser el viernes o el sábado, con un calendario aún por conocer.

Además, está prevista otra reunión este mismo jueves entre los dueños de los equipos NBA y los jugadores, para tratar las acciones que quieren llevar a cabo hacia la exigencia de medidas por la justicia racial.

Por su parte, los Bucks reivindicaron su ausencia a través de estas  palabras: «Es un gran desafío tener una apreciación y un deseo de  querer un cambio. Querer algo diferente y mejor en Kenosha, Milwaukee y Wisconsin y luego salir a jugar».

Adicional, múltiples campos de entrenamientos desiertos dieron voz a un poderoso mensaje en toda la NFL.

Los Cardinals de Arizona, Bears de Chicago, Broncos de Denver, Packers de Green Bay, Colts de Indianápolis, Jets de Nueva York, Titans de Tennessee y Washington cancelaron sus entrenamientos este jueves como respuesta al caso de Jacob Blake.

«En cambio, el equipo aprovechará el día para debatir cómo tener un impacto social duradero e inspirar cambios en nuestras comunidades», dijeron los Colts en un comunicado difundido en Twitter.

Los Lions de Detroit cancelaron su práctica el martes como acto de protesta por el caso Blake y la injusticia racial. Cumplieron con su entrenamiento el jueves, pero el impacto de su iniciativa fue claro en toda la liga.

«Creo que sería estupendo tener la oportunidad de que todos pudiéramos meditar por un minuto», dijo el entrenador en jefe de los Lions Matt Patricia en una videoconferencia. «Tenemos un dicho muy simple. `Sólo escucha’. Ahora mismo, todo lo que queremos es que la gente escuche. Entendemos que esto no es un sprint… es una maratón».

Los Saints de Nueva Orleáns estuvieron entre los equipos que sí entrenaron, pero los jugadores salieron a hacerlo con el nombre de Blake grabado en sus cascos en lugar de los suyos.

El entrenador de los Jets Adam Gase y algunos jugadores dijeron que hablaron sobre el caso Blake y la injusticia racial. El encuentro virtual incluyo al presidente del equipo Christopher Johnson. El wide receiver Jamison Crowder y safety Bradley McDougald indicaron que los Jets aún analizan cómo van a responder como equipo.

Washington anunció la noche del miércoles que no realizaría una práctica en su estadio la tarde del jueves.

Washington, que recientemente renunció a su viejo apodo de los Redskins, contrató la semana pasada a Jason Wright como el primer presidente de raza negra en la historia de la NFL.

También fueron pospuestos tres juegos en el béisbol de las Grandes Ligas, así como cotejos en la MLS y la WNBA. El torneo de tenis Western & Southern en Nueva York anunció que no tendrá actividad este jueves, citando la desigualdad racial.

Blake, de 29 años, fue baleado por policías blancos varias veces por la espalda el domingo, cuando intentó aproximarse a su vehículo, con tres de sus hijos adentro. Blake quedó paralizado. El incidente fue captado por un celular y desató una nueva oleada de protestas sobre la injusticia racial en Estados Unidos, tres meses después de la muerte de George Floyd, causada cuando un agente de la policía de Minneapolis le apretó la rodilla en el cuello por varios minutos.

Al respecto, el presidente Donald Trump criticó el jueves las protestas contra la violencia policial de los equipos de baloncesto de élite y acusó a la NBA de haberse convertido en una organización política.

«No sé mucho sobre la protesta de la NBA. Sé que sus índices de audiencia han sido muy malos porque creo que la gente está un poco cansada de la NBA», dijo a periodistas en Washington.

«Se han convertido en una organización política, y eso no es bueno», acusó.

Más de 70 republicanos que ocuparon cargos de seguridad nacional en el Gobierno de Estados Unidos afirmaron que el presidente Donald Trump «carece del carácter y la competencia para conducir esta nación», en una carta difundida este viernes.

«Nos preocupa profundamente el curso de nuestra nación bajo la conducción de Donald Trump», indicaron los firmantes en la carta, entre los que están el exdirector de la Agencia Central de Inteligencia Michael Hayden, el exdirector de Inteligencia John Negroponte y el exsecretario de Defensa Chuck Hagel.

«Trump ha demostrado que carece del carácter y la competencia para conducir esta nación y ha incurrido en comportamientos corruptos que lo hacen inepto para servir como presidente», continuó el documento.

Los exfuncionarios que firmaron la carta, entre ellos también el exdirector de la Oficina Federal de Investigaciones William Webster, ocuparon cargos de seguridad nacional en las Presidencias de Ronald Reagan, George W. Bush, George H.W. Bush y también en la de Trump.

El texto afirma que Trump «ha dañado gravemente el papel de Estados Unidos como líder mundial», ha solicitado la influencia extranjera y ha socavado la confianza en nuestra elección presidencial, se ha alineado con dictadores y ha insultado a las fuerzas armadas, las agencias de inteligencia y diplomáticos.

Señala que Trump «ha socavado el imperio de la ley», ha deshonrado la Presidencia, ha dividido la nación, ha atacado y vilipendiado a los inmigrantes, y ha puesto en peligro la seguridad de Estados Unidos al trastornar el funcionamiento de las agencias de seguridad nacional.

Por todo ello, concluyeron, «estamos firmemente convencidos de que en el mejor interés de nuestra nación el (ex) vicepresidente Joe Biden sea elegido como el próximo presidente de Estados Unidos, y votaremos por él».

La Convención Nacional del Partido Demócrata concluyó este jueves después de hacer oficial la candidatura de Biden para las elecciones del 3 de noviembre, en las cuales Trump busca un segundo mandato.

Durante la convención, otras figuras republicanas prominentes declararon su respaldo a la candidatura de Biden, incluido el exgobernador de Ohio John Kasich.

En junio, el exsecretario de Estado Colin Powell dijo que votaría este año por el candidato demócrata porque Trump «miente».

Cuando faltan 74 días para la elección, todas las encuestas dan a Biden una ventaja entorno a los 10 puntos porcentuales sobre Trump, pero el presidente cuenta con un apoyo firme entre los republicanos.