El Nobel de la Paz premió este viernes al Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU por sus esfuerzos para luchar contra el hambre, prevenir su uso como arma de guerra y contribuir a mejorar las condiciones para la concordia en áreas en conflicto.

El PMA es la mayor organización humanitaria que se ocupa de la cuestión del hambre y de la seguridad alimenticia; el año pasado ayudó a cerca de 100 millones de personas en 88 países.

El Comité Nobel noruego resaltó que el año pasado 135 millones de personas sufrieron hambre severa, el número más alto «en muchos años», y que el PMA ha mostrado una «impresionante habilidad» para aumentar sus esfuerzos durante la pandemia de coronavirus, que ha empeorado la situación en países con conflictos armados como Yemen, Nigeria y Sudán del Sur.

«El mundo está en peligro de vivir una crisis de hambre de proporciones inconcebibles si el PMA y otras organizaciones de ayuda alimentaria no reciben el apoyo financiero que han pedido», señaló el comité en su motivación del premio.

En una rueda de prensa posterior, la presidenta del comité, Berit Reiss-Andersen, resaltó que la pandemia y los retos planteados por esta «refuerzan» la necesidad del premio al PAM, que espera ayude a aumentar la atención sobre la necesidad de que todos los países con capacidad para hacerlo contribuyan a solucionar el problema del hambre.

Resaltaron que el «rol clave» jugado por el PMA en cooperación multilateral para convertir la seguridad alimenticia en instrumento de paz, su papel para movilizar a los estados a no usar el hambre como arma de guerra y conflicto y su contribución diaria a la fraternidad entre naciones se ajusta a los criterios marcados un siglo atrás por el magnate sueco Alfred Nobel, creador de los premios, resalta el fallo.

«En su condición de mayor agencia especializada de la ONU, el PMA es una versión moderna de los congresos de paz que el Nobel pretende promover», asegura el comité.

La elección del PMA no despertó controversia en Noruega y generó reacciones mayoritariamente positivas hacia un premio para el que sonaban en las quinielas previas la Organización Mundial de la Salud (OMS), la activista medioambiental sueca Greta Thunberg y organizaciones de defensa de la libertad de prensa.

Es la séptima vez que el Nobel de la Paz premia a alguna agencia de la ONU, a la propia organización matriz o a alguno de sus secretarios: la última vez había sido en 2001, cuando las Naciones Unidas y su entonces líder, Kofi Annan, recibieron el galardón «por su trabajo por un mundo mejor organizado y más pacífico».

Con el galardón, el PMA recibirá los 10 millones de coronas suecas (1.1 millones de dólares) con que está dotado el premio de la Paz, al igual que el resto de los Nobel.

El de la Paz es el único de los seis galardones que se otorga y se entrega fuera de Suecia, en Oslo, por deseo expreso de Alfred Nobel, ya que en su época Noruega formaba parte del reino sueco.

La ronda de ganadores de los Nobel, que este año se anuncian y serán entregados en diciembre en formato reducido por la pandemia, se cerrará el próximo lunes con el de Economía.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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