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El presidente Donald Trump y su rival en las elecciones, el candidato demócrata Joe Biden, se enfrentan esta noche en su primer cara a cara, en su primer debate en la carrera por llegar a La Casa Blanca.

La ciudad de Cleveland, en el estado de Ohio, ha extremado las medidas de seguridad antes del primero de los tres debates entre los dos candidatos, que comenzará a las 21:00 y durará 90 minutos.

Los candidatos debatirán desde podios situados a una distancia superior a la habitual debido a la epidemia de COVID-19, no se darán la mano, como es habitual en este tipo de debates, y hablarán ante un público reducido, de unas 80 ó 90 personas, todas ellas sometidas previamente a pruebas de coronavirus.

Para acceder al recinto de la Universidad de Case Western Reserve donde se celebrará el debate, los miembros de las campañas, invitados y periodistas también han tenido que someterse a pruebas rápidas para descartar que puedan ser portadores del coronavirus que causa el COVID-19.

Aunque el Servicio Secreto de Estados Unidos se encargará de la seguridad en el lugar del debate, las autoridades de Cleveland han cerrado al tráfico un perímetro de varias cuadras alrededor de la universidad, y han activado a los reservistas de la Guardia Nacional de Ohio por si surgieran disturbios.

Activistas de Black Lives Matter tienen programada una manifestación tres horas antes del debate para exigir «el final del reinado de terror de Trump contra la gente negra, las comunidades negras y las comunidades de color», según una convocatoria en la red social Facebook.

Pese a que la mayoría de estadounidenses ya han decidido por quién votarán en noviembre y muchos ya han enviado por correo sus boletas, el debate puede ser significativo en los estados en los que las preferencias están muy ajustadas, como Ohio, donde se celebra el encuentro.

En 2016, Trump ganó ese estado por 8 puntos, pero en las últimas semanas Biden ha ido recortando distancias y ahora le saca una ventaja de apenas un punto porcentual, dentro del margen de error, según la media de encuestas de la web FiveThirtyEight.

Biden publicó este martes su declaración de impuestos del año pasado previo al primer debate, esto ante la polémica que envuelve a Trump, debido a sus escasas contribuciones al fisco.

En una llamada con la prensa, la directora de comunicación de la campaña del demócrata, Kate Bedingfield, desveló la publicación por parte de Biden y de su esposa, Jill, de su declaración de impuestos relativa al año 2019, de manera que hasta ahora han divulgado las declaraciones de 22 años.

La aspirante a la Vicepresidencia, la senadora Kamala Harris, y su marido, Douglas Emhoff, publicaron también su declaración de impuestos de 2019, con lo que los ciudadanos estadounidenses ya pueden acceder a las declaraciones de sus últimos 15 años para saber cuánto pagaron al fisco.

El presidente Donald Trump aseguró que Estados Unidos se puede convertir pronto en una Venezuela, si es que Joe Biden llegara a ganar las elecciones presidenciales de noviembre próximo.

«Podemos ser una Venezuela también», subrayó el republicano en el evento de «Latinos por Trump».

«Lo empecé a decir hace dos años, esto realmente puede suceder», agregó Trump durante la mesa redonda que acogió a puertorriqueños, colombianos, centroamericanos y cubanos y en la que dijo que Biden se había reunido con el presidente venezolano, Nicolás Maduro, sin aclarar si fue algo reciente o, como sucedió realmente en 2015, durante su vicepresidencia.

Recordemos que el encuentro Biden-Maduro tuvo lugar en Brasilia durante la toma de posesión de Dilma Rousseff como presidenta de Brasil.

La nicaragüense Carla Salvatierra le dijo a Trump que ella sabía de primera mano qué es «escapar del comunismo». «Sucede rápido», le aseguró, a lo que Trump contestó que «sí».

Relatos como el de la centroamericana dominaron la jornada en la ciudad de Doral, la que el presidente llamó la «Pequeña Venezuela» por su gran población venezolana y donde tiene su club Trump National Doral, donde se celebró el evento.

Más que preguntas, Trump recibió constantes elogios de los latinoamericanos, incluso el salón se inundó de aplausos cuando Salvatierra dijo que nadie más que él se merecía el Premio Nobel de la Paz.

«Gracias por todo lo que ha hecho por Israel», manifestó la inmigrante.

Los participantes en el foro resaltaron la ayuda oficial a los pequeños negocios durante la pandemia de la COVID-19, las sanciones a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua y los «millones» para la reconstrucción de Puerto Rico tras el huracán María en 2017.

Del tema de Cuba y Venezuela no enfatizaron mucho los congregados y prevalecieron los relatos de boricuas, que en Florida ya alcanzaron una población de más de 1.3 millones y se inclinan más por los demócratas.

Activistas colombiados dijeron a Trump que necesitan «cuatro años más» de su gobierno, no solo por Estados Unidos, sino por América Latina, «porque usted está contra el comunismo».

Durante el discurso previo a la mesa redonda, Trump criticó en varias ocasiones el respaldo del gobierno del presidente Barack Obama y su vicepresidente Biden al proceso de paz en Colombia impulsado por el expresidente Santos.

Trump por otro lado se mostró muy confiado del apoyo del voto cubano en Florida, un estado que según los demócratas tiene que ganar si no quiere perder un segundo mandato.

Arturo Sarukhán

EL UNIVERSAL

 

 

Han concluido las dos convenciones nacionales partidistas en Estados Unidos y estamos ya en la antesala del arranque de la campaña general y las diez semanas críticas que definirán el futuro de la democracia estadounidense, pero también el de la vitalidad democrática en otras naciones.

Políticamente, tanto Demócratas como Republicanos parecen haber obtenido lo que necesitaban de sus respectivas convenciones. Hace diez días los Demócratas y Joe Biden hilaron una narrativa eficaz y demoledora de lo que ocurrirá si Donald Trump se reelige, convirtiendo su convención en un referéndum sobre el presidente. Los favorables del ex vicepresidente incluso subieron cinco puntos porcentuales como resultado, mientras que los de Trump no se han movido. Por ello, el objetivo del GOP la semana pasada era apremiante y simple: que el mayor número de votantes posibles olvidasen que más de 180,000 estadounidenses han fallecido a causa de una pandemia bajo la gestión -o ausencia de ella- de este presidente (cada tres días están muriendo el mismo número de estadunidenses que perecieron en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001) y que el país encara una dislocación económica y social inédita. En un intento por recuperar votantes suburbanos y mantener incólume su voto duro con votantes blancos en zonas rurales, querían proyectar imágenes de ciudades gobernadas por Demócratas como convulsas y caóticas; las manifestaciones y disturbios en respuesta al tiroteo a otro afroamericano en Kenosha, Wisconsin (estado en el cual Biden tiene la ventaja más estrecha sobre Trump de los 5 o 6 estados bisagra clave en juego para la elección de este año) les cayeron como anillo al dedo para enmarcar esa narrativa. Trump, el pirómano en jefe, necesitaba subrayar que los Demócratas son un peligro para este segmento del electorado y para el bienestar y la seguridad del país: ahondar el factor miedo de la fórmula Biden-Harris, principalmente usando los disturbios y protestas por la brutalidad policiaca como botones rojos; las “ciudades santuario” como focos de criminalidad; argumentar que Biden dejaría entrar a los “yihadistas”, derribaría el muro y soltaría a los criminales, eliminando los presupuestos para departamentos de policía en el país; ciudades vs suburbios y zonas rurales como la falla tectónica a explotar.

El GOP esencialmente celebró y destacó una país pre-COVID, y por ende la plétora de mentiras o medias verdades para proyectar esa imagen hicieron de sus discursos un festín para los verificadores de datos de los medios. La convención también buscó, con su deleznable alcahueteo de una ceremonia de naturalización de inmigrantes y un desfile de más diversidad étnica a lo largo de cuatro días de discursos que la que contiene su gabinete entero, que Trump sea más potable para votantes indecisos en los suburbios que podrían sentirse repugnados por su retórica pero a quienes les gustan algunas de sus políticas. Es decir, que se tapen la nariz y se sientan con menos remordimiento pensando que al final del día están votando por alguien que quizá no sea tan racista o misógino como sugiere el tufo que despide el mandatario.

Y sí, es realmente alarmante que el presidente haya utilizado de manera facciosa y bananera monumentos y sitios emblemáticos del país (Fort McHenry, el Monumento a Washington y la Casa Blanca) con fines político-electorales y partidistas en un quiebre con la tradición, las normas políticas y el marco legal y con integrantes del gabinete ya sea fungiendo como oradores o presentes en el discurso de aceptación del presidente, en flagrante violación del Acta Hatch que prohíbe a funcionarios participar en actos proselitistas. El discurso de aceptación de Trump en los jardines de la Casa Blanca fue la demolición final de los límites que habían existido en EE.UU entre el Ejecutivo y una campaña política. Y, ¿plataforma? ¿Cuál plataforma? El partido de Lincoln por primera vez no tiene una propuesta de política pública para la campaña: la plataforma es Trump y lo que diga Trump. El GOP lamentablemente enfrenta hoy el mismo dilema que el Dr. Frankenstein: qué hacer con su monstruo.

Con el paso del verano, se ha ido volviendo más viable que Biden pueda vencer al presidente Trump en las urnas. Con un mandatario que parece estar crecientemente fuera de sintonía con el estado de ánimo nacional -desde su manejo de la pandemia hasta sus respuestas y posturas ante el racismo y la brutalidad policiaca contra ciudadanos afroamericanos- sin mencionar una amplia gama de otros temas incluyendo la erosión de la investidura presidencial y su petulancia e injurias que solo van en aumento, Biden arrancará la campaña general con moméntum y tracción electoral. Y si bien las encuestas nacionales a fines de agosto son un baremo aún incompleto, éstas no favorecen a Trump, e incluso en los cinco o seis estados decisivos, los llamados estados bisagra (en esta elección presidencial particular, Wisconsin, Pennsylvania, Michigan, Florida, Arizona y potencialmente Carolina del Norte) para el Colegio Electoral, Trump ha perdido terreno -tanto en términos de números en las encuestas como del perfil socio-demográfico de la coalición de votantes que requiere obligadamente para ganar- que no le será fácil recuperar.

Pero lo que parece probable en este momento no elimina la posibilidad de que Trump pudiese dar de nuevo, el día de la elección, el campanazo y quedarse con la presidencia por un segundo periodo, ni que el pasado -lo que ocurrió en los comicios de 2016- pueda ser prólogo. Tampoco ha sido tan infrecuente, históricamente, que las encuestas en Estados Unidos cambien radicalmente entre fines de agosto y el día de las elecciones. Y éstas se cerrarán más de lo que ya están. En ese contexto, es probable que el presidente tenga una ventaja con una elección competitiva debido a que el Colegio Electoral favorece estructuralmente a los Republicanos y que el rompecabezas de votos electorales tiende a beneficiarlos (particularmente por el número de estados agrícolas). Ello significa que Biden bien podría necesitar colocarse por lo menos cuatro puntos por delante en los resultados nacionales para estar seguro de la victoria en el Colegio Electoral.

En muchos sentidos, Trump y Biden están librando la campaña de 2020 como si fuera 1968, cuando las calles se convirtieron en campos de batalla, la nación se convulsionó social, política y culturalmente y Richard Nixon hizo un llamado a «la ley y el orden», basado en el miedo de una «mayoría silenciosa». Ambas campañas presidenciales están usando lo que ocurre hoy en las calles estadounidenses para validar su teoría de lo que la mayoría de los estadounidenses cree y quiere. Pero ninguna puede controlar los eventos que han alimentado una potencial primavera estadounidense, repleta de disturbios y descontento social en Estados Unidos, por lo que están tratando de controlar la narrativa. Así arrancará la campaña general con todo a partir del día del Trabajo (que este año cae el lunes venidero), y será en ese momento en el que habrá que seguir, ahora sí de cerca y de manera más granular, las encuestas (particularmente las que son a nivel estatal) para ver cómo se decanta ese 13 por ciento determinante del electorado que a estas alturas parece no haber tomado aún una decisión sobre cómo votará el 3 de noviembre.

El Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados valora interponer una impugnación legal para evitar que el presidente pretenda convertirse en el jefe de campaña de Morena en los próximos comicios, lo cual indicaron los perredistas, transgrede la Constitución y las leyes electorales.

La coordinadora de la bancada del PRD, Verónica Juárez Piña, acusó que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) está decidido a convertirse en jefe de campaña de Morena, rumbo a las elecciones federales intermedias de 2021.

“Ese es el principal objetivo de los spots que ya se están difundiendo en las televisoras con motivo del segundo informe, en los cuales Andrés Manuel López Obrador recicla las principales frases de sus campañas a la Presidencia y alude también al eslogan de la coalición electoral con la que ganó en 2018”.

SPOT 2018 – CAMPAÑA A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

La perredista indicó López Obrador debería de ocuparse en resolver las crisis económica y sanitaria, que enfrenta el país, y «no en andar favoreciendo a su partido o creando cortinas de humo para desviar la atención de los malos resultados de su administración en estos dos años”.

Señaló que dentro de ese «apoyo» que busca darle a su partido, es que no ha soltado el tema de impulsar una consulta ciudadana para preguntar si se debe enjuiciar a los expresidentes, en el marco de las elecciones de 2021, cuando precisó, es claro que no procede poner a consulta los derechos humanos de alguien.

Juárez Piña afirmó que el presidente no tiene voluntad real para combatir la corrupción,, pero si quiere obtener rentabilidad política de este tema, como en el caso Lozoya, que lo ha convertido en un «reality show», armando un juicio mediático paralelo al proceso legal.

SPOT 2020 – SEGUNDO INFORME DE GOBIERNO

El gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud (Sectur), retiró de sus redes sociales un vídeo que incitaba a los turistas a salir de fiesta y a saltarse las «reglas» en el puerto de Acapulco, esto tras las críticas contra el contenido de la campaña en plena pandemia de COVID-19.

«El vídeo mostrado durante la presentación de la campaña generó diversas reacciones en los medios de difusión, por lo que se tomó la decisión de quitarlo de las redes sociales de la Secretaría de Turismo federal», informó este jueves la dependencia en un comunicado.

El polémico vídeo, publicado en internet en enero pasado, y relanzado esta semana con motivo de la temporada turística de verano, muestra un Acapulco de fiesta y desenfreno.

«Acapulco es un icono del turismo mundial. Hoy dejamos de ser una postal del pasado, hoy cambiamos las reglas. De hecho, no hay reglas», relata el vídeo junto a una estridente música electrónica.

En los últimos años, las campañas turísticas habían intentado atraer al turismo familiar y contrarrestar la imagen de excesos que tiene esta ciudad en el mundo.

A través de Twitter, el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, lamentó «la equivocada campaña de promoción de Acapulco; inoportuna, insensible e imprudente», y pidió que no «perjudiquen» a la ciudad.

«Visitantes, como lo hemos dicho siempre, cuando esto pase, aquí los esperamos», añadió en referencia a la pandemia de COVID-19.

En un comunicado, la Secretaría de Turismo federal respondió que el vídeo fue realizado por la Secretaría de Turismo de Guerrero y el Fideicomiso para la Promoción Turística de Acapulco como una campaña que buscaba «un concepto innovador, fresco y disruptivo».

«Como acontece con todas las campañas promocionales que por su cuenta realizan los diferentes destinos turísticos del país, la Secretaría de Turismo federal contribuye exclusivamente a difundirlas a través de sus redes sociales, lo que también sucedió en este caso», justificó.

Acapulco reabrió en julio playas y hoteles tras tres meses de cuarentena por la pandemia del coronavirus, si bien los bares y discotecas en el país todavía no pueden abrir.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionado este lunes sobre el uso que el equipo del presidente Donald Trump ha hecho del discurso que pronunció en su visita a Washington la semana pasada, para apuntalar su campaña de reelección.

López Obrador dijo que no el afecta, además de que no le corresponde a él eviarlo.

«No me corresponde a mí evitarlo, es una visita. El Gobierno estadounidense puede hacer lo que considere, no me afecta, no creo que nos afecte, creo que la visita fue muy buena para México, para nuestros paisanos», contestó AMLO.

Resaltó que por primera vez se hizo un reconocimiento público a la importancia de los migrantes mexicanos, por lo que insistió en que su visita cumplió con los objetivos.

Ante la insistencia de si considera adecuado el uso de su mensaje, López Obrador aseguró que quiere mantener una relación de amistad con el Gobierno de Estados Unidos, pues es algo que le conviene a los mexicanos, pese a que algunos de sus adversarios esperaban que hubiera «pleito» entre él y Trump.

«Nosotros necesitamos tener una relación de cooperación con el gobierno de Estados Unidos y de amistad; no de vecinos distantes, sino buscando las coincidencias, haciendo a un lado las diferencias, y en el caso de que existan diferencias resolverlas con diálogo, sin confrontación», enfatizó.

Sobre el tema, el periodista Jonathan Swan del portal Axios en Estados Unidos, reportó que de acuerdo a fuentes en La Casa Blanca, la campaña de Trump planean usar parte de su discurso para acercase y tratar de sumar a los votantes hispanos.

«Una fuente familiarizada con los planes de la campaña dijo específicamente que probablemente usarán una fragmento de López Obrador en anuncios de televisión dirigidos a votantes hispanos a finales de este año», indicó el periodista.

Específicamente, la campaña planea utilizar la parte final del discurso, en el que AMLO dijo que «Estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto, nos ha tratado como lo que somos: un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano.

Así, el equipo de campaña de Trump analiza invertir en los próximos meses, en anuncios en español con las declaraciones de López Obrador.

Sobre el tema del muro fronterizo, el cuál retomó este fin de semana el presidente Trump, AMLO dijo que no tenía ninguna opinión, pues además de que fue un tema del que no se habló en el encuentro, no está en la agenda de México.

«No vamos nosotros a engancharnos en algo que nos vaya a distanciar. Sólo decirles que ese tema viene de tiempo atrás», dijo el mandatario atribuyendo la disputa del muro a la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

El equipo de campaña de Donald Trump anunció este lunes que «alentará encarecidamente» el uso de mascarillas en el próximo mitin del presidente como medida de precaución ante la pandemia de Covid-19, dijo este lunes el jefe de gabinete de La Casa Blanca.

La campaña de Trump planea realizar un evento al aire libre el próximo sábado en Portsmouth, Nuevo Hampshire. «Obviamente esperamos ir al ‘Estado del Granito’ y estar nuevamente con la gente de Nuevo Hampshire, y vemos eso más como un factor de precaución», dijo Mark Meadows en entrevista con Fox News.

Al anunciar el mitin del sábado en Portsmouth, la campaña dijo que habrá un amplio acceso a desinfectante de manos y todos los asistentes recibirán una mascarilla, la que «alentamos encarecidamente que ocupen».

El cambio ocurre después del mitin de Trump en un recinto cerrado en Tulsa, Oklahoma, que el mes pasado atrajo la atención por no aplicar las restricciones que buscan frenar la propagación del coronavirus, incluido el distanciamiento social y las mascarillas.

En Tulsa se entregaron mascarillas, pero no se alentó a su uso. Trump se ha negado a utilizar una mascarilla en público o a recomendar que otros lo hagan, en contraste con el mensaje de expertos de salud estadounidenses del grupo especializado de La Casa Blanca.

Al menos ocho miembros del equipo de campaña que estuvieron en Tulsa por el mitin del 20 de junio han dado positivo a Covid-19.

Además, Kimberly Guilfoyle, funcionaria de alto rango de la campaña y novia de Donald Trump Jr., ha dado positivo, y el excandidato presidencial republicano Herman Cain, dijo la semana pasada que se había contagiado del virus. Ambos asistieron al mitin en Tulsa.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca Kayleigh McAnany agregó en Fox, «Así que la campaña ha sido muy clara en que no sólo se entregarán las mascarillas, sino que recomendamos usar esas mascarillas. Es muy importante seguir las guías de los CDC»

En los últimos cinco días, 14 de los 50 estados del país, han registrado récords en el número diario de nuevos  contagios y en total Estados Unidos anunció 250,000 nuevos casos, el equivalente al total de la población de Buffalo, Nueva York.

Desde hace un mes, el virus está golpeando con fuerza a los estados del sur y el oeste del país. los primeros en reabrir sus economías; mientras que las ciudades del este, como Boston, Nueva York y Washington D.C., presentan números más bajos.

A pesar de las cifras, Meadows dijo esta tarde que la «vasta mayoría de la gente» está a salvo del virus y defendió que el presidente «estaba en lo cierto» cuando habló de ello en su discurso del pasado sábado.

El mandatario sostuvo entonces que «el 99 por ciento» de los casos «son inofensivos», un comentario que contradice la realidad, ya que la tasa de mortalidad en EUA es del 4.6%, según la Universidad Johns Hopkins.

Al recordarle que ha sido muy claro en el tema de no mezclar recursos públicos con fines políticos o electorales, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO9 fue cuestionado sobre la reforma que ayer aprobó la Cámara de Diputados que permite a los legisladores federales buscar la reelección y hacer campaña sin tener que dejar su cargo.

¿Qué tan ético o qué opina de esta reforma?, se le cuestionó al mandatario. «No me meto eso, no, no opino, no opino», contestó rápidamente.

Indicó que prefería no meterse, pues son asuntos de partidos; ante la insistencia, AMLO preguntó a la reportera sus razones para decir que los legisladores utilizarían los recursos públicos para hacer campaña.

«Ellos no tienen que dejar el cargo, no tienen que pedir licencia para buscar su reelección; entonces, van a estar en funciones, cobrando y al mismo tiempo pueden buscar la reelección», se le explicó al presidente, a lo que reaccionó diciendo que eso es algo que «está mal»

«Eso está mal, pero, digo, eso yo creo que ellos mismos lo van a corregir», dijo López Obrador, quien indicó que serán los Senadores quienes podrán corregir la reforma, dado que en Diputados ya fue aprobada.

AMLO finalizó recordando que todo lo que es uso de dinero del pueblo para propósitos electorales se debe de evitar, no permitir.

Reconoció que prefiere no meterse en esos temas, pues está «muy caliente» el ambiente político-electoral, el cual dijo, se va a ir «calentando más», porque vienen las elecciones del próximo año.

Al respecto, el coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, respondió a las críticas que se le ha hecho a su bancada; dijo que están olvidando que la reelección de legisladores está en la Ley desde 2014.

Indicó que lo que se aprobó en la Cámara de Diputados «es una legislación secundaria que no representa ninguna ventaja como quisiera hacerse parecer» y añadió que no representa ninguna ventaja para los legisladores de Morena, pues la ley aplicará a todos los legisladores.

Dos de los principales grupos a favor del control de armas en el país expresaron su respaldo el lunes a Joe Biden, lo que podría representar un problema para su oponente, Bernie Sanders, quien tiene antecedentes irregulares sobre el tema.

Everytown for Gun Safety y Brady anunciaron su apoyo al ex vicepresidente.

El fondo de Everytown for Gun Safety planea gastar 60 millones de dólares en actividades electorales durante este ciclo, y parte de esos fondos se destinarán para apoyar la elección de Biden. Un portavoz dijo que la organización transmite anuncios de manera regular y se involucra con grupos que organizan actos de los candidatos a los que apoya.

El grupo, cuyo cofundador es el multimillonario exalcalde de Nueva York Mike Bloomberg, también cuenta con 6 millones de simpatizantes y más de 375,000 donantes de base, cifras que podrían impulsar la atención y el apoyo a la candidatura presidencial de Biden a nivel nacional.

Brady, otro de los principales grupos de prevención contra la violencia por armas de fuego, respaldó a Biden el domingo. La agrupación indicó en un comunicado que, como senador, Biden trabajó en colaboración con Jim y Sarah Brady para aprobar el emblemático Proyecto Brady, que requiere de una revisión obligatoria de antecedentes para la venta de armas.

Biden también impulsó la prohibición federal de 1994 a la venta de fusiles de asalto.

«Joe Biden ha trabajado con el movimiento de prevención contra la violencia por armas de fuego, con víctimas y con legisladores durante toda su carrera», dijo el presidente de Brady, Kris Brown. «Lo conocemos y nos conoce. Sabemos que trabajará para crear este cambio».

Biden dijo que estaba honrado con el respaldo y lamentó que los altos índices de violencia provocada por armas de fuego en Estados Unidos se hayan vuelto «normales» para la mayoría de los ciudadanos. Para aquellos relacionados a la violencia por armas de fuego, «normal es una pesadilla», dijo Biden.

Adicional, esta mañana, el senador por Nueva Jersey Cory Booker anunció su adhesión a las aspiraciones presidenciales de Biden.

Biden agradeció la adhesión de Booker y consideró al senador un líder. “Cory, tu liderazgo ha traído esperanza a muchas personas y ha inspirado a nuestro país a levantarse para encarar los desafíos de hoy. Estoy increíblemente agradecido por tu respaldo y miro hacia adelante para trabajar juntos en unir al país y derrotar a Donald Trump, señaló Biden.

“Les tenemos un gran respeto a las mujeres, nosotros estamos a favor de las mujeres, no somos machistas. Venimos de un movimiento de izquierda», declaró el presidente Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia matutina de este martes, donde anunció una campaña de concientización contra el machismo.

Después de los casos de feminicidio ocurridos en las recientes semanas, Ingrid Escamilla y Fátima, López Obrador consideró conveniente iniciar una campaña para erradicar las prácticas machistas que afectan a las mujeres.

“Les tenemos un gran respeto a las mujeres, que si así como se está haciendo una campaña para evitar las adicciones el consumo de drogas en los jóvenes, (se hará) una campaña de concientización en contra del machismo, nosotros estamos a favor de las mujeres, no somos machistas», afirmó el mandatario.

También planteó su postura de no a la violencia, y el rechazo a la manipulación y al oportunismo en la lucha que mantiene el movimiento feminista.

Indicó que ahora que se ha generado toda la polémica, lo único que pide es que todo el mundo se manifieste, pues es un derecho, «no se trata de una concesión más de las libertades, las libertades se conquistan no se imploran, se ganan luchando de pie y caminando hacia adelante. No a la violencia, se gana más. Eso es lo único y no a la manipulación, no al oportunismo», planteó.

Añadió que en el combate a los asesinatos de mujeres, se tiene que atender las causas que originan estas conductas violentas. Señaló que los problemas de feminicidio y violencia se originan por la pobreza, la desintegración de las familias y el abandono de los jóvenes.

Al mencionar que él pugnó por la paridad en la asignación de candidaturas, así como en los cargos públicos, expresó que durante su gobierno los programas sociales favorecen a las mujeres.

“Becas para estudiantes de nivel medio superior 50.8 son mujeres, esto también es un buen indicador sino porque antes estudiaban más los hombres que las mujeres y ahora son más las mujeres, o igual, que los hombres. Y las becas para nivel superior, los que están en universidades que son 300 mil 53.7 son mujeres. Pero les voy a dar otro dato, los que manejan todos estos programas son mujeres», apuntó.

Fue en ese punto donde expresó una crítica a los conservadores quienes dijo, ahora se han vuelto feministas, “y nosotros machistas».

“Si tienen problemas con nosotros que no se disfracen de feministas porque eso es hasta inmoral, no hay por qué meterse a un movimiento legítimo a agarrar banderas, que los conservadores levanten su movimiento», criticó.

El grupo de acción demócrata Priorities USA calificó de «caudillo» al presidente Donald Trump, en una campaña que lanzó este lunes y en la que lo equipara a los líderes Hugo Chávez, Augusto Pinochet y Fidel Castro.

Para esta iniciativa, Priorities USA, el mayor grupo de acción política («SuperPAC», como se conocen en EUA) de tendencia demócrata del país, contó con cuatro inmigrantes venezolanos y cubanos que critican las actitudes y comportamientos de Trump y, en algunos casos, los comparan con los exdirigentes de su países de origen.

Así, un joven llamado José y que dice haber sido asistente de Juan Guaidó, reconocido presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, y que se mudó a Florida tras recibir amenazas de muerte, asegura que ve con «preocupación» el camino por el que «transita» EUA de la mano de Trump, con el que, en su opinión, se ha «creado un mensaje de odio y de división».

Aseguró que esa «estrategia», que incluye desacreditar a los medios de comunicación, es la que utilizó Hugo Chávez tras llegar al poder en Venezuela.

La campaña se lanzó en internet coincidiendo con la celebración este lunes del Día de los Presidentes, con el mensaje «Trump no se comporta como un presidente, se comporta como un caudillo».

«Donald Trump vilipendia a la prensa. Amenaza a sus oponentes. Él dice que quiere postularse para un tercer mandato. Eso suena más como un dictador autoritario que un presidente de los Estados Unidos. Entonces hoy, debemos preguntarnos: ¿Es #PresidentsDay o #CaudilloDay?», dice Priorities USA.

Otro de los inmigrantes que participa en esta campaña de testimonios en primera persona es Virgil, que dejó su Cuba natal en los años 70 del siglo pasado bajo una amenaza que, dice, ver ahora repetida bajo la Presidencia de Trump, al que califica de «charlatán» y bajo el cual EUA se ha convertido en una «dictadura».

Priorities USA, cuyo papel fue clave en la campaña de reelección del entonces presidente Barack Obama, en 2012, utiliza además imágenes de archivo en las que se ve al exdictador chileno Augusto Pinochet y al italiano Benito Mussolini junto con otras del propio Trump.

La campaña en español está dirigida al votante latino de Florida, que en opinión de esta organización será «crítica» en las elecciones del 3 de noviembre, por lo que en julio de 2019 iniciaron una inversión millonaria para inclinar la balanza a favor de los demócratas.

Trump ganó las elecciones de 2016 en parte por su ajustado triunfo en Florida, al hacerse con el 49% del voto popular, por el 47.8 % del voto de su rival demócrata, Hillary Clinton.

Una quinta parte de los votantes de Florida son latinos, por lo que en cada ciclo electoral los hispanos de esta región del sudeste del país son claves en el resultado final de los comicios.

Hope Hicks, una de las colaboradoras más antiguas y de mayor confianza del presidente Donald Trump, regresa a La Casa Blanca justo cuando inicia la campaña, en la que el magnate busca su reelección.

Hicks será asesora presidencial junto con el yerno y colaborador del presidente, Jared Kushner, dijo a la agencia Associated Press (AP) una persona conocedora de la situación que habló bajo la condición de anonimato al anticiparse al anuncio público.

Ella no formará parte del departamento de comunicaciones de La Casa Blanca, donde anteriormente se había desempeñado, sino que colaborará con Kushner y el director político de la presidencia Brian Jack, confirmó el funcionario.

Hicks, que fue miembro del equipo original de campaña de Trump en 2016 y luego directora de comunicaciones de La Casa Blanca, renunció en 2018 para incorporarse a la cadena Fox Corporation como vicepresidenta ejecutiva y gerente de comunicaciones.

«He trabajado con Hope durante casi seis años y puedo decir que es una de las personas más talentosas e inteligentes que he conocido», dijo en un comunicado la secretaria de prensa de La Casa Blanca, Stephanie Grisham.

«Siempre me han impresionado su confianza serena, lealtad e idoneidad y me siento más que complacida al darle la bienvenida nuevamente a La Casa Blanca», añadió.

Por su parte Kushner indicó que nadie está más comprometido a aplicar la agenda del presidente Trump que Hope Hicks, por lo que indicó, le complace tenerla nuevamente en el equipo.

Conocida por su lealtad y su presencia discreta en público, Hicks formaba parte del círculo íntimo que recorría el país con Trump a bordo de su jet privado cuando libraba su insólita campaña por la candidatura republicana y luego por la presidencia en 2015-2016.

Es descrita como una persona excepcionalmente hábil para comprender el estado de ánimo del presidente y ayudar a otros a manejar sus instintos. Resalta que otro excolaborador personal de vieja data, John McEntee, también regresó a la Casa Blanca, de la que fue despedido en 2018.

El presidente Donald Trump presumió la noche de ayer sus promesas «cumplidas» en su discurso anual ante el Congreso, que tal como se esperaba, tuvo un con tono electoral.

Nueve meses antes de los comicios en que buscará la reelección, Trump resaltó una economía «rugiente» ante el pleno de los legisladores; prefirió no mencionar una sola palabra sobre su proceso de destitución, que se espera una absolución casi segura este miércoles en el Senado.

La polarización que se vive en la política estadounidense fue evidente: al llegar, Trump evitó darle la mano a Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara de Representantes y líder de la oposición demócrata, quien, en un gesto político que enloqueció las redes sociales, rompió en pedazos su copia del discurso sobre el Estado de la Unión apenas el mandatario terminó de hablar.

«A diferencia de muchos que vinieron antes que yo, cumplo mis promesas», afirmó Trump, interrumpido incesantemente por las ovaciones de pie y los cánticos de «USA, USA, USA» y «¡Cuatro años más!» de los republicanos, mientras que los miembros de la oposición demócrata permanecían sentados y sin expresión alguna.

En el mismo recinto donde la Cámara de Representantes lo acusó de abuso de poder y obstrucción al Congreso, Trump repasó todos los temas de la campaña: su «poderoso muro» contra la inmigración, su intención de prohibir el aborto tardío, y las acusaciones contra los candidatos demócratas que según él propician «una toma socialista de nuestro sistema de salud».

Pero sobre todo enfatizó «el gran éxito económico» de Estados Unidos. Afirmó que la estrategia que propuso para rescatar la economía de su país «funcionó».

Al defender su política exterior, Venezuela cobró protagonismo. «Maduro es un gobernante ilegítimo, un tirano que brutaliza a su pueblo. Pero el dominio de la tiranía de Maduro será aplastado y roto», dijo Trump al presentar a Guaidó, considerado presidente interino por Estados Unidos y unos 60 países, quien como invitado especial del presidente y su esposa Melania observaba desde la galería.

Trump pasó por alto su confrontación con Irán y su plan de paz israelo-palestino, antes de reafirmar su intención de «regresar a casa» a los soldados estadounidenses en Afganistán. «No es nuestra función ser la agencia de seguridad de otros países», dijo.

Los invitados decían mucho del ánimo electoral. Además de Guaidó, Trump invitó al exjefe policial venezolano Iván Simonovis, quien el año pasado huyó de su país tras pasar 15 años preso y fue acogido por Estados Unidos. Además, estaban presentes un alto oficial de la patrulla fronteriza y una mujer cuyo hermano fue asesinado por un inmigrante ilegal en 2018.

En un guiño a su base, Trump anunció que el locutor de radio conservador Rush Limbaugh, que acaba de revelar que sufre de cáncer de pulmón, recibiría la «Medalla de la Libertad», la cual le fue entregada en medio de aplausos por la primera dama.

En la réplica demócrata a Trump en español, la congresista por Texas Verónica Escobar acusó al mandatario de atizar el odio contra los latinos después de que el autor de la masacre de El Paso el año pasado dijera que su objetivo eran los mexicanos.

«Usó las mismas palabras de odio usadas por el presidente Trump para describir a los inmigrantes y latinos», dijo.

Si Trump hubiese imaginado un buen escenario para el arranque de las campañas en las que él busca reelegirse, no habría ideado lo que está ocurriendo. Es algo demasiado bueno como para creerlo cierto. Y es un regalazo que le están haciendo los demócratas.

Iowa, aun cuando es el primer estado en elegir delegados del partido demócrata, es realmente insignificante en términos numéricos para definir la candidatura. Sólo aporta 41 de los mil 991 delegados que se requiere para ser el o la [email protected] del partido. En el estado solo pueden votar 250 mil personas de los 250 millones de ciudadanos estadounidenses que pueden participar en la elección general. Sin embargo, los contendientes pasan meses antes del caucus invirtiendo tiempo y grandes sumas de dinero porque saben que Iowa significa momentum. Quien gana Iowa logra la tracción para seguir recabando fondos y simpatizantes.

Pete Buttigieg invirtió 10.5 millones de dólares en Iowa; Bernie Sanders 10.8 millones; Biden 4.2 millones; el millonario Tom Steyer, 16.3 millones; Elizabeth Warren 6.3. Esto sin contar el dineral de los Super Pacs, que se estima invirtieron más de 14 millones de dólares tan solo en anuncios.

Además está el tiempo invertido. A Iowa viajaron todos los candidatos para entrevistarse cara a cara con los ciudadanos en múltiples eventos, chicos y grandes, en los que se tomaron selfies y respondieron las preguntas de los ciudadanos del estado que se enorgullece de ser muy activo políticamente. Este dineral en anuncios y campañas; este tiempo invertido logró, por el caos del caucus, que el momentum se lo llevara ¡Trump!

¡Vaya regalazo para el presidente!

Un problema con una aplicación que se quiso estrenar en este caucus generó el relajo en el conteo de votos que culminó con Buttigieg y Sanders declarando victoria y Biden reclamando el mal manejo de los resultados. Por un momento durante la noche del lunes parecía que estabamos ante los resultados de una elección en una democracia bananera, no en Estados Unidos. Buttigieg y Sanders, ambos, se declararon ganadores. ¿Cuándo habíamos visto eso en una elección estadounidense?

Trump, evidentemente se fue a su cuenta de twitter para burlarse de los demócratas: “El caucus demócrata es un tremendo desastre. Al igual que su manejo del país, nada funciona. Recuerdan el sitio web de Obamacare que costó 5 mil millones de dólares cuando debería haber costado el 2% de esa cantidad. La única persona que puede reclamar una gran victoria en Iowa es «Trump». Así, en tercera persona.

Ya se sabe que el presidente de EUA se crece cuando hay caos. Y entre el juicio político que culminará hoy con su exoneración y el desastre de Iowa que terminó sin poder dar resultados claros para los demócratas, Trump sabe que va en caballo de hacienda rumbo a su reelección.

A ello hay que agregar la popularidad de Trump: de acuerdo con la más reciente encuesta de Gallup, es de 49 por ciento, el nivel más alto desde que llegó a La Casa Blanca. Y entre los republicanos su apoyo es del 94 por ciento. Casi total.

Así que, en las últimas horas, entre el desastre de Iowa y estos números de Trump, el presidente no ha dejado de presumir que el partido demócrata está dividido mientras el republicano está más unido que nunca.

 

Columna completa en El Universal

La campaña para las nuevas elecciones generales arranca este lunes en Bolivia, liderada en los sondeos por el partido de Evo Morales, quien aspira a conseguir un escaño en el Senado que le permita volver desde su exilio en Argentina.

Los partidos y alianzas tienen plazo hasta este lunes para inscribir a sus candidatos a presidente, vicepresidente, senadores (36) diputados (120) ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE); seis han anunciado que competirán en los comicios del 3 de mayo.

A partir «de ese momento, el cierre del registro de postulantes, se abre la posibilidad de que los candidatos y alianzas políticas puedan comenzar a acercarse a la ciudadanía y ganar más adhesiones», afirmó el presidente del TSE, Salvador Romero.

El TSE tiene el desafío de organizar unos comicios transparentes luego de la anulación de la votación del pasado 20 octubre, en la que Morales había ganado un cuarto mandato consecutivo, pero fue anulada por denuncias de fraude.

Los siete magistrados del TSE que supervisaron esos comicios están detenidos, luego de un informe de auditoría de una misión de la OEA que encontró irregularidades en favor del entonces presidente izquierdista, lo que condujo a su renuncia el pasado 10 de noviembre.

Morales, quien gobernó casi 14 años, enfrenta una orden de detención bajo cargos de «sedición y terrorismo». De ganar un escaño conseguiría inmunidad, lo que le permitiría regresar a Bolivia desde Argentina, a donde llegó el 13 de diciembre después de asilarse en nuestro país.

El exmandatario indígena no puede postularse a la presidencia, por lo que su Movimiento al Socialismo (MAS) llevará de abanderado al exministro de Economía y artífice del despegue económico boliviano, Luis Arce, quien encabeza las encuestas de intención de voto con 26%.

También decidieron postularse la actual presidenta transitoria de derecha Jeanine Áñez; el exmandatario de centro Carlos Mesa, y el líder cívico de derecha de la rica región oriental de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien lideró las protestas que condujeron a la caída de Morales.

También anunciaron su decisión de postularse el pastor evangélico de origen coreano Chi Hyun Chung y el expresidente conservador Jorge Quiroga (2001-2002).

Al igual que en las elecciones anuladas, los adversarios de Morales no han sido capaces de unirse en torno a un candidato único, por lo que han sido blanco de fuertes críticas.

Los cinco rivales de Morales sostuvieron una reunión el sábado para intentar unirse y llevar un abanderado común, pero la cita terminó sin acuerdo para evitar la fragmentación de sus votos que favorece la aspiración del MAS de volver al poder.

Esos cinco candidatos pareciera que están en un «concurso de ególatras», dijo el activista y rector de la principal universidad de Bolivia, Waldo Albarracín.

Una encuesta de la firma Mercados y Muestras, difundida la semana pasada, coloca a Mesa y Camacho empatados en el segundo lugar con 17%. Les siguen Áñez con 12%, Chi con 6% y Quiroga con 3%.

Una previsible segunda vuelta está prevista para el 14 de junio y el nuevo gobierno y el nuevo Congreso deben asumir a fines de junio o en julio.

Desde Argentina, donde instaló su cuartel general, Morales conducirá al MAS a las primeras elecciones en 18 años en que él no es su candidato presidencial.

El exgobernante de 60 años anunció su decisión de postularse al Senado por su bastión de Cochabamba, la región central donde inició su carrera sindical y política, y ha denunciado que funcionarios del gobierno provisional intentan impedir que formalice su candidatura.

El equipo de campaña del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que vetará a los periodistas de la agencia de noticias Bloomberg en todos sus actos en respuesta a la decisión de este medio de no investigar a su dueño, Michael Bloomberg, uno de los precandidatos demócratas a la Presidencia.

«Teniendo en cuenta que han declarado abiertamente su parcialidad, la campaña de Trump ya no dará  acreditaciones a Bloomberg News para mítines y otros eventos de campaña», dijo en un comunicado Brad Parscale, el jefe de la campaña de Trump para las elecciones de 2020.

No obstante, el equipo de campaña del mandatario afirmó que «determinará caso por caso si se relaciona con reporteros a título personal o responde a preguntas de Bloomberg News».

Ante esta decisión, el editor jefe de la agencia, John Micklethwait, respondió en otro comunicado que «la acusación de parcialidad no puede estar más lejos de la verdad».

La semana pasada, la agencia Bloomberg informó en una circular a sus empleados, a la que tuvo acceso el diario The Washington Post, de que no investigaría en profundidad ni al exalcalde de Nueva York ni a otros candidatos.

«Seguiremos con nuestra tradición de no investigar a Mike (ni a su familia ni fundación) y expandiremos la misma política a sus rivales en las primarias demócratas. No podemos tratar a los competidores demócratas de Mike de forma distinta», señalaba el texto, que, por otro lado, adelantaba que la agencia de noticias sí que investigaría a la Administración de Trump.

Y es que Mike Bloomberg anunció el pasado 24 de noviembre oficialmente su candidatura a las primarias demócratas de cara a las elecciones presidenciales estadounidenses del próximo noviembre con el objetivo de «derrotar a Donald Trump y reconstruir América (EUA)»

Bloomberh aseguró que los estadounidenses no pueden permitirse cuatro años más de acciones temerarias y poco éticas del presidente Trump.