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El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió este viernes a Estados Unidos «respetar» las decisiones que se toman en México en materia energética, esto en referencia a la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que se aprobó esta semana en la Cámara de Diputados, y que ahora se encuentra en el Senado para su discusión y eventual aprobación.

«No nos inmiscuimos en los asuntos de Estados Unidos de América. No nos metemos porque no queremos que nadie decida sobre lo que corresponde a los mexicanos», respondió el presidente al ser cuestionado sobre las declaraciones que han hecho funcionarios del país vecino, especialmente Julie Chung, subsecretaria interina de Asuntos del Hemisferio Occidente.

López Obrador defendió que la política energética «es un asunto de las políticas de cada país», por lo que dijo, «somos libres y soberanos. Somos independientes».

Esquivó la confrontación con el gobierno de Estados Unidos al decir que sus funcionarios opinan que México debe actuar de cierta forma, lo que dijo está bien ya que se debe garantizar la libertad de expresión; sin embargo dijo, «debemos de respetar en esta materia del manejo de la política eléctrica».

Incluso AMLO dijo que las heladas de este mes en Texas, que congelaron ductos de gas natural provocando apagones de electricidad, demostraron que «no funciona tan bien la política energética que se aplica cuando menos en ese estado». «Pero eso ya no me corresponde a mí mencionarlo», dijo el presidente.

La agencia Moody’s advirtió este jueves que la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que aprobó esta semana la Cámara de Diputados luego de que la enviara el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), traerá un impacto negativo al sector porque socava la competencia y los objetivos de energía limpia del país, advirtió este jueves

«Los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica tendrán impacto crediticio negativo para el sector porque limitarán la inversión privada en renovables, al dar prioridad al despacho a CFE, sobre la generación privada», indicó Adrián Garza, analista vicepresidente sénior de la agencia calificadora.

Recordemos que el principal cambio de la iniciativa que envió AMLO y que se aprobó en Diputados,  es eliminar el criterio económico para despachar primero la electricidad de las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE sobre las centrales privadas de renovables y al último las de ciclo combinado.

«Con esto, se pone en riesgo llegar a la meta de generación de energía limpia de 35% del total en 2024», indicó Garza.

Alertó que la reforma también elimina la obligatoriedad de las subastas eléctricas en las que participan privados, ordena revisar los contratos del Gobierno con particulares y cambia las reglas de los Certificados de Energía Limpia (CEL) para darlos a plantas viejas de la CFE.

Los cambios, dijo el analista de Moody’s, ocurren en un tiempo difícil para las crecientes necesidades energéticas del país, que dentro de los próximos 14 años tendrá un incremento de 2.8% en la demanda, con base en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen).

Pese a lo advertido por la calificadora, y que coincide con lo que han dicho diversos especialistas, el gobierno ha justificado la urgencia de la reforma para «fortalecer» a la CFE.

El plan de negocios de la CFE de 2021 a 2025 contempla proyectos de gas y ciclo combinado en lugar de renovables, por lo que la reforma aumentaría la dependencia sobre este combustible, que ya representa 60% de la generación de electricidad, observó Moody’s.

El proyecto de reforma ya se encuentra en el Senado, donde debe discutirse y votarse dentro de un plazo de 30 días por ser de carácter preferente.

El aspirante a la Presidencia de la República, el panista Ricardo Anaya, aseguró que la iniciativa de reforma a la industria eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) envío al Congreso, y que podría estarse votando mañana en la Cámara de Diputados, un «gravísimo error» que perjudicará a los mexicanos directamente.

En un video publicado en sus redes sociales, indicó que hoy en día la energía más barata y más limpia es la que se genera con los rayos del sol, con el viento o con plantas de ciclo combinado; explicó que actualmente la CFE, por ley, tiene que comprar la electricidad más barata para poderla vender a los usuarios domésticos, a los negocios o a las fábricas, lo cual es bueno por el costo que tiene, pero también al ser la más limpia.

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El excandidato presidencial denunció que la iniciativa de AMLO va contra lo que hoy en día existe, y lo que promueve es generar energía sucia y cara.

Desde la refinería y termoeléctrica de Tula, Hidalgo, el panista indicó que en la refinería se transforma el petróleo en gasolina, quedando un desperdicio llamado combustóleo, del cual el gobierno tiene tanto que ya no saben qué hacer con él, pues ya no tiene donde almacenarlo, y venderlo no es buen negocio como ocurría años atrás.

Indicó que la «brillante idea» del gobierno federal fue apostar por quemar todo el combustóleo que hay, y por eso la reforma que propusieron, pues bajo la ley actual no pueden quemar todo el combustóleo de Pemex porque están obligados a dar preferencia a la energía más barata.

«Es un disparate que te va a afectar por dos razones; primero porque van a contaminar el aire que respiras (…), y segundo, también te va a afectar porque cuesta cinco veces más caro generar la electricidad quemando combustóleo; o una de dos: o te suene la luz o usan los impuestos para subsidiar, lo cual implica que haya menos dinero para servicios como agua, calles, caminos, hospitales, medicinas, becas… de algún lado tienen que tomar ese dinero», denunció Anaya Cortés

Sostuvo que la iniciativa de reforma de AMLO significará retroceder décadas, pues México se quedará con lo peor: con el combustóleo que contamina, con las plantas viejas y con la energía cara. Incluso dijo que los apagones que se vivieron en los últimos días en el país no van ser» nada comparado con lo que puede venir».

Sobre la iniciativa de AMLO, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) denunció que la propuesta tiene el potencial de convertir al modelo de la industria eléctrica en un monopolio y de destruir el mecanismo de despacho de energía de las centrales eléctricas que hoy opera el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) de manera independiente y que permite que haya competencia entre generadores y, por ende, mejores precios. Advirtió que de aprobarse la iniciativa subirá el costo de la energía eléctrica. L

Afirmó que usar combustibles ineficientes y contaminantes como los que privilegia la reforma, implicará mayores tarifas para los usuarios. Coincidió con Anaya en que el despacho a la energía termoeléctrica producida por la CFE tiene un costo de generación 5 veces mayor a la generación de energía solar o eólica por parte de empresas privadas.

Alertó que con la reforma, la energía solar o eólica sería la tercera en ser despachada, y si el costo no se transfiere de forma directa a los usuarios, se hará de forma indirecta mediante subsidios que serán cubiertos con el pago de impuestos de todos los mexicanos, además que las finanzas de la CFE se verán perjudicadas.

«Uno de los efectos más perniciosos identificados es que detiene la inversión y desalienta la llegada de nuevos proyectos al país, por ende, dejarán de crearse nuevas fuentes de empleo (…) La conclusión es que el gobierno no puede solo, requiere de la colaboración de la inversión privada», dijo la Confederación.

Dijo que sería un despropósito impulsar una reforma que detone litigios y que será impugnada legalmente desde el primer día porque se incumplirían o desconocerían compromisos que el gobierno actual suscribió a través del T-MEC y otros tratados.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo su país podría proponer el suministro de gas natural a México, esto luego de las afectaciones e interrupciones que se vivieran a inicios de semana de gas natural proveniente de Texas, debido a las heladas que azotan al Estados Unidos.

«Hay que hablar con nuestros hermanos en México, hay que hablar con el gobierno mexicano porque he visto todo el tema del suministro de gas y el esfuerzo que esta haciendo el presidente (Andrés Manuel) López Obrador para resolverlo,» dijo Maduro en un acto en la sede en Caracas de la estatal Petróleos de Venezuela.

«Es una de las metas nuevas que propongo (…) suministrar el gas venezolano a México», agregó el mandatario en el acto transmitido por la televisión estatal, sin embargo, rápidamente diversos expertos consideraron que dicho plan sería ‘poco realista’

Maduro no brindó mayores detalles de su propuesta, pero llama la atención que Venezuela no cuenta con una planta de licuefacción para convertir el gas natural en gas natural licuado, lo que sería necesario para enviar el gas por mar.

«No hay terminal de licuefacción en Venezuela, ni la habrá en el mediano plazo», dijo Antero Alvarado, socio gerente de la consultora Gas Energy Latin America, en Venezuela a la agencia Reuters.

Además, recordemos que Venezuela enfrenta serios problemas de liquidez y se encuentra bajo fuertes sanciones estadounidenses, lo que dificultaría que el gobierno de Maduro pudiera financiar un proyecto de este tipo.

«Nosotros deberíamos proponernos ser seguros suministradores de gas a México para su eficiencia energética. Es una de las metas nuevas que propongo a la Comisión Presidencial: ¡Suministrar el gas venezolano a México!», dijo entre aplausos Maduro.

Indicó que se podría hacer una alianza estratégica, que permita cumplir con el requerimiento de gas a la industria nacional, y a su vez avanzar con los proyectos con los socios internacionales y poner a México como prioridad. «Creo que lo merece nuestro hermano y noble pueblo de México».

Durante el discurso, Maduro dijo que había firmado un decreto que extiende una declaración de «emergencia energética» en la industria petrolera del país por un año más, alegando las sanciones de Estados Unidos a Petróleos de Venezuela.

El ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, aprovechó para indicar que la producción de crudo de PDVSA alcanzaría 1.5 millones de barriles por día (bpd) este año.

A pesar de que aseguró que el problema ya está resuelto gracias a la puesta en marcha de plantas de energía de carbón y combustóleo, con lo que no se padecerá por la falta de energía, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado a todos los mexicanos a reducir su consumir de energía en los horarios pico, que van de las 18:00 a las 23:00 horas.

“Ya está resuelto prácticamente el problema pero vamos todos a ayudar para tener reservas y estar completamente seguros de que vamos a seguir manteniendo nuestro sistema eléctrico y que no vamos a padecer por los apagones, por la falta de energía; si podemos apagar un foco, dos, lo que no sea tan indispensable para que todos ayudemos, como lo hemos hecho siempre”, dijo el mandatario en su conferencia de prensa.

AMLO justificó que el llamado no lo hizo días atrás, cuando recién se presentó el mega apagón en el norte del país, pues no quería dar a sus detractores elementos para señalar al gobierno, y porque no quería causar alarma entre la población.

“No quise hacer este llamado desde el principio porque tenemos la presión del grupo de traficantes y de todos los que han medrado, no lo hice porque iba a generase una alarma mayor que nos iba y generar una situación más complicada”, añadió.

Sobre el desabasto de gas natural proveniente de Texas, Estados Unidos, el mandatario reveló que se está haciendo «trabajo diplomático» para evitar que se corte el suministro con el que se genera electricidad en nuestro país.

Sobre el anunció del gobernador de Texas, Greg Abbott, de prohibir las exportaciones de gas para afrontar la ola de frío que afecta a su estado, AMLO indicó que dicha medida afectaría no sólo a México sino a otros estados del país vecino.

Destacó que la decisión del gobernador de Texas todavía «no fue aprobada», y aprovechó para asegurar que no se trata de una «represalia» de Estados Unidos contra México, sino que en Texas tienen «una afectación muy grande de falta de energía».

Y es que recordemos que las heladas en Texas congelaron los ductos que transportan gas natural hacia las plantas eléctricas de nuestro país, lo que el lunes pasado provocó un corte masivo que afectó en total a más de 5.9 millones de personas en diversos estados.

Durante la conferencia de prensa matutina, se informó que la falta de gas natural provocó un déficit de 6,500 megavatios (mW), los cuales se fueron supliendo mediante la inyección de gas licuado y la operación de centrales del resto del país.

Según el director de la Comisión federal de electricidad (CFE), Manuel Bartlett, el país tiene este jueves una disponibilidad de 30,000 mW con una demanda máxima de 33,000 mW, por lo que «ya casi hay capacidad para cubrir la demanda».

El presidente López Obrador ha utilizado esta crisis para defender su posición de defender a las empresas del Estado (CFE y Pemex), además de que le ha servido para arremeter contra gobiernos anteriores por intentar «saquearlas» con la intención de favorecer a las empresas extranjeras.

«Es importante reconocer que se tienen estas dos grandes empresas, que son de los mexicanos, empresas públicas, que no tienen como propósito el lucro sino que se garantice el suministro y con precios justos», dijo.

Por su parte el director general de las divisiones CFEnergía y CFE Internacional, Miguel Reyes Hernández, se lanzó contra las pasadas administraciones, las cuales dijo generaron una «dependencia del gas natural» de Estados Unidos, lo que supone «el origen de este problema».

La CFE adelantó que espera recibir cargamentos de gas natural licuado (GNL) para suplir parte del gas de Texas que recibe por ducto, pero que ha dejado de fluir y ha utilizado desde diésel hasta carbón para elevar la generación.

«En caso de que se dé una inminente falta de gas natural, tenemos estas fuentes de energías alternas con la cual podemos hacer frente a la demanda nacional», dijo Carlos Morales, director de operaciones corporativas de la Comisión.

El suministro de electricidad en algunos estados del norte de México afectados por el apagón del pasado lunes se ha restablecido en su totalidad tras habilitarse varias centrales para aumentar la generación del suministro, dijo esta tarde el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE).

El corte de energía en Tamaulipas, Chihuahua, Nuevo León, Coahuila, Zacatecas y Durango se debió a las bajas temperaturas en Texas, Estados Unidos, que impidieron el envío de gas hacia plantas de generación en México, donde hasta 11 millones de personas fueron afectadas.

El CENACE ha realizado cortes rotativos programados a lo largo del país desde que inició la emergencia, incluyendo algunos estados del centro del país, con el fin de mantener la continuidad del sistema eléctrico nacional.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que a las 6:00 horas de este miércoles, se encontraban sin suministro 89,183 usuarios en Chihuahua y Tamaulipas, que representan 0.21% de los usuarios totales en los estados afectados y el 0.2% del total de usuarios de la CFE.

Para el corte de las 10:30 horas, se encontraban sin suministro 5,976 usuarios, en los estados de Chihuahua y Tamaulipas, que representan el 0.01% del total de usuarios de la CFE en el país. Para las 12:30 horas eran 233 usuarios sin servicio en el estado de Tamaulipas.

Finalmente, a las 14:00 horas, el suministro se restableció al 100% a los usuarios de los estados afectados por los cortes programados y controlados.

La Comisión puntualizó que ha puesto a disposición del CENACE todas sus plantas de generación, para lograr el balance carga-generación, con lo que se han disminuido los tiros de carga.

El CENACE adelantó que con el fin de evitar mayores afectaciones cuando se registre el pico de la demanda vespertina y nocturna en el Sistema Interconectado Nacional, llevará a cabo todas las acciones operativas necesarias para evitar en la medida de lo posible afectaciones al suministro eléctrico de los usuarios, sin que especificara si eso influye nuevos cortes controlados esta tarde, tal como ha sucedido en días pasados.

Estás con la industria nacional o con los extranjeros. Este es el nuevo falso dilema en el que ha colocado a México el presidente López Obrador. Uno más de entre los falsos dilemas: conmigo o con los corruptos; con la 4T o con Peña Nieto; con la transformación o con el saqueo.

Con su propuesta de Ley de la Industria Eléctrica que ha ordenado a los diputados que aprueben sin modificarle ni una sola coma, el presidente ahora coloca a quienes apoyan esta iniciativa como los preocupados por salvar a la CFE y a quienes la critican como los vende patrias que se inquietan más por las empresas extranjeras que vinieron a saquear a México.

Pero el verdadero dilema en la iniciativa energética del presidente es si se quiere a un México moderno y en crecimiento o uno estancado y con apagones. Así de sencillo. Para que México crezca, necesita más electricidad. Y si crece México, crecerá la demanda de electricidad. Es un círculo virtuoso y hoy la CFE no se está preparando para esto.

Estamos ya en el tercer año de gobierno y la CFE no tiene un solo plan para cubrir la creciente demanda de electricidad. Una demanda que viene del desarrollo. No es lo mismo vivir en los 80s cuando una casa tenía un televisor y un refrigerador conectados a la luz que actualmente cuando además cada integrante de la casa tiene, cuando menos un teléfono móvil que conectar.

La CFE sabe que la demanda viene subiendo. Ya en 2019 la situación de demanda creciente sobre el margen de reserva de la empresa era preocupante. Había apenas un 6 por ciento de margen de reserva. En el 2020, con la pandemia y los confinamientos, la situación dejó de ser tan crítica porque al frenar la industria, cayó la demanda. Esto sí le vino como anillo al dedo a Manuel Bartlett. El año pasado el margen de reserva aumentó para llegar a un 16 por ciento. Pero con la reactivación económica, la demanda está volviendo a crecer y el margen de reserva se verá presionado muy rápido.

Un experto en el sector me comentaba que si la situación permanece como estamos, si la CFE no se arranca con la construcción e inversión en la Red Nacional de Transmisión, que actualmente está sostenida por alfileres, para el año 2023 tendremos apagones recurrentes.

La CFE necesita invertir; necesita construir para poder abastecer la creciente demanda de electricidad. Y ante este panorama que pone en aprietos el flujo de la CFE, encima se ahuyenta las inversiones privadas, tanto nacionales como extranjeras. Pero no solo eso. También se quiere modificar el orden de despacho de energías. Esto es algo que ya se ha dicho hasta el cansancio. De aprobarse la iniciativa presidencial se utilizarían primero energías más caras y sucias y después las limpias, renovables y más económicas. Para poder cubrir con este nuevo orden de despacho solo hay dos opciones: o se incurre en un déficit presupuestal o se tendrían que aumentar los precios de la energía.

Pero AMLO ha dicho que ni va a endeudar más el país ni van a subir los precios de la electricidad.

La iniciativa de Ley que el presidente envió a la Cámara de Diputados ordenando a que los legisladores aprueben sin moverle una sola coma es un sinsentido en donde además, el presidente vuelve a colocar al país en un nuevo falso dilema: buenos o malos; apoyas a la industria nacional o a los voraces extranjeros.

El dilema verdadero es: ¿un México en crecimiento o un México rezagado y con apagones?

 

Columna completa en El Universal

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) regresó de su aislamiento dispuesto a defender la iniciativa que envió al Congreso a la Ley de la Industria Eléctrica, que prioriza a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre los productores privados.

«No les gustó que envié una iniciativa de reforma al sector eléctrico porque se habían apoderado de la industria eléctrica las empresas particulares, comprando, sobornando autoridades corruptas, empresas extranjeras», manifestó el mandatario.

El principal cambio de la reforma es modificar el criterio del despacho eléctrico para priorizar la energía generada en las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE, sobre las centrales privadas de renovables y al último las de ciclo combinado.

La iniciativa también ordenaría revisar los contratos del gobierno con productores independientes de energía, eliminaría la obligatoriedad de las subastas eléctricas, restringiría los esquemas de autoabastecimiento y cambiaría las reglas de los Certificados de Energías Limpias (CEL) para dárselos a la CFE.

Aunque analistas han advertido que esto impactaría en precios más altos para la industria y consumidores finales, el presidente defendió su propuesta.

“Ahora que enviamos esta iniciativa para que no sigan esos abusos, para que no siga ese saqueo, pues se inconforman, pero tenemos que garantizar el compromiso que hicimos con el pueblo para no aumentar el precio de la luz”, sostuvo.

López Obrador insistió en que la reforma energética de 2013, que abrió el sector energético a la inversión privada, se hizo con base en sobornos de empresas a legisladores. Indicó que es necesario poner orden y acabar con la corrupción; no seguir apostando a destruir a la CFE, y con ello dejarle el negocio a los «traficantes de influencias».

En ese sentido, el presidente aprovechó la mañanera para advertir que, si los partidos afines a su gobierno pierden la mayoría en la Cámara de Diputados en las elecciones del 6 de junio, los opositores van a querer «seguir manteniendo el régimen de corrupción».

El gobierno federal no pretende expropiar activos de empresas privadas, aseguró la secretaria de Energía, Rocío Nahle, en el marco de la iniciativa que el Congreso discute para modificar la Ley de la Industria Eléctrica que busca favorecer a CFE.

La iniciativa, enviada al Congreso esta semana por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) busca, entre otras cosas, dar acceso preferencial a la energía de CFE en el despacho eléctrico y deja en último lugar la de renovables.

«Todo este ruido de que vamos a expropiar, de que no queremos las energías intermitentes, de que va a costar más cara la electricidad, todo eso no es cierto», aseguró Nahle en entrevista con Radio Fórmula. «Pero bueno, están en su papel de hacer una campaña como la hicieron hace seis años con la reforma energética, que nos dijeron que todo iba a ser maravilloso y hoy nos estamos chocando con una realidad que tenemos que poner orden», añadió.

Nahle y López Obrador han criticado ampliamente la reforma energética realizada en el gobierno de Enrique Peña Nieto, que profundizó la apertura del sector energético al capital privado, pero que a ojos de la administración actual debilitó a la CFE y a Pemex.

Al respecto, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), criticó la propuesta, calificándola como una «expropiación indirecta» que viola acuerdos comerciales internacionales a los que se ha adherido el país.

El organismo hizo una crítica inusualmente fuerte, diciendo que la iniciativa conduciría a precios más altos de la energía y dañaría «irremediablemente» la certeza regulatoria y de contratación.

Nahle dijo que se quiere liberar a la CFE de la «camisa de fuerza» que significa para la empresa tener que comprar electricidad aunque no la necesite y señaló que el regulador energético, la CRE, ha dado permisos de generación que exceden por mucho la demanda.

La secretaria de Goberación, Olga Sánchez Cordero, negó este jueves el regreso de un monopolio del Estado con la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al Congreso, para privilegiar a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“No se está promoviendo el monopolio, no es un monopolio porque está precisamente la iniciativa privada y las empresas privadas dentro de este sector ya están”, manifestó Sánchez Cordero en la rueda de prensa diaria de Palacio Nacional.

La secretaria se refirió a la propuesta que el presidente envió el lunes pasado al Congreso para que el despacho eléctrico priorice a las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE sobre los generadores privados de renovables y por último las de ciclo combinado.

La iniciativa preferente, que debe discutirse en 30 días, también obligará a revisar los contratos ya otorgados, eliminar las subastas eléctricas y restringir el autoabastecimiento.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) llamó a esta reforma una «expropiación indirecta» mientras que la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) advirtió de una «industria eléctrica monopolizada», algo que rechazó la secretaria.

“No es monopolio, es rectoría del Estado y en este momento la rectoría del Estado el presidente ha decidido que sea a través de la CFE y que esta empresa del Estado nos proporciona a los mexicanos la estabilidad, la continuidad y la confiabilidad en el sistema eléctrico», argumentó.

Las declaraciones de la secretaria se producen un día después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declarara inconstitucionales más de 20 disposiciones de la política que la Secretaría de Energía (Sener) emitió el año pasado con lineamientos similares a los de la iniciativa.

Sánchez Cordero, quien fue ministra de la Corte, rechazó que esto afecte el avance de la reforma en el Congreso.

«Se resolvió sobre la constitucionalidad de un acuerdo, que es muy distinto a una ley porque la ley pasa por todo un proceso legislativo y el acuerdo es el del señor presidente de la República, entonces yo creo que tenemos los suficientes asideros convencionales y constitucionales para avanzar», dijo.

La titular de la Secretaría de Gobernación también rechazó que la reforma afecte a los acuerdos comerciales, en particular al nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“En el T-MEC se estableció con toda precisión la soberanía energética, el respeto a la soberanía energética de nuestro país y este es un asidero convencional muy importante, algunos se cuestionaban sobre el T-MEC, si violentaba o no”, remató.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) pospuso este miércoles la discusión de una controversia constitucional en contra de la política energética del gobierno federal, que la COFECE señaló de afectar gravemente a las empresas del sector.

La controversia fue enviada a la Corte por la Comisión Federal de Competencia Económica a mediados del año pasado, poco después de que la Secretaría de Energía emitiera una nueva norma en la que da al Estado más poder sobre el sector eléctrico y más presencia a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

La nueva política, que también modifica las reglas sobre quién puede generar electricidad, en qué cantidad y que fija nuevas reglas para las centrales renovables, ya ha sido cuestionada en tribunales locales, que han concedido amparos a empresas para frenar su aplicación.

La disputa se da en medio de una manifiesta intención del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) de favorecer a las empresas estatales de energía, la CFE y Pemex, y ha insinuado la posibilidad de revertir la reforma energética que llevó a cabo el gobierno anterior, pues la acusa de abrir por completo el sector a la inversión privada.

Analistas y empresarios están atentos a la discusión de la controversia constitucional en la Corte, pues podría marcar el rumbo a seguir en los próximos años.

El debate en la Corte se da también en medio de una campaña del presidente en contra de los organismos autónomos, como la COFECE o el instituto de transparencia, el INAI, a los que quiere desaparecer, y trasladar funciones al gobierno, pues asegura que son costosos y propician la corrupción.

Esta mañana, durante su conferencia de prensa matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistió en que la política energética de su gobierno no viola el Tratado de Libre Comercio que se firmó con Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Sobre la carta que legisladores enviaron al presidente Donald Trump para denunciar lo que ocurre en México en materia energética, AMLO señaló que los firmantes lo hicieron pues están apoyando a las empresas particulares.

López Obrador reconoció que se está apostando por fortalecer a CFE y a la Pemex, pues «ni modo que vamos a fortalecer a Iberdrola cómo era antes».

«El sábado dije que a mí me pagaba el pueblo de México no Iberdrola, pero estaba muy mal acostumbrados (…) nosotros tenemos que defender el interés público y siempre lo he dicho,  los únicos negocios que deben importarnos son los negocios públicos; tenemos que defender a la Comisión Federal de Electricidad, tenemos que defender a Pemex, no a las empresas particulares», sostuvo el presidente.

En un intento por matizar su discurso, dijo que las empresas particulares sí pueden participar en el sector, pero no abusar, no monopolizar como lo hicieron durante el periodo neoliberal, en donde volvió a acusar, recibieron contratos ‘leoninos’, además de que afirmó, mediante sobornos y  cooptación de funcionarios, mandaban en México.

Indicó que lo único que se está haciendo ahora, es llevar a cabo lo que establece la Constitución.

Sobre el T-MEC, AMLO dijo que desde que se firmó, aclaró de que el capítulo de energía se limito a dos párrafos que tienen que ver con el dominio de México sobre sus recursos naturales, tal cual lo que establece la Constitución.

«Entonces les aclare esto, porque el capítulo original del Tratado era, pues muy entreguista, comprometida al sector energético».

Dicha idea la sostuvo el pasado fin de semana en su gira, donde dijo que Jen el T-MEC. “en el capítulo de energía, solo quedó establecido en dos párrafos el derecho absoluto y soberano de México para decidir en materia de política energética en conformidad con la letra y el espíritu del Artículo 27 de la Constitución”.

AMLO reiteró que no se dará marcha atrás al rescate de Pemex y la CFE y sostuvo que el tema de las energías limpias son solamente un «sofisma».

«Utilizaron otro sofisma, lo de las energías limpias, el que estas plantas de la Comisión Federal de Electricidad ya son viejas y contaminan, y que por lo mismo era mejor la producción de energía con gas, las termoeléctricas, las eólicas o energía solar, energías que, en efecto, no contaminan, pero están subsidiadas; produzcan o no produzcan, la Comisión Federal, con presupuesto público, que es dinero de todo el pueblo- les tiene que comprar la energía eléctrica», sostuvo.

Un grupo de congresistas estadounidenses enviaron una carta al presidente Donald Trump en la que denuncian al gobierno de México de violar el tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Canadá y México, T-MEC, en materia
energética.

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Los congresistas, entre los que se encuentran John Cornyn y Ted Cruz, han señalado que dichas acusaciones se sostienen sobre el hecho de que México está otorgando un trato «preferencial» a las empresas energéticas estatales.

Los legisladores señalan en la carta que México es el mercado de exportación más grande de productores petrolíferos de Estados Unidos». Además, indican que las exportaciones estadounidenses de productos refinados a México «se han triplicado.

Sin embargo, han acusado a las autoridades de nuestro país de estar protegiendo a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al tiempo que han cancelado los contratos con las empresas energéticas estadounidenses.

«Un mercado energético integrado de América del Norte beneficia al combustible de Estados Unidos, fabricantes, trabajadores y, en última instancia, consumidores mexicanos. Tras las reformas constitucionales de 2014 en México, que permitieron la participación privada en el sector energético, las empresas estadounidenses invirtieron millones de dólares para desarrollar infraestructura energética en México», se lee en el texto.

Al respecto, afirman que estas inversiones dieron resultados «positivos», como el «desarrollo de infraestructura y empleos». Sin embargo, lamentan que, a pesar de este progreso, informes recientes indican que el gobierno mexicano «está otorgando tratamiento regulatorio para Petróleos Mexicanos (Pemex) y postergación o cancelación total permisos para empresas energéticas estadounidenses».

Los congresistas dicen estar «profundamente preocupados» por las acciones del gobierno de México, que demuestran un patrón de «obstrucción», por lo que han pedido «hallar una solución para mantener las condiciones actuales del mercado energético».

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) defendió este jueves su política energética luego de que la Suprema Corte ordenara la suspensión definitiva del decreto emitido por la Secretaría de Energía (Sener) y que modifica las reglas para las nuevas plantas privadas de energía renovable.

El mandatario advirtió que de ser necesario, se planteará una reforma constitucional para defender el interés público.

«No vamos a ceder en este asunto, porque tenemos que defender el interés público, del pueblo, de la nación», dijo López Obrador en su conferencia matutina.

Recordemos que el pasado 29 de junio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) suspendió de forma provisional la nueva política a cargo de la titular de Sener, Rocío Nahle, que entró en vigor desde el 15 de mayo, y que limitaba la producción eléctrica renovable de los privados y prohibía la emisión en pruebas de las centrales limpias que estuvieran por arrancar. Ayer, la Primera Sala de la Corte declaró infundado un recurso que presentó la Consejería Jurídica del gobierno federal, por lo que la suspensión tomó carácter de definitiva.

Cuestionado sobre la decisión de la Suprema Corte, López Obrador dijo que se está trabajando en una revisión de todos los ordenamientos legales pues insistió en que se «abusó mucho».

Reiteró que el propósito de las antiguas administraciones era dejar el mercado de los energéticos en manos del sector privado, tanto nacional como extranjero, lo que implicaba acabar y destruir a Pemex y a la CFE.

AMLO acusó que el propósito de la política económica en el periodo neoliberal no tiene cabida en su administración.

López Obrador advirtió que si no hay otra instancia para defender el interés público, propondría una reforma constitucional para que prevalezca el dominio de la Nación sobre los recursos naturales, y para que el interés del pueblo esté por encima de intereses personales o de grupos, por legítimos que sean.

Y es que empresas generadoras de energías renovables han promovido diversos recursos legales para frenar el llamado «Decreto Nahle» al considerarlo un ataque frontal a la certeza jurídica de las inversiones.

Adicional, esta mañana AMLO se volvió a lanzar en contra de la empresa española Iberdrola, que dijo no está conforme con la política energética de su gobierno pues se opone al rescate de CFE y Pemex.

Acusó que los arreglos entre el gobierno y dicha empresa eran de tal tamaño que «la Secretaria de Energía pasó a ser funcionaria de Iberdrola». Como ejemplo dijo, el ex presidente Felipe Calderón fue nombrado consejero de la compañía.

En México tenemos a un presidente que dice que está transformando al país y una de sus palancas para hacerlo es inyectando miles de millones de pesos a Pemex para intentar lograr autonomía energética.

Varios conocedores de la industria han dicho que esto es un sueño guajiro, pero aún así, AMLO persiste. Qué maravilla sería que en lugar de querer importar el penacho de Moctezuma de Austria, el presidente quisiera imitar lo que está haciendo el CEO de una de las petroleras más grandes del mundo, British Petroleum (BP), Bernard Looney.

Looney encabeza hoy en día la mayor transformación de la industria energética en sus 160 años de historia. En septiembre dio a conocer el plan de transformación de BP de una industria de petróleo y gas a una de energías renovables. Es el plan más agresivo que se ha visto en la industria. Lo que pretende BP es, para 2030 recortar en un 40 por ciento su producción de petróleo y gas y aumentar el gasto en energías renovables de $500 millones de dólares anuales actualmente a 5 mil millones de dólares. Y para el año 2050 la petrolera británica buscará que todas sus operaciones emitan cero emisiones.

Además, los cien millones de dólares al año que gasta BP en mantener su reputación como empresa de petróleo y gas se irán reduciendo y ese dinero se invertirá para apoyar políticas en favor del medio ambiente alrededor del mundo. La empresa ya está invirtiendo $6.5 millones de dólares en Estados Unidos para iniciativas en favor de las energías limpias en este 2020, a pesar del durísimo golpe económico que ha sufrido por la caída en la demanda de energías fósiles por la pandemia. Han anunciado su apoyo a la política climática de la Unión Europea y al plan de Reino Unido de prohibir para el año 2035 autos con motores de combustión interna.

Nótese la diferencia entre este propósito y el que acaba de presentar el gobierno de la Cuarta Transformación, que pretende incrementar la producción de petróleo en 101 mil 700 barriles diarios para un total de un millón 944 mil 400 barriles diarios en el 2021. Vamos en sentido contrario de lo que el mercado mundial de energéticos nos está diciendo y lo estamos haciendo cuando no tenemos ni siquiera la liquidez suficiente para estarla desperdiciando. ¡Qué frustrante!

En entrevista para el portal político Axios, Looney dijo dos cosas que me llamaron la atención. La primera fue entender que la transformación de la empresa se hace en el interés de ésta. No están tratando de proteger un negocio – el del petróleo y gas – que ya va de salida porque saben que esto significaría su quiebra. “Estamos haciendo que BP pase de ser la compañía petrolera internacional que hemos sido durante 111 años a convertirnos en una compañía de energía integrada”.

Lo segundo fue que ante la pregunta sobre el pasado de la empresa en el que defendió a quienes dudaban del cambio climático, Looney dijo algo clave: “no sirve de nada envolvernos en lo que ocurrió en el pasado ante los enormes retos que tenemos frente a nosotros.” Esta frase suena como música a los oídos ante un presidente en México que se empeña en justificar lo injustificable de hoy con base en el pasado, en lo que ha ocurrido antes de él y su fallida transformación.

Columna completa en El Universal

El paso del huracán ‘Delta’, categoría 2, por Quintana Roo no ha dejado víctimas mortales ni heridos, según el saldo preliminar dado a conocer este miércoles por el gobernador Carlos Joaquín González.

‘Delta’ entró como huracán categoría 2 por el norte de la isla de Cozumel a las 5:45 horas, con vientos de hasta 160 kilómetros por hora.

«No, ningún herido, no tenemos ningún reporte de alguna muerte, el saldo es blanco hasta este momento luego de que todos los municipios han reportado esta situación», afirmó el mandatario estatal en una conferencia telefónica.

Dijo que la Fiscalía estatal reportó la misma situación, de saldo blanco, aunque dijo que ahora se procederá a las labores de limpieza, fundamentales para retomar actividades como el retiro de cientos de arboles que fueron derribados por los vientos.

Joaquín González informó que saldrá a hacer algunos recorridos por varios municipios de la zona norte, en especial Cancún, Playa del Carmen, Puerto Morelos, Cozumel e Islas Mujeres, y posteriormente evaluará la posibilidad de anunciar un regreso este mismo día a las actividades.

Precisó que se está trabajando en la reanudación del servicio de energía eléctrica, para lo cual la Comisión Federal de Electricidad (CFE) inició actividades de inspección de la infraestructura eléctrica. La CFE apuntó que el arribo del huracán ocasionó afectaciones a al menos 266,000 usuarios en la región.

También expuso que las asociaciones hoteleras le reportaron que no tienen grandes daños y los establecimientos ya están trabajando en labores de limpieza y arreglos de desperfectos para que los turistas evacuados regresen tan pronto como sea posible.

El gobernador indicó que las labores de limpieza y reapertura de calles e infraestructuras durará entre uno y dos días, e instó a la población a buscar el «equilibrio» entre salud y recuperación económica.

Por la mañana, autoridades de la Secretaría de Marina informó que se evacuó a 39,290 personas y se desplegó a más de 10,000 autoridades civiles y militares en la península de Yucatán.

En Yucatán, se activó alerta roja en 61 municipios, debido al paso de ‘Delta’, pues el ciclón se localiza en aguas del Golfo de México a 45 kilómetros al noroeste de Dzilam y a 110 kilómetros al noroeste de Progreso.

Tras su paso por Quintana Roo, ‘Delta’ ingreso a Yucatán a las 08:30 horas por Tizimin.

El gobernador Mauricio Vila informó que 7 mil 116 personas de comunidades costeras del estado se mantienen en refugios temporales que se habilitaron en la entidad. Informó que al menos 7 mil 800 usuarios se han quedado sin energía eléctrica debido a los vientos que ocasiona el huracán.