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La secretaria de Energía de los Estados Unidos, Jennifer Granholm, llegó esta mañana a México, y se dirigió a la cancillería, donde fue recibida por el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

La comitiva de Granholm llegó a la cancillería cerca de las 10:00 horas, en medio de un operativo de encabezado por el Servicio Secreto de los Estados Unidos, y en el que también participaron autoridades federales y policías de la Ciudad de México.

La cancillería informó que se llevó a cabo un diálogo con la funcionaria y su comitiva, en seguimiento a las conversaciones que han tenido los presidentes Joe Biden y López Obrador, en el que se analizaron los acuerdos conjuntos y las oportunidades de colaboración en materia de energías renovables, para los próximos años.

Ebrard indicó a través de sus redes sociales que entre los temas que se tocaron durante el encuentro estuvieron: electromovilidad, energías limpias, transición energética y cambio climático.

Como parte de su agenda, Granholm se reunirá en Palacio Nacional con el presidente López Obrador. El encuentro se tiene programado para esta tarde, a las 18:00 hrs. No habrá un mensaje a medios, pero se espera que en la mañanera de este viernes el presidente pueda dar algunos detalles; la funcionaria ofrecerá un mensaje a medios mañana al medio día.

Sobre su reunión con Granholm, AMLO dijo esta mañana que era «bienvenida, bien recibida» y que el tema central de su charla sería informar sobre la política energética de México.

López Obrador también indicó que le agradecería, pues el gobierno de Estaos Unidos ha sido respetuosos de la política independiente en materia de energía que tiene su gobierno. En los agradecimientos también estará el haber autorizado la compra de la refinería Deer Park, ubicada en Texas.

En ese sentido, AMLO indicó que mañana se hará un anuncio, «una muy buena noticia sobre energía, una muy buena noticia para poder decir ¡Viva México!, así, con fuerza, ¡viva México!». No reveló mayores detalles.

Sin embargo, esta tarde, la agencia Reuters reveló que México asumirá este jueves el control de la refinería Deer Park, además de que se logró un acuerdo, como parte de la compra de la refinería, donde Shell suministrará por al menos 15 años crudo a la refinería.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció este lunes que esta semana recibirá a la secretaria de Energía de los Estados Unidos, Jennifer Granholm, con quien tratará temas bilaterales, donde no descartó explicar la reforma eléctrica que envió al Congreso.

«Va a estar la secretaria de Energía del gobierno de Estados Unidos en México esta semana, vamos a recibirla y tratar asuntos de interés», adelantó el mandatario durante su conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional.

Señaló que Granholm se reunirá con la titular de Energía de México, Rocío Nahle, y con el canciller Marcelo Ebrard, además de que será recibida en Palacio Nacional. «No tengo todavía claro el programa, ya está, lo tiene la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero yo no lo conozco, sé que voy a recibirla», apuntó.

Aunque no detalló los temas que se tratarán, dijo que hablarán de todo pues no hay ningún tema «intratable ni vedado», además dijo que le informará del «por qué de la reforma eléctrica si hace falta y si ella quiere conocer mi opinión se la voy a dar y otros temas que puedan salir», apuntó.

Asimismo, dijo que aprovechará para agradecerle por permitir la compra por parte de México de la refinería de Deer Park «porque ellos permitieron el que compráramos a Shell la refinería», dijo.

El mandatario aprovechó también para anunciar que ya está listo el pago para la refinería Deer Park, para lo cual la Secretaría de Hacienda autorizó 20,000 millones de pesos, y confirmó que en próximos días se concretará la compra. «Ya se está avanzando en la compra en unos días vamos a informarles cuando se lleve a cabo el pago», aseveró.

Señaló que el encargado de la compra será el director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero, y, de ser necesario, algún funcionario de la Secretaría de Hacienda.

Con esta refinería en Houston y la que se construye en Dos Bocas, además de la coquizadora de Tula, el Gobierno espera incrementar su capacidad de refinación en cerca de 700,000 barriles diarios.

El canciller Marcelo Ebrard y su homóloga canadiense, Mélanie Joly, hablaron este martes sobre energía, migración y las elecciones en Nicaragua, entre otros temas, durante una reunión en la Ciudad de México, de cara a la cumbre de líderes de Norteamérica que se realizará el jueves en Washington.

«Gran encuentro. Dialogamos sobre la fuerte relación entre Canadá y México y sobre la importancia del comercio y las inversiones, incluso en el sector minero y energético», anunció la ministra de Exteriores de Canadá en sus redes sociales.

Tras el encuentro en la Cancillería, Joly reveló que también abordaron las situaciones en Nicaragua, Venezuela, Haití y la colaboración en materia de migración.

«Espero trabajar en estrecha colaboración y volver a vernos pronto en la Cumbre de Líderes de América del Norte para discutir las prioridades compartidas y encontrar soluciones de América del Norte a los desafíos de hoy y de mañana», concluyó la ministra canadiense.

Por su parte, Marcelo Ebrard dijo que tuvo «el honor de recibir y conversar» con la nueva ministra canadiense y auguró «coincidencias relevantes y buena relación» en la cumbre de líderes del jueves.

Recordemos que López Obrador, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se reunirán por primera vez de forma presencial el próximo jueves en Washington. La última cumbre entre los líderes de Norteamérica, conocida como de los «Tres Amigos», tuvo lugar en Canadá en 2016 y dejó de celebrarse durante la presidencia de Donald Trump.

Sobre la mesa de la reunión hay temas comerciales relacionados con el tratado de libre comercio entre los tres países , el T-MEC, el combate a la pandemia, el medioambiente y la situación migratoria.

Aunque no está en la agenda oficial del encuentro, la cita tendrá lugar en un momento de tensión por la propuesta de reforma eléctrica de López Obrador, que limita la participación de empresas privadas nacionales y extranjeras en el sector.

Las temperaturas de las ciudades de todo el planeta están aumentando el doble de rápido que el promedio mundial, debido a la rápida urbanización y el remplazo de la vegetación por asfalto, estructuras de hormigón y otras infraestructuras.

«Con las poblaciones en crecimiento sobre todo en los trópicos y una rápida urbanización, el impacto de la emergencia climática está notándose de una manera más aguda en las ciudades», explicó un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Para 2100, las temperaturas de las urbes de todo el planeta pueden aumentar una media de hasta 4.4 grados centígrados, más del doble que el límite fijado en el Acuerdo de París, según un equipo internacional de investigadores que participó en el informe ‘Batiendo el calor: manual de refrigeración urbana sostenible’.

Las comunidades más afectadas por esta crisis climática serán las de menores ingresos, establecidas en zonas urbanas con pocos espacios verdes y escasas posibilidades económicas para adaptarse a los cambios.

Además, para soportar el aumento de las temperaturas, muchas personas de clase media-baja tienen como una opción instalar aparatos de aire acondicionado en sus hogares, un escenario que PNUMA considera «insostenible» mediambientalmente.

«Estas prácticas de refrigeración suelen consumir mucha energía y dependen en buena medida de la electricidad generada por combustibles fósiles, agravando todavía más el problema del calor residual y las emisiones de gases contaminantes al entorno urbano», subrayó el PNUMA.

Advirtió que el calentamiento de las ciudades se producirá a menos que haya reducciones inmediatas y a gran escala en las emisiones de los gases de efecto invernadero.

Para reducir las consecuencias de la crisis climática, el PNUMA también propuso a las autoridades de las ciudades una planificación urbana que tenga en cuenta la importancia de las zonas verdes y poner en marcha programas masivos de sensibilización, entre otras medidas.

En voz del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y la secretaria de Energía, Rocío Nahle, el gobierno federal defendió la iniciativa de reforma constitucional que el mandatario envió al Congreso sobre el sector eléctrico público, con el que asegura, busca evitar que las empresas privadas «se apoderen del mercado».

«Hablan de que les vamos a expropiar. Se les deja el 46% del mercado y el 54% para la Comisión Federal de Electricidad. Si quieren hacer negocios, allí está», dijo el presidente al advertir a las empresas privadas nacionales y extranjeras que sus negocios en el sector eléctrico deberán tener «ganancias razonables».

«A robar, a otro lado», sostuvo el mandatario, quien afirmó que quienes se oponen a la reforma eléctrica que propuso «son un puñado de empresas que se sentían dueñas de México».

Indicó que si no se adopta la reforma que envió, las empresas terminarán por apoderarse de todo el mercado eléctrico y México enfrentaría lo que ahora está pasando en España, «que las tarifas de la luz están por las nubes».

Según la presentación hecha por Rocío Nahle, actualmente la CFE genera el 38% de la energía y el sector privado el 62%, algo que aseguró debe revertirse para que al menos el 54  sea del sector público.

«Esto garantiza a todos los mexicanos seguridad energética, donde la CFE mantiene la misión de servicio social y las tarifas de la luz se podrán mantener a un precio por debajo de la inflación», dijo la funcionaria al intervenir en la conferencia del presidente.

La funcionaria aseguró que los privados seguirán en el mercado y que «no se les va a nacionalizar ni un tornillo ni una tuerca», en referencia a que no se va a expropiar nada. Y es que al ser la CFE el único distribuidor de electricidad en México, las compañías privadas venden la energía que generan a la empresa pública.

Nahle criticó que ahora la CFE está obligada a comprar primero la electricidad de las empresas privadas, porque «se ponen de acuerdo» para ofertarla más barata, dejando las plantas públicas «subutilizadas». «La CFE sostiene prácticamente a los privados y les ha dejado el mercado», señaló.

También reivindicó la eliminación de los organismos autónomos que regulan el mercado eléctrico, la Comisión Reguladora De Energía (CRE) y la Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), funciones que sería absorbida por el gobierno.

Nahle también dijo que se contempla el fin de los permisos de autoabastecimiento para que las fábricas generen su propia electricidad, ya que según dijo la secretaria, las empresas lo usaron para vender esta electricidad y generar un mercado ilegal.

Sin embargo, y pese a lo expuesto, tanto empresas como ambientalistas han advertido que la reforma de López Obrador pondrá en riesgo las energías limpias porque no considera las renovables como prioritarias. El sistema actual coloca primero en la red la electricidad de plantas eólicas y solares, por ser menos costosas, las cuales pertenecen a empresas privadas.

Pero la secretaria de Energía dijo que las plantas hidroeléctricas de la CFE generan la energía más «limpia, constante y barata», lo cual ha sido cuestionado por especialistas. Por ello, el nuevo modelo priorizará la hidroeléctrica, seguido de la nuclear, la geotermia, el gas de la CFE, la térmica, la eólica, la solar, el gas de los privados y el carbón.

Algunos expertos han advertido que lejos de controlar el precio de la luz, este nuevo modelo dispararía las tarifas ya que las plantas de la empresa pública son más viejas e ineficientes.

La reforma también propone cancelar los Certificados de Energías Limpias, que se entregan a las empresas privadas por generación de energía eólica o solar y que obligan a la CFE a comprarlos, aunque Nahle aseguró que México cumplirá sus «compromisos internacionales» en materia de medioambiente y que la CFE garantizará que en 2024 el 35% de la energía sea limpia.

La reforma también incluye la nacionalización del litio. La secretaria de Energía explicó que no se otorgarán concesiones de explotación de este mineral, usado para baterías portátiles, aunque aseguró que las entregadas por gobiernos anteriores no se cancelarán si están «debidamente avaladas».

El presidente López Obrador dijo que todos los mexicanos deben saber los motivos por los que conviene la reforma constitucional; afirmó que le conviene al pueblo. «Hay quienes no quieren porque a ellos les beneficia el marco legal actual, lo que fue la llamada reforma energética que favorece a un puñado de empresas, a los potentados, a los que se sentían dueños de México, a costa del sufrimiento de la mayoría de la gente», expresó.

Insistió en su mensaje a las y los legisladores; les dijo que, a diferencia del pasado, esta reforma no estará sujeta a negociaciones y tampoco habrá anonimato en las votaciones.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) envió su iniciativa de reforma constitucional a la Cámara de Diputados para fortalecer al sector eléctrico, en especial a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Puntualizó que con dicha iniciativa se busca que se garantice la energía eléctrica a precios justos, y que no haya aumentos por encima de la inflación.

«Se decide en esta iniciativa que la CFE va a tener el 54% del mercado y el 46% se va a conservar para las empresas particulares, que haya una auténtica, una verdadera competencia», dijo el mandatario este viernes durante su conferencia matutina que se celebró en Cuernavaca, Morelos.

López Obrador dijo que la reforma, que modifica tres artículos de la Constitución, busca que haya un control en los precios de los energéticos «para que no se afecte a la economía popular».

«Esto significa fortalecer a las empresas públicas como la Comisión Federal de Electricidad, porque la política anterior era fortalecer a las empresas privadas», añadió.

El presidente agregó que la reforma no significa nacionalizar, ni estatizar, sino darle su lugar a la Comisión Federal de Electricidad.

La reforma contempla la desaparición de organismos reguladores de energía como la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía.

Adicional, López Obrador detalló que en la iniciativa se incluye el tema de la explotación del litio en territorio nacional, y se apunta a que solo lo podrán hacer los mexicanos. «Para la explotación del litio sólo podrá hacerlo la nación, es decir el litio que hay en el subsuelo, todo el mineral que hay del litio en el subsuelo de la patria, del territorio es de los mexicanos, de la nación».

Sin embargo dijo, se respetarán las concesiones que existen actualmente para la explotación del litio, siempre y cuando acrediten que ya está en fase de exploración y por ende, de explotación. Se indicó que ya no se entregarán nuevas concesiones.

Recordemos que a inicios de marzo, el Congreso había aprobado una ley eléctrica impulsada por López Obrador que buscaba fortalecer a la CFE. La ley daba prioridad a la CFE en la generación de energía en sus plantas, sin importar el costo ni la tecnología.

Sus detractores señalaban que se fortalecía a la compañía estatal a costa de producir energía más cara y contaminante.

Sin embargo, la ley fue suspendida indefinidamente por un juez especializado en competencia económica luego de que varias empresas presentaran amparos en su contra, por lo que López Obrador pidió al poder judicial investigar al magistrado.

Y es que López Obrador ha criticado fuertemente la participación de la iniciativa privada en el sector energético, en particular las reformas que se aprobaron en ese sentido durante el gobierno de su antecesor Enrique Peña Nieto.

Con la nueva composición de la Cámara de Diputados, Morena no tiene mayoría calificada, esto es, el número suficiente de legisladores para hacer cambios a la Constitución por sí mismo. Por ello, deberá negociar la reforma con otras fuerzas políticas.

Un tribunal federal ordenó este jueves revocar la suspensión definitiva que pesaba sobre la reforma eléctrica impulsada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que busca «rescatar» a la CFE del «saqueo» de privadas y extranjeras.

El Primer Tribunal Colegiado Especializado en Competencia Económica declaró este jueves improcedente la suspensión de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), promulgada el pasado 9 de marzo, de acuerdo con el expediente 144/2021.

Con dos votos a favor y uno en contra, los magistrados revocaron la suspensión que otorgó el 19 de marzo Juan Pablo Gómez Fierro, titular del Juzgado Segundo de Distrito en Competencia Económica, con base en un amparo del Parque Solar Orejana de Zuma Energía con el expediente 199/2021.

El tribunal argumentó que la nueva legislación no afecta por ahora a los productores privados, como sostuvo Gómez Fierro, porque estableció un transitorio de 180 días para ajustar todas las normas del sector, lo que aún no ocurre.

Este fallo se suma al del 1 de julio, emitido por el Segundo Tribunal Colegiado Especializado en Competencia Económica, que también revocó otra suspensión definitiva similar con el argumento que las disposiciones «no causan ningún daño a particulares».

Sin embargo, la reforma eléctrica permanecerá suspendida hasta que los tribunales resuelvan todas las suspensiones otorgadas por los dos juzgados de competencia económica.

Aun así, esta decisión es un respiro para la reforma que impulsó López Obrador para suministrar primero la energía de las plantas viejas y de combustibles fósiles de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) sobre las centrales privadas de renovables y de ciclo combinado.

La Ley también ordena revisar de forma retroactiva los permisos de autoabastecimiento y contratos previos del gobierno con productores independientes de energía, además de cambiar las reglas de los Certificados de Energía Limpia (CEL) para darlos a plantas viejas de la CFE.

Recordemos que la polémica reforma también afronta controversias constitucionales, por presuntamente violar la libertad de competencia, y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) deberá resolver.

Ante las controversias legales, el presidente López Obrador anunció este miércoles una reforma constitucional para establecer que la CFE controle el 54% del mercado eléctrico nacional. «No es desplazar al sector privado, es poner orden porque no se le puede dar el mismo trato a Repsol o a Odebrecht que a la Comisión Federal de Electricidad», justificó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistió este miércoles su intención de modificar la Constitución mediante una reforma, para que el Estado mexicano asuma el 54% del mercado nacional de la energía eléctrica, mientras que la iniciativa privada se quede con el 46%.

“Vamos a modificar la Constitución para que 54 por ciento sea abastecido por la Comisión Federal de Electricidad y 46 por ciento para la iniciativa privada. No es desplazar al sector privado, es poner orden porque no se le puede dar el mismo trato a Repsol o a Odebrecht que a la Comisión Federal de Electricidad», sostuvo AMLO.

El mandatario señaló que la CFE es una empresa pública que no tiene fines de lucro, ya que una de sus funciones es que al ser una empresa pública, sirva para que no aumente el precio de la luz, esto en beneficio de los consumidores domésticos.

López Orador indicó que actualmente la CFE puede aportar solo el 35% de la energía eléctrica, aunque tiene capacidad para más; sin embargo, denunció que las plantas generadoras están subutilizadas debido a las medidas adoptadas durante el periodo neoliberal en beneficio del sector privado.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció este lunes una nueva propuesta de reforma constitucional al sector eléctrico y el manejo de las presas para priorizar el interés público y la protección civil sobre el interés privado.

«Nunca más debe volver la política neoliberal, nunca más, y por eso mismo es que vamos a presentar una iniciativa de reforma constitucional», reveló el mandatario durante su gira por Tabasco, donde este lunes atendió a damnificados de inundaciones.

El mandatario no aclaró si se trata de la misma propuesta que anunció el pasado 15 de junio, donde habló de una reforma constitucional que «fortalezca» a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

López Obrador explicó ahora que decidió proponer esta reforma porque una empresa extranjera se amparó contra un decreto de su gobierno que entró en vigor el 1 de enero que prioriza la «protección civil» y el abasto desde las presas y ríos a las hidroeléctricas de CFE sobre las privadas.

Aunque no mencionó el nombre, dijo que la compañía interpuso el recurso «hace como 20 días», lo que coincide con la queja diplomática que México envió a Italia para acusar a su empresa Enel de «violar la ley» al ampararse contra sus políticas.

«Yo tenía pensado inicialmente solo reformar la ley para corregir esta situación, pero llegué a la conclusión, después de ese amparo, de que necesitamos una reforma constitucional para que se considere como prioritario el interés público y la protección civil, la seguridad de los ciudadanos», argumentó.

La disputa ocurre también en medio de la polémica reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que se promulgó en mayo pasado, suspendida en el Poder Judicial, que prioriza las plantas de la CFE, incluyendo las contaminantes, sobre las privadas de renovables.

El presidente ha insistido en que pedirá reformar la Constitución, si la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declara inconstitucional su reforma legal.

El mandatario ha pedido revertir la política energética del «periodo neoliberal» que culminó en una reforma constitucional en 2013, durante la presidencia de Enrique Peña Nieto (2012-2018), para abrir el sector a la inversión privada.

Las inundaciones en Tabasco desde el pasado han despertado el malestar de la población y del gobernador Adán Augusto López, aliado de López Obrador, contra la CFE, a la que acusan de provocar el desastre por su manejo de las presas y las hidroeléctricas.

Pero el presidente justificó su reforma constitucional al culpar a las empresas privadas de la situación.

«Fíjense lo que significaba el manejo de la política económica en el periodo neoliberal, poner por delante el interés de las empresas, lo mercantil, aun tratándose no solo del interés público, sino de la seguridad de la gente, de la protección civil, del que no se inunden los pueblos», dijo.

La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, y la ministra de Comercio Internacional de Canadá, Mary Ng, aseguraron esta tarde que manifestaron al gobierno de nuestro país sus preocupaciones sobre la política energética que sigue.

Dichos planteamientos se hicieron durante la visita de ambas funcionarias a la Ciudad de México, por el primer aniversario de la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

«Con respecto a las políticas energéticas que vemos que se discuten y prevén en el gobierno de López Obrador, las estamos observando muy de cerca», dijo la representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai. «Estamos planteando nuestras preocupaciones (…), exploraremos vías para abordar nuestras preocupaciones», añadió Tai en conferencia de prensa.

Y es que desde que asumió el poder, en diciembre de 2018, López Obrador se ha empeñado en reforzar el papel del Estado en el sector energético, lo que ha generado choques entre el gobierno y el sector empresarial.

En mayo pasado, un juez suspendió la aplicación de la ley nacional de hidrocarburos, indicando que podría afectar la «competencia y la libre concurrencia» en la industria.

En marzo pasado, el mismo magistrado había suspendido indefinidamente la ley de la industria eléctrica que buscaba dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la generación de energía en sus plantas, sin importar el costo y la tecnología.

López Obrador argumenta que las reformas son necesarias para evitar que los precios de la energía aumenten.

Las tres funcionarias revisaron igualmente el tema laboral. Washington ha invocado en dos ocasiones los mecanismos de disputa del tratado de libre comercio para pedir a México investigar violaciones de derechos sindicales en el sector automotor, especialmente en una planta de General Motors.

En una declaración conjunta, los tres países reafirmaron su compromiso con las cadenas de suministro y la competitividad económica de América del Norte, que han generado un crecimiento económico significativo y beneficios para la gente, las empresas y los trabajadores en los tres países.

Aseguraron que el T-MEC ha fortalecido la competitividad de la región y la ha reforzado como el bloque económico más dinámico del mundo. El tratado reemplazó en julio de 2020 al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), vigente desde hacía casi 25 años.

Tal como lo había adelantado el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), esta mañana durante la conferencia en Palacio Nacional, se abordó la compra de Pemex del total de acciones de la refinería Deer Park de Shell en Houston, Texas.

Pemex justificó la compra por 596 millones de dólares, retomando el discurso presidencial de que es necesaria para alcanzar la autosuficiencia energética del país.

“Será un paso muy importante para el cumplimiento de la autosuficiencia en la producción de combustibles planteada por el presidente de la República», sostuvo el director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza. Añadió que en los próximos 30 años se incrementará la demanda de combustibles fósiles en el mundo.

“En los próximos 30 años se va a incrementar la demanda (de combustibles fósiles) no obstante los esfuerzos internacionales para transitar hacía energías limpias», señaló el director de Pemex. Y aunque reconoció que países europeos y Estados Unidos reducirán su demanda, no desaparecerá por completo su consumo, además de que economías emergentes como China, India y América Latina incrementarán significativamente su consumo

El directivo detalló que Pemex contaba con el 49.95% de las acciones tras una asociación de 1993 con Shell, que controlaba el 50.005% restante; detalló que se espera concretar la transacción en el último trimestre de este año.

La operación, que también incluye el inventario de crudo y petrolíferos, consistirá en 106 millones de dólares en efectivo y 490 millones de dólares de deuda de Shell, precisó Oropeza.

Reiteraron que la refinería tiene una capacidad de producción de 340,000 barriles diarios, de los que 110,000 son de gasolina, 90,000 de diésel, 90,000 de turbosina y el resto de otros productos.

«Esta decisión se inscribe en el objetivo de lograr a corto plazo producir el total de combustibles que se requieren en México y para lo cual se están rehabilitando las seis refinerías del sistema nacional, se está construyendo la refinería de Dos Bocas”, manifestó el director de Pemex.

Y es que la compra del total de acciones de la refinería ha generado diversas críticas porque Shell había anunciado en febrero pasado el cierre de la planta Deer Park porque no se podía costear, además de que se ajustaba a su plan de reestructuración para deshacerse de la mitad de sus refinerías para dar paso a la transición energética.

Romero Oropeza aseguró que Deer Park no estaba contemplada dentro de las refinerías que Shell pretendía vender, pero el presidente López Obrador insistió en su adquisición.

«Se llevó a cabo toda la operación en sigilo porque así se hacen estas operaciones, sino se hubiese roto la negociación, pero además imagínense si lo hacemos público desde el principio, a nuestros adversarios los conservadores no les gusta nada», dijo López Obrador.

Se informó que el Consejo de Administración de Pemex aprobó por unanimidad la compra de la refinería, y esta mañana se presentó en la rueda de prensa.

“Consideramos que se trata de una excelente iniciativa respaldada por los grupos técnicos expertos de Pemex que incrementa de forma inmediata y, sobre todo, a muy bajo costo, el procesamiento del crudo y la producción de petrolíferos”, indicó la consejera independiente, Laura Itzel Castillo.

Mientras el presidente López Obrador vive obsesionado con el pasado, el presente y el futuro de México se están yendo por la borda.

En materia energética, económica y comercial, a pesar de la pandemia, México tiene la enorme ventaja de la vecindad con Estados Unidos. Los planes de rescate de nuestro vecino no tienen precedente. La cantidad de dinero que está y continuará circulando en ese país por los próximos años llevan a recordar la etapa de los años 20s. Los roaring twenties, le llamaron, cuando Occidente tuvo un crecimiento económico y una prosperidad brutal tras la Primera Guerra Mundial.

Dentro de esa ola de inversiones que vienen, el presidente Joe Biden ha sido enfático en que la inversión en energías limpias y renovables va hasta arriba de la lista. Él quiere ser recordado como el presidente que le dio la vuelta al reto del cambio climático.

Pero en lugar de querer engancharnos a esa locomotora, el presidente López Obrador busca pleito con los inversionistas norteamericanos y con el presidente Joe Biden.

La Agencia de Energía Internacional, de la cuál México es miembro desde el 2018, acaba de publicar un reporte explicando que para llegar a la meta de cero emisiones para el 2050 todos los proyectos nuevos de exploración de energías fósiles deben de detenerse en el mundo. Esto es, no más construcción de plantas de petróleo, gas ni carbón. Uno de los países que ha tomado la delantera en este sentido, además de EUA, es España. Ahí, el Parlamento acaba de aprobar una ley que prohíbe todos los nuevos permisos de exploración y producción de carbón, gas y petróleo con efecto inmediato. Además prohíbe la venta de vehículos de combustibles fósiles para 2040 y pone como meta producir el 74% de la electricidad de España con fuentes renovables para 2030.

Y, en otro sector, el mundo entero está temblando ante lo que parece inevitable: un ataque de China a Taiwán. Mientras López Obrador decide pelearse con el presente y ofrecer disculpas por temas milenarios, en Estados Unidos y gran parte del mundo hay preocupación por lo que esto puede significar en materia de producción de semiconductores.

Semi ¿qué? Pensará AMLO, mientras pide que se le sigan inyectando millones de dólares a la refinería de Dos Bocas.

Los semiconductores o chips son la piedra angular de la industria de los electrónicos. Sirven para que funcionen nuestros teléfonos inteligentes, consolas de video juegos y son el 20% del costo de los automóviles por la cantidad de semiconductores que lleva cada uno. Si la empresa más importante del mundo en producirlos, TSMC, que está en Taiwán, queda en manos de China, Estados Unidos va a padecer una escasez de semiconductores que llevará a una escasez de electrónicos a nivel global.

México, en lugar de estar pensando en construir una refinería o un tren, debería estar pensando en ser la alternativa a la fábrica de semiconductores del mundo que hoy es Taiwán. Estamos más cerca de EUA y no tenemos la amenaza China sobre nuestro territorio. Construir una fábrica de semiconductores lleva al menos un lustro, así que México no tiene tiempo que perder.

Hoy el país tiene la oportunidad de pensar insertarse en el futuro; en ser la solución para temas energéticos y de tecnología de Estados Unidos y de poder aprovechar los rugientes años por venir dado el exceso de dinero que hay allá y aquí escasea.

Pero en lugar de hacer esto, andamos en las tonterías de cada mañanera, que cada día se vuelven más insoportables y delirantes. Se está tirando el presente y el futuro de México al basurero por los rencores y resentimientos con el pasado de un individuo y de sus habilitadores.

 

Columna completa en El Universal

El director general y vicepresidente del BBVA México, Eduardo Osuna, asegura que el gobierno federal transmite un mensaje incorrecto a los inversionistas, con reformas como la de la Ley de la Industria Eléctrica. Aseguró que la Iniciativa Privada es clave para salir de la crisis que trajo consigo la pandemia.

«Hay unas iniciativas que no abonan claramente en la confianza de los inversionistas. (…) Entre ellas la reforma eléctrica, donde no solamente se da un mensaje de cambio de reglas sino que incrementará los costos en el sector o aumentará los subsidios» afectando la inversión pública, indicó Osuna en entrevista con la agencia EFE.

El directivo consideró que la reforma tendrá un «impacto» en términos del crecimiento de México: «El mensaje no es el correcto de cara a los inversionistas».

En este sentido, explicó que todo ello afectaría al banco que dirige, pues es uno de los «principales jugadores» en la financiación de grandes proyectos de infraestructura, aunque explicó que ya están revisando los proyectos existentes «de la mano» de sus clientes.

Además, advirtió que se puede dar tanto un encarecimiento de la luz como una falta de capacidad de producción en un futuro de energía. «Si un país no puede generar certidumbre en términos de provisión eléctrica es muy difícil que decidas estar ahí», subrayó.

Las declaraciones del director general de BBVA México se dan a unos días de que inicie la Convención Bancaria que organiza la Asociación de Bancos de México (ABM) en su primera reunión semipresencial, en la que se discutirán las perspectivas de la economía mexicana y la incertidumbre generada en los inversionistas.

Otro proyecto de ley sobre el que advierte, es que el que se discute en el Congreso sobre el llamado «outsourcing», que busca eliminar la subcontratación. «La banca, como cualquier industria, tiene servicios subcontratados que serían difíciles de internalizar», apuntó Ozuna, y puso como ejemplo el desarrollo de software.

En el marco de lo expresado por el directivo de BBVA México, la Cámara Española de Comercio (Camescom) en nuestro país, aseguró que las empresas españolas que invierten en México se han topado con decisiones que no favorecen la apuesta por permanecer en el país.

«Nuestra intención es aportar valor de forma constructiva y positiva para el desarrollo de la sociedad mexicana” resaltó Antonio Basagoiti, Presidente de la Camescom.

La Cámara resaltó que representantes de las empresas de capital español con fuertes inversiones en nuestro país, mostraron su interés en materia energética y en la creación de puentes para mantener una relación de diálogo con el gobierno federal.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió este viernes a Estados Unidos «respetar» las decisiones que se toman en México en materia energética, esto en referencia a la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que se aprobó esta semana en la Cámara de Diputados, y que ahora se encuentra en el Senado para su discusión y eventual aprobación.

«No nos inmiscuimos en los asuntos de Estados Unidos de América. No nos metemos porque no queremos que nadie decida sobre lo que corresponde a los mexicanos», respondió el presidente al ser cuestionado sobre las declaraciones que han hecho funcionarios del país vecino, especialmente Julie Chung, subsecretaria interina de Asuntos del Hemisferio Occidente.

López Obrador defendió que la política energética «es un asunto de las políticas de cada país», por lo que dijo, «somos libres y soberanos. Somos independientes».

Esquivó la confrontación con el gobierno de Estados Unidos al decir que sus funcionarios opinan que México debe actuar de cierta forma, lo que dijo está bien ya que se debe garantizar la libertad de expresión; sin embargo dijo, «debemos de respetar en esta materia del manejo de la política eléctrica».

Incluso AMLO dijo que las heladas de este mes en Texas, que congelaron ductos de gas natural provocando apagones de electricidad, demostraron que «no funciona tan bien la política energética que se aplica cuando menos en ese estado». «Pero eso ya no me corresponde a mí mencionarlo», dijo el presidente.

La agencia Moody’s advirtió este jueves que la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que aprobó esta semana la Cámara de Diputados luego de que la enviara el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), traerá un impacto negativo al sector porque socava la competencia y los objetivos de energía limpia del país, advirtió este jueves

«Los cambios a la Ley de la Industria Eléctrica tendrán impacto crediticio negativo para el sector porque limitarán la inversión privada en renovables, al dar prioridad al despacho a CFE, sobre la generación privada», indicó Adrián Garza, analista vicepresidente sénior de la agencia calificadora.

Recordemos que el principal cambio de la iniciativa que envió AMLO y que se aprobó en Diputados,  es eliminar el criterio económico para despachar primero la electricidad de las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE sobre las centrales privadas de renovables y al último las de ciclo combinado.

«Con esto, se pone en riesgo llegar a la meta de generación de energía limpia de 35% del total en 2024», indicó Garza.

Alertó que la reforma también elimina la obligatoriedad de las subastas eléctricas en las que participan privados, ordena revisar los contratos del Gobierno con particulares y cambia las reglas de los Certificados de Energía Limpia (CEL) para darlos a plantas viejas de la CFE.

Los cambios, dijo el analista de Moody’s, ocurren en un tiempo difícil para las crecientes necesidades energéticas del país, que dentro de los próximos 14 años tendrá un incremento de 2.8% en la demanda, con base en el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (Prodesen).

Pese a lo advertido por la calificadora, y que coincide con lo que han dicho diversos especialistas, el gobierno ha justificado la urgencia de la reforma para «fortalecer» a la CFE.

El plan de negocios de la CFE de 2021 a 2025 contempla proyectos de gas y ciclo combinado en lugar de renovables, por lo que la reforma aumentaría la dependencia sobre este combustible, que ya representa 60% de la generación de electricidad, observó Moody’s.

El proyecto de reforma ya se encuentra en el Senado, donde debe discutirse y votarse dentro de un plazo de 30 días por ser de carácter preferente.

El aspirante a la Presidencia de la República, el panista Ricardo Anaya, aseguró que la iniciativa de reforma a la industria eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) envío al Congreso, y que podría estarse votando mañana en la Cámara de Diputados, un «gravísimo error» que perjudicará a los mexicanos directamente.

En un video publicado en sus redes sociales, indicó que hoy en día la energía más barata y más limpia es la que se genera con los rayos del sol, con el viento o con plantas de ciclo combinado; explicó que actualmente la CFE, por ley, tiene que comprar la electricidad más barata para poderla vender a los usuarios domésticos, a los negocios o a las fábricas, lo cual es bueno por el costo que tiene, pero también al ser la más limpia.

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El excandidato presidencial denunció que la iniciativa de AMLO va contra lo que hoy en día existe, y lo que promueve es generar energía sucia y cara.

Desde la refinería y termoeléctrica de Tula, Hidalgo, el panista indicó que en la refinería se transforma el petróleo en gasolina, quedando un desperdicio llamado combustóleo, del cual el gobierno tiene tanto que ya no saben qué hacer con él, pues ya no tiene donde almacenarlo, y venderlo no es buen negocio como ocurría años atrás.

Indicó que la «brillante idea» del gobierno federal fue apostar por quemar todo el combustóleo que hay, y por eso la reforma que propusieron, pues bajo la ley actual no pueden quemar todo el combustóleo de Pemex porque están obligados a dar preferencia a la energía más barata.

«Es un disparate que te va a afectar por dos razones; primero porque van a contaminar el aire que respiras (…), y segundo, también te va a afectar porque cuesta cinco veces más caro generar la electricidad quemando combustóleo; o una de dos: o te suene la luz o usan los impuestos para subsidiar, lo cual implica que haya menos dinero para servicios como agua, calles, caminos, hospitales, medicinas, becas… de algún lado tienen que tomar ese dinero», denunció Anaya Cortés

Sostuvo que la iniciativa de reforma de AMLO significará retroceder décadas, pues México se quedará con lo peor: con el combustóleo que contamina, con las plantas viejas y con la energía cara. Incluso dijo que los apagones que se vivieron en los últimos días en el país no van ser» nada comparado con lo que puede venir».

Sobre la iniciativa de AMLO, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) denunció que la propuesta tiene el potencial de convertir al modelo de la industria eléctrica en un monopolio y de destruir el mecanismo de despacho de energía de las centrales eléctricas que hoy opera el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) de manera independiente y que permite que haya competencia entre generadores y, por ende, mejores precios. Advirtió que de aprobarse la iniciativa subirá el costo de la energía eléctrica. L

Afirmó que usar combustibles ineficientes y contaminantes como los que privilegia la reforma, implicará mayores tarifas para los usuarios. Coincidió con Anaya en que el despacho a la energía termoeléctrica producida por la CFE tiene un costo de generación 5 veces mayor a la generación de energía solar o eólica por parte de empresas privadas.

Alertó que con la reforma, la energía solar o eólica sería la tercera en ser despachada, y si el costo no se transfiere de forma directa a los usuarios, se hará de forma indirecta mediante subsidios que serán cubiertos con el pago de impuestos de todos los mexicanos, además que las finanzas de la CFE se verán perjudicadas.

«Uno de los efectos más perniciosos identificados es que detiene la inversión y desalienta la llegada de nuevos proyectos al país, por ende, dejarán de crearse nuevas fuentes de empleo (…) La conclusión es que el gobierno no puede solo, requiere de la colaboración de la inversión privada», dijo la Confederación.

Dijo que sería un despropósito impulsar una reforma que detone litigios y que será impugnada legalmente desde el primer día porque se incumplirían o desconocerían compromisos que el gobierno actual suscribió a través del T-MEC y otros tratados.