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La fiscalía rusa anunció este jueves que el periodista estadounidense Evan Gershkovich, que se encuentra preso desde 2023, será juzgado próximamente en un tribunal en los Urales por “espionaje”, ya que está acusado de haber recolectado información sobre una fábrica de tanques para la CIA.

“La causa penal fue remitida al tribunal regional de Sverdlovsk para que analice el fondo”, declaró la oficina del fiscal que acusa al reportero de The Wall Street Journal de haber “recolectado información secreta” sobre el fabricante de tanques Uralvagonzavod para los servicios estadounidenses.

Recordemos que Gershkovich, su empleador y la Casa Blanca niegan las acusaciones.

El reportero se encuentra preso en la conocida prisión de Lefortovo de Moscú desde que fue detenido.

Moscú no había proporcionado previamente ningún detalle sobre su caso contra Gershkovich, y solo indicó que el periodista había sido “arrestado in fraganti”.

Se trata del primer periodista occidental arrestado en Rusia por espionaje desde la época soviética.

Según las autoridades rusas, se está discutiendo sobre un posible intercambio de prisioneros que involucra a Gershkovich.

El presidente ruso, Vladimir Putin, insinuó públicamente que Moscú, como parte de un acuerdo para liberar a Gershkovich, quiere la liberación de un hombre que, según Alemania, trabajaba para el Estado ruso cuando mató a un comandante rebelde checheno en Berlín.

Washington ha acusado en repetidas ocasiones a Moscú de detener a ciudadanos estadounidenses en un intento de canjearlos por rusos ecnarcelados en el extranjero por delitos graves.

Zeus, testigo protegido en el juicio oral contra Juan Carlos García Rivera, presunto operador del software Pegasus para el corporativo KBH, relató que se espió con Pegasus a empresarios de alto perfil como Carlos Slim y Germán Larrea, así como a un número nutrido de periodistas.

KBH Aplied Technologies Group es una red de empresas fantasma que se utilizó para comercializar en nuestro país el programa espía propiedad de la empresa israelí NSO Group.

El portal Aristegui Noticias reveló que durante el primer del juicio, Zeus refirió que el dueño de KBH, Uri Ansbacher Bendrama, recibía órdenes directamente del ex presidente Enrique Peña Nieto, sobre a quién se debía espiar.

El testigo protegido indicó que los nombres de los espiados con Pegasus se concentraron en un archivo, que contenía más de 1,500 registros, mismo que fue enviados al CISEN; incluía números telefónicos, llamadas de entrada y salida, ubicaciones, fotografías y grabaciones.

Según Zeus, el dueño de KBH recibía órdenes del expresidente “El Patron”, como se le conocía a Peña Nieto, además de Osorio Chong, entonces secretario de Gobernación y de Eugenio Imaz Gispert, director del Cisen, para hacer las intervenciones sin importar si había orden judicial o no.

Entre los empresarios espiados por ordenes directas de Peña Nieto, aparecen Carlos Slim y Germán Larrea, dos de los hombres más ricos del país, así como directivos de Televisa, de los cuales no se especificó su identidad.

En cuanto a los periodistas, se reconfirmó el seguimiento que sufrieron Carmen Aristegui, Jenaro Villamil, Carlos Loret, Héctor de Mauleón o Pedro Ferriz de Con.

Al respecto, esta mañana el presidente habló sobre el espionaje revelado por Zeus. Dijo que su administración no cuenta con información sobre el tema, aunque dijo, “puede que el CISEN” tenga algo.

“Siempre hemos padecidos nosotros de espionaje. Nosotros no lo hacemos, aquí se terminó eso. No espiamos a nadie, no escuchamos teléfonos de nadie, pero hay muchos que se acostumbraron a eso”, dijo el mandatario.

Investigación completa en Aristegui Noticias

Un tribunal ruso rechazó este martes la apelación del periodista estadounidense Evan Gershkovich, detenido en Rusia desde marzo pasado, contra la prolongación de su detención preventiva por presunto espionaje.

El juez Yuri Pasyunin, del tribunal municipal de Moscú, decidió dejar “sin cambios” la decisión de mantener al reportero, de 31 años, en detención, al menos hasta el 30 de noviembre.

Gershkovich, corresponsal de The Wall Street Journal en Moscú, apeló contra la prolongación de tres meses de su detención provisional, ordenada a finales de agosto.

“Estamos profundamente decepcionados de que se haya desestimado de nuevo el recurso contra la prolongación de su detención. Evan debería ser liberado”, declaró la embajada norteamericana en Moscú en redes sociales.

En el mismo sentido se pronunció el diario estadounidense, quien señaló que han transcurrido más de seis meses desde el injusto arresto de Evan, y se dijeron “indignados de que siga detenido injustamente”.

Recordemos que el periodista fue detenido el 29 de marzo durante un viaje para una cobertura informativa en los montes Urales. Desde entonces está recluido en la prisión de Lefortovo, en la capital rusa.

Gershkovich está acusado de espionaje, un delito que se castiga con hasta 20 años de cárcel. En todo momento, él, su equipo legal y sus colegas, niegan las acusaciones.

Hasta ahora, Rusia no ha presentado públicamente elementos de prueba de las acusaciones y el conjunto del proceso está bajo secreto.

Foto: Twitter @WSJLive

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) deslindó al gobierno federal del presunto uso del software Pegasus, con el que se ha reportado han sido espiados defensores de derechos humanos y periodistas, así como el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, caso que fue revelado la semana pasada por The New York Times.

La Comisión detalló que se inició una investigación por el presunto espionaje en contra de organizaciones civiles de derechos humanos, en donde no se encontraron “elementos que presuman que el Gobierno federal, o alguna entidad del mismo, se encuentre actualmente utilizando el sistema Pegasus, ni realice espionaje”.

La semana pasada, The New York Times publicó un reportaje en el que, citando varias fuentes en contacto directo con Encinas, aseguró que este había sido víctima de espionaje con el sistema Pegasus por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Un día después, durante su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconoció que habló con Encinas sobre el supuesto espionaje a quien le dijo que no le diera “importancia, porque no había ninguna intención de espiar”.

Además, reconoció que Encinas le comunicó que había sido contactado por el diario neoyorquino para consultarle si había sido espiado y que contestó que “probablemente sí”.

No obstante, López Obrador negó que el posible espionaje fuese realizado por el Ejército, que es hoy en día la única dependencia que cuenta con Pegasus para sus labores de inteligencia.

Al respecto, la CNDH expresó su extrañamiento sobre los trascendidos de que Encinas haya sido espiado, y afirmó que sería importante esclarecer quién o quiénes estarían ejerciendo este tipo de prácticas, “a todas luces condenables e inadmisibles en un Estado democrático, pero sobre todo a qué intereses sirven”.

Asimismo, hizo un llamado a los involucrados a aportar todos los elementos con que cuenten para que se trasciendan las especulaciones y se investigue debidamente.

Refirió que “llama la atención” el hecho de que este tipo de prácticas pudieran estarse dando, no solamente contra un alto funcionario gubernamental, como el subsecretario Encinas, sino contra cualquier ciudadano.

Recordemos que las agencias gubernamentales, y no los individuos, pueden comprar Pegasus, una herramienta de software desarrollada por la empresa israelí NSO que permite infiltrar un teléfono y tener acceso al historial digital completo de un individuo, incluyendo todas sus conversaciones.

En octubre del año pasado, el grupo Guacamaya Leaks publicó documentos que hackeó de la Sedena, en los que se revelaba que el Ejército había espiado, ya con el presidente López Obrador en el poder, a periodistas y activistas.

Antes de ello, una investigación de medios internacionales destapó en 2021 que varios países intervinieron 50,000 teléfonos con el programa Pegasus, de los que 15,000 fueron en México durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, la cifra más alta del mundo.

La investigación reveló que fueron intervenidas las comunicaciones de activistas y periodistas; del entonces líder opositor y actual presidente, López Obrador, además de algunos de sus colaboradores y su cardiólogo, así como familiares de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

La Fiscalía General de la República (FGR) informó este lunes que mantiene abierta una carpeta de investigación por la contratación y adquisición del sistema de espionaje, Pegasus en 2014, por parte de la Agencia de Investigación Criminal dirigida por Tomás Zerón.

Recordemos que Tomás Zerón es acusado de ocultar pruebas y torturar testigos en el caso Ayotzinapa.

De acuerdo con la FGR, esta sistema habría sido adquirido para uso de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), encabezada por Jesús Murillo Karam, hoy recluido por su probable participación en la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Las carpetas incluyen delitos por peculado, fraude equiparado, uso indebido de atribuciones y facultades.

Todos ellos en contra de Zerón; Judith Aracely Gómez, exoficial mayor; Vidal Diazleal, exjefe de la Policía Federal Ministerial, y de Rigoberto “G”, exdirector de Información sobre Actividades Delictivas, del Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia.

La FGR indicó que el monto de la operación ilegal fue por 460 millones de pesos.

Además, explicó que es “un sistema que no lo tiene esta nueva Administración; que nunca lo ha usado la Fiscalía General de la República, y que fue adquirido ilícitamente”.

La aclaración se da en medio de señalamientos al Ejército por una presunta estructura secreta de espionaje que usa el software Pegasus para interferir en investigaciones relacionadas con activistas que denuncian violaciones a derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas. La investigación es denominada “Ejército espía”.

La FGR también detalló que a través de la Fiscalía Especializada de Asuntos Internos (FEAI) ha solicitado la celebración de la audiencia inicial hasta en tres ocasiones ante el Centro de Justicia Penal Federal de la Ciudad de México, y espera respuesta.

“Esta investigación es independiente de la ya judicializada por la FGR, en razón de diversas intervenciones ilegales que Pegasus” realizó en la administración pasada y de las que se cuenta con vinculaciones a proceso, de lo cual se ha informado oportunamente”, aclaró la FGR.

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) también se refirió a Tomás Zerón, extitular de la AIC, pues pidió al gobierno de Israel su extradición, ya que también se le involucra con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

“Aprovecho para pedirle al primer ministro de Israel que ya se cumpla con el compromiso de que lo van a extraditar, a Tomás Zerón, que está demostrado que participó en la fabricación de delitos, de tortura”, dijo el mandatario.

Anteriormente, la FGR también había informado que perseguía una segunda línea de investigación por el delito de intervención ilegal de comunicaciones privadas en perjuicio de diversos periodistas y defensores de derechos humanos con esta misma tecnología.

El gobierno de Estados Unidos defendió este jueves haber imputado a 28 miembros del cártel de Sinaloa a pesar de las acusaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador(AMLO) sobre la presunta “infiltración” en nuestro país para espiar a los narcotraficantes.

John Kirby, uno de los portavoces de la Casa Blanca, dijo que las imputaciones a los miembros del cártel responden al objetivo marcado por Estados Unidos, México y Canadá de llevar a presión a los integrantes de los cárteles y traficantes de droga.

“El presidente (Joe Biden) tuvo una importante discusión en México con el presidente López Obrador y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sobre la necesidad de seguir presionando a los traficantes de drogas y a los carteles y lo que hizo el Departamento de Justicia es un paso en esa dirección”, dijo el funcionario estadounidenses en referencia a los compromisos de los tres mandatarios en su reunión de enero pasado.

“Vamos a seguir haciéndolo, porque es importante para la seguridad del pueblo estadounidense”, advirtió Kirby, quien no quiso opinar sobre las declaraciones de López Obrador.

Además, añadió que el gobierno de Estados Unidos seguirá en contacto con sus socios, particularmente con su vecino del sur, “que sufre igualmente las consecuencias de estas actividades y, en algunos casos, sin que se pongan impedimentos a los cárteles en México”.

Recordemos que el pasado lunes, López Obrador acusó a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) de infiltrarse para espiar al cártel de Sinaloa sin informar a las autoridades mexicanas.

Cuestionado sobre el anuncio del Departamento de Justicia de los cargos contra cabecillas del cártel de Sinaloa, entre ellos cuatro hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, por tráfico de fentanilo y otras drogas, AMLO aseguró que la DEA inició la investigación en México sin informar a su gobierno.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) denunció este martes que Estados Unidos está espiando a su país, por lo que dijo que aumentará la protección de la información militar.

Los comentarios de Andrés Manuel López Obrador se producen después de que el diario The Washington Post reveló la semana pasada la existencia de supuestas tensiones entre el Ejército y la Marina, citando filtraciones de comunicaciones militares secretas estadounidenses.

“Tenemos ya que cuidar también nuestra información por seguridad nacional (…) y vamos a cuidar ya la información de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de la Defensa porque estamos siendo objeto de espionaje del Pentágono”, dijo el mandatario.

“Tenemos nuestra conciencia tranquila como para decir que no se van a violar derechos humanos ni se va a espiar a nadie, nunca lo hemos hecho”, añadió López Obrador, quien ha asegurado varias veces que las Fuerzas Armadas realizan tareas de inteligencia, no de espionaje.

El gobernante agregó que no se va a quedar de brazos cruzados ante lo que calificó de “plan injerencista” de Washington y también acusó a la agencia antidroga estadounidense (DEA) de filtrar información a medios mexicanos para perjudicar a su administración.

La reacción de AMLO surge n medio de nuevos señalamientos sobre el uso del programa de spyware Pegasus por parte de la Secretaría de Defensa mexicana contra defensores de derechos humanos.

“Ahora resulta que el Pentágono le informa al Washington Post”, respondió al ser consultado sobre un reciente análisis realizado por el grupo de vigilancia digital con sede en Toronto Citizen Lab, que corroboró que la Sedena había espiado a dos activistas de la ONG CentroProdh con Pegasus.

El espionaje se habría dado en junio, julio y septiembre de 2022, “en momentos clave vinculados a la labor de acompañamiento a víctimas de violaciones a derechos humanos cometidas por las Fuerzas Armadas”, informó más temprano la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), al presentar la investigación.

Pegasus, que puede ser utilizado para irrumpir remotamente teléfonos celulares, proporcionando acceso a su memoria o convirtiéndolos en dispositivos de grabación, es vendido normalmente a gobiernos o a fuerzas de seguridad para investigar grupos criminales e incluso terroristas.

Este martes, el diario New York Times informa que desde 2019 hasta hoy, la Secretaría de la Defensa ha continuado usando Pegasus, pese a la promesa de López Obrador de no espiar a nadie ni mantener las prácticas que tanto criticó en el pasado.

“Durante ese tiempo, el programa malicioso se ha seguido usando contra periodistas, defensores de derechos humanos y un político de oposición, según los análisis de Citizen Lab”, reportó NTY, quien asegura que

La investigación del diario estadounidense, revela que México fuese el primer cliente de Pegasus, y que nuestro país se convirtió en el usuario más prolífico del programa espía más conocido del mundo.

La embajadora de Estados Unidos en Rusia, Lynn Tracy, visitó al corresponsal del The Wall Street Journal (WSJ), Evan Gershkovich, detenido en Rusia acusado de espionaje, en la prisión preventiva Lefórtovo ubicado en la capital rusa.

“Hoy visité a Evan Gershkovich en la prisión de Lefórtovo, es la primera vez que nos dan acceso a él desde su detención ilegal hace más de dos semanas”, señaló Tracy en un mensaje publicado en la cuenta de Twitter de la Embajada estadounidense.

La diplomática agregó que el reportero se siente bien y “se mantiene fuerte”. “Reiteramos nuestro llamamiento para su liberación inmediata”, remató en el breve mensaje.

Rusia admitió la semana pasada que aún no había dado permiso a los diplomáticos de Estados Unidos en Moscú para que visitaran en prisión a Gershkovich, al afirmar que la solicitud estaba bajo consideración.

El Servicio Federal de Seguridad (FSB), antiguo KGB, acusó formalmente de espionaje al periodista estadounidense el pasado 7 de abril.

Los abogados del corresponsal del WSJ, han apelado su detención, mientras decenas de periodistas independientes rusos escribieron una carta demandando su liberación y calificando de gratuita la acusación de espionaje en virtud del artículo 276 del código penal, cargo que se castiga con hasta 20 años de prisión.

Tanto la Casa Blanca como The Wall Street Journal han negado las acusaciones de las fuerzas de seguridad rusas contra su corresponsal y han exigido su liberación inmediata.

Recordemos que fue el 30 de marzo pasado, cuando Gershkóvich fue detenido en Ekaterimburgo mientras realizaba un reportaje, lo que lo convirtió en el primer periodista estadounidense detenido en Rusia acusado de espionaje desde la Guerra Fría.

El gobierno de Rusia ha subrayado que se trata de un arresto legítimo pues fue sorprendido “in fraganti” cuando intentaba conseguir información clasificada como secreto de Estado, aprovechando su condición de periodista.

Además, indicó que Gershkovich está por ahora fuera de cualquier posible canje de presos con Estados Unidos hasta que haya una sentencia firme dictada por un tribunal ruso.

En Broojula, Ana Paula Ordorica conversa con David Luhnow, Jefe de la oficina en Reino Unido de The Wall Street Journal, sobre el caso de Evan Gershkovich, y el precio que la prensa paga en Rusia por cubrir la verdad.

Foto: Lucy Gilmour vía @WSJPR

Luego de conocerse la investigación especial en la que se acusaba al gobierno federal, específicamente a la Secretaría de la Defensa, de espiar al activista Raymundo Ramos en 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reconoció la obtención de dichas grabaciones.

“Este ciudadano (Raymundo Ramos) estaba hablando por teléfono con un presunto narcotraficante”, dijo López Obrador en su conferencia de prensa matutina. “Como el presunto narcotraficante estaba siendo investigado, obtuvimos esta grabación”, agregó.

El Centro Nacional de Inteligencia estuvo involucrado en el caso, comentó el mandatario, y agregó que la entidad de gobierno se enfoca en investigar presuntos delincuentes por lo que puede intervenir sus teléfonos, simepre con la autorización de un juez.

AMLO no dio más detalles sobre el caso de Ramos, pero aseguró que se proporcionaría mayor información, esto a más de una semana de que el tema llegó a Palacio Nacional y se había dicho que desde ese día se proporcionarían los detalles.

Recordemos que López Obrador ha rechazado que su gobierno espíe a activistas, periodistas y opositores, y por el contrario, sostiene que su gobierno únicamente realiza labores de inteligencia para combatir el crimen.

Ramos alega haber sido espiado a través del polémico software Pegasus en 2020, el software que utilizó el gobierno de Enrique Peña Nieto y que fue condenado por el propio presidente.

Por varios años, Ramos ha representado legalmente a víctimas de abusos militares en Tamaulipas, estado fronterizo con Estados Unidos, donde grupos criminales a menudo libran enfrentamientos por el control territorial.

“Quieren matar al mensajero”, dijo Ramos en una llamada telefónica con la agencia Reuters. “Ellos quieren que deje de señalar los abusos y masacres de las fuerzas armadas los cuales no han parado con el gobierno de López Obrador, pero no lo van a lograr”, afirmó.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró este viernes que el Ejército realiza labores de “inteligencia” más no de “espionaje”, esto en respuesta una investigación de organizaciones civiles y medios de comunicación, que documentaron que las Fuerzas Armadas usan softwar’s para monitorear a activistas.

“Que quede claro: nosotros no espiamos a nadie, no es el tiempo de los gobiernos neoliberales. Nosotros hicimos aquí el compromiso de que no íbamos a espiar a ningún opositor”, afirmó el mandatario en su conferencias de prensa al ser cuestionado sobre el tema.

Sus declaraciones se producen después de la investigación “Ejército Espía”, que denunció esta semana una estructura secreta de espionaje ilegal con el software Pegasus para interferir en las investigaciones de abusos de activistas que denuncian violaciones a los derechos humanos de las Fuerzas Armadas.

La investigación, realizada por la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Artículo 19 y Social Tic, demostró que, de acuerdo con documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dicha estructura militar espió con Pegasus al activista Raymundo Ramos en el estado de Tamaulipas.

Pero, al citar que Ramos está acusado de presuntos vínculos con grupos de la delincuencia en Tamaulipas, López Obrador justificó que el Ejército necesita hacer investigación.

“Se tiene que hacer investigación, que no espionaje. Es distinto. Y el instituto de inteligencia del Gobierno hace investigación”, defendió. Además, insistió en que su gobierno no comete “ninguna ilegalidad”.

“Nosotros sostenemos que es muy importante hacer la investigación, inteligencia, para no usar la fuerza, es mejor la inteligencia que la fuerza. Entonces sí estoy enterado del reportaje que hicieron, pero no hay ninguna ilegalidad”, remarcó.

No es el primer señalamiento de este tipo. En octubre del año pasado, el grupo Guacamaya Leaks publicó documentos que hackeó de la Sedena, en los que se revelaba que el Ejército había espiado, ya con el presidente López Obrador en el poder, a periodistas y activistas.

Antes de ello, una investigación de medios internacionales destapó en 2021 que varios países intervinieron 50,000 teléfonos con el programa Pegasus, de los que 15,000 casos fueron en México durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, la cifra más alta del mundo.

La investigación reveló que fueron intervenidas las comunicaciones de activistas y periodistas; del entonces líder opositor y actual presidente, López Obrador, además de algunos de sus colaboradores y su cardiólogo, así como familiares de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa.

Sin embargo, lo que llamó la atención fue que el propio Andrés Manuel López Obrador respaldó el uso de este tipo de software en el gobierno, por parte de las instituciones que tengan permitido utilizar la inteligencia.

Cuestionado si este respaldo sería para usar Pegasus, el presidente dijo que Pegasus “es una marca, que es un sistema que incluye aparatos para espiar y para intervenir teléfonos. Pero el Pegasus existe desde antes de Pegasus y después de Pegasus. Es una tecnología creo que lo de Pegasus, está vinculado a lo que antes hacía con (Felipe) Calderón. Garcia Luna fue el rey del manejo del Pegasus”, lanzó el mandatario.

Dudó que sea Pegasus lo que el gobierno esté contratando, aunque dijo: “de que se tiene un sistema de investigación, para la inteligencia, sí”.

El presidente Joe Biden dijo este jueves que tiene previsto hablar con su homólogo chino, Xi Jinping, sobre el globo “espía” que ordenó derribar el pasado 4 de febrero, aunque adelantó que no le pedirá disculpas por ello.

“Espero hablar con el presidente Xi y quiero llegar al fondo de este asunto. Pero no voy a pedir disculpas por abatir ese globo”, afirmó el mandatario en un mensaje desde La Casa Blanca.

Biden fue claro en señalar que no dudará en derribar cualquier objeto volador que suponga una amenaza para el pueblo estadounidense.

Recordemos que el globo “espía” chino fue localizado a finales de enero en el espacio aéreo estadounidense y fue derribado sobre aguas del Atlántico el 4 de febrero.

El globo llevaba días sobrevolando varias zonas del país, como el estado de Montana, donde se encuentra uno de los tres campos de misiles nucleares existentes en Estados Unidos.

Por su parte, el gobierno chino ha asegurado que el globo entró en el espacio aéreo estadounidense al desviarse por error de su trayectoria y afirmó que se usaba para fines meteorológicos, no de espionaje.

Además del globo “espía”, Estados Unidos ha derribado en la última semana otros tres objetos voladores en su territorio y en Canadá, cuyo origen están investigando las autoridades estadounidenses y canadienses.

Biden dijo que esos últimos objetos voladores no parecen tener ningún vínculo con el globo “espía” chino y que, de hecho, la inteligencia de Estados Unidos cree que eran “probablemente globos vinculados a empresas privadas, instituciones recreativas” o de investigación que se dedican a estudiar fenómenos meteorológicos o hacer otras investigaciones científicas.

El presidente añadió que no ha habido un incremento de objetos voladores en el espacio aéreo de EE.UU. y atribuyó el reciente derribo de esos objetos a unos cambios en la frecuencia de los radares que hicieron las Fuerzas Armadas tras detectar el globo “espía” chino.

Para abordar esta situación, Biden ha dicho que su asesor de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, está elaborando unas nuevas reglas sobre detección de objetos voladores para incorporarlas a la estrategia de defensa nacional.

Tras años de tensiones con el gobierno del republicano Donald Trump, Biden y Xi se reunieron por primera vez como presidentes el año pasado en el G20 en Bali en un intento de rebajar las tensiones y evitar que rivalidad entre las dos potencias desemboque en un conflicto abierto.

Sin embargo, el descubrimiento de los “globos espía” ha revivido las tensiones y llegó a provocar la suspensión de una viaje a China que tenía previsto hacer el secretario de Estado, Antony Blinken.

Estados Unidos aseguró este jueves que globos espía chinos han sobrevolado más de 40 países en los 5 continentes, en un plan directamente relacionado con el Ejército de China.

Los informes surgen luego de que las autoridades estadounidenses derribaron el sábado pasado un “globo espía” chino que llevaba días sobrevolando varias zonas del país y, desde entonces, ha denunciado un plan de China para espiar con estos aparatos a diferentes países.

Un alto funcionario del Departamento de Estado dijo este jueves que China ha sobrevolado con estos globos más de 40 países en los 5 continentes y que el gobierno de Joe Biden está en contacto con las naciones afectadas para compartir información.

China ha asegurado que el aparato derribado en Estados Unidos era un globo meteorológico, pero el funcionario estadounidense dijo que las imágenes de alta resolución obtenidas del artefacto demuestran que tenía capacidad para recopilar información de inteligencia.

Aseguró que estos globos tienen múltiples antenas para geolocalizar e interceptar comunicaciones, además de paneles solares para producir la energía necesaria para operar sus sensores.

Según el Departamento de Estado, estas actividades de espionaje “a menudo se llevan a cabo bajo la dirección” del Ejército chino.

“Estamos seguros de que el fabricante de los globos tiene una relación directa con el Ejército de China”, dijo el funcionario, que habló en condición de anonimato.

Incluso en la página web del fabricante de dichos aparatos aparecen imágenes de vuelos anteriores que presuntamente se hicieron sobre espacio aéreo de Estados Unidos, afirmó.

“Al derribar el globo, Estados Unidos envió un mensaje claro a China de que la violación de nuestra soberanía es inaceptable”, añadió el funcionario, quien criticó que las autoridades chinas no han dado hasta ahora “una explicación plausible” sobre lo ocurrido.

El Gobierno de Biden está explorando tomar acciones contra China y contra las compañías vinculadas al Ejército chino en el plan de globos espía, advirtió.

El descubrimiento de estos “globos espía” ha desencadenado una crisis diplomática entre Estados Unidos y China y motivó la suspensión de un viaje que el secretario de Estado, Antony Blinken, tenía previsto hacer al país asiático.

Estados Unidos acusó este miércoles a China de haber estado trabajando desde hace años en un “programa” de globos espía que ya han sobrevolado varias regiones, y señaló que hasta la fecha tienen conocimiento de que cinco aparatos de este tipo han sobrevolado su territorio.

John Kirby, uno de los portavoces de La Casa Blanca, explicó que “es un programa en el que los chinos han estado trabajando durante varios años. Ellos (los chinos) han intentado mejorarlo, lo han hecho crecer y lo han incrementado, todo con el objetivo de obtener información de inteligencia”.

Kirby adelantó que Estados Unidos está hablando con sus aliados para ofrecerles información sobre el alcance de ese programa de espionaje.

Recordemos que Estados Unidos derribó el sábado pasado un “globo espía” chino que llevaba días sobrevolando varias zonas del país, como el estado de Montana, donde se encuentra uno de los tres campos de misiles nucleares existentes en territorio estadounidense.

China admitió que el globo le pertenece, pero dijo que se había extraviado y que se usa para fines meteorológicos, no para espionaje.

El gobierno de Joe Biden también anunció el viernes pasado que había detectado otro “globo espía” sobre Latinoamérica, algo que admitió el Gobierno chino, pero siguió manteniendo que ese dirigible no representa “ninguna amenaza”.

La aeronave fue detectado sobre Costa Rica, Colombia y Venezuela, según diferentes fuentes.

Lo expuesto por Kirby fue confirmado desde el Pentágono, donde el portavoz del Departamento de Defensa, Pat Ryder, dijo que llevan desde hace años siguiendo este programa chino.

Indicó que tienen conocimiento de que, antes del último globo, hubo otros cuatro aparatos similares chinos que han pasado sobre el territorio estadounidense, uno previo durante la Administración del presidente Joe Biden y otros tres durante la de Donald Trump.

Aunque no ofreció muchos detalles, Ryder subrayó que otros lugares donde se han avistado globos chinos son Latinoamérica, el sureste asiático, Asia Oriental y Europa.

La Fiscalía General de la República (FGR) informó de que existen dos carpetas de investigación relacionadas con la adquisición injustificada del equipo de espionaje “Pegasus”, así como por la presunta intervención ilegal de comunicaciones privadas de periodistas y defensores de derechos humanos.

En dichas carpetas también se incluye a otros servidores públicos “que, por razón de secrecía y viabilidad procesal, no se identifican en este momento”, indicaron las autoridades.

En la investigación se indica que dicho equipo de inteligencia se adquirió con recursos públicos de una partida para “Gastos de Seguridad Pública y Nacional” por la cantidad de 456 millones 843 mil 149 pesos.

De acuerdo con la Fiscalía, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) hizo esta compra pública “sin que existiera justificación para su celebración y evadiendo los procedimientos de licitación pública” y un uso irregular de partidas presupuestales.

“Actualmente, se está gestionando la solicitud de orden de aprehensión contra quien proceda, así como las pautas para ejercitar acción penal”, detalló la FGR.

Sobre el uso del equipo Pegasus, se mencionó que “se estará en posibilidad de ampliar la acción penal por los delitos vinculados por el espionaje ilegal, en el momento procesal en que se obtenga información al respecto”.

En una segunda investigación, la Fiscalía procede judicialmente por el delito de intervención ilegal de comunicaciones privadas en perjuicio de diversos periodistas y defensores de derechos humanos.

La FGR recordó que su primer pesquisa fue contra Juan Carlos García, miembro de la empresa Proyectos y Diseños VME, que comercializaba en México el software de espionaje Pegasus de la tecnológica NSO Group.

“En este caso se han presentado ante la autoridad judicial, las notas de prueba que señalan que la empresa NSO Group vendía ilegalmente el sistema ‘Pegasus’ mientras que, al mismo tiempo, lo utilizaba por su cuenta para entregar la información a otras personas”, remató la Fiscalía.

La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) expresó este martes su “profunda preocupación” por los actos de vigilancia ilícita del Ejército a periodistas y activistas durante la actual administración.

“Estas prácticas son actos graves de intrusión, violatorios de derechos humanos y socavan la confianza de la población en las instituciones del Estado”, expresó Guillermo Fernández-Maldonado, representante en México de la ONU-DH.

La oficina de la ONU se refirió a la información que se desprendió del hackeo que el Colectivo Guacamaya hizo a miles de documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y a la investigación periodística “Ejército Espía”, que la semana pasada señaló que el Ejército habría espiado, ya con López Obrador en el poder, a periodistas y activistas.

Aunque el presidente ha afirmado que su gobierno “no espía a nadie”, el organismo internacional advirtió que “es deber del Estado mexicano esclarecer el alcance de las acciones de inteligencia, vigilancia e intervención de comunicaciones bajo el cual operan tanto las autoridades civiles como militares”.

Advirtió que los actos de vigilancia ilícita tienen un efecto intimidatorio y envían una señal de intolerancia gubernamental a la crítica.

Y es que este espionaje a periodistas surge mientras la prensa en México vive una violencia inédita, con 18 comunicadores asesinados en lo que va del año, según el conteo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

También se difunde en medio de las crecientes políticas de militarización de México, como trasladar al Ejército el control de la Guardia Nacional, pese a que López Obrador prometió mantener civil al crearlo en 2019, así como a las nuevas empresas estatales para que las Fuerzas Armadas administren aeropuertos y el Tren Maya.

Recordemos que una investigación de medios internacionales destapó en 2021 que varios países intervinieron poco más de 50,000 teléfonos con el programa Pegasus, de los que cerca de 15,000 fueron en México durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Esta información, también periodística, fue condenada por el gobierno federal y autoridades y políticos afines a la 4T, cosa que no sucedió esta ocasión pese a que el presidente y la Sedena reconocieron y confirmaron el hackeo del colectivo Guacamaya.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró este lunes que sí existe un acuerdo espacial entre MÉXICO y Rusia, el cual fue firmado desde septiembre del año pasado, aunque negó que este involucre acciones de espionaje.

“Se está haciendo un escándalo porque se habla que México está permitiendo que satélites rusos puedan ser utilizados para el espacio aéreo mexicano y América del norte. Lo cierto es que estos acuerdos se firman con todos los países y no tienen el propósito de espiar a nadie ni de afectar la soberanía de esta nación”, dijo AMLO.

López Obrador se refirió a los señalamientos que se hicieron respecto a la existencia de un documento publicado en el portal oficial de información legal del gobierno ruso, en donde el presidente Vladímir Putin ratificó el acuerdo intergubernamental entre Rusia y México sobre la cooperación en la investigación del espacio con fines pacíficos.

Según la información, el acuerdo prevé, en particular, la instalación de sistemas rusos Glonass y un sistema óptico electrónico de prevención de situaciones peligrosas espaciales en México.

Sin embargo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó el fin de semana que si bien el acuerdo sí existe, este todavía no ha entrado en vigor y rechazó que se contemple la instalación de sistemas rusos de prevención de situaciones peligrosas espaciales en el país.

Además apuntó que este acuerdo se suma a otros suscritos con otras agencias espaciales de países como Argentina, Estados Unidos, Hungría, Italia, Ucrania y Venezuela, además de que están en proceso de negociación acuerdos con Japón, China y la Agencia Espacial Europea.

Así, López Obrador reiteró que México es neutral ante la guerra entre Rusia y Ucrania e incluso recordó que ha mandado una propuesta de paz a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el pasado mes de septiembre.

“A nosotros que no nos metan en sus asuntos México tiene una política de neutralidad y lo que queremos es una solución pacífica a esa controversia como lo establece nuestra constitución”, apuntó.

Según el mandatario, tras las próximas elecciones de Estados Unidos, la situación bélica entre Rusia y Ucrania mejorará.

“Yo creo que las cosas van a mejorar mucho una vez que pasen las elecciones en Estados Unidos, tengo esa confianza (…) ojalá y no escalen las agresiones y luego se serenen las cosas y se llegue a la paz”, remató.