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El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mostró hoy al multimillonario Elon Musk “los horrores de la masacre” de Hamás del 7 de octubre en una comunidad israelí al lado de Gaza donde milicianos mataron a decenas de sus residentes.

Musk, que llegó esta mañana a Israel, se fue poco después con Netanyahu hacia el kibutz Kfar Azza, una de las comunidades a pocos kilómetros de la Franja que el día del ataque de Hamás sufrió una de las mayores matanzas, con la muerte de un centenar de personas.

Ahí, el mandatario israelí “mostró a Musk los horrores” cometidos, y el magnate estadounidense escuchó también los relatos del jefe del consejo regional de Shaar HaNegev, Yosi Keren, y de un portavoz del Ejército israelí, que le detallaron los hechos acontecidos en el kibutz durante el ataque sorpresa de Hamás de hace más de 50 días.

Musk se reunió también con miembros de la familia Itamari, entre los que hay una niña de cuatro años, Abigail Itamari, cuyos padres fueron asesinados y ella fue secuestrada a Gaza, donde fue rehén hasta ser liberada anoche como parte del acuerdo de canje de cautivos israelíes por presos palestinos.

El ataque de las milicias palestinas del 7 de octubre causó más de 1,200 muertos en Israel e hizo estallar la guerra con Hamás en Gaza; y ha dejado hasta ahora 14,800 palestinos muertos, la mayoría mujeres y niños.

Durante su estancia por Israel, Musk también se reúne con el presidente Isaac Herzog, en un encuentro donde se unirán familiares de los israelíes que siguen cautivos en Gaza, y donde el jefe de Estado israelí también “enfatizará la necesidad de actuar para combatir el creciente antisemitismo en línea”.

En ese sentido, el Gobierno de Israel ha confirmado un principio de acuerdo con Musk para el uso condicionado de su sistema de comunicación por satélite Starlink en la Franja de Gaza.

El ministro de Comunicaciones de Israel, Shlomo Karhi, informó sobre un “principio de acuerdo” con Musk, un hecho que ha descrito como “un acuerdo significativo” a través de un mensaje en su cuenta en la red social X, propiedad del propio Musk.

“Las unidades de satélite Starlink sólo podrán operar en Israel con aprobación del Ministerio de Comunicaciones, incluyendo la Franja de Gaza (…) mientras el Estado de Israel combate a Hamás-Estado Islámico, este entendimiento es vital, como lo es para todos los que desean un mundo mejor, libre del mal y de antisemitismo, en beneficio de nuestros hijos”, precisó Karhi.

Musk afirmó a finales de octubre que el sistema de comunicación por satélite Starlink “asistirá en la conexión de las ONG de ayuda reconocidas por la comunidad internacional”, tras lo que el propio Karhi le advirtió de que Hamás lo usaría para llevar a cabo “actividades terroristas”.

La propuesta del magnate llegó tras los diversos bloqueos de comunicaciones en Gaza a causa de la ofensiva militar de Israel. Starlink es un sistema de satélites lanzado por la aeronáutica SpaceX, también de Musk, y que en septiembre de 2022 ya contaba con más de 3,000 aparatos a baja órbita.

Recordemos que Netanyahu se reunió el 18 de octubre con Musk en California, donde le pidió un equilibrio en la red social entre la libertad de expresión y la lucha contra el discurso de odio, en el marco de la controversia por el aumento de los mensajes antisemitas en X durante los últimos meses.

La tregua entre Israel y Hamás llega hoy a su último día con negociaciones en marcha para prolongar el acuerdo que permitió la liberación de rehenes y prisioneros, y la entrada de ayuda de emergencia a la Franja de Gaza.

Después de que el presidente estadounidense Joe Biden pidiera que la pausa continúe, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, se pronunció a favor de la extensión de la tregua “para hacerla sostenible y duradera mientras se trabaja por una solución política”.

El final de la tregua está previsto para mañana martes a las 07:00 hora local. Recordemos que entró en vigor la mañana del pasado viernes, preveía cuatro días de tregua, el acceso ayuda humanitaria a Gaza, la liberación de 50 rehenes de los más de 200 retenidos en Gaza y la excarcelación de 150 presos palestinos en prisiones israelíes.

“Pido una extensión de la pausa que permitiría brindar el alivio que tanto necesita el pueblo de Gaza, y la liberación de más rehenes”, dijo Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN.

La noche de ayer, el movimiento islamista Hamás afirmó que busca “prolongar la tregua más allá de estos cuatro días” con el objetivo de “aumentar el número de prisioneros liberados”. Una fuente cercana a Hamás dijo a la agencia AFP que han “informado a los mediadores” que son partidarios de una extensión de “dos a cuatro días”.

El acuerdo, negociado por Qatar con el apoyo de Estados Unidos y Egipto, incluye una cláusula para ampliarlo y liberar a diario una decena de rehenes a manos de Hamás a cambio de una treintena de presos palestinos en Israel.

Irán, que apoya a Hamás, también pidió que la tregua “entre en un proceso duradero” y que “los crímenes del régimen sionista cesen por completo”, indicó Nasser Kanani, portavoz de la cancillería.

Desde el viernes, 39 rehenes y 117 presos palestinos fueron liberados en virtud de este acuerdo. Otros 19 rehenes, mayoritariamente tailandeses que trabajaban en Israel, fueron liberados al margen del acuerdo. Hoy se liberará al ultimo grupo de rehenes.

El director del Servicio Estatal de Información, Diaa Rashwan, que actúa como portavoz del Gobierno egipcio, indicó que el grupo islamista Hamás liberará a 11 rehenes más, mientras que Israel excarcelará a 33 palestinos de sus cárceles en el marco de la tregua vigente.

“Hoy se espera el intercambio de 11 rehenes israelíes en la Franja de Gaza y se están llevando a cabo negociaciones para liberar a 33 palestinos del lado israelí”, dijo Rashwan en un comunicado en el que no ofreció más detalles sobre el estado de este proceso.

Hasta el momento, el intercambio de secuestrados por prisioneros se ha producido puntualmente, con la excepción de un tenso retraso ocurrido el sábado, después de que Hamás denunciara un supuesto incumplimiento de lo pactado por parte de Israel.

Entre los rehenes liberados ayer figura una niña de cuatro años de nacionalidad estadounidense, Abigail. Según un funcionario estadounidense, su madre murió ante sus ojos y su padre fue asesinado mientras intentaba protegerla durante el ataque de los milicianos de Hamás contra Israel del 7 de octubre.

Israel lanzó su ofensiva contra este territorio después del sangriento ataque de Hamás del 7 de octubre, en el que unas 1,200 personas murieron a manos de los combatientes islamistas y otras 240 fueron secuestradas y llevadas a la Franja de Gaza, según las autoridades israelíes.

En el territorio palestino, sometido a incesantes bombardeos y a una ofensiva terrestre desde el 27 de octubre, la ofensiva israelí dejó 14,854 muertos, entre ellos 6,150 menores de 18 años, según el Ministerio de Salud controlado por Hamás.

La tregua ofreció un respiro a los gazatíes, pero la situación humanitaria sigue siendo “peligrosa” y las necesidades “sin precedentes”, estimó la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

Desde el viernes, varios centenares de camiones con ayuda entraron en la Franja de Gaza, donde Israel aplica desde el 9 de octubre un “asedio total” sin suministro de agua, comida, electricidad o medicinas.

El Gobierno israelí confirmó haber recibido una lista con los nombres de los rehenes que Hamás tiene dentro de la Franja de Gaza y que serán liberados en esta primera tanda, tras alcanzar un acuerdo con el grupo islamista.

“Israel confirma que ha recibido una lista preliminar de nombres. Los funcionarios designados verifican los detalles de la lista y están en contacto con todas las familias en estos momentos”, indicó un escueto comunicado de la oficina del Primer Ministro.

Un portavoz del Ministerio de Exteriores de Qatar anunció que la tregua de cuatro días entre Israel y las milicias islamistas de Gaza entrará en vigor mañana viernes a las 07:00 hora local cuando se cumplan 49 días de guerra, y que la primera tanda de 13 rehenes será liberada a las 16 hora local.

Después de que las partes aceptaran los términos del acuerdo en la madrugada de ayer miércoles, se esperaba que el alto el fuego para la liberación de rehenes entraría en vigor hoy mismo, pero al final se retrasó por la necesidad de ultimar detalles.

De hecho, el jefe del Mosad, David Barnea, viajó anoche a Qatar para afinar detalles y recibir la lista de los 50 secuestrados por Hamás que serán entregados en los próximos cuatro días, todos ellos mujeres y niños; en canje por la excarcelación de 150 presos palestinos, también mujeres y niños.

Según el acuerdo, Hamás liberará a entre 10 y 13 rehenes cada día durante los cuatro del pactado alto el fuego, hasta llegar a los 50; y será entonces cuando Israel excarcele a los palestinos.

Si todo sale conforme a lo pactado, la tregua se podrá extender hasta un máximo de diez días, lo que permitirá que Hamás entregue a 150 secuestrados de entre los alrededor de 240 que mantiene cautivos; e Israel liberará a hasta 300 palestinos.

Las Brigadas al Qasam, brazo armado de Hamás, también confirmaron que una “tregua humanitaria” de cuatro días comenzará mañana, que permitirá el “intercambio de prisioneros”.

“La tregua tendrá una duración de cuatro días, a partir del viernes por la mañana, acompañada del cese de todas las acciones militares de las Brigadas al Qasam de la resistencia palestina y del enemigo sionista durante ese periodo”, señaló un comunicado del grupo.

Detalló que por cada prisionero sionista se liberarán tres prisioneros palestinos, entre ellos mujeres y niños.

El ala militar de Hamás también confirmó que el acuerdo contempla la entrada diaria de 200 camiones con suministros médicos para distribuir por toda la Franja, así como la distribución diaria de 4 camiones con combustible.

Como parte del acuerdo, Israel también se ha comprometido a suspender la vigilancia aérea con drones sobre la Franja durante seis horas diarias, de 10-16 horas, en el norte de la Franja, y durante todo el día en el sur.

Además, la Cruz Roja podrá entrar el enclave a prestar atención médica a los rehenes que no sean liberados todavía, la mayoría soldados y hombres civiles, no incluidos en esta primera tanda de liberaciones, que tampoco contempla la entrega de cadáveres.

De las más de 240 personas que Israel secuestró durante su ataque a Israel el pasado 7 de octubre, cuatro mujeres fueron ya liberadas por “razones humanitarias” según Hamás; una soldado fue rescatada por el Ejército; y se han encontrado dentro de la Franja los cadáveres de dos secuestradas, una soldado de 19 años y una anciana de 65.

El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió hoy que “hay que pensar en cómo detener esta tragedia”, en alusión a la guerra en Ucrania durante su intervención en la cumbre virtual de líderes del G20.

“Por supuesto, las acciones militares son siempre una tragedia para personas y familias concretas, y para el país en general. Sin lugar a dudas, hay que pensar en cómo detener esta tragedia”, dijo Putin durante al tiempo que añadió que Rusia “nunca” se ha negado a entablar negociaciones de paz con Kiev.

En ese sentido, el mandatario ruso recordó que fue el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien prohibió por decreto dialogar con Rusia para poner fin a la contienda que Moscú inició en febrero de 2022.

Además, aludió a sus homólogos que se mostraron “conmocionados” con las consecuencias de la “agresión” rusa contra el país vecino.

“Entiendo que la guerra, la muerte de personas, no puede no conmover. ¿Y el golpe sangriento en Ucrania en 2014 que desembocó en la guerra del régimen de Kiev contra su propio pueblo en el Donbás ? ¿Eso no conmueve?”, dijo.

Aprovechó para manifestarse sobre lo sucedido en Medio Oriente. Preguntó a los presentes: “Y el exterminio de la población civil en Palestina, en la Franja de Gaza, ¿no impresiona? Y el hecho de que médicos tengan que operar a niños (…), utilizar escalpelos en cuerpos de niños sin anestesia, ¿no impacta?”.

También cuestionó si las declaraciones del secretario general de la ONU, António Guterres, sobre que Gaza se ha convertido en un gran cementerio infantil, no conmueve.

Putin no acudió a las últimas tres cumbres del G20 en Italia, Indonesia y en septiembre pasado en la India. En esta última fue representado por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. Ahora sí participa, dado que se realiza de forma virtual.

La reunión se celebra a puerta cerrada, excepto por la apertura y el cierre, y reúne a los líderes de las principales economías del mundo, así como a los representantes de organismos internacionales como Naciones Unidas, la Unión Europea o la Unión Africana.

Por su parte el primer ministro de la India, Narendra Modi, también abordó el conflicto en Gaza durante la cumbre de líderes del G20. Manifestó su preocupación por la muerte de civiles, al tiempo que reclamó la puesta en libertad de los rehenes.

“En los últimos meses han surgido nuevos desafíos. La situación de inseguridad e inestabilidad en la región de Asia occidental es motivo de preocupación para todos nosotros. Creemos que el terrorismo es inaceptable para todos nosotros. La muerte de civiles, dondequiera que ocurra, es condenable”, dijo en su intervención inicial el primer ministro indio.

Y es que se espera que la guerra entre Israel y Hamás ocupe un papel primordial en la cumbre, que coincide con el anuncio este miércoles de una tregua temporal de carácter humanitario que ha recibido el respaldo masivo de la comunidad internacional.

El gabinete para la gestión de la Guerra en Israel aprobó la entrada a través de Egipto de dos camiones cisterna diarios con diésel para cubrir las necesidad de Naciones Unidas para el apoyo de la infraestructura de agua y el alcantarillado.

“El Gabinete de Guerra aprobó por unanimidad una recomendación conjunta de las Fuerzas de Defensa de Israel y del Shin Bet (servicio de inteligencia interior) para cumplir con la solicitud de Estados Unidos y permitir la entrada de dos camiones cisterna de diésel al día para las necesidades de la ONU de apoyo a la infraestructura de agua y alcantarillado”, aseguró un funcionario del Gobierno israelí a la agencia Efe.

Y es que la comunidad internacional lleva semanas presionando a Israel para que permita la entrada de combustible a Gaza, necesario también para la generación de electricidad y el funcionamiento de otros muchos servicios civiles básicos, como los hospitales.

La fuente subrayó que esta medida “permite a Israel seguir teniendo el espacio de maniobra internacional necesario para eliminar a Hamás”.

Además, explicó que “los camiones cisterna pasarán por el cruce de Rafah, a través de la ONU, hacia la población civil del sur de la Franja de Gaza, siempre que no llegue a Hamás”.

La fuente israelí precisó hoy que esta acción tiene como objetivo, entre otras cosas, apoyar mínimamente los sistemas de agua, alcantarillado y saneamiento, para evitar el brote de epidemias que podrían extenderse por toda la zona, “dañar tanto a los residentes de la Franja como a nuestras fuerzas, e incluso extenderse a Israel”.

Este anuncio coincide con la publicación de informes por medios egipcios sobre la entrada de alrededor de 150.000 litros de combustible destinados para hospitales, que ingresaron a través del paso fronterizo de Rafah, que une la Franja con Egipto.

Este mismo viernes, el representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en los territorios palestinos ocupados, Richard Peeperkorn, dijo que podría empezar a funcionar un mecanismo para la entrada de combustible en la Franja, el cual “debe ser continuo para garantizar la operación humanitaria”.

También hoy, la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en la Franja de Gaza, advirtió que el incremento de personas desplazadas en los limitados refugios ha derivado en la propagación de numerosas enfermedades por el hacinamiento y la limitada capacidad para proporcionar servicios.

Estados Unidos no dio “luz verde” a Israel para que ingresar al hospital Al Shifa, el más grande de la Franja de Gaza, según dijo John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad de la Casa Blanca.

“No dimos luz verde a sus operaciones militares alrededor del hospital”, afirmó Kirby en una conferencia de prensa en San Francisco, donde se encuentra el presidente estadounidense, Joe Biden, para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping.

Según el funcionario, Estados Unidos no está involucrado en la operación que lanzaron este miércoles las tropas del Ejército israelí dentro del hospital Al Shifa, donde Israel asegura que el grupo islamista Hamás tiene su principal centro de mando, algo que la organización palestina niega.

“No queremos ver hospitales atacados desde el aire. No queremos que civiles inocentes, pacientes y personal médico sean víctimas del fuego cruzado entre Hamás y las Fuerzas de Defensa de Israel. Creemos que los hospitales deben ser protegidos”, sostuvo Kirby.

Sin embargo, el portavoz respaldó la tesis israelí de que Hamás usa el hospital como escudo y consideró que eso añade una “carga añadida” a las operaciones militares israelíes.

Ayer, la Casa Blanca aseguró que la comunidad de inteligencia de Estados Unidos había concluido que Hamás y la Yihad Islámica palestina usan algunos hospitales de la Franja de Gaza, incluido el de Al Shifa, y los túneles debajo de ellos para operaciones militares y ocultar rehenes y armas.

El hospital Al Shifa, el más importante de la Franja y ubicado en la ciudad de Gaza, se quedó sin electricidad, agua potable y comida hace varios días y alberga a unas 3,000 personas, entre desplazados, personal médico y pacientes.

La oficina de prensa del Gobierno de la Franja de Gaza, controlada de facto por Hamás desde 2007, asegura que el Ejército israelí entró en Al Shifa con tanques, explosivos, drones y soldados fuertemente armados, “disparando en su interior”, lo que constituye un “crimen de guerra”.

Las fuerzas israelíes asaltaron a primera hora de hoy, el mayor hospital de Gaza, una institución asediada llena de cientos de pacientes, entre los que hay recién nacidos.

Israel considera el hospital Shifa un blanco crucial en un conflicto que ha matado a miles de palestinos y provocado la destrucción generalizada de Gaza.

Y es que Israel sostiene que Hamás tiene un enorme centro de mando dentro y debajo del hospital, pero no ha proporcionado evidencias de ello. Es parte de su argumento de que Hamás emplea a los civiles como escudos humanos, mientras que los palestinos y los grupos de derechos dicen que Israel ha puesto en peligro de forma temeraria a la población en su intento de erradicar al grupo insurgente.

Mientras tanto, la escasez creciente de combustibles amenaza con paralizar la entrega de servicios humanitarios en Gaza y clausurado la red de telefonía celular e internet.

Munir al-Boursh, un alto funcionario del Ministerio de Salud de Gaza, dijo que las fuerzas israelíes habían saqueado el sótano y otros edificios en Shifa, incluso los que alojan las secciones de urgencia y cirugía.

El ejército israelí indicó que está llevando a cabo una “operación precisa y selectiva contra Hamás en una zona específica del hospital de Shifa”, la cual estaba separada de los lugares donde se encontraban pacientes y personal médico. Dijo que los soldados estaban acompañados de equipos médicos y tenían suministros y alimentos para bebés, además de incubadoras y otros materiales.

De acuerdo con el ejército, las fuerzas que están cateando Shifa buscaban también a los rehenes. La difícil situación de los cautivos, entre los que hay hombres, mujeres y niños, ha movilizado el apoyo a Israel en el conflicto.

Dos semanas y media después del inicio de su campaña terrestre en el norte de la Franja, las tropas israelíes han tomado el control de varios edificios clave y de un barrio céntrico de la Ciudad de Gaza.

La mayoría de los cientos de miles de habitantes de la ciudad y de sus alrededores han huido tras semanas de bombardeos israelíes.

Más de 11,200 personas, dos tercios de ellas mujeres y niños, han muerto en Gaza, según el Ministerio de Salud palestino en Ramala, y dos tercios de los 2.3 millones de habitantes del territorio han huido de sus hogares. Alrededor de 2,700 personas fueron reportadas como desaparecidas y se cree que la mayoría estarían sepultadas bajo los escombros. El recuento del ministerio no distingue entre muertos civiles y combatientes.

Casi toda la población de Gaza se ha refugiado en dos terceras partes del pequeño enclave, en el sur, donde las condiciones se han ido deteriorando a medida que continúan los bombardeos.

La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) dijo ayer que sus instalaciones de almacenamiento de combustible en Gaza estaban vacías y que pronto pondría fin a las operaciones de ayuda, incluyendo el reparto limitado de alimentos y medicinas desde Egipto para más de 600,000 personas refugiadas en escuelas y otras instalaciones gestionadas por la entidad en el sur.

Las autoridades de defensa israelíes cambiaron de opinión a primera hora del miércoles para permitir la entrada de 24,000 litros de combustible para las labores humanitarias. Antes habían prohibido repetidamente la entrada de combustible alegando que Hamás podría desviarlo para uso militar.

“Demasiados” palestinos han muerto y sufrido en la implacable ofensiva de Israel contra Hamás en la Franja de Gaza, subrayó este viernes el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, que exhortó a Israel a minimizar los daños contra civiles y maximizar la ayuda humanitaria.

En declaraciones a la prensa en su visita por Nueva Delhi, Blinken dijo que las medidas recientes de Israel para mejorar las terribles condiciones en Gaza a medida que sus tropas penetran el territorio son positivas, pero distan de ser suficientes.

Y es que el gobierno de Benjamín Netanyahu informó que habrá pausas en las operaciones militares para permitir el desplazamiento de palestinos del norte al sur de Gaza y la apertura de un segundo corredor para el pasaje.

“Es necesario hacer mucho más para proteger a los civiles y asegurar que les llega la ayuda humanitaria”, dijo el funcionario estadounidense. “Demasiados palestinos han muerto, demasiados han sufrido en estas últimas semanas y queremos hacer todo lo posible para impedir los daños y maximizar la ayuda que les llega”.

Blinken hizo sus declaraciones al cerrar una gira diplomática de nueve días por el Medio Oriente y Asia, su segundo viaje a la zona desde que comenzó la guerra con la incursión letal de Hamás al sur de Israel el pasado 7 de octubre.

El eje principal de la gira fue la guerra entre Israel y Hamás en medio de la indignación internacional provocada por la destrucción causada en Gaza y reclamos de un cese de fuego inmediato. Ni Israel ni Estados Unidos están a favor de un cese de fuego porque sostienen que Hamás lo aprovecharía para reagruparse y lanzar nuevos ataques.

Blinken aseveró que Estados Unidos ha presentado propuestas adicionales para mejorar la protección de los civiles, pero no entró en detalles.

Las autoridades estadounidenses han señalado que Israel debería realizar “pausas humanitarias” más largas en zonas más allá de los dos corredores seguros y ampliar enormemente la cantidad de ayuda que entra a Gaza desde Egipto, incrementando el paso de caravanas de camiones.

Estados Unidos también busca la liberación de los rehenes en poder de Hamás, permitir la salida de Gaza de todos los extranjeros que quieran partir, impedir que la violencia se extienda al resto de la región y empezar a planificar la situación de Gaza después del conflicto, dijo Blinken.

Las declaraciones de Blinken se produce mientras el Ministerio de Sanidad del enclave informó que los muertos en Gaza por los bombardeos israelíes tras 35 días de guerra se elevaron a más de 11,000, mientras que los heridos son casi 27,500.

“El número de muertos por la agresión israelí ascendió a 11,078, entre ellos 4,506 niños, 3,027 mujeres y 678 ancianos”, mientras que “27,490 ciudadanos resultaron heridos” con lesiones de distinta gravedad, detalló el portavoz de Sanidad, Ashraf al Qudra.

La misma fuente añadió que en las últimas horas Israel “cometió 12 grandes masacres, cobrándose la vida de 260 personas”, mientas que también hay al menos 2,700 desaparecidos, entre ellos 1,500 niños “que aún están bajo escombros”.

Bárbara Lango y su esposo llegaron a México luego de casi un mes de quedar varados en medio del conflicto entre el grupo terrorista Hamás e Israel, que inició el pasado 7 de octubre.

Lango es la segunda y última médica mexicana que estaba atrapada en la Franja de Gaza y su salida se suma a la de Michelle Ravel, quien el jueves pasado logró llegar a Egipto y posteriormente arribar a territorio mexicano.

Ambas eran colaboradoras de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Gaza y quedaron atrapadas en el conflicto armado, que ha dejado al menos 10,022 palestinos muertos y más de 23,500 heridos desde el comienzo de la guerra.

A través de un mensaje en la red social X (antes Twitter), la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) sostuvo que su regreso fue un logro a través del apoyo consular encabezado por su titular, Alicia Bárcena, y el equipo de protección consular del país.

“La connacional continuará su viaje, después de una escala en Ciudad de México, dentro de territorio mexicano, donde ya le espera su familia”, precisó la cancillería.

Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) había adelantado la semana pasada que las mexicanas estarían entre las primeras en salir en los corredores habilitados esta semana para sacar a extranjeros de Gaza.

Esto sucede mientras Hamás mantiene entre sus cientos de rehenes a dos mexicanos identificados como Ilana Gritzewsky y Orión Hernández. El Gobierno federal ha reconocido que mantienen el diálogo para recuperarlos desde hace dos semanas.

Mientras otros países de la región, como Bolivia, Colombia y Chile, elevan sus críticas a los bombardeos de Israel, México sostiene una postura “neutral”, exigiendo en la ONU la liberación de los rehenes, condenar los ataques terroristas de Hamás y, al mismo tiempo, pedir ayuda humanitaria para Gaza.

Paralelamente, miles de mexicanos convocados por más de 100 organizaciones sociales marcharon este domingo en la Ciudad de México, donde pidieron un alto a lo que calificaron como un genocidio en contra de la población palestina y el cese de los ataques de la ofensiva israelí.

Con consignas como “Netanyahu, fascista. Tú eres el terrorista”, “a romper a romper, relación con Israel” o “donde están, no se ven, las sanciones a Israel”, ”no es una guerra, es un genocidio” avanzó el contingente desde el Ángel de la Independencia, sobre Paseo de la Reforma, hacia el Zócalo capitalino.

Es la tercera marcha organizada por colectivos sociales en solidaridad con Palestina en la que las principales exigencias son el alto al fuego, fin a la ocupación, sanciones a Israel, el respeto al derecho internacional humanitario y una postura contundente del Gobierno mexicano a lo que consideraron como un genocidio.

En la convocatoria, que culminó a las afueras del Palacio Nacional, también se dio homenaje con una característica ofrenda de Día de Muertos para recordar a todos los afectados de esta conflicto armado.

Durante todo un minuto, los manifestantes en la capital de México se tiraron al suelo para simular los miles de cuerpos de palestinos muertos por los ataques de Israel, luego de pintar la bandera palestina frente al Palacio Nacional.

Diversos países de América Latina condenaron en las últimas horas los ataques israelíes contra un campo de refugiados densamente poblado en la Franja de Gaza.

Argentina, donde reside la mayor comunidad judía de Latinoamérica, Perú y México arremetieron contra los ataques israelíes, que según el gobierno de Gaza, territorio controlado por Hamás, causaron la muerte de casi 200 personas.

Los pronunciamientos de los países en la región, se suman a lo que funcionarios de derechos humanos de la ONU han afirmado acerca de que los ataques podrían constituir crímenes de guerra.

Esta semana, Bolivia cortó sus relaciones diplomáticas con Israel por el bombardeo y asedio de Gaza y el creciente número de víctimas civiles, mientras que Colombia y Chile retiraron a sus embajadores en el país.

En tanto, “el Perú condena y condenará la violencia venga de donde venga”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado.

Por parte de México, Alicia Buenrostro, encargada de Negocios en la Representación Permanente de México ante Naciones Unidas, que intervino en una sesión especial de emergencia sobre Gaza, pidió a Israel que cese en su reivindicación de los territorios palestinos, abogando por una solución de dos Estados.

“Esto debe parar”, dijo y añadió que México aumentaría su ayuda a los refugiados palestinos.

Si bien la diplomática exigió a Hamas la liberación inmediata y sin condiciones de los rehenes bajo su custodia, entre los que se encuentran dos mexicanos, también subrayó que la respuesta israelí a dichos ataques ha tenido un saldo de más de siete mil personas fallecidas, más de 18,400 heridas, además de daños incalculables a la infraestructura y otros bienes civiles palestinos.

La embajadora hizo un llamado al cese inmediato y duradero de hostilidades en todos los territorios palestinos ocupados, especialmente los ataques en contra de civiles, por todas las partes del conflicto, y reiteró el llamado al establecimiento de un corredor humanitario y a levantar el estado de sitio en el que se encuentra actualmente la población palestina.

Y es que la profundización de la violencia en la Franja de Gaza está causando un número cada vez mayor de víctimas. La población civil, en particular mujeres, niños y ancianos, es la que se ve más afectada por este conflicto.

“Nada justifica la violación del derecho internacional humanitario”, dijo por su parte en un comunicado la Cancillería argentina que instó a Israel a permitir la entrada de ayuda en el territorio ocupado.

En los últimos días, Israel ha rechazado incluso las peticiones de sus aliados más cercanos, entre ellos Estados Unidos, para que se ponga fin a la violencia, y ha prometido destruir a Hamás, que atacó Israel el pasado 7 de octubre.

Según el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu, más de 1,400 israelíes murieron y cerca de 230 fueron tomados como rehenes en el ataque sorpresa; mientras que el Ministerio de Sanidad de Gaza ha denunciado que al menos 8,796 palestinos, entre ellos 3,648 niños, han muerto por ataques israelíes.

Las autoridades de la Franja de Gaza señalaron este lunes que el Ejército de Israel “no ha logrado avance alguno” sobre el terreno en la Franja de Gaza tras varios días de ofensiva terrestre.

Salama Maaruf, portavoz del Gobierno gazatí, controlado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), ha dicho que “en contra de lo que dice la ocupación, no hay avance alguno por tierra en los barrios residenciales en la Franja de Gaza”.

“Lo que pasó en la calle Saladino fue una incursión por parte de unos pocos carros de combate del Ejército ocupante y un buldócer desde una zona agrícola en Juhr al Dik”, han manifestado, antes de asegurar que “la resistencia los forzó a retirarse” después de que abrieran fuego contra dos vehículos civiles.

Así, ha hecho hincapié en que “en estos momentos no hay presencia de vehículos militares de la ocupación en la calle Saladino y el movimiento de los ciudadanos ha vuelto a la normalidad”.

En un comunicado, señalaron que lo que ha pasado demuestra que el Ejército de ocupación no puede estar presente en ninguna zona de la Franja de Gaza bajo los golpes de la ocupación, “está claro que está intentando presentar una imagen falsa sobre la presencia de sus soldados en áreas de la Franja”, añadió Maaruf.

El comunicado llegó en respuesta a un vídeo que comenzó a circular en redes sociales, en el que un carro de combate israelí abre fuego contra un vehículo en la calle Saladino, la principal carretera que recorre la Franja de Gaza de norte a sur.

El vídeo muestra a un coche conduciendo hacia el carro de combate antes de intentar girar para alejarse, momento en el que el tanquista abre fuego y provoca la explosión del coche. Un segundo vehículo se aleja de la zona tras presenciar lo sucedido.

La cadena de televisión británica BBC ha indicado que ha podido verificar que el vídeo fue grabado unos dos kilómetros al norte de Uadi Gaza, al sur de Ciudad de Gaza, lo que implicaría el punto más alejado al que habría llegado el Ejército israelí desde el inicio de sus incursiones.

A primera hora del día, el portavoz del Ejército israelí, Daniel Hagari, había asegurado que las tropas de Israel habían “expandido las operaciones” en Gaza, incluida la entrada de “fuerzas adicionales”, entre ellas infantería y vehículos blindados.

Así, habló de “una operación terrestre extendida en la Franja” con “fuerzas de tierra, carros de combate e infantería” que “avanzan hacia los terroristas”, al tiempo que confirmó “contacto directo entre las fuerzas de tierra y los terroristas”. “Los combates están
en marcha dentro de la Franja de Gaza”, zanjó.

Por otra parte, Maaruf ha indicado en un segundo comunicado que “el holocausto” que lleva a cabo Israel en Gaza ha provocado que el enclave quede convertido en “una zona de desastre”, motivo por el que ha pedido a la comunidad internacional y a las organizaciones humanitarias que “vayan a salvar lo que pueda ser salvado”.

Maaruf ha equiparado las acciones de Israel con “la ocupación de la Alemania nazi” y ha elevado en más de 200,000 las viviendas dañadas o destruidas por los ataques israelíes, incluidas unas 32,000 que han quedado “inhabitables”.

Las autoridades de la Franja de Gaza, controlada por Hamás, ha denunciado la muerte de más de 8,300 palestinos en bombardeos contra el enclave. A esta cifra se suman más de cien palestinos muertos en operaciones de las fuerzas de seguridad israelíes y ataques por parte de colonos en Cisjordania.

Un equipo médico de la Cruz Roja entró en la Franja de Gaza por primera vez desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás el pasado 7 de octubre, confirmó este viernes una portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Este equipo, que acompaña a un convoy humanitario con varios camiones de ayuda, incluye a varios médicos especializados en heridas de guerra, según el CICR.

Llevan equipos que permiten “curar entre 1,000 y 5,000 personas según la gravedad de las heridas”. “Es un pequeño alivio, pero insuficiente”, advirtió el director regional del CICR, Fabrizio Carboni.

“Ayudará a aliviar la presión extrema sobre el personal médico de Gaza. Pero es necesario un acceso seguro y sostenido para la ayuda humanitaria”, destacó.

El ministerio de Salud de Hamás anunció este viernes que 7,326 personas murieron y casi 19,000 resultaron heridas en la Franja de Gaza desde el inicio de la guerra.

Tres días después de la luz verde israelí obtenida por el presidente de Estados Unidos, el primer convoy humanitario entró desde Egipto el pasado sábado 21 de octubre en el pequeño territorio palestinos a través del paso fronterizo de Rafah, el único que no está controlado por Israel.

Desde entonces se han enviado varios convoyes. Pero esto es insuficiente, según las organizaciones humanitarias que alertan cada día sobre la situación catastrófica que enfrentan los aproximadamente 2.4 millones de habitantes de la Franja de Gaza sometidos a un bloqueo total impuesto por Israel tras el ataque de Hamás en su territorio.

Este viernes, la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) advirtió que Gaza necesita ayuda humanitaria urgente “significativa y continua”.

Amnistía Internacional (AI) pidió hoy un alto al fuego de manera inmediata, con el objetivo de evitar más pérdidas de vidas y civiles y garantizar la entrada de ayuda vital en la Franja de Gaza, para abordar la “catástrofe humanitaria sin precedentes” que padece el enclave palestino por los incesantes bombardeos israelíes.

“Es necesaria una acción urgente para proteger a la población civil y evitar que se alcancen nuevos niveles asombrosos de sufrimiento humano. Instamos a todos los miembros de la comunidad internacional a que se unan para exigir a todas las partes en el conflicto un alto el fuego humanitario inmediato”, dijo la secretaria general de AI, Agnès Callamard, en un comunicado.

Lamentó que en las dos últimas semanas y media el mundo haya sido testigo del “horror que se ha desatado a una escala inimaginable en Israel y en los Territorios Palestinos Ocupados”, y consideró que “ante tal devastación y sufrimiento sin precedentes, la humanidad debe prevalecer”.

Recordemos que al menos 7,028 palestinos han muerto y 18,484 han resultado heridos por los ataques israelíes en la Franja de Gaza, controlada por Hamás, desde el inicio de la guerra el pasado 7 de octubre entre Israel y el grupo islamista palestino.

Entre los fallecidos en la Franja hay al menos 2,913 niños, 1,709 mujeres y 397 ancianos.

Amnistía Internacional se une a las peticiones del relator especial sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados desde 1967 y a las agencias de la ONU que trabajan en Palestina, entre otros defensores de los derechos humanos.

Paralelamente, Jordania, Emiratos, Baréin, Arabia Saudí, Omán, Qatar, Kuwait, Egipto y Marruecos denunciaron hoy que el derecho a la autodefensa de Israel tras el ataque de Hamás “no justifica las flagrantes violaciones contra la ley internacional”.

“El derecho a la autodefensa garantizado por la Carta de la ONU nunca justifica las flagrantes violaciones contra la ley internacional humanitaria o hacer la vista gorda de forma deliberada ante los derechos legítimos del pueblo palestino”, dijeron los países en un comunicado conjunto.

El comunicado fue emitido en el marco de la Cumbre de Paz de El Cairo, celebrada el pasado sábado, que finalizó sin una declaración conjunta de los países árabes y europeos por diferencias a la hora de incluir puntos sobre la condena acerca de los bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza y los límites al derecho de la autodefensas.

En tanto,  más de cien países han pedido la palabra para la sesión especial de la Asamblea General de la ONU que comienza este jueves para tratar de buscar una resolución, que en ningún caso será vinculante, sobre la guerra en Medio Oriente.

El número de países que han pedido la palabra, y que lo han hecho en los días previos en el Consejo de Seguridad, dan idea del interés que la cuestión despierta en el edificio de Naciones Unidas, y ello pese a que la organización internacional se ve incapaz de emitir una señal clara y consensuada sobre el conflicto.

En los pasados diez días, se han sucedido cuatro intentos de resolución en el Consejo que han tropezado con la oposición de Estados Unidos o de Rusia, en esta crisis alineada con China y los países árabes, por una cuestión que va más allá de la semántica: pedir un alto el fuego o solo “pausas humanitarias” para que ingrese la ayuda humanitaria a Gaza, como sugiere Estados Unidos.

El Gobierno de Washington ha mostrado sus argumentos contra el alto el fuego: dice que podría servir al grupo islamista palestino Hamás para rearmarse y argumenta, con Israel, que no puede pedirse un cese de hostilidades mientras haya 220 rehenes en manos de Hamás.

Y mientras que el conflicto salta de la sala del Consejo de Seguridad a la de la Asamblea, el propio secretario general, António Guterres, se encuentra en medio de una intensa campaña en su contra por parte de Israel, que lo acusa de parcialidad en favor de Hamás, al tiempo que acusa a todas las estructuras de la ONU en general a ponerse sistemáticamente contra Israel.

Seis hospitales de la Franja de Gaza han cerrado por falta de combustible y otros dos han suspendido algunos servicios críticos por el mismo motivo, alertó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Además de los hospitales que han tenido que cerrar debido a los daños y los ataques, seis hospitales de la Franja de Gaza ya han cerrado por falta de combustible”, dijo el organismo internacional en un comunicado.

Algunas de las instalaciones que esperan los suministros y el combustible de la OMS en el norte de Gaza son el hospital Al Shifa, donde la ocupación de camas se acerca ya al 150%, según la OMS.

Entre otros centros hospitalarios afectados por la necesidad de combustible se encuentra el Hospital Indonesio, que “anoche se vio obligado a cerrar algunos servicios críticos debido a la falta de combustible, y ahora funciona de forma limitada”.

A él, la OMS añade el Hospital de la Amistad Turca, “el único hospital oncológico de la Franja de Gaza, que sigue funcionando parcialmente ante la falta de combustible, lo que pone en peligro a unos 2,000 pacientes de cáncer”.

La OMS alertó de que miles de pacientes vulnerables corren el riesgo de morir o sufrir complicaciones médicas debido al cierre de servicios críticos por falta de energía, “a menos de que se haga llegar urgentemente a Gaza combustible vital y suministros sanitarios adicionales”.

La organización alertó que hay 1,000 pacientes dependientes de diálisis, 130 bebés prematuros que necesitan diversos cuidados y pacientes en cuidados intensivos o que requieren cirugía y que “dependen de un suministro estable e ininterrumpido de electricidad para seguir con vida”.

Ayer, la OMS, con el apoyo de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) “entregó 34,000 litros de combustible a cuatro grandes hospitales del sur de Gaza y a la Media Luna Roja Palestina para mantener sus servicios de ambulancia”.

Ante la situación, reclamó un alto el fuego humanitario inmediato para que los suministros sanitarios y el combustible puedan distribuirse de forma segura por toda la Franja de Gaza.

Los médicos de Gaza afirman que los pacientes que llegan a los hospitales muestran síntomas de enfermedades causadas por el hacinamiento y las deficiencias sanitarias, después de que más de 1.4 millones de personas huyeron de sus hogares para refugiarse del bombardeo israelí más intenso de la historia.

Las agencias de ayuda han advertido en repetidas ocasiones de una crisis sanitaria en el pequeño y hacinado enclave palestino, sometido a un bloqueo israelí que ha cortado la electricidad, el agua potable y el combustible, y al que sólo llegan pequeños caravanas de alimentos y medicinas de la ONU.

Las autoridades palestinas afirman que casi 5,800 personas han muerto por los ataques aéreos que siguieron al ataque del 7 de octubre de militantes de Hamás, que irrumpieron en Israel matando a más de 1,400 personas y tomando a más de 200 rehenes.

Israel ha ordenado a todos los habitantes de la mitad norte de la Franja de Gaza, de 45 kilómetros de longitud, que se desplacen hacia el sur, pero sus ataques han arrasado distritos de todo el enclave.

En los refugios temporales donde los palestinos desplazados se hacinan con sus familias esperando estar a salvo de las bombas, la gente empieza a sufrir dolencias estomacales, infecciones pulmonares y erupciones cutáneas, según Abu Taaema, del Hospital Nasser.

Israel volvió a bombardear Gaza este lunes, mientras sus soldados luchaban contra militantes de Hamás sobre el terreno en incursiones dentro del asediado enclave palestino.

El Ministerio de Sanidad de Gaza informó de que 436 personas habían muerto por ataques aéreos israelíes en las últimas 24 horas, la mayoría de ellas en el sur de la estrecha y densamente poblada Franja de Gaza.

Como indicios de que el conflicto se estaba extendiendo, la aviación israelí también atacó el sur del Líbano durante la noche y las tropas israelíes lucharon contra palestinos en la Cisjordania ocupada.

Naciones Unidas dijo que los civiles desesperados se estaban quedando sin alimentos, agua y lugares donde refugiarse del incesante bombardeo aéreo que ha arrasado franjas del enclave gobernado por Hamás.

A través de uno de los pasos fronterizos de Gaza llegaba algo de ayuda, pero sólo una pequeña parte de la necesaria.

Al menos 5,087 palestinos han muerto en dos semanas de ataques israelíes, entre ellos 2,055 niños, informó el Ministerio de Sanidad.

Los bombardeos israelíes se desencadenaron a raíz del ataque perpetrado el 7 de octubre por militantes de Hamás en contra de Israel, que mataron a 1,400 personas y tomaron a más de 200 como rehenes.

Tanto Israel como Hamás informaron de enfrentamientos durante la noche en Gaza.

Israel dijo que las fuerzas terrestres realizaron incursiones limitadas para combatir a los tiradores palestinos y que los ataques aéreos se centraron en lugares donde Hamás se estaba reuniendo para emboscar cualquier invasión israelí más amplia.

Las incursiones también trataron de recabar información sobre los 222 rehenes retenidos por la organización islamista Hamás, dijeron autoridades israelíes.

En tanto, el Ministerio del Interior de Gaza, dirigido por Hamás, dijo que al menos 18 palestinos murieron y decenas resultaron heridos en un ataque aéreo israelí que alcanzó viviendas en los barrios de Al-Saudi y Janina de Rafah, cerca de la frontera sur de Gaza con Egipto.

El brazo armado de Hamás, las Brigadas Izz el-Deen al-Qassam, afirmó que sus combatientes se enfrentaron a una fuerza israelí infiltrada en Gaza y destruyeron parte del material militar israelí. Afirmó que la infiltración de lo que describió como una fuerza blindada tuvo lugar al este de Jan Yunis, en el sur de Gaza.

A primera hora de hoy, el Ejército israelí declaró que había atacado más de 320 objetivos en Gaza en las últimas 24 horas, entre ellos un túnel que albergaba a combatientes de Hamás, decenas de puestos de mando y vigilancia, y posiciones de lanzamiento de morteros y misiles antitanque.

Las tropas y los tanques israelíes están concentrados en la frontera entre Israel y Gaza, pero no está claro cuándo podrían lanzar una invasión terrestre para eliminar a Hamás.

Y es que el Ejército más poderoso de Oriente Medio se enfrenta a un grupo que ha acumulado un gran arsenal con la ayuda de Irán, que lucha en un entorno urbano abarrotado y que utiliza una vasta red de túneles.

La Oficina de Ayuda Humanitaria de la ONU (OCHA) dijo que cerca de 1.4 millones de los 2.3 millones de habitantes de Gaza se encuentran ahora desplazados y que muchos buscan refugio en los abarrotados refugios de emergencia de la ONU.

Israel ha ordenado a los residentes de Gaza que evacuen el norte, pero la OCHA cree que cientos y posiblemente miles de personas que habían huido están regresando al norte debido al aumento de los bombardeos en el sur y a la falta de refugio.

El temor a que la guerra entre Israel y Hamás se convierta en un conflicto más amplio en Oriente Medio aumentó el fin de semana, cuando Washington advirtió de un riesgo significativo para los intereses estadounidenses en la región y anunció un nuevo despliegue de defensas aéreas avanzadas.

En la frontera septentrional de Israel con Líbano, el grupo Hezbolá, respaldado por Irán, se ha enfrentado a las fuerzas israelíes en apoyo de Hamás en la escalada de violencia fronteriza más mortífera desde una guerra entre Israel y Hezbolá en 2006.

La madrugada de este lunes, la aviación israelí atacó dos células de Hezbolá en Líbano que planeaban lanzar misiles antitanque y cohetes contra Israel, según el ejército israelí. Israel también alcanzó otros objetivos de Hezbolá, entre ellos un complejo y un puesto de observación.

El primer ministro palestino, Mohammad Shtayyeh, hizo un llamamiento a la unidad internacional para detener los ataques de Israel en Gaza y permitir la llegada de ayuda. Un segundo convoy de 14 camiones de ayuda entró en el paso fronterizo de Rafah desde Egipto a Gaza ayer por la noche.

La oficina humanitaria de la ONU dijo que el volumen de ayuda que había llegado hasta el momento era sólo el 4% del promedio diario antes de las hostilidades y una fracción de lo que se necesitaba.Los envíos de ayuda no incluían combustible.

La ayuda humanitaria esperada urgentemente por los palestinos en la Franja de Gaza podrá comenzar a ingresar desde Egipto, anunciaron el presidente estadounidense Joe Biden y Egipto.

Tras la visita de ayer a Israel, y de una intensa diplomacia telefónica con autoridades de Egipto, Biden dio a conocer que un número limitado de camiones cruzarán el puesto de fronterizo de Rafah desde Egipto a Gaza a partir de mañana viernes.

La presidencia egipcia también anunció el acuerdo en un comunicado.

Será el primer embarque de ayuda a Gaza desde el 7 de octubre, cuando el grupo palestino Hamás realizó un ataque sin precedentes contra Israel, donde mató a 1,400 personas, en su mayoría civiles, y tomó a cerca de 200 rehenes.

Desde entonces Israel mantiene el territorio bajo asedio total, con una oleada de bombardeos aéreos y el bloqueo del enclave palestino y miles de soldados listos para una incursión terrestre.

La ONU y grupos humanitarios han suplicado que Israel alivie su asedio sobre Gaza para permitir el ingreso de agua, alimentos, combustible y medicamentos.

Biden llegó a Israel al día siguiente del bombardeo del hospital Ahli Arab en la ciudad de Gaza, que conmocionó a la comunidad internacional y desencadenó protestas en varios países musulmanes. Palestinos e israelíes se culpan mutuamente de la matanza en el enclave.

“Esta horrible masacre fue perpetrada con la ayuda de un arsenal militar estadounidense disponible sólo para el ocupante Israel”, afirmó Hamás. Sin embargo, el portavoz militar israelí, Daniel Hagari, aseguró en cambio que tenía pruebas de que la explosión en el centro sanitario se debió a “un cohete de la Yihad Islámica que falló”. El grupo armado, aliado de Hamás, rechazó la acusación.

Biden también atribuyó el atentado contra el hospital a un “cohete fuera de control” disparado por un “grupo terrorista” de Gaza.

En un discurso desde Tel Aviv, Biden afirmó que “Israel no está solo” y señaló que Hamás no representa a la mayoría de los palestinos. Sugirió al pueblo israelí no dejarse guiar por el odio, recordando que eso hizo Estados Unidos en 2001, tras los ataques terroristas de Al Qaeda, y eso llevó a su país a cometer muchos errores.

Tras anunciar el acuerdo para enviar ayuda humanitaria a Gaza, Biden advirtió que “si Hamás la confisca, no se deja pasar (…) entonces terminará”.

Recordemos que cientos de camiones esperan desde hace varios días que el puesto fronterizo de Rafah se abra para permitir la entrada de ayuda, donde 2.4 millones de habitantes se están quedando sin agua y comida.

“Ante el pedido del presidente Biden, Israel no frustrará el envío de ayuda humanitaria vía Egipto”, indicó previamente el gabinete del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dando luz verde a la entrada de los insumos.

El pacto consiste en la entrada de “comida, agua y medicinas” y valdrá “en la medida en que el aprovisionamiento no llegue a Hamás”, precisó el comunicado israelí. El documento detalló también que no incluía la entrada de ayuda desde Israel mientras hubiera rehenes en Gaza.

En otra muestra de solidaridad con Israel, Biden anunció que pediría al Congreso una ayuda “sin precedentes” para su aliado, como parte de un paquete de 100,000 millones de dólares que incluye también ayuda para Ucrania y Taiwán.

¿Qué hay detrás de la visita de Biden a Israel? ¿Llegó en el momento adecuado? En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Fausto Pretelin, analista internacional y columnista de El Economista, sobre el viaje de Biden y cómo la guerra en Medio Oriente abre la puerta a un nuevo orden geopolítico.