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Ivanka Trump, hija y exasesora del expresidente estadounidense Donald Trump, descartó involucrase de nuevo en la política, esto en el marco del anuncio que hiciera su padre la noche de ayer, donde confirmó su campaña para buscar la nominación presidencial republicana en 2024.

«Quiero mucho a mi padre, pero esta vez elijo priorizar a mis hijos pequeños y la vida privada que estamos creando como familia. No planeo involucrarme en política», dijo Ivanka en entrevista con Fox News.

Sin embargo, la segunda hija mayor de Trump ha insistido en que siempre estará del lado de su padre, aunque ahora le defenderá desde «fuera de la escena política». «Siempre amaré y apoyaré a mi padre».

Durante su periodo como asesora presidencial, Ivanka se centró en «la educación y el empoderamiento económicos de las mujeres y sus familias, así como la creación de empleo y el crecimiento económico a través de desarrollo de la fuerza laboral, la capacitación y el emprendimiento», según informó en su momento La Casa Blanca.

Al igual que Ivanka, su esposo, Jared Kushner, fue asesor de La Casa Blanca durante la Presidencia de Trump, aunque aún no se sabe si Kushner se volverá a sumar a la carrera presidencial.

Según los medios, Ivanka no asistió al acto en la mansión Mar-a-Lago en el que Trump anunció anunció anoche su tercera candidatura a la nominación presidencial.

Ivanka tuvo que declarar como testigo ante el comité del Congreso que investiga el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 por partidarios del entonces presidente republicano que intentaron impedir que se certificara la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones de 2020.

Está además investigada por la Justicia, al igual que sus hermanos Eric y Donald Jr., en un caso por presuntas irregularidades financieras en el grupo empresarial familiar.

En su momento, mucho se habló que Trump veía a Ivanka como su sucesora, pues tomó mucha notoriedad durante la administración del republicano.

Además de Ivanka, quien no respaldará a Trump será el fundador del grupo Blackstone, Stephen Schwarzman, quien fue uno de los mayores contribuyentes de Wall Street a la campaña de reelección del 2020.

Schwarzman dijo que no respaldará al exmandatario en 2024, según reportes  del portal Axios. El presidente y director ejecutivo del grupo de capital privado, dijo que era hora de un nuevo liderazgo del partido y que respaldaría a un republicano diferente en la contienda presidencial.

«Es hora de que el Partido Republicano recurra a una nueva generación de líderes y tengo la intención de apoyar a uno de ellos en las primarias presidenciales», dijo.

Schwarzman fue uno de los principales donantes antes de las elecciones legislativas de mitad de término de la semana pasada y desembolsó 35.5 millones de dólares para apoyar a los republicanos.

«A Estados Unidos le va mejor cuando sus líderes están arraigados en el hoy y el mañana, no en el hoy y el ayer», escribió Schwarzman, según Axios.

Donald Trump dio el banderazo la noche de ayer, a su tercera carrera presidencial, esto al anunciar su nueva campaña por la nominación republicana rumbo al 2024, prometiendo ser «implacable» y evitar que los demócratas se mantengan en La Casa Blanca.

Estados Unidos está «de regreso» ahora mismo, dijo el expresidente a cientos de simpatizantes que se dieron cita en en un salón de su residencia de Mar-a-Lago en Florida.

«Para hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande y glorioso anuncio esta noche mi candidatura a la presidencia de Estados Unidos», dijo Trump, minutos después de entregar el documento oficial ante la autoridad electoral estadounidense.

El anuncio del magnate, que muchos considerada muy temprana, es visto como un intento de adelantarse a otros republicanos y con eso atraer simpatías, reflectores y donantes a su movimiento, además de que busca, apunta expertos, evitar posibles cargos penales por investigaciones de las que es objeto.

En su mensaje de poco más de una hora, Trump defendió sus logros como el presidente de Estados Unidos, incluso exagerando algunas de sus acciones. Además, se lanzó frontalmente contra el actual presidente, Joe Biden, contra quien perdió la elección del 2020.

«Tenemos un presidente que se queda dormido en las conferencias globales, que es considerado irrespetuoso por el Parlamento Británico (…) nos tiene al borde de una guerra nuclear, algo inimaginable hace algunos años», dijo el republicano.

«Bajo nuestro liderazgo, éramos una nación grande y gloriosa. Pero ahora somos una nación en declive», dijo. «Esta no es solo una campaña, es una cruzada para salvar a nuestro país», añadió.

Acusó que en dos años, la administración de Joe Biden ha destruido la economía estadounidense, poniendo como ejemplo la inflación y los altos costos de los energéticos. «Con una victoria volveremos a construir la mejor economía de la historia», prometió.

Pese a asegurar que él cumplió todas las promesas que hizo en campaña, y que dejó un país líder, «en la cima», Trump lanza ahora su candidatura con varios frentes abiertos. Uno de ellos las investigaciones de las que es objeto.

Le investigan por presuntos fraudes en sus negocios, por su papel en el ataque el año pasado al Capitolio, por ocultar documentos clasificados en Mar-a-Lago, entre otros casos.

Además, a una semana de las elecciones de medio término, son muchas las voces dentro del Partido Republicano que lo señalan que que no se concretara la ‘ola roja’ que preveían. Es, aseguran, la razón del fracaso de ciertos candidatos con lo que Trump hizo campaña.

Tiene varios rivales que verían afectadas las aspiraciones políticas y que podrían cerrarle el paso en las primarias de 2024, principalmente el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien obtuvo una contundente victoria en la reelección el pasado 8 de noviembre.

Otra cosa que le juega en contra, es que el poderoso imperio mediático de Rupert Murdoch, antiguo aliado, parece haberle dado la espalda al etiquetarlo de «perdedor» después de las elecciones de medio término.

También sigue teniendo prohibido el acceso a Facebook y Twitter, que fueron fundamentales en su impresionante ascenso político y en captar votos en 2016.

Ahora, Donald Trump forma parte de un reducido grupo de seis expresidentes de Estados Unidos que tras tener que dejar La Casa Blanca intenta nuevamente volver a ella, y en caso de lograrlo hará historia y será el segundo que lo conseguirá desde Stephen Grover Cleveland a finales del siglo XIX.

La economista y funcionaria Cecilia Todesca fue nominada por el gobierno argentino como candidata a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un puesto que disputará con postulantes Brasil, Chile y México, pese a la relación cercana que hay entre ambos gobiernos.

Todesca, de 51 años y actual Secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, es la nominada de Argentina a la presidencia del mayor prestamista de la región, tras la destitución de Mauricio Claver-Carone luego de una investigación por una relación íntima con una subordinada.

La decisión del anuncio se hizo en París, donde la funcionaria forma parte de la comitiva que acompaña al presidente Alberto Fernández en una gira oficial a Francia para buscar posibilidades de inversión y exportaciones.

Ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) confirmó que México propuso a Gerardo Esquivel, actual subgobernador del Banco de México (Banxico), como candidato para presidir el Banco Interamericano de Desarrollo.

«Estamos proponiendo a Gerardo Esquivel porque es un buen economista, doctor en economía, graduado en Harvard, subgobernador del Banco de México, una gente honesta», dijo el mandatario.

La candidatura de Esquivel se anunció después de que Alicia Bárcena, exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), retirara sus postulación por temas personales.

López Obrador confió en la nominación, al argumentar que México «tiene una de las mejores economías de América, con más estabilidad, con más potencial de crecimiento, con más cercanía con Canadá y con Estados Unidos, y también con muy buenas relaciones con los países de América Latina y el Caribe».

«Tenemos posibilidad de que esa candidatura prospere y triunfe Gerardo. Nosotros lo apoyamos, el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, es el encargado de ayudar en la promoción de esta candidatura», sostuvo.

Así, Esquivel afrontará ahora a Cecilia Todesca de Argetina, al brasileño Ilan Goldfajn, actual director del departamento del hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), y al chileno Nicolás Eyzaguirre, exfuncionario del FMI.

Recordemos que para la elección a la presidencia del BID, el candidato debe obtener una mayoría del poder de voto de los países miembros, que varía según la cantidad de acciones que posee cada integrante del capital ordinario del banco.

El Banco tiene 26 países miembros prestatarios en América Latina y el Caribe, además de Canadá y Estados Unidos.

Estados Unidos tiene la mayor capacidad de voto, un 30%, seguido de Argentina y Brasil con un 11.3%, respectivamente, y México, con el 7.2%. Ante este panorama, se anticipaba que Argentina apoyara la nominación de México. Sin embargo, con una propuesta propia, queda en duda la viabilidad de la nominación de Esquivel.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció esta mañana que propondrá al Senado de la República a la actual subsecretaria de Egresos en la Secretaría de Hacienda, Victoria Rodríguez Ceja, como próxima gobernadora del Banco de México (Banxico).

“Queremos que participen mujeres, que se lleve a cabo este cambio reconociendo el trabajo que ha hecho la subsecretaria. (…) Por primera vez va a estar encabezando el Banco de México una mujer”, dijo el mandatario al explicar su decisión y echar para atrás la nominación de Arturo Herrera.

Rápidamente, las opiniones de especialistas se han visto divididas, aunque la mayoría de ellas apunta a que la funcionaria no cuenta con la experiencia para ocupar el cargo, requisito que se contempla en la Ley del Banco de México.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, expresó su «confianza» en Rodríguez Ceja.

“Tenemos una muy buena impresión de la labor que la subsecretaria Rodríguez ha desempeñado en términos de política de egresos, lo que vemos es que ha ayudado a que se conduzca una política fiscal disciplinada y ordenada”, declaró el economista durante la presentación del informe «Situación banca».

El periodista especializado en temas financieros y empresariales, Carlos Mota, afirmó que Victoria Rodríguez es uno de los tres funcionarios más robustos que tiene el presidente López Obrador en todo su gabinete, por lo que se refirió a que es «lo mejor que pudo haber seleccionado para nominar a la Gubernatura de Banxico».

En tanto, Grupo Financiero Base dijo que la nominación de Victoria Rodriguez fue sorpresivo para el mercado y generó incertidumbre sobre las expectativas de política monetaria del banco central.

«En el corto plazo será clave conocer su postura sobre las presiones inflacionarias y si considera que son temporales o no, pues de esto dependerá su votación en la Junta de Gobierno, en caso de ser confirmada», advirtió el Banco.

La economista y directora del Instituto para la Competitividad (IMCO), Valeria Moy, afirmó que experiencia en materia fiscal no es lo mismo que competencia en materia monetaria, uno de los requisitos que se contempla debe cumplir quien integre la Junta de Gobierno de Banxico.

Son tres los requisitos que la Ley marca: Ser ciudadano mexicano por nacimiento; no tener más de 65 años al inicio del cargo y gozar de reconocida competencia en materia monetaria.

En tanto, Carlos Ramírez, economista extitular de la Consar, indicó que en caso de ser ratificada como Gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez llegará al banco central una mujer sin experiencia alguna en temas monetarios, con la inflación más alta en 20 años y con el «ciclo de normalización monetaria de Estados Unidos a la vuelta de la esquina».

En resumen, los detractores de la nominación de la subsecretaria de Hacienda apuntan a su falta de experiencia y han puesto en duda su independencia, debido a los lazos con el gobierno federal.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue confirmado este lunes formalmente como candidato republicano a las elecciones del próximo 3 de noviembre, en la votación de los delegados durante la convención del partido, inaugurada en Charlotte, Carolina del Norte.

El presidente obtuvo el apoyo suficiente (1,276) para confirmar su nominación antes del final de la votación, justo después de que los representantes de Nevada le dieran sus 25 votos y sobrepasaran ese número.

Justo después del voto de Florida, que se saltó el orden alfabético, el presidente hizo acto de aparición en el Centro de Convenciones de Charlotte, donde se celebra este lunes el evento.

Allí se han dado cita 336 delegados, 6 por cada estado y territorio, para participar en la votación presencial.

Inmediatamente después del voto de Florida, Trump salió al escenario ante un auditorio que empezó a gritar «cuatro años más», a lo que el presidente respondió: «Si quieren volverlos locos de verdad, digan 12 años más».

Al igual que su equivalente demócrata, que concluyó el jueves con un discurso, la convención republicana será fundamentalmente virtual en razón de la pandemia de Covid-19 y también será un encuentro muy familiar para el mandatario.

Trump aceptará la nominación para ser reelegido con un discurso que ofrecerá el jueves 27 desde La Casa Blanca, un
escenario cuya elección ha generado algunas críticas, dado que se supone que los presidentes no deben usar la residencia oficial o edificios federales para actos de campaña.

Además de su esposa Melania, sus cuatro hijos adultos figuran entre quienes tomarán la palabra: Donald Jr., Eric, Tiffany e Ivanka.

Su equipo de campaña apuesta a que la convención de Carolina del Norte sea «muy optimista y alegre», dijo ayer el asesor Jason Miller en entrevista con la cadena NBC.

El objetivo es defender la gestión del 45° presidente de Estados Unidos, actualmente muy cuestionado por su manejo de la pandemia y que ya no cuenta con lo que su campaña presentaba como su principal activo y eventual carta de triunfo: la buena salud de la economía.

«Vamos a mostrar el impacto que ha tenido el gobierno Trump-Pence sobre la gente real», dijo a Fox News Kellyanne Conway, asesora cercana de Trump.

En particular, está prevista la intervención de Tanya Weinreis, gerente de un café de Montana, que recibió un préstamo federal para hacer frente a las consecuencias de la pandemia, así como de varios oradores afroamericanos, entre ellos Tim Scott, el único senador republicano negro, en un intento de llegar a una comunidad mayormente hostil al partido de Trump.

Anoche, en entrevista con Fox News, Trump fue cuestionado sobre que si es reelegido, qué haría de forma diferente, a lo que dijo, «yo reforzaría aquello que ya he hecho y haría cosas nuevas».

Desde Oriente Medio, donde se encuentra de visita, se espera que el secretario de Estado Mike Pompeo destaque los avances diplomáticos registrados bajo la administración Trump, una intervención inusual para este tipo de eventos.

Trump intervendrá en cada una de las cuatro jornadas que durará el evento, cuando habitualmente los candidatos sólo se dirigen al público en el acto de clausura.

Pero muchos esperan que el presidente vuelva rápidamente a su retórica habitual, que polariza en lugar de unir, pues ya en los días previos, Trump adoptó un tono diferente al que su partido y su equipo de campaña quisieran darle al evento.

«Soy lo único que separa el sueño americano de la anarquía total, la locura y el caos», dijo el viernes pasado, y aseguró que una victoria demócrata sería nefasta en términos de orden público, de control de la inmigración y de equilibrio de las finanzas públicas.

El Partido Demócrata nominó formalmente la noche de ayer a Joe Biden como su candidato a la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de noviembre.

Los líderes del partido, políticos de nueva generación y votantes de todos los estados se unieron en una convención virtual debido a la pandemia por el coronavirus.

En lugar de en un centro de convenciones de Milwaukee como se planeó en un principio, los delegados participaron con una serie de intervenciones tanto grabadas como en vivo desde lugares del emblemáticos y simbólicos: el Puente Edmund Pettus Bridge de Alabama, la cabecera del Río Mississippi, una comunidad puertorriqueña que sigue recuperándose del un huracán y la Plaza Black Lives Matter de Washington.

Biden celebró su nominación junto a su esposa y a sus nietos en la biblioteca de una escuela en Delaware. Jill Biden, su esposa por más de 40 años, habló más tarde de él en términos profundamente personales.

A menos de tres meses de los comicios, presentó al político ante el electorado estadounidense como un hombre de gran empatía, fe y resiliencia.

«Hay momentos en que no podía imaginar cómo lo hizo, cómo puso un pie delante del otro y siguió adelante», afirmó. «Pero siempre he entendido por qué lo ha hecho. Lo hace por ustedes».

Los momentos más esperados de la convención tendrán lugar hoy y mañana. Kamala Harris aceptará su nominación como compañera de fórmula de Biden, convirtiéndose oficialmente en la primera mujer negra en la boleta presidencial de un gran partido.

El expresidente Barack Obama también intervendrá como parte de sus esfuerzos para derrotar a su sucesor.

Biden dará su discurso de aceptación mañana por la noche, en un salón de convenciones cerca de su casa, en Delaware.

El candidato aprovechó la segunda noche de las cuatro de la convención para mostrar a una serie de veteranos políticos, tanto demócratas como republicanos, que argumentaron que tiene experiencia y energía para reparar el caos creado por Trump tanto en el país como fuera.

El expresidente Bill Clinton, el ex secretario de Estado John Kerry, y el ex secretario de Estado republicano Colin Powell aparecieron ayer para hacer énfasis en un tema: el liderazgo importa. El expresidente Jimmy Carter, de 95 años, también hizo una breve aparición.

Algunos de ellos lanzaron ataques inusualmente personales contra Trump, todo en un intento de presentar a Biden como el contrapeso moral y competente del mandatario.

«Donald Trump heredó una economía en crecimiento y un mundo más pacífico», señaló Kerry. «Y como todo lo demás que ha heredado, lo ha arruinado».

Según Clinton, la Oficina Oval de Trump es un lugar de caos, no un centro de mando. «Si quieren un presidente que defina el cargo como pasar horas viendo la televisión cada día y atacando a gente en redes sociales, él es su hombre», añadió.

Solo un presidente en activo ha perdido la reelección desde 1992, George H.W. Bush. Los partidarios de Biden dicen estar más motivados por la oposición a Trump que por el entusiasmo que despierta el candidato demócrata.

El senador Bernie Sanders anunció esta mañana su decisión de abandonar la contienda electoral por la candidatura presidencial demócrata de Estados Unidos.

Su decisión llega al reconocer que su rival, el exvicepresidente Joe Biden, está demasiado adelantado en el número de delegados que se necesita para alcanzar la nominación presidencial.

El anuncio del senador de Vermont convierte a Biden en el virtual candidato demócrata que competirá con el presidente Donald Trump en las elecciones de noviembre próximo.

Sanders compartió su decisión en una llamada telefónica a los miembros de su campaña electoral, tal y como han confirmado fuentes cercanas a cadenas de televisión estadounidenses. En estos momentos, el senador comparte un mensaje con sus seguidores.

Su salida de la carrera a La Casa Blanca ha tenido lugar a pesar de  los buenos resultados obtenidos por Sanders a principios de febrero; parecía el principal favorito para ganar las primarias.

Joe Biden consolidó su ventaja hacia la nominación del partido Demócrata con el triunfo en Michigan; el exvicepresidente tendió la mano a su rival, el senador Bernie Sanders, afirmando que juntos van a derrotar a Donald Trump en noviembre.

En una noche en la que votaron seis estados, Biden logró imponerse en Misisipi, Misuri, Idaho y en el estado clave de la jornada de ayer, Michigan, aumentando su ventaja.

En tanto, Sanders ganó en Dakota del Norte, mientras que la carrera era demasiado cerrada en el estado de Washington como para anticipar un ganador.

«Quiero agradecer a Bernie Sanders y a sus seguidores por su energía infatigable y su pasión. Tenemos el mismo objetivo y juntos vamos a vencer a Donald Trump», dijo Biden desde Filadelfia. «Aunque todavía queda camino, parece que vamos a tener otra buena noche».

Michigan es un estado columpio que optó por Trump en 2016, y donde Sanders triunfó frente a Hillary Clinton en las internas demócratas de ese año. Este estado ostenta más de un tercio de los 352 delegados que estuvieron en juego el martes.

Según las proyecciones, Biden sumaría la mayoría de los 125 delegados de Michigan; la mayor parte de los 68 delegados de Misuri, y una parte importante de los 36 que aporta Misisipi. Su contundente victoria en Misisipi, donde sumó cerca del 80% de los votos, reflejó su popularidad en un segmento clave: los electores negros.

Biden busca obtener una ventaja que lo acerque a los 1,991 delegados necesarios para ganar la investidura en la convención demócrata de julio próximo, luego de espectaculares resultados en las votaciones del «supermartes» la semana pasada, cunado ganó 10 de los 14 estados en juego.

En los últimos diez días, las primarias dieron un vuelco después que el triunfo de Biden en Carolina del Sur revirtiera la racha de victorias de Sanders, quien rozó el liderato en Iowa y se impuso en New Hampshire y en Nevada.

La campaña de Trump descalificó los resultados de este martes: «Nunca ha importado quién es el candidato demócrata (…) Son dos caras de la misma moneda», agregó el directivo de campaña de Trump, Brad Parscale.

Sanders no habló la noche de ayer. Su campaña indicó que no tenía intenciones de retirarse y que estará en el debate del próximo domingo. Se sabe que esta tarde ofrecerá una conferencia de prensa para fijar postura.

La congresista Alexandria Ocasio-Cortez, una joven y carismática representante por Nueva York que es uno de los pilares de la campaña de Sanders, dijo que la jornada marcaba «una noche dura para el movimiento».

Estadounidenses de seis estados votan este martes en la última fecha de las primarias que decidirá si Joe Biden o Bernie Sanders será el candidato demócrata a la presidencia, y quien enfrentará a Donald Trump en noviembre próximo.

Los electores de Michigan , Idaho, Misisipi, Missouri, Dakota del Norte y el estado de Washington participan en la contienda de hoy.

Michigan, con una gran bolsa de delegados a repartir y su historia de ser un estado «columpio», es el gran premio de la jornada.

Analistas señalan que Sanders necesita un buen desempeño en Michigan para mantener su campaña a flote tras perder el liderazgo ante Biden, por lo que ambos candidatos han recorrido el estado en los últimos días para ampliar su base y movilizar a sus electores.

Los dos políticos veteranos luchan por la candidatura presidencial demócrata, tras el retiro de todos los demás aspirantes, que mayoritariamente salieron luego a dar su apoyo a Biden.

Sanders, el senador por Vermont que se autodenomina «socialista democrático», lideró la carrera a inicios del año y tuvo un buen desempeño en las primeras internas, pero ahora se encuentra detrás de Biden, luego de que el exvicepresidente sumara una importante victoria en Carolina del Sur y en 10 de 14 de los estados la semana pasada en el llamado supermartes.

Michigan había votado demócrata en las seis anteriores elecciones a Trump, quien logró una victoria en este estado en 2016, conquistando a la clase trabajadora, particularmente del sector automotriz.

Según las últimas encuestas, Biden lidera en las intenciones de voto en Michigan, Missouri y Misisipi.

Dos de los principales grupos a favor del control de armas en el país expresaron su respaldo el lunes a Joe Biden, lo que podría representar un problema para su oponente, Bernie Sanders, quien tiene antecedentes irregulares sobre el tema.

Everytown for Gun Safety y Brady anunciaron su apoyo al ex vicepresidente.

El fondo de Everytown for Gun Safety planea gastar 60 millones de dólares en actividades electorales durante este ciclo, y parte de esos fondos se destinarán para apoyar la elección de Biden. Un portavoz dijo que la organización transmite anuncios de manera regular y se involucra con grupos que organizan actos de los candidatos a los que apoya.

El grupo, cuyo cofundador es el multimillonario exalcalde de Nueva York Mike Bloomberg, también cuenta con 6 millones de simpatizantes y más de 375,000 donantes de base, cifras que podrían impulsar la atención y el apoyo a la candidatura presidencial de Biden a nivel nacional.

Brady, otro de los principales grupos de prevención contra la violencia por armas de fuego, respaldó a Biden el domingo. La agrupación indicó en un comunicado que, como senador, Biden trabajó en colaboración con Jim y Sarah Brady para aprobar el emblemático Proyecto Brady, que requiere de una revisión obligatoria de antecedentes para la venta de armas.

Biden también impulsó la prohibición federal de 1994 a la venta de fusiles de asalto.

«Joe Biden ha trabajado con el movimiento de prevención contra la violencia por armas de fuego, con víctimas y con legisladores durante toda su carrera», dijo el presidente de Brady, Kris Brown. «Lo conocemos y nos conoce. Sabemos que trabajará para crear este cambio».

Biden dijo que estaba honrado con el respaldo y lamentó que los altos índices de violencia provocada por armas de fuego en Estados Unidos se hayan vuelto «normales» para la mayoría de los ciudadanos. Para aquellos relacionados a la violencia por armas de fuego, «normal es una pesadilla», dijo Biden.

Adicional, esta mañana, el senador por Nueva Jersey Cory Booker anunció su adhesión a las aspiraciones presidenciales de Biden.

Biden agradeció la adhesión de Booker y consideró al senador un líder. “Cory, tu liderazgo ha traído esperanza a muchas personas y ha inspirado a nuestro país a levantarse para encarar los desafíos de hoy. Estoy increíblemente agradecido por tu respaldo y miro hacia adelante para trabajar juntos en unir al país y derrotar a Donald Trump, señaló Biden.

Elizabeth Warren estaría anunciando su salida de las primarias demócratas en Estados Unidos, según confió una persona de su campaña al medio estadounidense Político.

Warren había asegurado el domingo pasado que permanecería en la contienda hasta la convención demócrata, pero el mal desempeño que tuvo en el supermartes, y la fortaleza que ganó Joe Biden, obligó a la campaña de la Senadora a replantearse la idea y concluir que no tenía un camino viable.

Medios estadounidenses reportaron que Warren se trasladó hasta Massachusetts desde el martes para «evaluar» su permanencia en la contienda junto a su equipo.

En un correo electrónico enviado a los colaboradores, el coordinador de la campaña, Roger Lau, reconoció que los resultados del martes «estuvieron muy por debajo de las metas y proyecciones de viabilidad, y estamos decepcionados con los resultados».

Según el informante, Warren aún analiza si respalda a alguno de los aspirantes o se abstiene de ello. La semana pasada, los excandidatos presidenciales Amy Klobuchar, Pete Buttigieg, Mike Bloomberg y Beto O’Rourke apoyaron al exvicepresidente, lo que ayudó a impulsarlo en todo el país el martes, incluso en el estado natal de Warren. Massachusetts.

Con información de Politico

EstadounIdenses de 14 estados votarán hoy en el llamado ‘supermartes’, un día más importante para el Partido Demócrata, ya que se definirá en gran medida, al que será el candidato que disputará La Casa Blanca contra Donald Trump.

Según analistas, llegan un Joe Biden reforzado por el respaldo de tres exprecandidatos y tras la victoria en las primarias de Carolina del Sur.

Amy Klobuchar, Pete Buttigieg y Beto O’Rourke decidieron apoyar la campaña del exvicepresidente de los Estados Unidos en Dallas, Indiana y Texas, en respuesta a los llamados centristas internos que han pedido unidad para evitar que el senador de Vermont, Bernie Sanders, se convierta en el candidato presidencial.

Sin embargo, en su estado natal, California, Texas, Virginia, Massachussetts, Colorado, Maine y Utah, Sanders lidera las preferencias, de acuerdo con NBC News.

Por su parte, Biden lidera las preferencias en Carolina del Norte, Tennessee, Alabama, Minnesota, Oklahoma, con una ligera ventaja porcentual. Arkansas es liderado por Mike Bloomberg.

De acuerdo con una encuesta realizada por Univisión, Latino Community y North Star Opinión, Sanders tiene el triple de apoyo entre los demócratas latinos que Biden, mientras que un 42% afirma que votará por él en contraste con el 15% que lo hará por Biden.

El objetivo final de las primarias es alcanzar el respaldo de mil 990 delegados; este martes se otorgarán mil 357 de ellos. California y Texas aportan la mayor cantidad, estados de fuerte población hispana y afrodescendiente.

A las 23:00 horas cerrará la última casilla y los resultados deberían presentarse horas después. En los cuatro primeros comicios primarios, Elizabeth Warren, la cuarta candidata, no ha mostrado un buen desempeño, pues solo ganó ocho delegados el 3 de febrero en Iowa.

La aspirante demócrata a La Casa Blanca, Amy Klobuchar, anunció su retiro de la carrera por la nominación partidaria, a un día del llamado supermartes.

La senadora estadounidense indicó que respaldará la candidatura del exvicepresidente Joe Biden.

El diario The New York Times y cadenas de televisión como NBC dijeron que la senadora centrista se retiraría de la carrera y se dirigiría este lunes a Dallas, Texas, para presentarse junto a Biden en un mitin de campaña.

La senadora de 59 años se convertirá en la tercera precandidata en renunciar después de la gran victoria de Biden en las primarias de Carolina del Sur el sábado, y antes de la votación clave del 3 de marzo en 14 estados, incluido su natal Minnesota.

Biden, un moderado de 77 años, avanza a todo vapor hacia el supermartes dispuesto a pelear el primer puesto junto a Bernie Sanders, un senador autodenominado «socialista democrático», de 78 años, que ganó ya en Nevada y en New Hampshire y terminó virtualmente empatado con Pete Buttigieg en Iowa.

Buttigieg, un exalcalde de South Bend, Indiana, de 38 años, anunció el retiro de su candidato la tarde/noche de ayer. Medios estadounidenses reportan que al igual que Klobuchar, respaldará la candidatura de Biden. Ambos lo harían esta noche en un evento en Dallas.

Por si parte el multimillonnario activista Tom Steyer, muy rezagado en las encuestas de intención de voto a nivel nacional, ya se había retirado el sábado de la contienda, tras quedar tercero en Carolina del Sur.

En la carrera por la nominación demócrata quedan: Joe Biden, Bernie Sanders, Elizabeth Warren, Mike Bloomberg, y la congresista Tulsi Gabbard.

El exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg fue el centro de ataques en el debate demócrata que se llevó a cabo la noche de ayer en La Nevada, Nevada. Esta fue el primer debate televisado en el que el millonario aparece como parte de la carrera por la nominación del partido.

De acuerdo a diversos analistas, antes de los caucus de este sábado en Nevada, el enfrentamiento de ayer fue el más polémico de los nueve realizados hasta ahora.

Bloomberg, que invirtió grandes sumas de dinero en publicidad que lo catapultaron al tercer lugar en la intención de voto de los demócratas en solo tres meses, fue catalogado de «millonario arrogante», y cuestionado por «comentarios sexistas» y «políticas racistas».

Sanders, que ganó en New Hampshire y quedó segundo por poco en Iowa, también fue blanco de los ataques, en particular por su plan de salud universal, pero también por el estilo de su liderazgo y sus propuestas económicas.

«No creo que haya ninguna posibilidad de que el senador venza al presidente Trump», dijo Bloomberg.

Pero Sanders no se quedó atrás. «Mike Bloomberg posee más riqueza que 125 millones de estadounidenses abajo del todo», dijo el senador en uno de los muchos golpes y contragolpes de la noche. «Eso está mal. Eso es inmoral».

Con una fortuna estimada de 64,200 millones de dólares, el magnate de la información financiera es considerado la octava persona más rica del mundo según cifras actualizadas de Forbes.

Otro intercambio fuerte entre ambos aspirantes fue cuando Bloomberg cuestionó los planteos económicos de Sanders, quien se define como un «socialista democrático».

«No vamos a tirar el capitalismo», dijo el empresario. «Otros países lo intentaron. Se llamó comunismo y simplemente no funcionó».

Sanders encabeza la contienda con 32% de apoyo, por delante del exvicepresidente de Barack Obama, Joe Biden, con 16%, y de Bloomberg, con 14%, según una encuesta del Washington Post-ABC News publicada el miércoles.

En cuarto lugar está la senadora progresista Elizabeth Warren (12%), seguida del exalcalde Pete Buttigieg (8%) y la senadora Amy Klobuchar (7%).

«No deberíamos tener que elegir entre un candidato que quiere quemar este partido y otro que quiere comprar este partido», dijo Buttigieg, quien ganó en Iowa y quedó segundo por poco en New Hampshire.

«Elijamos a alguien que en realidad sea demócrata», agregó, en un revés para el independiente Sanders y para Bloomberg.

En una inusual estrategia, Bloomberg decidió saltearse las primeras cuatro fechas de la competencia: Iowa, New Hampshire, Nevada el sábado y Carolina del Sur el 29 de febrero, para concentrarse en el «Súper Martes» del 3 de marzo, cuando votan 14 estados y se decide un tercio de la mayoría de delegados (1,991) que deben elegir al candidato del partido en la convención demócrata en julio.

Bloomberg, quien se perfila como un sólido postulante para enfrentar a Trump, otro septuagenario magnate blanco neoyorquino como él, también fue señalado por Warren, quien al igual que Klobuchar lucha por mantenerse a flote.

«Entiendan esto: los demócratas corren un gran riesgo si solo sustituimos a un arrogante multimillonario por otro», advirtió, comparando a Bloomberg con Trump al recordar que el exalcalde alguna vez se refirió a las mujeres como «gordas» y «lesbianas con cara de caballo».

«Los demócratas no van a ganar si tenemos un nominado que tenga un pasado de ocultar sus declaraciones de impuestos, de acosar a las mujeres y de apoyar políticas racistas», dijo la senadora.

Durante su gestión en Nueva York, Bloomberg implementó una política de arrestos y registros arbitrarios («stop-and-frisk»), que según sus críticos afectó mucho más a los negros y a los latinos y por la cual el candidato ha pedido disculpas.

Desde un mitin en Arizona, Trump aprovechó para burlarse de Bloomberg, a quien apodó «Mini» en alusión a su estatura. «Escuché que lo están golpeando esta noche», dijo. Y después de desestimar al «Loco Bernie» como eventual contendiente, apuntó: «No nos importa quién demonios sea porque vamos a ganar», mientras la multitud coreaba «¡Cuatro años más!».

El senador estadounidense Bernie Sanders suspendió temporalmente este miércoles su campaña por la que busca la nominación del Partido Demócrata en las elecciones presidenciales y enfrentarse así a Donald Trump.

«Durante un evento de campaña ayer (martes) por la noche, el senador Sanders experimentó algunas molestias en el pecho. Después de la evaluación médica y los exámenes, se descubrió que tenía un bloqueo en una arteria y se insertaron con éxito dos ‘stents'», dijo el asesor principal de Sanders, Jeff Weaver.

Informó que el senador Sanders se encuentra bien y de buen humor, aunque aclaró que estará descansando en los próximos días, con lo que sus eventos serán cancelados «hasta nuevo aviso».

Sanders, de  78 años, ha sido uno de los aspirantes más activos en la contienda demócrata.

El senador por Vermont realiza su campaña electoral en Nevada, en donde participó en un foro sobre Medicare para Todos y la seguridad social en Las Vegas, y este miércoles participaría en un foro seguridad de armas.

Sanders anunció en fecha reciente que recaudó unos 25.3 millones de dólares en el tercer trimestre, la cifra más alta para cualquier candidato demócrata en este año.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump utilizó sus redes sociales para lanzar sus apuestas sobre quiénes disputarán la nominación presidencial del partido Demócrata, con quien peleará la reelección en 2020.

«A mí me parece que va a ser entre Joe el DormidoToquetón, y Bernie el Loco», escribió el mandatario, usando sobrenombres burlones para sus eventuales contrincantes, como se ha hecho costumbre.

¡»Todos los demás se están desvaneciendo rápidamente!», agregó, en alusión a los 20 aspirantes que buscan la candidatura demócratas.

En las últimas semanas, Trump ha multiplicado los ataques contra Biden, el exvicepresidente de Barack Obama, prueba de que lo considera un oponente fuerte.»Lo conozco desde hace un tiempo y es un tipo bastante dormido», dijo sobre él a finales de abril en Fox News.

«No podrá lidiar con el presidente (chino) Xi Jinping, puedo decirles que ese es otro nivel de energía y, honestamente, inteligencia», añadió.

Puntero entre los demócratas, Biden ha sido criticado recientemente por supuesto comportamiento inapropiado con muchas mujeres. Biden se defendió negando tales acusaciones.

«Creo que no hice nada que haya sido planeado intencionalmente para hacer algo mal o inapropiado», dijo a fines de abril en la cadena ABC.

Biden también le puso un sobrenombre a Trump el fin de semana pasado.

Durante un acto de campaña en Carolina del Sur, un partidario le preguntó a Biden cómo reaccionaría al insultante lenguaje de Trump. Hay tantos apodos que le daría a ese tipo. Se puede comenzar con ‘payaso'», dijo el demócrata.