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La primera reunión entre los presidentes de EEUU y de Rusia, Joe Biden y Vladímir Putin, junto a sus respectivos ministros de Exteriores, ha durado casi dos horas en la Villa La Grange de Ginebra, informó el Kremlin.

«Hemos acabado el formato reducido» de la reunión, es decir los dos presidentes y sus responsables de la diplomacia, Serguéi Lavrov, y Antony Blinken, señaló el portavoz, Dmitri Peskov.

En el programa inicial estaba previsto en torno a una hora y quince minutos para este encuentro, que se celebró en una de las bibliotecas de la mansión construida en el siglo XVIII. Finalmente se prolongó casi dos horas, según Peskov, quien añadió que ahora hay un breve descanso.

La agenda de las conversaciones se iba a centrar en esta primera reunión en el estado actual y las perspectivas de las relaciones bilaterales, la estabilidad estratégica, temas de seguridad informática y la lucha contra la ciberdelincuencia.

Además de temas relativos a la cooperación económica, el clima, el Ártico y la lucha contra el coronavirus.

Tras el descanso ambos líderes pasaron al formato ampliado, en el que participan además de Putin y Biden cinco asesores de cada una de las delegaciones. Después aún habrá una segunda parte en el formato extendido antes de que los mandatarios ofrezcan una rueda de prensa por separado.

El formato ampliado estará dedicado, entre otros temas, a conflictos y crisis regionales: Oriente Medio, Siria, Libia y Ucrania, el programa nuclear iraní, el arreglo en Afganistán,y la situación en la península coreana y en Nagorno Karabaj.

Putin y Biden, que se saludaron con un apretón de manos, iniciaron su cumbre con un breve intercambio de palabras ante las cámaras de televisión de todo el mundo.

El estadounidense dijo que es mejor verse cara a cara y el ruso apuntó que esperaba una reunión «productiva». El primero en hablar fue Putin, quien destacó que «se han acumulado muchas cuestiones en las relaciones ruso-estadounidenses que requieren una reunión al más alto nivel».

«Espero que nuestro encuentro sea productivo», apuntó el líder ruso, quien agradeció a su homólogo «su iniciativa de celebrar esta reunión». Biden respondió con un «gracias».

El presidente estadounidense agregó que durante esta jornada intentarán determinar dónde están sus intereses mutuos y dónde están sus desacuerdos. «Podemos hacer todo para discutir los asuntos de una manera profesional y predecible», afirmó.

Más tarde, Putin valoró positivamente la cumbre con su homólogo estadounidense y afirmó que «no hubo ninguna hostilidad» pese a las discrepancias existentes.

«Considero que no hubo ninguna hostilidad. Al revés. Nuestro encuentro transcurrió en una clave de principios, nuestras valoraciones difieren en muchos aspectos. Pero desde mi punto de vista, ambas partes demostraron el deseo de comprender el uno al otro y de buscar un acercamiento de las posiciones», afirmó.

Además informó que junto a Biden acordaron el regreso de sus respectivos embajadores luego de diferencias en ambos países. «Regresarán a su lugar de trabajo. Cuándo exactamente es una cuestión puramente técnica».

Las relaciones diplomáticas entre Moscú y Washington estaban muy degradadas desde que el actual mandatario estadounidense llegó al poder en enero. Recordemos que después que Biden comparara a Putin con un «asesino», Rusia llamó a consultas en marzo a su embajador Anatoli Antonov y dijo que su par estadounidense en Moscú, John Sullivan, debería regresar a Washington.

Sullivan abandonó Moscú en abril cuando ambos países anunciaron una ola de sanciones y de expulsiones de diplomáticos.

En un mensaje a medios, Biden calificó de «bueno» y «positivo» el tono de la cumbre con Putin, a quien dijo que infraestructuras críticas deben quedar al margen de ciberataques.

Indicó que comunicó a Putin que EUA y Rusia pueden colaborar en «áreas de estabilidad estratégica», puntualizó que advirtió a Putin de que no tolerará ninguna interferencia electoral en Estados Unidos.

Biden dijo que dejó en claro a su homólogo que su agenda no es en contra de Rusia, sino que «es por el pueblo estadounidense», y en ese sentido, aseguró que seguirá levantando la voz por casos de «derechos fundamentales», como el del opositor ruso Alexéi Navalni.

El presidente Joe Biden llegó este miércoles a Reino Unido, primera etapa de su gira europea, tras conocerse que Estados Unidos donará 500 millones de vacunas Pfizer a otras naciones, lo que ha sido calificado como un gesto simbólico de su deseo de devolver a EUA a la escena internacional.

El avión presidencial Air Force One aterrizó en la base aérea británica de Mildenhall, en el este de Inglaterra, poco después de las 18:30 hora local.

Biden se dirigió a las fuerzas aéreas estadounidense allí establecidas antes de viajar a Cornualles, donde mañana mantendrá una reunión bilateral con el primer ministro británico, Boris Johnson.

Acompañado por la primera dama, Jill Biden, el mandatario demócrata asistirá del viernes al domingo a la cumbre del G7 en el suroeste de Inglaterra, donde el cambio climático y la pandemia de COVID-19 serán algunas de las prioridades.

Según informaron este miércoles los diarios The New York Times y The Washington Post, el mandatario debe anunciar allí que Estados Unidos va a comprar 500 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech para entregarlas a otros países. Biden dio una pista sobre ese anuncio antes de tomar el Air Force One cuando se le preguntó si tenía una estrategia de vacunación para el mundo. «Tengo una y la anunciaré», dijo.

Muy criticada por su retraso en compartir sus vacunas contra el COVID-19 con el resto del mundo, La Casa Blanca intenta ahora tomar la delantera en este asunto. «Estados Unidos se ha comprometido a trabajar en la inmunización internacional con el mismo sentido de urgencia que hemos mostrado en casa», dijo Biden.

Tras las reuniones del G7, el domingo Biden será recibido por la reina Isabel II en el castillo de Windsor. El inquilino de la Casa Blanca irá después a Bruselas y mantendrá numerosos encuentros bilaterales.

«Mi viaje a Europa es una oportunidad para que Estados Unidos movilice a las democracias del mundo», aseguró Biden, quien repite desde su llegada al poder que Estados Unidos «ha vuelto» y pretende implicarse plenamente en los asuntos mundiales.

El punto culminante de este primer viaje internacional será una cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin, prevista para el 16 de junio en Ginebra. El objetivo es «dejar en claro a Putin y China que Europa y Estados Unidos son estrechos» aliados, aseguró el mandatario.

El presidente argentino, Alberto Fernández, anunció este viernes en un acto virtual junto a su homólogo ruso, Vladimir Putin, el inicio de la producción local en Argentina de la vacuna contra el COVID-19, Sputnik-V, por parte del laboratorio privado Richmond.

«Estoy muy feliz porque hoy empezamos el trabajo concreto para empezar a producir en Argentina la Sputnik-V. El domingo, si Dios quiere, un avión estará partiendo de Moscú trayendo el principio activo para que empiece la producción en Argentina de inmediato», dijo Fernández.

Por su parte, Putin remarcó que el Fondo Ruso de Inversión Directa ya ha concluido acuerdos para la producción de la vacuna rusa «en más de una docena de países», lo que hará posible que durante este año «el volumen de vacunas será suficiente para vacunar a cientos de miles de personas».

«Es un ejemplo de como hacer un producto en masa asequible para nuestro país y otros países», señaló el mandatario ruso, que reiteró que la Sputnik-V, que tiene el 97.6% de eficacia, está registrada en 66 países con una población de más de 3,000 millones de personas.

El pasado miércoles, Richmond informó a través de un comunicado que el Instituto Gamaleya ruso aprobó la calidad de los lotes de la Sputnik-V enviados desde Argentina en abril como parte de pruebas de transferencia tecnológica iniciadas tiempo atrás.

También subrayó que el laboratorio podría iniciar en los siguientes días la producción.

El presidente de Richmond, Marcelo Figueiras, fue otro de los participantes del acto de hoy y el encargado de iniciar desde su laboratorio el lanzamiento de la producción de la vacuna.

Fernández explicó que junto con el principio activo que llegará de Moscú para la producción local arribarán también nuevos lotes de vacunas ya terminadas a Argentina, y además en ese avión llegarán vacunas para Paraguay, aunque no especificó cuántas.

Recordemos que en diciembre pasado, Argentina fue el primer país en América Latina y el segundo del mundo en aprobar el uso de la vacuna rusa, que es la de la que más dosis han llegado a Buenos Aires.

«Para nosotros ha sido muy valioso porque millones de argentinos han visto preservar su vida gracias al desarrollo científico de Rusia en el que siempre confiamos», añadió el mandatario argentino, para remarcar que tanto el pueblo argentino como su gobierno y el presidente le están «inmensamente agradecidos» a Putin.

Rusia pidió a 10 diplomáticos de Estados Unidos que abandonen el país en represalia por la expulsión del mismo número de funcionarios de su embajada en Washington, que fueron acusados de actividades maliciosas, anunció este viernes el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

Estados Unidos impuso el jueves varias sanciones contra Moscú, que incluyen prohibir a bancos estadounidenses la compra de bonos soberanos del banco central, del fondo soberano estatal y del Ministerio de Finanzas, por la interferencia en las elecciones de noviembre, la intrusión informática y el acoso a Ucrania.

Lavrov, en una conferencia de prensa con su par serbio, expuso la respuesta de Rusia.

Además de expulsar a 10 diplomáticos estadounidenses, dijo que Moscú incluirá a ocho funcionarios estadounidenses en una lista de sanciones y pondría fin a la actividad en Rusia de fondos y ONG estadounidenses que, a su juicio, interfieren en los asuntos internos del país.

El diplomático dijo que Rusia también estaba considerando posibles medidas «dolorosas» dirigidas a los negocios estadounidenses en Rusia.

El Kremlin había dicho antes que las potencias están muy distanciadas en la cuestión de las sanciones, aunque Moscú, al igual que Washington, está interesado en cooperar.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, que ha propuesto que él y Putin se reúnan para celebrar una cumbre, pidió ayer bajar la tensión tras el anuncio de las sanciones, y dijo que era vital que La Casa Blanca y el Kremlin mantuvieran abiertas las líneas de comunicación.

«(Putin) ha dicho en repetidas ocasiones que estamos dispuestos a desarrollar el diálogo en la medida en que nuestras contrapartes estén dispuestas a hacerlo. En este sentido, es probablemente positivo que los puntos de vista de los dos jefes de Estado coincidan», dijo el portavoz del gobierno ruso Dmitri Peskov a los periodistas.

«Sus puntos de vista no coinciden categóricamente cuando se trata de crear relaciones mutuamente beneficiosas y de tener en cuenta los intereses del otro», añadió sobre las sanciones.

El temor a las sanciones de Estados Unidos ha provocado volatilidad en los mercados rusos durante semanas y ha hecho que el rublo caiga con fuerza esta semana. Sin embargo, la moneda nacional recuperaba terreno cuando se hizo evidente que las sanciones no llegaban a ser medidas paralizantes o frenaban la capacidad de Moscú de emitir deuda estatal.

El Kremlin dijo que Putin aún no había decidido si participaría en una cumbre sobre el clima liderada por Estados Unidos.

El presidente Joe Biden exigió este martes a su homólogo ruso, Vladímir Putin, que «rebaje las tensiones» con Ucrania; esto durante una llamada telefónica que sostuvieron este martes, y en la que le expresó su «preocupación» por la movilización militar rusa en la frontera con ese país.

Durante la conversación, Biden le propuso a Putin mantener «una cumbre en un tercer país» en algún momento de los «próximos meses», para «conversar sobre todos los temas que enfrentan Estados Unidos y Rusia», informó La Casa Blanca.

La llamada es la segunda que sostienen ambos líderes que se ha hecho pública desde que Biden llegó al poder en enero pasado, y se produce después de que Rusia anunciara que había enviado dos ejércitos y tres unidades aerotransportadas a sus fronteras occidentales.

«El presidente Biden expresó nuestras preocupaciones por el repentino aumento de tropas en la Crimea ocupada y en las fronteras de Ucrania, y pidió a Rusia que rebaje las tensiones», afirmó La Casa Blanca.

Y es que Ucrania ha alertado en las últimas semanas a la comunidad internacional del aumento de la presencia militar rusa cerca de su frontera y en Crimea, además del incremento de las violaciones del alto el fuego en el Donbás, donde desde 2014 se enfrentan el Ejército ucraniano y los separatistas prorrusos.

Biden enfatizó el «férreo compromis»o de Estados Unidos con la soberanía e integridad de territorial de Ucrania, de acuerdo con su oficina.

Moscú aseguró este martes que el movimiento de tropas a la frontera se enmarca en ejercicios militares para hacer frente a las actividades de la OTAN, cuyo secretario general, Jens Stoltenberg, reclamó después que Rusia detenga «de manera inmediata» su movilización alrededor de Ucrania.

Durante la llamada, Biden también le dejó claro a Putin «que Estados Unidos actuará de forma firme en defensa de sus intereses nacionales como respuesta a las acciones de Rusia, como sus intrusiones cibernéticas y su interferencia electoral», indica el comunicado.

Recordemos que Estados Unidos sospecha que Rusia estuvo detrás de un ciberataque masivo que comenzó presuntamente en 2019 y penetró en los sistemas del gobierno federal y grandes compañías del país mediante un programa de la empresa SolarWinds, y ha prometido que habrá represalias por lo ocurrido en cuestión de «semanas».

Además, las agencias de inteligencia de EUA acusaron en marzo a Rusia de haber intentado interferir en las elecciones presidenciales de noviembre de 2020 a favor del expresidente Donald Trump, quien perdió frente a Biden.

El Kremlin ha negado cualquier injerencia electoral como una implicación en el ciberataque de SolarWinds; ahora a la tensión por esos temas se ha sumado la situación en Ucrania y la decisión de Biden de describir a Putin como un «asesino» durante una entrevista en marzo.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, promulgó hoy la ley que le permitirá permanecer en el Kremlin hasta 2036 al darle el derecho a presentarse a la reelección en dos ocasiones más. El documento relevante se publicó en el portal oficial ruso de información legal este lunes.

La firma de Putin se produce después de que la Duma (Cámara Baja) y el Consejo de la Federación o Senado aprobaran la ley de manera formal.

La normativa desarrolla una enmienda a la Constitución adoptada en un plebiscito el pasado 1 de julio junto a otros cambios.

Una de las modificaciones constitucionales, propuesta a última hora hace ya más de un año y que para los detractores de Putin fue el principal objetivo de la reforma, permite al jefe del Kremlin, que llegó al poder en 2000, presentarse a la reelección en dos ocasiones más, en 2024 y 2030.

La nueva ley precisa que la misma persona no puede llegar a ocupar el cargo del presidente durante más de dos mandatos al tiempo que no impide al político «que haya ocupado u ocupe el cargo de presidente de la Federación Rusa participar como candidato en las elecciones presidenciales en el momento de la entrada en vigor de la modificación».

La norma confirma además que en el futuro sólo podrán ser candidatos a la Presidencia rusa aquellos ciudadanos mayores de 35 años que hayan vivido de manera permanente en este país no menos de 25 años.

Los aspirantes al Kremlin no podrán poseer doble nacionalidad o haber tenido pasaporte de otro país en el pasado.

 

Adicional, las autoridades rusas anunciaron este lunes que seguirán dificultando el acceso a Twitter hasta mediados de mayo pero no bloquearán la red social por completo porque últimamente ha estado retirando contenido prohibido más rápido.

El mes pasado, el regulador nacional de telecomunicaciones Roskomnadzor acusó a Twitter de no retirar contenido que promueve el suicidio entre jóvenes, sobre drogas y pornografía infantil. El 10 de marzo, la entidad anunció que reduciría la velocidad de cargar fotos y videos en Twitter, y pocos días después amenazó con bloquearlo por completo si no acataba las condiciones impuestas.

Como respuesta, Twitter respondió asegurando que tiene una política de tolerancia cero hacia la explotación sexual de menores, la promoción del suicidio o la venta de drogas.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se burló este jueves de su homólogo estadounidense Joe Biden por haberlo tachado de «asesino», e insistió en que Rusia defenderá sus intereses frente a Estados Unidos.

«El que lo dice lo es», respondió Putin entre sonrisas, según unas declaraciones retransmitidas por la televisión rusa. «No se trata únicamente de una expresión infantil, de una broma. Tiene un sentido profundo y psicológico. Siempre vemos en los demás nuestras propias cualidades, pensando que son como nosotros», añadió.

Y es que ayer, Joe Biden respondió afirmativamente a un periodista de la cadena ABC que le preguntó si consideraba que Putin era «un asesino».

«Defenderemos nuestros intereses y trabajaremos con los estadounidenses cuando las condiciones nos resulten beneficiosas», insistió Putin esta jueves.

Pese a la ironía manifestada por Putin, Moscú no dudó en subrayar que las afirmaciones de Biden eran inaceptables.

«Ha habido eventos difíciles, dramáticos y sangrientos en la historia de los dos países. Pero cuando nos acercamos a otra persona, cuando hablamos de otros estados y otros pueblos, siempre nos estamos mirando en un espejo», matizó Putin  antes de insistir en que «siempre nos vemos a nosotros mismos ahí».

Al respecto, el Ministerio ruso de Relaciones Exteriores llamó a consultas a su embajador en Estados Unidos para discutir sobre el futuro de la relación entre Moscú y Washington, que calificó como «estancada». Según la embajada rusa en Washington, las «declaraciones imprudentes de responsables estadounidenses corren el riesgo de provocar el colapso de relaciones ya de por sí conflictivas».

El Kremlin, por su parte, denunció unas afirmaciones que demuestran que Biden «claramente no quiere mejorar las relaciones con nuestro país».

Cuestionado sobre cuál sería su respuesta directa, Putin dijo que lo único que le desearía a Biden es salud. «En cuanto a las declaraciones de mi colega estadounidense, nosotros, como él dijo, nos conocemos personalmente. ¿Qué le contestaría? Yo le diría: ‘tenga buena salud’. Le deseo buena salud».

En su opinión, la clase gobernante de Estados Unidos lanza graves acusaciones a otros países para resolver sus problemas internos de política exterior. Recordó que EUA es el único país del mundo que ha empleado armas nucleares, además contra un país que no las tenía, en referencia a Japón en la Segunda Guerra Mundial.

En la entrevista con ABC, Biden afirmó que quería hacer que el presidente ruso «pague» por la injerencia en las elecciones estadounidenses de 2016 y 2020, una acusación que Moscú siempre ha rechazado. El presidente de la cámara baja del Parlamento ruso, Viacheslav Volodin, calificó de «insulto» a los rusos y de «ataque» contra su país dichas declaraciones.

Las relaciones entre Moscú y Washington y, en general, entre Rusia y los países occidentales, se han deteriorado desde hace años, a raíz de la anexión de Crimea, la guerra en Ucrania, el conflicto en Siria y el envenenamiento y posterior encarcelamiento del opositor ruso Alexéi Navalni, entre otros asuntos.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que piensa que su homólogo ruso, Vladimir Putin, es un «asesino», y advirtió que «pagará las consecuencias» de ello.

«¿Piensa que Putin es un asesino?», le preguntó George Stephanopoulos, periodista estrella de la cadena estadounidense ABC; la respuesta del demócrata no dejó lugar a dudas: «Lo pienso», afirmó en esta entrevista difundida este miércoles. «Pronto verán el precio que va a pagar», añadió.

Biden no especificó si se refería al envenenamiento del opositor ruso Alexéi Navalni ocurrida en agosto pasado, responsabilidad de Rusia según Estados Unidos.

Recordemos que el activista fue encarcelado al regresar a su país tras pasar cinco meses de convalecencia en Alemania, y Washington exige su liberación.

En una primera reacción de un responsable ruso de alto rango a estas declaraciones, el presidente de la Cámara Baja del Parlamento (Duma), y cercano a Vladimir Putin, atribuyó los dichos de Biden a «histeria debido a la impotencia».
«Putin es nuestro presidente y un ataque contra él es un ataque contra nuestro país», escribió Vyasheslav Volodin en su canal de Telegram. «Biden insultó a los ciudadanos de nuestro país con su declaración», añadió quien fuera número 2 de la administración presidencial rusa entre 2011 y 2016.

El presidente Biden ha mostrado desde su llegada a La Casa Blanca, una gran firmeza frente a Putin, en contraste a la actitud de su predecesor Donald Trump. Washington ya sancionó a comienzos de este mes a siete altos responsables rusos en respuesta al envenenamiento de Navalni, del que los servicios de inteligencia estadounidenses responsabilizan a Moscú.

En un nuevo informe, las autoridades estadounidenses acusaron también a «actores ligados al gobierno ruso» de nuevas injerencias electorales en 2020, después de las de 2016.

«Tuvimos una larga charla, él y yo, lo conozco relativamente bien», contó el mandatario. «Le dije ‘te conozco y me conoces. Si establezco que esto ha ocurrido, prepárate'» para las consecuencias, añadió, sin explicar a qué se refería exactamente.

El mandatario afirmó, sin embargo, que le gustaría poder «trabajar» con Rusia «cuando sea de nuestro interés común», como en la prolongación del acuerdo de desarme nuclear New Start decidida poco después de su llegada al poder.

Sobre las acusaciones de injerencia electoral, Moscú indicó que dicho informe era «incorrecto, completamente infundado y sin pruebas», según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. «Rusia no interfirió en las elecciones precedentes» de 2016 que llevaron a la victoria de Donald Trump y «no ingirió en las elecciones de 2020» vencidas por Joe Biden, remarcó. Según el funcionario, el informe es un «pretexto para volver a poner en la agenda la cuestión de las nuevas sanciones contra Rusia».

Más tarde se informó que Rusia llamó a su embajador en Washington para consultas «para analizar qué hay que hacer o hacia dónde hay que ir».

Según el ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, se busca evitar la «degradación irreversible» de las relaciones con Estados Unidos, por lo que el embajador Anatoli Antonov fue requerido.

«Para nosotros lo esencial es determinar cuáles pueden ser los medios de rectificar las relaciones rusoestadounidenses, que se encuentran en un estado difícil y que Washington ha llevado a un callejón sin salida en estos últimos años», añadió la cancillería.

El presidente Vladimir Putin probablemente dirigió el esfuerzo de Moscú para tratar de incidir en la elección presidencial de Estados Unidos el año pasado, en favor de Donald Trump, según un informe de inteligencia estadounidense publicado este martes.

El informe de 15 páginas, publicado por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, añadió peso a acusaciones anteriores de que algunos de los principales lugartenientes de Trump estaban haciendo el juego a Moscú al amplificar las afirmaciones contra el entonces candidato Joe Biden por figuras ucranianas vinculadas a Rusia, en el período previo a las elecciones del 3 de noviembre.

Además, añadió nuevas conclusiones de que Putin supervisó o al menos aprobó la intromisión en las elecciones para beneficiar a Trump.

Es probable que los resultados sobre el papel de Putin reciban una atención especial, dadas las conclusiones del informe de que figuras respaldadas por Rusia, como el parlamentario ucraniano Andriy Derkach, reclutaron a políticos estadounidenses no identificados en su campaña para desprestigiar a Biden y a su hijo Hunter.

El informe mencionó a Derkach, que se reunió con el abogado de Trump, Rudy Giuliani, en 2019, como alguien cuyos movimientos eran seguidos, si no dirigidos, por Putin.

«Putin tenía competencia sobre las actividades de Andriy Derkach», señala el informe. «Otros altos funcionarios también participaron en los esfuerzos de influencia electoral de Rusia, incluidos funcionarios de alto rango de seguridad nacional y de inteligencia, que evaluamos que no actuarían sin recibir al menos la aprobación tácita de Putin».

Las agencias de inteligencia estadounidenses y el exfiscal especial Robert Mueller habían concluido antes que Rusia también interfirió en las elecciones estadounidenses de 2016 para impulsar la candidatura de Trump, con una campaña de propaganda destinada a perjudicar a su entonces oponente, Hillary Clinton.

Mueller encontró numerosos contactos entre la campaña de Trump y Rusia. Trump, mientras era presidente, también se enfrentó a preguntas sobre los vínculos de sus asociados con Rusia y con figuras vinculadas a Rusia en Ucrania.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos sometió a Trump a un juicio político en 2019, la primera de dos veces, por cargos derivados de su petición de que Ucrania investigara a los Biden.

El informe de inteligencia de Estados Unidos también encontró otros intentos extranjeros para influir en los votantes estadounidenses en 2020, incluida una «campaña de influencia encubierta de varios frentes» por parte de Irán, destinada a socavar a Trump.

Funcionarios de inteligencia dijeron que también vieron esfuerzos de Cuba, Venezuela y el grupo militante libanés Hezbolá para influir en las elecciones, aunque «en general, evaluamos que fueron de menor escala que los realizados por Rusia e Irán».

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, acordó con su homólogo ruso, Vladimir Putin, mantener vigente, por cinco años más, el tratado de control de armas nucleares Nuevo START.

«Especialmente en tiempos de tensión, los límites verificables de las armas nucleares de alcance intercontinental de Rusia son de vital importancia», dijo en una declaración el secretario de Estado, Antony Blinken, al anunciar el acuerdo.

Según Blinken, esta prórroga garantiza a Estados Unidos tener «límites verificables para los misiles balísticos intercontinentales, los SLBM (misiles balísticos lanzados desde submarinos) y los bombarderos pesados rusos hasta el 5 de febrero de 2026».

El Nuevo START limita el número de armas nucleares estratégicas, con un máximo de 1,550 cabezas nucleares y 700 sistemas balísticos para cada una de las dos potencias, en tierra, mar o aire.

Casi desde su toma de posesión, Biden había comunicado a Moscú su disposición a extender durante cinco años este tratado, el último de desarme que queda vigente entre ambas potencias nucleares.

La portavoz de La Casa Blanca, Jen Psaki, afirmó que el presidente Biden había dejado claro durante mucho tiempo que el Nuevo START estaba en el interés nacional de Estados Unidos, aunque no dejaban de lado otros asuntos que preocupaban a su país.

Biden quiere trabajar con Putin, éste también debe «rendir responsabilidades por sus acciones imprudentes y conflictivas», dijo la portavoz.  Entre estas «acciones conflictivas» están asuntos como el envenenamiento y condena a prisión del líder opositor Alexéi Navalni, la interferencia rusa en las elecciones, la oferta de recompensas a los talibanes por la muerte de soldados de Estados Unidos, y otros como la anexión rusa de Crimea.

Se sabe que Biden pidió a las agencias de inteligencia de Estados Unidos hacer una evaluación a fondo de estos temas, sin aclarar si su intención es mantener la política de sanciones aplicada por su antecesor republicano, Donald Trump.

Respecto al tema del control de armas, Biden, al igual que Trump, tenía la opción de buscar una solución temporal para el tratado y prorrogarlo durante un corto periodo de tiempo, pero abogó por extenderlo durante cinco años, tal y como se estableció en el pacto cuando se firmó originalmente en 2010.

En los últimos meses de su Gobierno, Trump intentó sin éxito encontrar una solución temporal y prorrogar el acuerdo, pero no se llegó a materializar ningún trato con el mandatario ruso, Vladímir Putin, quien en octubre pasado llegó a proponer una prorroga de un año.

El principal punto de fricción entre las dos potencias fue la insistencia del Gobierno de Trump para que China formara parte de las conversaciones, a pesar de que el gigante asiático se negó a sentarse en la mesa de negociaciones al considerar que tiene muchas menos armas nucleares que Washington y Moscú.

«Estados Unidos usará el tiempo de una extensión de cinco años del Nuevo START para buscar con Rusia (…) un control que aborde todas sus armas nucleares. También perseguiremos el control de armas para reducir los peligros del moderno y creciente arsenal nuclear de China», dijo Blinken en su declaración.

Por su lado, Rusia sostiene que si las negociaciones deben ampliarse a otros países, deberían incluir a Francia y el Reino Unido, las otras dos potencias nucleares declaradas que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.

Expertos temían que el vencimiento del Nuevo START sin un acuerdo llevase a una nueva carrera de rearme nuclear, ya que por primera vez desde 1972 no habría ningún acuerdo de control de armas atómicas en vigor entre Rusia y Estados Unidos, que tienen un 90% de todas armas nucleares que existen en el planeta.

Un tribunal de Moscú confirmó este martes la pena de tres años y medio de cárcel dictada en 2014 contra el dirigente opositor Alexei Navalni, cuya detención a mediados de enero ha motivado la mayor movilización reciente contra el gobierno de Rusia.

Navalni fue detenido el 17 de enero al regresar desde Alemania, donde había estado convaleciente de un envenenamiento sufrido en agosto de 2020. Las autoridades alegaron entonces que el líder opositor había incumplido las medidas excepcionales que mantenían en suspenso una pena dictada en 2014 por acusaciones de fraude.

La jueza Natalia Repnikova determinó que Navalni ingresara a prisión para cumplir con la pena, según la agencia de noticias Sputnik. A Navalni, no obstante, solo le restarían por cumplir dos años y ocho meses, ya que se tendrían en cuenta los diez meses que pasó bajo arresto domiciliario.

Las partes tienen ahora diez días para presentar algún recurso, algo que ya han adelantado que harán los abogados del acusado.

Durante su comparecencia ante la jueza, Navalni ha reiterado sus críticas al gobierno en un duro discurso. «Alguien no quería que volviese a Rusia como un hombre libre. Todos sabemos quién», ha declarado el impulsor de la Fundación Anticorrupción.

El opositor ha señalado directamente a Putin, al que ha descrito como «envenenador de calzoncillos», en alusión a la prenda donde se habría puesto el agente nervioso que casi le cuesta la vida. El Kremlin siempre ha negado cualquier responsabilidad en este supuesto ataque.

Según Navalni, no es sólo él quien se sienta en el banquillo, sino toda la oposición. «El principal punto de este juicio no es lo que me pase a mí, meterme en la cárcel no es duro, sino que la principal razón (del proceso) es intimidar a un gran número de personas», ha señalado.

Al respecto, el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha vuelto cuestionado las declaraciones de Navalni, alegando que hasta ahora Moscú «no ha recibido nada que demuestre las acusaciones», según la agencia TASS. En este sentido, ha negado que se pueda hablar de «secreto» para justificar el recelo a compartir datos: «Tenemos razones para creer que es una farsa».

México recibirá cerca de 24 millones de dosis de la vacuna rusa contra el COVID-19, Sputnik V, informó este lunes el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), luego de sostener una llamada telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin.

La vacuna producida por el estatal centro de investigación Gamaleya, que sería administrada a 12 millones de personas, se sumará a las ya adquiridas o pactadas con otras firmas, con el fin de inmunizar a la brevedad al total de la población en México.

«Conversamos con el presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, y se mostró genuinamente afectuoso. Lo invité a visitar México y le agradecí por la decisión de enviarnos 24 millones de dosis de la vacuna Sputnik V para los próximos dos meses», escribió en redes sociales el presidente.

Al respecto, el canciller Marcelo Ebrard indicó que México recibirá las dosis de la vacuna rusa «a la brevedad», y calificó la llamada como «cordial y exitosa».

Dijo que como resultado de la comunicación entre los mandatarios, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell podrá avanzar con respaldo del gobierno ruso para asegurar arribo de la vacuna Sputnik V. Recordemos que a principios de enero, el subsecretario viajó a Argentina para analizar la experiencia de ese país  en la aplicación de la vacuna rusa. Sin embargo, la Cofepris aún no ha autorizado el uso de la Sputnik V en nuestro país.

En el mensaje que compartió en redes, López Obrador, quien se encuentra en aislamiento, publicó una fotografía en la que aparece en el despacho presidencial sonriendo junto al teléfono, sin usar cubrebocas pese a haber dado positivo a COVID-19.

Los 24 millones de dosis de la vacuna rusa se suman a los 34.4 millones de la estadounidense Pfizer, a los 77.4 millones de la británica AstraZeneca y a los 35 millones de la china CanSino precompradas por el gobierno federal.

El contagio de López Obrador ha hecho que diversos miembros del gabinete, con quienes el presidente tuvo contacto estos días en su gira de fin de semana, se encuentren en aislamiento en espera de los resultados de las pruebas PCR que se informó, se realizaron.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó este jueves que la economía rusa ha soportado mejor que otras la pandemia del corononavirus, al destacar que la contracción del producto interior bruto (PIB) es actualmente del 3.6%, inferior a la de muchos países.

«En este momento la caída del PIB es del 3.6%. Es menor que la de prácticamente en todos los países más importantes de Europa, de la Unión Europa. Es menor que la de Estados Unidos», dijo Putin en su tradicional rueda de prensa de fin de año.

Subrayó que en algunos países de la Unión Europea «la caída del PIB ronda el 9%». Y es que Rusia entró en recesión técnica en el tercer trimestre tras registrar su PIB una contracción del 3.6% después de la caída del 8% entre abril y junio.

Putin indicó que la economía rusa recuperará el nivel previo a la pandemia a fines de 2021 o el primer trimestre de 2022, aunque advirtió de que la salida de la crisis dependerá del éxito de la lucha contra el coronavirus.

Vladimir Putin aprovechó su mensaje para indicar que no ha sido inoculado aún con la vacuna producida por su país contra el COVID-19, pero que lo hará cuando sea posible.

Putin indicó que ciudadanos de otros grupos poblaciones están recibiendo la vacuna rusa contra el COVID-19 antes de que él pueda tener acceso a ella. «Soy una persona que se ajusta bastante a la ley», afirmó al ser preguntado sobre si se había administrado la vacuna. «Escucho las recomendaciones de nuestros especialistas. Así que no he recibido la inyección aún, pero la recibiré, por supuesto, en cuanto sea posible». Aseguró que la vacuna rusa es eficaz y segura.

Putin afirmó que Rusia necesitaba concentrarse en aumentar la capacidad de producción mediante la construcción de fábricas, equipos y empresas. «Nada nos impide producir los componentes de la vacuna en instalaciones en el extranjero».

Durante su mensaje, Putin aseguró que si alguien hubiera querido envenenar a Alexei Navalni, este habría acabado muerto, al tiempo que ha admitido que los servicios de  seguridad «vigilan» al dirigente opositor ruso.

El mandatario ruso ha asegurado que Navalni tiene el apoyo de los «servicios especiales de Estados Unidos» y ha negado que los servicios de seguridad rusos hayan intentando envenenarle.

Admitió que «nuestros servicios de seguridad le vigilan pero eso no significa que tuviéramos que envenenarle».

El mandatario hizo hincapié en que los servicios de seguridad rusos no envenenaron a Navalni. «Nosotros no le envenenamos. ¿Quién le necesita? Si alguien quisiera envenenarle,  probablemente habría terminado el trabajo».

Por otra parte, Putin también se ha referido a los cambios en la Constitución que le permitirán seguir siendo presidente del país más allá de 2024. Dijo que todavía no ha decidido si volverá a presentarse como candidato ese año.

«¿Mereció la pena o no cambiar la Constitución? Tengo un mandato universal. Ustedes deben preguntarse: ¿Será esto por el bien del país? Si lo es, entonces merece la pena hacerlo. Todavía no he decidido si me presentaré de nuevo en 2024. Hacerlo o no hacerlo, ya veré. Mi prioridad es el desarrollo estable del país», contestó.

Ante una pregunta sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, el mandatario ruso ha negado que hubiera interferencia por parte de hackers rusos para que Donald Trump saliera elegido.

En su opinión, las relaciones entre Estados Unidos y Rusia «se han convertido en rehenes de la situación política» estadounidense. «Confío en que Biden entienda lo que está ocurriendo. Es una persona experimentada», señaló.

Por otro lado, el mandatario ha afirmado que Rusia seguirá apoyando al este de Ucrania y aumentará su respaldo económico en esta zona controlada por milicianos separatistas prorrusos. «Rusia ha apoyado a Donbás y seguirá haciéndolo. Incluso aumentaremos nuestro apoyo a Donbás», remató.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, felicitó al presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, después de que el Colegio Electoral ratificara su triunfo en las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre.

«El presidente de Rusia, Vladimir Putin, envió un telegrama de felicitación a Joseph Biden con motivo de su victoria en las elecciones a la Presidencia de Estados Unidos», informó la Presidencia de Rusia, en un comunicado difundido en ruso y en inglés.

Putin señaló que la cooperación basada en la igualdad y el respeto mutuo va en beneficio de los intereses de Rusia y de Estados Unidos y de la comunidad internacional.

«Rusia y Estados Unidos, dos naciones con una gran responsabilidad por la seguridad y la estabilidad global, pueden contribuir, pese a sus discrepancias, a la solución de muchos problemas y desafíos que afronta actualmente el mundo», se destacó en el menaje-

«Por mi parte, estoy listo para la interacción y los contactos con usted», añadió el presidente de Rusia.

Recordemos que Putin no felicitó a Joe Biden después de que las proyecciones de los medios estadounidenses dieran al demócrata como vencedor de las elecciones. A diferencia de otros líderes internacionales, el mandatario ruso decidió esperar hasta el día en que el Colegio Electoral de Estados Unidos otorgara oficialmente a Biden más de 300 de los 270 votos necesarios para lograr la victoria.

Al igual que Putin, otro líder mundial que no había felicitado a Biden, el presiente polaco Andrzej Duda, envió su felicitación al demócrata. En una carta, Duda le desea a Biden «un período presidencial muy exitoso».

Duda es parte de una coalición gobernante de derecha acusada por la Unión Europea de prácticas antidemocráticas. Fue un estrecho aliado de Trump e incluso cierta vez sugirió bautizar una base militar «Fuerte Trump». Duda fue respaldado por Trump durante su campaña reeleccionista e invitado a La Casa Blanca la noche antes de las elecciones.

Quien también se unió a las felicitaciones fue el presidente de Brasil Jair Bolsonaro, quien a través de sus redes sociales se dijo dispuesto a trabajar con el futuro gobierno que encabezará el demócrata.

«Saludos al presidente Joe Biden, con mis mejores deseos y la esperanza de que Estados Unidos siga siendo ‘la tierra de los libres y el hogar de los valientes'».

Confió en seguir construyendo una alianza Brasil-Estados Unidos, en defensa de la soberanía, democracia y libertad en todo el mundo, así como en la integración económico-comercial en beneficio de ambos países.

El portavoz de la Presidencia de Rusia, Dimitri Peskov, aseguró este jueves que el presidente del país, Vladimir Putin, felicitará «a su debido tiempo» al candidato demócrata, Joe Biden, por su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos del pasado 3 de noviembre.

Al más puro estilo AMLO, quien ayer se expresó en los mismos términos, el portavoz ruso añadió que se esperará a que el recuento de votos termine, pues indicó que todavía se lleva a cabo en varios estados de EUA.

«El presidente felicitará al presidente electo de EEUU a su debido tiempo, justo después de que se haga el balance de las elecciones», contestó Peskov a un periodista que le preguntó si el silencio de Putin ante la victoria de Biden podría interpretarse como que no reconoce su triunfo en las urnas y que espera que Donald Trump consiga revertir los resultados en los tribunales.

«Es una interpretación absolutamente incorrecta», añadió el portavoz presidencial ruso, que ha hecho hincapié en que los resultados oficiales de los comicios presidenciales todavía no se han publicado y en que Biden se considera presidente electo únicamente por las proyecciones de los medios estadounidenses.

Preguntado sobre si influirá en Putin el hecho de que numerosos dirigentes internacionales, incluido el presidente de China, ya han felicitado a Biden, Peskov ha dicho que no será así. «No en absoluto».

En cuanto al futuro de las relaciones con Estados Unidos tras la llegada de Biden a La Casa Blanca, Peskov dijo que prefería no hacer pronósticos. «Últimamente nuestros colegas estadounidenses han sido mucho menos previsibles que antes, así que no vamos a pronosticar nada en nuestras relaciones bilaterales», remató.

Ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistió en que el gobierno mexicano no está de acuerdo con las muestras de felicitación por anticipado, por lo que esperarán a que termine el proceso electoral en Estados Unidos, para que México se posicione y felicite a Biden.

López Obrador argumento que era un asunto que tenía que ver con la política exterior de México, que se ajusta a lo que establece la Constitución, el artículo 89 de la Constitución: la no intervención y la autodeterminación de los pueblos,

AMLO pidió no «adelantar tiempos», al tiempo que aseguró que México no tiene problemas con ningún gobierno extranjero ni con ningún partido del extranjero, y que lo único que buscan es apegarse a la política de principios que se abandonó durante mucho tiempo en materia de relaciones internacionales.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) descartó este lunes tener alguna diferencia con el virtual ganador de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, Joe Biden, y reiteró que esperará a que las autoridades de ese país se pronuncien de forma definitiva sobre los comicios para felicitarlo.

«La postura del Gobierno que represento es la de esperar a que las autoridades de Estados Unidos encargadas del proceso electoral decidan sobre el ganador de la presidencia», dijo López Obrador.

AMLO dijo que no está a favor de ningún partido en Estados Unidos, y aunque aseguró que su gobierno tiene buena relación con el presidente Donald Trump, enfatizó que no tiene ninguna diferencia con Biden o con el Partido Demócrata. Insistió que a Biden «incluso lo conocí hace ocho o 10 años»

Así, el mandatario se mantiene en lo expresado desde el pasado fin de semana, en que indicó que esperará a que se resuelvan los «asuntos legales» de las elecciones presidenciales de Estados Unidos para fijar su postura sobre el resultado de los comicios.

«No queremos ser imprudentes, no queremos actuar a la ligera y queremos ser respetuosos de la autodeterminación de los pueblos», señaló AMLO en una conferencia de prensa que ofreció desde Tabasco.

López Obrador reconoció el trato que el actual presidente estadounidense ha dado a México. «El presidente Trump ha sido muy respetuoso con nosotros y hemos logrado muy buenos acuerdos y le agradecemos porque no ha sido injerencista y nos ha respetado», aseguró.

AMLO explicó que quiere evitar repetir lo que él vivió como contendiente presidencial. Recordó que en las elecciones que le dieron el triunfo al expresidente Felipe Calderón varios mandatarios mundiales felicitaron a su entonces rival cuando «todavía no había un cómputo legal».

Sobre el tema, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, aseguró que prevé una «etapa con enorme potencial» entre Estados Unidos y México.

«Lo que vemos venir es una etapa con enorme potencial (…) por lo que escuché del discurso de Joe Biden, es evidente que vamos a tener una política de cooperación mundial y con México», dijo Ebrard en una conferencia de prensa.

El funcionario reconoció que la relación de México y Estados Unidos «es estratégica y hay que cuidarla mucho, y el presidente ha sido lo suficientemente razonable y cuidadoso para que esa relación se de».

Las declaraciones de Ebrard se dieron en medio de reclamos de políticos mexicanos de oposición al presidente por su tardanza en el reconocimiento a Biden.

En el mismo sentido que López Obrador se pronunció el presidente ruso, Vladímir Putin, quien dijo que felicitará al presidente electo de Estados Unidos en cuanto estén los resultados oficiales de las elecciones presidenciales estadounidenses.

«Quiero decir lo siguiente: consideramos adecuado esperar la información oficial de las elecciones», dijo el portavoz de Putin, Dmitri Peskov, en una rueda de prensa.

El portavoz del Kremlin recordó que el presidente ruso «ha dicho en reiteradas ocasiones que respetará cualquier elección del pueblo estadounidense y estará dispuesto a trabajar con cualquier presidente de Estados Unidos».

Peskov recalcó que, en cualquier caso, las autoridades rusas esperan establecer un diálogo con el próximo presidente de EUA y «acordar conjuntamente las vías para normalizar las relaciones bilaterales», que se encuentran en un momento muy bajo.

«Especialmente porque una parte significativa de estas relaciones bilaterales, en particular la estabilidad estratégica y seguridad, atañen no solo a nuestros dos pueblos sino, de facto, a todos los pueblos del mundo», añadió el portavoz del Kremlin, en referencia al control de armas nucleares.

El único acuerdo de reducción de armas nucleares en vigor entre las dos potencias, el START 3 o Nuevo START, expirará el próximo 5 de febrero, sin que de momento ambos países hayan podido acordar una extensión del mismo.