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No es la primera vez en la historia que la pandemia infecta al presidente de Estados Unidos. Así como ahora Trump tiene COVID19, en 1919 el entonces presidente Woodrow Wilson enfermó de la Gripe Española. Las consecuencias políticas de su enfermedad llevaron a la elección de Adolf Hitler en Alemania y posteriormente a la Segunda Guerra Mundial.

El relato de la enfermedad de Wilson lo tiene John M. Barry en su libro La Gran Influenza. El presidente que constantemente buscó minimizar la enfermedad para no desanimar a los jóvenes a enlistarse para la Gran Guerra contrajo la enfermedad en abril del 2019, en medio de las tensas negociaciones en el Palacio de Versalles, en Francia. En ellas participaban el Primer Ministro francés, Georges Clemenceau; el inglés, Lloyd George y en menor medida el italiano, Vittorio Orlando como las grandes figuras: los Grandes Cuatro de Versalles.

Wilson llegó a Francia como el más popular entre los Jefes de Estado. Chocó durante meses con “El Tigre” Clemenceau, quien quería imponer medidas económicas y políticas severas a los alemanes, a diferencia de Wilson, que buscaba una salida más digna y diplomática con los perdedores. Sin embargo, después de contraer la influenza, Wilson regresó a la mesa de negociación diferente. De hecho, en un primer momento la mesa de negociación regresó a Wilson con Clemenceau y Lloyd George sentados a un lado de la cama del presidente estadounidense.

La descripción de Barry es de Wilson como un hombre que no estaba coherente. Entre otras extrañezas, comenzó a decir que había espías franceses en su residencia y de pronto abandonó todos los principios por los que había luchado desde el arranque de las negociaciones. Accedió a todo lo que Clemenceau había puesto sobre la mesa, principalmente, que Alemania aceptara la responsabilidad y pagara todos los costos de la guerra; el prohibir tropas alemanas en la zona al este del Rin y regresar Alsacia y Lorena a Francia.

Existen varias biografías de Wilson que mencionan esta enfermedad y que relacionan su claudicación ante Clemenceau con el consiguiente deterioro económico alemán que condujo al auge del nacionalismo y caos político que llevaron eventualmente a Hitler al poder. El resto de la historia ya lo sabemos.

Hoy, el presidente de Estados Unidos vuelve a estar enfermo. No creo en las versiones de que es un invento de Trump como estrategia electoral. Lo que más ha querido Trump es hablar de cualquier otro tema salvo el COVID. Y, desde que anunció que había salido positivo al COVID19, ese precisamente ha sido el tema que ha dominado la agenda política a cuatro semanas de las elecciones y cuando ya han acudido a votar más de cuatro millones de estadounidenses.

Lo que sí se tiene es a un Trump que ha sido tratado con medicamentos experimentales, reservados para los pacientes más graves, cuyos efectos secundarios están todavía por verse. En el caso del esteroide dexametasona, el Washington Post reporta que sólo lo han administrado a 10 pacientes que tuvieron acceso a éste gracias a un proceso conocido como “uso compasivo” reservado para quienes tienen un caso severo de COVID. Entre esos 10 pacientes, aparece ahora Trump, a pesar de que los doctores del presidente han dicho que su estado no ha sido tan grave.

El Director del departamento de medicina de la Universidad de California en San Francisco, Robert Wachter, comentó al diario que estaba asombrado de que hubiesen dado de alta al presidente tan solo 3 días después de que se le administró este esteroide.

Trump tiene todos los incentivos políticos alineados para minimizar su enfermedad y presionar a su equipo médico para que hagan lo mismo. Las consecuencias políticas de estas acciones no necesariamente son inmediatas pero sin duda estarán por verse.

Columna completa en El Universal

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, será trasladado a un hospital militar para recibir tratamiento después de ser diagnosticado con COVID-19, dijo este viernes un funcionario de La Casa Blanca.

Trump, de 74 años, será trasladado a una suite especial en el centro médico militar Walter Reed en Bethesda, Maryland, como medida de precaución durante los próximos días.

Los médicos pidieron la medida para que Trump pudiera recibir atención inmediata si fuera necesario, aseguró.

La noticia se produjo después de que el médico de La Casa Blanca, Sean P. Conley, informara que Trump «sigue fatigado pero de buen humor».

El presidente recibió este viernes una dosis de ocho gramos del cóctel experimental de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron y completó el tratamiento «sin incidentes» horas después de haber dado positivo por COVID-19, informó Conley.

«Esta tarde, el presidente sigue fatigado pero con buen estado de ánimo», añadió Conley en un comunicado. Añadió que además del cóctel de anticuerpos policlonales de Regeneron, se le suministró zinc, vitamina D, famotidina, melatonina y aspirina.

El diagnóstico de COVID-19 del presidente Donald Trump, y la primera dama, Melania Trump, ha provocado que decenas de personas que habían estado en contacto con el mandatario se hicieran pruebas para detectar el coronavirus, y al menos tres de ellos han dado positivo hasta ahora.

Estas son las figuras del gabinete de Trump, el Congreso y La Casa Blanca que han recibido hasta ahora resultados de sus pruebas, luego de confirmarse el caso del mandatario y su esposa.

LOS POSITIVOS

Hope Hicks: La asesora del mandatario, de 31 años, dio positivo este jueves, después de haber participado en dos viajes esta semana con Trump y de haber volado con él en el helicóptero Marine One.

Ronna McDaniel: La presidenta del Comité Nacional Republicano (RNC) fue la primera en dar positivo, este miércoles. McDaniel se sometió a la prueba tras enterarse de que un familiar se había contagiado, algo que supo después de coincidir con Trump el pasado viernes 25, en un acto de recaudación de fondos.

Mike Lee: El senador republicano dio positivo este jueves por COVID-19. El sábado, Lee asistió a un acto en la Casa Blanca en el que Trump anunció la nominación de la jueza Amy Coney Barrett para el Tribunal Supremo.

John Jenkins: presidente de la Universidad de Notre Dame; fue otro asistente al evento del anuncio de nominación de Coney Barrett.

Un funcionario que trabaja en la oficina de prensa de La Casa Blanca y tres periodistas que cubren a Trump también han dado positivo, según informes de prensa, aunque no han sido identificados.

LOS NEGATIVOS:

Mike Pence: El vicepresidente y su esposa, Karen, dieron negativo este viernes. Pence tomó el relevo a Trump en una llamada que tenía prevista y planea mantener su agenda intacta, con mítines incluidos, porque según su médico, no ha estado en contacto cercano recientemente con ninguno de los contagiados.

Amy Coney Barrett: La jueza a la que Trump nominó para la Suprema Corte dio negativo este viernes. La magistrada tuvo COVID-19 a finales de este verano pero se ha recuperado, según varios medios.

Barron Trump: El hijo de 14 años de Trump y Melania, que vive con ellos en La Casa Blanca, dio negativo este viernes, y la familia está tomando «precauciones para asegurar que se mantiene seguro y sano», según la portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham.

Ivanka Trump y Jared Kushner: La hija mayor de Trump y su esposo, ambos asesores del presidente que pasan mucho tiempo con él, superaron la prueba este viernes, aseguró La Casa Blanca.

Mike Pompeo: El secretario de Estado dijo a la prensa que viajaba con él a Croacia que este viernes dio negativo en un test y que no había estado con Trump desde el 15 de septiembre.

William Barr: El fiscal general de Estados Unidos estuvo con Trump el sábado, pero este viernes confirmó con una prueba que no tiene COVID-19.

Mark Milley: el jefe del Estado Mayor Conjunto de EUA vio a Trump el domingo, pero este viernes dio negativo a su prueba.

Steven Mnuchin, Alex Azar, Elaine Chao, Wilbur Ross, Ben Carson y Betsy DeVos: Los secretarios del Tesoro, Salud, Transporte, Comercio, Vivienda y Educación, respectivamente, dieron negativo este viernes, según sus oficinas.

Mark Meadows y Larry Kudlow: El jefe de gabinete de la Casa Blanca y su principal asesor económico comparecieron ante la prensa sin mascarilla y aseguraron que habían dado negativo.

Rudy Giuliani y Dan Scavino: El abogado personal de Trump y su director de comunicación en redes sociales, respectivamente, se sumaron a la lista de negativos.

NEGATIVOS DEMÓCRATAS

Joe Biden: El candidato presidencial demócrata y su esposa, Jill, también recibieron un resultado negativo en su prueba de este viernes. Biden coincidió con Trump en el debate del martes en Cleveland, pero ambos se mantuvieron a distancia.

Kamala Harris: La candidata demócrata a la Vicepresidencia anunció que tanto ella como su esposo, Doug Emhoff, dieron negativo este viernes.

Nancy Pelosi: La presidenta de la Cámara de Representantes dio negativo en un test al que se sometió este viernes, según su portavoz. La congresista demócrata se había reunido recientemente con el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

SIN RESULTADO O NO SOEMTIDOS A PRUEBA

Mark Esper: El secretario de Defensa se reunió con Trump el domingo y tenía previsto someterse este viernes a una prueba, según su oficina, que no informó del resultado pero dijo que el lunes pasado dio negativo en otro.

Chad Wolf: La oficina del secretario interino de Seguridad Nacional dijo únicamente que ese funcionario ha «dado negativo tres veces en los últimos siete días», pero no aclaró si se sometió a un test tras conocerse el diagnóstico de Trump.

Gina Haspel: La CIA no quiso aclarar si su directora se sometió a una prueba. Lo mismo ocurrió con la oficina del director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien no ha cambiado de posición ante la gravedad del coronavirus pese a que contrajo la enfermedad, afirmó este jueves que él mismo es la «prueba viva» de la eficacia de la hidroxicloroquina contra la Covid-19.

«Sabemos que más de 100,000 personas murieron en Brasil y que, si hubieran sido tratadas al comienzo con ese medicamento, muchas de esas muertes podrían haber sido evitadas», declaró el mandatario en un acto público celebrado en Belén, capital del estado de Pará.

Bolsonaro, uno de los mandatarios más escepticos en el mundo en relación a la pandemia, contrajo coronavirus el mes pasado y ha afirmado que se recuperó gracias a la hidroxicloroquina , un antipalúdico usado para tratar la malaria pero cuya eficacia contra el Covid-19 es puesta en duda por la mayor parte de la comunidad científica internacional.

También han contraído el patógeno y ya se han recuperado nueve de los ministros del Gobierno y la propia esposa de Bolsonaro, Michelle de Paula Firmo, quien permanece en confinamiento, y este miércoles supo de la muerte de su abuela materna, de 81 años y víctima de coronavirus.

«Aquellos que critican la hidroxicloroquina no presentan alternativas», dijo Bolsonaro, cuyo país es, en términos absolutos, el segundo más afectado por la pandemia en el mundo, con más de 104,000 fallecidos y cerca de 3.2 millones de casos.

En el mismo acto, anunció que el Gobierno federal enviará a las autoridades del estado de Pará 400,000 comprimidos de hidroxicloroquina, pues aún «sin comprobación científica, hay muchos médicos que lo recomiendan».

La biofarmacéutica Gilead Sciences dio a conocer este viernes que el Remdesivir, su tratamiento para el coronavirus, reduce hasta en un 62% el riesgo de los pacientes críticos de morir por la enfermedad y aseveró que el medicamento está asociado con una significativa «recuperación clínica mejorada».

Los resultados fueron presentados en la Conferencia Virtual de la COVID-19, que a su vez se enmarca en la 23ª Conferencia Internacional del Sida.

«Estamos trabajando para ampliar nuestra comprensión de la utilidad total de Remdesivir. Para abordar la urgencia de la pandemia, estamos compartiendo datos con la comunidad investigadora lo más rápido posible con el objetivo de proporcionar actualizaciones transparentes y oportunas sobre nuevos desarrollos con Remdesivir «, dijo la directora médica de Gilead, Merdad Parsey.

Agregó que los datos del estudio arrojan datos adicionales sobre el uso de Remdesivir en poblaciones específicas de pacientes, incluidos aquellos que pueden ser susceptibles a tasas más altas de infección por COVID-19, así como otros que son particularmente vulnerables, como niños o mujeres embarazadas y posparto.

El estudio tomó los datos de 312 pacientes de la fase 3 del estudio y los comparó con 818 pacientes con características similares respecto a la gravedad de la enfermedad que recibieron una atención estándar durante el mismo período de tiempo.

Los resultados muestran que el 7.6% de los pacientes tratados con Remdesivir murieron en comparación con el 12.5% de los pacientes que recibieron los cuidados habituales en este tipo de pacientes.

Además, el 74.4% de los pacientes que recibieron tratamiento con el fármaco de Gilead se recuperaron el día 14, en comparación con el 59% de los pacientes que recibieron atención estándar solo.

Asimismo, Gilead Sciences destacó que aún están pendientes de publicación los resultados de una expansión del estudio puesta en marcha 5,600 pacientes adicionales que incluyen a pacientes con ventilación mecánica.

A finales de abril, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de Estados Unidos dio a conocer los resultados preliminares de su propio estudio con Remdesivir que mostró que los pacientes que tomaron este fármaco generalmente se recuperaron después de 11 días, cuatro días más rápido que aquellos que no tomaron el medicamento, si bien el estudio no encontró ninguna reducción estadísticamente significativa en el riesgo de muerte.

Los hallazgos del NIAID llevaron a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) a emitir una autorización de uso de
emergencia para remdesivir que permitió a los médicos usar el medicamento en pacientes hospitalizados con el virus.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, de 65 años y uno de los más escépticos mandatarios del mundo sobre la gravedad del pandemia, informó este martes que dio positivo a Covid-19.

Indicó que al igual que el presidente Donald Trump, comenzó a ser tratado con hidroxicloroquina y acitromicina, fármacos que la propia Organización Mundial de la Salud, ha rechazado como tratamiento contra el coronavirus.

«Acaba de salir el resultado del test con resultado positivo» informó Bolsonaro en una entrevista televisiva desde su residencia oficial. Explicó que los síntomas comenzaron el domingo con una «breve indisposición».

El mandatario aseguró que se siente «perfectamente bien», detallando que se realizó una placa de tórax que ha mostrado que el  pulmón está «limpio».

Sin embargo, medios locales como la cadena G1, informaron que el presidente presentó fiebre y dolores en todo el cuerpo.

El mandatario informó que debido a su nuevo estatus clínico, canceló un viaje que tenía previsto al estado de Bahía.

Durante los últimos meses, Bolsonaro ha desafiado casi a diario al virus, al que llegó a calificar de «gripecita», circulando por las calles en plena cuarentena, y asistiendo a actos públicos sin cubrebocas, además de que no ha respetado la sana distancia, pues en sus eventos a abrazando y besando a partidarios sin cuidado alguno.

Tan pronto se supo del contagio de Jair Bolsonaro, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) deseó la «mejor recuperación», al mandatario.

El gobierno de Estados Unidos ha adquirido casi el 90% del inventario de los próximos tres meses del fármaco Remdesivir, uno de los medicamentos que ha mostrado efectos positivos en el tratamiento del Covid-19.

El Departamento de Salud de EUA aseguró la compra de más de 500,000 tratamientos de Remdesivir de la farmacéutica Gilead Sciences para los hospitales estadounidenses hasta septiembre.

En concreto, el volumen adquirido supone el 100% de la producción de julio, y el 90% de agosto y septiembre.

«El presidente Donald Trump ha logrado un increíble acuerdo para asegurar que los estadounidenses tengan acceso a la primera terapia autorizada para la COVID-19. Hasta donde sea posible, queremos garantizar que cualquier paciente estadounidenses que lo necesite lo pueda obtener», dijo en un comunicado el secretario de Salud, Alex Azar.

La compra se conoce justo cuando EUA vive un repunte en el número de contagios por coronavirus, con más de 40,000 diarios, especialmente en estados del sur y oeste del país como Texas, Florida, Arizona y California.

El Remdesivir, una terapia experimental que empezó a desarrollarse en 2009 y se puso a prueba con pacientes del ébola a mediados de la década pasada, se ha autorizado de emergencia para combatir el coronavirus SARS-CoV-2 porque un ensayo clínico mostró que ese fármaco acorta el tiempo de recuperación en algunos pacientes.

Gilead anunció este lunes que va a vender su fármaco a 390 dólares para los gobiernos de países desarrollados, lo que elevaría el precio del tratamiento más habitual a 2,340 dólares por paciente y el de las terapias más largas a 4,290 dólares.

En Estados Unidos, desde que en mayo se aprobó de emergencia el uso de Remdesivir para enfermos de coronavirus, los hospitales han estado usando dosis donadas por Gilead, que a partir de julio comenzará a cobrar por el medicamento.

Se trata de un antiviral, administrado por vía intravenosa, que ralentiza la producción de nuevas partículas de virus y, como resultado, una infección viral se desarrolla con menos rapidez y los pacientes en estado grave se recuperan una media de cuatro días antes de lo habitual.

Hasta ahora, Estados Unidos registra una cifra de 2.638.338 casos confirmados de Covid-19 y de 127,485 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo este miércoles que es importante reservar el uso de la Dexametasona para los casos más severos de Covid-19.

El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que la investigación por fin está dando esperanzas para el tratamiento del virus, que ha matado a más de 400,000 personas en todo el mundo e infectado a más de 8 millones.

Los resultados de los ensayos anunciados ayer por investigadores en Gran Bretaña mostraron que la Dexametasona, un fármaco genérico usado desde la década de 1960 para reducir la inflamación en enfermedades como la artritis, bajó las tasas de mortalidad en alrededor de un tercio entre los pacientes con coronavirus más graves ingresados a un hospital.

Eso lo convierte en el primer medicamento que se ha demostrado que salva vidas en la lucha contra la enfermedad. Los países se apresuran a asegurarse de que tienen suficiente a mano, aunque los funcionarios médicos dicen que no hay escasez.

Algunos médicos se mostraron prudentes, citando posibles efectos secundarios y pidiendo ver más datos.

El jefe del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, dijo que el fármaco sólo debería utilizarse en los casos graves en que se haya demostrado su utilidad.

«Es excepcionalmente importante en estos casos que la medicina se reserve para pacientes gravemente enfermos y críticos que puedan beneficiarse claramente de esto», sostuvo.

La Metilprednisolona, un esteroide similar pero menos potente que la Dexametasona, se usa en Suecia desde marzo, dijo un médico de Estocolmo a los medios de comunicación.

El esteroide se introdujo en la práctica habitual después de que se demostró su eficacia en un paciente con coronavirus que no mostraba signos de recuperación con otros tratamientos, dijo Lars Falk, del Nuevo Hospital de Karolinska, al Dagens Nyheter de Suecia.

Los resultados del estudio de la Dexametasona son preliminares, pero los investigadores del ensayo dijeron que sugieren que el fármaco debería convertirse en la atención estándar en los pacientes gravemente afectados.

Investigadores en Inglaterra afirman haber obtenido la primera prueba de que un fármaco mejora las posibilidades de sobrevivir al Covid-19.

Se trata de la Dexametasona, que según el estudio realizado, redujo las muertes de hasta un tercio de enfermos graves hospitalizados.

Una vez anunciados los resultados, el gobierno británico autorizó inmediatamente el uso de dicho esteroide en todo el Reino Unido para enfermos similares a los que mostraron buenos resultados en el estudio. Los investigadores dijeron que publicarán próximamente los resultados, y varios expertos independientes dijeron que era importante conocer los detalles para saber qué clase de efecto tendría la Dexametasona y en quién.

«La conclusión general es que se trata de una buena noticia», dijo el doctor Anthony Fauci, el principal especialista estadounidense en enfermedades infecciosas. «Es una mejora significativa en las opciones terapéuticas disponibles».

El estudio se basa en una prueba amplia y estricta que suministró el medicamento a 2,104 enfermos escogidos al azar, a los que comparó con 4,321 enfermos que recibieron el tratamiento habitual.

Se suministró el medicamento por vía oral o intravenosa. Después de 28 días, el medicamento redujo en un 35% las muertes de enfermos que requirieron tratamiento con respiradores artificiales y en un 20% de los que solo requirieron oxígeno. Aparentemente no ayudó a los enfermos menos graves.

Los investigadores calculan que el medicamento impediría una muerte por cada ocho enfermos con respirador y una de cada 25 muertes de enfermos tratados solamente con oxígeno.

«Son resultados importantes», dijo el doctor Martin Landray, uno de los autores del estudio. «No es una cura, pero sin duda es un gran paso hacia adelante. Una buena noticia es que es «otablemente barata, quizás 20 o 30 dólares para todo un tratamiento», añadió.

El fármaco reduce la inflamación que suele producirse en los enfermos de Covid-19 como reacción del sistema inmune al combatir la infección. Esta reacción excesiva lesiona los pulmones y puede ser fatal.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros grupos de expertos aconsejan no utilizar esteroides en etapas tempranas de la enfermedad porque pueden impedir la eliminación del virus.

Foto: Twitter @fedkukso

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este lunes que suspende temporalmente los ensayos de la hidroxicloroquina para pacientes de Covid-19, a fin de evaluar los daños que podría causar en aquellos que la han consumido.

El aviso remarca que los Ensayos Solidaridad, que se realizan en 35 países miembros de la OMS, sólo suspenderán el uso de este medicamento en particular, mientras que el resto de las pruebas continúan.

El director de la OMS, Tedros Adhanom, aseguró que el uso de este medicamento sólo se suspende en el combate en contra del Covid-19 pero continúa siendo efectivo para enfermedades como la malaria y para algunos pacientes con enfermedades autoinmunes a quienes se les ha recetado por parte de sus médicos.

Esta suspensión fue estimada conveniente después de la publicación en la prestigiada revista científica The Lancet del 22 de mayo, la cual reveló que tanto la hidroxicloroquina como la cloroquina en pacientes que sufren Covid-19, han generado riesgos de arritmias cardiacas así como el aumento del riesgo de mortalidad en los pacientes ingresados en hospitales.

Este medicamento se popularizó después de que el presidente de Estados Unidos Donald Trump asegurara que tomarlo de forma previa evitaba el contagio de la enfermedad, mientras que durante el padecimiento las personas lograban curarse.

India, uno de los mayores exportadores de este medicamento, fue de los países más presionados por Estados Unidos para asegurar su compra, aún cuando los estudios correspondientes no habían sido concluyentes.

En las semanas anteriores, Donald Trump aseguró a la prensa que él mismo tomaba hidroxicloroquina y que su médico estaba de acuerdo con el consumo de este producto, tan solo un día después el vicepresidente declaró que él mismo no lo tomaría, ya que su médico no lo consideraba conveniente.

El 21 de mayo, cuando llevaba aproximadamente dos semanas tomándolo, Trump anunció que dejaría el tratamiento de este medicamento en uno o dos días, pues sólo lo consumía “por curiosidad.

La OMS también alertó este lunes que los países donde las infecciones por coronavirus están disminuyendo aún podrían enfrentar un «segundo pico inmediato» si dejan de lado demasiado pronto las medidas para detener el brote.

Mike Ryan, jefe de emergencias de la OMS, explicó que las epidemias a menudo vienen en oleadas, lo que significa que los brotes podrían reaparecer a finales de este año en lugares donde la primera ola había disminuido.

También señaló que existe la posibilidad de que la tasa de infectados pueda aumentar nuevamente y de forma más rápida si las medidas para detener la primera ola se levantan demasiado pronto.

«Cuando hablamos tradicionalmente de una segunda ola, lo que a menudo queremos decir es que tras una primera ola la enfermedad reaparecerá meses después. Y eso puede ser la realidad de muchos países en algunos meses», sostuvo Ryan.

Investigadores chinos afirman que desarrollaron un tratamiento capaz de detener la pandemia del Covid-19, mientras un centenar de laboratorios mundiales compiten por producir una vacuna contra el nuevo coronavirus.

Un medicamento en fase de prueba en la prestigiosa Universidad de Pekín («Beida») permitiría no sólo acelerar la cura de los enfermos, sino también inmunizar temporalmente contra la Covid-19.

Sunney Xie, director del Centro de Innovación Avanzada en Genómica de Beida, explicó que el tratamiento funciona en ratones. Su laboratorio extrajo anticuerpos de 60 pacientes curados de la enfermedad y los inyectó en roedores.

«Después de cinco días, su carga viral se había dividido por 2.500. Eso significa que este medicamento potencial tiene un efecto terapéutico», aseguró el investigado en entrevista con la agencia AFP.

Un estudio sobre esta investigación, publicado el domingo en la revista especializada «Cell», consideró que es «un remedio» potencial contra la enfermedad y señaló que permite acelerar la curación.

«Somos expertos en la secuenciación de célula única, no inmunólogos ni virólogos. Cuando constatamos que nuestro enfoque permitía encontrar un anticuerpo que neutraliza (el virus), nos llenamos de alegría», comentó el profesor Xie.

Según él, el tratamiento podría estar disponible antes de fin de año, a tiempo en caso de un rebrote en temporada invernal.

Indicó que la preparación de las pruebas clínicas está en curso, precisando que se desarrollarán en Australia y en otros países. Con la disminución de la epidemia en China, el gigante asiático no tiene suficientes portadores del virus para realizar ensayos en seres humanos.

«Lo que esperamos es que estos anticuerpos se conviertan en un medicamento especial para detener la pandemia», declaró.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que aunque más de un centenar de laboratorios mundiales se lanzaron en la búsqueda de una vacuna, ésta podría no estar disponible hasta dentro de 12 a 18 meses. Un tratamiento a base de anticuerpos podría entonces ser más rápido de difundir en la población.

En China, más de 700 pacientes ya recibieron plasma (un componente de la sangre) de enfermos curados, una técnica que ha producido «muy buenos efectos», según las autoridades sanitarias.

Pero la cantidad de plasma disponible «es limitada», reveló Xie. Mientras que los 14 anticuerpos utilizados en su investigación podrían reproducirse rápidamente a gran escala, según él.

Este enfoque ya fue aplicado con éxito para combatir otros virus, como el VIH, el Ébola y el Síndrome Respiratorio del Oriente Medio (Mers).

El presidente Donald Trump anunció este viernes que la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) había otorgado una autorización a Gilead Sciences Inc para el uso de emergencia de su medicamento antiviral experimental Remdesivir para tratar pacientes con Covid-19.

Durante una reunión con el presidente ejecutivo de Gilead, Daniel O’Day, el republicano calificó la medida como un primer paso importante y dijo que la compañía estaba donando 1 millón de frascos del medicamento para ayudar a los pacientes.

«Estoy contento de anunciar que Gilead obtuvo de la FDA la autorización urgente para el uso del remdesivir», indicó Trump en La Casa Blanca.

El Remdesivir, según un estudio, facilita una recuperación más rápida de los pacientes con Covid-19, por lo que su autorización permitirá a los hospitales estadounidenses recetarlo para los enfermos más graves, por ejemplo.

El fármaco fue aprobado tras un estudio en que los pacientes infectados por Covid-19 se recuperaban más rápido, algo que fue anunciado por el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, Anthony Fauci.

Sin embargo, la FDA aclaró que «no hay ningún producto disponible aprobado por la FDA para tratarel Covid-19» en términos generales, y que el uso del Remdesivir puede beneficiar a algunos pacientes hospitalizados.

Esta noticia, anunciada por el propio Donald Trump, se enmarcó en la amenaza de imponer nuevos aranceles punitivos a Pekín, acusado por Washington de haber permitido, a través de su mala gestión de la crisis, que el virus se propagara.

La farmacéutica Gilead Sciences informó sobre el primer estudio clínico de su medicamento Remdesivir en pacientes graves con Covid-19.

Lamentó que el informe del estudio se publicara de manera ‘prematura’ en el sitio web de la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Esta información ha sido removida desde entonces, ya que los investigadores del estudio no dieron permiso para la publicación de los resultados».

Dicho informe, al cual accedió el diario británico Financial Times, indicaba que el antiviral fracasó como tratamiento para combatir el nuevo coronavirus.

El ensayo clínico mostró que el Remdesivir no mejoró la condición de los pacientes ni redujo la presencia del patógeno en el torrente sanguíneo; además, se alertó de efectos secundarios significativos en la salud de algunos pacientes.

En respuesta, la firma indicó que el estudio se terminó antes de tiempo debido a la baja inclusión de pacientes y, como resultado, tenía poco poder para permitir conclusiones estadísticamente significativas. Añadió que ante dicha situación, los resultados del estudio no son concluyentes, aunque las tendencias en los datos sugieren un potencial beneficio del Remdesivir, particularmente entre los pacientes tratados de manera temprana con la enfermedad.

«Remdesivir es un producto en investigación no aprobado, y su seguridad y eficacia para el tratamiento de COVID-19 aún no se conocen», reconoció la farmacéutica.

Adelantó que actualmente hay varios estudios en fase 3 que buscan proporcionar los datos adicionales necesarios para determinar el potencial de Remdesivir como tratamiento para el COVID-19, los cuales ayudarán a informar a quién tratar, cuándo tratar y cuánto tiempo tratar con el medicamento.

La farmacéutica confió en compartir los resultados a finales de abril.

«Apreciamos el trabajo realizado por los investigadores en China y los esfuerzos continuos de nuestros colegas y socios en todo el mundo para ayudar a informar nuestro entendimiento del potencial de Remdesivir como tratamiento para esta devastadora enfermedad», dijo Gilead Sciences.

Un hospital de Chicago, Estados Unidos, inició pruebas médicas en pacientes con Covid-19 con el fármaco Remdesivir, de la farmacéutica Gilead, el cual se indicó, ha dado resultados positivos.

Los reportes médicos divulgados señalan que el antiviral ha ayudado a una pronta recuperación de los síntomas respiratorios y febriles que causa el nuevo coronavirus.

Según reporte de Stat News, el Remdesivir ha sido uno de los medicamentos que pruebas de laboratorio han identificado como capaz de combatir el SARS-CoV-2; los resultados que se tienen hasta ahora sugieren que podría convertirse en el primer tratamiento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos contra la enfermedad.

La Universidad de Medicina de Chicago, quien ha realizado los estudios, aplicó el medicamento en 125 personas con Covid-19. De esas personas, 113 presentaban una situación médica grave, sin embargo al administrarles Remdesivir diariamente, la mayoría de los pacientes se recuperaron y fueron incluso dados de alta en un lapso no mayo a una semana.

Del grupo muestra, solo dos personas perdieron la vida a causa del virus.

Luego de que se difundiera el contenido del reporte, la firma (Gilead) se ha limitado a decir que esperan que los resultados de la efectividad del medicamento se puedan confirmar a la brevedad.

Recordemos que el presidente Donald Trump habló sobre el uso de Remdesivir; dijo que parecía «tener un muy buen resultado» en contra del virus.

Según Gilead, sus estudios contra el Covid-19 incluyeN a 2,400 pacientes en 152 centros hospitalarios de todo el mundo.

El presidente Donald Trump aseguró este miércoles que su país tiene un plan para contener el brote del nuevo coronavirus que se originó en la ciudad china de Wuhan, tras confirmarse el primer caso en el país.

«Tenemos un plan y creemos que se va a manejar bien. Ya lo hemos manejado muy bien», afirmó Trump a la cadena CNBC, al margen del Foro Económico Mundial, que se celebra en Davos, Suiza.

Trump además calificó como «muy profesional» el trabajo que realiza el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), que confirmó el martes que un residente del condado de Snohomish, estado de Washington, fue diagnosticado con el coronavirus Wuhan.

“Lo tenemos bajo control, declaró Trump. “Es una persona que viene de China. Va a estar bien».

El paciente estadounidense diagnosticado con coronavirus, tras haber sido hospitalizado por neumonía la semana pasada, es residente del condado de Snohomish, Washington y actualmente se encuentra en cuarentena en el Centro Médico Regional de Providence Everett, ubicado en la misma entidad.

Trump dijo que confía en la información que envía China sobre la enfermedad. Y es que indicó que tanto el presidente Xi Jinping como sus funcionarios de salud seguirán informando al mundo todo lo que necesitan saber sobre el virus.

En China, la cifra de muertos por coronavirus subió a nueve víctimas y ya se tiene registro de 440 casos confirmados, la mayoría en la ciudad de Wuhan, en la central provincia de Hubei, localidad donde se sospecha que el virus surgió. Sin embargo, medios locales hablan de hasta 17 muertos.

Hasta el momento, el virus se ha propagado a Japón, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia y Estados Unidos, pero también se tiene sospecha de nuevos casos en Filipinas y Australia. El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó esta mañana que se vigila un posible caso de coronavirus en el país, específicamente en el estado de Tamaulipas.

El coronavirus forma parte de los patógenos relacionados con el resfriado común, pero también con la neumonía y el Síndrome Respiratorio Agudo Grave (SARS), este último ocasionó la muerte de casi 350 personas en China durante el 2002.