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El multimillonario Elon Musk vendió acciones de Tesla por un monto de casi 7,000 millones de dólares, según un documento legal divulgado ayer, en medio de la batalla legal con Twitter sobre un acuerdo de compra por 44,000 millones de dólares.

El fundador del fabricante de automóviles Tesla vendió unos 7.9 millones de acciones entre el 5 y el 9 de agosto, de acuerdo con el documento publicado en la página web de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), el ente regulador estadounidense.

«En el caso (esperamos que poco probable) de que Twitter fuerce el cierre de este acuerdo y que algunos socios de capital no participen, es importante evitar una venta de emergencia de acciones de Tesla», escribió Musk, el hombre más rico del mundo.

En abril, el magnate ya había vendido acciones de su grupo automotor por unos 8,500 millones de dólares para prepararse para la adquisición de la red social. En ese momento, había asegurado que no habría otras ventas de títulos de Tesla.

Musk desafía ahora al CEO de Twitter, Parag Agrawal, a «debatir públicamente el porcentaje de cuentas falsas» en la red al pedirle que «demuestre al público que Twitter tiene menos del 5% de usuarios diarios falsos o no deseados».

La batalla legal entre el multimillonario y Twitter comenzará el 17 de octubre ante un tribunal especializado en derecho comercial del estado de Delaware, y durará cinco días.

Y es que recordemos que apenas roto el acuerdo de adquisición por parte de Musk, Twitter lo demandó para obligarlo a cumplir su promesa. El empresario contrademandó en el mismo tribunal, reclamándole que lo libere de ese pacto y ordene a Twitter que le pague daños y perjuicios.

Las posibilidades de que el propietario de Tesla acabe pagando sólo las indemnizaciones por romper el acuerdo (mil millones de dólares), o que el tribunal satisfaga sus demandas son muy bajas según los expertos.

Los accionistas de Twitter prevén reunirse el próximo 13 de septiembre para autorizar o no esta adquisición, que supondría un importante valor añadido para ellos.

Elon Musk aseguró este fin de semana que el acuerdo de compra de Twitter, por 44,000 millones de dólares, que canceló a inicios de julio, finalmente sí podría concretarse si la red social le facilita detalles sobre cómo estima el número de cuentas falsas o de «spam».

«Si Twitter simplemente facilita su método de muestreo de 100 cuentas y cómo se confirma que son reales, el acuerdo debería continuar en los términos originales», señaló Musk en un mensaje en la red social.

El empresario, mientras, subrayó que si por el contrario se demuestra que la información ofrecida por Twitter a los reguladores son falsas, la operación no podría cerrarse tal y como se pactó.

Recordemos que Musk notificó a principios de julio su intención de anular la compra de la tecnológica, acordada entre ambas partes por 44,000 millones, a lo que esta respondió con una demanda en un tribunal especializado en disputas comerciales para forzarlo a completar la operación.

El argumento del dueño de Tesla es que la red social no le entregó las cifras sobre cuentas falsas que él requería, mientras que Twitter asegura que eso es sólo un pretexto para evitar completar la operación, que cada vez resulta menos atractiva por la bajada de la cotización de la empresa y la pérdida de patrimonio de Musk fruto de la caída de los mercados bursátiles.

El juicio para resolver la disputa comenzará el 17 de octubre a menos que ambas parten lleguen a un acuerdo sobre otra fecha, según documentos del caso hechos públicos hasta ahora.

La junta directiva de Twitter ha invitado a sus accionistas a votar sobre la compra el 13 de septiembre y les ha pedido dar luz verde a la operación como último paso para cerrarla, aunque reconoció que también depende del «litigio pendiente» con el millonario.

Elon Musk acusó a Twitter de fraude en una contrademanda por el fallido acuerdo de adquirir la red social por 44,000 millones de dólares, la que, según él, ocultó información necesaria y engañó a su equipo acerca de su verdadera base de usuarios.

Según el diario The Washington Post, la contrademanda iniciada por el multimillonario refiere que Twitter cometió fraude, incumplimiento de contrato y violación de la ley de bienes financieros de Texas.

Musk presentó su contrademanda en forma confidencial la semana pasada y la dio a conocer ayer por la noche en el Tribunal de Equidad de Delaware, informó el diario Wall Street Journal. Este tribunal maneja asuntos internos de empresas.

Recordemos que Twitter demandó a Musk, CEO de Tesla, para que complete la adquisición. Sin embargo, ahora Musk respondió con una contrademanda.

Los abogados de Musk argumentaron que, de acuerdo con las revelaciones del propio Twitter, la cantidad de «usuarios diarios activos monetizables» a los que se puede mostrar publicidad digital es de 65 millones menos de los 238 millones que dice tener la red social, informaron el Post y el Journal.

La demanda alega también que la mayor parte de la publicidad de Twitter llega a una pequeña fracción de la base de usuarios.

En un giro inesperado, Twitter respondió para rechazar las acusaciones de Musk antes de que se conociera públicamente la contrademanda.

La red social dijo que el razonamiento de Musk es «una historia, inventada» en un esfuerzo por tratar de escapar de un acuerdo de fusión que Musk dejó de considerar atractivo.

«Las reconvenciones son un cuento hecho exclusivamente para el litigio, y la evidencia y el sentido común las contradicen», dijo Twitter en su respuesta. «Musk inventa declaraciones que Twitter nunca hizo y luego intenta esgrimir, de manera selectiva, los extensos datos confidenciales que Twitter le proporcionó para invocar una violación de esas supuestas declaraciones».

La plataforma social es usada a diario por unas 238 millones de personas en todo el mundo, una audiencia relativamente pequeña en comparación con los estándares de Facebook y otras redes sociales, pero Twitter incluye a líderes políticos, figuras del entretenimiento y expertos en varios temas.

Recordemos que un juez fijó la fecha del 17 de octubre para el inicio del juicio, pese a que Musk y su equipo legal pedían que se pospusiera hasta el próximo año.

Twitter registró en el segundo trimestre de 2022 pérdidas de 270 millones de dólares, frente al beneficio neto de 65 millones de dólares contabilizado en el mismo periodo de 2021, informó la multinacional.

Los ingresos de Twitter entre abril y junio sumaron un total de 1,176.6 millones de dólares, un 1.1% menos que el año previo, algo que la compañía atribuye en parte a «la incertidumbre relacionada con la adquisición pendiente de Twitter por parte de una filial de Elon Musk».

Los ingresos publicitarios de la red social aumentaron un 2.2% interanual, hasta 1,076 millones de dólares, mientras que los ingresos por suscripciones bajaron un 26.3%, hasta 101 millones de dólares, y los ingresos internacionales cayeron un 4%, hasta 515 millones de dólares.

De este modo, en el primer semestre de 2022 la compañía obtuvo un beneficio neto de 243.3 millones de dólares, un 82% más que un año antes, mientras que los ingresos aumentaron un 6.8%, hasta 2,377.6 millones de dólares.

Por otro lado, la compañía informó de que en el segundo trimestre el promedio de usuarios activos diarios monetizables (mDAU) alcanzó los 237.8 millones, una cifra que representa un incremento de casi 9 millones respecto a los primeros tres meses de 2022 y de un 16.6% en un año.

Del total de usuarios diarios activos monetizables, Twitter contaba con 41.5 millones en Estados Unidos al cierre del segundo trimestre, frente a los 39.6 millones del primer trimestre y un 14.7% más que un año antes, mientras que a nivel internacional el incremento anual fue del 17%, hasta 196.3 millones, frente a los 189.4 del primer trimestre.

El pasado martes, la jueza del Tribunal de Equidad de Delaware, Jude McCormick, dictaminó que el juicio por la marcha atrás de Elon Musk en la compra de Twitter deberá iniciar en octubre, después de que el magnate solicitara retrasarlo has febrero del próximo año para poder armar una mejor defensa del caso.

De este modo, McCormick dio la razón a la compañía, que había pedido «acelerar» el juicio, aunque finalmente no tendrá lugar en septiembre como en un principio había pedido el equipo legal de Twitter.

Recordemos que el pasado 9 de julio, Elon Musk comunicó a Twitter su renuncia al contrato de compra de la red social, acusando que no recibió respuesta por parte de la compañía sobre el número de cuentas falsas que se encuentran en la plataforma, así como la manera de la empresa de auditar y suspender las mismas.

A mediados de mayo, el magnate ya había suspendido temporalmente la compra de Twitter, pactada a finales de abril por unos 44,000 millones de dólares, a la espera de detalles que respaldaran el cálculo de la compañía de que las cuentas falsas representan menos del cinco por ciento de los usuarios.

Una jueza estadounidense fijo para octubre próximo el comienzo del proceso de Twitter contra el magnate Elon Musk para forzarlo a comprar la red social en 44,000 millones de dólares.

La jueza Kathaleen St. Jude McCormick accedió a la demanda de Twitter de hacer un juicio rápido y tendrá una duración de cinco días.

Así, falló en contra de Elon Musk, al denegar su pedido de aplazar el juicio solicitado por Twitter.  La jueza sentenció que el juicio comience en octubre debido a la «nube de incertidumbre» que pende sobre Twitter.

Recordemos que Twitter quiere obligar al multimillonario a cumplir su promesa de comprar la red social, y quiere que lo haga rápidamente porque dice que la prolongación de la disputa perjudica sus negocios.

Musk, el hombre más rico del mundo, se comprometió a pagar 54.20 dólares por acción de Twitter, pero hace unos días anunció que retiraba su intención de compra.

«Es un intento de sabotaje. Hace todo lo posible por arruinar a Twitter», dijo William Savitt, el abogado que representa a Twitter en la Corte de Equidad de Delaware ante la jueza Kathaleen St. Jude McCormick.

La audiencia se realizó en forma virtual porque McCormick dijo que dio positivo para el COVID-19.

Pero, ¿qué es lo que está pasando entre Twitter y Elon Musk? En Broojula, Ana Paula Ordorica analiza el tema con Emilio «Pizu» Saldaña, Analista de Tecnologías para la Información.

 

Twitter experimentó problemas en todo el mundo la mañana de este jueves, con informes de usuarios en países como Estados Unidos, España, Argentina, Canadá, Portugal, Japón, Reino Unido, Francia y México.

Así lo indican los usuarios que están reportando fallos en el servicio Downdetector, que a través de su web sigue el rastro mundial digital.

Cuando los usuarios intentaban entrar en Twitter se desplegaba un mensaje de error, que invitaba a intentarlo de nuevo más tarde, mientras que los que ya lo estaban usando la red no podían cargar los nuevos tuits. El mensaje indicaba que no era un error del usuario.

Los usuarios de otros países, incluidos Brasil e Italia, también informaron que Twitter no funcionaba.

La plataforma publicó un mensaje en el que reconocía los reportes de fallas, a lo que dijo, estaban trabajando para que volviera a funcionar.

Al rededor de las 08:00 hora Ciudad de México, la red comenzó a permitir el inicio de sesión, pero con mucha inestabilidad. Se tardaba en cargar los mensajes o simplemente se quedaba en blanco.

El desperfecto tiene lugar en un momento delicado para Twitter, que esta semana entró en una batalla legal con Elon Musk.

La plataforma quiere obligar al magnate a cumplir el acuerdo que firmó en abril, cuando anunció su intención de comprar la plataforma por 44,000 millones de dólares, antes de abandonar el proyecto la semana pasada.

Las acciones de Twitter comenzaron la sesión de este lunes con una caída de más del 7% después de que Elon Musk confirmase su intención de rescindir el acuerdo de compra de la red social al considerar que la compañía incumplió sus obligaciones, incluida la de informar sobre el número de cuentas falsas.

Las acciones de Twitter se hundían un 7.4%, hasta los 34.09 dólares, su precio más bajo desde mediados de marzo y muy lejos de los 54.20 dólares que contemplaba la propuesta de Musk.

De hecho, el precio de las acciones de la red social solo ha cotizado por encima del umbral de la oferta un día después de que el magnate confirmara a principios de abril que había adquirido un 9.2% de Twitter, y ni siquiera tras lanzar su oferta a mediados de abril las acciones de la compañía alcanzaron el precio contemplado en una potencial adquisición.

En una carta compartida por el equipo legal del multimillonario, Musk comunicó el pasado viernes a Twitter su intención de detener la compra de la red social, argumentando que en reiteradas ocasiones  solicitó formalmente información relacionada sobre el número de cuentas falsas que se encuentran en la plataforma, así como la manera de Twitter de auditar y suspender las mismas.

Musk llevaba semanas cuestionando públicamente las cifras de ‘bots’ de Twitter, lo que muchos analistas vieron como un intento de hacer caer el precio de las acciones del gigante tecnológico.

A mediados de mayo, el magnate ya había anunciado una suspensión temporal del proceso de compra, pactada a finales del pasado mes de abril por cerca de 44,000 millones de dólares, a la espera de detalles que respaldaran el cálculo de la compañía de que las cuentas falsas/spam representan menos del 5% de los usuarios.

Posteriormente, mediante una carta remitida a principios de junio por los abogados de Musk a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de Estados Unidos, el equipo legal del multimillonario consideraba la posición de Twitter un «incumplimiento sustancial» de sus obligaciones en virtud del acuerdo de fusión, por lo que advertían de que Elon Musk «se reserva todos los derechos resultantes, incluido su derecho a no consumar la transacción y su derecho a rescindir el acuerdo de fusión».

Tan pronto se supo de las nuevas intenciones de Musk el viernes pasado, Twitter anunció su intención de iniciar acciones legales para hacer cumplir a Musk el acuerdo de compra.

«La Junta de Twitter se compromete a cerrar la transacción con el precio y los términos acordados con Musk y planea iniciar acciones legales para hacer cumplir el acuerdo de fusión. Confiamos en que prevaleceremos en el Tribunal de Cancillería de Delaware», indicó el presidente del consejo de administración de Twitter, Bret Taylor.

Recordemos que en este acuerdo de compra, Musk y Twitter acordaron una penalización de 1,000 millones de dólares a pagar por cualquier parte que se retirara del acuerdo, aunque analistas han señalado que Twitter parece querer forzar la compra en los términos acordados, lo cual podría complicar las cosas para el magnatesudafricano.

La oferta de Elon Musk para comprar Twitter por 44,000 millones de dólares parece haber fracasado, después de que el director general de Tesla enviara una carta al consejo de administración de la red social en la que dice que cancelará la adquisición.

Twitter pudo haber presionado para que se le pague la cuota de 1,000 millones de dólares por cancelación de contrato que Musk accedió a pagar bajo estas circunstancias.

Sin embargo, la empresa está lista para exigir el cumplimiento del acuerdo, que la junta de la compañía ya aprobó y que el director general Parag Agrawal ha dicho que desea concretar.

El presidente de la junta directiva de Twitter, Bret Taylor, tuiteó el viernes que la junta está «comprometida a concretar la transacción en el precio y los términos acordados con el señor Musk y planea emprender acciones judiciales para hacer valer el acuerdo de fusión. Confiamos en que ganaremos en la Corte de Equidad de Delaware».

La posible ruptura del acuerdo es sólo el último giro del proceso entre el hombre más rico del mundo y una de las plataformas de redes sociales más influyentes.

Gran parte del problema se ha desarrollado en Twitter mismo, donde Musk, que tiene más de 100 millones de seguidores, ha lamentado que la empresa no esté a la altura de su potencial como plataforma para la libertad de expresión.

El viernes, las acciones de Twitter cayeron 5% a 36.81 dólares, bastante por debajo de los 54.20 dólares que Musk había ofrecido pagar. Mientras tanto, los títulos de Tesla subieron 2.5% a 752.29 dólares.

Mike Ringler, abogado de Musk, escribió en la carta a Twitter fechada el viernes que durante casi dos meses Musk ha solicitado información para evaluar la prevalencia de cuentas «falsas o de spam» en la red social.

«Twitter no ha proporcionado esa información o se ha negado a hacerlo. A veces Twitter ha ignorado las solicitudes del señor Musk, a veces las ha rechazado por razones que parecen estar justificadas, y a veces ha dicho que ha cumplido aunque le ha dado al señor Musk información incompleta o inutilizable», se lee en la misiva.

Elon Musk se reunió este jueves con los empleados de Twitter, a quienes más que aclararles su visión para la red social que planea adquirir, dejó más dudas.

La reunión se realizó en forma virtual y Musk respondió preguntas enviadas anticipadamente por algunos de los 7,500 empleados de la empresa con sede en San Francisco.

Elon Musk informó sobre la necesidad de «racionalización de la plantilla», y se limitó a dar detalles sobre la adquisición de la empresa.

Lo que sí reveló el multimillonario es que quiere aumentar el número de usuarios del servicio a al menos 1,000 millones de personas y afirmó que la publicidad seguirá siendo importante para la empresa.

Según algunas fuentes, el dueño de Tesla y Space X, reiteró su interés de tomar el control de Twitter en momentos en que algunos analistas ponen en duda que la operación se concrete.

En la bolsa, las acciones de Twitter valen un 30% menos que el precio propuesto en abril por Musk; lo cual muestra que Wall Street no está muy convencida.

El presidente del consejo de administración de Twitter, Bret Taylor, confirmó ayer por la noche que la compañía tiene «la intención de finalizar la transacción».

Desde que anunció una participación en el capital accionario a principios de abril, Musk envió señales contradictorias y hasta agresivas. A comienzos de junio, amenazó con retirar su oferta y acusó a la dirección de la empresa de negarse a sus pedidos de información sobre las cuentas falsas y spam.

En lo que respecta al financiamiento de la operación, Musk redujo significativamente el endeudamiento previsto inicialmente, el cual es ahora de 13,000 millones de dólares para los 44,000 millones que debería costar la adquisición.

Musk, el hombre más rico del mundo, se aseguró el apoyo de varias personas y empresas de inversión. El jueves, Changpeng Zhao, jefe de la bolsa de criptomonedas Binance, dijo a la agencia AFP que aportaría 500 millones de dólares.

Parte de los empleados de Twitter están preocupados por las decisiones que tome Musk cuando esté al frente de la empresa.

Musk ha criticado reiteradamente la política de moderación de contenidos de Twitter, incluso cuando se convirtió en accionistas. A su juicio la red social coartó la libertad de expresión. Cree que Twitter está «políticamente orientada hacia la izquierda» y debería ser «mas imparcial».

Elon Musk amenazó este lunes con retirar su oferta de 44,000 millones de dólares para adquirir Twitter, y acusó a la compañía de negarse a darle información sobre sus cuentas de usuarios falsos.

Los abogados del director general de Tesla y SpaceX hicieron la amenaza en una carta dirigida a Twitter, que la plataforma incluyó en una solicitud a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).

La carta señala que Musk ha pedido varias veces la información desde el 9 de mayo, más o menos un mes después de hacer su oferta para comprar la compañía, alegando que ello le permitiría evaluar cuántas de los 229 millones de cuentas de la compañía son en realidad de usuarios falsos.

Los abogados del empresario señalaron en la carta que Twitter ha ofrecido únicamente proporcionar detalles de los métodos de prueba de la compañía, pero sostuvieron que eso «equivale a rechazar las solicitudes de datos del señor Musk».

El CEO de Tesla quiere los datos para que pueda hacer su propia verificación de lo que, según él, son las metodologías laxas de Twitter.

Musk dijo que la dirección actual de Twitter está «resistiéndose y frustrando» esa entrega de información, lo que equivale a un «claro incumplimiento material» de los términos del acuerdo de compra.

En consecuencia, Musk dice que «se reserva todos los derechos que de ahí se derivan, incluido el de no consumar la transacción».

La Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) está investigando la revelación por parte de Elon Musk, presidente ejecutivo de Tesla, de su participación en Twitter Inc a principios de abril, según una carta que le envió la agencia ese mes.

En la carta, hecha pública ahora por la SEC, el regulador pregunta a Musk por qué parece que no presentó la documentación requerida en los 10 días siguientes a la adquisición, y también cuestiona por qué, cuando reveló su participación, utilizó un formulario destinado a los inversores pasivos mientras cuestionaba de forma abierta las políticas de Twitter en torno a la libertad de expresión.

En concreto, la SEC pidió a Musk que explicara por qué optó por presentar en un inicio un formulario de divulgación «13G», destinado a los inversores que planean mantener sus acciones de forma pasiva, en lugar del «13D», destinado a los inversores activistas que pretenden influir en la gestión y las políticas de la empresa.

Más tarde modificó la presentación. A Musk se le ofreció un puesto en el directorio poco después de su declaración inicial y desde entonces ha intentado comprar la empresa en su totalidad en un acuerdo de 44,000 millones de dólares para hacerla privada.

Por otra lado, Twitter dijo en una presentación este viernes que no aceptaba la dimisión de Egon Durban, un aliado de Musk, de su directorio. Dos días antes, los accionistas de Twitter bloquearon su reelección, pero la compañía afirmó que aporta «un conocimiento operativo sin parangón en el sector» y que, en cambio, reduciría sus funciones en la junta directiva.

Expertos externos habían dicho previamente que la presentación tardía de Musk y el papeleo aparentemente inadecuado podrían atraer la atención de la SEC, que ya se enfrentó a Musk en el pasado.

La carta de la SEC está fechada el mismo día en que Musk reveló una participación del 9.2% en Twitter. El multimillonario ha sido demandado por inversores que afirman que manipuló el precio de los títulos de la compañía a la baja y se benefició al no revelar su inversión a tiempo.

El presidente ejecutivo de Twitter, Parag Agrawal, aseguró este lunes que las estimaciones internas de cuentas de spam en la plataforma de redes sociales en los últimos cuatro trimestres estaban «muy por debajo del 5%», en respuesta a críticas de Elon Musk sobre la gestión de las cuentas falsas.

Agrawal dijo que la estimación de Twitter, que se ha mantenido igual desde 2013, no puede ser reproducida externamente dada la necesidad de usar información pública y privada para determinar si una cuenta es spam.

Recordemos que el viernes pasado, Musk dijo que su propuesta para adquirir Twitter en 44,000 millones de dólares quedaba «temporalmente en suspenso» a la espera de información sobre las cuentas de spam.

«Entonces, ¿cómo saben los anunciantes lo que reciben por su dinero? Esto es fundamental para la salud financiera de Twitter», escribió Musk.

Poco después de sus tuits, Musk dijo en una conferencia privada en Miami que sospecha que los bots o cuentas automatizadas, representan entre el 20% y el 25% de los usuarios, según tuits de los asistentes.

Las acciones de Twitter cayeron este lunes por debajo de los niveles anteriores a la revelación de Musk de una participación del 9.2% en la compañía a principios de abril.

Las acciones bajaban un 7.7%, a 37.50 dólares por acción, en las operaciones de la tarde. Esto se compara con un cierre de 39.31 dólares el 1 de abril, el último día de negociación antes de que Musk revelara su participación.

Musk ha pedido que se realicen pruebas con muestras aleatorias de usuarios de Twitter para identificar a los bots, y dijo que aún no ha visto «ningún» análisis que demuestre que las cuentas de spam representen menos del 5% de la base de usuarios.

Investigadores independientes han estimado que entre el 9% y el 15% de los millones de perfiles de Twitter son bots.

Elon Musk anunció este viernes que el proceso para adquirir Twitter por 44,000 millones de dólares están en «suspensión temporal», pues está a la espera de la cifra exacta de cuentas de spam y falsas que existen en la plataforma de redes sociales.

Musk, que ha insistido abiertamente sobre su deseo de acabar con el problema de Twitter con los «bots de spam» que imitan a personas de carne y hueso, pareció cuestionar si la compañía estaba subreportando dichos números.

En un tuit, el multimillonario propietario de Tesla, publicó el enlace a un artículo publicado el 2 de mayo por Reuters que citaba un reporte financiero de Twitter que estimaba que las cuentas falsas o de spam representaron menos del 5% de los «usuarios activos diarios monetizables» en el primer trimestre del año.

«El acuerdo por Twitter está en suspensión temporal, a la espera de detalles que apoyen el cálculo de que las cuentas de spam/falsas representan efectivamente menos del 5% de los usuarios», afirmó Musk, indicando su escepticismo de que el número de cuentas no auténticas sea realmente tan bajo.

Cerró su mensaje con un: todavía comprometido con la adquisición, aunque diversos analistas han apuntado que esto podría no ser así.

Luego del anuncio de Musk, las acciones de Twitter y de Tesla se dispararon en direcciones opuestas: las de la red social perdieron un 14%, mientras que las de la automotriz, que Musk propuso utilizar para ayudar a financiar la compra, ganaron un 7%.

Los inversionistas están analizando los problemas legales de Musk, además de la posibilidad de que la adquisición de Twitter pueda suponerle una distracción a la hora de dirigir la automotriz más valiosa del mundo.

La propuesta de acuerdo siguió ejerciendo presión sobre las acciones de Tesla, que ya habían caído un 16% esta semana.

El fuerte salto en el precio de las acciones de Tesla antes de la campana de apertura del viernes en Wall Street señaló las crecientes dudas de que se realice la adquisición de Twitter. Musk ya vendió acciones de Tesla por más de 8.000 millones de dólares para financiar la compra.

Originalmente, Musk se había comprometido a pedir prestados 12,500 millones de dólares para comprar Twitter, con acciones de Tesla como garantía. También dijo que pediría prestados 13,000 millones de dólares a los bancos y que aportaría 21,000 millones de dólares en acciones de Tesla.

La semana pasada, Musk reforzó la participación accionaria en su oferta por Twitter, mediante compromisos de más de 7,000 millones de dólares de un grupo diverso de inversionistas, entre ellos varios grandes de Silicon Valley, como Larry Ellison, cofundador de Oracle.

El dinero de los nuevos inversionistas estaba reduciendo la cantidad prestada sobre el valor de las acciones de Tesla a 6,250 millones de dólares, según un documento oficial. La participación accionaria de Tesla podría pasar de 21,000 millones de dólares a 27,250 millones de dólares.

El tuit de Musk se produjo un día después de que la plataforma despidió a dos de sus principales directivos.

Twitter informó que ha paralizado la mayoría de las contrataciones, excepto para puestos críticos, y está «reduciendo los costos no laborables para asegurar que estamos siendo responsables y eficientes».

En una nota a los empleados, confirmada por Twitter, el director ejecutivo, Parag Agrawal, afirmó que la compañía no ha alcanzado sus objetivos de crecimiento y beneficios tras una inversión «enérgica» para expandir su base de usuarios e ingresos.

Elon Musk dijo este martes que si se cierra su operación de compra de Twitter levantará el veto en la red social al expresidente Donald Trump, cuya cuenta permanece cerrada desde el asalto al Capitolio por parte de sus seguidores en 2021.

«Daría marcha atrás al veto permanente. Pero todavía no soy el propietario de Twitter, así que esto no es algo que vaya a pasar con toda seguridad», dijo Musk en una entrevista en el marco de la conferencia automovilística que celebra este martes el diario Financial Times.

El consejero delegado de Tesla calificó el cierre de la cuenta de Trump como un «error» al opinar que ha alienado a una gran parte de Estados Unidos y que, además, no impidió que el expresidente se siguiera comunicando con sus seguidores.

También dijo que se trató de una decisión «moralmente equivocada» y que, si bien acepta que se supriman mensajes específicos en Twitter que violan sus normas de uso y que se suspenda temporalmente a los usuarios reincidentes, no cree que los vetos permanentes a personas deban existir en la red social.

«Los vetos permanentes deben ser extremadamente raros y reservarse para cuentas gestionadas por robots o que practican publicidad agresiva. Creo que el de Donald Trump no fue el tipo correcto de veto», indicó el magnate.

Recordemos que el pasado 28 de marzo, la junta directiva de Twitter aceptó la oferta de adquisición por parte de Musk por 44,000 millones de dólares, a razón de 54.20 dólares por acción, aunque la operación todavía debe ser aprobada por los reguladores.

El empresario de origen sudafricano, muy aficionado a esta red social, se ha presentado como un defensor de la «libertad de expresión» en la plataforma y ahora parece llevar esa misión por bandera en su nueva conquista.

Trump está vetado de la que durante su presidencia fue su red social favorita. El veto se dio en enero de 2021, cuando Twitter consideró que había publicado mensajes en los que incitaba a miles de sus seguidores a asaltar el Capitolio de EE.UU. mientras se celebraba la toma de posesión de su sucesor y actual presidente, Joe Biden.

El exmandatario ha asegurado que incluso si Musk le permite volver a Twitter, no tiene intención de hacerlo, y que prefiere usar su propia red social, Truth Social, como único canal.

Elon Musk afirmó haber recaudado 7,140 millones de dólares para financiar la compra de Twitter, y mencionó entre los inversores al cofundador de Oracle Larry Ellison y al príncipe y empresario saudí Al Walid bin Talal.

En un documento enviado al regulador bursátil estadounidense, la SEC, el jefe de Tesla y SpaceX enumera un total de 19 inversores que aceptaron contribuir con la adquisición de la red social.

El multimillonario Larry Ellison, cofundador del gigante informático Oracle y miembro de la junta directiva de Tesla, aportará 1,000 millones de dólares.

Los fondos de inversión Sequoia Capital (800 millones); Vy Capital (700 millones) y Brookfield (500 millones) también se encuentran entre los principales contribuyentes.

El príncipe Bin Talal, por su parte, pondrá a disposición casi 35 millones de sus acciones de Twitter una vez finalizada la compra para retener una participación en el capital de la empresa, que Musk desea retirar de la Bolsa de Valores.

El inversionista saudita había considerado previamente que la oferta de compra de Musk a 54.20 dólares por acción era demasiado baja en comparación con el «valor intrínseco de Twitter».

Estas aportaciones permitirán al empresario de origen sudafricano y el hombre más rico del mundo reducir el monto del préstamo de margen que tiene contratado con Morgan Stanley y otras entidades financieras de 12,500 millones de dólares a 6,250 millones.

Un préstamo de margen le permite a un prestatario aumentar su crédito al prometer activos como garantía. En el caso de Musk, son sus acciones de Tesla.

Al mismo tiempo, la parte de la adquisición de Twitter financiada en acciones y en efectivo por parte de Musk y la lista de inversores ascenderá a 27,250 millones de dólares desde los 21,000 millones anteriores.

Musk también le indicó a la SEC que seguía buscando otras fuentes de financiamiento entre los accionistas de Twitter, incluido el fundador y exjefe de la plataforma, Jack Dorsey.

El anuncio de la compra de Twitter que hizo Elon Musk es enorme en materia de negocios pero aún más en la forma como afectará como nos comunicamos hoy en día. ¿Para bien o para mal? Esa es la gran pregunta.

Comencemos por aclarar que Twitter no es un gran negocio. Es más chico que otras plataformas, como Facebook o Instagram, y sus ingresos dependen en un 90 por ciento de anunciantes. Pero eso a Elon Musk no le importa. Sugiere mover la plataforma hacia un esquema de suscripciones pero aclara que lo que más le interesa es influir en la forma como se discuten los temas fundamentales de hoy en el mundo en general y en Estados Unidos en particular.

En ese país están muy nerviosos los demócratas y muy ansiosos los republicanos con la noticia de Elon. Los republicanos sienten que Musk logrará balancear más un discurso que sienten está cargado del lado liberal y además están con la expectativa de que regrese Donald Trump a la plataforma. Aunque el expresidente ha dicho que no regresará a Twitter, habrá que ver si resiste la tentación de utilizar la red social ante las elecciones intermedias de este año y hacia las presidenciales del 2024.

Una encuesta de YouGov muestra que el 54 por ciento de los republicanos están de acuerdo con que Elon compre Twitter, mientras que solo un 7 por ciento de los demócratas piensan igual.

Del lado demócrata hay más preocupación por esta postura de completa libertad de expresión que ha dicho Musk que será el mantra principal de Twitter. Muchos se preguntan ¿qué pasa cuando se deja en absoluta libertad la comunicación en aras de defender la libertad de expresión? Las plataformas que lo han hecho se han visto inundadas de violencia, información falsa y pornografía. El ejemplo perfecto es Perler que fue vetada de Apple y Google en su plataforma de descarga, de la cual depende Twitter.

De entrada, esta intención de absoluta libertad que quiere Musk se enfrentará a dos grandes problemas. El primero es que los reguladores de contenidos en la Unión Europea ya salieron a decir que si quiere funcionar en sus 27 países miembros, Twitter tendrá que seguir procurando moderar y/o sacar a quienes fomenten discursos de odio y promuevan información falsa.

El segundo problema será China. ¿Qué va a hacer Elon Musk con un país que censura las comunicaciones en su país, incluyendo redes sociales, y que además es comprador y suministrador importantísimo de insumos para Tesla? ¿Va a poner en riesgo las finanzas de la empresa de vehículos eléctricos en aras de mantenerse firme con la libertad de expresión? Se antoja una decisión complicada ya que, de entrada, parte del financiamiento para la compra de Twitter está respaldado por acciones de Tesla.

Algo que suena muy interesante en el código de Twitter, según Musk, es la intención de acabar con los bots y las cuentas falsas. Ojalá encuentre la receta. No será sencillo y habrá que encontrar cómo proteger la identidad de quienes viven en regímenes autoritarios que amenazan las libertades de ciudadanos que utilizan Twitter con pseudónimos para poder comunicarse con “el exterior”.

Interesante también su idea de permitir la edición de mensajes en la plataforma. ¿Qué pasa si le damos retwitt a un mensaje que después es editado y con ello cambia el sentido del mensaje?

Twitter es, como ha dicho Musk, el espacio digital en el que los temas fundamentales de la humanidad se debaten. Veremos qué significa que las llaves de ese espacio las tenga una sola persona y además la que hoy es la más rica del mundo.

Apostilla: Como todo con Elon Musk, hasta el precio que ofertó para la compra tiene su simbolismo. La oferta de $54.20 por acción contiene sus número favoritos, 420, en referencia a la mariguana.

Columna completa en El Universal