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El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) insistió este viernes en su llamado a la «unidad» entre los países de América, y se dijo confiado en que su homólogo estadounidense, Joe Biden, invite a todos los países a la Cumbre de las Américas que se celebrará en Los Ángeles ante la polémica por la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela.

«Todavía espero que haya una respuesta favorable para que todos participemos, el que no quiera ir está en su derecho pero espero que nadie excluya a nadie», dijo el mandatario, quien insistió en que él no acudirá a la cumbre si se excluyen países aunque sí enviaría a un grupo en representación de México.

López Obrador consideró que es imprescindible que se aumente el diálogo entre los países de la región porque, dijo, solamente así se podría aprovechar el «potencial económico».

«Por falta de unidad no hemos hecho valer la fuerza económica comercial que tiene América en consideración a otras regiones del mundo», compartió.

López Obrador se refirió a la polémica que desató el pasado día 10, cuando advirtió que no asistirá a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Los Ángeles el próximo 6 de junio, y que fue tomado por diversos analistas como un boicot al evento que presidente EUA, pues diversos mandatarios se unieron a AMLO en su postura.

El mandatario aclaró que «no hay problemas» con Biden por haberse expresado sobre el tema. «Simplemente somos distintos porque las historias de nuestros pueblos son distintas», dijo.

Y pidió de nuevo a Biden que respete la soberanía de cada país para así poder llegar a un «verdadero cambio» en la región encaminado a que se termine «la política hegemónica en América y en el mundo».

López Obrador sostuvo que si se invita a todos los países de la región a la Cumbre de las Américas, «va a inaugurarse una etapa nueva en las relaciones en América y se le va a deber al presidente Biden», además de que dijo, todos los mandatarios sabrán reconocerle esa elección al demócrata.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) confirmó este jueves que hace un año se disolvió una unidad antinarcóticos  de alto nivel en la que colaboraron por más de 20 años el gobierno federal y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

“Ya tiene tiempo que se tomó la decisión de deshacer este grupo, sigue habiendo cooperación, pero ese grupo que supuestamente era de muy alto nivel, estratégico, estaba infiltrado y sus jefes están siendo investigados y hay presos de ese grupo”, explicó.

El mandatario hizo estas declaraciones luego de que trascendiera esta semana que México disolvió la unidad antinarcóticos, en la que había más de 50 agentes que participan en operativos especiales, como la detención de Joaquín «El Chapo» Guzmán en 2016.

El presidente cuestionó los reportes y las críticas de los opositores, quienes acusaron al gobierno federal de cerrar de forma repentina el grupo de cooperación.

“Les falta información, eso se hizo hace como un año y se demostró que ese grupo estaba infiltrado por la delincuencia, que inclusive uno de sus jefes está siendo juzgado en Estados Unidos”, expresó, aunque evitó mencionar nombres y tampoco explicó por qué su gobierno no anunció la desaparición de la unidad en su momento.

López Obrador enmarcó la decisión en la nueva política de seguridad que existe entre México y Estados Unidos, cuyos gobiernos firmaron el Entendimiento Bicentenario en 2021 para acabar con el enfoque militarista de la Iniciativa Mérida.

También recordó que ahora México solo admite los agentes «que por ley se permiten» de la DEA y otras agencias extranjeras, tras la reforma a la Ley de Seguridad Nacional de diciembre de 2020 que restringe su presencia.

«Nosotros mantenemos cooperación con organismos internacionales encargados de seguridad, pero procuramos que se respete nuestra soberanía», comentó.

López Obrador reiteró sus críticas a los agentes de la DEA y de otras organizaciones extranjeras, a los que acusó de que «antes entraban y salían por el país y hacían lo que querían, incluso fabricaban delitos». Reafirmó su cuestionamiento a la DEA por la captura en 2020 en Los Ángeles del exsecretario, Salvador Cienfuegos.

Incluso, citó que en un nuevo libro de memorias, William Barr, fiscal general del gobierno de Donald Trump, reconoció que ellos desconocían la detención de Cienfuegos, entregado poco después a México, donde fue liberado, tras la presión del gobierno mexicano.

«Ahora que escribió sus memorias el procurador del presidente Trump habla de la detención del general Cienfuegos y sostiene que fueron agentes de abajo y que ellos no sabían. Imagínense detener al secretario de la Defensa de un país y que no se enteren de arriba», subrayó.

Solamente Morena puede derrotar a Morena. Ante una oposición débil, poco atractiva y dividida y ante el hartazgo ciudadano que continua con los partidos que ya han ocupado la presidencia, el PRI y el PAN, Morena podría pensarse que va en caballo de hacienda rumbo a las seis elecciones gubernamentales de este año. Y sin embargo, las divisiones dentro del movimiento que no acaba de hacerse partido, de Morena, son la amenaza más fuerte para arrebatarle triunfos.

Para muestra basta ver la forma como han recibido al presidente de Morena, Mario Delgado, en Durango, Tamaulipas y Aguascalientes los últimos fines de semana. A huevazos y con el grito de ¡fuera Mario; fuera corrupto! los inconformes han dejado bastante claras las divisiones y la inconformidad con la forma como el partido ha seleccionado a sus candidatos. El cuento de que no hubo dedazo y la selección fue hecha a partir de encuestas no se lo han comprado a la dirigencia.

Morena está dividido. De un lado está a la cúpula del partido, que se asocia a Marcelo Ebrard, aspirante del 2024 a la presidencia por la cercanía que tiene de años atrás con Mario Delgado, y del otro están varios militantes más cercanos a Claudia Sheinbaum, que también quiere ser la candidata del 2024. Entre ellos decidieron reunirse el sábado pasado en lo que llamaron la Convención Nacional Morenista. A este evento fueron personajes muy vociferantes como Irma Eréndira, ex Secretaria de la Función Pública, y su esposo, John Ackerman, que fue el organizador; la candidata de López Obrador para la embajada en Panamá, Jesusa Rodríguez; el académico Jaime Cárdenas; el padre Alejandro Solalinde y el director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II.

Podrán ser personajes muy radicales, pero no son menores. Y están pidiendo la cabeza de Mario Delgado a quien abuchearon en la llamada Convención. Delgado tuvo que sacar un comunicado aclarando que el evento no lo había organizado el partido pero que estaban abiertos a escuchar las propuestas que de ahí salieran. ¿Qué hará con la exigencia de cambio en la dirigencia? ¿De verdad los va a escuchar? ¿Cómo va a atender los reclamos sobre las candidaturas y sus definiciones a partir de encuestas?

En Oaxaca Susana Harp está inconforme con la selección de Salomón Jara. En Aguascalientes hay enojo por lo que ven ha sido la imposición de Nora Ruvalcaba. En Durango el senador José Ramón Enríquez piensa que Marina Vitela no es quien merece la candidatura. Lo mismo ocurre en Tamaulipas en donde hay inconformidad con la precandidatura de Americo Villarreal a quien se le reprocha su pasado priísta. Y qué decir de Quintana Roo, en donde Mario Delgado se decantó por Mara Lezama, quien es vista como demasiado cercana al Niño Verde y por ello como una cuota a su partido, el PVEM.

¿Son divisiones normales las que se están viendo en Morena? ¿Es algo natural al interior de los partidos ante elecciones en puerta? ¿Debe de preocuparse el presidente López Obrador por este enojo dentro del partido?

A decir del propio Mario Delgado en uno de los spots que subió en estos días a sus redes sociales, el tema debe de ser preocupante. A Delgado se le escucha decir que no hay proyecto político que triunfe si no tiene tres componentes: unidad, movilización y organización.

Hoy en Morena no hay unidad. Hay movilización, pero no toda en el mismo sentido y por ende demuestra falta de organización.

Columna completa en El Universal

El candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura de Sonora, Ricardo Bours Castelo, dio a conocer la noche de ayer que ante la situación que se vive en la entidad, y en beneficio de las y los sonorenses, decidió ser un «factor de unidad» alrededor de la candidatura de Ernesto Gándara Camou del PRI.

Aunque en los hechos lo es, el candidato enfatizó que su decisión no representaba una declinación. Dijo que es un «acuerdo de unidad» en el que ambos candidatos han convenido para que Sonora, en unidad, recupere la seguridad y la prosperidad que los ciudadanos merecen.

Bours Castelo indicó que el acuerdo de unidad implica que ambas propuestas se complementen. «Con este acuerdo sumamos, no restamos ni dividimos».

«Hago un llamado a todos los sonorenses a sumar su adhesión a favor del candidato Ernesto Gándara Camou (PRI) para que el próximo 6 de junio el Gobernador abandere un proyecte que sume a la pluralidad política de Sonora y cuyo mandato cuente con un amplio aval de las mujeres y hombres sonorenses», sostuvo Ricardo Bours a través de un comunicado.

La ‘declinación no declinación’ del candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura llega luego del asesinato de Abel Murrieta, candidato a la alcaldía de Cajeme, ocurrida la semana pasada.

Y aunque Bours Castelo anunció su decisión, el coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, aseguró que el partido no iría en coalición con los partidos que le «fallaron a Sonora».

Indicó que la crisis de violencia no se resuelve aliándose con quienes dejaron al estado en manos de rufianes. «Ni con Morena, ni con el PRIAN. Nuestra única alianza es y será con las y los ciudadanos».

A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, aseguró que la decisión de su candidato a la gubernatura de Sonora era una decisión personal, que la dirigencia nacional no comparte ni apoya.

«Movimiento Ciudadano seguirá en la contienda como una señal de respeto a las y los ciudadanos que han confiado en nosotros», señaló. Adelantó que en breve se anunciará la ruta que se tomará en la entidad.

Una situación similar se presentó en Sinaloa, donde el candidato del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Tomás Saucedo, declinó a favor del morenista Rubén Rocha.

El candidato del partido aliado de la 4T dijo que su proyecto tenía muchas coincidencias con el que presentaba Morena en la entidad.

«Retiro mi candidatura para gobernar Sinaloa y me sumo a la candidatura de Rubén Rocha, de Morena y PAS», dijo Saucedo en una conferencia de prensa donde se formalizó el acto.

Por su parte el abanderado de Morena agradeció el apoyo de Saucedo, a quien dijo, conoce desde años atrás por la vida académica que ambos comparten. Precisó que la adhesión llega en el momento indicado pues «se inicia la etapa del voto útil».

Y tal como pasó en el caso de Sonora, la dirigencia del PVEM rápidamente salió a desconocer la acción de su candidato e incluso dijo que a la brevedad se estaría presentando a un nuevo candidato a la gubernatura.

«Nuestro compromiso y el de nuestros candidatos en Sinaloa sigue y seguirá siendo con la ciudadanía, desconocemos cualquier tipo de acuerdos del ex candidato Saucedo con @rochamoya_», dijo Keren Castrejón, dirigente nacional del Partido Verde.

Más tarde se indicó que el Comité Ejecutivo Nacional del partido eligió a Misael Sánchez, secretario de organización a nivel nacional, como el relevo de Tomás Saucedo.

El nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo este miércoles en su discurso de investidura que «la democracia ha prevalecido» en su país, esto tras el mandato de su predecesor, Donald Trump.

Con la mano sobre la Biblia de la familia, el nuevo mandatario recitó el texto protocolario ante el presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, lo que formalmente culmina una transición convulsa marcada por el rechazo de Trump a reconocer su  derrota.

«Celebramos el triunfo de una causa, la causa de la democracia. Es frágil, preciosa. La democracia ha prevalecido», aseveró Biden en su discurso tras haber jurado como presidente número 46 de Estados Unidos. «Es un día histórico y de esperanza, de renovación y resolución», agregó.

Biden se refirió a los turbulentos días que ha vivido su país tras el asalto al Capitolio el pasado 6 de enero por una turba de seguidores del ahora expresidente Trump. En este sentido, aseguró que aún queda mucho para «curar» las heridas del país y llamó a confrontar el «extremismo político, el supremacismo blanco y el terrorismo doméstico», que aseguró derrotará.

Sobre el asalto al Capitolio prometió que no volverá a pasar «ni hoy ni mañana». Pidió seguir el «camino de la unidad» para superar las múltiples crisis que enfrenta el país, porque sin ella «solo hay amargura y furia».

Afirmó que pretender ser presidente de «todos los estadounidenses», para lo cual ha prometió «trabajar duro» con el objetivo de ayudar también a quienes no le apoyaron en noviembre pasado. A ellos les ha dicho que no es nuevo que haya diferencias, pues eso sucede en una democracia, aunque sí ha dejado claro que «las discrepancias no deben llevar a la desunión».

Biden destacó que Estados Unidos finalmente completó una transición «pacífica», pese a que cree que queda «mucho por recorrer». Considera que el país ha demostrado a lo largo de la historia que es capaz de superar los obstáculos y ha puesto como ejemplo de esta capacidad para avanzar en aras de la igualdad que haya sido una mujer, Kamala Harris, quien haya tomado posesión minutos antes de su discurso como nueva vicepresidenta.

Momentos antes de la juramentación de Biden, llamó la atención que la cantante y actriz Jennifer López introdujo el español en la ceremonia de investidura, al recitar la parte final del juramento de lealtad en español.

«Una nación, bajo un Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos», recitó la neoyorquina de orígenes puertorriqueños al cierre de su actuación, en la que interpretó «This Land Is Your Land» («Esta tierra es tu tierra»), compuesta por Woody Guthrie y convertida en un himno nacional, patriótico y antifascista.

En tanto, Lady Gaga fue la encargada de interpretar el himno nacional, mientras que Garth Brooks cantó «Amazing Grace».

La ausencia de Trump en la ceremonia marcó un hito en 150 años de tradición republicana, aunque su gobierno estuvo representado por el vicepresidente saliente, Mike Pence.

Este miércoles, José Medina Mora Icaza asumió como nuevo Presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), y durante su toma de compromiso, aseguró que si bien seguirán señalando las acciones que no consideren adecuadas por parte del gobierno, sabrán reconocer los aciertos de la 4T.

El nuevo dirigente dijo que es momento de unidad y de trabajo conjunto, para sacar a México de las diversas crisis que enfrenta; en ese sentido afirmó, no se le puede dejar todo el peso al gobierno.

Resaltó que la crisis derivada de la pandemia del Covid-19, con más de 135 mil mexicanos fallecidos y más de un millón y medio contagiados, ha generado una crisis económica con una pérdida de alrededor de un millón cien mil empleos formales en sólo 5 meses que no se han recuperado en su totalidad y también la pérdida de más de un millón de empresas sobre todo micro y pequeñas.

El nuevo presidente nacional de la COPARMEX señaló que, para atender y superar estas fuertes crisis, el gran reto es unir fuerzas y voluntades para trabajar juntos: sector empresarial, gobierno, academia y sociedad.

“Desde Coparmex le ofrecemos a las empresas la confianza y acompañamiento; al gobierno la colaboración y la crítica, señalaremos aquellas acciones que nos parezca que no van en la línea que debe de ir el gobierno, pero también reconoceremos aquellos aciertos que nos lleven hacía el mejor México que todos queremos”, enfatizó.

Tatiana Clouthier, secretaria de Economía, y Luisa María Alcalde, secretaria del Trabajo, estuvieron presentes en la toma de compromiso, a quienes Medina Mora Icaza propuso colaborar para lograr la reactivación de la economía y la recuperación del empleo.

El dirigente patronal indicó que también seguirán impulsando el aumento del salario mínimo para llegar a la línea del bienestar, además de encontrar consensos para que haya una subcontratación regulada y permitida, que respete todos los derechos de los trabajadores, pero al mismo tiempo conserve la competitividad que requiere el país.

En su participación, Clouthier Carrillo señaló que conoce a Medina Mora desde que ambos eran niños, por lo que confió en que seguirán «tendiendo puentes» entre el gobierno de México y la Confederación Patronal.

“Me encanta cuando dice que podrán señalar y criticar que se requiera las posturas, las circunstancias o las situaciones que no les gusten del Gobierno, igualmente que poder aplaudir” sostuvo la funcionaria federal, quien apuntó como coincidencias de la Administración Federal con la COPARMEX, las metas de innovación, de la inclusión y de la diversificación.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, y la vicepresidenta electa Kamala Harris, ofrecieron esta noche un mensaje a la nación, en compañía de sus familias y equipos.

Biden invitó a los estadounidenses a dejar atrás la división que ha imperado durante el gobierno del presidente Donald Trump e instó a que todos se den «una oportunidad» y regresen a ser el país que ha sido Estados Unidos por años.

«Tenemos la oportunidad de vencer la desesperanza y construir una nación de prosperidad y con propósito», sostuvo.

El demócrata prometió que buscará ser un mandatario que una al país, en vez de dividirlo. Dirigiéndose a quienes votaron por Trump, les aseguró entender «su decepción».

Les dijo que él mismo ha perdido un par de elecciones. Sin embargo, les dijo que es hora de dejar de lado la dura «retórica. Bajar la temperatura. Para volver a vernos. Escucharnos de nuevo».

El exvicepresidente pidió a los estadounidenses que no solo tengan fe en el país, sino que también la propaguen, al acordarse de los consejos que le daban sus abuelos.

Biden aprovechó su discurso, que duró cerca de quince minutos, para agradecer especialmente a la comunidad afroamericana que votó en masa por él durante las primarias demócratas y también ahora en los comicios del martes pasado.

«En esos momentos en los que esta campaña estaba en su punto más bajo, la comunidad afroamericana salió a defenderme. ¡Siempre me han apoyado y yo también lo haré!», dijo el presidente electo.

Biden se puso como primer objetivo de su futuro gobierno controlar el enorme brote de coronavirus que sufre Estados Unidos. Anunció que este mismo lunes formará un grupo de trabajo contra la pandemia con expertos y científicos dentro de su equipo de transición que elaborarán la estrategia que pondrá en marcha a partir del 20 de enero, día en que toma posesión del cargo.

«No escatimaré esfuerzos, ni compromisos, en revertir esta pandemia», se comprometió Biden.

El ganador de la elección, de acuerdo con las proyecciones, hizo un llamado a que con fe, amor a la patria y sed de justicia, sean una nación unida, fortalecida, sanada; el país que siempre han sabido ser: Estados Unidos de América.

En lo que ha sido tomado como un mensaje directo a Trump y su gobierno, Bien prometió ser un presidente que no buscará dividir, sino unificar. Quien no verá estados rojos o azules.

Al asegurar que el proceso de renovación de la dirigencia nacional de Morena ha sido mal gestionada, derivando en una exacerbación de los ánimos y provocando fuertes diferencias entre los aspirantes, Mario Delgado firmó un «pacto» de unidad y trabajo con Gibrán Reyes, quien también aspiraba al cargo.

Los morenistas indicaron que el haber contado con una encuesta más certera, campañas en forma y con condiciones equitativas, habría podido realizarse si el partido hubiera seguido desde el inicio la sugerencia del presidente López Obrador.

Por ello dijeron, no es posible prolongar la situación actual en el que imperan las diferencias, llamando a «caminar en otro sentido»: el de la unidad y la defensa de la Cuarta Transformación, en lugar de estar enfrascados en una lucha interna.

Para lograr dicha unidad, Mario Delgado se comprometió a retomar el programa «Un pacto desde abajo» que impulsó Gibrán Reyes durante su candidatura.

El compromiso fue en particular con cinco puntos: la generación de un departamento de encuestas sólido y científico; un observatorio de cargos electos de Morena y su congruencia con el programa y los principios de la Cuarta Transformación; la coordinación nacional de alcaldías y presidencias municipales; reconocer que el sujeto político revolucionario de la época se llama mujer, por lo que deben abrirse espacios para promover la representación política de las luchas encabezadas por mujeres, y finalmente, a la reorientación, impulso y fortalecimiento de la formación política en todo el país.

«Más allá de las diferencias ideológicas y críticas políticas, nos une el acuerdo sobre las necesidades del partido, el ánimo de construir por encima de la siembra de las discordias, insultos y calumnias, además de que coincidimos en la necesidad impostergable de acompañar al presidente para apuntalar la Cuarta Transformación de la vida pública de México», sostuvieron Delgado y Reyes.

Recordemos que en la contienda por la presidencia de Morena se mantienen Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo, luego de que en la pasada encuesta a cargo del INE se diera un empate entre ambos candidatos, por lo cual se ordenó el levantamiento de una nueva encuesta, la cual comenzó este viernes.

El jueves 22 finalizará el levantamiento, para que el viernes 23 las firmas a cargo del ejercicio entreguen los resultados a la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, y esta a su vez difunda los resultados el sábado 24 de octubre.

El presidente Donald Trump pidió este viernes «unidad» en la ceremonia en memoria de los casi 3,000 fallecidos en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Desde Shanksville (Pensilvania), donde se estrelló el vuelo 93 de United con 40 pasajeros y cuatro terroristas, Trump abogó por la unidad, un llamado poco habitual en él a lo largo de todo su gobierno.

«Nos comprometemos a estar como una sola nación americana, a defender nuestras libertades, defender nuestros valores y amar a nuestro vecino; a celebrar nuestro país y cuidar a nuestras comunidades; a honrar a nuestros héroes y no olvidar jamás», sostuvo el mandatario.

El presidente, que mantuvo un tono solemne, también quiso recordar las 7,000 vidas de «héroes militares» que se perdieron en la guerra contra terrorismo que el presidente George W. Bush (2001-2009) inició tras los ataques y que heredaron Barack Obama (2009-2017) y ahora Trump.

El presidente estadounidense dijo que los pasajeros del vuelo 93 actuaron como unos «patriotas gigantes» al decidir «enfrentar el mal puro» y salvar Washington D.C., supuesto destino de los secuestradores, que querían estrellar la aeronave contra el Capitolio.

Poco después de las 10 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, el vuelo 93 de United se estrelló sobre un páramo en el suroeste de Pensilvania, tras una revuelta de algunos de sus pasajeros, que lograron llegar a la cabina y forcejear con los secuestradores hasta que la aeronave perdió el control.

Trump rindió honores a los muertos en Pensilvania en el monumento que se levantó en el lugar del accidente y tuvo palabras también para las más de 2,600 personas que fallecieron en Nueva York en los ataques a las dos Torres Gemelas, así como a los más de 180 que fallecieron en el ataque al Pentágono.

El mandatario aprovechó su discurso para destacar su trabajo contra el terrorismo, con la muerte del líder del grupo Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, y la del jefe de los Guardianes de la Revolución iraní, el general Qasem Soleimani, el oficial militar más influyente de la República Islámica y al que Trump llamó el «carnicero iraní».

El vicepresidente Mike Pence acudió hoy a dos ceremonias de recuerdo a las víctimas en el lugar en World Trade Center de Nueva York, donde un monumento recuerda el vacío dejado por las Torres Gemelas.

Pence coincidió con el candidato demócrata a la Presidencia, Joe Biden, a quien saludó y que esta tarde se dirigirá también a Shanksville a rendir honores.

La pandemia de la COVID-19 ha desdibujado las conmemoraciones a los fallecidos y en muchos casos sólo los familiares han podido acceder a las ceremonias.

ARTURO SARUKHÁN

EL UNIVERSAL

 

Cuando se escriba la historia de la Administración Trump (espero más temprano que tarde), el caos y la  confrontación de la semana pasada en la plaza Lafayette, frente a la Casa Blanca, será uno de sus momentos palmarios. Estados Unidos ha perdido ya a 105,000 personas por el COVID-19; poco más de 40 millones están desempleados con la economía en caída libre. De costa a costa, las ciudades se han convertido en zonas de protesta y confrontación, en un amplísimo espasmo de dolor y rabia por la violencia policiaca contra minorías de color que no
cesa. El país no había sido sacudido por tantas crisis políticas, económicas y sociales simultáneas y graves desde la guerra de Vietnam. ¿Y qué hace el presidente mientras todo esto ocurre? Tuitea, básicamente, cuando no anda de pirómano.

Después de un FIn de semana de protestas en la emblemática plaza -sitio histórico y tradicional de manifestación y disenso- que propiciaron que su equipo lo trasladara brevemente al búnker debajo de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump llegó el lunes 1 de junio a la Oficina Oval cilindrado por las imágenes de televisión y cabreado de que se pensara que él se había escondido. Su reacción inmediata esa mañana fue querer mandar al ejército a las ciudades, recurriendo al Acta de Insurrección de 1807, una idea que primero provocó una acalorada discusión entre sus asesores y luego con varios gobernadores que se opusieron al despliegue de tropas en sus estados para confrontar a los manifestantes.

Pero al final del día, inducido por su hija, se le ocurrió una forma “más personal” y electoreramente redituable de demostrar dureza: cruzaría a pie la plaza Lafayette hacia una iglesia que había sufrido daños la noche anterior por un grupo de vándalos infiltrados en la manifestación. El único inconveniente era que para ello habría que expandir el perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca. Mientras se preparaba para ir hacia la iglesia, Trump primero se autoproclamó ante las cámaras en los jardines de la casa presidencial como el “presidente de la ley y el orden” (al igual que Richard Nixon en su campaña de 1968 durante otro momento de convulsión social y política), a la par de que el procurador general William Barr daba la orden de sacar a los manifestantes que todavía estaban protestando en el extremo norte de la plaza. Lo que le siguió para que el presidente pudiese caminar doscientos metros para tomarse su foto fue un estallido de violencia como no se había visto a la sombra de la Casa Blanca en generaciones.

La clave para entender la decisión de cargar con macanazos y gas pimienta contra manifestantes pacíficos es ver estas imágenes a través de la lente de un “reality show”. Trump quiere que los estadounidenses crean que la Casa Blanca está amenazada por “terroristas” domésticos, incendiarios, matones, saqueadores y asesinos, palabras que ha usado con frecuencia en los últimos días. La estabilidad de la nación está bajo amenaza, afirma, y el bienestar del presidente y de los estadounidenses respetuosos de la ley está amenazado por los extremistas en las calles. Esa es la esencia del mensaje de Trump. Pero para un hombre forjado por la televisión, requería el complemento de un telón de fondo visual. De ahí la puesta en escena de la opera bufa que todos atestiguamos el lunes pasado: su discurso a la par del desalojo de la plaza con lujo de fuerza, para luego ir a posar frente a la iglesia, tomar una biblia en mano, levantarla y pontificar ante los medios repitiendo sin ton ni son, “es un biblia”. Los cuestionamientos y las críticas al mandatario por el uso político de las fuerzas armadas no se dejaron esperar, particularmente de militares en retiro como cuatro ex jefes del estado mayor conjunto e incluso de su propio ex secretario de Defensa, Jim Mattis, a quien Trump le propinó como respuesta su predecible invectiva ad hominem tuitera.

Como habitualmente sucede con Trump, hay un intenso elemento mussolinesco de farsa mezclado con fanfarronada y diatriba. En muchos sentidos, el truco de espejos y humo que se aventó el presidente -y de monumentos emblemáticos de las libertades de los estadounidense y la lucha por la igualdad en ese país rodeados por la Guarda Nacional- no fue más que el alcahueteo tribal con la derecha religiosa y su base de voto duro. Pero planeando sobre este execrable simulacro Potemkin de fuerza bruta, están los números a la baja para Trump en todas las encuestas y el triple cóctel de una pandemia mal gestionada, la peor contracción económica desde la Gran Depresión y la incapacidad para calmar la ira legítima detrás de las manifestaciones en Estados Unidos por el asesinato de otro afroamericano más a manos de la policía.

En medio de los peores disturbios civiles en una generación, una expresión de empatía o una exhortación a la unidad y la calma podrían ayudar a paliar el estado de ánimo nacional. Un presidente normal reconocería el horror de la muerte de George Floyd y todo lo que representa. Sin embargo, incluso estos pasos tan básicos parecen ser completamente ajenos a Trump. Y la noción -propalada por él y por sus sicofantes- de que respeta la protesta pacífica pero se opone a la violencia es ridícula. Cuando no está insinuando que los soldados podrían fusilar a manifestantes, está normalizando a grupos neonazis y supremacistas blancos, como en Charlottesville en 2017, u hostigando a deportistas que protestan la brutalidad policiaca hincándose en una rodilla cuando se entona el himno nacional.

Rara vez en la historia de Estados Unidos un presidente ha sido tan inadecuado ante una coyuntura tan difícil como la actual o tan decisivamente superado por los acontecimientos. En una crisis que exige resolución y competencia, y en momentos en que se necesita empatía desde la Oficina Oval, solo hay un comandante en jefe que se aplatana en su sofá y se dedica a echarle gasolina al fuego vía su teléfono móvil, de paso ofreciéndole a los autócratas del mundo
un regalo envuelto y con gran moño rojo por la manera en la cual el líder de una de las principales democracias responde a un país sacudido por el dolor y la rabia. Como afirmó el periodista estadounidense Nick Confessore, “un presidente que arrancó su campaña presidencial prometiendo construir un muro para proteger a los estadounidenses del mundo acabó construyendo uno alrededor suyo para protegerse de los estadounidenses”. Es una metáfora potente, pero también una vergüenza nacional y debiera ser sujeto del oprobio internacional.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó esta mañana que en México, la movilidad disminuyó 55% ante el confinamiento por la pandemia del Covid-19, destacando que no hubo necesidad de utilizar medidas coercitivas, como el toque de queda.

En su conferencia de prensa matutina, el mandatario reconoció que el confinamiento voluntario ha ayudado a aplanar la curva de infectados de coronavirus en el país.

“Viene un tiempo difícil. Afortunadamente hemos podido aplanar la curva de los infectados de los casos del coronavirus. (…) Eso nos ayuda porque se redujo el contagio, se volvió horizontal, se aplastó la curva», dijo López Obrador.

Adelantó que este jueves se le presentará la nueva proyección que los científicos, tanto los médicos como los que están conduciendo la estrategia en salud, como matemáticos, sobre la situación y avance de la pandemia en el país.

AMLO se dijo optimista para que el país se mantenga como hasta ahora y estimó que de seguir con el mismo ritmo, existe la posibilidad de cumplir con lo que se ha proyectado: que a partir del 17 de mayo se reactiven las actividades, de manera acotada, en algunas regiones del país.

“Hay más de mil municipios, de los cerca de dos mil 500, en donde no hay nada. Desde luego con cuidado, con cercos sanitarios, que podamos, a partir del 17 en esos municipios, reiniciar las clases y a la normalidad en lo económico en esos casos», declaró.

El presidente pidió no temer en cuanto a la disponibilidad de camas en hospitales para atender a los pacientes de Covid-19. Señaló que todos los días se presenta el informe sobre la capacidad instalada de camas para hospitalización y de camas de terapia intensiva.

Recordó el acuerdo que se alcanzó con los hospitales privados, quienes tienen tres mil 115 camas disponibles, de las cuales solo hay ocupadas 104 hasta el momento. “Esto nos da seguridad, si no, no podría yo dormir», dijo.

Ante la crisis sanitaria, AMLO dijo que es tiempo de unidad verdadera, sinceridad y autenticidad, pero no de hipocresía.

“Hay muchos, la mayoría, que han expresado su apoyo, incluso que no están de acuerdo con nosotros. Si no en todo, sí en algunas cosas no están de acuerdo, pero han expresado su solidaridad, su apoyo», reconoció el mandatario.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) aseguró que la crisis por la que atraviesa México a raíz de la pandemia del Covid-19 es la más grave en la historia reciente del país.
Aseguró que están en riesgo el sustento de millones de mexicanos y sus familias, así como la sobrevivencia de centenares de miles de micro, pequeñas y medianas empresas que generan los ingresos de todas esas familias.
«Estamos convencidos de que, en esos momentos difíciles, sólo el diálogo abierto y el respeto a las posturas distintas permitirán alcanzar acuerdos concretos para que México supere esta crisis», indicó el CCE en un comunicado.
Y es que explicó que en los últimos días, ha circulado y video atribuido a Morena, en el que cuestionan y descalifican las propuestas que la IP hizo para concretar una recuperación económica. En sentido, sostuvo que ni la división, la descalificación infundada o la confrontación ayudarán en este momento tan delicado que atraviesa el país. Aseguró que la única manera de ayudas es uniéndose todos los sectores de la sociedad para encontrar soluciones.
Pidió no caer en falsos dilemas, pues si bien dijo que la prioridad es ayudar a la familias más pobres, eso solo se garantizará si se ayuda a la MiPyMES, que son las generadoras de empleos. «Son las empresas, de todos los tamaños, las que emplean a la gran mayoría de los mexicanos».
Añadió que son los impuestos que pagan las empresas los que generan recursos para la operación del gobierno y los que permiten financia los importantes programas sociales.

El fiscal Omar Gómez Trejo, titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa, aseguró que no se encubrirán las complicidades que se dieron en la desaparición de los 43 normalistas y por el contrario, se hará valer la ley para encontrar la verdad.

Al participar en la mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el funcionario sostuvo que desde su Unidad, ninguna persona está por encima de la ley, además de que se trabaja para llegar a la verdad y que haya justicia para las familias de los desaparecidos a cinco años de los hechos

El funcionario señaló que se investiga “fuertemente” los actos de malos tratos y torturas que se dio a las personas involucradas en el caso “y en su momento empezaremos a dar los resultados de las investigaciones”.

Al afirmar que se busca ofrecer mayores pruebas al juez que lleva el caso, adelantó que la semana próxima se citará a quienes en su momento tuvieron un cargo en los tres niveles de gobierno y que estuvieron vinculados con el caso, como el exgobernador Ángel Aguirre y el exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

Expuso que si se reúnen las pruebas necesarias para fincar nuevos delitos y si los funcionarios vinculados u otras personas son responsables por actos u omisiones, podrían ser llamados a declarar o detenidos nuevamente.

Gómez Trejo indicó que la Unidad a su cargo retomó los informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que trabajaron en 2015 y 2016 en el caso, así como de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Refirió que en los tres meses que tiene operando la Unidad, se han llevado a cabo nueve procesos de búsqueda, acciones de investigación para encontrar y localizar a los estudiantes, así como la diligencia de Tepecoacuilco y “en cuanto se tengan resultados se informará a la sociedad”.

En ese sentido, el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, confirmó que el exprocurador, Jesús Murillo Karam, ha mostrado voluntad para comparecer ante la Comisión para la Verdad del caso Ayotzinapa.

Reveló que el extitular de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) ha mencionado que no todos los estudiantes fueron incinerados en el basurero de Cocula, lo que se trataría de un elemento que «muestra la vulnerabilidad de la verdad histórica”.

Encinas dijo que «en el caso de Ayotzinapa la única verdad clara es que hasta ahora no hay ninguna verdad histórica».

El presidente nacional del PAN, Marko Cortés, aseguró que a Morena y al gobierno federal les dolió la reconciliación y el reencuentro entre panistas en la Asamblea Nacional del partido que se celebró este fin de semana, y con la que se dio paso a que se constituya como la alternativa democrática de los mexicanos para el 2021.

“Es claro que le dolió el regreso del presidente Vicente Fox, y es claro pues que le duele a Morena que el Partido Acción Nacional se fortalezca como la alternativa democrática de México. Y esto lo vemos ante la embestida que acaban de tomar contra nuestros gobiernos”, indicó el dirigente.

Cortés Mendoza sostuvo que guste o no, Vicente Fox fue el primer presidente de la alternancia en México y quien logró despertar a todos los mexicanos y romper una hegemonía priísta.

“Él es un personaje muy valioso en la historia de Acción Nacional en los 80 años del Partido y su regreso para nosotros es muy importante y Acción Nacional abre las puertas a todos los mexicanos que coincidimos en las mismas causas: defender la economía de las familias, defender la vida, buscar la seguridad, equilibrio de poderes, todos aquellos mexicanos que coinciden con esas causas son necesarios y son bienvenidos”, destacó.

Señaló que por la molestia que les causó la unidad en el PAN, fue la reacción del gobierno federal y Morena contra los gobiernos panistas de Guanajuato y Tamaulipas, donde piden desaparecer los poderes. “Es clarísimo que es una broma, es clarísimo que es algo que simplemente no ocurrirá; es tratar de asustarnos con el petate del muerto”.

El Presidente de Acción Nacional volvió a convocar a todos aquellos liderazgos del partido que por cualquier razón se fueron de él para que regresen y se sumen en las tareas de activismo en favor de México.

El primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, recibió hoy el encargo del presidente de Israel, Reuvén Rivlin, de intentar formar el próximo Gobierno del país, tras los comicios de la semana pasada.

«La responsabilidad de formar el gobierno será entregada al primer ministro y al líder del Likud, Benjamin Netanyahu, tras lo cual el presidente Rivlin y Netanyahu harán una declaración», informó la oficina presidencial antes del anuncio oficial.

Netanyahu y el candidato centrista, Beni Gantz, que encabezó la lista más votada Azul y Blanco, mantuvieron un encuentro previo con el presidente en su residencia, que el lunes les había instado a llegar a un acuerdo para formar un ejecutivo de unidad nacional.

En el marco del anuncio, el comité electoral de Israel publicó este miércoles los resultados definitivos de las elecciones legislativas de la semana pasada, los cuales dan un escaño más al Likud, el partido del primer ministro saliente Benjamin Netanyahu, aunque no cambian el bloqueo político en el país.

Los resultados definitivos de las legislativas del 17 de septiembre dieron al partido conservador Likud de Netanyahu 32 escaños frente a los 33 del centrista Azul-Blanco de Gantz.

Recordemos que el parlamento israelí (Knéset) tiene 120 escaños. Netanyahu tiene el apoyo de 55 parlamentarios para ser primer ministro, mientras que 54 apoyan a Gantz.

El escaño adicional del Likud fue a expensas de uno de los partido ultraortodoxos, el Judaísmo Unificado de la Torá, que ahora se quedó con siete escaños.

Los partidos árabes israelíes, que se presentan juntos en una Lista Unida, terminaron como tercera fuerza en el parlamento, con 13 escaños.

El Coordinador Nacional de Protección Civil, David León Romero, aseguró que septiembre es un mes que le recuerda al país cicatrices imborrables, aunque también es una oportunidad para realizar un homenaje, reconocer y esforzarse por estar mejor preparados ante los riesgos sísmicos.

«Hoy, Día Nacional de la Protección Civil, envío con mucho respeto un abrazo con afecto, emoción y solidaridad a todas las familias que se han visto dolorosamente afectadas por los sismos que han impactado nuestro país», dijo el funcionario.

Aseguró que los sismos han puesto de manifiesto el amor y la solidaridad que como pueblo profesamos por el otro.

Adicional, agradeció a los mexicanos del sector público, privado y social, uniformados y no uniformados, que con valor, fraternidad y vocación de servicio arriesgan día a día su vida para salvar la de otros.

De manera especial reconoció a los integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina que se encuentran de manera permanente alertas para auxiliar a las familias mexicanas.

Refrendó el compromiso del Gobierno de México para construir un país más preventivo y seguro.

Por su parte el titular de la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, indció que este 19 de septiembre se recuerda una fecha triste en la memoria de los mexicanos, particularmente en los habitantes de la Ciudad de México.

En ese sentido dijo, también se recuerda el inició de la construcción de una cultura de la protección civil, que afortunadamente está muy avanzada, particularmente entre la sociedad y por supuesto también entre las instituciones del gobierno.

«Decirles a los mexicanos que podemos dar seguimiento con toda certeza a acontecimientos que pudieran afectar su vida, que pudieran afectarnos y que tenemos, en virtud de esa infraestructura tecnológica, cierta capacidad de prevención», dijo Durazo.