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Al asegurar que el proceso de renovación de la dirigencia nacional de Morena ha sido mal gestionada, derivando en una exacerbación de los ánimos y provocando fuertes diferencias entre los aspirantes, Mario Delgado firmó un «pacto» de unidad y trabajo con Gibrán Reyes, quien también aspiraba al cargo.

Los morenistas indicaron que el haber contado con una encuesta más certera, campañas en forma y con condiciones equitativas, habría podido realizarse si el partido hubiera seguido desde el inicio la sugerencia del presidente López Obrador.

Por ello dijeron, no es posible prolongar la situación actual en el que imperan las diferencias, llamando a «caminar en otro sentido»: el de la unidad y la defensa de la Cuarta Transformación, en lugar de estar enfrascados en una lucha interna.

Para lograr dicha unidad, Mario Delgado se comprometió a retomar el programa «Un pacto desde abajo» que impulsó Gibrán Reyes durante su candidatura.

El compromiso fue en particular con cinco puntos: la generación de un departamento de encuestas sólido y científico; un observatorio de cargos electos de Morena y su congruencia con el programa y los principios de la Cuarta Transformación; la coordinación nacional de alcaldías y presidencias municipales; reconocer que el sujeto político revolucionario de la época se llama mujer, por lo que deben abrirse espacios para promover la representación política de las luchas encabezadas por mujeres, y finalmente, a la reorientación, impulso y fortalecimiento de la formación política en todo el país.

«Más allá de las diferencias ideológicas y críticas políticas, nos une el acuerdo sobre las necesidades del partido, el ánimo de construir por encima de la siembra de las discordias, insultos y calumnias, además de que coincidimos en la necesidad impostergable de acompañar al presidente para apuntalar la Cuarta Transformación de la vida pública de México», sostuvieron Delgado y Reyes.

Recordemos que en la contienda por la presidencia de Morena se mantienen Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo, luego de que en la pasada encuesta a cargo del INE se diera un empate entre ambos candidatos, por lo cual se ordenó el levantamiento de una nueva encuesta, la cual comenzó este viernes.

El jueves 22 finalizará el levantamiento, para que el viernes 23 las firmas a cargo del ejercicio entreguen los resultados a la Dirección Ejecutiva de Prerrogativas y Partidos Políticos del INE, y esta a su vez difunda los resultados el sábado 24 de octubre.

El presidente Donald Trump pidió este viernes «unidad» en la ceremonia en memoria de los casi 3,000 fallecidos en los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Desde Shanksville (Pensilvania), donde se estrelló el vuelo 93 de United con 40 pasajeros y cuatro terroristas, Trump abogó por la unidad, un llamado poco habitual en él a lo largo de todo su gobierno.

«Nos comprometemos a estar como una sola nación americana, a defender nuestras libertades, defender nuestros valores y amar a nuestro vecino; a celebrar nuestro país y cuidar a nuestras comunidades; a honrar a nuestros héroes y no olvidar jamás», sostuvo el mandatario.

El presidente, que mantuvo un tono solemne, también quiso recordar las 7,000 vidas de «héroes militares» que se perdieron en la guerra contra terrorismo que el presidente George W. Bush (2001-2009) inició tras los ataques y que heredaron Barack Obama (2009-2017) y ahora Trump.

El presidente estadounidense dijo que los pasajeros del vuelo 93 actuaron como unos «patriotas gigantes» al decidir «enfrentar el mal puro» y salvar Washington D.C., supuesto destino de los secuestradores, que querían estrellar la aeronave contra el Capitolio.

Poco después de las 10 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, el vuelo 93 de United se estrelló sobre un páramo en el suroeste de Pensilvania, tras una revuelta de algunos de sus pasajeros, que lograron llegar a la cabina y forcejear con los secuestradores hasta que la aeronave perdió el control.

Trump rindió honores a los muertos en Pensilvania en el monumento que se levantó en el lugar del accidente y tuvo palabras también para las más de 2,600 personas que fallecieron en Nueva York en los ataques a las dos Torres Gemelas, así como a los más de 180 que fallecieron en el ataque al Pentágono.

El mandatario aprovechó su discurso para destacar su trabajo contra el terrorismo, con la muerte del líder del grupo Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, y la del jefe de los Guardianes de la Revolución iraní, el general Qasem Soleimani, el oficial militar más influyente de la República Islámica y al que Trump llamó el «carnicero iraní».

El vicepresidente Mike Pence acudió hoy a dos ceremonias de recuerdo a las víctimas en el lugar en World Trade Center de Nueva York, donde un monumento recuerda el vacío dejado por las Torres Gemelas.

Pence coincidió con el candidato demócrata a la Presidencia, Joe Biden, a quien saludó y que esta tarde se dirigirá también a Shanksville a rendir honores.

La pandemia de la COVID-19 ha desdibujado las conmemoraciones a los fallecidos y en muchos casos sólo los familiares han podido acceder a las ceremonias.

ARTURO SARUKHÁN

EL UNIVERSAL

 

Cuando se escriba la historia de la Administración Trump (espero más temprano que tarde), el caos y la  confrontación de la semana pasada en la plaza Lafayette, frente a la Casa Blanca, será uno de sus momentos palmarios. Estados Unidos ha perdido ya a 105,000 personas por el COVID-19; poco más de 40 millones están desempleados con la economía en caída libre. De costa a costa, las ciudades se han convertido en zonas de protesta y confrontación, en un amplísimo espasmo de dolor y rabia por la violencia policiaca contra minorías de color que no
cesa. El país no había sido sacudido por tantas crisis políticas, económicas y sociales simultáneas y graves desde la guerra de Vietnam. ¿Y qué hace el presidente mientras todo esto ocurre? Tuitea, básicamente, cuando no anda de pirómano.

Después de un FIn de semana de protestas en la emblemática plaza -sitio histórico y tradicional de manifestación y disenso- que propiciaron que su equipo lo trasladara brevemente al búnker debajo de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump llegó el lunes 1 de junio a la Oficina Oval cilindrado por las imágenes de televisión y cabreado de que se pensara que él se había escondido. Su reacción inmediata esa mañana fue querer mandar al ejército a las ciudades, recurriendo al Acta de Insurrección de 1807, una idea que primero provocó una acalorada discusión entre sus asesores y luego con varios gobernadores que se opusieron al despliegue de tropas en sus estados para confrontar a los manifestantes.

Pero al final del día, inducido por su hija, se le ocurrió una forma “más personal” y electoreramente redituable de demostrar dureza: cruzaría a pie la plaza Lafayette hacia una iglesia que había sufrido daños la noche anterior por un grupo de vándalos infiltrados en la manifestación. El único inconveniente era que para ello habría que expandir el perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca. Mientras se preparaba para ir hacia la iglesia, Trump primero se autoproclamó ante las cámaras en los jardines de la casa presidencial como el “presidente de la ley y el orden” (al igual que Richard Nixon en su campaña de 1968 durante otro momento de convulsión social y política), a la par de que el procurador general William Barr daba la orden de sacar a los manifestantes que todavía estaban protestando en el extremo norte de la plaza. Lo que le siguió para que el presidente pudiese caminar doscientos metros para tomarse su foto fue un estallido de violencia como no se había visto a la sombra de la Casa Blanca en generaciones.

La clave para entender la decisión de cargar con macanazos y gas pimienta contra manifestantes pacíficos es ver estas imágenes a través de la lente de un “reality show”. Trump quiere que los estadounidenses crean que la Casa Blanca está amenazada por “terroristas” domésticos, incendiarios, matones, saqueadores y asesinos, palabras que ha usado con frecuencia en los últimos días. La estabilidad de la nación está bajo amenaza, afirma, y el bienestar del presidente y de los estadounidenses respetuosos de la ley está amenazado por los extremistas en las calles. Esa es la esencia del mensaje de Trump. Pero para un hombre forjado por la televisión, requería el complemento de un telón de fondo visual. De ahí la puesta en escena de la opera bufa que todos atestiguamos el lunes pasado: su discurso a la par del desalojo de la plaza con lujo de fuerza, para luego ir a posar frente a la iglesia, tomar una biblia en mano, levantarla y pontificar ante los medios repitiendo sin ton ni son, “es un biblia”. Los cuestionamientos y las críticas al mandatario por el uso político de las fuerzas armadas no se dejaron esperar, particularmente de militares en retiro como cuatro ex jefes del estado mayor conjunto e incluso de su propio ex secretario de Defensa, Jim Mattis, a quien Trump le propinó como respuesta su predecible invectiva ad hominem tuitera.

Como habitualmente sucede con Trump, hay un intenso elemento mussolinesco de farsa mezclado con fanfarronada y diatriba. En muchos sentidos, el truco de espejos y humo que se aventó el presidente -y de monumentos emblemáticos de las libertades de los estadounidense y la lucha por la igualdad en ese país rodeados por la Guarda Nacional- no fue más que el alcahueteo tribal con la derecha religiosa y su base de voto duro. Pero planeando sobre este execrable simulacro Potemkin de fuerza bruta, están los números a la baja para Trump en todas las encuestas y el triple cóctel de una pandemia mal gestionada, la peor contracción económica desde la Gran Depresión y la incapacidad para calmar la ira legítima detrás de las manifestaciones en Estados Unidos por el asesinato de otro afroamericano más a manos de la policía.

En medio de los peores disturbios civiles en una generación, una expresión de empatía o una exhortación a la unidad y la calma podrían ayudar a paliar el estado de ánimo nacional. Un presidente normal reconocería el horror de la muerte de George Floyd y todo lo que representa. Sin embargo, incluso estos pasos tan básicos parecen ser completamente ajenos a Trump. Y la noción -propalada por él y por sus sicofantes- de que respeta la protesta pacífica pero se opone a la violencia es ridícula. Cuando no está insinuando que los soldados podrían fusilar a manifestantes, está normalizando a grupos neonazis y supremacistas blancos, como en Charlottesville en 2017, u hostigando a deportistas que protestan la brutalidad policiaca hincándose en una rodilla cuando se entona el himno nacional.

Rara vez en la historia de Estados Unidos un presidente ha sido tan inadecuado ante una coyuntura tan difícil como la actual o tan decisivamente superado por los acontecimientos. En una crisis que exige resolución y competencia, y en momentos en que se necesita empatía desde la Oficina Oval, solo hay un comandante en jefe que se aplatana en su sofá y se dedica a echarle gasolina al fuego vía su teléfono móvil, de paso ofreciéndole a los autócratas del mundo
un regalo envuelto y con gran moño rojo por la manera en la cual el líder de una de las principales democracias responde a un país sacudido por el dolor y la rabia. Como afirmó el periodista estadounidense Nick Confessore, “un presidente que arrancó su campaña presidencial prometiendo construir un muro para proteger a los estadounidenses del mundo acabó construyendo uno alrededor suyo para protegerse de los estadounidenses”. Es una metáfora potente, pero también una vergüenza nacional y debiera ser sujeto del oprobio internacional.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) informó esta mañana que en México, la movilidad disminuyó 55% ante el confinamiento por la pandemia del Covid-19, destacando que no hubo necesidad de utilizar medidas coercitivas, como el toque de queda.

En su conferencia de prensa matutina, el mandatario reconoció que el confinamiento voluntario ha ayudado a aplanar la curva de infectados de coronavirus en el país.

“Viene un tiempo difícil. Afortunadamente hemos podido aplanar la curva de los infectados de los casos del coronavirus. (…) Eso nos ayuda porque se redujo el contagio, se volvió horizontal, se aplastó la curva», dijo López Obrador.

Adelantó que este jueves se le presentará la nueva proyección que los científicos, tanto los médicos como los que están conduciendo la estrategia en salud, como matemáticos, sobre la situación y avance de la pandemia en el país.

AMLO se dijo optimista para que el país se mantenga como hasta ahora y estimó que de seguir con el mismo ritmo, existe la posibilidad de cumplir con lo que se ha proyectado: que a partir del 17 de mayo se reactiven las actividades, de manera acotada, en algunas regiones del país.

“Hay más de mil municipios, de los cerca de dos mil 500, en donde no hay nada. Desde luego con cuidado, con cercos sanitarios, que podamos, a partir del 17 en esos municipios, reiniciar las clases y a la normalidad en lo económico en esos casos», declaró.

El presidente pidió no temer en cuanto a la disponibilidad de camas en hospitales para atender a los pacientes de Covid-19. Señaló que todos los días se presenta el informe sobre la capacidad instalada de camas para hospitalización y de camas de terapia intensiva.

Recordó el acuerdo que se alcanzó con los hospitales privados, quienes tienen tres mil 115 camas disponibles, de las cuales solo hay ocupadas 104 hasta el momento. “Esto nos da seguridad, si no, no podría yo dormir», dijo.

Ante la crisis sanitaria, AMLO dijo que es tiempo de unidad verdadera, sinceridad y autenticidad, pero no de hipocresía.

“Hay muchos, la mayoría, que han expresado su apoyo, incluso que no están de acuerdo con nosotros. Si no en todo, sí en algunas cosas no están de acuerdo, pero han expresado su solidaridad, su apoyo», reconoció el mandatario.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) aseguró que la crisis por la que atraviesa México a raíz de la pandemia del Covid-19 es la más grave en la historia reciente del país.
Aseguró que están en riesgo el sustento de millones de mexicanos y sus familias, así como la sobrevivencia de centenares de miles de micro, pequeñas y medianas empresas que generan los ingresos de todas esas familias.
«Estamos convencidos de que, en esos momentos difíciles, sólo el diálogo abierto y el respeto a las posturas distintas permitirán alcanzar acuerdos concretos para que México supere esta crisis», indicó el CCE en un comunicado.
Y es que explicó que en los últimos días, ha circulado y video atribuido a Morena, en el que cuestionan y descalifican las propuestas que la IP hizo para concretar una recuperación económica. En sentido, sostuvo que ni la división, la descalificación infundada o la confrontación ayudarán en este momento tan delicado que atraviesa el país. Aseguró que la única manera de ayudas es uniéndose todos los sectores de la sociedad para encontrar soluciones.
Pidió no caer en falsos dilemas, pues si bien dijo que la prioridad es ayudar a la familias más pobres, eso solo se garantizará si se ayuda a la MiPyMES, que son las generadoras de empleos. «Son las empresas, de todos los tamaños, las que emplean a la gran mayoría de los mexicanos».
Añadió que son los impuestos que pagan las empresas los que generan recursos para la operación del gobierno y los que permiten financia los importantes programas sociales.

El fiscal Omar Gómez Trejo, titular de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa, aseguró que no se encubrirán las complicidades que se dieron en la desaparición de los 43 normalistas y por el contrario, se hará valer la ley para encontrar la verdad.

Al participar en la mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el funcionario sostuvo que desde su Unidad, ninguna persona está por encima de la ley, además de que se trabaja para llegar a la verdad y que haya justicia para las familias de los desaparecidos a cinco años de los hechos

El funcionario señaló que se investiga “fuertemente” los actos de malos tratos y torturas que se dio a las personas involucradas en el caso “y en su momento empezaremos a dar los resultados de las investigaciones”.

Al afirmar que se busca ofrecer mayores pruebas al juez que lleva el caso, adelantó que la semana próxima se citará a quienes en su momento tuvieron un cargo en los tres niveles de gobierno y que estuvieron vinculados con el caso, como el exgobernador Ángel Aguirre y el exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam.

Expuso que si se reúnen las pruebas necesarias para fincar nuevos delitos y si los funcionarios vinculados u otras personas son responsables por actos u omisiones, podrían ser llamados a declarar o detenidos nuevamente.

Gómez Trejo indicó que la Unidad a su cargo retomó los informes del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes que trabajaron en 2015 y 2016 en el caso, así como de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas de Derechos Humanos y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Refirió que en los tres meses que tiene operando la Unidad, se han llevado a cabo nueve procesos de búsqueda, acciones de investigación para encontrar y localizar a los estudiantes, así como la diligencia de Tepecoacuilco y “en cuanto se tengan resultados se informará a la sociedad”.

En ese sentido, el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, confirmó que el exprocurador, Jesús Murillo Karam, ha mostrado voluntad para comparecer ante la Comisión para la Verdad del caso Ayotzinapa.

Reveló que el extitular de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) ha mencionado que no todos los estudiantes fueron incinerados en el basurero de Cocula, lo que se trataría de un elemento que «muestra la vulnerabilidad de la verdad histórica”.

Encinas dijo que «en el caso de Ayotzinapa la única verdad clara es que hasta ahora no hay ninguna verdad histórica».

El presidente nacional del PAN, Marko Cortés, aseguró que a Morena y al gobierno federal les dolió la reconciliación y el reencuentro entre panistas en la Asamblea Nacional del partido que se celebró este fin de semana, y con la que se dio paso a que se constituya como la alternativa democrática de los mexicanos para el 2021.

“Es claro que le dolió el regreso del presidente Vicente Fox, y es claro pues que le duele a Morena que el Partido Acción Nacional se fortalezca como la alternativa democrática de México. Y esto lo vemos ante la embestida que acaban de tomar contra nuestros gobiernos”, indicó el dirigente.

Cortés Mendoza sostuvo que guste o no, Vicente Fox fue el primer presidente de la alternancia en México y quien logró despertar a todos los mexicanos y romper una hegemonía priísta.

“Él es un personaje muy valioso en la historia de Acción Nacional en los 80 años del Partido y su regreso para nosotros es muy importante y Acción Nacional abre las puertas a todos los mexicanos que coincidimos en las mismas causas: defender la economía de las familias, defender la vida, buscar la seguridad, equilibrio de poderes, todos aquellos mexicanos que coinciden con esas causas son necesarios y son bienvenidos”, destacó.

Señaló que por la molestia que les causó la unidad en el PAN, fue la reacción del gobierno federal y Morena contra los gobiernos panistas de Guanajuato y Tamaulipas, donde piden desaparecer los poderes. “Es clarísimo que es una broma, es clarísimo que es algo que simplemente no ocurrirá; es tratar de asustarnos con el petate del muerto”.

El Presidente de Acción Nacional volvió a convocar a todos aquellos liderazgos del partido que por cualquier razón se fueron de él para que regresen y se sumen en las tareas de activismo en favor de México.

El primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, recibió hoy el encargo del presidente de Israel, Reuvén Rivlin, de intentar formar el próximo Gobierno del país, tras los comicios de la semana pasada.

«La responsabilidad de formar el gobierno será entregada al primer ministro y al líder del Likud, Benjamin Netanyahu, tras lo cual el presidente Rivlin y Netanyahu harán una declaración», informó la oficina presidencial antes del anuncio oficial.

Netanyahu y el candidato centrista, Beni Gantz, que encabezó la lista más votada Azul y Blanco, mantuvieron un encuentro previo con el presidente en su residencia, que el lunes les había instado a llegar a un acuerdo para formar un ejecutivo de unidad nacional.

En el marco del anuncio, el comité electoral de Israel publicó este miércoles los resultados definitivos de las elecciones legislativas de la semana pasada, los cuales dan un escaño más al Likud, el partido del primer ministro saliente Benjamin Netanyahu, aunque no cambian el bloqueo político en el país.

Los resultados definitivos de las legislativas del 17 de septiembre dieron al partido conservador Likud de Netanyahu 32 escaños frente a los 33 del centrista Azul-Blanco de Gantz.

Recordemos que el parlamento israelí (Knéset) tiene 120 escaños. Netanyahu tiene el apoyo de 55 parlamentarios para ser primer ministro, mientras que 54 apoyan a Gantz.

El escaño adicional del Likud fue a expensas de uno de los partido ultraortodoxos, el Judaísmo Unificado de la Torá, que ahora se quedó con siete escaños.

Los partidos árabes israelíes, que se presentan juntos en una Lista Unida, terminaron como tercera fuerza en el parlamento, con 13 escaños.

El Coordinador Nacional de Protección Civil, David León Romero, aseguró que septiembre es un mes que le recuerda al país cicatrices imborrables, aunque también es una oportunidad para realizar un homenaje, reconocer y esforzarse por estar mejor preparados ante los riesgos sísmicos.

«Hoy, Día Nacional de la Protección Civil, envío con mucho respeto un abrazo con afecto, emoción y solidaridad a todas las familias que se han visto dolorosamente afectadas por los sismos que han impactado nuestro país», dijo el funcionario.

Aseguró que los sismos han puesto de manifiesto el amor y la solidaridad que como pueblo profesamos por el otro.

Adicional, agradeció a los mexicanos del sector público, privado y social, uniformados y no uniformados, que con valor, fraternidad y vocación de servicio arriesgan día a día su vida para salvar la de otros.

De manera especial reconoció a los integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina que se encuentran de manera permanente alertas para auxiliar a las familias mexicanas.

Refrendó el compromiso del Gobierno de México para construir un país más preventivo y seguro.

Por su parte el titular de la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana (SSPC), Alfonso Durazo, indció que este 19 de septiembre se recuerda una fecha triste en la memoria de los mexicanos, particularmente en los habitantes de la Ciudad de México.

En ese sentido dijo, también se recuerda el inició de la construcción de una cultura de la protección civil, que afortunadamente está muy avanzada, particularmente entre la sociedad y por supuesto también entre las instituciones del gobierno.

«Decirles a los mexicanos que podemos dar seguimiento con toda certeza a acontecimientos que pudieran afectar su vida, que pudieran afectarnos y que tenemos, en virtud de esa infraestructura tecnológica, cierta capacidad de prevención», dijo Durazo.

Esta mañana, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionados sobre cuál era el mensaje que le dejó ver la noche el 15 de septiembre, un Zócalo lleno de personas que lo apoyan y que le manifiestan su confianza para sacar a México adelante.

AMLO recordó lo que le dijo un joven el día que tomó posesión: no tienes derecho a fallar. «Me fui con eso, y lo mencioné en el Congreso. Y ese es el compromiso que tengo, estoy muy consciente: no puedo fallar, no debo fallar».

Adicional, el mandatario indicó que no se le olvida de dónde viene, por lo que lucha, lo que le ayuda a no dejarse atrapar por la parafernalia del poder y a no marearse; señaló que ha procurado actuar con el protocolo republicano, no el de su «alteza serenísima, sino el de Siervo de la Nación, de Morelos».

Insistió en que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás.

Añadió que el pueblo de México es extraordinario, ya que en los momentos más difíciles siempre ha contado con el apoyo de la gente. Dijo que amor con amor se paga, por lo que los mexicanos deben estar seguros de que no les va a fallar y va a seguir trabajando para sentar las bases de la transformación que tanto necesita el país..

Fue en ese punto donde afirmó que le gustó mucho un replanteamiento que hicieran algunos adversarios quienes han señalado que es momento de una reconciliación. «Yo les tomo la palabra, creo que necesitamos la unidad», planteó AMLO.

Dijo que debe haber unidad si lo que se busca es que progrese el país con justicia, que haya crecimiento con bienestar, que haya justicia con libertades, en garantizar la libre manifestación de las ideas, el derecho a disentir, el que nunca se piense en el autoritarismo, en la mano dura, sino por el contrario construir una auténtica democracia.

«Sería muy aburrida la vida si todos pensáramos de la misma forma. La democracia es pluralidad, es discrepancia, es debate, pero al mismo tiempo es unidad y es respeto», remató López Obrador.

El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, afirmó que no puede haber ningún interés personal que esté por encima del proyecto de la Cuarta Transformación.

En ese sentido dijo, en Diputados prevalecerá la unidad, “porque sabemos que todavía falta mucho camino por recorrer y que hay muchos intereses enemigos de la transformación”, sostuvo en un comunicado.

Hizo un reconocimiento al trabajo coordinado que han tenido con el Senado de la República, “vamos a seguir trabajando en unidad, acompañando al presidente de la República hasta que logremos un país sin corrupción, donde todas las familias mexicanas vivan con paz y tranquilidad».

Delgado Carrillo destacó que los grupos parlamentarios de Morena “no tenemos miedo ni a escuchar ni a debatir, porque tenemos los mejores argumentos, porque estamos legislando a favor de la gente”.

Asimismo, enfatizó que se ha seguido puntualmente en las dos Cámaras la agenda del Presidente y de la Cuarta Transformación.

Sobre lo que calificó que como un «extraordinaria coordinación» entre la Cámara de Diputados y el Senado, dijo que en en buena parte ha sido gracias al talento político y compromiso de Ricardo Monreal.

Comentó que a diferencia del pasado, ya no se legisla a espaldas del pueblo ni a favor de una camarilla ni para atracar el patrimonio de la nación, eso ya no.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hizo un llamado este lunes a los gobernadores y representantes de los poderes Legislativo y Judicial a cerrar filas para atender las causas que originan la inseguridad y la violencia.

“Lo más importante es que actuemos unidos. Yo siempre voy a respetar a otros poderes, siempre voy a respetar la soberanía de los estados, la soberanía de los gobiernos municipales, el municipio es libre y cada quien en el ámbito de su competencia puede ayudar para que haya paz, que haya tranquilidad, que haya felicidad en nuestro país”, expresó.

Al participar en la XLIV Reunión Conjunta de Seguridad y Primera Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Protección Civil, el mandatario afirmó que, respetando las autonomías, se necesita de la suma de voluntades para avanzar en el problema que aqueja al país.

Reiteró que la política económica en favor de una minoría, el aumento de la corrupción y de la pobreza que se vivió en las pasadas administraciones originaron dichos fenómenos, por lo que el cambio de régimen plantea un nuevo camino que apuesta a generar bienestar a través de mejores condiciones de vida a los mexicanos.

Explicó que el Gobierno de México prioriza a los más necesitados, pobres y marginados “no en medidas coercitivas, el uso exclusivo de la fuerza; está demostrado que eso no funciona”.

Insistió en que se atenderán las causas, para evitar que los jóvenes caigan en conductas antisociales. Dijo que “la familia mexicana es la principal institución de seguridad social en el país” por lo que si se trabaja con las familias y jóvenes, se podrá ayudar a recuperar la paz y la tranquilidad.

Sobre la Guardia Nacional, AMLO dijo que fue un acierto su creación, sobre todo al considerar las recientes demostraciones de la Policía Federal, cuyos actos reafirmaron que esa corporación “no está a la altura de las circunstancias”.

Por el contrario, dijo, la Guardia Nacional es una institución de seguridad pública profesional, disciplinada y respetuosa de los derechos humanos.

Desde la Calle Segunda y Constitución, en el centro de Tijuana, inició el evento al que convocó el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y que tras el anuncio de que se alcanzó un acuerdo con Estados Unidos, pasó de buscar la unidad a la celebración.

Al rededor de las 12:30 horas, el presidente se trasladó de La Paz, Baja California Sur, a Tijuana, luego de que su agenda fuera modificada para no tener ningún otro evento, pues el itinerario original contemplaba un acto al mediodía en Ensenada.

Desde las 14 horas comenzó a llegar a la gente, para tener buena ubicación. A temprana hora, voluntarios de la 4T, portando chalecos guindas, comenzaron a invitar a todos los que pasaban por el lugar a sumarse al acto.

Según cálculos del propio gobierno, se espera una afluencia de 20 mil personas, entre ciudadanos, empresarios, gobernadores, legisladores y el equipo de López Obrador.

Se dieron cita todos los miembros del gabinete legal y ampliado, destacando el canciller Marcelo Ebrard, encargado de encabezar la negociación con Estados Unidos, y quien según los medios, voló la noche de ayer para poder estar presente en el evento.

Antes de partir a Tijuana, el presidente López Obrador declaró que había mucho ánimo en todo México porque se evitó la aplicación de los aranceles, siendo ese, el principal punto del acuerdo alcanzado.

«La gente está contenta porque se evitó este impuesto que iba a afectar sin duda iba a afectar sin duda a nuestra economía, se optó por el acuerdo, prevaleció la buena voluntad de las dos partes, y se despeja este asunto que nos hizo entretenernos una semana”, señaló.

AMLO enfatizó que ambos gobierno se comprometieron a tomar medidas para que la migración sea opcional y no forzada, y a atender las causas que la originan.

Minutos antes del evento, el presidente López Obrador informó a través de su cuenta de Twitter que conversó esta tarde vía telefónica con Donald Trump.

Adelantó que tal cono lo dirá en el evento, le reiteró que «al presidente de EEUU no le levanto un puño cerrado, sino la mano abierta y franca».

Adicional dijo, le manifestó su disposición a la amistad, al diálogo y la colaboración por el bien de los países.

RENÉ DELGADO

REFORMA

 

La fragilidad de la soberanía quedó expuesta esta semana y, con ella, el proyecto nacional del gobierno lopezobradorista.

La amenaza del emperador de los chantajes y la severidad de las agencias calificadoras advirtieron cómo, en cuestión de días, se podría descarrilar al país y liquidar, así, la esperanza de ensayar un nuevo entendimiento y equilibrio en las relaciones internas y externas de México.

Suspensa la amenaza y vigente la descalificación, esos avisos con tintes de extorsión urgen a reconsiderar la forma y el fondo de la acción de gobierno hacia adentro y hacia afuera, a recalibrar el querer y el poder, y a fijar auténticas prioridades.

Ahora, está claro que en el peligro de una ruptura nacional cuenta tanto el factor externo como el interno.

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Aun sin conocer los términos del arreglo, es exagerado hablar de un acuerdo entre México y Estados Unidos.

Blandir una amenaza con fecha inmediata de expiración y fincada en la enorme asimetría de una relación revela el brutal desprecio de Donald Trump por la diplomacia y los acuerdos. Exhibe eso y ratifica que ese método de negociación será herramienta de la cual se echará mano cuantas veces sea necesario. Nomás falta que el próximo 18 de junio, al oficializar el anuncio de su intención reeleccionista en Orlando, Florida, Donald Trump señale que el irrealizable muro en El Bravo se corrió al Suchiate y México correrá con los gastos, tal cual lo prometió.

El mandatario estadounidense salió de caza, seguro de regresar con un trofeo para galvanizar a sus seguidores y acariciar la idea de prolongar su estancia en la Casa Blanca. Poco le importó poner en duda con la amenaza el nuevo tratado de comercio, la asociación con su vecino y el entendimiento establecido durante el último cuarto de siglo. Una absurda contradicción, propia de un hombre incongruente.

De lo sucedido, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está obligado a desprender lecciones y no dar por sentado que, superado el susto, nada habrá de ocurrir más adelante. Trump no honra compromiso, no es un hombre fiable y, en el lance, ya dejó ver que, del elenco de países hostigados, amenazados o agredidos por su capricho, México es la víctima propiciatoria que, electoralmente, rinde frutos.

La expresión «ellos nos necesitan, nosotros no» no sólo queda en la nube.

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Lecciones semejantes es menester desprender del celo con que las calificadoras defienden el modelo (neoliberal) de desarrollo que, pese a sus crujimientos en muchas latitudes, ellas impulsan y arbitran. Apartarse del dogma económico aún en boga cuesta y, pudiendo, las calificadoras no darán, como no dieron, margen de tolerancia.

En esto no deja de ser curioso cómo un gobierno con tendencias proteccionistas y cómo unas calificadoras fincadas en al apertura económica cerraron coincidentemente las tenazas de la pinza que colocó al país en un brutal apuro.

Comoquiera, la descalificación de aquellas agencias no puede ignorarse y es preciso hacer ajustes para remontar la circunstancia y generar confianza a la inversión nacional y extranjera.

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Si bien es reconocible la pronta, aunque precipitada, reacción del gobierno mexicano ante la agresión, ello no impide recapitular sobre los errores cometidos y avizorar ajustes en su propósito y acción.

En su relación con el diferendo con Estados Unidos fueron tres. El primero y original, el vaivén en la política migratoria. El segundo y principal, no leer las reiteradas señales enviadas por el emperador de los chantajes en torno a su molestia por la creciente migración centroamericana con destino a Estados Unidos. El tercero y coyuntural ante la amenaza conjurada, enviar e integrar una importante misión a Washington sin incorporar a las autoridades responsables de la migración y la seguridad. El tema, obviamente, no era comercial.

En relación con la unidad nacional, es preciso fincarla en acuerdos fundamentales y no sólo convocarla al advertir peligros. Si el gobierno quiere concretar sin ruptura la transformación que pretende debe tener fuentes de entendimiento con todos y cada uno de los actores y factores de poder distinto al presidencial, en vez de profundizar la polarización y el desencuentro o desencadenar litigios innecesarios. Resolver, además, si impulsa la política de punto final o la de puntos suspensivos ante el pasado.

En relación con la confianza en la intervención urge equilibrar el querer y el poder, fijar cuáles son las prioridades y qué grandes obras son irrenunciables, cuáles prescindibles y cuáles pausar conforme al ritmo de la circunstancia. Rectificar y ajustar la acción del gobierno sobre todo cuando los recortes le restan capacidad operativa y, avances, tapan agujeros abriendo otros.

Lo ocurrido esta semana marca un punto de reflexión, pero sobre todo de inflexión, si en ánimo de transformar se quiere sostener el rumbo y la dirección. Tal ajuste no pondría en duda quién manda aquí y, en cambio, daría confianza en el mando.

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La idea del presidente López Obrador de que la mejor la política exterior es la interior hoy cobra mayor importancia.

Es momento de fortalecer sin tropiezos las posibilidades de la inversión y el mercado interno sobre la base de generar certeza y confianza, sólo así se podrá encarar el factor externo y explorar en serio nuevas oportunidades. Es momento de replantear las relaciones políticas y salir de la tentación de la revancha que sólo tensa fuerzas sin sumar esfuerzos. Momento de rescatar al país.

Tal reconsideración y ajuste demanda apertura y humildad en el principal abanderado de la transformación, sólo así se podrá mantener viva la esperanza de reponer el horizonte nacional.

LIÉBANO SÁENZ

MILENIO

 

La unidad de los mexicanos, especialmente en los temas de interés nacional, siempre será deseable. Un país con capacidad de unirse, supera problemas y logra anhelos con mayor facilidad que un país dividido o fragmentado. La idea de la democracia es precisamente, definir los espacios de diferencia y desencuentro de aquellos en los que debe prevalecer un sentido único.

Aunque haya habido entendimiento con el gobierno de Estados Unidos, el momento del país llama a la unidad. Al menos dos de los desafíos fundamentales e inmediatos así lo exigen: el combate a la inseguridad y la relación con el presidente Donald Trump y su gobierno, toda vez que la dinámica electoral de aquel país nos llevará a una situación impredecible como ha ocurrido con la crisis reciente.

Efectivamente, las ostensibles pretensiones electorales del presidente Trump pueden impactar negativamente el bienestar de los mexicanos al imponer un modelo de política migratoria o de seguridad bajo el sistema de la amenaza. Es una técnica de trato con el vecino, no solo con México, a la medida de los prejuicios de quien ahora es presidente y quien ve amenazado su deseo de reelección. Más allá del problema migratorio y la necesidad de ponerle orden, la postura del presidente Trump de utilizar el comercio y las facultades de excepción que tiene en materia internacional que le permiten actuar sin intervención del Congreso, son una amenaza a la buena vecindad entre ambos países como lo hemos visto en días pasados.

Frente a dicha circunstancia, mal haríamos, gobierno y sociedad, en minimizar el riesgo. Las autoridades mexicanas necesitan del apoyo de todos para lo que pueda suceder. Sería un error pensar que ya se resolvió la relación entre los gobiernos. Si prevaleciera el sentido común y una postura razonable, se estaría hablando más de cooperación para resolver los problemas compartidos, como es la migración ilegal, que utilizar la intimidación como medio para querer imponernos su sentido de lo que se debe hacer.

Aunque a algunos no les guste el estilo de verbalizarlo, es de reconocer que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha tenido el temple para no caer en la provocación. El canciller Marcelo Ebrard y quienes le acompañan en las negociaciones mostraron habilidad para promover un acuerdo razonable en la materia y persuadir al gobierno norteamericano de desistirse de medidas unilaterales y de presión como es la imposición de los aranceles a las exportaciones mexicanas en el marco del libre comercio.

El país está unido en torno a lo que hace el presidente y su equipo para defender a México. No obstante, el evento de este día en Tijuana no se corresponde en forma y fondo a la solución que se pretende llegar. La unidad y el apoyo debe acreditarse, sin embargo, hubiere sido mejor un acto de corte republicano en Palacio Nacional que el formato al que se está convocando en la plaza pública.

El buen resultado de diálogo con el vecino no depende ni de lo razonable ni de lo conveniente, y aunque siempre estarán las instancias multilaterales para hacer valer los derechos de las naciones, la opción no siempre resulta eficaz puesto que Estados Unidos se ha resistido a éstas, y más ahora con un personaje como Trump en la Presidencia. Ciertamente, la postura del presidente estadunidense atiende a consideraciones ajenas al sentido de responsabilidad y prudencia. Sin embargo, en cualquier momento, con y sin esta amenaza, no debe desdeñarse que es una necesidad de México como Estado soberano, enviar un mensaje claro de contención a la migración ilegal, no como concesión impuesta por el vecino, sino como expresión de política interna y compromiso con la legalidad que pueda dar certeza y confianza a la imagen del país.

Las causas sociales que motivan los flujos migratorios no deben inhibir a los estados nacionales a imponer límites, normas y restricciones. La presión migratoria de muchas partes del mundo, no solo de Centroamérica, ha crecido recientemente a virtud de la laxitud diseñada al respecto por las actuales autoridades, expresada aún antes de tomar posición de sus cargos. México debe mantener una postura ante la comunidad internacional de que no puede ser territorio de libre tránsito para quienes pretenden llegar al país vecino, y ese debería ser sin más un principio de política interna que debe tener expresión en políticas públicas.

Lo relevante del reto que vivimos es que el país demanda unidad frente al desafío actual. Unidad no solo para lograr acuerdos, sino para hacer valer la cohesión social aun si los resultados no son los deseables o esperados. Unidad para alcanzar los logros y también para, si ese fuera el caso, enfrentar la adversidad. Insisto, no es menor lo que estamos requiriendo en estas horas como país; se trata, ni más ni menos, de la necesidad de unirnos con el presidente López Obrador como representante del Estado mexicano, en su esfuerzo de enfrentar el mayor desafío que haya tenido la diplomacia mexicana desde la expropiación petrolera. Hoy no hay espacio en México al regateo ni al condicionamiento.

@liebano