Arrancó la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Buenos Aires, Argentina, en la que destaca la reincorporación de Brasil al foro.

Bajo el llamado a una mayor integración regional y a defender la democracia de la extrema derecha, los representantes de 33 países se dieron cita en un hotel de la capital argentina, donde el presidente Alberto Fernández afirmó que «ha llegado la hora de hacer de América Latina y el Caribe una sola región que defienda los mismos intereses».

Fernández celebró el regreso de Brasil al foro político de la mano de su tres veces presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, luego de que su antecesor, el derechista Jair Bolsonaro, sacó al país hace tres años alegando que se había convertido en un escenario que daba protagonismo a los gobiernos izquierdistas y «autoritarios» de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

«Una CELAC sin Brasil es una CELAC mucho más vacía», sostuvo Fernández en su mensaje.

Recordemos que el foro nació en 2011 por iniciativa del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para diferenciarse de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuestionada por ese y otros dirigentes izquierdistas por su «alineamiento» con Estados Unidos.

Alberto Fernández advirtió que la democracia de la región está en riesgo, luego de que sectores de la ultraderecha «se han puesto de pie» en algunos países; instó a no permitir que «la derecha recalcitrante y fascista ponga en riesgo la institucionalidad».

«Lo vimos hace pocos días cuando la locura llegó a las calles de Brasilia… y aquí en Argentina también cuando alguien intentó matar a nuestra vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner)», señaló Fernández en alusión al ataque a la dirigente peronista el pasado 1 de septiembre por el que tres jóvenes están detenidos y procesados.

La cita de CELAC se produce en momentos convulsos en Sudamérica a raíz también de las protestas de disidentes políticos en Perú y Bolivia, a las cuales Fernández no se refirió.

Fernández instó a «respetarnos en la diversidad» en alusión a las críticas que despierta la participación de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba en la cita entre la oposición argentina. «Todos los que están aquí han sido elegidos por sus pueblos», afirmó el mandatario.

También exhortó a «levantar la voz» en contra de los bloqueos económicos que Estados Unidos aplica a Cuba y Venezuela por ser «un método perverso» contra los pueblos.

Tal como es su costumbre en cada foro regional, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, reclamó dejar a un lado las discusiones ideológicas y avanzar en acuerdos comerciales que mejoren la calidad de vida de los países de la región.

«¿No será momento de sincerar estas relaciones y que desde CELAC se impulse una zona de libre comercio entre nuestros países? Desde México hasta el sur de América del Sur. ¿No podremos avanzar en ese sentido?», planteó el mandatario uruguayo. «Muchas de nuestras economías son complementarias. Estoy seguro que podríamos avanzar en ese sentido».

Por su parte, el presidente de Chile, Gabriel Boric, convocó a sus pares «a establecer responsabilidades compartidas frente a los flujos migratorios».

«No podemos responder de manera individual. Tenemos que abordarlo en conjunto, regionalmente», insistió. Y propuso «reactivar durante el primer semestre de este año las reuniones sobre migraciones de la CELAC, que han estado paralizadas varios años».

En tanto que el presidente colombiano Gustavo Petro exhortó a fortalecer el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos. «¿Por qué presidentes elegidos popularmente hoy están presos en vez de estar en esta mesa?», reclamó.

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, desistió en medio de las peticiones de opositores argentinos para que fuera detenido por la orden de arresto que pesa sobre él en Estados Unidos por presunto narcotráfico y envió a su canciller. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, tampoco acudió y envió a representantes de su gobierno.

En ese grupo se incrustó Andrés Manuel López Obrador, (AMLO), que como ya se ha hecho costumbre, no asistió la cumbre alegando que tiene compromisos en el país, aunque envió un mensaje.

López Obrador afirmó que trabaja para la «unidad» de un continente americano «sin hegemonías» y en el que se «respete la independencia» de los países.

«Nosotros buscamos la unidad, la integración. No solo en América Latina y el Caribe, sino en todo el continente. Vamos preparando las condiciones para toda la unidad», afirmó López Obrador, que se disculpó por no haber viajado a la cita, aunque señaló que México está representada por el canciller Marcelo Ebrard.

El mandatario reconoció, no obstante, que este objetivo «demanda de mucho esfuerzo», especialmente en lo que se refiere a la integración económica y comercial, y apuntó que la unidad debe implicar también a Estados Unidos y Canadá.

«Sobre todo que nos ayudemos mutuamente. Y que nos respetemos (…) que no haya hegemonías, que se respete la independencia de los países», recalcó.

López Obrador también pidió no dejar solo «al pueblo hermano del Perú» y acusó que «fue una infamia lo que hicieron con Pedro Castillo y la forma en que están reprimiendo al pueblo». Dijo que «hay que suscribir conjuntamente un comunicado para exigir que cese la represión, que se abra el diálogo, que sea el pueblo el que decida en democracia, es decir, en elecciones limpias, libres, sobre el destino del Perú».

«No al autoritarismo y la libertad a Pedro Castillo, porque está injustamente encarcelado», concluyó el mandatario.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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