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Arrancó la VII Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Buenos Aires, Argentina, en la que destaca la reincorporación de Brasil al foro.

Bajo el llamado a una mayor integración regional y a defender la democracia de la extrema derecha, los representantes de 33 países se dieron cita en un hotel de la capital argentina, donde el presidente Alberto Fernández afirmó que «ha llegado la hora de hacer de América Latina y el Caribe una sola región que defienda los mismos intereses».

Fernández celebró el regreso de Brasil al foro político de la mano de su tres veces presidente Luiz Inacio Lula Da Silva, luego de que su antecesor, el derechista Jair Bolsonaro, sacó al país hace tres años alegando que se había convertido en un escenario que daba protagonismo a los gobiernos izquierdistas y «autoritarios» de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

«Una CELAC sin Brasil es una CELAC mucho más vacía», sostuvo Fernández en su mensaje.

Recordemos que el foro nació en 2011 por iniciativa del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para diferenciarse de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuestionada por ese y otros dirigentes izquierdistas por su «alineamiento» con Estados Unidos.

Alberto Fernández advirtió que la democracia de la región está en riesgo, luego de que sectores de la ultraderecha «se han puesto de pie» en algunos países; instó a no permitir que «la derecha recalcitrante y fascista ponga en riesgo la institucionalidad».

«Lo vimos hace pocos días cuando la locura llegó a las calles de Brasilia… y aquí en Argentina también cuando alguien intentó matar a nuestra vicepresidenta (Cristina Fernández de Kirchner)», señaló Fernández en alusión al ataque a la dirigente peronista el pasado 1 de septiembre por el que tres jóvenes están detenidos y procesados.

La cita de CELAC se produce en momentos convulsos en Sudamérica a raíz también de las protestas de disidentes políticos en Perú y Bolivia, a las cuales Fernández no se refirió.

Fernández instó a «respetarnos en la diversidad» en alusión a las críticas que despierta la participación de los gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba en la cita entre la oposición argentina. «Todos los que están aquí han sido elegidos por sus pueblos», afirmó el mandatario.

También exhortó a «levantar la voz» en contra de los bloqueos económicos que Estados Unidos aplica a Cuba y Venezuela por ser «un método perverso» contra los pueblos.

Tal como es su costumbre en cada foro regional, el presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, reclamó dejar a un lado las discusiones ideológicas y avanzar en acuerdos comerciales que mejoren la calidad de vida de los países de la región.

«¿No será momento de sincerar estas relaciones y que desde CELAC se impulse una zona de libre comercio entre nuestros países? Desde México hasta el sur de América del Sur. ¿No podremos avanzar en ese sentido?», planteó el mandatario uruguayo. «Muchas de nuestras economías son complementarias. Estoy seguro que podríamos avanzar en ese sentido».

Por su parte, el presidente de Chile, Gabriel Boric, convocó a sus pares «a establecer responsabilidades compartidas frente a los flujos migratorios».

«No podemos responder de manera individual. Tenemos que abordarlo en conjunto, regionalmente», insistió. Y propuso «reactivar durante el primer semestre de este año las reuniones sobre migraciones de la CELAC, que han estado paralizadas varios años».

En tanto que el presidente colombiano Gustavo Petro exhortó a fortalecer el Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos. «¿Por qué presidentes elegidos popularmente hoy están presos en vez de estar en esta mesa?», reclamó.

El mandatario venezolano, Nicolás Maduro, desistió en medio de las peticiones de opositores argentinos para que fuera detenido por la orden de arresto que pesa sobre él en Estados Unidos por presunto narcotráfico y envió a su canciller. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, tampoco acudió y envió a representantes de su gobierno.

En ese grupo se incrustó Andrés Manuel López Obrador, (AMLO), que como ya se ha hecho costumbre, no asistió la cumbre alegando que tiene compromisos en el país, aunque envió un mensaje.

López Obrador afirmó que trabaja para la «unidad» de un continente americano «sin hegemonías» y en el que se «respete la independencia» de los países.

«Nosotros buscamos la unidad, la integración. No solo en América Latina y el Caribe, sino en todo el continente. Vamos preparando las condiciones para toda la unidad», afirmó López Obrador, que se disculpó por no haber viajado a la cita, aunque señaló que México está representada por el canciller Marcelo Ebrard.

El mandatario reconoció, no obstante, que este objetivo «demanda de mucho esfuerzo», especialmente en lo que se refiere a la integración económica y comercial, y apuntó que la unidad debe implicar también a Estados Unidos y Canadá.

«Sobre todo que nos ayudemos mutuamente. Y que nos respetemos (…) que no haya hegemonías, que se respete la independencia de los países», recalcó.

López Obrador también pidió no dejar solo «al pueblo hermano del Perú» y acusó que «fue una infamia lo que hicieron con Pedro Castillo y la forma en que están reprimiendo al pueblo». Dijo que «hay que suscribir conjuntamente un comunicado para exigir que cese la represión, que se abra el diálogo, que sea el pueblo el que decida en democracia, es decir, en elecciones limpias, libres, sobre el destino del Perú».

«No al autoritarismo y la libertad a Pedro Castillo, porque está injustamente encarcelado», concluyó el mandatario.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) rechazó que México pueda sumarse a la creación de una moneda común en América Latina para intercambios comerciales, esto luego de la propuesta que han hecho al respecto Brasil y Argentina.

«Nosotros no estaríamos de acuerdo. Nosotros por muchas razones tenemos que seguir manteniendo como referencia al dólar», respondió el mandatario al ser cuestionado sobre el tema.

López Obrador fue consultado sobre el anuncio realizado el lunes por Brasil y Argentina de que explorarán la posibilidad de desarrollar un mecanismo de intercambio comercial en el que se utilice una «moneda común» y así reducir la dependencia del dólar.

La moneda podría llamarse “Sur” y posteriormente sería propuesta a los demás países de la región, con la mira a conformar el segundo bloque monetario más grande del mundo, después del euro, representando el 5% del Producto Interno Bruto global.

López Obrador dijo que desconoce los detalles de la iniciativa dada a conocer tras un encuentro entre los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Argentina, Alberto Fernández. Incluso puso en duda la veracidad de dicha propuesta.

Sin embargo, Lula da Silva explicó que el objetivo es que los ministros de ambos países hagan una propuesta para que los intercambios comerciales entre ambos países puedan realizarse con una moneda común.

Desde el domingo pasado, los presidentes publicaron un comunicado en conjunto donde anunciaron que habían comenzado los trabajos para crear una moneda común que pueda usarse tanto para los flujos financieros, como comerciales, reduciendo así los costos operativos y la vulnerabilidad externa.

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, sobre la viabilidad de la moneda y los obstáculos que la propuesta enfrentaría.

La guerra en Ucrania, la apertura comercial de China y el futuro de Brasil, centraron este martes el arranque formal del Foro Económico Mundial (WEF) de Davos, que reúne cada año en Suiza a la élite económica y política mundial.

Casi un año después de la invasión rusa de Ucrania y pocos días después del bombardeo de un edificio residencial que dejó al menos 40 muertos, la guerra estará muy presente, con una importante delegación ucraniana y una intervención a distancia del presidente Volodimir Zelenski.

La primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, entregó hoy cartas de su esposo, Volodímir Zelenski, dirigidas a varios líderes políticos, entre ellos el presidente de China, Xi Jinping; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Suiza, Alain Berset.

Zelenska ha sido una de las principales oradoras de la primera jornada de sesiones del Foro, que confirmó su presencia sólo en las últimas horas por razones de seguridad.

En su intervención, la primera dama puso énfasis en la necesidad de actuar con unidad para poner fin a la agresión militar de Rusia contra su país y encontrar «una fórmula para la paz».

Suiza rompió su tradicional neutralidad ante la guerra en Ucrania y se sumó a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia, pero mantiene su negativa a permitir que países a los que ha vendido armas las transfieran a Ucrania.

Ante un auditorio de líderes políticos, empresariales y de negocios repleto, Zelenska advirtió que Rusia no se limitará a Ucrania en la persecución de sus ambiciones y que el siguiente paso será «ir a por otros».

No obstante, enfatizó que «su influencia combinada es más grande que los desafíos» y que solo con unidad la paz podrá retornar.

En este sentido, les invitó a explicar cómo el mundo puede alcanzar objetivos comunes, como por ejemplo la neutralidad climática, si no es capaz de detener los ataques de artillería contra los civiles en Ucrania.

Aunque Rusia sigue totalmente ausente del foro, a la distancia, el vicepresidente de Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, calificó de «vergüenza» que el Foro de Davos debata el suministro de tanques a Ucrania.

«¡Qué vergüenza!, por no decirlo más fuerte. En ruso hay una palabra mucho más contundente… en el Foro de Davos debaten el suministro de tanques a Ucrania», escribió Medévedev, presidente de Rusia entre 2008 y 2012, en su cuenta de Telegram.

«Allí ese Duda polaco (por el presidente de Polonia, Andrzej Duda) dijo que reúne una coalición de países occidentales para suministrar tanques a Kiev», señaló el exmandatario, que añadió que «antes en Davos se hablaba de otras cosas».

Médvédev indicó que por lo visto en Davos «confían en que la ‘coalición de tanques’ acercará la esperada partición de Ucrania por los ‘psheki'», palabra rusa despectiva para referirse a los polacos.

Paralelamente, hay una importante presencia china en Davos tras el fin de las estrictas restricciones sanitarias de Pekín por el COVID.

Era muy esperado el discurso del viceprimer ministro Liu He, que dirigió las negociaciones durante la guerra comercial con Estados Unidos, y podría ahora relanzar la apertura comercial del gigante asiático al mundo.

El funcionario chino, el de más alto rango en asistir a una edición del WEF, pidió poner fin a la «mentalidad de Guerra Fría» y reiteró la oposición de Pekín al «unilateralismo y el proteccionismo».

El viceprimer ministro también expresó su preocupación por los «efectos secundarios» para los países emergentes y en desarrollo de las subidas de tasas de interés de los principales bancos centrales.

«Pedimos que los grandes gobiernos presten más atención a los efectos secundarios de sus aumentos de tasas en los países emergentes y en desarrollo, para no cargarlos con más deuda o riesgos financieros», declaró el funcionario chino.

Añadió que China estaba «dispuesta a trabajar con todas las partes para encontrar soluciones a los problemas de deuda de algunos países en desarrollo».

También enfatizó que China ha logrado mantener la estabilidad financiera general, y adelantó que se está elaborando la Ley de Estabilidad Financiera.

Otro de los países que tomó notoriedad este martes en el WEF, fue el nuevo gobierno en Brasil, que está representado en Davos por dos ministros, que prometieron reforzar la democracia, tras el asalto del 8 de enero que puso en jaque sus instituciones, y equilibrar las cuentas públicas tras la presidencia de ultraderechista Jair Bolsonaro.

«No es confortable para ningún gobierno tener una oposición extremista» reconoció el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, que participó junto a la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, en una sesión dedicada a la «nueva hoja de ruta» del gigante latinoamericano.

Ambos están en Davos para representar al gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y buscar inversiones, en un contexto delicado para el gigante latinoamericano.

Latinoamérica vuelve a tener protagonismo en Davos con la presencia de los presidentes de Colombia, Ecuador y Costa Rica, además de representantes de Perú y República Dominicana, entre otros países de la región.

El foro mundial, que se celebra desde 1971 y simboliza para muchos los excesos del capitalismo globalizado. Pero, ¿Qué hay detrás del Foro Económico Mundial y qué oportunidades representa para el avance mundial? Ana Paula Ordorica platica con el periodista Carlos Mota sobre la edición 53 del Foro.

La Fiscalía General de Brasil denunció formalmente este lunes ante la Corte Suprema de Justicia a 39 personas vinculadas con los ataques a las sedes de los tres poderes, ocurridos el pasado 8 de enero, cuando seguidores del expresidente Jair Bolsonaro intentaron derrocar el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva.

Los denunciados, acusados de invadir la sede del Senado, tendrán que responder por seis delitos, entre los cuales están golpe de Estado, asociación criminal y daños al patrimonio, según un comunicado divulgado por el Ministerio Público.

La denuncia, firmada por el vicefiscal general, Carlos Frederico Santos, coordinador del Grupo Estratégico de Combate a los Actos Antidemocráticos, respondió a una petición enviada el viernes por el presidente del Senado, Rodrigo Pacheco.

Además de la condena de los implicados, el alto funcionario pidió la prisión preventiva de los denunciados «para evitar que se cometan nuevos delitos violentos contra el Estado Democrático de Derecho».

Asimismo solicitó el bloqueo de bienes por un total de 40 millones de reales (unos 7.7 millones de dólares) para reparar el daño «tanto material a la propiedad pública como a la moral colectiva», y la suspensión del cargo o de las pérdidas de cargos o funciones públicas en los casos correspondientes.

Recordemos que por los hechos hay abiertas 7 investigaciones y más de 1,800 personas han sido detenidas, aunque una tercera parte de ellas fue liberada por «razones humanitarias» y responderá a un eventual proceso judicial en libertad.

Sobre estos hechos, el expresidente Bolsonaro conversó con seguidores en Estados Unidos, a quienes les dijo que cometió «algunos deslices» durante su gobierno, según un video divulgado este lunes.

«En cuatro años, todos los días eran lunes. ¿Hubo agujeros?, sí, es lógico. Cometimos algunos deslices en casa, quién dirá en el gobierno», dijo Bolsonaro a los seguidores, según se ve en un video publicado por el portal de noticias Metropoles.

El exmandatario de extrema derecha, que fue derrotado en las urnas por el izquierdista Lula da Silva en octubre, abandonó Brasil el 30 de diciembre, dos días antes de terminar su mandato.

Sus simpatizantes, en las afueras de un condominio, le aconsejan en el video no regresar a Brasil, donde es investigado por las autoridades bajo sospecha de autoría intelectual del asalto a las sedes de los poderes públicos en Brasilia el pasado 8 de enero.

«Lamento lo que aconteció el día 8, algo increíble», dijo Bolsonaro sin ahondar en mayores detalles.

Sin embargo, el exmandatario, que se mantuvo aislado y prácticamente en silencio las últimas semanas de su presidencia, ya había condenado los «saqueos» y negado cualquier relación con el asalto.

En ese sentido, el gobernador de Sao Paulo, Tarcísio de Freitas, un aliado del exmandatario, dijo este lunes que Bolsonaro «no estimuló» los ataques de sus partidarios contra las instituciones del Estado, como se le ha acusado.

En el marco del Foro Económico Mundial (WEF), a donde asiste, Freitas resaltó que Bolsonaro «condenó inmediatamente» los ataques contra las sedes de la Presidencia, el Parlamento y el Tribunal Supremo.

«Bolsonaro nunca estimuló este tipo de conducta, siempre condenó la violencia, siempre condenó los actos antidemocráticos y la depredación de propiedad pública o privada. De forma alguna se puede atribuir a él», dijo De Freitas, quien expondrá en Davos sus planes económicos para Sao Paulo.

Y es que la Corte Suprema de Brasil incluyó a Bolsonaro en la lista de investigados por los sucesos violentos, por su presunta participación como autor intelectual de la intentona golpista.

Finalmente, el encargado de la seguridad de Brasilia tras los ataques a las instituciones, Ricardo Cappelli, señaló que las fuerzas del orden tuvieron que lidiar con profesionales «entrenados» entre los bolsonaristas que atacaron.

«Se enfrentaron a hombres profesionales entre los manifestantes. Gente entrenada y preparada. Gente que tenía nociones tácticas de choque, gente que tenía sus propios equipos para devolver granadas y gente que por poco mata a un policía», dijo Cappelli.

El magistrado de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, ordenó a las autoridades de todo Brasil impedir el bloqueo de cualquier vía, carretera o acceso a entidades públicas, y arrestar a quien intente alguna de estas acciones, ante la convocatoria de bolsonaristas a nuevos actos en contra del gobierno del presidente Lula da Silva.

La decisión del magistrado se da luego de que el gobierno determinara reforzar la seguridad en todo el país ante las informaciones compartidas en las redes sociales por radicales de ultraderecha convocando a una «mega manifestación» por la «retomada del poder» para este miércoles a las 18:00 hora local en las principales ciudades del país.

En la decisión, el juez también determinó que la red social Telegram bloquee los canales y perfiles que promueven este tipo de actos y multas entre 20,000 y 100,000 reales a quienes las efectuen.

«Esta organización criminal, ostensiblemente, arremete contra la Democracia y el Estado de Derecho, específicamente contra el Poder Judicial y en particular contra el Supremo Tribunal Federal, abogando por la destitución de sus integrantes y la clausura del Supremo Tribunal Federal, con la restitución de la Dictadura y la supresión de la fiel observancia de la Constitución Federal de la República», señaló el magistrado en la decisión.

El interventor del área de seguridad del Distrito Federal de Brasilia, Ricardo Capelli, confirmó las convocatorias para nuevas manifestaciones este miércoles en la ciudad, pero aseguró que «no hay hipótesis» alguna de que «se repitan los hechos inaceptables» del pasado domingo.

Aclaró que «el derecho a la libre manifestación será respetado dentro de lo que establece la Constitución», pero subrayó que eso «no se confunde con ataques al patrimonio y la democracia», que en caso de volver a ocurrir serán «tratados con el rigor de la ley».

La nueva convocatoria se da tres días después de que bolsonaristas radicales tomaran las sedes del Congreso, la Corte Suprema y el Palacio presidencial de Planalto, el domingo pasado, en un intento de derrocar el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien no reconocen como jefe de Estado.

Al respecto, Lula da Silva dijo el miércoles que a los involucrados en la toma y los destrozos en los edificios de gobierno se les respetará el derecho a la defensa, pero serán sancionados.

Lula volvió a criticar al expresidente Jair Bolsonaro por no aceptar el resultado electoral y llamó «locos» a quienes invadieron y destrozaron edificios públicos en Brasilia.

Por los hechos fueron arrestadas más de 1,500 personas sospechosas de participar en los hechos, de las cuales unas 600 fueron liberadas ayer por «asuntos humanitarios», aunque permanecen vinculadas al proceso.

Un video que se hizo viral en YouTube destruyó la vida de Tatiana Lionço, una psicóloga que en 2012 habló en un panel acerca de homofobia y como combatirla en las escuelas. En su presentación dijo que era normal, y por ello no debiera asustar, cuando los niños de primaria expresen curiosidad sobre sus cuerpos y los de sus [email protected], ni sobre la ropa que usan.

El video fue editado por un hombre de la extrema derecha muy poco conocido en ese momento. Las palabras de Lionço fueron reacomodadas de tal forma que parecía que ella había empujado e incentivado la homosexualidad y el sexo entre niñ@s.

El video le cambió la vida a Tatiana. Y es que ese hombre de extrema derecha era un completo desconocido en la política. Era más bien visto como un raro empujando teorías locas en su canal de YouTube. Ahí, en YouTube, sí tenía sus buenos seguidores, los cuales repostearon ese video hasta hacerlo viral. Muy pronto la historia se tornó en que Lionço representaba a una comunidad global comunista-homosexual que empujaba la pedofilia. De YouTube, la historia pasó a Facebook y a Twitter. De ahí llegaron los comentarios que pedían asesinar a Tatiana.

Lionço perdió su trabajo y a sus amigos. Desde entonces, las amenazas en su contra no han parado. Su vida nunca ha sido igual. El hombre que empujó esta mentira en YouTube es hoy muy conocido. Se llama Jair Bolsonaro, quien en 2018 decidió lanzarse por la presidencia de Brasil.

En un primer momento nadie creía que Bolsonaro tendría oportunidad alguna de ganar. Se equivocaron. Más que ganar, arrasó. Obtuvo 10 puntos más en esas elecciones que su contrincante, Fernando Haddad. Su ascenso meteórico en la política de Brasil se ha pintado como la historia del hartazgo en contra de la corrupción, pero de acuerdo con el más reciente libro del periodista del New York Times, Max Fisher, Bolsonaro logró su éxito tan rápido gracias a las redes sociales, en especial a YouTube.

En La máquina del caos, Fisher – que se ha dedicado a estudiar el efecto que las redes sociales tienen en las democracias – recuenta esta historia de Tatiana Lionço y el ascenso de Bolsonaro gracias a canales de YouTube que lograron transmitir de forma masiva noticias falsas alineadas con la extrema derecha. Además del triunfo presidencial de Bolsonaro, otros YouTubers lograron puestos en el legislativo federal y en oficinas estatales.

El libro tiene un capítulo que cuenta de forma clarísima el auge de la extrema derecha en Brasil que, de vivir exclusivamente en las redes, llegó al poder. “En Brasil tomaron el poder las redes sociales”, escribe Fischer. Ese Brasil al que Bolsonaro llegó a gobernar en 2019 a base de teorías de la conspiración; de odio y paranoia, ha sido la antesala de lo que ocurriría en Estados Unidos en las elecciones del 2020, en el asalto al Capitolio en el 2021, y de lo que vimos en Brasil el pasado 8 de enero.

Los miles de simpatizantes de Bolsonaro que se congregaron frente a los edificios gubernamentales, lo hicieron pidiendo sacar a Lula del poder argumentando que ganó por fraude. Legítimamente creen que están defendiendo la democracia de Brasil. No se dan cuenta lo poco congruente que suenan cuando rechazan los resultados de la elección presidencial pero no dicen nada sobre la legislativa, en la que le fue muy bien al partido de Bolsonaro.

La gran pregunta para la democracia en Brasil es si el 8 de enero fue ya el último acto de los bolsonaristas o solo el principio de la división y el caos. Para México, la pregunta es si esto representa un atento aviso de lo que podremos ver si en el 2024 los morenistas, que también hacen uso magistral de las redes sociales y no son muy buenos para reconocer sus derrotas, no obtienen los resultados esperados.

La Policía Federal de Brasil puso en libertad este martes a cerca de 600 personas acusadas de participar en los actos antidemocráticos el domingo pasado.

Todos los liberados, en su mayoría madres de menores, mayores de 65 años y otras con enfermedades, habían sido detenidos tras ser desalojados del campamento que por más de dos meses estuvo instalado a las puertas del cuartel
general del Ejército, en Brasilia, desde donde los seguidores de Jair Bolsonaro reclamaban la intervención militar  para un golpe de Estado.

Recordemos que los partidarios de Bolsonaro tomaron el pasado domingo los edificios de los Tres Poderes, donde perpetraron el asalto a la democracia que tanto habían estado reclamando.

Más de 1,200 personas fueron subidas a medio centenar de autobuses para que desalojaran el campamento después de la orden dada por el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien decretó la prisión provisional de todos ellos.

Así, la Policía Federal puso en libertad a cerca de la mitad de los detenidos que se ampararon en razones humanitarias tras haber sido interrogados. El resto fueron llevados primero a dependencias médicas para luego ser trasladados a prisión.

Además de las 1,200 personas detenidas tras ser desalojadas, otras 300 lo fueron cuando participaban en los actos del domingo.

La Policía informó de que se han identificado al menos una quincena de delitos relacionados con estos hechos, entre ellos los de golpe de Estado, lesiones, desórdenes públicos, destrozos de bienes públicos, posesión de armas y robo.

Lula, quien asumió la presidencia apenas el pasado 1 de enero, se reunió ayer por la noche con el jefe del Supremo Tribunal Federal, líderes del Congreso y gobernadores estatales en una muestra de unidad nacional para condenar los disturbios. Visitaron el edificio de la corte, que fue el sitio más dañado de entre los tomados.

En tanto, Jair Bolsonaro, ingresó se encuentra en un hospital de Florida, en Estados Unidos a donde voló 48 horas antes de que terminara su mandato con el fin de que entregar la banda presidencial a su sucesor.

Bolsonaro dijo a CNN Brasil que podría acortar su estadía en Estados Unidos, debido a sus problemas médicos y regresar a Brasil antes de fines de mes.

Los principales gobiernos mundiales, entre ellos China, Rusia, Estados Unidos, la India y México, así como instituciones internacionales, han cerrado filas en torno al presidente brasileño, Lula da Silva, contra los radicales seguidores de Jair Bolsonaro que ayer tomaron las principales sedes de poder.

Ayer domingo, partidarios del expresidente ultraconservador, Jair Bolsonaro, invadieron las sedes del Parlamento, la Presidencia y el Tribunal Supremo en Brasilia y llamaron a la intervención militar para sacar del poder a Lula da Silva, lo que sería un golpe de Estado.

Otros radicales han acamparon en los últimos dos meses en las puertas de los cuarteles militares de varias ciudades para exigir una «intervención» militar que impidiese la toma de posesión de Lula, que tuvo lugar el pasado 1 de enero.

Ante esta situación, diversos líderes mundiales reaccionaron y se posicionaron.

El Kremlin condenó este lunes de una forma rotunda las acciones de «los instigadores de los desórdenes en Brasil» y reiteró su apoyo al presidente Da Silva. «Moscú condena rotundamente las acciones de los instigadores de los desórdenes en Brasil», dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov.

Agregó que Rusia apoya «las acciones para restaurar el orden y la legalidad» en el país latinoamericano.

Por su parte, China expresó hoy que apoya «las medidas tomadas» por el gobierno brasileño para «restaurar el orden y la estabilidad» tras el asalto a las sedes institucionales de miles de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro.

«China apoya las medidas tomadas por el gobierno brasileño para restaurar el orden y la estabilidad. Creemos que bajo el liderazgo del presidente Lula Brasil mantendrá la estabilidad nacional y la armonía social», dijo este lunes el portavoz de Exteriores Wang Wenbin en rueda de prensa.

En tanto, el primer ministro de la India, Narendra Modi, condenó también el asalto violento de los bolsonaristas y mostró su apoyo a Lula y su gobierno.

«Profundamente preocupado por las noticias de disturbios y vandalismo contra las instituciones estatales en Brasilia. Las tradiciones democráticas deben ser respetadas por todos», expresó el mandatario indio.

Los máximos responsables de las instituciones europeas condenaron este lunes con firmeza el asalto al Congreso, el Tribunal Supremo y el Palacio Presidencial de Brasil, que consideraron un «ataque a la democracia», y reiteraron su apoyo al presidente brasileño.

El asalto a las más altas instituciones federales de Brasil «es una gran preocupación para todos nosotros, defensores de la democracia», dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a través de su cuenta oficial en Twitter.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, condenó también «con firmeza» el «asalto a las instituciones democráticas en Brasil» y expresó su «pleno apoyo» a Lula da Silva, «elegido democráticamente por millones de brasileños a través de unas elecciones justas y libres», dijo en un tuit.

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, se expresó en los mismos términos.

La primera ministra italiana y líder de la ultraderechista Fratelli d’Italia, Giorgia Meloni, calificó este lunes de «inaceptable e incompatible con cualquier forma de disidencia democrática» la invasión de las principales sedes institucionales en Brasilia.

«Lo que está pasando en Brasil no puede dejarnos indiferentes. Las imágenes de la irrupción en los cargos institucionales son inaceptables e incompatibles con cualquier forma de disidencia democrática», dijo la mandataria ultraderechista.

Y el gran partido de la extrema derecha francesa, Agrupación Nacional(RN), condenó el asalto a las instituciones en Brasilia, que ilustra «el resultado de una democracia malsana» con bloques polarizados que se consideran enemigos.

«Ahí tenemos el resultado de una democracia malsana en la que hay dos campos que no se consideran adversarios políticos, sino enemigos», señaló el presidente de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella.

Estas autoridades se unen a otros países que desde ayer se manifestaron al respecto, tales como Estados Unidos, cuyo presidente, Joe Biden, afirmó que la voluntad del pueblo de Brasil no debe ser socavada y dijo que desea «seguir trabajando» con Lula.

«Condeno el asalto a la democracia y la transferencia de poder pacífica en Brasil», indicó en su cuenta de Twitter el mandatario.

Además de Biden, diferentes gobiernos latinoamericanos y organismos multilaterales, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Alianza Bolivariana para Los Pueblos de Nuestra América (Alba) se pronunciaron al respecto.

«La Presidencia Pro Tempore de la Celac manifiesta su respaldo al Gobierno de @LulaOficial, elegido por el pueblo de Brasil, y rechaza las acciones violentas contra las instituciones democráticas brasileñas», señaló en su cuenta de Twitter la Celac, que agrupa a 33 países de América Latina y el Caribe.

Mientras que desde la Alba, su secretario general, Félix Plasencia, manifestó su apoyo al presidente brasileño y rechazó el intento de los golpistas, a los que calificó de «neofacistas».

El presidente de Argetina, Alberto Fernández, expreso a través de Twiter su «repudio» a los ataques de los bolsonaristas radicales y manifestó su «incondicional apoyo y el del pueblo argentino» a Lula ante el “intento de golpe de Estado”.

En esa misma línea, el presidente de Chile, Gabriel Boric, salió a respaldar a Lula, y calificó el intento de golpe de los ultraconservadores como un «cobarde y vil ataque a la democracia».

«Impresentable ataque a los tres poderes del Estado Brasilero por parte de bolsonaristas», añadió a través de redes sociales.

A su vez, la Cancillería española brindó su «apoyo incondicional» a Lula, «elegido democráticamente por el pueblo brasileño».

Por su parte, el presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa, condenó el «intolerable» e «inaceptable» asalto a las instituciones democráticas en Brasilia.

Por su parte, su homólogo colombiano, Gustavo Petro, cercano ideológicamente a Lula, pidió una reunión urgente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para atender el intento de «golpe» en Brasil.

«Toda mi solidaridad a Lula y al pueblo del Brasil. El fascismo decide dar un golpe. Las derechas no han podido mantener el pacto de la no violencia. Es hora urgente de una reunión de la OEA, si quiere seguir viva como institución y aplicar la Carta Democrática», dijo Petro en un mensaje publicado en Twitter.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, no solo condenó los ataques, sino que señaló como presunta responsable del intento de golpe a “la cúpula del poder oligárquico” de Brasil.

Manifestó que Lula “no está solo”, porque cuenta con “el apoyo de las fuerzas progresistas de su país, de México, del continente americano y del mundo».

En su conferencia de hoy, AMLO reiteró su respaldo a su homólogo brasileño y a la democracia del país. “(Nos pronunciamos) en rechazo a la actitud irresponsable, antidemocrática en Brasil y a favor del presidente Lula, esa es nuestra postura”, dijo al ser cuestionado sobre el tema.

Destacó las coincidencias en las posturas del mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quienes esta semana se reúnen en nuestro país para la X Cumbre de Líderes de América del Norte.

“Coincidimos en esto, vamos a continuar apoyando al presidente Lula, que fue electo democráticamente, lo apoyan las fuerzas progresistas de Brasil, de México, del continente americano”, añadió.

López Obrador dijo es «muy satisfactorio» que la solidaridad hacia el presidente Lula no sea nada más de países de América Latina y el Caribe, sino que también el apoyo a la democracia en Brasil, al presidente Lula, también incluya a Canadá, a Estados Unidos y a países de todo el mundo.

“Es un consenso de los países del continente americano, eso es muy bueno, porque independientemente de las posturas políticas partidistas, se tiene que defender la democracia, se tiene que respetar la voluntad del pueblo, remató López Obrador.

Otro de los mandatarios progresistas de Latinoamérica, el boliviano Luis Arce, condenó el «asalto» de «grupos antidemocráticos» a las sedes de los tres poderes del Estado brasileños. Dina Boluarte en Perú, condenó «enérgicamente» el asalto a las sedes de los poderes en Brasil, así como de «cualquier intento de desconocer» la legitimidad de las elecciones presidenciales de octubre pasado en las que Lula venció a Bolsonaro.

El Gobierno de Nicolás Maduro indicó que desde Venezuela ven con «estupor y preocupación» los actos violentos emprendidos por “grupos fascistas y de extrema derecha”, que, a su parecer, fueron «aupados por sus líderes dentro y fuera del país»

Otros mandatario que se manifestaron fueron los de Honduras, Panamá, Ecuador y Uruguay.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) expresó esta mañana su simpatía por la toma de posesión del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, al destacar que entre los gobiernos de ambos países, existen «coincidencias».

«Estamos muy contentos con la llegada del presidente Lula, fue todo un acontecimiento porque es el regreso de un proyecto popular no oligárquico», expresó el mandatario al ser consultado sobre el tema durante su conferencia de prensa matutina.

López Obrador, quien no asistió a la ceremonia de investidura del mandatario brasileño, ayer domingo 1 de enero, resaltó que fue representado por su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, quien recibió el mensaje de la intención de Lula de visitar nuestro país próximamente.

“Ella le transmitió que siempre va a ser bienvenido a nuestro país, que el pueblo de México y Brasil son hermanos, somos hermanos y ahora con muchas coincidencias del gobierno de Brasil porque ese gobierno va a luchar por la igualdad, la justicia, también en situaciones complejas”, asegurando que Lula tiene “mucho oficio político” que le ayudará a enfrentar estas situaciones.

López Obrador dijo que Lula «es un hombre muy experimentado, va a tener una oposición beligerante ya desde ayer le pusieron la banda representantes del pueblo de Brasil yo creo que es más simbólico, mucho más representativo porque el señor Bolsonaro decidió viajar en la víspera a Estados Unidos”, criticó.

Y es que recordemos que el líder brasileño, de 77 años, que ya gobernó entre 2003 y 2010, regresó a la Presidencia tras derrotar en unas ajustadas elecciones a Bolsonaro, quien no ha reconocido su derrota y abandonó Brasil hace dos días, rumbo a Estados Unidos, para evitar tener que entregar a Lula la banda presidencial, como manda el protocolo.

AMLO recordó que el ahora presidente brasileño enfrentó “una embestida muy fuerte” que lo llevó “injustamente” a la cárcel pero resistió y salió de prisión para volver a gobernar Brasil.

“Lo logró, como él mismo lo expresó ayer, a pesar de que utilizaron muchísimo dinero para evitar que triunfara y lo logró con el apoyo del pueblo de Brasil”, apuntó AMLO..

La toma de posesión contó con un fuerte respaldo internacional, con delegaciones de 68 países, incluyendo 20 jefes de Estado o de Gobierno, así como un significativo apoyo popular, con cerca de 300,000 personas que se reunieron en el centro de Brasilia,

El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este viernes los primeros cinco nombres de su próximo gabinete, confirmando lo que se venía especulando en las últimas semanas, que el exalcalde de Sao Paulo Fernando Haddad será ministro de Hacienda, mientras que José Múcio Monteiro liderará  el ministerio de Defensa.

«He tomado la decisión de presentar algunos de los ministros y la semana que viene presentaré algunos más. El domingo vamos a reunirnos para ver la cantidad de ministerios y secretarías que vamos a crear», señaló Lula, quien tenía previsto en un primer momento hacer el primer anuncio el próximo lunes.

Y es que recordemos que será el próximo 12 de diciembre cuando reciba las credenciales de su triunfo de manos del Tribunal Superior Electoral (TSE).

«(Elegí) al compañero Fernando Haddad como Ministro de Hacienda», afirmó Lula durante una rueda de prensa en Brasilia.

Haddad, que fue ministro de Educación, alcalde de Sao Paulo y candidato a la Presidencia por del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula en 2018, es visto con recelo por el mercado, que teme un aumento excesivo del gasto público bajo su gestión.

Sucederá a Paulo Guedes, que estaba al frente de Economía, un «superministerio» que el presidente ultraderechista Jair Bolsonaro creó al fusionar las carteras de Hacienda, Planificación e Industria.

Además de los ya previstos Haddad y Múcio, Lula ha nombrado al exgobernador de Bahía, Rui Costa dos Santos, para dirigir Casa Civil, posición que equivaldría a  un jefe de gabinete; a Flávio Dino para el Ministerio de Justicia; y a Mauro Vieira para Asuntos Exteriores.

Fue el nombramiento de Vieira el que también causó polémica, ya que volverá a dirigir la diplomacia de Brasil en el futuro gobierno, después de ejercer dicho cargo entre 2015 y 2016, en los dos últimos años de Dilma Rousseff.

Diplomático de carrera y con una amplia experiencia en comercio exterior, Vieira ha ocupado los cargos más importantes en las legaciones de Brasil en el exterior: fue embajador en Estados Unidos (2010-2015), en Argentina (2004-2010) y representante permanente de Brasil ante la ONU (2016-2019).

También fue jefe de la misión brasileña ante la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi), con sede en Montevideo, y, entre otras embajadas, ocupó cargos en la de México, con lo que acumula un profundo conocimiento de la región.

Foto: Ricardo Stuckert vía Twitter @LulaOficial

Neymar igualó este viernes a Pelé como máximo goleador de la selección brasileña, al marcar una anotación en el tiempo extra del partido de Brasil contra Croacia, como parte de los cuartos de final de Qatar 2022.

El astro del Paris Saint Germain, de 30 años, alcanzó el récord justo en momentos en que el llamado ‘O rei’ está internado en una clínica de Sao Paulo para una reevaluación de su tratamiento contra el cáncer de colon detectado el año pasado, según el parte médico.

La familia del que muchos consideran el mejor futbolista de la historia, actualmente de 82 años, asegura que su salud no corre «riesgo» y prevé su regreso a casa, dando un parte de tranquilidad luego de que diferentes medios aseguraran que la situación del exatacante era grave.

Al final de la primera parte del tiempo extra, cuando iban con un marcados en ceros, Neymar recibió un balón en el área, y tras enfrentar al portero croata, Dominik Livakovic, anotó el 1-0 parcial. Con esta anotación, llegó a 77 anotaciones.

El gol contra los croatas es el segundo de ‘Ney’ en Qatar, luego de marcar de penalti en la victoria 4-1 ante Corea del Sur en octavos de final.

‘Ney’ consiguió ese registro en 124 juegos, mientras que Edson Arantes do Nascimento, Pelé, lo hizo en 92 entre 1957 y 1971.

Será en otras canchas donde Neymar tenga posibilidades de superar el récord de Pelé, ya que aún en tiempo extra, Croacia logró empatar el marcador, con lo que seguía con vida en la competencia mundialista.

Sin embargo, fue en penales donde Brasil perdió ante el actual subcampeón del mundo, con lo que los brasileños y Neymar se despidieron de Qatar 2022. Brasil era considerado uno de los favoritos para alzarse con la copa del mundo.

El marcador final quedó 4 a 2 a favor de Croacia. La selección croata llega por tercera vez a una semifinal. Recordemos que los croatas son actuales subcampeones del mundo.

Foto: Twitter @fifaworldcup_es

El jefe de la autoridad electoral de Brasil rechazó la solicitud del presidente Jair Bolsonaro y su partido político de que anularan los sufragios emitidos en la mayoría de las máquinas de votación electrónica, lo que cambiaría el resultado de los comicios del pasado 30 de octubre.

Alexandre de Moraes había emitido un fallo previo que planteaba implícitamente que el Partido Liberal, al que pertenece Bolsonaro, podría salir perdiendo con la impugnación que presentó.

De Moraes había condicionado el análisis de la petición a que los inconformes presentaran un nuevo informe que incluyera los resultados de la primera vuelta electoral, realizada el 2 de octubre, en la que el Partido Liberal ganó más escaños en ambas cámaras legislativas que cualquier otro partido, y les dio un plazo de 24 horas.

Horas antes de que venciera el plazo, el presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa, y el abogado Marcelo de Bessa, dijeron en conferencia de prensa que no presentarían ningún nuevo informe.

«La absoluta mala fe de la extraña e ilícita petición del demandante… quedó demostrada, tanto por la negativa a enmendar la petición inicial como por la total ausencia de evidencia alguna de irregularidades y la existencia de una narrativa totalmente fraudulenta de los hechos», escribió De Moraes en su fallo.

Sin embargo, no solo fue un rechazo a la petición hecha, sino que también ordenó la suspensión de los fondos federales para la coalición del Partido Liberal hasta que se pague una multa de 23 millones de reales, cerca de 4.3 millones de dólares, por emprender un litigio de «mala fe».

El martes pasado, De Bessa presentó una solicitud de 33 páginas a nombre de Bolsonaro y de Costa en la que se mencionaba un error de software en la mayoría de las máquinas en Brasil, que apuntaba que carecían de números de identificación individuales en sus registros internos.

De Bessa dijo que eso daría a Bolsonaro el 51% de los votos válidos restantes, con lo cual el triunfo sería de él y no de Lula da Silva.

En su fallo, De Moraes señaló que la impugnación de la votación parecía dirigida a alentar movimientos antidemocráticos de protesta y crear desórdenes, y ordenó que se investigue a Costa y al consultor contratado para que efectuara la evaluación.

Después de poco más de tres semanas de la segunda vuelta de la elección presidencial, el mandatario de Brasil Jair Bolsonaro atribuyó su derrota a un error de software y exigió a la autoridad electoral que anule los votos emitidos en la mayoría de las máquinas de votación electrónica del país.

Tal acción dejaría a Bolsonaro con el 51% de los votos válidos restantes, y con la reelección, dijo Marcelo de Bessa, el abogado que presentó la solicitud de 33 páginas a nombre del presidente y del Partido Liberal, al que pertenece el ultraderechista.

La autoridad electoral ya ha declarado ganador al rival de Bolsonaro, el expresidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, e incluso muchos de los aliados del mandatario han aceptado los resultados.

El líder del Partido Liberal, Valdemar Costa, y un auditor contratado por el partido dijeron a periodistas en Brasilia que su evaluación encontró que todas las máquinas que datan de antes del 2020, casi 280,000 de ellas, o alrededor del 59% del total utilizado el 30 de octubre, carecían de números de identificación individual en los registros internos.

Ninguno de los dos explicó cómo eso podría haber afectado los resultados de las elecciones, pero dijeron que estaban pidiendo a la autoridad electoral que invalide todos los votos emitidos en esas máquinas.

La demanda calificaba el error de software como un «incumplimiento irreparable por mal funcionamiento» que ponía en duda la autenticidad de los resultados.

Al respecto, el titular de la autoridad electoral, Alexandre de Moraes, informó que la impugnación presentada implicaba la posibilidad de que el propio partido de Bolsonaro no saliera bien librado.

De Moraes dijo que el tribunal no consideraría la denuncia a menos que el partido ofreciera un nuevo informe en un plazo de 24 horas que incluyera los resultados de la primera ronda electoral del 2 de octubre, en la que el Partido Liberal obtuvo más escaños en ambas cámaras del Congreso que cualquier otra fuerza política.

Recordemos que la derrota de Bolsonaro por menos de 2 puntos porcentuales frente a Lula el 30 de octubre constituye el resultado electoral más estrecho desde la reinstauración de la democracia en Brasil en 1985.

Aunque el presidente no ha manifestado explícitamente que hubo fraude, se ha rehusado a aceptar su derrota o a felicitar a su oponente, dejando lugar para que sus simpatizantes saquen sus propias conclusiones. Muchos se han estado manifestando incansablemente, asegurando que hubo fraude electoral y exigiendo la intervención de las fuerzas armadas.

Durante más de un año, Bolsonaro insistió en que el sistema de votación electrónica de Brasil se prestaba para el fraude, aunque jamás presentó pruebas. Brasil comenzó a utilizar el sistema de votación electrónica en 1996.

Para su auditoría, el Partido Liberal contrató al Instituto del Voto Legal, un grupo que ha criticado al sistema actual y señala que el uso de máquinas contraviene la ley porque no proporciona un registro digital de cada voto individual.

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) eligió como presidente al brasileño Ilan Goldfajn, quien ha señalado que su gestión se centrará en combatir la pobreza y la desigualdad, así como el cambio climático y la inversión en infraestructura física y digital.

«Por primera vez en la historia, el BID será presidido por un brasileño», elegido con el 80% de los votos, informó el ministerio de Economía de Brasil.

«Seré el presidente del BID en toda su diversidad, seré el presidente de los países de altos, medios y bajos ingresos», de los regionales y no regionales, del Sur, de Centroamérica, de Norteamérica y del Caribe, afirmó Goldfajn tras su elección.

El poder de voto de cada país varía en función del número de acciones. Los tres principales contribuyentes del BID son Estados Unidos (30% del capital), Brasil y Argentina (11.4% cada uno).

Para ser elegido necesitaba la mayoría absoluta de los votos de los 48 países miembros y el respaldo de al menos 15 de los 28 Estados americanos (26 de América Latina y el Caribe junto con Canadá y Estados Unidos).

Llamó la atención que Argentina retiró a su candidata Cecilia Todesca Bocco y apoyó al de Brasil.

«Acordamos y sumamos al consenso mayoritario y Argentina logra dos puestos claves, la vicepresidencia y la gerencia de infraestructura más el instituto de género», informaron fuentes oficiales argentinas a la agencia AFP.

De modo que solo quedaban, aparte del brasileño, el de México, Gerardo Esquivel, que obtuvo el 8.21% de los votos; el de Chile, Nicolás Eyzaguirre (9.93%); y el de Trinidad y Tobago, Gerard Johnson (1.61%)..

En un comunicado, el BID anunció la elección de Goldfajn durante una reunión extraordinaria de la asamblea de gobernadores en la sede del banco en Washington, con delegaciones que participaron en persona y de manera virtual.

«Como presidente, Goldfajn supervisará las operaciones y administración del banco, que trabaja con el sector público de América Latina y el Caribe», señala.

Además presidirá los directorios ejecutivos del BID y de BID Invest (que trabaja con el sector privado de la región) y liderará el comité de donantes de BID Lab, el laboratorio del Banco para proyectos de desarrollo innovadores, detalla.

El gobierno de Joe Biden felicitó al brasileño, con quien espera trabajar «para implementar el conjunto de reformas que los accionistas han establecido para impulsar el desarrollo sostenible, inclusivo y resiliente, crecimiento liderado por el sector privado, ambición climática y mejorar la eficacia institucional del BID», informó el Departamento del Tesoro en un comunicado.

Recordemos que Goldfajn sustituye en el cargo al estadounidense Mauricio Claver-Carone, destituido en septiembre por violar las normas favoreciendo a una empleada con la que mantenía una relación sentimental y cuyo mandato estuvo envuelto en polémica.

Goldfajn, de 56 años, quiere convertir al BID en la «institución multilateral más importante de la región» y considera esencial que el presidente sea «independiente, no partidario».

Aunque su nombre sonaba como favorito desde que se presentó al puesto, se desconocía si contaba con el visto bueno del presidente electo brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ya que fue designado por el ultraderechista Jair Bolsonaro, quien perdió las elecciones.

El todavía vicepresidente de Jair Bolsonaro, Hamilton Mourao, aseguró este miércoles que si bien no comparte los señalamientos de quienes afirman que hubo fraude en las elecciones, sí considera que «uno de los jugadores», en clara alusión a Luiz Inácio Lula da Silva, no debió de haber participado.

«Nosotros estuvimos de acuerdo en participar en un juego con otro jugador que no debería de haber jugado. Si estuvimos de acuerdo no hay nada que reclamar. A partir de ahí no tiene sentido llorar más, perdimos el juego», dijo Mourao en una entrevista para el diario ‘O Globo’.

Mourao, quien fue elegido senador en este proceso electoral, se refirió a las protestas y bloqueos que desde el domingo pasado afectan las principales carreteras del país. Dijo que las protestas tendrían que haberse producido cuando «el jugador que no debería haber jugado» fue autorizado.

«Ahí deberían haber salido a las calles, pero no lo hicieron. Hay 58 millones de inconformes, pero aceptaron participar en el juego, así que tienen que calmarse», pidió.

Los aliados y los electores de Bolsonaro, que han salido a protestar por los resultados de las elecciones e incluso piden una intervención militar, sostienen que Lula da Silva no debería haber participado en las elecciones debido a unas sentencias por corrupción que después se declararon improcedentes.

El Tribunal Supremo de Brasil decidió ponerle en libertad y anular sus condenas en marzo de 2021, recuperando así sus derechos políticos, después de que considerara que el tribunal que le juzgó carecía de competencias y posteriormente evidenciar que existió parcialidad durante un proceso en el que el juez Sergio Moro, posterior ministro de Justicia de Bolsonaro, ejerció como una suerte de fiscal.

Mourao ha hecho balance de estos tres años como vicepresidente de Brasil, un cargo, ha dicho, que le ha ocasionado cierta «frustración» debido a las pocas competencias de las que dispone, a diferencia de otros regímenes presidencialistas.

«Lo que he aprendido es que hay que saber cuál es el papel del vicepresidente. La Constitución dice que el Ejecutivo es ejercido por el presidente y sus ministros, el vicepresidente es solo un apéndice», lamentó Mourao, quien durante estos años ha protagonizado varias disputas con Bolsonaro.

Sin embargo, ha negado discusiones con el mandatario tal y como se ha acusado en redes y medios. «Nunca me estresé con él, ni me quitó el sueño. Tomo whisky todos los días antes de dormir, así que no pierdo el sueño», relató en la entrevista con el diario.

En lo que respecta al tiempo que ha tardado Bolsonaro en salir a dar la cara tras su derrota, Mourao ha defendido que «cada uno actúa a su manera» y que si se demoró casi dos días es porque buscaba la mejor manera de actuar «sin incurrir en ofensas ni ilegalidades».

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, omitió referirse a los resultados de las elecciones presidenciales del pasado domingo, donde perdió ante el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, aunque dijo que «cumplirá» con la Constitución.

En sus primeras declaraciones desde la jornada electoral, Bolsonaro omitió referirse a los resultados, aunque dijo que continuará siguiendo las reglas de la Constitución.

«Siempre me han etiquetado como antidemocrático y, a diferencia de mis detractores, siempre he jugado dentro de las cuatro líneas de la Constitución», dijo Bolsonaro acompañado de más de una docena de ministros y aliados, desde la residencia oficial en Brasilia.

El mandatario ultraderechista «autorizó» el inicio del proceso de transición con el equipo de Lula, según añadió por el jefe de gabinete, Ciro Nogueira, pues Bolsonaro prefirió no abordar el tema a profundidad.

El presidente aprovechó su mensaje para hablar de los bloqueos de camioneros que se viven en varias carreteras del país.

«Los movimientos populares son fruto de indignación y sentimiento de injusticia por cómo se dio el proceso electoral», e indicó que «las manifestaciones pacíficas siempre serán bienvenidas», pero reforzó que sus métodos «no pueden ser los de la izquierda, que siempre perjudicaron a la población, como la invasión de propiedades, la destrucción de patrimonio» y no permitir «el derecho de ir y venir».

Recordemos que Bolsonaro, que aspiraba a la reelección, perdió con un 49.1% de los votos, frente al 50.9% que obtuvo Luiz Inácio Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores (PT).