La guerra en Ucrania, la apertura comercial de China y el futuro de Brasil, centraron este martes el arranque formal del Foro Económico Mundial (WEF) de Davos, que reúne cada año en Suiza a la élite económica y política mundial.

Casi un año después de la invasión rusa de Ucrania y pocos días después del bombardeo de un edificio residencial que dejó al menos 40 muertos, la guerra estará muy presente, con una importante delegación ucraniana y una intervención a distancia del presidente Volodimir Zelenski.

La primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, entregó hoy cartas de su esposo, Volodímir Zelenski, dirigidas a varios líderes políticos, entre ellos el presidente de China, Xi Jinping; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente de Suiza, Alain Berset.

Zelenska ha sido una de las principales oradoras de la primera jornada de sesiones del Foro, que confirmó su presencia sólo en las últimas horas por razones de seguridad.

En su intervención, la primera dama puso énfasis en la necesidad de actuar con unidad para poner fin a la agresión militar de Rusia contra su país y encontrar «una fórmula para la paz».

Suiza rompió su tradicional neutralidad ante la guerra en Ucrania y se sumó a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia, pero mantiene su negativa a permitir que países a los que ha vendido armas las transfieran a Ucrania.

Ante un auditorio de líderes políticos, empresariales y de negocios repleto, Zelenska advirtió que Rusia no se limitará a Ucrania en la persecución de sus ambiciones y que el siguiente paso será «ir a por otros».

No obstante, enfatizó que «su influencia combinada es más grande que los desafíos» y que solo con unidad la paz podrá retornar.

En este sentido, les invitó a explicar cómo el mundo puede alcanzar objetivos comunes, como por ejemplo la neutralidad climática, si no es capaz de detener los ataques de artillería contra los civiles en Ucrania.

Aunque Rusia sigue totalmente ausente del foro, a la distancia, el vicepresidente de Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, calificó de «vergüenza» que el Foro de Davos debata el suministro de tanques a Ucrania.

«¡Qué vergüenza!, por no decirlo más fuerte. En ruso hay una palabra mucho más contundente… en el Foro de Davos debaten el suministro de tanques a Ucrania», escribió Medévedev, presidente de Rusia entre 2008 y 2012, en su cuenta de Telegram.

«Allí ese Duda polaco (por el presidente de Polonia, Andrzej Duda) dijo que reúne una coalición de países occidentales para suministrar tanques a Kiev», señaló el exmandatario, que añadió que «antes en Davos se hablaba de otras cosas».

Médvédev indicó que por lo visto en Davos «confían en que la ‘coalición de tanques’ acercará la esperada partición de Ucrania por los ‘psheki'», palabra rusa despectiva para referirse a los polacos.

Paralelamente, hay una importante presencia china en Davos tras el fin de las estrictas restricciones sanitarias de Pekín por el COVID.

Era muy esperado el discurso del viceprimer ministro Liu He, que dirigió las negociaciones durante la guerra comercial con Estados Unidos, y podría ahora relanzar la apertura comercial del gigante asiático al mundo.

El funcionario chino, el de más alto rango en asistir a una edición del WEF, pidió poner fin a la «mentalidad de Guerra Fría» y reiteró la oposición de Pekín al «unilateralismo y el proteccionismo».

El viceprimer ministro también expresó su preocupación por los «efectos secundarios» para los países emergentes y en desarrollo de las subidas de tasas de interés de los principales bancos centrales.

«Pedimos que los grandes gobiernos presten más atención a los efectos secundarios de sus aumentos de tasas en los países emergentes y en desarrollo, para no cargarlos con más deuda o riesgos financieros», declaró el funcionario chino.

Añadió que China estaba «dispuesta a trabajar con todas las partes para encontrar soluciones a los problemas de deuda de algunos países en desarrollo».

También enfatizó que China ha logrado mantener la estabilidad financiera general, y adelantó que se está elaborando la Ley de Estabilidad Financiera.

Otro de los países que tomó notoriedad este martes en el WEF, fue el nuevo gobierno en Brasil, que está representado en Davos por dos ministros, que prometieron reforzar la democracia, tras el asalto del 8 de enero que puso en jaque sus instituciones, y equilibrar las cuentas públicas tras la presidencia de ultraderechista Jair Bolsonaro.

«No es confortable para ningún gobierno tener una oposición extremista» reconoció el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, que participó junto a la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, en una sesión dedicada a la «nueva hoja de ruta» del gigante latinoamericano.

Ambos están en Davos para representar al gobierno del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva y buscar inversiones, en un contexto delicado para el gigante latinoamericano.

Latinoamérica vuelve a tener protagonismo en Davos con la presencia de los presidentes de Colombia, Ecuador y Costa Rica, además de representantes de Perú y República Dominicana, entre otros países de la región.

El foro mundial, que se celebra desde 1971 y simboliza para muchos los excesos del capitalismo globalizado. Pero, ¿Qué hay detrás del Foro Económico Mundial y qué oportunidades representa para el avance mundial? Ana Paula Ordorica platica con el periodista Carlos Mota sobre la edición 53 del Foro.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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