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Donald Trump arremetió nuevamente el domingo contra James Comey, a pocas horas de que se haga pública una extensa entrevista televisiva con el exdirector del FBI sobre su interacción con el presidente estadounidense.

 

 

En uno de los extractos de la entrevista adelantados por la cadena ABC, Comey reconoció que su convicción de que Hillary Clinton ganaría las elecciones presidenciales de 2016 influyó en su forma de manejar la investigación sobre ella mientras él ocupaba el cargo.

 

Los extractos difundidos provocaron este día otra furiosa ronda de tuits por parte de Trump. “Él tomó decisiones pensando que ella iba a ganar, y quería un trabajo. ¡Canalla!”, escribió en uno.

 

 

“Nunca le pedí lealtad personal a Comey. Ni siquiera conocía a este tipo. Es solo otra de sus muchas mentiras. ¡Sus ‘memorandos’ son autocomplacientes y FALSOS!”, lanzó en otro tuit.

 

Comey fue despedido abruptamente en mayo de 2017 por Trump, desconforme con la investigación de una posible confabulación de su campaña en 2016 con Moscú para perjudicar a su rival demócrata.

 

En la entrevista, el exjefe del FBI dice que su decisión de anunciar que se reabriría la pesquisa sobre la utilización por parte de Clinton de un servidor privado de correo electrónico cuando era secretaria de Estado once días antes de las elecciones apuntó a garantizar la legitimidad de la elección.

 

“No recuerdo haberlo pensado conscientemente, pero debió ser así, porque yo funcionaba en un mundo en el que Hillary Clinton iba a ganarle a Donald Trump, así que estoy seguro de que eso fue un factor”, dijo el exjefe del FBI.

 

“Ella iba a ser elegida presidenta de Estados Unidos, y si yo ocultaba (la reapertura de la investigación) al pueblo estadounidense, sería vista como ilegítima, porque eso saldría a la luz después de su elección”, afirmó Comey, al contar como se sentía en aquel momento. Las declaraciones a la ABC se suman a lo que Comey relata en las memorias que acaba de publicar.

 

Con información de AFP / Foto: Archivo APO

Según información dada a conocer por el diario The New York Times (NYT), el fiscal especial estadounidense Robert Mueller quien conduce la investigación del “Rusiagate” ha obtenido una copia de una carta redactada por el presidente Trump y uno de sus principales asesores que se preparó en su momento para explicar los motivos de su decisión de despedir al ex director del FBI, James Comey.

 

El diario estadounidense resalta la importancia de esta carta no dada a conocer con anterioridad, pues con ella se podría comprobar que el presidente Trump obstruyó la justicia despidiendo a Comey en medio de la investigación por una supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales del año pasado.

 

Se detalla que la carta, redactada en mayo pasado, causó la alerta de Donald F. McGahn, el abogado de la Casa Blanca, que tras leer el contenido, se negó a ser difundida, pues esta estaba escrita en un tono enojado y que podría ser problemático. En la misiva se hacía mención de las conversaciones privadas que el presidente mantuvo con Comey.

 

Según informa NYT , una copia del escrito de Trump fue dada al diputado Rod J. Rosenstein, quien se encargó de redactar una nueva carta misma que se utilizó para justificar de manera pública el despido de Comey, construyendo así un argumento que pudiera permitirles defender al mandatario.

 

 

 

 

Con información de NYT / Foto: Archivo APO

El presidente Trump declaró este miércoles que nunca habría nombrado al Fiscal General Jeff Sessions si hubiera sabido que se rehusaría a supervisar la investigación de Rusia que ha perseguido a su presidencia, calificando la decisión de ser “muy injusta para el presidente”.

 

En una notable ruptura pública con uno de sus primeros partidarios políticos, Trump se quejó de que la decisión de Sessions finalmente llevó al nombramiento de un abogado especial, situación que nunca debió haber ocurrido. “Sessiones nunca debió haberse negado, y si lo iba a hacer me lo hubiera dicho antes de que asumiera el cargo, para que yo hubiera elegido a alguien más”.

 

En una amplia entrevista con el diario The New York Times, el presidente también acusó a James Comey, el ex director del FBI de intentar aprovechar un expediente de material clasificado para salvar su trabajo. Trump criticó tanto ha quien ha ocupado interinamente el puesto de Comey, como al procurador general adjunto que lo recomendó. Además de arremeter contra Robert Mueller, el fiscal especial que ahora dirige la investigación sobre la intromisión de Rusia en las elecciones del año pasado.

 

El magnate indicó que Mueller dirigía una oficina llena de conflictos de intereses y desmintió haber ordenado al Departamento de Justicia el despido de Mueller, aunque dejó abierta la posibilidad, pues indicó  que dicha investigación ha cobrado un precio político alto en los seis meses de su gobierno.

 

El diario indica que a pesar de que durante la entrevista se abordaron otros temas como la ley de salud salud, las relaciones exteriores y la política internacional, la investigación rusa predominó, pues el presidente traía el tema cada vez que podía. Trump aseguró que a pesar de los informes de Mueller sobre una presunta obstrucción de la justicia, “no creo que estemos bajo investigación. No estoy bajo investigación. ¿Para qué? No hice nada malo”.

 

Con información de NYT / Foto: Archivo APO

El presidente Donald Trump aclaró esta tarde vía Twitter que él no grabó las conversaciones que mantuvo con el ex director del FBI, James Comey, tal como lo dejara ver en sus mensajes de la misma red social cuando el 9 de mayo despidió a su colaborador.

 

 

En sus mensajes, el mandatario indicó “con todos los recientemente reportados de vigilancia electrónica, intercepciones, desenmascaramiento y fugas ilegales de información, no tengo ni idea … ” ” … si hay “cintas” o grabaciones de mis conversaciones con James Comey, pero yo no las hice, y no tengo ninguna de ellas”.

 

Recordemos que durante su comparecencia ante el Comité de Inteligencia del Senado a inicios de este mes, Comey se mostró a favor de que Trump confirmara la existencia de esas grabaciones y exclamó: “Dios mío, espero que haya cintas”.

 

Foto: Archivo APO

El presidente de Estado Unidos, Donald Trump, volvió a recurrir a su ya favorito canal de comunicación, pues a través de Twitter volvió a arremeter contra el ex director del FBI, James Comey, y en contra de los demócratas que tanto han criticado y se han opuesto a su gobierno.

 

En un primer mensaje, el magnate llamó “cobarde” a Comey por haber filtrado a la prensa informaciones “comprometedoras” de las reuniones que sostuvieron, en donde acusó que el presidente le habría solicitado abandonar la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones del año pasado.

 

 

“Creo que las filtraciones de James Comey serán mucho más relevantes de lo que nadie pensaba. ¿Totalmente ilegal? ¡Muy cobarde!”, escribió en su red social.

 

En un segundo mensaje, aprovechó para criticar a los demócratas por seguir “obstruyendo” las políticas e iniciativas que su administración trata de impulsar. Desde el viernes pasado durante su discurso ante la Conferencia de la Fe y la Libertad en un hotel de Washington, Trump indicó que los integrantes del partido opositor eran los “malos para el país”.

 

 

“Los demócratas no tienen ningún mensaje, ni en economía, ni en impuestos, ni en trabajos, ni en el #Obamacare (salud) que falla. ¡Sólo son OBSTRUCCIONISTAS!

 

Foto: Archivo APO

Los líderes del Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos, están pidiendo a la Casa Blanca que proporcione las grabaciones que puedan existir de las conversaciones del presidente Donald Trump con el ex director del FBI, James Comey.

 

El representante Mike Conaway (R-Texas) y el representante Adam Schiff (D-Calif.),  solicitaron al consejero de la Casa Blanca, Don McGahn, que confirme la existencia de las  cintas y si es así, sean proporcionadas al comité antes del 23 de junio.

 

La solicitud llega a menos de dos horas de que el presidente Trump se negara a confirmar dicha información, y es que durante la conferencia de prensa que ofreció esta tarde en compañía del presidente de Rumania, Klaus Iohannis, evadió las preguntas de los medios de comunicación. Lo único que comentó al respecto es que “es un filtrador” (Comey), y añadió que “ayer no se reveló colusión ni obstrucción”.

Reiteró que no solicitó “lealtad” a Comey. “No, no dije eso”, subrayó el mandatario de modo tajante. Al ser cuestionado si sostendría lo mismo bajo juramento ante el Comité de Inteligencia, respondió: “100%”.

 

Con información de Politico / Agencias / Foto: Twitter

Semanas después de ser descrito por Donald Trump como un “falto de tornillo” (loco), James Comey reformó hábilmente su confrontación con el presidente, con un choque basado en los principios jurídicos de la democracia americana.

 

En testimonio jurado ante el Comité de Inteligencia del Senado, Comey, ex director del FBI, dejó en claro que no tenía confianza en la integridad del presidente. ¿Por qué? “La naturaleza de la persona”, dijo. Confrontado con un bajo carácter presidencial por primera vez en su carrera, Comey comenzó a escribir notas meticulosas de cada conversación con Trump. “Me preocupaba honestamente que pudiera mentir acerca de la naturaleza de nuestra reunión”.

 

Comey dijo que estaba aturdido durante una reunión de la Oficina Oval por la petición de Trump, que él muy razonablemente entendió como una orden,  para abandonar la investigación que el FBI seguía contra Michael Flynn. Flynn había sido obligado a dimitir como consejero de seguridad nacional el día anterior, después de haber mentido acerca de sus contactos con Rusia. Y Rusia, recordó Comey oportunamente a los senadores, había llegado a una longitud sin precedentes para interferir en las elecciones presidenciales de 2016.

 

“Se trata de Estados Unidos”, dijo Comey. Rusia “trató de moldear nuestra forma de pensar, de votar, de actuar, eso es un gran problema”, agregó. “Quieren socavar nuestra credibilidad ante el mundo “.

 

Y sin embargo, Trump, el beneficiario de la intromisión de Moscú, nunca ha parecido estar ligeramente preocupado por este ataque ruso. Le dijo a Comey que se retirara y lo despidió cuando se negó. “Me despidieron por la investigación de Rusia”, declaró Comey. “Es un asunto muy importante”. Al criticar el intento de Rusia de “ensuciar” las instituciones democráticas estadounidenses, Comey podría haber estado hablando del comportamiento de Trump.

 

Con moderada furia, Comey describió las declaraciones del presidente Trump del mes pasado, de que la oficina (FBI) era un desastre y que el director había perdido la confianza de sus agentes, como “mentiras claras y sencillas”.

 

Exhibido por un hombre capaz y letrado, momento más tarde la oficina de prensa de la Casa Blanca, con su propia credibilidad hecha pedazos, insistió débilmente: “El presidente no es un mentiroso”.

 

Comey es un infiltrado burocrático astuto, un funcionario a veces autojustificado que escribió sus notas con cuidado para que permanecieran no clasificado, y por lo tanto, elegibles para ser liberados al público. Reconoció que hizo las notas para filtrarlas, en The New York Times el mes pasado, con el fin de provocar que se nombrara a un fiscal especial en la investigación de Rusia. Después de despedir a Comey,  Trump pensó que lo detendría tuitenado sobre la posibilidad de que sus conversaciones privadas fueran grabadas. Comey le concedió una sola sentencia el jueves, diciéndole al panel que esperaba que hubiera cintas, como “corroboración” del abuso de poder que había presenciado.

 

Los republicanos le preguntaron a Comey por qué no dijo públicamente que el señor Trump no estaba bajo investigación, que es lo que Trump quería. Respondió que él no quería poner en duda que Trump podría ser investigado posteriormente. Los republicanos le preguntaron por qué no trató de guiar a un presidente tan ignorante del papel que el FBI tiene, lo que llevó incriminarse a sí mismo. Pero Comey no estaba sugiriendo que Trump fuera temerario o inexperto: lo retrataba como un líder sin escrúpulos cuya petición ponía en riesgo a la nación. La investigación de Rusia, dijo, es “un esfuerzo para proteger a nuestro país de una nueva amenaza que muy honestamente no desaparecerá en el corto plazo”.

 

Cuando Trump exigió que Comey prometiera su “lealtad” personal, se negó, ofreciendo sólo su “honestidad”. Cuando Loretta Lynch, procurador general del presidente Barack Obama, le pidió el año pasado que llamara a una investigación criminal por el suro del correo electrónico de Hillary Clinton, él accedió a regañadientes, pero fue repelido por la naturaleza “política” de la solicitud. 

 

La misión del FBI declaró Comey, “es proteger al pueblo estadounidense y defender la Constitución de los Estados Unidos”. Esperemos que los principios que articula y los que los sostienen guíen esta investigación en lospróximos días.

 

Texto publicado en The New York Times

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a recurrir a sus ya acostumbrados tuits matutinos para reaccionar a las declaraciones que el día de ayer el ex director del FBI, James Comey, expresó en su audiencia pública ante el comité de inteligencia del Senado.

 

 

 

Trump llamó “filtrador” a el funcionario.  “A pesar de tantos falsos testimonios y mentiras, total y completa vindicación…y Oh, Comey es un filtrador”. La declaración viene luego de que su abogado personal informara la mañana de ayer, que a Comey se le debía investigar por filtrar información confidencial.

 

El magnate no había reaccionado directamente, pues fue a través de su abogado que fijó postura al respecto.

 

Foto: Archivo APO

En conferencia de prensa, donde advirtieron que no habría preguntas a contestar, el abogado personal del presidente Donald Trump, Marc Kasowitz, fijó postura sobre las declaraciones que el ex director del FBI expusiera en su comparecencia pública ante el Senado de Estados Unidos.

 

El abogado enlistó la información:

  • Se demuestra que eran falsas las declaraciones previas a la comparecencia del ex director del FBI. Comey ha repetido lo que dijo en privado a Trump, sobre que él (Trump) no era objeto de la investigación de la presunta interferencia rusa en los comicios de noviembre pasado.
  • Comey sostuvo que ni un solo voto cambió por la posible interferencia de Rusia.
  • El presidente no intervino en ninguna manera para manipular los comicios presidenciales
  • El presidente jamas sugirió que Comey dejara de investigar a nadie.
  • El presidente jamas sugirió que dejara fuera de cualquier investigación a Michael Flynn
  • El presidente jamas presionó al ex director del FBI (Comey).
  • El presidente jamás dijo “necesito lealtad”, aunque la oficina del presidente tiene derecho a esperar lealtad de quienes colaboran con él.
  • Desde antes de que el presidente tomara el cargo, queda claro que ha habido personas al interior del gobierno que han actuado para atentar en contra del ahora presidente al filtrar información.
  • Comey admitió que de manera unilateral hizo filtraciones de comunicaciones privilegiadas con el presidente, lo cual empezó en marzo de 2017, cuando amigos de Comey dijeron que les dio información de las reuniones que sostuvo con Trump.
  • Comey dio testimonio de que después de ser despedido, autorizo a sus amigos para filtrar la información a la prensa, con el fin de dar pie al nombramiento de un fiscal especial para la investigación.
  • En un principio Comey aseguró que dio esa autorización luego del tuit de Trump al respecto, sin embargo sabemos que The New York Times citó esta información antes de la publicación en redes. Estamos hablado de filtración de información clasificada.
  • Pediremos que las autoridades investiguen estas filtraciones de información clasificada.
  • Comey admitió que el presidente no era objeto de investigación por obstrucción de la justicia.

 

Kasowitz finalizó asegurando que el presidente “siente” que se ha aclarado la información que giraba alrededor del despido de Comey y todo lo que generó posteriormente, por lo que “esta interesado en seguir hacia adelante como presidente de este gobierno.”

 

Foto: Twitter

Como parte de su comparecencia ante el Senado de los Estados Unidos, el ex director del FBI James Comey reveló que solicitó a “un amigo” que filtrara a los medios de comunicación las notas que había tomado de una polémica conversación que sostuvo previamente con el presidente estadounidense, Donald Trump.

 

Las notas aseguró, las tomó para evitar que después hubiera otras versiones de lo que se habló ahí. Comey quería lograr que con la filtración se designara a un fiscal especial para que tomara la investigación de las supuestas injerencias de Rusia en las elecciones presidenciales.

El 17 de mayo, un periodista del “The New York Times” informó sobre esas registro que conservó Comey en los que se aseguraba que Trump pidió a Comey que abandonase una investigación sobre su ex asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn.

Con información de DPA / Foto: Twitter

Durante la comparecencia que tuvo hoy ante el Comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos, el ex director del FBI, James Comey, indic´ó que el Presidente Trump no le pidió expresamente dejar de investigar sobre al ex asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, y sus vínculos con Rusia.

 

 

 

James Comey acusó al gobierno de difamación en su contra y en contra del FBI, pues aseguró que difundieron “mentiras, simples y sencillas” para justificar su despedido.

 

“No me toca a mí determinar si el presidente estaba tratando de obstruir la justicia”, aseguró el ex director del FBI, sin embargo calificó de “perturbadoras y preocupantes”, las ordenes que recibió por parte del magnate.

 

 

Comey comentó que decidió documentar todos sus encuentros a solas con Donald Trump, ante el temor de que el presidente “mintiera” después sobre sus conversaciones. “Estaba honestamente preocupado por el hecho de que él pudiera mentir sobre la naturaleza de nuestro encuentro”, sostuvo. “Sabía que podría llegar un día en que pudiera necesitar un registro de lo que pasó no sólo para defenderme, sino para defender al FBI”, añadió.

Con información de agencias / Foto: Twitter