El consejo independiente de vacunación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó este jueves por primera vez que las personas mayores reciban una segunda dosis de refuerzo de la vacuna contra la COVID-19.

El presidente del Grupo Consultivo Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE), el mexicano Alejandro Cravioto, ha subrayado en Ginebra que esto no significa una recomendación de refuerzo regular cada cuatro o seis meses.

El SAGE dejó abierta la franja de edad exacta en su recomendación, por lo que cada país tendrá que decidir por sí mismo a qué edad quiere ofrecer la segunda vacuna de refuerzo.

El panel apunta que lo ideal es que las vacunas se administren entre cuatro y seis meses después de la primera vacuna de refuerzo.

Además, el SAGE recomienda que los trabajadores sanitarios de todas las edades reciban una segunda vacuna de refuerzo, así como las personas con sistemas inmunitarios debilitados u otras enfermedades que aumenten el riesgo de padecer una enfermedad grave tras una infección por la enfermedad respiratoria.

Y que estudios científicos han mostrado que, a medida que la pandemia ha quedado dominada por la variante Ómicrón, la inmunidad que ofrecían las vacunas o la generada por una infección anterior va disminuyendo «no de manera muy significativa, pero lo suficiente en el caso de casos severos».

No obstante, el documento emitido por el grupo de la OMS señala que «es probable» que se requerirán dosis adicionales dentro de los cuatro a doce meses después del segundo refuerzo, especialmente entre personas vulnerables a una enfermedad grave o en riesgo de morir.

Alejandro Cravioto refirió estudios recientes que indican que la mitad de la gente que contrajo Ómicron no lo sabía porque no tuvo síntomas, lo que puede ofrecer nuevas pistas sobre el funcionamiento de la inmunidad natural frente a esta variante.

El grupo de expertos en inmunización de la OMS celebró una reunión extraordinaria en la que examinó la evolución de la pandemia desde el punto de vista de la vacunación y también concluyó que los países pueden considerar administrar las vacunas contra la COVID-19 junto con la vacuna contra la gripe.

Recordemos que como parte del desarrollo de múltiples vacunas para detener la propagación del COVID, la farmacéutica Moderna ha sido la primera en fabricar una vacuna bivalente, en base al coronavirus original y a su variante Ómicron, y cuyo uso ha sido aprobado inicialmente por el Reino Unido.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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