El Partido Comunista de China (PCCh) celebra este jueves sus cien años de existencia. Durante más de una hora, el presidente de China, Xi Jinping, habló de la historia y del futuro del partido en un discurso pronunciado en la icónica plaza pequinesa de Tiananmen.

La celebración de hoy fue relativamente sencilla para lo que acostumbra China, y es que durante junio y lo que resta de este mes, se han programado infinidad de actos, conferencias y espectáculos por todo el país en torno a la efeméride.

Arrancó con unos helicópteros sobrevolando la plaza componiendo en el cielo un enorme 100, seguidos de una decena de aviones que dejaron una estela de colores en el aire. Después sonaron cien espaciadas salvas de cañón, con los asistentes en pie en completo silencio, solo interrumpido por algunos pájaros y el sonido de las botas de un grupo de soldados de los tres ejércitos que desfiló, al compás de los cañonazos, sobre una alfombra roja que cubría el centro de la plaza.

Hasta que cesaron las salvas, se izó la bandera china y comenzó a hablar Xi desde la Puerta de la Paz Celestial, flanqueado a su derecha por el primer ministro, Li Keqiang, y a su izquierda por su antecesor al frente del partido y del país, Hu Jintao.

El presidente de China destacó que su país, ya «moderadamente próspero», «nunca» volverá a «ser sometido» ni permitirá que ninguna fuerza extranjera le intimide.

Xi también aprovechó la ocasión para declarar que el país ha logrado convertirse en «una sociedad moderadamente próspera a todos los niveles», el principal objetivo fijado en 2012 para el centenario del partido, que rige desde hace casi 72 años.

«Esto significa que hemos logrado una resolución histórica al problema de la pobreza extrema en China, y ahora avanzamos con paso decidido hacia el objetivo del segundo centenario: convertir a China en un gran país socialista y moderno a todos los niveles», dijo el mandatario.

Xi incluyó en su mensaje la «reunificación» de Taiwán, cuya soberanía reclama Pekín, con la República Popular; y aunque el mandatario exigió «aplastar cualquier plan para la independencia» de la isla, también recuperó la idea de una reunificación «pacífica» tras haber amenazado en los últimos años con una intervención militar.

También habló de garantizar que «los hongkoneses gobiernen Hong Kong», pero la ley de seguridad nacional impuesta por Pekín hace un año y la reforma del sistema electoral de la antigua colonia británica prácticamente han excluido a la oposición prodemocrática del debate político.

Otra de las señales destacadas fue la ausencia del influyente expresidente Jiang Zemin (1993-2003) entre especulaciones sobre su estado de salud a sus 94 años.

El Partido Comunista, dijo Xi, «seguirá persistiendo en la cooperación, la no confrontación, la apertura, buscando el beneficio mutuo y oponiéndose al hegemonismo y las políticas de poder»; indicó que el PCCh debe «continuar desarrollando el socialismo con características chinas», al que consideró «un camino chino único para la civilización» que «ha creado un nuevo modelo para el progreso humano».

Sostuvo que China está dispuesta a «aprender las lecciones que pueda de los logros de otras culturas» y que recibirán con agrado «las sugerencias útiles y las críticas constructivas». «Sin embargo, nunca aceptaremos el sermoneo de quienes se creen con derecho a aleccionarnos», aseveró.

Xi destacó que «el sueño chino del gran rejuvenecimiento de la nación», que definió como «históricamente inevitable», está más cerca, y apuntó que para alcanzarlo los chinos deben «estar preparados para trabajar más duro que nunca».

En mensajes enviados por el aniversario, el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, abogó por llevar las relaciones con China a un «nuevo punto estratégico».

En un mensaje de felicitaciones enviado al presidente Xi Jinping, en una aparente referencia al empeoramiento de la relación entre Pekín y Washington, Kim ha indicado además que las «fuerzas hostiles» se han embarcado en una misión para ejercer «presión de todo tipo» sobre China.

«A pesar de la situación internacional tan complicada, los dos países, con total fe en la justicia y la causa socialista y comunista, han acelerado su paso hacia un futuro brillante», añadió Kim.

En tanto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, felicitó al Partido Comunista, destacando los logros de la organización política.

«Cuba comparte la celebración con sentimientos de amistad, admiración y respeto por una organización política que ha llevado al pueblo chino a índices de desarrollo impresionantes», escribió Díaz-Canel en Twitter.

Manifestó su deseo «de que continúen multiplicando éxitos en el desarrollo socialista», y publicó imágenes de encuentros anteriores entre autoridades de ambos países.

Recordemos que el PCCh se fundó el 1 de julio de 1921 y desde la proclamación de la República Popular China, el 1 de octubre de 1949, ha sido el único partido gobernante del país.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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