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El Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, llamó a crear una alianza estratégica entre instituciones electorales, periodistas y ciudadanía para defender la democracia.

En el marco de la discusión de la reforma electoral, y el llamado Plan B del gobierno federal para hacer cambios en las leyes secundarias que, han sido señalados tienen la finalidad de afectar al INE, Córdova Vianello defendió lo que por años se ha construido.

La alianza “es indispensable para preservar lo que por tantos años hemos construido y defendido de forma colectiva” y se necesitan “sociedades que, aún en tiempos adversos, sigan apostando por la libertad y la democracia”.

Al reflexionar sobre el papel que juega el periodismo en la democracia y en la integridad electoral, aseguró que cuidar de la democracia “es cuidar del buen periodismo”, y citó a la filósofa española, Adela Cortina: “no hay democracia sólida sin periodismo ético”.

Córdova Vianello explicó la democracia vive tiempos inéditos en los que se enfrentan graves desafíos que han llevado a cuestionar a la supervivencia de la misma; entre los fenómenos disruptivos que señaló se encuentra la desinformación, la proliferación de información falsa, el auge de los discursos de odio y la polarización de las sociedades.

El Consejero Presidente dijo que el periodismo es necesario para «prevenir y combatir los fenómenos disruptivos, para poner límites a los autoritarismos y preservar la salud de los regímenes democráticos».

Añadió que el autoritarismo es, por definición, intolerante a la crítica y repelente al escrutinio público, y añadió que los regímenes autoritarios requieren de una prensa «adormecida, fiel, sumisa», que, lejos de trabajar para la ciudadanía, esté al servicio del propio régimen.

Luego de la movilización que hubo en la Ciudad de México el domingo pasado, convocada por organizaciones ciudadanas y partidos de oposición en defensa del INE y la democracia, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció que encabezará una marcha el próximo 27 de noviembre.

El presidente hizo un llamado a los ciudadanos a asistir a una marcha, que él encabezará, el domingo 27 de noviembre. El contingente saldrá del Ángel de la Independencia en punto de las 9:00 am y, a diferencia de lo ocurrido el pasado domingo, esta culminará en Zócalo.

Una vez en la plancha del Zócalo, López Obrador dará su  Informe de Gobierno por los 4 años del inicio de su administración. Este informe estaba originalmente planeado para llevarse a cabo el 1 de diciembre, sin embargo, el presidente indicó que mucha gente le pidió hacerlo en domingo para que pudieran asistir.

«Muchos quieren venir, de todo el país, a participar, este es un movimiento de millones» dijo el mandatario, señalando que también servirá para medir qué tan contenta está la gente con la Transformación que se está llevando a cabo.

Dada la cercanía con la marcha de la oposición, que sorprendió con su poder de convocatoria, AMLO rechazó que se trate de una respuesta directa, con la que Morena y la 4T busquen mostrar «músculo».

«No, es que íbamos a hacer el informe, pero ayuda la marcha, además ya me estoy ‘aburguesando’ mucho» al no participar en movilizaciones ciudadanas, respondió.

LUIS DE LA CALLE

EL UNIVERSAL

 

El papa Francisco mencionaba esta semana que no debe escucharse el canto de las sirenas y debe rechazarse el populismo. En virtud de su atractivo, la única manera de lograrlo es con alta participación ciudadana, sobre todo en las urnas. La manifestación del domingo hace una importante contribución al defender una idea, la de la imparcialidad de la democracia, y fomentar una amplia participación. El éxito de la marcha está íntimamente relacionado con la constatación que hacen los votantes del papel ciudadano en la organización y escrutinio de los votos en las jornadas electorales. Los millones de personas que han manejado las casillas en elecciones recientes son la principal razón de la relativa popularidad del Instituto Nacional Electoral (INE). El mexicano sabe que lo único que funciona bien del proceso sucede en la jornada electoral gracias al concurso ciudadano. Los candidatos y partidos reciben mucho menos crédito, probablemente el que se merecen.

El éxito del INE está en su ciudadanización, pero no sólo de su Consejo General sino del conteo ciudadano del voto. Por ello, para mejorar el sistema democrático, cualquier propuesta que se haga debe tener como objetivo un mayor papel ciudadano. Las del Ejecutivo, sin embargo, van en sentido opuesto a pesar de que quieran disfrazarlas de ciudadanía. Tanto la propuesta de elección de consejeros del INE como de magistrados electorales, como la desaparición de los diputados de distrito, ponen una mayor distancia entre ciudadanos, sociedad y la clase política. Lo que se conseguiría sería delegar hacia arriba, a las cúpulas partidistas, la selección de las listas, y su orden, para la elección de consejeros, magistrados y diputados. Un puñado de líderes partidistas decidirían quiénes podrían salir electos para estos puestos.

Si hubiera un interés genuino de impulsar una reforma democratizadora se propondría instaurar la segunda vuelta, de tal suerte que la elección final la califiquen los ciudadanos con su voto, se quitaría el candado para que la reelección no tenga que ser con el mismo partido, se prohibiría la elección inmediata de plurinominales y se abaratarían las campañas al hacerlas más cortas para así poder recortar recursos públicos a los partidos. Nada de esto está, ni estará, en la mesa de discusión. Por el contrario, si Morena no consigue los suficientes votos para modificar la Constitución, buscará reformas que requieran mayoría simple a pesar de su dudosa constitucionalidad, reducirá el presupuesto del INE o intentará que los cuatro nuevos consejeros inclinen la balanza del Consejo General a su favor. Las próximas semanas serán decisivas para saber si en 2024 se contará con instituciones electorales que garanticen la certidumbre del resultado electoral.

Los partidos políticos, Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo incluidos, tienen una alta responsabilidad no sólo en el posicionamiento que tomen y los votos que emitan en el proceso legislativo, sino en el uso de métodos democráticos en la selección de sus candidatos. Es necesario que muestren sus credenciales democráticas no sólo en la discusión de reformas electorales, sino en sus prácticas cotidianas, la más importante de ellas, la selección de candidatos.

Es tarde para que muestren su compromiso con la democracia en la definición de candidatos para el estado de México y Coahuila, pero están a tiempo de proponer un proceso competitivo y abierto para la selección de candidatos para la elección presidencial de 2024.

Los partidos políticos son de interés público y reciben financiamiento de recursos ciudadanos por medio de generosas asignaciones presupuestarias. Esta calidad los obliga a comportarse de manera congruente con los principios de la democracia y, por lo tanto, organizar elecciones primarias abiertas (de manera doble en términos de candidatos y votantes) tanto para candidatos de partidos como de coaliciones. En el pasado reciente, los partidos han abusado de las coaliciones como estrategia jurídica para darle la vuelta a sus propios estatutos. Hacerlo es contrario al espíritu de la ley y hasta contraproducente desde el punto de vista electoral, ya que las primarias funcionan como un buen filtro para medir la viabilidad electoral de las personas. Es un método muy superior a las encuestas.

En vista de la alta probabilidad de que haya coaliciones en 2024, lo más importante ahora es qué proceso se utilizará para la selección de candidatos. Las dos posibles coaliciones (Morena, Verde y Trabajo, por un lado, así como PAN, PRI y PRD, con o sin Movimiento Ciudadano, por el otro) deben optar por un proceso abierto y competitivo. La manera más sencilla de visualizarlo es la siguiente: 1. Permitir la inscripción de múltiples candidatos, aun aquéllos que no sean miembros de alguno de los partidos. 2. En función del número de precandidatos, organizar debates de hasta diez cada uno y en varios grupos con aquellos con mayor preferencia repartidos entre ellos, como en el Mundial de futbol. 3. Eliminar a dos o tres de los precandidatos en cada debate en función de las preferencias que se conciten, de manera electrónica por voto en una aplicación celular. 4. Seleccionar como candidato a aquélla o aquél que obtenga la mejor calificación en el último debate.

Los gastos de este proceso deben ser sufragados con los recursos que el INE transfiere a los partidos para la organización de campañas. El voto electrónico disminuye sensiblemente el costo del proceso. Los partidos obtienen a cambio una alta atención ciudadana, un proceso abierto y competitivo que los hace más atractivos y que representa un mea culpa sobre sus métodos anteriores cerrados y cupulares, así como la probabilidad de contar con candidatos atractivos.

Si una de las coaliciones opta por un método digital a la antigua, ese mismo hecho subrayará la naturaleza de su liderazgo y de su candidato.

El senador de Morena, Ricardo Monreal, fijó postura sobre la marcha que se vivió el pasado domingo en distintas partes del país, específicamente la que se realizó en la Ciudad de México, en defensa del INE y a favor de la democracia.

«Mi opinión sobre la marcha es que debemos respetarla, que toda libertad de opinión, libertad expresión, de imprenta, de reunión y libertad de manifestación, entre otras, están garantizadas por la Constitución y son parte fundamental de nuestras garantías individuales. Yo simplemente respeto la Constitución y la ley», dijo el legislador.

El también coordinador de la bancada de Morena en el Senado dijo que la marcha debería llevar a la reflexión y atender las demandas que ahí se hicieron. Rechazó, por el contrario, descalificar el ejercicio como lo ha hecho el propio Presidente de la República y gran parte de Morena.

En cuanto a la visita que hizo ayer el secretario de Gobernación, Adán Augusto López, Monreal Ávila dijo que uno de los temas que abordaron fue la reforma electoral, sobre el cual le hizo ver la posición del Senado, que es que una vez que concluya en la Cámara de Diputados, el Senado hará un estudio minucioso, serio y una revisión puntual de lo que la Cámara de origen apruebe.

Sin embargo, sorprendió al decir que no se usará la mayoría que tienen para imponer, además de que se actuará con seriedad y responsabilidad y no se avalará una reforma que implique regresiones, lo que dejó ver que podría seguirse una línea más cercana a la de la oposición que a la del propio gobierno.

«Sólo decirles a todos, una parte de México que está expresándose, esa parte tiene que ser escuchada desde mi punto de vista en el Poder Legislativo; no me meto consideraciones del Ejecutivo, porque el Ejecutivo presentó la iniciativa y ahora está en el campo jurídico de legislativo; pero a los que han expresado distintos puntos de vista sobre la reforma electoral les puedo decir con toda honestidad que no se preocupen, en el Senado vamos de hacer las cosas con seriedad y responsabilidad constitucional. No vamos a actuar de manera improvisada, no vamos a actuar de manera precipitada», sostuvo el senador.

Insistió en que como siempre se ha hecho en el Senado, se actuará con mucha responsabilidad, dignidad y prudencia, que es lo que exigen los ciudadanos de todos los niveles y de todos los partidos y creencias.

«Así que mientras estemos aquí, no deben preocuparse. Vamos a escucharlos y vamos a legislar con responsabilidad», enfatizó.

Confió en que una vez que la reforma electoral llegue al Senado, se hará un estudio minucioso, para que entre todos los grupos parlamentarios lleguen a un acuerdo sobre el dictamen, buscando construir mayorías calificadas o unanimidades, con el fin de que no haya ninguna dificultad en la interpretación de la reforma.

Aseguró que se escuchará a la ciudadanía, a todos los grupos, no imponiendo, y no permitir regresiones o acabar con conquistas ciudadanas. «Lo que sea para el para el bien del país, para la transparencia y la democracia, es lo que haremos.  Por eso les garantizo que vamos a hacer bien las cosas».

Pero, ¿qué hubo detrás de la marcha y cuáles fueron las otras reacciones? En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Carlos Bravo Regidor, analista político, sobre el ejercicio que el presidente calificó como un ‘sriptease político’.

El presidente Andrés Manuel López Obrador se lanzó este lunes en contra de los cientos de miles de mexicanos que salieron a las calles ayer, en defensa de la democracia y del Instituto Nacional Electoral (INE).

Aseguró que quienes marcharon en el fondo lo hicieron pues están en contra de la transformación que se está llevando en el país, ocupando el tema de la defensa del INE como un pretexto.

«Lo hicieron a favor de los privilegios que ellos tenían antes del gobierno que represento, lo hicieron a favor de la corrupción, lo hicieron a favor del racismo, a favor del clasismo, de la discriminación, ese es el fondo».

Cuestionado sobre la partipación de José Woldenberg como único orador en la marcha de la Ciudad de México, el presidente fue claro al señalar que se da «baños de pureza» al pareticipar en estas movilizaciones cuando él «convalidó fraudes electorales» cuando estuvo al frente de la autoridad electoral.

«Le voy más a la maestra Elba Esther, porque esa no se da baños de pureza, es más sincera que Woldenberg. Porque lo que más molesta es la hipocresía, la simulación».

Acusó que el consejero presidente del IFE, como muchos otros de quienes convocaron a las marchas de ayer quien un pueblo sin poder y un poder en donde solo participen algunos cuantos.

Recordó que fue Woldenberg quien firmó en el 2006 un desplegado negando el fraude que se cometió por el que se robaron la Presidencia.

Insistió en sus señalamientos de que Woldenberg es el «maestro» de todos los que se han mantenido en el INE, quienes tienen un «pensamiento conservador, nada más que muy hipócrita».

Y es que ayer, Woldenberg  fue el orador en el Monumento a la Revolución, donde llegó el contingente que salió del Ángel de la Independencia. En su mensaje, indicó que el todos los asistentes tenían un solo objetivo: defender el sistema electoral que se ha construido a lo largo de muchas generaciones.

Recordó que fueron ocho reformas las que se han llevado a cabo entre 1977 y 2014, las cuales que han permitido la convivencia y competencia de la pluralidad y la estabilidad políticas, la trasmisión pacífica de los poderes públicos y la ampliación de las libertades.

«La titularidad del Poder Ejecutivo ha cambiado y lo ha conquistado el partido A, el partido B y el partido C. El Poder Legislativo ha recogido los cambios en las preferencias políticas de millones de mexicanos; las minorías de ayer son las mayorías de hoy y en todo el país, ese proceso se repite y se ha naturalizado a lo largo de casi tres décadas. No llegamos a una estación final. Tampoco a un paraíso. Apenas a una germinal democracia pero que nos ha permitido asentar la pluralidad política y que la misma pueda coexistir y competir de manera pacífica», dijo ayer Woldenberg ante los asistentes.

Acusó que buena parte de lo edificado se quiere destruir desde el gobierno.

«México no puede volver a una institución electoral alineada con el gobierno, incapaz de garantizar la necesaria imparcialidad en todo el proceso electoral. Nuestro país no merece regresar al pasado porque lo construido permite elecciones auténticas, piedra angular de todo sistema democrático», añadió.

Dijo que México no puede centralizar todos los procesos electorales en dos instituciones, el INE y el Tribunal Electoral, quienes dijo, no podrán realizar con eficiencia lo que hoy encuentra cauce y solución en 32 entidades soberanas, los llamados OPLE’s

Fue claro en señalar que México no merece una reforma constitucional en materia electoral impulsada por una sola voluntad, en referencia al presidente López Obrador.

«No a la destrucción del INE. No a la destrucción de los institutos locales. No a la destrucción de los tribunales locales. No a la pretensión de alinear a los órganos electorales a la voluntad del gobierno. No al autoritarismo. Sí a la democracia.Sí a un México democrático», finalizó Woldenberg su participación.

El Instituto Nacional Electoral (INE) agradeció la participación «multitudinaria», de quienes ayer salieron a las calles en diferentes partes del país, siendo la principal movilización la registrada en la Ciudad de México, donde descartó que los y las mexicanas salieron a las calles en favor del respeto a la institucionalidad democrática y la integridad electoral del país.

El INE señaló que los pronunciamientos que prevalecieron fueron en defensa del sistema electoral, que insistió, ha costado generaciones enteras construir.

«Para quienes laboramos en el INE, estas significativas manifestaciones ciudadanas, además de ser un valioso respaldo, constituyen un claro llamado de exigencia para que nuestro desempeño siga siendo imparcial, autónomo, independiente, objetivo, legal y con máxima transparencia», indicó el Instituto luego de las movilizaciones vividas.

Aunque autoridades capitalinas reportaron que a la movilización que salió del Ángel de la Independencia contó con un aproximado de 12 mil personas, diversos de los organizadores y convocantes señalaron que la asistencia fue de más de medio millón de personas.

Una de las organizaciones que convocó, Frente Cívico Nacional, indicó que en la Ciudad de México salieron a las calles 500 mil personas. Sin embargo, figuras como Guillermo Valdés Castellanos, ex director del CISEN en la administración de Felipe Calderón, estimó 640 mil asistentes.

Sin embargo, entre los mismos convocantes hubo discrepancia en los números, otros líderes y asistentes a la marcha, como Fernando Belaunzarán, hablaron de 200 mil asistentes.

«A toda la ciudadanía participante, incluyendo a muchos jóvenes que pronto serán ciudadanos y ciudadanas, el INE, SU INE, les agradece y les reitera que mantendrá su compromiso inquebrantable con la organización profesional de todos los procesos electorales de los años por delante, vigilando siempre que las contiendas ocurran en condiciones de equidad y que los diversos actores políticos cumplan con las reglas existentes», añadió el Instituto en su comunicado.

Entre los convocantes a las movilizaciones de ayer estuvieron figuras como los expresidentes Vicente Fox, Felipe Calderón, el líder de la oposición Claudio X. González y Gustavo de Hoyos. Los dirigentes nacionales del PAN, PRI y PRD). También se dejó ver la exlideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo y diversos legisladores.

Foto: Twitter @JaviCorral1977

Luego del cambio que hicieran los organizadores de la marcha en defensa del INE que se llevará a cabo el próximo domingo en la Ciudad de México, para concentrarse en el Monumento a la Revolución, y que se replicará en más de 30 ciudades del país, el presidente celebró que haya manifestaciones por parte de la oposición.

Al ser cuestionado sobre el tema, López Obrador dijo que se darán todas las facilidades para que la movilización puedan concentrarse en el Monumento a la Revolución. Dijo que el derecho a manifestación se garantiza para todos los mexicanos, reconociendo que «costó mucho conseguirlo».

Dijo que por mucho tiempo no se permitía la libre manifestación de las ideas ni de libre tránsito para expresar posturas distintas a las del gobierno, por lo que ahora se garantizarán estos derechos. «Sabemos lo que es que bloqueen plazas y que prohíban hacer manifestaciones. Nosotros no podemos hacer lo mismo».

«Yo celebro que hay estas manifestaciones por dos razones; primero, porque se demuestra que vivimos en un país democrático y se garantiza el derecho a disentir; y segundo, porque se quitan máscaras, se combate la simulación, hay definiciones», sostuvo el presidente.

Sobre la participación de José Woldenberg, como único orador de la marcha del próximo domingo, AMLO dijo que no es ninguna novedad, pues acusó, «forma parte del grupo, es el maestro político de Lorenzo Córdova y de todo ese grupo».

El mandatario aprovechó para reiterar que su opinión es que sí hace falta una reforma electoral, pues insistió en que se gasta mucho en la organización de las elecciones: 20,000 millones de pesos, más lo que se le da a los OPLE’s y a los partidos políticos.

En ese sentido, volvió a reiterar que está demostrado que los consejeros del INE y los magistrados del TEPJF no garantizan imparcialidad ni elecciones limpias y libres. «Forman parte del fraude electoral que hemos padecido históricamente en México. Es una vergüenza que México sea de los países con más fraudes electorales en la historia».

Pese a que «celebra» la movilización de la oposición, acusó que los del bloque conservador no quieren que la democracia se consolide y que no existan los fraudes electorales. «Están muy molestos porque se acabaron los privilegios y ya no se permite robar. Se sentían los dueños de México y sobre todo les molesta mucho que se diga lo que antes se ocultada, les molesta mucho decir que hay racismo, clasicismo».

Habló sobre lo sucedido ayer en el vuelo a Yucatán, donde pasajeros del avión en que viajaba lo criticaron y le lanzaron consignas. Dijo que está muy consciente de que no todos los mexicanos comparten postura con él y con el gobierno.

Insistió en que en México había mucha simulación, al grado que había partidos paleros para simular que había democracia. «Puro choro mareador; ahora no, ahí van a estar agarrados, de la mano todos y eso es muy bueno porque mediatiza la simulación. Son tiempos de definiciones».

Afirmó que no todos los mexicanos deben pensar de la misma manera, pues eso si sería dictadura, tal como lo acusan erróneamente sus detractores. 

Sin embargo, aseguró que es claro que en México hay dos proyectos distintos y contrapuestos: el de sus adversarios, a quienes mueve el interés y el dinero, que es su verdadero Dios, «nada más que son muy hipócritas y son, repito: clasistas, racistas, aspiracionistas; se creen superiores, sabiondos, son también déspotas, son de los que maltratan a sus trabajadores».

Aun así, dijo que ve con mucho respeto a sus adversarios, y sostuvo que aunque los reaccionarios también son mexicanos, ellos (partidarios de la 4T) son distintos. «Vamos a estar pendientes de la movilización y que les vaya bien», finalizó.

El aspirante a la candidatura presidencial de la oposición, Santiago Creel, afirmó que quienes marcharán el próximo domingo en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE) y la democracia, son más que los que integran la coalición del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En conferencia de prensa, el diputado del PAN señaló que si se remiten a los números, en las elecciones federales de 2021 la oposición obtuvo 23 millones de votos, en tanto que la coalición encabezada por Morena alcanzó solo 21 millones de sufragios.

“¿Qué quiere decir esto? Sí a las cifras nos vamos, quienes estaremos marchando el próximo domingo, somos más que el partido del Presidente de la República y de su coalición gobernante”, precisó el legislador.

Creel Miranda explicó que la democracia parte de un principio básico: un ciudadano, un voto. Entonces, abundó el diputado, hay que tener mucho respeto por la coalición opositora que defiende al INE.

Destacó que, hasta el momento, se ha convocado a la marcha en 30 ciudades del país, con la participación de al menos 50 organizaciones civiles nacionales, “y si alguien quiere meter un jonrón el domingo, pues lo puede hacer, porque la marcha ya está trazada, no la traza el Presidente de la República”.

El también presidente de la Cámara de Diputados recordó que en caso de la CDMX, la marcha por la defensa del INE y la democracia partirá del Ángel de la Independencia y llegará al Monumento a la Revolución.

«Creo que puede ser la marcha más numerosa que ha habido en su historia por parte de demócratas que queremos un México de libertades y con un árbitro electoral auténticamente democrático», sostuvo.

Pese a los señalamientos que ha hecho el presidente de la tribunal de Palacio Nacional, y que ha sido replicado por sus seguidores, Creel Miranda aseguró que quienes van a marchar el domingo son parte del pueblo, de la soberanía y de la democracia. El protagonista de esta movilización, afirmó, debe ser ciudadano libre.

Creel Miranda defendió la participación de José Woldenberg, ex presidente del IFE y único orador en la marcha, pues dijo, «tiene la autoridad, el conocimiento, la práctica electoral necesaria y, sobre todo, la autoridad moral para expresar un discurso de defensa sobre INE, una vez que concluya la marcha”.

En tanto, el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, indicó que la marcha convocada para este domingo es totalmente ciudadana y no busca ningún protagonismo político.

Llamó a que los integrantes de los partidos políticos que asistirán a la marcha respeten el carácter ciudadano de la convocatoria. Además, pidió al presidente López Obrador que «deje de insultar a la gente que está teniendo una actitud cívica, que deje de acosar a las personas, a los liderazgos ciudadanos que han alzado la voz por la defensa del INE. Y, de ninguna manera, mezclar esto con un tema partidista».

En Broojula, Ana Paula Ordorica platica con Alejandra Latapí, integrante de la plataforma UNIDOS y ex consejera electoral del IFE, sobre la marcha del próximo domingo, que se produce en el marco de la discusión de la reforma electoral propuesta por el presidente y que afectaría la autonomía y funciones de la autoridad electoral.

En el dictamen Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2023 se perfilan recortes a órganos autónomos, siendo la mayor reducción el contemplado para el Instituto Nacional Electoral (INE), al que se proyecta quitar 4 mil 475 millones 501 mil 178 pesos.

De acuerdo al dictamen que comenzó a circular el pasado fin de semana, el recorte, que equivale al 24% del dinero que solicitó el Instituto, con lo que pasaría de 24 mil 696 millones de pesos a 20 mil 221 millones.

En total, los recortes a órganos autónomos asciende a poco más de 6 mil millones de pesos, recursos que serán destinados a la Secretaría del Bienestar para los diferentes programas sociales.

A la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) se le recortarían 33 millones de pesos menos; al INAI 18 millones de pesos y al IFT 17 millones de pesos, por mencionar algunos,

El Poder Judicial también tendría una reducción de mil 425 millones de pesos, mientras que al Poder Legislativo se le estaría recortando el presunto en 466 millones de pesos.

Ante los embates que libra, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, hizo un llamado a la defensa de las instituciones democráticas, que dijo, son producto de luchas colectivas.

“Todos juntos defendamos una institución que es un patrimonio de las y los mexicanos y, con autocrítica, propongamos mejoras, pero no permitamos que esta institución que tanto nos costó construir caiga en manos de una facción política que es legítima y que llegó al poder por la vía de las urnas gracias al trabajo que ha desarrollado”, dijo Córdova Vianello en una sesión de la Junta General Ejecutiva.

El Córdova Vianello consideró que es claro que, en varios países del mundo, hay una embestida en contra de las autoridades electorales, caracterizada por la desinformación, los ataques personales e institucionales y la asfixia presupuestal.

Sostuvo que en el INE son guardianes de la democracia, pero también son responsables del mantenimiento del orden constitucional, que acusó, «hoy ha sido vulnerado por otra institución».

Lorenzo Córdova revindicó su responsabilidad constitucional, como Presidente del INE, de defender a la institución frente a mentiras que se difunden desde otras instituciones y poderes; por ejemplo, que el INE es la institución electoral más cara del mundo o que en México las elecciones son las más costosas del orbe.

“Dejemos el discurso de los fraudes y la descalificación de la autoridad electoral y cuidemos una institución que es de todas y todos los mexicanos”, invitó.

Los diputados de Morena, Hamlet García Almaguer y Yeidckol Polevnsky Gurwitz, integrantes del grupo de trabajo para la reforma electoral, de las Comisiones Unidas de Reforma Política-Electoral, de Puntos Constitucionales, y de Gobernación y Población, señalaron que la Cámara de Diputados votará la reforma electoral antes de que finalice noviembre.

En conferencia de prensa, señalaron que una vez que se apruebe el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023 (PEF 2023), a más tardar el 15 de noviembre, el grupo de trabajo de las Comisiones Unidas intensificará sus labores con miras a construir un predictamen que contenga las coincidencias de todas las iniciativas en materia de reforma electoral.

García Almaguer, secretario de la Comisión de Reforma Política-Electoral, indicó que se tiene el acuerdo para que las secretarías técnicas de las Comisiones Unidas hagan “el cruce de las iniciativas para identificar los puntos de acuerdo” y “en un par de semanas tendremos los resultados”.

Precisó que entre las distintas fuerzas políticas de la Cámara de Diputadas hay consenso en tres ejes: 1) una democracia más barata; 2) una reducción en la integración del Congreso de la Unión y de los cabildos de los gobiernos municipales, y una reducción de integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE).

“Hay consenso en esos tres ejes, en mayor o menor medida. Todos quieren una democracia más barata, todos quieren cambios en el INE y en el Tribunal Electoral, aunque sea sólo en la integración, y todos quieren modificaciones en el Congreso, tanto en Diputados como en el Senado, y los cabildos. En el ‘qué’ hay consenso, en el ‘cómo’ es lo que vamos a negociar”, explicó.

Los legisladores recordaron que la fecha límite constitucional, para realizar una reforma electoral que apique a los comicios de 2024, es el último día de junio de 2023; sin embargo, se busca aprobarla en este mes para que el Senado tenga tiempo suficiente de analizarla, y en caso la regrese con cambios. Asimismo, para darle tiempo a los congresos locales.

Respecto al PEF 2023, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ignacio Mier, informó que el próximo lunes iniciará la discusión su en Comisiones y se espera que el martes 8 de noviembre suba al Pleno.

«Iniciaremos el proceso para que sea discutido en comisiones el lunes por la tarde y martes por la mañana, y el mismo martes por la tarde estará subiendo al Pleno para que sea discutido y aprobado en lo general, y nos vamos a dar días para desahogar las reservas, de tal manera que antes del 15 de noviembre tengamos presupuesto, como lo establece la ley”.

Informó que en la sesión de hoy se va a discutir y analizar una reforma a la ley para garantizar un instrumento financiero en materia de presupuesto, sobre los remanentes del gobierno de la República y de la Tesorería, así como efemérides, comunicados y dictámenes.

Cuestionado sobre las posibles manifestaciones que se den a las afueras del Palacio Legislativo durante el proceso de aprobación del PEF 2023, Mier Velazco opinó que las organizaciones y sindicatos tienen todo el derecho de expresarse; “nosotros no vamos a inhibirlos y ni a limitarlos, serán atendidos por las comisiones correspondientes”.

Los cambios institucionales que ha hecho el presidente López Obrador dejan mucho que desear. Desapareció el Seguro Popular y en su lugar está el INSABI que supuestamente llegaría para mejorar los servicios gratuitos de salud. Casi cuatro años después los beneficiados de la desaparición del Seguro Popular han sido las farmacias y los médicos que trabajan a un lado de éstas a quienes les ha crecido el número de pacientes que ya no cuentan con gratuidad en servicios médicos porque el INDEP simplemente no funciona.

El presidente anunció la creación del Banco de Bienestar para lograr inclusión financiera y en su lugar está solo la promesa ya que no ha logrado construir ni los cajeros automáticos que supuestamente llegarían a todos los rincones del país.

Las Universidades del Bienestar, que supuestamente llegarían a mejorar la educación, no lograr graduar alumnos y sus maestros hacen plantones porque no les pagan. El Instituto Para Devolverle al Pueblo lo Robado, que creó este gobierno para sustituir al SAE, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, ha estado plagado de escándalos por los robos ¡de sus directivos! Ahora hasta una demanda enfrenta por la venta de Ferraris sin contar con un fallo judicial.

Aún con tanto fracaso a cuestas, el presidente quiere que confiemos en él y su gobierno para crear un nuevo instituto para manejar las elecciones. En lugar del INE, López Obrador quiere crear el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).

Si algo funciona en el país y ha permitido la alternancia en el poder han sido las instituciones electorales, empezando por el INE. Entonces ¿por qué quiere el presidente López Obrador enterrarlo?

¿Por qué debemos creer que su INEC va a funcionar? Él, que ha sido el padre de las consultas patito con preguntas sesgadas y resultados predecibles quiere que creamos que ahora sí va a lograr un instituto confiable.

¿Por qué creer en que dejar solo a los senadores y diputados de representación proporcional – que son los que llegan a sus escaños por decisión de las cúpulas partidistas y no de los ciudadanos – va a beneficiar a la democracia mexicana? Si de por sí está roto el vínculo entre ciudadanos y políticos y ni con la reelección legislativa se logró generar una rendición de cuentas indispensable, la propuesta del presidente simplemente reforzará este amarre de las cúpulas sobre sus cuadros. Quedarán en la lista los legisladores que hagan lo que les funcione a los dirigentes de partido y no a los electores.

La fortaleza de las instituciones democráticas es fundamental para detener los desplantes autoritarios de los Jefes de Estado. Los ejemplos de Trump en Estados Unidos y el de Jair Bolsonaro en Brasil deberían ser suficientes para que en México no permitamos que lo que ha funcionado para que tengamos alternancia en el poder, sea tocado o modificado por quien ha demostrado no entender el A,B,C de la democracia.

Apostilla: El presidente López Obrador decidió que era una buena idea darle un espaldarazo a Donald Trump una semana antes de las elecciones intermedias de Estados Unidos. En su conferencia de prensa del lunes AMLO dijo que ahora que Elon Musk es dueño de Twitter, la empresa debería de regresarle su cuenta al expresidente Trump y resarcir el daño que le hicieron al sacarlo de la plataforma. Más allá de que AMLO vuelve a mostrar que eso de la no intervención en asuntos de otros países (y en empresas en otros países) lo utiliza solo a conveniencia, la gran duda es ¿por qué quiere AMLO ayudar a Trump? ¿Para que regrese a La Casa Blanca y nos utilice de piñata política como lo hizo los cuatro años que fue presidente?

Columna completa en El Universal

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) respondió este lunes a las críticas que se le han hecho a la iniciativa de reforma electoral que presentó y que ya se discute, junto a otras presentadas, en la Cámara de Diputados.

AMLO indicó que la reforma electoral busca fortalecer la democracia y fomentar la participación del pueblo en las decisiones políticas del país, más no desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) o atentar contra el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

“Es una reforma electoral para que haya democracia. No es desaparecer al órgano encargado de organizar las elecciones, eso no va a desaparecer ni tampoco el Tribunal encargado de calificar las elecciones”, enfatizó el presidente.

Acusó que hay una campaña de desinformación, orquestada por quienes estaban acostumbrados a manejar al INE; los conservadores corruptos entre los que mencionó a Claudio X. González.

«Siempre han estado en los fraudes electorales y ahora se convierten en los paladines de la democracia, tienen una campaña engañando a la gente sobre todo allá en las Lomas, porque fui por allá y vi que en las casas había carteles diciendo ‘yo defiendo al INE, no a la destrucción del INE'», dijo el presidente.

El mandatario defendió que lo que se busca es la consolidación de un sistema seguro, imparcial y eficiente, en el que no tenga cabida el fraude electoral.

«Lo que no queremos es que continúe este sistema corrupto, antidemocrático, que está en poder de los conservadores porque son capaces y, no hablo al tanteo, de hacer un fraude hacia adelante, como ya lo han hecho y eso hay que evitarlo, porque eso sería un retroceso, una cuestión gravísima para el país», añadió.

Ante el discurso que ha adoptado el INE, el presidente aseguró que la democracia en nuestro país no se debe a la existencia del Instituto Nacional Electoral y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, como han pregonado muchos de sus opositores, sino a la participación del pueblo.

“Nosotros lo que queremos es que haya una auténtica democracia en nuestro país. Es el mejor sistema político, de gobierno. No solo es el mejor sistema político electoral. La democracia es una forma de vida como lo establece nuestra constitución y estamos adheridos a eso. Queremos que se respete el voto, que haya elecciones limpias y libres; que no se utilice dinero del presupuesto para favorecer a ningún candidato, a ningún partido», enfatizó el morenista.

Como lo ha hecho en otras ocasiones, con iniciativa que ha presentado, cuestionó a quienes se oponen a la reforma electoral cómo no están de acuerdo en que haya elecciones limpias y libres, que se respete el voto, que no haya fraudes, y que no se derroche dinero en las elecciones.

Sin embargo, especialistas han advertido que no se trata de estar en contra de lo que el presidente señala, sino en la afectación a la autonomía e independencia de las autoridades electorales y el riesgo de que se acabe con un Instituto subordinado el gobierno federal.

En un reporte especial, Integralia Consultores señala que, en la propuesta presidencial en material electoral, destacan sustituir al Instituto Nacional Electoral (INE) por el nuevo Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC), lo que ocasionaría que perdería la atribución de conformar el padrón electoral y, en consecuencia, es probable que tampoco expediría la credencial para votar con fotografía.

Recuerda que también se propone elegir a consejeros y magistrados electorales por la vía del voto popular; centralizar la organización de todas las elecciones en el INE: desaparición de los organismos electorales locales (los OPLEs), así como los tribunales electorales locales: teducir el tamaño del Senado de 128 a 96 integrantes y que todos ellos sean electos mediante representación proporcional con base en listas estatales.

También se busca reducir el tamaño de la Cámara de Diputados de 500 a 300 integrantes y elegir a todos mediante un sistema puro de representación proporcional con base en listas estatales; reducir el tamaño de los congresos locales con base en criterio poblacional; reducir el número de regidores municipales y concejales de alcaldías por criterio poblacional.

Reducir el financiamiento ordinario a partidos y mantener el financiamiento público para campañas electorales; la implementación del voto electrónico; ampliar la propaganda electoral gubernamental permitida durante procesos electorales: reducir 18 minutos diarios para promocionales de los partidos y de las autoridades electorales por cada estación de radio y TV durante procesos electorales y disminuir el umbral de participación ciudadana para que la revocación de mandato sea vinculante (33%).

Enfatiza que con estas propuestas, se socava la autonomía y profesionalismo de las autoridades electorales, se distorsionaría la representación política, se pondría en riesgo la sobrevivencia de los partidos, entre otros problemas.

El consejero presidente el INE, Lorenzo Córdova, indicó que han dado inicio los trabajos para alcanzar una reforma electoral en el Congreso, que, de prosperar, confió en que sea resultado de un diálogo respetuoso, de coincidencias y consensos amplios.

Afirmó que una reforma reforma electoral requiere siempre del máximo consenso posible, resultado de diálogo y el acuerdo entre las fuerzas políticas, así como de un diagnóstico certero sobre el funcionamiento del sistema electoral que pretende modificarse.

Córdova Vianello reiteró que el INE siempre ha manifestado una total disposición para aportar al Congreso, que dijo  es la única instancia facultada legalmente para aprobar modificaciones tanto a la Constitución como a las leyes secundarias, toda la información técnica, estudios y análisis sobre la manera.

El consejero presidente aseguró que México cuenta con instituciones electorales acreditadas y un prestigio internacional, lo que le ha permitido posicionarse como un referente mundial sobre la organización de comicios y sobre el arbitraje de las contiendas políticas.

Señaló que el consenso es una condición indispensable para el sostenimiento de la democracia, esto en relación a cómo debe en su caso aprobarse la reforma; de otro modo, advirtió, se pondría en peligro una «construcción política de 30 años que hoy es una fuente de estabilidad y paz pública».

Lorenzo Córdova pidió dar seguimiento a los trabajos que ya se encuentran en marcha en la Cámara de Diputados y estar atentos a los acuerdos que ahí se generen.

Adicional, se señaló que el INE cumple desde su creación con las responsabilidades que le han sido asignadas para fomentar la vida democrática, fortalecer el régimen de partidos políticos y asegurar a la ciudadanía el ejercicio de sus derechos político-electorales.

Apuntó que ha organizado exitosamente 330 elecciones en todo el país, de tipo federal, local, partidistas, de Asamblea Constituyente de la CDMX, así como procesos de participación ciudadana, en plenas condiciones de equidad y garantizando cabalmente el pleno ejercicio de los derechos político-electorales de la ciudadanía.

Ante las acusaciones que se han mantenido y que en las últimas semanas se han visto alentadas desde el poder, el Instituto afirmó que la ciudadanía ha acompañado a la autoridad contando los votos de sus vecinas y vecinos, con lo que se ha podido atestiguar que no existe fraude y que se cumple con las reglas establecidas.

El INE aclaró que el costo que tienen las elecciones en nuestro país, se debe a las responsabilidades y atribuciones que se han ido sumando a la autoridad electoral por parte de las y los legisladores.

Arturo Sarukhán

EL UNIVERSAL

 

La elección intermedia de Estados Unidos en menos de dos semanas es la primera que se celebra a la sombra de una intentona de golpe de Estado en ese país. Será la primera que ocurre a partir de una decisión de la Suprema Corte que no solo evisceró un derecho establecido desde hace medio siglo sino que amenaza con rescindir otros. Y a raíz de que uno de los dos partidos políticos del país se ha dedicado a cuestionar el resultado electoral de 2020, a socavar metódicamente las premisas del derecho al sufragio y de quién cuenta los votos y a suprimir el voto de minorías, será la primera en la cual la verdadera naturaleza de la democracia y gobernanza estadounidenses estarán en juego en las boletas. Los votantes estadounidenses no han enfrentado desde 1860 una decisión con consecuencias tan onerosas como ahora.

Una muy alarmante encuesta de la semana pasada del New York Times/Siena Poll lo refleja de manera palmaria. Los votantes creen abrumadoramente que la democracia estadounidense está bajo amenaza, pero parecen notoriamente apáticos ante ese peligro, y pocos lo identifican como el problema más apremiante de la nación. De hecho, más de un tercio de los votantes independientes y un contingente más pequeño pero relevante de votantes que se identifican como Demócratas dijeron que estaban abiertos a apoyar a candidatos que rechazan la legitimidad de las elecciones de 2020, asignando mayor urgencia a sus preocupaciones sobre la economía que a los temores sobre el destino del sistema político del país.

La encuesta además demuestra que las dudas sobre las elecciones que han infectado como un virus a la política estadounidense desde la contienda de 2020 muestran todos los signos de persistir en el futuro: 28 por ciento de todos los votantes registrados, incluido 41 por ciento de los Republicanos, dijeron que tenían poca o ninguna fe en la validez de las elecciones legislativas este noviembre. La llamada “experiencia americana”, con sus mitos fundacionales y nacionales y sentido de “excepcionalismo”, parecen cegar a muchos estadounidenses ante la creencia de que su democracia está en peligro. En pocas palabras, demasiados aún piensan que “eso no puede pasar aquí”, cuando la verdad es que quizá ya empezó a ocurrir. Y con una potencial recesión en puerta en EE.UU, me recuerda mucho a las condiciones políticas, sociales, económicas e ideológicas -y los pactos faustianos que ésas generaron- en la Alemania de la República de Weimar camino a las elecciones de 1932. Pareciera que es así como muere una democracia: encogiéndose de hombros.

Pero así como lo que está en juego para los estadounidenses con estos comicios es existencial, para México la elección intermedia es también un momento de inflexión potencial. No solo porque, como he apuntado reiteradamente, a diferencia de Las Vegas, lo que sucede en EE.UU no se queda en EE.UU; es por el impacto inmediato que un Congreso, en el cual ciertamente la Cámara de Representantes -y potencialmente, el Senado- estará controlada a partir de enero de 2023 por el Partido Republicano, tendrá para la conducción de la agenda bilateral entre Estados Unidos y nuestro país. De entrada, el fantasma de una nación crecientemente autoritaria y antidemocrática es pésima noticia para la prosperidad, bienestar y seguridad de México y de los mexicanos a ambos lados de la frontera, factores que dependen -como con ningún otro país- de esa relación con nuestro vecino.

Ello es particularmente preocupante porque la panza de un Partido Republicano hoy trágica y crecientemente nativista, xenófobo, extremista, autoritario y anti-democrático, viene preñada de la piñata político-electoral mexicana, que es muy atractiva y que rinde dividendos en las urnas y en la movilización electoral. Si no pregúntenle a Trump y a los gobernadores de Texas y Florida que regurgitan ahora el manual de juego del ex mandatario. Y si algunos de ustedes, como yo, consideran que el parteaguas que significaron los comicios presidenciales de 2016 -cuando por primera vez en la historia moderna de EE.UU México jugó un papel “estelar” en su narrativa electoral- fue un nadir en términos de las percepciones y narrativa públicas acerca de nuestro país en ése, el futuro en el mediano plazo podría ser poco halagüeño.

Pero complicando aún más el cuadro, lo que ocurra en el legislativo tendrá un impacto inmediato y podría sentar el tono de cómo se encare la relación bilateral a ambos lados de la frontera, sobre todo en momentos cuando las dos naciones se encarrilen a elecciones presidenciales simultáneas, como ocurre cada 12 años, en 2024. Hay que subrayarlo sin rodeos: nunca en tiempos modernos, desde ese momento de tensión y recriminación detonado en 1985 por el asesinato de un agente de la DEA en suelo mexicano, había sido tan disfuncional como lo es ahora la relación entre un titular del Ejecutivo mexicano y el Congreso estadounidense. Se dice fácil pero en ninguno de los viajes del Presidente López Obrador a Washington se ha reunido éste con el liderazgo bicameral o con legisladores de ambos partidos; esto nunca había ocurrido en las últimas tres décadas. Y a la ya de por sí deteriorada relación con legisladores Demócratas como resultado de la percepción de que el presidente mexicano apostó por Trump y su reelección, ahora, en los últimos meses, se ha sumado el creciente antagonismo de legisladores Republicanos a raíz de los posicionamientos de López Obrador con respecto a Cuba, Venezuela y Nicaragua, el boicot a la Cumbre de las Américas arropando a esos tres regímenes y sobre todo por los ataques ad hominem a congresistas del GOP, con nombre y apellido.

Hay que recordar que en el sistema estadounidense, el partido que obtiene la mayoría en cualquiera de los dos recintos, Cámara o Senado, ocupa todas las presidencias de los comités y subcomités en el Congreso, y por ende controla y determina la agenda legislativa. Por ejemplo, el Representante Republicano por Texas, Michael McCaul, quien se perfila, con el triunfo y mayoría segura del GOP en la Cámara como el siguiente presidente del Comité de Relaciones Internacionales de ese recinto, ha calificado la estrategia de seguridad pública del presidente mexicano como una amenaza a la seguridad nacional de su país.

Con la creciente inquietud por los resultados de las políticas públicas mexicanas en materia de seguridad; el trasiego de fentanilo (al que los Republicanos ya bautizaron en sus campañas como el “fentanilo mexicano”); las demandas de que Biden canalice los recursos que está otorgando a Ucrania para defenderse de la agresión rusa para confrontar lo que caracterizan como la “verdadera amenaza” a la seguridad de EE.UU, que es la frontera mexicana; los ataques a la permisividad migratoria mexicana y la “invasión” que estamos “facilitando”; las lecturas en torno al hackeo a la Sedena; o con el proceso de consultas entre EE.UU y México en materia energética al amparo del TMEC (muchos de los legisladores Republicanos que asumirán presidencias en los comités y subcomités de la Cámara -y del Senado en caso de que también le arrebaten a los Demócratas la mayoría ahí- son de estados y distritos con fuerte presencia de empresas energéticas fósiles y renovables), la multiplicación de frentes en la agenda bilateral podría volverse exponencial a partir del próximo año.

Y el freno de mano que hoy, a pesar de los cuestionamientos de legisladores Demócratas, le ha puesto la Casa Blanca a su bancada para no hostigar del todo al mandatario mexicano y torpedear la voluntad mexicana de seguir cooperando con la administración en materia de controles migratorios, desaparecería con una mayoría Republicana dispuesta a minar en todo lo posible al Presidente Biden en la antesala de la elección presidencial. Por si fuera poco, la reelección casi segura en noviembre del gobernador de Texas, Gregg Abbott, quien aspira a la nominación de su partido en 2024 si Trump decide no contender -o llegase a encontrarse legalmente imposibilitado de hacerlo- no tendrá tapujo alguno en seguir recurriendo a los gimmicks que ha instrumentado en su interacción con México.

Toda elección conlleva consecuencias. Lo que está en juego para México, más allá de preferencias o sesgos ideológicos que uno u otros podamos tener, o de aquellos que en nuestro país han bebido el Kool Aid naranja del trumpismo, es enorme y obligan al gobierno a recalibrar posturas y, junto con sector privado y sociedad civil, a poner las barbas a remojar.

El presidente Joe Biden salió este viernes a aclarar que no considera a ningún partidario del expresidente Donald Trump «una amenaza al país».

Y es que ayer, Biden pronunció un discurso el que dijo que la «ideología extrema» de Donald Trump y sus simpatizantes «amenaza las bases mismas de nuestra república», y pidió a los estadounidenses de todos los ámbitos que ayudaran a contrarrestar lo que catalogó como fuerzas oscuras dentro del Partido Republicano que intentan socavar la democracia.

Ante la polémica que generaron sus palabras, hoy aclaró que «sí considero que cualquiera que llama a usar la violencia, no condena la violencia cuando se la usa, se niega a reconocer un triunfo electoral, insiste en modificar las reglas para el recuento de votos, es una amenaza a la democracia» pero no al país.

Dijo que cuando la gente votó por Trump, no votó por atacar el Capitolio y no votó por anular una elección. «Votó por una ideología promovida por él», añadió.

En su discurso desde la Sala de la Independencia en Filadelfia de ayer, Biden hizo una acusación inusualmente contundente en contra de Trump y de lo que dijo se ha convertido en la cepa dominante del partido de oposición.

Su mensaje llegó a tan sólo dos meses de que los estadounidenses acudan a las urnas para las elecciones de mitad de mandato, que Biden describió como una encrucijada para la nación.

«Muchas de las cosas que están sucediendo hoy día en nuestro país no son normales», dijo ante cientos de asistentes, levantando la voz para acallar a los simpatizantes de Trump reunidos al exterior del edificio.

Afirmó que no desaprobaba a los 74 millones de personas que votaron por Trump en 2020, pero añadió: «No hay duda de que hoy día el Partido Republicano es dominado por Donald Trump y los republicanos del MAGA», usando el acrónimo del lema de campaña «Hagamos grande a Estados Unidos otra vez».

El mensaje de Biden representa un gran cambio de postura para el presidente, quien durante su discurso de investidura pregonó sobre la unidad nacional.

Biden, quien evitó incluso referirse al «tipo anterior» por su nombre durante su primer año de gobierno, ha sido cada vez más abierto en sus críticas hacia Trump. Expertos señalan que esto ha sido por los recientes triunfos legislativos de su partido y consciente del regreso de Trump al ojo público.

Apenas la semana pasada comparó la «filosofía MAGA» con un «semifascismo». Y aunque llamó a los republicanos más convencionales a que levanten la voz en contra de lo que sucede en el partido, los líderes republicanos no tardaron en acusarlo de profundizar las divisiones políticas.

Biden pidió a la ciudadanía que «vote, vote, vote» para proteger la democracia. «Durante mucho tiempo, nos hemos reconfortado a nosotros mismos diciéndonos que la democracia estadounidense está garantizada. Pero no es así».

El presidente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, señaló que la compra de votos, la coacción en favor de un candidato y demás irregularidades que se registraron este fin de semana en la elección interna de Morena, constituyen la esencia del partido.

Afirmó que la violencia, el fraude, el acarreo de beneficiarios de programas y la compra de votos, evidencian la podredumbre y lo antidemocráticos que son en Morena, mostrando todo lo que están dispuestos a hacer con tal de lograr sus objetivos.

Acusó que Morena es un partido político de cacicazgos locales y regionales cuyo único objetivo es mantener el poder para encubrir sus fechorías.

“Estamos viendo una muestra de lo que pretenden hacer en el 2024, lo mismo que hacía el partido oficial en los años de Echeverría: robo de urnas, carruseles, acarreo, compra de votos y coacción corporativa para obligar a la gente a votar por un candidato oficial”, señaló.

Los hechos ocurridos en las elecciones de consejeros morenistas revelan de manera contundente y clara, por qué la nueva élite del poder busca acabar con el Instituto Nacional Electoral (INE).

“No quieren reglas democráticas, no quieren árbitro imparcial, lo único que quieren es imponerse por la fuerza bruta, recordándole a Mario Delgado que cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde”, agregó Cortés Mendoza.

En tanto, el dirigente del PRD, Jesús Zambrano, dijo que lo acontecido al interior del partido fundado por AMLO, es el reflejo de ese tipo de  «democracia» que quieren establecer en México: ganar con trampas, procesos desaseados, con mapacherias, por lo que quieren desaparecer al árbitro electoral.

“Ese es el tipo de democracia que quieren establecer en México, por eso quieren desaparecer al INE, para controlar las elecciones y hacer las cosas a su modo, con trampas, triquiñuelas, con el uso de recursos públicos de manera ilegal, con acarreo, manipulación, con la ignorancia de la gente que no sabía que iba a votar y no sabía para qué o para quién iba a votar, no sabía de qué se trataba, ni nada por el estilo», acusó el perredisata.

Recalcó que la democracia que quieren establecer Morena es terriblemente costosa, pues recordó que hay un despilfarro de recursos para moverse y para mover a las corcholatas.

Sin embargo, el presidente López Obrador defendió el proceso interno de Morena, y lo calificó como una «buena jornada democrática porque participaron alrededor de dos millones 500 mil ciudadanos, fue masiva la participación para ser una elección interna, además para elegir delegados, es muchísimo», dijo el mandatario en sus conferencia matutina.

En línea con lo expuesto por Mario Delgado, dijo que muchos de los que participaron y que provocaron los actos de confrontación, no eran militantes de Morena.

«Me informan que se inscribieron, al mismo tiempo se estaban afiliando a Morena, y pues conducir esta jornada fue muy meritorio de los dirigentes Mario Delgado, Citlalli (Hernández), y muchos dirigentes que ayudaron para la celebración de las elecciones», dijo AMLO.

Sin embargo, reconoció que hay inconformidades sobre el proceso, por lo que dijo, se debe mejorar este tipo de procesos para que no haya violaciones o irregularidades. Defendió que fue en muy pocas casillas donde se presentaron estos problema, asegurando que no sé generalizó este tipo de conductas, como «los conservadores hubiesen querido».

Resumió que de 553 centros de votación que se instaron, solo se anularán 19, es decir el 3.43% del total; de los 300 distritos, solo se tienen que anular 5, el 1.66%. Indicó que en estos se tendrá que reponer la votación.