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Carlos Puente, coordinador de la bancada del Partido Verde (PVEM) en la Cámara de Diputados, afirmó que, a nivel Federal y legislativo, la alianza entre Morena, PT y PVEM es sólida y no existe ninguna división como mucho se ha comentado a raíz de que en Coahuila competirán separados en las elecciones de junio próximo.

El diputado aclaró que se decidió ir por separado pues cada partido lleva una oferta propia que pondrán a consideración de los coahuilenses.

Explicó que en Coahuila no se concretó una alianza con Morena, por lo que el postularán como candidato a Evaristo Lenin Pérez Rivera, en coalición con el partido local Unidad Democrática de Coahuila (UDC).

“Sabemos y entendemos que, en política, como en todo en la vida, no es todo o nada, hay puntos de coincidencia y otros en los que no”, manifestó el líder parlamentario.

Asimismo, externó el respeto a sus aliados de Morena, y dijo que “mantienen un proyecto conjunto en común, una alianza legislativa (en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República); acompañamos el proyecto de gobierno del presidente López Obrador”.

Reconoció que en Coahuila hay algunos matices; no obstante, “no hay división, simplemente son opiniones; además, la historia te lo dice, en Coahuila cada vez que el PVEM ha competido solo y no coaligado, tiene un mucho mejor resultado”.

Puente Salas consideró que los buenos resultados del PVEM en Coahuila “tiran por la borda todas las descalificaciones que hacen para nuestro partido y los demás, quieren seguir viviendo del grande”.

Externó que las alianzas “cuestan, quitan votos, pero fortalecen un proyecto de gobierno”.

Adelantó que su virtual candidato logrará restar votos a la alianza de “Va por México”, en una zona importante de la entidad, que es la zona norte, más no al proyecto de la Cuarta Tranfromación.

Un video que se hizo viral en YouTube destruyó la vida de Tatiana Lionço, una psicóloga que en 2012 habló en un panel acerca de homofobia y como combatirla en las escuelas. En su presentación dijo que era normal, y por ello no debiera asustar, cuando los niños de primaria expresen curiosidad sobre sus cuerpos y los de sus [email protected], ni sobre la ropa que usan.

El video fue editado por un hombre de la extrema derecha muy poco conocido en ese momento. Las palabras de Lionço fueron reacomodadas de tal forma que parecía que ella había empujado e incentivado la homosexualidad y el sexo entre niñ@s.

El video le cambió la vida a Tatiana. Y es que ese hombre de extrema derecha era un completo desconocido en la política. Era más bien visto como un raro empujando teorías locas en su canal de YouTube. Ahí, en YouTube, sí tenía sus buenos seguidores, los cuales repostearon ese video hasta hacerlo viral. Muy pronto la historia se tornó en que Lionço representaba a una comunidad global comunista-homosexual que empujaba la pedofilia. De YouTube, la historia pasó a Facebook y a Twitter. De ahí llegaron los comentarios que pedían asesinar a Tatiana.

Lionço perdió su trabajo y a sus amigos. Desde entonces, las amenazas en su contra no han parado. Su vida nunca ha sido igual. El hombre que empujó esta mentira en YouTube es hoy muy conocido. Se llama Jair Bolsonaro, quien en 2018 decidió lanzarse por la presidencia de Brasil.

En un primer momento nadie creía que Bolsonaro tendría oportunidad alguna de ganar. Se equivocaron. Más que ganar, arrasó. Obtuvo 10 puntos más en esas elecciones que su contrincante, Fernando Haddad. Su ascenso meteórico en la política de Brasil se ha pintado como la historia del hartazgo en contra de la corrupción, pero de acuerdo con el más reciente libro del periodista del New York Times, Max Fisher, Bolsonaro logró su éxito tan rápido gracias a las redes sociales, en especial a YouTube.

En La máquina del caos, Fisher – que se ha dedicado a estudiar el efecto que las redes sociales tienen en las democracias – recuenta esta historia de Tatiana Lionço y el ascenso de Bolsonaro gracias a canales de YouTube que lograron transmitir de forma masiva noticias falsas alineadas con la extrema derecha. Además del triunfo presidencial de Bolsonaro, otros YouTubers lograron puestos en el legislativo federal y en oficinas estatales.

El libro tiene un capítulo que cuenta de forma clarísima el auge de la extrema derecha en Brasil que, de vivir exclusivamente en las redes, llegó al poder. “En Brasil tomaron el poder las redes sociales”, escribe Fischer. Ese Brasil al que Bolsonaro llegó a gobernar en 2019 a base de teorías de la conspiración; de odio y paranoia, ha sido la antesala de lo que ocurriría en Estados Unidos en las elecciones del 2020, en el asalto al Capitolio en el 2021, y de lo que vimos en Brasil el pasado 8 de enero.

Los miles de simpatizantes de Bolsonaro que se congregaron frente a los edificios gubernamentales, lo hicieron pidiendo sacar a Lula del poder argumentando que ganó por fraude. Legítimamente creen que están defendiendo la democracia de Brasil. No se dan cuenta lo poco congruente que suenan cuando rechazan los resultados de la elección presidencial pero no dicen nada sobre la legislativa, en la que le fue muy bien al partido de Bolsonaro.

La gran pregunta para la democracia en Brasil es si el 8 de enero fue ya el último acto de los bolsonaristas o solo el principio de la división y el caos. Para México, la pregunta es si esto representa un atento aviso de lo que podremos ver si en el 2024 los morenistas, que también hacen uso magistral de las redes sociales y no son muy buenos para reconocer sus derrotas, no obtienen los resultados esperados.

De acuerdo a la más reciente encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), con motivo de las celebraciones patrias, más de la mitad de la población cree México vive un ambiente de división.

Sobre qué tan orgullosos se sienten de ser mexicanos, el 96% de los consultados contestó que mucho o algo, mientras que solo el 4% dijo que poco o nada.

Sin embargo, aunque expresan sentirse orgullosos de ser mexicanos, el 53% de los encuestados considera que actualmente México vive un ambiente de división; 44% cree que México es un país unido.

Pensando en la situación actual del país, 67% considera que sí hay motivos para celebrar en estas fiestas patrias; 30% mencionó que no hay motivos.

19% considera que las tradiciones son lo que más les hace sentir orgulloso de ser mexicano; 13% menciona la nacionalidad; 11% la cultura y 9% la comida.

En estos apartados, 29% de los mexicanos considera que el mole es el platillo que más nos representa como país. Otros platillo que lideran las opiniones son tacos (23%), pozole (19%) y los chiles en nogada (10%).

58% considera que el tequila es la bebida que nos representa como mexicanos. 9% mencionó las aguas de sabores; 8% la cerveza y 7% el mezcal.

El expresidente Donald Trump confirmó ayer que sí contempla presentarse por tercera vez a las elecciones presidenciales de 2024, después de haber «ganado» en las dos ocasiones anteriores, insistiendo así en sus acusaciones de fraude en la elección de 2020.

«Me presenté la primera vez y gané. Luego me presenté por segunda vez y lo hice mucho mejor. Obtuvimos millones y millones de votos más (…) Es posible que tengamos que hacerlo de nuevo», sostuvo el magnate en un discurso durante una cumbre organizada por el Instituto Político América Primero (AFPI).

Durante su primera visita a Washington desde que dejó La Casa Blanca tras perder las elecciones frente al actual
presidente, Joe Biden, Trump señaló su intención de «rescatar» a Estados Unidos, pues acusó a su sucesor de tener al país en ruinas, y haberlo puesto de rodillas.

Trump también presentó un plan sobre cómo debería orientarse la estrategia del Partido Republicano para recuperar La Casa Blanca en 2024, lo cual se dijo confiado en que sucederá.

En un discurso de 90 minutos en la cumbre de AFPI, Trump recibió la ovación de legisladores republicanos, exfuncionarios de su gabinete, funcionarios de la administración, así como de donantes y simpatizantes, antes de pronunciar un discurso que se centró en el crimen y sus planes para la seguridad pública.

El magnate también dedicó algunas palabras sobre la comisión que investiga el asalto al Capitolio, asegurando que la intención del comité es la de dañar su imagen para evitar que «vuelva a servir» para el Partido Republicano y sus votantes.

«Realmente quieren dañarme para que ya no pueda volver a trabajar para ustedes, y no creo que eso vaya a suceder», sostuvo Trump sobre el trabajo del comité del 6 de enero, tras lo que ha recibido una ovación de la sala. «Si me quedara en casa y me lo tomara con calma, la persecución de Donald Trump se detendría de inmediato. Se detendría. Pero eso no es lo que haré», añadió.

En ese sentido, ayer, Chris Miller, el que fuera su secretario de Defensa, negó haber recibido órdenes formales por parte del magnate para desplegar a unos 10,000 militares ante el asalto al Capitolio.

«Nunca se me dio tal instrucción u orden ni supe de planes de esta naturaleza», señaló durante una comparecencia ante la comisión que investiga lo ocurrido, que dejó un saldo con cinco muertos y medio centenar de detenidos.

La visita de Trump a Washington puso de manifiesto también la división entre él y el que fuera su vicepresidente, Mike Pence, al que Trump ha culpado públicamente por negarse a rechazar los resultados electorales en algunos estados clave para el conteo de la votación.

Horas antes de la participación de Trump, en un discurso dirigido a un grupo conservador de estudiantes, Mike Pence dijo que «algunas personas podrían elegir concentrarse en el pasado, pero las elecciones son sobre el futuro», en clara referencia al discurso que ha venido manejando su excompañero de fórmula.

Pence esbozó su propia «Agenda de la Libertad» en la que presentó una visión distinta para el partido.

«Creo que los conservadores deben concentrarse en el futuro para recuperar a Estados Unidos. No debemos quitar la vista del camino frente a nosotros porque lo que está en juego es la propia sobrevivencia de nuestro estilo de vida», dijo Pence en su discurso ante la Fundación Young America’s.

Resaltó las palabras que dedicó al tema del aborto.

Durante un evento en el CEN del PAN, donde se emitió la Convocatoria para el estudio y análisis del Programa de Acción Política del partido, el presidente nacional del partido, Marko Cortés, hizo un llamado a Movimiento Ciudadano para que se sume a la coalición opositora de Va por México, y así estar del lado correcto de la historia.

«Todos los mexicanos son bienvenidos a Acción Nacional y, por lo tanto, a la coalición opositora Va por México; todos los mexicanos son necesarios. Es un momento de definición, ¿de qué lado de la historia quieres estar? ¿quieres estar del lado de la historia que divide a la oposición o quieres estar del lado de la historia que construye junto con la oposición una alternativa de país?, y eso es lo que ellos deben de resolver”, dijo el dirigente panista.

Y es que recordemos que la coalición opositora ha reiterado en diversas ocasiones su llamado a que el partido que dirige Dante Delgado, se sume al PAN-PRI-PRD y así se tenga una oposición aglutinada para hacer frente a Morena en las futuras elecciones, las de 2023 en Estado de México y Coahuila, y la presidencial en 2024.

Marko Cortés aseguró que una vez que la democracia no esté en peligro, es decir, se haya detenido el proyecto que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), los partidos que ahora van juntos, podrán volver a competir por separado.

«Cuando no esté en amenaza la democracia en México, nuevamente podemos volver a competir (por separado) como en antaño, pero ahora tenemos que sumar los diferentes para cuidar a México”, añadió el panista.

Durante el evento se indicó que el PAN no permitirá que se rompa con la autonomía, integración e independencia de las distintas autoridades electorales como el INE o el Tribunal Electoral, además de que reiteraron que tampoco apoyaremos la militarización del país.

En ese sentido, la Comisión Permanente Nacional respaldó, por unanimidad, el pronunciamiento del Comité Ejecutivo Nacional del PAN de llevar a cabo una moratoria constitucional, en los términos que fue firmada por la Coalición Legislativa, para evitar la aprobación de dos reformas que el Ejecutivo enviará en breve al Congreso: la electoral y la relacionada a la Guardia Nacional.

Se reiteró que, frente a las constantes y sistemáticas violaciones a la Constitución, en lo que resta de este sexenio, el presidente y Morena no podrán aprobar reformas que buscan la destrucción de nuestra democracia, la libertad y la protección de los derechos humanos.

Luego de que este miércoles entrara en vigor la Ley Federal de Revocación de Mandato, que establece las normas condiciones y alcances para dicho ejercicio, la organización de oposición ‘Sí por México’ llamó a la ciudadanía a no participar en la consulta pues dijo, solo pretende polarizar y dividir a México.

Explicó que contrario a la Constitución, cuya Ley refiere únicamente a la revocación de mandato presidencial, ahora se incluye indebidamente el concepto de ratificación de mandato como una de las opciones a votar.

«Al hacer esta inclusión en el texto, la ley Federal de Revocación de Mandato distorsiona el sentido del ejercicio libre de participación ciudadana, al convertirse en una complacencia a afán presidencial por recibir aplauso público», destacó la organización a través de un comunicado.

Señalaron que consideran inoportuno para el interés nacional realizar el próximo año un proceso de revocación de mandato pues promovería mayor polarización social y la crispación del ánimo de confrontación en el país.

Además, indicaron que el mecanismo constitucional para la elección de un presidente sustituto por parte del Congreso, suponiendo se decidiera por la revocación, no garantizaría un cambio real pues el nuevo titular del Ejecutivo provendría del mismo movimiento que gobierna actualmente, es decir, la persona que podría sustituir a AMLO sería de Morena.

‘Sí por México’ también resalta que el gasto presupuestal que implica un ejercicio como este, que calificó de innecesario, sería un acto irresponsable cuando las necesidades en los sectores de salud educación seguridad y fomento al empleo son verdaderamente apremiantes

Además, alertaron que con la inclusión de la opción de ratificación de mandato, López Obrador tendría el pretexto perfecto para dedicarse a hacer campaña personal durante los siguientes siete meses abandonando su función de gobernante.

Finalmente, la organización llamó a los legisladores de la coalición Va por México y de Movimiento Ciudadano a promover una acción de inconstitucionalidad en contra de aspectos de la ley Federal de Revocación de Mandato.

ARTURO SARUKHÁN

EL UNIVERSAL

 

Cuando se escriba la historia de la Administración Trump (espero más temprano que tarde), el caos y la  confrontación de la semana pasada en la plaza Lafayette, frente a la Casa Blanca, será uno de sus momentos palmarios. Estados Unidos ha perdido ya a 105,000 personas por el COVID-19; poco más de 40 millones están desempleados con la economía en caída libre. De costa a costa, las ciudades se han convertido en zonas de protesta y confrontación, en un amplísimo espasmo de dolor y rabia por la violencia policiaca contra minorías de color que no
cesa. El país no había sido sacudido por tantas crisis políticas, económicas y sociales simultáneas y graves desde la guerra de Vietnam. ¿Y qué hace el presidente mientras todo esto ocurre? Tuitea, básicamente, cuando no anda de pirómano.

Después de un FIn de semana de protestas en la emblemática plaza -sitio histórico y tradicional de manifestación y disenso- que propiciaron que su equipo lo trasladara brevemente al búnker debajo de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump llegó el lunes 1 de junio a la Oficina Oval cilindrado por las imágenes de televisión y cabreado de que se pensara que él se había escondido. Su reacción inmediata esa mañana fue querer mandar al ejército a las ciudades, recurriendo al Acta de Insurrección de 1807, una idea que primero provocó una acalorada discusión entre sus asesores y luego con varios gobernadores que se opusieron al despliegue de tropas en sus estados para confrontar a los manifestantes.

Pero al final del día, inducido por su hija, se le ocurrió una forma “más personal” y electoreramente redituable de demostrar dureza: cruzaría a pie la plaza Lafayette hacia una iglesia que había sufrido daños la noche anterior por un grupo de vándalos infiltrados en la manifestación. El único inconveniente era que para ello habría que expandir el perímetro de seguridad alrededor de la Casa Blanca. Mientras se preparaba para ir hacia la iglesia, Trump primero se autoproclamó ante las cámaras en los jardines de la casa presidencial como el “presidente de la ley y el orden” (al igual que Richard Nixon en su campaña de 1968 durante otro momento de convulsión social y política), a la par de que el procurador general William Barr daba la orden de sacar a los manifestantes que todavía estaban protestando en el extremo norte de la plaza. Lo que le siguió para que el presidente pudiese caminar doscientos metros para tomarse su foto fue un estallido de violencia como no se había visto a la sombra de la Casa Blanca en generaciones.

La clave para entender la decisión de cargar con macanazos y gas pimienta contra manifestantes pacíficos es ver estas imágenes a través de la lente de un “reality show”. Trump quiere que los estadounidenses crean que la Casa Blanca está amenazada por “terroristas” domésticos, incendiarios, matones, saqueadores y asesinos, palabras que ha usado con frecuencia en los últimos días. La estabilidad de la nación está bajo amenaza, afirma, y el bienestar del presidente y de los estadounidenses respetuosos de la ley está amenazado por los extremistas en las calles. Esa es la esencia del mensaje de Trump. Pero para un hombre forjado por la televisión, requería el complemento de un telón de fondo visual. De ahí la puesta en escena de la opera bufa que todos atestiguamos el lunes pasado: su discurso a la par del desalojo de la plaza con lujo de fuerza, para luego ir a posar frente a la iglesia, tomar una biblia en mano, levantarla y pontificar ante los medios repitiendo sin ton ni son, “es un biblia”. Los cuestionamientos y las críticas al mandatario por el uso político de las fuerzas armadas no se dejaron esperar, particularmente de militares en retiro como cuatro ex jefes del estado mayor conjunto e incluso de su propio ex secretario de Defensa, Jim Mattis, a quien Trump le propinó como respuesta su predecible invectiva ad hominem tuitera.

Como habitualmente sucede con Trump, hay un intenso elemento mussolinesco de farsa mezclado con fanfarronada y diatriba. En muchos sentidos, el truco de espejos y humo que se aventó el presidente -y de monumentos emblemáticos de las libertades de los estadounidense y la lucha por la igualdad en ese país rodeados por la Guarda Nacional- no fue más que el alcahueteo tribal con la derecha religiosa y su base de voto duro. Pero planeando sobre este execrable simulacro Potemkin de fuerza bruta, están los números a la baja para Trump en todas las encuestas y el triple cóctel de una pandemia mal gestionada, la peor contracción económica desde la Gran Depresión y la incapacidad para calmar la ira legítima detrás de las manifestaciones en Estados Unidos por el asesinato de otro afroamericano más a manos de la policía.

En medio de los peores disturbios civiles en una generación, una expresión de empatía o una exhortación a la unidad y la calma podrían ayudar a paliar el estado de ánimo nacional. Un presidente normal reconocería el horror de la muerte de George Floyd y todo lo que representa. Sin embargo, incluso estos pasos tan básicos parecen ser completamente ajenos a Trump. Y la noción -propalada por él y por sus sicofantes- de que respeta la protesta pacífica pero se opone a la violencia es ridícula. Cuando no está insinuando que los soldados podrían fusilar a manifestantes, está normalizando a grupos neonazis y supremacistas blancos, como en Charlottesville en 2017, u hostigando a deportistas que protestan la brutalidad policiaca hincándose en una rodilla cuando se entona el himno nacional.

Rara vez en la historia de Estados Unidos un presidente ha sido tan inadecuado ante una coyuntura tan difícil como la actual o tan decisivamente superado por los acontecimientos. En una crisis que exige resolución y competencia, y en momentos en que se necesita empatía desde la Oficina Oval, solo hay un comandante en jefe que se aplatana en su sofá y se dedica a echarle gasolina al fuego vía su teléfono móvil, de paso ofreciéndole a los autócratas del mundo
un regalo envuelto y con gran moño rojo por la manera en la cual el líder de una de las principales democracias responde a un país sacudido por el dolor y la rabia. Como afirmó el periodista estadounidense Nick Confessore, “un presidente que arrancó su campaña presidencial prometiendo construir un muro para proteger a los estadounidenses del mundo acabó construyendo uno alrededor suyo para protegerse de los estadounidenses”. Es una metáfora potente, pero también una vergüenza nacional y debiera ser sujeto del oprobio internacional.

El Grupo Parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados realizó su reunión plenaria virtual, en la que analizaron los cambios a la iniciativa que envió el presidente López Obrador para reformar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

En un comunicado, la bancada aseguró que preparará iniciativas adicionales a la presentada por el Ejecutivo Federal, con el fin de fortalecer el marco jurídico, acabar con la simulación y que la Cámara de Diputados ejerza su facultad constitucional de decidir el destino de los recursos públicos.

Aseguraron que trabajarán e insistirán para dejar en claro la división de poderes y se terminaría con la discrecionalidad.

Sobre la iniciativa del presidente, los morenistas destacaron el parlamento abierto que se llevó a cabo el jueves 30 de abril, donde participaron expertos y juristas como el doctor Diego Valadés Ríos; Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM; Mariana Campos, investigadora de México Evalúa; y Héctor Juan Villarreal Páez, del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria.

Coincidieron en la necesidad de modificar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, pues aseguraron que fue uno de los instrumentos fundamentales en el uso de los recursos «aprovechado por el régimen de corrupción y opacidad de las anteriores administraciones».

Señalaron que la ley, como está actualmente, permite una gran discrecionalidad en la reasignación de partidas presupuestales, ya que prácticamente no hay límites.

Por eso se pronunciaron para que en esta nueva reforma que se plantea, se establezca con claridad el momento y quiénes deberán ser los responsables de valorar que el país está en emergencia económica.

También consideraron indispensable preservar un contrapeso constitucional y la división de poderes, para que la Cámara de Diputados siga siendo quien tenga el control y destino del gasto en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

El Presidente de Acción Nacional, Marko Cortés, hizo un llamado al presidente Andrés Manuel López Obrador  (AMLO) a que deje de hacer campaña y asuma como el Jefe de Estado que ahora es.

Le pidió dejar de hacer mítines y que acuda a las reuniones de Jefes de Estado como es el caso del G-20; que asuma su papel y que, además, deje de confrontar y dividir a los mexicanos.

Al respecto, denunció y lamentó la denostación a los gobernadores de Chihuahua y Durango, y que acusan fue orquestada por Morena durante los actos encabezados por el presidente este fin de semana. «Que se deje de sembrar el encono que acabamos de ver, otra vez en estas dos entidades”, dijo.

Marko Cortés insistió que el gobierno de López Obrador es candil de la calle y oscuridad de su casa, porque mientras en México se están haciendo recortes presupuestales al sector salud, cierre de 300 clínicas urbanas del IMSS y despido de 10 mil trabajadores y médicos, a los migrantes se les esté ofreciendo atención médica, trabajo y techo.

“Entonces es candil de la calle, oscuridad de la casa, porque lo que ofrece a los Estados Unidos no lo está garantizando a los mexicanos”, remató el líder blanquiazul.

El presidente nacional del PAN, Marko Cortés, aseguró que el actuar de Morena y la imposición que quieren hacer de Miguel Barbosa en Puebla, “huele mal”.

Señaló que tanto el proceso interno de definición de candidato, como la división que han presentado en las últimas semanas, al interior del partido, será el talón de Aquiles de Morena.

“Los problemas de Morena son de Morena, las diferencias de los morenistas son de los morenistas. El principal enemigo de Morena está dentro de Morena y Barbosa a todas luces es un candidato que están imponiéndole a MORENA, y es un candidato que quiere imponerle a los poblanos”, dijo el panista.

Al participar en el llamado “Basura Challenge”, Marko Cortés convocó a quienes eran panistas en el pasado, a que se sumen de nuevo a Acción Nacional tal como lo hizo Ana Teresa Aranda, quien, en la pasada elección, buscó la gubernatura por la vía independiente.

Ana Teresa Aranda destacó que no hay tiempo de soberbias, y pidió hacer a un lado los agravios. Por ello, manifestó que se sumará presencialmente a la campaña y a Acción Nacional por el bien de Puebla y de México.

Por su parte el candidato común a la gubernatura de Puebla del PAN-PRD-MC, Enrique Cárdenas, dijo que la ciudadanía quiere y necesita un gobierno honesto y decente, por lo que reiteró que su proyecto representa el progreso, la libertad y la honestidad.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fue cuestionado esta mañana sobre los problemas que se han presentado al interior de Morena.

El mandatario indicó que tiene licencia en el partido, por lo que no está participando en cuestiones partidistas. “Tengo la encomienda de representar a todos los mexicanos. Es distinto el trabajo en el partido que el trabajo en el gobierno, son cosas diferentes”.

En un intento por no hablar de los problemas en el partido, AMLO prefirió explicar que, como su nombre lo indica, al hablar de un partido se refiere a una parte; mientras que gobierno se refiere a todo. “Yo represento a todos los mexicanos. Y como distintivo del nuevo gobierno hemos establecido el que no hay partido predilecto, preferido; no hay sindicato predilecto, preferido; no hay medio de comunicación predilecto, preferido, mucho menos grupos de intereses creados preferidos, predilectos. Eso ya se terminó”.

Se limitó a decir que no le corresponde atender asuntos de grupos, de sectores o de partidos. “Nada de política partidista, de facciones”. Reiteró que el gobierno no tiene esa encomienda.

Dijo no saber qué esté sucediendo al interior del partido que fundó. Agradeció a sus compañeros de partido que no le comentan dichos temas, pues además dijo no tiene tiempo ya que su atención está puesta en otros asuntos.

Recordemos que al interior de Morena, en los últimos días se ha señalado a la dirigencia nacional de favoritismo y de acomodar candidatos a modo. En particular, la dirigente Yeidckol Polevnsky ha sido acusada de dividir al partido.

 

El dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, afirmó que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) debe de generar concordia, encuentro y no la división entre la gente, esto al referirse a los abucheos que se han vivido en contra de diversos gobernadores.

El dirigente señaló que Acción Nacional ya solicitó a Morena y a la Presidencia de la República que expliquen si en el protocolo de los mítines del mandatario se incluye el abucheo a los gobernadores.

“Esto es inaceptable, se trata de colaborar, de tender lazos, no de confrontarnos. Esto ha venido ocurriendo en diversas entidades federativas independientemente de partido, siempre y cuando éste sea distinto al del Presidente y nosotros exigimos que eso pare y hemos pedido una explicación al respecto”, expresó.

En otro tema, Cortés Mendoza indicó que la violencia en el país es un reto, por lo que el PAN como partido y primera fuerza de oposición, aprobó la creación de la Guardia Nacional con un mando civil, para que el gobierno federal dé resultados.

 

Luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) suspendiera la aplicación de la Ley de Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, el PRI indicó que la acción de inconstitucionalidad que presentaron sus legisladores no está motivada por un tema salarial.

Y es que el tricolor junto al PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, presentaron una acción de inconstitucionalidad ante la SCJN, argumentando que violaba la división de poderes. Dicho recurso fue admitido por el ministro Alberto Pérez Dayán.

El PRI reiteró que sus legisladores están a favor de las medidas de austeridad y de acabar con los privilegios, pero señalaron que ello no se debe usar como pretexto para que el Presidente de la República pretenda violar la división  de poderes y situarse por encima del Judicial.

«La acción de inconstitucionalidad no está motivada por el tema salarial, sino por la necesidad de preservar la autonomía de cada poder, lo cual es indispensable para la democracia», dijo el Revolucionario Institucional, rechazando así los señalamientos de Morena quien ha acusado a los legisladores que presentaron el recurso de no querer perder sus privilegios.

El PRI recordó que no solo los legisladores se han intentado defenderse del golpe que pretende dar el gobierno en turno, sino que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) también promovió una acción de inconstitucionalidad al considerar  que viola la Constitución.

«Con esta decisión, el máximo tribunal del país confirma que los argumentos, cuando son apegados a derecho, son más fuertes que cualquier mayoría legislativa», enfatizó el tricolor.

 

 Jorge Fernández Menéndez

EXCELSIOR

Este domingo el PAN elegirá su nueva dirigencia nacional en el momento de mayor desaliento de ese partido, que fue la principal fuerza opositora durante 18 de los últimos 30 años, los otros 12 estuvo en el poder.

Hoy sigue siendo, por lo menos, en números en el Congreso y los estados, la principal oposición, pero su capacidad está, francamente, disminuida por falta de una línea clara, por el cruel desdibujamiento que tuvo durante la pasada campaña electoral y por sus divisiones internas.

Es verdad que mucho de ese debilitamiento fue responsabilidad de la gestión de Ricardo Anaya y, sobre todo, del empeño de éste de saltar de la presidencia del partido a la candidatura presidencial y por haber utilizado como un instrumento para ello una alianza cupular con el PRD y Movimiento Ciudadano que nunca fue asumida por los panistas por razones ideológicas, pero, sobre todo, porque no se efectuó ningún ejercicio interno para definir democráticamente ni la alianza electoral ni la candidatura.

Para nadie era un secreto que entre los panistas, Margarita Zavala (e incluso Rafael Moreno Valle) tenía mucha más popularidad que Anaya, tampoco que fue Margarita la única que, en las encuestas, estuvo en algún momento realmente cerca de López Obrador. Pero por esa trama oscura que se construyó por el trabajo de Anaya y su equipo, Margarita fue orillada a irse del PAN y su gente marginada, lo mismo que la mayoría de los gobernadores y otros dirigentes, que se mantuvieron en el partido, pero que no respaldaron la candidatura de Ricardo.

El sábado 30 de junio, horas antes de la elección presidencial, la dirigencia anayista, como seguramente no tenía otra cosa que hacer, decidió expulsar del partido, sin ningún elemento de cargo que lo justificara, a Ernesto Cordero, a Eufrosina Cruz y a Jorge Luis Lavalle, sumando división a la división. Apenas el miércoles pasado el TEPJF revocó esas expulsiones para falta de mérito.

La candidatura de Anaya nunca terminó de aterrizar entre el panismo (y tampoco entre el perredismo, porque muchos de sus electores prefirieron votar por López Obrador antes que por un candidato proveniente del PAN). La mejor demostración fue la diferencia de votos entre la candidatura de Anaya y la de los gobernadores y legisladores de su partido.

Han pasado los meses y Anaya ha dejado la dirigencia partidaria sin que nada sepamos de él, mucho menos, de su parte y de la directiva que lo acompañó en esta aventura, hemos tenido algún tipo de autocrítica.

Al contrario, hoy uno de sus principales operadores, uno de los responsables directos de esa hecatombe electoral, Marko Cortés es el candidato con mayores posibilidades de ganar la presidencia del partido en un acuerdo difícil de explicar del anayismo con buena parte de sus principales rivales.

Damián Zepeda, que fue el presidente del PAN en la campaña electoral ha sido premiado con el liderazgo de la bancada blanquiazul en el Senado, a pesar de que existen entre los senadores panistas cuadros más experimentados, con mayor peso político, y con menor responsabilidad en la derrota electoral, desde Rafael Moreno Valle hasta Josefina Vázquez Mota.

El partido llega dividido, con Margarita Zavala fuera del mismo, con muchos militantes desconcertados, con gobernadores que están jugando sus propias cartas de cara a la asunción del nuevo gobierno federal, con bancadas en San Lázaro y senadores débiles y sin más posibilidades que alguna respuesta puntual. Y con Felipe Calderón declarando que en 2019 estaría pensando en crear un nuevo partido político si el Partido Acción Nacional sigue esta ruta.

Cortés, muy probablemente, ganará los comicios internos, porque el control del padrón, reducido a poco más de 280 mil militantes, está en manos de su grupo y porque lo apoya la mayoría de los personajes que se han quedado con algún espacio de poder en el partido, pensando más en cómo se posicionarán en los próximos comicios federales que en una dirigencia fuerte que logre unificar a tantas partes hoy dispersas y enfrentadas.

Por supuesto que en política pueden suceder muchas cosas, y también es verdad que en el PAN y su entorno hay militantes y dirigentes capaces de configurar alternativas reales a la triste situación en la que ha quedado el partido. También es verdad que si hubiera un PAN unido y con una clara visión de futuro se podría convertir en una alternativa real porque sigue conservando posiciones políticas importantes en buena parte del país.

Pero creo que el domingo darán un paso atrás, que no saldrán fortalecidos, sino debilitados, creo que no puede una fuerza política recuperarse de una derrota como la sufrida en julio, sin hacer una autocrítica profunda, un ajuste de cuentas interno que le permita trascender sus errores. Y eso no lo están haciendo. Todo parece ser una simple elección de transición, una tregua de una batalla futura que, quien sabe si la realidad política les dará tiempo de librar.

El Grupo Parlamentario del PRD cuestionó la premura con la cual fue presentada por Morena, la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, pues dijo que la minuta databa desde 2011, por lo que lamentó que sin un análisis previo para su actualización, fuera aprobada la tarde de ayer.

“¿Por qué la prisa? ¿por qué el cambio? ¿quién dio una orden y se está cumpliendo?” cuestionó el diputado Antonio Ortega Martínez.

El legislador indicó que por la prisa de sacar la Ley, se pueden generar problemas en la siguiente administración, tales como separaciones voluntarias; renuncias; amenazas de demandas de amparo, y jubilaciones adelantadas entre otros.

Acusó que no se está cuidando con responsabilidad el tema de moderar los salarios de altos funcionarios.

Sostuvo que lo único que los legisladores de Moresa y sus aliados están haciendo es provocar la división del pueblo: “el pueblo bueno vs el pueblo malo”.