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El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana (IBERO) presentó los resultados de la más reciente Encuesta de Seguimiento de los Efectos del COVID-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), en el que se reporta que el 64% de los hogares en el país declaró tener menos ingresos que antes de la pandemia.

La directora del EQUIDE, Graciela Teruel, alertó que «aún no se toca fondo» pues los efectos profundos de la pobreza seguirán aumentando a lo largo del año, además de que señaló que un foco rojo es la disminución en los niveles de seguridad alimentaria que indican que hay personas que no están comiendo.

“La pandemia ha afectado más a los hogares de menor nivel socioeconómico haciendo las brechas entre los que tienen y no aún más grandes. Asimismo, ha afectado más a las mujeres, además, los impactos en bienestar tendrán secuelas a mediano y largo plazo”, explicó.

De acuerdo con la encuesta, la recuperación en el ingreso de los hogares sigue rezagada respecto a la recuperación en el empleo, pues 64% de los hogares declaró tener menos ingresos que antes de la pandemia.

Asimismo, los hogares de menor nivel socioeconómico reportaron una mayor pérdida de ingresos, con 70%, respecto a los de mayor nivel socioeconómico (53%). La recuperación también ha sido desigual: mientras que sólo 4% de los hogares de bajo nivel socioeconómico reporta un mayor ingreso que antes de la pandemia, en los hogares de nivel socioeconómico alto este porcentaje fue de 12%.

Respecto al empleo, la ENCOVID-19 arrojó que 4.2 millones de personas se encontraban desocupadas (7.3% de la población económicamente activa), es decir, estaban desempleadas, las habían ‘descansado’ sin goce de sueldo o no podían salir a buscar trabajo por la pandemia.

En la encuesta también se advierte sobre la disminución en los niveles de seguridad alimentaria, acompañada por un alarmante aumento en los correspondientes a inseguridad alimentaria moderada y severa (hogares que no reportaron preocupaciones o dificultades para acceder a alimentos), al bajar de 33% en diciembre de 2020 a 27% en marzo de 2021.

“La seguridad alimentaria es un foco rojo pues tiene que ver con el porcentaje de personas que tiene acceso a una adecuada alimentación. La inseguridad severa es consistente, empezó con 12% y ha ido aumentando mes a mes hasta llegar al 17% en marzo (2021). Esto habla de personas que tienen hambre, que ven reducidos la calidad y cantidad de alimentos que consumen”, dijo Teruel.

La ENCOVID-19 también apunta que en 26% de los hogares del país, al menos un integrante había presentado síntomas de SARS-CoV-2 (COVID-19). De las personas con síntomas más graves en el hogar, 15% requirió hospitalización.

El dinero gastado por los hogares para atender los síntomas del COVID-19 de sus integrantes (pago de medicamentos, atención médica, oxígeno u otros insumos), representó un reto importante para los hogares: sólo 5% no realizó gasto alguno, 14% desembolsó menos de mil pesos, 45% pagó entre mil y 10 mil pesos, y 36% erogó más de 10 mil pesos.

En cuanto a salud mental, 31% de la población presentó síntomas severos de ansiedad, siendo las mujeres y las personas de bajo nivel socioeconómico las más afectadas.

Aproximadamente, 4 de cada 10 hogares en el país fueron receptores de algún programa o apoyo de gobierno, aunque se detalla que la respuesta del gobierno estuvo enfocada en reforzar los programas sociales que existían antes de la crisis.

Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, concluyó que la pobreza creció por la pandemia y continuará. Agregó que el efecto de la pandemia es mucho mayor para hogares con menores ingresos, de estratos bajos; y aunque los programas sociales tienen presencia amplia, están repartidos para toda distribución del ingreso y poco más de la mitad de los estratos más bajos no recibe apoyo social.

Se informó que en el levantamiento de la ENCOVID-19 participó la UNICEF México y la División de Investigación y Posgrado de la IBERO.

México recibió durante abril un 199% más de turistas internacionales que en el mismo mes de 2020, cuando recién iniciaba el confinamiento debido a la pandemia de COVID-19, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

México pasó de recibir 777,152 turistas extranjeros en abril del 2020 a casi 2.33 millones en el mes de abril pasado. No obstante, si la cifra se compara con los 3.62 millones del cuarto mes de 2019 se observa todavía una caída del 35.8%.

En abril 2021 ingresaron al país 4,185,067 visitantes internacionales, flujo que si se compara con los 2,228,723 de abril 2020, representa un incremento de 87.8%; y contra los 8,074,034 reportados en abril 2019, dejando un descenso de -48.2%.

«En abril 2021 ingresaron a México 2.33 millones de turistas internacionales, triplicando el flujo de abril 2020 cuando hubo confinamiento y restricciones para viajar. Pero comparando con abril 2019, antes de la pandemia, hay una disminución de 35.8% frente a los 3.62 millones de turistas», dijo en Twitter el presidente del Inegi, Julio A. Santaella.

El principal repunte se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en abril del año pasado representaron apenas 31,100 personas y en el mismo mes de 2021 fueron 948,509 viajeros. Los turistas fronterizos subieron un 65.2% interanual en abril hasta llegar a los 1.14 millones de viajeros.

En abril de 2021, el ingreso de divisas referente al gasto total de los visitantes internacionales se disparó un 873.3% interanual al pasar de 131.3 millones de dólares a 1,277.7 millones de dólares. No obstante, si se compara el dato de abril pasado con el del mismo mes de 2019 la caída es todavía del 39,1 %.

El gasto medio de cada turista subió interanualmente al pasar de 58.9 dólares en abril de 2020 a 305.3 dólares en el cuarto mes del presente año, un 418% más. Significativamente, el gasto medio del turista en 2021 es incluso mayor en 17.5% frente a los datos de 2019, cuando fue de 259.86 dólares.

La industria turística, que aporta el 8.7% del producto interior bruto (PIB), no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, secretario de Turismo.

Aun así, México fue el tercer país más visitado en el mundo en 2020, según las estimaciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT), un fenómeno coyuntural que se atribuye a las medidas sanitarias flexibles en las zonas turísticas del país.

Este miércoles, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) aseguró que se están cumpliendo los pronósticos de crecimiento económico que expuso meses atrás.

Dijo que tanto las calificadoras como los organismos financieros, bancos y otro tipo de organizaciones dedicadas a las finanzas públicas, sin dar ningún nombre o referencia específica, coinciden que México va a crecer de 5 a 6 por ciento este año.

Además, aseguró que el país ya se está recuperando en los distintos frentes que se vieron afectados por la pandemia: crecimiento económico, generación de empleos, inversión extranjera, entre otros indicadores.

«Desde que llegamos hasta el 17 de mayo. No sólo no ha habido devaluación, sino se ha apreciado el peso. Esto es un buen indicador, no había sucedido en anteriores gobiernos. Y no lo hago para cucar a los adversarios, sino es la realidad», sostuvo el mandatario.

Fue en ese punto donde aprovechó para abordar el tema de la recaudación. Agradeció a todos los contribuyentes del país, que a través de sus aportaciones y pagos de impuestos han permitido atender las necesidades de todo el pueblo.

Dijo que en el periodo enero a mayo, se tiene una recaudación de un billón 813 mil 241 millones de pesos, comparado con lo registrado en el mismo periodo del año pasado que fue de un billón 603 mil. Dijo que a pesar de la pandemia y la crisis económica que generó, se recaudaron más de 200 mil millones de pesos, que en términos cuantitativos, es un incremento de 8.2%.

En lo que tiene que ver con los ingresos tributarios, señaló que en el mismo periodo se pasó de un billón 327 mil millones de pesos a un billón 508 mil, más de 150 mil millones de pesos equivalente al 8.8% en términos reales. Enfatizó que se está por encima de lo que se estimó recaudar en la Ley de Ingresos.

«Muchas gracias, porque esto es lo que nos permite atender las necesidades del pueblo, de todos los mexicanos, esto es lo que nos permite expresar nuestra solidaridad, nuestro humanismo, el ayudar a la gente más humilde, porque todos contribuimos», dijo AMLO al dirigirse a los contribuyentes.

El Consejo Nacional de Evaluacion de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) dio a conocer los resultados de pobreza laboral del primer trimestre de 2021, en los cuales se indica que el porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria, aumentó 3.8 puntos porcentuales a nivel nacional, al pasar de 35.6% en el primer trimestre de 2020, a 39.4% en el mismo periodo de 2021.

Para el indicado del poder adquisitivo del ingreso laboral real per cápita, se menciona que tuvo una disminución de 4.8% entre el primer ambos periodos, al pasar de $1,919.84 a $1,827.39.

Dicha variación anual del ingreso laboral representa una pérdida de $92.46 pesos respecto al primer trimestre de 2020, antes del inicio de la pandemia por COVID-19.

En los resultado se señala que en el primer trimestre 2021, en promedio, las líneas de pobreza extrema por ingresos aumentaron anualmente 3.7% en zonas urbanas y 4.0% en zonas rurales.

El CONEVAL refiere que el porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria aumentó al pasar de 35.6% en el primer trimestre 2020 a 39.4% en el primer trimestre 2021. Entre los factores que explican este incremento, menciona el Consejo, se encuentra la disminución anual de 4.8% en el ingreso laboral real y el aumento en los precios del valor monetario de la canasta alimentaria durante el mismo periodo.

En el primer trimestre de 2021 el ingreso laboral real por persona a nivel nacional fue de $1,827.39, lo que representa una disminución de 4.8% con respecto al mismo periodo del año anterior, en el que el ingreso total fue de $1,919.84.

Se destaca que la pobreza laboral aumentó en 26 de las 32 entidades federativas. Un total de 9 entidades presentaron un aumento del ingreso laboral real por persona en comparación al año anterior, las tres entidades con mayor crecimiento fueron: Nayarit (19.0%), Zacatecas (7.1%) y Oaxaca (4.2%) y aquellas que presentaron las mayores disminuciones en el ingreso fueron: Ciudad de México (20.3%), Quintana Roo (16.2%) y Baja California Sur (15.0%)

En el primer trimestre 2021, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada a nivel nacional fue de $4,456.58 al mes; sin embargo, el ingreso laboral mensual de los hombres ocupados durante este periodo fue $4,787.40 y el de las mujeres, $3,930.86, lo que indica una brecha entre los ingresos laborales en este trimestre de $856.54.

México recibió en marzo pasado un 17.4% menos turistas internacionales que en el mismo mes de 2020, al pasar de 2.8 millones a unos 2.3 millones de viajeros a raíz de de la pandemia de COVID-19.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este lunes que el principal descenso, de un 6.5%, se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en marzo del año anterior representaron 990,700 personas y en el mismo mes de 2021 fueron 926,500 viajeros.

Los turistas fronterizos decrecieron un 29.4% interanual en marzo hasta llegar a los 1.1 millones de viajeros.

A raíz de esta crisis sanitaria, México perdió en marzo el 5.1% de sus ingresos de divisas producidos por el turismo respecto al mismo mes de 2020.

Los viajeros internacionales dejaron en el país 1,045 millones de dólares en el tercer mes de 2021, mientras que en el mismo mes del año anterior gastaron 1,093 millones de dólares.

El gasto medio de cada turista descendió al pasar de 978 dólares en marzo de 2020 a 689 dólares en el tercer mes del presente año.

Recordemos que la industria turística nacional, que aporta el 8.7% del Producto Interno Bruto (PIB), no se recuperará por completo hasta 2023, según estimaciones del titular de la Secretaría de Turismo federal, Miguel Torruco.

Aun así, México fue el tercer país más visitado en el mundo en 2020, según las estimaciones de la Organización Mundial del Turismo (OMT), situación que se atribuye a las medidas sanitarias flexibles que se mantienen en las principales zonas turísticas del país.

No. México no era ni de cerca Noruega. Teníamos muchos problemas que corregir en materia de seguridad; economía; desigualdad en oportunidades e ingreso; y en la falta de Estado de Derecho.

Ahora, con lo que el presidente López Obrador ha llamado la Cuarta Transformación, todo lo anterior sigue siendo un problema, pero además estamos ante una serie de oportunidades perdidas.

Los últimos sexenios vimos una enorme polarización. AMLO y sus simpatizantes versus el gobierno en turno. Ahora, con AMLO en el poder, se pudo haber logrado unificar al país. Pero lo que tenemos es mayor división. Al gobierno ha llegado un hombre con ganas de venganza y lleno de rencores. Cada mañana vemos al presidente atacar a distintas personas e instituciones en su conferencia.

Esta semana ha sido el turno de los jueces. Como antes les ha tocado a los empresarios; a los medios de comunicación y a los periodistas. Todos a la basura, es el mensaje desde el escenario de la Conferencia Mañanera.

Seguramente el Poder Judicial tiene problemas de corrupción, como también los hay entre los empresarios medios y periodistas. Pero en lugar de señalar actos contundentes para desterrar viejas prácticas dañinas y buscar una auténtica transformación, el presidente actúa como los gobernantes del pasado. Amenaza y con ello desperdicia la oportunidad que le da su popularidad para llevar a cabo una auténtica transformación. Recurre a la vieja táctica de los soviéticos, de cuestionar a quienes lo cuestionan y señalarlos de hipócritas.

Pero esa no es la única oportunidad perdida. Con el plan económico de Biden que le está inyectando 1.9 billones de dólares a esa economía, México tendría la oportunidad de atraer enormes inversiones, muchas de ellas en proyectos de energías limpias y renovables, pero con la Ley de Energía Eléctrica de AMLO, estas inversiones van a brillar por su ausencia.

En materia de salud, si volteamos a ver el caso de Israel, el Primer Ministro Netanyahu ha decidido utilizar la COVID para pintarse como héroe y evitar que los escándalos de corrupción en su contra lo tumben del gobierno. Ha politizado la pandemia. Pero para ello no ha ni minimizado el virus ni mentido con que la pandemia está domada. Lo que hizo desde meses atrás fue asegurar dosis suficientes para vacunar a su población; animarla a que confíe en la vacuna al aplicársela frente a las cámaras y hoy en Israel la gente puede ya ir a conciertos con cientos de personas y realmente se empieza a ver la luz al final del túnel de la pandemia. Se ven los resultados; no se juega con la esperanza de que ya llegarán.

Las dosis de Pfizer que compró Israel le costaron $25 dólares cada una. Un sobreprecio que bien le ha valido la pena porque su economía ya puede reabrir de forma segura. Por el contrario, los europeos que quisieron negociar un mejor precio con la farmacéutica se encuentran con escasez de vacunas y nuevos confinamientos que le están resultando mucho más caras a sus economías. Y en México, ni se diga. La decisión de no invertir buen dinero en las vacunas y preferir despilfarrarlo en proyectos inútiles como la refinería de Dos Bocas, nos tiene recibiendo vacunas a cuentagotas. El 24 de febrero el gobierno publicó que para marzo tendríamos 23.6 millones de vacunas en México. Pero el martes, la nueva información es que para marzo tendremos 9 millones. Por eso aquí la luz al final del túnel de la pandemia está todavía por verse.

En cualquier momento es doloroso ver el desperdicio de oportunidades para el país. Ahora que estamos pasando por una situación compleja, como la que no se veía hace un siglo, este desperdicio de oportunidades es doblemente lastimoso.

Columna completa en El Universal

México recibió en diciembre pasado un 44.3% menos de turistas internacionales que en el mismo mes de 2019, al pasar de 4 millones 714 mil 361 a 2 millones 627 mil 455 de viajeros, principalmente por la pandemia de la Covid-19.

Sin embargo, la caída representó un 53.5% en su comparación anual en el total de visitantes, pues en 2019 se recibió a 9 millones 316 mil turistas, mientras que en 2020 fueron 4 millones 330 mil.

Del total de turistas de internación que ingresaron al país durante diciembre de 2020, 71.1% correspondió a turistas por vía aérea y el restante 28.9% a turistas por vía terrestre.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este miércoles que el principal descenso, de un 48.9%, se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en diciembre del año anterior representaron poco más 2 millones de personas y en 2020 fueron sólo 1.05 millones de viajeros. Los turistas fronterizos decrecieron un 42.7% en diciembre hasta llegar a los 1.1 millones de viajeros.

A raíz de esta crisis sanitaria, México perdió en diciembre el 48.8% de sus ingresos de divisas producidos por el turismo respecto al mismo mes de 2019. Los viajeros internacionales dejaron en el país 1,269.9 millones de dólares en el último mes de 2020, mientras que en diciembre del año anterior gastaron 2,480.9 millones de dólares.

El gasto promedio de cada turista aumentó al pasar de 266.29 dólares en diciembre de 2019 a 293.25 dólares a finales del 2020.

Aunque la caída del turismo a finales de año sigue siendo muy acentuada, los datos del último trimestre mejoraron considerablemente frente a la caída de más del 60%  que se registró en julio y agosto de 2020, lo que según analistas se puede interpretar como una paulatina reactivación del mercado.

La industria turística, que aporta el 8.7% del producto interno bruto (PIB), no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo (Sectur).

El 2020 se convirtió en el peor año de la historia en materia de turismo, al registrar 1,000 millones de llegadas internacionales menos en el mundo y pérdidas de 1.3 billones de dólares en ingresos de exportación, debido a la pandemia de Covid-19, retrocediendo a los niveles de 1990.

Estas cifras suponen una caída del 74% en el volumen de turistas respecto a 2019, debido a un desplome sin precedentes de la demanda y a las restricciones generalizadas de los viajes, frente a un declive de tan sólo un 4% registrado durante la crisis económica global de 2009, informó este jueves la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Según el último Barómetro del Turismo Mundial, las pérdidas en ingresos multiplican por más de once las registradas durante la crisis financiera y se han puesto en riesgo entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos, muchos de ellos en pequeñas y medianas empresas.

Dada la evolución constante de la pandemia, muchos países están actualmente implementando restricciones más estrictas a los viajes. Entre las medidas se incluyen pruebas obligatorias, cuarentenas y, en algunos casos, el cierre completo de las fronteras, lo cual dificulta la reanudación de los viajes internacionales.

La OMT espera, no obstante, que la llegada gradual de las vacunas ayude a restablecer la confianza de los consumidores, a flexibilizar las restricciones de movilidad y a que, gradualmente, los viajes se normalicen durante el 2021.

Asia y el Pacífico, la primera región en sufrir los efectos de la pandemia y una de las que mantiene las restricciones de viaje más estrictas, registró el mayor descenso de las llegadas en 2020, del 84%, equivalente a 300 millones menos.

Oriente Medio y África registraron en ambos casos una caída del 75%, mientras que Europa sufrió un descenso del número de llegadas del 70%, a pesar de un pequeño y breve repunte en el verano de 2020.

América tuvo una contracción del 69% en las llegadas internacionales, con resultados ligeramente mejores en el último trimestre del año.

El gasto del turismo internacional sigue reflejando una demanda muy débil de viajes al exterior, con caídas en los diez principales mercados emisores de entre un 53% del chino y del 99% del australiano.

El secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, reconoció que, aunque se ha hecho mucho por lograr que los viajes internacionales sean seguros, la crisis «está aún lejos de haber terminado».

México recibió en octubre pasado un 43.7% menos de turistas internacionales que en el mismo mes de 2019, al pasar de poco más de 3.6 millones a cerca de 2 millones de viajeros, ocasionado por la pandemia de Covid-19.

Durante octubre de 2020 ingresaron al país 3,958,638 visitantes, de los cuales 2,042,486 fueron turistas internacionales.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este jueves que el principal descenso, de un 54.4%, se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en octubre del año pasado representaron más de 1.3 millones de personas y este año fueron 616,051 viajeros.

Los turistas fronterizos decrecieron un 39.1% en octubre, llegando a los 1.2 millones de viajeros.

Aunque la caída del turismo sigue siendo muy acentuada, los datos de septiembre y de octubre mejoraron considerablemente frente a la caída del 66.6% en turistas internacionales de julio y del 62.2% en agosto, lo que se puede interpretar como una paulatina reactivación del mercado.

México perdió en octubre el 53.4% de sus ingresos de divisas producidos por el turismo respecto al mismo mes de 2019.

Los viajeros internacionales dejaron en el país 757 millones de dólares en el décimo mes de 2020, mientras que en octubre de 2019 gastaron 1,622 millones de dólares.

El gasto promedio de cada turista también también fue a la baja, al pasar de 116.2 dólares el año pasado a 104.9 dólares este octubre, un 9.7% menos.

La industria turística nacional, que aporta el 8.7% del producto interno bruto (PIB), no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo.

México recibió en septiembre un 39.7% menos de turistas internacionales que en el mismo mes de 2019, al pasar de poco más de 3 millones (3,444,128) a unos 1.8 millones (1,833,795) de viajeros, derivado de la emergencia sanitaria por la pandemia de Covid-19.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó este martes que el principal descenso, de un 59.4%, se dio en los turistas llegados por vía aérea, que en septiembre del año pasado representaron más 1 millón de personas y este año fueron 427,462 viajeros. Los turistas fronterizos decrecieron un 30.2% en septiembre, llegando a los 1.2 millones de viajeros.

Aunque la disminución del turismo sigue siendo muy acentuada, el dato de septiembre mejora considerablemente frente a la caída del 66.6% en turistas internacionales de julio y del 62.2% que se registró en agosto.

Tras el cierre de actividades no esenciales, nuestro país perdió en septiembre el 56.7% de sus ingresos de divisas producidos por el turismo respecto al mismo mes de 2019.

Los viajeros internacionales dejaron en el país 545 millones de dólares en el noveno mes del 2020, mientras que en septiembre de 2019 gastaron 1,257.4 millones de dólares. El gasto medio de cada turista también decreció, al pasar de 201.4 dólares el año pasado a 177.5 dólares este septiembre, un 11.8% menos.

Recordemos que la industria turística mexicana, que aporta el 8.7% del producto interno bruto (PIB), no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo (Sectur).

El Banco de México (Banxico) informó este martes que las remesas registraron un aumento del 10% entre enero y septiembre de este año, respecto al mismo periodo de 2019, al sumar 29 mil 964 millones de dólares, pese a la crisis por la pandemia de Covid-19.

El total de remesas superaron los 27 mil 239 millones de dólares de los primeros nueve meses del año pasado, precisó Banxico.

El monto del dinero enviado por transacción también se incrementó, pues la remesa promedio de enero a septiembre fue de 339 dólares, 3.95% más que en el mismo lapso de 2019, que fue de 326 dólares.

Asimismo, el número de operaciones pasó de 83.4 millones en los primeros nueve meses de 2019 a 88.3 millones en el mismo periodo de 2020, un incremento del 5.82%.

Tan solo en septiembre, las remesas representaron 3 mil 568 millones de dólares de ingresos para el país, una cifra prácticamente idéntica a la de agosto.

Estos datos contrastan con las de marzo, cuando se recibió un monto histórico de más de 4,000 millones de dólares, una cifra casi 49% superior a los 2,694 millones de dólares en febrero.

Las remesas, casi en su totalidad de Estados Unidos, rompen récords pese a la crisis sanitaria. El presidente López Obrador ha agradecido en varias ocasiones a los 38 millones de mexicanos que hay en Estados Unidos, al estimar que este año enviarán 40,000 millones de dólares en remesas para cerca de 10 millones de familias pobres.

Este martes, durante su conferencia matutina y antes de la publicación del dato por parte del Banco de México, López Obrador había destacado que las remesas seguían estando «arriba».

México recibió en agosto un 62.2% menos de turistas internacionales que en el mismo mes de 2019, al pasar de casi 3.6 millones a 1.35 millones de viajeros, debido a la pandemia de COVID-19.

Así lo revela la Encuestas de Viajeros Internacionales (EVI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que tienen la finalidad de dar a conocer el número de visitantes internacionales que ingresaron y salieron del país, así como los gastos realizados por éstos.

Durante agosto de 2020 ingresaron al país 2,453,561 visitantes, de los cuales 1,350,736 fueron turistas internacionales. Los turistas fronterizos decrecieron un 55.2% en agosto, llegando a los 815,096 turistas.

Aunque la caída del turismo sigue siendo acentuada, el dato de agosto mejora frente a la caída del 74.8% en turistas internacionales de junio y del 66.6% de julio. Recordemos que agosto es el tercer mes desde que comenzó la reapertura económica del país, por lo que las cifras reflejarían una paulatina reactivación del mercado.

Los viajeros internacionales dejaron en el país 466.8 millones de dólares en el octavo mes de 2020, mientras que en agosto de 2019 gastaron 1,752.6 millones de dólares. El gasto medio de cada turista pasó de 245.16 dólares el año pasado a 207.53 dólares en agosto 2020, un 15.3% menos.

El ingreso de divisas referente al gasto total de los visitantes internacionales reportó un monto de 509.2 millones de dólares, lo que significó una variación anual de -73.7%. Las divisas que egresaron del país por concepto de visitantes internacionales fueron de 193.8 millones de dólares, lo que representó una caída anual de 78.4% en agosto de este año.

El gasto medio realizado por los turistas de internación que ingresaron vía aérea fue de 984.96 dólares, con un decremento de 7.7% respecto al octavo mes de 2019.

En el caso de los turistas de internación, en agosto pasado se observó un retroceso a tasa anual de 69.4%: los turistas que ingresaron vía aérea descendieron 74.5% y los que lo hicieron por vía terrestre disminuyeron 46.9 por ciento.

Del total de turistas de internación que ingresaron al país durante el octavo mes del año en curso, 68% correspondió a turistas por vía aérea y el restante 32% a turistas por vía terrestre.

La industria turística aporta el 8.7% del PIB, la cual no se recuperará por completo hasta 2023, según las estimaciones de Miguel Torruco, titular de la Secretaría de Turismo (Sectur).

Según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicado este miércoles, la pandemia provocó en el segundo trimestre de 2020 una pérdida de horas de trabajo equivalente a 495 millones de empleos, y entre enero y septiembre los ingresos de los trabajadores cayeron en 3.5 billones de dólares.

El nuevo informe sobre los efectos de la pandemia en el mercado laboral global, empeora las cifras del anterior estudio publicado en junio, en el que la pérdida de empleos equivalente se había cifrado en 400 millones, siempre comparando con cifras del año anterior.

Los 495 millones ahora calculados, que suponen una pérdida del 17.3% de las horas de trabajo, podrían moderarse en el tercer y cuarto trimestre, pero la OIT aún prevé en esos periodos descensos equivalentes a 345 y 245 millones de empleos respectivamente.

El principal motivo de los cálculos más pesimistas, según la OIT, es la situación de las economías en desarrollo y emergentes, en particular en el sector informal, que se ha visto mucho más afectado por la pandemia que otras actividades económicas.

Por regiones, Latinoamérica es la más afectada en términos relativos, con una pérdida de horas de trabajo en el segundo trimestre del 33.5%, equivalente a 80 millones de empleos, que seguirá siendo alta en el tercero, hasta el 25.6% (60 millones de empleos).

En términos absolutos, la mayor pérdida de horas de trabajo se dio en el sur de Asia, donde equivalió a 170 millones de empleos en el segundo trimestre y aún llegará a 115 millones en el tercero de acuerdo con las previsiones del organismo.

Aunque la OIT no dio información pormenorizada de cada país, sí destacó que la pérdida de horas de empleo en países como Estados Unidos o Brasil llegó al 10%, y en muchas naciones latinoamericanas (México, Chile, Ecuador, Colombia, Costa Rica) estuvo cercano al 20%.

Todas estas pérdidas en horas de trabajo se tradujeron en el mencionado descenso global en los ingresos laborales de 3.5 billones de dólares (un 10.7% interanual).

América, subraya la OIT, es el continente más afectado por esta pérdida de ingresos, con una caída del 12.1% con respecto al mismo periodo de 2019, y los países en desarrollo también han resultado más golpeados que los ricos en este sentido, sufriendo una bajada interanual del 15.1%.

Los descensos en horas de trabajo e ingresos se han debido principalmente a las medidas de prevención contra la COVID-19, que supusieron especialmente durante los confinamientos el cierre de muchas actividades laborales, algo que según la OIT aún afecta a la mayor parte del planeta.

El informe de la OIT también analiza las medidas de incentivo fiscal ordenadas por distintos gobiernos para mitigar estos efectos adversos de la pandemia en el mercado laboral, y concluye que por cada 1% del PIB utilizado en estas políticas puede lograrse un descenso del 0.8% en la pérdida de empleos.

Estas medidas, lamenta la OIT, se han concentrado especialmente en los países desarrollados, debido a la limitación de recursos en los países emergentes y en desarrollo, pese a que éstos han sido más golpeados debido al predominio del empleo informal y lo mucho que éste se ha visto afectado por la crisis sanitaria.

«Al tiempo que redoblamos esfuerzos para vencer al virus, debemos adoptar medidas a escala lo antes posible para paliar sus efectos en los planos económico, social y laboral», opinó en la presentación del informe el director general de la OIT, Guy Ryder.

Los ingresos del turismo global caerían en hasta 3.3 billones de dólares debido a las restricciones impuestas para frenar la propagación del Covid-19 y el sector estadounidense sufriría las mayores pérdidas, según un estudio de la ONU publicado este miércoles.

El reporte «COVID-19 y turismo» difundido por la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCYD) se basa en tres escenarios para la industria, con medidas de confinamiento que se prolongarían por 4 meses, 8 meses y 12 meses respectivamente.

En esos escenarios, los ingresos caerían 1.17 billones, 2.22 billones y 3.3 billones de dólares, o entre un 1.5% y un 4.3% del Producto Interno Bruto (PIB) global.

«El turismo internacional ha sido casi totalmente suspendido y el turismo local ha sido reducido por las condiciones de confinamiento impuestas en muchos países», dice el reporte. Y aunque algunos destinos han comenzado a reabrir lentamente, apunta que muchos ciudadanos tienen miedo de realizar viajes internacionales o no pueden pagarlos debido a la crisis económica.

Estados Unidos sufriría las mayores pérdidas en los tres escenarios, con una caída de 187,000 millones de dólares si las medidas de confinamiento se extienden por cuatro meses, seguido por China con 105,000 millones. Tailandia y Francia también perderían cerca de 47,000 millones cada una.

Algunos pequeños Estados insulares como Jamaica sufrirán grandes pérdidas en proporción a sus economías, enfrentando una caída de un 11% del PIB, o 1,680 millones de dólares.

El reporte de la CNUCYD cubre 65 países y regiones. Pide a los gobiernos que aumenten la protección social para los trabajadores en los países más afectados.

El documento se basa en una reciente evaluación de la Organización Mundial de Turismo (OMT), que calcula que por si por sola, la caída de la demanda de viajes internacionales podría traducirse por una pérdida de entre 850 millones y 1,100 millones de viajeros.

El turismo mundial casi se paralizó en abril por la crisis de Covid-19, con una caída del 97% en el número de llegadas internacionales, 180 millones menos que en el mismo mes de 2019, tras un descenso del 55% en marzo, según los datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Si bien se esperaba que abril fuera una de las épocas más ocupadas del año, debido a las vacaciones de Semana Santa, las restricciones de viaje provocaron dicha gran caída, con la que el turismo mundial acumuló un descenso del 44% hasta ese mes, lo que se tradujo en una pérdida de aproximadamente 195 millones de dólares en ingresos.

Asia y el Pacífico fueron las primeras regiones en ser afectadas por la pandemia, llevándose el peor golpe entre enero y abril de 2020, con un 51% menos de llegadas. Europa registró la segunda mayor caída, con un descenso del 44% en el mismo período, seguida de Medio Oriente, con uno del 40%; América, con uno del 36%, y África con 35%.

A principios de mayo, la OMT estableció tres posibles escenarios para el sector turístico en 2020 que apuntan a posibles disminuciones en el número total de turistas internacionales del 58% al 78%, dependiendo de cuándo se levanten las restricciones de viaje.

En estos tres escenarios, el impacto de la caída de la demanda podría suponer la pérdida de entre 850 y 1,100 millones de turistas internacionales, y con ellos, de entre 910,000 millones y 1.2 billones de dólares en ingresos por turismo mundial.

Asimismo, están amenazados entre 100 y 120 millones de puestos de trabajo en empleo directo del turismo.

Para el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, es «vital» que el reinicio del turismo se convierta en una prioridad y se gestione de manera responsable, protegiendo a los más vulnerables y con la salud y la seguridad como la principal preocupación del sector.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció esta mañana una persecución legal contra un «fraude monumental» de facturas falsas equivalente al 30% de los ingresos del gobierno en el que estarían involucrados altos funcionarios.

En conferencia de prensa en el Palacio Nacional, el mandatario dijo que en la última década han operado en el país empresas dedicadas a «falsificar facturas mediante mecanismos de lavado de recursos para no pagar por completos los impuestos».

«Se creó como una especie de SAT paralelo, un sistema de recaudación paralelo.Así como hablan de la economía informal, así se creó un sistema fiscal informal donde estos despachos ofrecían servicios a pequeñas empresas, medianas empresas, grandes empresas, a ciudadanos que tenían que pagar impuestos, y se cometió un gran fraude», expresó López Obrador.

El presidente estimó que la evasión equivalía hasta el 30% de los ingresos del gobierno, por lo que «estamos hablando de un fraude monumental». Según dijo, se defraudaron al menos 50,000 millones de pesos.

«Desde luego se van a presentar denuncias penales para los responsables y, para los contribuyentes que ni siquiera saben que sus facturas fueron falsas, se les va a dar la oportunidad de que se regularicen», advirtió.

Al ser cuestionado sobre la implicación de altos funcionarios de administraciones pasadas, el presidente se limitó a confirmar que «hay de todo». Aclaró que no se revelarán los nombres de las personas involucradas en dicha trama.

«Nosotros no podemos callar porque estaríamos encubriendo, y vamos a dar a conocer en qué consistía este fraude a la nación, cómo operaba, quiénes eran los responsables y cuánta gente fue víctima», expresó López Obrador.