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Los gobiernos de México y de Estados Unidos anunciaron que invertirán 4,200 millones de dólares para reforzar la frontera común con tecnología avanzada, proyectos de infraestructura y medidas especiales para garantizar la seguridad.

El canciller Marcelo Ebrard explicó en una conferencia de prensa desde Tijuana, que esta inversión tiene que ver con el Acuerdo Bicentenario para la cooperación en seguridad, el cual comprende 14 proyectos del lado mexicano, entre ellos, la terminación de los puentes fronterizos Mesa de Otay, en Tijuana, y Calexico East, en Mexicali.

Además de seis proyectos para el lado estadounidense, que tienen que ver principalmente con tecnología para evitar el tráfico de armas hacia México y de drogas, como el fentanilo, hacia suelo estadounidense.

Ebrard apuntó que la prioridad será el tema de la seguridad, para la cual se invertirá en alta tecnología, ya que en la actualidad es desigual en ambos lados, y pretenden «ser más efectivos en la frontera contra el fentanilo, las drogas y armas que van y vienen para ambos lados».

Por primera vez en Estados Unidos se habla de que «el problema de las armas es de nosotros también, cosa que antes no se aceptaba, por eso hoy trabajamos en conjunto con el gobierno mexicano», dijo el embajador estadounidense en México, Ken Salazar.

«Son muchísimos proyectos, en donde los dos presidentes (Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador) pretenden generar un tiempo de transformación en la frontera entre México y Estados Unidos y parte de eso es asegurar que sea un lugar donde la gente pueda caminar de un lugar a otro con seguridad y donde el comercio siga de una manera mejor», añadió.

Por su parte, Todd D. Robinson, subsecretario de Antinarcóticos de Estados Unidos, quién visitó México, reafirmó que una de las prioridades del acuerdo será detener el tráfico de armas hacia territorio mexicano, para lo cual se estarán coordinando en todo lo que se requiera.

Además, se enfocarán en evitar el ingreso de drogas a Estados Unidos, donde en 2021 murieron por sobredosis 107,000 personas, la mitad de ellas por sustancias como el fentanilo, según datos oficiales estadounidenses.

«Estaremos usando tecnología confiable entre nuestros gobiernos, lo cual es muy importante, pero tenemos qué hablar más sobre quién va a proveernos esa tecnología», dijo Robinson.

Robinson recalcó que con este acuerdo van a profundizar y organizar el trabajo compartido que tienen entre los Gobiernos mexicano y estadounidense, para así solidificar «lo que no se había hecho antes».

El embajador Salazar dijo finalmente que «la presencia del equipo que vino de Estados Unidos a Tijuana dice algo, porque si no le importara al presidente Biden no vendrían, pero vienen porque México es muy importante en la relación para Estados Unidos».

Elon Musk afirmó haber recaudado 7,140 millones de dólares para financiar la compra de Twitter, y mencionó entre los inversores al cofundador de Oracle Larry Ellison y al príncipe y empresario saudí Al Walid bin Talal.

En un documento enviado al regulador bursátil estadounidense, la SEC, el jefe de Tesla y SpaceX enumera un total de 19 inversores que aceptaron contribuir con la adquisición de la red social.

El multimillonario Larry Ellison, cofundador del gigante informático Oracle y miembro de la junta directiva de Tesla, aportará 1,000 millones de dólares.

Los fondos de inversión Sequoia Capital (800 millones); Vy Capital (700 millones) y Brookfield (500 millones) también se encuentran entre los principales contribuyentes.

El príncipe Bin Talal, por su parte, pondrá a disposición casi 35 millones de sus acciones de Twitter una vez finalizada la compra para retener una participación en el capital de la empresa, que Musk desea retirar de la Bolsa de Valores.

El inversionista saudita había considerado previamente que la oferta de compra de Musk a 54.20 dólares por acción era demasiado baja en comparación con el «valor intrínseco de Twitter».

Estas aportaciones permitirán al empresario de origen sudafricano y el hombre más rico del mundo reducir el monto del préstamo de margen que tiene contratado con Morgan Stanley y otras entidades financieras de 12,500 millones de dólares a 6,250 millones.

Un préstamo de margen le permite a un prestatario aumentar su crédito al prometer activos como garantía. En el caso de Musk, son sus acciones de Tesla.

Al mismo tiempo, la parte de la adquisición de Twitter financiada en acciones y en efectivo por parte de Musk y la lista de inversores ascenderá a 27,250 millones de dólares desde los 21,000 millones anteriores.

Musk también le indicó a la SEC que seguía buscando otras fuentes de financiamiento entre los accionistas de Twitter, incluido el fundador y exjefe de la plataforma, Jack Dorsey.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llamó a los banqueros a que aprovechen la estabilidad macroeconómica del país para seguir invirtiendo y apostando por el desarrollo nacional,  esto previo a la celebración esta semana de la Convención Bancaria en Acapulco.

«No dejen de aprovechar para impulsar el desarrollo del país la circunstancia actual de estabilidad macroeconómica y de confianza para las inversiones, tanto nacionales como para la inversión extranjera», dijo el mandatario al ser consultado sobre cuál sería el mensaje que les daría a los banqueros.

Indicó que sin «retórica» o «demagogia» ahora se ha logrado una moneda estable y no ha habido aumento fuera de lo normal de la deuda.

Además, sostuvo que el país, cuya economía cayó un 8.2% en 2020 y creció un 4.8% en 2021, se recuperó «pronto» después de la pandemia, y ahora está «creciendo». Reiteró que México está considerado como uno de los mejores países para recibir inversión extranjera en los tiempos actuales.

«Hay gobernabilidad, hay paz, hay tranquilidad. Estamos ya enfrentando el problema de los homicidios, con buenos resultados», dijo el presidente, que habló de condiciones «inmejorables» para la inversión.

«La actividad bancaria ha tenido buenos resultados, han obtenido buenas ganancias, lo mismo la bolsa de valores», agregó el mandatario, que una vez más aplaudió el récord de remesas que llegan a México desde Estados Unidos. «No se han hecho modificaciones para reducir por decreto los márgenes de utilidad, o de intermediación, o el cobro de comisiones», apuntó.

Sobre la venta de Banamex por parte de Citigroup, el mandatario reafirmó que quieren que sean mexicanos los que adquieran el banco; que tengan solvencia económica para proteger a los ahorradores; que estén dispuestos a mantener todo el acervo cultural del banco en nuestro país y que no se vaya al extranjero. Mencionó estas como «condiciones básicas» para la compraventa del banco.

Dijo que es fundamental que los interesados en Banamex no tengan «adeudos fiscales» y que paguen el «impuesto» que va a significar la transacción.

La 85 Convención Bancaria se celebra este jueves y viernes en Acapulco, Guerrero, para evaluar la situación de la banca en el país y en la región. Contará en la ceremonia inaugural con un mensaje del presidente López Obrador.

La pandemia de la COVID-19 hizo retroceder la Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina a niveles no vistos en la última década al provocar una caída del 34.7% en el flujo de capital el año pasado, el mayor descenso desde el que se registró en 2009, durante la Gran Recesión.

«Las entradas desde el extranjero fueron las menores desde 2010, una gran caída que da continuidad a una tendencia a la baja que comenzó en 2013», dijo este jueves la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

La región recibió 105,480 millones de dólares de trasnacionales el año pasado, lo que implica una caída interanual de 56,000 millones de dólares y un retroceso que va en sintonía con el promedio mundial, que experimentó una caída de la IED del 35%, según datos del organismo dependiente de la ONU.

El escenario de crisis sanitaria y de incertidumbre económica generada por la COVID-19, agregó Bárcena, hizo caer la inversión extranjera en todos los países de la región excepto en cinco: Bahamas, Barbados, Ecuador, Paraguay y México.

«Además, la participación de la IED en el PIB fue únicamente del 2.5% en 2020, frente al promedio de la década anterior, del 3.5%», enfatizó el organismo.

Y es que con 41.1 millones de infectados y 1.38 millones de muertos por COVID-19, América Latina y el Caribe es una de las regiones más afectadas del mundo por la crisis sanitaria en términos económicos.

La pandemia, que provocó un caída del 6.8% del PIB regional en 2020, la mayor recesión en 120 años, disminuyó un 21% las adquisiciones y fusiones transfronterizas, que totalizaron 26,000 millones de dólares, una cifra levemente superior a la de 2009, agregó la Cepal.

Brasil, el país que más capital extranjero recibió, perdió en 2020 un 35.4% de sus entradas, aproximándose de forma inédita al segundo país de la lista, México, que aumentó sus flujos en un 6.6%

En Suramérica en su conjunto, la IED se redujo en un 40.4%, siendo los países más afectados Bolivia con una caída del 406%, Perú con 87% y Uruguay con 53%.

En tanto, los países que conforman el Caribe cayeron un -25.5% en promedio, aunque la zona más afectada fue Centroamérica, con un descenso de la inversión en todas sus naciones y una caída en promedio del 89.4%.

Con estas cifras, alertó Bárcena, «la IED no va a ser un motor de recuperación en la región a menos que haya una mayor decisión en materia de las políticas que garanticen su reactivación».

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) pidió este miércoles al gobierno federal que incentive la inversión e impulse proyectos de infraestructura para detonar el crecimiento económico de México, lo que incluye la inversión pública y privada.

«Tenemos que darle a los mexicanos la confianza de que este es un país de oportunidades y que allá afuera hay un sinfín de posibilidades para invertir, para generar empleos productivos y para generar empleos formales y para que nuestro país se pueda recuperar», indicó el presidente del CCE, Carlos Salazar.

En un video difundido en redes sociales titulado «La recuperación económica de México», Salazar recordó que en 2020 la economía mexicana cayó un 8.2%, una cifra «verdaderamente desastrosa» que atribuyó a la pandemia de coronavirus y a la falta de ayudas a empresas medianas y pequeñas, lo que llevó a un mayor desempleo tanto formal como informal.

Además, habló de una «falta de entendimiento» sobre cómo recuperar la economía mexicana. Destacó que positivamente en 2021 la economía mexicana está creciendo y, apoyado en el pronóstico del Banco de México (Banxico), dijo que lo hará por encima del 6%.

Al respecto, el banco BBVA elevó este miércoles a 6.3% su pronóstico de crecimiento del PIB para este 2021, desde una estimación previa de 4.7%, por mejores perspectivas de las exportaciones, el consumo y la inversión. También aumentó a 3% su previsión de crecimiento para 2022 desde una proyección anterior de 2.8%.

Carlos Salazar habló de distintas variables que han sustentado el crecimiento económico. En primer lugar, la «tremenda» expansión de Estados Unidos que empuja el crecimiento de México. También mencionó el alza del consumo, gracias a «los programas sociales que de alguna forma sí ha mejorado la posibilidad de que la gente siga manteniendo los niveles altos de consumo».

Otra fue las remesas que envían los mexicanos que viven en el exterior, así como que el gasto público sigue creciendo e inclusive va por arriba de lo presupuestado.

El presidente del CCE lamentó que la inversión «sigue manteniendo números muy pequeños». «Habíamos tenido tres meses consecutivos, febrero marzo y abril, con crecimientos, y el mes de mayo ya tenemos una pequeña disminución en su tasa comparativa mensual», subrayó.

Por ello, habló de la importancia de darle «confianza» a los mexicanos para invertir en el país, una nación «de oportunidades».

«El CCE sigue tratando desde su trinchera de estar asociado con la Secretaría de Hacienda y con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con los programas y paquetes de inversión en infraestructura», subrayó.

Dijo que se han identificado hasta 1,500 proyectos de infraestructura, lo que necesita promoverse por parte de las autoridades. «La inversión debería de ser para los mexicanos una obsesión», subrayó el empresario, que consideró que así se logrará «realmente» desarrollo y crecimiento.

Además, llamó a seguir impulsando los programas de vacunación anticovid, porque esto permitirá rápidamente regresar a la actividad productiva.

La estrategia del gobierno federal contra la pandemia del COVID-19 se centró en el número de camas para atender enfermos más que en disminuir los contagios, tal como lo han reconocido las autoridades.

A pesar de eso, en México el crecimiento de camas fue menor en año de pandemia que en años anteriores. En 2019 creció 9.64%, mientras que en 2020 solo fue de 8.8%.

Así lo refleja una investigación de la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), que obtuvo vía transparencia los datos del número de camas que aumentó cada institución pública y privada en el primer año de la pandemia.

En el marco de la emergencia sanitaria, el gobierno reconocía momentos complicados y colocaba estados en semáforo rojo de su semáforo epidemiológico cuando había baja disponibilidad de camas para atender a pacientes contagiados.

Un ejemplo fue el pico en las gráficas de  enero cuando se tuvieron en promedio 6 mil 445 contagios diarios y la capacidad de los hospitales se encontraba al límite.

Aunque se hicieron reconversiones en hospitales para tratar casos COVID, se adaptaron estadios y cuarteles para abrir  hospitales temporales, el crecimiento de camas para atender la pandemia que hasta hoy ha cobrado más de 250 mil vidas, fue menor comparado con otros años sin crisis de salud.

México, con 121 millones de habitantes, aumentó 13 mil camas en todo su sistema hospitalario  en  el primer año de pandemia, es decir, de 2019 a 2020, mientras que ciudades como Nueva York, que tiene 8.4 millones de habitantes, agregó 20 mil camas, principalmente en hospitales temporales.

Y aunque los hospitales de la Secretaría de Salud aumentaron el número de camas en un 9.7%, en dicho conteo se incluyen las camas de hospitales provisionales o temporales patrocinados por empresas privadas. Un ejemplo es el Centro Banamex de la Ciudad de México que aportó 890 camas o el Hospital Ángel Leaño en el estado de Jalisco.

El IMSS, el ISSSTE y la Secretaría de Salud, que en 2020 atendieron el 93%  de los casos de COVID-19 en el país, aumentaron su capacidad entre 2% y 9.7%. En el caso del IMSS, sólo aumentó 857 camas en todos sus hospitales. Es decir, creció 2% en dicho periodo. El ISSSTE aumentó 464 camas, lo que representa 6.4% más camas. 

Un año antes, en 2019, el aumento de camas en ambos Institutos de Salud fue de entre 0.1% y 17.7%.

 

Investigación completa en MCCI

Standard & Poor’s (S&P) confirmó la tarde de ayer las calificaciones crediticias soberanas para México de largo plazo en moneda extranjera en «BBB» y en moneda local de «BBB+», aunque ratificó la perspectiva negativa, por los riesgos presupuestarios provenientes principalmente de Pemex.

En un comunicado, la agencia señaló que «las elecciones del 6 de junio mostraron un sólido apoyo al presidente López Obrador y a sus aliados, quienes con una mayoría simple en el Congreso se mantienen bien posicionados para impulsar la agenda política en la segunda parte de su sexenio”.

La firma explicó que las calificaciones de México se basan en las fortalezas y debilidades de su democracia, la cual ha generado estabilidad política y cambios regulares de gobierno en las últimas dos décadas.

Dijo que la perspectiva negativa indica el riesgo de que la calificación baje más en los próximos 12 meses, esto ante el debilitamiento de las finanzas públicas, probablemente derivado del manejo de los complejos desafíos fiscales relacionados con Pemex o ante la posibilidad de que algunas iniciativas gubernamentales puedan presionar aún más el entorno empresarial.

Al respecto, el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, señaló en redes sociales que con la calificación de S&P se acumulan siete ratificaciones de la deuda soberana de México en la primera mitad de 2021, lo que «beneficia a la economía mexicana en su totalidad al permitir acceso a financiamiento”.

La agencia también dijo que espera que la actual Administración «mantendrá una gestión macroeconómica cautelosa», con una deuda neta del gobierno general que se mantendrá estable en torno a 48% del Producto Interno Bruto (PIB) durante los próximos tres años.

Apuntó que el crecimiento se desaceleraría tras un repunte en 2021, debido a presiones en el entorno para hacer negocios, algunas antiguas y otras asociadas con políticas recientes, que pesan sobre la inversión.

Tras conocer la postura de S&P, la Secretaría de Hacienda emitió un comunicado en el que señaló que la decisión mantiene la calificación soberana «en una cómoda posición, dos escalones por encima del grado de inversión».

La dependencia dijo que calificadora destacó que la recuperación económica ha estado enmarcada por una priorización de la estabilidad macroeconómica y financiera y en ese contexto S&P mejoró su estimación de crecimiento de 4.9% a 5.8% en 2021 guiado por el dinamismo de la actividad económica de Estados Unidos y de las remesas.

Foto: S&P

La Secretaría de Economía dio a conocer este jueves las cifras preliminares correspondientes a la Inversión Extranjera Directa (IED) que captó México al primer trimestre de 2021.

De enero a marzo de 2021 se captaron 11,864 millones de dólares (mdd), resultado neto por empresa o fideicomiso, de la diferencia de 15,896.8 mdd registrados como flujos de entrada y -4,032.8 mdd en flujos de salida.

La dependencia enfatizó que este monto es el mayor que se ha captado para un primer trimestre desde 1999.

Si se compara el valor de IED captada en enero-marzo de 2021 con las cifras preliminares reportadas para el mismo periodo de 2020 (10,334.0 mdd), se observa un incremento de 14.8%.

La IED registrada a la fecha para enero-marzo de 2021 provino de 1,872 sociedades con participación de capital extranjero; 883 contratos de fideicomiso; y nueve personas morales extranjeras.

Por tipo de inversión, es decir el origen del financiamiento, se obtuvo a través de reinversión de utilidades, 59.2%; por nuevas inversiones, 18.6%; y por cuentas entre compañías, 22.2%.

En cuanto a tipo de sector: las manufacturas aportaron el 46.6%; servicios financieros y de seguros el 14.6%; minería, 13.9%; comercio, 11.5%; energía, 3.4%; y servicios de alojamiento temporal, 3.2%. Los sectores restantes captaron 6.8%.

Mientras que por país de origen: Estados Unidos representó el 42.5%; España, 12.1%; Luxemburgo, 8.2%; Reino Unido, 5.5%; Canadá, 4.8%; y otros países aportaron el 26.9% restante.

Economía aclaró que los montos reportados únicamente consideran inversiones realizadas y formalmente notificadas ante el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras, de ahí su carácter preliminar y el hecho de que puedan sufrir actualizaciones en los trimestres sucesivos.

El gasto público para acelerar las campañas de vacunación con el fin de terminar con la pandemia del COVID-19 va a generar beneficios y estimular el crecimiento, estimó este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI).

«La vacunación va a pagarse por sí sola, proporcionando un excelente valor al dinero invertido en la producción global de vacunas y su distribución», indicó el FMI en su informe sobre el estado de las finanzas públicas «Monitor Fiscal», divulgado en el marco de sus reuniones semestrales que se realizan esta semana de forma virtual.

Los economistas calculan que si se controla la pandemia antes de lo esperado, lo que implica que la mayoría de los países tengan un acceso amplio y asequible a la vacuna para principios de 2022, esto va a implicar un «crecimiento económico más fuerte» y más de un billón de dólares en ingresos fiscales para las economías avanzadas para 2025.

Lo señalado por el Fondo llega luego de que ayer presentara su informe sobre perspectivas para la economía global, en el que pronostica un crecimiento del 6% para este año, tras la contracción de 3.3% en 2020, que marcó la peor caída del PIB en tiempos de paz en un siglo.

Para Latinoamérica, el Fondo pronosticó un crecimiento del 4.6%, pero advirtió que la expansión a largo plazo está supeditada a la evolución de la pandemia.

El FMI destacó las respuestas rápidas implementadas por los gobiernos para intentar contener el daño a la economía, que suman cerca de 16 billones de dólares.

Sin embargo, advirtió que terminar con la crisis de salud sigue siendo crucial para que la recuperación sea sólida y afirmó que la distribución de vacunas para los países pobres ha sido «muy injusta».

El Fondo también reiteró su sugerencia de que los países utilicen impuestos para los más ricos para financiar sus programas. «Para ayudar a satisfacer las necesidades de financiación, los responsables de las políticas públicas podrían considerar contribuciones temporales para el covid-19, aplicadas para las rentas más altas o a la riqueza», indicó.

El FMI pronosticó que la economía de Estados Unidos se expandirá un 6.4% en 2021, su crecimiento más rápido desde 1984, y un 3.5% en 2022. Destacó que su crecimiento se ha visto respaldado por el paquete de ayuda de 1.9 billones de dólares del presidente Joe Biden.

Los países vecinos de EUA, Canadá y México, podrían beneficiarse mediante sus lazos comerciales de los grandes estímulos fiscales que impulsa el gobierno del demócrata, dijo el FMI.

Para México, la proyección de crecimiento para 2021 es del 5.0%, 0.7 puntos porcentuales más que lo previsto en enero pasado; y del 3.0% para 2022, 0.5 puntos porcentuales más que en su anterior reporte.

El director general y vicepresidente del BBVA México, Eduardo Osuna, asegura que el gobierno federal transmite un mensaje incorrecto a los inversionistas, con reformas como la de la Ley de la Industria Eléctrica. Aseguró que la Iniciativa Privada es clave para salir de la crisis que trajo consigo la pandemia.

«Hay unas iniciativas que no abonan claramente en la confianza de los inversionistas. (…) Entre ellas la reforma eléctrica, donde no solamente se da un mensaje de cambio de reglas sino que incrementará los costos en el sector o aumentará los subsidios» afectando la inversión pública, indicó Osuna en entrevista con la agencia EFE.

El directivo consideró que la reforma tendrá un «impacto» en términos del crecimiento de México: «El mensaje no es el correcto de cara a los inversionistas».

En este sentido, explicó que todo ello afectaría al banco que dirige, pues es uno de los «principales jugadores» en la financiación de grandes proyectos de infraestructura, aunque explicó que ya están revisando los proyectos existentes «de la mano» de sus clientes.

Además, advirtió que se puede dar tanto un encarecimiento de la luz como una falta de capacidad de producción en un futuro de energía. «Si un país no puede generar certidumbre en términos de provisión eléctrica es muy difícil que decidas estar ahí», subrayó.

Las declaraciones del director general de BBVA México se dan a unos días de que inicie la Convención Bancaria que organiza la Asociación de Bancos de México (ABM) en su primera reunión semipresencial, en la que se discutirán las perspectivas de la economía mexicana y la incertidumbre generada en los inversionistas.

Otro proyecto de ley sobre el que advierte, es que el que se discute en el Congreso sobre el llamado «outsourcing», que busca eliminar la subcontratación. «La banca, como cualquier industria, tiene servicios subcontratados que serían difíciles de internalizar», apuntó Ozuna, y puso como ejemplo el desarrollo de software.

En el marco de lo expresado por el directivo de BBVA México, la Cámara Española de Comercio (Camescom) en nuestro país, aseguró que las empresas españolas que invierten en México se han topado con decisiones que no favorecen la apuesta por permanecer en el país.

«Nuestra intención es aportar valor de forma constructiva y positiva para el desarrollo de la sociedad mexicana” resaltó Antonio Basagoiti, Presidente de la Camescom.

La Cámara resaltó que representantes de las empresas de capital español con fuertes inversiones en nuestro país, mostraron su interés en materia energética y en la creación de puentes para mantener una relación de diálogo con el gobierno federal.

La Inversión Fija Bruta cayó un 14.7% en octubre de 2020 frente al mismo mes del año anterior arrastrada aún por la crisis de la pandemia de Covid-19, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Inegi indicó que se obtuvo dicho resultado por los decrementos de 17% en el gasto de maquinaria y equipo total y de 12.7% en la construcción.

De esta manera, en el acumulado de enero a octubre, la Inversión Fija Bruta acumula una disminución del 19.5%.

En contraste, según datos ajustados por estacionalidad, la Inversión Fija Bruta creció 2.8% en octubre pasado frente al mes precedente, gracias a los aumentos de 4.7% de la construcción, y de 0.1% de la maquinaria y equipo.

«Después del rebote de junio 2020 al iniciar la nueva normalidad, la recuperación de la inversión fija bruta se ha ralentizado», observó Julio Santaella, presidente del Inegi.

Octubre fue el quinto mes de la llamada nueva normalidad, una gradual reapertura social y económica del país tras el cierre de actividades en abril y mayo por la pandemia de coronavirus.

En 2019 la Inversión Fija Bruta se contrajo 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.

La Inversión Fija Bruta permite tener «un amplio conocimiento» sobre el comportamiento de la inversión en el corto plazo, de acuerdo con el Inegi. Está integrada por los bienes utilizados en el proceso productivo durante más de un año y que están sujetos a derechos de propiedad.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción, registró una disminución en términos reales de 2.9% durante septiembre, respecto a agosto, con cifras desestacionalizadas.

Por componentes, los gastos efectuados en Construcción cayeron 5.8%; en tanto que en Maquinaria y equipo total aumentaron 1.3% en el noveno mes de 2020 frente al mes precedente, según datos ajustados por estacionalidad.

En su comparación anual, la Inversión Fija Bruta descendió 18% en términos reales en el mes en cuestión. A su interior, los gastos en Construcción se redujeron 18.3% y en Maquinaria y equipo total 16.5% con relación a los de igual mes de 2019.

De esta manera, en el acumulado de enero a septiembre, la Inversión Fija Bruta acumula una caída del 20.1%.

«La inversión fija bruta, que inició su trayectoria descendente en el segundo semestre de 2018 y se desplomó con la emergencia sanitaria en abril-mayo 2020. Interrumpió en septiembre de 2020 su recuperación al retroceder 2.9% mes contra mes», afirmó en Twitter Julio Santaella, presidente del INEGI.

Septiembre fue el cuarto mes de la llamada nueva normalidad, donde comenzó la reapertura económica tras el cierre de actividades en abril y mayo debido a la pandemia de coronavirus.

Recordemos que en 2019 la Inversión Fija Bruta se contrajo 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.

La Inversión Fija Bruta permite tener «un amplio conocimiento» sobre el comportamiento de la inversión en el corto plazo, de acuerdo con el INEGI. Está integrada por los bienes utilizados en el proceso productivo durante más de un año y que están sujetos a derechos de propiedad.

La inversión fija bruta de México registró una caída del 16.6% en agosto pasado, frente al mismo periodo del año anterior, debido en gran parte a la crisis que originó la pandemia de Covid-19, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El Inegi anunció este viernes que se obtuvo este resultado por la caída del 17.6% en el rubro de maquinaria y equipo y del 15.6% en la construcción.

De esta manera, en el acumulado de enero a agosto, la inversión fija bruta acumula una caída del 20.9%.

Según datos ajustados por estacionalidad, la inversión fija bruta creció 5.7% en agosto pasado frente al mes precedente, gracias al alza de la construcción del 10.3% y de la maquinaria y equipo del 0.2%.

«Impulsada principalmente por la construcción, la inversión fija bruta aumentó 5.7% mes contra mes en agosto 2020. Aún así, todavía está -16.6% año contra año por debajo de su nivel de agosto 2019», afirmó en Twitter Julio Santaella, presidente del Inegi.

Agosto fue el tercer mes de la llamada nueva normalidad, donde las autoridades permitieron una reapertura social y económica tras el cierre de actividades en abril y mayo por la pandemia.

En 2019 la inversión fija bruta se contrajo el 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.

La inversión fija bruta permite tener «un amplio conocimiento» sobre el comportamiento de la inversión en el corto plazo, precisó el Inegi. Está integrada por los bienes utilizados en el proceso productivo durante más de un año y que están sujetos a derechos de propiedad.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en Maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de Construcción, registró un crecimiento en términos reales de 4.4% durante julio del presente año respecto al mes inmediato anterior.

Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), quien precisó que dicho indicador moderó su tasa de crecimiento, ya que en junio pasado registró un avance récord de 20.15%.

Por componentes, los gastos efectuados en Maquinaria y equipo total aumentaron 11.1% y en Construcción ascendieron 1.1% en el séptimo mes de 2020 frente al mes precedente, según datos ajustados por estacionalidad.

En su comparación anual, la Inversión Fija Bruta disminuyó 21.2% en términos reales en el mes en cuestión.

A su interior, los gastos en Construcción bajaron 23.7% y en Maquinaria y equipo total cayeron 17.6% con relación a los de julio de 2019, con series desestacionalizadas.

«Luego del severo desplome en el confinamiento de abril y mayo 2020, la inversión fija bruta rebotó 20.1% con la nueva normalidad de junio y ralentiza su recuperación al avanzar 4.4% en julio. Todavía está -21.2% año contra año por debajo de julio 2019», afirmó en Twitter Julio A. Santaella, presidente del Inegi.

Julio fue el segundo mes de la llamada nueva normalidad, donde comenzó la reapertura social y económica del país tras el cierre de actividades en abril y mayo por la pandemia de coronavirus.

En 2019 esta inversión se contrajo el 4.9%, mientras que creció 0.6% en 2018 y disminuyó un 1.5% en 2017.

El producto interno bruto (PIB) de México se contrajo 0.3% en 2019 por la caída de la actividad industrial, lo que supone un sustancial descenso frente al crecimiento de 2.1% del año anterior. En el segundo trimestre del año hubo una caída histórica del 18.7% interanual del PIB.

Para este 2020, la pandemia ha llevado a la mayoría de analistas y organismos financieros a situar la caída del PIB de más del 8%.

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) encabezó esta mañana la firma de un convenio con la iniciativa privada, para ampliar la inversión en proyectos de infraestructura, energía y comunicaciones, con el fin de ayudar a la recuperación económica del país, luego del golpe que ha generado la pandemia de Covid-19.

El mandatario aseguró que dicho convenio se traducirá en generación de empleos y bienestar para la población, esto luego de los efectos que dejó la emergencia sanitaria.

“Estamos trabajando de manera conjunta el sector público, el social y el privado, los tres motores que se requieren para reactivar la economía. Es muy importante que sepamos que el sector público no podría solo reactivar la economía como se necesita», reconoció AMLO.

El mandatario agradeció a los empresarios su apoyo «eficaz y sincero” para impulsar el desarrollo de México, y que permitirán enfrentar los estragos de la pandemia de COVID-19.

Aprovechó para decir que se seguirán garantizando las libertades y en especial el derecho a disentir, pues reconoció que «no tenemos por qué estar pensando lo mismo todos, no puede haber pensamiento único», esto luego de las diferencias que ha tenido con los empresarios.

El acuerdo involucra 297 mil 344 millones de pesos, lo cuales se canalizarán en los diferentes proyectos. Se indicó que en la fase inicial del plan, se arrancará con 39 proyectos en sectores de comunicaciones, energía y medio ambiente.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, detalló que de los 39 proyectos que se consideran, actualmente hay siete en ejecución equivalentes a 38 mil millones de pesos; adicional hay 32 proyectos por 259 mil millones de pesos, de los cuales detalló 156 mil son del sector de comunicaciones, 98 mil en energía y 2 mil millones de pesos en agua y ambiente.

El plan presentado generaría hasta 190,000 empleos, según informó el gobierno esta mañana.

Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), dijo que la firma del convenio actualiza el plan de infraestructura anunciado en 2019; y coincidió en que se manda un mensaje de que el sector público y el sector privado están unidos buscando el bienestar del país.

Indicó que la certeza y la certidumbre, en las que han insistido en los últimos meses, «regresa» a la la presidencia. Adelantó que un paquete de inversión que se va a ir anunciando paulatinamente.

Detalló que las obras se financiarán, principalmente, con capital privado; expuso que el principal objetivo es promover que la inversión pública y privada llegue al 25% del Producto Interno Bruto a fin de ofrecer una mejor rentabilidad social y económica.

“No me queda más que apreciar otra vez la confianza que se está teniendo en nosotros como vehículos del sector privado para lograr este tipo de acuerdos en bien de nuestro país”, apuntó.

Antonio del Valle Perochena, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), indicó que el acuerdo alcanzado manda un «mensaje de unión y bienestar» para enfrentar los efectos de la pandemia, aunque llamó al gobierno a dar «certeza a los empresarios con reglas claras y estables».

Por su parte el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romoaseguró que con la inversión privada México podrá superar cualquier pronóstico en materia económica.

«La mejor vacuna que tenemos los mexicanos para luchar contra la parálisis económica es la inversión privada…La inversión privada es la esperanza para salir de la crisis porque representa el 80% del total de la inversión del país», sostuvo Romo.

La Inversión Fija Bruta, que representa los gastos realizados en maquinaria y equipo de origen nacional e importado, así como los de construcción, registró un aumento en términos reales de 20.1% durante junio pasado, respecto al mes anterior.

Según datos dados a conocer esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), fue el mayor aumento mensual desde que se cuenta con registros del indicador en febrero de 1993.

Por componentes, los gastos efectuados en maquinaria y equipo total crecieron 25.8% y en construcción fueron mayores en 13.7% en el sexto mes de 2020 frente al mes precedente.

En su comparación anual, la Inversión Fija Bruta se redujo 25.2% en términos reales en el mes en cuestión.

A su interior, los gastos en construcción descendieron 26.6% y en maquinaria y equipo total 25.3% con relación a los de igual mes de 2019.

Después de varias semanas paralizados por la epidemia del coronavirus, algunos sectores en el país comenzaron a reabrir operaciones en junio, sin embargo, hasta ahora la actividad productiva no ha terminado de recuperar su ritmo, lo que mantiene seriamente afectada a la economía del país.

Al respecto, Alberto Ramos, analista de Goldman Sachs indicó que las perspectivas de crecimiento del PIB real en México siguen siendo «poco alentadoras».

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco BASE, resaltó que la Inversión Fija Bruta hila al mes de junio 17 meses consecutivos con caídas anuales, siendo evidencia de que la economía ya iba a la baja antes de la pandemia de Covid-19.

«Las caídas en la IFB pronostican crecimientos bajos para México en los siguientes años», advirtió la economista.

Así, la Inversión Fija Bruta registró una caída del 21.4% entre enero y junio de 2020 frente al mismo periodo del año anterior.

«La inversión fija bruta acumuló una severa contracción anual de 21.4 % durante el primer semestre de 2020» dijo el presidente del Inegi, Julio A. Santaella, en Twitter.