El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) calificó como una «vergüenza» que él y su entorno cercano fueran blanco de espionaje durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, esto luego de que una investigación fuera dada a conocer por medios como The Washington Post o The Guardian.

El mandatario aprovechó el tema para asegurar que su administración acabó con prácticas del pasado y ahora no espía a nadie.

Ayer, se dio a conocer que el círculo más cercano al mandatario, además de periodistas y políticos, fueron objetivos de espionaje por parte de un cliente gubernamental de la empresa israelí NSO Group entre 2016 y 2017, antes de que AMLO llegara al poder.

«Es realmente una vergüenza y es una prueba irrefutable de que imperaba un gobierno, o estábamos sometidos a un gobierno, autoritario, antidemocrático, que violaba los derechos humanos», sostuvo López Obrador.

Y es que se informó que al menos 50 personas cercanas al ahora mandatario fueron eventualmente seguidas durante parte la administración de Peña Nieto, incluidos su esposa, hijos y hermanos, y hasta uno de los médicos que lo atendían.

El informe periodístico se basa en una filtración de más de 50,000 números de teléfono supuestamente seleccionados para un posible espionaje de clientes gubernamentales de NSO Group en todo el mundo. En México, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la entonces Procuraduría General de la República (PGR) habrían contratado sus servicios con el programa ‘Pegasus’.

«Ya esto no sucede, el gobierno (actual) no espía a nadie, los opositores no son espiados, no hay censura para los medios de información, a nadie se le limitan sus libertades», añadió López Obrador, quien denunció haber sido espiado desde los años 1970.

El mandatario señaló que no iba a instruir ni solicitar ninguna investigación sobre el caso, aunque no descartó que, de existir, se investigue el uso de programas de espionaje.

«No sé si pueda existir el contrato (con NSO Group), y lo voy a revisar, y hoy mismo vanos a informar, de lo que estoy absolutamente seguro es que no se espía a nadie», dijo AMLO.

La investigación corrió a cargo del consorcio coordinado por la francesa Forbidden Stories; en dicho trabajo se refirió que de los 50,000 números telefónicos alcanzados en la red de espionaje, México encabeza la lista con unos 15,000 contactos.

AMLO afirmó que en el pasado se gastaba «dinero del presupuesto» para espiar a los dirigentes de oposición y periodistas y a «muchísima» gente. Refirió que se tenían «equipos sofisticados» para escuchar todas las llamadas telefónicas, tanto del «blanco» del espionaje como de «todo su entorno».

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



Escribe un comentario