Las compañías estadounidenses Apple, Nike y Uber figuran entre las más de cien empresas con cuentas en paraísos fiscales, cuyas prácticas han salido a la luz en el marco de una investigación periodística fruto de una colaboración internacional que fue publicada hoy por diversos medios.

 

La investigación revela que numerosas empresas estadounidenses habrían desarrollado complejas estrategias fiscales con el objetivo de evitar, o al menos minimizar, el pago de impuestos mediante la ubicación de sus domicilios fiscales o la apertura de subsidiarias en países con políticas impositivas favorables. Según datos aportados por el Consorcio, tres pequeños países como Holanda, Irlanda y Bermudas acaparan el 35 % de los beneficios declarados por las empresas estadounidenses en el extranjero, entre las que se encuentran algunas de las compañías punteras del país.

 

Uno de los casos más llamativos es el del gigante tecnológico Apple que, tras ver cómo en mayo de 2013 tenía que justificar ante el Senado de Estados Unidos el haber evitado el pago de miles de millones de dólares en impuestos al tributar a través de empresas subsidiarias en Irlanda, desarrolló una nueva estrategia para poder trasladar esa misma filosofía a otro lugar.

 

Los documentos obtenidos de la firma de abogados Appleby y Asiatici Trust, muestran que Apple acabó estableciendo el domicilio fiscal de sus operaciones extranjeras en la isla de Jersey. Esta decisión se adoptó después de que representantes tanto de la compañía de la manzana como de la firma de abogados intercambiaran numerosos correos electrónicos en los que analizaban las mejores opciones.

 

Otra de las grandes marcas que contrató los servicios legales de la firma Appleby fue Nike, una de las compañías más importantes en el sector del calzado e indumentaria deportivos a nivel mundial. En este caso, la clave de la estrategia pasa por un Estado miembro de la Unión Europea: Holanda. En 2006, la empresa estadounidense llegó a un acuerdo de diez años con las autoridades holandesas que permitía a Nike desviar los miles de millones de dólares ganados en el Viejo Continente al paraíso fiscal de las Bermudas.

 

Gracias a este favorable trato, la multinacional pasó de pagar un 55% por sus ingresos netos fuera de Estados Unidos a tributar solo un 13,2 %, apenas tres años después.

 

Una técnica similar fue la adoptada por Uber, en 2013, al crear una sociedad comanditaria, que, según la legislación holandesa, es una conglomerado de empresas extranjeras que a efectos fiscales se convierte en una compañía sin, por así decirlo, patria.

 

Holanda considera que este tipo de sociedades deben tributar en cada uno de los países de las empresas que las conforman, lo que produce lo que se conoce como «un desajuste híbrido» que fue utilizado por la empresa de transporte privado para gestionar desde una subsidiaria de las Bermudas su propiedad intelectual.

 

 

Con información de EFE / Foto: Twitter

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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