La aplicación de dosis iniciales de vacunas COVID-19 para grupos desprotegidos en todo el mundo debería seguir siendo una prioridad principal antes de ofrecer vacunas de refuerzo, dijo este martes el director de emergencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan.

«La gente siempre pregunta si deberíamos recibir una vacunación primaria o refuerzos, la realidad es que deberíamos hacer ambas cosas. Deberíamos centrarnos en vacunar a los que no están vacunados lo antes posible y luego poder darles dosis de refuerzo a grupos vulnerables», dijo Ryan en un evento en línea.

Con eso, reclamó a los países que ya administran vacunas de refuerzo sin haber completado la vacunación de toda su población, o a aquellos países que aplican dosis de refuerzo mientras otras naciones no cuentan con las vacunas necesarias para proteger a su población.

Ryan dijo que lo más probable es que Ómicron reemplace a Delta como la variante globalmente dominante con el tiempo y que los gobiernos deben volver a centrarse en las medidas de protección básicas, como el uso de mascarillas y asegurarse de que sus hospitales estén listos.

Incluso si Ómicron resulta ser una enfermedad más leve en un paciente individual, no hay duda de que el rápido aumento de la fuerza de la infección generará más hospitalizaciones en las próximas semanas solo por el peso de las cifras, señaló.

«Todos y cada uno de los sistemas de salud deben prepararse», dijo Ryan. «Probablemente veremos una ola Ómicron muy grande. Necesitamos proteger los sistemas de salud, necesitamos proteger a los que amamos. No es ciencia espacial, todos saben cómo hacerlo».

La OMS advirtió que Ómicron avanza «a una velocidad nunca antes vista», ya que se han detectado casos de esta variante en 77 países, aunque alertó que «está presente en más países pero aún no se ha detectado».

El director general de la OMS, Tedros Adhanom, mostró su preocupación porque la sociedad considere a Ómicron «como algo leve» y ha matizado que, aunque es cierto su carácter leve, su rápida propagación «podría afectar nuevamente a los sistemas de salud», por lo que ha reafirmado que «las vacunas por sí solas no harán desaparecer la pandemia».

Las declaraciones de la OMS coinciden con la publicación de un estudio que señala que dos dosis de la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech han brindado un 70% de protección contra la hospitalización en Sudáfrica en las últimas semanas, lo que sugiere una eficacia más débil contra la nueva variante de ómicron.

Estas conclusiones, que son preliminares, se basan en 78,000 casos positivos atribuidos a la variante Ómicron de un total de 210,000 casos registrados y analizados por la aseguradora privada Discovery y el Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica (SAMRC).

Del total de esas infecciones, un 41% se registraron en personas vacunadas con la doble dosis de Pfizer.

Los datos recopilados apuntan a que la efectividad de esa pauta de inoculación cayó del 80% mostrado antes a la variante Delta, a un 33% contra Ómicron. Asimismo, la diferencia de protección contra la enfermedad grave y la necesidad de hospitalización entre los vacunados y no vacunados disminuyó del 93% a un 70%.

«Los datos indican que la gravedad de ómicron es un 29 % más baja que en la primera ola de infecciones de covid-19 en Sudáfrica», señala también este primer gran estudio realizado con datos reales atribuidos al impacto de esta nueva variante.

Ana Paula Ordorica es una periodista establecida en la Ciudad de México. Se tituló como licenciada en relaciones internacionales en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y tiene estudios de maestría en historia, realizados en la Universidad Iberoamericana.



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