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El presidente Vladimir Putin anunció este miércoles que a partir de ahora Rusia exigirá que le paguen en rublos el gas que vende a “países hostiles”, incluyendo los de la Unión Europea (UE), y dio a las autoridades una semana para aplicar el nuevo sistema .

“He tomado la decisión de aplicar un conjunto de medidas para pasar al pago en rublos de nuestro gas suministrado a países hostiles”, dijo el presidente ruso en una reunión de gobierno, y explicó que se trata de una reacción a la congelación de activos rusos por parte de países occidentales.

Putin pidió al Banco Central y al gobierno que pongan en marcha “en el plazo de una semana” el nuevo sistema, que debe ser “claro, transparente” e implica “la adquisición de rublos en el mercado de divisas ruso”.

El anuncio tuvo un efecto inmediato en la moneda rusa, que se fortaleció frente al euro y el dólar tras haberse desplomado desde el 24 de febrero, cuando las fuerzas rusas entraron en Ucrania.

Putin también insinuó que otras exportaciones rusas se verán afectadas.

Y es que recordemos que los países occidentales han congelado unos 300,000 millones de dólares de reservas rusas en el extranjero, un “robo” según el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov.

“Está claro que entregar nuestras mercancías a la UE, a Estados Unidos, y recibir dólares, euros y otras monedas ya no tiene sentido para nosotros”, dijo Putin.

Alemania reaccionó de inmediato y calificó como una “ruptura de contrato” la decisión de exigir el pago en rublos, y ya no en dólares o euros.

Esa exigencia “constituye una ruptura de contrato”, declaró el ministro alemán de Economía, Robert Habeck, en una conferencia de prensa en Berlín. “Ahora vamos a discutir con nuestros socios europeos para decidir cómo responder a esa demanda”, añadió.

Apenas ayer, la Comisión Europea anunció que finalizó una propuesta de legislación que permitiría compras colectivas de gas, en busca de garantizar abastecimiento a precios razonables y contribuir a reducir sus importaciones desde Rusia.

Agrupar los pedidos y demandas de los países del bloque facilitaría los contactos con proveedores, dijo la Comisión, y contribuiría a utilizar el peso político de la Unión Europea (UE) para obtener precios ventajosos.

Se trata de un modelo que la Comisión Europea ya adoptó para comprar, a nombre de los países del bloque, vacunas para enfrentar la pandemia de coronavirus.

Y es que se estima que más del 40% del gas combustible utilizado en Europa proviene de Rusia, una dependencia que en el caso del petróleo se sitúa alrededor del 20%, y por ello la UE busca diversificar sus proveedores.

Para lograr reducir su dependencia del gas ruso, la Unión Europea ya inició conversaciones con países productores como Noruega, Estados Unidos, Catar o Argelia, así como empresas de la talla de Shell o TotalEnergies.

 

Paralelamente, el Parlamento ruso anunció hoy la creación de una comisión de investigación sobre la puesta en marcha por Estados Unidos de supuestos laboratorios de armas biológicas en Ucrania, algo que tanto Washington como Kiev han negado.

Según Rusia, su Ejército habría detectado en territorio ucraniano rastros de la eliminación de pruebas de la existencia de un programa biológico-militar financiado por Estados Unidos.

Al respecto, Serguéi Lavrov, pidió hoy explicaciones a Estados Unidos por el interés mostrado por los antiguos laboratorios biológicos soviéticos. En concreto, según el ministro, Washington también se proponía modernizar las instalaciones soviéticas en territorio de Kazajistán.

Hace dos semanas la ONU negó que tenga constancia de la existencia en Ucrania de programas ilegales de armas químicas y biológicas.

Moscú no se ha salvado de estos señalamientos. Estados Unidos y aliados, incluido Ucrania, han alertado que Rusia podría utilizar armamento químico en el marco de su ofensiva militar sobre Ucrania.

En ese sentido, la OTAN advirtió este miércoles que la guerra de Rusia en Ucrania podría desembocar en un enfrentamiento nuclear entre Moscú y Occidente.

“Rusia debe detener esta peligrosa e irresponsable retórica nuclear”, dijo el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en una conferencia de prensa. “Pero que no haya dudas sobre nuestra disposición a proteger y defender a los aliados (de la OTAN) contra cualquier amenaza en cualquier momento”.

“Rusia debe entender que nunca puede ganar una guerra nuclear”, dijo en la víspera de una cumbre de los líderes nacionales de la alianza militar occidental en Bruselas. “La OTAN no es parte del conflicto. (…) Proporciona apoyo a Ucrania, pero no es parte del conflicto”, añadió.

Sobre el tema, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, ha advertido personalmente al presidente de Rusia, Vladimir Putin, sobre el uso de armas químicas o biológicas en el marco de la invasión de Ucrania.

Según ha detallado este miércoles el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Hebestreit, Scholz “le ha advertido (a Putin) en una conversación directa” sobre el uso de este tipo de armas y las consecuencias que traería.

El uso de armas químicas por parte de Rusia es una preocupación que sobrevuela a los socios y aliados desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania. Este mismo miércoles, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha insistido en que existe “una amenaza real” de que Moscú utilice este armamento, en línea con las sospechas que también ha expresado la OTAN.

Biden advirtió a inicios de semana que el posible uso de armas químicas en Ucrania conllevaría una respuesta contundente, que se sumaría a las rondas de sanciones ya adoptadas contra Rusia desde que lanzó el 24 de febrero su invasión.

La guerra en Ucrania ha hecho que suba el precio del petróleo a su nivel más alto desde el 2008. Esto evidentemente aumenta el precio de las gasolinas. En Estados Unidos, en donde no existe el IEPS, los precios de las gasolinas suben y bajan de acuerdo con el precio del barril del petróleo y lo hacen de forma muy rápida.

Ayer escuchaba el testimonio de un estadounidense que narraba como de ida al gimnasio en la mañana el precio del galón estaba en $4.065 dólares y para cuando salió de hacer ejercicio el galón ya había subido a $4.173.

A pesar de esta alza en los precios, que evidentemente no le gusta pagar a ningún consumidor, el presidente Biden anunció ayer la prohibición de importaciones de petróleo y gas natural proveniente de Rusia.

Aún cuando Europa quisiera unirse a esta prohibición anunciada por Biden, la dependencia que tiene el viejo continente a los energéticos se los impide. Una dependencia que ayuda a mantener y financiar al loco-carnicero de Vladimir Putin en el poder.

¿Cómo es que Estados Unidos sí puede aguantar vivir sin los energéticos de Rusia y Europa no? Muy fácil. EUA, bajo la presidencia de Nixon vio como los países árabes le recortaron el suministro de petróleo por el apoyo a Israel en la guerra de Yom Kipur. Desde ese año, 1973, se propuso lograr independencia energética. Y, aún cuando ningún país es cien por ciento autosuficiente en energéticos, Estados Unidos sí ha pasado de ser un país importador neto de éstos, a ser el segundo productor más importante del mundo.

Una envidia para alguien como Andrés Manuel López Obrador quien, un día sí y el otro también habla de que quiere lograr la soberanía energética de México. Pero, y este es un gran pero, Estados Unidos lo ha logrado de una forma radicalmente distinta a la que está intentando el presidente de México.

Mientras Andrés Manuel López Obrador le apuesta todas sus canicas a que una sola empresa paraestatal, Pemex, sea la que extraiga el petróleo necesario para nuestra demanda y se refine lo suficiente para no tener que importar gasolinas, en EUA la apuesta para lograr esa soberanía ha sido de dos pinzas: por un lado a que muchas empresas y empresarios inviertan, extraigan, refinen y vendan petróleo y sus derivados y por el otro a reducir la dependencia a las energías fósiles y a migrar a limpias y renovables.

El ‘Proyecto Independencia’ lo anunció Richard Nixon en 1973. En ese momento EUA importaba 2.1 millones de barriles al día. La idea era lograr autosuficiencia para 1980, algo que no fue posible por, entre otras razones, la Revolución Iraní. Aún así, Estados Unidos comenzó desde entonces a pensar en energías alternativas: solar, eólica y eléctrica, para reducir su dependencia a los vaivenes internacionales y para lidiar con el movimiento ecológico que despertó el derrame del Exxon Valdez en Alaska en 1989.

Entre la década de los 90s, que vieron el nacimiento de los ‘Super Majors’ del petróleo y 2014, EUA llegó a su punto más bajo de importaciones de petróleo: 260 mil barriles al día. Y la producción de petróleo pasó de menos de 1 millón de barriles al día en 2010 a más de 4 millones de barriles para 2015, excediendo así la producción individual de cada miembro de la OPEP salvo Arabia Saudita.

¿Cómo lo logró? Redujo la demanda al generar incentivos para migrar a energías limpias y renovables y permitió la exploración, explotación y fracking por parte de privados. Por eso es que hoy Estados Unidos tiene la autosuficiencia energética que le permite cortar la importación de petróleo y gas ruso.

Eso sí es autosuficiencia energética. Lo otro, lo que promete AMLO, es puro bla, bla, bla que por lo pronto nos cuesta a los mexicanos un dineral para financiar a Pemex, que pierde y pierde y pierde dinero.

Columna completa en El Universal

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, declaró este viernes que esa alianza militar no establecerá una zona de exclusión aérea sobre Ucrania y advirtió que esa medida podría desembocar en una guerra generalizada en Europa.

“No vamos a entrar en Ucrania, ni en tierra ni en el espacio aéreo ucraniano”, afirmó Stoltenberg después de presidir una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN.

Las fuerzas rusas han intensificado sus ataques en Ucrania, lanzando cientos de misiles y ataques de artillería en ciudades y logrando avances significativos en el sur.

Y es que el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, exhortó a Occidente para que impusiera la zona de exclusión aérea sobre su país.

“La única forma de implementar una zona de exclusión aérea es enviar aviones de combate de la OTAN al espacio aéreo ucraniano y luego imponer esa zona de exclusión aérea derribando aviones rusos”, precisó Stoltenberg. “Entendemos la desesperación, pero también creemos que, si hiciéramos eso, terminaríamos con algo que podría acabar por volverse una guerra en toda regla en Europa”.

En tanto, el gobierno ucraniano y un exprimer ministro británico impulsan la creación de un tribunal penal especial para juzgar al presidente ruso Vladimir Putin y sus aliados por la invasión de Ucrania.

El ex primer ministro Gordon Brown dijo que el reclamo de un organismo que investigue el “crimen de agresión” se basa en los tribunales que juzgaron a los jerarcas nazis después de la Segunda Guerra Mundial.

La Corte Penal Internacional con sede en Holanda ya está investigando denuncias de que Rusia ha cometido crímenes de guerra en Ucrania. Pero si bien puede investigar genocidios, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, Rusia no ha firmado un estatuto por separado de la CPI bajo el cual las naciones se comprometen a no cometer “crímenes de agresión”.

Y mientras, en Rusia, Roskomnadzor, el regulador estatal de medios de comunicación, bloqueó el acceso a las webs de cinco medios internacionales. La agencia noticiosa estatal RIA Novosti reportó este viernes que entre los cibersitios afectados estaban los de BBC, Voice of America y Radio Free Europe/Radio Libertad.

Las webs fueron bloqueadas por contener lo que Roskomnadzor dijo a RIA que era “información falsa” sobre las acciones militares rusas en Ucrania, incluyendo reportes sobre ataques a civiles y las bajas en el lado ruso.

Esto ocurre luego de que el parlamento ruso aprobara un proyecto de ley que castiga con hasta 15 años de cárcel la difusión intencionada de información “falsa” sobre operaciones militares. Según agencias noticiosas estatales rusas, la normativa recibió luz verde en su tercera y última lectura.

El presidente de la Duma, Vyacheslav Volodin, dijo que pondría entrar en vigor este mismo sábado.

Difundir lo que las autoridades rusas consideran información falsa se castigará con hasta tres años de cárcel, o 15 si se considera que tiene “consecuencias graves”. La normativa prohíbe además pedir la aplicación de sanciones contra Rusia.

También se informó que el canciller alemán, Olaf Scholz, ha instado al presidente Vladímir Putin a poner fin de forma inmediata a los combates y a abrir corredores humanitarios seguros, en una conversación telefónica mantenida este viernes.

Según fuentes del gobierno alemán, Putin informó a Schröder del propósito de entablar una tercera ronda de negociaciones entre Rusia Ucrania este fin de semana.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá de emergencia este viernes, a solicitud de Gran Bretaña, para examinar las consecuencias del ataque ruso a la central nuclear más grande de Ucrania, indicaron fuentes diplomáticas.

La sesión pública, solicitada además por Estados Unidos, Francia, Noruega, Irlanda y Albania, fue convocada a pedido del primer ministro británico Boris Johnson.

A principios de la mañana no había indicaciones sobre la posibilidad de que en la reunión se pueda adoptar algún texto. Rusia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad, posee derecho a veto en todas las decisiones que no sean de procedimiento.

Por su parte el presidente estadounidense Joe Biden había exhortado horas antes a Rusia a “cesar las actividades militares en la zona” de la central nuclear.

Situada en el sur de Ucrania, Zaporiyia, es la central nuclear más grande de Europa y fue alcanzada por disparos de la artillería rusa, según informes de las autoridades ucranianas.

Instalaciones anexas a la central fueron afectadas por un incendio, incrementando aún más la preocupación de los países de Occidente frente a la ofensiva rusa en Ucrania.

Hoy, las fuerzas armadas rusas tomaron el control de la central nuclear. El operador ucraniano de la misma precisó luego que el incendio, que había afectado a un laboratorio y una área destinada a la investigación, había sido extinguido y que no se había registrado escape radioactivo alguno.

Al respecto, la Fiscalía de Ucrania dio a conocer este viernes la apertura de una investigación en torno al asalto de la central nuclear de Zaporiyia, en el marco de la Ley Antiterrorista, después de que se confirmara la muerte de tres personas durante la toma del control de las instalaciones por parte del Ejército de Rusia.

En tanto, el gobierno de Rusia recalcó que las operaciones en la central nuclear continúan con normalidad y acusó a “saboteadores” ucranianos del incendio registrado en las instalaciones.

Por su parte, el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha indicado que dos personas han resultado heridas en el incendio, ambos miembros del “personal de seguridad”, y ha propuesto un encuentro en la central de Chernóbil con delegaciones de Ucrania y Rusia para abordar garantías de seguridad en las instalaciones nucleares.

Grossi confirmó que la central de Zaporiyia ha registrado un incendio a causa del impacto de un proyectil, y aunque dijo que el lugar “no es parte del reactor”, aclaró que sí “es una construcción adyacente a los reactores”. “Esto provocó un incendio localizado que fue extinguido por los bomberos”, remató.

ARTURO SARUKHÁN

EL UNIVERSAL

 

En mi primera columna del año en estas mismas páginas, advertía que la geopolítica regresaba con venganza en 2022 como un factor crucial de las relaciones internacionales del siglo XXI. Después de dos meses de diplomacia intermitente y negociaciones de mala fe por parte del Kremlin, Rusia ahora ha lanzado una invasión -injustificada y premeditada- a gran escala de Ucrania. A pesar de las repetidas advertencias de la Administración Biden en el sentido de que Rusia tenía intenciones reales de invadir, las imágenes de tanques y helicópteros rusos asediando Ucrania han conmocionado al mundo, iniciando una guerra que tendrá extensas consecuencias para Europa y para el orden internacional. Esta agresión militar rusa representa uno de esos momentos que nos obliga a reinterpretar la época en la que vivimos. Lo que algunos historiadores llaman el largo periodo de paz de 30 años que siguió al fin de la Guerra Fría en Europa (con la tendencia a hacer caso omiso -consciente o inconscientemente- de las guerras en la ex Yugoslavia) se ha despeñado. Futuros historiadores mirarán estas últimas décadas, en general, de la misma manera que ven el período de entreguerras de 1918 a 1939: como una oportunidad desperdiciada. Ahora debemos ponderar las consecuencias políticas y económicas de este momento de inflexión en las relaciones internacionales de nuestro tiempo.

Arranco con un apunte geopolítico: estamos frente a una gran escalada cualitativa camino a una potencial Segunda Guerra Fría, en la que cuatro potencias revisionistas -la primera de las cuales además es revanchista (a decir Rusia, más China, Irán y Corea del Norte)- están desafiando el largo dominio global de Estados Unidos y el orden internacional liderado por Occidente, creado después de la Segunda Guerra Mundial, y que conlleva enormes consecuencias que trascienden lo que sucede ahora en Ucrania. En particular, se elevan las posibilidades de que pudiese producirse una guerra entre las principales potencias en la próxima década. El mayor problema estratégico al que se enfrenta Washington en este momento es la potencial convergencia de sus dos principales rivales, China y Rusia, países que no siempre confían el uno del otro pero que, sin embargo, obtienen beneficios simétricos al cuestionar el orden internacional existente. La convergencia sino-rusa les da a ambas potencias más margen de maniobra al magnificar el problema de dos frentes para Washington: ahora se enfrentaría a dos rivales, más cercanos entre ellos y cada vez más asertivos, en dos teatros geográficos distintos y a miles de kilómetros uno del otro, Europa oriental y el Pacífico occidental. A medida que la nueva rivalidad central del sistema internacional entre EE.UU y China continúe escalando, Taiwán también se convertirá cada vez más en un posible foco de tensión, enfrentando a Occidente contra la alianza emergente de potencias revisionistas y revanchistas. Y hay una distinción entre revisionismo y revanchismo. Los revisionistas desean construir un orden internacional que les sea funcional y favorable. Los revanchistas están motivados por la idea del agravio y la venganza. Más que cambiar al mundo, desean cambiar de lugar con los vencedores del último conflicto.

Adicionalmente, varios otros factores jugarán un papel clave en las próximas horas y días. Aquí esbozo solo algunos de ellos.

¿Cuál será el alcance de la operación militar rusa? Si bien las fuerzas rusas penetraron suelo ucraniano desde distintos puntos geográficos, no está del todo claro aún si el propósito es una ocupación permanente o semipermanente de Ucrania o fue concebida como una operación quirúrgica para solo decapitar al gobierno elegido democráticamente en Kiev y forzar la “finlandización” del país.

¿Le saldrá el tiro por la culata a Putin? La invasión con más de 190 mil efectivos rusos se ha topado con resistencia férrea del ejército ucraniano, y su obsesión con la expansión de la OTAN hacia el este de Europa, un factor que sin duda ha pesado en los cálculos del líder ruso desde hace décadas, han generado una unidad a su interior y entre Europa y EE.UU no vista en años, e incluso podrían llevar a peticiones finlandesa y sueca de ingreso a la alianza militar. Países de la OTAN están enviando armas (sobre todo misiles antitanque) a Ucrania y por primera vez en su historia la alianza ha activado y movilizado su brigada de respuesta rápida. Y con su guerra de agresión en Europa, Putin ha enterrado de un golpe la neutralidad sueca y suiza y el pacifismo alemán de la posguerra en un solo fin de semana.

Las importantes sanciones a las que está siendo sujeta Rusia y el impacto económico que conllevan para Moscú, para la oligarquía rusa y eventualmente para la población en general, así como la evidente efectividad de la respuesta armada ucraniana ante el avance de la invasión, ¿llevarán a Putin a errar en un movimiento en el tablero militar? Su decisión de poner a las fuerzas de disuasión nuclear en alerta y la posibilidad de recurrir a la participación bélica de Bielorrusia, para todo efecto ya un Estado satélite de Moscú, son sin duda señales de alarma en ese sentido.

¿Qué sucederá con los mercados energéticos mundiales? Los precios del petróleo y el gas se han disparado a niveles casi récord a medida que la crisis ha empeorado. Putin podría retener exportaciones, elevando aún más los precios de manera artificial, impactando los de por sí ya elevados niveles de inflación en muchas naciones del mundo. A ello se podrían agregar aumentos significativos en los precios mundiales de trigo (por la caída en la producción rusa y ucraniana) y más disrupciones en cadenas globales de suministro.

¿Se enfrentará Europa a una crisis de refugiados? Al momento de escribir esta columna, había ya más de medio millón de refugiados ucranianos huyendo hacia otras naciones europeas. La guerra entre Rusia y Ucrania podría desplazar a millones de personas y detonar oleadas de refugiados a Europa Central. Un movimiento tan masivo de personas, no visto en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, podría suponer una catástrofe humanitaria e impactar la política europea tanto o más que la crisis migratoria de 2015 a través de Turquía y el Mediterráneo.

¿Cuáles son las implicaciones políticas internas para Biden? Hasta el momento no ha habido un efecto significativo de la opinión publica aglutinándose en torno al presidente, como suele suceder en otros momento de crisis, en buen parte porque la mayoría de los estadounidenses no perciben que lo que ocurre en Ucrania amenaza a EE.UU. Con niveles muy bajos de aprobación en las encuestas (las últimas levantadas de manera previa a la invasión en el contexto del primer discurso anual del presidente ante el Congreso, anoche), las perspectivas de mayor apoyo de votantes Republicanos son escasas, pero es concebible que Biden pudiese recuperar (por la manera en que ha conducido la relación con Europa y la OTAN, en abierto contraste con su antecesor) parte de la buena voluntad que ha perdido, especialmente entre Demócratas y votantes independientes. Y por lo menos en el Congreso, el debate sobre las sanciones económicas, financieras y comerciales a Rusia ha sido menos partidista. Donde si se prevé un choque frontal entre ambos partidos es en torno a la política energética y de renovables del presidente, en el contexto del impacto que está teniendo el conflicto en el suministro global de petróleo y gas natural.

¿Cuánto tiempo respaldarán los rusos a Putin? Ya antes de la guerra, había signos de oposición social, incluso entre la élite rusa. Más de 150 signatarios (activistas, artistas e intelectuales) firmaron en enero una carta abierta a Putin contra la guerra. Y si bien una encuesta realizada el miércoles previo a la invasión encontró que el 50 por ciento de los rusos cree que es correcto usar la fuerza militar para evitar que Ucrania se una a la OTAN, con solo el 25 por ciento en contra, las manifestaciones del fin de semana en Moscú y San Petersburgo no son nada desdeñables y tampoco está claro si los rusos estarán dispuestos a aceptar una guerra prolongada, con los costos humanos y económicos (profundizados por las sanciones; el lunes el rublo se depreció hasta llegar a un centavo de dólar, la caída mas abrupta de un día en la historia de esa moneda) que ésta encierra.

Finalmente, y más cerca de nuestra geografía, ¿buscará Putin distraer a Washington con bravuconadas de activismo y presencia militar rusas en el continente americano? En la visión del mundo de Putin, las superpotencias tienen derecho a tener “esferas de influencia” alrededor de sus fronteras, por lo que alguna muestra de proyección y presencia militar rusa en las Américas, Venezuela o Cuba, sería una jugada predecible, como lo ha hecho ya antes, enviando alguna fragata o bombardero de largo alcance a la región. No representaría más que un despliegue simbólico en momentos en los que Rusia no tiene la logística militar ni los recursos para sostener fuerzas significativas en el continente. Pero lo que sí es más real es la posible ampliación y profundización de sus actividades de desinformación, propaganda (la prevalencia de narrativas del Kremlin a través de los medios del Estado, RT y Sputnik, es más que evidente en redes sociales mexicanas) e incluso ciber-hackeo en países clave para Washington en la región.

Algunas de las respuestas a estas interrogantes se irán esclareciendo en los próximos días. Otros temas encarnan hojas de ruta por encima del horizonte. Pero sin duda el estallido de la guerra en Ucrania y el réquiem por el orden europeo de la posguerra fría significa, entre muchas otras consecuencias, que debemos ver el deshielo bipolar a través de un nuevo lente: su consecuencia más duradera, trágicamente, puede no ser el optimismo que en su momento inspiró en muchos, incluyendo al interior de la mayoría de los países de Europa del este, sino el daño que le propinó a uno: a Vladimir Putin. En 1993, el ensayista alemán Hans Enzensberger presagió que a la Guerra Fría le seguiría un periodo de caos, violencia y conflicto. Al reflexionar acerca de lo que ocurría en la ex Yugoslavia, describió un mundo con la “inhabilidad de distinguir entre destrucción y auto-destrucción”. En ese mundo, decía él, “ya no hay necesidad de legitimar acciones; la violencia se ha liberado de la ideología.” Enzensberger estaba en lo correcto, pero se adelantó tres décadas.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenskyy, se dirigió a los líderes europeos para agradecer su ayuda, así como para solicitar su apoyo en cuanto a la solicitud de adhesión inmediata a la Unión Europea (UE).

Zelenskyy se conectó mediante videoconferencia con una plenaria del Parlamento Europeo para reforzar su pedido de adhesión.

“Europa será más fuerte con Ucrania en su seno. Sin ustedes, Ucrania estará sola. Nosotros hemos probado nuestra fortaleza (…), Por eso, prueben que están con nosotros, prueben que no nos abandonarán”, reclamó Zelenskyy.

El presidente ucraniano agradeció el apoyo recibido hasta ahora de la UE y de los países del bloque, y sostuvo que los ucranianos “estamos luchando por nuestra supervivencia, y esa es la mayor de la motivaciones”.

En su pedido de apoyo, Zelenskyy añadió que con el apoyo europeo “la vida vencerá, y la luz se impondrá sobre las tinieblas”.

En la sesión, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, acusó a Rusia de “terrorismo geopolítico” por la invasión a Ucrania, y destacó la unidad de la UE en la condena a esa ofensiva militar.

“No es apenas Ucrania que está bajo ataque. El derecho internacional, el orden internacional basado en reglas, la democracia, la dignidad humana también está bajo ataque. Esto es terrorismo geopolítico, puro y simple”, dijo Michel en su discurso.

Por su parte, la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que no es solamente el destino de Ucrania que está en juego por la ofensiva militar, sino el del Europa, y por ello la coyuntura exigía una respuesta colectiva.

“El destino de Ucrania está en juego, pero nuestro propio destino también. Debemos mostrar el poder que yace en nuestras democracias”, dijo la funcionaria alemana. Indicó que la forma en que se responda a lo que Rusia está haciendo determinará el futuro del sistema internacional.

Y aunque la Unión Europea se encuentra bajo fuerte presión para conceder a Ucrania protección, el proceso de adhesión al bloque tradicionalmente lleva varios años, en algunos casos casi una década, de negociaciones y reformas internas.

Recordemos que ayer Zelenskyy firmó la demanda formal de adhesión de Ucrania a la UE mediante un “procedimiento especial”.

Tanto Michel como Von der Leyen mencionaron en sus discursos que las pesadas sanciones adoptadas por la UE contra funcionarios y empresas rusos tendrán efectos también en Europa. “Debemos ser honestos (…) estas sanciones tendrán un costo para nosotros y debemos asumirlo porque están en juego nuestros valores”, dijo Michel.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizó el envío de más militares al este de Europa, en un claro gesto de apoyo a sus aliados frente a potenciales amenazas derivadas de Rusia, que ha desplegado a más de 100,000 efectivos cerca de las fronteras con Ucrania.

El nuevo refuerzo norteamericano cuenta ya con el visto bueno de Biden y se hará efectivo “en los próximos días”, según confirmó el portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, John Kirby.

En concreto, el compromiso de Washington será el envío de 2,000 efectivos de Fort Bragg, Carolina del Norte, a Polonia y Alemania en los próximos días y trasladará unos 1,000 efectivos de Alemania a Rumania. En total se estarían movilizando cerca de 3,000 soldados.

Recordemos que Estados Unidos ya había puesto en aviso a 8,500 efectivos en caso de que la Alianza necesitara un despliegue rápido, si bien por ahora todo se hará conforme a acuerdos bilaterales.

“Estas fuerzas no van a combatir en Ucrania. No son movimientos permanentes. Responden a las condiciones actuales”, explicaron fuentes consultadas a The Washington Post, uno de los medios que reportó la información previo a la confirmación del Pentágono.

Moscú ha criticado en reiteradas ocasiones la implicación militar norteamericana en territorio europeo, en la medida en que lo percibe como una amenaza. También ha pedido a la OTAN que frene su expansión en el este de Europa.

Y es que aunque Moscú ha repetido en varias ocasiones que no quiere una guerra con Kiev y que no amenaza a Ucrania, Estados Unidos considera que el ataque de ruso es “inminente”.

Se espera que el Pentágono haga oficial el anuncio en una rueda de prensa prevista para este mismo miércoles.

El Gobierno canadiense ordenó a los familiares de sus diplomáticos en Ucrania que abandonen el país ante el aumento de las tensiones con Rusia por la decisión de Moscú de aumentar su presencia militar en la zona y sus “actividades desestabilizadoras”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá señaló este martes en un comunicado que “debido al aumento de las fuerzas militares rusas y las actividades desestabilizadoras en Ucrania y alrededor del país” decidió que los familiares de diplomáticos menores de 18 años y otros adultos abandonen el país de forma temporal.

El anuncio se produce pocas horas después de que Canadá recomendara a sus ciudadanos que no están en el país europeo por motivos esenciales que lo abandonen ante la escalada militar.

Otros países, como Estados Unidos y el Reino Unido, también han empezado a retirar de Ucrania a parte de su personal diplomático y familiares.

Aunque Rusia ha negado que esté planificando la invasión de Ucrania, los servicios de inteligencia occidentales han indicado que las autoridades militares rusas tienen alrededor de 100,000 tropas a las puertas del país.

En respuesta, Estados Unidos anunció la movilización de 8,500 soldados, aunque este martes el portavoz del Pentágono, John Kirby, dijo que su país no descarta preparar a más soldados ante un posible despliegue en el este de Europa.

En tanto, el Ejército ucraniano anunció que espera reforzar más su defensa con las armas que le han enviado EUA y Reino Unido, y las que han autorizado Lituania, Letonia y Estonia.

Hoy llegó a Kiev un nuevo avión con asistencia militar estadounidense para las Fuerzas Armadas de Ucrania, que aterrizó en el aeropuerto capitalino de Boríspol. Se trata del tercer avión con armamento estadounidense que llega a Ucrania en los últimos días. Durante el fin de semana Washington ya entregó a Kiev más de 170 toneladas de armas.

Por su parte La Casa Blanca admitió este martes que las acciones que tomarán Estados Unidos y sus socios europeos ante una eventual invasión rusa de Ucrania no serán “idénticas”, pero afirmó que serán “fuertes y severas” en todos los casos.

Así lo expresó la secretaria de Prensa, Jen Psaki, al ser preguntada en su rueda de prensa diaria sobre la decisión de Alemania de no enviar armas a Ucrania.

“La unidad no se da por sí sola. Requiere mucho trabajo. También significa que las acciones pueden no ser idénticas, pero estaremos unidos y las respuestas serán fuertes y severas”, respondió Psaki.

La portavoz del presidente Biden sostuvo que hay un “acuerdo” entre los socios de la OTAN, incluida Alemania, sobre el hecho de que “habrá graves consecuencias económicas” si Rusia invade Ucrania.

Consultada sobre la postura de los países europeos que, a diferencia de Estados Unidos, no prevén una inminente invasión, Psaki respondió que “nadie puede meterse en la mente” del presidente ruso, Vladímir Putin.

Quien también habló sobre el tema fue el presidente francés, Emmanuel Macron, quien advirtió que Rusia pagará “un alto costo” si invade Ucrania.

“Si se produce una agresión” de Rusia contra Ucrania, “habrá una respuesta y tendrá un alto costo” para Moscú, dijo Macron en una conferencia de prensa en Berlín junto al jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz.

Macron anunció por otra parte que el viernes tendrá una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para discutir la creciente tensión en la frontera ruso-ucraniana.

Las dosis de refuerzo de las vacunas contra el COVID-19 ofrecen una protección diferente en función de las diferentes marcas, aunque la inmunidad en general vuelve a mejorar, según un estudio publicado en la revista especializada The Lancet.

El estudio fue realizado en junio en el Reino Unido sobre un grupo de 3,000 personas, y comparó numerosas configuraciones, según la vacuna inyectada inicialmente y la escogida como refuerzo.

Los pacientes habían recibido una pauta completa de vacunación inicial, con AstraZeneca o Pfizer/BioNtech. En el caso de Pfizer recibieron una dosis de refuerzo como mínimo dos meses después de su pauta. En el caso de AstraZeneca recibieron la tercera inyección como mínimo tres meses después.

Dicha dosis podía ser de la misma marca, o una combinación con CureVac, Moderna, Novavax, Valneva o Janssen. A otros pacientes se les inyectó un placebo.

En prácticamente todas las configuraciones de refuerzo (excepto las que contenían un placebo), los participantes generaron nuevas dosis de anticuerpos, aunque la combinación Pfizer/Valneva no aportó ningún cambio sustancial.

“Todas las vacunas que reforzaron la inmunidad dieron resultado con gente joven y mayor, pero hay grandes diferencias de respuesta según la vacuna”, explicaron los autores del estudio. Además, el análisis mostró varias limitaciones.

Por un lado, la dosis de refuerzo fue administrada con un lapso de tiempo corto respecto a la segunda dosis. Incluso en algunos casos el tiempo transcurrido entre la tercera dosis y la segunda fue inferior que el periodo entre la primera y la segunda inyección.

Al respecto, autoridades sanitarias europeas. dieron a conocer que la administración de una dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 distinta a la recibida en las primeras dosis puede provocar, en algunos casos, una mayor respuesta inmunitaria.

Los mejores resultados se obtuvieron usando primero una vacuna de vector viral como la de AstraZeneca o la de Johnson & Johnson, seguida de una inyección de una vacuna de ARN mensajero (ARNm) como la de Pfizer y Moderna, dijeron.

La combinación “puede ser usada tanto para las inyecciones iniciales como para los refuerzos”, según un comunicado común de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) y del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).

También permite a los países ser más flexibles cuando se enfrentan a un pico de contagios, especialmente si se agotan las existencias de una vacuna concreta, continuaron.

“Los resultados de estudios de vacunación heteróloga sugieren que la combinación de vacunas de vector viral y ARNm produce buenos niveles de anticuerpos (…) y una mayor respuesta de células T que el uso de la misma vacuna”, explicaron las autoridades sanitarias europeas.

Los anticuerpos son solo una parte de la respuesta inmunitaria, en la que también intervienen unas células denominadas células T. Aunque es más difícil de medir, esta “inmunidad celular” desempeña un papel muy importante, especialmente contra las formas graves de la enfermedad.

Los países de la Unión Europea acordaron este viernes suspender los vuelos a siete países del sur de África, ante la nueva variante que se ha identificado del COVID-19 en esta región, y que presenta múltiples mutaciones.

Se trata de Sudáfrica, Lesotho, Botswana, Zimbabwe, Mozambique, Namibia y Eswatini, precisaron las fuentes.

Además, los Veintisiete acordaron que los residentes europeos que provengan de esos países y que sí tienen derecho a entrar en la UE se sometan a test y un periodo de cuarentena.

La decisión se tomó luego de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidiera a los Estados de la Unión Europea suspender todos los vuelos hacia países del sur de África, afectados por la nueva variante para detener su expansión.

“Tomamos muy en serio las noticias sobre la nueva variante altamente mutada del COVID-19. Sabemos que las mutaciones podrían llevar a la emergencia de variantes más preocupantes del virus, que podrían expandirse en todo el mundo en unos meses. Es importante que todos en Europa actuemos rápidamente, decididamente y unidos”, dijo.

La Comisión propuso a los Veintisiete activar el llamado “freno de emergencia” para paralizar los viajes desde el Sur de África y los países afectados para limitar la expansión de la variante.

“Todos los viajes aéreos a estos países deberían ser suspendidos hasta que entendamos claramente el peligro que plantea esta nueva variante y los viajeros que regresen de estas regiones deberían respetar estrictas reglas de cuarentena”, dijo.

Y es que el gobierno de Bélgica, sede de las instituciones comunitarias, informó hoy de que el pasado 22 de noviembre se detectó en el país un caso de la nueva variante del COVID-19 en una mujer adulta joven no vacunada, que desarrolló síntomas once días después de viajar a Egipto a través de Turquía.

El primer ministro del país, Alexander De Croo, anunció que introducirá nuevas restricciones a las entradas de viajeros procedentes del Sur de África, en línea con la decisión adoptada también por otros países europeos, como España hoy mismo.

Sudáfrica confirmó ayer la detección de esta nueva variante del coronavirus, identificada como B.1.1.529, que posee múltiples mutaciones y que ha despertado “preocupación” entre los especialistas, aunque su impacto aún tiene que ser estudiado.

En total, hasta ahora, se han confirmado casos de esta variante en Sudáfrica, en Hong Kong (en un viajero procedente de la nación africana) y en la vecina Botsuana, así como en Israel.

La B.1.1.529 presenta más de una treintena de mutaciones y algunas de ellas son, según los científicos sudafricanos, motivo de preocupación por su posible impacto en la transmisibilidad y por su potencial capacidad de evadir la inmunidad o protección previa.

La oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la región de 53 países podría sufrir otras 700,000 muertes debido a la pandemia de coronavirus durante los próximos seis meses, para rebasar el total de los 2 millones.

OMS Europa, con sede en Copenhague, indicó este martes que hay pruebas crecientes de una caída de la protección contra el contagio por medio de las vacunas. Recomendó una “dosis de refuerzo” para los sectores más vulnerables de la población, como las personas con el sistema inmunitario debilitado, los mayores de 60 años y los trabajadores de la salud,.

Sin embargo, la sede internacional de la agencia en Ginebra ha pedido reiteradamente una moratoria en la aplicación de refuerzos hasta fin de año para que muchos países en desarrollo que han sufrido la falta de vacunas contra el COVID puedan obtenerla.

OMS Europa pidió a la gente que se vacune y respete las normas de higiene y la distancia social.

“Hoy la situación del COVID-19 en Europa y Asia Central es muy grave. Nos espera un invierno difícil, pero debemos tener esperanzas porque todos, gobiernos, autoridades sanitarias e individuos, podemos tomar medidas decisivas para estabilizar la pandemia”, expresó el director de OMS Europa, doctor Hans Kluge.

La región europea, que abarca también Asia central, informó que las muertes debidas al COVID-19 llegaron a 4,200 diarias la semana pasada, el doble que a fines de septiembre. Las muertes en la región llegan a 1.5 millones.

Los tres factores que impulsan el aumento son la altamente contagiosa variante Delta del virus, la mitigación de las medidas restrictivas como la obligación de usar la mascarilla y mantener la distancia social y la falta de vacunación de grandes sectores de Europa.

“Podemos prever que habrá presión alta o extrema sobre las camas de hospital en 25 países y presión alta o extrema en unidades de cuidados intensivos en 49 de los 53 países entre ahora y 1 marzo de 2022”, dijo la OMS Europa.

“Las proyecciones indican que las muertes acumuladas superarán los 2.2 millones para la primavera del año próximo, sobre la base de las tendencias actuales”. Las muertes acumuladas en la región debido a la pandemia llegarían a 2 millones para el 1 de marzo.

Según los datos del organismo sanitario internacional de Naciones Unidas, en Europa se han administrado más de mil millones de dosis y el 53.5% de las personas han completado su pauta de vacunación.

Al respecto, avalan el Certificado COVID como “una herramienta colectiva que permite a las sociedades y a las personas continuar con sus actividades habituales”.

El ritmo actual de transmisión del coronavirus en Europa es “muy preocupante” y podría provocar medio millón de muertos adicionales de aquí a febrero en el continente, alertó este jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La ya llamada cuarta ola afecta especialmente a Alemania, que registró este jueves un récord de contagios diarios desde que empezó la pandemia, con un total de 33,949 casos en 24 horas, según el instituto de vigilancia sanitaria, Robert Koch.

“Estamos, de nuevo, en el epicentro”, lamentó el director de la OMS Europa, Hans Kluge. “El ritmo actual de transmisión en los 53 países que forman la región europea es muy preocupante (…) Si mantenemos esta trayectoria podríamos tener otro medio millón de muertos por COVID-19 en la región de aquí a febrero”, agregó.

Para la OMS, el aumento de los casos se explica por la combinación de una vacunación insuficiente con una flexibilización de las medidas anticovid.

Desde el inicio de la pandemia, en Europa se han contabilizado más de 1.4 millones de decesos de un total de más de 5 millones. Pero la OMS estima que si se tiene en cuenta la sobremortalidad vinculada al virus, de forma directa e indirecta, el balance real de la pandemia podría ser dos a tres veces superior al oficial.

El número de nuevos casos por día está a la alza desde hace casi seis semanas consecutivas en Europa y el número de muertos diarios sube desde hace siete semanas. Las cifras son en promedio 250,000 nuevos casos y 3,600 decesos por día.

El alza se ve impulsada por las cifras de Rusia (8,162 muertos en los últimos siete días, 8% más comparado a la semana anterior), Ucrania (3,819 muertos, +1%) y Rumania (3,100 muertos, +4%), principalmente.

Al respecto, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) urgió hoy ampliar la cobertura de vacunación en la Unión Europea porque la situación epidemiológica “se está complicando cada vez más”.

En una rueda de prensa virtual desde Ámsterdam, Marco Cavaleri, jefe de Estrategia de Vacunación, subrayó que el número de contagios en Europa es “muy preocupante” y consideró “de suma importancia que las personas se vacunen o completen su pauta de vacunación inicial”.

Otro caso que ha llamado la atención: Austria registró en las últimas 24 horas un total de 19 muertes y 8,593 nuevos contagios de COVID-19, un 32% más que ayer, lo que supone la cifra más alta desde noviembre de 2020 y la segunda más alta desde que estalló la pandemia, lo que desencadenó varias restricciones contra la pandemia a nivel nacional y regional en el país centroeuropeo.

El presidente Joe Biden llegó este miércoles a Reino Unido, primera etapa de su gira europea, tras conocerse que Estados Unidos donará 500 millones de vacunas Pfizer a otras naciones, lo que ha sido calificado como un gesto simbólico de su deseo de devolver a EUA a la escena internacional.

El avión presidencial Air Force One aterrizó en la base aérea británica de Mildenhall, en el este de Inglaterra, poco después de las 18:30 hora local.

Biden se dirigió a las fuerzas aéreas estadounidense allí establecidas antes de viajar a Cornualles, donde mañana mantendrá una reunión bilateral con el primer ministro británico, Boris Johnson.

Acompañado por la primera dama, Jill Biden, el mandatario demócrata asistirá del viernes al domingo a la cumbre del G7 en el suroeste de Inglaterra, donde el cambio climático y la pandemia de COVID-19 serán algunas de las prioridades.

Según informaron este miércoles los diarios The New York Times y The Washington Post, el mandatario debe anunciar allí que Estados Unidos va a comprar 500 millones de dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech para entregarlas a otros países. Biden dio una pista sobre ese anuncio antes de tomar el Air Force One cuando se le preguntó si tenía una estrategia de vacunación para el mundo. “Tengo una y la anunciaré”, dijo.

Muy criticada por su retraso en compartir sus vacunas contra el COVID-19 con el resto del mundo, La Casa Blanca intenta ahora tomar la delantera en este asunto. “Estados Unidos se ha comprometido a trabajar en la inmunización internacional con el mismo sentido de urgencia que hemos mostrado en casa”, dijo Biden.

Tras las reuniones del G7, el domingo Biden será recibido por la reina Isabel II en el castillo de Windsor. El inquilino de la Casa Blanca irá después a Bruselas y mantendrá numerosos encuentros bilaterales.

“Mi viaje a Europa es una oportunidad para que Estados Unidos movilice a las democracias del mundo”, aseguró Biden, quien repite desde su llegada al poder que Estados Unidos “ha vuelto” y pretende implicarse plenamente en los asuntos mundiales.

El punto culminante de este primer viaje internacional será una cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin, prevista para el 16 de junio en Ginebra. El objetivo es “dejar en claro a Putin y China que Europa y Estados Unidos son estrechos” aliados, aseguró el mandatario.

El Juzgado de lo Mercantil 17 de Madrid, España ha adoptado este martes medidas cautelares para impedir cualquier impedimento a la puesta en marcha de la Superliga.

El juzgado ha tomado esta decisión para prohibir a la FIFA, la UEFA y a todas sus Federaciones o Ligas asociadas “adoptar cualquier medida que prohíba, restrinja, límite o condicione de cualquier modo, directa o indirectamente, la puesta en marcha de la Superliga”.

Asimismo, dichas medidas prohíben que se tome “cualquier medida sancionadora o disciplinaria contra los clubes participantes, su jugadores y directivos”.

Y es que doce de los clubes más importante de Europa, entre ellos el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid, anunciaron el domingo por la noche la creación de una Superliga europea al margen de la UEFA.

Los clubes fundadores son Milan, Arsenal, Atlético Madrid, Chelsea, Barcelona, Inter de Milán, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Real Madrid y Tottenham.

Adicional, las 55 federaciones miembro de la UEFA aprobaron este martes por unanimidad una declaración que condena enérgicamente la llamada Superliga, un proyecto que, apuntan, “va en contra del concepto mismo de ser europeo” y parte de “un clan egoísta al que no le importa el juego”.

“El Congreso de la UEFA es categórico al afirmar que la ‘Superliga’ cerrada va en contra del concepto mismo de lo que es ser europeo: unificado, abierto, solidario y con principios en los valores deportivos”, señala el texto.

Este afirma que “la UEFA y sus federaciones miembro creen en un modelo verdaderamente europeo que se basa en las competiciones abiertas, la solidaridad y la redistribución para garantizar la sostenibilidad y el desarrollo del juego en beneficio de todos, y la promoción de los valores europeos y los resultados sociales”.

También asegura que la UEFA, sus federaciones miembro y todos los que aman el fútbol se mantienen firmes y resistirán y lucharán enérgicamente contra esta maniobra de los propietarios de estos clubes y sus promotores en la medida de lo posible.

“Sabemos, moralmente, lo que está en juego y protegeremos al fútbol de un clan egoísta al que no le importa el juego. Nosotros somos el fútbol europeo. Ellos no lo son”, concluye.

El documento fue uno de los puntos aprobados en el 45 Congreso Ordinario de la UEFA en Montreux, Suiza, que también aprobó los estados financieros 2019-2020 y el presupuesto para la temporada 2021-2022.

En un llamado directo a los propietarios de los seis clubes ingleses que forman parte del proyecto de la Superliga, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, les instó a cambiar de opinión por respeto a los aficionados al fútbol.

“Caballeros, han cometido un gran error”, dijo Ceferin en un discurso ante los líderes del fútbol europeo en la reunión anual de la UEFA. “Algunos dirán que es codicia, otros (dirán) la arrogancia del desprecio, la ligereza o la completa ignorancia de la cultura futbolística inglesa. Eso no importa. Lo que importa es que todavía hay tiempo de cambiar de opinión. Todos cometemos errores”, agregó el máximo responsable del ente rector del fútbol europeo.

Hasta ahora los clubes no han precisado cuándo se pondrá en marcha la Superliga, proyecto financiado por el banco estadounidense JP Morgan Chase.

Por su parte eJl presidente de la FIFA Gianni Infantino también intervino en la reunión de la UEFA, en el que culpó a los dueños de los clubes y absolvió a los futbolistas. “Si algunos eligen seguir su propio camino, deberán lidiar con las consecuencias de su decisión”, dijo Infantino. “O estás dentro, o estás fuera. No puedes estar mitad dentro y mitad fuera”.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) instó este lunes a los países a que no detengan las campañas de vacunación después de que varias naciones europeas y asiática se sumaron al grupo que suspendió el uso de la vacuna de AstraZeneca contra la COVID-19 por dudas sobre su seguridad.

Y aunque Tailandia anunció planes para seguir adelante con la vacuna de AstraZeneca, Indonesia dijo que esperaría después de que Irlanda y Holanda anunciaron suspensiones este domingo.

Dinamarca y Noruega informaron de casos aislados de hemorragia, coágulos sanguíneos y un recuento bajo de plaquetas después de la vacuna AstraZeneca. Islandia y Bulgaria habían suspendido anteriormente su uso, mientras que Austria e Italia dejaron de usar algunos lotes.

La OMS dijo que su panel asesor estaba revisando los informes relacionados con la inyección y que publicará sus hallazgos lo antes posible. Citó a una reunión para este martes, donde se abordará la situacoón.

Destacó que es poco probable que cambie sus recomendaciones, emitidas el mes pasado, para un uso generalizado, incluso en países donde la variante sudafricana del virus puede reducir su eficacia.

“A día de hoy, no hay pruebas de que los incidentes estén causados por la vacuna y es importante que las campañas de vacunación continúen para poder salvar vidas y frenar la grave enfermedad que provoca el virus”, afirmó el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier.

La vacuna de AstraZeneca fue una de las primeras y más baratas que se desarrolló y fue lanzada a gran volumen desde que el coronavirus se identificó por primera vez en China a fines de 2019. Este lunes, Italia, Francia y Alemania anunciaron la suspensión de la vacuna de AstraZeneca ante el creciente temor por coágulos. Fuera de la UE, República Democrática del Congo, Indonesia y Tailandia aplazaron por su parte la campaña de vacunación.

La OMS ya indicó que no hay indicios de que los eventos fueran causados ​​por la vacunación, una opinión también expresada por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que dijo que el número de coágulos de sangre reportados no es superior al observado en la población general.

El puñado de efectos secundarios informados en Europa ha alterado los programas de vacunación que ya están bajo presión por la lentitud de los lanzamientos y el escepticismo existente en algunos países.

Holanda dijo el lunes que detectó 10 casos de posibles efectos secundarios adversos destacados de la vacuna de AstraZeneca, horas después de que el gobierno suspendiera su programa de vacunación tras los informes de posibles efectos secundarios en otros países.

Dinamarca reportó síntomas “muy inusuales” en un ciudadano de 60 años que murió de un coágulo de sangre tras recibir la vacuna, la misma frase que utilizó Noruega el sábado sobre tres personas menores de 50 años que, según dijo, estaban siendo tratadas en un hospital.

AstraZeneca ha informado que hizo una revisión que cubría a más de 17 millones de personas vacunadas en la Unión Europea y Reino Unido, y no mostró pruebas de un mayor riesgo de coágulos sanguíneos. En Alemania, las dudas sobre la vacuna provocaron una disputa política, y el líder de la Unión Social Cristiana (CSU) en Baviera, Markus Soeder, dijo que el país necesita una orientación clara de sus propios expertos.

El presidente francés, Emmanuel Macron, anunció este lunes que Francia suspende temporalmente el uso de la vacuna de AstraZeneca. “La suspendemos hasta mañana por la tarde”, dijo en una rueda conjunta con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, con quien mantiene en la ciudad francesa de Montauban la XXVI cumbre bilateral entre ambos países.

Macron aclaró que la decisión, que sigue a la tomada este mismo lunes por otros países europeos, como Alemania o Italia, ha sido tomada por recomendación y en vínculo con las autoridades sanitarias francesas.

 

El viaje de Beatriz Gutiérrez Müller, presidenta del Consejo Asesor Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México, a varios países de Europa en octubre del año pasado, tuvo un costo de 364 mil 553 pesos, según datos del propio gobierno federal.

La Presidencia entregó documentos a la Organización Nacional Anticorrupción (ONEA) México en los que se desglosan los conceptos y montos sobre el viaje que realizó. Los poco más de 364 mil pesos fueron ocupados  para cumplir con la encomienda de mantener encuentros con gobernantes y jefes de Estado de Austria, Francia e Italia.

En palabras del propio presidente, el viaje de su esposa fue para “conseguir códices, piezas y objetos arqueológicos e históricos de México que serán exhibidos el próximo año con motivo del Bicentenario de nuestra Independencia”.

De acuerdo con los documentos, por la transportación aérea de Ciudad de México a París, Francia, el 4 de octubre se desembolsaron del erario 79 mil 600 pesos. Y, por otro viaje en avión de París a Roma, Italia, con fecha del 9 de octubre, se realizó un pago de 22 mil 950 pesos.

El traslado de Roma a Viena, Austria, tuvo un costo de 24 mil 100 pesos y fue realizado el 11 de octubre. Dos días más tarde, Gutiérrez Müller viajó de Viena a París en un recorrido en aeronave, cuyo pago fue por 21 mil 425 pesos.

El boleto de regreso a México desde la capital francesa, efectuado el 15 de octubre, tuvo un precio de 83 mil 500 pesos.

En inicio a la solicitud de la ONEA, el pasado 3 de diciembre la Presidencia determinó ocultar los gastos desglozados del recorrido hecho por la también escritora, y se limitó a informar el costo total, dividido en traslados aéreos y hospedaje.

Beatriz Gutiérrez Müller durmió dos noches en Verdún, Francia, entre el 5 y 7 de octubre. El costo total por hospedaje fue de 32 mil 950 pesos. Del 7 al 9 de octubre, la investigadora pernoctó en París ocasionando un gasto de 34 mil 528 pesos.

Del 11 al 13 del mismo mes, 30 mil 800 pesos se desembolsaron del erario para que la investigadora descansara dos días en Viena, Austria. Del 13 al 15 de octubre, el pago por hotel fue de 34 mil 700 pesos.

Del 9 al 11 de octubre, Gutiérrez Müller no hizo ningún pago por concepto de hospedaje. Esos días visitó Italia para reunirse con el presidente Sergio Mattarella a quien le entregó una carta a nombre del Ejecutivo Federal y se estableció la intención de cooperación para abrir archivos digitales culturales de México e Italia.

Al realizar un análisis de las facturas y promediar el costo por noche, la esposa del presidente López Obrador hizo un gasto de 16 mil 622 pesos cada día por alojamiento.

Documentos obtenidos por la ONEA